miércoles, abril 10, 2024

Pepe Forte. El ¨Presidente¨Miguel Díaz-Canel Bermúdez intenta, con la Ministra del MINCIN, justificar las escasedes de la supuesta Canasta Básica en Cuba

Pepe Forte

8 de abril de 2024

El Esperpento Justifica las Escaseces de la Canasta Básica

(Hacer click en lo subrayado en la pantalla del video para verlo en Yoitube)


Comienzo de la participación de Pedro Pablo Arencibia:  1:34:48-1:46:00

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Tomado de http://www.diariodecuba.com


¿Cuánto le costará el castrismo a Cuba?

Por Roberto Álvarez Quiñones
Los Ángeles
18 de Enero de 2019

La validez de cualquier proyecto, teoría o revolución, sea social o de cualquier índole, se mide por sus resultados. Por ello, al convertirse en sexagenaria la "revolución cubana", surge la pregunta clave: ¿cuáles han sido sus resultados?

Para empezar, los cubanos son hoy mucho más pobres que antes de 1959, y tiene menos libertades que durante el batistato. Cuando los Castro asaltaron el poder los cubanos se hallaban, junto a uruguayos y argentinos, en la vanguardia del nivel de vida en Latinoamérica. El ingreso per cápita era igual al de los italianos y duplicaba el de España.

No es ilusorio suponer que, sin el castrismo, Cuba podría ser hoy una de las naciones más avanzadas de América, con su economía ensamblada con la de EEUU, como lo están Canadá y México.

La involución producida por el castrismo es tal que, cuando termine esta pesadilla, primero habrá que reconstruir el país y llevarlo a 1958, para después edificar la Cuba moderna.

La pobreza baja en el mundo, pero en Cuba aumenta

Tras seis décadas de tratar de demostrar que Marx y Lenin eran dos genios del progreso social, la estafa es demasiado evidente. Lo peor es que mientras los cubanos se empobrecen, en el resto del mundo la pobreza disminuye.

La revista británica The Economist reveló que en 1981, el 42% de la población mundial era extremadamente pobre, con un ingreso per cápita menor de 1.90 dólares diarios (la extrema pobreza según la ONU), pero que en 2015 dicha cifra bajó a 10,7%, y que el número de no pobres aumentó en unos 4.000 millones. Por su parte, la Brookings Institution calcula que, en el mundo, alguien sale de la pobreza cada 1,2 segundos.

En Cuba no. Allí el salario promedio ronda ese 1.90 de pobreza extrema. La Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI) informó que en 2017 el salario promedio fue de 767 pesos cubanos, es decir, 30.68 dólares; y solo la canasta básica mensual cuesta 75 dólares (1.800 pesos), según la prensa independiente. De manera que el salario solo cubre el 42,6% de la canasta mínima.

El progreso ascendente que Fidel paró en seco

El 79,4% de los cubanos, o sea, 8,9 millones de personas en la Isla, tiene hoy menos de 60 años de edad, según la ONEI. Ninguno conoció cómo era la vida en la Cuba de "antes".

En 1958, en Cuba, el salario industrial promedio era de seis dólares diarios, el tercero más alto en América, y el octavo mundialmente detrás de EEUU (16.80), Canadá (11.73), Suecia (8.10), Suiza (8.00), Nueva Zelanda (6.72), Dinamarca (6.46) y Noruega (6.10). El salario agrícola cubano era de tres dólares, el séptimo más alto del mundo, tras el de Canadá (7,18), Nueva Zelanda (6.72), Australia (6.61), EEUU (6.80), Suecia (5.47), y Noruega (4.38). Todos esos datos se encuentran en la Organización Internacional del Trabajo (OIT
).

Un obrero industrial cubano "explotado" por la burguesía en 1958 percibía 130 dólares mensuales, equivalentes a 1.128 dólares de hoy. Su nieto "liberado" por el socialismo hoy gana menos de 31 dólares mensuales, haciendo lo mismo. El abuelo ganaba 37 veces más.

Antes de 1959 Cuba se autoabastecía de alimentos, y los exportaba. El consumo de carne de res per cápita superaba los 50 kilogramos, uno de los más altos del mundo y tercero de Latinoamérica luego de Argentina y Uruguay, según la CEPAL y la FAO. La Isla era autosuficiente en producción de leche, frutas tropicales, carne de cerdo, pollo, café, tabaco, viandas, hortalizas y huevos. Era el primer país latinoamericano en consumo de pescado y el tercero en calorías con 2.682 diarias.

Con un vehículo cada 40 habitantes, Cuba tenía el segundo lugar de América Latina en número de automóviles. Era líder latinoamericano y tercero mundial en televisores, con 28 habitantes por receptor, y tenía porcentualmente la mayor longitud de vías férreas en Latinoamérica, con un kilómetro de vía por cada ocho kilómetros cuadrados.


Pero "llegó el Comandante y mandó a parar". A parar el progreso, y eso fue lo que no dijo el estalinista Carlos Puebla con su pegajosa canción. El caudillo, asesorado por el iconoclasta "Che" Guevara, estatizó toda la economía del país y casi el 80% de las tierras cultivables. Se desplomó la producción de todo y se implantó la cartilla de racionamiento de alimentos, aún vigente. Si no hubo hambrunas fue por los subsidios de Moscú. Hoy Cuba produce la mitad de leche que en 1958 (960 millones de litros).

