martes, agosto 13, 2024

José Raúl Gallego sobre Cuba : PUBLICACIÓN DE DOCUMENTOS OFICIALES SOBRE LOS CAMPOS DE CASTIGOS CASTRISTAS CONOCIDOS COMO UMAP O UNIDADES MILITARES DE AYUDA A LA PRODUCCIÓN

 Tomado de https://www.facebook.com/

PUBLICACIÓN DE DOCUMENTOS OFICIALES SOBRE LAS UMAP

Por José Raúl Gallego 

12 de agosto 2024

En el link de la carpeta que aparece al final de esta publicación encontrarán seis documentos relacionados con los campos de trabajo forzado cubanos denominados Unidades Militares de Apoyo a la Producción, más conocidos por sus siglas UMAP. Fueron redactados entre los años 1966 y 1968, extraídos por esas fechas de unidades militares de la antigua provincia de Camagüey y mantenidos a resguardo hasta hoy.

Me fueron entregados por una fuente que pidió su publicación y solo puso dos condiciones: anonimato y acceso abierto. Están disponibles sin marcas de agua, obligatoriedad de registro, ni pagos, para que puedan ser difundidos, leídos y usados por ciudadanos, periodistas e investigadores, con el objetivo de que sean analizados y contextualizados para una comprensión más certera y situada de la información que aportan. Así mismo, se autoriza a que sean alojados en otros sitios webs, respetando estas condiciones de acceso abierto, para evitar que puedan ser eliminados. Son documentos que forman parte de la historia de nuestro país, de la memoria histórica de la nación y deben estar disponibles a todos los cubanos y personas interesadas. 


Su contenido corrobora parte de lo narrado por las víctimas de las UMAP, ya que el horror y los atropellos fueron mucho más allá de lo que aparece en estos textos, y confirma el carácter homofóbico, discriminatorio y violatorio constituido en política oficial, del cual han intentado desligarse las principales figuras del régimen cubano y sus voceros.

El contenido resumido de los documentos es el siguiente:

1. UMAP Plan Homosexuales: Propone la creación de un “Centro Modelo” para restructurar el Servicio de Homosexuales del Ministerio del Interior, cuyos objetivos eran “borrar todo comportamiento amanerado o antisocial”, “desarrollar su conciencia político-social para que siendo homosexual en nada contravenga a los planes de prevención de la homosexualidad. (en particular en lo concerniente a menores)”, “Darle orientación profesional con base en el plan presentado al Comité Central sobre profesiones vetadas a los homosexuales” y “Detectar los casos de posible cura para remitirlos a los organismos competentes”. No incluye referencias al autor, ni fecha.

2. Anexo 1 Entrevista. El documento es una entrevista realizada en 1966 a un recluso de las UMAP, al parecer perteneciente a la compañía 2 del campamento La Riviera. Está enfocada en sus preferencias y comportamiento sexuales. Al parecer, formaba parte de un documento mayor que incluía otras entrevistas. Es el único archivo que fue intervenido para ocultar la identidad del entrevistado y de una de sus parejas. Se desconoce la identidad del entrevistador. 

3. Sugerencias Escuelas Pre-Militares. Documento fechado el 4 de abril de 1967, firmado por el soldado Enrique González Suárez y dirigido a la jefatura de las UMAP.  Propone la creación de Escuelas Pre-militares para homosexuales, en los cuales estos serían clasificados por tipologías (A, B y C) según sus “manifestaciones homosexuales” y su disciplina. Entre los objetivos de estos centros estaba “la desaparición de las manifestaciones externas de la homosexualidad” a través del castigo, la emulación, la presión del grupo, actividades militares, políticas, productivas, culturales y deportivas, estas últimas porque “constituyen un medio eficaz para combatir los gestos y poses feminioides”.

4. Actividad práctica y procesos psíquicos: Se trata de un “ensayo” de corte psicológico, sobre cambios en las motivaciones. Para calzar los argumentos, el autor usa como ejemplo el cambio en las motivaciones de los reclutas para hacerlos cortar caña, a partir de un sistema de estímulo con los pases. No incluye referencias al autor, ni fecha.

5. Informe Religiones I: Extenso documento sobre las religiones católica y protestante (bautistas, adventistas del séptimo día y metodistas). Incluye referencias históricas internacionales y nacionales sobre el surgimiento y funcionamiento de estas religiones, así como de su relación con el poder estatal a partir de 1959. No incluye referencias al autor, ni fecha.

6. Informe Religiones II: Similar al documento anterior, pero centrado en el Concilio Cubano de Iglesias Evangélicas, Testigos de Jehová, Bando Evangélico Gedeón y las fraternidades Masones, Odd Fellows y Caballeros de la Luz. En el caso de las fraternidades, la información es mucho más escueta. El documento no incluye referencias al autor, ni fecha.

Enlace para ver los documentos:  https://l.facebook.com/l

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Mariela Castro: las UMAP fueron como una escuela al campo

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La directora del CENESEX cree que los 'campos de trabajo' para homosexuales en Cuba son un asunto 'muy sobredimensionado'.
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DDC
Miami
08 Mayo 2020

Mariela Castro negó que las Unidades Militares de Apoyo a la Producción (UMAP), donde entre 1965 y 1967 el régimen cubano encarceló a decenas de miles de personas, sobre todo homosexuales, religiosos y desafectos políticos, puedan ser calificadas como "campos de concentración."

En una comparecencia en vivo en el programa de YouTube La tarde se mueve, que conduce el periodista procastrista Edmundo García desde Miami, la hija de Raúl Castro y directora del estatal Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX) señaló que ese es un asunto "muy sobredimensionado y muy distorsionado."

(Mariela Castro. EFE)

"Lo que se había creado era lo que es ahora el EJT (Ejército Juvenil del Trabajo). La idea de las Fuerzas Armadas era crear un Servicio Militar sobre todo con campesinos para apoyar la producción de alimentos. Por eso decían: en lo que se preparan para defender el país, que también apoyen la producción de alimentos que el país necesitaba. Había personas que estaban totalmente distanciadas de los problemas del país y no querían poner su granito de arena, y eran momentos muy difíciles", comentó.

"La manera de recoger a las personas fue terrible", criticó Castro, en referencia a los operativos violentos por los que muchas personas fueron detenidas y trasladadas a las UMAP. "Eso fue un trabajo que se hacía desde el Ministerio del Interior (MININT), no era compatible con lo que habían decidido las Fuerzas Armadas", justificó.

No obstante, según Castro, la experiencia de los campos de trabajo depende de las vivencia de cada persona que los vivió. "En las UMAP había directivos que no eran homofóbicos, y que trataron bien a su gente, y que fueron comprensivos", dijo.

