domingo, octubre 01, 2023

Fue Antonio Guiteras Holmes, y no Fulgencio Batista, el que ordenó el ataque y la toma a la fuerza del Hotel Nacional el 1 de octubre de 1933 ya que era el Secretario de Gobernación, también ocupó la Secretaría de Guerra y Marina, del gobierno provisional no electo y no constitucional de Ramón Grau San Martín

 Imágenes tomadas de un número especial de la revista Bohemia correspondiente al año 1933.

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Algunas observaciones sobre el ataque al Hotel Nacional  comenzado el 1 de octubre de 1933



Por Pedro Pablo Arencibia
1 de octubre de 2019

¨Otro hecho sobresaliente del lugar fue la llamada "toma del Hotel Nacional" ocurrida en octubre de 1933. Cuatrocientos oficiales que había servido durante el gobierno de Gerardo Machado, muchos de los cuales no habían tenido ningún vínculo criminal con la tiranía a la cual servían, llamados los "no maculados", tramaban un golpe de Estado para conseguir su reintegración al ejército, para lo que buscaron la protección del embajador de los Estados Unidos, Benjamin Sumner Welles que vivía en el hotel, quien al final los traicionó. Los oficiales se guarecieron en la instalación y permanecieron en el recinto desde el 6 de septiembre hasta el 2 de octubre, fecha cuando ocurrió la toma del Hotel por efectivos gubernamentales. Este fue rodeado por soldados armados con fusiles, ametralladoras, varios cañones ligeros y algunos de gran calibre, pertenecientes a una de las baterías del Castillo de San Carlos de La Cabaña y apoyados por las unidades de superficie de la marina de guerra Patria y Baire que hicieron fuego sobre la instalación. Ante este desborde de armamento, los oficiales se defendieron, pero tenían las de perder y se rindieron. Después de la batalla se desató un tiroteo sobre los 70 oficiales indefensos, dejando un saldo de nueve muertos y diez heridos.¨

 En el sitio castrista Ecured se lee lo siguiente: ¨La noche del 1 de octubre el secretario de Gobernación, Antonio Guiteras Holmes citó a una reunión en Columbia y ordenó a los mandos tomar el hotel por la fuerza. A las 05:00 horas del 2 de octubre de 1933 cerca de tres mil soldados del Ejército Nacional rodearon el Hotel Nacional. El coronel Fulgencio Batista, jefe del Ejército, situó  su puesto de mando en el garage Alfaro a unos 500 metros del hotel en M y Calzada. Allí se le reunieron Guiteras y otros líderes civiles y militares. ¨

En esa batalla participaron también civiles armados del Directorio Estudiantil Universitario (DEU), de ¨Pro Ley y Justicia¨ y del ABC Radical, apoyando a los atacantes.




Sobre el saldo de  los 300 muertos de los que escribe Richard Gott en ¨Cuba: una nueva historia¨  concernientes a la batalla del Hotel Nacional tengo la opinión que exagera de manera superlativa, pues en el sitio proCastrista  Cuba Periodistas.cu se lee lo siguiente (además de la intención de Batista de parar el enfrentamiento y el derramamiento de sangre) sobre las bajas dentro de las filas de los atrincherados en el Hotel Nacional:

¨A la 1 de la tarde hubo una tregua y una ambulancia de la cruz roja llevó a los jefes Horacio Ferrer y Julio Sanguily una nota del coronel Batista. Decía el papel:

 “Hemos declarado una tregua hasta el regreso del señor Victor G. Mendoza, representante de la Cruz Roja, cuyo tiempo será de una hora a lo sumo, a fin de que dicho señor haga las gestiones de su humanitario cargo y proponga las siguientes bases para terminar la guerra declarada por los habitantes del Hotel Nacional.

“Primero, deponer la actitud bélica inmediatamente,  salir de 5 en 5, a intervalos de 10 minutos completamente desarmados, en calidad de detenidos.

“Segundo, que por esta parte se respetará la vida y se les darán toda clase de garantías para terminar situación tan enojosa en nombre de la república.

“A las 11.30 a.m. del día 2 de octubre de 1933, en el campamento de operaciones, en la ciudad de La Habana, del estado mayor de ejército.(Firmado) Fulgencio Batista, Jefe del ejército nacional”

No hubo rendición y el fuego se reanudó a las tres de la tarde. Dos horas y media después, la oficialidad, ya sin balas, izó la bandera blanca.  Inmediatamente los soldados al mando del recién ascendido a teniente Belisario Hernández entraron al lobby en tropel. Allí estaban esperándolos los jefes Ferrer y Sanguily. La serenidad y firmeza de los rendidos impresionó a la soldadesca. Belisario Hernández, que sirvió a las órdenes de Sanguily en el cuerpo de aviación, previendo que cualquier exaltado pudiera atacarlos, impuso su autoridad y los sacó del edificio custodiados con personal de su confianza y los llevaron en un automóvil a la Cabaña.

La decisión del teniente Belisario fue muy oportuna pues minutos después, mientras los oficiales desarmados y fuertemente custodiados formaban una fila desde la puerta del hotel hasta la calle 21 y O para subir a los camiones que los llevarían a las prisiones militares, fueron tiroteados, matando a 10 de ellos e hiriendo a otros 20.(Durante la batalla los sitiados sólo habían tenido cuatro heridos graves y ocho leves). Algún tiempo después los jefes y oficiales serían puestos en libertad
.¨

Este bloguista de Baracutey Cubana recuerda que se decía que los oficiales  atrincherados en dicho hotel habían fingido una tregua o rendición y que posteriormente abrieron fuego de manera traicionera contra  la tropa enemiga. Sugiero que lean con especial atención el pequeño fragmento de la última página  del siguiente fragmento tomado del libro Motivos y culpables de la destrucción de Cuba  escrito por  José López Vilaboy:
 


Finalmente: observen  en una de las siguientes fotos como marinos de la Marina de Guerra de Cuba (armados y  con uniformes blancos)  conducen a los prisioneros. Fulgencio Batista y Zaldivar  tenía mando sobre el Ejército, pero no lo tenía sobre la Marina de Guerra; es decir: Batista  no podía ordenar la participación de marineros  de la Marina de Guerra en la batalla ni que los buques de guerra Patria y Baire cañonearan al Hotel Nacional. El Secretario de Guerra y Marina era Antonio Guiteras Holmes, el cual creó la Infanteria de Marina.




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Batalla del Hotel Nacional. Cuba Still In Revolt! (1933)



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Hotel Nacional dos meses antes del combate

Tomado de https://www.cubamilitar.org

COMBATE DEL HOTEL NACIONAL

(fragmento)


El Combate del Hotel Nacional se produjo el 2 de octubre de 1933, cuando las tropas de Fulgencio Batista y Ramón Grau San Martín, que apoyaban al Golpe de Estado en Cuba del 4 de septiembre de 1933 asaltan al Hotel Nacional. Allí se habían refugiado los oficiales reaccionarios que estaban en contra de las revoluciones de 1933, creando un foco de resistencia contra el nuevo gobierno.
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Machado buscó apoyo en las Fuerzas Armadas de Cuba, pero éstas se lo negaron, a excepción de pocas unidades. El Capitán Mario Torres Menier, sustituto de Sanguily como jefe de la Fuerza Aérea, le exige a Machado que abandonara el poder, bajo la amenaza de usar la aviación militar en su contra. El general Alberto Herrera, Jefe del Estado Mayor del Ejército, aunque con dudas, también se opuso a Machado. Este fue uno de los momentos decisivos en la Revolución de 1933. Machado se vio entonces obligado a dimitir y abandonó Cuba el 13 de agosto de 1933, triunfando así la Revolución de 1933.

