domingo, agosto 22, 2010

Entrevista a Juan Carlos Herrera Acosta, periodista independiente y preso político cubano recién llegado a Madrid.

Tomado de http://www.damasdeblanco.org/


Entrevista al periodista independiente y preso político cubano, Juan Carlos Herrera Acosta.

Sábado 21 de Agosto de 2010
ADB Noticias


Entrevista a Juan Carlos Herrera Acosta, periodista independiente y preso político cubano recién llegado a Madrid.

Su lucha, como la de Zapata, no ha sido en vano y desea seguir pidiendo libertad. Juan Carlos ha sido uno de los presos políticos que más conoció a Orlando Zapata pues compartió con él sus últimos años en prisión.

“Zapata es el punto de partida de la caída del comunismo en Cuba. Despertó los corazones y abrió los oídos de los que no escuchaban el dolor de un pueblo esclavo”.



Por María Altozano
(Asociación Damas de Blanco)

21 de agosto, 2010.- Juan Carlos Herrera Acosta expresa que su reciente liberación y llegada a España ha sido “saltar desde el infierno a la libertad”. Su profesión de periodista independiente en Cuba, de “portar una pluma y decir la verdad”, le supuso estar preso durante los últimos 13 años de su vida.

Juan Carlos es el coordinador nacional del Movimiento Cubano de Jóvenes por la Democracia, movimiento pacífico que reclama el derecho de los jóvenes a escoger la carrera que deseen y el cese de la militarización de las universidades. Llegaron a presentar un proyecto con estas propuestas, y por ello, en 1996, fue encarcelado por primera vez. Su segunda encarcelación fue durante la Primavera Negra de Cuba.

“Vivir bajo la jefatura de los Castros es como estar a las puertas del infierno de Dante. Han sido 13 años arrancados de mi vida. Esto es una vida nueva, pero el daño está hecho. Ya no será igual, me arrebataron los mejores años de mi juventud”.

Ahora, en suelo de democrático, desea reclamar su estatus de refugiado político y salir de España. Nos comenta, tajante: “no creo que España tenga ahora mismo las condiciones que yo necesito para continuar mi labor y mi lucha. No veo viable, desde aquí, poder ayudar a mi Movimiento y a los prisioneros político".

Nada de lo que ha hecho mientras estuvo en la isla ha sido en vano. “En Cuba no se puede hablar de libertad, es algo sacrílego…, retar al tirano es como pretender pasar al más allá, es arriesgarse…, pero como cubano dí el paso que debía dar, y si debo darlo de nuevo, lo doy. En este mar de incertidumbre, de tiranía de 50 años, creo que he aportado un granito de arena a la causa de la libertad de mi patria. Ha valido la pena”.

Su paso por varias prisiones le ha supuesto un grave daño psicológico y físico y nos comenta que las cicatrices de su cuerpo son porque ha sido vejado y golpeado casi a diario. La noticia de que sería excarcelado le sorprendió y para él significó tener que elegir el seguir viviendo. “Estoy vivo gracias a Dios. No esperaba que el régimen se sometiera a liberarme, pero entre la vida y la muerte tuve que escoger la vida porque todavía hay otros que están corriendo peligro de muerte y tengo que defenderlos a toda costa”.

El régimen ha sido cruel con Juan Carlos porque no se doblegó. “No acepto dictadura, terrorismo o tortura, ni de izquierda ni de derecha, porque pienso que los hombres tenemos derecho a disentir, algo que no acepta el Castrismo”.

La radiografía de Cuba hecha por Herrera Acosta es exacta: “Los que dirigen las riendas de la nación no son seres racionales, son capitalistas verdaderos disfrazados con el traje de marxismo-leninismo explotando una nación, desangrándola. Y el pueblo, en la plena miseria, sufriendo y sin poder hablar”.

Para Herrera Acosta ha habido dos acontecimientos muy importantes - lamentablemente muy tristes- que le han marcado y le han hecho ser quien ahora es. El primero, el fallecimiento de su única hija en un accidente cuando acudía a visitarlo en prisión. La imagen de Juan Carlos llegando a Madrid con su fotografía nos conmovió a todos.