Pero, según su parecer, "me hubiera gustado que existieran de otra manera."

"Nosotros íbamos a la escuela al campo. ¿Ir a la escuela al campo eran campos de concentración? Mira que aprendimos mucho y nos divertimos mucho y lo cuestionábamos todo. Si la pasábamos de lo más bien...", aseguró.

Castro comentó que las denuncias sobre lo que sucedía en las UMAP llegaron al Partido Comunista y de ahí a las Fuerzas Armadas a través de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) y de la Casa de las Américas. Por ello, dijo, se comenzó una investigación que acabó con su cierre. 

(Mariela Castro Espí, su padre Raúl Castro Ruz y su tio Fidel Castro Ruz))

Según la también diputada a la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP), tras el triunfo la revolución cubana en 1959, la reivindicación de los derechos de los homosexuales no fue contemplada "porque era un tema que no se discutía políticamente en aquellos tiempos" debido a los prejuicios con que lo abordaban las ciencias y las religiones.

"Cuando triunfa la revolución ese era el pensamiento científico dominante. (...) No podemos pretender que los dirigentes lo sepan todo", argumentó.

De acuerdo con Mariela Castro, si bien "ha habido prácticas que reprobamos", el pensamiento de Fidel Castro evolucionó en sus consideraciones sobre el tema.

Para ella, lo más recomendables es "no estar escudriñando en la basura con malas intenciones."
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Documental filmado en 1983 donde se pone al descubierto la represion castrista hacia los homosexuales y disidentes.Despues de 30 anos muchos de estos protagonistas y testigos han muerto pero su voz queda como eterno testimonio de una epoca de barbarie y de psicosis politica

Documental (fragmento)  Conducta Impropia






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Impactante revelación de Pablo Milanés: "En la Cuba revolucionaria hubo campos de concentración y a mi también me enviaron allí"

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El reconocido cantautor recordó cuando el régimen de Fidel Castro lo obligó a cumplir trabajos forzados en las Unidades Militares de Ayuda a la Producción (UMAP). "Condenaron a miles de muchachos jóvenes simplemente porque pensaban libremente", contó
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29 de marzo de 2018

El cantautor cubano Pablo Milanés, uno de los fundadores del movimiento de la Nueva Trova Cubana, definió como "campos de concentración" a las Unidades Militares de Ayuda a la Producción (UMAP) que existieron en la isla entre 1965 y 1968.

En una entrevista del diario chileno La Tercera, Milanés habló de las UMAP como "un asunto muy oscuro de la historia de la Cuba revolucionaria" adonde miles de jóvenes fueron enviados a "reeducarse" por órdenes de Fidel Castro.

(El joven Pablo Milanés cuando cantaba con el cuarteto del Rey; época en que fue internado en la UMAP. Foto y comentario añadidos por el Bloguista de Baracutey Cubano)

"Fue condenar a miles de muchachos jóvenes a campos de concentración simplemente porque pensaban libremente, ni siquiera porque pensaban lo contrario, sino porque eran librepensadores y tenían opiniones", expresó uno de los íconos de la música hispanoamericana.

Las UMAP funcionaron entre 1965 y 1968 y Pablo Milanés estuvo en uno de esos centros sometido a trabajos forzados, pero logró escapar y huyó hacia La Habana, donde luego fue encarcelado por desacato.

"Siempre lo recuerdo, pero nadie lo refleja nunca. Hago muchas entrevistas en Cuba y cuando hablo de las UMAP es como si hablara del diablo, porque es una pena que se lleva dentro, no han podido corregirla ni pedir perdón tampoco por lo que hicieron", dijo.

"Y no hablemos más de eso, porque fue un asunto muy muy oscuro de la historia de la Cuba revolucionaria: hubo campos de concentración. Fueron 50.000 jóvenes los que estuvieron en los campos de concentración, y entre ellos yo también", añadió.

El periodista de La Tercera le preguntó por qué siguió creyendo en la revolución después de eso que vivió. Y Milanés respondió: "Porque yo soy revolucionario. Ellos no, yo sí".

El músico de 75 años de edad no espera que el Gobierno cubano pida perdón alguna vez. "He dicho que pidan perdón, pero no lo han hecho", afirmó.
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En la UMAP  no sólo habían  homosexuales:  en la UMAP también se encontraban  jóvenes  que la tiranía Castrista pensara que  no eran simpatizante de la revolución o que no  cumplieran los parámetros ¨del hombre nuevo¨ que el Castro - comunismo  deseaba tener en Cuba.











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viernes, abril 28, 2023

Dimas Castellanos desde Cuba: Los colegios religiosos: la necesidad de su recuperación en Cuba; junto a las escuelas laicas privadas, desempeñaron un valioso papel que la prensa y la historiografía oficial omiten o rebajan.

 
Nota del Bloguista de Baracutey Cubano

En el artículo faltó, entre otros, el Colegio Champagnat de la Víbora, de los Hermanos Maristas (muy cercano al Instituto de Segunda Enseñanza de la Víbora) en el cual,  después de ser robados por la Revolución todos los colegios privados, se ubicó el  Instituto Preuniversitario Especial Raúl Cepero Bonilla donde, durante varios años,  estudiaron muchos de los mejores estudiantes de Cuba que posteriormente fueron muy buenos profesionales. En la foto el mencionado Colegio Champagnat; quizás en un acto de graduación o promoción.


Es importante puntualizar que en Cuba antes del triunfo de la revolución de 1959 había educación gratuita  desde la escuela primaria hasta la universitaria.   En los años 50 del pasado siglo más del 20% de la matrícula de la Universidad de La Habana eran matrícula gratis pese a que la carrera más  costosa era la de Medicina  con un costo de 70 pesos cubanos anuales   (incluyendo 5 pesos por el uso del estadiun universitario)  y el pago se podía hacer en tres cuotas. También existía educación privada. El Estado cubano en esa época era uno de los Estados de América Latina que  dedicaba, de su presupuesto anual, el mayor porciento a la Educación de sus habitantes.

FIDEL CASTRO RUZ EN EL DISCURSO PRONUNCIADO EN CONMEMORACION DEL XX ANIVERSARIO DEL ATAQUE AL CUARTEL MONCADA  EL 26 DE JULIO DE 1973 EXPRESÓ: En la educación está el instrumento fundamental de la sociedad para desarrollar los individuos integrales capaces de vivir en el comunismo.  
 
Tampoco podemos ignorar que el Estado Castrista  le pagaba, y paga de por vida, salarios indecorosos  a todos sus trabajadores, incluyendo a los profesionales. Durante décadas  más del 90% de la fuerza laboral de Cuba tenía como patrón al Estado con sus escalas salariales. 

