sábado, julio 11, 2020

Arnaldo M. Fernández: Los cortocircuitos anticastristas en el asesinato de JFK. . La comunidad de inteligencia estadounidense concluyó que ni Castro ni el Kremlin tenían nada que ver con el asesinato de JFK


Nota del Bloguista de Baracutey Cubano

La expresión  que ¨no tenían nada que ver¨ es algo muy  difícil  de  probar por tantas cosas que excluye esa expresión pues, por ejemplo,  las actividades  de Inteligencia y Contrainteligencia  del Kremlin y de Castro podían, por oficio, haber  conocido algunos indicios relativos a  la conspiración que se estaba fraguando o (al menos) los deseos de atentar  contra JFK; indicios  que  habrían llevado  a que esos servicios profundizaran  en esa línea.  Siempre me ha sido muy  extraño que tantos relevantes cubanos antiCastristas  estuvieran de visita en Dallas ese día, algo que seguramente no pasó inadvertido para el servicio de Inteligencia  Castrista, el cual probablemente tenía doble agentes entre ellos.

Una de las personas supuestamente participantes, en una de las tantas hipótesis,  en el magnicidio de Dallas y vinculada, de cierta manera,  con Cuba es Frank Fiorini también llamado Frank Sturgis:

 
Frank Sturgis  llegó a ser jefe de los Órganos de Control (Inteligencia y Contrainteligencia en las fuerzas armadas) de  la Fuerza Aérea Revolucionaria  después del triunfo de la Robolución el 1 de enero de 1959:

Frank Sturgis y Fidel Castro


Sturgis sería pareja de  Marita Lorenz (una alemana que siendo menor de edad que mantuvo relaciones maritales con Fidel Castro en el propio 1959 y años después con el ex dictador venezolano Marcos Pérez Jiménez) a quién había reclutado para la CIA y quien participaría en un supuesto y fallido  plan de atentado contra Fidel Castro mediante envenenamiento durante un viaje a Cuba.

Marita Lorenz  y su padre junto a Fidel Castro

Marita Lorenz y Frank Sturgis


FRANK STURGIS  UNITED STATES MILITARY, UNDERCOVER OPERATIVE

(Fragmento)

Marita Lorenz: Sturgis with Oswald

In September 1977, Marita Lorenz told Paul Meskil of the New York Daily News that she met Oswald in the fall of 1963 at an Operation 40 safe house in the Little Havana section of Miami. According to Lorenz, she met him again before the Kennedy assassination in 1963 in the house of Orlando Bosch, with Sturgis, Pedro Luis Díaz Lanz, and two other Cubans present. She said the men studied Dallas street maps and that she suspected that they were planning on raiding an arsenal. Lorenz stated that she joined the men traveling to Dallas in two cars and carrying "rifles and scopes", but flew back to Miami the day after they arrived. In response to her allegations, Sturgis said he did not recall ever meeting Oswald and reiterated his previous denials of being involved in a conspiracy to kill Kennedy.

On October 31, 1977, Sturgis was arrested in Lorenz's apartment after Lorenz told police that Sturgis threatened her in an attempt to force her to change her testimony to federal investigators. In an interview with Steve Dunleavy of the New York Post shortly after he posted bail, Sturgis said that he believed communist agents had pressured Lorenz into making the accusations against him. Later that week in Manhattan Criminal Court, charges against Sturgis were dropped after the prosecutor told the judge that his office found no evidence of coercion or harassment. Recapping the series of events, Timothy Crouse of The Village Voice described Sturgis and Lorenz as "two of the most notoriously unreliable sources in America".

Posthumous allegations: Hunt's "deathbed confession"

Frank Sturgis y Howard Hunt

After the death of Hunt in 2007, John Hunt and David Hunt revealed that their father had recorded several claims about himself and others being involved in a conspiracy to assassinate John F. Kennedy. In the April 5, 2007 issue of Rolling Stone, John Hunt detailed a number of individuals implicated by his father including Sturgis, as well as Cord Meyer, David Sánchez Morales, David Atlee Phillips, William Harvey and an assassin he termed "French gunman grassy knoll" who many presume was Lucien Sarti. The two sons alleged that their father cut the information from his memoirs, "American Spy: My Secret History in the CIA, Watergate and Beyond", to avoid possible perjury charges. According to Hunt's widow and other children, the two sons took advantage of Hunt's loss of lucidity by coaching and exploiting him for financial gain. The Los Angeles Times said they examined the materials offered by the sons to support the story and found them to be "inconclusive".

PORTUGAL, 1980: CAMARATE AFFAIR

Sturgis is also linked to the assassination, on December 4, 1980, of Portuguese prime minister Francisco de Sá Carneiro and 6 other people aboard a Cessna aircraft, in what became known as the Camarate affair. He was named by two of his alleged accomplices, Fernando Farinha Simões and José Esteves, in a written confession, as the person who pressed the button of the detonator to activate the bomb on the plane.

LATER LIFE

In 1979, Sturgis traveled to Angola to help rebels fighting the communist government, which was supported by Cuba and the Soviet Union, and to teach guerrilla warfare. In 1981 he went to Honduras to train the US backed Contras who were fighting Nicaragua's Sandinista government, which was supported by Cuba and the Soviet Union; the Army of El Salvador; and the Honduras death squads. He made a second trip to Angola and trained rebels in the Angolan bush for Holden Roberto. He interacted with Venezuelan terrorist Carlos the Jackal. In 1989 he visited Yassir Arafat in Tunis. Arafat shared elements of his peace plan, and Sturgis was debriefed by the CIA on his return.

In an obituary published December 5, 1993, The New York Times quoted Sturgis' lawyer, Ellis Rubin, as saying that Sturgis died of cancer a week after he was admitted to a veterans hospital in Miami, five days shy of his 69th birthday. It was reported that doctors diagnosed lung cancer that had spread to his kidneys, and that he was survived by a wife, Jan, and a daughter named Autumn.

****************

Los cortocircuitos anticastristas en el asesinato de JFK

********
La comunidad de inteligencia estadounidense concluyó que ni Castro ni el Kremlin tenían nada que ver con el asesinato de JFK
********
John F. Kennedy y Lee Harvey Oswald, por Hom Nguyen (Pinterest).

Por Arnaldo M. Fernández
Broward
10/07/2020

Every man should have a built-in automatic crap detector operating inside him.
If you're going to write, you have to find out what's bad for you.
Ernest Hemingway, 1954 [1]

La obsesión de conectar a Lee Harvey Oswald (LHO) con Fidel Castro es otro redil ilusorio en que vienen dando vueltas y más vueltas quienes se quedaron estancados en las lagunas de la Comisión Warren (1964), que apenas acertó en que Jack Ruby mató a LHO. Y eso porque fue captado en televisión.

Los informes del Comité Selecto de la Cámara [de Representantes] sobre Asesinatos (HSCA) en 1979 y de la Junta de Revisión de los Registros del Asesinato (ARRB) en 1998, así como las investigaciones más rigurosas acreditan que en Dallas no hubo magnicida, sino magnicidas y LHO no pudo ser uno de ellos [2]. La comunidad de inteligencia estadounidense concluyó que ni Castro ni el Kremlin tenían nada que ver con el asesinato de JFK, así que las conexiones de Jacobo Machover no tienen sentido histórico ni lógico, pero como irrumpieron en este sitio cabe discutirlas y vamos a hacerlo entresacando fallas ejemplares de su crap detector.
  • “Marxista, Oswald lo era desde su estancia en el cuerpo de los marines”. Philip H. Melanson demostró que LHO no era ningún marxista, sino que forjó esa leyenda “con cartas cargadas de política y actuaciones públicas en solitario” [3]. Nunca se relacionó personalmente con ningún camarada, sino con anticomunistas de pura cepa como George de Mohrenschildt y David Ferrie, quienes coincidirían en aparecer suicidados a poco de llamarlos el HSCA a testificar. Ser marxista heterodoxo no explica que desertara en 1959 a la URSS, voceara en la embajada americana que revelaría a funcionarios soviéticos los secretos relacionados con su servicio militar como operador de radar en la base de los aviones espías U-2 (Atsugi, Japón) y regresara a la patria en 1962 —con viaje pagado por el Departamento de Estado y el privilegio de traer a su esposa soviética— sin que nadie pidiera cuentas por traición.
  • “El intento posterior de asesinato a través de una mirilla telescópica, el 10 de abril de 1963, del general Edwin Walker (…) se enmarca en esa idea…”. Gerald McKnight demostró cómo la Comisión Warren colgó tal antecedente criminal a LHO [4] a pesar de que la bala ocupada por la policía en casa del general Walker era calibre 30.06 [7.62 x 63 mm] revestida de acero y el rifle con mira telescópica atribuido a Oswald es un Mannlicher-Carcano, que usa balas calibre 6.5 x 52 mm revestidas de cobre.
  • “Lo esencial de su acción se desarrolló en el seno del Fair Play for Cuba Committee [FPCC]”. James DiEugenio demostró cómo LHO repartía en 1963 la primera edición (1961) del panfleto del FCPP “The Crime Against Cuba”, que no pudo adquirir por sí mismo en 1961, ya que estaba en la URSS, ni a su regreso a USA, pues la edición se había agotado, sino a través de la CIA, que había comprado 45 ejemplares de esa primera edición [5]. En 1963, la CIA y el FBI principiaron una operación conjunta contra el Comité Pro Justo Trato a Cuba (FPCC, por sus siglas en inglés) para desacreditarlo vinculándolo al Partido Comunista de USA (PCUSA) y a Moscú por regla transitiva. Al debatir sobre el FPCC en la radio local (WDSU, Nueva Orleans) el 21 de agosto de 1963, LHO subrayó que —por haber vivido cierto tiempo en la Unión Soviética— tenía excelente calificación para rechazar la tacha de que el FPCC estaba bajo control comunista. A la semana dejaba en carta al CPUSA el rastro documental del vínculo que había negado en el aire: “Frankly, I have used my position [en el FPCC] to foster communist ideals”. Nunca informó al FCPP de su correspondencia con el PCUSA.

