viernes, abril 10, 2026

Cuba: La Huelga del 9 de abril de 1958, como una traición de Fidel Castro para descabezar la vertiente de ¨el llano¨ del M-26-7 y así apropiarse de la jefatura de TODO el Movimiento 26 de julio

 

 Nota del Bloguista de Baracutey Cubano


La voz que narra en los videos es la voz  de Mario Ariet y no la de Agustín País García, hermano de Frank País y de Josué País García ...

Para ver el documental completo hacer clicl AQUÍ.

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 Historia del cambio de la jefatura del Movimiento 26 de Julio en las distintas épocas.


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El Matarrelatos

La TRAICIÓN a Frank País: ¿Fue Vilma Espín CÓMPLICE de Fidel Castro?




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Tomado de http://www.cubanalisis.com


 La huelga de abril de 1958: una traición de los comunistas y Fidel Castro

Por Pedro Pablo Arencibia
9 de abril de 2019

En enero de 1958 el ¨dictador¨ Fulgencio Batista había restaurado, después de un breve tiempo, las Garantías Constitucionales en el país, pese a la actividad subversiva existente. Según se lee en el libro oficialista “En el último año de aquella República” del autor Ramiro J. Abreu (un exoficial del MININT y funcionario entonces del Departamento América del Comité Central del Partido Comunista de Cuba en esos años ochenta en que fue publicado dicho libro en Cuba), Batista hizo ciertos cambios en su gabinete, compulsado por ciertas fuerzas políticas nacionales y extranjeras y hasta por el propio Nuncio, Monseñor Centoz, que conllevara a una nueva imagen del régimen y a una solución no violenta a la situación política del país. En ese libro se lee que Batista en marzo de 1958 le propuso al Movimiento 26 de Julio que participara como un partido político en las próximas elecciones del 1 de junio de 1958 junto a los otros partidos. Fidel Castro se negó alegando que esa proposición era una trampa de Batista. Los que hemos padecido la tiranía castrista más de medio siglo, sabemos que la verdadera razón de la negativa de Fidel era que no quería Poder, sino todo el Poder y de manera vitalicia.

Esas elecciones generales eran las siguientes a las elecciones efectuadas el 1 de noviembre de 1954 en las que triunfó Batista cómodamente pero de manera ilegítima, por ir al retraimiento sus rivales políticos, siendo el último en retirarse de la contienda, el último día antes de las elecciones, el ex presidente Ramón Grau San Martín, quien planteó que las autoridades practicaban el acoso y la persecución de sus partidarios (pese a que la oposición obtuvo 18 senadores y 16 congresistas de la Cámara Baja); algo por lo que anteriormente habían pasado los batistianos en sus campañas políticas cuando el autenticismo estaba en el poder. Por cierto, algunos partidarios de Batista le habían aconsejado a Batista  después del Golpe de Estado del 10 de marzo de 1952 que, para mostrar su espíritu democrático, convocara a elecciones por propia iniciativa; otros consejeros le habían dicho que esperara a que la Oposición le pidiera que hiciera elecciones, para que no hubiera retraimiento. Batista se fue por la primera variante tan pronto como el país se normalizó después de la neutralización de las primeras conspiraciones y del asalto al Cuartel Moncada. Batista tomó posesión el 24 de febrero de 1955, restableció la Constitución, y otorgó amnistía a todos los prisioneros políticos y en particular a los Moncadistas, pese, según se dice,  al voto en contra en la Cámara Baja del excuñado y ex amigo cercano de Fidel Castro, el Dr. Rafael Díaz-Balart, y en la Cámara Alta o Senado, del voto en contra del Senador Santiago Rey Pernas, aunque en los libros de las actas del Congreso cubano no aparecen esos votos  y discursos en contra.

Pero volvamos a las elecciones del 1 de junio de 1958. Para evitar que esas elecciones se efectuaran, el Movimiento 26 de Julio incrementó sus sabotajes y asesinatos; el régimen respondió con sus sangrientas represalias; esto trajo como consecuencia la suspensión en marzo de 1958 de las Garantías Constitucionales y el aplazamiento de las elecciones. Las indicaciones para ese incremento de las acciones por parte del M-26-7 están dadas por Fidel Castro en su Manifiesto del Movimiento 26 de Julio Al Pueblo, del 12 de marzo de 1958, el cual también está firmado por Faustino Pérez.

Fidel Castro en dicho manifiesto plantea, según Manuel Márquez Sterling: que todas las fuerzas obreras y estudiantiles de la isla fueran a una huelga general, que sería apoyada militarmente por el Ejército Rebelde. Este manifiesto prohibía los viajes de cualquier tipo en la provincia de Oriente desde el 1 de abril, y anunció que los rebeldes abrirían fuego sin advertencia previa a cualquier vehículo que violara esa disposición. Asimismo, decretó que todos los pagos al gobierno debían de cesar, y que quien hiciera los pagos al gobierno, incluido los impuestos o tasas, sería considerado un traidor antipatriota y culpable de un acto contrarrevolucionario. A los que que trabajaran en el gobierno en los puestos administrativos o en los tribunales se les ordenó renunciar. A los militares se les advirtió que serían juzgados como criminales, a menos que desertaran o se unieran al Ejército Rebelde. El manifiesto terminaba pidiendo que la gente diera su apoyo a la campaña de exterminar a todos aquellos que sirvieran a la tiranía con las armas, declarando que a partir del 5 de abril comenzaría una guerra total y que tendrían la necesidad de aniquilarlos donde quiera que estuvieran, como los peores enemigos de la libertad y la felicidad.

La Huelga del 9 de Abril fracasó producto de que el movimiento obrero, como casi siempre ocurrió, salvo excepciones muy notables, se mantuvo ajeno a la lucha contra Batista, al igual que grandes sectores del campesinado. La Central de Trabajadores de Cuba (CTC) estaba controlada por Eusebio Mujal, un excomunista que estaba al lado de Batista desde 1952. Además, el apoyo del Ejército Rebelde fue bien discreto en todo el país; Fidel Castro varios años después del triunfo de 1959 dijo que él no estaba de acuerdo con esa huelga, pero que dio órdenes para apoyarla; parece que esas órdenes las dio con bastante tibieza y desgano pese a que él había sido el principal promotor de la misma desde finales de 1957. Roberto Solera ha escrito una gran verdad en unas observaciones que le hizo a un artículo aparecido en la revista digital Cuba Nuestra.nu: “La huelga fracasó por razones totalmente ajenas al apoyo o no del PSP, que no tenía fuerza alguna como grupo revolucionario”. En http://www.po.org.ar se lee: “El retroceso del PSP en el movimiento sindical era imparable: en el último congreso de la CTC antes del golpe de 1952, el PC dirigía sólo 20 de los 300 sindicatos representados”. Pero se puede decir más, el Partido Socialista Popular boicoteó la Huelga del 9 de Abril.

El Partido Socialista Popular en el manifiesto de 12 de abril de 1958, condenó la fracasada huelga del 9 de abril de 1958, llamándola «llamamiento unilateral». El 28 de junio de 1958, el Comité Nacional del PSP, en manifiesto suscrito por Juan Marinello y Blas Roca, pedían «unas elecciones limpias y democráticas para desembarazarse de Batista»; sin embargo, ya desde abril de 1958 se había fundado por Félix Torres el destacamento guerrillero Máximo Gómez, del Partido Socialista Popular, en las montañas de Yaguajay (mal armado y con muy pocas y pequeñas acciones combativas hasta casi el final de la guerra), y en julio de 1958 subía a la Sierra Maestra el destacado líder comunista Carlos Rafael Rodríguez para apoyar a Fidel Castro. En definitiva, el PSP jugaba con varias cartas para al menos salir ganando parcialmente con alguna de ellas.

Sobre las causas del fracaso de la Huelga del 9 de Abril, Faustino Pérez en http://bvs.sld.cu/ escribe:

“Al analizar los factores del fracaso, llegamos a la conclusión de que no son imputables al pueblo y ni siquiera a la organización, sino a lo siguiente:

a) Falta de clima previo, que debió ser producido por una serie de hechos violentos que hicieran que el paro no fuera más que la culminación lógica del mismo.

b) Método inadecuado para la convocatoria. Por querer mantener en secreto la fecha; para evitar que la dictadura tomara medidas especificas, no pusimos nuestros cuadros organizados a funcionar para que la consigna fuera llevada a todos los sectores y personas, creando con ese solo hecho cierta agitación y expectación indispensables.

c) La escasa intensidad que presentó el sabotaje eléctrico y de las plantas de radio, cuando se esperaba la supresión total de ambos servicios.

d) La actitud un poco cerrada que se mantuvo frente a la posibilidad de coordinación o colaboración por parte de otros factores.

A nuestro criterio, todos estos factores sumados tuvieron mucho que ver en este fracaso momentáneo del movimiento de huelga en La Habana.

En cuanto al resto de las provincias, hubo bastante respuesta en algunas, y en otras, como Oriente, la cosa fue casi total. Allí, y también en lugares de Las Villas y Pinar se mantiene e incrementa la lucha de guerrillas además de las columnas ya bien nutridas de las montañas orientales (...).

Si esa apreciación hecha en el 58 añadimos la precariedad de las armas disponibles, la no llegada de otras en las fechas previstas y el profundo quebranto recién sufrido por el Movimiento en La Habana por la caída de cuadros fundamentales de la organización como Gerardo Abreu “Fontán”, Sergio González, Arístides Viera y muchos otros, así como la débil gestión y voluntad unitaria del FON, tendremos, a nuestro juicio, las causas fundamentales de aquella trágica derrota (...)
”.

Hasta aquí la enumeración de las causas por parte de Faustino Pérez. Ahora bien, yo me pregunto ¿Entonces por qué hacer ese llamado frenético el 12 de marzo para una huelga con menos de un mes para su preparación y ejecución?. Mi respuesta es que Fidel Castro estaba muy preocupado porque el triunfo de la revolución no pasara por sus manos y llegara a las manos de los combatientes “del Llano” o a los integrantes de la Resistencia Cívica (ambos grupos con ideología burguesa, según el Che Guevara) o a otro grupo que llevara también la lucha antibatistiana, o que quizás se llegara a una solución electoral con un nuevo gobierno de transición, lo cual invalidaría la lucha llevada a cabo hasta ese momento.

En ese mismo artículo Faustino Pérez escribe sobre el apoyo del Ejército Rebelde a la mencionada huelga:

Sin contar las numerosas acciones de los frentes guerrilleros en apoyo a la huelga, que incluyeron la intrépida presencia de Camilo Cienfuegos en los llanos del Cauto, podemos mencionar como hechos mas significativos a través del país: el asalto a las emisoras nacionales y la transmisión por sus canales del llamamiento a la huelga general revolucionaria, el asalto a la armería de La Habana Vieja, la voladura de registros de electricidad, los paros y sabotajes en varias terminales del transporte, la quema de gasolineras y de vehículos, la interrupción del transito de entrada y salida de la capital, los sabotajes, acciones y paros en Guanabacoa, el Cotorro, Madruga, el asalto a la emisora de Matanzas dirigido por Enrique Hart, el descarrilamiento de trenes en Jovellanos, el ataque al cuartel de Quemado de Güines y la interrupción de la Carretera Central en Manacas, las acciones del Condado en Santa Clara, la paralización y el dominio absoluto de Sagua la Grande, el asalto y sabotaje a la planta eléctrica de Vicente en Ciego de Ávila, acciones diversas en Camagüey, y la paralización prácticamente completa de todo Oriente por la acción combinada de las fuerzas guerrilleras y de la clandestinidad, incluido el ataque al Cuartel de Boniato por las milicias de Santiago de Cuba dirigidas por René Ramos Latour, "Daniel", sustituto de Frank en la Jefatura Nacional de Acción en la Sierra Maestra durante el ultimo combate del Movimiento, que después cayo heroicamente contra la ofensiva de la tiranía”.

Como hemos leído, Faustino Pérez enumera con sumo detalle las acciones llevadas a cabo por el M-26-7 “del Llano”, pero con respecto al apoyo de Fidel Castro y su ejército a la huelga, sólo nombra, lo que siempre se nombra en las clases y los textos oficialistas: la presencia de Camilo Cienfuegos y parte de su tropa en las llanuras del Cauto.

