sábado, julio 25, 2026

Videos y artículos sobre verdades, falsedades y mitos en el ataque al Cuartel Moncada el 26 de julio de 1953 en Santiago de Cuba

 

 Nota  de Pedro Pablo Arencibia blogusta de Baracutey Cubano

Deseo  mostrar parte del contexto  político en que se llevaron  a cabo los preparativos y el ataque a los cuarteles Moncada en la ciudad de Santiago sw Cuba  y  al cuartel  Carlos Manuel de Céspedes en la ciudad de Bayamo:

En entrevista del historiador  Antonio ¨Tony¨Rafael de la Cova con Mario Salabarría Aguiar (quien fuera comandante jefe del Servicio de Investigaciones Extraordinarias de la Policía Nacional durante el gobierno constitucional del Presidente Ramón Grau San Martín) el 7 de diciembre de 1983, Salabarría expresó algo que  se soslaya en muchos de los artículos sobre  los preparativos antes del ataque al cuartel Moncada,  que indica que ya antes de dispararse el primer tiro en el Moncada ya   Fidel Castro y algunos de los  futuros asaltantes estaban fuera de la ley:

Yo hable con Orlando Castro en presidio sobre lo del Moncada. El es un elemento serio. Hay otra gente que agranda las cosas, y agregan. Lo del robo de automóviles me lo dijo un preso común, José Sánchez Fernández, apodado “Veinte a Diez” que lo utilizaron para ese robo de autos que llevaron al Moncada. El me hablaba de [Raúl] Martínez Ararás. Sánchez cayó preso en uno de los robos de autos en Matanzas, y Fidel fue como abogado y se lo resolvió.

Muchas más revelaciones en:

En el artículo 26 de julio de 1953: Memoria histórica de un hecho publicado en el diario Granma (Órgano Oficial del Comité Central del  PCC), se lee  lo siguiente  en el  pie de  la misma foto que encabeza artículo de  este post.

Fidel con Ñico López, Abel Santamaría y José Luis Tassende en la Finca Santa Elena, en Los Palos, donde hacían prácticas de tiro antes de ir al asalto al Cuartel Moncada. En cuclillas de izquierda a derecha: Ernesto Tizol y Billy Gascón. Esta histórica foto se encuentra en el museo Casa Abel Santamaría de La Habana. Foto: Archivo

Este bloguista de Baracutey Cubano  señala  que Antonio ¨Ñico¨ López era militante del Partido Socialista Popular (nombre que tenía entoces el partido comunista en Cuba) , luego por disciplina de dicho partido tenía que informar sobre los preparativos y entrenamoentos que se estaban realizado. Eso explica  el hecho  que parte de la  dirigencia del  Partido Socialista Popular  se encontrara el Santiago de Cuba el 26 de julio de 1953 con  ¨la fachada ¨ o pretexto, de que estaban celebrando el cumpleaños de Blas Roca en el marco de los carnavales de Santiago de Cuba. Algunas personas dicen que en un buque jamaicano surto en el puerto de Santiago de Cuba se encontraba oculto y expectante Fabio Grobart, un extranjero jefe de los comunistas cubanos que había sido fundador del Partido Comunista de Cuba en 1925  (algunas personas plantean que el extranjero con seudónimo Fabio Grobart pertenecía a la inteligencia militar soviética o GRU, y no a la KGB o al Comintern), el cual había sido expulsado de Cuba por el gobierno del Dr. Carlos Prío Socarrás si mal no recuerdo haber leido.


De izquierda a derecha: Ñico López, Abel Santamaría, Fidel Castro, persona no identificada, José Luis Tasende, Mario Hidalgo-Gato y Ernesto Tizol.

Por otra parte: en una entrevista  llevada a cabo por un relevante  historiador e investigador  británico o norteamericano al Comandante Universo Sánchez (primer guardaespalda que tuvo Fidel Castro desde los preparativos  de la expedición del yate Granma en México) que en 1953 era un joven cuadro del partido comunista en la provincia de Matanzas, el partido le orientó que estuviera atento a la radio en esos días  de julio de 1953; esto fue orientado antes de llevarse a cabo  el ataque al Cuartel Moncada.

Finalmente y por si todavía hay alguna duda  sobre  las ideas comunistas que ya tenía  ek mentiroso  y manipulador Fidel Castro Ruz que estuvo negando ser comunista hasta pocos años después de enero de 1959,  veamos este  video: pero teniendo en cuenta  que muchos revolucionarios murieron luchando  en la Sierra Maestra, en  los pueblos y ciudades, etc.,  creyendo que Fidel Castro no era comunista, Un ejemplo sobresaliente es el del anticomunista René Ramos Latour ¨Daniel¨ (el sucesor de Frank País García) el cual tuvo un debate ideológico  epistolar con el comunista Ernesto ¨Che¨ Guevara, no pocas veces ocultado. Al subir a la Sierra Maestra  el sucesor de Frank País sólo recibió los grados militares de  Capitán, pese a las numerosas acciones llevadas a cabo en ¨el llano¨; murió en combate en una de las tantas misiones a las que  Fidel Castro lo envió...

La ideología de Fidel Castro




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El Secreto que Cuba NO quiere que veas: Los Ojos de Abel


El Tesoro del Presidente

Fidel Castro ¿se perdió, o huyó, en el asalto al cuartel Moncada? 26 de julio 1953/ Batista



Esta foto la tuvo Raúl Castro  detrás de su buró en  su oficina   del MINFAR. El que está a su lado es Ñico López 

El Tesoro del Presidente

2025

El Papel Real de Raúl ¿Castro? el 26 de julio de 1953. Testimonios de los soldados que lo capturaron


El Tesoro del Presidente

Mayo, 2026

La Verdadera Historia de Raúl Castro


El Tesoro del Presidente

Las 3 veces que Batista salvó a Fidel  Castro. Canción Se va el General

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DE LOS ARCHIVOS DEL BLOG BARACUTEY CUBANO 

Tomado de  https://www.cubaencuentro.com


De la Cova, Mencía y el Moncada

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El Dr. Mario Mencía falleció en La Habana el sábado primero y el Dr. Antonio de la Cova el domingo 30 en West Columbia, Carolina del Sur
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Por Arnaldo M. Fernández
Broward
09/01/2019

Por coincidencia de los opuestos, los bandos encontrados del problema cubano perdieron en diciembre a sus respectivos historiadores señeros del parto de la Generación del Centenario ya en extinción. El Dr. Mario Mencía (Cienfuegos, 1931) falleció en La Habana el sábado primero y el Dr. Antonio de la Cova (La Habana, 1950), el domingo 30 en West Columbia, Carolina del Sur.

Mencía dio a imprenta, como su obra más acabada, El Moncada: La respuesta necesaria (Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado, 2006 / 2013). De la Cova sentó cátedra de historiografía crítica con The Moncada Attack (Editorial de la Universidad de Carolina del Sur, 2007).

Contrapunteo cubano del tabaco castrista y el azúcar exiliar

Al ejercer la crítica de la historia oficial, De la Cova tuvo delante la obra anterior de Mencía, El grito del Moncada (Editora Política, 1986), que apenas dedica 40 páginas al combate y toma prestados pasajes del libro del novelista francés Robert Merle (Moncada: Premier combat de Fidel Castro, Laffont, 1965).

Aparte de no entrevistar a moncadistas revirados contra Castro ni a exmilitares de Batista presentes en Cuba durante su investigación (1972-86), Mencía soslayó la regla elemental de dar la bibliografía consultada y curiosamente omitió la leyenda negra de los prisioneros torturados, que Castro había extremado en La historia me absolverá (1954) con que “les trituraron los testículos y les arrancaron los ojos”.

Sobre la base de las fotos necrológicas del Servicio de Inteligencia Militar (SIM), los informes de los médicos forenses y aun el testimonio del funerario encargado de recoger los cadáveres de los asaltantes y darles sepultura, De la Cova demostró que no hubo tortura, sino infame masacre de prisioneros. Ni trituraron testículos a Boris Luis Santa Coloma ni arrancaron ojos a Abel Santamaría.

La tortura se tornó superflua tras ser apresado bien temprano Osvaldo Socarrás y revelar enseguida desde quién era el jefe hasta dónde se habían concentrado. Otros muchos prisioneros confesarían de plano su participación y hasta abundarían en justificaciones políticas del asalto.

Se procedió a ejecutar a quienes —por haber disparado arma de fuego— daban positivo en la prueba de parafina. A las 11 de la mañana, 35 prisioneros habían sido ya asesinados a mansalva. El saldo de la masacre llegaría a 52, que sumados a 9 caídos en combate totalizaron 61 asaltantes muertos [1].

De la Cova desmintió por igual a Batista, quien imputó a Castro no haber estado “en la trágica escena del combate” [2]. Con moncadistas disidentes del castrismo como Gustavo Arcos y Mario Chanes, De la Cova confirmó que Castro iba en el segundo vehículo de la caravana que arribó al Moncada y se desmontó a combatir. El moncadista exiliado Gerardo Granados atestiguó haberlo visto “en el medio de la calle con una pistola Luger en la mano” [3].

Los comecandelas por Internet dirán hasta que Granados estaba aturdido, pero De la Cova no vino con su libro a dar palos de ciego invirtiendo el eslogan pa’lo que sea, Fidel, pa’lo que sea. Vino a exponer la verdad histórica, que no es castrista ni anticastrista. A tal efecto sudó la camiseta por tres décadas [4] para entrevistar a 115 fuentes personales relacionadas con el Moncada y revisar bien 132 fuentes documentales producidas en Cuba. Así mismo estudió a Castro como si fuera una asignatura, ya que sólo de este modo puede entenderse cómo, con los fórceps del Moncada, nació ese fenómeno histórico denominado revolución cubana [5].

Coda

Al aplicar la lógica con sentido crítico, De la Cova destruyó tanto los cuentos propagandísticos de Mencía como numerosos forros historiográficos que cunden por los mentideros del exilio [6] y aun entre historiadores de renombre [7].

Notas

[1] Las cuentas claras conservan la higiene mental y nadie ha manejado mejor los números del Moncada que De la Cova. En Biografía a dos voces (Debate, 2006) Castro aseveró: “Hubo cinco muertos en combate y otros cincuenta y seis que asesinan” (p. 145). De la Cova precisa en The Moncada Attack que Pedro Marrero, dado por Castro como muerto en acción, fue capturado vivo dentro del cuartel y asesinado (p. 108), mientras Manuel y Virginio Gómez, Guillermo Granados, Miguel Oramas y Rigoberto Corcho cayeron en combate (p. 319).