Finalmente: 
 
Una de las ideas fundamentales del comunista Antonio  Gramsci puede resumirse en su frase: “Tomen la educación y la cultura y el resto se dará por añadidura”.

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Tomado de https://diariodecuba.com

Los colegios religiosos: la necesidad de su recuperación en Cuba

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Los colegios religiosos de Cuba, junto a las escuelas laicas privadas, desempeñaron un valioso papel que la prensa y la historiografía oficial omiten o rebajan.

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Por Dimas Castellanos

La Habana

28 abril 2023

Ante el estado deplorable de la isla de Cuba al término de la Guerra de Independencia que culminó en 1898, el general estadounidense Leonardo Wood, jefe del Gobierno de Ocupación, dictó las normativas jurídicas para la restitución y modernización de la enseñanza: las lecciones de memoria, el verbalismo y el papel pasivo del alumno se suprimieron; se crearon 3.000 nuevas aulas; se procedió a la formación de maestros con el apoyo de las asociaciones cívicas y la iniciativa privada y se reguló la participación activa de las iglesias cristianas en la enseñanza; preceptos que fueron ampliados por las constituciones republicanas de 1901 y de 1940.

En ese contexto los colegios religiosos de Cuba, junto a las escuelas laicas privadas, desempeñaron un valioso papel que la prensa y la historiografía oficial omiten o rebajan. Ante el fracaso de la enseñanza monopolizada por el Estado se impone un recordatorio de esos centros que funcionaron a lo largo del país hasta el año 1961, cuando fueron confiscados por el Gobierno revolucionario. Algunos ejemplos ilustrativos son los siete siguientes:

El Colegio de Belén

El Real Colegio de Belén, fundado en 1854 por la Orden de los Jesuitas, en 1925 fue trasladado de La Habana a una moderna edificación en Marianao. En este centro docente, conformado por nueve pabellones y un observatorio meteorológico con los instrumentos más modernos de la época, se impartían clases hasta el nivel de Bachillerato. A fines de la década del 40, gracias a las gestiones de un grupo de exalumnos, la enseñanza se extendió hasta el nivel universitario. Del Colegio de Belén, donde Fidel Castro se graduó de bachiller, emergieron cientos de destacados técnicos, políticos y empresarios cubanos, hasta que en 1961 fue confiscado y convertido en el Instituto Técnico Militar.

Las Escuelas Pías

Los Escolapios crearon en 1857, en el antiguo convento San Francisco de Guanabacoa, la primera Escuela Normal que tuvo Cuba. La misma comprendía la enseñanza primaria, la superior, y las de Comercio, Lenguas y Bachillerato. Esta Escuela —devenida referencia educacional— tenía capacidad para albergar alrededor de 200 alumnos en sus dormitorios. Además de la Normal, los Escolapios fundaron varios colegios en el país donde se formaron prominentes figuras de la política, la ciencia y las artes de Cuba.

La Universidad Santo Tomás de Villanueva

Los Agustinos inauguraron en 1901 el Colegio San Agustín, y en 1946 fundaron la primera universidad privada de Cuba: la de Santo Tomás de Villanueva, conformada por siete edificios dotados con los últimos adelantos, en los que se albergaban diez facultades y tres escuelas, a la que asistían 1.600 alumnos. Este centro de enseñanza superior se colocó entre las mejores universidades privadas de Hispanoamérica. En 1961 fue convertida en un Politécnico de Informática y Química.

El Colegio De La Salle

Inaugurado en La Habana Vieja en 1905, se trasladó en 1921 a los terrenos de la Parroquia del Vedado, en la intersección de las calles C y 11, y de aquí a la manzana comprendida entre las calles 11 y 13, y C y D, en el mismo Vedado. En 1957 tenía unos 5.000 niños y jóvenes matriculados (1.000 de ellos en clases gratuitas). Los hermanos De La Salle erigieron colegios análogos en todas las provincias de Cuba. Fueron los pioneros en tener un laboratorio de Física Docente y entre sus aulas contaban con un Museo de Historia Natural propio. Algunos de sus libros de textos fueron adoptados por otros colegios privados y públicos.

El Colegio Sagrado Corazón de Jesús

La congregación Misioneros del Sagrado Corazón de Jesús estableció varios colegios en la Isla para impartir enseñanza primaria, secundaria y media superior para la formación de niñas. En 1946 comenzaron la edificación del mayor y más moderno de sus centros: el Colegio Sagrado Corazón de Jesús, al este de La Habana, inaugurado en 1958 para 880 alumnas, que poseía un sistema de becas para niñas pobres. En su edificación actualmente funciona la Escuela de Medicina Victoria de Girón.

El Candler College

Este colegio metodista se fundó en La Habana en 1899. En 1913 se creó una nueva sede en Marianao. El de La Habana fue renombrado como Colegio Metodista Central y el de Marianao conservó el nombre de Candler College, que devino uno de los colegios metodistas más destacados. Comprendía un grado de educación preprimaria y siete de educación primaria. Al terminar el sexto grado los estudiantes podían entrar al Bachillerato, previo examen de ingreso oficial. Contaban con High School en inglés, que consistía en cuatro años de educación secundaria para continuar estudios de educación superior en EEUU. En su edificación el Gobierno revolucionario instaló el Politécnico Amistad Cubano-Soviética.

El Colegio Buenavista

A solicitud de los padres de los alumnos del Candler College, la dirección del centro inauguró en 1920 una escuela para niñas similar a la de los varones: el Colegio Buenavista, que ofrecía preescolar y educación primaria en español e inglés hasta el octavo grado. Las alumnas continuaban la educación secundaria en Candler College. Para que sus graduados continuaran estudios universitarios se creó, en 1956, la Universidad Candler para las carreras de Pedagogía, Idiomas, Filosofía y Letras, Farmacia y Ciencias Comerciales.

Resumiendo

Las decenas de colegios católicos y protestantes a lo largo del país —la mayoría con buena infraestructura y adecuados recursos educativos—, junto a la preparación de estudiantes de las clases altas y medias, impartían enseñanza a estudiantes pobres de forma gratuita o que pagaban cuotas reducidas. Aplicaban el Programa Oficial del Ministerio de Educación, empleaban los libros de texto aprobados para la Educación Oficial, enseñaban y respetaban la historia nacional y las fechas históricas, lo que permitía la formación de ciudadanos comprometidos con su nación, no con una ideología, un Gobierno o un partido político.

El 6 de junio de 1961, dos meses después de declarado el carácter socialista de la revolución, como parte del proceso totalizador a que fue sometida la sociedad cubana, el Gobierno revolucionario confiscó todos los colegios privados laicos y religiosos, declaró la exclusividad del Estado para ejercer la enseñanza, se adjudicó la propiedad de los bienes, derechos y acciones que integraban los patrimonios de los citados centros, y la mayoría de los sacerdotes-maestros de los colegios católicos fueron expulsados de Cuba.