De casi siete millones de cabezas de ganado vacuno en 1958 (una vaca por habitante), ahora hay 3,6 millones de vacunos (tres habitantes por vaca). Antes Cuba importaba el 29% de los alimentos y ahora el 80%. El país exportaba más bienes que los que importaba, y era el de menor mortalidad infantil y el que dedicaba mayor porcentaje del gasto público a la educación en Latinoamérica.

El sector privado levantará a Cuba de sus cenizas

Obviamente, el protagonista principal del despegue poscastrista será el sector privado. Fueron los "cuentapropistas" europeos de los siglos XVI al XVIII los que "inventaron" la libre empresa moderna que construyó el mundo de hoy. Los "cuentapropistas" cubanos reinventarán el capitalismo con el concurso de las inversiones extranjeras, incluyendo el de los cubanos de la diáspora con su valioso know-how.

Claro, el Estado poscastrista tendrá que rehabilitar y modernizar la devastada infraestructura: autopistas, ferrocarriles, puertos, aeropuertos, sistemas de telecomunicaciones, alcantarillados, acueductos, correos, etc. Para financiar esas obras deberá privatizar el aparato económico estatal, pedir préstamos en el exterior y endeudarse en una primera etapa. Luego, con el empuje económico, los impuestos deberán cubrir los gastos estatales.

Pero el pollo del arroz con pollo lo pondrá el sector privado, que edificará viviendas, fábricas, centros comerciales, edificios modernos y rascacielos, servicios tecnológicos, restaurantes, hoteles, bancos, medios de comunicación, escuelas, cabarets, salas de cine, teatros, museos, instalaciones deportivas, gasolineras, farmacias, compañías de seguros, etc.

En la Isla hay 556.064 "cuentapropistas" que emplean al 12% de la fuerza de trabajo cubana. Pero por ley no pueden crecer y convertirse en pymes, pequeños negocios y empresas medianas que son las que mueven la economía global. Más del 90% de las empresas a nivel mundial son pymes, según la ONU. Generan entre el 60% y el 70% del empleo total, y el 50% del PIB global. Los países emergentes son los que más pymes tienen y generan el 60% del PIB mundial. Producen más que el llamado Primer Mundo.

Como la dictadura no les permite a los emprendedores expandirse en Cuba, en 2017 sacaron del país 2.390 millones y los invirtieron en el extranjero. Con el país quebrado financieramente, Castro II prefiere que salga de Cuba esa fortuna antes de ver florecer al sector privado. Es uno de los "logros de la revolución".

Las pymes están prohibidas, pero los "cuentapropistas" son el embrión, pues cuentan con un know-how mínimo. Su tarea al frente del renacimiento poscastrista, antes de convertirse en prósperos empresarios, será un homenaje a sus padres y abuelos, calificados de "holgazanes" por Fidel Castro en 1968, cuando suprimió los 57.280 pequeños negocios de la nación.

¿Por fin, cuánto costará reconstruir Cuba? Nadie lo sabe, pero baste un ejemplo: cubrir el déficit de un millón de viviendas, suponiendo un costo de 30.000 dólares cada una, equivale a 30.000 millones de dólares. Y eso son solo los inmuebles. Agréguese las calles, alcantarillados, infraestructuras de electricidad y gas, escuelas, farmacias, parques, centros comerciales, recogida de basura, etc.

Lo que ya está claro es que, a más tiempo de castrismo, más costosa y ardua será la reconstrucción, y que quien levantará a Cuba de sus cenizas será la vilipendiada "mano invisible" de Adam Smith.


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 A continuació cifras y estadística añadidas por el bloguista de Baracutey Cubano  sobre la base de tablas del libro  El Imperialismo Norteamericano en la Economía de Cuba  del economista marxista  Oscar Pino Santos, quien trabajó hasta casi su muerte  en el Consejo de Estado de la dictadura totalitaria de los Castro en Cuba y que recibió el Premio en Ciencias Sociales en el año ¿2006?  por su obra  de toda la vida. El susodicho  libro fue escrito en 1957, pero fue publicado después del triunfo de la Revolución. Es  notorio que Pino Santos  se calló la boca o se olvidó  de su pluma    para escribir los garrafales disparates  con los que el Castrismo destruyó a la economía cubana y la cultura de trabajo del pueblo cubano. También este bloguista de BC añadirá algunos comentarios relativos al contenido de las tablas. Antes de comenzar con las tablas señalaré que la población  de Cuba en 1957  era de aproximadamente 6 millones de habitantes.

En el libro de  Oscar Pino Santo, fallecido en Cuba y, si mal no recuerdo, uno de los coautores de la primera Ley de Reforma Agraria, ley firmada el 17 de mayo de 1959, podemos ver cosas muy interesante en su Cuadro No. 20 teniendo en cuenta que  las vacas cubanas siguen comiendo yerba y el clima de Cuba  y la fertilidad de la tierra cubana no es muy diferente a los existentes  antes del triunfo de la supuesta Revolución.

