lunes, abril 28, 2025

Julio M. Shiling: El momento de la reparación de la Iglesia. Mientras la Iglesia católica se prepara para nombrar al 267.º papa en las próximas semanas, es fundamental comprender todo lo que está en juego

 



Tomado de https://patriademarti.com/

El momento de la reparación de la Iglesia

Por Julio M. Shiling

26 de abril 2025


Read in English

La muerte del Papa Francisco pone fin a un controvertido reinado de doce años como obispo de Roma. Mientras la Iglesia católica se prepara para nombrar al 267.º papa en las próximas semanas, es fundamental comprender todo lo que está en juego. La gestión de Francisco al frente de la Iglesia ha planteado retos monumentales a la institución por fabricación humana. La amenaza de cisma ha sido real, debido a las políticas que ha implantado o defendido.

La Iglesia católica es la confesión cristiana más grande del mundo. El cristianismo es la religión más importante del planeta. La civilización occidental y sus instituciones, costumbres y ética se construyeron sobre el cristianismo como religión y los valores judeocristianos que esta profesa. Por eso, la persona que sea elegida sucesora de San Pedro tendrá un impacto en todos, no solo en los católicos. Comprender las enormes deficiencias del mandato del primer papa jesuita es fundamental para apreciar esta situación.

El Papa Francisco personificó el Concilio Vaticano II (1962-1965). El Concilio Vaticano II fue un momento impactante para la Iglesia católica. Su objetivo era «actualizar» sus enseñanzas y prácticas para la era moderna. Promovió el ecumenismo, introdujo cambios litúrgicos como el uso de lenguas vernáculas en la misa y fomentó el diálogo con otras religiones. Del mismo modo, también fue infiltrado y muy influenciado por comunistas y espías y simpatizantes soviéticos.

El Concilio Vaticano II fue muy político. Produjo dieciséis documentos, entre ellos cuatro constituciones, nueve decretos y tres declaraciones. Sin embargo, no se hizo ni una sola condena del comunismo, a pesar de que era el apogeo de la Guerra Fría y los comunistas cometían atrocidades en todos los continentes. Antes del Concilio Vaticano II, había al menos diez encíclicas papales que condenaban explícitamente, por su nombre, tanto al comunismo como al socialismo. Nada de esto pareció importar a los promotores del Concilio Vaticano II.

La Conferencia Episcopal Latinoamericana (CELAM) de 1968, celebrada en Medellín (Colombia), les facilitó, a los comunistas, un arma. A la cumbre de la CELAM asistieron cerca de 250 obispos de toda América Latina, junto con teólogos, sacerdotes y expertos religiosos y laicos. Los obispos asistentes pidieron una «opción preferencial por los pobres» y enfatizaron que la Iglesia debía estar del lado de los oprimidos. Sin embargo, esto no se lograría mediante los medios tradicionales e históricos del catolicismo para ayudar a los pobres y perseguidos. Se trataba de un llamamiento a la revolución mediante la defensa de cambios estructurales y sistémicos.

La teología de la liberación desempeñó un papel central en Medellín. Pretendía dar forma a la manera en que la Iglesia en América Latina interpretaría y aplicaría las reformas del Concilio Vaticano II. Influenciada por el análisis marxista y tergiversando el Evangelio, enfatizaba que la salvación no es solo espiritual, sino que también implica la «liberación» de la «opresión» económica, política y social percibida. Muchos obispos en Medellín, inspirados por esta teología, argumentaron que la Iglesia debía participar activamente en la transformación de las estructuras de poder existentes. Entre los asistentes se encontraba el arzobispo Hélder Câmara de Brasil, una figura clave en la teología de la liberación. Además, Câmara influyó en Klaus Schwab a principios de la década de 1970 y ayudó a dar forma al modelo del Foro Económico Mundial (FEM) para el «capitalismo de las partes interesadas» (stakeholder capitalism). Desde este ámbito de hombres de mentalidad revolucionaria, Jorge Mario Bergoglio entró en la Iglesia.

La Iglesia católica del Concilio Vaticano II se volvió más inmanente y menos trascendentalista. Se inició la batalla por el alma de la Iglesia. Los papas Juan Pablo II y Benedicto XVI, ambos habiendo vivido bajo regímenes totalitarios, condenaron el comunismo y el socialismo por sus fundamentos ateos y colectivistas. Consideraban que estas religiones políticas eran incompatibles con las enseñanzas católicas sobre la dignidad humana, la libertad y la propiedad privada. Basándose en críticas papales anteriores a los modelos materialistas, también expresaron su preocupación por el consumismo excesivo y el secularismo. Juan Pablo II y Benedicto XVI neutralizaron las interpretaciones radicales del Concilio Vaticano II. La llegada de Jorge Mario Bergoglio al Vaticano cambió eso. El antiguo arzobispo de Buenos Aires lanzó una guerra para revertir el rumbo de sus predecesores.

El Papa Francisco no solo representó emblemáticamente el trasfondo modernista de la conferencia del CELAM de Medellín en 1968. El primer papa latinoamericano cruzó el umbral de la modernidad hacia la posmodernidad. El apoyo abierto y la amistad que Francisco le ofreció al castrocomunismo fueron coherentes con su alineamiento moral e ideológico con el marxismo. Bergoglio, en su emotivo y táctico vínculo con la base soviética y neocomunista más formidable de América Latina, dejó claro su ideología. La defensa acérrima de planes globalistas, como los proyectos ecosocialistas y el alarmismo climático, promovidos por potencias internacionalistas como la ONU y el FEM, se encontraban entre los proyectos favoritos de Francisco. Atacar la tradición católica e interrumpir las normas establecidas fueron las metodologías empleadas para alcanzar esos fines.

La muerte del Papa Francisco ha dejado a la Iglesia católica sumida en la confusión, con profundas divisiones entre las facciones liberales y conservadoras. Las reformas izquierdistas del difunto papa, entre las que se incluyen la apertura a la bendición de las parejas del mismo sexo, establecer una equivalencia falsa con el islam y el énfasis en las interpretaciones marxistas culturales de la justicia social, han alejado a un gran porcentaje de los fieles. Es en continentes como África y Asia, donde predominan las interpretaciones conservadoras de la teología de la Iglesia, donde el catolicismo ha experimentado el mayor aumento de conversiones y prácticas devocionales. Por el contrario, las iglesias europeas, atendidas por un clero más liberal, están a veces vacías. La estrategia posterior de implementación del Concilio Vaticano II parece haber reducido el rebaño católico, al contrario de lo que sus defensores decían que ocurriría.

El estilo de liderazgo centralizado de Francisco, que adopta rasgos peronistas, reformas poco ortodoxas y nombramientos controvertidos como los de Gustavo Zanchetta y Tucho Fernández, dos figuras problemáticas con una aptitud moral cuestionable, ha fracturado el gobierno de la Iglesia. Existe preocupación por que la sinodalidad de Francisco pueda socavar la autoridad jerárquica. La Iglesia post-Francisco debe establecer un equilibrio entre el papel de los laicos y la preservación de la autoridad del Magisterio, garantizando la ortodoxia en los nombramientos de los líderes y evitando que los sínodos regionales fomenten la ambivalencia teológica.

La claridad doctrinal debe reafirmarse con la ascensión del próximo papa. La Iglesia urge de una reafirmación de las enseñanzas católicas inequívocas, en particular sobre la sexualidad, la familia y la teología moral, contrarrestando las ambigüedades de los documentos de Francisco, como Amoris Laetitia. Muchos de los críticos de Francisco han argumentado que el catolicismo exige la adhesión a las Escrituras, la tradición y la doctrina, y no la obediencia ciega al papa. El enfoque del difunto papa hacia nociones como la «hermandad» con los musulmanes, el acuerdo del Vaticano con China sobre el nombramiento de obispos o su relación amorosa con regímenes comunistas fue inaceptable. El intento de Francisco de institucionalizar el giro de la Iglesia hacia la secularización y las enseñanzas relajadas tras el Concilio Vaticano II son cuestiones de lapsos doctrinales que deben abordarse.

La oposición militante al creciente movimiento tradicionalista en la Iglesia dirigida por el papado de Francisco, que en ocasiones emula las tácticas de un Estado policial, no tiene cabida en el catolicismo. Las restricciones a la misa tradicional en latín, incluidas en su carta apostólica de 2021 Traditionis Custodes, son heréticas, ya que contradicen una práctica que se remonta al siglo II. Otra cuestión importante que ha puesto en tela de juicio el mandato de Francisco es su atención a cuestiones seculares como la migración y el medioambiente, ambos temas ortodoxos de la izquierda globalista atea. Dar prioridad a los asuntos terrenales y encasillarlos como amenazas existenciales lleva a muchos a ver el paganismo en lugar de una religión trascendental.

