Es un blog diario digital conformado con los artículos, opiniones, ensayos, etc. del Catedrático universitario Lic. Pedro Pablo Arencibia Cardoso sobre diferentes temáticas de la problemática cubana, actual e histórica, así como por noticias y artículos de otros autores que se consideran de gran interés para profundizar en la realidad cubana.
sábado, julio 18, 2026
Ranfis El Matarrelatos: LA MUERTE DE UN PSICÓPATA: LA VERDADERA HISTORIA DEL "GENERAL" WILLIAM GÁLVEZ QUE LA DICTADURA NO TE CONTO
LA MUERTE DE UN PSICÓPATA: LA VERDADERA HISTORIA DEL "GENERAL" WILLIAM GÁLVEZ QUE LA DICTADURA NO TE CONTÓ
Por Ranfis El Matarrelatos
17 de julio, 2026
Ayer se fue del parque el general de brigada William Gálvez. Ya el Granma y el Noticiero Nacional le dedicaron homenajes y seguro lo pintarán como un "héroe intachable de la Revolución".
Mentiraaaaaa.
William Gálvez no fue un héroe. Fue un cobarde que abandonaba a sus heridos, un infiltrado marxista y, sobre todo, un sádico que disfrutaba humillando a niños antes de fusilarlos.
Hoy en #ElMatarrelatos no dejamos que el Cártel de Birán reescriba la historia. Aquí están las CLAVES del #DatoMataRelato que desnudan quién era realmente este monstruo:
🕵️♂️1. LA RATA INFILTRADA dentro del 26 de Julio
A Gálvez nos lo venden como un "rebelde", pero su verdadera lealtad siempre fue hacia Moscú. En 1959, el heroico comandante Pedro Díaz Lanz testificó ante el Congreso de EE.UU. y lo denunció con nombre y apellido: William Gálvez era un comunista infiltrado dentro del Movimiento 26 de Julio y el gobierno revolucionario.
🏃♂️ 2. EL COBARDE QUE ABANDONÓ A SU COMPAÑERO
Según el exguerrillero Benigno (Dariel Alarcón Ramírez) el gran "mito" de Gálvez cuando llegó a la Sierra Maestra en 1958 fue que él ajustició al coronel Fermin Cowley.
¡Falsoooo!
El verdadero autor del atentado fue Carlos Borjas.
¿Qué hizo el "valiente" Gálvez? Según Benigno, abandonó a Borjas para salvar su propio pellejo y huyó a la Sierra Maestra para robarse el mérito. Pero el karma es implacable: Borjas sobrevivió, llegó a la Sierra y contó la verdad. Gálvez fue apresado por sus propios compañeros. Fidel y Camilo Cienfuegos solo le dieron el cargo de "Auditor" (juez) porque había estudiado dos años de Derecho y, cito textualmente a Benigno: "Nadie quería combatir bajo sus órdenes". Nadie respeta a un cobarde.
🩸 3. EL FUSILAMIENTO DEL NIÑO Y EL SADISMO EN SU MÁXIMA EXPRESIÓN
El episodio más oscuro y repugnante de su vida ocurrió el 20 de agosto de 1958. Un guajirito de la columna, valiente pero analfabeto, robó una lata de leche condensada y tres tabacos. Fidel Castro, con su habitual frialdad sociópata, ordenó:
"Hay que fusilarlo para dar un escarmiento".
Como Auditor, Gálvez fue el encargado del juicio. Benigno relata con horror que Gálvez convirtió aquello en un circo sádico. Leyó la acusación riéndose, burlándose y humillando al niño frente a todos.
"Se sentía alimentarse con lo que le iba a suceder al chico... sádicamente iba haciendo los preparativos para el fusilamiento como si de una fiesta se tratara".
Mientras el niño demostraba una hombría gigante (le regaló su gorra a Benigno antes de morir diciendo "Toma, a mí me van a fusilar a las cuatro y tú no tienes gorra"), a Camilo Cienfuegos y al resto de los guerrilleros se les revolvió el estómago.
Camilo y Benigno se escondieron detrás de un árbol y se taparon los oídos para no ver ni escuchar el crimen. Gálvez, en cambio, se deleitaba con la sangre.
📸 4. LA FOTO DEL PULITZER, EL VIDEO DEL JUICIO Y "PEPE CALIENTE"
La crueldad de Gálvez no se quedó en la Sierra; bajó con él a las ciudades.
En enero de 1959, durante la ocupación de Matanzas por las hordas castristas, Gálvez fue nombrado jefe del Ejército Rebelde allí. Haciéndole la competencia en el tema de la "fusiladera" al propio Che Guevara, montó un circo romano para fusilar a un ex cabo del ejército llamado José Rodríguez, alias "Pepe Caliente".
El fotógrafo estadounidense de origen español Andrew López (quien ganó el Premio Pulitzer de 1960) documentó el horror de la ejecución, pero la evidencia de este circo no se limita a esa icónica foto.
¡Tengo el video de ese juicio!
En el metraje histórico se ve claramente al sádico Gálvez escupiendo acusaciones (fotos de la derecha).
Pero hay un fragmento escalofriante: se ve a Pepe Caliente sentado en el suelo, con un fusil atravesado por debajo de sus piernas, mientars se ve a Gálvez "ayudándolo" a hacer un "amarre" con sus antebrazos y piernas, imitando la terrible tortura del "Cepo de Campaña".
Al ver la grabación, es imposible distinguir si el psicópata de Gálvez lo estaba obligando a amarrarse así para torturarlo físicamente en medio del "tribunal", o si era una humillante demostración forzada de una supuesta tortura que acusaban a Pepe de haber aplicado.
Según el sacerdote Domingo Lorenzo, que aparece en la foto de la izquierda (más tarde Premio Pulitzer) dándole la bendición al condenado de rodillas, la farsa duró dos horas, pero "entre aquella gritería ni se oían los cargos que le hacían".
La sentencia duró menos de un minuto. El sádico Gálvez ordenó que la ejecución fuera en ese mismo momento, pero la postergó al día siguiente porque había "muchas mujeres" presentes.
Desesperado por borrar las pruebas, mandó a requisar los negativos a los fotógrafos mientras le gritaba a López que dejara de tomar fotos.
"Yo estaba allí de pie discutiendo con él, y en el fondo podía ver a ocho o nueve barbudos esperando que todo esto terminara para poder seguir con sus asuntos y dispararle a este tipo", relató López. Astutamente, el fotógrafo le entregó un rollo falso y confesó:
"Me quedé con el que tenía a Pepe".
🤡 5. EL DESASTRE EN ANGOLA Y EL "HISTORIADOR" DE MENTIRAS
El karma volvió a alcanzarlo en África.
Según Benigno, a pesar de ostentar grados de General, Gálvez fue degradado en dos oportunidades. En la guerra de Angola fue arrestado por cometer barbaridades tácticas e incompetencias criminales que le costaron la vida a varios oficiales cubanos.
El régimen lo mandó de vuelta a Cuba, lo sentaron en un sofá con su grado de "General de pijama", y pasó sus últimas décadas escribiendo libros de historia.
Benigno lo remata así: "Es extremadamente mentiroso y se carga con victorias en las que nunca ha estado ni a diez kilómetros de ellas".
CODA
La muerte de William Gálvez no es la partida de un prócer, es el descenso a los infiernos de un psicópata que encarnó todo lo podrido de la Revolución Cubana.
Cobarde, mentiroso y, por encima de todo, un sádico que saboreó el fusilamiento de un niño campesino por una simple lata de leche y que ordenó masacres en juicios sumarios como el de Pepe Caliente. Ojalá que en su último suspiro haya recordado los rostros de aquellos a los que les arrebató la vida burlándose. Roma paga a los traidores, pero la historia no perdona a los asesinos.
¡COMPÁRTELO! No dejes que la dictadura lo entierre como un héroe. Difunde la verdad.
Fuentes: Memorias de Dariel Alarcón Ramírez "Benigno" / Archivos del Premio Pulitzer (Andrew López, 1960).
He leido que quien asesinó a Fermin Cowley Gallegos (principal responsable del asesinato de los expedicionarios del yate Corinthya, pertenecientes a la Organizaci'on Auténtica, OA, y de las Pascuas Sangrientas de 1957) fue Carlos BORJAS.
William Gálvez se destacó mucho por su prepotencia y borracheras.
miembro de la guerrilla del Che Guevara en Bolivia jueves 1 de marzo del 2007
El 20 de agosto de 1958, a mí me sucedió un hecho que me impresionó sobremanera. Tenía un ayudante. Un campesino muy valiente, diecisiete años, pero que cometió la falta de sustraer de una mochila una lata de leche condensada y tres tabacos. Se le celebró un juicio, pues ya en aquellos momentos se había constituido en el Ejército Rebelde una Auditoría. En nuestra columna el auditor lo era el entonces capitán William Gálvez.
A ese niño lo condenaron a muerte. Era un chico muy valiente. Un hijo de campesinos que al igual que yo no sabía ni leer ni escribir, tampoco entendía bien porque estaba ayudando a Fidel, pero sí era fiel a la causa. Era el hijo único de dos campesinos, que le habían pedido a Camilo que lo cuidara.
Desde aquel momento William Gálvez empezó a caernos extremadamente mal. Había celebrado el juicio de una forma muy sádica. Cuando dio lectura al acta de acusación, lo hizo en forma burlona, riéndose irónicamente, humillando al chico delante de todos.
A pesar de ser hoy general de Brigada la historia de William Gálvez no es muy brillante que se diga. Ėl se incorporó al ejército rebelde jactándose de haber ajusticiado al Coronel del ejército de Batista Fermín Cowley, cuando quien realizó el atentado verdaderamente fue el capitán Carlos Borges, que Gálvez abandonó herido después de esa operación, seguro de que el ejército mataría Carlos Borges. Pero un día, Carlos Borges, al que se creía muerto apareció por la Sierra y se supo la verdadera historia del atentado. William Gálvez fue hecho prisionero, pero sin hacérsele juicio, pues todavía no existía la Auditoría. No le quitaron el grado de Capitán, pues decían que se lo había dado Frank País. Encontrándose prisionero en la Sierra, le rogó a Camilo que lo incorporara a su columna. Y ocupó el cargo de la Auditoría, porque estaba en el segundo año de derecho, como una manera de darle una actividad porque nadie quería combatir bajo sus órdenes.
Al chico se le celebró el juicio en el Campamento de la Columna 2, pero era necesario mandar un mensaje al Estado Mayor, para que Fidel lo aprobara, y lo que nos sorprendió grandemente es que, cuando se encontraban alrededor de un cajón jugando barajas, precisamente Camilo jugando de compañero con el chico, llegó el mensaje de Fidel….Camilo de una forma fría, le dijo al chico mirándole a la cara: “a las cuatro de la tarde te vamos a fusilar. Fidel lo ha aprobado”.
