miércoles, mayo 31, 2023

Roberto Álvarez Quiñones: Cuba, sin 'revolución', tendría ahora 17 millones de habitantes.La población de Cuba bajó a 10,6 millones de habitantes, en 2022 murieron 24.695 más personas de las que nacieron, y emigra masivamente la fuerza de trabajo.

 



Tomado de https://diariodecuba.com/

Cuba, sin 'revolución', tendría ahora 17 millones de habitantes

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La población de Cuba bajó a 10,6 millones de habitantes, en 2022 murieron 24.695 más personas de las que nacieron, y emigra masivamente la fuerza de trabajo.

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Por Roberto Álvarez Quiñones

Miami

30 mayo 2023

En materia de población el contraste de la Cuba castrista con el resto del mundo y con la historia de la humanidad es enorme. Su población total, lejos de aumentar, desciende. Actualmente tiene 10,6 millones de habitantes, unos 740.000 menos que hace ocho años.

Para ojear las causas y consecuencias de esta crisis demográfica primero echemos un vistazo al carácter contranatura de esta hija legítima de la "revolución cubana".

Antes de "inventar" la agricultura, hace unos 12.000 años, los seres humanos eran cazadores y recolectores de frutas, granos y raíces. Se trasladaban de lugar para poder sobrevivir. La mayoría moría violentamente en disputas por áreas para recolectar frutos, o cazar. Era casi un milagro encontrar en alguna de aquellas tribus genésicas a un anciano de 33 o 35 años de edad.

Al obtener productos agrícolas fue que se pudieron asentar en territorios fijos. Emergieron las ciudades y las primeras expresiones de civilización (del latín civis, ciudadano, y civitas, ciudad), en Mesopotamia con la cultura sumeria (en Sumer, actual Irak y Kuwait) en China y Egipto, hace unos 7.000 años. Se considera civilizada una sociedad con escritura, gobierno, producción de excedentes alimentarios, urbanización y división del trabajo.

Pues bien, desde aquellas ciudades-Estados, convertidas luego en Estado-Nación (países), los pueblos no han dejado de crecer, pese a pandemias, desastres naturales, plagas, y guerras. En el año 35.000 A.C había en el mundo entre diez y 15 millones de habitantes. Al nacer Cristo había 300 millones.

Hoy somos 8.000 millones. En 2500 habrá 14.000 millones de habitantes y entonces la población global se estabilizará hasta empezar a disminuir. Así lo calculan los expertos de la ONU. O sea, que los seres humanos se multiplican en todas partes, mientras en Cuba ocurre lo contrario.

Cuba: 10,6 millones de habitantes, muchos menos que en 2015

Son varias las causas de esta crisis demográfica cubana, todas de origen político. Una de las más preocupantes es que hoy en la Isla mueren más personas de las que nacen. En 2022 hubo 95.403 nacimientos y 120.098 muertes. Fallecieron 24.695 más cubanos que los que nacieron. Son datos oficiales.

En 2015 Cuba tenía 11.339.894 habitantes (cifra oficial), y actualmente (a mediados de 2023), tiene 10,6 millones, según cifras oficiales y no oficiales, pues el régimen no resta a quienes emigran hasta dos años después de su partida. En resumen, hoy en la Isla hay 739.894 habitantes menos que hace ocho años.

En 2020, en plena pandemia, en Cuba hubo 112.439 defunciones y 105.038 nacimientos. Es decir, el número de muertes por encima de los nacimientos ha aumentado en 2021 y 2022. El total de habitantes bajó de 11.113.215 al finalizar 2021, a 11.089.511 de habitantes al cierre de 2022.

Pero esas cifras no cuentan a los emigrantes anuales, y hay que restarle unos 400.000 cubanos que emigraron en 2022 y los primeros meses de 2023. Y eso da los 10,6 millones de habitantes ya citados.

Para visualizar mejor el daño que esto causa a Cuba pongo un ejemplo. En 1958 Chile tenía 7,6 millones de habitantes y Cuba 6,6 millones. Hoy Chile tiene 19,4 millones de habitantes y Cuba 10,6 millones. El país austral duplicó a la población cubana.

Si aplicamos entonces las matemáticas, y si los Castro no hubiesen asaltado el poder, Cuba tendría hoy entre 16,8 y 17,4 millones de habitantes. Habría duplicado su fuerza laboral activa, produciendo de todo, y eficientemente (en el capitalismo la ineficiencia lleva a la quiebra).