Los Castro dieron un ¨golpe de Estado¨ dentro de la Revolución  después del triunfo revolucionario de enero de 1959  aunque ese ¨golpe de Estado¨  fue comenzado de manera visible desde la reunión de Altos de Mompié  contra la vertiente ¨del llano¨ del Movimiento 26 de Julio, la vertiente más combativa y la que tuvo que enfrentar al cuerpo  más represivo del régimen de Batista: la Policía Nacional. Esa reunión se llevó a cabo después del fracaso de la Huelga de Abril de 1958; huelga promovida por Fidel Castro en el Manifiesto de la Sierra Maestra de marzo de 1958 y posteriormente debilmente apoyada por sus fuerzas. En la reunión de Altos de Mompié, el 3 y 4  de mayo de 1958, se reunieron: Fidel Castro, René Ramos Latour, Faustino Pérez, Marcelo Fernández, Vilma Espín, Haydeé Santamaría, David Salvador, Ñico Torres, Celia Sánchez y Luis Buch, así como el Che Guevara, que había tenido ciertos roces con Ramos Latour por sus diferencias ideológicas y la arrogancia del argentino.   Fidel le echó toda la culpa del fracaso a la vertiente ¨del llano¨ cuando realmente Fidel Castro y Faustino Pérez llamaron ambos a destiempo a dicha huelga y René Ramos Latour había objetado que no habían armas suficientes pero  Faustino Pérez (expedicionario del Granma y subordinado de Fidel Castro)  dijo que llegarían en una posteriormente fracasada expedición de ¨El Corojo¨.

Si bien la huelga fue un fracaso en su objetivo de derrotar a Batista, para Fidel Castro fue una victoria, ya que muchos de los líderes del M-26-7 de la lucha en las ciudades y pueblos. o sea, “del Llano” murieron (fueron más de un centenar los combatientes caídos y entre ellos Marcelo Salado, Jefe de Acción en la capital), y el M-26-7 de “la montaña” se impuso entre esas dos fuerzas. Debo señalar que muchos de los combatientes “del Llano” eran personas anticomunistas y de extracción de clase media, con cierta cultura que no les permitía ser engañados tan fácilmente como los campesinos de tierra adentro.

Sobre esos roces y las diferencias ideológicas dentro del M-26-7, el destacado historiador Rafael Rojas en su artículo El Crimen de un Pacto escribe los siguientes cinco párrafos:

En una carta del 31 de agosto de 1957, Guevara proponía a Fidel que, para evitar que ''lidercillos de baja calidad moral e intelectual trataran de suceder a Frank'', se enviara a Santiago a un hombre de la Sierra como Raúl, Almeida, Ramirito o él mismo. Varias semanas después, comenzó un intercambio epistolar sumamente tenso entre el propio Guevara, Fidel y Raúl Castro, de un lado, y Ramos Latour, del otro, en el que los primeros acusaban a este último de haber ''abandonado'' a la Sierra y de confiar en pactos con los ''politiqueros'' de la ortodoxia y el autenticismo.

Daniel se defendió en su correspondencia y durante una visita a la Sierra, en octubre de 1957, aduciendo siempre que la ''lucha no debía circunscribirse única y exclusivamente a las montañas''. La polémica con Guevara llegó a niveles de gran intensidad retórica e hizo evidente, desde entonces, que el comunismo de Guevara y la socialdemocracia de Ramos Latour eran dos ideologías en pugna por el futuro de Cuba. No hubo otro momento en que aquel conflicto, que sólo habría tenido solución en una Cuba socialdemócrata, quedara más claramente expuesto.

En una carta del 14 de diciembre de 1957, Guevara escribía a Daniel: ''Pertenezco por mi preparación ideológica a los que creen que la solución de los problemas del mundo está detrás de la llamada cortina de hierro y tomo este movimiento como uno de los tantos provocados por el afán de la burguesía de liberarse de las cadenas del imperialismo''. Más adelante, confesaba que se ''avergonzaba'' de haber pensado que Fidel era un líder de derecha -“lo que ustedes representan”-, ya que la reacción de Castro contra el Pacto de Miami lo había convencido de que éste estaba “por arriba de su clase”.

Daniel responde a Guevara el 18 de diciembre de 1957: ''Los que tienen tu preparación ideológica piensan que la solución a nuestros males está en liberarnos del nocivo dominio yanqui por medio del no menos nocivo dominio soviético''. En aquella misma carta, Ramos Latour agregaba que la ideología del Movimiento 26 de Julio se inspiraba en el pensamiento político de José Martí, que consistía en hacer de Cuba un país democrático y próspero, pero con justicia social, y que los pactos con otras fuerzas opositoras eran necesarios y saludables.

El creciente rechazo de los jefes de la Sierra a los líderes del llano no tenía que ver, fundamentalmente, con la queja de que no llegaban recursos, que nunca dejaron de enviarse, sino con la política de entendimiento con los dos principales partidos de oposición -el Ortodoxo y el Auténtico- y de diálogo permanente con diplomáticos norteamericanos. Armando Hart, que presumía de su radicalismo, escribió en una carta del 16 de octubre a Castro: “He estado en contacto con círculos íntimos de la embajada [...] Muchas personas vinculadas a nosotros, pero que no aparecen como tales, fueron a conversaciones con el propio embajador”.


En esa reunión de Altos de Mompié los errores cayeron fundamentalmente en Faustino Pérez y en David Salvador, y el grupo de Fidel Castro tomó ya para siempre el mando de ese movimiento, subordinando de hecho al movimiento clandestino del M-26-7 a sus órdenes, poniendo al frente de los mandos provinciales a individuos de su confianza, aunque no fueran los más capaces.

Como último detalle, apuntaré que René Ramos Latour “Daniel” con méritos más que suficientes para tener el grado de Comandante, fue ascendido sólo a capitán del Ejército rebelde y mandado a cumplir múltiples arriesgadas misiones, hasta que cayó en combate.
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Otra Nota del Bloguista de Baracutey Cubano


Reorganización del M-26-7



LA CARTA DE FRANK PAÍS A FIDEL CASTRO QUE LE COSTÓ LA VIDA YA QUE SITUABA A FIDEL CASTRO Y A LA SIERRA MAESTRA COMO UNA PARTE IMPORTANTE DE LA LUCHA PERO NO LA JEFATURA DEL MOVIMIENTO 26 DE JULIO 

En la carta:

David es el ¨nombre de guerra¨ de Frank País García.

Norma es el ¨nombre de guerra¨de Celia Sánchez Manduley y es a la que designa Frank País como la Delegada de la Sierra Maestra.
Faustino quizás sea Faustino Pérez
Daniel es  René Ramos Latour

Observen en la carta que Frank País informa cómo se han hecho las cosas pero no consulta con  Fidel Castro  cómo se  deben hacer las cosas en el Movimiento 26 de Julio.

Señalo que Frank País tenía antes de unirse al Movimiento 26 de Julio un movimiento articulado nacionalmente y que Frank fue el que envió a la Sierra Maestra  50 hombre armados después del  naufragio, más que desembarco,  del yate Granma y la desbandada, más que combate, de los expedicionarios en Alegría de Pío donde Fidel Castro y Raúl Castro emprendieron la huida, al igual que hicieron después del ataque al Cuartel Moncada el 26 de julio de 1953, desentendiéndose del  grueso de los expedicionarios.  

Hay una versión que plantea que Fidel Castro y algunos  expedicionarios del Granma fueron capturados y que Fidel  y sus hombres fueron liberados porque del alto mando militar le llegó  al jefe militar que los tenía capturados que los dejara irse para poder justificar  la solicitud de  un empréstito de armas  que se iba a pedir a los EEUU; esa versión plantea que Fidel Castro le compró  a ese militar algunos fusiles antes de ser liberados...Esta versión es compatible con el hecho que el yate Granma había sido detectado por las autoridades militares del gobierno de Fulgencio Batista y sin embargo no se tomó ninguna medida para atacarlo y hundirlo; esa detección la leí en un radiograma colgado en un cuadro del antiguo Palacio Presidencial del  ya entonces Museo de la Revolución.  También es posible  que   personal infiltrado  del Partido Socialista Popular (uno de los nombres que tuvo el Partido Comunista de Cuba) en las altas posiciones del gobierno de Batista haya permitido la entrada a Cuba y escape de Fidel Castro y otros expedicionarios hacia las montañas mediante la suspensión de las operaciones de búsqueda y combate  por parte del Ejército Constitucional de la República de Cuba y de la Marina de Guerra cuando los grupos de Fidel y Raúl Castro estaba a punto de ser capturados o aniquilados. Téngase  en cuenta para lo anteriormente planteado que Osvaldo Sánchez Cabrera (Alto líder comunista del PSP  y operativo de los servicios especiales soviéticos por los cuales fue condecorado)  había dado dos viajes a México para entrevistarse con Fidel cuando se estaban preparando los expedicionarios  para ir hacia Cuba  y figuras como el amigo íntimo y compadre de Batista, el General Arístide Sosa de Quesada y Mariano Faget, Jefe del BRAC (Buró de Represión de Actividades Comunistas)  eran miembros clandestinos del PSP;  en la finca del primero se encontraba a buen recaudo el Archivo Nacional del PSP.

Si mal no me he informado, Celia Sánchez fue  la que había preparado por el  Movimiento 26 de Julio  el recibimiento,  traslado y apoyo a los expedicionarios del Granma pero que al igual que la revuelta del 30 de noviembre de 1956 no cumplieron su objetivo por el retraso que tuvo el yate Granma en llegar a Cuba;  se dice que la incorporación de Guillermo Garcia y de Crescencio Pérez no fue espontánea.

Tomado de http://www.fidelcastro.cu/es/correspondencia/

Carta de Frank País del 7 de julio de 1957

Lamento que todas estas cartas no lleguen con la premura que debieran, pues los acontecimientos van adelantándose con bases firmes y solidas y es necesario que estés bien informado de lo que sucede a la para que todos debemos estar plenamente identificados para cuando el momento de obrar nos lo exija.

Cuando hablamos por última vez en México te dije que no creía en la organización existente en Cuba, en el trabajo obrero realizado por la HUELGA GENERAL, ni en la eficiencia de los cuadros de acción pues estaban indefensos, impreparados y sin acoplar. Los hechos del 30 en que palpamos la realidad de las circunstancias temidas, dejaron muy maltrecha nuestra organización, desorientada y casi fuera de combate.

Tu espíritu indomable y el de tus compañeros que preservaron obstinadamente aún en las condiciones más duras y difíciles, que supieron imponerse a la adversidad en las situaciones más desesperadas hicieron el milagro que nunca hubiéramos podido lograr todos nosotros aún con nuestro esfuerzo más desesperado y nuestra convicción más firme. Dando tumbos comenzamos de nuevo. Con el lastre de todas las cosas fallidas, de una insurrección en marcha y de lo enclenque de nuestros cuadros directivos, nos dimos a la tarea de tratar de ayudarte a la par que levantar de nuevo la organización. El trabajo fue arduo, las condiciones no fueron las mejores y el trabajar edificando sobre la marcha tiene desventajas muy grandes.

Y pasó ese momento, con saldo de experiencias sufridas y compañeros  muy queridos presos o muertos. Ahora el momento necesita de una nueva táctica, de una nueva línea.

Opinaba y conmigo muchos que el tipo de DIRECCIÓN que funcionaba antes del 30 no podía nunca dar resultados. En una insurrección no se pueden hacer ASAMBLEAS ni se pueden otorgar igual responsabilidad a un número a veces indeterminado de miembros de la DIRECCIÓN NACIONAL.   Recuerdo que unas semanas antes del 30 había 25 miembros ejecutivos con igual categoría y a los 
cuales había que consultarles casi todo y lo deliberaban y conocían tanto y aún querían aumentarlo, ni tampoco se puede establecer «zonas tabú» en las que no se pueda penetrar ni se sepa el trabajo que se realiza.

(Fidel Castro)

El exceso de democracia contrastaba curiosamente con la acción caprichosa y unipersonal en ciertos campos.

Después del 30 vi con disgusto cómo se volvía de nuevo a la creación de DIRECCIONES NACIONALES Y PROVINCIALES con exceso de miembros, y poca calidad. Muchos dirigentes y poca coordinación y poco trabajo realizado concienzudamente. Los trabajos «por la libre» volvieron a imperar. Por suerte la misma situación revolucionaria brindó la solución, actuando de crisol purificador se consumieron en él por diversas circunstancias todo lo que no servía, o lo que estaba enclenque, o lo que estorbaba a la buena marcha de las cosas.

Jacinto (que es uno de los revolucionarios de vocación más clara y política y organizador infatigable) y yo discutimos mucho sobre el giro que tomaban las cosas y nos decidimos audazmente a replantear el MOVIMIENTO completo. Se centralizó por primera vez en pocas manos la DIRECCIÓN, se separaron y se fijaron claramente las distintas responsabilidades y trabajos del MOVIMIENTO, y nos dimos a la tarea de hacerlo más activo y pujante. Logramos el reconocimiento de todos y lentamente comenzamos a hacerlo realidad. Caímos presos. El MOVIMIENTO sufrió un momento de crisis, ya Faustino  estaba preso y el trabajo fue demasiado para los pocos hombres que lo tuvieron que llevar. Pero las cosas se fueron arreglando. Al salir nosotros el estado del MOVIMIENTO era deplorable pero nunca como después del 30, ya había muchas cosas logradas que seguirían marchando adelante. De nuevo hubo que machacar mucho sobre la organización y la disciplina. La situación del país, la presión tuya y las obstinaciones del régimen nos han dado un espaldarazo formidable que nos coloca hoy como ejes de todas las posibles soluciones.