El mencionado Cuadro No. 20 muestra el consumo doméstico, producción nacional e importaciones de los principales productos alimenticios en el período 1954-1956 donde se observa que la cantidad y el valor ( en porcientos) del consumo doméstico de producción nacional fueron el 81% y el 71% respectivamente, mientras que la cantidad y el valor del consumo doméstico de importación fueron 19% y 29% respectivamente. En ese cuadro, cuya relación de alimentos bien serviría como ejemplo objetivo de cual era la canasta básica del cubano promedio de aquellos tiempos, se muestran datos interesantísimos como el hecho de que el 98% de la cantidad y el 92% del valor de los productos lácteos consumidos por la población cubana era de producción nacional.


Según el economista y comunista Oscar Pino Santos en su  librito La penetración del Imperialismo norteamericano en la economía cubana, escrito en 1957, el 25 % de los alimentos que consumían los cubanos, siendo Cuba un país agrícola,  eran importados. Lo que no dice ese economista comunista que murió en el 2005 trabajando en el Consejo de Estado es que esa importación se debía en gran parte no por  ineficiencia económica del país, como ocurre desde hace 53 años,  sino por distintas razones; veamos algunas: 
1) Resultaba mucho más barato comprar, por ejemplo,  el arroz en los EE.UU., en los Estados de la cuenca del Mississipi, que cultivarlos en Cuba; con otros cultivos sucedía lo mismo. Era más barato comprar en EE.UU. la manteca de cerdo, la cual apenas se consume en los EE.UU.pero que era entonces de consumo tradicional en Cuba, que producirla en Cuba o producir aceites vegetales.
2)  En Cuba se intentó  por los años 20s y 30s cultivar trigo, sobre todo en las provincias centrales, pero no dió resultado, luego la harina de trigo, fundamental para hacer panes, galletas, confitería, etc., se tenía que comprar en el exterior cubano  y así otros productos que eran de consumo tradicional del cubano. 
3) Finalmente, los cubanos  estábamos acostumbrados a consumir bacalao de Noruega, tasajo uruguayo (en Cuba estaba prohibida la matanza de ganado caballar),  al igual que la mantequilla holandesa, quesos franceses y suizos, turrones, jamones y vinos  españoles, peras, manzanas, melocotones, albaricoques enlatados de EE.UU., calamares y sardinas españolas, etc. .En resumen:  Los cubanos éramos un poco sibaritas  dentro del alcanze que tenían nuestros bolsillos y nos gustaba darle gusto al paladar, aunque los alimentos y bebidas fueran exóticos. 

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Este cuadro No. 20   refleja la canasta básica del pueblo cubano. Observen que la leche y todos los productos lácteos eran más del 90% de producción nacional. Algunos productos se importaban porque era más barato comprarlos en el exterior y traerlos al país que cultivarlos.







Este cuadro muestra que casi había una res por habitante de  Cuba (era uno de los más alto a nivel mundial). Las terneras eran sacrificadas para controlar el precio de la carne.


 Los rendimientos mostrados en estos productos agrícolas fueron muy superiores a los que hubo y hay después de la Revolución.  Ese planteamiento   puede  comprobarse consultando y constrastándolos con los que aparecen en el Anuario Estadístico de 1988 (es decir: antes del mal llamado período especial y ¨desmerengamiento¨del campo socialista en Europa del Este), anuario que  es publicado en Cuba por la Junta Central de Planificación (JUCEPLAN).  En ese anuario se puede observar que los rendimientos  agrícolas y pecuarios del sector privado eran superiores a los del sector del Estado.

 
El Ingreso Nacional de Cuba  en esos años   muestra que Cuba no era ya un país monoproductor 




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Tablas del libro La Economía Cubana en la década del 50 del economista Ismael Zuaznábar, publicado por la   Editorial de Ciencias Sociales, ICL. La Habana 1989
Cuba EXPORTABA arroz
Cuba EXPORTABA  café

  


 


 
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Cuba Antes de Fidel Castro


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CAPITULO II
El Dr. Jorge Salazar Carrillo, profesor titular de economía de FIU  sobre el  gran desarrollo económico de Cuba en el siglo XX antes de Castro 
CAPITULO III
El Dr. Jorge Salazar Carrillo, profesor titular de economía de FIU sobre la  destrucción total de la economía de Cuba, 1959 - 2014

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miércoles, julio 19, 2023

Alfredo M. Cepero sobre los EE.UU.: EL IMPERIO DE LA LIBERTAD

 
Tomado de http://www.lanuevanacion.com/

EL IMPERIO DE LA LIBERTAD

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Por la libertad han muerto miles de millones de hombres y mujeres desde los tiempos de las cavernas.

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Por Alfredo M. Cepero

Director de La Nueva Nacion

http://www.lanuevanacion.com/index.php

En el curso de la historia ha habido diversos tipos de imperios. Cada potencia imperial tenía diferentes metas para sus colonias. De hecho las naciones imperialistas tenían cuatro formas de control: colonia, protectorado, esfera de influencia e imperialismo económico. Pero había un factor común: Todas explotaban a sus colonias. La metrópolis daba las órdenes y las colonias obedecían.  

La excepción ha sido—a pesar de algunas manchas—los Estados Unidos y sus luchas por la libertad en el mundo. Aquí recurro a Jose Martí: “El sol, con ser el sol, tiene sus machas, los agradecidos ven la luz, los desagradecidos ven las machas”. Esos desagradecidos hablan del “imperialismo yankee”, un término que utilizan para referirse despectivamente a los Estados Unidos. Esto, para cuestionar la influencia de EEUU en otros países, en lo político, social y económico. La realidad ha sido muy diferente, pero a ella volveremos más adelante. Ahora hablemos de los que conocemos como verdaderos imperios.

