lunes, septiembre 26, 2022

Roberto Álvarez Quiñones: El peso precastrista nunca se devaluó. En la Cuba de 1951 una libra de cerdo costaba el 0,46% de un salario, en la Cuba 'revolucionaria' de hoy cuesta el 14%.

¿Pagan en Miami la mitad del salario por cuatro libras de carne de cerdo? En Cuba sí

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En la Cuba de 1951 una libra de cerdo costaba el 0,46% de un salario, en la Cuba 'revolucionaria' de hoy cuesta el 14%.

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Por Roberto Álvarez Quiñones

Los Ángeles

24 septiembre 2022

Un consumidor entra en un supermercado de Miami, otro lo hace en Los Ángeles, y otros dos en Boston y en Atlanta. Cada uno de ellos compra cuatro libras de cane de cerdo. El de Miami paga en la caja 1.086 dólares por las cuatro libras de carne de puerco; el de Los Ángeles paga 1.482 dólares, el de Boston, 1.407; y el de Atlanta, 716 dólares.

Parece el comienzo de un cuento de ciencia ficción. Lo es, y no lo es. Porque cada uno de esos consumidores pagaron lo mismo que hoy los cubanos por cuatro libras de carne de cerdo en el mercado negro, el único en el que existe en Cuba esa preciada carne de la dieta nacional, a un precio inaudito de 300 pesos la libra.

O sea, en Cuba para comprar, no una enorme pierna de cerdo para asar, o un puerco completo, sino cuatro libritas, hay que pagar 1.200 pesos, equivalentes al 57% de un salario mínimo en Cuba, que hoy es de 2.100 pesos, o sea, 17 dólares con la tasa oficial de 123 dólares, pero solo 12.72 dólares con la tasa real del mercado monetario callejero de 165 pesos por dólar (el 13 de septiembre), que es la que cuenta incluso para el Banco Central, aunque no lo reconozca.

A un trabajador con ese sueldo mínimo de 12.72 dólares mensuales que comprase cuatro libras de carne de cerdo le quedarían apenas 5.45 dólares para sufragar todos los demás gastos de la canasta básica del mes.¿No es esto un cuento de horror, más que de ciencia ficción?

Precisamente de aplicar hipotéticamente ese despojo del 57% del salario mínimo vigente en 2022 en los estados de Florida, California, Massachusetts y Georgia, es que salen esos ficticios gastos absurdos mencionados al comienzo de este artículo.

La diferencia entre esos estados del "Norte" y Cuba es que la dictadura castrista para ahorrar divisas —que sí gastó en construir hoteles para hacer más ricos a los militares—, ha reducido y casi suprimido la importación de piensos. Y encima paga precios muy bajos a los criadores privados de cerdos, a quienes obliga a entregar la carne producida al Estado. Y mete en la cárcel o impone multas exorbitantes a los productores privados que producen "demasiada" carne de cerdo, por "enriquecimiento ilícito". Como sentenció un productor en Holguín que ya abandonó el negocio y prefirió no dar su nombre: "Se están acabando los puercos, no da negocio criarlos".

Tres libras de pollo cuestan el 31% de un sueldo completo

"Cada día hay menos que comer", aseguró hace unos días desde Santa Clara el periodista independiente Guillermo del Sol. "Ayer la libra de carne de cerdo se comerciaba a 300 pesos, una libra de frijoles 100 pesos, el arroz alcanzó los 75 pesos, un cartón de huevos con 30 unidades está entre 800 y 1.000 pesos", argumentó el comunicador.

Desde Santiago de Cuba, Eldris González Pozo informó: "En estos momentos una libra de pollo cuesta 220 pesos y un paquete de salchichas 200 pesos y tres pequeños panes valen 25 pesos". O sea, para comer en la casa tres libras de pollo hay que desembolsar 660 pesos, el 31,14% de un salario mínimo mensual. Es como pagar en un supermercado de Miami (con un salario mínimo de 1.906 en el estado) 593.52 dólares por tres libras de pollo.

Lo que ocurre es que la dictadura, en vez de hacer realmente algo efectivo por combatir la inflación, la agrava por día. Y no solo por incompetencia, sino por crueldad, la que emana principalmente de Raúl "El Cruel".

Steve Hanke, prestigioso profesor de Economía Aplicada de la Universidad Johns Hopkins, comprobó asombrado que entre el 21 de agosto y el 8 de septiembre la inflación en Cuba aumentó de un 135% a un 158% de tasa anual, y se consolidó como la segunda mayor inflación del mundo (ya lo fue en agosto), y la que más rápido aumenta.

El galope desbocado del costo de la vida en la empobrecida Cuba supera al 136% del Líbano, el 134% de Turquía, el 127% de Myanmar y el 125% de Venezuela, que ocupa el sexto lugar. En Cuba lo que en enero de 2022 costaba 100 pesos, ahora cuesta mucho más del doble.

El peso vale cada vez menos. Ya dejó atrás al "Periodo Especial" de los años 90 y se cotiza a 184 pesos en el mercado "de la calle" (el verdadero). Y casi seguro antes de fin de año superará los 200 pesos.