Fue necesario en este breve tiempo obrar un poco dictatorialmente, dictando órdenes y siendo un poco estrictos, pero ya ahora podemos encauzar las cosas de acuerdo con los planes preparados y tan cuidadosamente examinados. Siempre se ha hablado de HUELGA GENERAL pero con los aprestos guerreros se descuidaba una y otra vez este aspecto y se trabajaba en él sin fe y de una forma inefectiva. Era necesario inyectar este sector, darle el impulso que necesitaba y se comenzó por Oriente.

Ahora la situación ha cambiado, se ha visto que la HUELGA GENERAL, es posible, que es necesaria, que es tan importante trabajar en esto como en ACCIÓN y se ha hecho. Existe en este momento una DIRECCIÓN PROVINCIAL OBRERA con sus DIRECCIONES MUNICIPALES funcionando a todo pulmón y con bastante independencia económica y propagandística. Era necesario que el mismo trabajo se realizara en toda la Isla y se constituyó una DIRECCION NACIONAL OBRERA que daría la pauta y marcaría el día de la HUELGA GENERAL. Para ello se comenzó con un EJECUTIVO GESTOR que en este caso es el de Oríente que ya ha organizado en la misma forma de aquí a Camagüey  y Santa Clara. En este momento los delegados de este EJECUTIVO están en Pinar del Río, Habana y Matanzas, para cerrar donde no haya, unir donde ya haya algo echo y llevar la idea y los proyectos del trabajo nacional. De acuerdo con los planes en un mes deben estar creadas y unidas nacionalmente todas nuestras organizaciones obreras. Este es el momento de hacer efectiva la DIRECCIÓN NACIONAL OBRERA. EL EJECUTIVO GESTOR pasaría a serlo en dirigencia y su COORDINADOR, miembro de la DIRECCIÓN NACIONAL DEL MOVIMIENTO.

En esto se trabaja en una forma intensísima calorizada y apoyada por la DIRECCIÓN DEL MOVIMIENTO. En tres meses tienen que llegar nuestros cuadros al máximo de capacidad. El programa obrero, sus consignas y su propaganda estarán en condiciones de poder unirse en la conjunción final planeada.

Inmediatamente después de logradas las DIRECCIONES NACIONALES OBRERAS y DE RESISTENCIA, pasarán delegados especiales de éstas a formar un COMITÉ DE HUELGA cuyo trabajo será más amplio. Ten en cuenta que todos los organismos de que te he hablado son netamente del 26 o íntimamente ligados a él y que hay una serie de entidades y organismos que no desean vincularse o sectarizarse no pueden hacerlo a un MOVIMIENTO como el nuestro, pero están de acuerdo en realizar la paralización nacional para derrocar al régimen. El objetivo de los delegados de nuestras organizaciones sería el de acoplar todas las figuras, sectores y organizaciones cívicas, políticas, religiosas, comerciales y obreras en un COMITÉ DE HUELGA que tendría visos de no parcializado al 26 pero que desarrollarían los hechos en el momento propicio que nosotros planeamos. No tendríamos por qué rechazar ni a sectores políticos que se hablarían casi abiertamente ya los que se les invitaría a participar en condiciones de igualdad. Nuestra fuerza consiste en nuestra beligerancia activa y en nuestros cuadros obreros y de resistencia que tienen ya una fuerza activa poderosísima y que en la realidad de todas las circunstancias que se puedan producir marcarían siempre el rumbo revolucionario ya de antes planeado.

Todo esto debe realizarse en un plazo ya prefijado de cuatro meses, pero que podía ampliarse a cinco si surgen algunas dificultades.

El papel de los cuadros de acción es también importante y los estamos barajando inteligentemente.
Necesitamos tener milicias en todas partes, milicias activas, disciplinadas, agresivas y audaces. Prácticamente esto es lo que mejor marcha en toda la Isla. Solamente tenemos que obligar a todos nuestros cuadros a obrar coordinadamente. Ya con este fin está en práctica el PLAN NACIONAL No. 2 que servirá para acoplar todas las acciones de sabotaje dándoles de ese modo una fuerza de impacto y psicológica mucho mayor. Esto servirá para crear la confianza colectiva en la acción segura cuando la orden es dada, para mantener el estado de insurrección, para darles experiencia y para ir aumentando paulatinamente de acuerdo con planes prefijados la tensión en el país hasta llegar al rojo que será el momento en que todas las Instituciones y todos los organismos agrupados en nuestro COMITÉ DE HUELGA lancen al unísono la demanda urgentísima de que ¡se vaya Batista! Para solucionar la situación y antes de que el régimen tenga tiempo de redactar la respuesta, toda Cuba pedirá que se vaya Batista y frente a la incertidumbre de un pronunciamiento tan firme, audaz y nacional que producirá, toda Cuba se lanzará a la HUELGA GENERAL con una ola de sabotaje obrero, técnico y revolucionario nunca visto hasta entonces. Quiero aclararte pues lo olvidé que en todas las DIRECCIONES OBRERAS hay SECCIONES de sabotaje para apoyar en ese momento la acción nacional que se va a desarrollar. Dada la importancia y lo crucial de la misma estas secciones son de militantes del 26.

Si este PLAN NACIONAL DE ACCIÓN No. 2 tiene buen resultado reorganizaremos para el segundo mes nuestros cuadros de milicias más disciplinadas, secretas y férreas y esperamos que en dos meses más ya operen a la perfección estando en disposición de realizar las tareas que se les encomienden, la forma de armadas te la digo en otra comunicación.

Nuestra propaganda es la que no marcha a pesar de todos los esfuerzos. Se trasladó a La Habana la responsabilidad nacional de realizada pero no funciona, con esta misma fecha se vuelve a trasladar la responsabilidad a donde estaba, pues ayer se venció la principal dificultad que era la de una imprenta. Ya con fecha de hoy comienza una intensa campaña de propaganda y para fin de mes espero que ya el periódico se pueda editar quincenalmente y fuera de La Habana.

La DIRECCIÓN DEL MOVIMIENTO nacionalmente residía en Bienvenido, en mí y en un pequeño grupo que hacía las veces de EJECUTIVO GESTOR. Con fecha de hoy Bienvenido pasa a ser Delegado del MOVIMIENTO en el extranjero y yo ceso en mi calidad de EJECUTIVO único.

El TESORERO NACIONAL, el nuevo encargado de PROPAGANDA, el COORDINADOR NACIONAL OBRERO, el COORDINADOR NACIONAL DE LA RESIETENCIA, el COORDINADOR NACIONAL BÉLICO, Y el COORDINADOR GENERAL DEL MOVIMIENTO formarán EL EJECUTIVO en nuestra dirigencia, la DIRECCIÓN NACIONAL estará formada además por los seis COORDINADORES PROVINCIALES.

Hemos tratado de situar en todos estos cargos a revolucionarios de pensamiento y de acción, probados a través de todos estos días de duras pruebas y trabajo intenso.

Esta DIRECCIÓN NACIONAL se hará efectiva en cuanto converse con Jacinto y María y demás compañeros responsables.

Asimismo queda adscrito a esta DIRECCIÓN un DELEGADO DE LA SIERRA que es NORMA.
Los planes bélicos contemplan además de la creación de milicias, compra e introducción de armas en las zonas que demuestren mayor disciplina y organización. Ampliación y refuerzo del frente de LA SIERRA Y apertura de nuestros frentes. Estos planes no conllevan la paralización de los otros en caso de no poder realizados plenamente, sino que siempre marcharán atemperados a los otros aunque trataremos de que se cumplan.

Sobre nuestro PROGRAMA de lineamientos claros y precisos pero serios, revolucionarios y realizables. Ya ahora se está trabajando intensamente en ello para unirlo a nuestro proyecto económico y hacer un PROGRAMA REVOLUCIONARIO DEL MOVIMIENTO. El trabajo se realiza por partes, en diferentes sectores y en distintas provin¬cias, si tienes algunas sugerencias o algunos trabajos mándalos, de todas maneras cuando esté el esbozo ya completo de lo que ha de ser el PROGRAMA te lo enviaré para que lo supervises y des tu opinión.

En este momento la vaguedad de pronunciamientos, así como la falta de planes y proyectos, hace que muchos todavía recelen de nuestras intenciones y de nuestra capacidad para hacer la revolución que se espera, porque es ya un hecho que el pueblo de Cuba no aspira al derrocamiento de un régimen ni a la sustitución de figuras, sino que aspira a cambios fundamentales en la estructura del país y es preocupación de todos los sectores y de todos los intereses del país el conocer la verdadera capacidad que pueden tener nuestros líderes y nuestras dirigencias para acometer tales cambios y somos confiables o no para ello. Ya nadie duda la caída del Régimen, lo  que les preocupa es la calidad de ingenieros con que cuenta el 26 para la reconstrucción del nuevo edificio. Y tengo que reconocer que en este sentido hemos hecho muy poco y que la labor a realizar en estos meses es exhaustiva y urgente.

Aspiramos, y haremos todos los esfuerzos necesarios para que se cumpla esta aspiración a que el PROGRAMA del 26 coincida en su salida con el principio de la ofensiva final de propaganda que debe realizarse en dos meses.

Bueno, ustedes decidirán esto, pero les pido que lo comuniquen a esta DIRECCIÓN lo más rápidamente que puedan. Asimismo te pido tu opinión sobre todo el trabajo realizado. Hemos tratado de hacer lo mejor y estamos esforzándonos mucho por cumplir nuestro cometido. Cuba y la Historia esperan y el 26 de Julio no puede defraudarlas ni escribir páginas que no sean brillantes, constructivas y patrióticas.

Sin más y con un abrazo revolucionario para todos. POR LA DIRECCIÓN NACIONAL DEL M-26-7
David.

07/07/1957

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lunes, abril 08, 2024

La huelga de abril de 1958:Cuba: Huelga del 9 de abril de 1957, una traición de Fidel Castro para descabezar la vertiente de ¨el llano¨ del M-26-7 y así apropiarse de la jefatura de todo el Movimiento 26 de julio, ya que Fidel comandaba la vertiente de ¨la montaña¨ pero no la vertiente de ¨el llano¨ del M-26-7. La carta de Frank País a Fidel Castro que le costó la vida al tratar en ella como subordinado a Fidel Castro

 Nota del Bloguista de Baracutey Cubano


La voz que narra en los videos es la voz  de Mario Ariet y no la de Agustín País García, hermano de Frank País y de Josué País García ...

Para ver el documental completo hacer clicl AQUÍ.

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 Historia del cambio de la jefatura del Movimiento 26 de Julio en las distintas épocas.


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Tomado de http://www.cubanalisis.com


 La huelga de abril de 1958: una traición de los comunistas y Fidel Castro

Por Pedro Pablo Arencibia
9 de abril de 2019

En enero de 1958 el ¨dictador¨ Fulgencio Batista había restaurado, después de un breve tiempo, las Garantías Constitucionales en el país, pese a la actividad subversiva existente. Según se lee en el libro oficialista “En el último año de aquella República” del autor Ramiro J. Abreu (un exoficial del MININT y funcionario entonces del Departamento América del Comité Central del Partido Comunista de Cuba en esos años ochenta en que fue publicado dicho libro en Cuba), Batista hizo ciertos cambios en su gabinete, compulsado por ciertas fuerzas políticas nacionales y extranjeras y hasta por el propio Nuncio, Monseñor Centoz, que conllevara a una nueva imagen del régimen y a una solución no violenta a la situación política del país. En ese libro se lee que Batista en marzo de 1958 le propuso al Movimiento 26 de Julio que participara como un partido político en las próximas elecciones del 1 de junio de 1958 junto a los otros partidos. Fidel Castro se negó alegando que esa proposición era una trampa de Batista. Los que hemos padecido la tiranía castrista más de medio siglo, sabemos que la verdadera razón de la negativa de Fidel era que no quería Poder, sino todo el Poder y de manera vitalicia.

