miércoles, mayo 12, 2021

Roberto Álvarez Quiñones: La hambruna llega a Cuba. ¿Qué esperan Raúl Castro y su cofradía de privilegiados para liberar las fuerzas productivas?

 
Tomado de https://diariodecuba.com/

La hambruna llega a Cuba

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¿Qué esperan Raúl Castro y su cofradía de privilegiados para liberar las fuerzas productivas?

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Por Roberto  Álvarez  Quiñones

Los Ángeles

12 Mayo 2021

La aguda escasez de alimentos en Cuba probablemente estará ya causando ciertos grados de desnutrición o malnutrición en los segmentos más pobres y desfavorecidos de la población y en personas que no reciben nunca remesas del extranjero.

Para demostrarlo habría que realizar pruebas de laboratorio y clínicas. Eso el régimen no lo va a hacer, ni tampoco revelaría sus resultados si se hiciesen esos exámenes clínicos.  

Y mientras tanto, el problema sigue avanzando. Cientos de miles de familias cubanas tienen hoy una dieta deficiente en cuanto al balance nutritivo necesario: proteínas, calorías, vitaminas, fibras, grasas y minerales necesarios… Y eso tiene consecuencias.

¿Qué esperan, pues, Raúl Castro y su cofradía de privilegiados para liberar las fuerzas productivas, que haya una hambruna como en Corea del Norte, donde por mantenerse el mismo modelo económico estalinista que el castrista millones de personas han muerto de hambre? ¿Que la desnutrición afecte física e intelectualmente a millones de cubanos para el resto de su vida?

A la bien alimentada casta dirigente de la "revolución socialista" le importa un comino si los cubanos comen lo suficiente o no. Y como ahora tienen  miedo por la explosiva situación social, entonces para seguir atornillados en el poder obligan a los ciudadanos a pasar todo el tiempo del día en interminables colas (con pandemia y todo), o buscando alimentos en el mercado negro, o "resolviendo" otras necesidades imperiosas.  Así no tienen tiempo para pensar en que la solución es echar abajo la dictadura y reinstaurar un capitalismo para todos, y no solo para la mafia militar.

Con excepción del Gobierno de EEUU, del secretario general de la OEA, Luis Almagro, y algunas organizaciones humanísticas internacionales, ningún otro gobierno u organismo mundial se ha referido a esta crisis alimentaria en Cuba que tiene causas políticas, ya que se sabe que no se debe a una guerra o a una catástrofe natural. Hoy la dictadura solo da palos, no hay ya zanahorias.

Todo indica que hay ancianos y niños padeciendo de desnutrición. Ciertamente no hay cómo probarlo, pero por lógica y sentido común se puede dar por hecho que en Cuba hay ya personas afectadas por la malnutrición y la desnutrición, sobre todo ancianos, niños y mujeres embarazadas, los más vulnerables.

O sea, en la tercera década del siglo XXI, y en pleno corazón de Occidente, por la aguda escasez de alimentos, o sus precios exorbitantes en pesos o en divisas, muchas personas están siendo afectadas física e intelectualmente, quizás para el resto de sus vidas. Y puede que algunos estén muriendo de enfermedades curables debido al bajo sistema inmune derivado de la desnutrición. Sobran los testimonios de personas que dicen que con frecuencia se acuestan a dormir con solo un vaso de agua con azúcar en el estómago.

Un importante factor a tener en cuenta es que desnutrirse en Cuba es muy fácil por el "hambre vieja" que tiene la población. La dieta cubana es deficiente desde que el dueto Fidel Castro-Che Guevara sovietizó las tierras, la producción agropecuaria se desplomó y surgió la "libreta".

Pero ahora es peor, pues carece incluso del valor nutritivo mínimo. Eso causa fatiga, diabetes, depresión, baja del sistema inmune, pérdida de masa muscular. Y si se prolonga, provoca anemia, raquitismo, problemas cardíacos, trastornos del cerebro, depauperación física, piel seca, cabellos finos y frágiles, uñas quebradizas. O la muerte.

La falta de proteínas en los niños afecta el cerebro definitivamente

Un estudio publicado en la versión digital de la revista médica Behavioral and Brain Functions mostró  que los niños entre cinco y diez años que no ingieren la cantidad de proteínas necesarias sufren afectaciones en el cerebro, que implican cierto retardo mental, problemas de capacidad visual, de memoria y para el aprendizaje, la concentración, mantener la atención y otros.

