jueves, octubre 09, 2025

Dimas Castellanos desde Cuba: Cuba: la Segunda Ley de Reforma Agraria y la ruina de la agricultura

Nota del Bloguista de Baracutey Cybano

La  Segunda Ley de  Reforma  Agraria  además de  de ser  ¨... un golpe intencional contra la propiedad privada y el empresariado nacional.¨ , también, al igual que el cambio de  moneda  en 1961, perseguía reducir al mínimo la ayuda  económica y del area de refugio y abastecimiento de  los alzados que luchaban contra la incipiente tiranía, los cuales  se encontraban en diferentes zonas rurales de todas las entonces 6 provincias cubanas.
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 Tomado de https://diariodecuba.com

Cuba: la Segunda Ley de Reforma Agraria y la ruina de la agricultura

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Supuestamente dirigida al aumento de la producción agrícola y a duplicar la capacidad de consumo de la población, fue un golpe intencional contra la propiedad privada y el empresariado nacional.

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Por Dimas Castellanos

La Habana

08 Oct 2025

En 1963 el Gobierno revolucionario promulgó la Segunda Ley de Reforma Agraria. En 2025 la agricultura es una caricatura de lo que fue antes de 1959.

Antecedentes

A pesar de la ruina heredada de las guerras de independencia, los periodos de inestabilidad política y la dependencia de la producción de azúcar, la labor conjunta de los presidentes de la República y de una clase económica nacional estimuló el desarrollo de las fuerzas productivas en Cuba.

El hecho de que la mayor parte de la tierra cultivable estuviera concentrada en enormes latifundios fue hábilmente utilizado por Fidel Castro en 1953 durante el juicio por el asalto al cuartel Moncada para granjearse el apoyo del campesinado. En su alegato de defensa expuso que concedería la propiedad de la tierra a todos los que ocupasen parcelas de hasta cinco caballerías (unas 67 hectáreas). En octubre de 1958, desde la Comandancia del Ejército Rebelde, dispuso la entrega en propiedad a los arrendatarios, aparceros y precaristas que ocupaban menos de cinco caballerías.

 En febrero de 1959, al ocupar el cargo de primer ministro, Fidel Castro anunció un programa de gobierno que aumentaría notablemente la producción agrícola y duplicaría la capacidad de consumo de la población campesina. Y en mayo de ese año promulgó una Ley de Reforma Agraria que limitó las extensiones privadas hasta 30 caballerías (con excepción de las tierras que estaban bien cultivadas, en las que se podía mantener hasta 100 caballerías) y entregó títulos de propiedad a miles de campesinos.

Como esas leyes afectaron a las grandes propiedades, parecía tratarse de medidas democráticas y nacionalistas dirigidas a convertir a los cubanos en propietarios de las riquezas nacionales. El velo se corrió cuatro años después. El 3 de octubre de 1963, Fidel Castro decretó una segunda Ley de Reforma Agraria, ahora para confiscar las extensiones superiores a cinco caballerías, que estaban en manos de empresarios nacionales.

Es pertinente recordar que la Constitución de 1940, en su Artículo 24 rezaba: "Nadie podrá ser privado de su propiedad sino por autoridad judicial competente y por causa justificada de utilidad pública o interés social y siempre previo el pago de la correspondiente indemnización en efectivo". Aunque esa constitución fue suplantada en febrero de 1959 por unos estatutos constitucionales, denominados Ley Fundamental del Estado Cubano, el contenido anterior se conservó, por lo tanto, las confiscaciones fueron ilegítimas, como lo fue también el procedimiento utilizado.

Según Antonio Núñez Jiménez, entonces director ejecutivo del Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA), Fidel Castro aconsejó a los jefes agrarios: "cuando se dispongan a intervenir una finca, la ley debe llegar después de la intervención y […] a la hora de decidir cuántas caballerías le dejan a un latifundista, puede que tengan el criterio de dejarle 100 como marca la ley, si están bien cultivadas, pero mejor dejarle 50" (En marcha con Fidel, Editorial Letras Cubanas, La Habana, 1989). Y el Dr. Armando Caiñas Milanés, presidente de la Asociación de Ganaderos de Cuba, declaró: "Nosotros hemos intentado muchas veces discutir con el Dr. Fidel Castro los puntos en que discrepamos de la Ley Agraria […], que nosotros señalamos como esclavizante por no ser propia de nuestro pueblo, de nuestro espíritu democrático, de nuestras costumbres […] Se desvirtúa el derecho de la propiedad privada y de la libre empresa con un organismo estatal omnímodo e inobjetable".

La verdadera intención

Si en 1959 la confiscación de las tierras a empresas estadounidenses poseía una apariencia democrática y nacionalista, dirigida a convertir a los cubanos en propietarios de las riquezas nacionales, la Ley de 1963 se dirigió contra las extensiones superiores a cinco caballerías que estaban en manos de medianos empresarios nacionales. Con ella el Estado, que ya poseía el 40% de las tierras cultivables, las elevó al 70%, convirtiendo los latifundios confiscados en improductivos latifundios socialistas.

No conforme con eso, a partir de 1975 se intentó cooperativizar la tierra que aún permanecía en manos de los pequeño agricultores cubanos, incluyendo a los que habían recibido títulos de propiedad en 1959, en violación de los principios establecidos por la Alianza Cooperativa Internacional (ACI), que en 1895 definió las cooperativas como una asociación autónoma de personas que se unen voluntariamente para hacer frente a sus necesidades y aspiraciones económicas, sociales y culturales por medio de una empresa de propiedad conjunta, con una estructura democrática. Con ese falso propósito las tierras estatales aumentaron hasta el 75%.

El fracaso de la tierra estatizada y de las falsas cooperativas obligó en 1993 a convertir parte de sus latifundios estatales en Unidades Básicas de Producción Agropecuaria (UBPC), y en 2008 a entregar en usufructo parte de esas tierras improductivas.

El resultado

Como en ausencia de sus dueños, administradas por jefes designados, la economía se desnaturaliza, con la estatización debutó el abandono, el descontrol y la ineficiencia. Un ejemplo paradigmático fueron los intentos por detener el declive de la producción azucarera. En noviembre de 2005 se nombró a un general al frente del Ministerio del Azúcar y en 2011 ese ministerio se remplazó con el grupo empresarial azucarero AZCUBA. Ninguno de los dos pudo detener el retroceso ni cumplir con los planes trazados.

El resultado productivo dice mucho más que los discursos de antes y de ahora. Si en 1952 se llegaron a producir 7.298.023 millones de toneladas de azúcar, en 2025 solo se produjeron 160.000 toneladas. Si el ganado bovino en 1958 contaba con unos seis millones de cabezas, en 2025 un ejercicio de alta fiscalización arrojó 2.914.009 ejemplares.  Si el café en la cosecha 1960-1961 fue una producción de 60.000 toneladas, hoy no supera las 8.000 toneladas. Si en el tabaco se produjeron 58.202 toneladas en 1958, el plan de 2024 se redujo a 17.000, la tercera parte. Mientras el arroz de 279.000 toneladas en 1956 descendió a 80.000 toneladas en 2024.

La  Segunda Ley de Reforma Agraria, supuestamente dirigida al aumento de la producción agrícola y a duplicar la capacidad de consumo de la población, fue un golpe intencional contra la propiedad privada y el empresariado nacional, cuya consecuencia ha sido la ruina de la agricultura en Cuba.

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DE LOS ARCHIVOS DEL BLOG BARACUTEY CUBANO

Tomado de http://www.diariodecuba.com


Hablan las cifras

Por Roberto Álvarez Quiñones
Los Ángeles
3 Dic 2015

En Cuba, los agricultores privados, individuales u organizados en cooperativas, solo disponen del 23.4% de los 6.3 millones de hectáreas tierras cultivables, mientras que el Estado es propietario del otro 76.6%, o sea, 4.8 millones de hectáreas, según datos de 2015 de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI).