Esas elecciones generales eran las siguientes a las elecciones efectuadas el 1 de noviembre de 1954 en las que triunfó Batista cómodamente pero de manera ilegítima, por ir al retraimiento sus rivales políticos, siendo el último en retirarse de la contienda, el último día antes de las elecciones, el ex presidente Ramón Grau San Martín, quien planteó que las autoridades practicaban el acoso y la persecución de sus partidarios (pese a que la oposición obtuvo 18 senadores y 16 congresistas de la Cámara Baja); algo por lo que anteriormente habían pasado los batistianos en sus campañas políticas cuando el autenticismo estaba en el poder. Por cierto, algunos partidarios de Batista le habían aconsejado a Batista  después del Golpe de Estado del 10 de marzo de 1952 que, para mostrar su espíritu democrático, convocara a elecciones por propia iniciativa; otros consejeros le habían dicho que esperara a que la Oposición le pidiera que hiciera elecciones, para que no hubiera retraimiento. Batista se fue por la primera variante tan pronto como el país se normalizó después de la neutralización de las primeras conspiraciones y del asalto al Cuartel Moncada. Batista tomó posesión el 24 de febrero de 1955, restableció la Constitución, y otorgó amnistía a todos los prisioneros políticos y en particular a los Moncadistas, pese, según se dice,  al voto en contra en la Cámara Baja del excuñado y ex amigo cercano de Fidel Castro, el Dr. Rafael Díaz-Balart, y en la Cámara Alta o Senado, del voto en contra del Senador Santiago Rey Pernas, aunque en los libros de las actas del Congreso cubano no aparecen esos votos  y discursos en contra.

Pero volvamos a las elecciones del 1 de junio de 1958. Para evitar que esas elecciones se efectuaran, el Movimiento 26 de Julio incrementó sus sabotajes y asesinatos; el régimen respondió con sus sangrientas represalias; esto trajo como consecuencia la suspensión en marzo de 1958 de las Garantías Constitucionales y el aplazamiento de las elecciones. Las indicaciones para ese incremento de las acciones por parte del M-26-7 están dadas por Fidel Castro en su Manifiesto del Movimiento 26 de Julio Al Pueblo, del 12 de marzo de 1958, el cual también está firmado por Faustino Pérez.

Fidel Castro en dicho manifiesto plantea, según Manuel Márquez Sterling: que todas las fuerzas obreras y estudiantiles de la isla fueran a una huelga general, que sería apoyada militarmente por el Ejército Rebelde. Este manifiesto prohibía los viajes de cualquier tipo en la provincia de Oriente desde el 1 de abril, y anunció que los rebeldes abrirían fuego sin advertencia previa a cualquier vehículo que violara esa disposición. Asimismo, decretó que todos los pagos al gobierno debían de cesar, y que quien hiciera los pagos al gobierno, incluido los impuestos o tasas, sería considerado un traidor antipatriota y culpable de un acto contrarrevolucionario. A los que que trabajaran en el gobierno en los puestos administrativos o en los tribunales se les ordenó renunciar. A los militares se les advirtió que serían juzgados como criminales, a menos que desertaran o se unieran al Ejército Rebelde. El manifiesto terminaba pidiendo que la gente diera su apoyo a la campaña de exterminar a todos aquellos que sirvieran a la tiranía con las armas, declarando que a partir del 5 de abril comenzaría una guerra total y que tendrían la necesidad de aniquilarlos donde quiera que estuvieran, como los peores enemigos de la libertad y la felicidad.

La Huelga del 9 de Abril fracasó producto de que el movimiento obrero, como casi siempre ocurrió, salvo excepciones muy notables, se mantuvo ajeno a la lucha contra Batista, al igual que grandes sectores del campesinado. La Central de Trabajadores de Cuba (CTC) estaba controlada por Eusebio Mujal, un excomunista que estaba al lado de Batista desde 1952. Además, el apoyo del Ejército Rebelde fue bien discreto en todo el país; Fidel Castro varios años después del triunfo de 1959 dijo que él no estaba de acuerdo con esa huelga, pero que dio órdenes para apoyarla; parece que esas órdenes las dio con bastante tibieza y desgano pese a que él había sido el principal promotor de la misma desde finales de 1957. Roberto Solera ha escrito una gran verdad en unas observaciones que le hizo a un artículo aparecido en la revista digital Cuba Nuestra.nu: “La huelga fracasó por razones totalmente ajenas al apoyo o no del PSP, que no tenía fuerza alguna como grupo revolucionario”. En http://www.po.org.ar se lee: “El retroceso del PSP en el movimiento sindical era imparable: en el último congreso de la CTC antes del golpe de 1952, el PC dirigía sólo 20 de los 300 sindicatos representados”. Pero se puede decir más, el Partido Socialista Popular boicoteó la Huelga del 9 de Abril.

El Partido Socialista Popular en el manifiesto de 12 de abril de 1958, condenó la fracasada huelga del 9 de abril de 1958, llamándola «llamamiento unilateral». El 28 de junio de 1958, el Comité Nacional del PSP, en manifiesto suscrito por Juan Marinello y Blas Roca, pedían «unas elecciones limpias y democráticas para desembarazarse de Batista»; sin embargo, ya desde abril de 1958 se había fundado por Félix Torres el destacamento guerrillero Máximo Gómez, del Partido Socialista Popular, en las montañas de Yaguajay (mal armado y con muy pocas y pequeñas acciones combativas hasta casi el final de la guerra), y en julio de 1958 subía a la Sierra Maestra el destacado líder comunista Carlos Rafael Rodríguez para apoyar a Fidel Castro. En definitiva, el PSP jugaba con varias cartas para al menos salir ganando parcialmente con alguna de ellas.

Sobre las causas del fracaso de la Huelga del 9 de Abril, Faustino Pérez en http://bvs.sld.cu/ escribe:

“Al analizar los factores del fracaso, llegamos a la conclusión de que no son imputables al pueblo y ni siquiera a la organización, sino a lo siguiente:

a) Falta de clima previo, que debió ser producido por una serie de hechos violentos que hicieran que el paro no fuera más que la culminación lógica del mismo.

b) Método inadecuado para la convocatoria. Por querer mantener en secreto la fecha; para evitar que la dictadura tomara medidas especificas, no pusimos nuestros cuadros organizados a funcionar para que la consigna fuera llevada a todos los sectores y personas, creando con ese solo hecho cierta agitación y expectación indispensables.

c) La escasa intensidad que presentó el sabotaje eléctrico y de las plantas de radio, cuando se esperaba la supresión total de ambos servicios.

d) La actitud un poco cerrada que se mantuvo frente a la posibilidad de coordinación o colaboración por parte de otros factores.

A nuestro criterio, todos estos factores sumados tuvieron mucho que ver en este fracaso momentáneo del movimiento de huelga en La Habana.

En cuanto al resto de las provincias, hubo bastante respuesta en algunas, y en otras, como Oriente, la cosa fue casi total. Allí, y también en lugares de Las Villas y Pinar se mantiene e incrementa la lucha de guerrillas además de las columnas ya bien nutridas de las montañas orientales (...).

Si esa apreciación hecha en el 58 añadimos la precariedad de las armas disponibles, la no llegada de otras en las fechas previstas y el profundo quebranto recién sufrido por el Movimiento en La Habana por la caída de cuadros fundamentales de la organización como Gerardo Abreu “Fontán”, Sergio González, Arístides Viera y muchos otros, así como la débil gestión y voluntad unitaria del FON, tendremos, a nuestro juicio, las causas fundamentales de aquella trágica derrota (...)
”.

Hasta aquí la enumeración de las causas por parte de Faustino Pérez. Ahora bien, yo me pregunto ¿Entonces por qué hacer ese llamado frenético el 12 de marzo para una huelga con menos de un mes para su preparación y ejecución?. Mi respuesta es que Fidel Castro estaba muy preocupado porque el triunfo de la revolución no pasara por sus manos y llegara a las manos de los combatientes “del Llano” o a los integrantes de la Resistencia Cívica (ambos grupos con ideología burguesa, según el Che Guevara) o a otro grupo que llevara también la lucha antibatistiana, o que quizás se llegara a una solución electoral con un nuevo gobierno de transición, lo cual invalidaría la lucha llevada a cabo hasta ese momento.

En ese mismo artículo Faustino Pérez escribe sobre el apoyo del Ejército Rebelde a la mencionada huelga:

Sin contar las numerosas acciones de los frentes guerrilleros en apoyo a la huelga, que incluyeron la intrépida presencia de Camilo Cienfuegos en los llanos del Cauto, podemos mencionar como hechos mas significativos a través del país: el asalto a las emisoras nacionales y la transmisión por sus canales del llamamiento a la huelga general revolucionaria, el asalto a la armería de La Habana Vieja, la voladura de registros de electricidad, los paros y sabotajes en varias terminales del transporte, la quema de gasolineras y de vehículos, la interrupción del transito de entrada y salida de la capital, los sabotajes, acciones y paros en Guanabacoa, el Cotorro, Madruga, el asalto a la emisora de Matanzas dirigido por Enrique Hart, el descarrilamiento de trenes en Jovellanos, el ataque al cuartel de Quemado de Güines y la interrupción de la Carretera Central en Manacas, las acciones del Condado en Santa Clara, la paralización y el dominio absoluto de Sagua la Grande, el asalto y sabotaje a la planta eléctrica de Vicente en Ciego de Ávila, acciones diversas en Camagüey, y la paralización prácticamente completa de todo Oriente por la acción combinada de las fuerzas guerrilleras y de la clandestinidad, incluido el ataque al Cuartel de Boniato por las milicias de Santiago de Cuba dirigidas por René Ramos Latour, "Daniel", sustituto de Frank en la Jefatura Nacional de Acción en la Sierra Maestra durante el ultimo combate del Movimiento, que después cayo heroicamente contra la ofensiva de la tiranía”.

Como hemos leído, Faustino Pérez enumera con sumo detalle las acciones llevadas a cabo por el M-26-7 “del Llano”, pero con respecto al apoyo de Fidel Castro y su ejército a la huelga, sólo nombra, lo que siempre se nombra en las clases y los textos oficialistas: la presencia de Camilo Cienfuegos y parte de su tropa en las llanuras del Cauto.

Los Castro dieron un ¨golpe de Estado¨ dentro de la Revolución  después del triunfo revolucionario de enero de 1959  aunque ese ¨golpe de Estado¨  fue comenzado de manera visible desde la reunión de Altos de Mompié  contra la vertiente ¨del llano¨ del Movimiento 26 de Julio, la vertiente más combativa y la que tuvo que enfrentar al cuerpo  más represivo del régimen de Batista: la Policía Nacional. Esa reunión se llevó a cabo después del fracaso de la Huelga de Abril de 1958; huelga promovida por Fidel Castro en el Manifiesto de la Sierra Maestra de marzo de 1958 y posteriormente debilmente apoyada por sus fuerzas. En la reunión de Altos de Mompié, el 3 y 4  de mayo de 1958, se reunieron: Fidel Castro, René Ramos Latour, Faustino Pérez, Marcelo Fernández, Vilma Espín, Haydeé Santamaría, David Salvador, Ñico Torres, Celia Sánchez y Luis Buch, así como el Che Guevara, que había tenido ciertos roces con Ramos Latour por sus diferencias ideológicas y la arrogancia del argentino.   Fidel le echó toda la culpa del fracaso a la vertiente ¨del llano¨ cuando realmente Fidel Castro y Faustino Pérez llamaron ambos a destiempo a dicha huelga y René Ramos Latour había objetado que no habían armas suficientes pero  Faustino Pérez (expedicionario del Granma y subordinado de Fidel Castro)  dijo que llegarían en una posteriormente fracasada expedición de ¨El Corojo¨.

Si bien la huelga fue un fracaso en su objetivo de derrotar a Batista, para Fidel Castro fue una victoria, ya que muchos de los líderes del M-26-7 de la lucha en las ciudades y pueblos. o sea, “del Llano” murieron (fueron más de un centenar los combatientes caídos y entre ellos Marcelo Salado, Jefe de Acción en la capital), y el M-26-7 de “la montaña” se impuso entre esas dos fuerzas. Debo señalar que muchos de los combatientes “del Llano” eran personas anticomunistas y de extracción de clase media, con cierta cultura que no les permitía ser engañados tan fácilmente como los campesinos de tierra adentro.

Sobre esos roces y las diferencias ideológicas dentro del M-26-7, el destacado historiador Rafael Rojas en su artículo El Crimen de un Pacto escribe los siguientes cinco párrafos:

En una carta del 31 de agosto de 1957, Guevara proponía a Fidel que, para evitar que ''lidercillos de baja calidad moral e intelectual trataran de suceder a Frank'', se enviara a Santiago a un hombre de la Sierra como Raúl, Almeida, Ramirito o él mismo. Varias semanas después, comenzó un intercambio epistolar sumamente tenso entre el propio Guevara, Fidel y Raúl Castro, de un lado, y Ramos Latour, del otro, en el que los primeros acusaban a este último de haber ''abandonado'' a la Sierra y de confiar en pactos con los ''politiqueros'' de la ortodoxia y el autenticismo.

Daniel se defendió en su correspondencia y durante una visita a la Sierra, en octubre de 1957, aduciendo siempre que la ''lucha no debía circunscribirse única y exclusivamente a las montañas''. La polémica con Guevara llegó a niveles de gran intensidad retórica e hizo evidente, desde entonces, que el comunismo de Guevara y la socialdemocracia de Ramos Latour eran dos ideologías en pugna por el futuro de Cuba. No hubo otro momento en que aquel conflicto, que sólo habría tenido solución en una Cuba socialdemócrata, quedara más claramente expuesto.