De la Cova encontró también que moncadistas exiliados estimaban entre “más de 2,000” [Héctor de Armas] y “1,500” [Carlos Bustillo] las personas que pasaron la preparación previa organizada por Castro con Isaac “Harriman” Santos, veterano del U.S. Army. Resulta entonces plausible que Castro reclutara “mil doscientos hombres”, como dijo en su biografía (p. 120).

Las armas disponibles reducirían las fuerzas a 160 (136 fueron a atacar el Moncada y 24, el cuartel de Bayamo). De los 99 sobrevivientes, 48 quedaron fugitivos, 32 fueron a la cárcel y 19 salieron absueltos en juicio. Sólo 20 vendrían al reenganche con Castro en el Granma.

[2] Cuba Betrayed, Vintage Books, 1962, 35. De paso quedó desguazado el mito de que Castro se había extraviado camino al Moncada. Quien se perdió —o más bien desertó— fue Ernesto Tizol, conductor del cuarto automóvil de la caravana, al tomar inexplicablemente por Avenida de las Américas en vez de por Victoriano Garzón. Le siguieron otros vehículos que nunca arribarían al cuartel, como el carro de Oscar Quintela, o llegarían demasiado tarde, como el auto de Oscar Alcalde.

[3] The Moncada Attack, 100. Así validó la portada del primer libro de Mencía.

[4] De la Cova principió su calicata en el Moncada hacia 1974, durante sus estudios de licenciatura en Historia (Universidad Atlántica de la Florida, Boca Ratón), tras asignársele como tarea de reseñar La historia me absolverá (1954) y llamar su atención que Castro apodara “El Tigre” al sargento Eulalio González.

Por la guía de teléfonos de Miami dio con este militar de Batista, quien aclaró que su apodo era “El Mulo”, ya que había prestado veinte años de servicio en el arria de mulos de La Cabaña. Luego de verificarlo con otros militares, De la Cova formuló como hipótesis de trabajo que detrás de aquella mentira había otras.

Sólo que, ya graduado, fue detenido en mayo de 1976 por tentativa de bombazo, de madrugada, contra el establecimiento Libros para Adultos (Pequeña Habana), que el informante mismo del FBI calificaba de fachada comercial de Castro. Encajó condena de 65 años, pero salió bajo palabra en agosto de 1982 y trabajaría como periodista en Puerto Rico hasta 1990, sin dejar de lidiar con fuentes personales y documentales sobre el Moncada.

A poco de completar la Maestría en Estudios Latinoamericanos por la Universidad Estatal de San Diego (1989), emprendió su carrera académica en la Universidad de Virginia Occidental, donde se doctoró en Historia de Estados Unidos (1994) con disertación sobre el coronel confederado de origen cubano Ambrosio José Gonzales (Matanzas, 1818 – Nueva York, 1893). La editorial de la Universidad de Carolina del Sur publicó el estudio biográfico en 2003 y para 2007 sacaría en doble tirada —junio y octubre— The Moncada Attack.

[5] Por no consultar The Moncada Attack, el Dr. Rafael Rojas escribió uno de los relatos más disparatados del Moncada en su Historia mínima de la revolución cubana (El Colegio de México, 2015), que incluye retrasar a y difuminar en 1956 el nacimiento de aquella.

[6] Un forro exiliar que pasó a The Moncada Attack (p. 243) fue aquel que había metido Francisco Lorié Bertot en Rafael Díaz-Balart. Pensamiento y acción (Rex Press, 1978): al filo de la Ley de Amnistía (1955), Díaz-Balart había largado discurso en el Congreso para oponerse a que Castro saliera en libertad. No hay ningún rastro de tal discurso —ni mención alguna de Castro— en la relatoría del Diario de Sesiones del Congreso de la República de Cuba [Vol. 91, No. 19, 74 pp.], digitalizado por la Universidad de la Florida.

[7] V.g., Hugh Thomas, quien incurrió en diversas pifias —como la guataquería historiográfica de presentar a Raúl Castro como uno de los jefes del asalto— por entre las 21 páginas de su obra monumental Cuba: The Pursuit of Freedom (Eyre & Spottiswoode, 1971) dedicadas al Moncada. Vid.: The Moncada Attack, xiv.

© cubaencuentro.com

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ENTREVISTA al profesor Antonio de la Cova, PhD en Historia, autor del nuevo libro “The Moncada Attack” sobre "El Asalto al Cuartel Moncada"
realizada por www.cubalibredigital.com

Pregunta: ¿Qué lo llevó a Ud., siendo un opositor al régimen de Fidel Castro, a ahondar en la historia del primer hecho de guerra promovido por el actual dictador 
Respuesta: En 1974, cuando comenzaba mis estudios de historiador en Florida Atlantic University, un profesor marxista me asignó hacer una reseña sobre “La Historia Me Absolverá,” la obra basada en la autodefensa de Fidel Castro al ser juzgado después del asalto al cuartel Moncada en Santiago de Cuba el 26 de julio de 1953. En dicho relato, Castro acusa al sargento Eulalio “El Tigre” González, de haber asesinado a Abel Santamaría, un héroe revolucionario. Curiosidad histórica me motivó buscar a González en la guía telefónica de Miami. González me dijo, entre otras cosas, que su apodo era “El Mulo” porque había trabajado con la compañía de transporte de mulos en La Cabaña durante veinte años y que Fidel Castro inventó el apodo de “El Tigre” para presentarlo como feroz. Posteriormente confirmé a través de otros militares que conocieron a González, que su apodo siempre fue “El Mulo,” y que Castro estaba mintiendo. Mi entrenamiento como historiador me decía que donde hay una mentira, siempre hay otras. 

Posteriormente encontré en la revista oposicionista “Bohemia,” de diciembre 27, 1953, página 70, en un breve recuento sobre el juicio de Fidel Castro, que había terminado su alegato de defensa diciendo: “La historia, definitivamente, lo dirá todo.” Esto indica que Castro falsificó el lema “La historia me absolverá.” Estos descubrimientos fueron los que me motivaron a rescatar la verdad histórica, para que esta y futuras generaciones comprendan cuales fueron los verdaderos sucesos del 26 de julio. La mayoría de los 115 protagonistas que entrevisté ya fallecieron. Si yo no hubiera tomado sus testimonios, se hubieran perdido para la historia, ya que ningún otro historiador los había entrevistado. Entre estos testimonios rescatados está el del magistrado Aldolfo Nieto, que presidió el juicio de la Causa 37, donde fueron juzgados Fidel Castro y los implicados en los sucesos del 26 de julio.

P: ¿Qué diferencia tiene este libro suyo sobre el Asalto al Cuartel Moncada, de otros libros similares que tratan un tema sobre el cual se han escrito muchos libros antes, tanto por autores comprometidos con Fidel Castro, como por autores independientes?

R: En el prefacio de mi libro hago un análisis de todas las obras que han tratado el tema del asalto a los cuarteles de Bayamo y del Moncada el 26 de julio de 1953. Señalo como los errores históricos se han perpetuado como mitos revolucionarios, sin que ningún historiador haya realizado un estudio académico o crítica de la “versión oficial” del gobierno cubano. Por ejemplo, en 1961 el periodista Robert Taber publicó “M-26: The Biography of a Revolution,” donde dice que Castro era “presidente de la FEU” y que “apareció brevemente dentro del cuartel” Moncada durante el ataque. Ni el propio Fidel Castro jamás ha dicho que entró en el cuartel en aquel momento. Taber se acoge a la “Leyenda Negra” creada por Castro en “La Historia Me Absolverá,” diciendo que los prisioneros rebeldes fueron torturados, les extirparon los ojos, los castraron, los mutilaron, y que a Haydée Santamaría le quemaron los brazos con hierros calientes, una mentira tan absurda que ni ella la repitió en sus memorias sobre el Moncada. Ningún historiador jamás ha cuestionado la veracidad de esos alegatos. En 1965, el novelista francés Robert Merle fue contratado por el gobierno cubano para escribir “Moncada: Premier Combate de Fidel Castro.” Merle entrevistó a sesenta rebeldes participantes, a seis civiles, y a un solo militar, el teniente que arrestó a Castro. Dicho libro carece de un relato balanceado, ya que solo presenta la “versión oficial” de los sucesos. Igual ocurre con las numerosas obras publicadas en Cuba por Marta Rojas, Mario Mencia, y otros autores, que se acogen a la advertencia que Fidel Castro dio en una reunión de la Unión de Escritores y Artistas Cubanos en agosto de 1961: “Con la revolución, todo; contra la revolución, nada.” Hasta el momento, no se había publicado una obra sobre los sucesos del 26 de julio por un académico con un doctorado en historia. Mucho de lo que se ha escrito es por escritores comprometidos con el régimen castrista o por neófitos que no tienen el entrenamiento universitario adecuado necesario para ser historiador.

P: ¿Cuáles son sus credenciales como historiador?

R: Yo recibí el doctorado en Historia de la Universidad de West Virginia en 1994, y este es el segundo libro que publico con una prensa universitaria, que es el más alto reconocimiento intelectual que se le puede dar a una obra.

P: ¿Cuáles fueron sus fuentes principales de información, dado que Ud. no vive en Cuba y no ha viajado a ella para escuchar la versión de los principales líderes de la acción que relata?

R: Mi libro está basado principalmente en entrevistas grabadas y transcritas que realicé durante treinta y un años con 115 personas que participaron directamente en los hechos, además de publicaciones contemporáneas de aquella época, y cientos de artículos y obras que se han publicado en Cuba desde 1959. Todo está citado en la bibliografía del libro. Además, puse mis entrevistas en la red en

 http://www.latinamericanstudies.org/entrevistas.htm para que los lectores pue
dan formular sus propias opiniones. Los dirigentes revolucionarios que participaron en los sucesos del 26 de julio, ya han dado sus versiones a la prensa cubana, acogiéndose a los parámetros dictados por el régimen. Yo los cito cuando concuerdan con la verdad, o señalo donde hay discrepancias. Por ejemplo, Robert Merle escribe en 1965 que cuando Abelardo Crespo cayó herido en combate, Jaime Costa lo metió dentro de un auto en retirada. Sin embargo, después que Costa fue detenido en Cuba, Crespo cambia su versión para omitir a Costa y decir que Fidel Castro fue quien lo asistió. Entrevistar a estos protagonistas en Cuba no rendiría mucho más, ya que no van a contradecir la “versión oficial” o lo que ya dijeron en entrevistas previas. Sí tuve la oportunidad de entrevistar telefónicamente a dos personas en Cuba, Gustavo Arcos Bergnes, quien iba en el mismo carro que manejaba Fidel Castro al ataque, y el ex teniente Jesús Yanez Pelletier, supervisor militar de la prisión de Boniato donde estuvieron encarcelados los acusados en la Causa 37. Como los dos eran disidentes, no tenían miedo a decir la verdad y contradecir la versión entronizada. Además, en Estados Unidos logré entrevistar a catorce rebeldes exiliados que tuvieron una participación decisiva en los sucesos. Por ejemplo, los tres dirigentes del simultáneo asalto al cuartel de Bayamo, Raúl Martínez Ararás, Orlando Castro García, y Gerardo Pérez-Puelles Valmaseda, rompieron con Castro en 1955 cuando detectaron sus aspiraciones dictatoriales, lo cual denunciaron en una proclama pública. Los tres han sido borrados de la “historia oficial” del gobierno cubano, quienes le han achacado el liderato de la acción de Bayamo a Ñico López, un analfabeto peón del mercado de La Habana. Ñico entorpeció el ataque al cuartel de Bayamo al no cumplir su misión de llevar un alicates que se le asignó para cortar la cerca de alambre de púas, porque se le olvidó. La “versión oficial” es incapaz de criticar a un mártir de la revolución.