  • “En el transcurso del debate, [LHO] atacó duramente al presidente John F. Kennedy”. El debate puede escucharse o leerse su transcripción. La única vez que salió JFK a relucir fue en esta pregunta a LHO: “Do you agree with Fidel Castro when in his last speech of July 26th of this year he qualified President John F. Kennedy of the United States as a ruffian and a thief?”. La respuesta de LHO dista de ser duro ataque al presidente: “I would not agree with that particular wording. However, I and the Fair Play for Cuba Committee do think that the United States Government through certain agencies, mainly the State Department and the C.I.A., has made monumental mistakes in its relations with Cuba”.
  • “Hubo un altercado entre Oswald y los militantes del Directorio [Revolucionario Estudiantil], que terminó con la detención de los cuatro protagonistas [LHO, Carlos Bringuier, Miguel Cruz y Celso Hernández]. Pocos días antes, el 5 de agosto, hubo un extraño encuentro en el interior de la tienda de ropa de Bringuier[:] Oswald había entrado a ofrecerse (…) para derrocar a Castro”. Ray y Mary La Fontaine demostraron que estas acciones públicas de LHO con exiliados cubanos eran pura charada [6]. El altercado sobrevino el 9 de agosto en Canal Street, pero LHO lo había reportado ya al FCPP en carta fechada el 1 y enviada el 4 de agosto. Tras pasar la noche en el calabozo tuvo otra ocurrencia: solicitar entrevista con agente del FBI. Vino John L. Quigley, a quien dio ejemplares de volantes del FPCC y abrumó con mentiras sobre su militancia pro-Castro para dejar así otro rastro documental.
  • “La participación documentada de Lee Harvey Oswald en el Fair Play for Cuba Committee fue su principal credencial para acercarse [en Ciudad México] a los diplomáticos [de Cuba] (…) Su embajada y su consulado se encontraban en el mismo edificio”. Edwin López y Dan Hardway demostraron que, como la embajada y el consulado de Cuba estaban en la misma calle [Francisco Marquez] de la Colonia Condesa, pero en edificios distintos [la embajada daba a Tacubaya y el consulado, a Zamora), la CIA tenía su puesto de vigilancia fotográfica (LIERODE) enfrente, en el tercer piso de un edificio de apartamentos, con un fotógrafo que cubría la embajada desde una ventana y una cámara de pulso cubriendo el consulado desde otra ventana [7]. Sin embargo, la CIA nunca presentó foto de LHO entrando a o saliendo de ninguno de los dos edificios. Ni entregó grabación alguna de voz de LHO, a pesar de que su centro de escucha (LIENVOY) tenía intervenidos los teléfonos de los consulados cubano y soviético. Aquella credencial —e incluso otra del PCUSA falsificada por LHO— no fue otra cosa que la extensión a Ciudad México de la charada de Nueva Orleans, a la cual se añade que la CIA tampoco reporta a un ciudadano americano que intenta viajar ilegalmente a Cuba.
  • “La visita a la legación de la Unión Soviética en el Distrito Federal, situada a dos cuadras de la de Cuba, no fue sino un pretexto, o una tapadera”. El fichero de trabajo de Russ Holmes atesora las transcripciones de cinco conversaciones por teléfono relacionadas con LHO e interceptadas por LIENVOY [8]. Aquella visita era obligatoria, pues LHO pidió a Cuba visa en tránsito hacia la URSS, que no podía otorgarse sin constar la visa de destino.
  • “¿Qué fue entonces a hacer en el consulado? Ese es el principal misterio”. Bill Simpich sudó la camiseta intelectual para aclararlo [9]. Oswald fue a proseguir su leyenda de Lee el Rojo y Harry el Castrista en medio de la operación conjunta CIA-FBI para desacreditar al FPCC. Sólo que oficiales de inteligencia al tanto y con acceso a LIENVOY usaron sendos impostores de él y de Silvia Durán, empleada mexicana del consulado cubano, para llamar al consulado soviético por teléfono el 28 de septiembre de 1963. Así mismo usaron al impostor de LHO el 1º de octubre en dos llamadas a diplomáticos soviéticos. Así quedó tendida una trampa a LHO para endilgarle a su debido tiempo el asesinato de JFK vinculado a Castro y al Kremlin.
  • “Varias versiones, contradictorias, han sido dadas a conocer. Una es la de Gilberto Alvarado (…) Otra versión es la de Sylvia Durán”. The Mary Farrell Foundation comprobó hace rato que Durán fue veraz y Alvarado no pudo ser más mentiroso, como tantos otros [10].
  • “[Durán] fue interrogada una primera vez por la policía mexicana y luego, al haber intentado abandonar el país con destino a Cuba, una segunda vez, el 27 de noviembre”. El expediente de la CIA “Personal Information Taken from Silvia Tirado Bozan de Duran” [11] acredita que fue arrestada el 23 de noviembre de 1963 —a instancia de la estación de la CIA— y al ser amenazada con extradición a USA “to face Oswald”, Durán replicó que “she had no fear of a confrontation with him”. También acredita que el intento de escapar a Cuba fue la excusa que dio a la CIA su agente LENVOY 2 [el ministro de Gobernación mexicano Luis Echeverría] tras arrestar inconsultamente a Durán el 27 azuzado por el embajador americano Thomas Mann. Durán fue interrogada el 28 y liberada el 29 sin que diera jamás indicio de huir a Cuba. Por el contrario, la CIA no dejaría a “any American to confront Silvia Durán or to be in contact with her”. Así fue: ningún americano tuvo acceso a ella hasta que el periodista Ron Kessler (Washington Post) logró entrevistarla en 1976. Aunque Durán era testigo clave en la investigación del asesinato del presidente Kennedy, la Comisión Warren dispuso tan sólo de las versiones alteradas de sus respuestas a la policía mexicana. Así quedó escondido —hasta que el HSCA pudo tomarle declaración el 6 de junio de 1978— que la llamada registrada como suya y de LHO al consulado soviético el 28 de septiembre de 1963 era obra de impostores.
  • “Oswald, sin embargo, pudo rellenar un formulario de solicitud de entrada (…) al Ministerio de Relaciones Exteriores en La Habana (…) La respuesta habría llegado el 5 de octubre [y] tanto la solicitud como la respuesta oficial, no son originales sino traducciones al inglés, lo que plantea serios interrogantes sobre su fiabilidad (…) Esas planillas han sido sin duda elaboradas (…) después del asesinato de Kennedy”. La Comisión Warren recibió ambos originales en español [12]. El formulario de solicitud está fechado el 27 de septiembre de 1963 en el consulado y refleja el 30 de septiembre como fecha prevista de arribo a Cuba; la respuesta está fechada en La Habana el 15 de octubre y tiene cuño de salida de correspondencia el 17 del mismo mes. Ni la CIA ni el FBI detectaron falsificación.

