Es un blog diario digital conformado con los artículos, opiniones, ensayos, etc. del Catedrático universitario Lic. Pedro Pablo Arencibia Cardoso sobre diferentes temáticas de la problemática cubana, actual e histórica, así como por noticias y artículos de otros autores que se consideran de gran interés para profundizar en la realidad cubana.
miércoles, marzo 06, 2024
Orlando Freire Santana desde Cuba sobre la irresponsable política inversionista de la dictadura cubana
La irresponsable política inversionista del régimen cubano
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En 2022 las inversiones para la construcción de hoteles superaron a las destinadas a la agricultura en más de 1.300 millones de pesos.
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Construcción del Hotel Primera y D, en La Habana, en 2019 (Foto: Cubadebate)
Por Orlando Freire Santana
6 de marzo, 2024
LA HABANA, Cuba. – Uno de los problemas más graves que afronta la sociedad cubana en la actualidad es la escasez de alimentos para la población. Esta es una situación que incide grandemente en la espiral inflacionaria que padece la economía, ya que ante una oferta disminuida, los precios de los alimentos que se venden fuera de la deprimida libreta de racionamiento tienden a subir constantemente.
En tales circunstancias lo lógico sería que las autoridades implementaran una política inversionista que favoreciera a las ramas productoras de alimentos, como la agricultura, la ganadería y la pesca; máxime si tenemos en cuenta la escasez de recursos con que cuenta el país para atender simultáneamente a todas las actividades de la economía.
Sin embargo, la realidad indica que los gobernantes cubanos no actúan en esa dirección. Según datos aportados por la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI), en el año 2022 la agricultura, ganadería y silvicultura (juntas) recibieron una inversión de 1.855 millones de pesos; la pesca 511 millones de pesos; y la industria azucarera tan solo 410 millones de pesos. En cambio, la inversión en el sector turístico ascendió a 3.226 millones de pesos.
La capacidad hotelera del país ha sido ocupada en los últimos tiempos en un 25% como promedio debido a la baja presencia de turistas internacionales. No obstante, el castrismo ha continuado construyendo hoteles, que permanecen semivacíos, en lugar de destinar la mayoría de las inversiones a los sectores que producen alimentos. Esa diferencia de más de 1.300 millones de pesos entre lo invertido en 2022 en el turismo y la agricultura, en favor del primero, es una muestra fehaciente de una estrategia fallida.
No hace mucho apareció en el periódico Granma un artículo del académico José Luis Rodríguez, un tanque pensante del castrismo, que llegó a ocupar la titularidad en el Ministerio de Economía y Planificación. El articulista dio a conocer que entre enero y septiembre del pasado 2023, la agricultura absorbió solamente el 2,8% del total de las inversiones del país, mientras que a la industria azucarera correspondió el 0,5%. Y agregó el académico: “Esta desproporción es preciso eliminarla si se quiere avanzar en la producción de alimentos y en la del azúcar”.
Algunos de los que lean el artículo del señor Rodríguez podrían llegar a la conclusión de que el exministro sugiere enmendar un error cometido por quienes dirigen la política inversionista del país. Sin embargo, conviene aclarar que aquí no estamos en presencia de un error, sino de una irresponsabilidad de la cúpula castrista, que prefiere construir hoteles antes que destinar esos recursos para mitigar el hambre que padece el cubano de a pie. Claro, la maquinaria del poder es consciente de que hay que mantener contentos a los militares que dirigen el conglomerado GAESA, que controla los ingresos que produce la industria turística cubana.
La baja recepción de inversiones que recibe la agricultura, unida a otra serie de problemas, como los impagos a los productores, las trabas para el otorgamiento de tierras en usufructo, y el éxodo de las personas que habitan en los campos, entre otros, han hecho que se incumplan casi todos los planes productivos en los últimos años.
Un estado de cosas que se refleja también en el bajo aporte de la agricultura en el Producto Interno Bruto (PIB) de la nación. De acuerdo con las cifras dadas a conocer por la ONEI para el 2022, la agricultura, la ganadería y la silvicultura clasificaron en el lugar 14 entre 19 actividades económicas reportadas. La contribución de esa triada al PIB fue solo del 0,8%.
Roberto Álvarez Quiñones: 'Para mí, un bistec con papas fritas'. Eso es lo que pide la mayoría de los cubanos de la Isla cuando pisan tierra fuera de Cuba
Eso es lo que pide la mayoría de los cubanos de la Isla cuando pisan tierra en el aeropuerto de Miami, u otro de cualquier lugar del mundo, y sus familiares o amistades los invitan a comer en un restaurante.
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Por Roberto Álvarez Quiñones
Miami
14 Jul 2023
Un viejo y buen amigo mío residente en Cuba estuvo de visita en EEUU hace algunos años. Mi esposa y yo lo invitamos a cenar en un restaurante y casi sin mirar el menú le dijo al camarero: "Para mí, un bistec con papas fritas".