Dios juzgará al Papa Francisco. El Señor siempre tiene razón y se hará Su voluntad. Para el próximo papa, hay una serie de cuestiones que requieren atención urgente. Es imprescindible abordar el secularismo mediante una sólida labor de evangelización basada en la proclamación sin complejos del Evangelio y el compromiso cultural. Debe recuperarse la reverencia y la belleza de las celebraciones litúrgicas. La afirmación de la doctrina católica requiere el rechazo absoluto del comunismo y el socialismo en cualquiera de sus formas. Especialmente sus descendientes posmodernos, como la ideología de género, la teoría crítica queer y otras doctrinas transhumanistas. Occidente debe volver a enorgullecerse de defender su excepcionalidad. La Iglesia está centrada en Dios. El secularismo radical, el comunismo y el materialismo son desviaciones que alejan al alma de la salvación.

© Patria de Martí. Todos los derechos reservados.

*************

Tomado de https://www.infobae.com

Quién es el cardenal Raymond Burke, el hombre fuerte de la iglesia católica en EEUU que se opone al papa Francisco

********

En 2014, el papa lo removió de su cargo como Prefecto del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica, tres años después le quitó su poder dentro de la Orden de Malta y en 2023 decidió retirarle su salario y residencia vaticana

*******

Cardenal Raymond Burke

Por Kevin Moreno

20 de febrero, 2025

A medida que la salud del papa Francisco sigue en declive, crece la especulación sobre quién podría sucederlo en el liderazgo de la Iglesia católica. Con 88 años y un historial de problemas de salud, el pontífice argentino enfrenta una situación que podría llevar al cónclave para elegir a su sucesor en un futuro cercano.

Entre los nombres que resuenan con fuerza, según informó The Independent, destaca el del cardenal estadounidense Raymond Burke. Reconocido por su postura ultraconservadora y su férrea oposición a varias reformas impulsadas por Francisco, Burke se ha convertido en una de las figuras más divisivas dentro del Vaticano. Para algunos, representa la restauración de la tradición católica; para otros, encarna una resistencia frontal a la modernización de la Iglesia.

Burke, al igual que varios cardenales conocidos, es una de las figuras mencionadas para ocupar el cargo, tal como Edward Pentin planteó en su libro, The Next Pope: The Leading Cardinal Candidates, donde menciona a los posibles sucesores del papa Francisco.

El cardenal Burke es una de las figuras más prominentes del ala conservadora de la Iglesia católica. Su visión doctrinal se centra en la defensa de las tradiciones litúrgicas y la interpretación estricta del derecho canónico. Esto lo ha llevado a posicionarse como un férreo opositor a muchas de las reformas impulsadas por el papa Francisco, convirtiéndolo en una figura polarizadora dentro del Vaticano.

Desde sus inicios en la jerarquía eclesiástica, el cardenal abogó por el mantenimiento de la liturgia tridentina y la Misa en latín. Su compromiso con esta práctica lo llevó a criticar duramente la decisión del papa Francisco de restringir el uso del rito antiguo, una medida que consideró un ataque a la tradición de la Iglesia.

En temas de moral y doctrina, Burke sostiene posturas inflexibles. Se manifestó en contra de la comunión para divorciados vueltos a casar, defendiendo la enseñanza tradicional de la Iglesia sobre el matrimonio indisoluble. También rechaza cualquier flexibilización en el uso de anticonceptivos y ha calificado como “objetables” los cambios en el lenguaje eclesial sobre personas homosexuales y uniones civiles.

Críticas a las reformas de Francisco

El enfrentamiento entre Burke y el papa Francisco se intensificó en 2016, cuando el cardenal, junto con otros tres prelados, presentó los llamados dubia—preguntas formales dirigidas al pontífice—en relación con la exhortación apostólica Amoris Laetitia.

Este documento abrió la posibilidad de que los divorciados vueltos a casar pudieran recibir la Eucaristía, algo que Burke y su grupo consideraron incompatible con la enseñanza católica. Francisco nunca respondió a las dubia, lo que llevó a los cardenales a hacer pública su preocupación, generando una controversia dentro de la Iglesia.

En 2019, Burke volvió a criticar abiertamente al papa, esta vez en el contexto del Sínodo de la Amazonía, al considerar que el documento preparatorio estaba en contradicción con la doctrina católica. Más recientemente, fue uno de los cinco cardenales que enviaron nuevas dubia a Francisco, cuestionando la posibilidad de bendecir uniones homosexuales y la autoridad del Sínodo sobre la Sinodalidad.

Relegación en el Vaticano

Las críticas abiertas de Burke no han estado exentas de consecuencias. En 2014, el papa Francisco lo removió de su cargo como Prefecto del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica, el órgano judicial más alto de la Iglesia. Más tarde, en 2017, le quitó su poder efectivo dentro de la Orden de Malta, donde ocupaba un puesto honorífico.

El conflicto entre ambos llegó a un nuevo nivel en 2023, cuando el papa decidió retirarle su salario y residencia vaticana, una medida sin precedentes que evidenció la fractura total en su relación.

Su papel en el próximo cónclave

El futuro cónclave que elegirá al sucesor del papa Francisco se perfila como uno de los más disputados en la historia reciente de la Iglesia. En este escenario, el cardenal Raymond Burke se posiciona como un referente clave dentro del sector conservador, aunque su candidatura enfrenta desafíos significativos.

¿Burke tiene posibilidades reales de ser elegido Papa?

Si bien Burke es una figura influyente en el ala tradicionalista, su perfil lo convierte en un candidato con pocas probabilidades de obtener los votos necesarios para ser elegido pontífice. Su enfrentamiento con Francisco y su postura rígida en temas doctrinales podrían alienar a los cardenales más moderados y progresistas, que constituyen una parte importante del colegio electoral.

Además, el papa Francisco nombró a una gran cantidad de cardenales durante su pontificado, muchos de los cuales comparten su visión de una Iglesia más abierta y pastoral. Estos electores probablemente busquen evitar un retorno a la línea conservadora pre-Francisco, lo que reduce aún más las chances de Burke.

Su rol como líder del bloque conservador

Aunque las posibilidades de que Burke sea elegido papa son bajas, su presencia en el cónclave podría ser determinante para la configuración del próximo papado. Su liderazgo en el sector más tradicionalista podría influir en la elección de un candidato que, sin ser tan radical como él, represente un giro hacia posturas más conservadoras respecto a la doctrina y la liturgia.

En este sentido, él podría desempeñar un papel clave en la formación de alianzas dentro del cónclave, apoyando a otros cardenales que compartan su visión y asegurándose de que sus preocupaciones sean consideradas en la elección del nuevo pontífice.

************

Tomado de https://gaceta.es/

El cardenal Robert Sarah: el Papa que no nos merecemos

Por Javier Torres

Agosto 21, 2022

 Cardenal Robert Sarah

El 20 de octubre de 2020 Simone Barretto Silva fue asesinada a cuchilladas durante una misa en la Basílica de Notre Dame de Niza. El autor del crimen fue un yihadista tunecino que llegó a Francia a través de Lampedusa. Aunque mujer y negra, factores que en otras circunstancias suscitan el respaldo unánime del sistema, a Simone no sólo le quitaron la vida: fue condenada al ostracismo. La razón, claro, es que era católica y su asesino musulmán.

Si el crimen fue espantoso peor aún fue la respuesta de Occidente. El alcalde de Niza decretó el cierre de las iglesias (suponemos para no provocar) dando la razón al terrorismo islamista: matar sale rentable. La UE guardó el silencio habitual y Macron (una semana antes otro terrorista islámico le cortó la cabeza a un profesor en París a plena luz del día) fue incapaz de levantar la voz contra quienes aprovecharon la debilidad francesa para atacar. Lo hizo Erdogán y también el expresidente de Malasia, un tal Mohamad, que dijo que «los musulmanes tienen todo el derecho a matar a millones de franceses por masacres del pasado».

Frente al silencio y la cobardía europeas de aquellos días una voz rompió la resignación oficial que edulcora el suicidio de Occidente. Fue el cardenal Robert Sarah, que dice sobre el islam lo que nadie quiere oír. «El islamismo es un fanatismo monstruoso que debe combatirse con fuerza y determinación. No detendrá su guerra. Los africanos lo sabemos demasiado bien. Los bárbaros son siempre enemigos de la paz».

Se equivoca, por supuesto, quien interprete las palabras de Sarah como un alegato contra el islam. Su diagnóstico va mucho más allá y apunta en realidad a Occidente, un gigantesco cuerpo en descomposición que da la espalda a sus raíces y es incapaz de integrar a culturas como la musulmana (difícil si no pone de su parte) porque sus señas de identidad se basan en el consumismo, el individualismo y el relativismo. Es decir, Europa carece de un sentido trascendente con el que seducir.

Se hace tarde y anochece -así se titula uno de sus ensayos fundamentales- y, por tanto, no hay tiempo que perder. Sarah mira hacia dentro, va al corazón del problema y señala sin tapujos. «Europa ofrece a los recién llegados musulmanes irreligión y consumismo salvaje. ¿A quién le puede sorprender que se refugien en el fundamentalismo islámico? Muchos terroristas islámicos, desesperanzados por el nihilismo europeo, se echan en brazos del islamismo radical».

