miércoles, agosto 03, 2022

Duelo de los dioses. Rafael del Pino: Ha transcurrido más de un mes desde que los HIMARS hicieron se debut en Ucrania, pero su historial de combate ya es extenso

 
Tomado de https://www.cubaencuentro.com

Duelo de los dioses

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Ha transcurrido más de un mes desde que los HIMARS hicieron se debut en Ucrania, pero su historial de combate ya es extenso

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M270 MLRS, un sistema similar al M142 HIMARS pero más pesado, montado en camiones.

Por Rafael del Pino

EEUU

03/08/2022 

El calificativo de “dios de la guerra” para referirse a la artillería lo escuché por primera vez durante los estudios cursados en la academia superior de guerra Yury Gagarin de la fuerza aérea en la desaparecida URSS. Los rusos la llamaron así por no solo destrozar las formaciones enemigas sino también por transformar la forma de los campos de batalla donde se utilizó.

En estos momentos, el conflicto por la invasión rusa a Ucrania se ha convertido en una guerra de desgaste donde la artillería está definiendo la balanza en los resultados finales. Primeramente, no pocos analistas pronosticaban que la victoria rusa seria irreversible por la abrumadora superioridad contra los mismos medios esgrimidos por sus oponentes ucranianos. Desigualdad, tanto por la superioridad de 10 a 1 por parte de los rusos como la calidad de los medios artilleros. Los ucranianos habían descuidado sus fuerzas armadas y al iniciarse la guerra estaban también en desventaja en actualización y calidad del armamento.

Todo comenzó a cambiar con el flujo constante e ininterrumpido de armamentos suministrado por occidente principalmente Estados Unidos y Gran Bretaña, en especial los modernos y efectivos sistemas de misiles de alcance intermedio.

Desde mediados de junio, Ucrania ha destruido con el sistema de artillería de precisión HIMARS más de 20 importantes depósitos de municiones y puestos de mando rusos que antes estaban demasiado lejos de la línea del frente para ser alcanzados por proyectiles tradicionales.

“Los ocupantes ya han experimentado lo que es la artillería moderna. No tendrán una base de retaguardia segura en nuestras tierras”, dijo el presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky.

Los HIMARS, acrónimo para “M142 High Mobility Artillery Rocket System” son lanzacohetes múltiples montados sobre blindajes ligeros, por lo tanto, móviles, disparando sus municiones guiadas por GPS con un alcance de aproximadamente 80 kilómetros. A diferencia de la artillería utilizada hasta ahora por ambos bandos en esta guerra, los HIMARS pueden alcanzar un objetivo con una precisión de un error máximo de 8 metros. Lo que significa que a la técnica de combate como al personal que la atiende difícilmente escape si uno de estos misiles impacta a esa distancia máxima de error.

El ejército ucraniano ya posee 12 lanzadores, que pueden equiparse con seis proyectiles al mismo tiempo y cientos de municiones. Además de su precisión, estos cohetes vuelan lo suficientemente rápido y a pequeñas alturas para evitar que las defensas antiaéreas rusas los intercepten fácilmente. Al mismo tiempo la alta movilidad de los HIMARS los hace difíciles de ser atacados por el enemigo.

Ucrania ha concentrado el uso de estas armas contra los objetivos más débiles del ejército ruso: la logística. El ejército ruso tiene artillería de saturación, también conocida como bombardeo de alfombra, para golpear densamente el frente ucraniano y convertir en polvo ciudades enteras. Pero eso requiere una gran cantidad de proyectiles, que tienen que ser remplazados logísticamente. El sistema logístico ruso funciona bajo un principio donde primero los trenes suministran depósitos intermedios, de aquí la carga pasa a los camiones y estos camiones suministran a otros depósitos lo más cerca posible de las líneas de contacto (frentes de combate).

Para contrarrestar el alcance de 80 kilómetros de los HIMARS, el ejército ruso eventualmente dispersará sus municiones y las alejará del frente, pero esto complicará su logística. Cada vez que se dispersa algo, se necesitan más camiones para entregar la misma cantidad de material y los camiones militares rusos se han vuelto escasos desde el comienzo de la guerra.