Casi por reflejo condicionado (emana del cerebro sin pedir permiso), eso es lo que pide la mayoría de los cubanos de la Isla cuando pisan tierra en el aeropuerto de Miami, u otro de cualquier lugar del mundo, y sus familiares o amistades los invitan a comer en un restaurante. "Un bistec de res con una manifestación de papas fritas", como diría un criollo jaranero.
Esa ansiedad irreprimible por comer bistec de vaca es lógica. Es una carne en proceso de extinción en Cuba que los cubanos de a pie solo pueden comer una pizquita, y de puro milagro, de vacas robadas en los campos, sacrificadas y vendida su carne clandestinamente a 300 pesos la libra, o más. Tres libras cuestan casi la mitad de un salario mínimo mensual.
¿Por qué tan alto precio? Además de su escasez, según el nuevo Código Penal comete delito de "receptación" tanto el que roba la vaca, la sacrifica y la vende, como quien la compra para alimentarse. Las penas de cárcel van de nueve meses a cinco años ¿Sorprenden entonces los 300 pesos citados?
Hoy a los cubanos más viejos eso de "bistec de carne de res" les trae gratos recuerdos de su juventud, o de la niñez. Solo al evocarlos se les hace la boca agua. Los más jóvenes apenas la conocen, y muchos niños y adolescentes probablemente no han comido nunca en su vida un filete con crujientes papas fritas.
"Ya se me olvidó cómo se corta la carne, pero jamás olvidaré aquel jueves 20 de diciembre de 1990, la última vez que los vecinos de La Habana pudimos comprar carne de res", así lo contó un carnicero de Centro Habana, Jorge Lobaina, en una crónica publicada en el sitio Contexto Ganadero. "Aquí ya la gente ni pregunta por la carne de vaca, es como que no existe", puntualizó Lobaina.
Lo peor es que los cubanos no solo no pueden comer un buen bistec de res al horno, frito, empanizado o en cazuela, sino tampoco ropa vieja, carne con papa, boliche (carne mechada con jamón), picadillo a la habanera, albóndigas, carne estofada, empanadillas, y otros suculentos platos con carne vacuna. Ni siquiera pueden conseguir un pedacito de ternilla de res con hueso para hacer un sopón y matar el hambre.
Encima, también está perdida la carne de puerco, el pollo de engorde no se produce desde hace más de 40 años, y las importaciones de pollo congelado están limitadas por falta de divisas. El país no produce lo suficiente para obtenerlas.
Y una elocuente curiosidad, tan arraigado está el consumo de carne bovina en la cultura culinaria cubana, que decir bistec, así a secas, significa que es de res, y la palabra carne por sí sola identifica a la vacuna. Las restantes llevan apellido: de puerco, de carnero, de chivo. Y la de pollo, es simplemente pollo. Incluso no pocos consideran que la única "carne de verdad", es la vacuna, y punto.
La carencia de carne bovina es grave, pues es la que más proteína animal aporta, según los nutricionistas. Ese déficit de proteína animal es uno de los mayores problemas en la dieta actual cubana. Dichos especialistas explican que la proteína animal contiene todos los aminoácidos esenciales que nuestro organismo no es capaz de crear por sí mismo, y la proteína de origen vegetal no tiene esa cualidad.
Un bistec de res aporta toda la proteína necesaria en un día
Hoy los médicos recomiendan no comer mucha carne roja porque contiene grasa saturada, colesterol. Eso es factible en países donde los consumidores pueden comprar otros tipos de carnes, pescados y mariscos. En Cuba ya no hay tales opciones.
La ciencia médica sostiene que un ser humano debe ingerir diariamente 0,8 gramos de proteína animal por cada kilogramo de peso corporal, para no sufrir de desnutrición, poco desarrollo, anemia, y otros males. Quien pesa, digamos, 75 kilogramos (165 libras) debe consumir entre 55 y 60 gramos de proteína diarios.
Y ahí está el detalle, un bistec de res de ocho onzas (es el promedio) contiene 60 gramos de proteínas, toda la que se necesita en el día. Eso explica por qué la producción mundial de carne bovina se disparó de 70 millones de toneladas a principio de los años 60, a más de 345 millones de toneladas en 2022, según la FAO.
En Cuba, a golpe de comunismo, ocurrió lo contrario. En 1958 los cubanos eran los terceros mayores consumidores de carne bovina per cápita en Latinoamérica, luego de Argentina y Uruguay, según datos de la FAO, y en 2021 el consumo no llegó a una libra mensual per cápita, según cálculos de economistas independientes, mientras que en la región el consumo fue de 11 libras mensuales per cápita.
El régimen cubano importa pequeñas cantidades de carne de res de Chile, México, Brasil y otros mercados, pero esa carne va al sector turístico y a la oligarquía dictatorial. Que le pregunten a Mariela Castro, su papá, y a toda la alta nomenklatura castrista si ellos no comen carne de res.
