miércoles, junio 18, 2025

Roberto Álvarez Quiñones: El 'tarifazo', la STASI y la represión castrista. El ,castrismo convirtió a la sociedad civil de Cuba en parte orgánica y fundamental de la represión política

El 'tarifazo', la STASI y la represión castrista

********

El ,castrismo convirtió a la sociedad civil de Cuba en parte orgánica y fundamental de la represión política. La postura de dirigentes de la FEU ante las protestas contra ETECSA muestra cómo funciona el mecanismo.

*******

Por Roberto Álvarez Quiñones

Miami

15 junio 2025

Por un momento, ubiquémonos en 1956 e imaginemos que José Antonio Echeverría, presidente de la FEU, y el vicepresidente, Fructuoso Rodríguez, elogian a Batista, exhortan a los estudiantes a no protestar contra la dictadura y aceptan que batistianos formen una delegación estudiantil para participar en un diálogo con el dictador, con el objetivo de desmovilizar al estudiantado y silenciarlo. Ah, y Echeverría es representante a la Cámara del Congreso por el PAU, el partido de Batista.

Ni Kafka habría podido imaginárselo. Pero eso es lo que han hecho el actual presidente nacional de la FEU, Ricardo Rodríguez, la vicepresidenta nacional, Litza González Desdín, el presidente de la FEU en la Universidad de las Ciencias Informáticas (UCI), Alain Álvarez, y otros dirigentes de la FEU en el país. Una flagrante traición a la gloriosa tradición patriótica de esa institución estudiantil, al aceptar abierta o disimuladamente los atropellos de la dictadura castrista.

¿Y por qué esa actitud de quien hoy ostenta el cargo que tuvo el héroe J.A. Echeverría? Porque él mismo, de hecho, forma parte de la maquinaria represiva dictatorial. Es diputado y miembro del Consejo de Estado. Formalmente, integra el poder político del país, y disfruta de los privilegios que le "corresponden".

Por eso, en vez encabezar el rechazo de los estudiantes universitarios al "tarifazo", no de ETECSA, sino de GAESA, la FEU como institución básicamente se opone al reclamo estudiantil de conectarse en forma asequible y normal a la internet y las comunicaciones vía satélite.

La decisión del régimen es ambivalente, pues al tiempo que dificulta, o incluso impide en buena medida el acceso ciudadano a la más trascedente revolución tecnológica en siglos, presiona a la diáspora cubana a gastar aún más dólares en la financiación del castrismo-comunismo.

Y mientras Ricardo, Litza y otros dirigentes de la FEU se oponen al justo reclamo de sus colegas, la mafia dictatorial envía esbirros a invadir universidades y a amenazar a los estudiantes que levantaron la voz con la expulsión de la universidad, o con la cárcel.

Los obligan a leer delante de sus compañeros declaraciones en las que se "retractan" de lo que hicieron ¿Se acuerda alguien del "Caso Padilla"? Es la misma historia. Y ese es el punto hoy. Echar un vistazo a las raíces y las características del monstruo represor castrista.

Con la STASI y los aportes de Castro I el MININT devino monstruo

En el otrora "Campo Socialista", la maquinaria de represión política considerada como la más efectiva por su científica sofisticación psicológica, su minuciosidad, masividad y efectividad, fue el Ministerio para la Seguridad del Estado (en alemán Ministerium für Staatssicherheit) de la República Democrática Alemana (RDA, la ocupada por la URSS), más conocido como la STASI, su abreviatura.

Creada en 1950, con su espionaje interno y terror psicológico la STASI superó a la terrible KGB soviética, menos sofisticada. La misión principal de la STASI era doblegar la voluntad y la personalidad de quienes no aceptaban el poder comunista, a quienes acusaba de "desviación de la norma socialista".

Contaba con 170.000 "informadores no oficiales" (chivatos). Con su táctica maestra de Zersetzung (descomposición), la STASI era experta en "descomponer" psicológica y psíquicamente a los arrestados, o ya presos. Socavaba su dignidad y decoro con acusaciones inventadas y montajes para minar sus relaciones con familiares, colegas y amistades, hasta que dudaran incluso de sí mismos. Aquello dañaba a veces fatalmente su psiquis y salud mental.