P: ¿Hay otros protagonistas que no aparecen en la versión oficial del gobierno cubano?

R: De los 99 rebeldes sobrevivientes, veintisiete se convirtieron en disidentes, por lo cual han sido omitidos de la “historia oficial.” Fidel Castro no los invitó a participar en los festejos oficiales del cincuentenario del asalto al Moncada. Otras personas cuyo papel no ha sido reconocido o tergiversado son los casos de Raúl Castro, Naty Revuelta y Reinaldo Boris Luis Santa Coloma. Raúl Castro va a Santiago de Cuba por invitación de José Luís Tasende sin saber el plan. Fidel Castro se sorprende al ver a su hermano allí en la granja de Siboney horas antes de ir al ataque, y lo asigna al grupo de menos riesgo, los que toman el edificio del Palacio de Justicia, colindante al cuartel Moncada, que eran dirigidos por Léster Rodríguez. Sin embargo, el muro de contención en el techo de la audiencia era muy alto y no les permitió a los rebeldes disparar hacia el cuartel. Por eso, cuando Raúl Castro es detenido, la prueba de parafina que le hicieron para comprobar si había disparado un arma, resultó negativa. Como Léster Rodríguez era santiaguero y pudo escapar sin problemas, Fidel Castro falsamente le achacó el papel de dirigente del grupo a su hermano Raúl. Natalia “Naty” Revuelta Clews, la amante de Fidel Castro, también ha sido omitida de la versión oficial, a pesar que donó más de cinco mil pesos para comprar las armas que usaron los asaltantes. Reinaldo Boris Luis Santa Coloma aparece en la “versión oficial” como el “novio” de Haydée Santamaría. Sin embargo, el verdadero amor de Boris era Nereida Rodríguez, con quien tuvo un hijo que nació el 13 de julio de 1953. Nereida y su hijo han sido borrados de la historia, hasta ahora.

P: ¿Qué hay de cierto que Boris Luís fue emasculado, que le sacaron los ojos a Abel Santamaría, y que otros rebeldes fueron torturados después de capturados?

R: No hubo tal tortura organizada ni necesidad para eso. La tortura generalmente se aplica cuando algún reo no quiere revelar algo. Allí todos los capturados rápidamente admitieron quienes eran, que Fidel Castro era el líder, y que estaban motivados por patriotismo para redimir la patria. Según el teniente Jesús Yanez Pelletier, el prisionero Osvaldo Socarrás Martínez, lo condujo hasta la granja Siboney, donde se habían acuartelado los rebeldes antes del ataque. Unos treinta rebeldes capturados fueron inmediatamente ejecutados en el campo de tiro de armas cortas dentro del Moncada, bajo la autorización del coronel Alberto del Río Chaviano, quien ordenó que regaran los cadáveres por el cuartel para hacer lucir que murieron en combate. El Servicio de Inteligencia Militar (SIM) le tomó una foto a cada muerto, a quien le pusieron un papel con un número de identificación en el pecho. El régimen castrista ha publicado algunas de esas fotos, pero jamás han mostrado la foto del cadáver de Abel Santamaría. Yo reto al gobierno cubano que publique dicha foto y que reproduzca todos los certificados de defunción que redactaron los médicos forenses. Marta Rojas publicó algunos, pero no todos, y demuestran que los rebeldes fueron ejecutados, pero no mencionan señales de tortura o desmembramiento. Yo entrevisté para mi libro a Manuel Bartolomé, director de la funeraria Bartolomé en Santiago de Cuba, quien recogió todos los cadáveres de los rebeldes muertos. Él dijo que no vio señales de tortura y que los médicos forenses de Santiago de Cuba que reconocieron los cadáveres hubieran levantado la alarma si hubieran visto tal cosa. Uno de los médicos forenses, el doctor Manuel Prieto Aragón, fue entrevistado en la revista “Bohemia” en 1968, pero no confirmó el alegato de tortura de los presos, cuando lo pudo haber dicho a la prensa castrista sin problemas. Haydée Santamaría, quien más propagó la versión de la tortura de los presos y que su novio fue emasculado, sin embargo, cuando testificó en el juicio, sin ser coaccionada, no hizo dicha denuncia. El testimonio de ella en corte aparece en la prensa de aquella época.

P: ¿Qué hay de cierto que los soldados en la posta del cuartel y en el hospital militar fueron pasados a cuchillo por los rebeldes?

R: Ese es el otro gran mito que ha perdurado sobre los sucesos del 26 de julio. Eso surge porque el coronel del Río Chaviano llegó al cuartel después del ataque, según me dijeron varios militares. Cuando el general Batista lo llama por teléfono indagando cómo los rebeldes h
abían pasado la posta, el coronel le dijo que los pasaron a cuchillo y añadió que los dos muertos en el hospital militar, el sanitario José Vázquez y el policía Roberto Ferrándiz, también fueron apuñaleados. Ambos recibieron tiros en la cabeza al asomarse a diferentes ventanas al inicio del ataque. Yo entrevisté a los tenientes médicos Erik Juan Pita y Rolando Pérez Sainz de la Peña, quienes estaban de turno en el hospital militar durante el ataque, y ambos confirmaron que no hubo ningún militar herido o muerto con cuchillo. El soldado José Ferrá Mulet me dijo que vio cuando los rebeldes desarmaron a los dos guardias en la posta 3, Orlando Molina Amores y Walfrido Monzón, y los acostaron en el suelo boca abajo sin lesionarlos. La controversia surge porque una vez que Batista da su discurso al día siguiente, diciendo que la posta y los enfermos fueron pasados a cuchillo, eso se convierte en la versión oficial del gobierno. Sin embargo, la prensa contemporánea, que reportó los eventos del juicio, señala que los testigos médicos militares confirmaron que no murió ningún soldado por arma blanca. Otro dato interesante es que cuando Batista escribe sus memorias, dice que los enfermos fueron asesinados, pero no pasados a cuchillo.

P: ¿Cuál fue la participación directa de Fidel Castro en los sucesos?

R: Fidel Castro, notorio por su memoria y su verborrea, jamás ha descrito en detalle su participación en el combate del Moncada. Nunca ha revelado si disparó un arma, cuantas veces, cuando, o contra quien, como han dicho otros rebeldes. Su actuación la he podido descifrar por rebeldes que estuvieron a su lado, como Gustavo Arcos, que lo acompañó al Moncada, y Héctor de Armas, Carlos Bustillo, y Gerardo Granados, que estuvieron con Castro en la balacera frente a la posta tres, pero no lo vieron disparar su pistola Luger. Castro se pasó los veinte minutos que duró el combate tratando de reagrupar a los rebeldes que se habían dispersado en los patios de las casas del reparto militar y erróneamente penetraron en el hospital militar fuera del cuartel. Un dato interesante es que después que Castro es detenido y llevado a la prisión de Boniato, el médico forense José Ramón Cabrales va a hacerle la prueba de la parafina, para ver si había disparado un arma, y Castro se niega que lo haga. Según el libro de Georgina Cuervo y Ofelia Llenín, “Moncada: Epopeya Heroica,” publicado en La Habana en 1973, página 116, Castro dice: “¿A mí? A mi no me la hacen; ponga que da positivo porque yo sí tiré. A mí no hay que hacerme la parafina. Búsquenme un arma y verán como sigo tirando. – Y fue al único combatiente que no se le hizo la prueba de la parafina.” Parece que Castro sabía que su prueba de la parafina iba a dar negativa, y no quiso desprestigiarse de esa manera, que siendo el líder, no disparó ni un solo tiro.

P: ¿Cuáles eran los antecedentes de los rebeldes del 26 de julio?

R: Castro escogió selectivamente a los 160 rebeldes dentro de la juventud del Partido Ortodoxo, donde él militaba. El libro “Mártires del Moncada” de Marta Rojas, publica biografías de los rebeldes que indica que la gran mayoría no tenían instrucción más allá del sexto grado escolar. Cuatro rebeldes eran graduados de la universidad y había solamente dos negros y doce mulatos, incluyendo a Melba Hernández. Muchos tenían empleos humildes, como peón de albañil, parqueador de autos, dependiente de tienda, mozo de limpieza, campesinos, y desempleados. El hoy en día general Calixto García Martínez era mensajero de bicicleta de la Farmacia Johnson; el general Juan Almeida Bosque era asistente de albañil; el ministro Ramiro Valdés Menéndez era ayudante de camionero; y Agustín Díaz Cartaya, autor del himno del 26 de julio, era un huérfano que tocaba guitarra por las calles de Marianao. Algunos asaltantes eran delincuentes con antecedentes penales. Jacinto García Espinosa era un marihuanero convicto por traficar narcóticos; Carmelo Noa Gil estuvo preso por intento de asesinato; y Flores Betancourt Rodríguez había cumplido un año en el reformatorio juvenil Torrens. Otros cuatro rebeldes habían sido arrestados por fajarse con la policía. Por lo menos veinticinco rebeldes eran huérfanos de padre. Era fácil para el abogado Castro, con su verborrea de persuasión, apelar a los sentimientos patrióticos de dichos jóvenes y manipularlos.

P: Después de tantos años recopilando la información relevante para escribir su libro sobre el Moncada, ¿Qué conclusiones Ud. extrae sobre el carácter de esa acción de guerra, sus lecciones y sus motivaciones?