Siendo hoy Cuba uno de los países más pobres del hemisferio occidental, resulta que tiene cada día tiene menos gente produciendo alimentos, bienes y servicios, y más ancianos y jubilados, niños y adolescentes que mantener.

Y ello ocurre en un país que antes del castrismo era uno de las tres más avanzados de América Latina, y un imán para atraer inmigrantes de todo el planeta, incluso de EEUU.

Las mujeres cubanas no quieren tener hijos para que pasen hambre

Otra de las causas de la crisis demográfica cubana es la muy baja tasa de fecundidad. Se estima mundialmente que cada mujer fértil debe tener como mínimo de 2,1 hijos para que la población de un país se reemplace a sí misma y no descienda.

Pero en Cuba, a golpe de "revolución socialista", la tasa de fecundidad oscila entre 1,7 y 1,8 hijos por mujer. En Guatemala es de 3,0 hijos por mujer; en Bolivia (2,9), Honduras (2,5), Panamá (2,5), Argentina (2,3), Perú (2,4), México (2,2), y en República Dominicana, 2,4 hijos por mujer.

La razón de la negativa de las mujeres cubanas a tener hijos es muy obvia: no quieren traerlos al mundo a pasar hambre y necesidades de todo tipo. Entre la imparable emigración masiva y el no reemplazo de la población Cuba está perdiendo el poco capital humano y el cada vez más escaso know-how que le queda. Se encoje la palanca que mueve al mundo: la población económicamente activa (PEA).

Y a propósito, es falso el argumento castrista de que una baja tasa de fecundidad es sinónimo de desarrollo. Es cierto que en las naciones desarrolladas las mujeres tienen menos hijos que en el resto del planeta. Según el Banco Mundial, en la Unión Europea la tasa de fecundidad es de 1,5, mientras que en África, es de 4,7, y en Asia es de 2,32 nacimientos por cada mujer.  Pero las naciones avanzadas disponen de una PEA amplia, muy productiva, pertrechada de alta tecnología, que genera recursos de sobra para hacer crecer la economía, sostener a quienes ya no trabajan, tener un alto nivel de vida, y para exportar en grande.

En la Cuba sometida por el castrismo-comunismo, al emigrar tantos hombres y mujeres en edad reproductiva y laboral, se acelera el envejecimiento de la población cubana y se reduce la PEA. Cuba es el pueblo que más rápidamente envejece en América Latina.

Eso genera una nefasta ecuación algebraica de relación inversamente proporcional: mientras crece la cantidad de ancianos y jubilados disminuye la cantidad de personas que trabajan para mantenerlos y producir los bienes y servicios que necesita el país. Resultado: la gente es cada vez más pobre y pasa hambre.

Sin castrismo, Cuba estaría recibiendo inmigrantes

Al reducirse la fuerza laboral del país, Cuba seguirá soltando los pedazos en la pura ruina. Eso es grave hoy, y lo será en el futuro. No habrá capital humano necesario para la futura reconstrucción del país en el poscastrismo. Además, hoy con menos gente trabajando, el Estado tiene menos recursos financieros y abandona todavía más a los jubilados y ancianos.

El colmo es que, de no ponerse fin a esta crisis demográfica de hechura socialista, el Banco Mundial proyecta que para fines de este siglo XXI en Cuba habrá solo 4,5 millones de habitantes, mientras que en Perú aumentarán de 33,2 a 51,8 millones, y Panamá pasará de 3,9 millones a 6,9 millones de habitantes. Y solo cito dos países de los que menciona el Banco Mundial.

Claro, eso en Cuba no va a ocurrir. Mucho antes la tiranía castrista será historia antigua. El problema es cuánto tiempo más durará la plaga devastadora que para perpetuarse más allá de Raúl Castro ya ha comenzado a entregar la Isla al imperialismo ruso que encabeza el zar Vladimir I.

Es una vergüenza que los jerarcas de la Unión Europea y Washington (Administración Biden), y la mayoría de los gobiernos e instituciones internacionales miren para otro lado y hagan concesiones a la pandilla que usurpa el poder en Cuba, en vez de presionarla y arrinconarla.