En una carta del 14 de diciembre de 1957, Guevara escribía a Daniel: ''Pertenezco por mi preparación ideológica a los que creen que la solución de los problemas del mundo está detrás de la llamada cortina de hierro y tomo este movimiento como uno de los tantos provocados por el afán de la burguesía de liberarse de las cadenas del imperialismo''. Más adelante, confesaba que se ''avergonzaba'' de haber pensado que Fidel era un líder de derecha -“lo que ustedes representan”-, ya que la reacción de Castro contra el Pacto de Miami lo había convencido de que éste estaba “por arriba de su clase”.

Daniel responde a Guevara el 18 de diciembre de 1957: ''Los que tienen tu preparación ideológica piensan que la solución a nuestros males está en liberarnos del nocivo dominio yanqui por medio del no menos nocivo dominio soviético''. En aquella misma carta, Ramos Latour agregaba que la ideología del Movimiento 26 de Julio se inspiraba en el pensamiento político de José Martí, que consistía en hacer de Cuba un país democrático y próspero, pero con justicia social, y que los pactos con otras fuerzas opositoras eran necesarios y saludables.

El creciente rechazo de los jefes de la Sierra a los líderes del llano no tenía que ver, fundamentalmente, con la queja de que no llegaban recursos, que nunca dejaron de enviarse, sino con la política de entendimiento con los dos principales partidos de oposición -el Ortodoxo y el Auténtico- y de diálogo permanente con diplomáticos norteamericanos. Armando Hart, que presumía de su radicalismo, escribió en una carta del 16 de octubre a Castro: “He estado en contacto con círculos íntimos de la embajada [...] Muchas personas vinculadas a nosotros, pero que no aparecen como tales, fueron a conversaciones con el propio embajador”.


En esa reunión de Altos de Mompié los errores cayeron fundamentalmente en Faustino Pérez y en David Salvador, y el grupo de Fidel Castro tomó ya para siempre el mando de ese movimiento, subordinando de hecho al movimiento clandestino del M-26-7 a sus órdenes, poniendo al frente de los mandos provinciales a individuos de su confianza, aunque no fueran los más capaces.

Como último detalle, apuntaré que René Ramos Latour “Daniel” con méritos más que suficientes para tener el grado de Comandante, fue ascendido sólo a capitán del Ejército rebelde y mandado a cumplir múltiples arriesgadas misiones, hasta que cayó en combate.
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Otra Nota del Bloguista de Baracutey Cubano


Reorganización del M-26-7



LA CARTA DE FRANK PAÍS A FIDEL CASTRO QUE LE COSTÓ LA VIDA YA QUE SITUABA A FIDEL CASTRO Y A LA SIERRA MAESTRA COMO UNA PARTE IMPORTANTE DE LA LUCHA PERO NO LA JEFATURA DEL MOVIMIENTO 26 DE JULIO 

En la carta:

David es el ¨nombre de guerra¨ de Frank País García.

Norma es el ¨nombre de guerra¨de Celia Sánchez Manduley y es a la que designa Frank País como la Delegada de la Sierra Maestra.
Faustino quizás sea Faustino Pérez
Daniel es  René Ramos Latour

Observen en la carta que Frank País informa cómo se han hecho las cosas pero no consulta con  Fidel Castro  cómo se  deben hacer las cosas en el Movimiento 26 de Julio.

Señalo que Frank País tenía antes de unirse al Movimiento 26 de Julio un movimiento articulado nacionalmente y que Frank fue el que envió a la Sierra Maestra  50 hombre armados después del  naufragio, más que desembarco,  del yate Granma y la desbandada, más que combate, de los expedicionarios en Alegría de Pío donde Fidel Castro y Raúl Castro emprendieron la huida, al igual que hicieron después del ataque al Cuartel Moncada el 26 de julio de 1953, desentendiéndose del  grueso de los expedicionarios.  

Hay una versión que plantea que Fidel Castro y algunos  expedicionarios del Granma fueron capturados y que Fidel  y sus hombres fueron liberados porque del alto mando militar le llegó  al jefe militar que los tenía capturados que los dejara irse para poder justificar  la solicitud de  un empréstito de armas  que se iba a pedir a los EEUU; esa versión plantea que Fidel Castro le compró  a ese militar algunos fusiles antes de ser liberados...Esta versión es compatible con el hecho que el yate Granma había sido detectado por las autoridades militares del gobierno de Fulgencio Batista y sin embargo no se tomó ninguna medida para atacarlo y hundirlo; esa detección la leí en un radiograma colgado en un cuadro del antiguo Palacio Presidencial del  ya entonces Museo de la Revolución.  También es posible  que   personal infiltrado  del Partido Socialista Popular (uno de los nombres que tuvo el Partido Comunista de Cuba) en las altas posiciones del gobierno de Batista haya permitido la entrada a Cuba y escape de Fidel Castro y otros expedicionarios hacia las montañas mediante la suspensión de las operaciones de búsqueda y combate  por parte del Ejército Constitucional de la República de Cuba y de la Marina de Guerra cuando los grupos de Fidel y Raúl Castro estaba a punto de ser capturados o aniquilados. Téngase  en cuenta para lo anteriormente planteado que Osvaldo Sánchez Cabrera (Alto líder comunista del PSP  y operativo de los servicios especiales soviéticos por los cuales fue condecorado)  había dado dos viajes a México para entrevistarse con Fidel cuando se estaban preparando los expedicionarios  para ir hacia Cuba  y figuras como el amigo íntimo y compadre de Batista, el General Arístide Sosa de Quesada y Mariano Faget, Jefe del BRAC (Buró de Represión de Actividades Comunistas)  eran miembros clandestinos del PSP;  en la finca del primero se encontraba a buen recaudo el Archivo Nacional del PSP.

Si mal no me he informado, Celia Sánchez fue  la que había preparado por el  Movimiento 26 de Julio  el recibimiento,  traslado y apoyo a los expedicionarios del Granma pero que al igual que la revuelta del 30 de noviembre de 1956 no cumplieron su objetivo por el retraso que tuvo el yate Granma en llegar a Cuba;  se dice que la incorporación de Guillermo Garcia y de Crescencio Pérez no fue espontánea.

Tomado de http://www.fidelcastro.cu/es/correspondencia/

Carta de Frank País del 7 de julio de 1957

Lamento que todas estas cartas no lleguen con la premura que debieran, pues los acontecimientos van adelantándose con bases firmes y solidas y es necesario que estés bien informado de lo que sucede a la para que todos debemos estar plenamente identificados para cuando el momento de obrar nos lo exija.

Cuando hablamos por última vez en México te dije que no creía en la organización existente en Cuba, en el trabajo obrero realizado por la HUELGA GENERAL, ni en la eficiencia de los cuadros de acción pues estaban indefensos, impreparados y sin acoplar. Los hechos del 30 en que palpamos la realidad de las circunstancias temidas, dejaron muy maltrecha nuestra organización, desorientada y casi fuera de combate.

Tu espíritu indomable y el de tus compañeros que preservaron obstinadamente aún en las condiciones más duras y difíciles, que supieron imponerse a la adversidad en las situaciones más desesperadas hicieron el milagro que nunca hubiéramos podido lograr todos nosotros aún con nuestro esfuerzo más desesperado y nuestra convicción más firme. Dando tumbos comenzamos de nuevo. Con el lastre de todas las cosas fallidas, de una insurrección en marcha y de lo enclenque de nuestros cuadros directivos, nos dimos a la tarea de tratar de ayudarte a la par que levantar de nuevo la organización. El trabajo fue arduo, las condiciones no fueron las mejores y el trabajar edificando sobre la marcha tiene desventajas muy grandes.

Y pasó ese momento, con saldo de experiencias sufridas y compañeros  muy queridos presos o muertos. Ahora el momento necesita de una nueva táctica, de una nueva línea.

Opinaba y conmigo muchos que el tipo de DIRECCIÓN que funcionaba antes del 30 no podía nunca dar resultados. En una insurrección no se pueden hacer ASAMBLEAS ni se pueden otorgar igual responsabilidad a un número a veces indeterminado de miembros de la DIRECCIÓN NACIONAL.   Recuerdo que unas semanas antes del 30 había 25 miembros ejecutivos con igual categoría y a los cuales había que consultarles casi todo y lo deliberaban y conocían tanto y aún querían aumentarlo, ni tampoco se puede establecer «zonas tabú» en las que no se pueda penetrar ni se sepa el trabajo que se realiza.

(Fidel Castro)

El exceso de democracia contrastaba curiosamente con la acción caprichosa y unipersonal en ciertos campos.

Después del 30 vi con disgusto cómo se volvía de nuevo a la creación de DIRECCIONES NACIONALES Y PROVINCIALES con exceso de miembros, y poca calidad. Muchos dirigentes y poca coordinación y poco trabajo realizado concienzudamente. Los trabajos «por la libre» volvieron a imperar. Por suerte la misma situación revolucionaria brindó la solución, actuando de crisol purificador se consumieron en él por diversas circunstancias todo lo que no servía, o lo que estaba enclenque, o lo que estorbaba a la buena marcha de las cosas.

Jacinto (que es uno de los revolucionarios de vocación más clara y política y organizador infatigable) y yo discutimos mucho sobre el giro que tomaban las cosas y nos decidimos audazmente a replantear el MOVIMIENTO completo. Se centralizó por primera vez en pocas manos la DIRECCIÓN, se separaron y se fijaron claramente las distintas responsabilidades y trabajos del MOVIMIENTO, y nos dimos a la tarea de hacerlo más activo y pujante. Logramos el reconocimiento de todos y lentamente comenzamos a hacerlo realidad. Caímos presos. El MOVIMIENTO sufrió un momento de crisis, ya Faustino  estaba preso y el trabajo fue demasiado para los pocos hombres que lo tuvieron que llevar. Pero las cosas se fueron arreglando. Al salir nosotros el estado del MOVIMIENTO era deplorable pero nunca como después del 30, ya había muchas cosas logradas que seguirían marchando adelante. De nuevo hubo que machacar mucho sobre la organización y la disciplina. La situación del país, la presión tuya y las obstinaciones del régimen nos han dado un espaldarazo formidable que nos coloca hoy como ejes de todas las posibles soluciones.

Fue necesario en este breve tiempo obrar un poco dictatorialmente, dictando órdenes y siendo un poco estrictos, pero ya ahora podemos encauzar las cosas de acuerdo con los planes preparados y tan cuidadosamente examinados. Siempre se ha hablado de HUELGA GENERAL pero con los aprestos guerreros se descuidaba una y otra vez este aspecto y se trabajaba en él sin fe y de una forma inefectiva. Era necesario inyectar este sector, darle el impulso que necesitaba y se comenzó por Oriente.

Ahora la situación ha cambiado, se ha visto que la HUELGA GENERAL, es posible, que es necesaria, que es tan importante trabajar en esto como en ACCIÓN y se ha hecho. Existe en este momento una DIRECCIÓN PROVINCIAL OBRERA con sus DIRECCIONES MUNICIPALES funcionando a todo pulmón y con bastante independencia económica y propagandística. Era necesario que el mismo trabajo se realizara en toda la Isla y se constituyó una DIRECCION NACIONAL OBRERA que daría la pauta y marcaría el día de la HUELGA GENERAL. Para ello se comenzó con un EJECUTIVO GESTOR que en este caso es el de Oríente que ya ha organizado en la misma forma de aquí a Camagüey  y Santa Clara. En este momento los delegados de este EJECUTIVO están en Pinar del Río, Habana y Matanzas, para cerrar donde no haya, unir donde ya haya algo echo y llevar la idea y los proyectos del trabajo nacional. De acuerdo con los planes en un mes deben estar creadas y unidas nacionalmente todas nuestras organizaciones obreras. Este es el momento de hacer efectiva la DIRECCIÓN NACIONAL OBRERA. EL EJECUTIVO GESTOR pasaría a serlo en dirigencia y su COORDINADOR, miembro de la DIRECCIÓN NACIONAL DEL MOVIMIENTO.

En esto se trabaja en una forma intensísima calorizada y apoyada por la DIRECCIÓN DEL MOVIMIENTO. En tres meses tienen que llegar nuestros cuadros al máximo de capacidad. El programa obrero, sus consignas y su propaganda estarán en condiciones de poder unirse en la conjunción final planeada.