De ese 76.6%, a las empresas estatales de corte estalinista y las empresas paraestatales llamadas Unidades Básicas de Producción Cooperativa (UBPC), manejadas por el Gobierno —y que cuentan con las mejores tierras y con recursos financieros—, les corresponde el 50% (3.2 millones de hectáreas), mientras el otro 26% lo constituyen tierras arrendadas por el régimen a unos 172.000 usufructuarios.

Pues bien, de acuerdo con la ONEI, en el primer semestre de 2015 el país produjo 5.7 millones de toneladas de viandas,  hortalizas, arroz, frijoles y frutas, de las cuales las empresas estatales y las UBPC solo aportaron el 10%, o sea, 570.000 toneladas. El otro 90% fue producido por los agricultores privados y los usufructuarios, con un área agrícola total incluso algo menor (3.1 millones de hectáreas) .

¿Sorprendente? No si se tiene en cuenta que hace unos 2.360 años ya Aristóteles, opuesto a su maestro Platón, se dio cuenta de que la propiedad privada es superior a la colectiva porque la "diversidad de la humanidad es más productiva" y porque "los bienes cuando son comunes reciben menor cuidado que cuando son propios". El soñador Platón proponía abolir la propiedad privada para edificar una sociedad perfecta basada en la propiedad colectiva o comunal.

En el siglo XIII, en plena Edad Media, el filósofo y clérigo Tomás de Aquino ya aseguraba que "el individuo propietario es más responsable y administra mejor". Y medio milenio después uno de los fundadores de la era moderna, el escoces Adam Smith, descubrió la mano invisible que nadie había notado antes y que mueve al mundo. "Al buscar su propio interés", escribió Smith en La riqueza de las naciones (1776), "el hombre a menudo favorece el de la sociedad mejor que cuando realmente desea hacerlo".

O sea, que por instinto natural todos los seres humanos buscamos un claro beneficio personal, y a medida que lo logramos, automáticamente se beneficia el resto de la sociedad. La riqueza material de una nación no es más que la sumatoria de las riquezas creadas por los individuos.

Eso fue lo que le dijo el ex presidente español Felipe González a Fidel Castro  en La Habana a mediados de los años 80: "Fidel, siempre las lechugas que yo cultive en mi patio van a ser mejores que las que coseche el  Estado". El dictador le respondió que el Estado tiene más posibilidades de emplear  tecnología, dinero y otros recursos para obtener una mayor productividad.

A fines de los años 50, un economista marxista dirigente del Partido Socialista Popular (PSP), Oscar Pino Santos, denunció en un ensayo que Cuba estaba importando nada menos que el 29% de los alimentos que consumía y  que eso era un crimen causado por la propiedad latifundista y la "explotación del imperialismo norteamericano y la burguesía nacional".

Hoy, socialismo mediante, el país importa el 80% de los alimentos ($2.000 millones anuales) y los casi infinitos latifundios estatales producen menos que cuando el PSP hizo aquella denuncia.

En Cuba, según la ONEI, solo están cultivadas realmente 3.4 millones de hectáreas. Es decir, el 54% del total de tierras no produce nada. En 2014, de 1.8 millones de hectáreas de tierra que poseen las grandes empresas estatales centralizadas, solo estaban cultivadas 329.584 hectáreas. O sea, el 17.8% del total.

La Cuba 'oprimida' comía mejor

Sin embargo, la Cuba "expoliada" por la propiedad privada capitalista se autoabastecía de carne de res (desde 1940), leche, frutas tropicales, café y tabaco. Y era casi autosuficiente en pescados y mariscos, carne de cerdo, de pollo, viandas, hortalizas, y huevos. Era el primer país latinoamericano en consumo de pescado y el tercero en consumo de calorías, con 2.682 diarias. Había una vaca por habitante. Y además el país ocupaba el séptimo lugar mundial en salario agrícola promedio, con $3 diarios, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT). 

En cuanto a la propiedad privada en general, y no solo en la agricultura, de acuerdo con el Anuario Estadístico de la ONU en 1958 Cuba era el octavo país del mundo con mayor salario promedio en el sector industrial, con $6.00 diarios, por encima de Gran Bretaña ($5.75), Alemania Occidental  ($4.13) y Francia ($3.26). La lista la encabezaban EE.UU ($16.80) y Canadá ($11.73).

Ese mismo año Cuba ocupó el segundo lugar latinoamericano en número de automóviles, con 40 habitantes por vehículo, y registró la mayor longitud de vías férreas en Latinoamérica, con un kilómetro de vía por cada 8 kilómetros cuadrados. Y era líder en televisores, con 28 habitantes por receptor (tercer lugar en el mundo).

La isla "dominada por el imperialismo" tenía la más baja tasa de inflación en Latinoamérica, con 1.4%, y era la tercera economía más solvente de la región por sus reservas de oro y de divisas y por la estabilidad del peso, a la par siempre con el dólar. Exportaba más bienes que los que importaba y tenía superávit en su balanza comercial. Era el país latinoamericano con menor mortalidad infantil y el que dedicaba mayor porcentaje del gasto público a la educación, con el 23 %. (Costa Rica, 20%; Argentina, 19.6%, y  México el 14.7%). En 1953, Francia, Gran Bretaña,  Holanda y Finlandia, contaban proporcionalmente con menos médicos y dentistas que Cuba.

Cuba era también en 1958 el país de América Latina con más salas de cine (en proporción a la población), ostentaba el segundo puesto en cantidad de periódicos, con 8 habitantes por ejemplar, luego de Uruguay (6), y tenía el segundo lugar en teléfonos, con 28 habitantes por aparato.

En fin, aquella nación sometida a la "voraz" propiedad privada capitalista era uno de los tres países de Latinoamérica con mayor ingreso per cápita, con 374 dólares, el doble que en España ($180) y casi igual al de Italia.

Pero en 1959 los hermanos Castro asaltaron el poder, hicieron lo que proponía Platón y los resultados están a la vista. En el país que atraía como imán a inmigrantes de todo el planeta —atrajo a 1.3 millones de inmigrantes solo entre 1902 y 1930— ahora casi todos quieren emigrar, como sea, porque "la situación está cada vez peor".

Casi 57 años de dictadura marxista-leninista han convertido a Cuba en uno de los tres países más pobres del hemisferio y el más atrasado tecnológicamente, en el que además se carece de las más elementales libertades humanas. Pese a las dramáticas evidencias, la corrupta cúpula político-militar se dedica a "actualizar" el socialismo y se niega a liberar la fuerza creadora de los cubanos.

El castrismo impide que actúe la mano invisible que edificó el mundo moderno al amparo de una  filosofía que resume un antiguo refrán español de raíz campesina: "El ojo del amo engorda el  caballo".
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ARROZ CUBANO

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Artículo: ! Ojo con importar  arroz con cáscara !  Peligraría una riqueza nacional, de la  autoría de Luis J. López Vigil publicado  en el número de la revista Bohemia  correspondiente al 6 de julio de 1958. En dicho artículo se leen algunos fragmentos a los que les hice captura de pantallas: 

Al llegar el Castrismo al poder,  la agricultura y la industria arrocera en Cuba  estaban en franco  desarrollo y expansión en manos privadas. Al Estado  castrista apropiarse casi totalmente de la agricultura cubana mediante las dos leyes de la Reforma Agraria (la primera se impuso el 17 de mayo de 1960) los rendimientos agrícolas se derrumbaron; tal es así que en la mal llamada Libreta de Abastecimiento (léase Cartilla de Racionamiento), impuesta el 13 de julio de 1963, que  en su mejores tiempos solamente  le asignaba  a cada cubano 5 libras  de arroz mensuales,  el cual frecuentemente era de mala calidad, pues al pueblo cubano le vendían  el arroz que estaba  bajo malas condiciones de abastevimiento  durante meses o años como reserva para tiempos de una guerra que nunca llegó. El ciclo  era el siguiente:  la tiranía le vendía al pueblo el arroz viejo (con peste y otras característica de haber recibido humedad) almacenado en túneles, cuevas, etc. durante meses y después almacenaban  en   ese lugar el arroz nuevo.

