viernes, octubre 21, 2022

Raúl Castro debe pedir perdón a los cubanos por la Crisis de Octubre. Roberto Álvarez Quiñones: En 1962, Moscú tenía en Cuba todo un ejército de más de 44.000 efectivos, 24 plataformas para lanzamiento de misiles; 45 ojivas nucleares, 42 bombarderos Ilyushin IL-28 y 40 aviones MiG-21

 
Tomado de https://diariodecuba.com/

Raúl Castro debe pedir perdón a los cubanos por la Crisis de Octubre

********

En 1962, Moscú tenía en Cuba todo un ejército de más de 44.000 efectivos, 24 plataformas para lanzamiento de misiles; 45 ojivas nucleares, 42 bombarderos Ilyushin IL-28 y 40 aviones MiG-21.

********

Por Roberto Álvarez Quiñones

Miami

20 octubre 2022

Exactamente 60 años después de la Crisis de los Misiles en Cuba, en octubre de 1962, el mundo podría tropezar de nuevo con la misma piedra rusa, en aquel entonces comunista, y hoy sin colores ideológicos, pero tan imperialista y expansionista como a mediados del siglo XX.

La Crisis de Octubre, como se le conoce en Cuba, que puso al mundo al borde de un infierno atómico, humilló a Fidel Castro, que fue ignorado olímpicamente en la negociación entre el presidente John F. Kennedy y el dictador soviético Nikita Jruschov para poner fin a la crisis. Y ambos hicieron el caso del perro a las "condiciones" que puso el dictador cubano para que se pudieran retirar los misiles nucleares de Cuba, que pomposamente denominó "Los Cinco Puntos de la Dignidad".

Sin embargo, la crisis terminó apuntalando a Castro, pues se pudo atornillar más en el poder al amparo de la promesa del presidente John F. Kennedy a Moscú de que no habría invasión a Cuba. Con aquella sombrilla nuclear soviética, abierta desde 7.539 kilómetros de distancia (la más corta entre Rusia y Cuba) el dueto Fidel Castro-Che Guevara llevó impunemente al extremo máximo el montaje del modelo soviético estalinista de los años 30. No obstante, con propósitos políticos se continuaron haciendo constantes movilizaciones militares ante el peligro inminente de una "invasión yanqui".

La solución de la crisis también favoreció a la URSS. La maniobra de colocar misiles nucleares en las narices mismas de EEUU formalmente fracasó, pues los tuvo que retirar, pero a cambio logró que Washington retirara sus armas nucleares del territorio turco, bastante cercano a las fronteras soviéticas. Y, encima, se fortaleció el régimen castrista, su cabeza de playa cubana en América para expandir la influencia geopolítica de la URSS.

Ahora Vladimir Putin pretende hacer lo mismo. Chantajea a Washington con el empleo de armas nucleares en Ucrania para que EEUU deje de apoyar a las fuerzas militares ucranianas con armamento de alta tecnología. Si los generales rusos cumplirán o no la orden de semejante ataque, o si antes sacan del poder al nuevo Iván el Terrible, es cosa que está por verse.

Moscú sabía que Fidel no tenía principios y era usable

Regresemos en el tiempo a los días convulsos de la peor crisis internacional de la historia moderna. Para empezar, detengámonos en la irresponsabilidad anticubana de Fidel Castro.

El Archivo de Seguridad Nacional de EEUU publicó el 14 de octubre de 2022 una traducción de una reunión en el Kremlin el 18 de julio de 1960 entre Nikita Jruschov y Raúl Castro para "tantear la relación de Cuba con EEUU", previendo la situación que se crearía cuando Fidel Castro proclamara el carácter comunista de la "revolución tan cubana como las palmas", lo que ocurrió nueve meses después, en abril de 1961.

Es decir, desde mediados de 1960 ya Moscú sabía que Fidel Castro carecía de los principios patrióticos y humanísticos que aparentaba poseer, y era capaz de cualquier cosa con tal de mantenerse el poder ad infinitum, y que para ello necesitaría subsidios que solo la URSS podía darle. Y que, por tanto, el tirano cubano estaba dispuesto a permitir armas nucleares en suelo cubano y convertir a Cuba en pieza clave de la Guerra Fría. De manera que Jruschov usó a Castro, y este se dejó usar a gusto.

La conversación Nikita-Raúl en el verano de 1960 explica mejor cómo dos años después, con Cuba ya sovietizada y recibiendo subsidios desde Moscú, Jruschov estableció una "base militar soviética masiva" en la Isla, junto con el "despliegue de armas nucleares", según los documentos secretos ahora dados a conocer en Washington.

En octubre de 1962 el Kremlin instaló en Pinar del Río 42 misiles balísticos de medio alcance (hasta 3.000 kilómetros de distancia) con ojivas nucleares. Y apuntando hacia Washington y Nueva York, como admitió el Che Guevara el 29 de noviembre de 1962, en La Habana, al diario británico Daily Worker (comunista, desde 1966 se llama Morning Star).

En la entrevista el comandante argentino fue más lejos: "Si los misiles hubiesen permanecido en Cuba nosotros los habríamos usado contra el propio corazón de EEUU, incluyendo la ciudad de Nueva York (…) nosotros marcharemos hacia la victoria aun si ello cuesta millones de víctimas en una guerra".

Castro ocultaba el peligro atómico para evitar el rechazo cubano

Fidel Castro estuvo negando todo el tiempo la existencia de armas nucleares en Cuba. Y también Moscú. En la Asamblea General de la ONU el embajador cubano, Mario García Incháustegui, lo negaba "indignado". Insistía en que eran "rumores malintencionados para descreditar a la revolución". El dictador Castro I juraba que los barcos soviéticos no descargaban cohetes en la Isla, sino alimentos.

Fue el 22 de octubre de 1962, cuando el presidente John F. Kennedy presentó al mundo las fotos de los misiles y las rampas de lanzamiento, que los cubanos se enteraron de que sí había armas nucleares en la Isla, y que quien había mentido hasta en la ONU era Cuba y no EEUU.

