lunes, marzo 05, 2012

Esteban Fernández Jr.: MANUAL DEL VAGO DESCARADO

MANUAL DEL VAGO DESCARADO





Por Esteban Fernández Jr.


La meta, en la vida de un vago, debe ser comprarse 365 calzoncillos para tener que lavar una sola vez al año. Siempre debe poseer, como la goma de repuesto del carro, dos de cada cosa.

En el caso de las mujeres, lo correcto para un descarado, debe ser tener una doctora como esposa y una odontóloga como amante. Así se ahorran los gastos de médicos, dentistas y seguros para la salud. Lograr siempre que la caridad y los favores sean públicos y notorios y que la guataquería luzca sincera.

Si en una cafetería hay un vasito para poner las propinas, debe estar seguro que el empleado lo vea cuando ponga su dólar en él. El verdadero vago debe tratar de obtener un empleo de “umpire” de tercera base porque muy pocos bateadores llegan hasta ella y así se ­podía pasar casi todo el tiempo mirando el juego sin hacer nada.

Siempre debe asistir a la misa más concurrida. Jamás debe coger esos sobrecitos para cooperar anónimamente. Y se asegura que todos los feligreses lo observen cuando de su dádiva.

Es muy importante que cuando vaya a cenar con un grupo de amigos, deje olvidada la billetera en la casa. Cuando va a una cita con una muchacha que no conoce (blind date) debe decirle telefonicamente a la dama que lo espere en el portal de la casa, por si de lejos ve que está muy fea, seguir de largo.

Solamente apostar e invertir cuando las posibilidades de ganar sean de un cien por ciento. El descarado debe aprender a dominar el difícil arte de sonrojarse y de lucir apenado. Nunca debe hacer alardes de riqueza ni llorar miseria. Y cuando se sienta obligado, a la cañona, a pagar por algo, jamás debe sacar un abultado paco de dólares.

No debe salir nunca con una desconocida que le digan que es “muy interesante”. Eso es sinónimo de ser "un cocomacaco". Y cuando se vea en la necesidad de hablar de edad y de peso, siempre debe quitarle 15 años y 20 libras de encima a una mujer. Eso, al igual que las flores, les encanta a todas.

Nunca le debe preguntar a una señora si está embarazada, ni a un hombre si la dama que lo acompaña es su hija o su mamá. Cuando una muchacha empiece a gustarle, evite discutir de política y de religión. Y antes de lanzarse a enamorarla, debe llevarla a la playa y verla en bikini primero. Cuando un policía lo pare para ponerle una multa, debe decirle que su hijo o su hermano es patrullero en Arizona. A veces la solidaridad y hermandad entre ellos lo puede beneficiar.

Siempre el descarado debe tener presente que desde que se inventó la coba, es innecesario fajarse. No debe robar, ni matar, si existe la más remota posibilidad de ser descubierto y terminar los últimos días de su vida siendo la novia de Leroy en la Prisión Estatal de Chino.
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ALGUNOS COMENTARIOS DEJADOS

Ibis García Alonso ha dejado un nuevo comentario en su entrada "Esteban Fernández Jr.: MANUAL DEL VAGO DESCARADO":

Pues así mismo es, Estebita. Y lo peor de todo es que, como decíamos en Cuba: “De esos Marcos Pérez hay muchos en Buena Vista.” Gracias por el artículo. Gracias a Baracutey Cubano por compartírnoslo.

1 Comments:

At 4:29 a. m., Anonymous Ibis García Alonso said...

Pues así mismo es, Estebita. Y lo peor de todo es que, como decíamos en Cuba: “De esos Marcos Pérez hay muchos en Buena Vista.” Gracias por el artículo. Gracias a Baracutey Cubano por compartírnoslo.

 

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