Quienes pueden comer un poquito son los cubanos que tienen familiares en el extranjero que pagan desde ultramar a empresarios y a mafiosos de GAESA la entrega en la Isla de carne bovina a domicilio, a 10-12 dólares el kilogramo. Por ejemplo, la Empresa Agropecuaria Obdulio Morales, de Sancti Spíritus, vende filetes de res, carne deshuesada, boliche, palomilla, y riñonada, pagada por "la escoria" cubana emigrada.
En 1918 había 1,5 vacas por habitante, hoy hay tres cubanos por vaca
¿Y las "masas trabajadoras"? Si algo sobra va a las shopping en divisas y a precios inflados desmesuradamente. Si al final sobra un poco de carne puede que vaya alguito por la "libreta" para la hambrienta plebe, si hay alguna efeméride "revolucionaria".
Refresquemos algunas cifras. En 1918 había en Cuba cuatro millones de vacunos y 2,8 millones de habitantes, casi una vaca y media por cada cubano. A principios de 2022 el Gobierno informó que había 3,7 millones de cabezas (300.000 menos que hace 103 años), con 11,1 millones de habitantes. O sea, hay tres cubanos por vaca. En 1959 había casi siete millones de bovinos y 6,6 millones de habitantes, más de una vaca por cada cubano.
Como vimos, quienes no reciben remesas o paquetes de carne vacuna la poquísima que pueden comer, es la de reses robadas en los campos. Según el sitio oficialista Cubadebate, en 2022 fueron robadas 82.445 reses en el país.
Pero aun así la cuenta no da. Si cada bovino robado (están muy flacos) pesaba 800 libras, digamos, y dio 400 libras de carne, fueron 33 millones de libras de carne vendidas "por la izquierda", o sea, solo 3,1 libras al año para cada uno de los 10,6 millones de habitantes (emigraron unos 440.000 en dos años). Estamos hablando de 4,1 onzas mensuales per cápita, o una onza semanal.
Falta de proteína animal causa serios daños, algunos irreversibles
Lo dramático es que el déficit de proteína animal en la dieta afecta el crecimiento, la reparación y mantenimiento de los músculos, tejidos, huesos y dientes. En los niños impide su crecimiento normal, incluso del cerebro, puede ocasionar cierto retardo mental, y un deficiente sistema inmune, así como déficit de ácidos grasos omega-3. También puede causar fatiga y problemas de concentración.
Obviamente, la desnutrición puede comenzar en el vientre materno, y el bebé que nace desnutrido será de más baja estatura, delgado y enfermizo. Podrá tener problemas para su desarrollo intelectual. Médicos cubanos han mostrado que los niños cubanos hoy son más bajitos que décadas atrás, cuando Moscú subsidiaba la economía cubana.
En fin, niños más bajitos, delgados, o enfermizos, con cierto riesgo de retardo mental, adultos desnutridos con su sistema inmunológico afectado por el déficit proteico y que solo pueden comer una sola onza de carne vacuna cada domingo. Son esas huellas inequívocas de la "continuidad revolucionaria"....
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(Tablas del libro de Ismael Zuaznábar titulado La economía cubana en la década de los años 50 . Todas las imágenes fueron añadidas por el Bloguista de Baracutey Cubano)
(En el Cuadro No. 20 del libro del comunista Oscar Pino Santos titulado La penetración del Imperialismo norteamericano en la economía cubana, escrito en 1957, se muestra el consumo doméstico, producción nacional e importaciones de los principales productos alimenticios en el período 1954-1956 donde se observa que la cantidad y el valor (en porcientos) del consumo doméstico de producción nacional fueron el 81% y el 71% respectivamente, mientras que la cantidad y el valor del consumo doméstico de importación fueron 19% y 29% respectivamente. En ese cuadro, cuya relación de alimentos bien serviría como ejemplo objetivo de cual era la canasta básica del cubano promedio de aquellos tiempos, muestra datos interesantísimos como el hecho de que el 98% de la cantidad y el 92% del valor de los productos lácteos consumidos por la población cubana era de producción nacional; observen también que el 100% de las carnes refrigeradas (res, pollo, etc.) eran de producción nacional. Señalo que en Cuba siempre han existido períodos de lluvia y períodos de sequía, ciclones y otros desastres naturales.)
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GANADO VACUNO EN 1946
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Tomado de la revista Vitral No. 73 ( http://www.vitral.org )
LA GANADERÍA DE LA CUBA REPUBLICANA
Por Jesuhadín Pérez Valdés
“La riqueza de vuestra tierra, el crecimiento de vuestra hierba y la habilidad demostrada de transformar hierba en carne, está convirtiendo la clase de ganado que uds. están produciendo, en un producto comestible insuperable para las mesas de Cuba , y espero que en un no muy lejano futuro, para las mesas de muchos ciudadanos del mundo”.
Frank Scofield.
Autoridad internacional en ganado de razas de carne
En la exposición nacional de ganadería, celebrada en 1956 en el parque nacional de exposiciones, el profesor H. H.Kildee, juez del evento, expresó al Patronato de dicha exposición lo siguiente: “Quiero encomiar y felicitar a los funcionarios y expositores que han hecho de ésta exposición un gran éxito en cualquiera de sus aspectos.