El peso precastrista nunca se devaluó

Qué contraste: cuando Cuba era "explotada por el imperialismo" la moneda cubana jamás se devaluó. En 1958 la Isla tenía la tasa de inflación más baja de toda América Latina con un apenas 1,4%. La tasa media era la de México con 7,8%, y la más alta inflación la padecía Bolivia con el 63%.

Los pesos cubanos eran entonces convertibles en dólares al instante, dando uno por uno. Estuvieron siempre a la par 1x1 desde que se emitieron los primeros pesos cubanos en 1915, en el Gobierno de Mario García Menocal, hasta el asalto del poder por los hermanos Castro, que nombró al Che Guevara presidente del Banco Nacional de Cuba (noviembre de 1959), cuando no sabía nada de banca, de finanzas, ni de las más elementales reglas y leyes de la economía moderna.

El comunista argentino sustituyó en el cargo nada menos que al eminente economista cubano Felipe Pazos, uno de los fundadores del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial en la Conferencia de Bretton Woods (EE.UU) en 1944. Precisamente una de las primeras cosas que hizo el nuevo presidente "revolucionario" del Banco Central fue retirar a Cuba del FMI, pese a que había recibido varios créditos de dicha institución global.

Durante toda la etapa republicana precastrista el dólar y el peso circulaban en el país por igual. De hecho eran la misma cosa. Quien tenía cinco pesos cubanos en el bolsillo tenía cinco dólares, y viceversa.

Pero hay más. Los cubanos de hoy no saben (no tienen cómo) que en 1958 los trabajadores industriales cubanos estaban entre los mejores pagados de todo el mundo. Ganaban seis dólares diarios por jornada de ocho horas, y un trabajador agrícola tres dólares. Así está registrado en las estadísticas de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) de la ONU.

En 1951 una libra de cerdo costaba el 0,46% de un salario, hoy el 14%

Ese salario cubano de seis dólares diarios era el octavo más alto del mundo, detrás de EEUU (16.80 dólares diarios), Canadá (11.73), Suecia (8.10), Suiza (8.00), Nueva Zelanda (6.72), Dinamarca (6.46), y Noruega (6.10).

Y con esos salarios de los obreros cubanos, según otras estadísticas publicadas en este caso por la revista Cuba Económica y Financiera, en 1951 en Cuba una libra de carne de cerdo costaba 60 centavos, es decir, el 0,46% de un salario industrial promedio de un obrero, y no el 14% del salario mínimo que cuesta 71 años más tarde. La libra de frijoles negros en 1951 estaba a 15 centavos; y un huevo costaba siete centavos, no 33 pesos como hoy.

Esta alucinación surrealista entre la relación salario-precio en la Cuba capitalista y en la Cuba de la "continuidad" castrista es el punto final de una crónica del absurdo que ni el mismísimo Franz Kafka pudo imaginar: pagar en el mercado más de la mitad de un sueldo mensual completo para comer cuatro libras de carne de puerco, que es además una de las más fáciles de producir y más baratas que hay en este mundo.

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Observen en la siguiente  tabla que el 100% de las carnes refrigeradas (res, puerco, pollo, etc.) consumidas en Cuba eran de producción nacional. Esta tabla fue tomada del libro El Imperialismo Norteamericano en la Economís de Cuba,  del comunista cubano, ya fallecido, Oscar Pino Santos.



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Tablas tomadas del artículo LA GANADERÍA DE LA CUBA REPUBLICANA, de la autoría de Jesuhadín Pérez Valdés y publicado en Cuba en  la revista Vitral No. 73. El artículo completo puede leerse en http://baracuteycubano.blogspot.com/2022/01/dimas-castellanos-desde-cuba-la.html 

Además del ganado vacuno, en Cuba existían –para el año 1956- según datos de la A. N. G. C. una riqueza en ganado menor que alcanzaba los 133 600 000 pesos, que podríamos desglosar así:

Las existencias de ganado vacuno en los diez países con mejor índice promedio de cabeza animal por habitante, muestran la posición cubana en 1953:

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sábado, febrero 05, 2022

'El único seguro de vida en Cuba son los dólares'. Jorge Enrique Rodríguez desde Cuba: Aun cuando el valor de cada divisa extranjera supera los 100 pesos, los cubanos prefieren acopiar dólares de EEUU como inversión segura frente a la inflación.

 
Tomado de https://diariodecuba.com/

'El único seguro de vida en Cuba son los dólares'

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Aun cuando el valor de cada divisa extranjera supera los 100 pesos, los cubanos prefieren acopiar dólares de EEUU como inversión segura frente a la inflación.

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Por Jorge Enrique Rodríguez

La Habana

04 Feb 2022

El protagonismo del peso cubano, proyectado tras el proceso de unificación monetaria y cambiaria en la Isla, se convirtió en otro fiasco económico del régimen que vulneró el bolsillo de los trabajadores, condicionó el alza de los precios de las divisas extranjeras —euros y dólares estadounidenses– y propició otro clímax migratorio de cubanos que habían depositado sus últimas esperanzas en una mejora económica tras el también fracasado reordenamiento empresarial.