Nos miramos creyendo que aquello era una broma de Camilo, pero después me di cuenta de que Camilo se había quedado blanco. El chico con una sangre más fría todavía que la de Camilo, siguió jugando y dijo: “está bien”.
Como yo había perdido mi gorra en el combate de El Jobal, el chico sacó la suya y de dijo: “ Toma, Lalito”- ¿ Y para qué me das la gorra?- “A mi me van a fusilar a las cuatro y tú no tienes gorra”.
Estaba en los diecisiete años. Oyéndolo me amargué, pero no lo creí. Seguí pensando que no era posible. ¿ Cómo quitarle la vida a un amigo, a un compañero,. A un hombre tan valiente como era el chico? Que no se tomara en cuenta que era un menor de edad y que habían sido sus padres quienes lo habían confiado al ejército rebelde, precisamente para que no cayera en manos del ejército de Batista. Cuando llegaron las cuatro de la tarde, yo seguía sin creer que tal orden, dictada por Fidel: fusilarlo para dar un ejemplo a la Columna 2 y a los otros invasores. se ejecutara…..
Pero entonces lo amarraron a un árbol, mientras que el señor William Gálvez iba haciendo sádicamente los preparativos para el fusilamiento como si de una fiesta se tratara. (De su libro: “Memorias de un Soldado Cubano”)
(Publicado en le edición del jueves 1 de marzo del 2007) ************
Tomado de https://www.youtube.com Published on Nov 6, 2014 Dariel Alarcón Ramírez, «Benigno» (n. en 1939 en Manzanillo, Cuba), es un militar cubano que luchó en la Revolución Cubana, y luego a las órdenes del Che Guevara en el Congo y Bolivia donde fue uno de los tres cubanos sobrevivientes. Alcanzó el grado de Capitán del ejército cubano. En 1994 se exilió en París. En 1997 publicó el libro «Memorias de un soldado cubano».En 2006 publicó el libro «Benigno: dernier compagnon du Che» con Christophe Dimitri Reveille.
Se le conoce por coronel Benigno, el apóstol del Che. Luchó con el comandante Guevara en África. Fue su preferido entre el exiguo batallón que Fidel Castro envió a Bolivia: 49 guerrilleros iluminados para aliviar la presión norteamericana sobre Cuba. Sobrevivió, como por milagro, sobrevivieron él y cuatro más. Y escuchó a escasos metros los disparos que dieron muerte al Che.
Regresó como héroe a La Habana. Y como figura nacional vivió Benigno, hasta que el castrismo le defraudó sin remedio. Después de atar cabos y madejas, desde su refugio político en París, Benigno denuncia que "Fidel acordó con la Unión Soviética y con el Partido Comunista boliviano enviar al Che a morir a la selva de Bolivia. La desaparición del Che fue un alivio para muchos". Lo cuenta en Memorias de un soldados cubano, que publica Tusquets. Su acusación tiene mil indicios, pero sólo una prueba: la guerrilla debía encontrarse en la selva con el líder comunista boliviano, Mario Monje, para recibir el apoyo de su partido y sus juventudes. Pero en esa misma fecha, Monje fue requerido en Bulgaria por las autoridades soviéticas y, a continuación, en La Habana, por Fidel. El apoyo nunca llegó.
Video de la Conferencia de Prensa donde EE.UU. presenta cargos contra Raúl Castro Ruz por derribo de avionetas civiles desarmadas en aguas internacionales en las que se encontraban 3 ciudadanos norteamericanos y un residente permanente
EEUU PRESENTA CARGOS CONTRA RAÚL CASTRO POR DERRIBO DE AVIONETAS DE HERMANOS AL RESCATE
Se reabre investigación formal en EE. UU. contra Raúl Castro por derribo de avionetas de Hermanos al Rescate en 1996.
Por ADNCUBA
Creado: May 20, 2026
En una conferencia de prensa este 20 de mayo en Miami, participaron el fiscal general interino de EE . UU. Todd Blanche; el fiscal general de Florida, James Uthmeier; el director del FBI Christopher G. Raia; el fiscal estadounidense Jason A. Reding Quiñones; y la senadora Ashley Moody.
Castro habría ordenado a un caza MiG cubano que atacara y destruyera dos aeronaves civiles de Hermanos al Rescate sobre aguas internacionales, lo que provocó la muerte de cuatro personas.
Durante el ataque fallecieron Armando Alejandre Jr., Carlos A. Costa, Mario M. de la Peña y Pablo Morales, tres ciudadanos estadounidenses y un residente permanente legal.
Otros imputados en el caso son Lorenzo Alberto Pérez-Pérez, Emilio José Palacio Blanco, José Fidel Gual Barzaga y Luis Raúl González-Pardo Rodríguez.
Noticia en desarrollo.
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NTN24
22 de mayo, 2026
Dimite jefa de inteligencia de EEUU en plena presión a Cuba: embajada publica un conteo regresivo
De cómo el Coronel Fulgencio Batista intentó salvarle la vida a Antonio Guiteras Holmes alertándole. Antonio Guiteras y el comunista venezolano Carlos Aponte murieron en combate, no asesinados
Ignacio Galíndez era un amigo común de Fulgencio Batista y de Antonio Guiteras Holmes; he leido en alguna parte que Galíndez había pertenecido a La Joven Cuba, organización guiterista terrorista que sucedió a la también organización terrorista TNT, organización terrorista cuyas siglas corresponden a la sustancia explosiva TriNitroTolueno. En Ecured, la wikipedia oficialista Castristam se edulcora u omite las acciones terroristas de La Joven Cuba.
(La transcripción del texto del artículo de la revista Bohemia es de Pedro Pablo Arencibia Cardoso, fundador y editor del blog Baracutey Cubano)
(Foto añadida al artículo por el Bloguista de Baracutey Cubano)
Por Jorge Quintana
ARTÍCULO CUARTO
Tal vez a nuestros lectores les parezca que alteramos un poco el orden de esta serie de artículos. Y así es en efecto. Disculpemos ello en homenaje a lo sensacional que un buen periodista busca siempre en toda información.
La entrevista que el día 6 de mayo de 1935 hubieron de sostener el doctor Antonio Guiteras y el entonces teniente coronel Ignacio Galíndez es sin duda alguna, un tema sensacional.
Cuando se habla con los hombres y mujeres que fueron hechos prisioneros en ¨El Morrillo¨, ninguno soslaya la conversación del señor Galíndez en presencia de ellos y de los altos oficiales del Ejército y la Marina que le acompañaban, con el señor Muñoa, en la que le mencionó esta entrevista - en la que Muñoa era testigo presencial- y que todos conocían por referencias. Cuando se investigan estos hechos y se habla con todos los que en una forma u otra intervinieron en la preparación de la salida del doctor Guiteras por ¨El Morrillo¨, la alusión a esta entrevista es constante. Guiteras habló de ella con casi todos, contándoles sus impresiones. De ahí que venga a resultar, en el curso de estas investigaciones, la entrevista entre el doctor Guiteras y Galíndez un tema de extraordinaria importancia. Y la misma habrá de subrayarse con más énfasis, cuando advirtamos que el único de los participantes en la misma que queda vivo es el señor Galíndez. Los demás – Guiteras, Casariego y Muñoa – están ya muertos. Su versión, tiene, pues, un valor indiscutible.
(Teniente Coronel Ignacio Galíndez)
Con la esperanza de obtener esa versión nos dirigimos en una carta al señor Ignacio Galíndez, que hoy reside en México. A fin de obviar dificultades le sometimos un cuestionario en el que incluimos cinco preguntas fundamentales sobre esa entrevista. El señor Galíndez, con una amabilidad que pone muy en alto su proverbial caballerosidad -no sin razón Antonio Guiteras le llamaba en aquellos días del Gobierno Revolucionario del Dr. Grau San Martín, ¨el diplomático¨- nos respondió solicito. Ofreceremos, pues, a nuestros lectores el cuestionario sometido por nosotros al general Ignacio Galíndez y las respuestas que él mismo ofrece. Hemos preferido ofrecerlo en ésta, su forma original, para que no pierdan su natural interés tanto las interrogaciones como las contestaciones que a las mismas ha dado nuestro interviuvado a distancia, el señor Galíndez.
- ¿Dónde celebró usted la entrevista con el doctor Guiteras? ¿La fecha del 7 de mayo de 1935 es correcta?
- Un buen revolucionario - que no es precisamente el Dr. Santiago Álvarez, como usted sospecha - conocido del doctor Guiteras y mío me hizo saber el día seis de mayo de 1935 que éste deseaba sostener una entrevista conmigo. Recuerdo que en aquellos días el doctor Guiteras permanecía oculto en la casa del doctor José B. del Cueto. Acepté, sometiéndome a las condiciones que se me imponían de que fuera solo, vestido de paisano y sin armas.
A la una de la tarde del día 7 de mayo de 1935 llegué al lugar de la cita, altos, de la calle de Industria número 5, lugar donde residía una joven llamada Mary Trinchería. Allí me esperaba el Sr. Miguel Muñoa Selva, que dijo tener instrucciones para llevarme al lugar de la reunión. Tras de una pequeña espera y varias llamadas telefónicas del Sr. Muñoa llegaron a ese lugar el Dr. Antonio Guiteras y el Sr. Juan Antonio Casariego. Ninguno ocultaba su identidad. Guiteras usaba solamente unos espejuelos ahumados. Ambos llevaban armas ocultas entre periódicos.
Tras los abrazos de salutación nos encaminamos a una habitación de otro piso superior de la casa y una vez dentro, yo me senté en una silla, mientras Guiteras y Casariego lo hacían al borde de una cama. Muñoa Selva permanecía de guardia a la puerta de la habitación y el revolucionario que se encargó de establecer el contacto, bajó a la calle a vigilar.
De manera que la entrevista tuvo efecto en Industria No. 5, altos, y la fecha fué la del 7 de mayo de 1935 a la una de la tarde.
- ¿Usted celebró esa entrevista con el conocimiento y la autorización del entonces Jefe del Ejército coronel Fulgencio Batista?