No es que el cardenal guineano justifique que el musulmán recién llegado se eche en brazos del terrorismo, qué va. Sencillamente sabe que nadie puede invadir o someter a una civilización si antes ésta no se ha suicidado. Aunque mueva al escándalo, Sarah asegura que la persecución más destructora contra el cristianismo se lleva a cabo en las democracias occidentales. Ahí se funden el culto al dinero, el desprecio al pasado y la veneración del yo por encima de la comunidad. «El hombre que reniega de sus raíces y deja de reconocer el ser que le es propio renuncia a sí mismo o padece amnesia. Europa parece estar programada para su autodestrucción”.

Este constante desprecio a las raíces cristianas tiene consecuencias desastrosas. Sarah lo sabe, pero si no es un profeta de desastres (un pesimista) tampoco rehúye las causas que conducen a Occidente al precipicio. “Rechazar cualquier herencia y la cultura que nos precede, despreciar los vínculos, romper sistemáticamente con la figura del padre son gestos modernos que conducen a las peores catástrofes humanas y políticas”. 

Claro que su diagnóstico también alcanza al sistema económico hegemónico en todas las democracias. «El liberalismo integrista parece ser la única regla del mundo de hoy: preconiza la abolición de todas las reglas, límites y moral». Esto es lo que explica que las élites occidentales y el mundo del dinero fomenten la contraconcepción entre la población autóctona al tiempo que atraen a la inmigración masiva como remedio a la caída de la natalidad. «Las tecnoestructuras europeas aplauden los flujos migratorios o los alientan. Piensan exclusivamente en términos económicos, necesitan trabajadores a los que pagar poco. La ideología liberal prevalece sobre cualquier otra consideración”.

Por supuesto, Sarah también hace autocrítica. La Iglesia tiene mucha culpa del ocaso occidental e identifica un mal por encima de todos: hay miedo a decir la verdad. O lo que es lo mismo, el «no tengáis miedo» de Juan Pablo II al comienzo de su pontificado en 1978 parece enterrado en el baúl de la historia. «La Iglesia se muere porque los pastores tienen miedo de hablar con absoluta honestidad y claridad […]. Si la Iglesia se adapta a los tiempos, traiciona a Cristo […]. Si el cristianismo pacta con el mundo en lugar de iluminarlo, los cristianos no son fieles a la esencia de su fe […]. La tibieza del cristianismo y de la iglesia provoca la decadencia de la civilización”. 

Tampoco esquiva Sarah la enorme culpa que tiene la Iglesia en los casos de pederastia dentro de sus filas. «La crisis de la pedofilia en la Iglesia, la multiplicación escandalosa de los abusos tiene una y única causa última: la ausencia de Dios».

Otro de los problemas que tiene la Iglesia -que ha tenido siempre- es el sometimiento a las ideologías de su tiempo. Frente al cambio permanente que predica el mundo moderno, Robert Sarah señala que vivir así priva al hombre de una brújula. Desgraciadamente la tentación de caer en brazos de las ideologías imperantes es grande y, a veces, inevitable. “No debemos amar el mundo de las ideologías que niegan la naturaleza humana, la ONU que impone una ética nueva». En definitiva, en las páginas de ‘Se hace tarde y anochece‘ no hay rastro de sumisión a banderas de nuestro tiempo como el cambio climático, el feminismo, el indigenismo o el fin de las identidades nacionales. Ahora que los vaticanistas ven posible un relevo y hasta el propio Francisco amaga con la retirada, a sus 77 años (edad papable, espíritu santo mediante) Sarah podría ser el revulsivo que la Iglesia y Occidente necesitan. Nadie hace un diagnóstico tan certero de puertas hacia afuera y hacia adentro. Sarah, en fin, es quizá el Papa que no nos merecemos pero que muchos deseamos.

***********



Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , ,


Para seguir leyendo hacer click aqui­ ...

sábado, agosto 10, 2024

Alberto Roteta Dorado: A PROPÓSITO DEL SACRILEGIO DE UNA ESCENA DE LA GALA INAUGURAL DE LOS JUEGOS OLÍMPICOS 2024 (Segunda parte)

 Nota del Bloguista de Baracutey Cibano

 Franco Zeffirelli fue un gran director de cine, director de ópera y de teatro  que fue pareja durante años del famoso director italiano Luchino Visconti. 

Zeffirelli fue el director de una extraordinaria serie sobre Jesús de Nazareth.; falleció  hace unos pocos años  con más de 90 años de edad.


Abiertamente homosexual, el director se opondrá firmemente a las manifestaciones del Orgullo Gay por considerarlas "exhibiciones obscenas". E incluso detestará públicamente el uso de la palabra 'gay', "fruto de una cultura puritana y una manera estúpida de llamar a los homosexuales para indicarlos como si fuera payasos". Más tarde reconoció que ser homosexual "era un compromiso con la sociedad".

(Franco Zeffirelli)

Fuera de su país, Zeffirelli será recordado especialmente por la adaptación de Romeo y Julieta (1968), con la que consiguió una nominación al Oscar; 'Hamlet' (1992), protagonizada por Mel Gibson; o las más recientes 'Jane Eyre' (1996) y 'Té con Mussolini' (1999), donde llevará a la gran pantalla algunos de sus recuerdos de infancia.
*********

Romeo y Julieta / Escena del baile - Franco Zeffirelli

****************


*************

A PROPÓSITO DEL SACRILEGIO DE UNA ESCENA DE LA GALA INAUGURAL DE LOS JUEGOS OLÍMPICOS 2024  (Segunda parte)

Por: Dr. Alberto Roteta Dorado. 

Santa Cruz de Tenerife. España.-  Por suerte, dentro de poco ya nadie recordará a los pseudoartistas satánicos que se burlaron de la Cristiandad; pero el cristianismo como religión perdurará por varios milenios más a pesar de la invasión islámica hacia el mundo occidental, de los múltiples detractores de la Santa Iglesia, de la campaña cultural neomarxista que emprende la izquierda, amén de la proliferación de cientos de sectas protestantes con sus excéntricos “pastores” y sus descomunales campañas contra el catolicismo.

Retomemos ahora el tema la representación satírica parisina. En primer lugar: no había que presentar a un grupo de individuos pertenecientes al colectivo LGTBIQ+ como protagonistas de ninguna escena. No se demuestra el espíritu de la tolerancia y el respeto que merecen todas las personas haciendo un derroche de los cánones que la izquierda ha establecido como parte de sus absurdas políticas de género. 

No estoy diciendo que no puedan aparecer artistas verdaderos en galas de eventos de este tipo, independientemente de sus preferencias sexuales o de sus orientaciones en relación con la sexualidad. Lo que intento expresar es que no tiene porqué presentarse gente disfrazada de manera muy ridícula, y menos aún, cuando sus caracterizaciones caricaturescas pueden dañar la susceptibilidad de las multitudes del mundo del cristianismo, o sea, lo que acaba de ocurrir en la reciente gala inaugural de los juegos olímpicos. 

Recordemos que en las olimpíadas de Barcelona de 1992 ocuparon el protagonismo dos grandes figuras del arte, Montserrat Caballé, la gran soprano española y Freddie Mercury, uno de los más grandes cantantes de rock de todos los tiempos. La primera, era obesa, el segundo, era homosexual y estaba enfermo con el VIH, en los tiempos en que se relacionaba este padecimiento casi de manera exclusiva con la homosexualidad. 

Sin embargo, estas condiciones, o sea, la obesidad de una y la homosexualidad del otro, no tuvieron razón de ser en dicha presentación de la gala inaugural de los juegos españoles. Lo que valía era su inigualable calidad como intérpretes, cada cual dentro de su género y estilo. Eran otros tiempos y la idea de lo "inclusivo" y las políticas de la igualdad de género, etc. aún no habían invadido la escena mundial. Las condicionantes de obesidad y homosexualidad de los artistas no fueron los motivos para que aparecieran con su protagonismo en la escena de las olimpíadas de 1992. Estuvieron presentes porque eran Montserrat Caballé y Freddie Mercury, dos grandes artistas, no porque representaran la idea de la gordofobia, de la homofobia o cualquier cosa estrafalaria de las aberraciones de la izquierda comunista del presente. 

La invasión de las teorías neomarxistas ha influenciado de manera muy negativa en la cultura. La degradación dentro del arte se ha puesto de manifiesto mediante la utilización de elementos cada vez más alejados del ideal de lo genuinamente artístico. El mal gusto, la vulgaridad y la ignorancia son los denominadores comunes de miles de espectáculos "artísticos", entre los que ocupan un lugar preferencial los llamados Drag Queens.

Recordemos que las fiestas de drags empezaron a florecer en Nueva York, durante el Renacimiento de Harlem, a principios del siglo XX. Esto evolucionó hasta convertirse en la comunidad de bailes de salón de Harlem, lo que aparece en el documental de 1990 Paris is Burning. El drag surgió de dos mundos separados: los imitadores femeninos en el cine mudo y el teatro popular, y los bailes underground de drags que formaban parte de la vibrante subcultura LGBTQ a finales del siglo XIX y principios del XX.