Pero, una vez descubierta la falacia, Castro hizo creer a los cubanos que aquellos cohetes eran "defensivos", que solo tenían la función de evitar una invasión a la Isla.

También por documentos secretos desclasificados en 1996 se conoció que el Comité Ejecutivo del Consejo de Seguridad Nacional le hizo dos propuestas al presidente Kennedy: un bloqueo naval o un ataque inmediato a Cuba.

El mandatario eligió el bloqueo naval, llamado "cuarentena", iniciado el 24 de octubre con 16 destructores, tres cruceros, un portaviones y 150 navíos que cerraron el acceso a Cuba, hacia donde se dirigían 25 navíos soviéticos escoltados por submarinos nucleares. Y uno de aquellos submarinos soviéticos estuvo a punto de lanzar un misil nuclear por problemas de comunicación que confundieron al capitán del submarino.

Nadie sospechaba que Moscú tenía en Cuba todo un ejército de ocupación con más de 44.000 efectivos, incluyendo generales y coroneles; 24 plataformas para lanzamiento de misiles; 45 ojivas nucleares; 42 bombarderos Ilyushin IL-28; 40 aviones MiG-21, dos divisiones soviéticas de defensa antiaérea, cuatro regimientos de infantería mecanizada y otras unidades militares.

Fui testigo de todo aquello, y de lo desconectados de la realidad que estábamos, incluyendo las decenas de miles de milicianos movilizados, como este articulista.  

Puedo asegurar que ninguno de mis colegas, que atrincherados en el este de La Habana esperábamos a los "invasores", tenía idea del peligro real en que nos encontrábamos. No había motivos para pensar en una guerra atómica. Viendo la TV y leyendo la prensa castrista nadie podía imaginarse que "sin comerla ni beberla" en cualquier momento todos podíamos desaparecer incinerados en un infierno peor el de La Divina Comedia.

¿Se imaginó alguien a una Cuba hambrienta 60 años después?

Aquel silencio irresponsable del dictador tenía el propósito que la ciudadanía no fuese consciente del peligro inimaginable que él mismo había causado, pues muchos no habrían estado dispuestos a apoyarlo y exigirían el retiro de los cohetes lo antes posible.

Tampoco pudo nadie saber en la Isla que Fidel Castro le propuso a Nikita Jruschov dar el primer golpe nuclear a EEUU si se producía una invasión con tropas terrestres a Cuba. Y no fue una "bola", pues así lo reveló días después el propio líder soviético en el Kremlin a una delegación gubernamental de Checoslovaquia.

Para concluir este breve repaso de aquella crisis mundial nada mejor que en forma de pregunta: ¿Se imaginaron quienes fueron a las trincheras entonces y aún viven, que 60 años después, en octubre de 2022, sus hijos, nietos, y ellos mismos, estarían sumidos en la pobreza extrema, con "hambre vieja", sin medicinas, con apagones de hasta 12 horas, emulando en nivel de vida con ugandeses, etíopes o sudaneses?

Lo menos que debiera hacer hoy Raúl "El Cruel", a propósito de este aniversario sexagésimo, sería pedir perdón al pueblo cubano por la Crisis de Octubre.

************

Tomado de https://www.wsj.com

La crisis de los misiles del Vaticano

(Traducción automática usando Google Translate; para leer el original: hacer click encima de donde fue tomado))

*************

El enfrentamiento entre Estados Unidos y la Unión Soviética de octubre de 1962 todavía da forma a la política exterior de la Santa Sede.

*************

Composición fotográfica del Concilio Vaticano II con las fotos de Juan XXIII a la derecha y la de  su sucesor Pablo VI a la izquierda.

Por George Weigel

13 de octubre de 2022

El Papa Juan XXIII inauguró el Concilio Vaticano II el 11 de octubre de 1962. Tres años de trabajo preparatorio sentaron las bases para un desfile extraordinario de cinco horas, cuando 2.500 obispos católicos, cada uno vestido con capa blanca y mitra, entraron en procesión a la basílica del Vaticano. . Se sentaron en gradas tapizadas en gradas que llenaban la vasta nave de San Pedro desde el baldaquino de Bernini sobre el altar mayor hasta el disco de pórfido rojo cerca del nártex en el que el Papa León III coronó a Carlomagno como emperador del Sacro Imperio Romano Germánico.

El cuerpo legislativo más grande en la historia de la humanidad comenzaría su trabajo formal el 13 de octubre, después de un día de reflexión sobre el discurso de apertura del magistrado de Juan XXIII. En ese discurso en latín de 37 minutos, el Papa desafió a la iglesia a sanar las heridas de un mundo que casi se había destruido a sí mismo en dos guerras mundiales, y a hacerlo proclamando a Jesucristo como la respuesta a la búsqueda de la modernidad por un humanismo auténtico.

Al comenzar el evento de mayor trascendencia en 500 años de la historia católica, otro drama histórico captó la atención del mundo. El 14 de octubre, un día después de que los obispos del Vaticano II frustraran los planes de la Curia romana de controlar los comités de trabajo del consejo, un avión espía U-2 de la Fuerza Aérea de los EE. UU. fotografió nuevas instalaciones militares en toda Cuba. Ocho días después, el presidente John F. Kennedy informó al mundo que la Unión Soviética había instalado misiles balísticos de alcance medio e intermedio a 90 millas de la costa estadounidense, armas capaces de devastar Washington, Nueva York y Chicago. El presidente exigió su remoción e impuso una cuarentena naval a Cuba. Durante los siguientes seis días, el mundo estuvo al borde de la guerra nuclear. El 28 de octubre, el líder soviético Nikita Khrushchev, a quien Fidel Castro había instado a lanzar un ataque nuclear preventivo, acordó retirar los misiles de la isla.

Esta sorprendente coincidencia suele pasar desapercibida. Pero tuvo consecuencias duraderas que son evidentes hoy. Si, por ejemplo, uno quiere entender por qué el cardenal Pietro Parolin, el secretario de Estado del Vaticano, se dejó someter a una mentira después de la escandalosa mentira del ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, sobre la guerra en Ucrania durante su reunión en la Asamblea General de las Naciones Unidas. el mes pasado, los inicios de la respuesta datan de octubre de 1962.