  • “Aunque no declararan ante la Warren Commission, [los cónsules cubanos] Azcue y Mirabal, así como de nuevo Sylvia Durán (…) sí lo hicieron [ante el HSCA en 1978] (…) La aceptación por el gobierno cubano de que la Cámara de Representantes interrogara a los ex cónsules en México formaba parte de esos intentos de romper el «bloqueo»“. La Comisión Warren no llamó a declarar ni a Durán ni a los cónsules cubanos, como tampoco llamó al agente de la CIA Boris Tarasoff, quien nada tenía que ver con el bloqueo pero había transcrito las llamadas del 28 de septiembre y del 1º de octubre al consulado soviético. Así compartía con Azcue, Mirabal y Durán la calidad de testigo de un hecho crucial que la CIA ocultaba: la presencia de un impostor de LHO en Ciudad México [13].
  • “[En el HSCA] lograron sacarle al ex cónsul Eusebio Azcue [que LHO] había ido directamente el viernes 27 de septiembre al consulado de Cuba antes de ir a pedir una visa a la embajada soviética [y] no había estado allí solo dos veces ese viernes, (…) sino tres [y] la tercera fue un sábado (…) Pero aún más sospechosas fueron sus explicaciones sobre las distintas copias del formulario que rellenó Lee Harvey Oswald[:] Eran seis copias, (…) pero no coincidían entre ellas: en otros términos, habían sido falsificadas”. Al testimonio del cónsul saliente Eusebio Azcue ante la HSCA [14] puede dársele las vueltas que vengan en ganas, pero la Comisión Warren sabía ya que LHO visitó primero el consulado cubano y el HSCA no pudo sacarle a Azcue que la tercera visita fue el sábado 28, porque Azcue no escondía nada. Simplemente no recordaba la secuencia, que sí recordaron Durán y el cónsul entrante Alfredo Mirabal como tres visitas el viernes 27. Mucho menos puede concluirse que los ejemplares de la solicitud de visa de LHO fueron falsificados, porque las disparidades fueron explicadas por Azcue: como los formularios venían impresos en papel grueso, no se mecanografiaban de una sola vez en original y cinco copias —usando papel carbón— sino tres veces en original y copia. HSCA mandó a peritar y no detectó falsificación, pero sí que la firma de LHO era auténtica.
  • “El ex cónsul Azcue fue convocado rápidamente no por el Ministerio de Relaciones Exteriores sino por el Ministerio del Interior. Tuvo largas conversaciones allí con el temible comandante Manuel Piñeiro, apodado «Barbarroja», entonces jefe del Departamento América del Comité Central del Partido Comunista de Cuba”. Azcue testimonió que, al irrumpir LHO en las noticias, acudió enseguida al titular del MINREX [Raúl Roa], quien por razón del asunto mandó a Azcue a ver a Barbarroja. Por muy temible que fuera, Piñeiro no podía ocupar en aquel entonces la jefatura del Departamento América, que asumiría el 25 de diciembre de 1974. En 1963 no había ni Comité Central.
  • “Oswald quizás no estuvo solamente en los consulados de la Unión Soviética y de Cuba, según ciertos testimonios (…) Uno de ellos llama particularmente la atención: el de la escritora Elena Garro (…) Varios representantes [de la HSCA] apuntan, sin embargo, a otro escritor, el inglés Comer Clark, quien tuvo un encuentro con Fidel Castro en 1967”. Por supuesto que el testimonio de Garro llama mucho la atención. Oswald habría ido a twist party en Ciudad México y allí fue incitado al asesinato por Durán, agente de la DGI. Nadie mejor que el jefe de estación de la CIA, Winston Scott, despachó a este respecto a la laureada escritora mexicana: “She is also nuts”. Y desde luego que cabe apuntar a Clark, quien reportó haberse encontrado con Castro cuando este salía de una pizzería y en la acera, rodeado de gente, el quídam confesó: “Sí, yo oí hablar del plan de Lee Harvey Oswald para matar al presidente Kennedy. Hubiera podido salvarlo, pero no lo hice”.

Y así por estilo, Machover llega a lucubrar que Castro habría montado una escena en Varadero para que el periodista francés Jean Daniel pudiera atestiguar su inocencia, ya que Castro sabía de antemano qué iba a pasar el 22 de diciembre de 1963 en Dallas. Como si la clave de aquel día no radicara en saber cómo y por qué Lee el Rojo, Harry el Castrista y Oswald el Emigrante Ilegal pudo pasar inadvertido por entre la CIA, el FBI y el Servicio Secreto apostándose en el lugar y la hora precisos para matar —en medio de la calle y a la luz del día— a un presidente de USA en funciones como si fuera un perro.

Coda

El crap detector de Machover al escribir sobre el asesinato de JFK necesita reparación capital.

Notas

[1] Testimonio de Bob Manning (“Hemingway in Cuba”, The Atlantic, agosto de 1965).
[2] Cf.: Meagher, Sylvia: Accessories After the Fact, Skyhorse Publishing (2013)
[3] Spy Saga: Lee Harvey Oswald and U.S. Intelligence, Prager (1990), 13. Aquí leyenda tiene el sentido registrado en el glosario del Centro de Contrainteligencia: “The complete cover story developed for an operative”.
[4] Breach of Trust, University Press of Kansas (2005), 49.
[5] Destiny Betrayed, Skyhorse (2012), 158 s.
[6] Oswald Talked, Pelican Publishing (1996), 176.
[7] Oswald, the CIA, and Mexico City, HSCA (1978), 27 ss.
[8] Número 104-10413-10074 en NARA (Administración Nacional de Archivos y Registros)
[9] State Secret, MFF (sin fecha y en línea). Tres unidades de la CIA rastrearon a LHO desde Moscú (1960) hasta Dallas (1963): Operaciones de Contrainteligencia (CI-OPS), Investigación Especial de Contrainteligencia (CI-SIG) y Contraespionaje de Rusia Soviética (CE-SR/6).
[10] MFF: Stories of Communist Conspiracy in Mexico City (en línea).
[11] Número 104-10102-10145 en NARA, pp. 13 y 16.
[12] Commission Exhibit (CE) 2564
[13] Vid.: Newman, John: Oswald, the CIA, and Mexico City, Frontline, 20 de noviembre de 2003.
[14] Audiencias del HSCA, Volumen III, pp. 131-58.

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , ,


Para seguir leyendo hacer click aqui­ ...

jueves, julio 09, 2020

Las conexiones castristas del magnicida de Dallas (IV). Jacobo Machover: Con Fidel Castro, a la hora del magnicidio. Final de la serie



Las conexiones castristas del magnicida de Dallas (IV)

********
Con Castro, a la hora del crimen. Final de la serie
********
Jean Daniel y Fidel Castro

Por Jacobo Machover
París
08/07/2020 

El artículo de Jean Daniel, que figuraba en anexo de los interrogatorios efectuados en 1978 por la Comisión de investigación sobre asesinatos políticos de la Cámara de Representantes, se titula «Avec Castro, à l’heure du crime» («Con Castro, a la hora del crimen»). Fue publicado en una versión en inglés en la revista The New Republic y en francés en el semanario L’Express del 28 de noviembre de 1963. Fue retomado por cerca de veinte publicaciones, en varios idiomas. Era un scoop mundial. ¿O una coartada, un alibi?

Jean Daniel murió en febrero de 2020, a la venerable edad de 99 años, en medio de la pandemia de coronavirus. Seguía siendo director del semanario L’Obs, anteriormente Le Nouvel Observateur y, antes aún, France Observateur. Hasta sus últimos meses de vida, como se puede constatar en una entrevista concedida a la publicación pomposamente titulada La revue pour l’intelligence du monde, dirigida por su amigo Béchir Ben Yahmed, en su número de octubre-noviembre de 2019, y en un documental difundido a inicios de febrero de 2020 por la cadena France 5, titulado igual que su artículo publicado casi seis décadas antes, seguía hablando con orgullo de aquella casualidad que lo había hecho presenciar la reacción de Fidel Castro en el momento mismo en que le anunciaban por teléfono la noticia del asesinato de John F. Kennedy. En ningún momento llegó a plantearse que era demasiada suerte. ¿Y si no era sino una puesta en escena?

Ese detalle, la entrevista programada alrededor de un suculento almuerzo con Fidel Castro, un animal nocturno en sus encuentros con personalidades extranjeras, ya fueran políticos o periodistas, tenía que haber llamado la atención de los analistas del tema. ¿De qué privilegio podía gozar el reportero?

Durante toda su vida, Jean Daniel quiso ser un emisario de paz en distintos lugares del mundo, sobre todo entre Israel y los territorios palestinos. En aquella ocasión, después de un encuentro con Ernesto Che Guevara en Argelia, la tierra donde había nacido antes de la independencia, que él apoyó, pretendió ser el hombre que iba a reducir las tensiones entre Estados Unidos y Cuba. Para ello se reunió varias veces con Fidel Castro, después de haberse entrevistado unas semanas antes, el 24 de octubre, con John F. Kennedy en el despacho oval de la la Casa Blanca, en Wahington, D.C., durante unos 25 minutos. El mensaje que Kennedy le transmitía era, en su opinión, de suma importancia y quería llevarle de vuelta a Washington una respuesta alentadora de Castro para mantener contactos secretos, después de la máxima tensión creada por la «crisis de los misiles» el año anterior, en octubre-noviembre de 1962. La primera reunión con el periodista francés se produjo, sorprendentemente, ya que no se esperaba para nada el anuncio de la llegada de Castro, en el hotel Riviera, situado frente al Malecón de La Habana, durante la noche del 19 al 20 de noviembre, entre las 10 p.m. y las 8 a.m. del día siguiente. En ese encuentro, en el cuarto del hotel, con el Comandante en jefe, vestido con su sempiterno uniforme y con una boina negra, estaban presentes Jean Daniel y su futura esposa, Michèle, tirada boca abajo en una cama, con sus zapatos al lado del lecho —todo eso hacía pensar más en un viaje de vacaciones en la Isla que en una misión de emisario diplomático—, su médico personal y hombre de confianza hasta su fallecimiento en 1969, el comandante René Vallejo, vestido de guerrillero, completamente dormido, algo prefectamente comprensible dada la hora tardía, y el intérprete Juan Arcocha.