“(…) Los grandes campeones y muchos de los ganadores de cinta azul, debearían ganar, o por lo menos estar entre los primeros, en las mejores exposiciones de los Estados Unidos y Canadá. La calidad: de las mejores de su clase (…) Estuve encantado con el ganado (…) criado y mejorado en Cuba”.
En 1953, tres años antes del referido evento, ya Cuba contaba con más de cinco millones de cabezas de ganado, esto significaba un animal por cada 1,10 personas. Posición envidiable si la comparamos con las existencias estimadas por la F. A. O en el propio año en 36 países. Pero, ¿cómo llegamos a obtener tal riqueza y qué lugar ocupó en nuestra economía nacional?. Revisemos la historia...
La ganadería en la etapa anterior a 1902
Excavando en las raíces de la ganadería –anterior a la etapa republicana- descubrimos como ésta, nace y se desarrolla entrecruzada y paralelamente a otra gran riqueza: la azucarera, como si emergieran ambas de la historia en dependencia simbiótica …¿por qué? Veamos.
Nuestras tierras fértiles generaron un rápido aumento de la fortuna azucarera y a ésta le resultaba indispensable la fuerza brutal del animal, tanto para el cultivo como para el transporte de la caña (o productos terminados). Estas mismas tierras producían los pastos idóneos para la manutención y florecimiento del ganado. Fue éste el motivo que ambas riquezas crecieran hermanadas. Miguel Penabad Fraga, autor de La Ganadería en Cuba nos cuenta:
“Pronto llegó a fomentarse gran número de haciendas ganaderas contando la isla con unos mil hatos que contenían más de un millón de cabezas de vacunos.” (D.M /1957 pág 105.)
Además, otra cuestión determinante para el crecimiento de la ganadería en aquella época fue la posición geográfica que convirtió a Cuba en principal abastecedora de carnes saladas, cueros, pieles y ganados a las flotas diversas que se dirigían a México, Perú y otras zonas sureñas. Esto, sumado a las necesidades internas de consumo y transporte de mercancías como café, tabaco y azúcar, hicieron del ganadero una persona de mucho poder e influencia, hasta ser coprotágonista del primer gran conflicto entre ganaderos y vegueros, que culminó con la abolición de los grandes latifundios pastoriles.
A pesar de los conflictos y las contradicciones existentes en la época, agravadas por las subidas de los impuestos, en 1843 se organiza en Puerto Príncipe la Primera Exposición Agrícola y Ganadera. Que fuera –según Penabad- el espaldarazo definitivo a la ganadería.
Dos décadas y media después vendría el azote de la guerra. Pasados diez años de conflicto la situación era deprimente; sin embargo, para el grito de Baire los potreros contaban ya con 2 485 766 animales. (¡!) Pero con Baire empezó la guerra…
Después de tomar posesión los Estados Unidos de Cuba se hizo un nuevo censo en el año 1899, en el que solo aparecieron 376 650 reses… La contienda liberadora se había llevado 2 100 000 cabezas de ganado…
1902. La República
La riqueza ganadera estaba prácticamente aniquilada y gran parte de los hacendados arruinados; sin embargo, las necesidades internas, tanto para las labores agrarias, el tiro de carga y pasaje, como para el consumo de carne, leche y sus derivados, seguían incrementándose, por lo que se dieron facilidades arancelarias para la revitalización de la ganadería, importándose ganado de Venezuela, Puerto Rico, Texas, Tampico y la Florida tratando –los ganaderos- de atizar –por cuarta vez- ésta riqueza, y prendió… …Ya para 1910 en los potreros cubanos había –según stock de la época- unas 3 200 000 reses vacunas. ¡La semilla ganadera había prendido nuevamente! Pero otra dura prueba se avecinaba…
La Primera Guerra Mundial
La situación de guerra propició una demanda enorme de tabaco y azúcar, al tiempo que se redujo al mínimo la importación de alimentos. Esto generó sobre la ganadería una presión enorme, ya que tuvo que cubrir la necesidad de fuerza animal para el laboreo y transporte en zafras sobre-estimuladas por las peticiones internacionales y, al mismo tiempo, cubrir las urgencias nacionales de alimentación, de carne, leche y sus derivados. Es bueno señalar que esta delicada situación hizo del ganadero un recio soporte de la alimentación pública en general.
A pesar de la exigente situación que puso al rojo vivo las existencias ganaderas los criadores, cebadores y mejoradores cubanos las soportaron, e incluso crecieron, pues para el censo de 1918 en los potreros nacionales habían 3 955 000 cabezas vacunas.
Teniendo en cuenta los éxitos alcanzados y el incremento de las necesidades –no olvidando la expansión y existencia de nuevos colosos azucareros- en 1927 se efectuó una nueva reforma arancelaria que fomentó la creación de poderosas industrias de derivados. ¿Los beneficios? Miguel Penabad los describe:
“…impidieron la salida de torrentes de divisas hacia el extranjero en pago de alimentos que se pudieran elaborar en Cuba y ofrecer trabajo permanente(…) a millares de ciudadanos que vuelcan sus salarios en el comercio, la industria, el transporte y los espectáculos, sosteniéndoles desde luego, a los sectores empleadores citados, la capacidad de producción y ventas, consumidores que a su vez, compran carne, leche y sus derivados manufacturados en Cuba”.