R: Las acciones del 26 de julio de 1953 comenzaron a prepararse escasamente tres meses antes de realizarse. Raúl Martínez Ararás, jefe del ataque al cuartel de Bayamo, señaló que el plan de ataque era superficial, improvisado, y descabellado. Su segundo al mando, Orlando Castro dijo que más fácil hubiera sido tomar el cuartel de Bayamo sin disparar un tiro si hubieran detenido en su hogar al comandante del cuartel y lo hubieran llevado allí para franquear la entrada. En aquel momento solamente había cinco soldados dentro del cuartel de Bayamo. La prensa había anunciado con anticipación que Batista estaría en las regatas de Varadero el 26 de julio para presentar el trofeo al ganador. Hubiera sido más fácil si se le hubiera hecho allí un atentado en vez de intentar tomar el Moncada. Fidel Castro trató de adelantarse a un plan insurreccional que preparaba la oposición con el Plan de Montreal en abril de 1953. Castro pensó que si él se alzaba primero, el resto de la oposición tendría que secundarlo, como pasó con el prematuro alzamiento de Carlos Manuel de Céspedes durante la Guerra de los Diez Años. El problema fue que los rebeldes iban vestidos de militares, y la oposición no actuó porque pensó que aquello era una bronca entre militares. Otro dato que no menciona la “versión oficial” es que Gustavo Arcos, Pepe Ponce, Abelardo Crespo, Reinaldo Benítez, y algunos otros rebeldes fueron heridos equivocadamente por otros asaltantes porque iban vestidos de militares. Arcos estaba mirando hacia el cuartel, cuando el balazo le entró por la espalda, con trayectoria de abajo hacia arriba. Ponce y Crespo tuvieron heridas de calibre 22 y Benítez fue herido con perdigones, calibres de armas que usaban exclusivamente los rebeldes. En mi libro yo detallo todos los fallos del plan de ataque, cuyo mayor error estratégico fue no tomar la azotea del edificio de tres pisos frente al Moncada, desde donde un grupo de francotiradores hubieran dominado el polígono, las salidas de todos los dormitorios, y hubieran neutralizado la ametralladora que les prohibió la entrada por la posta lateral. Los rebeldes iban mal armados, con rifles 22, revólveres, y escopetas, y con solo un puñado de balas, para enfrentarse a soldados armados con rifles de alto calibre, ametralladoras, y granadas de mano. Por cierto, los huecos de los balazos en la fachada del Moncada inicialmente fueron hechos por una ametralladora calibre 30 que disparó el sargento José Virués Moraga contra cinco rebeldes que se atrincheraron en el ala izquierda del cuartel. Después del ataque, aquellos daños se repellaron y se pintó la pared. Sin embargo, en los 1970s, el gobierno abrió nuevos huecos en la pared, como aparecen ahora, pretendiendo que son los disparos originales. Es evidente que Fidel Castro llevó a esos muchachos a morir allí, para treparse sobre sus cadáveres, y lograr su fama por primera vez a través de la prensa internacional. El ministro de Información de Batista, Ernesto de la Fe, declaró que el coronel del Río Chaviano debió haber sido llevado ante una corte marcial por no cumplir las reglas de guerra y ejecutar a los prisioneros. Eso fue lo que permitió a Fidel Castro convertir una derrota militar en una victoria política.

P: ¿Según su punto de vista, el Asalto al Cuartel Moncada deja alguna lección importante que pudiera extenderse fuera del territorio nacional cubano?

R: Lo más llamativo de esta obra es la manipulación maquiavélica de Fidel Castro sobre sus seguidores para lograr su ambición personal. En la granja Siboney, cuando Castro reveló su plan de ataque, una docena de rebeldes se negaron a participar en lo que denunciaron como un plan suicida. En Bayamo, Hugo Camejo, jefe de la célula de Marianao, desertó a último momento, al igual que Ernesto Tizol, que había rentado la granja Siboney. Tizol, mientras manejaba su auto rumbo al Moncada, se acobardó y desvió una parte de la caravana motorizada de los asaltantes, muchos de los cuales no participaron en el ataque, que solo duró veinte minutos. El “Manifiesto a la Nación” que redactó Raúl Gómez García, que postulaba las metas democráticas de los rebeldes, y por lo cual sesenta y uno de ellos dieron sus vidas, nunca se llevó a cabo por Fidel Castro.

P: Donde se puede adquirir el libro suyo y que recomendaciones daría para una mejor lectura.


R: El libro se acaba de poner a la venta en Miami el Sentir Cubano, en el 2900 S.W. 8 Street. Se puede pedir en la red a http://www.cubanfoodmarket.com/

También está a la venta el la red en www.amazon.com


Le sugiero a los lectores que lean las entrevistas que puse en la red, en las cuales está basada la obra

 
para que lleguen a su propia conclusión respecto a la objetividad y la veracidad de este libro, que tomó más de treinta años en completar.

Fonte: cubalibredigital.com
http://www.cubalibredigital.com
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VIDEOS DEL AÑO 2007 DONDE SE DESMONTAN ALGUNOS DE LOS MITOS Y FALSEDADES SOBRE EL ATAQUE AL CUARTEL MONCADA

A Mano Limpia con el Dr. Antonio ¨Tony¨de la Cova : The Moncada Attack, 7-25-2007,


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Ciertas peripecias del nacimiento con fórceps de la revolución cubana que dan para películas de Monty Python

Por Arnaldo M. Fernández
Broward
30/07/2020

El viernes 31 de julio de 1953, Ernesto Tizol —cuadro dirigente del Comité Militar del movimiento insurreccional aún anónimo de Fidel Castro— se entrega a las autoridades tras las gestiones de su padre con un cura y un masón en la estela del asalto a los cuarteles de Santiago de Cuba y Bayamo. Tizol había llegado a casa de sus padres en Holguín el mismo 26 de julio, luego de anticiparse al nacimiento de ese fenómeno histórico denominado revolución cubana con la acción contrarrevolucionaria de doblar por la Avenida Las Américas en vez de continuar por la Avenida Victoriano Garzón hacia el Moncada.

Los vehículos que venían detrás siguieron la rima y en La historia me absolverá (1954) Castro explicó: “Aun cuando disminuya nuestro mérito, la mitad del grueso de nuestras fuerzas y la mejor armada, por un error lamentable, se extravió a la entrada de la ciudad y nos faltó en el momento decisivo (…) Tomó por una calle equivocada y se desvió por completo dentro de una ciudad que no conocían”. Tal como Castro dictó la historia oficial que embaraja la deserción como extravío, Batista echaría a rodar la fake history de que Castro mismo “did not appear at the tragic scene of the fighting” [1]. Así corre aún por mentideros exiliares y redes sociales gracias a quienes no saben de qué hablan o entonan cualquier cosa para el alma divertir.

Ser o no ser bayamés

La ruta al Moncada era intuitiva y el lugarteniente de Castro para el ataque al cuartel de Bayamo, Raúl Martínez-Ararás, cuñado de Tizol, aclaró que no cabía equivocación. Tizol había negociado el arriendo de la Granjita Siboney —punto de partida de la caravana de 16 autos de los asaltantes— con el propietario José Vázquez-Rojas. A tal efecto fue dos o tres veces a una gasolinera en la Avenida Garzón que Vázquez Rojas también poseía. Por eso Tizol sabía bien que, para ir al cuartel Moncada desde la granjita, tenía que pasar por frente a esta gasolinera, sita más allá de la intersección de Avenida Garzón con Avenida de las Américas.

Tizol y los extraviados andaban por Alturas de Quintero cuando escucharon el tiroteo. Boris Luis Santa Coloma, Oscar Alcalde y otros regresaron, pero muchos optaron por no correr al combate. Tizol se deshizo del uniforme y del arma para tomar un ómnibus rumbo a Holguín.

Viernes de Concilio

Para el 31 de julio, las gestiones de otro cura [Arzobispo Enrique Pérez-Serantes] y otro masón [Gran Maestro Carlos Piñeiro del Cueto] habían frenado el desmadre de los militares en la caza de rebeldes. Pérez-Serantes enrumbó por la carretera de Siboney hacia el caserío de Sevilla con ánimo de regresar a Santiago trayendo a Fidel Castro, pero volvió sin él. Ya circulaba hasta en volantes la orden dada por Batista: “Respetar la vida de los insurgentes”. Piñeiro del Cueto oyó a Batista advertirle por teléfono al jefe del regimiento acuartelado en el Moncada, coronel Alberto del Río Chaviano, que iba a pasarle la cuenta si ejecutaban a otro prisionero [2].

De ahí que ese mismo día Ramirito Valdés fuera conducido vivito y cojeando [3] al vivac de Santiago, tras ser detenido cerca de La Calera en la carretera al Castillo del Morro. A sus interrogadores diría que sólo sé que no sé nada, ni siquiera quién es Fidel Castro, pero en juicio se vino abajo esta coartada socrática y fue condenado a 10 años. Otros 19 que negaron haber participado en el asalto corrieron mejor suerte y salieron absueltos por falta de pruebas.

Destino de Tizol

El capitán Bebo Lavastida, jefe de inteligencia militar del regimiento, tomó declaración a Tizol. Su confesión corroborada selló la condena a 13 años, que también encajaron Oscar Alcalde, Raúl Castro y Pedro Miret por estimar el tribunal que habían desempeñado cierto papel de liderazgo. Al salir en libertad por la amnistía de 1955, Tizol marchó al exilio en USA con su esposa e hijos. Regresaría a Cuba en 1959 y ocuparía cargos gubernamentales de poca monta. En 1978 pasó a fungir como tercer secretario de la embajada cubana en Checoslovaquia, donde curiosamente prestaba servicio desde 1974 otro que también salió de la Granjita Siboney —en un Dodge 1950— y nunca llegó al Moncada: Oscar Quintela [4]. Tizol fallecería el 1 de julio de 1984 sin que Granma se dignara a publicar su obituario.

Coda

En vez de meter la pata con que Castro no llegó al Moncada, el teatro bufo del anticastrismo tardío debiera poner en escena ciertas peripecias del nacimiento con fórceps de la revolución cubana que dan para películas de Monty Python: Léster Rodríguez olvidó subir a la azotea en su exploración del Palacio de Justicia y a la hora del combate se topó con un muro tan alto que no permitía disparar contra el cuartel; Ñico López dejó en el motel Gran Casino los alicates con que debía cortar la alambrada para abrirse paso hacia el cuartel de Bayamo por el terreno yermo adyacente; Renato Guitar dibujó mal el plano de ubicación del arsenal del cuartel Moncada y quienes tenía la misión de ocuparlo subieron por una escalera hacia la barbería…

Notas

[1] Cuba Betrayed, Nueva York: Vantage Press (1962), 35.
[2] De la Cova, A. R.: The Moncada Attack, Columbia (SC): Editorial de la Universidad de Carolina del Sur (2007), 168.
[3] Siendo ya ministro del Interior, Ramirito contó al novelista francés Robert Merle que había disparado su pistola contra un sargento alto y mulato, quien devolvió el fuego hiriéndolo en un pie. Cf.: Merle, R.: Moncada: Premier combat de Fidel Castro, Paris: Robert Laffon (1965), 182. Tras escapar en un auto con los neumáticos ponchados por los tiros, Ramirito no pudo rodar más allá del reparto Vista Alegre y andaba a pie al ser arrestado.
[4] Quintela regresó a La Habana y dejó el Dodge en el mismo lugar de donde había salido, con las llaves en la guantera y las puertas cerradas. Sería interrogado como sospechoso unos días después, pero dio excusa tan plausible que ni siquiera fue a juicio. De su célula —Calabazar— sólo René Bedia cayó en el jamo batistiano y fue sancionado a 10 años.

