viernes, enero 26, 2024

La plataforma de streaming Netflix llega a un acuerdo con el exiliado cubano José Basulto en su demanda contra el film 'La Red Avispa'. Ed Levy y las verdaderas misiones de la Red Avispa en contra de la seguridad de los EE.UU.

Netflix llega a un acuerdo con el exiliado cubano José Basulto en su demanda contra 'La Red Avispa'

******

La demanda acusa a la plataforma de hacer concesiones al régimen de Cuba, que habría interferido en la versión de los hechos que cuenta el filme.

******

DDC

Madrid

25 enero 2024

La plataforma de streaming Netflix aceptó llegar a un acuerdo judicial en la demanda por difamación que le hiciera el exiliado cubano José Basulto, creador de la organización Hermanos al Rescate, a raíz del estreno de La Red Avispa, película sobre los cinco espías del régimen cubano en EEUU detenidos y condenados a largas penas de prisión en ese país en 2001. Ello, cuando en febrero iba a comenzar un juicio con jurado sobre el caso.

Según el medio de la industria del espectáculo The Hollywood Reporter, los abogados de Basulto y Netflix notificaron a la corte un acuerdo para resolver la demanda, según un aviso presentado el miércoles. No obstante, los términos del acuerdo no fueron revelados hasta el momento.

La demanda acusaba a Netflix de hacer concesiones al régimen de Cuba, que habría interferido con la realización de la película para garantizar una versión favorable de los hechos a cambio de ofrecer la Isla como locación. En ello, la acusación menciona los requisitos que las autoridades cubanas ponen a los proyectos cinematográficos y que exigen que estos no sean "perjudiciales para la imagen del país y el pueblo de Cuba".

Según el reporte, Netflix habría aceptado de la demanda lo lesivo de "la descripción de Basulto como un títere de Estados Unidos y traidor a Cuba; la romantización de los crímenes cometidos por el régimen de Fidel Castro; y la imagen favorable" de los cinco espías.

"La película es un intento obvio de reescribir y blanquear la historia a favor del régimen comunista cubano y es objetivamente inexacta", enfatiza la denuncia. "La película retrata a los cinco cubanos como héroes valientes que simplemente defendían su patria. En realidad, los cinco cubanos eran una red de espionaje que producía inteligencia procesable que permitía al Gobierno cubano cometer ejecuciones extrajudiciales", subraya.

Asimismo, Basulto cuestionó que la película represente a Hermanos al Rescate como una organización terrorista para justificar la existencia de la célula de espionaje de La Habana en EEUU, al igual que el derribo de dos aviones del grupo en 1996.

Asimismo, la demanda indica que los hallazgos en el caso de los espías y otros procedimientos legales fueron ignorados deliberadamente por la película.

También la denuncia asegura que las declaraciones difamatorias específicas incluyen que la película dice que el personaje de Basulto fue "entrenado por Estados Unidos como terrorista" y llama a Hermanos al Rescate una "organización militante".

Basulto había presentado, con su demanda, la solicitud de una orden judicial que prohibiera a Netflix exhibir la película o una orden judicial para obligar a  la plataforma a editar ciertas escenas y eliminar cualquier referencia a que la película se basara en hechos reales. 

El realizador Olivier Assayas, director de La Red Avispa, fue nombrado inicialmente en la denuncia, aunque posteriormente su nombre fue excluido durante el actual mes, porque no se le notificó una queja.

Otra demanda contra Netflix por La Red Avispa fue interpuesta en 2020, también por difamación, por la exiliada cubana Ana Margarita Martínez, quien reclamó que su reputación quedaba "dañada" en la película por incluir "falsamente" un personaje sobre su vida, interpretado por la actriz Ana de Armas.

La querella, presentada en un tribunal federal, y que además de a Netflix y al realizador Assayas demanda a la empresa Orange Studios S.A., alega que Martínez fue falsamente retratada con un "estilo de vida lujoso pagado con dinero de la droga y actividades terroristas".

El documento alega que en realidad Martínez era una madre trabajadora que mantenía económicamente a su marido, el exespía cubano en Miami Juan Pablo Roque, quien presuntamente le ocultó sus funciones y vínculo con una red de espionaje castrista y luego se marchó a Cuba en secreto.

La Red Avispa, con guion de Assayas y basada en el libro Los últimos soldados de la Guerra Fría, de Fernando Morais, suscitó las protestas del exilio cubano desde que comenzó el rodaje en Cuba en 2019. El aparato de propaganda del régimen cubano se enfrascó en defenderla. El diario oficial Granma calificó como "delirios" las críticas del exilio cubano.

******************

Los espías de la Red Avispa capturados salvo Juan Pablo Roque (de izquierda a derecha el penúltimo de la fila inferior)  que había salido de EE.UU.  con una misión para ¨justificar¨ el derribode las avionetas civiles desarmadas de la organización humanitaria Hrtmanos al Rescate.


Ex agente cubano: La película sobre la Red Avispa es una colección de mentiras


Por Wilfredo Cancio Isla
5 de noviembre 2019

Edgerton Ivor Levy es el héroe olvidado en la historia del desmontaje de la mayor red de espionaje cubano en Estados Unidos por las últimas seis décadas.

Levy y su esposa Ivette Bermello, profesores de Historia de la Universidad de La Habana y entrenados como los agentes Ariel y Laura por la Dirección de Inteligencia (DI) de Cuba, fueron piezas clave para el desmantelamiento y arresto de los miembros de la Red Avispa en 1998. Desde su llegada a Estados Unidos, tras protagonizar un simulacro de salida ilegal con el apoyo de la base de Tropas Especiales de Jaimanitas, al oeste de La Habana, la pareja se puso en contacto con las autoridades del FBI para confesar su encomienda como agentes enviados por el gobierno cubano.

De manera que todo el despliegue, movimientos y contactos de los más de 20 agentes y oficiales de la red estuvieron monitoreados por el FBI desde la arrancada de sus acciones operativas en territorio estadounidense.

Sin embargo, esa evidencia fundamental ha quedado sepultada hasta ahora por la historia contada sobre la Red Avispa y por la desaforada campaña internacional que desplegó el régimen cubano a favor de los llamados "Cinco Héroes Prisioneros del Imperio", la etiqueta con que la propaganda castrista reclamó la liberación de los espías condenados a largas sentencias a prisión en el 2001.

Veintiún años después, el rumbo de los acontecimientos no podía ser más desconcertante para Levy. Los cinco sentenciados en el caso están de vuelta en Cuba, condecorados y catapultados como patriotas. Tres de ellos fueron liberados sin cumplir sus condenas por la administración de Barack Obama como parte del proceso de normalización de relaciones con el régimen de Raúl Castro, el 17 de diciembre de 2014. Una acción que el ex agente no vacila en calificar de "un acto antiamericano".

