sábado, julio 11, 2026

Cuba: A cinco años del estallido social del 11 de julio de 2021 '¿qué falta por hacer?'. GLEYVIS CORO: POESÍA SIN FIN.

 




**********

Cuba en Miami

11 de julio, 2026

A 5 Años del 11J: El Fuerte Mensaje de Marco Rubio Sobre Cuba


Cubanos por el Mundo

11 de julio, 2026

11 de julio: cubanos se movilizan en Miami y ciudades del mundo

********

Tomado de https://patriademarti.com

El 11J a las cinco: la verdadera revolución inconclusa de Cuba

Por Julio M. Shiling 

Julio 10, 2026

Read in English


Han pasado cinco años desde el 11 de julio de 2021 (11J), cuando miles de cubanos salieron a las calles en el mayor levantamiento nacional desde el establecimiento de la dictadura castrocomunista. Las manifestaciones hicieron añicos uno de los mitos más arraigados del régimen: que el pueblo cubano había aceptado el régimen comunista. Por el contrario, el 11J puso al descubierto una nación agotada por más de seis décadas de represión política, ruina económica y violaciones sistemáticas de los derechos humanos fundamentales.

Los acontecimientos del 11J revelaron dos realidades perdurables. En primer lugar, la abrumadora mayoría de los cubanos está profundamente insatisfecha con el sistema político vigente. El carácter espontáneo de las manifestaciones —que estallaron simultáneamente en docenas de ciudades y pueblos sin un liderazgo centralizado— demostró que el descontento había llegado a todos los sectores de la sociedad. Los cubanos se manifestaron no solo por la escasez de alimentos, medicinas o electricidad, sino porque reconocieron que estas penurias eran síntomas de una enfermedad más profunda: un sistema totalitario irremediablemente fallido.

En segundo lugar, el 11 de julio confirmó que el castrocomunismo solo puede sobrevivir mediante el ejercicio continuado del terrorismo de Estado. La respuesta inmediata del régimen no fue el diálogo ni la reforma, sino la represión. Los manifestantes pacíficos fueron golpeados, detenidos arbitrariamente, sometidos a juicios sumarios y condenados a penas de prisión extraordinariamente severas. El sistema de prisiones políticas de puerta giratoria de Cuba comunista, según el informe de julio de Prisoners Defenders, cuenta actualmente con 1.306 reclusos. Muchos de ellos son jóvenes, mujeres y personas que nunca habrían sido procesadas en ninguna sociedad democrática civilizada. Siguen surgiendo con regularidad alarmante denuncias de tortura, abuso psicológico, denegación de tratamiento médico y condiciones carcelarias inhumanas.

La reacción de la dictadura se desarrolló a través de tres estrategias distintas, pero complementarias, diseñadas para preservar su monopolio del poder. La primera fue una brutal represión a nivel nacional. Las fuerzas de seguridad, el Ministerio del Interior (MININT), los agentes de la seguridad del Estado y los grupos paramilitares progubernamentales reprimieron rápidamente las manifestaciones mediante una fuerza abrumadora. El proceso judicial posterior se convirtió en una prolongación de la represión política más que en un instrumento de justicia. Durante este periodo, también surgieron dudas en torno a las muertes inexplicables de numerosos altos cargos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y del MININT, hechos que nunca han recibido una explicación pública transparente.

La segunda estrategia buscó neutralizar el impulso generado por el 11J mediante la manipulación política. Las manifestaciones propuestas para el 15 de noviembre (15N), organizadas por el movimiento Archipiélago, parecían inicialmente capaces de convertirse en una segunda movilización a nivel nacional. En cambio, el régimen logró infiltrarse, vigilar y, en última instancia, neutralizar la iniciativa a través de su extenso aparato de inteligencia, privando a la oposición del impulso que podría haber transformado el 11J en un movimiento cívico sostenido.