EL IMPERIO ROMANO

Uno de los más antiguos fue el imperio romano. La República Romana se convirtió en el Imperio Romano en el 27 a. C. cuando el hijo adoptivo de Julio César, mejor conocido como Augusto, se convirtió en el gobernante de Roma. Augusto estableció una forma de gobierno autocrático, donde él era el único gobernante y tomaba todas las decisiones importantes.

En su momento cumbre, el Imperio Romano abarcó: Casi toda Europa occidental. Los Balcanes. Las costas del mar Negro. Casi toda la actual Turquía, Siria y Chipre. El levante entero del Oriente Próximo (Palestina, Israel, Jordania). El norte africano (desde Egipto hasta Marruecos).

En septiembre de 476 d.C., el imperio romano en Europa occidental, el súper-estado centralizado que había existido durante 500 años—pero que se había estado derrumbando bajo las invasiones de vándalos, ostrogodos y visigodos—dejó de existir.

EL IMPERIO BIZANTINO

El Imperio bizantino estaba constituido por todos los territorios orientales que pertenecían al Imperio romano. Fue creado en el año 395, cuando se separaron definitivamente los territorios romanos occidentales y orientales. Su auge y caída marcan el inicio y el fin de la Era Medieval. Se extendía por Italia, Grecia y Turquía junto con porciones del norte de África y el Medio Oriente.

EL IMPERIO ESPAÑOL

Se denomina Imperio español al conjunto de territorios de España o gobernados por las dinastías reinantes de España, sobre todo los 300 años entre los siglos XVI y XIX. El reinado de Felipe II se caracterizó por la exploración y la expansión global, a través principalmente de los océanos Atlántico y Pacífico. De esta manera, España se alzó como la mayor potencia de Europa, y su imperio alcanzó su cenit. De este  imperio se decía que era “el imperio en el que nunca se ponía el sol”. Un imperio tan vasto que trascendía  diferentes áreas geográficas para que el sol siempre brillara en su territorio.

EL IMPERIO SOVIETICO

La Unión Soviética comenzó su andadura en 1922 con únicamente cuatro repúblicas, Transcaucásica, Ucrania, Rusia y Bielorrusia. En 1925, Azerbaiyán se convirtió en la quinta nación del bloque socialista y un año más tarde, Georgia y Turkmenistán, se anexionaron al grupo soviético.

Uzbekistán (1924), Tayikistán (1929), Armenia, Kazajistán, Kirguistán (1936), Letonia, Lituania, Moldavia y Estonia (1940). Polonia, Rumania  y el oeste de Alemania en 1945. Seguidamente, la caída del muro de Berlín, el 9 de noviembre de 1989, y posteriormente el intento de golpe de estado fallido contra Gorbachov condujeron a la desintegración de la URSS.

CAUSAS DE LA CAÍDA DE LOS IMPERIOS.

Los imperios pueden desaparecer tanto por causas internas como por causas externas. Las principales causas internas son la división política y administrativa, las guerras civiles, el deterioro de las costumbres y la decadencia de los principios morales. Las principales causas externas son los conflictos de intereses con otros estados, el gasto militar y la invasión de ejércitos extranjeros.

¿EXISTE AÚN HOY LOS IMPERIOS?

Sí, todavía existen, pero toman la forma de imperialismo cultural o económico. Tampoco toman la forma de agresión militar para controlar territorio. Las culturas más desarrolladas y las naciones más poderosas son muchas veces imitadas por las naciones y culturas que las rodean. Por ejemplo, las películas de Hollywood traducidas a otros idiomas y la música norteamericana han estado presentes por años en los cines y los Night-clubs del Continente Americano.

EL IMPERIO DE LA LIBERTAD

No hay bien más preciado para cualquier ser humano que el bien de la libertad. Por la libertad han muerto miles de millones de hombres y mujeres desde los tiempos de las cavernas. Su mayor valladar ha sido la obsesión de hombres perversos por controlar la libertad de otros para ponerlos al servicio de sus intereses y sus ambiciones. Los tiranos no tienen escrúpulos en privar de libertad a sus súbditos. Los cubanos podemos dar testimonio de esta sideral ignominia.   

Pero, como toda regla tiene excepciones, los americanos han sido—desde la Declaración de Independencia de 1776—los campeones de la libertad no solo en su propia tierra sino en los más remotos rincones del mundo. Han luchado y muerto por la libertad de otros pueblos sin poner condiciones. Jamás se han apoderado de un metro de terreno en la misma tierra sobre la que han derramado su sangre. El “anti yankee” que me diga que los americanos se apoderaron de Puerto Rico, le sugiero que le pregunte a los puertorriqueños que votaron en los plebiscitos de 1967, 1993 y 1998.

Por otra parte, en dos ocasiones, jóvenes americanos han cruzado el muro del Atlántico—que los protegía de los conflictos europeos—para restaurar la libertad en varias naciones de Europa. En la Primera Guerra Mundial más de 320,000 soldados americanos se inmolaron por la libertad de los pueblos europeos. Pero el más devastador de todos los conflictos fue la Segunda Guerra Mundial. En ella perdieron la vida más de 400,000 soldados de los Estados Unidos.