Pero el más reciente aldabonazo de la distorsión propagandística lo ha marcado la película Wasp Network, dirigida por el laureado realizador francés Olivier Assayas y con estrellas como Penélope Cruz, Gael García, Edgar Ramírez y Ana de Armas en los papeles protagónicos. El filme, basado en el libro Los últimos soldados de la Guerra Fría (2012), del periodista brasileño Fernando Morais, se acaba de presentar con amplia resonancia publicitaria en los festivales de Venecia, Toronto y Nueva York, y pronto escalará a los circuitos comerciales internacionales.

"Una farsa, una escandalosa farsa con alfombra roja", dice Levy en entrevista exclusiva con CiberCuba.

El lanzamiento de Wasp Network y de otro filme en proceso en Canadá sobre la Red Avispa, con la anuencia del gobierno cubano, le ha motivado a concluir su libro Nadie me lo contó, un relato testimonial sobre la Red Avispa y el espionaje cubano en Estados Unidos que se publicará próximamente.

Fallos al descubierto

¿A qué atribuye que tanto el discurso oficial del régimen cubano sobre los cinco espías como los libros, los abogados defensores, los supuestos expertos sobre el tema, han obviado o se hacen de la vista gorda respecto al decisivo papel que usted tuvo en el caso?

Creo que tiene que ver con el hecho de que la captura de la Red Avispa demostró demasiados fallos en el sistema de inteligencia del régimen cubano, lo que era resultado también del desmantelamiento del MININT que se produjo tras los casos de Arnaldo Ochoa y José Abrantes en 1989. Los altos jefes y personal de las FAR irrumpieron en el MININT y a los antiguos jerarcas de la DI eso no les hacía ninguna gracia. Los mismos intentos fallidos de nuestra salida ilegal por mar evidenciaron la descoordinación que había entre el equipo de preparación, las Tropas Especiales y las Tropas Guardafronteras.

¿No será porque Fidel Castro se vanagloriaba de haber entregado información confidencial a una delegación del FBI que invitó a La Habana en junio de 1998, cuando en realidad el FBI sabía de antemano de esos informes?

Eso también pesa para la historia oficial que Cuba quiere dejar establecida para el futuro. Es parte de las fallas del MININT que quedaron al descubierto. Fidel Castro mandó una carta con Gabriel García Márquez a Bill Clinton para alertarlo de las supuestas actividades terroristas de los exiliados que había detectado su red. Todo eso estaba ya en manos del FBI. Lo más lamentable es que el gobierno cubano haya impuesto una versión diferente para proteger el papelazo de Fidel Castro, y mucho peor que los medios internacionales, los periodistas y los cineastas se la hayan comprado sin un mínimo cuestionamiento.

¿Ha visto la película de Olivier Assayas sobre la Red Avispa?

No, pero he visto el circo que se ha armado durante las presentaciones. Conozco el libro en el que se basó y con eso me basta. Una película salida de ese libro no puede ser otra cosa que una colección de mentiras.

El libro de las omisiones

Es sencillamente ridículo. El libro de Morais fue hecho con el visto bueno de la Seguridad cubana, auspiciado y autorizado por el gobierno cubano. No lo digo yo, lo cuenta el autor al final del texto, donde agradece a varios colaboradores en Miami, por cierto, algunos de ellos insertados en los medios periodísticos locales. ¿Puede esperarse acaso alguna veracidad cuando se parte de las versiones manipuladas de los hechos? Lo curioso es que han entregado esas producciones cinematográficas a realizadores extranjeros, porque así las mentiras pueden cobrar alguna atención internacional en bocas ajenas, para que el mentiroso habitual que es Cuba no sea el emisor directo. Una burla. ¿Qué trabajo de investigación pudo hacer Morais con la información que Cuba le autorizó a usar?

¿Cuál es su principal cuestionamiento a la investigación de Morais?

Morais no hizo más que recolectar la información pertinente para complacer el relato oficial del gobierno cubano. Él dice haber tenido acceso a todo la documentación del caso, de la mano de sus ayudantes aquí en Miami. No se explica entonces la omisión de las evidencias del expediente de la fiscalía con mensajes entre los oficiales ilegales y la dirección de la DI, en las cuales queda al descubierto que las prioridades de la red eran obtener información del Comando Sur, penetrar bases militares en la Florida, identificar lugares vulnerables para introducir armamento en territorio de Estados Unidos, organizar sabotajes para prender fuego a hangares de avionetas y otras actividades nocivas a la seguridad nacional de Estados Unidos. El cuento de que la red vino a neutralizar a los exiliados cubanos es imposible de digerir cuando se leen esos documentos.

Tal pareciera que esos documentos pasaron al olvido...

Sí. Es triste que incluso mucha gente honesta se haya tragado el cuento del papel protector de la red. Creo que la lectura de estos documentos es una asignatura pendiente para el propio pueblo cubano, que es víctima de la tergiversación y la censura sobre este caso.

Cuando se publica la primera edición del libro de Morais, en 2012, hacía dos años que su caso era ya público en los medios de Miami. ¿Cómo es posible que una investigación pretendidamente exhaustiva pueda permitirse una omisión tan chapucera?

Es lo que yo me pregunto también y es una interrogante que la prensa internacional debería pasarle a Morais. Estamos hablando de un periodista investigador de larga trayectoria y no creo que sus "asesores" en Miami estuvieran al margen de mi existencia. La página 90 de la edición cubana es como para que el libro se nos caiga de las manos. Allí se dicen cosas como que un "espeso e impenetrable secreto" permanece sobre cómo fue descubierta la red, que en el Departamento de Seguridad del Estado le juraron que "no disponen de ningún dato para ayudar a desentrañar el misterio", que no hay indicios de que hubiera "un traidor entre ellos", y que "se puede afirmar con seguridad que la organización operó sin ser descubierta por las autoridades norteamericanas"... Me cuesta trabajo creer que fue una ingenuidad del autor.

El agente invisible

Pero no solo es la película de Assayas, sino que está en camino otro filme a partir del libro La verdadera historia de los Cinco cubanos (2013), del canadiense Stephen Kimber, con participación de las productoras Pictou Twist Pictures y Picture Plant, de Nueva Escocia, y Conquering Lion Pictures, de Toronto, en colaboración con el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC). ¿Lo contactaron en algún momento para esos libros o acaso para los guiones cinematográficos?