La tercera respuesta se basó en un instrumento ya conocido que el régimen castrista ha empleado repetidamente a lo largo de su historia: facilitar la emigración masiva. A través de la política de exención de visados de Nicaragua y de las rutas migratorias por Centroamérica y México, cientos de miles de cubanos abandonaron la isla, y muchos de ellos acabaron entrando en Estados Unidos. Este éxodo masivo alivió la presión social interna, al tiempo que exportaba al extranjero las consecuencias del fracaso político de Cuba. La crisis migratoria se convirtió en otro mecanismo para preservar la dictadura, en lugar de abordar las causas que obligaban a los cubanos a huir.

A pesar de estos esfuerzos, el espíritu del 11J no ha desaparecido. Durante los últimos cinco años han continuado las manifestaciones de menor envergadura en toda la isla, especialmente en respuesta a los prolongados cortes de electricidad, la escasez de alimentos y el deterioro de las condiciones de vida. Sin embargo, tras haber sido tomado por sorpresa en julio de 2021, el régimen se ha adaptado. Los servicios de seguridad intervienen ahora de forma preventiva, recurriendo a la vigilancia, las detenciones preventivas, la intimidación, las restricciones en Internet y las fuerzas de respuesta rápida para evitar que las protestas localizadas se conviertan en otro levantamiento a nivel nacional. La represión se ha vuelto más sofisticada, pero no menos brutal.

Mientras tanto, el contraste entre la élite gobernante de Cuba y los ciudadanos de a pie es cada vez más marcado. El régimen ha evolucionado hasta convertirse en lo que muchos académicos describen como una cleptocracia sultanista centrada en una familia gobernante ampliada y una estrecha aristocracia política. Mientras que la gran mayoría de los cubanos soportan una escasez crónica, unas infraestructuras en ruinas y una desesperación económica casi total, quienes están vinculados a los centros de poder siguen disfrutando de un acceso privilegiado a la riqueza, a los productos importados, a instalaciones exclusivas y a oportunidades inaccesibles para la inmensa parte de la población. La retórica ideológica de la igualdad ha dado paso hace tiempo a una realidad inconfundible de privilegios políticos.

Más allá de las fronteras de Cuba, la dictadura sigue siendo una fuente de inestabilidad regional. Las sucesivas administraciones estadounidenses han reconocido que el régimen castrista plantea retos que van más allá de la propia isla. La Habana sigue siendo un importante centro neurálgico para los movimientos antidemocráticos de toda América Latina, al tiempo que mantiene estrechas relaciones estratégicas con China, Rusia, Irán y Corea del Norte. Los servicios de inteligencia cubanos han ejercido históricamente una influencia muy superior al tamaño del país, lo que convierte a la isla en una plataforma estratégica para los rivales geopolíticos que buscan una mayor influencia en el hemisferio occidental.

Hoy en día, el régimen habla cada vez más de «reformas» económicas, al tiempo que evita cuidadosamente cualquier debate sobre una auténtica liberalización política. Tales propuestas malinterpretan —u ocultan deliberadamente— la naturaleza de la crisis cubana. El problema fundamental no es económico, sino político. Los ajustes económicos aplicados por un Estado totalitario no pueden generar libertad, justicia o una reconciliación nacional significativa. Sin tribunales independientes, elecciones libres, libertad de expresión, propiedad privada protegida por la ley y un gobierno constitucional auténtico, los retoques económicos no hacen más que prolongar el régimen dictatorial. Un sistema basado en el control político absoluto no puede reformarse únicamente mediante modificaciones administrativas.

Mientras Estados Unidos conmemora el 250.º aniversario de su lucha por la independencia, la historia nos ofrece un recordatorio instructivo. Estados Unidos no consiguió su libertad de forma aislada. La intervención militar francesa resultó decisiva en Yorktown, mientras que la ayuda financiera española también contribuyó de manera demostrativa a la causa estadounidense. Este es solo un ejemplo de intervención extranjera que benefició sustancialmente a Estados Unidos. Se puede argumentar perfectamente —y Washington debería recordarlo— que, sin la ayuda militar francesa, Estados Unidos probablemente habría acabado como Canadá. Las luchas exitosas por la libertad dependen con frecuencia del apoyo de aliados democráticos dispuestos a enfrentarse a la tiranía.