Nada extraño en ello: Castro solía conversar con sus innumerables interlocutores a esas horas tardías, anunciándose pocos minutos antes, por «razones de seguridad». Unas instantáneas, tomadas por el fotógrafo Marc Riboud, publicadas en The New Republic, revista en la que colaboraba Jean Daniel, y en L’Express, inmortalizaron la reunión, bastante informal, del hotel Riviera.

Castro invitó a Jean Daniel a que lo acompañara a la estación balnearia de Varadero, a unos 130 kilómetros al este de la capital, el viernes 22 de noviembre, donde iba a visitar supuestamente unas casas nuevas. Alrededor de la 1 y media de la tarde, hora de Cuba (en Dallas, eran las 12 y media), momento que se volvería «histórico», se produjo el anuncio del atentado contra Kennedy. No hubo esta vez ninguna foto, conocida, por lo menos.

Y ¿por qué en Varadero? Jean Daniel especifica que se trata de «su casa» en la playa. Sin embargo, oficialmente, Castro no poseía ninguna casa allí, aunque podía disponer a su antojo, como en toda la isla, de innumerables «casas de protocolo». Varadero tenía tal vez la ventaja de encontrarse lejos de La Habana y, por lo tanto, de otras fuentes de información que pudieran contradecir la que él le brindaría al reportero.

Jean Daniel y Michèle, otra vez en presencia del intérprete Juan Arcocha[1], estaban conversando amigablemente con Castro cuando, de repente, sonó el teléfono. El comandante René Vallejo, quien se encontraba al lado, junto con un guardia de seguridad, fue a responder.

Enseguida le dijo a Fidel Castro que el presidente de la república, Osvaldo Dorticós, quería hablar con él. Aparentemente se trataba de algo grave. Si no, era inconcebible que se le interrumpiera. La exclamación de Castro fue de asombro: «¿Cómo? ¿Un atentado?» Escuchó lo que le decía el presidente, y en tres ocasiones, repitió, en voz alta, para que sus invitados lo oyeran y lo entendieran, aunque su comprensión del español fuera elemental: «Es una mala noticia. Es una mala noticia. Es una mala noticia». Efectivamente, Jean Daniel transcribió esa reacción insistente en su artículo.

Sin embargo, esa llamada telefónica resulta extraña. El presidente Dorticós, en efecto, solo ocupaba un cargo honorífico, el verdadero poder en la Isla lo detentaba Fidel Castro, quien detentaba entonces el puesto de primer ministro. Es inconcebible que se enterara por un personaje subalterno y no por sus servicios de seguridad, o por su hermano Raúl Castro en persona, ministro de Defensa. Dorticós, después de haber caído en desgracia, aunque siguiera ocupando un cargo ministerial, el de Justicia, después de que Fidel asumiera oficialmente, en 1976, el título de Presidente del Consejo de Estado y del Consejo de ministros, Raúl siendo vicepresidente, acabó por suicidarse en 1983. Los suicidios de dirigentes políticos, militares o policiales cubanos son algo común, sobre todo cuando detienen secretos inconfesables[2].

Entre la 1 y media y las 2 de la tarde, hora cubana, los presentes en la casa de Varadero sintonizaron una radio que emitía en inglés desde Miami —el comandante Vallejo iba traduciendo a grandes rasgos— hasta enterarse del fallecimiento de Kennedy en el Parkland Hospital de Dallas. Castro le agregó a Jean Daniel que pensaba que le iban a echar la culpa de lo ocurrido, aunque aun no se hubiera enterado de que el presunto asesino, que todavía se encontraba en libertad antes de disparar contra el policía J. D. Tippit, se llamaba Lee Harvey Oswald y que había solicitado pocas semanas antes una visa en el consulado de Cuba en México.

Jean Daniel se dio cuenta ahí mismo de que su misión como intermediario entre Castro y Kennedy, a quien tenía planeado volver a ver cuando regresara a la capital americana, se había acabado y que, con el vicepresidente Lyndon B. Johnson, automáticamente ascendido al cargo supremo, nada iba a ser igual. Le quedaba el instinto de reportero: contar las circunstancias en que Fidel Castro se enteró, junto con él, del magnicidio de Dallas, con ese extraño título (suyo o de la redacción de L’Express), «Avec Castro, à l’heure du crime», sin precisar de qué crimen se trataba. La formulación, ambigua, no deja de instilar la duda de que el responsable del crimen podía ser el mismo Castro.

Así saltaba Jean Daniel a la fama universal, pero, sobre todo, su escrito se volvía la reacción casi oficial, avalada por él, de Fidel Castro, más aún que sus dos discursos del 23 y del 27 de noviembre.

Jean Daniel fungía pues como el emisario de Fidel Castro solo. Nunca se le pasó por la mente que podía haber sido manipulado para ser el único testigo presencial de la reacción de Fidel Castro. No hubiera sido el primero, sin embargo. Herbert L. Matthews, el reportero del New York Times que se encontraba de vacaciones con su esposa en Cuba a principios de 1957, contaba complacientemente cómo se había dejado engañar por el antiguo guerrillero en las montañas de la Sierra Maestra, quien logró hacerle creer que estaba al frente de un verdadero Ejército Rebelde cuando en realidad solamente contaba con un grupo de una veintena de hombres. Matthews, desde entonces, se volvió amigo personal de Castro y el mejor propagandista de su política en Estados Unidos. Jean Daniel no debía conocer la historia de Matthews o no le importaba demasiado. Creía o quería ser el primero.

Por cierto ¿cuál era el contenido del mensaje que John F. Kennedy le quería hacer pasar por su intermedio al primer ministro cubano? En uno de sus artículos, Jean Daniel relata el contenido de su conversación con Kennedy. Este le dijo sustancialmente que, junto con su hermano Robert, entonces Attorney General, ministro de Justicia, asesinado él también en 1968, por un palestino, Sirhan Sirhan, desconfiaba profundamente de la «locura» y del «comunismo» de Castro, después de los episodios de Bahía de Cochinos y de la «crisis de los misiles», durante la cual, en carta a Nikita Kruschov, le pidió, sin éxito por suerte, un ataque nuclear preventivo contra alguna gran ciudad de Estados Unidos[3]. Kennedy sabía que Castro era capaz de todo. Precisaba sin embargo que la lucha guerrillera contra el gobierno de Fulgencio Batista, antes de su toma del poder en 1959, había despertado cierta simpatía en Estados Unidos y daba a entender que también en él, pero que su desliz hacia la Unión Soviética le había hecho abandonar cualquier tipo de indulgencia. Lo mostró con sus ataques durísimos durante su campaña electoral victoriosa en 1960, que llegó a concretizar con la operación fallida de Bahía de Cochinos, aunque ésta hubiera sido preparada por la administración republicana anterior, la de Eisenhower-Nixon. Si solamente Castro pudiera volver a sus planteamientos iniciales…[4]

Aunque las relaciones entre Cuba y la Unión Soviética no estuvieran en su punto más álgido en noviembre de 1963 y la enemistad entre Fidel Castro y Nikita Kruschov no fueran de las mejores, ningún dirigente americano podía pensar que podían llegar a un punto de ruptura. Pocos meses después, en abril de 1964, Fidel Castro emprendió un viaje a la URSS que duró 38 días, durante el cual fue recibido con todos los honores por la plana mayor del Partido comunista. Las rencillas con el gran «país hermano» se acabaron o fueron silenciadas durante décadas.

La importancia del mensaje de Kennedy, o la interpretación del mismo, a Castro debe pues ser relativizada, así como la del mensajero. Pero, ingenuamente o por vanidad al haber conseguido su scoop mundial, Jean Daniel libró a la opinión pública su convicción: Fidel Castro no podía haber estado al corriente de un posible intento de asesinato de John F. Kennedy el 22 de noviembre de 1963, a las 12 y media, hora de Dallas, ya que se encontraba con él en Varadero. Y el mundo entero se lo creyó.

El secreto sin revelar de Jack Ruby y la proliferación de hipótesis

Jack Ruby, nacido Jacob Rubenstein, hijo de emigrantes judíos de Europa central, fue condenado a muerte en marzo de 1964 por haber asesinado a Lee Harvey Oswald de un disparo el 24 de noviembre de 1963. Su condena fue anulada luego, por un vicio de forma, y un nuevo juicio tenía que celebrarse en otra jurisdicción que la de Dallas, pero murió de cáncer en prisión, el 9 de diciembre de 1967. Ruby no era sino un pequeño mafioso, propietario de dos cabarets, el Carrousel y el Vegas, en Dallas. Sin embargo, sus relaciones con la policía local fueron las que le permitieron introducirse en sus dependencias y cometer su crimen en el momento en que Oswald era trasladado hacia la cárcel.