Pues bien, ese mismo engendro llamado STASI, con su cultura científica de la "descomposición" fue la institutriz principal de la Seguridad del Estado del castrismo, que también contó con las enseñanzas de la KGB. Por eso, no ha habido nunca en América algo ni siquiera parecido en materia de represión política.

La sociedad civil fue convertida en parte orgánica de la represión

Pero hay más, las fuerzas represivas castristas, además de haber sido amamantadas y equipadas por la STASI y la KGB, cuentan con aportes originales del Misántropo en Jefe, Fidel Castro. Y simultanean la sofisticación con sembrar el terror físico en las calles. Golpean brutalmente a los ciudadanos, empujan y lanzan al piso incluso a mujeres en la vía pública, y ya como cosa habitual militarizan las calles, sobre todo durante los largos apagones.

En fin, si exceptuamos a los Duvalier, con sus Tonton Macoutes, que asesinaron a unos 150.000 haitianos, que se sepa pocas dictaduras en Latinoamérica han asesinado o causado la muerte a más personas que los Castro en los últimos 100 años.

La cifra supera los 8.000, documentados por Archivo Cuba, que incluyen 4.399 ejecuciones por fusilamiento judiciales, o sin juicio (básicamente en el Escambray); 305 asesinados cuando intentaban salir del país; 87 desapariciones forzosas; 531 muertes médicas sospechosas, mayormente en custodia; 29 fallecidos en huelga de hambre; 206 suicidios; y otros 2.885 muertos por otras causas, todas políticas y responsabilidad de la dictadura.

Tanta sangre pone a los Castro al nivel de Trujillo, los Somoza, Batista, Pinochet, Stroessner, Pérez Jiménez, o los dictadores de Brasil y Argentina.

¿Cuáles fueron los aportes de Fidel Castro? En primer lugar, no se conoce en el mundo, que se sepa, nada parecido a los Comités de Defensa de la Revolución, cuyas siglas (CDR) deben leerse como "Comités de Delatores Revolucionarios".

Al crearlos (1960), Castro I convirtió a la sociedad civil en parte orgánica y fundamental de la represión política. En la Alemania nazi no hubo institucionalmente comités de chivatos vigilando a los vecinos en cada cuadra. Sí había chivatos, pero individuales, no estructurados como institución pública organizados en comités en cada cuadra.

En segundo lugar, tampoco ninguna dictadura, que se conozca, ha convertido a los sindicatos y a los trabajadores del país en hordas represoras como las "Brigadas de Respuesta Rápida", armadas con barras de hierro, palos, y a veces con fusiles, para apalear en las calles a quienes critican al Gobierno.

Una de esas brigadas, el "Contingente Blas Roca", hirió de gravedad con hierros y bates de béisbol a manifestantes durante la protesta popular en La Habana conocida como el "Maleconazo", en agosto de 1994. Además, el Partido Comunista organiza mítines de repudio contra opositores y defensores de los derechos humanos, parecidos a los que se organizaban en el medioevo contra las "brujas". Les gritan obscenidades, lanzan pintura y rompen a pedradas puertas y ventanas. Gritan en las calles "Abajo los derechos humanos".

Y eso de convertir a los sindicatos y los ciudadanos en "esbirros voluntarios" no lo hicieron Hitler, Mussolini, Stalin, Sadam Hussein, o Slobodan Milosevic. Ni nadie en América. Cuando la "revolución cultural" de Mao Tse Tung en China (1966-1976) los "guardias rojos", que asesinaron a diestra y siniestra, eran fanáticos milicianos uniformados, no civiles sindicalizados.

A más temor a perder el poder, más dólares gastan para reprimir

Hoy, con la crisis asfixiante y los apagones, la mafia usurpadora del poder tiene temor a una rebelión nacional, e invierte cada vez más millones de dólares en ampliar y seguir equipando a sus hordas represivas con armas sofisticadas, vehículos, equipos antimotines, incluyendo a las fascistas "avispas negras", que siembran el terror en las calles.