La enseñanza privada, laica y religiosa cubría aproximadamente el 20% del total del alumnado en Cuba, lo cual significaba un enorme ahorro para los gastos del Estado, garantizaban una alta calidad educativa y permitía a la familia decidir el tipo de educación que querían para sus hijos.

El estado de deterioro actual de esas instalaciones, la merma de calidad de la enseñanza, la insuficiencia de profesores, y otras carencias, demuestran que la confiscación de los colegios laicos y religiosos, y la prohibición de la enseñanza, se empleó para el adoctrinamiento al servicio de un poder y de una ideología que ocasionaron un gran daño a la enseñanza y a la sociedad cubana.

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Tomado de https://www.facebook.com//


Por Darío Recio-Rosello

1 de noviembre de 2018


—PERMISO PARA HABLAR !!!
—PUEDEEE !!!

Tal vez así debía comenzar la conversación con mi Sargento Mayor Baez, el mejor de todas las compañías durante los tres años de estudiante-soldado en el Preuniversitario Especial Raúl Cepero Bonilla (1966-1969) después de transcurridos más de cuarenta años sin vernos y teniendo a nuestras respectivas esposas como testigos, partícipes, apuntadoras y porque no, también primeras damas, en esta primera reunión bilateral efectuada en un típico bar-restaurant como muchos otros, de la hermosa ciudad de Barcelona, España.

—ELEMENTO 505, Darío Recio Roselló que ha sido de tu vida !!!

Caray, pensé.Eso es una orden de un cuentametuvida express e ipso facto.

Si no fuese porque intercambiamos saludos antes en el lobby del hotel, presentado nuestras respectivas jefas de delegaciones con los consiguientes abrazos y besos, hubiese pensado que estaba en ese momento en el Pre, con el uniforme bien planchado y con filos en los pantalones, en posición de atención y que me revisaba mi pelado militar, si estaba rasurado o no, que los botones estén todos abrochados, la hebilla del cinturón en posición exacta con la línea axial umbilical, mostrando las uñas de las manos limpias y recién cortadas y las botas bien brillantes, pulidas hasta confundir si eran de piel o de charol con los cordones o cintas dentro de las mismas.

No tenía alucinaciones, sólo se mezclaban recuerdos del pasado con la realidad del momento.

El resume breve-conciso-concreto intercambiado como nos los pedían en los viejos tiempos... y los recuerdos de esos tiempos pasados de estudios y muchos estudios, marchas y más marchas pero lo más importante, formación ideológica día a día que a la larga o a la corta era simple y sencillamente, adoctrinamiento con el objetivo de lograr el hombre nuevo revolucionario y socialista. Y nosotros éramos ese hombre nuevo; todas las compañías del Pre metidas en un gran matraz de Erlenmeyer al calor de un mechero Bunsen como experimento del químico en jefe del laboratorio socialista cubano para lograrlo.

Estaba mirando al amigo, compañero y hermano hombre nuevo, ya viejo frente a mi y no sólo eso, me contemplaba como un espejo en él. Nosotros, los extra normales, seleccionados en las tres coordenadas del caimán-isla por nuestra altos rendimientos académicos y cualidades revolucionarias, constituíamos la vanguardia de la vanguardia y lo evidenciaba nuestra ubicación en diferentes actos políticos relevantes.

(El testimoniante, su amigo y respectivas esposas)

Ahora nosotros, envejecidos hombres nuevos, muchos de los cuales dábamos la vida por la causa, sin conocer en definitiva que era la causa, ni porque darle la vida, nos hemos dispersados por otras tierras del mundo ya no para combatir como los profetas revolucionarios predicaban, todo lo contrario, para sobrevivir y subsistir evadiendo un país donde todo es mentira y de esta manera alcanzar la plena libertad individual de un sistema que sólo es una mezcla de sistemas. Así es, el llamado socialismo cubano es una mezcla de esclavitud, feudalismo y capitalismo.


Hablamos y pensamos. Pensamos y hablamos. El tiempo pasó a su invariable ritmo. Nos vimos y nos escuchamos de manera diferente. Experiencia y conocimientos diferentes en estos más de cuarenta años. Eso es dialéctica.

Sin lugar a dudas, nuestra amistad y hermandad se fortalecieron aún más y nuestras esposas dan y darán fe de esto. Un verdadero placer para nuestras mentes y corazones esta trascendente primera ronda de pláticas. Una segunda pendiente de fecha. Salimos todos optimistas de lograrlo.
Atrás, muy atrás quedó la palabra compañero.

Delante, seguimos transitando el futuro nuestro !!! Gracias hermano Baez !!! Gracias Marisol !!!
Gracias a Dios por este increíble encuentro !!!

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Observación del Bloguista del blog Baracutey Cubano

Para asegurar la educación comunista de esos estudiantes de élite  se nombró Director y fundador del Instituto Preuniversitario Especial  ¨Raúl Cepero Bonilla ¨  al ciudadano español  Francisco Calle Blanco, quien en España, décadas atrás, había sido supuestamente protagonista del siguiente hecho de sangre:  


Sobre esos hechos  se lee lo siguiente en un artículo izquierdista del 2019:

 Únicamente Calle, natural de Tudela de Duero, de 19 años, con ideas libertarias y presidente de la Federación Universitaria Escolar (FUE), fue declarado culpable por el Tribunal de Urgencia y condenado a 14 años, 8 meses y un día de reclusión, y a pagar una indemnización de 25.000 pesetas a los herederos de Abella. Para evitar posibles represalias, en junio se ordenó su traslado al penal de Chinchilla y, posteriormente, al del Dueso. «Yo había estado la mañana del homicidio en la Escuela Normal, haciendo gimnasia y después charlando en el portal con mi novia, pero se me envolvió en el asunto y me metieron en la cárcel», confesaba en junio de 1935 a la prensa; «vino el proceso y aparecí culpable a los ojos del fiscal, que no tenía pruebas para condenarme. El pueblo de Valladolid, las mujeres, mis amigos, hasta algunos pequeños burgueses que creían en mi inocencia se lanzaron a la calle en una respetuosa manifestación para pedir mi libertad. Todo fue inútil».

A finales de febrero de 1936, una vez verificado el triunfo de las izquierdas en las elecciones del día 16, Calle pudo acogerse a los beneficios del decreto-ley de amnistía aprobado el 21 de febrero por la Diputación Permanente de las Cortes y fue puesto en libertad.