No. Como para Cuba no existo, para los repetidores de la versión oficial, tampoco. Eso es una práctica común del régimen. No me extraña en lo absoluto. El libro de Kimber es una carnada del mismo saco. Kimber fue un ferviente admirador de los Cinco y se dejó encandilar por la historia que le contaron después de una visita a La Habana. Vino a Miami, estuvo en Washington y recibió el visto bueno para entrevistar a los espías en prisión. Se convirtió en activista pidiendo que los liberaran. René González, uno de los espías condenados, se carteaba con él y declaró que el libro era alentador para la causa de ellos. No hace falta poner una palabra más para reconocer por dónde van los tiros. He leído que tienen ya $7 millones de dólares para comenzar los rodajes, así que el segundo episodio de esta farsa con alfombra roja está en camino.

¿Cree que su libro logre descorrer el velo de distorsión que encubre la verdad sobre la Red Avispa?

No tengo muchas esperanzas, porque la maquinaria propagandística de Cuba es poderosa. Pero tenía la necesidad de contar la verdadera historia de este proceso para sentirme bien conmigo mismo y dejar un testimonio para el futuro. Es lo que se piensa a los 71 años. Ojalá haya algún emprendedor que se anime a realizar la película del desagravio.

Repasemos los hitos de esta historia incompleta. ¿Cómo recuerda el momento en que el FBI decide desmantelar la red el 12 de septiembre de 1998?

Tengo aún frescos esos recuerdos. Esa mañana recibimos una llamada de los oficiales del FBI que estaban a cargo del caso para que Ivette y yo nos presentáramos a las 9 a.m. en el parque Amelia Earhart, en Hialeah, para recibir una información importante. La noticia nos dejó atónitos. Diez de los integrantes de la red habían sido arrestados en un operativo especial durante esa madrugada. Nunca pensé que iban a desmantelar la red. El criterio es que siempre vale más tener controlado a un agente en la calle que apresarlo, pues se pierde una fuente confiable de información al alcance de la mano. Lo importante en materia de inteligencia es que el enemigo no sepa lo que tú sabes.

Una acción antiamericana

¿Cómo asimiló usted la decisión de la administración Obama de liberar a los espías Gerardo Hernández, Ramón Labañino y Antonio Guerrero en 2014? ¿Se imaginó alguna vez un desenlace semejante?

No me sorprendió del todo, porque hacía rato que estaban sonando las piedras en el río. Fue evidente la ofensiva en las páginas de The New York Times y otras publicaciones para preparar el terreno ante la opinión pública. Nada de eso era gratuito y se veía venir algo. Pero cuando me enteré por las noticias, sentí una profunda frustración que se tornó en decepción.

¿Cuáles son sus reproches contra este canje negociado por la administración Obama para lograr la excarcelación del contratista Alan Gross?

Durante todo el proceso que estuvimos trabajando conjuntamente con el FBI, hubo momentos personales de mucha tensión e incertidumbre. No sabíamos que iba a ser de nuestras vidas, si nos acogíamos al plan de testigos protegidos, si declarábamos en el juicio de los cinco acusados… Pensé que nuestra integridad pudiera estar en peligro si los soltaban, pero siempre tuvimos el respaldo de los agentes del FBI que nos tranquilizaban y nos decían que no nos preocupáramos, que este era un país de leyes y no debíamos temer. Cuando supe de que los tres estaban en Cuba, y que se llegó al extremo de organizar una operación secreta para que la esposa de Gerardo Hernández saliera embarazada, un individuo que estuvo vinculado al asesinato de cuatro pilotos de Hermanos al Rescate, pues no podía tener menos que un gran resentimiento contra el presidente Obama, que no me gustó nunca y después de esto, mucho menos. La frustración del 17-D fue enorme, porque lo percibí como un acto antiamericano.

(Mensajes desclasificados por el FBI como evidencias en el caso de la Red Avispa. En estas páginas la jefatura de la DI orienta a los espías prender fuego a un hangar de Hermanos al Rescate en Opa-Locka y hacerlo aparecer como una autoagresión de la organización.) 

Además de la decepción, ¿tiene algún temor desde entonces?)

A estas alturas ya he dejado de sentir temor, pero no le he quitado el pie a la preocupación. A partir de ese día he tomado precauciones adicionales. No estoy desprevenido. Solo hay que ver los noticieros locales para comprender lo fácil que aquí en Estados Unidos, diariamente, un auto se desvía y mata a un transeúnte o una bala perdida termina con una vida. La mano de Cuba es larga y un atentado puede enmascararse de diversas formas. Y no vivo en una campana de cristal. El régimen cubano no suele olvidar a sus enemigos. El daño que puedan hacernos en el futuro no es una opción a descartar.

Pero usted se ha decidido a contarlo todo en su libro. Aunque ha pasado tiempo, el tema ha vuelto a cobrar actualidad. ¿Cree que pueda sufrir represalias?

Justamente, la escritura de este libro es una necesidad de contar mi verdad en primera persona, pero no paso por alto que resulta un exorcismo temerario. Lo único que trato de decir es que si después de su publicación nos sucede algo, a mí o a mi esposa, podemos seguir tras el rastro de las causas. Una de las cosas que aprendí por boca de los propios oficiales y preparadores de la Inteligencia cubana es que en este giro las casualidades no existen. Ellos insistían mucho en eso durante el proceso de entrenamiento que recibimos allá.

Espías bajo control

Desde la perspectiva del trabajo de contrainteligencia que generó su cooperación con el gobierno de EEUU, ¿qué considera lo más significativo de la labor que ustedes cumplieron?

Nunca en la historia del diferendo entre Cuba y Estados Unidos se había podido capturar a un oficial ilegal en territorio norteamericano, es decir, oficiales de inteligencia con identidad falsa, usurpando nombres de personas nacidas y fallecidas en este país. En esta ocasión se capturaron tres. Pero además, con la información que suministramos mi esposa y yo, no solo se pudo mantener bajo control y desarticular la Red Avispa, sino identificar y neutralizar a muchos agentes o colaboradores que entraron en contacto con ellos desde 1994. Observa nada más la lista de personas investigadas, detenidas y encausadas por vínculos ilegales con Cuba hasta comienzos de la década del 2000. Los miembros de la jefatura de la Red Avispa viajaban constantemente a Nueva York para reunirse con oficiales legales y llevar documentación con destino a la DI, que se enviaba a través de la Oficina de Cuba en Naciones Unidas. Es obvio que Estados Unidos no tiene capacidad para seguirles la pista a todos los funcionarios cubanos que trabajan en territorio norteamericano, pero si un oficial ilegal se reúne con ellos ya es razón para ponerlo en el radar de vigilancia.