Juan XXIII y los diplomáticos del Vaticano se vieron muy afectados por la crisis de los misiles en Cuba, sobre todo por la amenaza que representaba para el consejo. Entonces, el Vaticano desarrolló un nuevo enfoque hacia Moscú y sus satélites. La iglesia cesó toda condena pública de la persecución comunista. Intensificó las propuestas ecuménicas a la Iglesia Ortodoxa Rusa, aunque su liderazgo estaba estrechamente controlado por la KGB. Y un veterano diplomático del Vaticano, Agostino Casaroli, comenzó a viajar detrás de la Cortina de Hierro, buscando acomodaciones con los regímenes comunistas.

La Ostpolitik de Casaroli, como se denominó esta nueva política, se intensificó bajo el sucesor de Juan XXIII, el Papa Pablo VI. Y mientras a los estudiantes de la Academia Eclesiástica Pontificia, la escuela de posgrado romana para los futuros diplomáticos del Vaticano, se les enseña hoy que la Ostpolitik fue un gran éxito que ayudó a sentar las bases para el colapso no violento del comunismo en Europa Central y Oriental en 1989, esa afirmación es imposible de sostener dada la evidencia documental de los archivos de inteligencia del Pacto de Varsovia.

El clero católico disidente y los activistas católicos de derechos humanos fueron desmoralizados por la Ostpolitik. Algunas jerarquías católicas locales se convirtieron en subsidiarias de facto del Partido Comunista local. Las organizaciones falsamente católicas, aparentemente dedicadas a la paz mundial, se convirtieron en instrumentos de la propaganda soviética. Y aunque la Ostpolitik hizo poco por mejorar la situación de la iglesia perseguida, los servicios de inteligencia del Pacto de Varsovia penetraron tan profundamente en el Vaticano que los diplomáticos y burócratas comunistas sabían exactamente cuál sería la estrategia de negociación de sus interlocutores del Vaticano con respecto a Hungría, Checoslovaquia y Polonia. Al mismo tiempo, los topos y colaboradores del Pacto de Varsovia en Roma difundieron desinformación en el Vaticano II sobre líderes católicos influyentes que los comunistas detestaban, como József Mindszenty de Hungría y Stefan Wyszyński de Polonia.

No fue la Ostpolitik, el hijo desleal de la crisis de los misiles cubanos, lo que empoderó al catolicismo en Europa Central y Oriental para desempeñar un papel importante en la revolución de 1989. Fue la audaz defensa del Papa Juan Pablo II de los derechos humanos y la libertad religiosa. Sin embargo, Ostpolitik 2.0 respalda el enfoque complaciente del Vaticano con los regímenes autoritarios de hoy, como se ve al dar voz al Partido Comunista Chino en el nombramiento de obispos.

*************

Operación Cobra: La historia desconocida de cómo un oficial de la CIA entrenó a la red de agentes que encontró los misiles soviéticos en Cuba


24 de enero de 2019


El presidente John F. Kennedy, el agente de la CIA Thomas Hewitt, el presidente de Cuba Fidel Castro y el primer ministro de la Unión Soviética Nikita Khrushchev. Pie de foto y créditos en la parte inferior de la página. * (Foto ilustrada: Yahoo Noticias)

La noche del 11 de marzo de 1962, un barco de pesca deportiva se aproximaba a la costa cubana mientras un fuerte viento del sureste azotaba las aguas del Caribe. El Forest Johnson Prowler de casi 30 pies de largo era uno de los barcos de madera disponibles más fuertes y rápidos y su motor era lo suficientemente silencioso como para permitir que los tres miembros de su tripulación se acercaran a una milla de la costa. Aquellos marineros eran algunos de los más experimentados de la pequeña fuerza naval de cubanos expatriados de la CIA, pero ni siquiera ellos pudieron ver los rostros de los dos agentes encapuchados que subieron a bordo por el costado del barco en una canoa de fibra de vidrio de casi 16 pies llena de suministros.

El fuerte oleaje estuvo a punto de dar por concluida la misión de los agentes antes de que empezase, ya que la canoa se volcó tan pronto como subieron y su preciado cargamento de hombres y equipos terminó en el agitado océano. La tripulación se apresuró en recuperar los paquetes, que eran latas impermeabilizadas envueltas en plástico. Con la canoa lista y los equipos recuperados, los dos agentes volvieron a subir y consiguieron mantenerse en equilibrio. Pusieron rumbo hacia la costa y remaron hacia la boca abierta del río San Diego.
La idea de la canoa fue de Tom Hewitt, el oficial a cargo de los agentes en la enorme central de la CIA en Miami, donde esperaba noticias de la misión. Las reglas de la agencia le prohibieron participar en la infiltración del equipo, pero sentía una gran responsabilidad por la pareja, compuesta por un agente principal que había entrenado para dirigir a una red de subagentes y su operador de radio. Dado que regresaban a su país de origen, a partir de ese momento el trabajo de Hewitt consistía en dirigir sus acciones desde la distancia. Hewitt, un veterano que llevaba 10 años en la CIA, había pasado los últimos seis meses enseñándole al agente principal todo lo que sabía sobre cómo dirigir una red de espionaje eficaz, haciendo todo lo posible por mitigar los riesgos sustanciales que el agente tendría que asumir con Fidel Castro en Cuba.