    Es importante señalar  que antes de 1959  a parte del pueblo cubano  le gustaba consumir  arroz  que no se producía en Cuba  como eran, por ejemplos,   el  arroz Tío Ben (Uncle Ben's) el cual es un arroz blanco de grano largo que se puede comprar en Estados Unidos pero ahora se llama Ben's Original; otros arroces importados eran: el arroz de  marca Jon-Chi , el de marca El Chino, el de marca  Mahatma, los cuales  eran también  procedentes de  Estados Unidos; del arroz El Chino  su distribuidor exclusivo en Cuba era Tous y Compañía SA un almacén de víveres sito en calle Pila No. 261 en La Habana, que representaba también a la manteca El Cochinito.




Por cierto: el desarrollo en Cuba de los planes arroceros que llevó a cabo  el gobierno de Fulgencio Batista en la década de los años 50 del pasado siglo,  fue uno de los factores  (Ya que mencioné la manteca  de cerdo, otro factor fue el desarrollo de la industria de los aceites vegetales) que afectaron intereses de lo arroceros norteamericanos de la  cueuca del río Mississippi. Leámos lo anterior en estas dos capturas de pantallas.



Factores que los comunistas infiltrados en el Departamento de Estado de los Estados Unidos  usaron para recortar significamente la cuota, en el mercado norteamericano,  de la cuota azucarera  asignada a Cuba  e imponerle  un embargo de armas al gobierno de Batista, el cual estaba combatiendo  al terrorismo revolucionario en ciudades y campos cubanos. Recorte y  embargo que tuvieron un muy importante, pero  negativo, efecto colateral: la desmoralización  en parte del  Ejército de la República  como consecuencia  de la arista negativa de la Enmienda Platt, enmienda  que  tuvo  también una arista positiva para Cuba y los cubanos, para la República cubana en aproximadamente  las tres primeras décadas de la República de Cuba, Para conocer  esas dos aristas de la enmienda Platt,  así como otros factores utilizados por los comunistas, pueden hacer click encima de lo resaltado en otro color. Mucho más en mi libro:

 La Historia de Cuba que te ocultaron y otros temas

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Veamos, las dos primeras páginas del artículo de la revista Bohemia al que le hice las anteriores  ¨capturas de pantalla¨:




Algunos otros artículos publicados  en la revista Bohemia  relativos a la producción de arroz en Cuba  en la década de los años 50 pero antes de 1959 son:

Arroz cubano; Autor: Sergio Nicols; Bohemia del 18 de enero de 1953.

Ganándonos el arroz nuestro de cada día: Autor  Segundo  Ceballos Pareja; Bohemia del 28 de junio de 1953

Diversificación  agrícola . Un pueblo en torno al arroz; Autor: Danilo Baeza; Bohemia del   13 de junio de 1954

La economía cubana. Danza de millones en el arroz; Autor  Segundo Ceballos Pareja; Bohemia del 5 de septiembre de 1954

Pelea a muerte  contra la ¨raya blanca¨ del arroz cubano; Autor: Oscar Bofill; Bohemia del  19 de agosto de 1956

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ALGUNOS ÍNDICES DE LA GANADERÍA EN CUBA EN 1957 Y EN 2006


Por Pedro Pablo Arencibia

En el artículo La Ganadería en Cuba de la autoría de Miguel Penabad Fraga, publicado en 1957 en el número especial del Diario de la Marina por su 125 aniversario, aparecieron cifras e índices de la ganadería en Cuba, que muestro en este blog para demostrar el desastre que ha sido la gestión gubernamental en lo concerniente a la ganadería. Estas cifras de 1957 se obtuvieron sin hacer restricción alguna sobre la matanza de ganado; todo lo contrario, se estimulaba la matanza de terneras para mantener un precio aceptable y estable para los productores en la venta de la carne de res.

Oscar Pino Santos, quien murió hace pocos años y recibió el Premio Nacional de Ciencias Sociales poco antes de morir, y fue en 1959 uno de los autores de la Ley de Reforma Agraria, escribió en 1957 El Imperialismo Norteamericano en la Economía Cubana y ahí se lee:

“ Los bajos rendimientos, los limitados niveles de producción y la escasa diversificación, explican la paradoja de que Cuba, país agrícola sea un gran importador de productos de origen propiamente agrícola. Véase el Cuadro No. 20.”

El mencionado Cuadro No. 20 muestra el consumo doméstico, producción nacional e importaciones de los principales productos alimenticios en el período 1954-1956 donde se observa que la cantidad y el valor ( en porcientos) del consumo doméstico de producción nacional fueron el 81% y el 71% respectivamente, mientras que la cantidad y el valor del consumo doméstico de importación fueron 19% y 29% respectivamente. En ese cuadro, cuya relación de alimentos bien serviría como ejemplo objetivo de cual era la canasta básica del cubano promedio de aquellos tiempos, muestra datos interesantísimos como el hecho de que el 98% de la cantidad y el 92% del valor de los productos lácteos consumidos por la población cubana era de producción nacional.

Hoy con la estructura de propiedad y control estatal sobre la agricultura y la ganadería cubana , los valores de importación de productos agrícolas para el consumo domético en Cuba son mayores del 60% , superando ampliamente el 29 % que planteó y criticó Pino Santos en 1957.

( Oscar Pino Santos cuando recibió el Premio Nacional de Ciencia Sociales )

Pino Santos analizaba en 1957 las causas de que un país agrícola como Cuba tuviera que importar productos agrícolas y llegaba a esta conclusión:

“ El atraso técnico y por consecuencia los bajos rendimientos caracterizan también la agricultura cubana. Esto tiene mucho que ver con la estructura inadecuada de la propiedad agraria del país, a la cual me he referido antes...”

Precisamente la inadecuada propiedad estatal agraria y ganadera es la que ha provocado que en Cuba la agricultura y la ganadería hayan sido un desastre durante este casi medio siglo de totalitarismo. Los desgobernantes castristas conocen esa causa, Oscar Pino Santos trabajó hasta su muerte en el Consejo de Estado, pero han preferido mantener el control político a que los cubanos puedan desarrollar una economía que los independice del opresor estado .

Veremos en el análisis de las cifras, que la población cubana se ha duplicado y que los índices de ganado por habitante han bajado drásticamente salvo en los ovinos-caprinos por habitante que ha aumentado. Debemos tener en cuenta que no es lo mismo la cantidad de carne que significa un índice correspondiente a ganado mayor o porcino a ese mismo índice en una chiva o un carnero. Debemos también tener en cuenta que por las cantidades asignadas de carne de res por la Libreta de ( des)Abastecimiento a la población cubana y las muy fuertes restriciones y condenas en años de cárcel a los que sacrifican las reses, aunque sean de su propiedad, era para que Cuba tuviera varias reses por habitante. Otro elemento a tener en cuenta es que las reses estatales muchas veces parecen más esqueletos caminantes que ganado de ceba o de recria; lo anterior y el el alto índice de mortalidad de terneros en el sector estatal reafirma lo que ya sabemos desde hace siglos: ¨lo que es de todos, no es de nadie ¨ y de que ¨el ojo del amo engorda al caballo ¨

Aquí van los índices y cifras:

Existencia de ganado vacuno en 36 países y promedio por habitante en los años 50s

País y Reses por habitante

Austria 0.33
Bélgica 0.27
Dinamarca 0.71
Finlandia 0.45
Francia 0.39
Alemania 0.23
Grecia 0.11
Italia 0.19
Holanda 0.28
Noruega 0.35
España 0.11
Suecia 0.36
Suiza 0.32
Reino Unido 0.21
Yugoslavia 0.29
URSS 0.26
EEUU 0.58
Brasil 1.01
Argentina 2.39
Canadá 0.61
Uruguay 3.01

Cuba ( año 1953 ) 0.9034

Habitantes de Cuba : 5 610 000
Cabezas de ganado: 5 068 000


México 0.42
Puerto Rico 0.18
Honduras 0.56
Guatemala 0.40
El Salvador 0.38
República Dominicana 0.36
Chile 0.38
Ecuador 0.34
India 0.41
Perú 0.34
Pakistán 0.32
Japón 0.03
Turquía 0.47
Filipinas 0.04

Ganado menor existente en 1956 en Cuba

Ganado Équido:
Caballos 285 889

yeguas 179 560
Burros 2 060

Burras 1429
Mulos 31 062
Total 500 000

Équidos por habitante: 0.09
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Ganado Porcino
Verracos 600 000

Puercas de cría 400 000
Crías 2 400 000
Total 3 400 000

Porcinos por habitante:0.61

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Ganado Ovino
Carneros 48 082
Chivos 92 226

Crías 58 665
Total 180 000
GanadoOvinoCaprinos por habitante: 0.032
Fuente: Asociación Nacional de Ganaderos de Cuba
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Ganaderia en Cuba hasta 1959, reconocida mundialmente.