¿Cuáles pudieron ser casos derivados de su contribución?

Por ejemplo, el caso de Mariano Faget, alto funcionario de Inmigración en Miami. Faget se reunió con un funcionario cubano que anteriormente se había reunido con un miembro de la Red Avispa. Y así se le hizo el seguimiento al oficial legal que vino hasta Miami. En esa cadena de asociaciones figuran también los casos de los profesores de FIU, Carlos Álvarez y Elsa Prieto, del ex subsecretario de Defensa y académico Alberto Coll, y posiblemente del matrimonio Walter Kendall y Gwendolyn Myers, que fueron capturados tras espiar para Cuba por 30 años. Un número sin precedentes de personas fueron encausadas o expulsadas por actividades de espionaje en esa etapa. Desconozco si el control del FBI sobre actividades de inteligencia relacionadas con Cuba ha mermado después de la desarticulación de la red, pero obviamente hay menos acciones judiciales e información pública sobre el tema.

Usted estableció contacto con el FBI antes de conectarse con Gerardo Hernández, el jefe de la red, a su llegada a EEUU. ¿Cómo se produjo esa determinación?

Fue a principios de diciembre de 1993. Yo trabajaba en el control de los parqueos en el Four Ambassador, en el área de Brickell. El FBI iba con frecuencia allí para monitorear quién entraba y salía de ese lugar, donde confluía gente metida en delitos graves de armas y drogas. Había establecido una relación de trabajo con la gente del FBI que venía a pedir los récords de entrada y salida, y aproveché una de esas visitas para decirles que yo tenía información de Cuba que podía interesarles. Tuvimos una primera reunión en un Denny’s de Hialeah y luego empezó todo el proceso de polígrafo, información biográfica, entrevistas, durante meses. Desde diciembre de ese año yo debía hacer el contacto con la red según lo planificado en Cuba, y estuve yendo dos veces al mes al lugar acordado y no sucedía nada. Ya estaba casi apenado con la gente del FBI, cuando finalmente sucedió el encuentro con Gerardo, en mayo de 1994.

Para su rápida integración a la vida en Estados Unidos usted tenía a favor el dominio pleno del inglés. ¿Dónde lo aprendió?

Mi padre era nacido en Jamaica y mi madre profesora de Inglés. Desde niño hablé inglés en mi casa. Tenía dos tíos pastores bautistas, que vivían en Estados Unidos. En 1958 vine con mis padres de vacaciones a este país, y en 1960 visité al tío que vivía en New Orleans y luego fuimos por carretera hasta el estado de Illinois para participar en un campamento religioso de verano.

La vida de los otros

¿Qué actividades ustedes hicieron por orientación del jefe de la red?

No hicimos realmente casi nada. El trabajo era penetrar organizaciones del exilio y me asignaron a los congresistas cubanoamericanos, a buscar información sobre sus actividades y su vida personal que pudiera ser usada contra ellos. La red tenía como prioridad penetrar instituciones del gobierno federal, instalaciones militares, el correo, oficinas de los legisladores, departamentos de policías, los gobiernos locales, los comisionados... Por los pocos resultados, primero Hugo Soto, que escapó luego a Cuba, y Labañino nos presionaron y amenazaron con retornarnos a Cuba.

¿Qué papel jugó Héctor Pesquera, por entonces jefe del FBI en Miami, en el caso de la Red Avispa?

Si Pesquera no hubiera estado al frente del FBI en Miami la historia de la Red Avispa fuera otra. Él mismo ha revelado que había una oposición muy fuerte desde los niveles de Washington a encausar a los agentes cubanos. Pesquera jugó un papel de liderazgo de primer orden buscando hacer justicia. Estuvo al tanto de nosotros, se preocupó por nuestra seguridad, por las condiciones nuestras, los problemas personales y familiares que nos traía nuestra decisión. Pesquera se involucró de lleno en este caso y demostró ser un individuo humano, justo y sensible. Hay cosas que tendremos que agradecerle a él y a mucha gente en el FBI, en especial a los agentes Carmen y Raúl, hasta el final de nuestras vidas. Lamentamos mucho la salida de Pesquera de la jefatura del FBI de Miami.

¿Cuál fue el punto de giro en la labor de cooperación de ustedes con el FBI?

El derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate en 1996 . Después de ese momento nos cambiaron los agentes del FBI que nos atendían y comenzaron a escuchar más atentamente lo que teníamos que contar.

(Mensajes desclasificados por el FBI como evidencias en el caso de la Red Avispa. En estas páginas la jefatura de la DI orienta a los espías prender fuego a un hangar de Hermanos al Rescate en Opa-Locka y hacerlo aparecer como una autoagresión de la organización.)

¿Qué pasó con ustedes luego de la captura o estampida de los miembros de la red? ¿Trató la Inteligencia cubana de contactarlos?

Sí, tuvimos varios contactos por vía telefónica que, por supuesto, eran de conocimiento del FBI. La DI nos instaba a abandonar Estados Unidos vía México, donde habría gente esperándonos para facilitarnos el retorno a Cuba. Nuestra estrategia fue darle larga al asunto argumentando que estábamos bajo vigilancia. Hasta que finalmente se esfumó esa comunicación.

La hora más difícil

¿Qué momento fue el más difícil durante todo el proceso judicial de los Cinco?

Cuando se nos planteó la posibilidad de que fuéramos como testigos al juicio. No queríamos exponernos, pues habíamos decidido no aceptar el programa de Protección de Testigos (Witness Protection). Teníamos información de cómo era la vida de los testigos protegidos, habíamos leído y visto filmes sobre eso, y no nos parecía la mejor opción para nosotros y nuestra familia. Hoy no nos arrepentimos de la decisión que tomamos. Agradezco al FBI la consideración que tuvo con nosotros y, especialmente, la deferencia que tuvo Pesquera hacia nuestra petición.

¿Cree usted que la red cometió errores derivados de la jefatura de la DI?

Sin dudas. En nuestro caso particular, los errores fueron enormes desde la etapa de preparación y creo que el desenlace de la red se debe a esas pifias. Por ejemplo, yo conocía a Hugo Soto desde el preuniversitario de la Víbora, en La Habana. Su madre fue profesora mía en la Secundaria Básica. Después ambos habíamos sido colegas de trabajo en el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP). Ivette conocía a la madre de Gerardo Hernández, que a la vez conocía al hermano de Ivette. En labores de inteligencia eso no puede suceder, y menos si vienes a otro país a operar. Y el jefe de nuestra preparación confió demasiado en nosotros. Fueron fallas garrafales.

¿Considera que la forma en que operaba la red aquí también fue deficiente?

