viernes, abril 27, 2012

Robert A. Solera: Cuba, la Globalizacion, el Embargo y la Demagogia

Nota del Bloguista

No  por  ser haber sido elegido en las urnas un gobierno, ese gobierno  es legítimo, pues al igual que el carácter democrático, también hay que refrendarlo en el ejercicio de gobierno. Lo  que sí nunca será legítimo es un gobierno que no haya pasado por la voluntad libre del pueblo en las urnas..
***************
Cuba, la Globalizacion, el Embargo y la Demagogia



Por Robert A. Solera
(Director y Editor de Cuba en el Mundo)


Lamentablemente en este mundo de hoy se repiten los estribillos más conocidos, entre ellos el de la famosa Globalización, que como consigna unos y otros mencionan a diario como indicación de estar al día en los acontecimientos mundiales.

No importa que no sepamos a ciencia cierta que es la susodicha Globalizacion o hasta qué punto nos afecta o no en nuestra vida diaria y en nuestro transcurrir por este Valle de Lágrimas y de confusión en que vivimos.

La mayoria de nosotros, ni a derechas sabemos qué es y cómo nos afecta, pero es chic mencionarla.. En síntesis la Globación se reduce a enviar --lo que aquí en los EEUU llamamos outsourcing-- nuestras fábricas a lugares donde los que trabajan hacen más, trabajan más horas, tienen menos beneficios laborales y de salud,  pero sobre todo, ganan menos.

Como consecuencia inmediata cuando se establece el outsourcing hay más trabajo en su destino –no preguntemos por las condiciones laborales de los que allí trabajan pues, por supuesto, esos lugares no ofrecen las condiciones laborales obligatorias del Primer Mundo y sí las del Tercer o Cuarto Mundo.

Sin duda la economía de esos lugares mejora –en relación a su antiguo nivel—pero a la vez los lugares de donde proceden esas fábricas se empobrecen y el nivel de vida de su población se reduce pues al no haber fábricas  ya que que se han exportado—no hay trabajo y aumenta el desempleo y disminuye el valor de la hora/trabajo.

Mucho creen que la Globalización es beneficiosa pero no se preguntan a quién beneficia. No precisamente a los ciudadanos  habitantes del Primer Mundo pues éstos, ante la competencia, se ven obligados a aceptar rebajas salariales y  los viejos obreros son despedidos sin alegar sea por edad –VERBOTEN, como diccn los alemanes -- o por incapacidad y son sustituidos por gente más joven, más inexperta pero sobre todo que gana menos por su trabajo, sin importar que la calidad del producto sea inferior a lo acostumbrado. 

Por tanto es demagogia pura y dura mencionar, como papagayos, la Globalización.

¿A quién beneficia? A los propietarios que obtienen réditos por partida doble pues pagan menos salarios y luego exportan –incluso hacia donde originariamente estaban establecidas las fábricas a precios muchas veces inferiores en su costo de producción para luego proceder a su venta al detalle a precios semejantes a los que se fijarían si se produjera igual que en el pasado.  

Los países que actúan con el outsourcing o globalización se ven reducidos a una economía de servicios y a un bajón en su nivel de vida y por tanto están sometidos a los vaivenes en las economías donde no ejercen control alguno y de ser paises del Primer Mundo, poco a poco, se hacen economías del Tercer Mundo, pues al haber menos trabajo y menos ingresos sus ciudadanos pierden poder adquisitivo y no compran o lo hacen menos, y los paises se depauperan paulatinamente.

Mejoran unos y desmejoran otros. Se establece una tábula rasa que acerca a unos y otros –el Primer Mundo y el Tercer Mundo—a niveles semejantes de vida pero…el gran pero,  por debajo de lo acostumbrado. En una palabra los Países del Primer Mundo pierden nivel de vida y los del Tercer Mundo, a donde han ido las fábricas outsourced mejoran pero no en igual proporción a lo perdido en el Primer Mundo.

Eso, sin contar con el trabajo esclavo –China es un ejemplo—o semiesclavo donde hasta los menores de edad, casi chicuelos de menos de diez años –la India es otro ejemplo—trabajan infatigablemente.
Antes las maquilas hacían competencia a los obreros de EEUU pues ensamblaban los tejidos –como las camisas Manhattan en Costa Rica y otras muchas maquilas en México.

Igual ocurria con los chips hechos en el Salvador para las computadoras.

Uno se viste y si analiza lo que lleva puesto pues halla que los zapatos son hechos en China, los pullovers en Paquistán o en Indonesia. Los calzoncillos en algun otro lugar del Tercer Mundo. Y si necesita un abrigo para paliar el frio que lo bate a uno, el abrigo es de Ucrania.

Si los americanos, europeos y otros países del Primer Mundo se vieran favorecidos al disminuir el precio de venta de los productos fabricados en el extranjero, pues se pudiera decir que el consumidor se beneficia, pero no. Se produce con salarios de hambre –relativa—y se compra a precios del Primer Mundo.