(Fragmento tomado del video Cuba Antes de Fidel Castro; el desarrollo de  la ganadería  en Cuba se aborda desde  el instante 22: 20 hasta  27:11)





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viernes, febrero 21, 2025

Dimas Castellanos desde Cuba: Ni arroz ni azúcar, un logro del totalitarismo en Cuba. Roberto Álvarez Quiñones: Hablan las cifras de producción y exportación de Cuba antes de 1959. Cuba exportaba AZÚCAR pero también ARROZ,productos LÁCTEOS Y muchos otros productos más, incluyendo la CARNE DE RES


Ni arroz ni azúcar, un logro del totalitarismo en Cuba

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'Si fuera cierto que los cubanos comen arroz por la mañana y por la tarde, la demanda podría ser un estímulo para su producción, pero no es así'.

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Por Dimas Castellanos

La Habana 20 Feb 2025

El vicepresidente cubano, Salvador Valdés Mesa, durante un recorrido por el municipio Los Palacios, Pinar del Río, el pasado 6 de febrero brindó una "profunda" disertación acerca de la necesidad de la producción de arroz. Entre otras cosas dijo: "El mayor estímulo a sembrar arroz en este país es su alta demanda, porque lo comemos por la mañana y por la tarde. El resto de los alimentos (proteínas, frutas, viandas, vegetales), acompañan al arroz, el arroz no acompaña al resto de los alimentos".

Si fuera cierto que los cubanos comen arroz por la mañana y por la tarde, la demanda podría ser un estímulo para su producción, pero no es así. Hasta marzo de 1962, fecha en que se instauró la libreta de racionamiento, el arroz, como todos los demás productos se compraba libremente. A partir de esa fecha fue racionado. En los últimos años se distribuían siete libras mensuales per cápita, cantidad insuficiente para un país donde ese grano históricamente había sido el principal alimento. De esa cantidad, desde hace varios meses solo se distribuyen dos libras (920 gramos), es decir, 30,6 gramos diarios, además con atrasos en su entrega.

Ahora mismo, en la segunda quincena de febrero, la cuota correspondiente al mes de diciembre aún no se ha terminado de entregar. Tampoco es cierto el acompañamiento con otros alimentos, pues sus elevados precios lo hacen inasequible a la mayoría de los cubanos. La afirmación de que se come por la mañana y por la tarde puede ser una aspiración, un sueño para los cubanos, resultado de una buena memoria o la experiencia de alguien que no depende del arroz normado.

Refiriéndose al arroz, Valdés Mesa agregó: "A esto, que es en lo que más gasta el país para la canasta familiar normada hay que meterle de verdad con el corazón, disponemos de la tierra, tenemos agua, tenemos infraestructura y hay que usarlos".

Acerca de este llamado a producir porque en el arroz es en lo que más divisas gasta el país, habría que preguntarse por qué antes no era así. El arroz comenzó a cultivarse en Cuba a mediados del siglo XIX, su producción nunca satisfizo la demanda, porque resultaba más económico comprarlo que producirlo. La diferencia entre los dos momentos es que antes se disponía de divisas, ahora no.  A pesar de ello, a inicios del siglo XX la producción satisfacía la mayor parte del consumo nacional. Según el economista Miguel Alejandro Figueras, en su artículo "El arroz en la economía y sociedad cubana", publicado en 2016, explica cómo la expansión de la industria azucarera le fue arrebatando tierras al arroz.

En 1950 Cuba producía unas 36.000 toneladas de arroz e importaba 220.000 toneladas. Es decir, se producía el 14% del consumo nacional. En ese año el Banco de Fomento Agrícola e Industrial comenzó a ofrecer créditos a los productores, entraron en producción grandes fincas dotadas de moderna tecnología, y en 1955 el Gobierno constituyó la Administración de Estabilización del Arroz. Con esas medidas, entre 1950 y 1956 la producción ascendió hasta 279.000 toneladas, mientras la importación descendió a 135.000 toneladas, que cubrían dos tercios de la demanda. Con excepción de un empresario norteamericano, ese arroz lo producían empresarios y campesinos cubanos. Entre 1959 y 1960, con la confiscación de esas fincas productoras y de los molinos, la producción comenzó a declinar.

Desde esa fecha, la República Popular China devino principal abastecedor del grano, pero a partir de 1965, por diferencias políticas debido a los conflictos entre China y la Unión Soviética y el apoyo del Gobierno cubano al Movimiento Popular de Liberación de Angola (MPLA), contra la Unión Nacional para la Independencia Total de Angola (UNITA), apoyada por los chinos, obligó a implementar planes arroceros para sustituir las importaciones. Sin embargo, en la década del 70, empeñados en la producción de azúcar, el arroz pasó a segundo plano, hasta que en 2023 la producción solo alcanzó 27.900 toneladas, el 10% de lo producido en 1956.

"¿Qué nos falta a nosotros?", preguntó el vicepresidente Valdés Mesa. Y se respondió: "La divisa. Para tener divisa hay que exportar más, el país está en la necesidad de exportar, ir cambiando nuestra cultura de importadores a exportadores".

Antes de 1959 Cuba se podía dar el lujo de importar arroz porque obtenía divisas de otras producciones como la industria azucarera, que en 1952 produjo 7.298.023 toneladas, y de ellas exportó 6.200.000. Actualmente esa industria es incapaz de satisfacer la demanda nacional y, en lugar de exportar, Cuba tiene que importar azúcar. Por otra parte, los ingresos por remesas, alquiler de profesionales en condiciones de esclavitud moderna  y el turismo, cada vez descienden más.

En Cuba falta la divisa para comprar arroz y se carece de una economía libre capaz de producirlo. Esos factores estuvieron ausentes en la disertación del vicepresidente cubano. En su lugar, sin tener en cuenta que las leyes de la economía son ajenas a los llamados ideológicos y al ordeno y mando, el dirigente llamó a los arroceros a producir arroz para no tener que importarlo, sin antes cambiar lo que hay que cambiar.

El crecimiento y eficiencia de la economía depende, en cualquier parte, de quién sea el propietario de los medios de producción y de salarios en correspondencia con el costo de la vida. Dos requisitos que el totalitarismo barrió de Cuba y que los actuales funcionarios quieren resolver obviando y simplificando esa realidad con la siguiente expresión: "Si el país no produce no puede exportar y por tanto no puede haber divisas". Y para lograr esto el vicepresidente llama a cambiar "nuestra cultura de importadores a exportadores", como si la cultura fuera un traje de temporada.

El hecho inobjetable es que en 1958 Cuba producía el 80% de lo que consumía e importaba el 20%, y ahora ocurre lo inverso. Por tanto, lo que corresponde hacer, y para lo cual los gobernantes carecen de la voluntad política necesaria, es poner nuevamente la tierra en manos de sus productores y eliminar todas las trabas dirigidas a impedir el resurgimiento de una clase media.