Obviamente. Muchos de ellos se creían que estaban en Cuba. No hacían contrachequeo, no se revisaban adecuadamente los lugares, estaban muy confiados. Todo evidenció un trabajo malísimo.

De los miembros de la red, ¿cómo recuerdas a los que tuvieron contactos con ustedes?

A Hugo Soto me unía una vieja relación de juventud y eso ayudó a una mejor relación de trabajo, aunque Ivette tuvo varios encontronazos con él. Hugo Soto me contó muchas cosas que quizás no debía como las armas que transportó desde México para el atentado a Luis Posada Carriles en Guatemala, en 1990. Él me pidió incluso acompañarle al rastreo de Jorge Mas Canosa, quien visitaba una casa en un islote de los Cayos frecuentemente. De Gerardo Hernández, a quien nunca nos imaginamos como jefe de la red, debo decir que fue una persona cordial y comprensiva con nosotros. Fue muy desagradable saber que estuvo involucrado en los preparativos para el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate. El más peligroso de todos nos parecía Labañino, que era un déspota, un tipo violento, arrogante, y estuvo encargado de la penetración del Comando Sur, además de que se mantuvo operando contra la base de la fuerza aérea de Mac Dill, en Tampa, donde se controla el tráfico aéreo militar de Estados Unidos hacia y desde Centro, Suramérica y el Caribe.

Advertencia: Evitar Hialeah

¿Dónde se realizaban los contactos entre ellos y ustedes?

El primer contacto mío fue con Gerardo en un K-Mart de North Miami. Luego nos reuníamos por separado en diferentes lugares como Bayside, una pizzería en Miami Beach, en la Biblioteca de Miami Dade, en Coconut Grove.

¿Algún lugar que no se recomendaba nunca?

Hialeah. El temor a Hialeah era que encontráramos por allí a alguien que nos conociera de Cuba y pudiera identificarnos. Había una especie de alergia con Hialeah.

De las más de 3 000 páginas de mensajes de la red y otros documentos que permanecen clasificados, ¿qué información sensible es la que se protege aún?

No mucho más de lo que ya se conoce, tal vez puedan comprometer a alguna gente. Debe haber muchas páginas que son con referencia al trabajo de Ivette y mío.

¿Usaban ustedes seudónimos para el trabajo con el FBI, diferentes a los de Ariel y Laura que tenían para la inteligencia cubana?

Sí, pero prefiero no revelarlos.

Una gran ironía

¿Le gustaría hacer una película con su testimonio y su libro?

No estaba en mis planes, pero es una ventana que dejo abierta.

¿Qué le provoca este epílogo de los espías cubanos convertidos en directores de centros académicos y tres de ellos investidos como diputados de la Asamblea Nacional?

Realmente, trato de evitar esas noticias. Prefiero no saber nada. Pero es una gran ironía. Porque todos siguen en las mismas funciones para las que fueron preparados. Gerardo es el vicerrector del Instituto Superior de Relaciones Internacionales (ISRI), que es un lugar donde estudian y captan a futuros oficiales de inteligencia. Fernando González preside el ICAP, que es un organismo pantalla de la inteligencia cubana. Labañino es vicepresidente de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba, habla en eventos añorando los tiempos de la Unión Soviética e insistiendo en el papel del Partido Comunista y contra la propiedad privada. Cuba sigue manejándolos como sus peones.

¿Siente que todo lo que usted hizo fue en vano?

Es frustrante después del sacrificio que representó para nosotros. Pero siento que hice un servicio a la seguridad nacional de Estados Unidos y al futuro de Cuba.

ANEXO: Relación de los miembros identificados de la Red Avispa

LOS CINCO ESPÍAS CONDENADOS
  1. Gerardo Hernández Nordelo. Oficial ilegal y jefe de La Red Avispa. Alias Manuel Viramontes, Giro, Giraldo, Daniel Cabrera. Graduado del Instituto de Relaciones Internacionales (ISRI) de La Habana. Residió en North Miami Beach. Condenado a dos cadenas perpetuas más 15 meses. Liberado por orden presidencial el 17 de diciembre de 2014. Actualmente es vicerrector del ISRI y diputado a la Asamblea Nacional.
  2. Fernando González Llort. Oficial ilegal y sustituto de la jefatura de la red. Alias Rubén Campa, Vicky, Camilo, Oscar. Graduado del ISRI. Residió en Hollywood, Florida. Condenado a 19 años, sentencia reducida a 17 años y nueve meses. Liberado el 27 de febrero de 2014. Actualmente es presidente del ICAP y diputado a la Asamblea Nacional.
  3. Ramón Labañino Salazar. Oficial ilegal. Graduado de Economía. Alias Luis Medina, Allan, Johnny, Oso. Graduado de Economía. Residió en Hollywood, Florida. Condenado a cadena perpetua más 18 años, sentencia reducida a 30 años. Liberado por orden presidencial el 17 de diciembre de 2014. Actualmente es vicepresidente de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba y diputado a la Asamblea Nacional.
  4. René González Schwerert. Agente. Alias Castor, Iselin. Piloto e instructor de vuelo. Residía en Kendall, Miami-Dade. Condenado a 15 años. Liberado el 7 de octubre de 2011 con tres años de probatoria. Renunció a su ciudadanía estadounidense y se quedó a vivir en Cuba en 2013. Actualmente es vicepresidente de la Sociedad Cultural “José Martí”.
  5. Antonio Guerrero Rodríguez. Agente. Alias Lorient, Rolando González Díaz. Graduado de Ingeniería en Construcción de Aeródromos en la Unión Soviética y experto en explosivos. Residía en Big Pine Key, Florida. Condenado a cadena perpetua más 10 años, sentencia reducida a 21 años y 10 meses. Liberado por orden presidencial el 17 de diciembre de 2014. Actualmente es vicepresidente de la Organización Superior de Dirección Empresarial de Diseño e Ingeniería de la Construcción.