Sus relaciones con Cuba pertenecían al pasado, no a los meses inmediatamente anteriores al asesinato del presidente Kennedy. Había estado allí en distintas ocasiones, la última de ellas en 1959, acudiendo al cabaret Tropicana o intentando venderles a los revolucionarios cubanos en el poder un cargamento de jeeps, transacción que no llegó a realizarse. Ruby se prestó a la prueba del detector de mentiras a petición suya el 16 de julio de 1964, después de haber comparecido ante la Warren Commission. A la pregunta «¿Realizó usted negocios con la Cuba de Castro?», contestó simplemente «No», mientras que a la pregunta siguiente «¿Su estancia en Cuba fue solamente un viaje de placer?», contestó «Yes».

Jack Ruby se llevó sus secretos a la tumba antes de haber sido nuevamente juzgado. Sin embargo, fue principalmente su acto el que dio lugar a todas las teorías posibles e imaginables, conspiracionistas o no, desde su participación directa en el asesinato de Kennedy incluyendo su presencia en el grassy knoll, el montículo de hierba de Dealey Plaza, hasta su pertenencia a la mafia o a la CIA y, también, a las organizaciones del exilio cubano anticastrista. Algunas de las formulaciones de la Warren Commission de 1964 inducían a la confusión, como aquellas que se preguntaban si Oswald y después Ruby habían pertenecido a alguna organización «pro or anti Castro», como si ambas posiciones fueran, a fin de cuentas, relacionadas. Las preguntas dirigidas a los funcionarios del consulado cubano en México por los miembros de la Comisión de la Cámara de Representantes sobre asesinatos, la HSCA, eran mucho más precisas, evitando cualquier tipo de amalgama.

De la confusión de los primeros investigadores y de la imprecisión de sus conclusiones provienen fundamentalmente las hipótesis más improbables, que dieron lugar a algunas de las más leídas novelas policíacas, como las de James Ellroy, o de las películas de ficción, tales las de Oliver Stone, quien fue un gran amigo de Fidel Castro, o de Martin Scorsese. Las conclusiones sobre las ramificaciones entre unas y otras organizaciones, incluyendo las sospechas hacia el vicepresidente Lyndon B. Johnson, así como las deducciones sobre los intereses, petroleros sobre todo, ocultos tras el crimen de Dallas, han sido legión.

Me temo que muchas de esas teorías ficticias, sobre todo las que tienden a atribuirles el asesinato a los exiliados cubanos a raíz de la «traición» de Kennedy respecto a los combatientes contrarrevolucionarios de Bahía de Cochinos en 1961, más de dos años después del crimen de Dallas, hayan sido alentadas por una voluntad de ocultar los hechos que, a fin de cuentas, pueden resultar más sencillos de lo que cabe imaginar.

Esta breve investigación surgió a raíz de la extrañeza que siempre me produjo el relato de Jean Daniel sobre su encuentro con Fidel Castro y de las entrevistas concedidas por él poco tiempo antes de su muerte. Los que conocen desde dentro las interioridades del poder castrista podrían albergar sospechas legítimas.

Queda por preguntarse cuál pudo ser el motivo de la implicación de Fidel Castro o, por lo menos, su conocimiento del magnicidio en preparación en Dallas: el odio, un odio mortal, entre esos dos hombres, John F. Kennedy quien, sin duda alguna, quiso atentar contra el hombre que habría provocado un ataque nuclear contra Estados Unidos si la Unión Soviética le hubiera dado esa posibilidad, y Fidel Castro quien amenazaba sin cesar, incluso físicamente, al que había llevado a cabo la «invasión» de Bahía de Cochinos y lo había humillado durante la «crisis de los misiles», el representante más alto del «imperialismo americano».

[1] El escritor Juan Arcocha, fallecido en París en 2010, conocía bien a Fidel Castro: había sido su condiscípulo en la facultad de Derecho en La Habana a finales de los años 40 y principios de los 50. Fue luego uno de sus intérpretes en idioma francés, sobre todo durante el viaje de Jean-Paul Sartre y Simone de Beauvoir a Cuba en marzo-abril de 1960 (véase su artículo «El viaje de Sartre», en La Habana 1952-1961. El final de un mundo, el principio de una ilusión, obra colectiva dirigida por el autor de estas líneas, Madrid, Alianza Editorial, 1995) y, desde luego, durante el de Jean Daniel en noviembre de 1963. Más tarde, fue corresponsal en Moscú del diario Revolución, dirigido por Carlos Franqui, en el que escribía también Guillermo Cabrera Infante, ambos futuros exiliados. Luego ejerció de diplomático en París. Al romper con el régimen castrista, escribió varias novelas y ensayos, entre ellos Fidel Castro en rompecabezas, Madrid, Ediciones R, 1963. En sus conversaciones con el escritor cubano Armando Valdés-Zamora, exiliado desde 1994 en París, Juan Arcocha volvía una y otra vez sobre aquel 22 de noviembre de 1963 en Varadero. Fue en ese momento en que constató la duplicidad de Fidel Castro, al oírlo pronunciar elogios sobre Kennedy después de su asesinato cuando, pocos días antes, soltaba los peores insultos sobre él. Aludiendo tal vez a lo que pudo considerar a posteriori como una puesta en escena destinada a engañar a Jean Daniel, concluía Juan Arcocha: «Ese hombre es un monstruo».
[2] No solamente los castristas, por cierto: el expresidente Carlos Prío Socarrás, derrumbado por el golpe de Estado de Fulgencio Batista el 10 de marzo de 1952, también se suicidó en 1977, durante su exilio en Estados Unidos, después de haber anunciado que tenía varias informaciones sobre el asesinato de Kennedy.
[3] La correspondencia entre Fidel Castro y Nikita Kruschov durante la «crisis de los misiles» de octubre-noviembre de 1962 fue dada a conocer el 24 de noviembre de 1990 y publicada simultáneamente en Granma, órgano oficial del Partido comunista de Cuba, y en el diario Le Monde. Castro le había entregado copia de esas cartas a un escritor francés, Jean-Edern Hallier, como prueba de confianza y de consideración. Durante años, Jean-Edern se volvió un propagandista personal suyo, escribiendo un libro poéticamente titulado Conversation au clair de lune (París, Messidor, 1990), en el que relataba su encuentro con Fidel, como era su costumbre, en altas horas de la madrugada, y participando más tarde en un documental a su gloria.
[4] Jacqueline Kennedy negó posteriormente, en sus conversaciones con el historiador Arthur M. Schlesinger, que esos términos pudieran haber sido utilizados por «Jack», como ella llamaba a su esposo, ya que ese lenguaje no le parecía ser el suyo, poniendo incluso en duda el nivel de inglés de Jean Daniel.

© cubaencuentro.com
**********
Notas del Bloguista de Baracutey Cubano

Poco ANTES del asesinato del Presidente Kennedy, producto de información procedente de  la CIA en México, autoridades norteamericanas  buscaban a los renombrados Castristas Emilio Aragonés y Aldo Pedro Margolles y Dueñas por planes de atentado contra el Presidente John F. Kennedy; una fuente plantea que el castrista Quintín Pino Machado también esta involucrado en planes para asesinar a Kennedy y  provocar actos terroristas en los EE.UU., algo  nada descabellado   cuando sabemos que el FBI abortó los planes de Fidel Castro y Ernesto Che Guevara de  llevar a cabo descomunales actos terroristas en New York el Viernes Negro en New York; noticia que fue  publicada en el New York Times. Más datos se pueden hallar envarios posts de este blog; uno de ellos es el titulado Un plan terrorista de Fidel Castro que  erdaderamente le daría un ¨Viernes Negro¨ a New York, publicado  el 13 de abril de 2013. 



 

  Se dice que Jack Ruby vivió en La Habana antes del triunfo revolucionario y tenía un negocio cerca o en La Habana Vieja; se dice también  que Ruby ayudó con armas al Movimiento 26 de Julio en la lucha contra Batista. Eduardo Prida lo vincula con la URSS. El ex general castrista Fabián Escalante Font, Jefe de la Seguridad del Estado durante años,   en la Convención de las Bahamas SOBRE EL ASESINATO DE KENNEDY expresó   que los documentos legales de inmigración de Jack Ruby a Cuba , su viaje y su vida en Cuba antes de 1959 se perdieron por causa  de  la amenaza de los EE.UU. de atacar a Cuba y el traslado de documentos a lugares seguros así como por la desorganización de la gente y el medio ambiente.

La síntesis de lo que se dijo en la Convención de Bahamas donde participó el Gral de División Fabián Escalante Font puede leerse en idioma inglés en


o también en

 *****
Nota del Bloguista de Baracutey Cubano
.
Primeramente debo aclarar algo: John F. Kennedy ganó una de las elecciones mas cerradas y reñidas de todas las elecciones que se han 
celebrado en los Estados Unidos; su adversario derrotado fue  Richard Nixon. 