La continuación del plan ruso se basa en la progresión con un apoyo sustancial de artillería y, por lo tanto, si tienen que cambiar el plan, tomará un poco más de tiempo, especialmente porque tienen grandes problemas en el campo de los recursos humanos: no logran reemplazar a los soldados que han sido muertos o heridos en los campos de batalla y están confrontando serios problemas en el llamado a filas de nuevo personal militar. Esta es una de las razones fundamentales por lo que el gobierno ruso haya acudido a la conmutación de las condenas a prisioneros comunes a cambio de que se enlisten como soldados y al empleo de los mercenarios del grupo Wagner. También han acudido al reclutamiento forzoso de ciudadanos ucranianos en las regiones ocupadas para enviarlos a los frentes de combate y al reclutamiento forzoso de ciudadanos de las regiones rusas de Asia central.

Ha transcurrido más de un mes desde que los HIMARS hicieron se debut en Ucrania, pero su historial de combate ya es extenso.

Utilizando todo el armamento pesado y de largo alcance disponible, incluido HIMARS, Ucrania comenzó una campaña que ha destruido docenas de importantes depósitos de combustible y municiones en partes ocupadas de Ucrania, poniendo en peligro la logística rusa, los suministros vitales y el poder de artillería incluyendo aeródromos, puentes y puntos de transporte controlados por Rusia.

Ahora, los HIMARS están desafiando también directamente las defensas aéreas de Rusia, eliminando los costosos radares avanzados muy por detrás de las líneas del frente.

Contrariamente a su bravuconería propagandística, el ejército ruso luce indefenso, o al menos muy vulnerable, a la docena de sistemas HIMARS proporcionados por Estados Unidos que golpean la esencia misma de la ventaja militar de Rusia sobre Ucrania, convirtiéndose en un factor importante en la guerra. Y como lo demuestra el último mes de hostilidades, hay poco que Rusia pueda hacer al respecto.

Sus propios defectos sistémicos …tácticas obsoletas, falta de iniciativa y fracasos anteriores en la guerra— le dejan pocas posibilidades de enfrentar las armas occidentales ahora en manos ucranianas.

Según las estimaciones, hay entre ocho y doce HIMARS actualmente en el campo de batalla en Ucrania. Estados Unidos anunció el 20 de julio la entrega de cuatro más después de la 4ª reunión de ministros de Defensa de Ramstein. Un número no revelado de M270 MLRS —un sistema similar pero más pesado montado en camiones,proporcionado por países occidentales— también están operativos en Ucrania, según el ministro de Defensa Oleksiy Reznikov.

En solo unas semanas, unos pocos HIMARS han logrado destruirle a Rusia una cantidad considerable de sus depósitos de municiones y combustible en Dombás y el sur ocupado de Ucrania.

Con casi cada anochecer, los videos de detonaciones masivas en los depósitos rusos en las provincias de Jersón o Dombás aparecen en las redes sociales.

La situación ha llevado incluso a los blogueros militares rusos a dar la alarma abiertamente sobre la escalada en la falta de municiones, ya que la supremacía de la artillería rusa fue la clave detrás de sus avances en Dombás.

Además, el inicio de HIMARS también ha permitido a Ucrania hacer uso de sus viejos misiles balísticos soviéticos Tochka-U, que habían sido escondidos por el ejército ucraniano debido a la falta de armamento pesado. Ahora que Ucrania tiene HIMARS, puede permitirse el lujo de usar Tochka-U con más frecuencia.

Los sistemas Tochka-U tienen un alcance efectivo de hasta 100 kilómetros y son más potentes que HIMARS, pero mucho menos precisos y mucho más fáciles de interceptar. Los Tochkas y los HIMARS están encabezando la campaña en curso para atacar en lo profundo de la retaguardia controlada por los rusos.

Como parte de su lista de éxitos en expansión, se informó que HIMARS se utilizó para atacar el cuartel general de la 20ª Brigada de Infantería Motorizada de Rusia, con el comandante de la brigada, el general Aleksey Gorobets y otros dos comandantes de alto rango muertos el 12 de julio de 2022.

Los cohetes también han apuntado con éxito a un Repelente-1 el 18 de julio en Nova Kajovka y un Podlet K1 en Lazurne, radares críticos de defensa aérea rusa en la provincia de Jersón. Además, los HIMARS se utilizaron en una serie de ataques contra el puente Antonivsky cerca de Jersón, lo que dejó una línea de suministro rusa clave temporalmente inutilizable.

Antes de estos últimos ataques, el 15 de julio, el Pentágono emitió una declaración confirmando el “impacto significativo” de HIMARS en la guerra de Rusia en Ucrania. “Han transcurrido semanas, pero Rusia ha sido inefectiva para contrarrestar los ataques de HIMARS, no han podido contra golpear los sistemas ni proteger su infraestructura militar. Rusia continúa perdiendo municiones y depósitos de combustible cercanos a la primera línea, y todos los ataques HIMARS confirmados conocidos han sido impactantes”.