Tras esta revolución, quedó como presidente provisional Carlos Manuel de Céspedes (hijo del Padre de la Patria). Céspedes destituye a varios oficiales comprometidos con Machado, como el Jefe del Estado Mayor del Ejército, general Alberto Herrera.

En su lugar el presidente designa al coronel Julio Sanguily Echarte, ascendiéndolo al mismo tiempo de Coronel a Mayor General. A su antiguo cargo de Jefe del Cuerpo de Aviación del Ejército es nombrado el sustituto de Sanguily en el Cuerpo de Aviación, Mario Torres Menier.

(El ex-jefe del Ejército, general Julio Sanguily Echarte)

El gobierno de Céspedes resultó débil, no satisfacía las perspectivas de diferentes sectores de la sociedad tras la Revolución del 33 contra Machado. Desde el reformismo moderado con el Doctor Ramón Grau San Martín al frente, los revolucionarios radicales con Antonio Guiteras Holmes, y la derecha con el Ejército. Estas corrientes no estaban satisfechas con el gobierno de Céspedes, a quien veían como la continuación del de Machado, y porque además contaba con el apoyo de Estados Unidos, en contra de la revolución.

La oficialidad del Ejército también apoyaba la corriente que pretendía frenar la revolución del 33, y defender sus privilegios. En esta situación, los sargentos y soldados, que apoyaban la revolución pero no veían los cambios que satisfacieran sus demandas económico-sociales, comienzan a conspirar.

Como consecuencia, los sargentos del Ejército se sublevan en el Golpe de Estado en Cuba del 4 de septiembre de 1933, al cual se unen sectores civiles revolucionarios de la sociedad.

Es proclamado el nuevo gobierno de la Pentarquía, dirigido por Ramón Grau San Martín, quienes destituyen a Carlos Manuel de Céspedes. En nuevo gobierno designa a Fulgencio Batista como el nuevo Jefe del Estado Mayor del Ejército, sustituyendo al general Julio Sanguily Echarte.

Julio Sanguily casi no ejerció su cargo. A los dos días de su nombramiento, sufre la hemorragia de una úlcera perforada en el estómago. Inmediatamente fue hospitalizado, y fue intervenido quirúrgicamente de urgencia por el doctor Núñez Portuondo. Por azares del destino, al mismo tiempo se produce el Golpe de Estado en Cuba del 4 de septiembre de 1933.

En el Hotel Nacional

Sanguily aún convaleciente tras la operación quirúrgica, se ve obligado a alojarse en el nuevo Hotel Nacional para recuperarse.

La causa era que la administración del hospital donde el Mayor General Julio Sanguily Echarte había sufrido una operación de emergencia, le informara al mismo que tenía que usar otro local para su convalescencia. Esto se debía a que el incontable y caótico flujo de visitantes a ese paciente, hacían imposible las funciones normales del hospital. Dos días antes de ser ingresado, Sanguily había sido nombrado jefe del Estado Mayor del Ejército de Cuba y ascendido de Coronel a Mayor General, por el Presidente Céspedes.

Sanguily. escogió al Hotel Nacional, porque allí se encontraba trabajando su hijo, el Dr. Julio Sanguily. También se encontraba alojado en este Hotel el Embajador de Estados Unidos Sumner Welles, opuesto al golpe de estado de Batista. Esto les servía de protección adicional contra posibles represiones del nuevo gobierno.

Los oficiales depuestos no reconocieron al nuevo gobierno tras el Golpe de Estado en Cuba del 4 de septiembre de 1933, y sólo aceptaban de jefe a Sanguily.

(Fulgencio Batista con sus hombres, noviembre de 1933)

Ellos continuaron el flujo de visitas a Sanguily, sólo que ahora no al hospital, sino al Hotel. Muchos prefirieron alojarse en el hotel, como sede de Sanguily y Welles. Los oficiales del ejército, destituídos pero no despojados de sus grados, pronto convirtieron al hotel en el foco de la resistencia a la Pentarquía y Batista.

Al principio el señor Robert P. Taylor, administrador del Hotel Nacional, se negó a alojar a los oficiales, alegando la falta de habitaciones libres. Pero al ver el cariz de los acontecimientos, los turistas comenzaron a abandonar el hotel. Por su lado, los oficiales hicieron una colecta de dinero, y le aseguraron a Taylor, de que no habría problemas con el pago del alojamiento.

Con rapidez se organizó el puesto militar del hotel y hasta crearon una oficina de información a cargo de dos tenientes, uno del ejército y otro de la Marina. Taylor, preocupado por el sesgo que iban tomando las cosas, pidió instrucciones al presidente de la corporación (Nueva York) y le respondieron que no se preocupara. Los oficiales hicieron del hotel una fortaleza con ametralladoras, con defensas en cada piso, y se prepararon para combatir, rodeados por los militares de Batista y milicias de partidos políticos.

Los empleados cubanos y los gastronómicos del hotel se negaron a servir y atender a los nuevos huéspedes, abandonando sus puestos de trabajo.

Sanguily no participó activamente en estas acciones, opinando que poco podía hacer, y convaleciente. Tras varios días de conversaciones, ante la amenaza de la intervención norteamericana, Batista y Grau deciden asaltar el Hotel Nacional y poner fin a la sedición

El combate

El 2 de octubre de 1933 comienza el asalto, que se prolongó 11 horas. Los asaltantes llamaron a los rodeados a rendirse, y por fin los sitiados cedieron, dispuestos a rendirse. Un grupo de oficiales instaron a Sanguily para que pusiera bandera blanca, ya que se había acordado la rendición. Pero él se mostró renuente a hacerlo, hasta que uno de sus ayudantes, el capitán Miguel Cutilla lo ordenó; y los tenientes Virgilio Beltrán y Ubeda fueron los ejecutores de la orden.

Inmediatamente una avalancha de soldados en desorden y milicianos civiles irrumpieron amenazadoramente en el lugar. La serenidad de Sanguily, de pie en el lobby junto con Ferrer, parece que los impactó. El teniente Belisario Hernández, antiguo subalterno de Sanguily, los sacó del lugar imponiéndose a quienes, en la calle, pedían sus cabezas, junto con los dos hijos del general Julio Sanguily. Conducidos por el sargento Díaz Castañeda y custodiados por los soldados que el teniente Hernández indicó, fueron conducidos a La Cabaña, en calidad de detenidos, por haber sido los líderes del frustrado levantamiento.

Esta precaución de Hernández no fue en vano, porque otros 10 oficiales sí fueron ejecutados tras rendirse, entre ellos el coronel Blas Hernández. 

Aclaración del Bloguista de Baracutey Cubano: 
En caso de que ese Coronel  Blas Hernández  se refiera al Coronel Juan Blas Hernández (enero 20 1879, noviembre 9 1933), éste realmente no muere en la batalla del Hotel Nacional  el 1 y 2 de octubre de 1933;  Juan Blas Hernández muere asesinado por el Capitán Mario Alfonso Hernández en el Castillo de  Atarés, después de retomarse dicho castillo  el día 9 de noviembre de 1933  al ser neutralizado el  gran levantamiento del  ABC  contra  el gobierno de Grau-Guiteras por ciertos  decretos (órdenes ejecutivas les llamarían en EE.UU.) emitidos por dicho ¨gobierno¨ inconstitucional, sin Poder Legislativo,  que no fue elegido por el pueblo cubano; dicho levantamiento  había comenzado el 8 de noviembre.:de 1933.