El desarrollo ganadero propició que el consumo de leche condensada y evaporada-con materia prima nacional- para 1932 fuera de 10,8 cajas (518,4 latas) por cada 100 habitantes, éste consumo se elevó a 30 cajas (1824 latas) en un año para las estaciones de 1951 y se calculaba que, para 1960, se consumirían aproximadamente 2 millones y medio de cajas de leche (120 000 000 de latas) que necesitarían unos 100 125 000 kilogramos de leche fresca y 22 500 toneladas de azúcar refino nacional, (ver:Coop. Comp. Nac. de Alim. para incrementar la producción con igual número de vacas. Tab. Esp. D.M/ 1957.)
Esta positiva evolución fue –paulatinamente- cubriendo una diversa variedad de productos de consumo. Al revisar las estadísticas vemos como del año 1926 al año 1939, se redujeron las importaciones (carne y derivados) en un promedioo anual de $ 29 081 673, siendo las principales:
También se eliminaron importaciones por concepto de carnes en conserva y otras carnes $ 1 510 631, y se exportaron además, -sin dañar en lo más mínimo el abasto al país de esos productos- en una década 14 954 359 pesos… Según el doctor Lamar Roura, presidente en 1943 de la Asociación Nacional de Ganaderos de Cuba, de 1931 a 1940 se había producido –entre importaciones ahorradas y exportaciones- un beneficio global de 80 051 001 pesos… (ver ponencia del Dr. L. Roura al Primer Congreso de Alimentación, año 1943).
En 1945 se efectuó –según palabras del periodista Miguel Penabad- : “el mejor censo de todas las épocas en Cuba, que registró las existencias de ganado en julio de 1946”.(La ganadería en Cuba /M. Penabad. D.M. 1957.) Se hizo teniendo en cuenta la división política administrativa republicana.(Ver la carne y la población de Cuba … W. Denie Valdés. /Vitral Núm: 65. pág 24. Año 2005.) Este censo inspeccionó 159 958 fincas, de éstas tenían ganado vacuno: 119 780, arrojando los siguientes detalles.
Wilfredo Denie Valdés, quien fuera historiador de la ciudad de Pinar del Río durante muchos años, asegura que el cómputo final de éste censo se ubicó en los ¡Cuatro millones ciento quince mil, setecientos treinta y tres animales!. Por otra parte M. Penabad nos dice: “es evidente que la riqueza ganadera es (era) la más difundida, pues cuenta (contaba) con 147 772 poseedores por lo menos”. (Paréntesis del autor.).
Siete años después, en otro censo, se nota una reacción en las existencias, dando un total de 5 391 100 cabezas, que finalmente fue fijado por la Asociación Nacional de Ganaderos de Cuba en 5 060 000 debido a las características del mismo.
Las existencias de ganado vacuno en los diez países con mejor índice promedio de cabeza animal por habitante, muestran la posición cubana en 1953:
La ganadería como mecanismo generador de empleo
Otro importante factor en el proceso de desarrollo ganadero es la generación de empleos por su positivo impacto social. En este sentido se destacan no solo los sectores estrictamente vinculados a la ganadería, sino otros que dependen indirectamente de ésta, como son fábricas de helados, fábricas de calzado, fábricas de piensos, producciones mieleras, ferreterías, fábricas de embutidos, de queso, saladeros de cuero, jabonerías, laboratorios y muchos más.
Por estos años, según el Dr. Lamar, en Cuba existían 165 004 empleadores que utilizaban permanentemente 193 859 empleados, que ganaban salarios por valor de 105 977 843 pesos…
Sacrificio vacuno
“Antes de 1959 en nuestro país se sacrificaba el ganado (…) sin ataduras por parte del Estado…”. Esta afirmación fue hecha por W. Denie Valdés, historiador ya mencionado; pero entonces…¿qué cantidad de animales serían sacrificados para poder cubrir las demandas nacionales de consumo en más de treinta sectores dependientes en alguna manera del ganado cubano, aún si despreciáramos las exportaciones?
La respuesta a ésta pregunta fue dada por el Dr. José Manuel Cortina, presidente de la Asociación de Ganaderos de Cuba y publicada en varios periódicos y revistas de la época durante el bienio de su mandato. Él aseguraba, tabuladamente que, desde el año 1942 al año 1951, los criadores cubanos entregaron para el consumo nacional 9 300 000 reses vacunas, con un peso promedio de 32 arrobas (800 lbrs/363.6 Kgms) en pie, por las cuales recibieron 687 600 000 pesos. Entonces podemos –por éste dato-deducir, que en nuestro país, en la razón antes mencionada, y según los informes del Dr. Cortina, se sacrificaban aproximadamente: ¡Un millón de animales al año! (Ver: La ganadería en Cuba. M. Penabad. D. M. pág. 110; 2da col. 3er par. T.E. /1957). Y, otro dato curioso, en igual período y por igual cantidad de ganado, con similar peso, los ganadores norteamericanos percibieron $ 1 782 600 000, o sea una diferencia en perjuicio cubano de $ 1 095 000 000… (el autor no encontró la respuesta a tal diferencia, es probable que se debiera a los precios internos del mercado nacional).