(Los cinco espías cubanos junto a Fidel Castro y Dalia Soto del Valle)

MIEMBROS DE LA RED QUE COOPERARON CON EEUU
  1. Edgerton Ivor Levy. Agente. Alias Ariel. Profesor de Historia de Cuba de la Facultad de Filosofía e Historia de la Universidad de La Habana. Esposo de la agente Ivette Bermello. Residió en Miami. Asignado a la penetración de organizaciones del exilio y al seguimiento de los congresistas Ileana Ros-Lehtinen y Lincoln Diaz-Balart. Cooperó con el FBI desde su llegada a EEUU en 1993. No se acogió al programa de protección de testigos y permaneció con identidad propia (Hiden in the Open).
  2. Eva Ivette Bermello. Agente. Alias Laura. Profesora de Historia de Cuba de la Facultad de Filosofía e Historia de la Universidad de La Habana. Esposa del agente Edgerton Levy. El matrimonio era identificado como “Arlau”. Residió en Miami. Asignada a la penetración de organizaciones del exilio. Cooperó con el FBI desde su llegada a EEUU en 1993. No se acogió al programa de protección de testigos y permaneció con identidad propia (Hiden in the Open).
  3. Alejandro Alonso. Agente. Alias Franklyn. Residente en Miami. Asignado a la vigilancia de unidades militares y del Movimiento Democracia. Condenado a 7 años. Cooperó con el FBI al ser arrestado y se acogió al programa de testigos protegidos.
  4. Linda Hernández. Agente. Alias Judith. Esposa del agente Nilo Hernández Mederos. Asignada a contactar a ex empleados de la Marina de Guerra de EEUU con fines de reclutamiento y penetrar la organización Alpha 66. Espió la Base Aérea de Homestead y también envió miles de cartas anónimas contra figuras políticas en EEUU. Residente en Miami. Condenada a 7 años. Cooperó con el FBI al ser arrestada y se acogió al programa de testigos protegidos.
  5. Nilo Hernández Mederos. Agente. Alias Manolo, Nicolo. Esposo de la agente Linda Hernández. El matrimonio era identificado como “Los Juniors”. Asignado a penetrar la CAMACOL y Alpha 66. Residente en Miami, donde estableció una empresa de exportación y venta de computadoras y equipamiento médico. Condenado a 7 años. Cooperó con el FBI al ser arrestada y se acogió al programa de testigos protegidos.
  6. Joseph Santos Cecilia. Agente. Alias Mario. Esposo de la agente Amarilys Silverio García. Profesor de Ingeniería y Computación en la Universidad Central de Las Villas, en Santa Clara. Residente en Miami. Asignado a penetrar en Comando Sur, para lo cual laboró como empleado de una empresa de alimentos cercana al área militar en Doral. Condenado a 4 años. Cooperó con el FBI al ser arrestada y se acogió al programa de testigos protegidos.
  7. Amarilys Silverio García. Agente. Alias Julia, Margot. Esposa del agente Joseph Santos Cecilia. El matrimonio era identificado como “MaJu”. Profesora de Matemática y Computación en la Universidad Central de Las Villas. Residente en Miami. Asignada a la penetración del Comando Sur. Condenada a 3 años y medio. Cooperó con el FBI al ser arrestada y se acogió al programa de testigos protegidos.
  8. George Gari. Agente. Alias Luis. Esposo de la agente Marisol Gari. Entrenado como especialista en explosivos, armas, fotografía de micropunto, técnicas de vigilancia y comunicaciones. Residió en Miami y Orlando. Asignado a espiar la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA) y a infiltrar la base militar Mac Dill de la Fuerza Aérea de EEUU, en Tampa. Funcionó como mensajero entre Miami y Nueva York. Condenado a 7 años. Cooperó con el FBI al ser arrestado y se acogió al programa de testigos protegidos.
  9. Marisol Gari. Agente. Alias Margot. Esposa del agente George Gari. Empleada federal del Servicio Postal de EEUU. Residió en Miami y Orlando. Asignada a interceptar correspondencia de la FNCA. Condenada a 3 años y medio. Cooperó con el FBI al ser arrestada y se acogió al programa de testigos protegidos.
ESPÍAS QUE HUYERON O REGRESARON A CUBA
  1. Hugo Soto. Oficial ilegal. Alias Horacio, Roco, Ricardo Villarreal. Graduado de Historia. Oficial de la DI con numerosos servicios en el exterior. Encargado de supervisar la base aérea de Key West y seguir a Jorge Mas Canosa. Inició los planes de penetración del Comando Sur que luego prosiguió el oficial Labañino. Residió en Normandy Isle, Miami Beach. Regresó a Cuba en 1998.
  2. Alberto Manuel Ruiz. Oficial ilegal. Alias Albert, Manny, A-4. Oficial de la DI y jefe de la Red Avispa antes de la llegada de Gerardo Hernández a EEUU. Residió en Miami. Encargado de supervisar la penetración de la base aérea de Key West. Participó junto al agente Juan Pablo Roque en la elaboración del plan que terminó con el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate. Regresó a Cuba.
  3. Remigio Luna. Oficial ilegal. Alias Marcelino, Remi, El Abuelo. Oficial de alto rango en la DI. Residió en Miami. Asignado junto al oficial Horacio para designar fechas apropiadas y el plan de vuelo de las avionetas de Hermanos al Rescate, sin que la escuadrilla incluyera miembros de la red de espionaje. Regresó a Cuba.
  4. Juan Pablo Roque. Agente. Alias German. Teniente Coronel de las Fuerzas Armadas de Cuba y piloto de combate de aviones Migs, entrenado en la Unión Soviética. Residió en Miami. Esposo de la exiliada cubanoamericana Ana Margarita Martínez, a quien usó como parte de su plan de camuflaje. Sirvió al FBI como agente doble, pero sin informar sobre la Red Avispa. Asignado a penetrar y monitorear las actividades de Hermanos al Rescate. Escapó a Cuba el 23 de febrero de 1996, un día antes del derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate. A su regreso fue presentado por los medios oficiales como un decepcionado del exilio de Miami. Actualmente está desempleado.
  5. Daniel Rafuls Pineda. Agente. Alias José. Graduado de la Escuela Militar “Camilo Cienfuegos” y profesor de la Escuela Interarrmas “General Antonio Maceo”. Realizó estudios de Comunismo Científico en la Unión Soviética. Esposo de la agente Vivian Sabater. Residió en Miami. Asignado a penetrar medios académicos y círculos intelectuales. Trabajó como empleado del restaurante El Botín y participó en programas de Radio Martí. Escapó a Cuba en 1998. A su regreso, fue presentado como “héroe de la revolución”. Fungió como miembro de la Asamblea Provincial del Poder Popular en La Habana y como diputado a la Asamblea Nacional. Se doctoró en Ciencias Políticas y actualmente es profesor de Teoría Sociopolítica en la Universidad de La Habana.
  6. Vivian Sabater. Agente. Alias Tania. Profesora de Materialismo Dialéctico en la Facultad de Filosofía e Historia de la Universidad de La Habana. Esposa del agente Daniel Rafuls. El matrimonio era identificado como “Los Pepe”. Residió en Miami, donde trabajó como maestra sustituta en Kinloch Park Elementary. Asignada a penetrar medios académicos y círculos intelectuales Escapó a Cuba en 1998. Fue presentada como “heroína de la revolución”. Se incorporó nuevamente a la docencia universitaria en la Universidad de La Habana.
  7. Sanyo o SY-95. Agente. No se identifica su nombre real en los documentos desclasificados. Se menciona su incorporación a la red en los informes de los oficiales legales. Presuntamente escapó a Cuba.