Levantamiento del ABC. La toma del Castillo de Atarés. Cuba's Latest Revolt (1933)

(y 
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domingo, julio 31, 2022

Primera Presidencia de Cuba del Dr. Ramón Grau San Martín con un gobierno de 127 días inconstitucional, no democraticamente elegido por el pueblo, que no aseguró paz y estabilidad

 

Francisco Ichazo


Imágenes capturadas de la Bohemia del 26 de junio de 1949 
Bohemia, 26 junio de 1949

El Proceso Auténtico
Por Francisco Ichazo

Sentido de una elección

(fragmento)

Sabido es que el movimiento auténtico creció hasta hacerse mayoritario utilizando a Grau como un santón milagroso, poseedor de la panacea para curar todos los makes de la República. En torno al ídolo se agruparon las más puras, las más candorosas esperanzas cubanas. Nuestro pueblo, en muchos aspectos, no ha arribado aún a la mayoría de edad. Es un pueblo crédulo, que se deja arrastrar fácilmente por ciertas palabras coruscantes y ciertas posturas demagógicas y que, en cambio, tarda mucho en desilucionarse. Sólo así se explica que votase en tan gran número por Grau después  del ¨King Kong que se vaya Ramón¨ del 33 y de las pruebas de incapacidad dadas por el ex profesor durante su breve paso por la presidencia de la Convención Constituyente.

La elección de Grau en 1944 fue sin embargo, un acto de fe  y como tal no explicable por el raciocinio ni siquiera por el sentido común. El hombre lógico era Carlos Saladrigas, que había demostrado durante el gobierno de Batista, desde el cargo de primer ministro, servido con eficiencia y honradez, poseer dotes de estadista flexible, equilibrado y alerta. Pero los pueblos prescinden frecuentemente de la lógica y más los pueblos como el nuestro, que además de ser impresionables y temperamentales, tienen razones más que sobradas para desconfiar de la ¨diosa razón¨. La votación de la ¨jornada gloriosa¨ fué un desquite,un anhelo de cambio, una voluntad de aventura. Se había prometido por la boca meliflua, franciscana, de Grau y por el cráter encendido, detonante, de Chibás, que la nación se convertiría en un paraiso tan pronto el autenticismo tomase las riendas del poder. Había además el recuerdo de los cien días en que por iniciativa de Guiteras. de Giraudy y de otros líderes izquierdistas, se dictaron ciertos decretos-leyes de beneficio popular. El presidente y líder natural del PRC(A) parecía circundado por un halo apostólico, con la majestad de un enviado del cielo, más allá de todas las discrepancias sectarias, de todas las peripecias y rutinas de los partidos. El pueblo no votó por un político; votó por un mago, por un saludador, por un mesías. La propaganda hecha en este sentido surtió efecto. Propaganda maliciosa, pues los jefes perteceístas que conocían bien a Grau, sabían de sobra que inflaban a un hombre de paja, a un fetiche de cartón-piedra que defraudaría en corto plazo las ansias populares. Recuérdese el trabajo que costó hallar un candidato para a la vicepresidencia. Hubo que anclar a un hpmbre de la derecha. al doctor Raúl de Cárdenas, porque nadie queria figurar como segundón en un ¨ticket¨ de fracaso. Por aquel entonces se sentía mucho en los círculos auténticos la  alegoría del portaaviones. Grau no llegaría a la presidencia de la República, pero era un excelente buque-madre que conducería hasta su destino a los senadores que visiblemente jugaban a la minoría y a los representantes y concejales que utilizaban su insignia para contrapesar la falta de popularidad y prestigio.

Lo que no preveían entonces los vivos tripulantes del portaaviones ¨Grau San Martín¨ era que el ídolo prefabricado iba a ganar las elecciones y una vez en el poder habría de desquitarse de tanta insinceridad, de tanta farsa, haciéndose fuerte en las masas, asumiendo un mando omnímodo y colocado bajo la férula suave pero implacable, a los discípulos burlones y ensoberbecidos, a los hombres mediocres y audaces que no se ocultaban para proclamar que lo utilizan como instrumento de sus ambiciones políticas.

Grau y la credulidad popular

El pueblo votó bien en 1944 si se tiene en cuenta la humareda mística con que se le cegó, el sentido religioso, sobrenatural que se le dio a aquella elección. El pueblo votó por Grau con la misma confianza supersticiosa  con que le pone un niquel al 24 cuando ha soñado con paloma.

La elección de Grau tuvo, por tanto, una dimensión mágica, que nada tiene que ver  con la política y mucho menos con la democracia. La democracia es precisamente un régimen racional que excluye todo providencialismo, toda ***** teocrática del Estado. Pero no puede evitarse que los pueblos se dejen arrastrar por estas corrientes emocionales, ¿numinosas? cuando se hallan profundamente  desencantados, mejor diríamos ¿asqueados?, del juego político al ****

Se produjo el milagro de Grau por una concurrencia de circunstancias que difícilmente volverá  a repetirse. Y los auténticos fueron los primeros sorprendidos por el raro fenómeno. Al pueblo, en cambio, aquello le pareció natural. Su sorpresa vendría luego. !Y qué sorpresa!

La desilución moral

Además del carácter mágico la elección de Grau había tenido un carácter moral


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Primera Presidencia  de Cuba  del Dr. Ramón Grau San Martín  con un  gobierno  de 127 días inconstitucional, no democraticamente elegido por el pueblo,  que no aseguró  paz y estabilidad



El Dr. Ramón Grau San Martím  vestido de blanco y Fulgencio Batista a su lado


Selección de Pedro Pablo Arencibia
10 de septiembre de 2019


Fuente 1; página 411:
La situación de la Pentarquía se hizo  insostenible por falta de apoyo popular. Los comisionados eran jocosamente llamados  ¨comisarios¨, y esto le daba cierto tinte comunista  que en realidad no tenía., pero que le hizo mucho daño. El apoyo prestado a Céspedes  por los Estados Unidos, que como vimos  resulto en  un aumento de  de la enemistad hacia  el gobierno de los grupos revolucionarios, ni siquiera se le ofreciño a la Comisión. Es mas se dijo que el Presidente Roosevelt  anunció que no había reconocido  ni iba a reconocer a la Pentarquía. La situación económica no podía ser peor pues no había dinero ni forma de conseguirlo. Se fracasó  en la gestión de  incorporar  antiguos oficiales  a las Fuerzas Armadas para equilibrar la situación. Irrisari dijo que estaban sobre un volcán. Portela dijo que  él no estaría ni un día más.  Franca estaba en desacuerdo  en el aspecto económico  con el resto de los comisionados. Carbó dijo que si esta forma de gobierno  no era aceptado por el pueblo de Cuba , había que cambiarlo. Grau fue el único que  dijo  permanecería mientras el Directorio  permaneciera y por supuesto, fue el único que se quedó.

Fuente 1; página 412:
Disuelta la pentarquía, la Junta Revolucionaria , a propuesta de Chibás y Rubio Padilla  y con el apoyo  de Prío y Barreras, nombran a Grau  Presidente Provisional  quien ante una multitud  toma posesión  de la Presidencia  en la terraza del Palacio Presidencial  el 10 de septiembre de 1933. Hay un hecho  constante que hay que  hay que hacer resaltar  y es que  no hubo  acusaciones de corrupción  administrativa, de sobornos ni de ningún tipo de acciones  que pusieran en duda  su honradez, lo que fue el reverso  de la medalla comparado  con su actuación como Presidente  Constitucional  de 1944 a 1948. Hubo una serie de  decisiones super nacionalistas  que no tuvieron resultado práctico alguno sino que por el contrario aceleraron su caida.