El pueblo cubano ya ha demostrado su deseo de libertad. Lo hizo con valentía el 11 de julio de 2021 y sigue demostrándolo a través de su resistencia diaria, a pesar de los riesgos extraordinarios. Cinco años después, la lección del 11 de julio sigue siendo inequívoca. La dictadura cubana nunca ha contado con el consentimiento de su pueblo, como exige una democracia. Gobierna únicamente mediante el miedo, la coacción y la represión. La tarea pendiente para el mundo democrático no es fomentar reformas cosméticas que prolonguen el castrocomunismo, sino apoyar la restauración de la libertad, la justicia, el gobierno constitucional y la soberanía nacional para el pueblo cubano.

© Patria de Martí. Todos los derechos reservados.

********

Tomado de https://diariodecuba.com/

A cinco años del 11J en Cuba, '¿qué falta por hacer?'

*********

Justicia 11J lanza la campaña 'Cinco años sin justicia' y recuerda que al menos 337 manifestantes continúan presos por las protestas de julio de 2021.

*********

DDC

La Habana

10 de julio  2026 

Cinco años después de las históricas protestas del 11 de julio de 2021, la organización Justicia 11J lanzó la campaña "Cinco años sin justicia", articulada alrededor de dos preguntas que buscan reabrir el debate sobre la situación de los presos políticos cubanos: "¿Qué queda pendiente? ¿Qué falta por hacer?"

La iniciativa pretende impulsar una nueva etapa de acciones para exigir la liberación de quienes permanecen encarcelados por las manifestaciones de julio de 2021 y replantear las estrategias de acompañamiento, denuncia y presión sobre el régimen cubano.

"Queremos imaginar nuevas maneras de abrir caminos para la libertad. Por esta razón nos preguntamos: ¿Qué queda pendiente? ¿Qué falta por hacer?", señaló la organización al presentar la campaña. "Es una oportunidad para repensar, junto a quienes quieran sumarse, nuevas maneras de acompañar, denunciar, presionar e insistir hasta que sean libres todas las personas presas por motivos políticos en Cuba".

Justicia 11J recordó que ha documentado al menos 1.600 detenciones relacionadas con las protestas antigubernamentales que estallaron el 11 de julio de 2021. Según el grupo, de ese total, 337 personas continúan privadas de libertad por el escenario represivo abierto tras aquellas manifestaciones.

Subrayó que la mayoría de los encarcelados no pertenecían a organizaciones opositoras ni eran figuras políticas conocidas, sino ciudadanos comunes —trabajadores, estudiantes, madres y padres de familia— que salieron a las calles para exigir libertad y mejores condiciones de vida.

"El tiempo también ha sido parte del castigo", advirtió Justicia 11J. Según sus registros, la mediana de las condenas impuestas alcanza los diez años de prisión; 167 personas cumplen sanciones de diez años o más, mientras la condena más elevada asciende a 22 años.

"Estos datos resumen años de vida robados a cientos de personas, el dolor de familias obligadas a resistir la separación y comunidades marcadas por la represión", señaló la organización, que insistió en que la deuda pendiente sigue siendo "la libertad de todas las personas presas por motivos políticos y garantías de que nadie vuelva a ser encarcelado por ejercer sus derechos".

La campaña coincide con un nuevo endurecimiento de la respuesta del régimen frente al descontento social. En los últimos días, las protestas provocadas por los apagones, la falta de agua y el deterioro de las condiciones de vida han vuelto a ser respondidas con detenciones, operativos policiales y vigilancia de la Seguridad del Estado, especialmente en La Habana.

En ese contexto, uno de los rostros más conocidos del 11J vuelve a estar tras las rejas.

A solo dos días del quinto aniversario de las protestas, Yoan de la Cruz, el joven de San Antonio de los Baños que transmitió en directo algunas de las primeras imágenes del estallido social de 2021, cumplió dos meses detenido bajo una investigación por un presunto delito de tráfico de divisas.

La Seguridad del Estado lo mantiene recluido en la unidad de operaciones conocida como "el Técnico", en Guanajay, en condiciones que su madre, Maribel Cruz, calificó de inhumanas.