Inversiones
Los valores comprometidos operando en el sistema ganadero nacional fueron amplios. Basta decir para probarlo que, para 1956, las inversiones en tierras ascendían a 477 500 000 pesos. En casas, cercas, pastizales, pozos, aguadas, equipos y vehículos: $291 475 000, y en animales vacunos: 657 750 000, para un gran total de…: 1 426 725 000 pesos. Esto teniendo en cuenta los valores promedio estimados y aprobados en el año sancionado (1956) donde, por ejemplo, una caballería estaba valorada en $1 491 y una cabeza de ganado: $ 109.62 (según: La ganadería, importante riqueza cubana. M. Penabad./ D.M. pág 106. Cuadro Nº 3.) Otras inversiones de consideración, directa e indirectamente vinculadas a la ganadería, fueron:
Fuentes: Ministerio de la Agricultura. Tribunal de Cuentas. Asociación Nacional de Ganaderos de Cuba. (datos de 1954 e Instituciones de la época).
Otras existencias
Además del ganado vacuno, en Cuba existían –para el año 1956- según datos de la A. N. G. C. una riqueza en ganado menor que alcanzaba los 133 600 000 pesos, que podríamos desglosar así:
Todas éstas producciones convertían nuestra ganadería en una fuente económica de potencial extraordinario. Pero con los logros alcanzados, los criadores cubanos no creyeron dada por hecha su labor, sino que en los años 1956 y 1957, según el Ministerio de la Agricultura de la época se importaron 11 845 animales de pura raza, para el mejoramiento y superación de lo que fuera ya –ateniéndonos a las palabras de Miguel Penabad Fraga- “Nuestra segunda riqueza nacional”… y se exportaron formidables ejemplares, ejemplo de ello: “Monitor Cero”, vendido en $ 16 000 y “Celso 81” criado por la Compañía Ganadera El Palmar. S.A y vendido en $ 10 000, ambos a la República Dominicana. A modo de conclusión
La hacienda ganadera prendió, se expandió y cubrió en gran medida las necesidades de consumo nacional. Según un estudio realizado por el Ing, José Tamargo, Jefe del Departamento de Estadísticas del ministerio correspondiente, para el año 1956 existían en Cuba: 5 325 472 reses. Ahora bien, éstas unidades de ganado vendidas a 14 centavos la libra de pie, precio autorizado oficialmente y que rigió durante el tiempo en cuestión, arroja un valor de 581 528 320 pesos. Si además le sumamos el valor mínimo de las 300 000 caballerías que se destinaban a la ganadería y las inversiones hechas en casas, cercas, aguadas, potreros, equipos y otros, sumaría un gran total de mil trescientos cincuenta millones, quinientos tres mil, trescientos veinte pesos. ($ 1 350 503 320) ¡solo en el sector bovino! convirtiendo la ganadería –con más de 145 000 poseedores- en una poderosa fuente de riquezas.
¿La calidad del ganado? “-De los mejores de su clase-” Según consideraciones del juez y profesor H. H. Kildee, o las de Frank Scofield, asesor e inspector de ganado y autoridad internacional, quien aseguró; “….he encontrado en Cuba una calidad de ganado (..) como no me había imaginado encontrar cuando vine aquí”
Y el ganadero cubano, ¿qué opinión y perspectiva tenía, estando plenamente consciente de los considerables valores que manejaba…? Lorenzo W Lamadrid, presidente a la sazón de la Asociación Nacional de Ganaderos de Cuba nos tiene la respuesta.
“El ganadero no cree que ha llegado al final de su tarea técnica en lo pecuario ni en lo económico; sabe que mucho falta por lograr para colocar esta riqueza en el plano que ella merece y confía en que el gobierno y las instituciones crediticias oficiales conozcan de cerca las aspiraciones y necesidades de éste sector, tratando con sus dirigentes, previamente, toda medida o plan de fomento, expansión e intensificación, para que ésta colaboración llene a plenitud los anhelos de una clase que por su laboriosidad y entusiasmo demostrado siempre, representa un sólido puntal de la economía nacional”. Con este potencial existente y una actitud consciente y comprometida con el desarrollo económico y el fortalecimiento de nuestra riqueza ganadera, terminamos nuestra primera mitad del siglo XX y algunos años más. Después otra etapa de la historia de Cuba vendría… por ahora, al releer las ideas de Lorenzo W. Lamadrid, publicadas por aquellos años en la prensa… sobran las palabras.