Viví en el batistato. No recuerdo haber visto nunca tantos esbirros en las calles ni "perseguidoras", como les llamábamos a los vehículos policiales. Hoy, el número de efectivos del MININT posiblemente supera los 170.000 represores que tenía la STASI para 16,7 millones de alemanes, contra 9,7 millones de habitantes que hay en Cuba.

Ah, de los Comités de Delatores Revolucionarios (CDR) me faltó un detalle: Con la crisis devastadora castrista, sus dirigentes en las cuadras han perdido "entusiasmo revolucionario" para ser chivatos voluntarios del régimen que los hambrea, pero la dictadura sigue contando con ellos, pues siempre hay "trompetas" voluntarias.

Así lo reveló en La Habana un exoficial del MININT al periodista independiente Iván García. Dijo que el andamiaje de control político del Gobierno es una "barrera de contención difícil de superar". La gente en sus casas puede hablar de todo, pero si se huele que se gesta una protesta "en cada cuadra siempre hay un tipo que hace un informe al respecto". O sea, siempre hay un "trompetista" disponible.

¿Hasta cuándo?

************

Wenceslao Cruz

15 de junio, 2025

Cuba y su historia - Protesta estudiantil en Cuba por tarifas de ETECSA, empresa perteneciente al  emporio militar GAESA (Invitado: Juan A. Blanco)




Etiquetas: , , , , , , , , , , , , ,


Para seguir leyendo hacer click aqui­ ...

jueves, agosto 05, 2021

Dagoberto Valdés Hernández: CUBA, VERDAD Y AUTORIDAD

 



Tomado de https://centroconvivencia.org/

CUBA, VERDAD Y AUTORIDAD

Por Dagoberto Valdés Hernández 

2 agosto, 2021

Algo importante para poder discernir la realidad de lo que estamos viviendo en Cuba es la relación mutua entre verdad y autoridad. Es necesario también analizar la relación que existe entre la mentira y la falta de legitimidad de los que la dicen. Aún más, es indispensable buscar la relación entre verdad, autoridad, legitimidad y confianza. Una sociedad en descomposición sistémica es aquella en que estas cuatro realidades comienzan a escasear en la familia, en la escuela, en el trabajo, en la Iglesia, en los grupos de la sociedad civil y en las estructuras del Estado. 

La búsqueda de la verdad es el gran desafío de todo el género humano. Nadie tiene la verdad absoluta. Dios es la Verdad porque trasciende las limitaciones de nuestra naturaleza humana. Reconocer a Dios en la fórmula de la Patria y de la Vida, como ha dicho el artista cubano Yotuel Romero, nos hace más fuertes. Aún más cuando sabemos que, en la matriz que dio a luz a la cultura y la nacionalidad cubanas, ha estado Dios de la mano y en el corazón de nuestros padres fundadores.

Ahora bien, este reconocimiento del único Absoluto, no solo nos hace más fuertes, sino que nos ayuda a desmitificar a los falsos dioses de esta tierra y a deconstruir la iconografía de unas estructuras absolutizadas, deificadas, que se presentan como depositarios de la Verdad absoluta e incambiable. Digámoslo claramente: No hay en esta tierra ninguna institución, gobierno, sistema, modelo o grupo de personas, que sea inamovible, que sea el único legítimo, que sea el incambiable, que sea un Absoluto como si fuera un Dios. Todo cambia y todo puede ser cambiado.

VERDAD Y AUTORIDAD

Consagrar un modelo de economía, un partido político, una forma de gobierno o una ideología, como única forma de alcanzar la verdad absoluta y la felicidad humana, no solo es falso, sino que es imposible de sostener. Tarde o temprano, por una vía o por la otra, la vida, la realidad, la verdad y el ansia de libertad y felicidad, cambiarán todo lo que no funciona, lo decadente, lo que está agotado. Los falsos dioses no tienen vida eterna. Creer en un solo Dios no es solo una actitud religiosa, es también una posición política. Si crees en uno solo, no puedes adorar a ninguno de los demás que son falsos dioses. Cuando una ideología se convierte en una religión secular tenida por verdad incambiable y absoluta, los que reconocemos a un solo Dios comenzamos a tener problemas o nos convertiremos en idólatras de falsos dioses. Relativizar y humanizar las realidades terrenas es otra forma de ser religioso, es la demostración cívica de nuestra fe en un solo Dios verdadero y eterno.    