Si algo hay bien demostrado sobre el asesinato del Presidente Kennedy, es que fue más de un tirador el que disparó contra él: El primer disparo que le impacta a Kennedy le entró por la espalda muy cerca del cuello; eso se puede ver en el video de Zapruder y en la foto de la autopsia. 

En el video el Presidente Kennedy se lleva las manos al cuello, ladea su cabeza hacia Jackie y ella toma su cabeza mirándolo de frente y extrañada al no percatarse de lo que le había sucedido en ese momento a su esposo; al estudiar la foto se puede ver como varias personas del público y del Servicio Secreto miran hacia atrás mirando para el lugar de donde parece que salió ese disparo y quizás otro disparo más que probablemente haya sido el que hirió en una mejilla a James Tague, una persona del público un tanto alejada del lugar, o el que hirió posteriormente al gobernador Conally. 

La seguridad personal del entonces Vicepresidente Lyndon B. Jhonson al encontrarse detrás, y portanto más cerca del lugar de donde salió o salieron esos disparos, reaccionan más rapidamente y hasta abren la puerta del auto para salir y repeler el ataque; la seguridad personal del Presidente por estar más alejada y por el clamor del público no oyó tan claramente ese o esos dos disparos. El segundo disparo que impacta a Kennedy lo impacta de frente en una dirección que un aviador situado en el lugar del Presidente definiría entre la 1 y las 2, esto se infiere por el movimiento de la cabeza al impactar el proyectil ya que esta se movió atrás y a la izquierda, al igual que los fluidos cerebrales y parte de la masa encefálica según se ve en el video; además, si hubiera entrado el proyectil por detrás de la cabeza ¿ dónde está el orificio de salida? ¿ la bala se quedó dentro del cerebro ? ; suponiendo que la bala haya venido de atrás y haya impactado por el lateral derecho de la cabeza saliendo por ese mismo costado acompañando al casquete craneal desprendido, entonces ¿ donde se encontró es bala si es que se encontró ?. 

El gobernador Conally, quién iba en el asiento delante del de Kennedy, es herido por una bala, la llamada " bala mágica" cuyo muy extraño recorrido hace desechar para muchos investigadores la hipótesis inicial de que fue el mismo proyectil que impactó a Kennedy en el cuello. Muchos testigos dicen que oyeron tres disparos pero la radio de un policía motorista había quedado abierta y por los sonidos que fueron grabados, algunos investigadores no descartan que hayan ocurrido 4 disparos, algo imposible hasta para un francotirador experto como lo fue Oswald cuando estuvo en los Marines. La investigación sobre quiénes estaban, o están, detrás del asesinato del Presidente Kennedy no se puede reducir a Lee Harvey Oswald. ¿ para quién o para quienes trabajaba Oswald en esa misión? es algo importante que debemos conocer, pero no lo único; veamos: ¿Oswald llegó a disparar, cual era realmente su misión y el papel asignado en ese complot ?. Oswald según la KGB soviética fue contactado por los servicios secretos de Fidel Castro en 1962; Antonio Veciana, autor o participante de más de un plan fallido para matar a Fidel Castro, afirma que en una entrevista que tuvo en Dallas con un alto oficial de la CIA, David Phillips, y un individuo que se hacia llamar Maurice Bishop, pero conocido por él y por la CIA, poco tiempo antes del Magnicidio, participó Lee Harvey Oswald. ¿ Era Oswald un agente doble? ¿ en caso que fuera agente doble, a quién verdaderamente respondía ? ¿ Quién lo sacrificó como "chivo expiatorio ? ¿ Quiénes fueron los otros tiradores y para quiénes trabajaban o por qué participaron en ese Magnicidio ?.
 
El Presidente Lyndon B. Jhonson, ordenó guardar determinadas evidencias sobre el asesinato de John F. Kennedy hasta el 2013 ¿ Por qué lo hizo ?¿ A quiénes quería proteger ? ¿ Quería proteger al pueblo de los E.U. y al mundo de una posible guerra nuclear ?; tengo la opinión que eso sería poco probable si se le enseñaban a los soviéticos y a la opinión pública internacional las pruebas de que el régimen cubano había sido el autor del Magnicidio. ¿Quería Johnson proteger a las instituciones de Inteligencia norteamericana y a los cubanos que vieron en Kennedy al traidor de Bahía de Cochinos ? ¿ Quería proteger a la comunidad cubana exiliada del rechazo del pueblo norteamericano, en caso de que hubieran cubanos implicados ?¿entre esos implicados habría algún o algunos agentes doble de la Seguridad Cubana ? ¿ Participó la mafia norteamericana ? ¿ que papel desempeñó la mafia en el complot, en caso que haya participado ?

Robert Kennedy fue asesinado cuando era el seguro aspirante para la Presidencia de los Estados Unidos por el Partido Demócrata, ¿ Por qué realmente fue asesinado Robert Kennedy ?

Para conocer más detalles sobre el asesinato de JFK se puede visitar este sitio:
*******

Nota del Bloguista de Baracutey Cubano

Es admitido que el padre de la esposa de Oswald era un alto oficial de la KGB, luego es seguro que Oswald fue investigado profundamente por la KGB y lo más probable después de hacer esa investigación le hayan propuesto trabajar para el KGB; si Oswald aceptó o no eso quedaría por investigar. También es bastante probable que a la esposa soviética la KGB le haya asignado algunas misiones no necesariamente de gran vuelo o que permaneciera ¨dormida¨.  

Otros presuntos tiradores  contra JFK  han sido ubicados en una foto polaroide de Mary Moorman, una testigo: entre esos presuntos tiradores  el llamado ¨hombre insignia¨; Mary Moorman oyó dos disparos seguidos del primero..  Más información en



 

El desertor   de la contrainteligencia cubana Florentino  Azpillaga Lombar (comunista de ¨cuna roja¨)  declaró hace unos años que el día del asesinato de JFK, Fidel Castro les había indicado  que las antenas de la radiocontrainteligencia  estuvieran dirigidas hacia la ciudad de Dallas. En el documental Mi querido Fidel ( My dear Fidel)  sobre Marita Lorenz, una joven amante alemana amante de Fidel Castro en 1959, la ex agente de la CIA y del FBI  vincula de cierta manera  a Frank Sturgis  (años después unos de los plomeros de Watergate) con el  asesinato de JFK.. En el documental alemán Cita con la Muerte del director Huissman  se afirma que el entonces joven oficial de la Seguridad del Estado de Cuba Fabián Escalante Font (posteriormente uno de los jefes de la Seguridad de los Castro)  fue directamente a Dallas, a través de un extraño vuelo a México, y que estaba presente en esa ciudad en el día del magnicidio,   y que después del asesinato  se fue volando  de la ciudad de  Dallas y que de eso el Presidente Johnson tuvo inmediato conocimiento. Quizás Fabián Escalante  estaba contactando a  agentes o a doble agentes  Castristas o verificando ¨in situs¨ el resultado de una operación fraguada por la Seguridad cubana o de algo que la Seguridad Cubana tenía conocimiento a través de sus agentes infiltrados.
*******************

****************
Nota del Bloguista de Baracutey Cubano 

En el libro¨One hell of a Gamble ( The Secret History of the Cuban Missile Crisis) de los investigadores Aleksander Fursenko Timothy Naftali, dos historiadores y exagentes de Inteligencia soviéticos con acceso a los expedientes de la KGB y GPU se dice que desde febrero de 1959, según los archivos abiertos de la KGB y la GPU soviéticas, comenzaron los acercamientos a la Unión Soviética iniciados no por Jorge Risquet, que es la versión oficial trasladándolos a fecha posterior, sino por Emilio Aragonés en México. Para el que no tenga ese libro, puede leer el artículo ¨La crisis de octubre y la verdadera historia del año 1959 a la luz de los archivos secretos de la URSS y de los Estados Unidos ¨ de Miguel Ángel Sánchez en la Revista Encuentro número 10 de otoño 1998, donde se analiza en detalles la más relevante información que da el mencionado libro. Para leer ese artículo haga clik AQUÍ

Una persona que ha accedido a los archivos soviéticos me ha planteado que entre los casi agentes de la KGB en Cuba antes de 1959 se encontraba Emilio Aragonés.