Al mismo tiempo, ni la geografía ni la distancia han sido obstáculos en la sagrada misión de defender la libertad. En las inhóspitas selvas asiáticas, más de 36,000 jóvenes americanos se inmolaron para que los sudcoreanos disfrutaran de libertad. Las estadísticas macabras alcanzaron la cifra de 756,000 soldados americanos muertos en estos tres conflictos.

EL PLAN MARSHALL

No contentos con liberar pueblos, los americanos han contribuido a su desarrollo económico. El Plan Marshall para la reconstrucción de Europa envió ayudas económicas por valor de unos veinte mil millones de dólares. El viejo continente había quedado arrasado desde las costas del Atlántico hasta los Urales y desde los fiordos noruegos al norte de África. La guerra había costado más de 50 millones de muertos. Europa había perdido la mitad de su industria. La destrucción de numerosas ciudades, pueblos e infraestructuras de todo tipo (puentes, carreteras, vías ferroviarias, tendidos eléctricos...) dejó al continente convertido en un enorme solar repleto de escombros.

LA RECONSTRUCCIÓN DE JAPON.

Y como la libertad peligra cuando los hombres no tienen pan, los americanos financiaron el desarrollo hasta de sus enemigos de la víspera. Después de la derrota de Japón en la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos lideró a los Aliados en la ocupación y rehabilitación del estado japonés. Entre 1945 y 1952, las fuerzas de ocupación estadounidenses, dirigidas por el general Douglas A. MacArthur, promulgaron amplias reformas militares, políticas, económicas y sociales. A tal punto, que el Japón que perdió la guerra en 1945 compite hoy con su vencedor, los Estados Unidos, en la industria, el comercio y hasta en los mercados internacionales. Quienes lo duden sólo tienen pasar revista a los millones de automóviles japoneses que circulan en las carreteras del mundo, incluyendo las americanas.

7-18-23


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viernes, diciembre 10, 2021

Las cifras sobre Cuba antes de 1959 hablan por sí solas. El ya fallecido comunista Oscar Pino Santos y su libro El Imperialismo Norteamericano en la Economía de Cuba

 Roberto Álvarez Quiñones: '#DiarioDeCuba es el medio que más odia la dictadura cubana'


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Tomado de http://www.diariodecuba.com


Hablan las cifras

Por Roberto Álvarez Quiñones
Los Ángeles
3 Dic 2015

En Cuba, los agricultores privados, individuales u organizados en cooperativas, solo disponen del 23.4% de los 6.3 millones de hectáreas tierras cultivables, mientras que el Estado es propietario del otro 76.6%, o sea, 4.8 millones de hectáreas, según datos de 2015 de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI).

De ese 76.6%, a las empresas estatales de corte estalinista y las empresas paraestatales llamadas Unidades Básicas de Producción Cooperativa (UBPC), manejadas por el Gobierno —y que cuentan con las mejores tierras y con recursos financieros—, les corresponde el 50% (3.2 millones de hectáreas), mientras el otro 26% lo constituyen tierras arrendadas por el régimen a unos 172.000 usufructuarios.

Pues bien, de acuerdo con la ONEI, en el primer semestre de 2015 el país produjo 5.7 millones de toneladas de viandas,  hortalizas, arroz, frijoles y frutas, de las cuales las empresas estatales y las UBPC solo aportaron el 10%, o sea, 570.000 toneladas. El otro 90% fue producido por los agricultores privados y los usufructuarios, con un área agrícola total incluso algo menor (3.1 millones de hectáreas) .

¿Sorprendente? No si se tiene en cuenta que hace unos 2.360 años ya Aristóteles, opuesto a su maestro Platón, se dio cuenta de que la propiedad privada es superior a la colectiva porque la "diversidad de la humanidad es más productiva" y porque "los bienes cuando son comunes reciben menor cuidado que cuando son propios". El soñador Platón proponía abolir la propiedad privada para edificar una sociedad perfecta basada en la propiedad colectiva o comunal.

En el siglo XIII, en plena Edad Media, el filósofo y clérigo Tomás de Aquino ya aseguraba que "el individuo propietario es más responsable y administra mejor". Y medio milenio después uno de los fundadores de la era moderna, el escoces Adam Smith, descubrió la mano invisible que nadie había notado antes y que mueve al mundo. "Al buscar su propio interés", escribió Smith en La riqueza de las naciones (1776), "el hombre a menudo favorece el de la sociedad mejor que cuando realmente desea hacerlo".

O sea, que por instinto natural todos los seres humanos buscamos un claro beneficio personal, y a medida que lo logramos, automáticamente se beneficia el resto de la sociedad. La riqueza material de una nación no es más que la sumatoria de las riquezas creadas por los individuos.

Eso fue lo que le dijo el ex presidente español Felipe González a Fidel Castro  en La Habana a mediados de los años 80: "Fidel, siempre las lechugas que yo cultive en mi patio van a ser mejores que las que coseche el  Estado". El dictador le respondió que el Estado tiene más posibilidades de emplear  tecnología, dinero y otros recursos para obtener una mayor productividad.

A fines de los años 50, un economista marxista dirigente del Partido Socialista Popular (PSP), Oscar Pino Santos, denunció en un ensayo que Cuba estaba importando nada menos que el 29% de los alimentos que consumía y  que eso era un crimen causado por la propiedad latifundista y la "explotación del imperialismo norteamericano y la burguesía nacional".