En la Fuente 2 se detalla mucho más  cómo fue el nombramiento de Grau como Presidente de un gobierno provisional que el 1 de abril de 1934 debía de llamar a una Constituyente y que el 20 de mayo de 1934,  debía cesar en sus funciones y darle paso al nuevo gobierno. Este bloguista desconoce cómo sería elegida y funcionaria esa Constituyente y de qué manera se eligiría el nuevo gobierno. En el gobierno Carlos Manuel de Céspedes y Quesada  si se decía claramente que se llamaría a elecciones generales... Observen que las dos fuentes difieren respecto a  si  existía aún o no la Pentarquía cuando  la Junta Revolucionaria (que no el pueblo cubano y básicamente el Directorio) eligió, en votación dividida,  a Ramón Grau San Martín  como Presidente provisional.


Fuente 2:
La Pentarquía fracasó. El Directorio así lo comprendió y el 8 de septiembre deI 33 dió un voto de confianza a los Pentarcas para que eligieran al Presidente de la República. Me contó Juan Antonio que se retiró a descansar a la Clínica Casuso. Pero se sentía inquieto. desconfiaba. Fue a la residencia de su primo y amigo el Dr. Gustavo Cuervo Rubio, en cuya casa dormía muchas veces. “Cuando entré en casa de Gustavo -cuenta Juan Antonio- Concha me dice que Gustavo está en casa del General (Menocal), porque Portela lo visitó y le dijo que lo designarian Presidente de la República. Esto me anonadó - continúa diciendo Juan Antonio comprendí que si Gustavo llegaba a la Presidencia, la revolución seria aplastada, y eso yo tenía que evitarlo a toda costa. Fue a casa del Dr. Grau, le relaté lo sucedido y lo convencí de que aceptara ser el Presidente, que yo me ocuparla de que así fuera la solución de la crisis de la Pentarquía. Regresé a la Clínica Casuso y me comuniqué telefónicamente con varios compañeros y nos repartimos los nombres del resto para citarlos esa noche en Palacio y revocar acuerdos”. En la noche del 9 de septiembre del 33, en el Salón de los Espejos se reunió el Directorio. “Por su ejecutividad propuse a “Mongo” Miyar para presidir la reunion-continuó- contaba con ello para lograr mis propósitos”. Juan Antonio pide se revoque el voto de confianza a los pentarcas, arguyendo que el Directorio no podía delegar poderes y responsabilidades, Lo que se aprobó por unanimidad. Seguidamente se propone por él se designe al Dr. Ramón Grau San Martín presidente de la República. Como contrapropuestas Chibás, Felipe Pazos, Justo Carrillo y Polo Miranda propusieron a Gustavo Cuervo Rubio y Rubén de León al Dr. Presno.

Durante el debate Chibás y Pazos acusan a Juan Antonio de tener interés personal en lo de Grau, su profesor de Facultad. Responde el aludido: “De todos los aquí reunidos el más beneficiado con la Presidencia de Gustavo sería yo, que vivo en su casa. Propongo a Grau porque quiero evitar que los conservadores tomen el poder. Si esto ocurriera tendríamos guerra civil, porque los hombres del 4 de Septiembre no se dejarían masacrar por la oficialidad que volvería a los mandos ... Traicionariamos a quienes apoyan sin reservas nuestro programa”.

Ramón Grau San Martín fue designado Presidente y Carlos Prío y Juan Antonio fueron comisionados para informar a los Pentarcas de la decisión del Directorio.

Ramón Grau San Martín juró ante el pueblo rechazando la Constitución de 1901 por contener la Enmienda Platt. Ese 10 de septiembre de 1933 nació nuestra República. En 130 días transformamos el país, damos paternidad a la soberania de Cuba, eliminamos el feudalismo económico y los rezagos del colonialismo. Toda la legislación que hizo progresar a Cuba surgió en esos días del Presidente Revolucionario. Decretos-Leyes tras Decretos-Leyes pusieron de pie nuestro pueblo, de tal manera que las fuerzas anti cubanas no pudieron evitar que sus preceptos constituyeran el cuerpo del articulado de la Constitución 1940.

Ramón Grau San Martín no juró ante la Constitución de 1901, ni tampoco ante  la Constitución que llevó a cabo Gerardo Machado en 1928. Esta actitud Grau la explicó diciendo que no juraba ante  la Constitución de 1901 porque  ella contenía la  Enmienda Platt.  Para tener  una visión más profunda sobre la personalidad de Grau San Martín es  importante conocer que en la Presidencia de Grau en el período 1944-1948, apenas gobernó teniendo en cuenta  al Congreso,  ni aún en sus dos últimos años en que su partido tenía mayoría  en la Cámara de representantes y en el Senado; poco conocido es que Grau fue expulsado del Partido Auténtico en un momento de la década de los años 30 del pasado siglo y que durante la Presidencia del Dr. Carlos Prío Socarrás se separó del Partido Auténtico y creo otro partido político. En las elecciones generales de 1958 y pese a su avanzada edad no le dio pasó a otras figuras del partido político al que pertenecía  y se postuló para la Presidencia. Ramón Grau  San Martín era llamado ¨El Mesías¨,  pues  padecía de esa  ¨enfermedad¨ llamada  mesianismo político. En la Fuente 1 y en su página 582 se lee: ¨... ese mismo pueblo vió como Grau gobernó por medio de decretos personales, ignorando al Congreso casi siempre en cuanto a la promulgación de leyes... más de 17 000 decretos en sus cuatro años de gobierno, contrastando con un puñado de leyes. La escusa durante sus dos primeros años  fue que él tenía minoría congresional, pero en los dos últimos años de su gestión Grau  tenía mayoría legislativa  y a pesar de ello continuó  haciendo lo mismo. No era el pueblo  el que gobernaba, sino era el Presidente Grau el que lo hace por decreto, algunos de ellos inconstitucionales como eventualmente veremos.
Estudie el lector la doctrina  o programa auténtico que daremos a continuación con la realidad  de la conducta  del gobierno constitucional de Grau, y establezca  una comparación  con los hechos  que se fueron sucediendo  para que encuentre las contradicciones a las que nos referimos.
La mencionada doctrina redactada en el exilio y el prorama  del Partido Auténtico aprobado en 1934 al menos oficialmente  eran el  programa del gobierno  y ese lineamiento doctrinal  estaba basado en en el trípode ´nacionalismo, socialimo y antimperialismo´ ¨...

El 4 de noviembre  de 1933 se autodisuelve el Directorio y a partir de ese día los miembros  de la Junta Revolucionaria  que permanecen en el gobierno lo hacen  a título personal:

Fuente 1; página  415
Ese mismo día (4 de noviembre de 1933)  se celebra una asamblea multitudinaria  en la Universidad donde  la mayoría decide que los estudiantes deben separarse de las actividades políticas, lo que trae por consecuencia  la disolución del Directorio. Solamente permanecen en el gobierno los miembros  de la disuelta organización que pertenecían  a la Junta Revolucionaria...

Algunos sucesos que mostraron la incompetencia del gobierno provisional de Grau-Guiteras  para garantizar  paz y estabilidad en el país.