Rusia también parece ser incapaz de desconcentrar rápidamente sus depósitos, lo que podría salvar sus municiones en las partes ocupadas de Ucrania. El ejército ruso se ha aferrado al enfoque soviético obsoleto de tener un sistema de comando y control hipercentralizado que no permite mucha iniciativa de los líderes de rango medio y bajo.

Cuando se trata del manejo de municiones, el ejército ruso sigue siendo muy dependiente del trabajo manual, ya que los soldados tienen que cargar y descargar miles de paquetes de munición a medida que llegan. La logística rusa aún no alcanza las comunicaciones y la automatización efectivas, ya que carece de fuerza de trabajo manual y comandantes competentes de nivel medio para hacer frente a una red de depósitos mucho más complicada.Además, las líneas de suministro rusas dependen de las comunicaciones ferroviarias, lo que inevitablemente las mantiene unidas a las estaciones y cruces ferroviarios. Los blogueros militares rusos han admitido que cambiar a un sistema más flexible llevaría meses o incluso años, lo que no es una solución viable durante la guerra en curso.

Los rusos podrían hacer que sus depósitos sean más seguros reubicándolos más lejos de la línea del frente. Los cohetes M30/M31 GMLRS de alta precisión utilizados por los HIMARS ucraniano tienen un alcance efectivo de unos 85 kilómetros. Por lo tanto, ubicar sus depósitos más allá de este peligroso rango efectivo sería la respuesta al problema. Pero al retirarlos, Rusia también está complicando enormemente su ya muy problemática logística.

Los camiones rusos tendrían que hacer 90 o 100, o incluso 120 kilómetros, para llevar suministros a las unidades de primera línea desde los depósitos en lugar de los 20 o 30 kilómetros más habituales. Esto tomaría mucho más tiempo, combustible e incluso más trabajo manual.

De acuerdo con la práctica estándar, un camión podría completar solo un viaje de ida y vuelta al día entre una unidad de primera línea y un depósito de suministros ubicado más allá del alcance efectivo de los HIMARS a 85 kilómetros de distancia de la línea del frente. Retirarse a nuevas áreas de carga en centros ferroviarios seguros en el sur de Ucrania haría que el tiempo de entrega ruso aumentaría de una y media a dos veces el tiempo de lo habitual.

Pero el ejército de Rusia sigue quedándose sin camiones, así como de choferes que murieron en grandes cantidades durante la ofensiva temprana de Rusia tratando de apoderarse de la capital. Incluso si finalmente se reubican más lejos de la línea del frente, los depósitos rusos seguirían amenazados por los misiles ucranianos Tochka-U, que ya han barrido algunos de los depósitos de munición más gigantes de Rusia en Dombás, como el de la ciudad de Khrustalniy (anteriormente Krasniy Luch) en la provincia de Lugansk el 18 de junio.

Si Ucrania finalmente recibe misiles ATACMS de 300 kilómetros, la situación se volverá aún más complicada para Rusia. Este tipo de misiles puede ser disparado por los mismos lanzacohetes HIMERS que ya están en servicio creando estragos considerables, pero EEUU está cauteloso en proporcionarlos pues podrían accidentalmente golpear territorio ruso y eso escalaria la intensidad de la guerra. No obstante, todo parece indicar que EEUU está en espera de comprobar la completa eficiencia de los ucranianos para suministrar dichos proyectiles.

Otro problema es que, durante el último mes, a pesar de mucho esfuerzo y rumores de propaganda, las defensas de Rusia contra el HIMARS han sido totalmente inefectivas.

Durante una sesión informativa del Pentágono el 20 de julio, el presidente del Estado Mayor Conjunto de los Estados Unidos, el general Mark Milley, confirmó que Rusia no había destruido ni un solo HIMARS proporcionado a Ucrania. El alto general también reiteró que el ejército ucraniano había sido “muy efectivo” en su uso contra Rusia.

Un HIMARS es de hecho un objetivo desafiante para el ejército ruso de hoy. Rápidos y muy móviles, toman sus posiciones más profundamente en la retaguardia controlada por Ucrania, donde son muy difíciles de detectar y destruir de inmediato, incluso con armas de alta precisión. La única posibilidad realista para que Rusia destruya el HIMARS es atacar cuando una tripulación ucraniana no abandona su posición rápidamente, o cuando expone su ubicación.