- Teniendo en cuenta la situación en que se encontraba el doctor Guiteras, yo estimé oportuno pedir autorización a mi jefe el coronel Batista, quien no solamente la autorizó, sino que creyó ver en la misma la posibilidad de un acuerdo entre él y el doctor Guiteras, lo cual hubiera trascendido en un extraordinario beneficio para la patria y su desenvolvimiento dentro del plano revolucionario. El coronel Batista me hizo saber que tenía conocimiento de la salida del río Almendares de un yate que sería el encargado de recoger al doctor Guiteras y sus acompañantes en un punto de la costa Norte, autorizándome para que se lo hiciese saber así, a fin de que éste se convenciera del conocimiento de sus intenciones.
- ¿Es cierto que usted le propuso al doctor Guiteras que desistiera de embarcarse, asegurándole que el Estado Mayor del Ejército tenía noticias de todos sus pasos en ese sentido?
- Es muy cierto. Después de tratar varios asuntos de los que le hablo más adelante, le dije lo que me había comunicado el coronel Batista, a lo cual me respondió Guiteras que nada de eso se podía creer, porque era su propósito no embarcarse de ninguna manera.
- ¿Usted le propuso al Dr. Guiteras llegar a un entendimiento para derrocar el gobierno de Mendieta, con el que, en esos días, tenían los líderes militares algunas dificultades y compartir el poder con los revolucionarios, lo cual no se llegó a acordar?
- En la entrevista se habló casi durante dos horas de la situación que imperaba en la República. Yo propuse un entendimiento entre el doctor Guiteras y el Jefe del Ejército, para que una vez puestos de acuerdo ambos tomar las medidas necesarias a fin de que el Gobierno se encauzara dentro de un plano revolucionario. No se habló de si el alcance de esas medidas llegaría a incluir el derrocamiento del Presidente Mendieta. Lo que sí aseguré al doctor Guiteras, poniendo mi vida como garantía, el cumplimiento por el Ejército de los acuerdos que se tomaran. El Dr. Guiteras manifestó no aceptar el plan propuesto, pero sí estuvo acorde en cuanto a celebrar nuevas entrevistas al objeto de llegar a un entendimiento. Otras varias proposiciones tuvieron el mismo resultado
- ¿Es cierto que ante la negativa del doctor Guiteras de llegar a un entendimiento con los líderes militares, usted le aconsejó finalmente que no se embarcara por Matanzas porque estaba entregado?
- Al despedirme del doctor Guiteras, después de haber rechazado éste, como anteriormente le dije todas las proposiciones, le comuniqué todo lo que el coronel Batista me había informado en relación con las noticias de su salida. El doctor Guiteras me respondió: - ¨Puedes estar seguro que no me embarqué y pronto te avisaré para volvernos a reunir¨. ¨Te creo, le respondí, y espero tu aviso, pero si cambias de idea te ruego cambies también de embarque por si acaso; recuerda que a mayor precaución mayor seguridad¨
Tras algunos comentarios más sin importancia, de acuerdo en volvernos a ver y después de tomar algunas medidas de seguridad, salieron el doctor Guiteras acompañado de Casariego y Muñoa. De acuerdo a lo pactado yo lo hice diez minutos después con el revolucionario que había concertado la entrevista y me acompañaba en esa ocasión.
(El Secretario de Gobernación y de Guerra y Marina Antonio Guiteras Holmes y el Jefe del Ejército Coronel Fulgencio Batista Zaldivar durante el mal llamado ¨gobierno de los 100 días¨; gobierno inconstitucional que no fue elegido por el pueblo, que al no adoptar una constitución que limitara los derechos y los deberes del Gobierno y del pueblo, trajo al país gran inestabilidad y enfrentamientos armados algunos de los cuales pueden leerse en este blog. Fotos y comentarios añadidas por el Bloguista del blog Baracutey Cubano)
El coronel Batista tuvo conocimiento aquella misma tarde del desenvolvimiento de la entrevista. Me manifestó su desagrado por no haber podido obtener un acuerdo con el doctor Guiteras, pero escuchó con visible contento mi aseveración, creyendo firmemente lo que se me había dicho por el propio Dr. Guiteras, que no se embarcaría. Entre otras cosas recuerdo que me dijo:
-¨Ojalá tengas razón, pero los datos que tengo indican lo contrario...¨
- ¿Qué sabe usted de la actuación de los oficiales de la Marina, Carmelo González y Rafael Díaz Joglar en relación con estos hechos?
- En lo que se refiere a Rafael Díaz Joglar no conozco nada. En cuanto a Carmelo González hay un hecho que se desarrolló en el Castillo de San Severino la tarde del 8 de mayo de 1935 que pudiera arrojar alguna luz sobre su actuación.
El capitán Carmelo González se encontraba en el Castillo cuando llegamos el coronel Batista y yo. Dirigiéndonos al lugar donde se encontraba Muñoa Selva le increpé diciéndole: - ¨Ustedes tienen parte de culpa. ¿Por qué no me hicieron caso ayer?¨ Muñoa me respondió: - ¨Tiene usted razón, ojalá hubiéramos seguido sus consejos... ¨¨
Más calmado le dije a Muñoa: ¨Trataré por todos los medios de hacer algo por Juan Antonio y por usted. Esté tranquilo y confíe. ¿Necesita algo ahora? ¨¨Ha muerto el doctor, me contestó con un tono de tristeza Muñoa, y por tanto lo único que yo necesito es morir también. Muchas gracias.¨ (Este pasaje se lo incluyo porque es digno de aparecer en cualquier cosa que se escriba sobre el doctor Guiteras, ya que ofrece una idea exacta de la veneración que siente o al menos sentía en aquella oportunidad. Muñoa Selva por él. Y después continuó igual, porque hasta hace unos tres años que mantuve correspondencia con él, siempre me hablaba del Dr. Guiteras en el mismo sentido. Las últimas noticias que tuve de él lo situaban como pesador de caña en el central ¨Francisco¨, Camagüey.)
Carmelo González escuchó esa conversación. A los pocos momentos respondió a mi saludo de ¨Hola Carmelo¨ con un frio movimiento de mano a la usanza reglamentaria. Ante mi asombro que trata de averiguar la razón de aquel desafecto, lo llamé al orden, interviniendo el coronel Batista, quien hizo saber a Carmelo González que yo merecía un saludo además de su admiración y respeto. Esto lógicamente me hace suponer, sin que pueda asegurárselo, que el mencionado marino tenía conocimiento, en alguna forma, de mi intervención en el problema. Seguramente por el propio doctor Guiteras conocería de mis consejos de que no se embarcara.¨
Hasta aquí la entrevista a distancia que hubimos de hacerle al señor Ignacio Galíndez, utilizando el correo. Es bueno antes de concluir aclarar convenientemente algunos particulares.
En primer lugar, el ¨revolucionario¨ a quien se refiere el señor Galíndez es el señor Rutillo Ramos que había sido soldado y era, a la sazón, hombre de toda confianza. En lo que se refiere a la casa de Industria número 5 nos pareció siempre que había un error que el propio RR, como veremos más adelante, hubo de aclararnos convenientemente. También hay un error en lo que a la fecha se refiere. La entrevista no se celebró el día 7 como el señor Galíndez asegura, sino el 6, pues el 7, es de todos los amigos de Antonio Guiteras sabido, que lo pasó, íntegramente, en la casa de la Dra. Delia Echeverría, de donde salió a las cinco de la tarde, para ¨El Morrillo¨.
Versión de Rutillo Ramos
Cuando recibimos la anterior carta del Sr. Ignacio Galíndez, nos dirigimos en una amplia carta al señor Rutillo Ramos, preso en el Presidio Modelo de Isla de Pinos. Como conocíamos los trámites del penal, por haber sido varias veces preso político en época de Machado y Batista, decidimos escribirle una carta al señor José M. González, a la sazón director del Presidio Modelo, pidiéndole autorizara al señor Ramos a contestarnos la carta que aparte le enviamos.
El señor González primero, envió la carta a un militar que la devolvió opinando que había que consultar con el Ministro de Gobernación. Dicha resolución no me fue nunca comunicada. Una nueva carta mía replanteó el problema, pero ya, afortunadamente, no estaba el señor González en la dirección del Presidio Modelo, sino el ingeniero Benito Herrera, Jefe de la Policía Secreta Nacional y un revolucionario íntegro y ejemplar, que comprendió en seguida que no era para poner trabas a una investigación de tipo histórico sobre una figura como Antonio Guiteras, sino para facilitarla y autorizó la respuesta de la carta en cuestión.
Rutillo Ramos no quiso ofrecernos detalle alguno por carta y nos pidió que le visitáramos para ofrecernos todos los detalles solicitados.
Durante una semana estuvimos tratando de obtener en el Ministerio de Gobernación el permiso. Aún no atinamos a explicarnos por qué razones el señor José Manuel Casado se obstinó en negárnoslo. Inútiles fueron las gestiones de todo orden que en ese sentido hicimos. Siempre se nos respondió con evasivas y súplicas de que aplazáramos el viaje a Isla de Pinos.
Al fin decidimos ir, echando a un lado esos ruegos muy amables, pero poco convincentes, máximo cuando el motivo de la solicitud era para allanar todas las dificultades, nunca para entorpecerlas. Nuestra condición de periodista nos abriría las puertas sin necesidad de que el Ministro nos diese una autorización.
Ya en Isla de Pinos nos encontramos que el director interino del Penal, con los antecedentes que obraban en el expediente y la autorización concedida por el ingeniero Herrera, no tuvo inconveniente en permitirnos hablar durante dos horas con Rutillo Ramos. He aquí su versión de la entrevista entre el Dr. Antonio Guiteras y el señor Ignacio Galíndez.
Enfundado en un uniforme blanco de los que en el penal se dan a los presos, Rutillo Ramos, sentado en un pequeño banco frente a mí, teniendo por fondo el paisaje incomparable de las montañas de mármoles de Isla de Pinos, comenzó a relatarme todo lo que conocía del hecho que estábamos investigando.
- En los primeros días del mes de mayo de 1935, los señores Miguel Muñoa y Roberto Casals me visitaron- nos dijo- para decirme que tenían noticias de que el entonces teniente coronel Ignacio Galíndez estaba interesado en hablar con el doctor Antonio Guiteras y que ellos deseaban, por mi conducto, hacerle saber al señor Galíndez que por la parte del doctor Guiteras no había inconveniente alguno para esa entrevista. Mi amistad con Galíndez databa de muchos años. Ya en época de Machado yo había sido preso en Columbia por conspirar con Mendieta. Había perdido mi posición en el Ejército y no quise recuperarla al ser derrocada la tiranía, en espera de una cosa mejor. Al organizarse la Policía Técnica se me nombró para una plaza de simple detective. Un día vi a Galíndez y éste me propuso que pasara a sus órdenes para que me librara del servicio diario. Así lo hice y fué, de esta manera, como volví a verme casi a diario con él, convirtiéndome en uno de sus hombres de confianza.