© cubaencuentro.com

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Tomado de http://www.cubavision.icrt.cu/

Datos sobre el Asalto al Cuartel Moncada
(Fragmento)


Lugares de entrenamiento:
Finca Santa Elena en Los Palos
Finca de Pijirigua
Club de cazadores del Cerro
Universidad de La Habana
Acera del Louvre
San Francisco de Paula
Baños de Martín Mesa
La Caleray Las Cañas en Artemisa

Puntos de reunión más importantes:
Artemisa
25 y O
Jovellar 107

Mujeres que participaron:
Melba Hernández Rodríguez del Rey
Haydée Santamaría Cuadrado

Jóvenes que ocuparon el Palacio de Justicia:
Raúl Castro Ruz
Léster Rodríguez Pérez
Ángel Sánchez Pérez
José Ramón Martínez Álvarez
Abelardo García Ylls
Mario Darmau de la Cruz

Grupo que tomó el Hospital Civil Saturnino Lora:
Abel Santamaría Cuadrado
Raúl Gómez García
Antonio Betancourt Flores
José Francisco Costa Velázquez
Julio Máximo Reyes Cairo
Juan Domínguez Díaz
Mario Muñoz Monroy
José Antonio Labrador Díaz
Pablo Cartas Rodríguez
Gerardo Antonio Álvarez Álvarez
Tomás Álvarez Breto
Roberto Medero Rodríguez
Ramón Ricardo Méndez Cabezón
Félix Rivero Vasallo
Horacio Matheu Orihuela
Wilfredo Matheu Orihuela
Reemberto Abad Alemán Rodríguez
Julio Trigo López
Juan Manuel Ameijeiras Delgado
Osvaldo Socarrás Martínez
Ramón Pez Ferro
Haydée Santamaría Cuadrado
Melba Hernández Rodríguez del Rey

Combatientes que salieron para el asalto: 135
Asaltantes que llegaron al Cuartel Moncada: 78
Militares acuartelados en el Moncada: 809   (Antonio de la Cova  plantea unos 300 aunque  casi la mitad vivían en las casa cercanas; apunte del bloguista de Baracutey Cubano)

Asaltantes muertos en el ataque
Perecieron en la acción: 6
Asesinados: 61
Heridos que sobrevivieron: 5

Militares muertos en combate: 19
Heridos: 31

Cuartel Carlos Manuel de Céspedes
Asaltantes: 28
Muertos en combate:0
Detenidos: 10
Asesinados: 10

Civiles asesinados en el Moncada o en otros lugares a consecuencia de los hechos

Manuel Reyes Cala, "El Niño Cala".
Miguel A. Ravelo Ravelo
Rubén Cordero Sánchez
Eduardo Ambrosio Hernández
Rolando del Valle
Armando Miranda Montes de Oca
Pedro Romero Fonseca
Francisco Viera Milián
Raúl Villareal


Causa que se abrió para el juicio:
Causa 37 del Tribunal de Urgencias de Santiago de Cuba

Composición del tribunal que juzgó a los moncadistas:

Presidente:
Dr. Adolfo Nieto Piñeiro Osorio

Magistrados:
Dr. Ricardo Díaz Olivera
Dr. Juan Francisco Mejías Valdivieso
Fiscal: Dr. Francisco Mendieta Hechavarría

Secretario:
Raúl Fernández Mascaró

Oficial de secretaría:
Adolfo Alomá Serrano

Alguaciles:
Mariano Redondo Sólano
Bernardo Duany Castillo
Edesio Ramos
Lupicinio Trujillo Bonet
Alcibiades Zalazar (el indio)

Auxiliares de la defensa:
Carlos Martorell García

Establecieron su autodefensa:
Ramiro Arango Alsina
Roberto García Ibañez
Fidel Castro Ruz

Forenses:
Dr. Manuel Prieto Aragón
Dr. Alipio Rodríguez López
Dr. José Ramón Cabrales Arjona

Abogados defensores:
Dr. José Valls Tamayo
Dr. Juan José García Benítez
Dr. Conrado Castells Cordero
Dr. Miguel Angel Pérez Lamy
Dr. Elizardo Díaz Lorenzo
Dr. Raúl de Villalvilla Carbonell
Dr. Carlos Peña Jústiz
Dr. Jorge Mariño Branet
Dr. Lucas Morán Arce
Dr. José María Badell Romero
Dr. Luis Pérez Rey
Dr. Marcial Rodríguez
Dr. Héctor Carrió Caballero
Dr. Rubén Alonso Álvarez
Dr. Braudilio Castellanos García
Dr. Luis Antonio Gómez Domínguez
Dr. Héctor Canciano Laboré
Dr. Rafael Cisneros Ponteau
Dr. Domíngo Estrada Beatón
Dr. Andrés Silva Adán
Dr. Gerardo Hernández Vera
Dr. Eduardo Eljaick Eldidi
Dr. Roberto Rosillo Rodríguez
Dr. Jorge Pagliery Cardero
Dr. Recadero García Fernández

Resultados del juicio:
Total de acusados en la causa - 132
Comprometidos con los sucesos - 50
Sancionados – 32

Fuentes:
Los días del Moncada
Marta Rojas
Morir por la patria es vivir
Orlando Guevara Núñez
Centro de Información para la Prensa
Libro de texto de Historia de Cuba
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miércoles, julio 08, 2026

Videos sobre la Cuba de los años 50s anteriores a 1959. Dr. Manuel Cereijo, P.E. ¡ LA GRANDEZA DE LO PERDIDO!


Videos  sobre la Cuba  de los años 50s  anteriores  a 1959.

PARTE 1 

PARTE 2


Martí Noticias
7 de julio, 2026

Así desenmascaró EEUU al régimen de Cuba en la ONU


Senator Marco Rubio
2022

Rubio on Senate Floor: Cubans Aren't Protesting Because of an Embargo - They Want Liberty



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DE LOS ARCHIVOS DEL BLOG BARACUTEY CUBANO 

Nota del Bloguista


En el pequeño libro El imperialismo norteamericano en la economía cubana del economista e historiador Oscar Pino Santos, dicho libro fue escrito en 1957 y criticaba analíticamente la economía cubana de ese entonces, en el capítulo La deformación y el atraso económico de Cuba y en el subtítulo, quizás irónico, País agrícola ... importador de alimentos (porque Cuba entonces compraba el 25% de sus alimentos; hoy compra más del 80% de sus alimentosplanteó:

“ Los bajos rendimientos, los limitados niveles de producción y la escasa diversificación, explican la paradoja de que Cuba, país agrícola sea un gran importador de productos de origen propiamente agrícola. Véase el Cuadro No. 20.”

El mencionado Cuadro No. 20 muestra el consumo doméstico, producción nacional e importaciones de los principales productos alimenticios en el período 1954-1956 donde se observa que la cantidad y el valor ( en porcientos) del consumo doméstico de producción nacional fueron el 81% y el 71% respectivamente, mientras que la cantidad y el valor del consumo doméstico de importación fueron 19% y 29% respectivamente. En ese cuadro, cuya relación de alimentos bien serviría como ejemplo objetivo de cual era la canasta básica del cubano promedio de aquellos tiempos, muestra datos interesantísimos como el hecho de que el 98% de la cantidad y el 92% del valor de los productos lácteos consumidos por la población cubana era de producción nacional.

Pino Santos, quien laboró en el Consejo de Estado cubano hasta su muerte, nunca criticó públicamente la caótica economía de la Cuba revolucionaria...

El lector con el seudónimo Nausea años en el 2011  dejó el siguiente comentario

No. Perdido no. Destrozado, desperdiciado, tirado a la basura como si basura hubiera sido. Alquimia a la inversa. Matar la gallina de los huevos de oro. Estupidez, inmadurez, y perversidad. Oportunismo y envidia. Miseria humana. Asco y bochorno eterno.


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¡ LA GRANDEZA DE LO PERDIDO!



Por Dr. Manuel Cereijo, P.E.

“El progreso logrado por Cuba durante el periodo 1940-1958 constituyo un verdadero milagro economico”
“El progreso logrado por el exilio cubano en los Estados Unidos es otro verdadero milagro económico”

1. Régimen laboral y Legislación social

1. Salario o sueldo minimo, tanto para las empresas públicas como privadas.
Inembargabilidad de este salario minimo.
Pago solo en la moneda de curso legal
Seguro social obligatorio a favor de los trabajadores, comprendiendo invalidez, vejez, desempleo
Derecho de jubilación por antigüedad
Seguro obligatorio por accidente de trabajo y enfermedad, a expensa de los patronos
Jornada de 8 horas. Labor máxima semanal de 44 horas, equivalente a 48 horas en el pago del salario
Descanso retribuido de 1 mes por cada 11 de trabajo y pago proporcional
Proteccion a la maternidad obrera. Descanso forzoso con pago de salario a la mujer en estado, con 6 semanas antes del parto y 6 semanas después.
Derecho de huelga
Inamovilidad en los empleos

El salario promedio del trabajador agricola cubano era de $3 pesos diarios, séptimo en el mundo, y segundo en el Hemisferio americano. El salario industrial era de $6 diarios, segundo en este Continente.

2. Economía

El sistema bancario cubano estaba constituido, en su sector oficial, por el Banco Nacional, el Banco de Fomento Agricola e Industrial, el Banco Cubano de Comercio Exterior,, el Banco de Desarrollo Economico y Social, la Financiera Nacional, y el Fondo de Hipotecas Aseguradas.

Cuba contaba con un moderno y eficiente sistema de bancos comerciales. Existían 48 bancos comerciales con 273 sucursales y 8,035 empleados. También operaban 11 bancos de capitalización y ahorro.

En el 1958 el total de depósitos fue superior a mil millones de pesos, de los cuales los bancos cubanos controlaron mas del 60%. Los ahorros ascendieron a $443 millones, y los préstamos concedidos a $ 784,500,000 pesos.

El peso cubano se cotizaba a la par con el dólar.