"Él me ha dicho que es mejor estar en una prisión que estar ahí", declaró a Martí Noticias, al describir una celda afectada por el calor extremo, los apagones, los mosquitos y las chinches.

De la Cruz fue detenido el pasado 9 de mayo durante un operativo en el que agentes de la Seguridad del Estado y de la Policía Nacional Revolucionaria registraron su vivienda y ocuparon computadoras, teléfonos móviles, dinero en efectivo y otros efectos personales.

Las autoridades sostienen que el joven incurrió en tráfico de divisas por entregar una remesa enviada desde Estados Unidos a una persona presuntamente vinculada con un acto de sabotaje. Su familia rechaza esa versión y considera que el verdadero motivo de su encarcelamiento es su protagonismo durante las protestas del 11J.

Como es un preso del 11 de julio, lo tienen mal mirado", afirmó su madre, quien recordó que la distribución informal de remesas es una práctica cotidiana en Cuba y rara vez da lugar a procesos penales.

Tras las manifestaciones de 2021, De la Cruz fue condenado inicialmente a seis años de prisión, sanción reducida posteriormente a cinco años sin internamiento. Ahora permanece nuevamente en prisión preventiva mientras la Fiscalía rechaza todas las solicitudes de cambio de medida cautelar presentadas por su defensa. 

*************

Gleyvis Coro Montanet
Nov 12, 2021

GLEYVIS CORO POESÍA SIN FIN



elTOQUE

11 julio, 2025



 Patria y Vida. 11 de Julio - Mini Documental (Manifestaciones en Cuba)


NTN24
11 de julio, 2025

Se cumplen cuatro años de las históricas protestas del 11J en Cuba






Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,


Para seguir leyendo hacer click aqui­ ...

sábado, julio 12, 2025

Cuba : A cuatro años del estallido social del 11 de julio de 2021 las Fuerzas Armadas intimidan al pueblo: "Nadie va a derrotarnos"

 elTOQUE

11 julio, 2025



 Patria y Vida. 11 de Julio - Mini Documental (Manifestaciones en Cuba)


NTN24
11 de julio, 2025

Se cumplen cuatro años de las históricas protestas del 11J en Cuba




ALAIN PAPARAZZI CUBANO
11 de julio, 2025

ALAIN PAPARAZZI CUBANO:  FISURAS ENTRE MILITARES CUBANOS RESPECTO A REPRIMIR AL PUEBLO



**********

Tomado de https://www.cibercuba.com/

Fuerzas Armadas intimidan al pueblo este 11 de julio: "Nadie va a derrotarnos"

********

En el cuarto aniversario del 11J, el aparato militar cubano lanza una campaña de reafirmación ideológica con un tono abiertamente amenazante. Mensajes desde los principales cuerpos del Ejército buscan dejar claro que están listos para reprimir cualquier expresión de descontento.

********

Por Redacción de CiberCuba

11 Julio, 2025 

A cuatro años del estallido social del 11 de julio de 2021, la mayor protesta contra el régimen cubano en más de seis décadas, las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) han salido a marcar territorio.

En una serie de publicaciones desde sus perfiles oficiales en redes sociales, el Ejército Oriental y el Occidental difundieron mensajes cargados de retórica bélica y triunfalismo político, reafirmando su lealtad al poder y dejando poco espacio para dudas: no tolerarán disidencia.

“Nadie va a derrotarnos, nunca nos vamos a rendir”, asegura el Ejército Oriental en un mensaje publicado en su perfil de Facebook este 11 de julio. El mensaje va acompañado de frases retóricas como “contamos con un pueblo valeroso y digno” y “un pueblo que enarbola la bandera de la estrella solitaria y que no se arrodilla”, acompañadas del hashtag #CubaEstáFirme.

En lugar de recordar a los ciudadanos muertos, presos o exiliados tras aquel histórico levantamiento, las fuerzas militares optan por reforzar su compromiso con la llamada Revolución y cerrar filas con el Partido Comunista.