Accedí a la petición de mis amigos Muñoa y Casals y comuniqué al teniente coronel Galíndez el recado.
Éste, extrañándose, me dijo que él no había solicitado ninguna entrevista con el doctor Guiteras, máxime cuando sabía que se le estaba chequeando en esos días ya que se tenían noticias de que iba a salir de la Isla y casi seguro que se le daría muerte atacándose a la embarcación en que iba a salir.
Con esas noticias localicé inmediatamente a los señores Casals y Muñoa y le avisé lo que me habían informado. Muñoa habló por teléfono con Guiteras, diciéndome después que era éste quien ahora tenía interés en hablar con Galíndez.
Nuevamente vi al teniente coronel Galíndez y le informé de lo que me habían pedido Muñoa y Casals. Galíndez accedió. Yo acordé con Muñoa y Casals que Galíndez iría a mi casa en la calle de San Nicolás 36 entre Ánimas y Virtudes. De allí se le llevaría después para el lugar donde estaba Guiteras esperando. Cuando estábamos en mi casa Galíndez, Muñoa y yo, aguardando el aviso de Guiteras, éste hubo de aparecerse con Juan Antonio Casariego.
La entrevista fue larga. Yo no la presencié porque estaba afuera vigilando en evitación de cualquier cosa. Cómo a las nueve de la mañana llegó Galíndez. Era más de la una de la tarde cuando nos fuimos. Guiteras, Casariego y Muñoa salieron diez minutos antes que nosotros. Nunca se me dijo lo que allí se había tratado.
Rutillo Ramos se ha quedado silencioso. No sabe nada más. Nosotros atinamos a preguntarle entonces:
- Y de la actuación del capitán Carmelo González y del teniente Rafael Díaz Joglar, ¿usted sabe algo?
- Sí, Galíndez me dijo que Carmelo González y Díaz Joglar eran los contactos entre Guiteras, el Estado Mayor de la Marina y el Estado Mayor del Ejército, razón por la cual ellos estaban enterados de todos los planes de salida del jefe de la ¨Joven Cuba ¨. También me habló de que había órdenes de bombardearlos por el aire con la aviación o de cañonearlos en el mar si es que lograban salir, Eso fue todo¨.
El hombre que hace tres años ganara notoriedad con una fuga sensacional, aprovecha la oportunidad para hablarnos de su causa. RR, con un énfasis de convencido, proclama su inocencia y aún cuando nuestras leyes no concedan la revisión de su proceso, el insiste en afirmar que no aspira al indulto sino a la aceptación por los tribunales de la tesis de que él es una víctima de un error judicial.
Nos despedimos. En el Presidio Modelo en esos días había un poco de agitación, muestra manifiesta de una gran indisciplina. El cambio de director, las circunstancias nada más que obligaron a las autoridades a adoptar esa actitud, todo ello mantenía en el Penal una situación de intranquilidad que ojalá a la hora en que escribimos estas líneas, se haya resuelto favorablemente.
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Se lee al final del artículo:
(El próximo artículo de esta serie está dedicado al señor Florentino Fernández, que es la persona que establece la conexión de Carmelo González con el doctor Antonio Guiteras y el doctor Ernesto Varela Díaz, en cuya casa celebraron Guiteras y Carmelo González las distintas entrevistas planeando la salida por ¨El Morrillo¨)
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Fragmento del testimonio del guiterista Olimpo Luna del Castillo donde se corrobora lo que expresó Ignacio Galíndez sobre su conversación con Antonio Guiteras Holmes, de donde se infiere claramente el interés de Fulgencio Batista y de él, Ignacio Galíndez, de salvarle la vida a Guiteras. El fragmento se encuentra en la página 35 de la Bohemia del 22 de septiembre de 1946 . En ese fragmento creo haber leido:
¨Los primeros pasos los dió Guiteras estableciendo contacto con el capitán Carmelo González de la Marina de Guerra . Yo lo acompañé en todas sus entrevistas en una casa de la calle San Rafael. Guiteras tenía plena confianza en CG, llegando al extremo de molestarse cuando alguien le observaba que éste podía traicionarle.
El día 6 de mayo de 1935 fue la entrevista con el entonces teniente coronel Ignacio Galíndez . Este le propuso a Guiteras un entendimiento con Batista. Al no poderse llegar a un acuerdo Galíndez le advirtió a Guiteras que no debería salir del territorio nacional pues todos sus pasos estaban siendo observados por el Estado Mayor del Ejército que los conocía en sus más íntimos detalles.
El día 7 de mayo Guiteras me dio instrucciones ya que ¿XXX XXXXX? a embarcar . Yo pasé toda esa mañana haciendo gestiones. Por la tarde llevé a Xiomara O'Hallorans que había regresado a La Habana a ver a su hijo y a Rafael Crespo Tamayo para Matanzas.
Nos concentramos en diferentes casas y poco a poco fuimos trasladan-¨
Foto de la Bohemia del 22 de septiembre de 1946,número de la revista en la que se encuentra la versión de Fermín Sangra, Julio Ayala y Olimpo Luna del Castillo (comienza en la página 34) de lo ocurrido ese día. En la foto Olimpo Luna del Castillo está en la extrema derecha de la foto.
Foto del juicio o Concejo de Guerra por los sucesos ocurridos en El Morrillo
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(De los sentados, de izquierda a derecha y a partir del tercero: Antonio Guiteras, Fulgencio Batista, Ramón Grau San Martín, Pablo Rodríguez y Sergio Carbó)
Antonio Guiteras Holmes y Carlos Aponte Hernández
En las siguientes capturas de pantalla del libro Fulgencio Batista: The Making of a Dictator, de Frank Argote-Freyre, se narra cómo fue el enfrentamiento ( donde mueren y son heridas personas de ambos bamdos y hasta personas ajenas al enfrentamiento) donde mueren Antonio Guiteras Holmes y el comunista venezolano Carlos Aponte. En el libro Batista, el ídolo del pueblo, de Alejandro Prieto Blanco, se dice que la persona que empezó el enfrentamiento armado fue el guiterista Paulino Pérez Blanco con su (sub)ametraladora; quién logró escapar del lugar.
Roberto Álvarez Quiñones: Fidel Castro alentó el golpe de Estado de Fulgencio Batista. Fidel Castro y las pandillas políticas en la Universidad de la Habana
Fidel Castro alentó el golpe de Estado de Fulgencio Batista
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'¿Quiénes hoy en Cuba saben que Fidel Castro alentó y contribuyó a que Batista diera aquel cuartelazo del 10 de marzo de 1952?'
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(Una de las denuncias de corrupción al gobierno del Dr. Carlos Prío Socarrás. El denunciante: Fidel Castro Ruz, superaria descomunalmente la corrupción de cualquier otro Presidente, mandatario, empresario, etc., de la República de Cuba antes de 1959. La denuncia es del 4 de marzp de 1952, sólo 5 días antes del Golpe de Estado.)
Por Roberto Álvarez Quiñones
Miami
19 Mar 2026
A propósito de haberse cumplido hace unos días casi tres cuartos de siglo del golpe de Estado perpetrado por Fulgencio Batista que desbrozó el camino para que Fidel Castro implantara el comunismo, es oportuno sacar a la luz datos históricos silenciados o tergiversados por la propaganda castrista.
Por ejemplo, ¿quiénes hoy en Cuba saben que Fidel Castro alentó y contribuyó a que Batista diera aquel cuartelazo del 10 de marzo de 1952?
No solo se lo propuso personalmente al "general" unos meses antes en Kuquine, sino que días antes del cuartelazo lanzó una gran campaña política y mediática contra el presidente Carlos Prío Socarrás, a quien acusó ante los tribunales, demandó su destitución y propuso poner fin a su Gobierno.
En su afán de que se produjera un golpe de Estado, una semana antes (3 de marzo) Fidel presentó cargos formales contra el presidente de la República ante el Tribunal de Cuentas. Denunció a Prío por "estimular los grupos gansteriles a los que se les había otorgado 'botellas' (salarios sin ir a trabajar) y asignaciones fabulosas en efectivo".
Y al día siguiente (4 de marzo) el diario Alerta publicó parte de esa denuncia y declaraciones suyas: "Cuando esta edición de Alerta corra por las calles, ya los señores magistrados estarán considerando nuestro alegato al Tribunal de Cuentas, que en su parte más esencial expresa: 'Al Tribunal de Cuentas acudo en patriótica llamada. Cuba convertida en tierra de caínes feroces, camino del suicidio, hecha garito y antro de unos cuantos desenfrenados, vuelve desesperada sus ojos para pedir de ustedes el milagro que pueda salvarla del derrumbe constitucional y moral que la amenaza'".
Y el 5 de marzo, en la sesión ordinaria del Tribunal de Cuentas de La Habana, en su Acuerdo 426, se decidió por unanimidad "citar al Dr. Fidel Castro Ruz" a fin de ratificar su denuncia contra el "señor presidente".
Fidel Castro incitaba al golpe de Estado contra Prío
Con sus denuncias, Fidel estaba justificando por adelantado el derrocamiento violento del presidente de la República, pues era lo que él necesitaba para luego asaltar el poder manu militari.
Lo más escandaloso es que quien estaba acusando a Prío de alentar el gansterismo era precisamente uno ellos. Fidel Castro era de los más connotados y peligrosos pandilleros habaneros en la segunda mitad de los años 40 y en los dos primeros años del mismísimo Gobierno de Prío.
¿Ah, y por qué Fidel escogió al diario Alerta? Era el más conveniente para alentar el golpe de Estado. Su propietario y director era Ramón Vasconcelos, un gran amigo del "general", que seis días después apoyó su golpe de Estado, y convirtió a Alerta en panfleto de propaganda batistiana. Vasconcelos asumió funciones legislativas durante los dos años iniciales de la dictadura de Batista, y luego fue ministro de Comunicaciones del régimen desde 1954 hasta el 1 de enero de 1959.
Acusado de dos asesinatos, Fidel Castro fue absuelto
Continuando con el pandillerismo en aquellos tiempos, el gatillo alegre nacido en Birán asesinó a rivales políticos, hirió a otros de gravedad, incluso cobardemente por la espalda (Leonel Gómez), y atentó fallidamente contra su gran rival Rolando Masferrer.
Fidel era miembro destacado de la Unión Insurreccional Revolucionaria (UIR), la pandilla gansteril-política enemiga acérrima de la pandilla Movimiento Socialista Revolucionario (MSR) a la que pertenecían Masferrer y Manolo Castro. Este último y Fidel se odiaban y se habían amenazado de muerte mutuamente.