 I) Los comunistas dentro de su estrategia de tomar el poder en Cuba  promovieron y hasta efectuaron  mútiples desórdenes como fueron, por ejemplos:
  • Se apoderaron de  los centrales  Mabay, Jobabo y Jaronú donde instalaron ¨soviets¨ al estilo ruso,
  • Invadieron el Realengo 18  y repartieron tierras a campesinos afines.
  • Asaltaron el Central Delicias  y mataron a los Guardias Rurales
(el Partido Comunista de los EEUU lanzó una  un manifiesto apoyando a los comunistas cubanos atacando a la Enmienda Platt y pidiendo la evacuación de la Base Naval de Guantánamo)
  • Provocando disturbios en la manifestación, autorizada por Antonio Guiteras, Secretario de Gobernación  del gobierno de Grau, al cantar el himno comunista ¨La Internacional¨ y gritar consignas en contra de los EEUU  y del gobierno de Grau durante su trayecto hacia el Parque de la Fraternidad, vía la calle Reina. La manifestación estuvo custodiada  por agentes de la autoridad. Al llegar al Parque de la Fraternidad se formó un tiroteo donde murieron 6 personas, entre los que se encontraba  un capitán que custodiaba la manifestación.
II) La ¨batalla del Hotel Nacional¨ comenzada el 1 de octubre de 1933, en la que Antonio Guiteras, como Secretario de Guerra y Marina del gobierno de Grau,  desempeñó un  papel fundamental y decisivo que la historiografía ha mayoritariamente tratado de ocultar,  desviando la  responsabilidad de ese ataque  a Fulgencio Batista.

Batalla del Hotel Nacional. Cuba Still In Revolt! (1933)


III) El  levantamiento  de gran envergadura del 8 de noviembre  de 1933 protagonizado por el ABC  y  apoyado por pequeños grupos de ex militares y civiles:

Levantamiento del ABC. La toma del Castillo de Atarés. Cuba's Latest Revolt (1933)






Fuente 1;  página 417:
¨En la Conferencia de Montevideo  que había comenzado el  3 de diciembred e 1933 el Profesor Herminio Portell Vilá (miembro de la delegación cubana)  pidio la eliminación de la Enmienda Platt  por primera vez, ya que nunca antes se había planteado  en un foro internacional . El Secretario de Estado Cordell Hull  como Presidente de la delegación norteamericana a esa conferencia expresó  lo siguiente respecto a la derogación de la Enmienda Platt: ´Estamos dispuestos a negociar la abrogación de la Enmienda Platt  cuando en Cuba  se constituya un gobierno estable´  ¨

Fuente 1; página 417-419
¨... Sin embargo  la actuación  de la delegación  cubana en Montevideo fue  el último éxito del gobierno de Grau. El 15 de  de diciembre  se reunió  una gran multitud  en los alrededores de Palacio movidas por las noticias de lo ocurrido en Montevideo. desde la  terraza del mismo  se dirigió a ellos el Presidente Grau y, paradójicamente, el coronel Batista , pero es que estamos  en la época de las paradojas  y casi todo puede suceder en Cuba. En esta ocasión Grau reiteró  que el estaría allí hasta el 20 de mayo , que discrepaba  del pensamiento de Welles y de la oposición. Para entonces la inmensa  mayoría  de los estudiantes  no apoyaban a Grau  y han iniciado  manifestaciones callejeras, muchas de ellas encabezadas por Eduardo Chibás  con el canto de una rumbita que decía ¨king kong que se vaya Ramón¨.  Si alguien hubiera pronosticado  en aquellos días que  el 1 de junio de 1944, al frente  de las enardecidas y victoriosas  masas auténticas , Eduardo Chibás  llamaría a  esa fecha ¨la jornada gloriosa del primero de junio¨ llamarían loco  al que esto dijera, pero loca  era la historia  de Cuba en esa época  y en los gobiernos sucesivos¨.
 Después de estos actos Jefferson Caffery  expresó lo siguiente: ¨lo de vuestro gobierno  es asunto de ustedes  pues los Estados Unidos  no van a intervenir en este asunto¨.


(Carlos Hevia)

Al principio  de enero se reunen Grau, Batista y Caffery  para acabar de solucionar  el problema de del cambio de gobierno. Ante lo inevitable Grau acuerda con Batista este paso, pero pide una reunión  de la junta Revolucionaria  que  en definitiva  fue la que le dio el poder. esa reunión se efectúa  en Columbia  y después de largas discusiones , acusaciones a Batista, gritos, etc, ya  en horas de la madrugada, se decide hacer un alto, descansar y volver a reunirse  a la mañana siguiente. Cuando los civiles, la mayoría de los cuales eran miembros del Directorio y otros firmantes de la  Junta, tratan  en el campamento, los centinelas les niegan el paso y ya dentro de  del mismo los militares  con los civiles opuestos a Grau deponen al Presidente. En un último esfuerzo  un poquito romántico  si se quiere Grau  exige que  se le ceda el poder a un revolucionario, causando extrañeza que  que no considerara a Mendieta  como tal, cuando si se comparan las dos actitudes ante Machado, Grau no podía competir con Mendieta  que contaba con activa  militancia antimachadista  desde 1927   y que inclusive había sufrido prisión. Volvemos a decir  que nadie puede  encontrar lógica a las cosas que suceden en estos tiempos. La oposición acepta porque  en definitiva da lo mismo que se nombrara a un revolucionario o a uno que no lo fuera  pues Batista  era el que mandaba, y de todas maneras Mendieta  iba a ser Presidente. Escogen al Ingeniero Carlos Hevia a la sazón  Secretario de Agricultura. Esto ocurre el 15 de enero  de 1934 pero el día 14  se había publicado un decreto refrendado por Antonio Guiteras disponiendo la intervención de la Compañía de Electricidad que nunca se llevó  a efecto, pues al día siguiente Grau desaparece de la escena como actor  y junto con él también  su Secretario de Gobernación, Guiteras.
En la reunión antes mencionada celebrada en Columbia en el Club de Oficiales, por estar enfermo Carlos Prío, no estaba presente. No así el resto de sus compañeros y, sorprendentemente  también  Eduardo Chibás, quien según algunos periodistas  estaba allí para  asegurarse  que se iba a deponer a Grau ...

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Sobre  la batalla del Hotel Nacional deseo apuntar lo siguiente:
¨Otro hecho sobresaliente del lugar fue la llamada "toma del Hotel Nacional" ocurrida en octubre de 1933. Cuatrocientos oficiales que había servido durante el gobierno de Gerardo Machado, muchos de los cuales no habían tenido ningún vínculo criminal con la tiranía a la cual servían, llamados los "no maculados", tramaban un golpe de Estado para conseguir su reintegración al ejército, para lo que buscaron la protección del embajador de los Estados Unidos, Benjamin Sumner Welles que vivía en el hotel, quien al final los traicionó. Los oficiales se guarecieron en la instalación y permanecieron en el recinto desde el 6 de septiembre hasta el 2 de octubre, fecha cuando ocurrió la toma del Hotel por efectivos gubernamentales. Este fue rodeado por soldados armados con fusiles, ametralladoras, varios cañones ligeros y algunos de gran calibre, pertenecientes a una de las baterías del Castillo de San Carlos de La Cabaña y apoyados por las unidades de superficie de la marina de guerra Patria y Baire que hicieron fuego sobre la instalación. Ante este desborde de armamento, los oficiales se defendieron, pero tenían las de perder y se rindieron. Después de la batalla se desató un tiroteo sobre los 70 oficiales indefensos, dejando un saldo de nueve muertos y diez heridos.¨

En esa batalla participaron también civiles armados del DEU y de ¨Pro Ley y Justicia¨ apoyando a los atacantes, se lee lo siguiente en el sitio Castrista Ecured: ¨La noche del 1 de octubre el secretario de Gobernación, Antonio Guiteras Holmes citó a una reunión en Columbia y ordenó a los mandos tomar el hotel por la fuerza. A las 05:00 horas del 2 de octubre de 1933 cerca de tres mil soldados del Ejército Nacional rodearon el Hotel Nacional. El coronel Fulgencio Batista, jefe del Ejército, situó su puesto de mando en el garage Alfaro a unos 500 metros del hotel en M y Calzada. Allí se le reunieron Guiteras y otros líderes civiles y militares. ¨

(Antonio Guiteras Holmes y Fulgencio Batista el 23 de noviembre de 1933)

Sobre el saldo de  los 300 muertos de los que escribe Richard Gott en ¨Cuba: una nueva historia¨  concernientes a la batalla del Hotel Nacional tengo la opinión que exagera de manera superlativa, pues en el sitio proCastrista  Cuba Periodistas.cu se lee, además de la intención de Batista de parar el rnfrentamiento y el derramamiento de sangre, las bajas dentro de las filas de los atrincherados en el Hotel Nacional:

¨A la 1 de la tarde hubo una tregua y una ambulancia de la cruz roja llevó a los jefes Horacio Ferrer y Julio Sanguily una nota del coronel Batista. Decía el papel:

 “Hemos declarado una tregua hasta el regreso del señor Victor G. Mendoza, representante de la Cruz Roja, cuyo tiempo será de una hora a lo sumo, a fin de que dicho señor haga las gestiones de su humanitario cargo y proponga las siguientes bases para terminar la guerra declarada por los habitantes del Hotel Nacional.