El Ejército Occidental no se quedó atrás. En un video y varias publicaciones en Facebook, reafirmó que se prepara “con firmeza, valentía, y dignidad para defender la Patria”, mientras enarboló consignas sobre la “invencibilidad” y se presentó como garante de la paz... bajo sus propios términos.

También repitió la narrativa de que las FAR son parte del pueblo, aunque el 11J quedó demostrado que la represión fue ejercida precisamente por quienes hoy dicen proteger a la ciudadanía.

Desde la institucionalidad castrense se insiste en hablar de “sacrificio” y “lealtad”, pero no se hace ninguna mención al origen de las protestas: la desesperación por la crisis económica, la falta de libertades, y la represión constante. Tampoco se habla de los cientos de detenidos, muchos de ellos menores de edad, ni de los juicios sumarios o de las condenas desproporcionadas que vinieron después.

En su lugar, el mensaje de este 11 de julio es claro: el aparato militar sigue intacto, movilizado y decidido a sofocar cualquier brote de inconformidad. En lugar de tender puentes o abrir espacios al diálogo, las FAR se aferran al guion de siempre.

En el cuarto aniversario del 11J, el gobierno pidió a sus instituciones que publiquen mensajes de reafirmación política en las redes sociales usando el hashtag #CubaEstáFirme, pero los cubanos tienen la fuerte certeza de que el régimen es cada día más débil y su fin podría encontrarse más cerca que nunca antes.

Durante la jornada, el gobernante cubano Miguel Díaz-Canel escribió en su cuenta de X que “Cuba está firme porque somos un pueblo que sabe pelear; por tener la fibra de los cimarrones y mambises; por ser hijos de una Revolución hecha a golpe de inteligencia y coraje”.

El gobierno cubano restó legitimidad a las protestas masivas del 11J y argumentó que habían sido organizadas desde Estados Unidos. Sin embargo, fue una jornada inédita de valentía ciudadana que terminó reprimida con violencia tras las palabras de Díaz-Canel en la televisión nacional, cuando expresó: “La orden de combate está dada”.

Cubanos exiliados y activistas por la libertad en Cuba realizan hoy una jornada informativa y una manifestación en Madrid para conmemorar el cuarto aniversario del 11J.

En abril, el Festival Internacional de Cine de Miami estrenó La noche eterna de Cuba (Cuba’s Eternal Night), un impactante documental que retrata la crisis humanitaria, la represión y el éxodo masivo de la isla, luego de las masivas protestas del 11 y 12 de julio de 2021.

El audiovisual de 66 minutos sigue durante dos años a cinco cubanos, quienes enfrentan la represión gubernamental, la escasez de alimentos y medicinas, y el mayor éxodo masivo que la isla haya experimentado jamás, indica la sinopsis.

A fin de sofocar las protestas del 11J en decenas de ciudades y pueblos de Cuba, el régimen de Díaz-Canel recurrió a la represión violenta y arrestos arbitrarios de los manifestantes -incluidos menores de edad-, a lo que siguieron, en los meses posteriores, juicios sumarios y ejemplarizantes, que violaron el debido proceso, y la imposición de largas e injustas condenas.

Durante la represión de las protestas, fue asesinado a tiros por un policía el ciudadano Diubis Laurencio Tejeda de 36 años, cuando participaba en la manifestación pacífica en el barrio La Güinera, en La Habana, el 12 de julio. Hasta ahora, es la única víctima mortal confirmada de aquellos hechos.

Otro cubano, Osiris Puerto Terry, recibió varios disparos de arma de fuego de las fuerzas del régimen durante la protesta en la esquina de Toyo, en el municipio Diez de Octubre.

La oleada de represión gubernamental contra los manifestantes del 11J no sólo se tradujo en encarcelamientos masivos, sino también en un saldo trágico que incluye la muerte de al menos cuatro presos políticos bajo custodia.

Estos casos reflejan las condiciones infrahumanas de las prisiones cubanas, la negligencia médica y el abuso sistemático hacia quienes se atrevieron a exigir libertad en un país donde la disidencia es castigada brutalmente.