El segundo, que ha condicionado su visión de la vida, y también cambiado la visión del mundo con respecto a los presos políticos cubanos, fue la muerte de Orlando Zapata Tamayo.
“El régimen cubano asesinó a mi amigo y hermano Orlando Zapata Tamayo. Lo hizo de manera vil, cobarde, con alevosía y premeditadamente. Subestimaron la estatura de ese hombre, que fue juzgado y sentenciado a muerte por el color de su piel y por el color de sus ideas. Orlando Zapata ha sido algo muy grande, ha marcado un antes y un después. Pienso que es una luz que se encendió en medio de un oscuro túnel”.

Juan Carlos compartió sus últimos días y presagió su final. “Era una hombre con el cual tuve el honroso honor de compartir, de vivir con él, de estar ingresado con él. Aún hoy me parece mentira que no esté. Dos años y ocho meses estuvimos juntos hasta que lo llevaron para el régimen especial, lo arrancaron de mi lado y presagié que allí lo iban a matar”.

El recuerdo de Zapata está muy vivo en su memoria y en sus palabras. “Yo conozco a Zapata, porque para mí no ha muerto. Si volviera a nacer volvería a optar por la misma postura. Tenía un gran sentido de la filantropía, el régimen lo subvaloró y él demostró que de verdad llevaba en sus venas las ideas de Martí y que no iba a ceder frente al chantaje castrista, se cansó de sufrir… Es algo que el mundo debe ver con ojos de piedad, Orlando dio la vida por una justa causa. Era sociable, muy amable, la prisión de Holguín sintió la pérdida de ese gran hermano que no pidió nada para él, sino para todos, que nunca pidió piedad y dio la vida por nuestro pueblo”.

En palabras de Herrera Acosta, este es y debe seguir siendo Orlando Zapata: “Es un digno ejemplo a seguir y el mundo no debe olvidarlo. Fue el punto de partida de la caída del comunismo en Cuba”, y concluye, “Orlando despertó los corazones y abrió los oídos de los que no escuchaban el dolor de un pueblo esclavo”.

Juan Carlos también ha mostrado todo su apoyo y respeto para “la madre de todos los opositores y los prisioneros políticos y de conciencia cubanos”, Reina Luisa Tamayo. “Ya no le basta al régimen cubano con haberle arrancado la vida de su hijo”. Herrera Acosta ha estado enviando mensajes continuos para salvarle la vida y pedir que cesen las amenazas. “Son asesinos, son hienas sedientas de sangre a quienes no les basta con haberle arrancado a un pueblo la libertad y están arrancando la vida de hombres pacíficos que sólo reclaman libertad”.

“Es espeluznante la realidad cubana”. Y se indigna. Pero cabe un resquicio de justicia. “Más temprano que tarde la justicia llegará, ese día los Castros tendrán que enfrentarse al tribunal de Dios, de la humanidad y de nuestro pueblo”.

No le faltan palabras de amor para las Damas de Blanco.“Las Damas de Blanco fueron una luz. Beso sus pies porque han desafiado el poderío militar y nada ha mellado su espíritu y valor. Mientras unas callan por miedo, ellas desafían el terrorismo castrista y salen a la calle pidiendo la libertad de esos hombres que están tras las rejas sin haber cometido delito alguno. Están de pie frente al terror”.


Su visión acerca del futuro de su país tiene sabor agridulce. “No creo que el régimen vaya a hacer cambios, es de lógica, los Castros no van a ceder. Pero al menos la oposición cubana está haciendo propuestas viables”.

No sabemos si será un deseo, o quizás un buen presagio, pero Juan Carlos nos asegura que el gobierno cubano “ha perdido la credibilidad en Cuba y frente a la opinión pública internacional”. Quizás esto sea el comienzo de la ruptura a la veda a la libertad por la que han luchado los presos políticos cubanos.

Se le nota cansado, la dictadura le ha dejado secuelas en el cuerpo y el alma, dice vivir porque respira, sin embargo, le quedan fuerzas para desear “paz, libertad y conciliación para mi pueblo”. Y asegura, “pienso continuar mi lucha hasta mis últimos días”.