Independientemente de las contrariedades de varios historiadores respecto al origen del drag queens - algunos lo consideran a partir de las caracterizaciones necesarias para la representación teatral en las antigua Grecia y Roma, donde los personajes femeninos tenían que ser asumidos por hombres-, lo que predomina en el decadente presente son las presentaciones de personas, generalmente del sexo masculino, caracterizados de manera exagerada y caricaturesca como mujeres, los que imitan a cantantes y actrices consideradas como sus ídolos. 

Insisto en la idea de la degradación de lo artístico, toda vez que el fenómeno drag del presente carece de verdaderos valores culturales. Los espectadores van a un espectáculo en el que el artista (generalmente un hombre transmutado a la fuerza en mujer) hace un doblaje imitativo de la artista seleccionada (Rocío Jurado, Lola Flores, la Massiel, Madonna, y un largo etcétera), algo muy distante y distinto del transformismo justificado dentro del arte. Recordemos los dos ejemplos con los que se inicia la primera parte de este escrito. El Siebel, de la ópera Fausto, personaje masculino que requiere la intervención de una mujer de la cuerda de mezzosoprano por las exigencias vocales que el compositor Charles Gounod quiso ofrecerle, así como la caracterización de la Viuda Simone del gran ballet La Fille mal Gardée, amén de la necesaria intervención de actores hombres vestidos y caracterizados como mujeres dada la prohibición de las mujeres en obras teatrales en los lejanos tiempos de la antigua Grecia. 

Una breve pincelada de ciertos personajes

Barbara Butch, es una activista del grupo LGTBIQ, lesbiana, DJ y productora radicada en París. Esta señora usó un tocado con una corona de aureola plateada y un vestido escotado mientras representaba la figura de Jesús en el sketch de la Última Cena, algo que reafirmo, toda vez que he analizado detenidamente varias imágenes de la representación para poder concluir que si se trata de una burla satánica hacia Nuestro Señor Jesucristo, hacia el cristianismo, hacia la verdadera cultura, hacia Leonardo Da Vinci y un extenso etcétera; algo que esta señora o señor, si prefiere que le llamemos como masculino, sabía perfectamente, como también lo sabían los organizadores de la parte artística del evento. 

Según Butch la ceremonia de apertura "tenía como objetivo unir a la gente"; lo que no ha resultado. Contrariamente la nauseabunda escena ha provocado las más grandes críticas, no solo de los cristianos, sino de los representantes de otras religiones como el islamismo. Según las propias declaraciones de la mujer obesa que se hizo pasar por Jesús, ha recibido fuertes críticas y hasta amenazas de muerte por su aparición representando a Cristo. 

En una reciente publicación del Catholic Herald, la Drag Queen y rapera francesa conocida como Piche del programa Drag Race France, habló con los medios de prensa franceses y dijo que la intención era crear un cuadro de la Última Cena, lo que contradice las justificaciones que ha dado el comité organizador de los Juegos Olímpicos de París, entidad que ha negado que se tratara de una recreación de la famosa obre de Leonardo Da Vinci; sino "hacer un gran festival pagano, conectado con los dioses del Olimpo". Los defensores de la burla hacia el cristianismo sostienen que la escena es una evocación al cuadro "El festín de los dioses", una obra del siglo XVII firmada por Jan Harmensz van Biljert y conservada en un museo de Dijon, en el este de Francia, lo que no resulta creíble cuando se analiza detenidamente las imágenes de la representación en la gala. 

El desagradable personaje que aparece de color azul, casi desnudo y con guirlandas de hojas y frutas, asemejándolo a Dioniso, el dios griego que simboliza el vino y los placeres carnales estuvo representado por el popular cantante francés Philippe Katerine, un ser excéntrico que ha aparecido desnudo en sus actuaciones al cantar su canción Nue (desnudo). Al ser entrevistado por la periodista Saskya Vandoorne, de CNN, hizo referencia a la idea de que vivamos como una persona desnuda, amén de pedir sus disculpas por lo ocurrido en la ya “célebre” gala inaugural de París. 

Lo ocurrido en París es solo un ejemplo muy concreto que demuestra hasta donde se ha llegado, y se llegará aún más, respecto a la degradación de la cultura en un mundo donde la izquierda nos impone sus aberradas doctrinas. Solo en sociedades gobernadas por izquierda maléfica se admiten atrocidades como estas.

Si no se les detiene de manera enérgica seguirán imponiendo sus sucias y aberradas políticas de ideología de género por doquier. Las posibles justificaciones que, luego de las reacciones generalizadas de las comunidades cristianas del mundo, salieran a la luz por parte de los organizadores del "evento", están de más: YA EL DAÑO ESTÁ HECHO. 

Da igual si se trata de una sátira a La última cena o una evocación a El festín de los dioses. Lo más importante es el hecho en sí, su propósito, sus consecuencias y su repercusión. La burla hacia la iglesia, la pretensión de ridiculizar al cristianismo como religión, la imposición de las ABERRANTES IDEAS DE LA IDEOLOGÍA DE GÉNERO, es el verdadero propósito de la izquierda comunista, que cual plaga malévola se extiende por el mundo.

Los religiosos, filósofos, pensadores y hombres de bien esperamos ver en los próximos meses las condenas que merece ese grupúsculo de seres aberrados que sabían muy bien lo que estaban haciendo, fueron conscientes desde el primer momento que asumieron su irresponsabilidad; pero se lanzaron con sus satánicas intenciones a calumniar el cristianismo.

**************

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , ,


Para seguir leyendo hacer click aqui­ ...

jueves, agosto 08, 2024

Alberto Roteta Dorado: A PROPÓSITO DEL SACRILEGIO DE UNA ESCENA DE LA GALA INAUGURAL DE LOS JUEGOS OLÍMPICOS 2024

PROPÓSITO DEL SACRILEGIO DE UNA ESCENA DE LA GALA INAUGURAL DE LOS JUEGOS OLÍMPICOS 2024. (Primera parte)


Por Dr. Alberto Roteta Dorado. 

Santa Cruz de Tenerife. España.- En la ópera Fausto, del compositor francés Charles Gounod (1818-1893), aparece un personaje masculino con el nombre de Siebel que es interpretado por una mujer. Para las puestas en escenas de la monumental obra francesa, inspirada en los temas del Fausto de Goethe (1749-1832), la cantante aparece caracterizada como un hombre. Esto se da también en el mundo de la danza. Recordemos el personaje Viuda Simone (la madre de Lise), del mundialmente conocido ballet La fille mal gardée, una de las obras más antiguas e importantes del repertorio de ballet que se ha mantenido viva a lo largo de los años desde su creación. Dicho personaje ha sido tradicionalmente interpretado por un hombre, un bailarín de carácter.

Estos son ejemplos concretos del transformismo en el arte. En ambos casos los autores trataron de lograr los efectos requeridos mediante los recursos específicos para cada personaje. En el caso de la ópera, una mezzosoprano le dio vida a Siebel, el discípulo del viejo Doctor Fausto; tal vez Gounod pensó que los rasgos del personaje se lograrían mejor mediante los matices de una voz de mezzosoprano, correspondiente a una mujer, y no utilizando a un tenor, barítono o bajo, como tradicionalmente hubiera hecho otro autor; algo válido también para el caso de la Viuda Simone, del ballet antes citado. 

Estos personajes no aparecen con caracterizaciones exageradas ni amaneradas. Solo son utilizados para lograr la representación deseada sin ridiculizarlos, ni llevarlos a las excentricidades de un histrionismo que ninguno de los dos ejemplos necesita para lucir sus cualidades vocales y dramáticas, en el caso de Siebel, o para alcanzar la comicidad requerida en el caso de Viuda Simone. De modo que el transformismo en el arte se justifica cuando se utiliza con pretensiones artísticas genuinas. 

Los ejemplos antes comentados no cumplen con los cánones definitorios de lo que hoy se conoce como Drag Queen (Drag-Queen), toda vez que este término describe a una persona que se caracteriza y actúa a la usanza de un personaje de rasgos exagerados, con una intención primordialmente histriónica que se inspira de las nociones tradicionales de la identidad de género y los roles de género.

El drag es un show en el que pueden participar personas, independientemente de cuál sea su identidad de género, por tanto, aunque se le ha asociado, al menos en la actualidad, con los transgéneros, el drag es una expresión “artística” que puede no tener ninguna relación con la identidad de género de quien actúa como Drag Queen. 

Un Drag Queen puede ser de cualquiera de los dos únicos géneros existentes, o sea, masculino o femenino, así de sencillo, sin incluir la infinidad de variantes que en el presente se nos trata de imponer por parte de las concepciones de la ideología de género que presenta el llamado progresismo de izquierda. En cada modalidad pueden ser homosexuales, bisexuales o heterosexuales; siempre teniendo en cuenta que están creando un personaje para entretener a la sociedad a través de una exageración de ciertos rasgos, dando la apariencia de una feminidad exagerada con el uso de peinados estrafalarios, maquillaje excesivo, ropa llamativa, etc., lo que facilita la satirización o la comicidad. 

Se ha relacionado esta modalidad con el personaje la Reina de la Noche (Dark Queen en inglés), de la ópera La flauta mágica del compositor austriaco Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791), toda vez que dicho personaje aparece caracterizada con vestidos muy provocativos y ostentosos, así como diseños y maquillaje muy femeninos y exagerados; sin embargo, no se trata de un travestismo; sino de un Faux Queen, una mujer que adopta la estética Drag para explorar su feminidad, según la definición del término. 