Hoy, socialismo mediante, el país importa el 80% de los alimentos ($2.000 millones anuales) y los casi infinitos latifundios estatales producen menos que cuando el PSP hizo aquella denuncia.

En Cuba, según la ONEI, solo están cultivadas realmente 3.4 millones de hectáreas. Es decir, el 54% del total de tierras no produce nada. En 2014, de 1.8 millones de hectáreas de tierra que poseen las grandes empresas estatales centralizadas, solo estaban cultivadas 329.584 hectáreas. O sea, el 17.8% del total.

La Cuba 'oprimida' comía mejor

Sin embargo, la Cuba "expoliada" por la propiedad privada capitalista se autoabastecía de carne de res (desde 1940), leche, frutas tropicales, café y tabaco. Y era casi autosuficiente en pescados y mariscos, carne de cerdo, de pollo, viandas, hortalizas, y huevos. Era el primer país latinoamericano en consumo de pescado y el tercero en consumo de calorías, con 2.682 diarias. Había una vaca por habitante. Y además el país ocupaba el séptimo lugar mundial en salario agrícola promedio, con $3 diarios, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT). 

En cuanto a la propiedad privada en general, y no solo en la agricultura, de acuerdo con el Anuario Estadístico de la ONU en 1958 Cuba era el octavo país del mundo con mayor salario promedio en el sector industrial, con $6.00 diarios, por encima de Gran Bretaña ($5.75), Alemania Occidental  ($4.13) y Francia ($3.26). La lista la encabezaban EE.UU ($16.80) y Canadá ($11.73).

Ese mismo año Cuba ocupó el segundo lugar latinoamericano en número de automóviles, con 40 habitantes por vehículo, y registró la mayor longitud de vías férreas en Latinoamérica, con un kilómetro de vía por cada 8 kilómetros cuadrados. Y era líder en televisores, con 28 habitantes por receptor (tercer lugar en el mundo).

La isla "dominada por el imperialismo" tenía la más baja tasa de inflación en Latinoamérica, con 1.4%, y era la tercera economía más solvente de la región por sus reservas de oro y de divisas y por la estabilidad del peso, a la par siempre con el dólar. Exportaba más bienes que los que importaba y tenía superávit en su balanza comercial. Era el país latinoamericano con menor mortalidad infantil y el que dedicaba mayor porcentaje del gasto público a la educación, con el 23 %. (Costa Rica, 20%; Argentina, 19.6%, y  México el 14.7%). En 1953, Francia, Gran Bretaña,  Holanda y Finlandia, contaban proporcionalmente con menos médicos y dentistas que Cuba.

Cuba era también en 1958 el país de América Latina con más salas de cine (en proporción a la población), ostentaba el segundo puesto en cantidad de periódicos, con 8 habitantes por ejemplar, luego de Uruguay (6), y tenía el segundo lugar en teléfonos, con 28 habitantes por aparato.

En fin, aquella nación sometida a la "voraz" propiedad privada capitalista era uno de los tres países de Latinoamérica con mayor ingreso per cápita, con 374 dólares, el doble que en España ($180) y casi igual al de Italia.

Pero en 1959 los hermanos Castro asaltaron el poder, hicieron lo que proponía Platón y los resultados están a la vista. En el país que atraía como imán a inmigrantes de todo el planeta —atrajo a 1.3 millones de inmigrantes solo entre 1902 y 1930— ahora casi todos quieren emigrar, como sea, porque "la situación está cada vez peor".

Casi 57 años de dictadura marxista-leninista han convertido a Cuba en uno de los tres países más pobres del hemisferio y el más atrasado tecnológicamente, en el que además se carece de las más elementales libertades humanas. Pese a las dramáticas evidencias, la corrupta cúpula político-militar se dedica a "actualizar" el socialismo y se niega a liberar la fuerza creadora de los cubanos.

El castrismo impide que actúe la mano invisible que edificó el mundo moderno al amparo de una  filosofía que resume un antiguo refrán español de raíz campesina: "El ojo del amo engorda el  caballo".

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 A continuació cifras y estadística añadidas por el bloguista de Baracutey Cubano  sobre la base de tablas del libro  El Imperialismo Norteamericano en la Economía de Cuba  del economista marxista  Oscar Pino Santos, quien trabajó hasta casi su muerte  en el Consejo de Estado de la dictadura totalitaria de los Castro en Cuba y que recibió el Premio en Ciencias Sociales en el año ¿2006?  por su obra  de toda la vida. El susodicho  libro fue escrito en 1957, pero fue publicado después del triunfo de la Revolución. Es  notorio que Pino Santos  se calló la boca o se olvidó  de su pluma    para escribir los garrafales disparates  con los que el Castrismo destruyó a la economía cubana y la cultura de trabajo del pueblo cubano. También este bloguista de BC añadirá algunos comentarios relativos al contenido de las tablas. Antes de comenzar con las tablas señalaré que la población  de Cuba en 1957  era de aproximadamente 6 millones de habitantes.