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Cuba Antes de Fidel Castro
(a partir de los 22 minutos y 23 segundos se muestra el avance tecnológico de la ganadería en Cuba mostrándolo en una hacienda con el lote de la raza Suiza-Parda)
Roberto Álvarez Quiñones: El peso precastrista nunca se devaluó. En la Cuba de 1951 una libra de cerdo costaba el 0,46% de un salario, en la Cuba 'revolucionaria' de hoy cuesta el 14%.
¿Pagan en Miami la mitad del salario por cuatro libras de carne de cerdo? En Cuba sí
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En la Cuba de 1951 una libra de cerdo costaba el 0,46% de un salario, en la Cuba 'revolucionaria' de hoy cuesta el 14%.
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Por Roberto Álvarez Quiñones
Los Ángeles
24 septiembre 2022
Un consumidor entra en un supermercado de Miami, otro lo hace en Los Ángeles, y otros dos en Boston y en Atlanta. Cada uno de ellos compra cuatro libras de cane de cerdo. El de Miami paga en la caja 1.086 dólares por las cuatro libras de carne de puerco; el de Los Ángeles paga 1.482 dólares, el de Boston, 1.407; y el de Atlanta, 716 dólares.
Parece el comienzo de un cuento de ciencia ficción. Lo es, y no lo es. Porque cada uno de esos consumidores pagaron lo mismo que hoy los cubanos por cuatro libras de carne de cerdo en el mercado negro, el único en el que existe en Cuba esa preciada carne de la dieta nacional, a un precio inaudito de 300 pesos la libra.
O sea, en Cuba para comprar, no una enorme pierna de cerdo para asar, o un puerco completo, sino cuatro libritas, hay que pagar 1.200 pesos, equivalentes al 57% de un salario mínimo en Cuba, que hoy es de 2.100 pesos, o sea, 17 dólares con la tasa oficial de 123 dólares, pero solo 12.72 dólares con la tasa real del mercado monetario callejero de 165 pesos por dólar (el 13 de septiembre), que es la que cuenta incluso para el Banco Central, aunque no lo reconozca.
A un trabajador con ese sueldo mínimo de 12.72 dólares mensuales que comprase cuatro libras de carne de cerdo le quedarían apenas 5.45 dólares para sufragar todos los demás gastos de la canasta básica del mes.¿No es esto un cuento de horror, más que de ciencia ficción?
Precisamente de aplicar hipotéticamente ese despojo del 57% del salario mínimo vigente en 2022 en los estados de Florida, California, Massachusetts y Georgia, es que salen esos ficticios gastos absurdos mencionados al comienzo de este artículo.
La diferencia entre esos estados del "Norte" y Cuba es que la dictadura castrista para ahorrar divisas —que sí gastó en construir hoteles para hacer más ricos a los militares—, ha reducido y casi suprimido la importación de piensos. Y encima paga precios muy bajos a los criadores privados de cerdos, a quienes obliga a entregar la carne producida al Estado. Y mete en la cárcel o impone multas exorbitantes a los productores privados que producen "demasiada" carne de cerdo, por "enriquecimiento ilícito". Como sentenció un productor en Holguín que ya abandonó el negocio y prefirió no dar su nombre: "Se están acabando los puercos, no da negocio criarlos".
Tres libras de pollo cuestan el 31% de un sueldo completo
"Cada día hay menos que comer", aseguró hace unos días desde Santa Clara el periodista independiente Guillermo del Sol. "Ayer la libra de carne de cerdo se comerciaba a 300 pesos, una libra de frijoles 100 pesos, el arroz alcanzó los 75 pesos, un cartón de huevos con 30 unidades está entre 800 y 1.000 pesos", argumentó el comunicador.
Desde Santiago de Cuba, Eldris González Pozo informó: "En estos momentos una libra de pollo cuesta 220 pesos y un paquete de salchichas 200 pesos y tres pequeños panes valen 25 pesos". O sea, para comer en la casa tres libras de pollo hay que desembolsar 660 pesos, el 31,14% de un salario mínimo mensual. Es como pagar en un supermercado de Miami (con un salario mínimo de 1.906 en el estado) 593.52 dólares por tres libras de pollo.
Lo que ocurre es que la dictadura, en vez de hacer realmente algo efectivo por combatir la inflación, la agrava por día. Y no solo por incompetencia, sino por crueldad, la que emana principalmente de Raúl "El Cruel".
Steve Hanke, prestigioso profesor de Economía Aplicada de la Universidad Johns Hopkins, comprobó asombrado que entre el 21 de agosto y el 8 de septiembre la inflación en Cuba aumentó de un 135% a un 158% de tasa anual, y se consolidó como la segunda mayor inflación del mundo (ya lo fue en agosto), y la que más rápido aumenta.
El galope desbocado del costo de la vida en la empobrecida Cuba supera al 136% del Líbano, el 134% de Turquía, el 127% de Myanmar y el 125% de Venezuela, que ocupa el sexto lugar. En Cuba lo que en enero de 2022 costaba 100 pesos, ahora cuesta mucho más del doble.