En su lugar, las autoridades cubanas han preferido comenzar a entregar las tierras a empresas extranjeras, como ha sucedido precisamente en Los Palacios, donde cedieron 308 hectáreas por un plazo de tres años a una empresa vietnamita y tienen en plan continuar entregado más hectáreas.

Cuba compraba arroz y exportaba azúcar. Ahora no se produce ninguno de los dos ni hay divisas para comprarlos: un resultado del totalitarismo, un sistema ajeno a la naturaleza humana.

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ARROZ CUBANO

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Artículo: ! Ojo con importar  arroz con cáscara !  Peligraría una riqueza nacional, de la  autoría de Luis J. López Vigil publicado  en el número de la revista Bohemia  correspondiente al 6 de julio de 1958. En dicho artículo se leen algunos fragmentos a los que les hice captura de pantallas: 

Al llegar el Castrismo al poder,  la agricultura y la industria arrocera en Cuba  estaban en franco  desarrollo y expansión en manos privadas. Al Estado  castrista apropiarse casi totalmente de la agricultura cubana mediante las dos leyes de la Reforma Agraria (la primera se impuso el 17 de mayo de 1960) los rendimientos agrícolas se derrumbaron; tal es así que en la mal llamada Libreta de Abastecimiento (léase Cartilla de Racionamiento), impuesta el 13 de julio de 1963, que  en su mejores tiempos solamente  le asignaba  a cada cubano 5 libras  de arroz mensuales,  el cual frecuentemente era de mala calidad, pues al pueblo cubano le vendían  el arroz que estaba  bajo malas condiciones de abastevimiento  durante meses o años como reserva para tiempos de una guerra que nunca llegó. El ciclo  era el siguiente:  la tiranía le vendía al pueblo el arroz viejo (con peste y otras característica de haber recibido humedad) almacenado en túneles, cuevas, etc. durante meses y después almacenaban  en   ese lugar el arroz nuevo.

    Es importante señalar  que antes de 1959  a parte del pueblo cubano  le gustaba consumir  arroz  que no se producía en Cuba  como eran, por ejemplos,   el  arroz Tío Ben (Uncle Ben's) el cual es un arroz blanco de grano largo que se puede comprar en Estados Unidos pero ahora se llama Ben's Original; otros arroces importados eran: el arroz de  marca Jon-Chi , el de marca El Chino, el de marca  Mahatma, los cuales  eran también  procedentes de  Estados Unidos; del arroz El Chino  su distribuidor exclusivo en Cuba era Tous y Compañía SA un almacén de víveres sito en calle Pila No. 261 en La Habana, que representaba también a la manteca El Cochinito.




Por cierto: el desarrollo en Cuba de los planes arroceros que llevó a cabo  el gobierno de Fulgencio Batista en la década de los años 50 del pasado siglo,  fue uno de los factores  (Ya que mencioné la manteca  de cerdo, otro factor fue el desarrollo de la industria de los aceites vegetales) que afectaron intereses de lo arroceros norteamericanos de la  cueuca del río Mississippi. Leámos lo anterior en estas dos capturas de pantallas.



Factores que los comunistas infiltrados en el Departamento de Estado de los Estados Unidos  usaron para recortar significamente la cuota, en el mercado norteamericano,  de la cuota azucarera  asignada a Cuba  e imponerle  un embargo de armas al gobierno de Batista, el cual estaba combatiendo  al terrorismo revolucionario en ciudades y campos cubanos. Recorte y  embargo que tuvieron un muy importante, pero  negativo, efecto colateral: la desmoralización  en parte del  Ejército de la República  como consecuencia  de la arista negativa de la Enmienda Platt, enmienda  que  tuvo  también una arista positiva para Cuba y los cubanos, para la República cubana en aproximadamente  las tres primeras décadas de la República de Cuba, Para conocer  esas dos aristas de la enmienda Platt,  así como otros factores utilizados por los comunistas, pueden hacer click encima de lo resaltado en otro color. Mucho más en mi libro:

 La Historia de Cuba que te ocultaron y otros temas

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Precio:$40 USD


Veamos, las dos primeras páginas del artículo de la revista Bohemia al que le hice las anteriores  ¨capturas de pantalla¨:




Algunos otros artículos publicados  en la revista Bohemia  relativos a la producción de arroz en Cuba  en la década de los años 50 pero antes de 1959 son:

Arroz cubano; Autor: Sergio Nicols; Bohemia del 18 de enero de 1953.

Ganándonos el arroz nuestro de cada día: Autor  Segundo  Ceballos Pareja; Bohemia del 28 de junio de 1953

Diversificación  agrícola . Un pueblo en torno al arroz; Autor: Danilo Baeza; Bohemia del   13 de junio de 1954

La economía cubana. Danza de millones en el arroz; Autor  Segundo Ceballos Pareja; Bohemia del 5 de septiembre de 1954

Pelea a muerte  contra la ¨raya blanca¨ del arroz cubano; Autor: Oscar Bofill; Bohemia del  19 de agosto de 1956

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DE LOS ARCHIVOS DEL BLOG BARACUTEY CUBANO

Tomado de http://www.diariodecuba.com


Hablan las cifras

Por Roberto Álvarez Quiñones
Los Ángeles
3 Dic 2015


En Cuba, los agricultores privados, individuales u organizados en cooperativas, solo disponen del 23.4% de los 6.3 millones de hectáreas tierras cultivables, mientras que el Estado es propietario del otro 76.6%, o sea, 4.8 millones de hectáreas, según datos de 2015 de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI).

De ese 76.6%, a las empresas estatales de corte estalinista y las empresas paraestatales llamadas Unidades Básicas de Producción Cooperativa (UBPC), manejadas por el Gobierno —y que cuentan con las mejores tierras y con recursos financieros—, les corresponde el 50% (3.2 millones de hectáreas), mientras el otro 26% lo constituyen tierras arrendadas por el régimen a unos 172.000 usufructuarios.

Pues bien, de acuerdo con la ONEI, en el primer semestre de 2015 el país produjo 5.7 millones de toneladas de viandas,  hortalizas, arroz, frijoles y frutas, de las cuales las empresas estatales y las UBPC solo aportaron el 10%, o sea, 570.000 toneladas. El otro 90% fue producido por los agricultores privados y los usufructuarios, con un área agrícola total incluso algo menor (3.1 millones de hectáreas) .

¿Sorprendente? No si se tiene en cuenta que hace unos 2.360 años ya Aristóteles, opuesto a su maestro Platón, se dio cuenta de que la propiedad privada es superior a la colectiva porque la "diversidad de la humanidad es más productiva" y porque "los bienes cuando son comunes reciben menor cuidado que cuando son propios". El soñador Platón proponía abolir la propiedad privada para edificar una sociedad perfecta basada en la propiedad colectiva o comunal.

En el siglo XIII, en plena Edad Media, el filósofo y clérigo Tomás de Aquino ya aseguraba que "el individuo propietario es más responsable y administra mejor". Y medio milenio después uno de los fundadores de la era moderna, el escoces Adam Smith, descubrió la mano invisible que nadie había notado antes y que mueve al mundo. "Al buscar su propio interés", escribió Smith en La riqueza de las naciones (1776), "el hombre a menudo favorece el de la sociedad mejor que cuando realmente desea hacerlo".

O sea, que por instinto natural todos los seres humanos buscamos un claro beneficio personal, y a medida que lo logramos, automáticamente se beneficia el resto de la sociedad. La riqueza material de una nación no es más que la sumatoria de las riquezas creadas por los individuos.

Eso fue lo que le dijo el ex presidente español Felipe González a Fidel Castro  en La Habana a mediados de los años 80: "Fidel, siempre las lechugas que yo cultive en mi patio van a ser mejores que las que coseche el  Estado". El dictador le respondió que el Estado tiene más posibilidades de emplear  tecnología, dinero y otros recursos para obtener una mayor productividad.