MIEMBROS DE LA RED QUE FUERON DEPORTADOS A CUBA
  1. Olga Salanueva Arango. Agente. Alias Ida. Graduada de Ingeniería Industrial. Esposa del agente René González. Residió en Kendall, Miami-Dade. Entrenada como operadora de radio para labores de espionaje. Deportada a Cuba en 2000.
  2. Juan Emilio Aboy. Agente. Alias Gabriel. Buzo profesional. Residió en Miami. Trabajó como buzo profesional en una base naval cerca de Arlington, Virginia, y en la planta nuclear de Turkey Point, en Homestead, Deportado a Cuba en 2005.
MIEMBRO DE LA RED QUE PERMANECIO EN CUBA
  1. Adriana Pérez O’Connor. Agente. Alias Bonsai. Graduada de Ingeniería Química. Esposa del oficial ilegal Gerardo Hernández Nordelo. Entrenada en comunicaciones, pero no llegó a viajar a EEUU. Fue diputada a la Asamblea Nacional del Poder Popular. Actualmente trabaja en el Centro de Investigaciones de la Industria Alimentaria. Alquila su casa original a través de la firma Airbnb.

OFICIALES LEGALES ENCARGADOS DE ATENDER A LA RED
  1. Eduardo Martínez Borbonet. Primer Secretario de la Misión de Cuba en Naciones Unidas (CMUN), en Nueva York. Expulsado por espionaje el 28 de diciembre de 1998. Entre 2011-2016 se desempeñó como embajador de Cuba en Nicaragua.
  2. Roberto Azanza Pérez. Tercer Secretario de la Misión de Cuba en Naciones Unidas. Expulsado por espionaje el 28 de diciembre de 1998.
  3. Gonzalo Fernández Garay. Consejero de la Misión de Cuba en Naciones Unidas. Expulsado por espionaje el 28 de diciembre de 1998.


Fuentes: Documentos desclasificados por el FBI, Fiscalía Federal del distrito Sur de Florida y artículos periodísticos relacionados con el proceso judicial de la Red Avispa.
******************

Ed Levy: La red Avispa en contra de la seguridad de los EE.UU.


**********
Hector Pesquera, máxima autoridad del FBI en el Sur de la Florida en aquel entonces, habla sobre la desarticulación de la Red Avispa de espionaje Castrista que operaba en los años 90s del pasado siglo XX en los EE:UU.

En silencio ha tenido que ser. La Respuesta
Parte I


Parte II


Parte III


Parte IV


Parte V


Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , ,


Para seguir leyendo hacer click aqui­ ...

viernes, febrero 03, 2023

José Luis Reyes: Los abogados de CRF I Limited demuelen los argumentos del régimen de Cuba en la conclusión del juicio en Londres

 
Tomado de https://diariodecuba.com

Los abogados de CRF demuelen los argumentos del régimen de Cuba en la conclusión del juicio en Londres

*******

DIARIO DE CUBA tiene acceso a los alegatos finales del proceso, cuya sentencia deberá conocerse dentro de algunos meses, según la jueza.

*******

(Imagen tomada de Internet  añadida por el Bloguista de Baracutey Cubano al artículo)

Por José Luis Reyes

Madrid

02 febrero 2023

La conclusión del juicio celebrado en la Sala Comercial del Tribunal Superior de Londres por la deuda del régimen de Cuba reclamada por el fondo de inversión CRF I deja en suspenso el caso hasta que se dicte sentencia.

De acuerdo con la jueza, Sara Cockerill, su veredicto para determinar si el demandante es un acreedor legítimo, algo que cuestiona la defensa de La Habana, podría demorar.

"No deben esperar oír de mí muy pronto", advirtió al término de la audiencia del jueves, según el reporte de AFP, con lo que podría suponerse que puede tardar meses en anunciar su fallo.

No obstante, documentos de la corte consultados por DIARIO DE CUBA permiten asomarse a los argumentos de las partes y, sobre todo, a cómo los abogados de CRF rebatieron las alegaciones del régimen cubano, que basó su defensa en desacreditar a su acreedor y el procedimiento por el cual consiguió hacerse con la deuda.

¿Es CRF I un "fondo buitre"?

Los abogados Jawdat Khurshid y Andrew Pearson, representantes de CRF, explicaron con pruebas cómo el fondo se hizo con la deuda cubana, que se remonta a 1982, adquiriéndola del Banco Industrial y Comercial de China (ICBC, por sus siglas en inglés), con décadas de negocios con La Habana.

En las evidencias documentales presentadas se explica la creación del fondo en 2011 bajo las leyes de Islas Caimán con el propósito de adquirir deuda de Cuba, a raíz de que Raúl Castro manifestara la intención del régimen de volver a los mercados de capitales renegociando la deuda externa que Fidel Castro decidió dejar de pagar a partir de 1986.

Según los documentos, CRF "gradualmente adquirió una cartera de deuda soberana cubana valorada en 188 millones de euros para el 31 de marzo de 2016, y en 1.200 millones para el 26 de noviembre de 2017".

"La mayor parte de esa cartera, y la parte que es relevante para este proceso, se liquidó mediante participación de riesgo en ICBC. Ese es un acuerdo común en el mercado de deuda soberana", indica el documento.

La suma reclamada en Londres es una fracción de esa deuda, pues deriva de acuerdos de préstamo entre el Gobierno de la Isla y los bancos europeos Crédit Lyonnais y L'Istituto Bancario Italiano, en los que el Banco Nacional de Cuba (BNC) actuó como garante entre 1982 y 1987, suma de la cual las autoridades no han dicho en qué la usaron.

Posteriormente, CRF envió cartas a Raúl Castro y a diversos funcionarios cubanos invitando al Gobierno a establecer negociaciones tal y como La Habana hizo con el Club de París, con quien reestructuró su millonaria deuda como una forma de recuperar la credibilidad crediticia internacional. A todas ellas se respondió con el silencio, argumentan.

No obstante, el Club de Londres fue creado a instancias de CRF para impulsar esa negociación. Su primer comunicado de prensa indicó que su propósito era buscar "un resultado justo y equitativo tanto para Cuba como para sus acreedores comerciales y se esforzará por trabajar constructivamente con la República de Cuba hacia ese fin... [El Club de Londres] cree que una reestructuración oportuna de las deudas comerciales de Cuba permitiría a Cuba acceder a un capital considerable de los flujos de los mercados internacionales, aumentando así su tasa de crecimiento del PIB".