Qué contraste: cuando Cuba era "explotada por el imperialismo" la moneda cubana jamás se devaluó. En 1958 la Isla tenía la tasa de inflación más baja de toda América Latina con un apenas 1,4%. La tasa media era la de México con 7,8%, y la más alta inflación la padecía Bolivia con el 63%.
Los pesos cubanos eran entonces convertibles en dólares al instante, dando uno por uno. Estuvieron siempre a la par 1x1 desde que se emitieron los primeros pesos cubanos en 1915, en el Gobierno de Mario García Menocal, hasta el asalto del poder por los hermanos Castro, que nombró al Che Guevara presidente del Banco Nacional de Cuba (noviembre de 1959), cuando no sabía nada de banca, de finanzas, ni de las más elementales reglas y leyes de la economía moderna.
El comunista argentino sustituyó en el cargo nada menos que al eminente economista cubano Felipe Pazos, uno de los fundadores del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial en la Conferencia de Bretton Woods (EE.UU) en 1944. Precisamente una de las primeras cosas que hizo el nuevo presidente "revolucionario" del Banco Central fue retirar a Cuba del FMI, pese a que había recibido varios créditos de dicha institución global.
Durante toda la etapa republicana precastrista el dólar y el peso circulaban en el país por igual. De hecho eran la misma cosa. Quien tenía cinco pesos cubanos en el bolsillo tenía cinco dólares, y viceversa.
Pero hay más. Los cubanos de hoy no saben (no tienen cómo) que en 1958 los trabajadores industriales cubanos estaban entre los mejores pagados de todo el mundo. Ganaban seis dólares diarios por jornada de ocho horas, y un trabajador agrícola tres dólares. Así está registrado en las estadísticas de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) de la ONU.
En 1951 una libra de cerdo costaba el 0,46% de un salario, hoy el 14%
Ese salario cubano de seis dólares diarios era el octavo más alto del mundo, detrás de EEUU (16.80 dólares diarios), Canadá (11.73), Suecia (8.10), Suiza (8.00), Nueva Zelanda (6.72), Dinamarca (6.46), y Noruega (6.10).
Y con esos salarios de los obreros cubanos, según otras estadísticas publicadas en este caso por la revista Cuba Económica y Financiera, en 1951 en Cuba una libra de carne de cerdo costaba 60 centavos, es decir, el 0,46% de un salario industrial promedio de un obrero, y no el 14% del salario mínimo que cuesta 71 años más tarde. La libra de frijoles negros en 1951 estaba a 15 centavos; y un huevo costaba siete centavos, no 33 pesos como hoy.
Esta alucinación surrealista entre la relación salario-precio en la Cuba capitalista y en la Cuba de la "continuidad" castrista es el punto final de una crónica del absurdo que ni el mismísimo Franz Kafka pudo imaginar: pagar en el mercado más de la mitad de un sueldo mensual completo para comer cuatro libras de carne de puerco, que es además una de las más fáciles de producir y más baratas que hay en este mundo.
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Observen en la siguiente tabla que el 100% de las carnes refrigeradas (res, puerco, pollo, etc.) consumidas en Cuba eran de producción nacional. Esta tabla fue tomada del libro El Imperialismo Norteamericano en la Economís de Cuba, del comunista cubano, ya fallecido, Oscar Pino Santos.
Además del ganado vacuno, en Cuba existían –para el año 1956- según datos de la A. N. G. C. una riqueza en ganado menor que alcanzaba los 133 600 000 pesos, que podríamos desglosar así:
Las existencias de ganado vacuno en los diez países con mejor índice promedio de cabeza animal por habitante, muestran la posición cubana en 1953:
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Libro de Pedro Pablo Arencibia: Paradigmas Psicopedagogicos y caminos de la Investigacion Matematica en la Ensenanza de la Matematica Universitaria y Media
OPINIÓN SOBRE EL LIBRO:
Lo he ojeado, aqui y alla; es conmovedor. humano. Tardare en leerlo de tapa a tapa. Comprendo que es holistico, lo que me parece admirable, meritorio, politica, experiencia humana, Matematicas, Ciencias, y tambien ¨very scholar. Una combinacion unica. Gracias. B.M.
“Marco Rubio a Donald Trump: Te diré lo que es un buen acuerdo: que Cuba sea libre
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Licenciado en Matemática Pura en la Universidad de La Habana (UH) y Catedrático universitario con 24 años de experiencia en la docencia universitaria cubana; posee la Categoría Docente Principal de Profesor Titular universitario. Fue expulsado el 29 de enero de 1997 del Instituto Superior Pedagógico de Pinar del Río ( universidad de perfil formativo o pedagógico) por motivos políticos. Activo colaborador desde su fundación de la revista VITRAL y del Centro Católico de Formación Cívica y Religiosa (CFCR) de la Diócesis de Pinar del Río. Colaboró en Cuba con las organizaciones opositoras: Todos Unidos, Asamblea para Promover la Sociedad Civil en Cuba y con el Consejo Unitario de Trabajadores Cubanos (CUTC).
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COLABORADORES:
Paul Echániz