A fines de los años 50, un economista marxista dirigente del Partido Socialista Popular (PSP), Oscar Pino Santos, denunció en un ensayo que Cuba estaba importando nada menos que el 29% de los alimentos que consumía y  que eso era un crimen causado por la propiedad latifundista y la "explotación del imperialismo norteamericano y la burguesía nacional".

Hoy, socialismo mediante, el país importa el 80% de los alimentos ($2.000 millones anuales) y los casi infinitos latifundios estatales producen menos que cuando el PSP hizo aquella denuncia.

En Cuba, según la ONEI, solo están cultivadas realmente 3.4 millones de hectáreas. Es decir, el 54% del total de tierras no produce nada. En 2014, de 1.8 millones de hectáreas de tierra que poseen las grandes empresas estatales centralizadas, solo estaban cultivadas 329.584 hectáreas. O sea, el 17.8% del total.

La Cuba 'oprimida' comía mejor

Sin embargo, la Cuba "expoliada" por la propiedad privada capitalista se autoabastecía de carne de res (desde 1940), leche, frutas tropicales, café y tabaco. Y era casi autosuficiente en pescados y mariscos, carne de cerdo, de pollo, viandas, hortalizas, y huevos. Era el primer país latinoamericano en consumo de pescado y el tercero en consumo de calorías, con 2.682 diarias. Había una vaca por habitante. Y además el país ocupaba el séptimo lugar mundial en salario agrícola promedio, con $3 diarios, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT). 

En cuanto a la propiedad privada en general, y no solo en la agricultura, de acuerdo con el Anuario Estadístico de la ONU en 1958 Cuba era el octavo país del mundo con mayor salario promedio en el sector industrial, con $6.00 diarios, por encima de Gran Bretaña ($5.75), Alemania Occidental  ($4.13) y Francia ($3.26). La lista la encabezaban EE.UU ($16.80) y Canadá ($11.73).

Ese mismo año Cuba ocupó el segundo lugar latinoamericano en número de automóviles, con 40 habitantes por vehículo, y registró la mayor longitud de vías férreas en Latinoamérica, con un kilómetro de vía por cada 8 kilómetros cuadrados. Y era líder en televisores, con 28 habitantes por receptor (tercer lugar en el mundo).

La isla "dominada por el imperialismo" tenía la más baja tasa de inflación en Latinoamérica, con 1.4%, y era la tercera economía más solvente de la región por sus reservas de oro y de divisas y por la estabilidad del peso, a la par siempre con el dólar. Exportaba más bienes que los que importaba y tenía superávit en su balanza comercial. Era el país latinoamericano con menor mortalidad infantil y el que dedicaba mayor porcentaje del gasto público a la educación, con el 23 %. (Costa Rica, 20%; Argentina, 19.6%, y  México el 14.7%). En 1953, Francia, Gran Bretaña,  Holanda y Finlandia, contaban proporcionalmente con menos médicos y dentistas que Cuba.

Cuba era también en 1958 el país de América Latina con más salas de cine (en proporción a la población), ostentaba el segundo puesto en cantidad de periódicos, con 8 habitantes por ejemplar, luego de Uruguay (6), y tenía el segundo lugar en teléfonos, con 28 habitantes por aparato.

En fin, aquella nación sometida a la "voraz" propiedad privada capitalista era uno de los tres países de Latinoamérica con mayor ingreso per cápita, con 374 dólares, el doble que en España ($180) y casi igual al de Italia.

Pero en 1959 los hermanos Castro asaltaron el poder, hicieron lo que proponía Platón y los resultados están a la vista. En el país que atraía como imán a inmigrantes de todo el planeta —atrajo a 1.3 millones de inmigrantes solo entre 1902 y 1930— ahora casi todos quieren emigrar, como sea, porque "la situación está cada vez peor".

Casi 57 años de dictadura marxista-leninista han convertido a Cuba en uno de los tres países más pobres del hemisferio y el más atrasado tecnológicamente, en el que además se carece de las más elementales libertades humanas. Pese a las dramáticas evidencias, la corrupta cúpula político-militar se dedica a "actualizar" el socialismo y se niega a liberar la fuerza creadora de los cubanos.

El castrismo impide que actúe la mano invisible que edificó el mundo moderno al amparo de una  filosofía que resume un antiguo refrán español de raíz campesina: "El ojo del amo engorda el  caballo".

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 A continuació cifras y estadística añadidas por el bloguista de Baracutey Cubano  sobre la base de tablas del libro  El Imperialismo Norteamericano en la Economía de Cuba  del economista marxista  Oscar Pino Santos, quien trabajó hasta casi su muerte  en el Consejo de Estado de la dictadura totalitaria de los Castro en Cuba y que recibió el Premio en Ciencias Sociales en el año ¿2006?  por su obra  de toda la vida. El susodicho  libro fue escrito en 1957, pero fue publicado después del triunfo de la Revolución. Es  notorio que Pino Santos  se calló la boca o se olvidó  de su pluma    para escribir los garrafales disparates  con los que el Castrismo destruyó a la economía cubana y la cultura de trabajo del pueblo cubano. También este bloguista de BC añadirá algunos comentarios relativos al contenido de las tablas. Antes de comenzar con las tablas señalaré que la población  de Cuba en 1957  era de aproximadamente 6 millones de habitantes.

.TABL A  DE  LA  CUAL SE INFIERE LA CANASTA BÁSICA DEL CUBANO DE ESA ÉPOCA: 

 

Este cuadro No. 20   refleja la canasta básica del pueblo cubano. Observen que la leche y todos los productos lácteos eran más del 90% de producción nacional. Algunos productos se importaban porque era más barato comprarlos en el exterior y traerlos al país que cultivarlos.








Este cuadro muestra que casi había una res por habitante de  Cuba (era uno de los más alto a nivel mundial). Las terneras eran sacrificadas para controlar el precio de la carne.



 Los rendimientos mostrados en estos productos agrícolas fueron muy superiores a los que hubo y hay después de la Revolución.  Ese planteamiento   puede  comprobarse consultando y constrastándolos con los que aparecen en el Anuario Estadístico de 1988 (es decir: antes del mal llamado período especial y ¨desmerengamiento¨del campo socialista en Europa del Este), anuario que  es publicado en Cuba por la Junta Central de Planificación (JUCEPLAN).  En ese anuario se puede observar que los rendimientos  agrícolas y pecuarios del sector privado eran superiores a los del sector del Estado.


 

El Ingreso Nacional de Cuba  en esos años   muestra que Cuba no era ya un país monoproductor y monoexportador.






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Tablas del libro La Economía Cubana en la década del 50 del economista Ismael Zuaznábar, publicado por la   Editorial de Ciencias Sociales, ICL. La Habana 1989

Cuba EXPORTABA arroz

Cuba EXPORTABA  café


  
 

 
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Turismo y espejismo castrista

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De los 633 dólares que cada visitante gastó en Cuba en 2013, solo 254 quedaron en el país. Los ingresos netos obtenidos del turismo internacional están entre los más bajos del mundo.
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Por Roberto Álvarez Quiñones
Los Ángeles
21 Feb 2014

Los ingresos netos obtenidos por Cuba en 2013 por el turismo internacional se ubicaron entre los más bajos del mundo: de los 633 dólares gastados por cada visitante, solo quedaron en la isla 254. Los otros 379 dólares volaron al extranjero.

Ese "pequeño" detalle no lo informó la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI) del régimen cuando el pasado 19 de febrero reveló que los 2.851.000 turistas que viajaron a Cuba el año pasado dejaron allí 1.804 millones de dólares.

De esos ingresos brutos, al menos 1.082 millones salieron del país por concepto de importaciones específicas para el funcionamiento de la industria turística, que tiene que importar hasta frutas y vegetales frescos de República Dominicana. Esa sangría de divisas fue el componente importado de los costos de operación de la industria turística, que en el caso de Cuba es enorme, y que la ONEI nunca menciona.