Manolo Castro fue asesinado a balazos el 22 de febrero de 1948, después de que José Fallat alias "El Turquito" matara a Emilio Tro, el jefe de Fidel, en la llamada "masacre de Orfila", en Marianao, con un saldo de seis muertos en total, en 1947.
El 19 de marzo de 1948 Fidel fue arrestado por su presunta implicación en el asesinato de Manolo Castro y de Carlos Puchol Samper. Y antes, en febrero de 1948, había sido acusado de asesinar a Oscar Fernández Caralt, sargento de la Policía universitaria. El luego líder revolucionario fue acusado formalmente de asesinar a Manolo Casto y a Fernández Caralt porque hubo testimonios que lo inculparon en ambos casos. Incluso Caralt, ya herido de muerte, dijo que fue Fidel quien le disparó, y así lo publicó el diario El Crisol.
La causa fue asignada al juez Arturo Mencía. Pero Fidel nunca llegó a ser juzgado. El caso fue silenciado, archivado y olvidado. Sotto voce se decía que el juez fue sobornado.
"General, aquí falta un libro"
De la visita de Fidel a Batista meses antes del cuartelazo fue testigo oportunísimo el periodista de la revista Carteles Antonio Llano Montes, quien había ido ese día a Kuquine a entrevistar a Batista, y que años después ofreció detalles al respecto.
En una entrevista realizada por Jesús Díaz Loyola a Bobby Batista, hijo del exdictador, publicada en Cibercuba el 7 de junio de 2018, este relató: "Fidel Castro a principios de los años 50, antes de los sucesos del 26 de julio de 1953, fue una vez a la biblioteca que mi padre tenía en la finca Kuquine en Arroyo Arenas, La Habana. Fue allí junto a su cuñado Rafael Lincoln Díaz Balart y Gutiérrez, el hijo de Rafael José Díaz Balart, íntimo amigo de mi padre. Todos ellos eran de Banes y la hija de Díaz Balart (Mirta Francisca de la Caridad) estaba casada entonces con Fidel Castro. Por eso fue allí y le hizo una observación sobre su colección. Castro le dijo: 'Batista, el único libro que le falta es Técnicas de golpe de Estado de Curzio Malaparte (1931)'. Pareciera una premonición de lo que mi padre hizo después".
Anteriormente, en una entrevista al hijo mayor del exdictador, Rubén "Papo" Batista Godínez, que le hizo Emilio Ichikawa en enero de 2007, este contó: "En el año 51, me lo contó el mismo Rafael Díaz Balart, él fue con Castro a ver a Batista a Kuquine, la residencia que tenía mi padre en las afueras de La Habana. Estuvieron hablando largo rato. Hay un periodista que vive y te puede confirmar esa entrevista. Se llama Llano Montes, quien también me lo contó. Porque dio la casualidad de que Llano Montes había ido ese día a hacer una entrevista a Batista…".
En otra entrevista que en 1988 le hizo a Rafael Díaz-Balart el historiador Tony de la Cova, el excuñado narró que Fidel le dijo: "Batista es el líder natural para dar un golpe de Estado... Vamos a plantearle que dé un golpe... Entonces yo voy con ustedes".
Destacó Díaz-Balart que estando ellos en la biblioteca, Fidel le dijo a Batista: "General, aquí falta un libro". Y aclaró que era el de Técnicas del golpe de Estado, de Curzio Malaparte.
Podría quedar la duda de si Fidel se dirigió a Batista o a su cuñado con respecto a ese libro. Pero yo al menos no tengo duda alguna de que Fidel se lo dijo a Batista, pues era ese su propósito, alentar a Batista a dar un golpe de Estado. Era su plan, y creo que por una de estas dos razones:
1) O para que el "general" tomara el poder por la fuerza y entonces él (Fidel) convertirse en un destacado líder popular nacional contra la dictadura, derrocarla y asaltar el poder político. Pues él ya sabía que con su pedigrí gansteril y su fama de loco e irresponsable, no sería electo en las urnas.
2) O para sumarse a una nueva dictadura de Batista, y basándose en sus habilidades destacarse y escalar posiciones, subir en la jerarquía dictatorial, y desde dentro del Gobierno orquestar un golpe de Estado para "restablecer la democracia y restablecer la Constitución de 1940", etc.
Al final, todo le salió a pedir de boca, con Batista usurpando el poder por la fuerza. Como si todo lo hubiese planeado por él (Fidel). Lo tenía todo bien preparado. Y pocas horas después del golpe de Estado publicó un documento público, en el que le dijo a quien él alentó a dar el madrugazo: "Su asalto al poder carece de principios que lo legitimen (…) los principios son a la larga más poderosos que los cañones. De principio se forman y alimentan los pueblos".
El 24 de marzo Fidel Castro presentó una denuncia contra Batista en el Tribunal de Urgencia. El 16 de agosto de 1952 llamó al pueblo a alzarse en armas contra la dictadura batistiana. Y 11 meses después, el 26 de julio de 1953 asaltó el cuartel Moncada. Y después…. en fin.
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Nota del Bloguista de Baracutey Cubano
Mario Salabarría no pertenecía a la pandilla o banda MSR; su hermano si pertenecía a una de esas bandas. José ¨Pepe¨de Jesús Jinjaume Montaner era familia de Rita Montaner y de Carlos Alberto Montaner, Si mal no recuerdo haber leido Gustavo E. Ortiz Fáez al triunfo de la Revolución fue miembro de la Seguridad del Estado castrista y posteriormente se fue para Venezuela .donde desempeñó tareas similares para el gobierno de Venezuela. Fidel Castro le disparó a Leonel Acosta desde detrás del muro de la Universidad cuando Leonel estaba saliendo por la puerta de entraday salida del estadiun universitario junto a otras personas. El recien fallecido Dr. Gustavo León en sus programas de radio manifestó que Mario Salabarría le dijo a Fidel Castro que una manera de hacer las paces con Leonel y evitar su retaliación era metiéndose a la banda UIR, banda a la que pertenecía Leonel, el Dr. León dijo que Mario Salabarría usó a Fidel Castro para conocer lo que sucedía en la UIR, cuyo jefe era Emilio Tró. Mario Salabarría después del supuesto triunfo de la Revolución estuvo involucrado en un atentado a Fidel Castro, en el cual Salabarría le dispararía a Fidel desde la Biblioteca Nacional con un fusil durante un acto en la Plaza Cívica José Martí. rebautizada como Plaza de la Revolución. Fue una sorpresa que Mario Salabarría no fuera fusilado, .
Primera parte
¡Crimen en La Habana! La historia que nadie te contó de FIDEL CASTRO
A través de su historia, la Universidad de La Habana ha sufrido dos etapas de violencia gansteril de las que poco se ha escrito. La primera, de 1937 a 1944, por el surgimiento del llamado bonche estudiantil. La segunda, de 1944 a 1952, debido a las pugnas entre organizaciones pseudorrevolucionarias. Alumnos y profesores cayeron bajo las balas. Esos capítulos de la historia no deben ser olvidados.
El presente trabajo contiene datos inéditos sobre aquellos sucesos.
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Por admin_elaical
28 noviembre, 2018
Lo más brillante y significativo de cuanto Ramiro hizo fue rescatar
la Universidad de la fuerza de las armas sin imponer la fuerza de otras armas,
sin sustituir unos pistoleros por otros.
Gastón Baquero
Diario de la Marina.
La Habana, 15 de agosto de 1945
» El crimen
El 15 de agosto de 1940 fue asesinado el profesor universitario Ramiro Valdés Daussá, de 32 años de edad, cuando se disponía a entrar a su automóvil tras abandonar la casa de huéspes de la calle Mazón, número 18, Centro Habana. Sus victimarios pertenecían al bonche estudiantil, un grupo de pseudoestudiantes que mediante amenazas, golpizas y tiros imponían su voluntad sobre profesores y alumnos. Su muerte ocurrió en los momentos en que la Universidad más necesitaba de su altruismo, energía y entereza.
» Revolucionario, estudiante y atleta
Ramiro Valdés Daussá nació en Pinar del Río el 5 de septiembre de 1909. Su padre, José Valdés León, era pagador central del Ministerio de Hacienda. Terminó sus estudios de Segunda Enseñanza en el Instituto de La Habana y en 1926 matriculó la carrera de Ingeniería Civil en la Universidad, donde se destacó por sus cualidades como atleta y dirigente estudiantil. Se enfrentó a la dictadura de Gerardo Machado Morales (1925-1933) y en 1930 participó junto a Pablo de la Torriente Brau, Rubén de León, José (Pepelín) Leyva, Carlos Prío, Segundo Curti, Pío Alvarez y otros más en la fundación del Directorio Estudiantil Universitario (DEU).
El 3 de enero de 1931 fue recluido en el Castillo del Príncipe y trasladado luego al Presidio Modelo de Isla de Pinos. Tras ser liberado, participó junto a Pío Alvarez, José Morell Romero, Mario Salabarría y Guillermo Barrientos en la Comisión Secreta del DEU, responsable de acciones violentas contra la dictadura. También viajó a Estados Unidos junto a Morell Romero para comprar armas.1
El 25 de enero de 1932 fue detenido y condenado a ocho años de prisión en Isla de Pinos. En la cárcel recibió la trágica noticia de la muerte de sus hermanos José Antonio y Solano, asesinados el 14 de abril de 1933 como resultado de una delación que condujo a los esbirros al apartamento de 29 y G, Vedado, donde se escondían. Uno de los sicarios, el sargento de la Sección de Expertos, Miguel Balmaseda, fue abatido años después, el 9 de diciembre de 1939, por el propio Ramiro a la entrada de la residencia de Orestes Ferrara, donde trabajaba de custodio. Otro de los asesinos, el teniente Oscar Fernández Trebejo, fue ejecutado por los miembros de la organización Acción Revolucionaria Guiteras (ARG) Juan Valdés Morejón y Jesús González Cartas, alias El Extraño, en 1941.2
» El 4 de septiembre
El 4 de septiembre de 1933 un grupo de sargentos, cabos y soldados protagonizó con éxito un golpe militar en el campamento de Columbia. La sedición estuvo dirigida por los sargentos Fulgencio Batista y Pablo Rodríguez, con la participación de José Eleuterio Pedraza, Jaime Mariné y otros. Por conducto del periodista Sergio Carbó, director de La Semana, antes del golpe los sargentos habían estado reuniéndose con miembros del DEU, entre ellos Ramiro Valdés Daussá.