Realmente  ese triunfo de las izquierdas en España en febrero de 1936 fue un gran fraude electoral demostrado, sin duda alguna, al encontrarse en el año 2008 las verdaderas actas electorales; para más detalles ver este video:

El fraude electoral de 1936


Algunas fotos de las primeras promocioness del Instituto Preumiversitario Especial  ¨Raúl Cepero Bonilla ¨



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sábado, julio 03, 2021

Maquillar la realidad. Carlos Espinosa Domínguez sobre la UMAP. Así presentaba la prensa oficialista de Cuba las UMAP: No es un lugar de castigo. Allí los jóvenes no son mirados con desprecio, sino educados para hacer que cambien su actitud, formados, salvados

 
Tomado de https://www.cubaencuentro.com

Maquillar la realidad

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No es un lugar de castigo. Allí los jóvenes no son mirados con desprecio, sino educados para hacer que cambien su actitud, formados, salvados. Así presentaba la prensa de la Isla las UMAP

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Por Carlos Espinosa Domínguez

Aranjuez

02/07/2021 7

Como la de tantísimos hechos de la historia de Cuba de las últimas décadas, la bibliografía sobre las Unidades Militares de Ayuda a la Producción que puede rastrearse en las publicaciones periódicas de la Isla es muy escasa. Ya se sabe que aquello que no aparece registrado en blanco y negro se va olvidando y con el paso del tiempo termina por desaparecer. O lo que es lo mismo, es un modo de borrar el pasado. No obstante, durante los primeros meses transcurridos tras su creación la prensa oficial dio cabida a algunos artículos sobre aquella institución. Tenían un claro propósito propagandístico: presentar una imagen convenientemente maquillada de aquellos campos de trabajo forzado. Quienes concibieron las UMAP previeron la reacción negativa que iban a tener, y pusieron en práctica aquello de poner el parche antes de que caiga la gotera.

El 14 de marzo de 1966, el diario Granma dedicó toda la página 8 a un artículo firmado por Luis Báez, titulado “Unidades Militares de Ayuda a la Producción (UMAP)”. Comienza con este párrafo: “UMAP. Unidades Militares de Ayuda a la Producción. Cuatro letras solamente. Pero con un contenido tan profundo y de una importancia tan vital que muchos dentro y fuera del país ignoran”.

El periodista expone que existían entonces entre los jóvenes “una serie de elementos desubicados, vagos, que ni trabajaban ni estudiaban”. Escapaban propiamente “por sus características a todas las demás instituciones educadoras, porque ni estudian en una Tecnológica, ni asisten a una Secundaria, o una Pre-Universitaria, ni pertenecen a una Unidad Militar, y por lo tanto, están fuera de todas las organizaciones donde pueden ser educados”.

En noviembre de 1965, un grupo de oficiales, reunidos en el Estado Mayor, discutieron ese tema con el Difunto, quien compartió esas preocupaciones. De ahí surgió la propuesta de crear una institución cuyo objetivo iba a ser “educar a esos jóvenes, hacer que cambien su actitud, educarlos, formarlos, salvarlos. Evitar que sean parásitos, incapaces de producir nada, delincuentes contrarrevolucionarios o comunes, personas inútiles para la sociedad”.

Se les llamó Unidades Militares de Ayuda a la Producción, y a su frente fue situado el comandante y miembro del Comité Central del Partido Ernesto Casillas, un “hombre de carácter pero de grandes condiciones humanas”. También formaban parte de la dirección el comandante Reinaldo Mora, como segundo jefe; el comandante José Ramón Silva, como jefe de instrucción; y el capitán José Q. Sandino, como jefe del Estado Mayor. Las distintas brigadas fueron concentradas en la provincia de Camagüey, en las zonas donde pudiesen ser útiles a la producción.

La UMAP, insiste Báez, “no es un lugar de castigo. Allí los jóvenes que ingresan no son mirados con desprecio, al contrario, son bien recibidos. Son bien tratados y se procura la manera de ayudarlos a que superen su actitud, a que cambien, a que aprendan. Se trata de convertirlos en hombres útiles a la sociedad”.

Reconoce el periodista que cuando llegaron los primeros grupos, estos no eran nada buenos. Esto dio lugar a que “algunos oficiales no tuvieron la paciencia necesaria ni la experiencia requerida y perdieron los estribos”. Pero ahí intervino de inmediato la justicia revolucionaria: algunos de ellos fueron sometidos a consejo de guerra, varios fueron degradados y a otros se les expulsó de las Fuerzas Armadas, que, faltaría más, no iban a tolerar semejantes comportamientos.

Mas eso solo ocurrió al inicio, insiste Báez. Es cierto que en las UMAP existe una gran disciplina, “pero esto no impide que exista un trato afectuoso entre jefes y subordinados”. Los jefes trabajan a la par con los reclutas en las tareas de la producción. Pasan sus mismas dificultades y necesidades. Y el periodista ilustra con un ejemplo cómo se educa a los jóvenes: “Cuando algún joven no está realizando su mayor esfuerzo el jefe no dice nada; solamente se pone a su lado y se pone a cortar, lo cual produce un gran efecto moral”.

Los jefes de gran ecuanimidad

Pese a que la inmensa mayoría de los reclutas están realizando una buena labor, el periodista comenta que no deja de haber individuos verdaderamente conflictivos, que solo crean problemas y dan mucho que hacer. Afortunadamente, “los jefes están dotados de una gran ecuanimidad y saben cómo tratarlos”. Eso hace que los jóvenes ven en el jefe “al que da el ejemplo, ven al amigo y a la persona con la cual se pueden franquear, y confiarle cualquier problema y dificultad”.

Algunos de los reclutas pertenecían a sectas religiosas que, por desgracia, fueron utilizadas por la contrarrevolución. Eso no significa, se apresura a puntualizar Báez, que estén allí por sus ideas religiosas, pues “la Revolución no tiene ninguna enemistad ni ve como un enemigo a alguien que profesa alguna creencia religiosa”.

Los reclutas de la UMAP participan en las labores de la VI Zafra del Pueblo. Como tales, disfrutan de los derechos a premios que otorga el plan emulativo del ejército. Esto quiere decir que “con su trabajo pueden ganar una casa, una máquina, motocicletas, etc.”. Aparte de su faena productiva, tienen horas en las cuales se les enseñan labores agrícolas, así como preparación combativa y cortesía militar. De noche, reciben clases de superación e instrucción revolucionaria. Además, practican deportes y después del almuerzo y la comida disponen de tiempo para descansar. El primer domingo de cada mes reciben visita de sus familiares, y cada cierto tiempo se les da un pase de salida. Quienes realizan un trabajo impecable, cumplen las normas y demuestran un buen comportamiento, pueden obtener días adicionales de pase.