Cuba ocupaba el tercer lugar en América Latina en reservas de oro, dólares y valores convertibles en oro con $373 millones. El ingreso nacional bruto era de $2,834,000,000 pesos para una población de 6,630, 921 habitantes en 1958. Sexto lugar en rango latinoamericano y 40 en mundial, según la escala Ginsburg. El presupuesto era de $400,000,000 lo que colocaba a Cuba como el país del per capita presupuestal mas alto de America Latina. El ingreso per capita era de $520

3. Alimentación

Un informe de la FAO de esa epoca, citado por Ginsburg fija la dieta en calorias, a saber:

Argentina ******** 3240
Cuba *********** 2730
México ********* 2390
Chile *********** 2370
Brasil *********** 2360
Perú *********** 2070
Venezuela ****** 2010


4. Fábricas y Comercios

En 1958 existían en Cuba un total de 38,384 fábricas y 65,872 establecimientos comerciales de todas clases y tamaños que representaban más de $4,778 millones de dólares, con $3,268 millones las industrias y $1,510 millones los comercios. Empleaban alrededor de 1,214,770 obreros y empleados.

5. Consumo de Energía

La energía es el indicador mas preciso y útil del desarrollo general de una economía. Cada 200 kilovatios horas anuales de electricidad producida, equivalen a la capacidad de trabajo de un obrero. De acuerdo con la tabla de Ginsburg de 1958, que incluye a 124 países, Cuba ocupaba el sitio 25, con 11.8 Megavatios hora anuales per cápita. La media mundial era de 10 y sobre ella se encontraban solo 29 paises. Cuba ocupaba el primer lugar en Latinoamérica. La Unión Soviética ocupaba el 22, México el 42.

6. Agricultura en General (breve sumario) (VER ESTUDIO APARTE)

El territorio de Cuba tiene un área de 114,524 Kms cuadrados. En 1958, la tierra cubana estaba repartida, como sigue:
Cultivos ************* 25.8%
Pastos ************** 40.8%
Bosques ************ 13.3%
Matorrales ********* 0.8%
Otros usos ********* 19.3%

Las áreas cultivadas se dividian a saber:
Caña ************** 61%
Viandas, frutos ***** 29.7%
Café ************** 5%
Tabaco *********** 2.3%
Otros ************ 2%

Había un total de 159,958 fincas, con una superficie de 676,390 caballerías, o 9,083,918 hectáreas. El promedio de tamaño de las fincas era de 4.4 caballerias.

Cuba era la mayor productora de azúcar de caña del mundo, seguida por Brasil y México. La zafra de 1958 fue de 5,613,332 millones de toneladas y como subproducto se obtuvieron 230,684,742 millones de galones de melaza.

Los 161 centrales azucareros pertenecían a los siguientes dueños:
Cubanos ********* 121***** 75%
Norteamericanos * 36   **** 22%
Españoles ******* 3*** **** 2%
Franceses ******* 1 *** **** 1%

Más de las 2/5 partes de las fincas se destinaba a pastos. Sobre estos vivían mas de 6,000,000 de cabezas de ganado vacuno, o sea, 0.84 de res por habitante. El per cápita mundial era de 0.32. Debe agregarse que el precio de la carne de res era de 0.35 centavos/libra, el mas bajo después de Argentina.

La industria lechera tenía una producción anual que en 1957 fue de 960 millones de litros, con un valor de $57,000,000. Alrededor de esta industria se habían desarrollado toda una gama de industrias derivadas, tales como leche enlatada (7 plantas), queso, mantequilla, carne en conserva y tasajo, preparación de suelas y pieles. Unas 50 fabricas producían mantequilla y queso.

Educación

En 1958 habian:
Kindergartens ****************************** 1864
Escuelas primarias oficiales ******************* 8900
Escuelas primarias particulares *************** 1700
Primarias superiores ************************ 240
Institutos de Segunda Enseñanza oficiales ****** 21
Institutos de Segunda Enseñanza particulares ** 150
Escuelas Normales para Maestros ************ 14
Escuelas Normales de Kindergarten ********** 7
Escuelas del Hogar ************************* 14
Escuelas de Comercio *********************** 168
Universidades Oficiales ********************* 3
Universidades privadas ******************** 5
Universidades oficializadas ****************** 4
Alfabetizacion ***************************** 78%

Esto colocaba a Cuba en 3er lugar en America Latina

8. Comunicaciones

El sistema de transporte y comunicaciones alcanzaba, en lo interno, a la totalidad de los núcleos de población y áreas industriales de importancia y, en lo exterior, garantizaba a Cuba conexiones regulares y suficientes con los demás países del mundo.

Caminos, carreteras

En 1950 Cuba tenía, además de la Carretera Central, de 1,144 Kms. que atravezaba la Isla de Oeste a Este, 794 Kms. de carreteras secundarias, pavimentadas, en buenas condiciones.Tenía 1,619 kms. de carreteras de provincias y 1164 kms de caminos vecinales.

Estaba la Vía Blanca, una autopista magnífica y hermosa, de 4 vías, empezando en el Mariel, bordeando la costa norte de La Habana, y después de Matanzas a Varadero. Continuaba después de la provincia de Matanzas a Sagua la Grande, y Caibarién. El Circuito Sur, de Guines a Cienfuegos, y de Cienfuegos a Trinidad. La Via Mulata, de 202 Kms. que enlazaba a Baracoa con Santiago de Cuba.

Ferrocarriles, camiones, ómnibus

Cuba era el país de este Hemisferio que poseia mayor longitud de vías ferreas, sin excluir a EE.UU, 1 Km de via por cada 8.08 Kms. cuadrados de superficie. Cuba tenía 18,059 Kms. de vía ferrea. De ellas, 6,000 Kms de servicio público y 12,059 eran líneas privadas de las compañias azucareras.

En 1958 habían 303 empresas de ómnibus para el servicio público urbano e interurbano, que trabajaban con 4,459 unidades. También habia 45,242 camiones, de los cuales 3,193 pertenecian a 72 empresas de servicios públicos y de alquiler por carretera 42,049 a firmas agrícolas, comerciales, e industriales.

Automóviles, aviones

El número de automóviles particulares en 1948 era de 140,267, uno por cada 27 habitantes, tercer lugar en el Hemisferio, según Ginsburg.

En 1958 existían 100 aeropuertos públicos y privados, de los cuales 4-La Habana, Varadero, Camagüey, y Santiago de Cuba tenían tráfico internacional. La Compañía Cubana de Aviación inició sus actividades en 1930 y en 1957 cubría veinte ciudades. Además existia Aerovias Q, tambien con servicio internacional

Teléfonos, radio, televisión

En 1958 había instalados 191,414 teléfonos, o sea un 1 teléfono por cada 38 habitantes, segundo lugar en el Hemisferio.

En ese año operaban en la Isla 160 estaciones de radio, tercer lugar de América Latina. Había un millón de radioreceptores. La primera estación de televisión fue inaugurada en 1950 y 8 años más tarde se elevaba a 23, con dos en colores. Habían 400,000 televisores instalados, o sea un televisor por cada 17 habitantes, segundo en el Hemisferio

9. Turismo

En 1958 La Habana contaba con 42 hoteles con 5,438 habitaciones. En 1958 se encontraban en construcción 15 hoteles en la Isla con 2,900 habitaciones. En 1958 los turistas extranjeros, 6 25,000, gastaron $62.5 millones de pesos en Cuba, y los turistas cubanos en el exterior gastaron $37.5 millones de pesos.

10. Sanidad

La atención médica se prestaba a través de; a) Hospitales del Estado, Provincia, o Municipio; b) Casas de Socorros; c) Clínicas Privadas. En los Hospitales y Casas de Socorro la asistencia era gratuita. Cuba tenía un sistema cooperativo que lo constituían los Centros Regionales, instituciones fundadas por españoles de las diferentes provincias, y mas de 250 clínicas mutualistas que por una cuota mensual de $2.85 en unas y $3.00 en otras brindaban completa asistencia, incluyendo visitas domiciliarias, medicinas, rayosX, intervención quirurgica, etc

En 1958 más de 500,000 ciudadanos estaban acogidos a estos beneficios. La tasa de mortalidad infantil en 1958 fue de 37.6%, la mas baja de América Latina, y clasificando entre los cuatro primeros países del mundo. La mortalidad general era de 5.8 muertes anuales por 1000 habitantes.

El número de médicos en 1958 era de 6,500. Cuba contaba con 128.6 médicos y dentistas por cada 100,000 habitantes, tercer lugar en América LatinaDe 122 países en el mundo, Cuba era el número 22 , según Norton Ginsburg.

En 1958 Cuba tenia 100 instituciones hospitalarias y una cama por cada 170 habitantes, primer lugar en América Latina.


1. Información general- Agricultura

1. La riqueza azucarera pas gradualmente a manos cubanas. Asi, los ingenios de propiedad cubana ascendieron de 65 en 1939 a 121 en 1958. En 1939 los centrales azucareros cubanos procesaron sólo el 22% de la cosecha, en 1958, el 62%.

El azucar representó un 57% de la riqueza nacional, y ocupaba en campos e industrias el 30% del territorio nacional.

De la riqueza agrícola correspondia 56.7% a la caña de azucar,6.6% al arroz, 5.4% al café, 2.5% al tabaco y 28.8% a otras cosechas, incluyendo piña, cítricos, yuca, malanga, banano,papa, tomates, pepinos, pimientos, quimbombo, y otros vegetales, así como frijoles y habichuelas, cebolla, ajo, papaya, guayaba, garbanzos, mani, ajonjolí, algodón, kenaf, ramie, millo.

Cuba tenía adelantada la explotación ganadera que cubría las necesidades del mercado interno, e iniciaba la exportación de reproductores, de carne congeladas y otros productos. Cuba contaba con 6 millones de cabeza de ganado vacuno y tenía la mejor ganadería tropical del mundo. Había reemplazado a Estados Unidos y Canada en la exportación de sementales Cebú en el mercado de América Latina.

Cuba produjo en 1958 488 millones de libras de carne, y 785,000 toneladas métricas de leche.

Entre otras clases de ganado, Cuba en 1958, poseía:

400,000 caballos
32,000 mulos
3,000 asnos
210,000 ovejas
180,000 cabras

En 1958 hubo una producción de 1,800,000 pollos de 2.50 libras, equivalentes a 54 millones de libras al año, para un per cápita de 12 libras al año La producción de huevos fue de 25,000,000 docenas en 1958. El consumo fue de 316,000,000 unidades o sea, un per cápita de 47 huevos al año.

En 1958 el area dedicada a cultivos era de 174,019 caballerias, o sea, 2,335,215 Hectáreas. El área sembrada de caña era de 98,852 caballerias, o 1,326,414 hectareas.