Inmediatamente después de logradas las DIRECCIONES NACIONALES OBRERAS y DE RESISTENCIA, pasarán delegados especiales de éstas a formar un COMITÉ DE HUELGA cuyo trabajo será más amplio. Ten en cuenta que todos los organismos de que te he hablado son netamente del 26 o íntimamente ligados a él y que hay una serie de entidades y organismos que no desean vincularse o sectarizarse no pueden hacerlo a un MOVIMIENTO como el nuestro, pero están de acuerdo en realizar la paralización nacional para derrocar al régimen. El objetivo de los delegados de nuestras organizaciones sería el de acoplar todas las figuras, sectores y organizaciones cívicas, políticas, religiosas, comerciales y obreras en un COMITÉ DE HUELGA que tendría visos de no parcializado al 26 pero que desarrollarían los hechos en el momento propicio que nosotros planeamos. No tendríamos por qué rechazar ni a sectores políticos que se hablarían casi abiertamente ya los que se les invitaría a participar en condiciones de igualdad. Nuestra fuerza consiste en nuestra beligerancia activa y en nuestros cuadros obreros y de resistencia que tienen ya una fuerza activa poderosísima y que en la realidad de todas las circunstancias que se puedan producir marcarían siempre el rumbo revolucionario ya de antes planeado.

Todo esto debe realizarse en un plazo ya prefijado de cuatro meses, pero que podía ampliarse a cinco si surgen algunas dificultades.

El papel de los cuadros de acción es también importante y los estamos barajando inteligentemente.
Necesitamos tener milicias en todas partes, milicias activas, disciplinadas, agresivas y audaces. Prácticamente esto es lo que mejor marcha en toda la Isla. Solamente tenemos que obligar a todos nuestros cuadros a obrar coordinadamente. Ya con este fin está en práctica el PLAN NACIONAL No. 2 que servirá para acoplar todas las acciones de sabotaje dándoles de ese modo una fuerza de impacto y psicológica mucho mayor. Esto servirá para crear la confianza colectiva en la acción segura cuando la orden es dada, para mantener el estado de insurrección, para darles experiencia y para ir aumentando paulatinamente de acuerdo con planes prefijados la tensión en el país hasta llegar al rojo que será el momento en que todas las Instituciones y todos los organismos agrupados en nuestro COMITÉ DE HUELGA lancen al unísono la demanda urgentísima de que ¡se vaya Batista! Para solucionar la situación y antes de que el régimen tenga tiempo de redactar la respuesta, toda Cuba pedirá que se vaya Batista y frente a la incertidumbre de un pronunciamiento tan firme, audaz y nacional que producirá, toda Cuba se lanzará a la HUELGA GENERAL con una ola de sabotaje obrero, técnico y revolucionario nunca visto hasta entonces. Quiero aclararte pues lo olvidé que en todas las DIRECCIONES OBRERAS hay SECCIONES de sabotaje para apoyar en ese momento la acción nacional que se va a desarrollar. Dada la importancia y lo crucial de la misma estas secciones son de militantes del 26.

Si este PLAN NACIONAL DE ACCIÓN No. 2 tiene buen resultado reorganizaremos para el segundo mes nuestros cuadros de milicias más disciplinadas, secretas y férreas y esperamos que en dos meses más ya operen a la perfección estando en disposición de realizar las tareas que se les encomienden, la forma de armadas te la digo en otra comunicación.

Nuestra propaganda es la que no marcha a pesar de todos los esfuerzos. Se trasladó a La Habana la responsabilidad nacional de realizada pero no funciona, con esta misma fecha se vuelve a trasladar la responsabilidad a donde estaba, pues ayer se venció la principal dificultad que era la de una imprenta. Ya con fecha de hoy comienza una intensa campaña de propaganda y para fin de mes espero que ya el periódico se pueda editar quincenalmente y fuera de La Habana.

La DIRECCIÓN DEL MOVIMIENTO nacionalmente residía en Bienvenido, en mí y en un pequeño grupo que hacía las veces de EJECUTIVO GESTOR. Con fecha de hoy Bienvenido pasa a ser Delegado del MOVIMIENTO en el extranjero y yo ceso en mi calidad de EJECUTIVO único.

El TESORERO NACIONAL, el nuevo encargado de PROPAGANDA, el COORDINADOR NACIONAL OBRERO, el COORDINADOR NACIONAL DE LA RESIETENCIA, el COORDINADOR NACIONAL BÉLICO, Y el COORDINADOR GENERAL DEL MOVIMIENTO formarán EL EJECUTIVO en nuestra dirigencia, la DIRECCIÓN NACIONAL estará formada además por los seis COORDINADORES PROVINCIALES.

Hemos tratado de situar en todos estos cargos a revolucionarios de pensamiento y de acción, probados a través de todos estos días de duras pruebas y trabajo intenso.

Esta DIRECCIÓN NACIONAL se hará efectiva en cuanto converse con Jacinto y María y demás compañeros responsables.

Asimismo queda adscrito a esta DIRECCIÓN un DELEGADO DE LA SIERRA que es NORMA.
Los planes bélicos contemplan además de la creación de milicias, compra e introducción de armas en las zonas que demuestren mayor disciplina y organización. Ampliación y refuerzo del frente de LA SIERRA Y apertura de nuestros frentes. Estos planes no conllevan la paralización de los otros en caso de no poder realizados plenamente, sino que siempre marcharán atemperados a los otros aunque trataremos de que se cumplan.

Sobre nuestro PROGRAMA de lineamientos claros y precisos pero serios, revolucionarios y realizables. Ya ahora se está trabajando intensamente en ello para unirlo a nuestro proyecto económico y hacer un PROGRAMA REVOLUCIONARIO DEL MOVIMIENTO. El trabajo se realiza por partes, en diferentes sectores y en distintas provin¬cias, si tienes algunas sugerencias o algunos trabajos mándalos, de todas maneras cuando esté el esbozo ya completo de lo que ha de ser el PROGRAMA te lo enviaré para que lo supervises y des tu opinión.

En este momento la vaguedad de pronunciamientos, así como la falta de planes y proyectos, hace que muchos todavía recelen de nuestras intenciones y de nuestra capacidad para hacer la revolución que se espera, porque es ya un hecho que el pueblo de Cuba no aspira al derrocamiento de un régimen ni a la sustitución de figuras, sino que aspira a cambios fundamentales en la estructura del país y es preocupación de todos los sectores y de todos los intereses del país el conocer la verdadera capacidad que pueden tener nuestros líderes y nuestras dirigencias para acometer tales cambios y somos confiables o no para ello. Ya nadie duda la caída del Régimen, lo  que les preocupa es la calidad de ingenieros con que cuenta el 26 para la reconstrucción del nuevo edificio. Y tengo que reconocer que en este sentido hemos hecho muy poco y que la labor a realizar en estos meses es exhaustiva y urgente.

Aspiramos, y haremos todos los esfuerzos necesarios para que se cumpla esta aspiración a que el PROGRAMA del 26 coincida en su salida con el principio de la ofensiva final de propaganda que debe realizarse en dos meses.

Bueno, ustedes decidirán esto, pero les pido que lo comuniquen a esta DIRECCIÓN lo más rápidamente que puedan. Asimismo te pido tu opinión sobre todo el trabajo realizado. Hemos tratado de hacer lo mejor y estamos esforzándonos mucho por cumplir nuestro cometido. Cuba y la Historia esperan y el 26 de Julio no puede defraudarlas ni escribir páginas que no sean brillantes, constructivas y patrióticas.

Sin más y con un abrazo revolucionario para todos. POR LA DIRECCIÓN NACIONAL DEL M-26-7
David.
07/07/1957

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martes, febrero 23, 2021

Dimas Castellanos desde Cuba: Aciertos y desaciertos: Manuel Urrutia. La reunión de Altos de Mompié y el Pacto de Caracas como los primeros peldaños para el desgobierno la dictadura totalitaria de Fidel Castro

 Nota del Bloguista de Baracutey Cubano

Tengo entendido que  en la reunión de Altos de Mompié   lo que sucede es que Fidel Castro toma el mando  total del Movimiento 26 de Julio, al apoderarse de la vertiente de ¨el llano¨ la cual era independiente de la vertiente de  ¨la montaña¨ de ese movimiento que era la comandada por Fidel Castro; no  de otras organizaciones o movimientos que se oponían al gobierno de Batista.  Ramos Latour fue sancionado por un tribunal creado por Fidel Castro en la reunión de Los Altos de Mompié tras el fracaso de la Huelga del 9 de Abril; primeramente Fidel la alentó y después la apoyó tibiamente. El fracaso llevó al descabezamiento del Movimiento 26 de Julio en su vertiente del Llano, o sea, urbana, algo que benefició grandemente a Fidel, que situó a personal de su confianza en lo puestos al frente del M-26-7 en cada provincia.  veamos el caso del sucesor de Frank País: René Ramos Latour ¨Daniel¨, el cual le había dicho a Fidel Castro en una reunión anterior para tratar la organización y ejecución  de la huelga que no habían armas para la Huelga del 9 de abril a lo que Faustino Pérez, expedicionario del Granma, le respondió que  vendrían armas en una expedición (la susodicha expedición fue la de ¨El Corojo¨, la cual fracasó); finalmente  Fidel Castro expresó  su opinión de hacer la huelga pese a lo expresado por Ramos Latour.  Señalo que en el movimiento obrero había poco respaldo antibatistiano por la labor de Eusebio Mujal que se había pasado pocos  años antes  al lado de Batista. El LLano fue la vertiente del M-26-7 que llevó el mayor peso  durante casi toda la lucha insurreccional en contra del gobierno de Batista y la que tuvo que enfrentarse al cuerpo con mayor espíritu combativo: La Policía Nacional.

El anticomunista René Ramos Latour era el Comandante en Jefe del M-26-7 del Llano, posteriormente ascendería a la Sierra Maestra solamente con el grado de Capitán, subordinado a personas con menos méritos combativos que él, y sería enviado a combatir continuamente a las posiciones más peligrisas  hasta que cayó en combate. Esta reunión fue en mayo, a finales de julio murió René Ramos Latour. Si mal no recuerdo, en el tribunal que valoró y sancionó a Daniel, y a otros, estaba el Che Guevara con el cual había tenido desavenencias.

Enzo Infante, hombre de confianza de Fidel, da en
esta versión de esa reunión:

¨ A René Ramos Latour se le imputaba no solo la falta de visión que le llevó a compartir los criterios sobre la posibilidad de realizar acciones efectivas con las milicias del Llano, sino la concepción de aquellas como tropas paralelas a las de la Sierra, sin entrenamiento ni moral de combate y sin pasar por el riguroso proceso de selección de la guerrilla. Se le criticó el sistema de grados militares otorgados por él como comandante en jefe de las milicias, según el reglamento de estas implantado sin la consulta y aprobación del mando del Ejército de la Sierra. Fidel expresó que para ser comandante, un combatiente tenía que haber estado un año en campaña y no podía aceptarse la asignación de grados sin el correspondiente aval. Asimismo, señaló la falta de coordinación y subordinación de las milicias con las fuerzas guerrilleras que operaban en zonas del III Frente al mando del comandante Juan Almeida, de quien se expresó en términos muy elogiosos, comparándolo con Antonio Maceo, situación esta que creaba una dualidad de mando inaceptable e inconveniente a la dirección de las operaciones militares.

Se refirió, además, a la creación de una columna guerrillera sin consulta y consentimiento del mando del Ejército Revolucionario, la que recientemente había efectuado el ataque y toma del cuartel de Ramón de las Yaguas, con la ocupación de más de 70 armas, dirigida por el comandante Belarmino Castilla Mas (Aníbal), cuyos grados otorgados por Daniel reconoció, pero ratificó que no podían otorgarse estos grados sin la aprobación de la Comandancia de la Sierra. Hizo referencia a la distribución del armamento que se obtenía y señaló los equipos ocupados por el enemigo para la apertura de un segundo frente, lo que generó una fuerte discusión con Daniel sobre este punto.

Todas estas cuestiones abordadas en un clima tenso, demostraban la existencia de discrepancias en la Dirección Nacional, entre los elementos del Llano y los de la Sierra y la necesidad de tomar medidas para superarlas. ¨
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Tomado de https://diariodecuba.com/

Aciertos y desaciertos: Manuel Urrutia

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'No fue electo por el pueblo, sino designado y subordinado a los revolucionarios que tomaron el poder. Las medidas implementadas durante su mandato sentaron las bases del totalitarismo.'

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(Ernesto Guevara, Manuel Urrutia y Camilo Cienfuegos. Todas las fotos y con sus comentarios  fueron añadidos por el Bloguista de Baracutey Cubano)

Por Dimas Castellanos

La Habana

21 Febrero 2021

Manuel Urrutia Lleó (Yaguajay, 1901- Nueva York, 1981). Magistrado de la Audiencia de Santiago de Cuba. Emitió un voto absolutorio en la Causa 67 de 1956, a favor de los participantes en la expedición del yate Granma y el alzamiento del 30 de noviembre en Santiago de Cuba. Propuesto por el Movimiento 26 de Julio (M-26-7) para presidente provisional de la República, cargo al que juró en la noche del 1 de enero de 1959. Se opuso al rumbo totalitario que tomó la Revolución. Renunció en julio de 1959, salió al exilio en abril de 1963 y participó en actividades contrarias al totalitarismo cubano. Escribió libros y fue profesor de Español. Falleció en julio de 1981 en el Hospital Saint John de Nueva York.