 
(En el artículo no se dice,  pero la persona de esta foto se parece  mucho a Esteban Márquez Novo ¨Plácido¨, quien fue  el gran organizador y Jefe de una de las mayores conspiraciones en contra del Castrismo: el FUO (Frente Unido Occidental) que  se extendía por Pinar del Río, La Habana y Isla de Pinos y tenía 517 integrantes, según el libro 30 años . Historia de la Seguridad del Estado. Las reglas del Juego.  ¨Plácido ¨ fue  localizado por la tiranía Castrista en 1964 por indiscreciones  y la poca experiencia de algunos integrantes de esa red a la hora de reclutar a nuevos agentes  lo cual propició la infiltración  de agentes del Departamento de Seguridad del Estado. Mucha más información sobre el FUO puede leerse en el libro Cuba: Las Garras de los Cuervos Verdes de la expresa política Emelina Núñez Gil, quien una noche estando presa fuera violada a los 16 años por  5 oficiales de la Seguridad del Estado (entre ellos el entonces Capitán Orlando) cuando dicho departamento radicaba en la calle Máximo Gómez donde se ubicaría años después  la Delegación Provincial del Ministerio de la Construcción. ¨Plácido¨ al ser cercado por por las fuerzas del DSE se suicidó pero antes destruyó la documentación que tenía en su poder. Comentario del Bloguista de Baracutey Cubano).

(Emelina Núñez Gil  cuando tenñia 15 ó 16 años)

 La misión del equipo era establecer una red que se pudiera usar para recopilar información y, si fuese necesario, fomentar la contrarrevolución contra el régimen de Castro. Deshacerse de Castro era una gran prioridad para la administración del presidente John F. Kennedy y la CIA. Hewitt sabía que esta era una misión importante, pero no podía imaginar que su equipo pronto desempeñaría un papel vital en la prevención del Armagedón nuclear.

*****

Cuando los soviéticos introdujeron de forma secreta misiles balísticos de alcance medio e intermedio en Cuba en el verano de 1962, se desencadenó una cadena de eventos que casi llevaron a una guerra nuclear. Se han escrito muchos libros y miles de artículos sobre la crisis de los misiles en Cuba, pero el nombre de Tom Hewitt no aparece en ninguno de ellos. Las fotos de las bases donde se encontraban los misiles que tomó el avión espía U-2 en octubre de ese año casi siempre se presentan como el avance clave de la inteligencia que dio a los Estados Unidos una ventaja inestimable durante el enfrentamiento nuclear. Si buscas en Google “Tom Hewitt, la CIA y la crisis de los misiles cubanos” encontrarás solo una referencia en un libro de uno de sus antiguos jefes de la CIA que menciona su papel en el equipo de “vigilancia vial” durante la guerra secreta de Estados Unidos en Laos, un trabajo que desempeñó después.





 

*************
 

 










****************

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , ,


Para seguir leyendo hacer click aqui­ ...

miércoles, octubre 19, 2022

Orlando Freire Santana desde Cuba sobre la Crisis de Octubre o Crisis del Caribe de 1962: La humanidad tiene que agradecerles a John F. Kennedy y a Nikita Jruschov que ignoraran a Fidel Castr

 
Tomado de https://diariodecuba.com/

Cuando negociar sin contar con los cubanos fue lo mejor

*******

La humanidad tiene que agradecerles a John F. Kennedy y a Nikita Jruschov que ignoraran a Fidel Castro.

*******

Por Orlando Freire Santana

La Habana

18 Oct 2022

Varias generaciones de cubanos han crecido con una especie de espinita clavada en su ser debido a que un asunto tan importante como el advenimiento de Cuba al concierto de naciones independientes fuera negociado sin la presencia de los nacidos en esta Isla.

En efecto, el 10 de diciembre de 1898 fue firmado el Tratado de París entre España y EEUU. Así se sellaba la derrota incondicional de los colonialistas españoles en el conflicto que mantuvieron contra las tropas cubano-estadounidenses, y el Gobierno de Washington se hacía cargo de la Administración de la Isla. Y aunque cualquier análisis desapasionado evalúa positivamente la intervención militar norteamericana en la contienda bélica, el orgullo nacional lamenta que la rendición de Madrid no hubiese sido ante los cubanos.

Más de seis décadas después iba a acontecer otra negociación que mucho tenía que ver con el destino de Cuba, y que nuevamente se efectuaría sin la participación de los cubanos. Por supuesto que nos referimos a la Crisis de los Misiles (Crisis de Octubre, según se le conoce en Cuba), cuando la URSS desplegó armas nucleares en Cuba, y más de 40.000 soldados de esa nacionalidad fueron acantonados en nuestra isla.

Una vez descubierta la presencia de esas armas por los servicios de inteligencia de EEUU, el presidente John F. Kennedy exigió la salida inmediata de ese armamento de Cuba. Y Fidel Castro, actuando de manera temeraria, desafió a Kennedy al oponerse a la petición del inquilino de la Casa Blanca. Pero no solo eso, sino que en un acto de suma irresponsabilidad le recomendó al primer ministro soviético, Nikita Jruschov, propinarle el primer golpe nuclear a EEUU.

El castrismo siempre ha planteado que la presencia del arma nuclear soviética en Cuba era para defender a la Isla de la amenaza de una intervención militar directa por parte del Gobierno norteamericano. Sin embargo, funcionarios estadounidenses —entre ellos Robert McNamara, que en ese momento se desempañaba como secretario de Defensa—, en ocasión de reuniones posteriores para analizar las lecciones dejadas por ese acontecimiento, afirmaron que no existe documento que pruebe que en ese año 1962, antes del episodio de los misiles, Washington estuviese preparando una acción militar directa contra Cuba.

A la postre, aquella decisión de Moscú de desplegar armas nucleares muy cerca de las fronteras de EEUU habría que verla como la punta del iceberg de la estrategia de dominación que preside la geopolítica del Kremlin, y que hoy se manifiesta nítidamente en el proceder imperial de Vladimir Putin.  

Son varias las razones que llevan a exaltar la negatividad de la figura de Fidel Castro en la historia de Cuba. El éxodo gigantesco de los cubanos, la conculcación de las libertades individuales, los miles de muertos en las aventuras africanas, y  la destrucción de la economía, están entre ellas. Pero parece que ninguna se puede igualar a la pérfida preferencia de sacrificar a todo su pueblo en el conflicto nuclear antes que ceder y poner fin a su terquedad. Por supuesto que la Historia nunca podrá absolverlo.