Emilio Aragonés por sus borracheras, o para vigilar al Che, fue enviado a la guerrilla del Che en el Congo al igual que Aldo Pedro Margolles

En LA Division Work File

La División de la CIA para Latinoamérica creó la fuerza de tarea ¨JFK Task Force¨ que durante el tiempo que funcionó la Comisión Church y HSCA fue la fuente de los reportes o comunicados de la CIA donde se informaba la posible complicidad de la tiranía cubana con el magnicidio de John F. Kennedy; algunos reportes tienen su origen en México antes del magnicidio. Muchos de sus informes pueden leerse en:
http://www.maryferrell.org/mffweb/archive

Algunos de ellos son :

NARA Record Number: 104-10308-10146 ALDO PEDRO MARGOLLES Y DUENAS AND EMILIO ARAGONES Y NAVARRO PLOT TO ASSASSINATE THE PRESIDENT OF THE UNITED STATES
Página 1
Página 2
NARA Record Number: 104-10308-10142 CABLE RE ASSASSINATION PLOT OF ALDO PEDRO MARGOLLES Y DUENAS AND EMILIO ARAGONES Y. NAVARRO

Página 1
Página 2

ALDO PEDRO MARGALLES Y DUENAS - SERO LOKOUT

Página 1
Página 2
Página 3

La síntesis de lo que se dijo en la Convención de Bahamas donde participó el Gral de División Fabián Escalante Font puede leerse en idioma inglés en

JFK & The Cuban Connection
Havana's Spies Spill the Beans at Top-Level Conference!
by Dick Russell
High Times - March 1996

o también en

U.S. - Cuban intelligence conference on JFK assassination

Este artículo de Eduardo Prida es sobre lo que NO DIJO Fabián Escalante en esa reunión.

*******************
Nuevas piezas de la conexión de Cuba en el asesinato del Presidente John F. Kennedy

( Fragmento )


Por Eduardo Prida
Ex preso político de la Causa Planificación de Atentado
al Jefe de Estado y Llamado a Rebelión
Licenciado en Psicología 1976
Licenciado en Ciencias Penales 1979
Candidato a Doctor en Psicología Aeronáutica 1990
ex Investigador Agregado
Buró de Investigaciones Científicas
de la Fuerza Aérea de Cuba (1982-1990)

Sobre los puntos que Fabián Escalante negó en la reunión en Bahamas sobre el asunto del asesinato de JFK .

Existen dos fuentes diferentes que afirman que el hoy Gral. Fabián Escalante estaba en Texas en noviembre 23,1963. La información llegó por primera vez de Magaly Gómez y ella me la contó en 1983. "El señor Escelante estuvo en los EE.UU. el 23 de noviembre 1963". Magaly Gómez es la ex esposa del general José Chaviano, de la Guardia de Seguridad de Castro. Ella trabajó como operador de radio de Fidel por mucho tiempo y ella me dijo que ella estaba trabajando bajo las órdenes directas de Fidel Castro. En el momento no le presté mucha atención a lo que me dijo Magaly ya que a veces ella había exagerado su papel, pero ella era realmente Radio Operador de Castro.

(General de División (r) Fabián Escalante Font )

La segunda fuente me dio la información en 2009/2010 en West Palm Beach y Miami. El nombre de la fuente es el Dr. Juan Antonio Blanco de la Academia de Historia de FIU, ex Especialista Principal del Departamento de América y diplomático de Cuba de las Naciones Unidas. En Cuba, trabajó bajo las órdenes del Comandante Manuel Piñeiro Lozada. Él recibió esta información propiamente de Fabián Escalante en conversación privada, quien manifestó que estaba volando en el Golfo de México y debido al mal tiempo el avión necesitó aterrizar en Dallas en los días previos al asesinato de JFK.. Este relato fue hecho para dar algún tipo de justificación de por qué estaba en Texas ese día, Fabián Escalante fue asignado por Fidel Castro para que lo ayudara en el asesinato de JFK.

Otros dos oficiales de alto rango de la Inteligencia cubana aterrizaron alrededor de Texas entre agosto y noviembre de 1963. Según la CIA, sus nombres eran Emilio Aragonés Navarro (201-274644 archivo de la CIA) y Aldo Pedro Margolles Dueñas (207-315161 archivo de la CIA). Ambos tenían la intención de asesinar a JFK. en Texas entre agosto y noviembre de 1963 pues según informe de la CIA ambos, Emilio Aragonés y Aldo Margolles, llegaron a EE.UU. para matar al Presidente. El American Law Enforced puso en alarma a sus tropas desde agosto de 1963 para capturar a esos individuos dentro del territorio de los EE.UU.. The leave evidence to be in USA in el Paso Texas and Dallas, they started the trip to US to Mexico in the Lazaro Cardenas Ranch in Mexico.

Transporte aéreo

El Bristol Britannia 318 de Cubana de Aviación estaba esperando al lado de la calle de rodaje o taxiway en el Aeropuerto de México DF entre el 20 y 23 de noviembre, 1963 con un motor roto como fachada para recoger a los oficiales cubanos después de haber disparado al John F. Kennedy presidente de los EE.UU.. El avión despegó sin autorización de Control de Tráfico Aéreo y mantuvo silencio de radio hasta que aterrizó en San Julián, la base aérea de Pinar del Río. Los nombres de la tripulación son el capitán César Alarcón, copiloto?, el ingeniero de vuelo Sr. Rolando Barros Director de Cubana de Aviación, Hilario Hernándezc onocido como Yayo e Hipólito Villamil Forte también conocido como Polo ambos técnicos de motores. Una avioneta que voló de Dallas a México aterrizó cerca del Britannia para dejar a los cubanos y así evitar la aduana mexicana.

El General Fabián Escalante dio una versión opuesta, en su reunión celebrada en las Bahamas Conversación

Según la fuente Rolando Barros (mi cuñado): Los pasajeros fueron: Emilio Aragonés, Aldo Margolles , Caballo Loco, y Ramón Mercader

Jaime Rubenstein en Cuba y Jack Ruby en EE.UU.

Jaime Rubinstein / Jacob León Rubenstein en Cuba y en EE.UU. Jack Ruby , esos nombres fueron usados por la misma persona según Roberto Bergman su sobrino . El Sr. Ruby tenía antepasados judíos soviéticos que fueron héroes de la Fortaleza de Brest, el primer lugar atacado por tropas del Ejército alemán en agosto de 1941. He escaneado las fotografías de su padre en el libro soviético llamado Los Héroes de la Fortaleza de Brest Mir Editorial URSS escrito por Sergei Smirnov, y recuerdo que en el centro del libro hay un montón de fotos de los militares soviéticos que murieron luchando contra las tropas alemanas. Yo he escaneado estas imágenes para el Sr. Roberto Bergman en West Palm Beach hace algunos años para él tener esas imágenes en un álbum de fotos familiares. El antepasado soviético y su sobrino Roberto Bergman (EE.UU. / Cuba Ciudadanía) Residente en Cuba dieron dos estados ocupacionales posibles: Hotel Capri (Dealer) y Propietario de negocio de Cafetería .

( Jack Ruby quien era bien conocido en la esquina de las calles Obispo y Bernaza en La Habana y quien para el autor de este artículo era un agente soviético que le proporcionaba armas a las tropas Castristas; nota del Bloguista)

Fabián Escalante dijo en la Convención de las Bahamas que los documentos legales de inmigración de Jack Ruby, su viaje y su vida en Cuba antes de 1959 se perdieron debido a la amenaza de los EE.UU. de atacar a Cuba y el traslado de documentos a lugares seguros así como por la desorganización de la gente y el medio ambiente.

.KGB/G-2

El Mayor Torres Menier, oficial de alto rango de la Inteligencia cubana, afirmó que Harvey Lee Oswald y Jack Ruby se reunieron con fundadores de la Inteligencia cubana del G-2 en la Academia de la KGB en Minsk, URSS entre 1960 y 1961, entre ellos se encontraban el Comandante Ramiro Valdés Menéndez, el Capitán José Abrantes, Abelardo Colomé Ibarra, y otros. Harvey Oswald tuvo una muy estrecha relación con esos cubanos en la Academia de Inteligencia. La KGB tranfirió el expediente de Lee Harvey Oswald para Cuba al Comandante Ramiro Valdés, jefe del Ministerio del Interior en 1962 según afirma la fuente Torres Menier.

Dos días antes y quince días después del asesinato de JFK la Fuerza Aérea Cubana estuvo en alerta alta (testigo Eduardo Prida UM 1779 Escuadrón Interceptor Mig 19 ( técnico de Motor y Fuselaje en ese momento: 1963)

MEMORANDUM CIA :OSWALD CONTACTS WITH CUBAN AND SOVIET EMBASSIES, MEXICO CITY, DURING THE PERIOD 27 SEPTEMBER 1963 TO 1 OCTOBER 1963 (NARA Record 104-10307-10046

Los elementos sobre la conspiración de la URSS y Cuba en la acción en contra de JFK podían ser desviados hacia elementos ultraconservadores que incluyen a la CIA, a la mafia y al exilio cubano, de ahí que hayan sido pocas veces puesta en la mesa la conspiración entre Cuba y la URSS.

( Fidel Castro, Nikita Jrushov y Emilio Aragonés Navarro )

Esta nueva evidencia daría vida a la idea de que "realmente la coordinación de la Operación estaban en manos del general Fabián Escalante, con el apoyo de Emilio Aragonés y de Aldo Margolles".