El turismo es la principal actividad económica de decenas de países. Crea empleos, incrementa el Producto Interno Bruto, el comercio minorista, mejora la infraestructura vial y hotelera, etc. Por eso es muy importante que el componente importado sea bajo. En México, 7.5 millones de personas trabajan directa o indirectamente en el turismo. España recibió 60.6 millones de visitantes en 2013 y su industria turística representa el 11.5% de todos los empleos de la nación.

El gobierno  de Raúl Castro miente cuando afirma que las importaciones para la industria turística constituyen un 50% de su costo operativo, pues la mayor parte del valor agregado en la producción nacional destinada al turismo ha sido generado con insumos y partes importadas.

Según economistas de la Isla y emigrados, el componente importado en los costos turísticos  en Cuba oscila entre un 60% y un 65%. Si tomamos la cifra de 60%, vemos que de cada dólar captado, 60 centavos regresan al extranjero. A las finanzas nacionales solo contribuyen los otros 40 centavos.

Ello significa que  Cuba recibió en realidad $722 millones por el turismo. Con tan poco dinero, el sector  no se autofinancia para poder crecer. No se puede mejorar la infraestructura turística.

No hay en qué gastar

Como el país apenas produce, el gasto promedio de $633 por turista en 2013 en la Isla fue muy  bajo. Los turistas no tienen en qué gastar. En cambio, en la vecina República Dominicana, un país pobre, en 2012 se recibieron 4.5 millones de visitantes que dejaron ingresos brutos por 4.549 millones de dólares, para un gasto por turista de 1.011 dólares, según cifras oficiales.

Si algo evidencia el fracaso económico del castrismo es su incapacidad para obtener recursos financieros netos del turismo. Es algo que la nación necesita desesperadamente. Y sin embargo, se importa casi todo lo que demanda el turismo, incluyendo los alimentos. Es una vergüenza. En 1957 Cuba fue clasificada por la FAO como el mayor país exportador de productos agropecuarios de América Latina en proporción a su población. La nación se autoabastecía de alimentos y además los exportaba.

Pero la estatización comunista de las tierras ya en 1962 dio origen a una cartilla de racionamiento de alimentos que sigue vigente y que cubre unos diez días al mes —los otros 20 días hay que "resolverlos" en el mercado negro. La cartilla no contempla la entrega de carne de res y la leche es solo para menores de 7 años.

Recorrido ya más de medio siglo con el sistema económico diseñado por Marx y Lenin, el país importa no ya el 29% "denunciado" por los comunistas de 1957, sino el 81% de los alimentos que consume. Con tierras muy fértiles, ocho partes de cada 10 de la alimentación cubana provienen del extranjero. La mitad de las tierras cultivables están hoy ociosas, y las granjas estatales registran los rendimientos más bajos de Latinoamérica y, en algunos renglones, de todo el mundo.

Improductividad récord

Por ejemplo, los rendimientos  en la caña de azúcar en Cuba antes de 1960 eran los más altos de Latinoamérica, y hoy son los más bajos: entre 31 y 37 toneladas de caña por hectárea, mientras que el promedio latinoamericano oscila entre 90 y 110 toneladas. La que fuera la azucarera mundial por casi dos siglos regresó a los niveles de producción de 1896, cuando era colonia de España. Y ha llegado al colmo de tener que importar azúcar de Brasil, Colombia, República Dominicana y Estados Unidos para cubrir sus compromisos de exportación.

En 1958, Cuba fue el cuarto productor de arroz de América Latina, con 256.000 toneladas para una población de seis millones de habitantes. En 2012, con 11.2 millones de habitantes, la Isla produjo  217.000 toneladas, de manera que importar 483.000 toneladas para cubrir el consumo nacional.

Al llegar Castro al poder, Cuba contaba con más de seis millones de cabezas de ganado vacuno, es decir,  una vaca por habitante, el triple del promedio mundial de 0.32 bovino per cápita. Hoy el país tiene 3.6 millones de cabezas, con el doble de habitantes. En 1958 se produjeron 2.6 millones de litros de leche diarios, casi medio litro por habitante. Pero en 2013, según la ONEI, se produjo solo un millón de litros diarios, la onceava parte de un litro per cápita. Una vaca en Colombia produce como promedio 18 litros diarios de leche, mientras una vaca cubana apenas 3.3 litros.

Durante 160 años Cuba gozó de fama internacional como productora y exportadora de uno de los mejores cafés del mundo. Pero de 60.000 toneladas de café producidas en la cosecha 1957-1958, la producción en 2013-2014 fue de 6.200 toneladas. Hoy se produce diez veces menos café que hace 56 años.

Camisa de fuerza

Estas son solo algunas cifras que explican por qué en materia gastronómica el turismo internacional en Cuba no genera ingresos netos como en los países con economía de mercado. En cuanto al resto de lo necesario para el sector turístico, el panorama es aún peor.  Muchas de las industrias del país han sido cerradas por falta de materia prima o por roturas de maquinarias y equipos; otras funcionan a media máquina en estado casi  ruinoso. Y todas, con un deterioro y una falta de mantenimiento escandalosos, presentan una obsolescencia tecnológica y una improductividad laboral sin paralelo en todo Occidente.

En fin, las cifras que la ONEI ofrece al mundo sobre el desempeño de la industria turística son un espejismo. Nada tienen que ver con la realidad. La dictadura debe quitar de una vez la camisa de fuerza que impide a los cubanos crear riquezas libremente. Si eso sucediese, no solo el componente importado citado bajaría a un 20% ó 25%, sino que podría significar el fin del embargo de Estados Unidos y millones de estadounidenses visitarían la Isla.

Un moderado cálculo indica que si se expandiese en grande la capacidad de alojamiento, Cuba bien podría recibir entre 7 y 9 millones de turistas estadounidenses. Los miles de millones de dólares que gastarían podrían constituir el motor principal para primeramente reconstruir el país, y luego para desarrollar su economía y situarla nuevamente entre las más prósperas de Latinoamérica. Lo era antes del tsunami castrista.

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Tomado de http://www.diariodecuba.com

¿Solo en Cuba llueve y hay sequías?

Por Roberto Álvarez Quiñones
Los Ángeles
16 de Enero de 2018


Siempre que leo las excusas que ofrece el régimen castrista de huracanes y lluvias para justificar la bajísima producción de azúcar, me acuerdo de lo que a fines de los años 60 me dijo off the record el director de Organismos Internacionales del Ministerio del Comercio Exterior (MINCEX), Mario García Incháustegui.

El exembajador ante la ONU, quien en 1962 hizo el ridículo al afirmar que en Cuba no había armas nucleares, me confesó que en la Organización Internacional del Café (OIC), en Londres, ya no creían los pretextos que él daba allí para justificar los incumplimientos de exportaciones de Cuba. Esa entidad asignaba cuotas de exportación a los países miembros para evitar que una sobreoferta mundial de café deprimiese los precios. Incháustegui culpaba a los ciclones y otras afectaciones climáticas. "Yo insisto en mis argumentos, pero ya no me creen", me dijo. Finalmente la OIC le suprimió la cuota a Cuba y la repartió entre otros países que pedían exportar más.

Recordemos que en los años 40 y 50 Cuba era uno de los mayores exportadores de café a nivel mundial. Entre 1928 y 1948 la Isla produjo como promedio anual 30.000 toneladas (TM). Y en 1960, último año del capitalismo en la Isla, produjo 60.000 TM. Claro, al implantarse el comunismo todo cambió. En 2016 se produjeron 5.687 TM, y en 2017 aún no hay estadísticas disponibles, pero al parecer fueron 5.500 TM. Diez veces menos que hace 58 años.

Hago este paréntesis cafetalero porque si en la Organización Internacional del Azúcar (OIA), con sede también en Londres, hubiese hoy cuotas de exportación de azúcar, como en el siglo pasado, ya Cuba también la hubiese perdido hace rato.