Conclusión: sin "revolución", en Cuba no solo no habría crisis demográfica, sino que estaría recibiendo inmigrantes, como antes de 1959. Su población no bajaría de 17 millones de habitantes que nada tendrían que ir a buscar a ninguna parte. -



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jueves, abril 28, 2022

Roberto Álvarez Quiñones: El envejecimiento de la población cubana, otro 'logro de la revolución'

 
Tomado de https://diariodecuba.com

El envejecimiento de la población cubana, otro 'logro de la revolución'

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'Esa autocracia que se jacta de alargar la vida de los cubanos se desentiende precisamente de los jubilados y ancianos en general.'

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Por Roberto Álvarez Quiñones

Los Ángeles

24 abril 2022 

Llegar a viejo hoy en Cuba es una desgracia, pues hay cada vez más jubilados y ancianos pero menos personas produciendo bienes y servicios para mantener a quienes ya no pueden trabajar y para "satisfacer las necesidades crecientes de la población", como reza la propaganda de los manuales marxistas.

En la Isla está ocurriendo lo que los expertos llaman crecimiento demográfico negativo; o sea, decrece el número de habitantes del país, de la mano del envejecimiento extremo de la población, que ya era crónico y se ha acelerado en los últimos años con el drenaje impresionante de tantos cubanos jóvenes hacia el extranjero, y otros factores concurrentes.

En 63 años de tiranía han emigrado unos dos millones de cubanos. Hoy los hay hasta en las Islas Seychelles, India, Japón, Chipre, la Patagonia argentina, Paraguay, la invadida Ucrania, Madagascar, Dubai, Egipto, o Nueva Zelanda, y decenas de otras naciones.

Ese éxodo ocurre en un país que antes de 1959 era un imán para atraer inmigrantes. Durante la república precastrista llegaron a Cuba para quedarse unos 1,7 millones de extranjeros de todas partes del mundo

Pero con el castrismo-comunismo se invirtió el flujo migratorio. Cuba devino enorme emisora de emigrantes en proporción al tamaño de su población. Hoy el 18% del pueblo cubano vive en el extranjero, una cifra cercana al 24,8% de los salvadoreños emigrados, igual al 18% de los uruguayos, supera el 14,5% de los dominicanos, y duplica el 9,3% de los mexicanos que han emigrado, según datos oficialas.

Actualmente está en curso la más masiva estampida de cubanos, incluso mayor que la del Mariel en 1980, básicamente hacia EEUU. Según datos oficiales de Washington, en los últimos seis meses llegaron a EEUU más de 80.000 cubanos. Se estima que desde 2015 han entrado en EEUU más de 220.000 cubanos.

Esto es lesivo para Cuba. Al abandonar la Isla tantos jóvenes, se acelera el envejecimiento y se reduce la población económicamente activa (PEA). Hoy el de Cuba es el pueblo más envejecido y el que más rápidamente envejece en toda América Latina.

Más muertes que nacimientos y tasa de fecundidad muy baja

Ya el 23% de la población cubana tiene más de 60 años. El porcentaje de ancianos en Cuba supera el 17,2% de Uruguay y el 13,1% de Barbados, otros dos países con la población envejecida. Con menos gente trabajando, el Estado castrista tiene menos recursos para salud pública, educación, seguridad social, o mantener la imprescindible libreta de abastecimientos, etc.

El colmo es que hay ya en la Isla hay más muertes que nacimientos. En 2020 hubo en Cuba 112.439 defunciones y 105.038 nacimientos. Ello se debe a que la tasa de fecundidad no alcanza el índice de reemplazo de la población. La cantidad de hijos que tienen las mujeres fértiles no llega al índice de reemplazo poblacional de 2,06 hijos por mujer, que es el promedio latinoamericano según el Fondo de Población de la ONU.

El promedio tiene que ser como mínimo de 2,1 hijos por cada mujer fértil para que la población se reemplace a sí misma y no decrezca. En República Dominicana la tasa de fecundidad es de 2,4, en Honduras (2,5), Panamá (2,5), Bolivia (2,9) Guatemala (3,0), México (2,2), Argentina (2,3), y Perú (2,4).

Lógicamente, las mujeres cubanas no quieren tener hijos para que sean pobres, pasen hambre y necesidades de todo tipo. Así, entre emigración masiva y no reemplazo de la población, Cuba va perdiendo el poco know how que le queda, se evapora el capital humano y se achica la PEA, la palanca que mueve al mundo.

En las naciones desarrolladas del Primer Mundo para compensar una baja tasa de fecundidad y de la fuerza de trabajo se estimula la inmigración. ¿Pero quién quiere emigrar a Cuba a sumergirse en la pobreza extrema?