En la base de todas las demás mentiras se ha colocado esta de convertir en absoluto lo que es relativo, considerar perenne lo que tiene fecha de caducidad, declarar irreformable lo que debe cambiar para dar paso a algo totalmente nuevo y mejor. Nada en este mundo es para siempre, ni siquiera la vida terrenal. Ahora bien, si en la base de la convivencia de una nación subyace como la piedra angular de ese pacto social un principio que no es verdad, todo el edificio se tambalea por falta de cimientos. Es como tener un enorme agujero en la línea de flotación de un barco. Tarde o temprano se hundirá, si antes no reconocemos dónde está el boquete, sacamos el barco al astillero y le hacemos un nuevo casco en el que quepamos todos y nos permita navegar hacia la libertad, la responsabilidad y la prosperidad. Negar que hay un boquete en el viejo casco es peor aún. Ponerse a justificar que el boquete no ha sido producido por la tripulación sino por un barco enemigo tampoco taponará la entrada de agua. Ponerle parches a la grieta es engañarse uno mismo y gastar tiempo y energía que se deben utilizar para sacar, entre todos, el barco fuera del agua y comenzar a reconstruirlo en paz.

Lo mismo pasa con las naciones, con sus pactos sociales, con sus sistemas, cuando hacen agua no hay que perder tiempo en experimentos y promesas porque el costo será muy alto o será impagable. Correr el riesgo de someter a toda la tripulación de una nación al naufragio por negar los errores, por imponer una sola ideología, o por achacar a otros lo que es responsabilidad nuestra y debemos resolver entre cubanos, puede llegar a tener un costo tal alto como sufrimientos, cárceles y vidas humanas.

Vivir en la mentira es diferente a decir una u otra mentira. Vivir en la mentira deslegitima a la autoridad y crea desconfianza entre los ciudadanos. En el Derecho Romano una cosa es la auctoritas y otra la potestas. Deberíamos aprenderlo todos los cubanos. Veamos en síntesis la diferencia:

“Los vocablos auctoritas y potestas, provienen del Derecho Romano y constituyeron la piedra angular sobre la que se asentaba el funcionamiento de la civitas (es decir de la ciudad entonces, hoy de la nación). La transmisión y proyección hacia el porvenir de este aspecto de la tradición romana dará lugar a la conformación de una serie de hábitos de diversa índole denominados mores maiorum. Con el término mores maiorum se designan las costumbres de los antepasados, que los romanos consideraban la fuente de todo derecho público. Tradición en la que la potestas se define como una fuerza que emana de la legitimidad otorgada por la sociedad civil y la auctoritas como la distinción de determinadas personas basada en una serie de características morales e intelectuales que las destacan del resto (Morales Fabero, J. (2020). “Los conceptos de auctoritas y potestas durante la época moderna”. Bajo Palabra, (24), 337–358. https:// doi.org/10.15366/bp.2020.24.017).

Teniendo en cuenta esta definición podemos reconocer la auctoritas como autoridad moral que depende de la calidad moral de las personas, familias, gobiernos y sistemas. Además de ser respetados por su trayectoria moral los servidores públicos deben seguir y defender unos estándares de derechos humanos, de justicia y de bondad reconocidos universalmente. Destaquemos que deben ser estándares de derechos humanos y justicia reconocidos por toda la comunidad internacional. Aquí se ve más clara la relación mutua entre la verdad y la autoridad. Quién miente pierde autoridad moral, se deslegitima ante los hijos si es en la familia; lo pierde ante los alumnos si es en la escuela; ante los feligreses si es en la Iglesia y ante los ciudadanos si es en el gobierno o en las instituciones del Estado. Mientras más se mienta menos autoridad moral se tiene.