Mas la humanidad tiene que agradecerles a John F. Kennedy y a Nikita Jruschov que decidieran, ignorando a Fidel Castro y pasando por encima de su deseo, y cuando ya muchos creían inminente que se apretara el botón nuclear, poner fin al peligro  mediante la retirada de los misiles de suelo cubano.   

Por estos días, cuando arribamos al sexagésimo aniversario de aquellos sucesos que pusieron en peligro la paz mundial, e incluso la pervivencia del género humano, los cubanos debemos aplaudir, a diferencia de 1898, el hecho de que esta vez tampoco se contara con nosotros en una negociación que tanto nos incumbía.

*************

Fotos y comentarios agregados  por el Bloguista de Baracutey Cubano

Fotos del libro One Hell of a Gamble,   de Aleksandr Fursenko y Timothy Naftali



¨Moscú es nuestro cerebro y nuestro Gran Líder¨

Palabras de Fidel Castro escritas en carta de Noviembre de 1960; carta encontrada por los autores del libro en los archivos del Buró Político del PCUS en la extinta URSS

Ningún  Presidente de  Cuba del período republicano entre 1902-1958, dió tanta muestra de sumisión y falta de independencia. En el prólogo a la Constitución  Socialista de la República de  Cuba de 1976 se muestran elementos compatibles con esa declaración, pero  al ser la Constitución un documento público, se fue más discreto.

*****



Bases Militares soviéticas en Cuba vinculadas a la Crisis de los Misiles


 

Lugar cerca de la población de Bejucal donde se almacenaron ojivas nucleares



Mayor General Igor D. Statsenko, jefe de una de las base de cohetes balísticos de mediano alcance. Foto en Cuba, Octubre 1962


Cuba. Oficiales soviéticos en una base militar de cohetes 


Cuba. Noviembre 1962. Soviéticos tomando un descanso y comida mientras enviaban  los misiles o cohetes de regreso a la URSS 

Tomado de http://www.latinamericanstudies.org/

Junio 22, 2002

CARTA DE FIDEL CASTRO A NIKITA S. KHRUSHCHEV

La Habana
Octubre 25, 1962
University of Massachusetts at Boston
PBS
George Washington University
Texto Integro
La Nueva Cuba


La Habana, Octubre 25, 1962

Querido Camarada Krushchev:

Partiendo de un análisis de la situación y de los reportes en nuestra posesión considero que la agresión es casi inminente dentro de las próximas 24 a 72 horas.

Existen dos posibles escenarios: el primero y más probable es un ataque contra ciertos puntos con el limitado objetivo de eliminarlos; el segundo, menos probable aunque posible, es el de una invasión. Yo entiendo que esta variante demandaría el tener que involucrar un gran contingente de fuerzas y es en adición la más repulsiva forma de agresión, lo que podría ser razón que se abstuviesen de hacerlo.

Puede usted estar seguro de que de una manera firme y resoluta resistiremos el ataque no importa su naturaleza.

La moral del pueblo cubano está muy alta y el agresor será confrontado heroicamente.

En este momento quiero hacerle partícipe de mi opinión personal.

Si el segundo escenario es implementado y los imperialistas invaden a Cuba con el objetivo de ocuparla, el peligro que esa política agresiva representa para la humanidad es tan grande que tras tener lugar ese hecho la Unión Soviética no debe nunca permitir circunstancia alguna en que los imperialistas puedan ser los primeros en lanzar un ataque nuclear contra ella.

Le manifiesto lo anterior porque yo creo que la agresividad de los imperialistas es extremadamente peligrosa y que si ellos de hecho llevan a cabo el acto brutal de invadir a Cuba en violación de la ley y la moral internacional, ese sería el momento para eliminar tal peligro de una vez y para siempre a través de un acto de legítima defensa, y aunque se trataría de una solución dura y terrible no hay otra alternativa.

Ha influenciado en mi opinión el ver con cuánta agresividad esta política se está desarrollando. En ver como los imperialistas sin guardar consideración alguna por la opinión pública e ignorando los principios y la ley bloquean los mares, violan nuestro espacio aéreo y prepara una invasión mientras que al mismo tiempo frustran cada posibilidad de conversaciones aun cuando están bien conscientes de la seriedad del problema.

Usted ha sido y continúa siendo un incansable defensor de la paz y comprendo cuán amarga esta hora debe ser cuando el resultado de sus esfuerzos sobrehumanos es tan seriamente amenazado. Sin embargo, hasta el último momento mantendremos la esperanza de que la paz sea salvaguardada y estamos en la disposición de contribuir a ello tanto como podamos. Pero al mismo tiempo estamos listos para confrontar con serenidad una situación que consideramos bien real y bien inminente.

Una vez más le participo la infinita gratitud y reconocimiento de nuestro pueblo al pueblo soviético que ha sido tan generoso y fraternal con nosotros, así com nuestra profunda gratitud y admiración por ustedes en esta gigantesca tarea y la seria responsabilidad delante de ustedes.

Fraternalmente

Fidel Castro
******************

En http://personal.telefonica.terra.es/ escribe Servando González:

( FRAGMENTO)

Por suerte para Cuba, y para la Humanidad toda, Jruschov entendió en toda su gravedad la terrible propuesta que le hizo Castro y actuó en consecuencia. El 27 de octubre Jruschov envió el mensaje al presidente de Estados Unidos, John F. Kennedy, que abrió las puertas a una solución pacífica a la crisis creada tras la instalación de más de 40 cohetes de alcance medio e intermedio dotados de ojivas nucleares y un contingente de 43,000 soldados rusos en suelo cubano. Una vez arregladas las cosas con sus adversarios, el 30 de octubre, Jruschov envió su famosa carta respuesta a Castro, donde le expresó:

“En su cable del 27 de octubre Vd. nos propuso que fuéramos primeros en asestar el golpe nuclear contra el territorio del enemigo. Vd., desde luego, comprende a qué llevaría esto. Esto no sería un simple golpe, sino que el inicio de la guerra mundial termonuclear.

Querido compañero Fidel Castro, considero esta proposición suya como incorrecta, aunque comprendo su motivo.