.TABL A  DE  LA  CUAL SE INFIERE LA CANASTA BÁSICA DEL CUBANO DE ESA ÉPOCA: 

 

Este cuadro No. 20   refleja la canasta básica del pueblo cubano. Observen que la leche y todos los productos lácteos eran más del 90% de producción nacional. Algunos productos se importaban porque era más barato comprarlos en el exterior y traerlos al país que cultivarlos.








Este cuadro muestra que casi había una res por habitante de  Cuba (era uno de los más alto a nivel mundial). Las terneras eran sacrificadas para controlar el precio de la carne.



 Los rendimientos mostrados en estos productos agrícolas fueron muy superiores a los que hubo y hay después de la Revolución.  Ese planteamiento   puede  comprobarse consultando y constrastándolos con los que aparecen en el Anuario Estadístico de 1988 (es decir: antes del mal llamado período especial y ¨desmerengamiento¨del campo socialista en Europa del Este), anuario que  es publicado en Cuba por la Junta Central de Planificación (JUCEPLAN).  En ese anuario se puede observar que los rendimientos  agrícolas y pecuarios del sector privado eran superiores a los del sector del Estado.


 

El Ingreso Nacional de Cuba  en esos años   muestra que Cuba no era ya un país monoproductor y monoexportador.






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Tablas del libro La Economía Cubana en la década del 50 del economista Ismael Zuaznábar, publicado por la   Editorial de Ciencias Sociales, ICL. La Habana 1989

Cuba EXPORTABA arroz

Cuba EXPORTABA  café


  
 

 
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omado de http://www.diariodecuba.com

¿Solo en Cuba llueve y hay sequías?

Por Roberto Álvarez Quiñones
Los Ángeles
16 de Enero de 2018


Siempre que leo las excusas que ofrece el régimen castrista de huracanes y lluvias para justificar la bajísima producción de azúcar, me acuerdo de lo que a fines de los años 60 me dijo off the record el director de Organismos Internacionales del Ministerio del Comercio Exterior (MINCEX), Mario García Incháustegui.

El exembajador ante la ONU, quien en 1962 hizo el ridículo al afirmar que en Cuba no había armas nucleares, me confesó que en la Organización Internacional del Café (OIC), en Londres, ya no creían los pretextos que él daba allí para justificar los incumplimientos de exportaciones de Cuba. Esa entidad asignaba cuotas de exportación a los países miembros para evitar que una sobreoferta mundial de café deprimiese los precios. Incháustegui culpaba a los ciclones y otras afectaciones climáticas. "Yo insisto en mis argumentos, pero ya no me creen", me dijo. Finalmente la OIC le suprimió la cuota a Cuba y la repartió entre otros países que pedían exportar más.

Recordemos que en los años 40 y 50 Cuba era uno de los mayores exportadores de café a nivel mundial. Entre 1928 y 1948 la Isla produjo como promedio anual 30.000 toneladas (TM). Y en 1960, último año del capitalismo en la Isla, produjo 60.000 TM. Claro, al implantarse el comunismo todo cambió. En 2016 se produjeron 5.687 TM, y en 2017 aún no hay estadísticas disponibles, pero al parecer fueron 5.500 TM. Diez veces menos que hace 58 años.

Hago este paréntesis cafetalero porque si en la Organización Internacional del Azúcar (OIA), con sede también en Londres, hubiese hoy cuotas de exportación de azúcar, como en el siglo pasado, ya Cuba también la hubiese perdido hace rato.

Excusas y pretextos

En el siglo XX hubo Convenios Internacionales del Azúcar entre países exportadores e importadores con cuotas de exportación para evitar el desplome de precios. El último con cuotas terminó en 1987. En 1993 se puso en vigor otro, pero sin cuotas. Hoy la OIA funciona solo como recolectora de datos.

El Gobierno de Raúl Castro informó hace unos días que las lluvias de noviembre, diciembre y enero han afectado el 70% del área total cañera, y que de los 53 centrales disponibles solo están trabajando 26, y a la mitad de su capacidad.

Juan Carlos Pérez, director de Atención a Productores de AZCUBA, le habló al diario Granma de "tensiones climáticas", "estragos de la sequía presente en los meses de junio a septiembre del 2017, periodo de mayor crecimiento del cultivo" de la caña.

(Caña de azúcar cortada )

En tanto, Dionis Pérez, también dirigente de AZCUBA, culpó de los problemas de la zafra a las lluvias, aunque de pasada admitió un mal manejo industrial. Otro funcionario estatal, Sergio Guillén, precisó que el contenido de sacarosa hoy está entre el 15% y el 16%, y se requiere un 18%.

Ciertamente la caña necesita agua para crecer, pero ya en noviembre debe dejar de crecer para madurar y acumular sacarosa. Si llueve, la caña reanuda su crecimiento verde y no acumula suficiente sacarosa, con lo cual el rendimiento se cae.

¿No había lluvias a destiempo antes de 1959?


Todo esto se entiende, pero surgen ciertas preguntas: ¿Es Cuba el único país productor de azúcar de caña al que azotan los huracanes y donde llueve en períodos de maduración de la caña? ¿Nunca hubo ciclones, lluvias excesivas, o sequías, antes de 1959? ¿Cómo entonces era Cuba el mayor exportador mundial de azúcar?

Con lluvias, ciclones, sequías cíclicas, plagas, rayos y centellas, Cuba fue la azucarera del mundo durante más de 160 años, desde la revolución en Haití a fines del siglo XVIII. En 1894 alcanzó ya 1,1 millón de TM, un tercio de toda el azúcar producida en el mundo. En 1925 produjo 5,1 millones TM, el triple de lo producido en 2017.