“Primero, deponer la actitud bélica inmediatamente,  salir de 5 en 5, a intervalos de 10 minutos completamente desarmados, en calidad de detenidos.

“Segundo, que por esta parte se respetará la vida y se les darán toda clase de garantías para terminar situación tan enojosa en nombre de la república.

“A las 11.30 a.m. del día 2 de octubre de 1933, en el campamento de operaciones, en la ciudad de La Habana, del estado mayor de ejército.(Firmado) Fulgencio Batista, Jefe del ejército nacional”

No hubo rendición y el fuego se reanudó a las tres de la tarde. Dos horas y media después, la oficialidad, ya sin balas, izó la bandera blanca.  Inmediatamente los soldados al mando del recién ascendido a teniente Belisario Hernández entraron al lobby en tropel. Allí estaban esperándolos los jefes Ferrer y Sanguily. La serenidad y firmeza de los rendidos impresionó a la soldadesca. Belisario Hernández, que sirvió a las órdenes de Sanguily en el cuerpo de aviación, previendo que cualquier exaltado pudiera atacarlos, impuso su autoridad y los sacó del edificio custodiados con personal de su confianza y los llevaron en un automóvil a la Cabaña.

La decisión del teniente Belisario fue muy oportuna pues minutos después, mientras los oficiales desarmados y fuertemente custodiados formaban una fila desde la puerta del hotel hasta la calle 21 y O para subir a los camiones que los llevarían a las prisiones militares, fueron tiroteados, matando a 10 de ellos e hiriendo a otros 20.(Durante la batalla los sitiados sólo habían tenido cuatro heridos graves y ocho leves). Algún tiempo después los jefes y oficiales serían puestos en libertad
.¨

Este bloguista de Baracutey Cubana recuerda que se decía que los oficiales  atrincherados en dicho hotel habían fingido una tregua o rendición y que posteriormente abrieron fuego de manera traicionera contra  la tropa enemiga.

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viernes, agosto 06, 2021

Aclaraciones sobre la estancia de Lucky Luciano en La Habana y la gran reunión de jefes mafiosos en el gobierno del Presidente Ramón Grau San Martín y sobre los dos Golpes del 10 de marzo de 1952

 Nota del Bloguista de Baracutey Cubano

A esta excelente entrevista le he añadido algunos hechos que profundizan  las respuestas a algunas de las preguntas que se le hicieron a Roberto ¨Bobby¨  Batista  Fernández. Para ello he tomado fragmentos de algunas de mis Notas del Bloguista y fragmentos de artículos de mi autoría.

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Karlitomadrid

11 de junio, 2021

 CONVERSANDO CON EL HIJO DE FULGENCIO BATISTA 💢 Roberto Batista nos cuenta sobre su padre


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Nota del Bloguista de Baracutey Cubano

Hay que tener claro que una muy pequeña minoría del pueblo cubano se enfrentó decididamente al régimen de Batista y una muy pequeña minoría defendió  decididamente  al régimen de Batista. La gran mayoría del pueblo cubano  se cruzó de brazos y al triunfar se fue con los vencedores, como lo han hecho muchos pueblos en la Historia,  ya que el derrotado no era peligroso.  La alegría  de gran parte del pueblo cubano al triunfar la Revolución  fue porque erróneamente creyeron (en parte por la falsa propaganda de Fidel Castro) que se acabarían los atentados terroristas revolucionarios  en tiendas, cines, cabarets, establecimientos comerciales,  tiroteos y las consecuentes  víctimas mortales,  así como los muertos producto de la represión policial  a ese terrorismo revolucionario  ya que por  la independencia que siempre tuvo el Poder Judicial durante el régimen de Fulgencio Batista  muchos autores de ese terror revolucionario  era presentados a los tribunales civiles mediante el recurso de habeas corpus,  y posteriormente  salián mediante fianza a la calle y de ahí a la clandestinidad urbana, al aeropuerto o a las guerrillas en el campo cubano. 

En enero de 1958 Fulgencio Batista (que había sido elegido Presidente en las elecciones del 1 de noviembre de 1954)  había restaurado, después de un breve tiempo, las Garantías Constitucionales en el país, pese a la actividad subversiva existente. Según se lee en el libro oficialista “En el último año de aquella República” del autor Ramiro J. Abreu (un exoficial del MININT y funcionario entonces del Departamento América del Comité Central del Partido Comunista de Cuba en esos años ochenta en que fue publicado dicho libro en Cuba; libro con prólogo de Carlos Rafael Rodríguez, miembro entonces del Buró Político del Partido Comunista de Cuba), Batista hizo ciertos cambios en su gabinete, compulsado por ciertas fuerzas políticas nacionales y extranjeras y hasta por el propio Nuncio, Monseñor Centoz, que conllevara a una nueva imagen del régimen y a una solución no violenta a la situación política del país. En ese libro se lee que Batista en marzo de 1958 le propuso al Movimiento 26 de Julio que participara como un partido político en las próximas elecciones del 1 de junio de 1958 junto a los otros partidos. Fidel Castro se negó alegando que esa proposición era una trampa de Batista. Los que hemos padecido la tiranía castrista sabemos que la verdadera razón de la negativa de Fidel era que no quería Poder, sino todo el Poder y de manera vitalicia.

Para evitar que esas elecciones se efectuaran, el Movimiento 26 de Julio incrementó sus sabotajes y asesinatos; el régimen respondió con sus sangrientas represalias; esto trajo como consecuencia la suspensión en marzo de 1958 de las Garantías Constitucionales y el aplazamiento de las elecciones. Las indicaciones para ese incremento de las acciones por parte del M-26-7 están dadas por Fidel Castro en su Manifiesto del Movimiento 26 de Julio Al Pueblo, del 12 de marzo de 1958, el cual también está firmado por Faustino Pérez.

Fidel Castro en dicho manifiesto, claramente antiterrorista  (que la dictadura Castrista menciona pero no  muestra) plantea, según el historiador  Manuel Márquez Sterling (hijo del fuerte adversario político de Batista: Carlos Máquez Sterling) en uno de sus libros conformado con los posts de su blog homónimo Cuba 1952-1958,  que todas las fuerzas obreras y estudiantiles de la isla fueran a una huelga general, que sería apoyada militarmente por el Ejército Rebelde. Este manifiesto prohibía los viajes de cualquier tipo en la provincia de Oriente desde el 1 de abril, y anunció que los rebeldes abrirían fuego sin advertencia previa a cualquier vehículo que violara esa disposición. Asimismo, decretó que todos los pagos al gobierno debían de cesar, y que quien hiciera los pagos al gobierno, incluido los impuestos o tasas, sería considerado un traidor antipatriota y culpable de un acto contrarrevolucionario. A los que que trabajaran en el gobierno en los puestos administrativos o en los tribunales se les ordenó renunciar. A los militares se les advirtió que serían juzgados como criminales, a menos que desertaran o se unieran al Ejército Rebelde. El manifiesto terminaba pidiendo que la gente diera su apoyo a la campaña de exterminar a todos aquellos que sirvieran a la tiranía con las armas, declarando que a partir del 5 de abril comenzaría una guerra total y que tendrían la necesidad de aniquilarlos donde quiera que estuvieran, como los peores enemigos de la libertad y la felicidad.