Aun cuando el valor de cada divisa extranjera supera los 100 pesos en el mercado informal, los cubanos prefieren acopiar los dólares estadounidenses como una inversión segura frente a la inflación monetaria que azota al país, pero también como un seguro de vida para emprender cualquier ruta migratoria con EEUU como destino final.

"En un principio quienes apostaban por comprar los dólares eran aquellos emprendedores que invertían en negocios privados y que obligatoriamente tenían que adquirir los insumos mediante la importación desde Panamá o México", recordó Rigoberto Herrera Ruiz, habanero licenciado en Contabilidad que tiene en venta un apartamento de tres habitaciones y una moto, pero exclusivamente en dólares.

"Todavía no tengo claro en cuál momento de emprender la ruta, pero sí tengo total certeza en que apostar por los dólares es la única garantía, la única inversión segura que los cubanos podemos tener sin importar lo que suceda mañana. Lo mismo si hay que escaparse de este infierno, o si las cosas cambian y el Gobierno se rinde por su incompetencia de gobernar un país de apenas 11 millones de habitantes",  remarcó Herrera Ruiz, quien además explicó que el aumento de los precios de las propiedades y bienes en la Isla, ya sea automóviles, viviendas, o joyas, está condicionado por la tasa de cambio de las divisas extranjeras.         

"Luego de enero de 2021, cuando entró en vigor la unificación monetaria, los precios se readecuaron. Desde los servicios públicos estatales hasta las ofertas de cooperativistas y del sector privado. Pero lo que realmente marcó el zafarrancho fue el disparo de los precios de dos divisas extranjeras: el euro y el dólar. Por un lado, porque el Gobierno no vende ninguna divisa extranjera a los cubanos y, por otra parte, porque aquello que [Miguel] Díaz-Canel llamó 'parcial dolarización de la economía' se convirtió en regla económica y en apartheid económico. Entonces no es que los precios de una casa o de un automóvil hayan incrementado su precio, sino que las personas quieren dólares porque el peso cubano no representa nada más allá de la canasta básica, de dos tubos de picadillo, dos paquetes de salchicha y un litro de aceite", ahondó Herrera Ruiz.   

La preferencia del dólar estadounidense como inversión segura, incluso por encima del euro, se origina en el esquema que traza la ruta migratoria de los cubanos, quienes prefieren la travesía a través de Latinoamérica. Según estadísticas públicas, desde EEUU se emite el 90% del total de remesas que llegan a Cuba.

"Eso significa que EEUU continúa siendo el destino final para los cubanos migrantes y, por ende, que el seguro de vida en Cuba serán siempre los dólares ante cualquier eventualidad", opinó Lídice Ramos Oquendo, una joven habanera que desde hace cinco años se dedica a comprar exclusivamente dólares estadounidenses.   

A través de amistades, "de total y absoluta confianza que viajan con regularidad" a la Isla, envía los dólares a sus familiares radicados en México y en EEUU.

"Esa es la única manera de poder sacar los dólares del país. Solo me quedo con el suficiente para invertir y sobrevivir, porque con este Gobierno nunca se sabe cuál es el tope de divisas extranjeras que una persona puede tener para ser acusada de enriquecimiento ilícito, o que te la decomisen en el aeropuerto si intentas sacarlo por esa vía", añadió Ramos Oquendo, que ejerce como corredora en el negocio de la compraventa de casas, actividad autorizada por el régimen cubano a inicios de 2017.

"No tengo reparos en comprar los dólares al precio que sea. No me preocupa si mañana amanece a 200 pesos cada dólar, yo me enfoco en que es una inversión como antes lo fue el oro. Esa preocupación la tienen aquellos cubanos que piensan un futuro con este mismo Gobierno o que no tienen aspiraciones de migrar. El peso cubano cada día adquiere el mismo valor y uso que el periódico, o acaso nadie se percata de cuáles son aquellas tiendas donde único puedes comprar carne, leche, café, queso o lo que sea: se llaman tiendas en moneda libremente convertible, por si a alguien se le olvidó", fustigó Ramos Oquendo.

La cierta "tranquilidad" con la cual esta joven vive en Cuba se debe, precisamente, a que toda inversión que realiza la convierte en dólares.

"No creo necesario revelar cuántos dólares he reunido en cinco años; pero es lo suficiente para irme del país cuando quiera sin depender de que mi familia me financie absolutamente nada. Nunca creí ni en el difunto CUC ni en la moneda nacional. Muchas de mis amistades que tenían negocios privados, hoy se lamentan de no haber acaparado los dólares, de insistir en establecer sus negocios en un país donde te obligan a poner tu dinero en una tarjeta de la cual después no puedes extraer lo que en ella depositas: el dinero que has sudado honradamente", añade.

"Quienes venden los dólares, porque cada día son más caros, y se fían del peso cubano, más temprano que tarde verán su error garrafal. Y esto se grafica con un solo ejemplo: una bolsa de leche cuesta 1.000 pesos; pero resulta que no la encuentras ni siquiera a ese precio. Y cuando se decidan a tomar el rumbo de la migración, los pesos cubanos no les servirán ni para envolver un regalo", concluyó Ramos Oquendo

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