La fuerza aérea rusa también podría ser una seria amenaza. Pero como han demostrado estos últimos meses de guerra, los aviones de ataque rusos han sido cautelosos a la hora de profundizar en el territorio controlado por Ucrania, principalmente debido a la fuerte defensa aérea y la abundancia de sistemas antiaéreos portátiles (MANPADS), incluidos los proporcionados por Occidente. Incluso a los avanzados sistemas de defensa aérea rusos les resulta difícil o imposible interceptar los cohetes HIMARS entrantes.

Los muy publicitados sistemas de defensa aérea S-400 o Pantsir-S1 de Rusia, que se han desplegado en la Ucrania ocupada, no han sido efectivos para detenerlos en las últimas semanas. Se supone que los sistemas S-300 o S-400 de Rusia pueden interceptar con éxito objetivos aerodinámicos o balísticos de mediano y largo alcance (misiles de crucero). Pero el problema es que los cohetes de HIMARS son muy difíciles de detectar a tiempo.

(Sistema de mísil táctico ucraniano de la era soviética Tochka-U.)

Los cohetes HIMARS M30 /M31 GMLRS alcanzan sus objetivos a una velocidad de Mach 2.5, o casi 3,062.6 kilómetros por hora. Por lo tanto, cuando tienen que alcanzar un objetivo a 80 kilómetros de distancia, pasan unos 94 segundos en el aire antes de golpear su objetivo. Pero además vuelan a altitudes mucho más bajas que cualquier misil de crucero o balístico, dando a la defensa antiaérea rusa poco tiempo para detectarlos y reaccionar.

Esto significa que los HIMARS operados por Ucrania continúan lanzando ataques en cualquier lugar al que puedan llegar. Especialmente cuando el ejército ucraniano golpea las defensas aéreas rusas con salvas de Tochka-U, Uragan o Smerch, y luego dispara una salva completa de HIMARS para rematar con un golpe garantizado.

La Dirección Principal de Inteligencia de Ucrania (GUR) publicó el 22 de julio imágenes del 20 de julio de los golpes de precisión contra medios de combate y personal ruso estacionados en la planta de energía nuclear de Zaporiyia en territorio ocupado de Ucrania. Las imágenes de GUR muestran el resultado de los golpes contra una batería de BM-21 Grad, misiles antiaéreos, camiones de transporte y tiendas de campaña del personal ruso entre los enfriadores de agua de la central nuclear a 350 metros del bloque de celdas nucleares cercano.

Las imágenes de las secuelas de los ataques muestran la devastación en el sitio del campamento militar sin causar daños a las instalaciones de la central nuclear. Lo que confirma que el golpe se produjo con una inmaculada precisión que solo puede tener los HIMARS. Todo hace indicar que los rusos montaron sus instalaciones dentro del área de la planta nuclear pensando que los ucranianos no los golpearían en ella para evitar que un error afectara los reactores nucleares. Sin embargo, el bisturí de los HAIMERS realizó una extirpación del tumor ruso con una gran excelencia.

CONSIDERACIONES

Hemos visto las enormes posibilidades de los HIMARS. Esto no significa en lo absoluto que dichos medios sean la “bala de plata” para acabar con los rusos. Rusia continúa teniendo una superioridad considerable en proporción de 10 a 1 en artillería, aunque sus medios se hayan quedado atrás tecnológicamente. Ucrania tampoco puede utilizar los avances tecnológicos indiscriminadamente pues solo uno de estos misiles inteligentes cuesta cientos de miles de dólares y resulta irracional emplearlos para tratar de destruir objetivos que no correspondan a ese tipo de gastos.

Hasta ahora todo hace indicar que los ucranianos están teniendo en cuenta este principio de costo-esfuerzo y se han concentrado en grandes depósitos de municiones, combustible y puestos de mando y dirección de las tropas invasoras.

Es evidente que Ucrania está recibiendo además de los armamentos más modernos, la información al instante vía satélite de los movimientos de las tropas rusas a todo lo largo y ancho del teatro de operaciones. Esta información es crucial, quedando demostrada días atrás en el enlace de trenes del poblado de Brytivka cuando un convoy ruso con 40 vagones cargados de medios de combate y personal proveniente de Crimea realizó una parada en dicha estación a más de 70 kilómetros de la línea del frente en la provincia de Jersón, y poco tiempo después fue barrido completamente por el fuego de los HIMARS.

A pesar de que ya entramos en el sexto mes de hostilidades se hace imposible hacer un pronóstico objetivo de como terminará este duelo de los Dioses. Lo que sí parece cierto, es que a ambos contendientes les tomara muchos años para recuperarse de esta sangrienta guerra.

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