Tras consumarse la asonada, Batista ocupó el despacho del Coronel jefe del distrito y comenzó recibir a los que llegaban, pero al ver a Carbó se reunió con él en las oficinas del oficial auditor, para escuchar sus consejos. A la entrada de la oficina, Ramiro Valdés Daussá, fusil en mano, custodiaba el acceso. Había llegado a Columbia junto a miembros de Pro Ley y Justicia y del DEU.
En Columbia se presentó también el periodista Lucilo de la Peña, director de La Gaceta Oficial, quien trató de participar en la entrevista de Batista y Carbó; pero Ramiro lo detuvo: «Aquí no queremos nada con los políticos viejos», le dijo. «Usted no puede pasar». Lucilo le recordó su conducta frente a Machado, su condición de expedicionario de Gibara, su actividad política en Artemisa, su renuncia a un acta de Representante; pero no logró entrar. A las 3 de la madrugada lo intentó de nuevo, y esa vez lo paró Batista: «¿Usted qué quiere? Esto es un asunto militar, no político. Aquí no queremos politiquería. Allá dentro se discuten los destinos de Cuba y eso es importante.» Sin perder la calma, Lucilo respondió: «Si a mi edad no fuera político, ¿qué otra cosa pudiera ser en mi país?». Con el paso del tiempo Lucilo llegó a pertenecer al círculo íntimo de Batista.
Unos miembros del DEU le preguntaron a Batista sobre el propósito del golpe, pero el sargento, que había sido aconsejado por Carbó, les respondió: «Por lo pronto hay que acabar con la muerte de los porristas. Después hay que implantar el programa de la revolución». Al escuchar la segunda parte los estudiantes hicieron demostraciones de júbilo. Uno gritó: «Esta es la auténtica revolución. Esta sí es auténtica». El también sargento golpista Ignacio Galíndez exclamó: «Este es el golpe mas grandioso que se ha dado en el mundo. Y sin derramar sangre». Al día siguiente Guillermo Martínez Márquez desplegó en su diario Ahora el siguiente titular: «Paso a la Revolución Auténtica». El cintillo dio más tarde nombre al partido que acogió el programa del DEU, el Partido Revolucionario Cubano (Auténtico), constituido en febrero de 1934 en la redacción de la revista Alma Máter.
» El gobierno de la Pentarquía
La Agrupación Revolucionaria de Cuba (ARC), integrada por Sergio Carbó, el DEU y el ABC Radical Revolucionario, dirigido por Oscar de la Torre, fue la encargada de nombrar a los integrantes de la Comisión Ejecutiva o gobierno provisional. Los estudiantes José Antonio Rubio Padilla y Guillermo Barrientos le pidieron al doctor Ramón Grau San Martín que participara. Por el número de sus miembros la Comisión fue bautizada «Gobierno de la Pentarquía», y la integraron: Ramón Grau San Martín, el periodista, Sergio Carbó,, José Miguel Irisarri, amigo y colaborador de Antonio Guiteras, el abogado Guillermo Portela y el banquero Porfirio Franca.
La Comisión no logró avanzar por las diferencias ideológicas de sus integrantes. Ante su fracaso, un miembro del DEU propuso a Grau para la Presidencia Provisional. La solicitud fue aceptada. Comenzó entonces el llamado más tarde Gobierno de los Cien Días, que promulgó diversas leyes en el orden social y en favor de la economía nacional, como la intervención de la Compañía de Electricidad y de los centrales Chaparra y Delicias, en Oriente, que pagaban salarios de miseria a sus obreros. El gobierno de Estados Unidos no reconoció al gobierno revolucionario a pesar de que Grau sostuvo dos entrevistas secretas con el diplomático Summer Wells y una con Jeferson Caffery, según documentos del Foreign Office publicados cincuenta años después. Para defender el gobierno se organizó el Ejército Caribe, en el que militaron Ramiro Valdés Daussá, Santiago Álvarez, Manolo Castro, Mario Salabarría y Roberto Meoqui Lezama. En ese gobierno el doctor Antonio Guiteras ocupó la cartera de Gobernación.
» La traición
El 15 de enero de 1934 el coronel Batista, en complicidad con el embajador Caffery, dio un «golpe blando» al presidente Grau, quien forzado por las circunstancias renunció a favor de Carlos Hevia. El presidente del Tribunal Supremo, Federico Edelman, juramentó en el cargo al nuevo mandatario, quien se mantuvo en el puesto menos de 48 horas, razón por la que el pueblo lo bautizó «Flor de un Día». Entonces el presidente de la Unión Nacionalista, Carlos Mendieta, fue designado por Batista para ocupar la Presidencia Provisional. El coronel tomó posesión del cargo el 18 de enero de 1934. Guiteras se sumergió en la clandestinidad. Para enfrentar al régimen usurpador fundó la organización T.N.T y luego Joven Cuba. Se le unieron Pedro Vizcaíno, Newton Briones, José Antonio Casariego, Conchita Valdivieso y algunos más.
» Periodista y revolucionario
En 1933 Valdés Daussá participa en la fundación del periódico Luz, órgano del DEU, y forma parte del Consejo de Redacción de la revista estudiantil Polémica, junto a Pablo de la Torriente Brau y Raúl Roa. En 1934 se gradúa de ingeniero y al año siguiente funda Izquierda Revolucionaria (IR), junto a Eduardo Chibás, Roa y Rubio Padilla. Posteriormente, esta organización se convierte en partido político, pero en 1937 se legaliza el Partido Auténtico y una parte de los integrantes de Izquierda Revolucionaria se le une, entre ellos Ramiro Valdés Daussá, quien pasó a integrar la Asamblea Nacional. A finales del año 1938 ganó por oposición la plaza de Profesor Auxiliar de Dibujo en la Escuela de Ingeniería y Arquitectura de la Universidad de La Habana y meses después se incorporó al Partido Agrario Nacional, presidido por Alejandro Vergara, pero al poco tiempo se retira de esta organización por discrepancias en cuanto al enfrentamiento a Batista. En noviembre de 1939 se presentó como candidato a Delegado a la Asamblea Constituyente y por ese tiempo inició su labor docente en la Universidad.
» El bonche. Condiciones para su surgimiento
Tras la caída de Machado, el movimiento estudiantil ganó un reconocimiento sin precedentes a nivel nacional por su enfrentamiento a la dictadura. Los estudiantes llegaron a controlar la política en los centros de Segunda Enseñanza. La frustración de la Revolución del 30, por la traición de Batista, dio lugar a que muchos revolucionarios carentes de formación ideológica, recurrieran a la violencia para subsistir. A partir de 1934, se identificó como revolucionario a todo el que portara un arma de fuego o perpetrara un atentado. Muchos de estos elementos ingresaron en los Institutos de Segunda Enseñanza y mediante la violencia controlaron los organismos estudiantiles y negocios como cantinas, venta de conferencias, libros, etc. El caldo de cultivo para el surgimiento de estos pseudoestudiantes aumentó con las medidas dictadas por el ministro de Educación, Anaya Murillo, que favorecieron los Institutos Cívicos Militares, creados por Batista, en detrimento de los centros de Segunda Enseñanza.
» Batista: padre del bonche
Tras el fracaso de la huelga general de marzo de 1935, se desató una ola represiva contra sindicalistas, estudiantes y elementos revolucionarios. El coronel Eleuterio Pedraza, al frente de la Policía Nacional, dirigió las operaciones. Se ordenó el cierre de la Universidad y la suspensión de su autonomía. Muchos revolucionarios fueron encarcelados, otros asesinados y algunos marcharon a España para combatir el fascismo tras el estallido de la Guerra Civil, como Pablo de la Torriente Brau, Rodolfo de Armas, Eufemio Fernández, Jorge Agostini, Rolando Masferrer y Pedro Fajardo Boheras (Manzanillo).
En 1937 Batista tiene la situación bajo control, autoriza la apertura de la Universidad y le devuelve su autonomía. Pero la rebeldía no se extingue en el centro docente de altos estudios. En esos momentos las condiciones no son las mismas y Batista, debido a sus aspiraciones presidenciales, no puede dañar su imagen con la muerte de estudiantes. Necesita reprimir la rebeldía sin utilizar sus cuerpos policiacos.
Fue el coronel Jaime Mariné quien dio solución a la compleja ecuación. Él propuso la idea de introducir en la Universidad a un grupo de estudiantes pseudorevolucionarios, agresivos, que estuviesen bajo su control y mediante la violencia y la intimidación dominasen las distintas escuelas para evitar futuros actos de rebeldía. Batista nombró a Mariné director de Deportes y con fondos de esa institución financió el bonche, una estrategia criminal para reprimir las protestas estudiantiles.
Procedentes de los Institutos de la Víbora y del número 1 de La Habana, los bonchistas matricularon en las Escuelas de Derecho y de Ciencias Sociales. Algunos ni siquiera habían terminado sus estudios de Segunda Enseñanza, pero mediante la falsificación de documentos lograron la matricula. Entre los miembros del bonche estaban: José Noguerol Conde, Dionisio (El Gallego) Gutiérrez, Andrés Prieto Quince, Miguel Echegarrúa, Juan (Ñaño) González Andino, Mario Sáenz de Burohaga, Raúl Díaz Argüelles, Antonio Morín Dopico, Arnelio López, Gustavo Enrique Martínez, Felipe González Sarraín y Jorge Bacallao Pérez. Los alumnos de Derecho Antonio Castells y Guillermo Ara fueron simpatizantes de ellos.
Un grupo del claustro académico fue señalado de ser cómplice del bonche, como el profesor de Historia Calixto Masó, el profesor de la Escuela de Ciencias Comerciales Raúl Fernández Fiallo, que utilizaba a los bonchistas en sus campañas políticas en Pinar el Río, el decano de la Escuela de Derecho, Guillermo Portela, y el profesor Manuel Costales Latatú. En cambio los profesores Ramiro Valdés Daussá, Manuel Bisbé, Herminio Portell Vilá, Aureliano Sánchez Arango, Raúl Roa y Francisco Carone tuvieron una actitud digna de enfrentamiento a estos pandilleros, a diferencia del rector, Rodolfo Méndez Pénate, cuya postura fue débil y de tolerancia.
» El bonche en acción
Los bonchistas pronto comenzaron a sembrar el temor entre los estudiantes. Concurrían a la cafetería de la Escuela de Derecho e ingerían bebidas alcohólicas, gritaban palabras obscenas, formaban reyertas en el local y destruían platos, vasos, sillas y otros objetos. En más de una ocasión, realizaron disparos dentro del recinto universitario. El bonchista Antonio Morín Dopico agredió a tiros en el edificio del rectorado al supervisor de la Sección de Matrícula Gratis,el estudiante de Derecho Cándido Mora Morales, quien repelió la agresión e hirió a Morín en un brazo.3
Para controlar las distintas escuelas, el bonche trató de ganar los cargos de Delegados de Asignatura. En 1938 lo hicieron por primera vez en las elecciones en la Escuela de Derecho. En esos comicios cometieron todo tipo de tropelías: amenazas, secuestro de un delegado para impedir su voto, coacciones, boletas falsas, alteradas, etc.