Les presentamos estos datos de interés general:

Provincia ******************** Mayor zafra en sacos de 325 lb ******** Toneladas
**********************************(miles de sacos)***************** (2000 lbs)


Pinar del Rio ************************* 1886 ************************ 306.475

La Habana ************************** 3,891 ************************ 632.287
Matanzas ************************** 5,796 ************************ 941850
Las Villas ************************* 10150 ************************ 1649.375
Camagüey**************************3.349**************************2183.838
Oriente ***************************14.134 *************************2296.776

2. ARROZ

En 1958 se produjo 256,000 toneladas métricas de arroz molinado. El consumo de arroz per cápita era de 110 libras/año. Cuba tenía 162,000 hectáreas dedicadas a este cultivo.Tercer productor de arroz de America Latina.

3. TABACO

En 1958 Cuba ocupaba el lugar número 18 en la producción mundial, con una producción de 98.4 millones de libras Se exportaron 68.7 millones de libras

4. CAFÉ

En 1958 se produjo 1,186.000 quntales de café, y Cuba exportaba café., en 1958 en 45,260 libras.

5. Legumbres

En 1958 Cuba produjo 56,000 tonelas métricas de frijol. El tomate de ensalada, en 1958 la producción fue de 2 millones 310 mil quintales, y 192,000 quintales del tipo llamado placero. Cuba exportaba zanahorias, tomates, quimbombó, pepinos, coles, etc y le mostramos una tabla a continuación con estos datos de 1958.

Producto Exportado ******************** Cantidad

Zanahorias *************************** 3,000 kilogramos
Tomates *****************************15,296,000 kilogramos
Quimbombó **************************676,300 kilogramos
Pepinos ****************************** 16,710,700 kilogramos
Coles ******************************** 17,100 kilogramos
Calabaza *****************************1,176,700 kilogramos
Berenjena ****************************1.021,800 kilogramos.

Cuba exporto, en hortícolas, $1,806,000 en 1958.

6. Minería

En 1958, Cuba tenía en operación 287 minas, a saber: 68 de manganeso, 9 de cobre, 12 de cromo, 6 de hierro, 4 de pirita,, 2 de plomo, 1 de plata, 1 de tungsteno,, 3 de zinc,2 de níquel, 1 de cobalto, 4 de baritina, 3 de oro, 3 de turba, 4 de mármol, 6 de caolín, 8 de yeso, 1 de lignito, 42 de arena silicea, 21 de nafta, 84 de exploración de petroleo, 2 de gas natural.

La exportacion de minerales en 1958 fue de $360 millones de dólares.
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¿ Fue la República de Cuba (1902-1958) una neocolonia de los EE.UU.?

Por Pedro Pablo Arencibia Cardoso

Aunque L. H. Jenks escribiera el libro Nuestra Colonia de Cuba, Cuba republicana no fue nunca colonia de los Estados Unidos, de la misma manera que la tiranía cubana no fue tampoco una colonia o un satelite de la Unión Soviética. Entre la tiranía isleña y el régimen comunista de la URSS lo que existía realmente era una fuerte relación simbiótica desde el punto de vista político, la cual incidía muy significativamente en el aspecto económico de las relaciones. Los múltiples desencuentros entre las partes, en ambas etapas de nuestra Historia, niegan la existencia de una relación Colonia-Metrópoli entre ellas.

En la etapa republicana de Cuba  y en lo referente a la economía en 1958,  menos del 5% de la economía cubana estaba en manos de ciudadanos de los EE;UU., mientras que aproximadamente el 85%  estaba en manos cubanas. En 1958 aproximadamente entre el 82% y el 85% de la riqueza nacional estaba en manos cubanas, según se infiere del Anuario Azucarero de 1958 (página 11) y de la tabla de la página 24 del libro En el último año de aquella República de Ramiro J. Abreu. En la rama azucarera los cubanos eran los dueños de aproximadamente el 60% de la producción de azúcar; el casi 40% que estaba en manos norteamericanas podemos verlo desde diferentes perspectivas; una de ellas, raramente abordada, era la de ser un fuerte baluarte en el mercado consumidor norteamericano a favor de toda el azúcar producida en Cuba, pues garantizaba unos poderosos aliados: los intereses de los productores norteamericanos de Cuba,  frente a los productores de azúcar  de remolacha  producida en los EE.UU..

 La renta anual por habitante en los años 50  osciló entre los 330 dólares y los 350 dólares; la de E.U. era aproximadamente de 2 000 dólares (los cubanos no nos comparábamos con los demás países latinoamericanos o europeos; En 1953, el ingreso nacional per cápita de Cuba era de $325, superior al de Italia ($307), Austria ($290), España ($242), Portugal ($220), Turquía ($221), México ($200), Yugoslavia ($200) y Japón ($197) según Charles P. Kindleberger en su libro Economic Development,  publicado en 1958. Nuestro referente desde mediados, y quizás desde antes, del siglo XIX eran los EE.UU.)   según escribe el economista y comunista Oscar Pino Santos  en la página 97 de su libro La Penetración  del Imperialismo Norteamericano en la Economía Cubana, escrito en 1957. En el Atlas de la Economía Mundial de fines de la década de los cincuenta, Cuba estaba situada en el lugar 22 entre más de ciento veinte naciones (Apuleyo, 149). Sobre la base de los valores de la Tabla de la página 16 del Material de Estudio Nro. 3 del Ministerio de Educación de Cuba, los Países en Desarrollo y Países menos Desarrollados tuvieron respectivamente en 1976 un Producto Nacional Bruto per cápita de 450 y 140 dólares y en 1987 de 650 y 210 dólares respectivamente, todos menores que el que tuvo Cuba en 1957 (433,5) cuando se tiene en cuenta la devaluación que ha tenido el dólar desde 1957 hasta esas fechas.

Esos resultados económicos se obtuvieron pese a la inestabilidad política que presentó el país y a las medidas económicas norteamericanas que afectaron a la economía cubana: solamente la aprobación norteamericana  en 1956 de reducir del 96% hasta el 29% la participación cubana en el mercado azucarero norteamericano dieron a Cuba pérdidas de 240 millones de dólares  según las páginas 14 y 15 del libro  El último año  de aquella república de Ramiro J.  Abreu al dejar de exportar a Estados Unidos 1 156 902 toneladas métricas de azúcar según  se lee en la página 52  del libro La Economía Cubana en los años 50, del  entonces economista oficialista  Ismael Zuaznábar. Ramiro J.  Abreu, fue  ex oficial del Ministerio del Interior de la tiranía de los Castro y, en el momento de publicarse ese libro en Cuba (con prólogo del entonces  miembro del Buró Político del PCC  Carlos Rafael Rodríguez)  funcionario del Departamento América, un departamento de Inteligencia y Subverción del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, que recibió inicialmente el nombre de Liberación y que tuvo como jefe a Manuel Piñeiro Losada, conocido como ¨Barba Roja,

Esas medidas norteamericanas  fueron producto del lobbysmo  en los EE.UU.en contra  del gobierno de Fulgencio Batista por este haber tomado medidas a favor del desarrollo de la economía en Cuba que afectaban a intereses norteamericanos como fueron:
  • El desarrollo de planes arroceros en Cuba, pues afectaba a los intereses de los arroceros norteamericanos de la cuenca del Mississippi. Cuba llegó a exportar arroz. El Paln de Alonso de Rojas, Pinar del Río, fue uno de ellos.
  •  La decisión de construir un molino de harina en Santiago de Cuba que le quitaba el monopolio al molino ubicado de La Habana, que era de propiedad norteamericana.
  •  El desarrollo en Cuba de la industria de aceites vegetales, pues afectaba a los exportadores norteamericanos de manteca o grasa de cerdo, la cual no era consumida por los norteamericanos.
  • Ventajaseconómicas  a una planta de Niquel, de la cual Batista era uno de sus accionistas, que perjudicaba a la otra planta que existía en el país, la cual era norteamericana.
  • Cuando se fue a renovar el parque de ferrocarriles, que estaban nacionalizados, las locomotoras se las compraron a los alemanes en lugar de comprárselas a la norteamericana  General Motors, 
  • La decisión de construir un molino de harina en Santiago de Cuba que le quitaba el monopolio al molino ubicado en  La Habana, que era  propiedad  norteamericana.
  • El papel de la prensa cubana se compraba a Estados Unidos, lo cual  fue afectado cuando  Cuba  instaló  varias papeleras que usaban bagazo de caña como materia prima.
  • Se iba a llevar a cabo una revisión de las tarifas proteccionistas que perjudicaría a los Estados Unidos.
  • Planes para producir materias en Cuba que hasta el momento eran compradas fundamentalmente a los Estados Unidos; uno de esos materiales  era  el cemento.   Dos marcas de cemento que recuerdo eran  Santa Teresa y El Morro.
  •  Una compañía norteamericana cuyo presidente era hermano del entonces Presidente de los Estados Unidos Dwight Einsehower hizo gestiones para que  la obra del túnel de la bahía de  La Habanase la adjudicaran a su compañía, pero Batista se opuso a esas gestiones y la puso en licitación para que el proyecto mejor y más barato  fuera el escogido. Una  compañía francesa se ganó la obra.
 El túnel de La Habana se enmarcaba dentro de un vasto plan de construcciones para desarrollar la infraestructura turística en el país. Muchas eran las construcciones que se habían construido y se estaba construyendo en el país con ese fin. Algunas de ellas fueron la Vía Blanca, incluyendo el puente de Bacunayagua,  y las carreteras del circuito norte de La Habana, Pinar del Río y Matanzas y otra por el sur del país que conectaba a Trinidad, Cienfuegos, etc.,. A estas obras se sumaban la construcción de fábricas de todos tipo para abastecer al país y a la creciente industria turística Estas obras se hicieron durante el régimen de Fulgencio Batista entre 1952 y 1958. El país estaba pasando de un país monoproductor y monoexportador a un país pluriproductor y pluriexportador donde la industria no azucarera había ya desplazado a la industria azucarera. El turismo había ya desplazado a la industria azucarera como la primera fuente de ingreso del país pese a estar el país en medio de cierta inestabilidad política por la lucha armada contra el régimen de Fulgencio Batista. El país estaba en transición a una economía de comercio y servicios.
Pero con las medidas norteamericanas  puramente económicas  contra el régimen de Fulgencio Batista  no se agotaron las medidas en contra de dicho régimen:  un EMBARGO DE ARMAS  al régimen de Fulgencio Batista, el cual estaba enfrascado en reprimir la subversión armada que existía en el país, fue una de las medidas más dañinas para el futuro de Cuba ... y el de  muchos otros países, incluyendo, en cierta medida  al de  los EE.UU., pese a que durante  la lucha contra  el régimen de Batista  el tirano Raúl Castro había secuestrado a civiles y militares norteamericanos (Operación Antiaérea) y dió ordenes de atacar el acueducto de Yateritas   que daba abasto de agua a la Base Naval de Guantánamo de los EE.UU. en Cuba.

