miércoles, diciembre 20, 2006

OPINIONES DISTINTAS EN DISIDENCIA CUBANA POR VISITA DE CONGRESISTAS NORTEAMERICANOS

Opiniones distintas en disidencia cubana por visita congresistas



La Habana, 19 dic (EFE).- La oposición cubana reaccionó hoy de forma dispar a la visita de diez congresistas estadounidenses a La Habana el pasado fin de semana para entrevistarse con autoridades de la isla.

Parte de la oposición considera que el hecho de que los parlamentarios no se entrevistaran con figuras de ese movimiento fue una "concesión" al Gobierno mientras que, para otros, un "elemento simbólico" como hubiera sido ese encuentro no debe interferir en la posible apertura de un diálogo entre los dos países.

"El resultado de la visita es deplorable, sacrificaron reunirse con la oposición y realizar gestiones para la liberación de los presos políticos para reunirse con Raúl Castro y ni siquiera lo consiguieron", indicó a Efe Miriam Leiva, miembro de las "Damas de Blanco", en referencia al intento de entrevista con el presidente provisional de Cuba.

La portavoz de la agrupación de mujeres familiares de "los 75" disidentes condenados a penas de hasta 28 años de cárcel en la primavera del 2003, consideró que "si han dejado el canal de negociaciones abierto y hay perspectivas de lograr avances es muy conveniente", pero subrayó que deber ser una "negociación de verdad, no ingenua".

"Creo que esto ha hecho que los congresistas se fueran con las manos vacías, pero además con las manos sucias", indicó, por su parte, Marta Beatriz Roque, de la Asamblea para Promover la Sociedad Civil.

Para Roque, no hay "nada positivo" en la visita a Cuba de los diez congresistas para entrevistarse entre otras autoridades con el canciller, Felipe Pérez Roque, y el presidente del Parlamento, Ricardo Alarcón.

"Positivo sería, en primer lugar haber hablado con la oposición y haber llevado el tema de los derechos humanos, de la liberación de los presos políticos, de la represión a su país y no lo han hecho así que no ha habido nada positivo", agregó.


Para Oscar Espinosa "Chepe", uno de "los 75", es "un poco inexplicable" no haber concertado una entrevista, al recordar que en otras ocasiones congresistas estadounidenses se habían entrevistado con el líder cubano, Fidel Castro, y con la oposición. "Es una concesión demasiado fuerte", dijo.

Manuel Cuesta Morúa, líder de la agrupación "Arco Progresista", indicó a Efe que "en la perspectiva real del asunto, a mi no me parece mal que no se hayan reunido con la oposición".

"Teniendo en cuenta 48 años sin ningún tipo de intercambio político y, no sólo eso, sino de confrontación (...), teniendo en cuenta la importancia del clima de distensión que supondría un diálogo entre los dos países, creo que el primer peldaño no debería ser malogrado por un hecho simbólico", afirmó.

Cuesta Morúa señaló que una reunión con la disidencia sólo hubiera propiciado "un intercambio de opiniones que ya es sabido y consabido".

Para el opositor socialdemócrata, "no es una concesión" porque un "diálogo Cuba-Estados Unidos es impensable sin la cuestión de los derechos humanos, y no es que esté de acuerdo con eso, (...) lo más importante es que los dos gobiernos comiencen a sentarse".

Elizardo Sánchez, presidente de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN), indicó que es "entendible" que los congresistas decidieran reunirse sólo con representantes del Gobierno cubano.

"Hay mucha más cercanía entre nosotros, entre los congresistas y la oposición, que de los congresistas con el Gobierno de Cuba, además otras veces ya ha habido contactos", señaló.

Seis congresistas demócratas y cuatro republicanos concluyeron el domingo una visita de tres días a la isla.

Al término de la visita, los congresistas dijeron que no habían percibido cambios en Cuba, mientras que el presidente del Parlamento cubano, Ricardo Alarcón, desestimó que puedan producirse variaciones importantes en la política de EEUU hacia la isla.