No obstante, no creo que en la segunda mitad del siglo XVIII los directores artísticos, maquillistas y diseñadores de vestuario de las producciones de Mozart tuvieran la intención de exagerar los rasgos del personaje mencionado, tal como se hace en el presente en los espectáculos de Drag Queen. La idea de la exageración de los rasgos de la Reina de la Noche es solo destacar su histrionismo como lo que es, o sea, como una reina que conquista al público, no solo con su rimbombante vestuario; sino con el virtuosismo requerido para interpretar el aria Der Hölle Rache kocht in meinem Herzen. 

Pero los lectores se preguntarán a donde pretendo llegar con tanta teoría artística; a lo que respondo de inmediato: a la burla de una de las escenas del espectáculo inaugural de los Juegos Olímpicos de París 2024. 

Para el comentario que os presento a continuación solo me baso en la polémica escena que recuerda a una de las grandes obras de Leonardo da Vinci, La Última Cena. Confieso que no he visto, ni lo haré jamás, la famosa gala inaugural del evento; aunque si las múltiples imágenes que han aparecido por doquier como crítica a lo que jamás debió permitirse que apareciera en público.    

Desde la aparición en escena de los "artistas" se asoció a La Última Cena, algo que suscitó las más grandes polémicas de los últimos tiempos en el mundo artístico. La agresión se hizo, sin importar las excusas, justificaciones y fríos perdones de los organizadores del evento y de manera particular de algunos participantes. Los agredidos hemos sido aquellos que, de una u otra manera, somo religiosos, específicamente dentro del cristianismo - el cristianismo verdadero el original y no los centenares de sectas que nada tienen que ver con la esencia primigenia de dicha religión-, o al menos simpatizantes, defensores o seguidores de las tradiciones y enseñanzas predicadas por Cristo. 

Si en realidad se trata de una caricatura de la obra de Da Vinci, o no, considero que no es lo esencial en toda esa payasada. Lo importante es el hecho en sí, su repercusión y sus consecuencias. La distribución de los supuestos artistas, las agrupaciones en subgrupos dentro de la totalidad de participantes, así como el lugar preferencial de Barbara Butch, la señora con obesidad extrema vestida de azul al centro del elenco, son elementos que recuerdan, sin duda, al famoso cuadro de Da Vinci, como es lógico, en forma de una vulgar caricatura.

Si hubo o no malas intenciones detrás de todo esto es algo que no se puede demostrar. Quedará para siempre en la inmensidad de la duda. Después de las sendas protestas desencadenadas por doquier, los organizadores - que ya se han tratado de justificar- no se van a pronunciar diciendo la verdad en relación con el verdadero propósito de semejante obscenidad.

Las falsas teorías de lo inclusivo promovidas por la izquierda neomarxista intentan adueñarse del mundo. Para lograr su objetivo utilizan a ciertos grupos vulnerables como aquellos que se han asociado en el colectivo LGTBIQ+ (conjunto de lesbianas, gais, personas trans, bisexuales, intersexuales y queer y el resto de las identidades y orientaciones incluidas en el +.). Como sabéis estos grupos han sido marginados, aislados, perseguidos y hasta masacrados. Lo que no recuerdan los LGTBIQ+, o no les conviene recordar, es que los máximos exponentes de sus políticas de persecución extrema que se encargaron de llevarlos al ostracismo fueron los gobiernos totalitarios de posiciones socialistas y comunistas. 

Durante la etapa de esplendor de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, URSS, y del llamado Campo Socialista de Europa del Este, así como el comunismo de China y Cuba, entre otras naciones, tuvieron lugar una serie de violaciones graves de los derechos elementales de todos aquellos que resultaran sospechosos de homosexualidad y otras variantes. No obstante, en el presente, los autoproclamados progresistas se han encargado de hacer de estos grupos un estandarte "defensivo" donde cada cual sale beneficiado a su manera. Por una parte, los progres muestran una imagen, como siempre muy falsa, de aparente tolerancia y respeto, mientras que los integrantes de los grupos LGTBIQ+ se benefician de las supuestas bondades de la gentuza de la izquierda comunista. Al final los progres ganan los votos de los LGTBIQ+, que son millones en el mundo, y estos últimos salen a las calles semidesnudos y con sus excentricidades para celebrar su día de "orgullo", algo que sucede gracias a las “bondades” de la izquierda radical.

"La Santa Sede, entristecida por algunas escenas de la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de París y no puede sino unirse a las voces que se han alzado en los últimos días para deplorar la ofensa causada a muchos cristianos y creyentes de otras religiones". Este es el inicio de una escueta nota difundida el pasado sábado a través de un comunicado del Vaticano; algo que resulta demasiado sutil para la magnitud de los hechos, independientemente de la demora por parte de la Santa Sede en relación con la caricaturesca escena en la que se evoca la última cena del Señor. 

Ya sabéis de la "modernidad" del actual Papa, Francisco, así como de sus simpatías por los líderes de la izquierda y sus concepciones "progresistas". Una vez más, el Papa Francisco se muestra cuasi indiferente ante situaciones de repercusión mundial. Resulta intolerante su actitud respecto a las persecuciones de opositores, a las grandes violaciones de los derechos humanos en todas partes del mundo - de manera muy particular en Hispanoamérica con los regímenes dictatoriales de Cuba, Venezuela y Nicaragua-, entre otros tantos ejemplos que harían interminable este comentario; pero lo que resulta inconcebible es que guarde silencio ante un acontecimiento que ha suscitado las más grandes reacciones del mundo de la Cristiandad en diferentes partes del mundo. 

La institución religiosa egipcia de Al Azhar, la principal referencia del mundo islámico suní, condenó este domingo “las escenas de falta de respeto a Cristo” durante la inauguración de los Juegos Olímpicos. Faltar al respeto a Jesucristo o a cualquiera de sus compañeros profetas es un acto de extremismo y barbarie temeraria», afirmó Al Azhar en un comunicado que se ha publicado en diferentes medios de prensa con posterioridad. Condenó asimismo estas escenas que “retratan a Jesucristo en una imagen ofensiva” que “veja a los creyentes en las religiones y traiciona la moral”, y rechazó “todo intento de faltar al respeto a cualquiera de los profetas de Dios”.

Los fieles esperaban que durante la última alocución del Angellus el Papa hiciera referencia a la burla de los organizadores y "artistas" de la gala de los Juegos Olímpicos de Paría. Sin embargo, Francisco, el defensor del socialismo, prefirió el silencio. Para que no resultara tan escandaloso, la sede del Vaticano publicó esta escueta declaración antes citada. Hasta el presidente de Turquía, el islamista Recep Tayyip Erdogan, invitó a Francisco expresar su opinión sobre esta escena "y elevar la voz de forma conjunta" contra unos actos que, en su opinión, "ridiculizan los valores morales y religiosos y pisotean el honor humano bajo el disfraz de la libertad de expresión y la tolerancia"; pero repito: FRANCISCO PREFIRIÓ EL SILENCIO.

Continuará

***************

Nota del Bloguista de Baracutey Cubano

El siguiente artículo muestra lo que adujeron aquellos que tuvieron la responsabilidad de conformar, incluir y presentar  un, para mí, desafortunado y grotesco  performance en la Gala de los Juegos Olímpicos París 2024  que provocó las protestas de millones de personas en el mundo. Tengo la  opinión  que ese performance perseguía (independientemente si estaba inspirado en  la pintura mural La Última Cena,  de Leonardo Da Vinci, o en el cuadro La Fiesta de los Dioses de Jan van Bijlert) buscar controversia  y dar, una vez más, mensajes progres relativos  de la ideología de Género y a lo válido de lo que en lenguaje cubano llamamos ¨LA CUCHAMBRE¨.

En esta nota del Bloguista también muestro  un video  video  que aclara (en un mensaje de una de las protagonista de ese performance cochambrero donde hay hasta un menor de edad y un trio que no es precisamente de guitarras ) que ese performanve era el Nuevo Testamento Gay.



Tomado de https://www.elimparcial.com/

 De qué trata ‘La Fiesta de los Dioses’ de Jan van Bijlert que muchos confundieron con “La Última Cena”

La inauguración de los Juegos Olímpicos de París 2024 causó controversia debido a un performance que fue malinterpretado como una representación de “La Última Cena” de Leonardo Da Vinci.

Por Martín Álvarez  

28 de julio 2024

La ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de París 2024 ha generado una controversia, especialmente en torno a un performance que muchos confundieron con una recreación de “La Última Cena” de Leonardo Da Vinci.

El performance controversial

Durante la inauguración, se presentó un performance inspirado en una obra conocida como “La Fiesta de los Dioses” de Jan van Bijlert, no en “La Última Cena” de Leonardo Da Vinci. La confusión surgió debido a que la representación incluía elementos que evocaban la famosa pintura de Da Vinci, donde Jesucristo y sus apóstoles se reúnen para la última cena antes de la Pasión y la crucifixión.