Ya  durante   el gobierno del Presidente Gerardo Machado y Morales  se llevaron a cabo  sanciones norteamericanas  contra el gobierno de  Machado por este llevar a cabo  una política para desarrollar la industria nacional en Cuba. La Ley Arancelaria de 1927  emitida por el gobierno de Machado afectaba a muchos  intereses norteamericanos, los cuales   usando a sus lobbystas  promovieron sanciones del gobierno de los EE.UU. contra el gobierno de Gerardo Machado en el marco de la Gran Depresión de 1929 que tuvo un alcance mundial y de la cual solamente se salió por el desarrollo de la industria  de armamentos  durante la II Guerra Mundial.

En Cuba se  falsea la historia.  Un ejemplo es presentar al Presidente  Don Tomás Estrada Palma como un perrito faldero de EE.UU., pese a que ha sido, aún hasta hoy, el único presidente cubano que ha expulsado a un embajador (tenía otro nombre el cargo)  norteamericano de Cuba declarándolo persona non grata.

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Cuba Antes de Fidel Castro

Según la ONU, la OMS y la OIT

Desde los primeros días del triunfo revolucionario de 1959, en Cuba, tras la huida del dictador Fulgencio Batista, se inició un progresivo control gubernamental de los medios informativos, hecho que estuvo acompañado de una campaña propagandística sin precedente en la historia de la isla.

Alentada no sólo por los medios oficiales de prensa internos sino también por Radio Habana Cuba, emisora estatal que transmite para el extranjero en decenas de idiomas, y la agencia oficial Prensa Latina, la campaña hizo un énfasis especial en la miseria que supuestamente vivía la isla antes de la era revolucionaria, y el control económico que ejercía sobre ella Estados Unidos.

Ante los ojos de quienes no tenían a mano cifras concretas, Cuba había sido prácticamente un burdel manejado por Washington.

Por supuesto, Cuba no era un país desarrollado, ni las riquezas se distribuían necesariamente de manera equitativa -tampoco se han distribuido así durante el período marxista-leninista-, pero en 1958 sólo el 14% del capital total invertido en la isla era norteamericano. El 62% de los bienes de la industria azucarera, el principal renglón de la economía nacional, era propiedad de cubanos en ese mismo año.

En 1953, Cuba ocupaba el número 22 en el mundo en médicos por habitantes, con 128.6 por cada 100 mil. Su tasa de mortalidad era de 5.8 -tercer lugar en el mundo-, mientras que la de Estados Unidos era de 9.5 y la de Canadá de 7.6. A fines de los 50, la isla tenía la tasa de mortalidad infantil más baja de América Latina con 3.76, seguida por Argentina con 6.11, Venezuela 6.56 y Uruguay 7.30, según datos de la Organización Mundial de la Salud.

Cuba ocupaba el lugar número 33 entre 112 naciones del mundo en cuanto a nivel de lectura diaria, con 101 ejemplares de periódicos por cada mil habitantes, lo cual también contradice el argumento de que el país estaba formado por un gran número de analfabetos.

Tan sólo en materia de artículos suntuarios, Cuba poseía en 1959 un radio por cada cinco habitantes, un televisor por cada 28, un teléfono por cada 38 y un automóvil por cada 40 habitantes, según el Anuario Estadístico de Naciones Unidas.

De hecho, inclusive los más importantes escritores y artistas cubanos, reconocidos internacionalmente, habían hecho ya lo más importante de su obra antes de la llegada de Castro al poder. Entre éstos, sin importar su posición política, estaban José Lezama Lima, probablemente el hombre de letras más relevante de Cuba del siglo XX; el poeta y dramaturgo Virgilio Piñera, que revolucionó el teatro cubano con el estreno de Electra Garrigó en 1948, dos años antes de que el franco-rumano Eugenio Ionesco, padre del teatro del absurdo, estrenara en París La soprano calva; los pintores Amelia Peláez, René Portocarrero, Wilfredo Lam y otros tantos; el novelista Alejo Carpentier, autor de El siglo de las luces; el poeta Nicolás Guillén; la bailarina Alicia Alonso; y, por supuesto, un número extraordinario de compositores e intérpretes de la música popular como Ernesto Lecuona, Amadeo Roldán, Alejandro García Caturla, el Trío Matamoros, Sindo Garay, Eliseo Grenet, Hubert de Blank, Benny Moré, Dámaso Pérez Prado y muchos más.

He aquí algunos datos relacionados con la salud pública, el sector laboral y la educación:

Salud Pública:

En 1958, Cuba tenía una población de 6, 630.921 habitantes. En esa época, había en la isla 35 mil camas de hospitales, un promedio de una cama por cada 190 habitantes, cifra que excedía la meta de los países desarrollados de esa época de 200 personas por cama de hospital. En 1960, Estados Unidos tenía una cama de hospital por cada 109 habitantes.

También ese año, la nación tenía un promedio de un médico por cada 980 habitantes, superada en América Latina sólo por Argentina con uno por cada 760 y Uruguay con uno por cada 860. Tenía un destista por cada 2.978.

Estos datos se encuentran en el Anuario Estadístico de la ONU de su época.

Relaciones Laborales:

En 1958, un trabajador industrial cubano ganaba un salario promedio de 6 dólares diarios por jornada de ocho horas, mientras que un trabajador agrícola, en el mismo período, ganaba 3 dólares.

Cuba ocupaba el lugar número 8 en el mundo en el pago de salarios a trabajadores industriales, superada sólo por los siguientes países:

1.- Estados Unidos ($16.80)
2.- Canadá ($11.73)
3.- Suecia ($8.10)
4.- Suiza ($8.00)
5.- Nueva Zelanda ($6.72)
6.- Dinamarca ($6.46)
7.- Noruega ($6.10)

En el renglón de los salarios a trabajadores agrícolas, Cuba ocupaba el lugar número 7 en el mundo, superada sólo por los siguientes países:

1.- Canadá ($7.18)
2.- Nueva Zelanda ($6.72)
3.- Australia ($6.61)
4.- Estados Unidos ($6.80)
5.- Suecia ($5.47)
6.- Noruega ($4.38)

Estos datos fueron divulgados por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en Ginebra, Suiza, en 1960.

En 1958, Cuba contaba con una fuerza laboral de 2,204.000 trabajadores. La tasa de desempleo de esa fecha era del 7.07%, la más baja de América Latina, según datos del Ministerio del Trabajo de Cuba.

Educación:

Ese mismo año, Cuba tenía tres universidades financiadas por el gobierno y otras tres de carácter privado. La matrícula de las universidades bajo el control del gobierno era de 20 mil estudiantes.

Había 900 escuelas privadas oficialmente reconocidas, incluyendo las tres universidades privadas, con una matrícula total que superaba los 100 mil estudiantes.

El sistema de educación pública contaba con 25 mil maestros, y el de la educación privada con 3.500.

A mediados de la década del 50, había 1.206 escuelas rurales en Cuba, así como un sistema de bibliotecas móviles con un total de 179.738 volúmenes.

También en 1958, Cuba tenía 114 instituciones de educación superior, por debajo del nivel universitario -institutos, escuelas politécnicas y escuelas profesionales- financiadas por el gobierno. Sólo en 1957, estas instituciones capacitaron a 38.428 estudiantes.

Había en la isla en 1958, una tasa de analfabetismo del 18 por ciento.

Estos datos se hallan en los archivos del Ministerio de Educación de Cuba.

Era el país de América Latina con el mayor presupuesto dedicado a la educación, en 1958, con el 23% del total, seguido por Costa Rica, 20%, y Guatemala y Chile con 16%, según América en Cifras, de la Unión Panamericana.

Entre finales de la década de los 40 y 1958, el valor de la moneda nacional cubana, el peso, era equivalente al dólar.

En la mayoría de los renglones en que Cuba no ocupaba el primer lugar en América Latina, en cuanto a calidad de vida, era superada únicamente por Argentina y Uruguay, según el Anuario Estadístico de Naciones Unidas.
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l 20% de La Habana fue construido durante  tres siglos durante la colonia española mientras que el 80% fue construido en los 56 años de república.  En 1958 existían en Cuba un total de 38,384 fábricas y 65,872 establecimientos comerciales de todas clases y tamaños que \significaban  más de $4,778 millones de pesos cubanos o d'olares.ENTRE EL 85 Y EL 87 PORCIENTO DE LA ECONOMÍA DE CUBA ESTABA EN   PODER DE LOS CUBANOS..



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Sabia usted? Que Cuba era en 1958 el tercer país de America Latina con mayor solidez monetaria por sus reservas de oro, dolares y valores convertible en oro detras solo de los petroleros Venezuela y Brasil.

Sabia ademas, Que Cuba tenia la inflación mas baja de Latinoamerica con 1.4 % la media era Mexico con 7.8 % y la mas alta era la de Bolivia.

Sabia usted? que el obrero cubano desde 1933 de la jornada maxima de trabajo de 8 horas al dia con 44 horas a la semana y pago de 48 horas.Tambien se le conferia a todos los trabajadores un mes de descanso retribuido por cada once meses de trabajo.
Por la ley 5, de 1955,se le concedia a los trabajadores del transporte publico la jornada de seis horas de trabajo con el pago de ocho horas.

Sabia que durante los meses de verano, Junio, Julio y Agosto, por ley, todo el comercio, esto incluia a todos los comercios de venta al publico y distribuidores cerraba sus puertas a la 1 p.m todos los martes y jueves con el fin de que los trabajadores pudiesen difrutar de las playas publicas abiertas al pueblo
(incluyendo el litoral de los clubes privados), mientras que ahora son para los turistas y los miembros de la nueva clase dirigente.
Sabia usted que? diariamente salian ferrys desde la Habana hasta Cayo Hueso y Miami y que el pasaje costaba solamente 25 pesos.

Sabia que Cuba con 0.86 cabezas de ganado vacuno por habitante, ocupaba el 8vo. lugar en latinoamerica, en la produción de carne (vacuna,porcina y lanar)en libras por habitante Cuba ocupaba el tercer lugar con 95 libras superadas solamente por Argentina con 304 y Uruguay con 245.

El salario diario promedio en el sector agricola en 1958 en Cuba estaba entre los 7 paises del mundo que mas pagaban a sus empleados de agricultura - Primero en Latinoamerica.

En fin llego el comunismo y acabo con las glorias del trabajo que durante años desempeñarón los ciudadanos cubanos. destuyendo todo lo que a su paso encontro dejando a Cuba en la total pobreza que hoy sufre por culpa de unos miserables dictadores comunistas que no conocen la piedad.








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