El plan de usar un asesino fanático como Lee Harvey Oswald y un ¨limpiador ¨como Jack Ruby para cortar los caminos en una investigación pondrían a la URSS y a Cuba muy lejos del hecho. Ese es el método soviético de ¨modificación de la salud ¨ aplicado a Eddy Gaitán en Colombia y a Iván Kirov en Leningrado, etc..

Probablemente para el Analista de EE.UU. es difícil entender la motivación o leiv motiv de esta operación. En mi opinión hay diferentes elementos para que Fidel Castro tuviera la idea de hacer una operación como esta de alto riesgo pero que le daría un saldo político positivo pero buscando la manera de salir de ella. Veamos.
.
0 .- Mostrar a los ojos de Moscú que él, Castro, tenía la decisión de destruir cualquier cosa en los EE.UU.. Hay que recordar que esa era la razón principal de la URSS respecto a los EE.UU. con su inversión de recursos económicos y militares

1 .- La venganza de Castro a la intención de Robert Kennedy de matarlo, por lo que Castro probablemente recibió esa sensible información mediante agentes cubanos o soviéticos ubicados muy cerca del Presidente de los EE.UU.. Edgar Hoover, jefe del FBI, aconsejó al hermano del Presidente Kennedy hermano acerca de sus relaciones con Marilyn Monroe y otros agentes comunistas.

2.-Según el modo comunista de pensar en temas políticos y de guerra, tenemos que tener en cuenta lo que ellos piensan y es que todo el tiempo ellos, los comunistas, están repitiendo que cualquier acción contra los EE.UU. es muy bienvenida . Para ellos una acción como esa puede destruir el mito de la invencibilidad de las fuerzas imperialistas de EE.UU; ese hecho provocó en el país una baja en el sentimiento patriótico y de ética; en cambio, para los enemigos de los EE.UU. en el mundo (los pueblos con ninguna simpatía por los EE.UU.), ese hecho fue un hecho feliz. Dentro de la URSS, los países satélites y Cuba, corrieron el rumor, usando los medios masivos de comunicación, dos versiones favorables al Comunismo: La versión de la conspiración de la CIA es para mostrar la corrupción dentro del Poder de la CIA, mientras que la versión que implica al Exilio cubano apunta a crear mala reputación en la sociedad norteamericana sobre las malas decisiones del gobierno de los EE.UU. a la hora de escoger a las personas y pueblos que debe ayudar y su error a la hora de escoger a sus aliados. Esta línea de pensamiento se ha utilizado para ponerle ponerle fin al Poder de la CIA mediante un montón de medidas legislativas y dejar a los EE.UU. desarmados y sin fuerza de inteligencia ejecutiva.

3.-Dentro de la Fuerzas Armadas de Cuba y de la URSS, así como en el Partido Comunista de la Unión Soviética, PCUS, y el Partido Unido de la Revolución Socialista de Cuba, PURSC, miraron con cierta simpatía que el Presidente de los EE.UU. fuera asesinado por la propia CIA, la Mafia o por calificados miembros de las fuerzas armadas cubanas.

4.-Es probable que se haya estructurado un Plan Maestro para obtener pruebas contra el Partido Republicano, la CIA y otras fuerzas patrióticas.
5.-El asesinato de JFK fue probablemente el primer paso para atarle las manos a la CIA .

Información adicional:


El piloto de la avioneta en que se trasladó el personal cubano de Dallas a México es conocido por "Crazy Horse" quien murió en la guerra de Angola como Jefe del Regimiento de Helicópteros Mi-17; su rango era el Coronel. No sé su verdadero nombre; todo el mundo lo conocía con el alias de Caballo Loco.

Referencia:

Emilio Aragonés fue capitán, pero su estatus era muy alto dentro del gobierno y de la estructura del Partido dentro de las Fuerzas Armadas, hasta el punto que representó a a Cuba en la Cumbre con el líder soviético en 1962 cuando la Crisis de los Misiles. Aldo Margolles fue oficial de la Contrainteligencia, C / I , en la guerra del Escambray , Cienfuegos . entre los años 1960-63; también, después de la Operación de JFK , fue con Ernesto Guevara a crear un frente de guerra de guerrillas en las selvas del Congo, lo cual fracasó (1965) Después trabajó como Vice Ministro del Interior (atendiendo la policía, sistema penitenciario y el departamento de incendio). Aldo Pedro Margolles está jubilado como primer vicepresidente del Ministerio de la Pesca, lo cual ejerció durante 24 años consecutivos.

Nota:   lo que seguía fue eliminado por el bloguista a petición del autor del artículo, el Sr.  Prida. Este artículo fue publicado en el año 2010 por Baracutey Cubano)
*************
Nota del bloguista de Baracutey Cubano

En  una emisión de  A Mano Limpia,  un programa televisivo del Canal 41 de Miami,  del año 2006  el conductor Oscar Haza expresó que la nota de la KGB sobre Lee Harvey Oswald  fue revisada por Abelardo Colomé Ibarra (actual ministro del MININT)  y reenviada al entonces Ministro del Interior Ramiro Valdés. 
Un boricua en en la trama del caso Kennedy

 ******
Antulio Ramírez Ortiz cuenta que se quitó las medias y se las puso de guantes para no dejar huellas mientras esculcaba el archivador de los servicios de inteligencia de La Habana (G2), donde trabajaba como cocinero y limpiador de armas.
*******
Por Gerardo Reyes
19/01/2006
(Antulio Ramírez Ortiz)
Quería saber cómo había sido fichado por sus superiores considerando que él era un caso especial: puertorriqueño, secuestrador de un avión, veterano del ejército de Estados Unidos en la guerra de Corea.

Al no encontrar su nombre bajo la letra R, intentó por la O, y allí, recuerda, encontró un expediente que decía Oswaldo-Kennedy y contenía una foto de Lee Harvey Oswald, el asesino del presidente John F. Kennedy. También vio una recomendación de la KGB, la agencia de espionaje de la Unión Soviética.

(Lee Harvey Oswald y su esposa soviética, hija de un Coronel de la KGB. Fotos y comentarios añadidos por el bloguista de Baracutey Cubano)
''La KGB nos ha recomendado este individuo. No presionar mucho. El es un norteamericano, casado con una agente de un organismo soviético que tiene órdenes de ir y residir en Estados Unidos. Oswald es un aventurero emocional'', leyó Rodríguez, según sus recuerdos. ``Nuestra embajada tiene órdenes de ponerse en contacto con él. Hay que tener cuidado''.
Así, sin proponérselo, este electricista boricua que ya había pasado a la historia por ser el primer secuestrador de un avión a Cuba, se coló también en el guión inconcluso y de reestrenos sin fin de la muerte del presidente Kennedy.
Al momento de fisgonear en los archivos, Kennedy estaba vivo y peleando contra quien consideraba uno de sus peores enemigos: Fidel Castro.

 (Lee Harvey Oswald en Cuba en el año 1959)

Ramírez sostiene en un inédito libro de memorias, cuyo contenido ha sido conocido por El Nuevo Herald, que el gobierno suizo hubiera podido evitar la tragedia de haber prestado atención a las notas que él envió a la embajada de La Habana con los resultados de su incursión en los archivos del G2.

El nombre de Ramírez ha salido a relucir a raíz de un documental del productor de cine alemán Wilfried Huismann, en el cual se ofrecen nuevos indicios para reforzar la hipótesis de que la muerte del presidente estadounidense fue una operación del gobierno cubano en represalia por los intentos de asesinato contra Castro por parte de Estados Unidos.
******
Date: May 1, 1961
Flight Info: National Airlines Flight 337 from Miami to Key West.
The Story: Flying under the pseudonym “Elpirata Cofresi,” an apparent allusion to an infamous Puerto Rican pirate, Ortiz commandeered the plane by holding a steak knife to the pilot’s throat. He explained that Rafael Trujillo, the long-ruling dictator of the Dominican Republic, had offered him $100,000 to assassinate Fidel Castro. He wished to go to Havana to warn the Cuban leader about his Caribbean rival’s treachery. “If I don’t see Havana in 30 minutes, we all die,” he warned the pilot. No American plane had ever been hijacked before, so Cuban air traffic controllers were mightily confused when they learned that a National Airlines plane was approaching. They initially threatened to blast the aircraft out of the sky, but eventually relented and let it land at a military base outside Havana. Cuban soldiers hustled away Ortiz and his 85 pounds of checked luggage.

The Upshot: Ortiz was initially granted political asylum in Cuba. However, after the Cuban Missile Crisis of 1962, he soured on Fidel Castro. He tried to escape the country and was imprisoned for six years. He finally managed to return to the United States via Jamaica in 1975. The following year, he was sentenced to 20 years in prison. While serving his sentence, he was interviewed by Congressional investigators who were looking into the assassination of President John F. Kennedy; Ortiz claimed that he had briefly worked for Cuba’s secret police during his time in exile, and had information that Lee Harvey Oswald was a Cuban agent.

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , ,


Para seguir leyendo hacer click aqui­ ...