lunes, diciembre 26, 2016

Zoé Valdés. Comentario sobre artículo de Wendy Guerra publicado en diario de Miami

Tomado de https://www.facebook.com/zoe.valdes

Por Zoé Valdés.
25 de diciembre de 2016

Feliz Navidad a todos.

Leyeron seguramente el artículo que se mandó Quendy Guerra, la pequeña eterna, en el Granma del Norte, donde invita a los cubanos a que regresen y compren pintura para arreglar el destrozo que ha causado esa tiranía, también eterna. Y donde pide que no sea la política la que divida a la familia cubana. Qué cacho de mierda cínica es esta tipeja. ¿Quién dividió a la familia cubana? La política tiránica y divisoria de Fidel Castro y de "su" Raúl Castro, el que ella presentó en el semanario Paris-Match como "el hombre que ha puesto a Cuba en el mapa universal".

El Retaco platanero pone de ejemplo a los que han regresado, algunos hijos de padres con todas las medallas y honores castristas, y otros espías de toda la vida. Agrega que ella fue una niña cubana, como si lo siguiera siendo con casi 50 años en las costillas, y como si ella hubiera sido la única niña cubana bajo el castrismo, que no le pidió nada a sus padres. Bueno, mi hija, criada en el capitalismo, tampoco le ha pedido nunca nada a sus padres y estudia y trabaja desde la adolescencia, y mucho más  que ella sí que es. Yo tampoco le pedí nada a mis padres. Nunca. Y nada a nadie. Nunca.

(Wendy Guerra)

Probablemente sea verdad eso de que ella no le pidió nada a sus padres, en cambio sí se lo pidió a Garcia Márquez y a Lichy Diego. Como también me lo pidió a mi en numerosas ocasiones por email, los guardo todos, y al personarse aquí en París, cuando le dieron la nacionalidad francesa vía colchón, y no paraba de lloriquear por su infernal situación en la isla junto al marido que no ama, pero del que no se divorcia; por algo será.

El perfume bueno viene en frasco chiquito, pero también el veneno mas ponzoñoso. Ella es la muestra.

Le tengo pronosticada una buena galletaza por un artículo publicado en el Granma del Norte en el que no se atrevió a mencionar mi nombre, pero en el que miente y difama sobre mi persona (según testigos que le grabaron una conversación), como sólo a ella se le ocurre hacer cuando ya no puede sacarle nada más a la persona a la que se ha acercado con el único interés de pedir, pedir y pedir. Ya sea una columna en un periódico como una corresponsalía en un canal de televisión.

Allá en el Granma del Norte la están despedazando en los comentarios, pero eso a ella no le importa, a ella lo que le importa son los dólares y la fama. Porque ella es una tremenda "fama", sí, pero al estilo de la de Julio Cortázar. Ah, y eso sí, cumplir con su misión, la que le encomendó su China platanera: Llevar comemierdas a la isla para que inviertan sus dólares y euros.

Y eso es lo que tienen que leer los que pagan por ese periódico.

Bah. Lo que trajo el barco.
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ALGUNOS COMENTARIOS DEJADOS

Nadie medianamente sensato y con dos dedos de frente va a prestarle la más mínima atención a esta camajancita a lo Padura, pero mientras le den cuerda, ella seguirá bailando a la música que le resulte más rentable. Esa es la ocupación de este tipo de gente, y no vale la pena esperar otra cosa de ellos. No merecen ni que uno se moleste por cuenta de lo que hacen, pues son lo que son y se comportan de acuerdo a su naturaleza, igual que las cucarachas--dan asco porque asquerosas son. Con respecto al “Granma” miamense, eso es un cuento muy viejo y cansado, y la principal culpa la tienen los cubanos que lo han comprado y lo siguen comprando (y no importa el idioma; las dos versiones son lo mismo). Yo no lo quiero ni gratis, ni falta que me hace ni me ha hecho nunca.
Realpolitik

1 Comments:

At 4:38 p. m., Anonymous Realpolitik said...

Nadie medianamente sensato y con dos dedos de frente va a prestarle la más mínima atención a esta camajancita a lo Padura, pero mientras le den cuerda, ella seguirá bailando a la música que le resulte más rentable. Esa es la ocupación de este tipo de gente, y no vale la pena esperar otra cosa de ellos. No merecen ni que uno se moleste por cuenta de lo que hacen, pues son lo que son y se comportan de acuerdo a su naturaleza, igual que las cucarachas--dan asco porque asquerosas son.

Con respecto al “Granma” miamense, eso es un cuento muy viejo y cansado, y la principal culpa la tienen los cubanos que lo han comprado y lo siguen comprando (y no importa el idioma; las dos versiones son lo mismo). Yo no lo quiero ni gratis, ni falta que me hace ni me ha hecho nunca.

 

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