Posteriormente, los inversores de CRF hicieron contacto con funcionarios del BNC para ponerse al día con esa institución como nuevo acreedor del Gobierno. 

En correos electrónicos compartidos por los abogados se prueba que el 13 de junio de 2019 Londa Caridad Martí, que en ese momento era la jefa del Departamento de Deuda Exterior del BNC, anunció a CRF: "Aceptamos en principio la cesión de ICBC a CRF I Limited y solicitamos que se nos proporcionen los documentos necesarios sobre CRF" y otros originales necesarios para acreditar la cesión de deuda de uno a otro acreedor, un procedimiento común en el mundo.

En noviembre del propio año, Raúl Eugenio Olivera Lozano, director de Operaciones del BNC, respondió a uno de los representantes de CFR: "Sí, confirmamos que CFR I Limited es ahora el nuevo poseedor registrado" de las posiciones de deuda. Una carta firmada por el funcionario, con copia a ICBC y el sello del BNC, dio por cerrado el acuerdo.

Olivera Lozano, acusado por los delitos de cohecho, entre otros, y condenado a 13 años de prisión por, según La Habana, ceder la deuda a CFR tras aceptar sobornos de ese fondo, es el chivo expiatorio del régimen para no hacerse responsable de los reclamos del acreedor.

Sin embargo, durante su declaración online en el juicio, el funcionario encarcelado dijo que actuó movido por "la confianza de hacer negocios durante años con el ICBC", por lo que no creía en ese momento que CRF fuera un "fondo buitre".

"En conclusión, el BNC consintió en su propio nombre a la cesión por ICBC a CRF de sus derechos y obligaciones y en virtud de los acuerdos y en nombre de Cuba a la cesión por ICBC a CRF de sus derechos" de deuda, algo que luego fue rechazado por La Habana.

¿El Gobierno de Cuba puede desentenderse de un acuerdo firmado por el BNC?

Otro de los argumentos de la defensa de La Habana es que el BNC quedó disuelto y sus funciones asumidas por el Banco Central de Cuba (BCC), lo que permitiría alegar que la cesión de deuda quedó sin efecto. 

Pero, como mostró la parte reclamante, si bien las autoridades cubanas sostienen que en virtud del Artículo 56 del Decreto Ley 192 de 8 de abril de 1999 (DL 192/1999) sobre la Administración Financiera del Estado se requería que el BNC obtuviera la autorización previa del Ministerio de Finanzas y Precios antes de dar su consentimiento a las asignaciones, así como haber recibido la aprobación del Consejo de Ministros de Cuba, ese argumento cojea.

"Esta alegación se presenta en circunstancias en las que los demandados han tenido que reconocer que no hay evidencia anterior de que alguna vez se haya solicitado o proporcionado autorización en relación con cualquiera de los cesiones de deuda soberana cubana que se han concluido a lo largo del décadas", apunta la defensa de CRF.

"Al igual que las acusaciones de soborno y conspiración para promover un esquema de corrupción, CRF sostiene que el punto basado en el DL 192/1999 ha sido planteado por los demandados por primera vez después de iniciado el presente proceso, en un intento de fabricar su defensa. Ello debe ser rechazado por la Corte de plano", subrayan.

Recuerdan los abogados de CFR que el BNC tenía la autoridad para consentir a nombre del Estado cubano la cesión de la deuda, como se hizo.

Y enfatizan que "los acuerdos de deuda relevantes, que se rigen por la Ley inglesa, establecen que los derechos y obligaciones de las partes en virtud de ellos pueden cederse a cualquier persona con el consentimiento previo del BNC, y dicho consentimiento no debe negarse injustificadamente".

"Además, dado que el BNC era responsable y tenía jurisdicción de conformidad con al artículo 7(ll) del DL 181/1998 para 'registrar, controlar, atender y tramitar' la deuda externa que Cuba (así como el BNC) había contraído con acreedores extranjeros antes de la creación del Banco Central de Cuba en 1997", los funcionarios que aprobaron el procedimiento "tenían autoridad para consentir la cesión de la garantía a nombre de Cuba".

Ello fue acreditado por el propio BNC en una carta de su Departamento de Deuda Externa a CFR que reza: "el BNC, por Decreto-Ley 181 del Gobierno de la República de Cuba suscrita el 23 de febrero de 1998, está obligado a mantener el registro, control, servicio y atención de la deuda externa del Estado cubano y la del Banco Nacional de Cuba, contraída con acreedores extranjeros. En este caso, dicho compromiso se refiere a las obligaciones contraídas antes de 1997, que incluyen nuestras obligaciones con usted".

"Por lo dicho anteriormente, cuando consentimos una cesión de la deuda nacional de Cuba en el mercado secundario, para efectos legales la confirmación del Banco Nacional de Cuba es suficiente para realizar la operación. El Ministerio de Finanzas y Precios actúa como garante de estas operaciones. No obstante, repetimos que para controlar dichas operaciones, nosotros, el Banco Nacional de Cuba, según consta en el mencionado Decreto-Ley 181, es la entidad autorizada para ceder las referidas deudas", enfatiza.

Y, subrayan los abogados de CRF, "dar su consentimiento para la cesión de la deuda heredada de un acreedor extranjero a otro no es un paso hacia la creación de una deuda pública. Es un paso dado en relación con una deuda preexistente".

La corte debe decidir

Los abogados del reclamante piden a la corte comercial de Londres que determine que el BNC, "en nombre propio y en representación de Cuba, consintió en la cesión de las deudas", y que luego "denegó injustificadamente su consentimiento", por lo que debe ser declarado responsable.

Ahora la decisión está en manos de la jueza. Y su veredicto podrá ser apelado, lo que augura una larga batalla legal. De CRF ganar el pleito, podrían abrirse nuevas reclamaciones de sumas vencidas e impagadas de La Habana, que le debe a medio mundo. Y este juicio ya le trajo mucha mala prensa, además de la atención de sus acreedores.

DIARIO DE CUBA revelará nuevos detalles de los manejos oscuros del régimen hechos públicos en el juicio en próximas entregas.

************

Cubanos por el Mundo

2 de febrero,2023

Andrés Alburquerque y su invitado el abogado Arnaldo M. Fernández: ¿Qué le espera al régimen cubano con el juicio en Londres? El abogado describe los escenarios posibles.  



Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , ,


Para seguir leyendo hacer click aqui­ ...