El número de habitantes disminuye en vez de aumentar

Según la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI) de la dictadura, la Isla terminó 2020 con 11.181.595 habitantes, 11.875 cubanos menos que en 2019.  Pero esa disminución poblacional fue mayor pues no restó la emigración ilegal, e incluyó como residentes en la Isla a cubanos que viajaron al exterior temporalmente y no regresaron.

El Banco Mundial calcula que a fines de siglo en la Isla habrá apenas 4,5 millones de habitantes. En tanto, Panamá pasará de 3,9 millones de habitantes a 6,9 millones, y Perú de 33,2 a 51,8 millones. Claro, ese desplome poblacional en Cuba no va a ocurrir, muchísimo antes la tiranía castrista será historia antigua.

Es falso el argumento castrista de que una baja tasa de fecundidad es sinónimo de desarrollo. Ciertamente, en el Primer Mundo las mujeres tienen menos hijos que en el resto del planeta. Según el Banco Mundial, en la Unión Europea la tasa de fecundidad es de 1,5, mientras que en África, es de 4,7 y en Asia es de 2,32 nacimientos por cada mujer. Pero en las naciones desarrolladas la PEA genera recursos para sostener a quienes ya no trabajan, y suficientes para tener un alto o al menos aceptable nivel de vida.

Los trabajadores de naciones industrializadas pueden acumular ahorros o bienes, con vistas al retiro. Muchos turistas europeos y canadienses que van a Cuba son jubilados. Son personas que, incluso luego de retirarse, emprenden negocios propios. Siguen siendo consumidores y hacen crecer la economía, lo cual fortalece los sistemas de seguridad social.

En Cuba eso es imposible. Quienes se retiran nunca tuvieron capacidad de ahorro, ni oportunidad de inversión o creación de negocios prósperos, y sus propiedades inmobiliarias están depauperadas o incluso a punto de derrumbarse.

Las pensiones de los jubilados en Cuba no solo son sumamente bajas, sino que con la inflación desmesurada que azota al país se han hundido en la miseria y el hambre, sobre todo a quienes no tienen familiares que los ayuden económicamente. La pensión mínima es de 1.528 pesos (63 dólares), y la máxima es de 1.733 pesos (72 dólares) y el costo de la canasta básica oscila alrededor de los 4.000 pesos mensuales, o sea 166 dólares.

En El Salvador, un país pobre que no llegó a ser "liberado de la explotación del imperialismo" por las guerrillas comunistas entrenadas, armadas y financiadas por Fidel Castro, la pensión mínima para los jubilados es de 304 dólares. Un obrero salvadoreño "explotado" por el capitalismo al retirarse recibe como mínimo 241 dólares más que su colega cubano "emancipado" revolucionariamente.

Un jubilado cubano, con su sola pensión, no puede adquirir ni lo mínimo para no pasar hambre y necesidades básicas. Y ni hablar de las personas viejas que no son jubiladas, y los ancianos desamparados.

Llegar a viejo hoy en Cuba es una desgracia

El régimen insulta a los cubanos cuando arguye que gracias a la "revolución" la expectativa de vida de los cubanos es de 78 años. Chile tiene una expectativa de vida de 80,2 años, en Costa Rica es de 80,3 años y en Uruguay es de 78 años igual que en Cuba, sin ninguna revolución comunista mediante.

Además, esa autocracia que se jacta de alargar la vida de los cubanos se desentiende precisamente de los jubilados y ancianos en general. Particularmente desde que Raúl Castro asumió como dictador y militarizó la economía e inició el montaje de un capitalismo militar de Estado mafioso de corte fascista, más cruel, frío y cínico que el fidelista, que es mucho decir.

El general Castro desideologizó la economía, hizo añicos el pacto social socialista del Estado marxista-leninista que da algo a cambio de ser esclavo del sistema. Se eliminaron subsidios que dejaron en el desamparo a los ancianos, jubilados o no.

Con su ridícula pensión, los jubilados simplemente pasan hambre, y no es una metáfora. Demacrados y delgados por la desnutrición, se visten con harapos. Muchos hurgan en los depósitos de basura algo de comer, o para vender. Otros cuidan parques y baños públicos para ganar unos pesos y poder tomarse un vaso de agua con azúcar prieta como desayuno.

En fin, estamos ante otro gran "logro de la revolución".


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