Hemos vivido el momento más serio, en que pudo desencadenarse la guerra termonuclear mundial. Evidentemente, en tal caso los EE.UU. sufrirían enormes pérdidas, pero la Unión Soviética y todo el campo socialista también sufriría mucho. En lo que se refiere a Cuba, al pueblo cubano, es difícil incluso decir en general en qué eso podría terminar para él. En primer término en el fuego de la guerra se quemaría Cuba...”.

En su carta respuesta del 31 de octubre de 1962 Castro reafirmó que él estaba plenamente consciente de lo que le propuso a Jruschov a espaldas del pueblo cubano. En dicha carta Castro despeja toda posible duda acerca de su monumental falta de escrúpulos y su ilimitada capacidad para el crimen cuando afirma:

“Nosotros sabíamos, no presuma usted que lo ignorábamos, que habríamos de ser exterminados, como insinúa en su carta, caso de estallar la guerra termonuclear...”.

Culpable, en el grado de tentativa, del delito de lesa humanidad de haber conspirado para arrojar la humanidad al holocausto nuclear. Culpable de haber negociado a escondidas con una potencia extranjera el exterminio del pueblo cubano. Ese es el veredicto que emitimos los cubanos al enjuiciar la desvergüenza de entregar la patria a una potencia extranjera, y la villanía de convertir a toda la población cubana, niños, mujeres, civiles y milicianos, en el monumental escudo humano donde Castro se ha refugiado una y otra vez para evitar pagar por los innumerables delitos que ha cometido. 
*************

Operación Cobra: La historia desconocida de cómo un oficial de la CIA entrenó a la red de agentes que encontró los misiles soviéticos en Cuba


24 de enero de 2019


El presidente John F. Kennedy, el agente de la CIA Thomas Hewitt, el presidente de Cuba Fidel Castro y el primer ministro de la Unión Soviética Nikita Khrushchev. Pie de foto y créditos en la parte inferior de la página. * (Foto ilustrada: Yahoo Noticias)

La noche del 11 de marzo de 1962, un barco de pesca deportiva se aproximaba a la costa cubana mientras un fuerte viento del sureste azotaba las aguas del Caribe. El Forest Johnson Prowler de casi 30 pies de largo era uno de los barcos de madera disponibles más fuertes y rápidos y su motor era lo suficientemente silencioso como para permitir que los tres miembros de su tripulación se acercaran a una milla de la costa. Aquellos marineros eran algunos de los más experimentados de la pequeña fuerza naval de cubanos expatriados de la CIA, pero ni siquiera ellos pudieron ver los rostros de los dos agentes encapuchados que subieron a bordo por el costado del barco en una canoa de fibra de vidrio de casi 16 pies llena de suministros.

El fuerte oleaje estuvo a punto de dar por concluida la misión de los agentes antes de que empezase, ya que la canoa se volcó tan pronto como subieron y su preciado cargamento de hombres y equipos terminó en el agitado océano. La tripulación se apresuró en recuperar los paquetes, que eran latas impermeabilizadas envueltas en plástico. Con la canoa lista y los equipos recuperados, los dos agentes volvieron a subir y consiguieron mantenerse en equilibrio. Pusieron rumbo hacia la costa y remaron hacia la boca abierta del río San Diego.
La idea de la canoa fue de Tom Hewitt, el oficial a cargo de los agentes en la enorme central de la CIA en Miami, donde esperaba noticias de la misión. Las reglas de la agencia le prohibieron participar en la infiltración del equipo, pero sentía una gran responsabilidad por la pareja, compuesta por un agente principal que había entrenado para dirigir a una red de subagentes y su operador de radio. Dado que regresaban a su país de origen, a partir de ese momento el trabajo de Hewitt consistía en dirigir sus acciones desde la distancia. Hewitt, un veterano que llevaba 10 años en la CIA, había pasado los últimos seis meses enseñándole al agente principal todo lo que sabía sobre cómo dirigir una red de espionaje eficaz, haciendo todo lo posible por mitigar los riesgos sustanciales que el agente tendría que asumir con Fidel Castro en Cuba.

 
(En el artículo no se dice,  pero la persona de esta foto se parece  mucho a Esteban Márquez Novo ¨Plácido¨, quien fue  el gran organizador y Jefe de una de las mayores conspiraciones en contra del Castrismo: el FUO (Frente Unido Occidental) que  se extendía por Pinar del Río, La Habana y Isla de Pinos y tenía 517 integrantes, según el libro 30 años . Historia de la Seguridad del Estado. Las reglas del Juego.  ¨Plácido ¨ fue  localizado por la tiranía Castrista en 1964 por indiscreciones  y la poca experiencia de algunos integrantes de esa red a la hora de reclutar a nuevos agentes  lo cual propició la infiltración  de agentes del Departamento de Seguridad del Estado. Mucha más información sobre el FUO puede leerse en el libro Cuba: Las Garras de los Cuervos Verdes de la expresa política Emelina Núñez Gil, quien una noche estando presa fuera violada a los 16 años por  5 oficiales de la Seguridad del Estado (entre ellos el entonces Capitán Orlando) cuando dicho departamento radicaba en la calle Máximo Gómez donde se ubicaría años después  la Delegación Provincial del Ministerio de la Construcción. ¨Plácido¨ al ser cercado por por las fuerzas del DSE se suicidó pero antes destruyó la documentación que tenía en su poder. Comentario del Bloguista de Baracutey Cubano).

(Emelina Núñez Gil  cuando tenñia 15 ó 16 años)

 La misión del equipo era establecer una red que se pudiera usar para recopilar información y, si fuese necesario, fomentar la contrarrevolución contra el régimen de Castro. Deshacerse de Castro era una gran prioridad para la administración del presidente John F. Kennedy y la CIA. Hewitt sabía que esta era una misión importante, pero no podía imaginar que su equipo pronto desempeñaría un papel vital en la prevención del Armagedón nuclear.