De acuerdo al periodista, la inmensa mayoría de los jóvenes están dando “un cambio extraordinario”. Cuando terminen su período en las UMAP, podrán reintegrarse a la sociedad como hombres de bien. Eso lleva a Báez a concluir con optimismo: “Cuando en el mes de noviembre de este año se haga el balance del primer año de labor, se podrá contemplar el inestimable servicio que la UMAP le ha hecho al país y estarán más vigentes que nunca las palabras de Fidel de que «el trabajo enaltece al hombre»”.

En Granma también apareció publicada, los días 13 y 20 de diciembre de 1965, una nota de prensa de las Fuerzas Armadas Revolucionarias. En la misma se anunciaba la concesión de permisos de salida a los jóvenes que se encuentran en la UMAP, con motivo de las fiestas de fin de año. El texto era el siguiente:

“Para general conocimiento se informa que el personal que se encuentra cumpliendo el servicio militar activo en las Unidades Militares de Ayuda a la Producción (UMAP) se le concederán las vacaciones de Navidad y Fin de Año.

“Los permisos se otorgarán a todo el personal en dos grupos:

“1er. Grupo: a partir del 21 hasta el 29 de diciembre de 1966.

“2do. Grupo: a partir del 29 hasta el 6 de enero de 1967.

“Esta información es para evitar que los familiares planifiquen sus visitas a Camagüey”.

Por su parte, la revista Verde Olivo acogió en sus páginas tres artículos sobre las UMAP. El primero, titulado “Ascensos en la UMAP” (12 de junio de 1966, pp. 31-33) lo firma José Armas, quien informa sobre un acto que tuvo lugar en el estadio Cándido González, de Camagüey. En el mismo un crecido número de reclutas fueron ascendidos de rango. Pasaron a ser Jefes de Escuadra, “un cargo de notable responsabilidad dentro del marco organizativo que tienen las UMAP”. Para la promoción se tomaron en cuenta la disciplina, la actitud ante el trabajo, el estudio y todas las tareas que los jóvenes deben cumplir. “Esto demuestra palpablemente, anota el periodista, que, a pesar del poco tiempo de constituidas, las Unidades Militares de Ayuda a la Producción se van convirtiendo en un competente Ejército de Trabajadores que logra sus primeros frutos producto de un trabajo disciplinado acertado”.

Un orgullo para las madres cubanas

Armas pasa después a reproducir parte de las palabras que pronunció en el acto el primer capitán José Q. Sandino, jefe del Estado Mayor de las UMAP. Al dirigirse a los reclutas, este les expresó: “Esperamos que se hagan merecedores de esta nueva responsabilidad que la Revolución pone en ustedes; que sepan cuidar y enseñar a los nuevos cargos; que los sepan tratar con estricta disciplina, pero como hermanos siempre, y esa será una gran ayuda a los jefes superiores”.

Al referirse a la tarea que les tocará realizar, el susodicho afirma que “será la de tratar con los compañeros que vendrán en próximo (sic) producto del nuevo llamado. Ustedes tienen la experiencia para tratar con los nuevos compañeros; tal vez la que no teníamos nosotros al empezar a formas las UMAP”. Y luego agrega: “Esto no es sencillo. Tal vez ustedes han podido oír ciertas cosas que se han hablado por ahí de las UMAP; cómo elementos mal intencionados han tratado de presentarlas. Ustedes han visto que no es así; que las UMAP son un Ejército de Trabajadores y que ese trabajo es de la Patria, y por eso se está aquí; que aquí se cumple con un deber revolucionario donde nos hacemos acreedores de la digna Patria que tenemos nosotros. Nuestra tarea es demostrar que es así. Hablen con los nuevos compañeros y explíquenles qué son las UMAP en realidad”.

Igualmente les señala “que para las madres cubanas era un orgullo ver a sus hijos luchando, defendiendo la causa justa de una sociedad nueva”. De acuerdo al periodista, Sandino finalizó su discurso “recordándoles la nueva responsabilidad contraída con la Revolución y les dijo que en un futuro no muy lejano, cuando los jóvenes sean llamados a las filas del Ejército, las UMAP representarán el Ejército de los Trabajadores y entonces se preguntará a cada cuál a qué Ejército quiere pertenecer: si al Regular, al de Estudios o al del Trabajo”.

Concluye el reportaje con las palabras de uno de los ascendidos, Pedro Gutiérrez Ramos, de 24 años, quien durante la zafra realizó una destacadísima labor: cortó 41 mil arrobas de caña, para un promedio diario de 455. Esto fue lo declaró al periodista: “En las UMAP, me siento bien. He tenido un buen trato con los oficiales que siempre me han considerado como un trabajador. He sido seleccionado como ejemplar. El día conmemorativo del Asalto al Palacio (13 de marzo), representé a mi unidad en un acto en Nuevitas. Nunca he sido reportado. Mira, aquí mismo hay como 40 compañeros de mi unidad y son como hermanos todos. A la hora de trabajar, decimos: ¡Muchachos, a pinchar! Vaya… es para que la unidad de nosotros vaya palante”.

El segundo artículo, “Las brigadas de las UMAP” (14 de mayo de 1967, pp. 36-39), fue escrito por P.E. Cabrera, quien lo comienza así: “Una frase recibe al visitante: ‘Las UMAP saludan el Primero de Mayo con más de 12 brigadas millonarias’... Entonces el visitante comienza a conocer de nuevos esfuerzos y, en la medida que recorre los campos, ve pocas cañas y muchos retoños (…) Y los soldados se crecen en esfuerzos, la admiración trasciende al pueblo, y los aplausos se multiplican… Por eso aquel soldado decía que estaba orgulloso de sus compañeros”.

Entre los jóvenes reina el espíritu de trabajo

En ese trabajo, de poca extensión e ilustrado con siete fotos, su autor menciona algunas de las brigadas con mejores rendimientos en el trabajo: el batallón Treinta y Cuatro, que es cuatrimillonario; la compañía Dos, que cortó un millón en 76 días; la brigada Turcios Lima, con un millón 41 mil 380 arrobas cortadas. De esta última, proporciona los nombres de sus macheteros más destacados: Fernando Guilarte y Ciro Martínez.

Ese mismo periodista firma el tercer trabajo, “Unidades Militares de Ayuda a la Producción. Un recorrido” (19 marzo 1967, pp. 34-37). De nuevo lo inicia con una descripción del sitio donde laboran los reclutas: “El camino es largo y lleno de curvas. En algunos lugares, a ambos lados, crece el marabú. Pero no como antes. Se han desmontado muchos campos. Y se han sembrado. Y producen (…) Hay mucha caña que cortar. Y mucha gente corta la caña. Y las alzan. Y el cañaveral se reduce”.