“La Fiesta de los Dioses”

“La Fiesta de los Dioses”, pintada por Jan van Bijlert en 1635, celebra a los dioses grecolatinos en honor al matrimonio de Tetis y Peleo. En la mesa de esta celebración divina preside el dios Apolo, acompañado por figuras mitológicas como Hércules, Neptuno y Eris. La obra se encuentra actualmente en el Museo Magnin de Dijon.

Reacciones y críticas

El performance, diseñado por el director de teatro Thomas Jolly, fue interpretado por muchos como un mensaje de inclusión y respeto hacia la diversidad, ya que incluía drag queens y otras representaciones artísticas. Sin embargo, la comunidad católica percibió el acto como una burla hacia uno de los eventos más sagrados del cristianismo, lo que generó críticas y condenas por parte de algunos grupos religiosos y medios.

El Comité Olímpico había anunciado previamente que la ceremonia no iba a ser una recreación de “La Última Cena”, sino que estaba inspirada en la obra de Bijlert. A pesar de estos avisos, la confusión persistió y el evento desató un debate sobre la sensibilidad religiosa y la representación cultural.

L'interprétation du dieu grec Dionysos nous fait prendre conscience de l'absurdité de la violence entre les êtres humains.#Paris2024 #CeremoniedOuverture pic.twitter.com/HMzS8gIGXh

Respuestas oficiales

Anne Descamps, portavoz de los Juegos Olímpicos de París 2024, aclaró que no hubo intención de ofender a ningún grupo religioso. Thomas Jolly, el director del performance, también negó que su obra se inspirara en “La Última Cena” y enfatizó que su objetivo era promover la tolerancia hacia las identidades sexuales y de género, además de celebrar los valores republicanos de libertad, igualdad y fraternidad.

Reacciones políticas y mediáticas

La ceremonia también enfrentó críticas desde el espectro político, con figuras de la extrema derecha en Francia calificando el espectáculo de “saqueo de la cultura francesa” y la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia describiéndolo como un “gran desfile gay”.

Por otro lado, encuestas mostraron que una gran mayoría de los franceses tuvo una opinión positiva sobre la ceremonia, destacando especialmente la actuación de la cantante Céline Dion y otros elementos del espectáculo.

¿De qué trata la boda de Tetis y Peleo?

Tetis, una nereida (ninfa marina), y Peleo, un rey mortal de los Mirmidones, se casan en una celebración que reúne a numerosos dioses y figuras mitológicas.

El problema:

La boda de Tetis y Peleo fue el escenario de una famosa disputa que condujo a la Guerra de Troya. La diosa Eris, la diosa de la discordia, no fue invitada a la boda. Molesta por su exclusión, Eris lanza una manzana dorada con la inscripción “Para la más bella” entre las diosas presentes, lo que provoca una disputa entre Hera, Atenea y Afrodita sobre quién merece el título de la más bella.

El juicio de Paris:

El conflicto por la manzana dorada es resuelto por Paris, el príncipe de Troya. Cada diosa le ofrece un soborno para ganarse su favor: Hera le promete poder político, Atenea le ofrece sabiduría y Afrodita le promete el amor de la mujer más bella del mundo, Helena de Esparta. Paris elige a Afrodita como la más bella, lo que desencadena una serie de eventos que llevan a la Guerra de Troya.

La Prole:

El matrimonio de Tetis y Peleo resulta ser importante más allá de la disputa. Su hijo, Aquiles, es uno de los más grandes héroes de la mitología griega, conocido por su participación en la Guerra de Troya y por su casi invulnerabilidad, exceptuando su talón, de donde proviene el término “talón de Aquiles”.

La boda de Tetis y Peleo no solo es un evento central en la mitología griega, sino que también es el origen de uno de los héroes más legendarios de la mitología.

¿Quién aparece en la pintura La Fiesta de los Dioses (Le Festin des Dieux) de Jan Hermansz. van Bijlert?

En la pintura “Le Festin des Dieux” (La Fiesta de los Dioses) de Jan Hermansz. van Bijlert, que data de 1635, se representan varias figuras mitológicas en un banquete celestial. La obra muestra a deidades y héroes de la mitología grecolatina en el contexto del festín que celebra el matrimonio entre Tetis y Peleo.

Las figuras en la pintura incluyen:

Apolo: El dios del sol, quien preside la mesa del festín.

Hércules: El héroe mitológico conocido por sus trabajos y hazañas.

Neptuno: El dios del mar, que es una figura prominente en la mitología grecolatina.

Eris: La diosa de la discordia, conocida por su papel en el desencadenamiento de la Guerra de Troya mediante la manzana dorada.

Tetis y Peleo: Los protagonistas del evento, aunque no siempre son el centro de la pintura, están presentes como los anfitriones del festín.

En la pintura “Le Festin des Dieux” (La Fiesta de los Dioses) de Jan Hermansz. van Bijlert, que data de 1635, se representan varias figuras mitológicas en un banquete celestial.

En la pintura “Le Festin des Dieux” (La Fiesta de los Dioses) de Jan Hermansz. van Bijlert, que data de 1635, se representan varias figuras mitológicas en un banquete celestial.

La obra captura la atmósfera festiva y la reunión de estas figuras divinas y heroicas en una celebración mitológica.

¿Qué papel tiene Baco?

En la pintura “Le Festin des Dieux” (La Fiesta de los Dioses) de Jan Hermansz. van Bijlert, Baco (también conocido como Dionisio en la mitología griega) juega un papel como el dios del vino, la festividad y el desenfreno.

Papel de Baco/Dionisio en la Pintura

Presencia festiva: Baco/Dionisio es una figura central en el contexto del festín, ya que es el dios asociado con la celebración y el vino. Su presencia subraya el carácter festivo y alegre del banquete divino.



Etiquetas: , , , , , , , , , , , , ,


Para seguir leyendo hacer click aqui­ ...

martes, enero 02, 2024

Julio M. Shiling: 2023: Un año de corroboración. EE.UU. está en una senda autoritaria. El islamismo y el marxismo son aliados . El Papa Francisco se distancia aún más de Cristo

 
Tomado de https://patriademarti.com/

2023: Un año de corroboración

Por Julio M. Shiling  *

31 de diciembre 2023

Read in English

Típicamente, se enfatiza el enfoque hacia lo nuevo. Esto deja al pasado, o a lo viejo, en un estado de desconexión. Nada tipifica esto mejor que el cambio de año. En el reloj histórico, 2023 debería ser venerado como un año que desenmascaró realidades de las que los movimientos e individuos que pretenden dirigir las mareas políticas preferirían que la mayoría no se percatara. El año de despedida nos ofreció pruebas concluyentes que desafían muchas postulaciones falsas que la élite hegemónica cultural ha promovido o tratado de ocultar durante décadas.

El islam no es una religión de paz y la yihad es una guerra contra el judaísmo y el cristianismo

La invasión en octubre de territorio soberano israelí por un cuasi-Estado islámico y el gobernante de facto de Gaza deja al descubierto muchas verdades. Este asalto islámico a Occidente es una guerra religiosa. Los agresores islamistas, tanto los arquitectos materiales como los intelectuales y logísticos, se atienen a los guiones coránicos. La brutalidad de las guerras de conquista y ocupación lanzadas por Mahoma y sus seguidores e impuestas sobre tierras cristianas, judías, hindúes y persas, y sus ocupantes, ha sido así desde el siglo VII. Hamás simplemente está siguiendo al detalle lo que el fundador del Islam estableció como precedente.

Occidente es el objetivo del islamismo. Siempre lo ha sido. Debe pensar y actuar con responsabilidad. Un enfoque de palo y zanahoria sería la solución más inteligente. Tender la mano y apoyar las corrientes de moderación y reforma con los seguidores del islam. La ley sharía es incompatible con una sociedad libre, la gobernanza consensuada y el Estado de derecho. La inmigración en Occidente procedente de países musulmanes debe exigir la asimilación a la cultura judeocristiana imperante, y no al revés. Los regímenes y movimientos que apoyan y patrocinan las guerras santas islámicas deben ser confrontados, no recompensados.

El islamismo y el marxismo son aliados 

El marxismo, a través de su oscura y pesada influencia en los ámbitos cultural, jurídico y político, ha mantenido una estrecha relación con el islamismo durante décadas. La guerra islámica contra Israel lo ha dejado innegablemente claro. El apoyo enamorado y militante de importantes sectores de la sociedad estadounidense a la “causa” palestina, una estratagema marxista cultural urdida, demuestra hasta qué punto han tenido éxito las teorías comunistas de la KGB, Franz Fanon y Edward Said. La Teoría Crítica Postcolonial, una rama de la Escuela de Frankfurt, es el pozo epistemológico de racionalización que insiste en conceder el estatus de identidad nacional a los residentes musulmanes y a sus herederos de la antigua zona geográfica conocida como Palestina. 2023 ha mostrado esta calamidad de forma prístina.