Excusas y pretextos

En el siglo XX hubo Convenios Internacionales del Azúcar entre países exportadores e importadores con cuotas de exportación para evitar el desplome de precios. El último con cuotas terminó en 1987. En 1993 se puso en vigor otro, pero sin cuotas. Hoy la OIA funciona solo como recolectora de datos.

El Gobierno de Raúl Castro informó hace unos días que las lluvias de noviembre, diciembre y enero han afectado el 70% del área total cañera, y que de los 53 centrales disponibles solo están trabajando 26, y a la mitad de su capacidad.


Juan Carlos Pérez, director de Atención a Productores de AZCUBA, le habló al diario Granma de "tensiones climáticas", "estragos de la sequía presente en los meses de junio a septiembre del 2017, periodo de mayor crecimiento del cultivo" de la caña.

(Caña de azúcar cortada )

En tanto, Dionis Pérez, también dirigente de AZCUBA, culpó de los problemas de la zafra a las lluvias, aunque de pasada admitió un mal manejo industrial. Otro funcionario estatal, Sergio Guillén, precisó que el contenido de sacarosa hoy está entre el 15% y el 16%, y se requiere un 18%.

Ciertamente la caña necesita agua para crecer, pero ya en noviembre debe dejar de crecer para madurar y acumular sacarosa. Si llueve, la caña reanuda su crecimiento verde y no acumula suficiente sacarosa, con lo cual el rendimiento se cae.


¿No había lluvias a destiempo antes de 1959?


Todo esto se entiende, pero surgen ciertas preguntas: ¿Es Cuba el único país productor de azúcar de caña al que azotan los huracanes y donde llueve en períodos de maduración de la caña? ¿Nunca hubo ciclones, lluvias excesivas, o sequías, antes de 1959? ¿Cómo entonces era Cuba el mayor exportador mundial de azúcar?

Con lluvias, ciclones, sequías cíclicas, plagas, rayos y centellas, Cuba fue la azucarera del mundo durante más de 160 años, desde la revolución en Haití a fines del siglo XVIII. En 1894 alcanzó ya 1,1 millón de TM, un tercio de toda el azúcar producida en el mundo. En 1925 produjo 5,1 millones TM, el triple de lo producido en 2017.

Pero, al igual que ocurrió con el café, con el castrismo Cuba pasó de mayor exportador mundial de azúcar de caña, a importarla de Brasil, República Dominicana, Colombia, EEUU y hasta de Europa (Bielorrusia), durante la primera década de este siglo, para cubrir el consumo nacional y cumplir los compromisos de exportación. Para colmo, Fidel Castro ordenó la destrucción de dos tercios de la industria azucarera, una de las mayores del mundo.

No, no es cuestión de un "encarne" de la Madre Naturaleza con la Perla de las Antillas. No hay que buscar causas atmosféricas, ni culpar al calentamiento global (que afecta a todos por igual). Es algo menos complicado y fácil de solucionar: el problema es político.
 
(Libro de Oscar Pino Santos. escrito en 1957,   donde se muestran rendimientos agrícolas antes de 1959, los cuales nunca fueron ni remotamente alcanzados en la Cuba oprimida por el Castrismo. En el artículo Sin azúcar y sin país de Roberto Álvarez Quiñones  se lee:  ¨En  1940 Cuba devino el productor de azúcar de caña más eficiente mundialmente al registrar un 13,17% de rendimiento industrial: por cada 100 partes de peso verde de la caña se extrajo más de 13 partes de azúcar. Algo nunca visto. En los años 50 la Isla exportaba la mitad de toda el azúcar mundial, con una producción entre 5,3 y 7,1 millones de toneladas métricas, en 161 fábricas y un rendimiento industrial promedio de 12,7%, el mayor del planeta¨. Fotos, comentarios y tablas añadidas por el bloguista de Baracutey Cubano )

Tan pronto Fidel Castro asaltó el poder a tiros, y azuzado por el estalinista confeso Che Guevara, a fines de 1960 el régimen estatizó la industria azucarera. En solo dos años la producción se desplomó de 6,8 millones de TM a 3,8 millones en la zafra 1962-1963.


La Unión Soviética, para que La Habana le diera algo a cambio de mantener la dictadura y su parasitaria economía con subsidios millonarios, convirtió a Cuba en la azucarera de la URSS y de Europa del Este. Enviaba a la isla caribeña los equipos, el fertilizante y todos los insumos necesarios, y hasta construyó nuevas fábricas de azúcar. Con tales subsidios de Moscú la producción subió a seis y siete millones de TM anuales ¿No llovía entonces en invierno? ¿No pasó ningún ciclón?

Se desintegró la URSS y la producción azucarera se hundió al punto de registrar la misma cantidad de azúcar que antes de la Guerra de Independencia. Y es que mientras en los años 50 la Isla importaba solo el 4% de los insumos de la zafra, según el Anuario Estadístico de Cuba, con el castrismo dependía totalmente de la URSS.

Al suprimirse la libre empresa y dirigirse la economía como enseñaban Marx y Lenin se borró de la memoria nacional que en 1940 Cuba era el país más eficiente del mundo en la industria azucarera. Ese año registró un 13,17% de rendimiento industrial. Por cada 100 partes de peso verde de la caña se extrajeron más de 13 partes de azúcar. Algo nunca antes logrado en el mundo. Y en los años 50 obtenía un rendimiento industrial promedio de 12,7%, el mayor del planeta.

Rendimientos cañeros bochornosos


Luego de la impronta aciaga castro-guevarista, los rendimientos cubanos de caña por hectárea pasaron a ser bochornosos. Precisamente desde el mismo año en que murió el Che, 1967, Cuba registra los más bajos rendimientos cañeros del orbe. Oscilan entre 24 y 42 toneladas de caña por hectárea, según la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI) . Es decir, están muy por debajo del promedio mundial, que varía entre 65 y 72 toneladas.


Antes de 1959 Cuba era el líder latinoamericano en esos rendimientos de campo. El actual líder es Perú y registra 128 TM de caña por hectárea, según FAOSTATS, la base de datos de la FAO. Le sigue Guatemala con 95 TM. República Dominicana, más parecida a Cuba, obtiene 80 TM.

(Tabla extraida del antes mencionado libro de Oscar Pino Santos quien hasta sus últimos días, ¿2006?,,   trabajó en en el Consejo de Estado de los Castro y NUNCA criticó los bajos rendimientos agrícolas alcanzados bajo el Castrismo. Añadida por el Bloguista de Baracutey Cubano)

El colmo es que países africanos pobres vapulean a Cuba. Según la FAO en 2014 Senegal obtuvo 117 TM de caña por hectárea; Malawi, 107; Zambia, 104; Chad, 102; Burkina Faso,101; y Etiopía, 99. ¿Por arte de magia jamás llueve a destiempo para la caña en esos países africanos?

El célebre slogan de la campaña de Bill Clinton cuando derrotó a George H.W. Bush en 1992, rezaba: "Es la economía, estúpido". Bush tenía una aprobación superior al 80%, pero perdió las elecciones a causa de la recesión económica.

En el caso cubano, a la élite dictatorial hay que decirle exactamente lo contrario: "Es la política, estúpido". Hay que desmontar el absurdo modelo económico socialista y eso solo se logra con un cambio político total.

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ANEXOS

(Para  ver y leer la información de  las siguientes fotocopias: 1) Haga click  encima de ellas y después que ¨se abran¨ en otra ventana 2) Haga click nuevamente  encima de   la fotocopia que le apareció en esa ventana, la cual inmediatamente se le agrandará,  pues le apareció en la punta de la flecha del cursor un  circulito que tiene en su interior  el signo  de sumar o agrandar  + )

CUBA EXPORTABA MÁS QUE LO QUE IMPORTABA



PRODUCCIÓN AZUCARERA  DE LA REPÚBLICA HASTA 1058

VALOR DE LAS ZAFRAS DE LA REPÚBLICA HASTA 1958


PAÍSES A LOS QUE CUBA LE EXPORTABA  AZÚCAR


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