Propaganda de la consigna terrorista:  03C (cero tres ce: 0 Compra, 0 Cine, 0 Cabaret) aparecida en la revista Bohemia de  finales de 1958 como una adivinanza.


Gráficas de Archivo Cuba  donde se muestra la acción revolucionaria y la reacción gubernamental; observen la gran correlación entre ambas:

 


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El golpe del 10 de marzo de 1952 como parte del legado de Eduardo Chibás y de la propaganda negativamente exagerada y manipuladora del Partido Ortodoxo 

Por Pedro Pablo Arencibia

26 de mayo de 2021

Se dice frecuentemente que sin el Golpe de Estado de Batista el 10 de marzo de 1952, no hubiera existido un Fidel Castro con  la Robolución de la cual se apropió dando ¨golpes de Estado¨ dentro de la mayoría de las fuerzas  antibatistianas; realmente  el Golpe de Batista  del 10 de Marzo de 1952  fue el motivo y no la causa. Las causas fueron: 1) El apego del pueblo cubano al caudillismo 2) el irrespeto (infundado o bien fundado) a las instituciones del Estado, del gobierno  y de la República, incluyendo las Constituciones 3) Tener a la  violencia y/o a las Revoluciónes  (con más o menos sangre vertida) como las vías heroica y expeditas para lograr los objetivos, los cuales pueden ya ser  sublimes o perversos llegando a ver a las Revoluciones como ¨fuente de Derechos¨.

Es conocido,  por los que hemos  profundizado un poco en la historia,  que tres  profesores ortodoxos no militares de la  Escuela Superior de Guerra,  miembros relevantes del Partido Ortodoxo:  Roberto Agramonte, Herminio Portell Vilá y Rafael García Bárcena habían conspirado con algunos militares (entre ellos el capitán García Tuñón) para darle un golpe de Estado al Presidente Carlos Prío Socarrás  con el conocimiento de Eduardo R. Chibás, el cual  se apartó de esos planes,  al igual que los tres profesores antes mencionados, al  Chibás creer posteriormente que podía alcanzar la Presidencia en las próximas elecciones de 1952 pero los militares de esa conspiración, en especial García Tuñón,   siguieron conspirando en la búsqueda de un líder político y civil que la encabezara hasta que lograron convencer a  Fulgencio Batista que a última hora se decidió ante el ultimatun de los militares que aunque él, Batista, no  se sumara al  golpe ellos lo darían;  se dice que  le preocupaba que José Eleuterio Pedraza fuera el que se sumara al golpe y asumiera el poder.

En el artículo Los dos golpes del 10 de marzo  del periodista oficialista Ciro Bianchi Ross se leen estos fragmentos:

En varias ocasiones hemos aludido en esta página a los dos golpes de Estado del 10 de marzo de 1952, hace 60 años. El primero, el de un grupo de jóvenes oficiales, encabezados por el capitán Jorge García Tuñón, que derrocó al presidente Carlos Prío, y el segundo, el del ex general Fulgencio Batista contra esos jóvenes militares.

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Unas horas después, al mediodía del 10 de marzo, la situación era otra. Recordaba Ortega: «Los papeles cambiaron y los oficiales jóvenes, incluido el capitán García Tuñón, terminan arrinconados». 

El historiador Briones Montoto, en su libro General regreso, escribe por su parte: «A partir de ese momento, Batista es el que controla el golpe. Fue una maniobra muy bien realizada y con mucho sentido, porque lo que había comenzado como un golpe de unos militares insatisfechos con un jefe civil, Batista lo convirtió en un golpe de Batista. Y a partir de ese momento empezó a decidirlo todo». 

Diría el mismo García Tuñón en una entrevista que concedió a la revista Réplica, de Miami, en marzo de 1972:

«Dimos el golpe por la madrugada. Batista quedó confinado en una oficina del edificio del Regimiento. El mando en Columbia lo teníamos los militares. Pero en casos como estos, por mucho que se haga, siempre hay presente alguna desorganización. Batista logró enviar a un capitán a distintas postas para que ordenara a sus jefes que permitieran la entrada de civiles al campamento. Cuando vinimos a ver miles de ellos estaban por toda la base militar dando vivas a Batista, confraternizando con los soldados y hasta bailando congas… El mando se nos fue de las manos.

«Lo que se nos ocurrió en el momento fue transmitir una orden por los amplificadores para que los soldados se presentaran ante los jefes de compañías a fin de que inscribieran sus nombres para los ascensos que se estaban estudiando. Cinco minutos después todos estaban en sus respectivas compañías y dimos órdenes a los jefes que las formaran para restablecer el mando… Mientras tanto, Batista había salido de la oficina donde lo teníamos y al frente de la muchedumbre de civiles que se había infiltrado en el campamento recorría las postas y compañías donde era aplaudido por los soldados, pues estaba dando la sensación de que el golpe era obra suya y que él era el jefe… Este fue el segundo golpe del 10 de marzo, dirigido contra los que habíamos conspirado con él».

Puntualizo que Newton Briones Montoto, es hermano de Antonio Briones Montoto, quién fuera de la guardia personal del tirano Fidel Castro, fundador de Tropas Especiales del MININT  y quién murió en 1967 en playas de Venezuela mientras trataba de infiltrarse  para  subvertir con armas y explosivos a Venezuela. Newton  lleva el nombre del padre de ambos, quién fue  el que armó la bomba (por indicación de Luis Busch) que llevó a la muerte a la persona que delató el escondite de Antonio Guiteras en El Morrillo (mientras esperaban Guiteras y el venezolano Aponte,  una embarcación para irse del país)  el cual murió junto a Aponte cuando ellos empezaron a dispararle a las tropas del Ejército Nacional que venían a detenerlos; Newton Briones Montoto fue oficial  del  los Órganos de la Seguridad del Estado  durante 28 años y fue retirado después de la causa 1/89 o ¨Causa Ochoa-La Guardia¨; es historiador desde 1975 y vive en Cuba.

El Golpe de Estado de Batista del 10 de marzo de 1952 fue  muy debilmente rechazado. La propaganda del Partido Ortodoxo exageraba las máculas de la gestión gubernamental de los dos períodos de gobierno del Partido Auténtico, entre las que se encontraban la corrupción y el pandillismo. En particular esa propaganda exageraba las faltas y errores de los dos últimos años del gobierno del Dr. Carlos Prio Socarrás; realmente  los dos últimos años de Prío con su política de ¨los nuevos rumbos ¨ fueron mucho mejor que sus dos primeros años. Por otra parte, los ortodoxos habían perdido ostenciblemente fuerzas con la muerte de su líder Eduardo Chibás ya que el Dr. Agramonte le sucedió, pero no lo sustituyó. La famosa encuesta de Bohemia sobre los posibles resultados que tendrían los diferentes candidatos a la Presidencia de la República en las elecciones de junio de 1952 es sólo eso: una encuesta, de la cual no sabemos nada de cómo se seleccionó la muestra encuestada de la población y si efectivamente era una muestra representativa de la población electoral cubana de ese momento, para ya no hablar que fuera una burda manipulación de esa revista, como algunas que se han comprobado, y a las que hace alusión Miguel Ángel Quevedo en su supuesta carta de despedida antes de suicidarse. Además: en elecciones políticas dos o tres meses  es  mucho, pero mucho tiempo y cualquier resultado puede suceder ¿Un ejemplo? Las elecciones en España  en las que el PSOE con  Zapatero salieron  elegidos por primera vez; pues todas las encuestas  daban  como seguro ganador al PP hasta que sucedieron los atentados terroristas  en el metro de Madrid y el PSOE aprovechó oportunísticamente echarle la culpa del atentado al PP por haber participado en la coalición con EE.UU. en la guerra de Iraq; contrario a lo que hizo poco  tiempo después la oposición política británica cuando el atentado terrorista en Londres, en que se unió en la condena junto al partido de gobierno.