El nivel de desinformación y falsedades flagrantes que subyacen a toda la base de una identidad nacional palestina y, lamentablemente, la apología tácita de los crímenes contra la humanidad que los islamistas cometieron y están cometiendo es repugnante. Esto debe obligar a quienes apoyan la democracia y la libertad a examinar seriamente los peligros que ha tenido la propagación del dogma neo-marxista en los centros de enseñanza. Esto debe ser revertido en todos los niveles de escolarización y grupos de desarrollo intelectual.

EE.UU. está en una senda autoritaria

Estados Unidos no es Cuba, China, Rusia o Irán. Sin embargo, ciertamente no es el mismo país que antes del asalto de Obama a las instituciones estadounidenses. Estados Unidos es menos libre. Su sistema electoral no es tan fiable. Aunque la configuración del sistema federal ha sido fundamental para hacer frente a esta embestida, ¿Podrá sobrevivir? ¿Intervendrá el Tribunal Supremo para frenar el abuso de poder?  Se ha restringido la libertad de expresión, la persecución política es un hecho y la manipulación electoral es claramente visible. Obama convirtió en instrumentos políticos a organismos gubernamentales clave como el FBI, la CIA, el IRS (Servicio de Rentas Internas), la EPA (Agencia de Protección Ambiental) y el DOJ (Departamento de Justicia), junto con el Partido Demócrata. El objetivo declarado con precisión era transformar a USA de forma exhaustiva, pero gradual. En connivencia con poderosos elementos de los medios culturales de producción y la izquierda, el régimen Biden-Obama ha llegado muy lejos en esta hazaña.

La utilización de los tribunales y la manipulación de teorías legales en sedes judiciales selectivas para eliminar a los oponentes políticos han producido presos políticos, algo básicamente ajeno y raro en la historia estadounidense. El Departamento de Justicia de Biden dictó penas de cárcel de entre una y dos décadas para personas que entraron ilegalmente o conspiraron para entrar en un edificio federal (la violación del Capitolio el 6 de enero) en un solo día. Sin embargo, más del 95% de los saboteadores, alborotadores e incendiarios que llevaron a cabo un levantamiento de inspiración marxista, coordinado por Black Lives Matter y Antifa durante casi cuatro meses recibieron, en su mayor parte, impunidad total por sus crímenes. Esto refleja algo más que un mero sistema judicial de dos niveles. Es la punta del hielo en términos de persecución política flagrante y de manipulación electoral.

En un lapso de cinco meses en 2023, el presidente Donald Trump fue acusado en cuatro casos. Con una sustancia jurídica endeble, pero mucha convicción política, la guerra para hacer desaparecer a Trump ha alcanzado nuevas cotas. Además de tratarse de una clásica caza de brujas, el hecho de que sea el favorito de los republicanos en las elecciones presidenciales de 2024 hace de esto una guerra legal y una clara interferencia electoral. Estas tácticas emulan lo que Vladimir Putin, Nicolás Maduro y Daniel Ortega hacen a quienes efectivamente se les oponen. Con dos estados que, en el momento de escribir estas líneas, han privado de sus derechos a los votantes estadounidenses y han anulado la capacidad de Trump para competir por los votos, lo inimaginable está sucediendo.

El Papa Francisco se distancia aún más de Cristo

Para el Papa Francisco, 2023, fue testigo de mucha actividad en su misión de deconstruir el cristianismo. El paganismo fue alegremente destacado por el obispo de Roma en su divinización del planeta. En la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, celebrada en octubre, se dio preferencia a preceptos neo-marxistas sobre la ortodoxia católica y las posiciones conservadoras. Se llevó a cabo una persecución sin precedentes de puntos de vista y expresiones opuestas dentro del catolicismo. La destitución del obispo Joseph Strickland de Texas es solamente un ejemplo.

Conclusión

Lo que más llama la atención en 2023 ha sido cuántas pretensiones se desenmascararon durante el año. Las dictaduras socialistas del hemisferio occidental han encontrado un socio tácito en Biden. Estados Unidos y Cuba han seguido manteniendo conversaciones amistosas de alto nivel sin que el régimen comunista haya liberado a ninguno de los más de 1.000 presos políticos. La liberación de sancionados, junto a criminales convictos, para desmayar a la dictadura venezolana a cambio de petróleo no hace, sino, envalentonar a la tiranía. La izquierda es consciente de que tiene un amigo en Washington.

Una mayor claridad siempre es bienvenida. 2023 desveló muchos mitos y mentiras. Puso fin a la etiqueta de “teórico de la conspiración” para las nociones de persecución política, la aplicación de la ley y la manipulación del sistema electoral en EE. UU. El islamismo, históricamente, ha estado y sigue estando en una guerra “santa” contra Occidente. El socialismo y el islam político siempre han compartido denominadores comunes. Ahora el marxismo, a través de sus adagios culturales, ha cooptado tangiblemente a los islamistas. Está a la vista de todos. Los retos para 2024 son muchos. 2023 debería servir como punto de referencia importante.

© Patria de Martí. Todos los derechos reservados .

*Julio M. Shiling es politólogo, escritor, conferenciante, comentarista y director de los foros políticos y las publicaciones digitales, Patria de Martí y The CubanAmerican Voice y columnista. Tiene una Maestría en Ciencias Políticas de la Universidad Internacional de la Florida (FIU) de Miami, Florida. Es miembro de The American Political Science Association (“La Asociación Estadounidense de Ciencias Políticas”) y el PEN Club de Escritores Cubanos en el Exilio.

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , ,


Para seguir leyendo hacer click aqui­ ...

jueves, junio 22, 2023

Beatriz Liaño: El llamado ¨derecho de pernada¨ nunca existió en la Europa medieval. ¿Qué era el derecho de la primera noche?

 
Tomado de https://www.religionenlibertad.com

El «derecho de pernada» y el sentido común

Por Hermana Beatriz Liaño 

04 febrero 2019

El «derecho de pernada» nunca existió en la Europa medieval. No necesito presentar documentos para proclamarlo sin titubeos. Es más, me basta el sentido común para sostener mi afirmación. ¿Ustedes creen que, en la Europa de San Benito, de San Bernardo, de Santo Domingo de Guzmán, de San Francisco de Asís, de Santa Clara de Asís, de San Buenaventura, de Santo Tomás de Aquino, del rey San Fernando, del rey San Luis de Francia y de tantos otros santos como se podrían enumerar, se iba a permitir que todas las mujeres comenzaran su vida matrimonial con un pecado de adulterio, es decir, con un pecado mortal? Ni soñarlo. La leyenda del supuesto derecho de pernada es una más de las muchas fábulas con las que se trata de ensuciar y desprestigiar a la Iglesia, en concreto en los siglos en los que Cristo triunfó de tal modo que a Europa se le llamaba la «Cristiandad». ¿Que la Edad Media tenía sus límites y que no todo era perfecto? No lo niego. Pero fue un tiempo en el que —en palabras del papa León XIII— la «filosofía del Evangelio gobernaba los Estados», y «organizada de este modo la sociedad civil, produjo bienes superiores a toda esperanza» (Immortale Dei, 1885, 28).

Después de este impetuoso comienzo, quizás haya alguien que se pregunte qué es eso del «derecho de pernada». Basta con navegar por internet para encontrar miles y miles de páginas que proclaman hasta el cansancio este supuesto privilegio que habrían tenido los señores feudales de «iniciar» sexualmente, la misma noche de bodas, a las jovencitas que contraían matrimonio en sus territorios. Es decir, se supone que una vez celebrado el matrimonio, el novel esposo debía aceptar la tremenda humillación de acompañar a su esposa al castillo de su señor feudal para que esta satisficiera hasta la mañana los deseos sexuales del impúdico patrón. Y nos tenemos que tragar que todo esto se realizaba de modo legal, con la complicidad de la Iglesia y sin provocar una crisis social.

Frente a esto, siempre habrá quien cite documentos supuestamente históricos, referencias de cantos populares o sentencias judiciales que se hagan eco del hipotético «derecho de pernada». Bueno, no se lo tomen a mal, pero vista la falta de moralidad de tantos eruditos de ayer y de hoy —para los que la ideología está por encima de la verdad—, si no veo el documento, no me creo que exista. Es muy fácil citar documentos inexistentes que conviertan la Edad Media en una época de «tinieblas y superstición religiosa». Los muchos enemigos de la Iglesia católica —como ciertos sectores de la Iglesia protestante o la masonería— llevan siglos haciendo este trabajo. De hecho, el investigador francés Alain Boureau demuestra [El derecho de pernada. La fabricación de un mito. Siglos XIII-XX] que esta práctica, supuestamente generalizada en la Edad Media, no se menciona expresamente en ningún texto medieval. ¿Cómo podría haber existido durante siglos una práctica de tal envergadura sin haber trascendido a los textos literarios o jurídicos de la época?

Pero pongamos que sí, que se encuentra un documento en el que se habla del «derecho de pernada». No solo quiero ver el documento y comprobar su autenticidad, quiero que un experto en historia y filología medieval —persona, por supuesto, de probada ciencia y honestidad— me explique qué significan exactamente esas palabras escritas hace tantos siglos, y que han podido modificar su significado etimológico dando lugar a importantes malentendidos. Gracias a Dios hay muchos estudiosos que se esfuerzan —con rigor científico— en desmontar esta especie de complot de ciertos historiadores contra la Edad Media. En ellos me baso para completar estas líneas.