La organización Prisoners Defenders y otros grupos de derechos humanos han denunciado que el régimen cubano mantiene en prisión a 1,150 presos políticos, la mayoría de ellos detenidos por manifestarse en contra del gobierno de Díaz-Canel.

En enero de 2025, el régimen de La Habana anunció la excarcelación de 553 personas debido a la presión internacional y tras la decisión de la administración del expresidente estadounidense Joe Biden (2021-2025) de retirar a Cuba de la lista de países patrocinadores del terrorismo.

Luego de las primeras liberaciones, el proceso de detuvo durante más de un mes, pero en marzo, la vicepresidenta del Tribunal Supremo Popular (TSP) de Cuba aseguró que el procedimiento finalizó de manera “exitosa” y se dividió en dos fases: 378 solicitudes aprobadas en enero y 175 en febrero.

Organizaciones de derechos humanos han denunciado que el régimen cubano ha inflado las cifras de excarcelaciones al mezclar a presos políticos con reos comunes, y que la mayoría de los liberados ya tenían derecho a libertad condicional desde hace meses o a un régimen abierto.

Además, activistas insisten en que el gobierno mantiene aún a cientos de prisioneros de conciencia en cárceles cubanas y que los excarcelados siguen sometidos a vigilancia y restricciones. Mientras, el régimen sigue advirtiendo que quienes no cumplan con las condiciones impuestas podrían ser devueltos a prisión en cualquier momento.

Preguntas frecuentes sobre el cuarto aniversario del 11J en Cuba

¿Cuál fue la respuesta de las Fuerzas Armadas Cubanas en el cuarto aniversario del 11J?

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) reafirmaron su lealtad al régimen y difundieron mensajes de retórica bélica y triunfalismo político, asegurando que no tolerarían disidencia. En lugar de recordar a las víctimas de la represión, optaron por cerrar filas con el Partido Comunista, subrayando su disposición a sofocar cualquier brote de inconformidad.

¿Qué sucedió durante las protestas del 11 de julio de 2021 en Cuba?

El 11 de julio de 2021, miles de cubanos salieron a las calles en la mayor protesta contra el régimen en más de seis décadas, exigiendo libertad y un cambio de sistema. Las manifestaciones fueron reprimidas violentamente por las autoridades, resultando en detenciones masivas, juicios sumarios y largas condenas para los participantes.

¿Cómo ha reaccionado el gobierno cubano ante las críticas internacionales por la represión del 11J?

El gobierno cubano ha restado legitimidad a las protestas, argumentando que fueron organizadas desde Estados Unidos. Además, ha atacado verbalmente a los disidentes y opositores, calificándolos de "asalariados" al servicio de intereses extranjeros, mientras ignora las demandas internas del pueblo cubano.

¿Qué impacto tuvo el documental "La noche eterna de Cuba" sobre las protestas del 11J?

El documental "La noche eterna de Cuba" retrata la crisis humanitaria y la represión en la isla tras las protestas del 11J, siguiendo a cinco cubanos que enfrentan la represión gubernamental, la escasez y el éxodo masivo. Ha sido un testimonio clave para visibilizar la situación de derechos humanos en Cuba.

**********



Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , ,


Para seguir leyendo hacer click aqui­ ...

miércoles, julio 10, 2024

Luis Cino Álvarez desde Cuba: A la elite castrista le espantan las protestas

 Tomado de https://www.cubanet.org/

A la elite castrista le espantan las protestas 

*******

Los que tanto horror causan a los burgueses y acomodados del castrismo son simplemente personas desesperadas por el hambre, la miseria y el ninguneo.

*******

Por Luis Cino

9 de julio, 2024

LA HABANA, Cuba.- Fue por las protestas de los días 11 y 12 de julio de 2021 (11J) que muchos de los burgueses del socialismo postfidelista se enteraron, cual revelación divina, de la existencia de decenas de miles de paisanos suyos que no gozan de sus comodidades y privilegios. Pero lejos de compadecerse de ellos, les alarmó descubrir que esos compatriotas, en vez de estar agradecidos a “la Revolución y sus dirigentes” —que no llaman así, sino “esto”, “esta gente” y “estos sin…os”— les atribuyen la culpa de sus miserables condiciones de vida. 