*****

Cuando los soviéticos introdujeron de forma secreta misiles balísticos de alcance medio e intermedio en Cuba en el verano de 1962, se desencadenó una cadena de eventos que casi llevaron a una guerra nuclear. Se han escrito muchos libros y miles de artículos sobre la crisis de los misiles en Cuba, pero el nombre de Tom Hewitt no aparece en ninguno de ellos. Las fotos de las bases donde se encontraban los misiles que tomó el avión espía U-2 en octubre de ese año casi siempre se presentan como el avance clave de la inteligencia que dio a los Estados Unidos una ventaja inestimable durante el enfrentamiento nuclear. Si buscas en Google “Tom Hewitt, la CIA y la crisis de los misiles cubanos” encontrarás solo una referencia en un libro de uno de sus antiguos jefes de la CIA que menciona su papel en el equipo de “vigilancia vial” durante la guerra secreta de Estados Unidos en Laos, un trabajo que desempeñó después.




 
*************
 
 

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , ,


Para seguir leyendo hacer click aqui­ ...

sábado, agosto 06, 2022

La historia desconocida de cómo un oficial de la CIA entrenó a la red de agentes que encontró los misiles soviéticos en Cuba

  

Operación Cobra: La historia desconocida de cómo un oficial de la CIA entrenó a la red de agentes que encontró los misiles soviéticos en Cuba


24 de enero de 2019


El presidente John F. Kennedy, el agente de la CIA Thomas Hewitt, el presidente de Cuba Fidel Castro y el primer ministro de la Unión Soviética Nikita Khrushchev. Pie de foto y créditos en la parte inferior de la página. * (Foto ilustrada: Yahoo Noticias)

La noche del 11 de marzo de 1962, un barco de pesca deportiva se aproximaba a la costa cubana mientras un fuerte viento del sureste azotaba las aguas del Caribe. El Forest Johnson Prowler de casi 30 pies de largo era uno de los barcos de madera disponibles más fuertes y rápidos y su motor era lo suficientemente silencioso como para permitir que los tres miembros de su tripulación se acercaran a una milla de la costa. Aquellos marineros eran algunos de los más experimentados de la pequeña fuerza naval de cubanos expatriados de la CIA, pero ni siquiera ellos pudieron ver los rostros de los dos agentes encapuchados que subieron a bordo por el costado del barco en una canoa de fibra de vidrio de casi 16 pies llena de suministros.

El fuerte oleaje estuvo a punto de dar por concluida la misión de los agentes antes de que empezase, ya que la canoa se volcó tan pronto como subieron y su preciado cargamento de hombres y equipos terminó en el agitado océano. La tripulación se apresuró en recuperar los paquetes, que eran latas impermeabilizadas envueltas en plástico. Con la canoa lista y los equipos recuperados, los dos agentes volvieron a subir y consiguieron mantenerse en equilibrio. Pusieron rumbo hacia la costa y remaron hacia la boca abierta del río San Diego.
La idea de la canoa fue de Tom Hewitt, el oficial a cargo de los agentes en la enorme central de la CIA en Miami, donde esperaba noticias de la misión. Las reglas de la agencia le prohibieron participar en la infiltración del equipo, pero sentía una gran responsabilidad por la pareja, compuesta por un agente principal que había entrenado para dirigir a una red de subagentes y su operador de radio. Dado que regresaban a su país de origen, a partir de ese momento el trabajo de Hewitt consistía en dirigir sus acciones desde la distancia. Hewitt, un veterano que llevaba 10 años en la CIA, había pasado los últimos seis meses enseñándole al agente principal todo lo que sabía sobre cómo dirigir una red de espionaje eficaz, haciendo todo lo posible por mitigar los riesgos sustanciales que el agente tendría que asumir con Fidel Castro en Cuba.

 (En el artículo no se dice,  pero la persona de esta foto se parece  mucho a Esteban Márquez Novo ¨Plácido¨, quien fue  el gran organizador y Jefe de una de las mayores conspiraciones en contra del Castrismo: el FUO (Frente Unido Occidental) que  se extendía por Pinar del Río, La Habana y Isla de Pinos y tenía 517 integrantes, según el libro 30 años . Historia de la Seguridad del Estado. Las reglas del Juego.  ¨Plácido ¨ fue  localizado por la tiranía Castrista en 1964 por indiscreciones  y la poca experiencia de algunos integrantes de esa red a la hora de reclutar a nuevos agentes  lo cual propició la infiltración  de agentes del Departamento de Seguridad del Estado. Mucha más 
información sobre el FUO puede leerse en el libro Cuba: Las Garras de los Cuervos Verdes de la expresa política Emelina Núñez Gil, quien una noche estando presa fuera violada a los 16 años por  5 oficiales de la Seguridad del Estado (entre ellos el entonces Capitán Orlando) cuando dicho departamento radicaba en la calle Máximo Gómez donde se ubicaría años después  la Delegación Provincial del Ministerio de la Construcción. ¨Plácido¨ al ser cercado por por las fuerzas del DSE se suicidó pero antes destruyó la documentación que tenía en su poder. Comentario del Bloguista de Baracutey Cubano).






(Emelina Núñez Gil  cuando tenñia 15 ó 16 años)

 La misión del equipo era establecer una red que se pudiera usar para recopilar información y, si fuese necesario, fomentar la contrarrevolución contra el régimen de Castro. Deshacerse de Castro era una gran prioridad para la administración del presidente John F. Kennedy y la CIA. Hewitt sabía que esta era una misión importante, pero no podía imaginar que su equipo pronto desempeñaría un papel vital en la prevención del Armagedón nuclear.


*****

Cuando los soviéticos introdujeron de forma secreta misiles balísticos de alcance medio e intermedio en Cuba en el verano de 1962, se desencadenó una cadena de eventos que casi llevaron a una guerra nuclear. Se han escrito muchos libros y miles de artículos sobre la crisis de los misiles en Cuba, pero el nombre de Tom Hewitt no aparece en ninguno de ellos. Las fotos de las bases donde se encontraban los misiles que tomó el avión espía U-2 en octubre de ese año casi siempre se presentan como el avance clave de la inteligencia que dio a los Estados Unidos una ventaja inestimable durante el enfrentamiento nuclear. Si buscas en Google “Tom Hewitt, la CIA y la crisis de los misiles cubanos” encontrarás solo una referencia en un libro de uno de sus antiguos jefes de la CIA que menciona su papel en el equipo de “vigilancia vial” durante la guerra secreta de Estados Unidos en Laos, un trabajo que desempeñó después.