«Jus primae noctis». El derecho de la primera noche. Eso sí que aparece en códigos de derecho medieval. Bien, pero ¿qué significa «Jus primae noctis»? Porque la leyenda creada a partir de esta frase no tiene nada que ver con el derecho que defendía. Primero hay que comprender la situación de los campesinos en la época feudal que nos ocupa. Los campesinos eran llamados «siervos de la gleba». La historiadora francesa Régine Pernoud explica que estos «siervos de la gleba» obtenían en concesión de su señor, propietario del feudo, un lote de tierra suficiente para mantenerse a sí mismos y a sus familias. A cambio, el campesino entregaba al señor una cuota de la cosecha y realizaba ciertos servicios en otras tierras del señor. El cristianismo regaló a la humanidad el concepto de persona, por eso, estos «siervos de la gleba» no tenían nada que ver con los esclavos de las sociedades antiguas. Una vez que el «siervo de la gleba» paga lo que debe a su señor, no tiene más obligaciones con él, salvo que no puede abandonar la tierra que cultiva. Es la única restricción a su libertad que sufre, pero es una limitación relativa, porque si es cierto que no puede abandonar la tierra que cultiva, tampoco puede ser despojado de ella. Esto daba al siervo una estabilidad económica muy grande, porque además el señor feudal estaba obligado a proveer a las necesidades de sus siervos en épocas de carestía, a defenderles con su ejército de las incursiones de los enemigos… Realmente, eran más las ventajas que las desventajas. Ojalá las grandes empresas de hoy cuidaran de sus empleados como el sistema feudal cuidaba a los «siervos de la gleba».

¿Por qué no podía el siervo abandonar la tierra que recibía del señor? Porque eso suponía un perjuicio para su señor. En esos momentos, la tierra abundaba, pero las manos para trabajarla no siempre eran suficientes, dadas las rudimentarias técnicas de cultivo y las elevadas tasas de mortalidad. Perder siervos podía ser un grave deterioro en la economía del feudo. Por eso, durante mucho tiempo, el campesino tuvo prohibido contraer matrimonio fuera del feudo. La Iglesia protestó contra lo que consideraba una «violación de los derechos familiares».

Régine Pernoud es autora, entre otros, de Para acabar con la Edad Media.

Régine Pernoud, especialista mundialmente reconocida en la historia de la Edad Media, explica que, a partir del siglo X y para liberar al siervo de esta sujeción: «Se estableció la costumbre de reclamar una indemnización monetaria al siervo que abandonase el feudo para contraer matrimonio en otro. Así nació el “jus primae noctis” del que se han dicho tantas tonterías: solo se trataba del derecho a autorizar el matrimonio de los campesinos fuera del feudo. Dado que en la Edad Media todo se traducía en una ceremonia, este derecho dio lugar a gestos simbólicos, por ejemplo, poner una mano o una pierna en el lecho conyugal, utilizando unos términos jurídicos específicos que han provocado maliciosas o vengativas interpretaciones, completamente erróneas». Que se dieran agresiones y violencia sexual por parte de algunos señores feudales, seguramente sí, pero siempre como abuso y no como un derecho instituido, que es algo muy distinto.

Vittorio Messori, prestigioso historiador de la Iglesia, precisa que en la Europa occidental y católica no existió el derecho de pernada, aunque por desgracia sí que se encuentra esta costumbre en algunas tribus africanas, en la América precolombina y en castas sacerdotales de algunas religiones no cristianas como la budista.

(Libro del ex marxista Vitorio  Messori. imagen y comentario  añadidos por el Bloguista de Baracutey Cubano)

Leyendas negras de la Iglesia, un clásico ya de Vittorio Messori, incluye un capítulo sobre el derecho de pernada.

El cardenal Giacomo Biffi, en su prólogo al excelente libro de Vitorio Messori Leyendas negras de la Iglesia, comenta su preocupación porque le parece que «el cuerpo de la cristiandad actual padece algún tipo de deficiencia inmunitaria», es decir, no se defiende de los ataques. La propaganda anticatólica lo ha hecho tan bien que, cuando se habla mal de la Iglesia, en lugar de reaccionar tratando de averiguar la verdad, nos lo creemos todo y bajamos la cabeza avergonzados pidiendo perdón. Y es un hecho que, el que se avergüenza de la Iglesia y de su historia, «se encuentra objetivamente en el grave peligro de perder la fe». Es cierto que dentro de la Iglesia ha habido —y hay— muchos pecadores. Pero también es cierto que la mayor parte de las leyendas que circulan contra ella son falsas. Y si es cierto que hay algunas sombras en su historia, el balance total después de XXI siglos es que «las luces prevalecen ampliamente sobre las tinieblas». Y esto no lo digo yo, lo dice el profesor Léo Moulin, un exmasón definido por Messori como un «racionalista cuyo agnosticismo bordea el ateísmo», que fue profesor de Historia y Sociología en la Universidad de Bruselas durante medio siglo y es uno de los intelectuales más prestigiosos de Europa.

Busquemos la verdad, amemos la verdad y proclamemos la verdad, también sobre nuestra Madre la Iglesia.

Publicado originalmente en Revista H.M.

Etiquetas: , , , , , , , , , , , ,


Para seguir leyendo hacer click aqui­ ...

martes, abril 19, 2022

Libro La Historia de Cuba que te ocultaron y otros temas, un libro fácil de leer que puede ser usado como manual de consulta pues la información está muy bien presentada y acompañada con fuentes de investigación

 Opinión destacada de los Estados Unidos

Amazon Customer

5.0 de 5 estrellas Valuable information.

Calificado en Estados Unidos el 12 de abril de 2022

Compra verificada

Este libro es muy fácil de leer. Se puede usar como manual the referencia. La información muy bien presentada y acompañada con fuentes de investigación. No es un libro para leerlo una sola vez sino para mantenerlo al alcance a modo de consulta.

*******
Opinión de Barbara Travieso

Excelente! Yo también lo compré y ya empecé a leerlo. Altamente recomendado.
*******

Felicitació llegada:

To:

Pedro P. Arencibia

Tue, Mar 29 at 2:48 PM

¡Te felicito efusiva y cordialmente, querido amigo !

Te auguro que será un éxito porque en la forma que lo concebiste viene a ser como un "vademécum" de la historia cubana, listo y apropiado para la consulta puntual.

Podrías haberlo subtitulado también "Todo lo que usted quería preguntar sobre Cuba y (no lo dejaron o) no se atrevió", o "Cuban History for Dummies", píldoras contra la ignorancia.

Para responder a la "historia de la política" ahora brindas la "política de la historia", de forma benéfica y muy agradecible.

¡Saludo tu nuevo libro con una rama de laurel, trenzada con otra de palma real, para una corona de cubana victoria!

Albricias y muchos éxitos.

******************

   La Historia de Cuba que te ocultaron y otros temas

 (Spanish Edition) Paperback – March 28, 2022

Para ir a la página de Amazon.com   en la que  se muestran más detalles  del libro y donde se  puede comprar, si así lo desea, favor de  hacer click  en la siguiente imagen.


Precio:$40 USD


El presente libro no tiene necesariamente que leerse de ¨cabo a rabo¨; es decir, de ¨principio a fin¨, pues está escrito como un libro de consultas. Por esta razón en algunos temas se repiten fragmentos que aparecen en otros.

En este libro solo abordo algunos episodios de la historia política de Cuba que por razones disímiles se han tergiversado o escamoteado a generaciones de estudiantes y lectores, incluso, aunque en cierta medida, cuando existía un sistema democrático en el país, pero desde que se impone la dictadura comunista esta situación se recrudece, y ya no por diferentes razones, sino por una sola: mantener el poder político de una casta y la ideología que le sirve de fachada.

La historiografía cubana anterior a 1959 se ocupaba básicamente de la historia de los hechos, o sea, de la exposición de los hechos históricos sin profundizar grandemente y de manera sistemática en las causas que los motivaron. En la historia de los hechos se entiende por lo general que el objetivo del historiador es exponer los hechos de la mejor forma y que hablen por sí sólo. El papel del historiador no era construir una historia ajustada a su propio gusto o afinidad política, aunque es cierto, que siempre se dieron excepciones. Una de ellas es la revisión de la historia cubana que apareció en la revista Masas, revista de la cual el entonces joven y comunista Carlos Rafael Rodríguez fue director; otra excepción fue el abogado e historiador Emilio Roig de Leuchsering.

Después de 1959 se dio un vuelco radical en la historiografía cubana, pues a partir de ese momento en el país se escribiría una historia de Cuba con un objetivo rector preconcebido de carácter político ideológico, donde la pregunta fundamental para ser respondida sería el porqué. La importancia de satisfacer ese objetivo preconcebido ha sido tal, que la historia de los hechos se ha visto afectada en gran medida. Se desarrolló lo que se conoce en el mundo académico como la política de la historia.

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , ,


Para seguir leyendo hacer click aqui­ ...