Otro mito es defender el levantamiento del embargo al gobierno de Cuba –no a Cuba contra el cual no hay embargo—se ignora o pretende ignorar que si se levantara y Cuba tuviera acceso al Banco Interamericano de Desarrollo, al Eximbank, al Banco Mundial, el gobierno cubano tendría créditos fuertes en préstamos blandos de bajo interés, que hoy no tiene. Si Cuba no pagara los contribuyentes americanos tendríamos que sufragar con nuestros impuestos las pérdidas de las compañías que exportaran a Cuba, pues el gobierno federal garantiza el pago de lo exportado, en el caso de que el Gobierno cubano –lo más probable—no cumpliera sus compromisos –lo que ha hecho y hace desde hace muchos años con otros prestamistas, como ocurre con España y los paises que han cometido el error de ofrecerle crédito. No hablemos de los millones que le debe a la difunta URSS, que hoy Rusia reclama y al Club de París.  Y, el acceso del cubano de a pie a los productos importados no estaría garantizado en lo absoluto pues no hay garantía de que lo que hoy compra Cuba al contado  –alimentos y medicinas--  siguiera siendo un rubro importante en el comercio de importación de Cuba.

Prestarle al gobierno cubano es como tirar dólares en un agujero negro sin fondo.

Por otra parte nos conformamos con llamarle a Cuba tiranía, a sus gobernantes –bueno es un decir—tiranos y continuamente lo acusamos de ser ilegitimo. Pero lamentablemente eso no resuelve absolutamente nada, como no sea inflar nuestro ego por darnos el gusto de desconocer la realidad, que los gobernantes de Cuba están tan al frente del poder igual que otros gobiernos “legitimamente” electos como el Ecuador de Correa, la Venezuela de Chavez, la Nicaragua de Ortega, la Bolivia de Evo Morales y la lista suma y sigue.  Eso es puro onanismo mental.

Es totalmente irrelevante si los gobernantes están en el poder mediante elecciones “democráticas” o no –piensen en Nicaragua donde un granuja está al frente del Gobierno luego de recibir menos del 40% de los votos. De Chávez que tiene en la oposición al 50% de los electores venezolanos.

No comparemos a los gobernantes cubanos con sus homólogos del pasado: Batista, Trujillo, Odría, Velazco Alvarado, Rufino Barrios, Tiburcio Carías, Pérez Jiménez y la recua de militarotes que han proliferado en “Nuestra América”. ¿Qué logramos con eso? Que unos y otros son distintos en el grado de su Dictadura o en cómo llegaton al poder? “Que mas dá!

Recuerdo un chiste; viajan en un ómnibus y comienza a llover a cántaros y el pasajero en el asiento de la ventanilla se niega a cerrarla a solicitud del pasajero sentado a la par. El de la ventanilla contesta “da igual” al requerimiento del otro pasajero. Este desesperado llama al conductor quiere requiere al pasajero en la ventanilla que la cierre y sólo consigue este conteste: “Da igual! Y con un movimiento súbito la cierra y todos ven, entonces, que el cristal de la ventanilla no existe y que por tanto que más da que la cierre o no, de todo modos se mojarán.   

Y llegamos   a las consabidas Cumbres que regularmente se celebran en la América a donde los paniaguados del gobierno cubano insisten se convide a Cuba, la díscola republiquita de los Castro.

Lo que hay que hacer es no celebrar ninguna de las inútiles cumbres que solo sirven para que los “pavos” americanos del Sur se pavoneen y discurseen a troche y moche…sin resolver nada como no sea viajar, gastar dinero y vituperar a Estados Unidos. Sin contar los jolgorios que  ocurren durante estos “importantes” eventos…como el escándalo de las prostitutas en Cartagena de Indias.

Hay solución para las amenazas del “comunismo” encubierto del siglo XXI. Que las élites latinoamericanas cobren conciencia que el único freno es que haya más justicia social. Hay ejemplos, Costa Rica, que no es un paraíso no ha tenido todas las revueltas y el caos predominantes en la América luego que estableció una justicia social, paradójicamente, más justa.

EEUU durante el principios del Siglo XX y más tarde en los 20s y 30s fue escenario de enfrentamientos sangrientos con la participación del Ejército y la Policía con manifestantes, ¿por qué hoy no ocurre lo mismo que en ese entonces? Pues, aunque ni remotamente perfecto en EEUU hay un desbloqueo de las castas sociales que existían y sus ciudadanos gozan un estándar de vida mucho mejor que el de esas épocas, aún con una tasa más alta de lo acostumbrado en el desempleo pero sin llegar a los niveles de horror que hoy es la norma en Europa y no digamos el resto del mundo, Africa, Asia, etc.

Decían en Cuba: “A barriga llena, corazón contento”     

Fidel es un Tirano ególatra y toda la caterva de asesinos seguidores suyos son el detritus humano mundial pero ahí está, nos guste o no. Si queremos quitarlo tenemos que hacerlo. Recuerdo a Machado "a mí no se me tumba con papelitos"...y al gobierno cubano menos QUE MENOS. Estamos a subasta y hay complicidad cubierta o encubierta y nos preparamos para otro Tratado de Paris en el siglo XXI y "aquí paz y en el Cielo, gloria".

Si los cubanos no actúan tendrán que aceptar el diseño que otros harán para un futuro gobierno.