 
*************
 
 
*********************
AmericaTeVeCanal41
Agosto 4, 2022

Ric Prado, Autor de Black Ops y ex Jefe de Operaciones del Centro Contra Terrorista de la CIA  analiza la muerte de 
Aymán az Zawahirí en Afganistan






********************


Memorias del exoficial de la CIA Ric Prado se vuelven un bestseller en Amazon

NEWS PROVIDED BY
Rafael Marrero & Company
April 14, 2022,

MIAMI, FL, UNITED STATES, April 14, 2022 /EINPresswire.com/ -- “Black Ops: The life of a CIA shadow warrior”, obra de Enrique (Ric) Prado, exoficial de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés), ha sido todo un éxito editorial en Amazon desde que fuera publicado a inicios de marzo, reforzando así el principal objetivo de su autor de homenajear a sus colegas y reivindicar el rol de esta agencia federal.

«Yo tenía una deuda de honor con mis colegas, 137 almas que donaron sus vidas por este país, anónimamente, en su mayoría. Un tercio de ellos murieron después del 9/11 y a varios los conocía bien. Entonces, el libro está diseñado para

hacer una interpretación correcta de lo que es mi agencia y, lo más importante, lo que es la dedicación, el patriotismo y el sacrificio de mis colegas», explicó Prado en exclusiva con el Dr. Rafael Marrero, a propósito de sus primeras declaraciones para un medio hispano, Diario Las Américas, donde pronto saldrá una extensa entrevista sobre su vida y obra.

(Ric Prado, Autor de Black Ops y ex Jefe de Operaciones del Centro Contra Terrorista de la CIA)

Según esta especie de James Bond cubano, que salió de la isla gracias a la operación Peter Pan y dedicó más de dos décadas al servicio de la CIA, nunca pensó en escribir un libro, pero se animó a hacerlo para redimir la imagen de sus compañeros de lucha y del sitio que fuera su hogar por tanto tiempo.

«Siempre me molestaba ver cómo Hollywood muestra a mi agencia. Mi agencia tiene la peor reputación entre todas las agencias del Gobierno, porque los secretos que tenemos, que son éxitos, no los podemos divulgar. Entonces, argumentó, tenemos 137 estrellas en nuestra pared de honor; héroes anónimos de la patria que merecen una mejor apreciación pública y no la infame reputación que Hollywood les da».

El ahora oficial retirado de la CIA espera cumplir con esos objetivos luego de realizar numerosas operaciones en varios países, entre ellos, Honduras, Costa Rica, Filipinas y Corea del Norte, y cumplir con misiones tan relevantes como la de luchar contra la expansión del comunismo, «ese pulpo con tentáculos que se come la libertad», y conocer el paradero de Osama bin Laden mucho antes de los atentados del 9/11.

[Justamente], aseveró, «eso es lo que espero cumplir, y ya lo he recibido de mucha gente que sí concuerda con el libro en que nosotros hacemos operaciones increíbles; operaciones que muy pocas organizaciones pueden hacer, hechas por gente de alta moral, con educación, entrenamiento y dedicación».

En lo que respecta a su mensaje para las nuevas generaciones, el otrora entrenador paramilitar apuntó que eso también es parte de lo que espera inculcar en el libro: «inculcarles que el árbol de la libertad necesita agua, sacrificios y atención; y que cada ciudadano americano tiene el deber de servir de alguna forma, pues todos tenemos una deuda de honor con nuestros antecesores, la gente que se sacrificó antes que nosotros».

Condecorado con la Medalla de Inteligencia Distinguida, el galardón más alto concedido a un oficial retirado, Prado añadió que no cambiaría su profesión por nada. «Mi vida ha sido una bendición, así que puedo mirarme en el espejo y estar tranquilo de que hice lo que pude cuando pude. Soy un hombre de fe y tengo el pensamiento de que Dios nos pone un camino delante y otros caminos laterales. Si uno tiene el coraje de pagar el precio y entra a ese camino designado, va a tener éxito, porque es lo que te pusieron en la tierra para hacer».

Con la convicción de que este libro es su última batalla, el aguerrido exoficial de la CIA finalizó sus declaraciones con la certeza de haber vivido su vida a su manera. «Estoy orgulloso de lo que logré por mi país y por la democracia internacional. También [estoy] muy orgulloso de mi familia, por lo cual no puedo cambiar nada».


Tal como describe la reseña en Amazon, “Black Ops: The life of a CIA shadow warrior” es un libro de memorias del guerrero encubierto de la CIA Enrique (Ric) Prado, que ofrece un vistazo a las guerras en la sombra que Estados Unidos ha librado desde la era de Vietnam, incluyendo la Guerra Fría y la era del terrorismo.

Hijo de una familia cubana de clase media atrapada en medio de la revolución de Castro, Ric llegó a EE. UU. a los 10 años mediante la operación Peter Pan y luego se reencontró con su familia, la que huyera de la isla con la esperanza de una vida mejor en la tierra de las oportunidades. Cincuenta años después, el otrora refugiado cubano se retiró de la CIA como el equivalente a un general de dos estrellas.

Durante sus 24 años de servicio en esta agencia federal, él y sus compañeros oficiales lucharon en una guerra poco vista y prácticamente desconocida para mantener a EE. UU. a salvo de aquellos que le harían daño. Black Ops, por tanto, sigue su trayectoria de vida y obra, en lo que constituye un verdadero testimonio del coraje, la creatividad y la dedicación del Grupo de Actividades Especiales de la CIA y sus guerreros en la sombra.


Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , ,


Para seguir leyendo hacer click aqui­ ...