El contexto de su nombramiento

A propuesta de Frank País, Fidel Castro se reunió en la Sierra Maestra con Raúl Chibás, presidente del Partido del Pueblo Cubano Ortodoxo (PPCO) y Felipe Pazos, expresidente del Banco Nacional de Cuba, para tratar la situación política nacional y la conformación de un Gobierno provisional. La reunión duró dos días y al concluir, el 12 de junio de 1957, se suscribió el "Manifiesto al Pueblo de Cuba". Según Luis M. Buch, Pazos dejó entrever su aspiración a ser el presidente provisional de la República, pero Fidel, "después de los primeros tanteos, consideró muy difícil vencer sus escrúpulos personales ante el temor de que en ese caso interpretasen su viaje a la Sierra como movido por un interés personal..."; razón por la cual no fue propuesto para esa responsabilidad (Gobierno Revolucionario cubano: génesis y primeros pasos, La Habana, Editorial de Ciencias Sociales, 1999).

(En la Sierra Maestra de 1957 el político Raúl Chibás, el economista  Felipe Pazos y el futuro tirano  Fidel Castro. Detrás el Dr. Julio Martínez Páez, eminente doctor en medicina  especializado en cirugía ortopédica, quién poseía el grado de Comandante)

Chibás y Pazos viajaron a EEUU en octubre de 1957. Allí suscribieron, con las asociaciones cívicas cubanas en el exilio, incluyendo a dos representantes del M-26-7, el "Acuerdo de la Junta de Liberación de Cuba" (Pacto de Miami), en el que se declaraba "la aspiración a la conformación de un Gobierno constitucional, legal y democrático, en el que el pueblo de Cuba pueda expresar sus aspiraciones". Para ese Gobierno se propuso a Felipe Pazos como presidente provisional.

En diciembre de 1957, en respuesta al Pacto de Miami, Fidel planteó que "lo importante no era la unidad en sí, sino la base sobre la cual se sustentaba la misma". Cinco meses después, en mayo de 1958, en la reunión de Altos de Mompié —en la que Fidel fue nombrado comandante en jefe de todas las fuerzas revolucionarias—, Urrutia fue ratificado como candidato presidencial por el M-26-7. Luego, en julio de 1958, en Venezuela se creó el Frente Cívico Revolucionario (Pacto de Caracas), donde el M-26-7 logró que se aprobara a Manuel Urrutia, en lugar de Felipe Pazos, que había sido propuesto por el Pacto de Miami. Finalmente, el 1 de enero de 1959, en Santiago de Cuba, Urrutia prestó juramento y habló al pueblo en funciones de presidente de la República.

(Al centro Manuel Urrutia Lleó presidiendo el juicio de los implicados en el levantamiento del 30 de noviembre de 1956 en Santiago de Cuba y de los expedicionarios sobrevivientes  del yate Granma. Urrutia. Posteriormente, estando Batista en el Poder,  Urrutia  partió voluntariamente al exilio y nunca se le dejó de enviar su salario como magistrado)

El Gabinete y las primeras disposiciones

El 2 de enero de 1959, declinando una responsabilidad que constitucionalmente le correspondía por su condición de presidente, Urrutia designó a Fidel Castro comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, y por recomendación de Fidel, al coronel Rego Rubido como jefe del Estado Mayor del Ejército.

Al día siguiente comenzó a integrar su Gabinete, con figuras procedentes de los movimientos cívicos y revolucionarios. Entre los primeros, Ángel Fernández, en Justicia; Julio Martínez Páez, en Salubridad; Humberto Sorí Marín, en Agricultura; Luis Orlando Rodríguez, Gobernación; Manuel Ray Rivero, Obras Públicas; Rufo López Fresquet, en Hacienda; Elena Mederos, en Bienestar Social; Roberto Agramonte, ministro de Estado; y José Miró Cardona, primer ministro, este último propuesto por Fidel por considerarlo "como un bálsamo para la burguesía".

Entre los segundos, Luis M. Buch, ministro de la Presidencia y secretario del Consejo de Ministros; Faustino Pérez, ministro de Recuperación de Bienes Malversados; Armando Hart, en Educación; Raúl Cepero Bonilla, en Comercio; Manuel Fernández García, en Trabajo; Enrique Oltuski, en Comunicaciones; Augusto Martínez Sánchez en Defensa; Regino Boti, encargado del Consejo Nacional de Economía; Julio Camacho Aguilera, en la Corporación Nacional de Transporte; y Osvaldo Dorticós, encargado de la Ponencia y Estudio de las Leyes Revolucionarias.

Las leyes dictadas

El 7 de febrero se sustituyó la Constitución de 1940, la cual —según Fidel Castro en el juicio por el asalto al cuartel Moncada— debía ser restablecida como “la verdadera y suprema ley del Estado, en tanto el pueblo decidiese modificarla o cambiarla”. Sin embargo, en lugar de restablecerse plenamente fue sustituida por unos estatutos constitucionales conocidos como Ley Fundamental del Estado Cubano.

El Congreso fue disuelto y los mandatos de gobernantes, alcaldes y concejales extinguidos. Las figuras del Gobierno anterior fueron cesanteadas, y las organizaciones e instituciones y organizaciones disueltas. Se implementó un programa para cerrar todos los prostíbulos, casinos y loterías. Se intervino la Cuban Telephone Company. Entre otras leyes dictadas, la de mayor impacto fue la Reforma Agraria, de mayo de 1959, cuyo antecedente estaba en la Ley 3 de la Sierra Maestra, la cual había concedido a los colonos, arrendatarios, aparceros o precaristas, la propiedad de hasta dos caballerías, previa indemnización a la parte afectada. El autor de esta Ley de la Sierra Maestra, Humberto Sorí Marín, había asegurado que "dentro de los cánones precisos de la Constitución de 1940, no habría una sola confiscación".

Fidel, al presentar al Gabinete el nuevo proyecto de Ley —elaborado por Antonio Núñez Jiménez—, aceptó que fuera examinado por una comisión presidida por Sorí Marín, pero las enmiendas realizadas no se tomaron en cuenta. Finalmente, la Ley se firmó el 17 de mayo de 1959 en el Pico Turquino, con tal prisa que ese mismo día, en el avión que los conducía, Fidel, leyendo y releyendo el texto, añadió el tema de las cooperativas. Mediante un decreto presidencial que acompañó a la Ley se creó el Instituto Nacional de Reforma Agraria con Fidel como director ejecutivo, lo que generó una dualidad de poderes: el real, en manos de Fidel, y el nominal, depositado en Urrutia.

Al poner en práctica la Ley, se aconsejó a los jefes agrarios que cuando se dispusieran a intervenir una finca, "la Ley debe llegar después de la intervención y agregó que a la hora de decidir cuántas caballerías le dejan a un latifundista, puede que tengan el criterio de dejarle 100 como marca la Ley, si están bien cultivadas, pero mejor dejarle 50."

Los conflictos

Resultado de la heterogeneidad de las diversas fuerzas políticas que participaron en la lucha insurreccional, surgieron fuertes contradicciones. Una de ellas fue la ocupación militar por el Directorio Revolucionario, el 1 de enero de 1959, del Palacio Presidencial, la Universidad de La Habana, la base aérea de San Antonio de los Baños y el Capitolio Nacional. El Che, que ya estaba en La Habana, viajó a Camagüey el día 5 de enero para informárselo a Fidel. El conflicto se pudo negociar, y el día 6 de enero el Directorio entregó el Palacio a Camilo Cienfuegos y Machado Ventura, quienes asumieron la dirección del edificio.

Según Luis M. Buch, José Miró Cardona tenía contradicciones con Urrutia, por esa razón varios ministros provenientes del M-26-7 le plantearon a Fidel que ocupara el premierato. Para aceptarlo, Fidel puso como condición: “tener el control directo de la política general, sin menoscabo de las facultades que, conforme a la Ley Fundamental, le correspondían al presidente de la República”.

 El 13 de febrero de 1959 el Consejo de Ministros procedió a analizar la exigencia de Fidel y se acordó cambiar la redacción del artículo 146 de la Ley Fundamental, quedando así: “Corresponderá al primer ministro dirigir la política general del Gobierno, despachar con el presidente de la República los asuntos administrativos, y acompañado de los ministros, los propios de los respectivos departamentos”. Al respecto Buch comenta que no es lo mismo "representar" que "dirigir". En virtud de este cambio, el jefe de la Fuerzas de Tierra, Mar y Aire y primer ministro se convirtió, en jefe político del Gobierno. Miró Cardona presentó la renuncia y Fidel, al ocupar el cargo, anunció un programa de gobierno que "lograría para el pueblo un nivel de vida superior al de cualquier otra nación" y, en  paralelo a las primeras medidas de beneficio popular, se concentró la propiedad en manos del Estado y se desmontó la sociedad civil existente.

El 21 de enero de 1959, el primer ministro afirmó: "ni me inmiscuyo, ni me inmiscuiré en los problemas de la Presidencia de la República". Sin embargo, el 6 de febrero, en un discurso público, hizo señalamientos críticos al Gobierno. Urrutia, que lo escuchó por la radio, se presentó al Consejo de Ministros y dijo: "Yo creo que cuando Fidel está hablando del Gobierno se está refiriendo a mí", a lo que Enrique Oltuski respondió: "A mí me parece que no es contra usted, sino contra el Gobierno en general".

En julio Fidel "renunció" al premierato. Al día siguiente acusó a Urrutia de obstaculizar la aprobación de leyes revolucionarias en el programa televisivo Ante la prensa, donde dijo: "La razón de la renuncia es una razón de orden interno (…) obedece a la imposibilidad por mi parte de continuar ejerciendo el cargo en las actuales circunstancias, dadas las dificultades con el señor presidente de la República". Ante la presión, Urrutia presentó la renuncia y en su lugar se designó a Osvaldo Dorticós Torrado. El 26 de julio, en el sexto aniversario del asalto al Cuartel Moncada, Fidel reasumió el cargo con plena autoridad para juzgar, legislar y gobernar.

A manera de conclusión

La gran lección de nuestra historia política, magnificada durante el Gobierno de Urrutia, es la importancia vital de la soberanía popular: el pueblo tiene que participar activamente, elegir libremente y exigir a los elegidos: algo imposible en un sistema totalitario.

Urrutia no fue electo por el pueblo, sino designado y subordinado a los revolucionarios que tomaron el poder. Aunque no fuera su voluntad, las medidas implementadas durante su mandato sentaron las bases del totalitarismo. Su acierto, infructuoso, se limitó a intentar frenarlo. El hecho fue que la Constitución de 1940, por la que se había derramado tanta sangre, fue sustituida de forma definitiva. Su restitución había identificado a los que se opusieron al golpe de Estado de 1952. Con ella se justificaron las acciones armadas como el asalto al cuartel Moncada, el desembarco del Granma y la lucha guerrillera. Y el propio Urrutia, en su condición de magistrado, se basó en ella para emitir el voto absolutorio a favor de los acusados por esos hechos.

La sustitución de la Carta Magna de 1940 por la Ley Fundamental del Estado Cubano sentó las bases del poder político, económico, cultural y social que se institucionalizó en 1976 y perdura hasta hoy. Ese fue su gran desacierto, que por su impacto negativo, arroja sombras sobre cualquier acierto de su Gobierno.

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Fidel Castro on Face the Nation in 1959

(En el minuto 13 Fidel Castro promete elecciones en 18 meses, ni más, ni menosm  pues necesita reorganizar el país)


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Nota del Bloguista de Baracutey Cubano

Manuel Urrutia Lleó había sido nombrado en 1958 por el Pacto de Caracas, pacto acordado por la mayoría de las organizaciones antibatistianas, como el Presidente provisional que gobernaría por breve tiempo hasta que se llamara a elecciones después de la victoria revolucionaria.

Fidel Castro se había opuesto, después de que sus delegados lo había aceptado, al Pacto de Miami porque no lo nombraba como el jefe militar de ese pacto de lucha antibatistiana.El posterior Pacto de Caracas sí lo nombraba, entre otros acuerdos, en ese cargo, al igual que el retorno a la Constitución de 1940 ( que nunca se cumplió), el llamado a elecciones en un breve espacio de tiempo ( también incumplido después del triunfo, pues Fidel lanzaría la consigna: ¨ ¿Elecciones para qué ? ¨) y  de Urrutia como Presidente Presidencial, se desembarazaría aproximadamente en menos de 7 meses. 