Pero, al igual que ocurrió con el café, con el castrismo Cuba pasó de mayor exportador mundial de azúcar de caña, a importarla de Brasil, República Dominicana, Colombia, EEUU y hasta de Europa (Bielorrusia), durante la primera década de este siglo, para cubrir el consumo nacional y cumplir los compromisos de exportación. Para colmo, Fidel Castro ordenó la destrucción de dos tercios de la industria azucarera, una de las mayores del mundo.

No, no es cuestión de un "encarne" de la Madre Naturaleza con la Perla de las Antillas. No hay que buscar causas atmosféricas, ni culpar al calentamiento global (que afecta a todos por igual). Es algo menos complicado y fácil de solucionar: el problema es político.
 
(Libro de Oscar Pino Santos. escrito en 1957,   donde se muestran rendimientos agrícolas antes de 1959, los cuales nunca fueron ni remotamente alcanzados en la Cuba oprimida por el Castrismo. En el artículo Sin azúcar y sin país de Roberto Álvarez Quiñones  se lee:  ¨En  1940 Cuba devino el productor de azúcar de caña más eficiente mundialmente al registrar un 13,17% de rendimiento industrial: por cada 100 partes de peso verde de la caña se extrajo más de 13 partes de azúcar. Algo nunca visto. En los años 50 la Isla exportaba la mitad de toda el azúcar mundial, con una producción entre 5,3 y 7,1 millones de toneladas métricas, en 161 fábricas y un rendimiento industrial promedio de 12,7%, el mayor del planeta¨. Fotos, comentarios y tablas añadidas por el bloguista de Baracutey Cubano )

Tan pronto Fidel Castro asaltó el poder a tiros, y azuzado por el estalinista confeso Che Guevara, a fines de 1960 el régimen estatizó la industria azucarera. En solo dos años la producción se desplomó de 6,8 millones de TM a 3,8 millones en la zafra 1962-1963.

La Unión Soviética, para que La Habana le diera algo a cambio de mantener la dictadura y su parasitaria economía con subsidios millonarios, convirtió a Cuba en la azucarera de la URSS y de Europa del Este. Enviaba a la isla caribeña los equipos, el fertilizante y todos los insumos necesarios, y hasta construyó nuevas fábricas de azúcar. Con tales subsidios de Moscú la producción subió a seis y siete millones de TM anuales ¿No llovía entonces en invierno? ¿No pasó ningún ciclón?

Se desintegró la URSS y la producción azucarera se hundió al punto de registrar la misma cantidad de azúcar que antes de la Guerra de Independencia. Y es que mientras en los años 50 la Isla importaba solo el 4% de los insumos de la zafra, según el Anuario Estadístico de Cuba, con el castrismo dependía totalmente de la URSS.

Al suprimirse la libre empresa y dirigirse la economía como enseñaban Marx y Lenin se borró de la memoria nacional que en 1940 Cuba era el país más eficiente del mundo en la industria azucarera. Ese año registró un 13,17% de rendimiento industrial. Por cada 100 partes de peso verde de la caña se extrajeron más de 13 partes de azúcar. Algo nunca antes logrado en el mundo. Y en los años 50 obtenía un rendimiento industrial promedio de 12,7%, el mayor del planeta.

Rendimientos cañeros bochornosos


Luego de la impronta aciaga castro-guevarista, los rendimientos cubanos de caña por hectárea pasaron a ser bochornosos. Precisamente desde el mismo año en que murió el Che, 1967, Cuba registra los más bajos rendimientos cañeros del orbe. Oscilan entre 24 y 42 toneladas de caña por hectárea, según la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI) . Es decir, están muy por debajo del promedio mundial, que varía entre 65 y 72 toneladas.

Antes de 1959 Cuba era el líder latinoamericano en esos rendimientos de campo. El actual líder es Perú y registra 128 TM de caña por hectárea, según FAOSTATS, la base de datos de la FAO. Le sigue Guatemala con 95 TM. República Dominicana, más parecida a Cuba, obtiene 80 TM.

(Tabla extraida del antes mencionado libro de Oscar Pino Santos quien hasta sus últimos días, ¿2006?,,   trabajó en en el Consejo de Estado de los Castro y NUNCA criticó los bajos rendimientos agrícolas alcanzados bajo el Castrismo. Añadida por el Bloguista de Baracutey Cubano)

El colmo es que países africanos pobres vapulean a Cuba. Según la FAO en 2014 Senegal obtuvo 117 TM de caña por hectárea; Malawi, 107; Zambia, 104; Chad, 102; Burkina Faso,101; y Etiopía, 99. ¿Por arte de magia jamás llueve a destiempo para la caña en esos países africanos?

El célebre slogan de la campaña de Bill Clinton cuando derrotó a George H.W. Bush en 1992, rezaba: "Es la economía, estúpido". Bush tenía una aprobación superior al 80%, pero perdió las elecciones a causa de la recesión económica.

En el caso cubano, a la élite dictatorial hay que decirle exactamente lo contrario: "Es la política, estúpido". Hay que desmontar el absurdo modelo económico socialista y eso solo se logra con un cambio político total.

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