Las actividades del bonche no se limitaron al recinto universitario. El 22 de marzo de 1939 en la calle 23 esquina L, en el Vedado, agredieron al estudiante Antonio Hernández Travieso, presidente de la Escuela de Filosofía y Letras, en presencia de su novia, la estudiante, Esperanza Figueroa Blanco, que resultó lesionada. En más de una oportunidad el bonchista Juan González Andino participó junto a otros en el robo de autos, a punta de pistola, para utilizarlos en distintas fechorías. Andino tenía una plaza de jardinero en la Universidad por la que cobraba sin trabajar. Para imponer respeto y ganar notoriedad, los bonchistas perpetraron algunos atentados, como el de Braulio Ortega, sicario de Machado, quien había resultado absuelto por los Tribunales de Excepción; y el de Orestes Ferrara, en el que participaron junto a Mariano Puertas y Emilio Tro.4
Al observar el deterioro moral al que había descendido el recinto universitario, Ramiro le solicitó al Rector la posición de Jefe de la Policía Universitaria, pero la petición fue denegada. Una mañana, Ramiro se presentó en la oficina del Rector junto con su auxiliar de Cátedra, Manolo Castro, y tuvo que esperar largo rato para ser atendido. Cuando entraba vio salir de la oficina a Morín Dopico y a Noguerol Conde. Ramiro le preguntó al doctor Méndez Peñate el motivo de tan pintoresca visita. «Quieren la misma plaza», respondió. Entonces Ramiro le advirtió el peligro que entrañaba poner el cuerpo de seguridad en manos de unos gamberros.
En septiembre de 1939, durante una celebración a la que asistió el Rector, los bonchistas se llevaron el recipiente que contenía un ponche de frutas destinado a los asistentes y se lo bebieron. En estado de embriaguez, insultaron a Méndez Peñate en presencia de todos. Al día siguiente, este llamó a su oficina a Ramiro y a Manolo Castro y los nombró al frente de la Policía Universitaria. Al aceptar sus respectivos cargos, señalaron que no cobrarían salario por su trabajo y que «limpiarían» el centro docente de altos estudios.
» Ramiro frente al bonche
Desde su posición en el cuerpo de seguridad, Ramiro hizo lo posible por restaurar la disciplina universitaria. Modificó el reglamento de la policía y reorganizó su personal. Los amigos de los pandilleros fueron expulsados y sustituidos por simpatizantes de su política de saneamiento, entre ellos Eufemio Fernández, Roberto Meoqui, ex- teniente de la policía a las órdenes de Guiteras, y Orestes Martínez, esposo de la doctora en Medicina y luchadora anti-machadista Leonor Ferreira.5
El 30 de septiembre de 1939, en el tradicional acto de recordación al mártir Rafael Trejo, muerto a manos del policía Félix Robaina, a las órdenes de Machado, Ramiro denunció a los bonchistas y señaló la desmoralización de las autoridades docentes. Al final puntualizó: «Cuidemos esta Alma Máter, que tanto amamos». Los bonchistas intentaron agredirlo, pero sus amigos lo rodearon para protegerlo.
El bonche se fue debilitando. Fue estrictamente observada la prohibición de entrar a los predios universitarios con armas de fuego. El «trabajo» de jardinero de González Andino le fue retirado. Las matrículas de los bonchistas fueron revisadas y se detectaron irregularidades en varias de ellas, como la de Prieto Quince, que carecía del diploma de graduado de la Segunda Enseñanza.
» El bonchista Mario Sáenz de Burohaga
Mario Salabarría tenía, además de Julio, también conocido revolucionario, dos hermanas: Hilda, novia del mártir del DEU Juan Mariano González Rubiera, asesinado por Machado a los 17 años de edad, e Irma, esposa del estudiante de Ingeniería Agrónoma Wilfredo (Yuyo) del Prado. Una tarde, cuando este se dirigía a sus clases, se cruzó con un grupo de bonchistas que merodeaban la entrada de la Universidad. Entre ellos estaba Mario Sáenz de Burohaga, quien había sido expulsado por dos años de la Universidad por alterar el resultado de un examen de Derecho Penal. El titular de la cátedra, Guillermo Portela, le propuso que se fuera a México por un tiempo, hasta que las cosas se calmaran. En principio aceptó; pero luego le mandó a decir con el estudiante Antonio Tenjido que «él no iba a huir y se quedaba».6 Portela reportó la falta y el bonchista fue expulsado del centro, pero poco después recibió un indulto por «buena conducta».
Al ver llegar a Wilfredo, los bonchistas ofendieron a su cuñado, Mario Salabarría. Wilfredo les ripostó: «Eso díganselo ustedes, si tienen valor para hacerlo», y como respuesta recibió una brutal golpiza. De regreso a casa le contó a Irma lo sucedido. El relato llegó a oídos de Mario Salabarría, quien se propuso darle un escarmiento a los pandilleros. Esa misma noche Mario se reunió con Manolo Castro.7
A la mañana siguiente Salabarría se dirigió a la Universidad en un auto conducido por su amigo Eustaquio Soto Carmenate. Iba armado con una ametralladora Tomphson y una pistola calibre 45. El carro ingresó por la entrada de la calle J. El policía de posta los dejó entrar armados. Manolo Castro se encontraba cerca del lugar. Se dirigieron a la Plaza Cadenas, hoy Plaza Ignacio Agramonte. Sentado en un banco, frente a la Escuela de Derecho, estaba Burohaga. Salabarría le ordenó a Soto detener el auto y bajó pistola en mano. Sigilosamente, se aproximó a Burohaga y sin darle tiempo a reaccionar le hizo cuatro disparos. Luego, sin alterarse, regresó al auto y se marchó. Una cruz en el pavimento señala el lugar donde Burohaga cayó. Emilio Tro estaba a poca distancia junto a Miguel Echegarrúa. Al sentir las detonaciones ambos corrieron hacia la plaza y vieron cuando Mario se retiraba.8
» Las renuncias
El trabajo de Ramiro rindió sus frutos. La Universidad comenzó a respirar una aparente calma. Cumplida la misión, el 6 de agosto de 1940 Ramiro y Manolo presentaron sus renuncias al cuerpo de seguridad. Fueron sustituidos por Roberto Meoqui y por Orestes Martínez. Al conocer las renuncias, los bonchistas pensaron que el momento de vengar a Burohaga había llegado. En principio habían elegido a Salabarría, pero este les resultaba una presa difícil y peligrosa por su experiencia insurreccional. Luego pensaron en Manolo Castro, porque según González Andino, Manolo tenía frente a su casa, en la Víbora, un alto árbol muy frondoso, y desde una de sus ramas él le podía disparar. Pero después la huida sería complicada. Al final optaron por Ramiro.9
» La asociación Alma Máter
La Asociación Alma Máter, con sede en la calle Infanta número 206, Centro Habana, fue una entidad legal concebida por el estudiante de Derecho Jorge Bacallao. Su objetivo era darle al bonche una cobertura legal que le permitiera operar dentro del recinto universitario. Contó con el respaldo de Jaime Mariné y fue presidida por Bacallao.10 En la relación de sus actividades estuvo la celebración de rifas y colectas entre los estudiantes para «ayudar a los más necesitados». En el local de dicha asociación se planificó la muerte de Valdés Daussá.
La selección de los participantes en el atentado se realizó mediante sorteo. A oídos de Ramiro llegaron noticias de lo pactado y resueltamente se dirigió a la Asociación. Al llegar al local les dijo a los presentes: «Aquí estoy, pueden matarme ahora si lo desean». Uno de los bonchistas, Miguel Echegarrúa, le aseguró que ellos no planeaban matarlo, que eso eran rumores.11 Sin mediar más palabras, Ramiro se retiró.
» Muerte en la calle Mazón
A pesar de tener enemigos peligrosos, Valdés Daussá -al igual que Manolo Castro- era muy despreocupado; no se cuidaba, a diferencia de Salabarría, que siempre observaba las reglas de precaución. Todas la noches Valdés Daussá cenaba en la casa de huéspedes marcada con el número 18, en la calle Mazón. Al terminar, subía a su auto y se dirigía a casa de su novia, Olga Govantes. En la noche del 15 de agosto de 1940, tras concluir su habitual cena, fue acribillado a balazos cuando se disponía a montar en el carro. Desde un solar, a un costado de la residencia, Miguel Echegarrúa y Prieto Quince le abrieron fuego y desde otra posición, más cercana, Gustavo Enrique Martínez le hizo varios disparos, mientras González Andino vigilaba y Noguerol Conde esperaba al timón de un auto. Cuando iban a emprender la fuga el carro efectuó una violenta marcha atrás y se proyectó contra un poste del alumbrado público. El golpe provocó que la pistola de Prieto Quince se disparara e hiriera a Noguerol en la nuca; ambos fueron detenidos en el lugar. Al siguiente día Echegarrúa fue capturado, al igual que Morín Dopico; pero este no había participado de forma directa en el atentado. Gustavo E. Martínez y González Andino lograron huir.
La instrucción del caso la practicó el juez Gilberto Mosquera. Ante él concurrió a prestar declaración Méndez Peñate. Al finalizar el proceso, los acusados Prieto Quince y Noguerol Conde fueron sentenciados a 30 años de prisión, Echegarrúa y Morín Dopico resultaron absueltos. Gustavo Enrique Martínez escapó a México y un tiempo después murió apuñalado durante una disputa en un bar. Juan González Andino marchó a Estados Unidos y se enroló en el ejército. En 1945 Noguerol se fugó de la Sala de Penados del hospital Calixto García, gracias a haber recibido ayuda del exterior. En 1948 el presidente Grau indultó a Prieto Quince. La petición la había hecho Emilio Tro poco tiempo antes de morir en la masacre de Orfila, el 15 de septiembre de 1947.
En 1941 la Sección de Ingeniería y Arquitectura del Comité Estudiantil de Superación Universitaria (CESU) publicó bajo el título Libro blanco de la crisis universitaria una enérgica y valiente denuncia contra el bonche. Su presidente, Manolo Castro, le había encargado la redacción del folleto al estudiante Arquímides Poveda, miembro de la Juventud Comunista. Al comentar la muerte de Burohaga, el documento señala como autor a «una persona desconocida». No menciona a Salabarría.