 En febrero de 1959   el Dr. Antonio ¨Tony¨de Varona durante una comparecencia televisiva  exigió que Fidel Castro cumpliera con  el Pacto de Caracas y convocara a elecciones a la mayor brevedad posible según estipulaba el pacto firmado;  petición  que reiteró el 12 de junio de 1959 por otro canal de televisión y expresó:  "No creo que la revolución deba estar en el poder sin el mandato del pueblo más del tiempo necesario… y el que se oponga, es que tiene mentalidad fascista, nazista o comunista.". Fidel a esa petición del cumplimiento del Pacto de Caracas   que no sólo le hizo  Tony Varona respondió con su cínico ¿Elecciones para qué?. Sólo a mediados de los años 70 del pasado siglo  fue que llamó a lecciones cuando todos los resortes del poder y de su mantenimiento estaban en sus manos para hcer una ilegítimas elecciones de partido político  único usando todos los recursos del Estado para que él y toda su camarilla  fueran ¨elegidos¨  mediante una ley electoral hecha a la medida por ellas para  mantenerse en el poder.

Fidel Castro no quería poder sino TODO EL PODER Y DE MANERA VITALICIA  y ser el jefe militar de las organizaciones firmantes del Pacto de Caracas lo ponía en ese camino utilizando además de usar:  el miedo mediante  el terror revolucionario, la demagogia, el adoctrinamiento, el populismo, el convertir al Estado revolucionario en  el patrón de más del 90% de los trabajadores del país, disponer  a su voluntad de la riqueza del país construida por otros, silenciando  y apoderándose de todos los medios de comunicación  masiva prohibiendo la libertad de prensa, impresión y, en general, de la libertad de expresión,etc.
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Tomado de https://www.cubanet.org/

El Pacto de Caracas: una traición más de Fidel Castro

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Ya en el poder, el máximo líder incumplió los acuerdos que había firmado con las restantes fuerzas que se opusieron a Batista
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Por Orlando Freire Santana
20 de julio, 2018


LA HABANA, Cuba.- A las nuevas generaciones de cubanos no se les enseña que el Movimiento 26 de Julio (M-26-7), que lideraba Fidel Castro, era tan solo una de las agrupaciones que se lanzó a la lucha contra el gobierno de Fulgencio Batista hacia la segunda mitad de los años cincuenta. Por tal motivo hubo varios pactos y concertaciones con vistas a organizar ese enfrentamiento.

El Pacto de Caracas, rubricado en la capital venezolana el 20 de julio de 1958, hace ahora 60 años, fue uno de esos encuentros que sostuvieron las fuerzas que se oponían al batistato. Firmaron el Pacto 11 partidos y organizaciones políticas, entre ellos el M-26-7, el Partido Auténtico, el Partido Ortodoxo, el Directorio Revolucionario y la Federación Estudiantil Universitaria (FEU). Por el M-26-7 firmó el Pacto, en nombre de Fidel Castro, el señor Luis Buch Rodríguez, en ese momento responsable de Relaciones Públicas de ese movimiento rebelde, y posteriormente secretario del Consejo de Ministros en el primer gabinete de la revolución.

(Manifestación en Caracas pro Fidel Castro. 1958(

Tras reconocerse que ya la insurrección armada era el medio más eficaz para derrocar a Batista, y que debía de haber castigo para los culpables de crímenes contra la población cubana, los firmantes del Pacto coincidieron en que “una vez salido Batista del poder, había que conducir al país a su normalidad mediante un breve gobierno provisional, encauzándolo  por el procedimiento constitucional del pueblo cubano”.

Una de las pocas agrupaciones que no fue convocada a la cita de Caracas fue el Partido Socialista Popular, el de los comunistas cubanos. No es difícil imaginar que el motivo de la exclusión haya sido la desconfianza  que esa fuerza política despertaba en todos aquellos que anhelaban un futuro democrático para la nación cubana.

Pero los comunistas, voluntariosos como siempre y prestos a colarse por cualquier hendija, se adhirieron de inmediato al Pacto de Caracas, y enviaron a la Sierra Maestra a Carlos Rafael Rodríguez, uno de sus más conspicuos militantes. Este señor, una especie de Fouché cubano, se convertía en activo luchador antibatistiano después de haber sido ministro de Batista en los años 40.

Del Pacto de Caracas emergió el denominado Frente Cívico Revolucionario, cuyo coordinador resultó ser José Miró Cardona, el cual ocuparía el cargo de primer ministro en aquel gabinete revolucionario integrado a partir del 1ro de enero de 1959. Además, se ratificó que Manuel Urrutia Lleó sería el nuevo presidente de la República.

Lo que ocurrió después de la huida de Batista es bien conocido. Fidel Castro decidió deshacerse de todos los que alertaban acerca del peligro comunista que se cernía sobre la joven revolución. En ese contexto, Miró Cardona fue sustituido por el propio Castro en febrero de 1959, mientras que Urrutia fue obligado a renunciar en julio de ese propio año. La querella entre Castro y Urrutia se zanjó de una manera que marcó pautas en cómo sería el tratamiento mediático en lo adelante: Castro pudo dirigirse al pueblo por radio y televisión para esgrimir sus puntos de vista; a Urrutia, en cambio, no le llevaron al Palacio Presidencial las cámaras de televisión, tal y como él lo había solicitado.


Con respecto a uno de los acuerdos principales emanados del Pacto de Caracas, Fidel Castro se las arregló para que su gobierno ni fuera breve ni se encauzara por los procedimientos constitucionales que habían acompañado el devenir cubano.



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 Tomado de http://www.autentico.org/oa09042.php

PACTO DE CARACAS
20 de Julio 1958


Desde el golpe artero del 10 de marzo, que rompió el proceso democrático de la nación, el pueblo de Cuba se ha enfrentado con heroísmo y decisión a las fuerzas de la tiranía. Todas las formas de lucha se han utilizado en estos seis cruentos años y todos los sectores de la vida cubana se han opuesto con patriotismo a la dictadura de Fulgencio Batista. El pueblo de Cuba ha demostrado que su amor por la libertad es inquebrantable, derramando a raudales la sangre de sus mejores hijos, en su afán de ser libre.

Desde los días lejanos de las manifestaciones estudiantiles, en que cayeron los primeros mártires de esta lucha, hasta recientes combates, como el de Santo Domingo en la Sierra Maestra, en que la tiranía sufrió la más aplastante de sus derrotas, al dejar en el campo de batalla un reguero de muertos, prisioneros y heridos y gran cantidad de armas y parque, mucha sangre se ha derramado y múltiples esfuerzos se han realizado en aras de la libertad de la patria esclavizada. Huelgas obreras, tres grandes conspiraciones militares, valientes protestas de todas las instituciones cívicas del país se han unido a heroicas acciones de Santiago, Matanzas, La Habana, Cienfuegos y Sagua la Grande. En las ciudades, el sabotaje, el atentado y múltiples formas de lucha revolucionaria han probado el espíritu indomable de una generación fiel a las estrofas inmortales del himno bayamés de que «morir por la patria es vivir».

El proceso insurreccional se ha extendido a todo el país. En las regiones montañosas de Cuba se han abierto nuevos frentes de batalla, y en las llanuras, guerrillas y columnas hostigan constantemente al enemigo. Actualmente, en la Sierra Maestra, miles y miles de soldados, en la más grande ofensiva intentaba por Batista, se estrellan contra el coraje de los combatientes revolucionarios que defienden palmo a palmo, hasta la última gota de sangre, los territorios libres de Cuba. En la zona de Oriente, librando grandes combates fuerzas de la Columna numero seis Frank País dominan la tercera parte de la provincia. En las llanuras de Oriente, la columna número dos se bate desde Manzanillo hasta la región camagüeyana de Nuevitas. En las villas, el frente del núcleos auténticos y del 26 de Julio. En Cienfuegos y Yaguajay, guerrillas revolucionarias luchan y se mueven intensamente. Pequeñas guerrillas operan en Matanzas y en Pinar del Río. En cada rincón de Cuba, una lucha a muerte se libra entre la libertad y la tiranía, mientras en el extranjero numerosos exilados y emigrados se esfuerzan por liberar a la patria oprimida.

Conscientes de que la coordinación de los esfuerzos humanos, de los recursos bélicos, de las fuerzas cívicas, de los sectores políticos y revolucionarios de todos los núcleos oposicionistas, civiles, militares, obreros, estudiantes, profesionales, económicos y populares, pueden derrocar a la Dictadura en un esfuerzo supremo, los firmantes de este documento unimos nuestro aporte, al adoptar un acuerdo en favor de un gran frente cívico revolucionario de lucha, de todos los sectores, para que codo con codo, aportando cada uno su patriotismo y sus esfuerzos, unidos arrojemos del poder a la Dictadura criminal de Fulgencio Batista y devolvamos a Cuba la paz ansiada y el encauzamiento democrático que conduzcan a nuestro pueblo al desarrollo de su libertad, de su riqueza y de su progreso. Todos estamos de acuerdo en la necesidad de unirnos, y el pueblo así lo demanda.

Tres puntos son los pilares de esta unión de las fuerzas oposicionistas cubanas:

Primero: Estrategia común de lucha para derrocar la tiranía mediante la insurrección armada, reforzando en un plazo mínimo todos los frentes de combate, armando a los miles de cubanos que están dispuestos a combatir por la libertad. Movilización popular de todas las fuerzas obreras, cívicas, profesionales, económicas, para culminar el esfuerzo cívico en una gran huelga general, y el bélico en una acción armada conjuntamente con todo el país. De este empeño común, Cuba surgirá libre y se evitará nueva y dolorosa efusión de sangre de las mejores reservas de la patria La victoria será posible siempre, pero más tardía, de no coordinarse las actividades de las fuerzas oposicionistas.

Segundo: Conducir al país, a la caída del tirano mediante un breve gobierno provisional, a su normalidad, encauzándola por el procedimiento constitucional democrático.

Tercero: Programa mínimo de gobierno que garantice el castigo de los culpables, los derechos de los trabajadores, el orden, la paz, la libertad, el cumplimiento de los compromisos internacionales y el progreso económico, social e institucional del pueblo cubano.

Al pedirle al Gobierno de los Estados Unidos que cese toda ayuda bélica y de cualquier orden al dictador, reafirmamos nuestra postura de defensa de la soberanía nacional y la tradición civilista y republicana de Cuba.

A los militares decimos que ha llegado el instante de que nieguen su apoyo a la tiranía; que confiamos en ellos, que sabemos que hay hombres dignos en las fuerzas armadas y que si en el pasado centenares de oficiales, clases y soldados han pagado con la vida, la prisión, el destierro o el retiro su amor a la libertad y su oposición a la tiranía, muchos quedan en esa actitud. Esta no es una guerra contra los institutos armados de la República, sino contra Batista, único obstáculo a la paz, que desean, anhelan y necesitan todos los cubanos, civiles y militares. A los obreros, a los estudiantes, a los profesionales, a los comerciantes e industriales, como a los colonos, hacendados y campesinos, a los cubanos de todas las religiones, ideologías o razas, pedimos que se unan a este esfuerzo libertador, que derrocará a la infame tiranía que durante años ha regado con sangre el suelo de la patria, segando sus mejores reservas humanas, arruinando su economía, perturbando hasta sus cimientos todas las instituciones cubanas, al interrumpir el proceso democrático y constitucional del país, al que ha conducido a esta cruenta guerra civil que finalizará con el triunfo de la revolución por el esfuerzo unido de todos. Ha llegado la hora de que la inteligencia, el patriotismo, el valor y el civismo de sus hombres y mujeres salve a la patria oprimida con la decisión de todos los que sentimos muy en lo hondo el destino histórico de nuestra nación, su derecho a ser libre y a constituir en la comunidad democrática, como forma esencial de la vida, el porvenir hermoso a que tiene derecho por su Historia y por las inmensas posibilidades que le dan sus riquezas naturales y la capacidad indudable de sus hijos. Exhortamos a todas las fuerzas revolucionarias, cívicas y políticas del país a que suscriban esta declaración de unidad, y posteriormente, tan pronto las circunstancias lo permitan, celebraremos una reunión de delegados de todos los sectores, sin exclusión alguna, para discutir y aprobar las bases de la Unidad.

Territorio Libre de Cuba,
Caracas, Venezuela

Fidel Castro, Movimiento 26 de Julio; Carlos Prío Socarrás, Organización Auténtica; E. Rodríguez Loeche, Directorio Revolucionario; David Salvador, Orlando Blanco, Pascasio Lineras, Lauro Blanco, José M. Aguilera, Ángel Cofiño, Unidad Obrera; Manuel A. de Varona, Partido Cubano Revolucionario (A); Lincoln Rodón, Partido Demócrata; José Puente y Omar Fernández, Federación de Estudiantes de la Universidad; capitán Gabino Rodríguez Villaverde, ex oficial del ejército; Justo Carrillo Hernández, Grupo Montecristi; Angel María Santos Buch, Movimiento de Resistencia Cívica, y doctor José Miró Cardona, coordinador secretario general.

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