La investigación concluyó que es fundamental darle carne en pequeñas cantidades a los niños a partir de los seis meses de edad, porque son proteínas de origen animal completas, llamadas así porque tienen nueve aminoácidos esenciales. Las de origen vegetal son incompletas porque les falta uno o más aminoácidos. El huevo contiene proteínas, pero no se le debe dar a niños menores de un año, pues puede generar alergias.

En general, la desnutrición en los niños impide su crecimiento normal, además de que les baja peligrosamente el sistema inmune. Y algo clave: la desnutrición comienza en el vientre materno. Niño que nace desnutrido tendrá baja estatura, será delgado y enfermizo, y tendrá problemas de aprendizaje y desarrollo intelectual.

El médico cubano Darsi Ferrer, ya fallecido, dio a conocer en Cuba un estudio de colegas especialistas que mostró que los niños cubanos en los últimos tiempos tienen menor estatura que hace varias décadas. Y los que nacen hoy seguramente serán aún más bajitos y débiles.

¿Cuántos gramos de proteínas ingiere hoy el cubano de a pie?

Los científicos afirman que un adulto debe ingerir diariamente 0,8 gramos de proteínas por kilogramo de peso corporal. Quien pesa 75 kilogramos (165 libras) debe consumir entre 55 y 60 gramos de proteína diarios. ¿Cuántos gramos consume hoy un cubano de a pie con salario mínimo que no recibe dólares? Nadie lo sabe, pero mucho menos que esos niveles.

Los padres y abuelos de los cubanos de hoy, en los años 50 comían 6,7 libras mensuales de carne de vaca (tercer consumo  más alto de Latinoamérica, luego de Argentina y Uruguay). Hoy, solo los dirigentes políticos, generales, coroneles y sus familias la comen. Para la gente de a pie no la hay ya casi nunca. Ni en las shopping. Y en el mercado negro no baja de 250-300 pesos (10,40-12,50 dólars) una sola librita.

Según los especialistas nutricionistas, un solo bistec de carne vacuna de media libra (225 gramos) contiene 60 gramos de proteínas, toda la que debe ingerir en un día una persona de 160 libras de peso. Media libra de carne de pollo provee 42 gramos de proteínas, y media libra de puerco, 36 gramos. Ninguna de esas tres grandes fuentes  de proteínas está hoy al alcance de los cubanos de a pie en las cantidades necesarias. Ni tampoco los pescados, mariscos y la gelatina, también ricos en proteínas. Hasta los huevos están perdidos.

Cuba registra uno de los consumos de carne vacuna más bajos del planeta. Está por debajo del per cápita de Haití (3,3 libras mensuales), y de Ruanda (1,5 libras), Etiopía (1,3 libras) y  Gambia (1,2 libras), tres de los países más pobres del mundo según la ONU.

En la Isla no solo faltan los alimentos ricos en proteínas de origen animal, sino también de origen vegetal. El país produce pocos granos y no los importa porque no hay divisas. En 2020 se cosecharon menos de 17.000  toneladas de frijoles para una demanda nacional que no baja de 120.000 toneladas (no confundir esta cifra con las 70.000  toneladas de "consumo nacional" que dice el régimen, lo más que era capaz de abastecer cuando se producían  50.000 toneladas y se importaban 20.000).

Por otra parte, los precios de los alimentos se subieron a las nubes y parece llegarán a la estratosfera. Los bajísimos salarios no alcanzan. Ni siquiera el 35% de la población que recibe remesas los puede adquirir en las shopping, que están desabastecidas.

Otro dato elocuente. Un periodista independiente reportó desde Santa Clara que allí a cada bodega "le asignan 800 núcleos familiares, pero llevan alimentos solo para 400. Los otros 400 núcleos tienen entonces que esperar al mes siguiente para comprar".

¿Qué comen esas 400 familias en lo que esperan al mes siguiente y tampoco pueden "resolver" por falta de dinero y con una tasa de inflación que será este año de un 500%?

Aquí la respuesta es otra pregunta: ¿Le importa eso a Raúl Castro, Miguel Díaz-Canel, Manuel Marrero, el general Luis Alberto Rodríguez López-Callejas o cualquier otro de los vividores que mandan en Cuba? Ahí está el detalle: hacer que les importe, o que salgan del poder.