Visita la Brigada Comandante Horacio Rodríguez, que acumula 600 mil arrobas y un promedio diario de 10 mil. Entre los jóvenes, anota el periodista, reinan el entusiasmo, el espíritu de trabajo, la seguridad de que ganarán la emulación. Acerca de ellos, el jefe de la brigada comenta: “Estos compañeros son muy productivos. Se ponen de meta este medio campo pa’ la tarde, y lo cortan. Ahora me están pidiendo luces. Mechones pa’ apilar por la noche. Son incansables”.

Cabrera apunta que “los soldados cortan por dúos. Los mejores llevan brazaletes. El primero es rojo, el segundo verde y el tercero amarillo. Diariamente se reúnen para discutir los lugares. Y el primero de todos los dúos llevara, además, la bandera”. Y recoge diálogos como este:

“—¡Patria o muerte! —grita un hombre.

“—¡¡Venceremos con el millón!! —contestan los demás miembros de la brigada número cien. Manuel Campos García y José Antonio Laso toman la bandera y leen: ‘250 mil arrobas… Brigada de avanzada’.

“—Ahora sí que cogimos el trillo pal’ millón —dice uno del grupo.

“—Cogeremos la bandera del segundo paso el día catorce. Pa’ saludar al pueblo vietnamita en la Semana de la Solidaridad.

“—¿Y el millón?

“—¡Hay que guapear para llegar al millón! —dicen los segundos macheteros Francisco Hernández y José R. Fernández”.

El periodista entrevista a algunos de los reclutas más destacados. Uno de ellos es Pedro Pérez Torres, de Guantánamo. Pese a que esta es su primera zafra, es uno de los mejores macheteros. Declara que “es una experiencia maravillosa porque ve el producto de su esfuerzo en forma de arrobas de caña que contribuyen a elevar la economía del país”. Y añade: “Yo nunca había cortado caña, no sabía lo que era un millón. Pero ahora le puedo hablar de la emoción que se siente cuando se gana una bandera como esta de las 800 mil arrobas. Mi compañero de dúo (Orlando Zázeta) y yo estamos contentos por este triunfo y redoblaremos el esfuerzo a pesar de llegar al millón, porque llegaremos y pronto, ya que nuestro deber es elevar la producción al máximo y solo se logra esto con nuestro mejor esfuerzo en el trabajo”.

Concluyo aquí el resumen del contenido de todos esos artículos, en los cuales hay un detalle que llama mucho la atención: en ninguno se alude ni por asomo a los homosexuales, que fueron el sector de la población del cual más se nutrieron las UMAP. Tras leerlos, este comentarista se muestra convencido de que esos trabajos fueron la fuente en la cual Mariela Castro se documentó para concluir que las UMAP eran como las escuelas al campo.

© cubaencuentro.com

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Fragmentos del discurso de Fidel Castro del 13 de marzo de 1963 . El discurso completo de Fidel Castro puede leerse en:

http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1963/esp/f130363e.html

Unos fragmentos:

“ ¡Un momento! Es que ustedes no me han dejado completar la idea (RISAS y APLAUSOS). Muchos de esos pepillos vagos, hijos de burgueses, andan por ahí con unos pantaloncitos demasiado estrechos (RISAS); algunos de ellos con una guitarrita en actitudes “elvispreslianas”, y que han llevado su libertinaje a extremos de querer ir a algunos sitios de concurrencia pública a organizar sus shows feminoides por la libre.

Que no confundan la serenidad de la Revolución y la ecuanimidad de la Revolución con debilidades de la Revolución. Porque nuestra sociedad no puede darles cabida a esas degeneraciones (APLAUSOS). La sociedad socialista no puede permitir ese tipo de degeneraciones.

¿Jovencitos aspirantes a eso? ¡No! “Arbol que creció torcido...”, ya el remedio no es tan fácil. No voy a decir que vayamos a aplicar medidas drásticas contra esos árboles torcidos, pero jovencitos aspirantes, ¡no!

Hay unas cuantas teorías, yo no soy científico, no soy un técnico en esa materia (RISAS), pero sí observé siempre una cosa: que el campo no daba ese subproducto. Siempre observé eso, y siempre lo tengo muy presente.

Estoy seguro de que independientemente de cualquier teoría y de las investigaciones de la medicina, entiendo que hay mucho de ambiente, mucho de ambiente y de reblandecimiento en ese problema. Pero todos son parientes: el lumpencito, el vago, el elvispresliano, el “pitusa” (RISAS).

¿Y qué opinan ustedes, compañeros y compañeras? ¿Qué opina nuestra juventud fuerte, entusiasta, enérgica, optimista, que lucha por un porvenir, dispuesta a trabajar por ese porvenir y a morir por ese porvenir? ¿Qué opina de todas esas lacras? (EXCLAMACIONES.)

Entonces, consideramos que nuestra agricultura necesita brazos (EXCLAMACIONES DE: “¡Sí!”); y que esa gusanera lumpeniana, y la otra gusanera, no confundan La Habana con Miami...¨

 La revista Mella era la revista de la Unión de Jóvenes Comunistas.


La revista Mella, de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC)  en Cuba
 
Conducta Impropia Documental sobre la represion al homosexualismo en Cuba





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Tomado de https://www.tremendanota.com/

«A la UMAP nunca sobrevives del todo»




(Imágenes  añadida por el Bloguista de  Baracutey Cubano)

Por Claudia Padrón Cueto
La Habana
20 diciembre, 2019

(La psicóloga Liliana Morenza, una de las integrantes del equipo de investigación de psicólogos en las UMAP, junto a dos homosexuales pertenecientes a la Compañía 4, Batallón 7, Unidad de Ayuda a la Producción. “La Violeta”, Camagüey, 1967. Cortesía de la doctora María Elena Solé a Abel Sierra.)

Por más de 50 años José Rolando Valdés no contó que él mismo se tuvo que arrancar una muela a sangre fría con una cuchara, ni que fue golpeado y tirado sin ropa por cuatro días en un calabazo. Tampoco dijo que fue obligado a seguir trabajando en un campo de caña con un brazo lastimado por un machetazo. Sentía vergüenza, así que casi nadie supo sobre el trabajo forzado y vejaciones que padeció. Durante más de cinco décadas calló sobre su reclusión en las UMAP.

(José Rolando Valdés en varios momentos de su vida. foto y comentario del Bloguista de Baracutey Cubano

Entre 1965 y 1968 el Estado cubano, amparado en la ley 1129 del 26 de noviembre de 1963 que estableció el Servicio Militar Obligatorio (SMO), comenzó a recluir hombres con edades entre los 18 y 26 años en las Unidades Militares de Ayuda a la Producción (UMAP). Aquel fue un experimento social que no solo buscaba higienizar el país de todo aquel que no encajara con el molde del «hombre nuevo», sino también disponer de unos 60 mil brazos obligados a cortar caña.