Volvamos al débil rechazo al Golpe de Estado del 10 de marzo de 1952: La noticia, cierta o no, de los planes de Eufemio Fernández de atentar con morteros contra Batista y su familia en la casa familiar de la finca  Kuquine y otras noticias y rumores similares, ficticios o reales, sembraron en el pueblo, dado el culto al caudillismo que siempre hemos tenido como pueblo, la necesidad de un ¨hombre fuerte ¨que disciplinara o ¨metiera en cintura ¨ al país. Ese hombre para muchos era Batista, que lo había demostrado ser en la década de los años 30s, con la ayuda de José Eleuterio Pedraza, cuando la Revolución del 33 nos había dejado un país con una abundante presencia de terroristas y pistoleros políticos. Para más elementos a su favor, Batista había estado de acuerdo en llamar a una Constituyente y después de haber sido elegido Presidente y ejercido como tal durante 4 años sin grandes escándalos o críticas a su gestión de gobierno de 1940 a 1944, había dejado el poder sin objección alguna, a la oposición politica.

Es interesante señalar que en el excelente  libro La Verdadera República de Cuba  del antibatistiano Dr. Andrés Cao Mendiguren,  se plantea que a sugerencia  del Dr. Eduardo ¨Guarro ¨ Ochoa  y Ochoa, entonces Alcalde de la ciudad de Holguín por el Partido Auténtico y el Partido Socialista Popular durante dos períodos (1946-1954),  hermano del dirigente y ex constitucionalista  Millo Ochoa,   Batista le  sugirió al Presidente Carlos Prío Socarrás  hacer coalición (el exPresidente Ramón Grau San Martín había formado  otro partido político llamado Partido de la Cubanidad,  alejándose del Partido Auténtico y del Presidente Prío) de apoyo al candidato oficialista Carlos Hevia  para las próximas elecciones pero Prío no aceptó dicha sugerencia por la fuerte oposición a esa idea que tuvo Manuel Antonio de Varona Loredo, más conocido como  ¨Tony¨ Varona, quién ocupaba la alta responsabilidad política de Presidente del Senado. También es interesante conocer que el gobierno de los EE.UU.  no conocía ni vio con buenos ojos el arribo de Batista al poder mediante el Golpe del 10 de marzo de 1952 según se lee en el libro Batista, el golpe   en el que uno de los dos autores es el ex oficial del Departamento de la Seguridad del Estado y periodista (escribió muchos años en la revista Moncada, revista  del Ministerio del Interior) Luis Adrián Betancourt, el cual vive en Cuba. 

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Sobre la reunión de jefes mafioso en La Habana y en qué gobierno VERDADERAMENTE  se  llevó a cabo  esa reunión que en la segunda parte de  la película El Padrino, de Francis Ford Coppola,  la sitúa equivocadamente  en tiempos de Batista en los años 50s.

En el artículo:  Lucky Luciano en persona. de   Ciro Bianchi Ross, periodista oficialista de la dictadura Castrista,  se lee: 

Antes de salir de Italia dejó creada una extensa organización para pasar narcóticos por Cuba con destino a EE.UU. Se sentía seguro en la Isla, donde contaba con amigos y había gente muy poderosa interesada en que permaneciera en el país. El senador Paco Prío, hermano del Primer Ministro, estaba entre sus íntimos, como también lo estaban Pablo Suárez Aróstegui, esposo de una de las sobrinas del Presidente, e Indalecio Pertierra, dueño del hipódromo y del cabaret Montmartre. Grau, por otra parte, era renuente a expulsarlo. Alegaba el mandatario que Luciano, llegado a Cuba con pasaporte legal y visa expedida por el consulado cubano en Roma, tenía sus papeles en regla y llevaba en La Habana una vida apacible. No hay argumento legal, seguía aduciendo Grau San Martín, que lo obligue a salir del país si sigue comportándose de una manera tan digna. Estados Unidos, sin embargo, no cejaba en su empeño. Si no expulsaba a Charlie Lucky Luciano, Washington cortaría todo embarque legítimo de narcóticos y la Isla quedaría sometida a un embargo de medicamentos.

Mientras el premier Carlos Prío maniobraba en secreto para que el gobierno saliera lo mejor parado posible ante la injerencia extraña, políticos de todos los partidos y tendencias, reunidos en la casa de Neno Pertierra, buscaban una solución airosa al problema. Desde su exilio dorado de Daytona Beach, el ex presidente Batista dejaba saber su opinión. Recomendaba que Luciano se trasladara a Venezuela donde su antiguo ayudante, el comandante Jaime Mariné, regenteaba el hotel más importante de Caracas, propiedad de Batista y del propio Mariné. La otra sugerencia del mayoral de Kuquine era audaz, pero totalmente absurda e irrealizable. Si Estados Unidos suspende la venta de medicamentos a Cuba, decía Batista, Cuba suspende la venta de azúcar a Estados Unidos. Luciano, que tenía a Batista como un hombre con los pies bien puestos en la tierra, esta idea pareció demasiado peregrina. Sabía que el gobierno de Grau no se compraría una bronca como esa ni tenía pantalones para ello. Se resignó a que lo expulsaran de Cuba.

4) 

En la película  El Padrino (II) se sitúa erróneamente en los tiempos de Batista de los años 50 del siglo XX  la reunión  de muchos mafiosos  en La Habana con vistas a incrementar y  dinamizar las inversiones  en la industria del juego  en La Habana, Esa reunión  existió  pero se llevó a cabo durante la Presidencia de Ramón Grau San Martín el 22 de diciembre de 1946 por iniciativa de Lucky Luciano , el cual estaba en Cuba en ese tiempo hasta su expulsión en marzo de 1947, después de vivir 6 meses en Cuba y ver las potencialidades que existían en Cuba para el turismo y los casinos de juegos. En   el artículo Iroel Sánchez mete la pata en Twitter  se lee:

Esto propició un encuentro que tuvo lugar el 22 de diciembre de 1946 en el Hotel Nacional, y que fue la primera reunión a gran escala de los líderes estadounidenses del inframundo desde la reunión de Chicago en 1932.

Wikipedia dice que allí estuvieron presentes “figuras como Joe Adonis, Albert ‘The Mad Hatter’ Anastasia, Frank Costello, Joseph ‘Joe Bananas’ Bonanno, Vito Genovese, Moe Dalitz Thomas Luchese, de Nueva York; Santo Trafficante Jr. de Tampa; Carlos Marcello de Nueva Orleans y Stefano Magaddino, primo de Bonanno de Buffalo; además de los Accardo y los hermanos Fischetti, ‘Trigger-Happy’ Charlie y Rocco, de Chicago; y, en representación del interés judío, Lansky, Dalitz y ‘Dandy’ Phil Kastel de Florida.


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