» La muerte del profesor Fernández Fiallo
Tras el atentado a Valdés Daussá la policía realizó un minucioso registro en el local de la Asociación Alma Máter, donde se ocuparon armas y objetos propios de actividades delictivas. Entre los documentos encontrados había un plano que detallaba el lugar del crimen. Los amigos de Ramiro hicieron su propia investigación. En su condición de Jefe de la Policía Universitaria, Meoqui entró en compañía de Salabarría al depósito donde estaba el auto usado por los bonchistas. Al inspeccionarlo vieron en las gomas una mancha de arcilla de color peculiar, poco común, idéntica a la que existe en los terrenos de la finca de Fernández Fiallo en Pinar del Río. El hallazgo reveló la complicidad de este profesor en el delito: el auto, robado, había sido escondido en su finca antes del atentado. Las sospechas se agravaron al estar Fiallo sujeto a investigaciones por sus vínculos con el bonche.
En horas del mediodía del 28 de noviembre de 1940 Fernández Fiallo abandonó el recinto universitario y caminó por la calle 27 de noviembre en dirección a la calle L. Lo acompañaban su coterráneo, Lomberto Díaz, quien más tarde, en el gobierno de Prío, fue ministro de Gobernación, y el Representante a la Cámara, el auténtico Félix Puentes. Cuando llegaron a la calle K Manolo Castro y Mario Salabarría, que los seguían a corta distancia, le dispararon. Al sentirse herido, Fiallo le pidió a Lomberto que lo sujetara, pero recibió otras descargas y cayó al pavimento. Sus agresores cruzaron la calle y se dirigieron al auto que los esperaba en K y 27 con Soto Carmenate al volante.12 El herido fue trasladado al hospital Calixto García, donde falleció pocas horas después.
En horas de la noche de aquel día, Mario Salabarría visitó a Lomberto en la casa de huéspedes donde se alojaba y le advirtió sobre el daño a su salud que le pudiera acarrear el hecho de identificar a los autores del atentado. Fue la viuda de Fernández Fiallo quien declaró ante el Juez Especial que su esposo había dicho que Manolo Castro quería matarlo. El magistrado libró una orden de detención contra este. El 3 de diciembre de 1940 Manolo Castro fue suspendido de empleo y sueldo como técnico de la Cátedra de Dibujo en la Escuela de Ingeniería y Arquitectura de la Universidad. Poco tiempo después la causa criminal fue sobreseída.
» El entierro de Valdés Daussá
Una inmensa multitud acompañó su cadáver al cementerio. En él se dieron cita familiares, amigos, miembros de la generación del 30, estudiantes, profesores, militantes de organizaciones revolucionarias, del Partido Auténtico y del CESU. Las palabras de despedida del duelo estuvieron a cargo del profesor de la Escuela de Letras de la Universidad de La Habana y Representante a la Cámara Manuel Bisbé Alberni, quien hizo el panegírico de la vida de Ramiro y destacó su trabajo como revolucionario, estudiante, atleta y profesor, así como su abnegada lucha por el adecentamiento de la casa de altos estudios. Acusó de manera directa a sus asesinos y señaló la responsabilidad de profesores y autoridades universitarias que apoyaron al bonche. Recordó las dos pasiones de Ramiro: la Revolución y la Universidad. Y concluyó: «Por la Revolución dio su libertad, por la Universidad su vida».
» El Homenaje
En el curso de verano de 1946 la Universidad de la Habana celebró un acto en homenaje a Ramiro Valdés Daussá con la asistencia del Rector, doctor Clemente Inclán. Durante el evento, en una de las paredes del rectorado se colocó una tarja para honrar su memoria, en señal de eterno agradecimiento por su sacrificio. Entre los presentes estaban Manolo Castro, José (Pepín) Díaz Garrido, y Mario Salabarría. Al final del emotivo acto, Manolo Castro se echó a llorar.13
Notas:
1.Entrevista a José Morell Romero realizada por el autor en Miami, Florida, años 1996-1997.
2.Entrevista a Juan Valdés Morejón realizada por el autor en Miami, Florida, años 1995-1996.
3.Entrevista a Antonio Morín Dopico realizada por el autor en el Bufete Colectivo de Obispo y San Ignacio, Habana Vieja, y en su domicilio, calle Mangos # 110, Jesús del Monte, Municipio 10 de Octubre, La Habana. Años 19781980.
4.Entrevista a Guillermo García Riestra (a) Billiken. Realizada por el autor en su apartamento de la calle 47 # 860 e/ Conill y Sta Ana, Nuevo Vedado, La Habana. Años 1976-1979.
5.Entrevista a Leonor Ferreira realizada por el autor en Miami, Florida. Años 1999-2000.
6.Entrevista al Dr. Antonio Tenjido realizada por el autor en el Bufete Colectivo de Carlos iii y Franco, Centro Habana. Años 1980-1981.
7.Entrevista a Mario Salabarría realizada por el autor en Miami, Florida. Años 1991-1994.
8.Entrevista a Miguel Echegarrúa realizada por el autor en Miami, Florida. Años 1992-1993.
9.Entrevista a Juan González Andino (Ñaño) realizada por el autor en su domicilio, 5760 SW, 5 calle, Miami Florida. Años 1995-1997.
10.Entrevista a Jorge Bacallao Pérez realizada por el autor en el Bufete Colectivo de la calle Galiano, La Habana, y en su domicilio de calle San Mariano No 109, 10 de Octubre, La Habana.
11.Entrevista a José Díaz Garrido) realizada por el autor en el domicilio de Mario Salabarría, en la calle Flagler y 51 ave (bajos), Miami Florida. Años 1996-1998.
12.Entrevista a Mario Salabarría.
13.Entrevista a José Díaz Garrido realizada por el autor en el domicilio de Mario Salabarría, calle Flagler y 51 avenida, Miami, Florida.
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Nota En el largo artículo Vindicación de Manolo Castro, de la autoría de Jorge Domingo Cuadriello, publicado en la revista Espacio Laical en su número 4 del año 2019, tal parece que se intenta justificar, explicar o exonerar a Manolo Castro de las acusaciones que aparecieron en el artículo El asesinato del profesor Ramiro Valdés Daussá; en particular, del asesinato del profesor Dr. Raúl Fernández Fiallo.
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Nota del Bloguista de Baracutey Cubano relacionada con el segmento La Traición del artículo El asesinato del profesor Ramiro Valdés Daussá, publicado en Espacio Laical el 28 de noviembre de 2018.
Algunos sucesos que mostraron la incompetencia del gobierno provisional de Grau-Guiteras para garantizar paz y estabilidad en el país.
I) Los comunistas dentro de su estrategia de tomar el poder en Cuba promovieron y hasta efectuaron mútiples desórdenes como fueron, por ejemplos:
Se apoderaron de los centrales Mabay, Jobabo y Jar onú donde instalaron ¨soviets¨ al estilo ruso,
Invadieron el Realengo 18 y repartieron tierras a campesinos afines.
Asaltaron el Central Delicias y mataron a los Guardias Rurales
(el Partido Comunista de los EEUU lanzó una un manifiesto apoyando a los comunistas cubanos atacando a la Enmienda Platt y pidiendo la evacuación de la Base Naval de Guantánamo)
Provocando disturbios en la manifestación del 29 de septiembre de 1933, autorizada por Antonio Guiteras, Secretario de Gobernación del gobierno de Grau, al cantar el himno comunista ¨La Internacional¨ y gritar consignas en contra de los EEUU y del gobierno de Grau durante su trayecto hacia el Parque de la Fraternidad, vía la calle Reina. La manifestación estuvo custodiada por agentes de la autoridad. Al llegar al Parque de la Fraternidad se formó un tiroteo donde murieron 6 personas, entre los que se encontraba un capitán que custodiaba la manifestación y el pionero comunista Francisco “Paquito” González Cueto, que cayó abatido por disparos en la cabeza mientras portaba un cartel; tenía sólo 13 años.
II) La ¨batalla del Hotel Nacional¨ comenzada el 1 de octubre de 1933, en la que Antonio Guiteras, como Secretario de Guerra y Marina del gobierno de Grau, desempeñó un papel fundamental y decisivo que la historiografía ha mayoritariamente tratado de ocultar, desviando la responsabilidad de ese ataque a Fulgencio Batista. Es importante conocer que Batista no tenía mando sobre la Marina de Guerra. Los buques de guerra nombrados Patria y Baire cañonearon al Hotel Nacional de Cuba. Mucho más en en el post de este blog titulado Fue Antonio Guiteras Holmes, y no Fulgencio Batista, el que ordenó el ataque y la toma a la fuerza del Hotel Nacional el 1 de octubre de 1933... .
Batalla del Hotel Nacional. Cuba Still In Revolt! (1933)
III) El levantamiento de gran envergadura del 8 y 9 de noviembre de 1933 protagonizado por el ABC y apoyado por pequeños grupos de ex militares y civiles:
Levantamiento del ABC. La toma del Castillo de Atarés. Cuba's Latest Revolt (1933)
Hacer CLICK encima de la imagen para ir al sitio donde puede leer sin censura TODOS los numeros de la revista Bohemia desde 1910 hasta 2013
Libro de Pedro Pablo Arencibia: Paradigmas Psicopedagogicos y caminos de la Investigacion Matematica en la Ensenanza de la Matematica Universitaria y Media
OPINIÓN SOBRE EL LIBRO:
Lo he ojeado, aqui y alla; es conmovedor. humano. Tardare en leerlo de tapa a tapa. Comprendo que es holistico, lo que me parece admirable, meritorio, politica, experiencia humana, Matematicas, Ciencias, y tambien ¨very scholar. Una combinacion unica. Gracias. B.M.
“Marco Rubio a Donald Trump: Te diré lo que es un buen acuerdo: que Cuba sea libre
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Licenciado en Matemática Pura en la Universidad de La Habana (UH) y Catedrático universitario con 24 años de experiencia en la docencia universitaria cubana; posee la Categoría Docente Principal de Profesor Titular universitario. Fue expulsado el 29 de enero de 1997 del Instituto Superior Pedagógico de Pinar del Río ( universidad de perfil formativo o pedagógico) por motivos políticos. Activo colaborador desde su fundación de la revista VITRAL y del Centro Católico de Formación Cívica y Religiosa (CFCR) de la Diócesis de Pinar del Río. Colaboró en Cuba con las organizaciones opositoras: Todos Unidos, Asamblea para Promover la Sociedad Civil en Cuba y con el Consejo Unitario de Trabajadores Cubanos (CUTC).
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COLABORADORES:
Paul Echániz