Desde entonces, con un horrorizado espanto, en el que hay mucho de elitismo y racismo y cero empatía por sus compatriotas desfavorecidos, al ver las imágenes de los que descamisados, en chancletas, andrajosos, 

Esas actitudes despectivas son reforzadas por la narrativa oficial que, además de presentar las protestas como parte de un golpe blando instigado por el Gobierno norteamericano y el exilio anticastrista a través de las redes sociales, insiste en reducirlas a desórdenes y hechos vandálicos cometidos por quienes califica como “delincuentes, vagos y marginales”, y, en el mejor de los casos, “confundidos”.

A los dirigentes del régimen, que pregonaba ser “la revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes”, parece que no le sirven de mucho los incesantes recorridos por la geografía nacional. A fuerza de tanta coreografía, diálogos previamente ensayados, aldeas Potemkin y guardaespaldas, se les olvidó cómo lucen, cómo hablan y cómo suelen ponerse los humildes cuando ignoran sus quejas, sus necesidades, y los engañan, los desprecian y encima les caen a palos y tonfazos. 

profiriendo insultos y palabrotas, protestan por los apagones y la falta de agua en Santiago, Nuevitas, Caimanera o Centro Habana, se quejan de su “mal aspecto, indecencia y chusmería”.

Hace varias semanas, una periodista del diario provincial de Santiago de Cuba, Sierra Maestra, no disimuló su desprecio por las personas que, en esa ciudad, ante los dirigentes del Partido Comunista, protestaron a viva voz por los apagones y la falta de comida. 

En realidad, todos los cubanos que no gozamos de los privilegios de la elite y de las fortunas que han logrado amasar unos pocos por medios casi nunca limpios, sabemos que esos que tanto horror causan a los burgueses y acomodados del castrismo, son simplemente personas desesperadas por el hambre, la miseria y el ninguneo y la opresión a que han sido sometidos. ¿Cómo no entender su indignación, su ira?

Esos que hoy se horrorizan por las protestas de los pobres, ¿dónde quedó la emoción que sentían cuando Silvio Rodríguez cantaba: “¡Viva el harapo, señor, y la mesa sin mantel!”.

Resulta que los que nada poseen, ni siquiera la esperanza, además de tener la paciencia de Job para esperar que “la revolución” cumpla su promesa de no dejar a nadie desamparado, deben ser tan cultos como Abel Prieto y Miguel Barnet, tener modales exquisitos y vestir correctamente.

¡Que no jodan! Si nos hemos convertido en esa horda desesperada es debido a la falta de valores, a las fallas de una educación ideologizada, a la deformación bajo este sistema inicuo, al daño antropológico infligido a varias generaciones de cubanos, obligados a fingir y a ocultar sus ideas y emociones.

Los escandalizados paniaguados y vive-bien del castrismo, tan ocupados estaban en sus lujosas existencias y en sus viajecitos por el mundo en pos de comprar pacotilla, que hasta el 11J ignoraron cómo se malvive en los derruidos solares de Centro Habana, El Cerro y Diez de Octubre, y en las villas miseria y los “llega y pon” —no barrios marginales o insalubres, basta de eufemismos— de Arroyo Naranjo y San Miguel del Padrón.

Tal vez haya sido conveniente el susto que se llevaron los privilegiados y los poquísimos afortunados de esta sociedad, para que no sean tan insensibles y egoístas. Ahora que ya saben cómo se sienten los millares de compatriotas suyos que viven peor que las cucarachas, con hambre, sin agua ni medicinas y pendientes de que el techo no les caiga encima, es posible que entiendan mejor, cuando vuelvan a ocurrir, las razones de las próximas protestas.

*****************

ASI COMENZO LA PROTESTA EN CUBA #11J🔥 ALAIN PAPARAZZI CUBANO 


*******

Cientos de manifestantes cubanos se toman las calles de La Habana al grito de "libertad"

Etiquetas: , , , , , , , , , , ,


Para seguir leyendo hacer click aqui­ ...