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Nota del Bloguista de Baracutey Cubano

 A finales de los años 70s (años de las supuestas vacas gordas en Cuba gracias al subsidio de varios miles de millones de rublos anuales de la hoy extinta URSS) se me ¨sugirió¨ para poder participar en un evento de la delegación provincial de la Academia de Ciencias de Cuba que cambiara la redacción de un trabajo científico porque hablaba de niños portadores de desnutrición en Cuba, pese a que dicha investigación tenía precisamente como objetivo hacer un estudio sicológico en los niños portadores de desnutrición.

 Esa investigación que hice   junto a un amigo mio, sicólogo de profesión y autor principal,  con el objetivo de estudiar  el desarrollo psicológico de los niños portadores de desnutrición en pacientes del Hospital Pediátrico de Pinar del Río  y el de confeccionar  una escala cubana para medir el desarrollo psicológico infantil en Cuba, pues la escala que se usaba en Cuba era la norteamericana y ella no se ajustaba a las características particulares de los niños cubanos.   Para recibir esa ¨sugerencia¨  fui citado por una funcionaría  del Centro Multisectorial de la Academia de Ciencias en Pinar del Río y por una  trabajadora graduada en la Licenciatura en Información Científica que trabajaba entonces en el Centro Universitario de Pinar del Río  pues  en el trabajo usábamos  la palabra desnutición y distrófia y en Cuba los niños no podían   estar desnutridos ni distróficos y si los había,  había que explicar  el porqué lo estaban ... Los censores sabían que  no culparíamos al Estado ni a la Revolución por la falta de una alimentación adecuada y la  existencia de la Libreta de (des)Abastecimiento.

En 1996 en el último evento científico internacional que participé en Cuba (Taller  Internacional de Antropología Física ¨Luis Montané¨, de la Universidad de La Habana) hice una pregunta a un equipo multidisciplinario del Ministerio de Salud Pública que en su investigación  hablaba de que la población infantil  cubana ya se estaba recuperando  de las consecuemcias del Período Especial (eufemismo que le dió el Castrismo a la mayor crisis económica que ha tenido Cuba desde que es república), pues  la muestra  poblacional analizada en la investigación había recuperado el peso que tenía antes de 1993 y 1994. Mi pregunta era  sobre el daño neurológico en los niños  en los primeros años de vida por  el escaso o nulo consumo de proteinas   y consecuentemente por  la no ingestión de ciertos  aminoácidos esenciales   cuyas carencias causan daños neurológicos  que no son reversibles cuando ocurren  en esos primeros años de vida. La ¨respuesta ¨ a esas preguntas vino de uno de los organizadores del evento en forma de diatriba política, más que de explicación científica pues esa persona viajaba al exterior de Cuba incluyendo a una universidad del Sur de la Florida en EE.UU. Nunca más fui invitado a participar a esos eventos y solamente una pareja de profesores norteamericanos de una universidad de Colorado o Nuevo Méjico,  fueron los que se me acercaron y me felicitaron por la pregunta tan necesaria que había hecho. La investigación y sus resultados fueron  llevados a cabo en pleno Período Especial, .

Un año antes de producirse la epidemia de la llamada neuropatía óptica epidémica, una epidemia  que alcanzó a más de 50 000 personas en el curso de un solo año, 1993, lo que la convierte en la epidemia más grande de este tipo reportada, la Dra. Consuelo Prado, de la Universidad Autónoma de Madrid, alertó  en un Taller Internacional  de Antropologia Física ¨Luis Montan騠 mediante  un trabajo científico con una muestra de mujeres habaneras  alertó del peligro de que se produjeran enfermedades por la falta de vitaminas producto de la mala alimentación. Consuelo fue vista desde ese momento por algunos de los organizadores cubanos del evento como una apestada y no fue invitada a una recepción que el entonces  Rector de la Universidad de La Habana le dió a los científicos extranjeros de alto nivel que asistían a ese evento, pese a que muchos de ellos asistieron al evento gracias a las gestiones y el  prestigio de la Dra. Consuelo Prado, miembro del Proyecto Erasmo de la ONU. Consuelo Prado lloró esa humillación en la actividad recreativa correspondiente que nos ofrecieron a  los participantes cubanos que fuimos  ponentes en ese  evento científico internacional..

En Cuba hay enfermedades que no se pueden diagnosticar por órdenes superiores del Ministerio de Salud Pública, MINSAP, pero también son tabú las palabras hambre y desnutición.

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