Cuando se miente sistemáticamente de tal modo que, para mantener la potestas, es decir, el poder por la fuerza, y esa fuerza surge de la mentira y no “emana de la legitimidad otorgada por la sociedad civil”, entonces solo queda la fuerza bruta, la represión física, moral, espiritual; solo crece la espiral de la mentira que se despeña siempre al abismo de la pérdida definitiva de la legitimidad ante el soberano que es el pueblo. Verdad y autoridad moral van juntas, y son los progenitores de la legitimidad, moral y cívica, que es la única en la era moderna. La verdad es la línea de flotación de un sistema político, de una familia, de un grupo de la sociedad civil. Sin ella el boquete conduce irremediablemente al naufragio.

LEGITIMIDAD Y CONFIANZA

De la fórmula que suma la verdad más la autoridad moral surgen la legitimidad y también la confianza de los hijos hacia los padres, de los alumnos hacia el maestro, de los fieles hacia sus pastores y de los ciudadanos hacia sus gobernantes. Sin confianza mutua, es decir, sin la credibilidad que otorga el no mentir, el buscar la verdad entre todos, el vivir en la verdad, es imposible la autoridad moral. El primer fruto de estas actitudes es el respeto. Cuando se promete y no se cumple se pierde el respeto, cuando se miente y no se es transparente, se pierde el respeto. Cuando se usa la fuerza bruta se pierde el respeto. Solo la autoridad moral fruto de la verdad produce respeto. Entonces se cierra el círculo vicioso.

Hagamos el análisis a la inversa, como un viaje del fruto a la raíz del problema, de la vela al casco averiado. Si un pueblo ofende de palabra o de obra, o cuando se rebela porque no aguanta más la injusticia y la mentira, entonces ese pueblo ha perdido la confianza, ha retirado su confianza a los servidores públicos, porque se ha convencido de la falta de credibilidad; y esa falta de credibilidad viene de la pérdida de la autoridad moral; y la pérdida de la autoridad moral se produce por el uso de la mentira como sostén del poder. Lo hemos visto: cuando los padres tienen que recurrir a los golpes para educar a sus hijos es porque acaban de perder su respeto, su confianza y su autoridad moral.

ALGUNAS PROPUESTAS

1. Cuba debe regresar a la vida en la verdad. A la transparencia en todas las estructuras de gobierno, de las instituciones, de los grupos de la sociedad civil, de las iglesias, de las familias. Vivir en la mentira es la principal autoagresión a la línea de flotación de una nación. Hoy hacemos agua.

2. Cuba debe formar, elegir libremente y evaluar periódicamente, a sus líderes que, a su vez, deben ser modelos de una vida en la verdad, cultivar valores y virtudes, únicas bases para adquirir y mantener la autoridad moral, la auctoritas, única credencial que los legitimará ante sus ciudadanos.

3. Cuba, su nación, su sociedad civil, que es la comunidad de sus ciudadanos dentro y fuera de la Isla, solo debe legitimar las estructuras, los modelos, los líderes, las ideologías, que se hagan servidores de la verdad, que sean transparentes en su gestión, que rindan cuenta a la ciudadanía para ganarse el respeto y la confianza de la nación y de la comunidad internacional en un mundo interdependiente.

4. Cuba, sus autoridades, no deben incitar nunca más a la violencia, al combate entre hermanos, ni permitir que sus subordinados usen la fuerza desmedida y sistemática para reprimir las demandas legítimas de los ciudadanos.

5. Cuba debe cambiar estructural y sistémicamente para pasar de la mentira a la vida en la verdad, de la fuerza a la autoridad moral, de la imposición a la legitimización mediante elecciones libre y la posibilidad de otorgar o retirar la confianza del soberano, que somos los ciudadanos, a cada uno de los servidores públicos que elijan y controlen unas instituciones fuertes y democráticas.

Estamos a tiempo. Este es el momentum de Cuba.

Hasta el próximo lunes, si Dios quiere.

Etiquetas: , , , , , ,


Para seguir leyendo hacer click aqui­ ...