Hoy, a sus 72 años, José Rolando recuerda los camiones que iban por cada pueblo y ciudad recogiendo a los jóvenes que el Estado miraba con recelo. Las categorías para la reclusión eran diversas: religiosos, homosexuales, burgueses, desafectos, otros que no trabajaban y era considerados con alto potencial delictivo, guardias castigados. Aunque nunca lo tuvo claro, Valdés podría pertenecer a esta última categoría.



En 1965 comenzó su servicio militar como guardia de la Marina en el municipio de Bahía Honda, provincia de Pinar del Río. Ahí estuvo unos pocos meses hasta que secuestraron unas lanchas torpederas y como consecuencia la mayoría de los chicos que estaban en ese campamento acabaron, sin muchas explicaciones, en un camión que los llevó hasta el centro del país.

(Pastores de diferentes denominaciones evangélicas)

«Cuando llegué a la nueva unidad mi primera reacción fue negarme a usar el uniforme, no entendía por qué estaba allí y no lo acepté», recuerda.

Como consecuencia de su insubordinación fue golpeado por los guardias, que lo lanzaron en ropa interior a una celda durante cuatro días. «Así aprendí a quedarme callado y esperar que terminara aquel infierno sin causar problemas».

Había llegado al central Primero de Enero, un campo donde estaban recluidos homosexuales y cristianos. «En las noches había un sargento que metía a los chicos afeminados en un tanque de agua fría desnudos hasta que perdieran la conciencia», confiesa José con la voz cortada. «Los oíamos sufrir sin poder ayudarles. Es una de las cosas más tristes que he visto».

Los castigos en las UMAP, documenta el investigador Abel Sierra, podían ir desde los insultos verbales hasta el maltrato físico y la tortura. Víctimas de estos campos enumeran también, entre las formas de violencia, la práctica de enterrarlos en un hueco y dejarlos con la cabeza fuera durante varias horas. A otros los ataban a un palo o a una cerca y los dejaban durante la noche a la intemperie, expuestos a los mosquitos.

Se calcula que alrededor de ochocientos homosexuales fueron presos en sitios como este.

(La psicóloga Liliana Morenza, una de las especialistas que integró el equipo investigación de psicólogos de las UMAP, junto a varios homosexuales y cabos. Compañía 4, Batallón 7, Unidad de Ayuda a la Producción “La Violeta”, Camagüey. 1967. (Cortesía de la doctora María Elena Solé a Abel Sierra))

Las unidades que recuerda José Rolando eran albergues largos donde dormían cientos de muchachos sobre camas de saco con colchonetas delgadas. Los baños estaban afuera y olían mal. Las cocinas eran de leña y la comida era escasa. Para el desayuno tomaban un vaso de agua con azúcar y tragaban un pedazo de pan. Unas cercas altas los separaban del exterior.


«Nos levantaban cada día a las 5:30 o 6:00 a.m. y volvíamos del campo de caña casi 12 horas después. En la noche, luego de la comida, nos formaban y comenzaba la lectura y debate de textos políticos. Comenzaba el adoctrinamiento cuando ya no tenías fuerzas ni para pensar».

Han pasado más de cincuenta años, pero José Rolando puede recordar casi todo de allí: olores, sensaciones, maltratos, las voces de los sargentos, la soledad. También es capaz de recitar de memoria un fragmento de un discurso de Fidel Castro que había escuchado en 1963 y que hasta hoy lo persigue:

«Muchos de esos pepillos vagos, hijos de burgueses, andan por ahí con unos pantaloncitos demasiado estrechos; algunos de ellos con una guitarrita en actitudes ‘elvispreslianas’, y que han llevado su libertinaje a extremos de querer ir a algunos sitios de concurrencia pública a organizar sus shows feminoides por la libre».

«Nuestra sociedad no puede darles cabida a esas degeneraciones», concluía el discurso del máximo líder cubano.

Dos años después comenzaron las UMAP.

En el tiempo que estuvo recluido, José Rolando Valdés fue trasladado del central Primero de Enero a la cárcel de Morón donde vivió en condiciones de hacinamiento con presos comunes. De ahí lo llevaron a Vertientes para seguir cortando cañas hasta el cierre de los campos. Allí dice que conoció a Pablo Milanés.

La explotación del cuerpo


Las UMAP no solo eran una imposición de cierta masculinidad militante y barbuda, sin cabida para ademanes «afeminados». Era también mano de obra barata y disponible para la agricultura. En un artículo de la época, el economista Carmelo Mesa-Lago analizaba que el gobierno logró ahorrar por concepto de trabajo no pagado alrededor de trescientos millones de pesos cubanos, entre 1962 y 1967. Por todo un mes con jornadas de medio día, a José Rolando le pagaban siete pesos.

«Allí éramos esclavos, sin saber por qué. Los guardias nos vigilaban todo el día para asegurarse de que estuviésemos cortando caña. Ni siquiera enfermo o herido podías descansar».

Cuando este hombre habla de las UMAP las define como una especie de asfixia que lo enloquecía a ratos. Quizá por eso, algunos de sus compañeros se automutilaban para escapar. Otros, por su parte, no lograron salir con vida. «Allí hubo suicidios y asesinatos», rememora.

Aunque no lo presenció, dice que en su campamento mataron a un joven abakúa por indisciplinas graves. Antes fue situado par de veces frente al pelotón de fusilamiento. Las dos primeras serían una suerte de tortura, un simulacro sin balas. En la tercera, las armas sí estaban cargadas.

José Rolando dice que tuvo suerte porque logró salir de allí y continuar su vida. Se mudó hasta San Juan y Martínez, al oeste de Pinar del Río, donde nadie conocía su pasado. Se casó con una chica de ese pueblo y trabajó como cantante en un cabaret nocturno hasta emigrar a Estados Unidos en 2002. En todo ese tiempo no volvió a mencionar las UMAP.

«Son demasiados los recuerdos atroces y hasta hoy nadie ha pedido disculpas siquiera. ¿A quién debo culpar por mi sufrimiento en la UMAP? O por los años que me robaron y todos los horrores que vi allí. Aunque salgas con vida, a un lugar así no sobrevives del todo».

En junio de 1968 pararon el trabajo en el corte de caña. Les anunciaron que era el fin de la UMAP. Los hombres saltaban de la dicha. Costaba creerlo. José Rolando volvió a casa después de unos 30 meses. Su familia siempre creyó que salía de la Marina.

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