domingo, enero 12, 2025

Algo de la Historia del desabastecimiento de las grasas alimenticias en Cuba después del supuesto triunfo de la Revolución cubana el 1 de enero de 1959

ErnestoMiami

11 de enero, 2025

La Manteca y el Socialismo: Historia del desabastecimiento en Cuba. Crisis Económica y Social.


 A continuació cifras de la tabla No. 20 del libro El Imperialismo Norteamericano en la Economía de Cuba  del economista marxista  Oscar Pino Santos, quien trabajó hasta casi su muerte  en el Consejo de Estado de la dictadura totalitaria de los Castro en Cuba y que recibió el Premio en Ciencias Sociales en el año ¿2006?  por su obra  de toda la vida. El susodicho  libro fue escrito en 1957, pero fue publicado después del triunfo de la Revolución. Es  notorio que Pino Santos  se calló la boca o se olvidó  de su pluma   para escribir los garrafales disparates  con los que el Castrismo destruyó a la economía cubana y la cultura de trabajo del pueblo cubano. La población  de Cuba en 1957  era de aproximadamente 6 millones de habitantes.

Observen que el 12% de las GRASAS (aceite, manteca de cerdo, etc.) era de producción nacional y el 88% era de importación, pero ya en la  Cuba de los años 50s,anterior a 1959, se estaba desarrollando la produción  de aceites vegetales, lo cual estaba afectando a los exportadores  de manteca de cerdo para Cuba. En general:  La diversificación de la economía  que estaban llevando a cabo  Joaquin Martinez Sáenz, como Presidente del Banco Nacional de Cuba,  y de  Julián Alienes Urosa, como Jefe de Investigaciones de dicho banco, bajo el gobierno de Fukgencio Batista,  siguiendo las sugerencias  de la Comisión Misión Truslow, solicitada por el Presidente Carlos Prío Socarrá para dinamizar la economía cubana,   afectaron intereses comerciales de empresarios norteamericanos (para conocer otras afectaciones encluí en este post mi artículo  ¿Fue la República de Cuba (1902-1958) una neocolonia de los EE.UU.? Dos ejemplos que lo niega.)  afectaciones que fueron aprovechadas por el comunista William Arthur Wieland (en Cuba: Guillermo Arturo Montenegro Wieland)  a la sazón Director del Buró para México y el Caribe de la Subsecretaría de Estado para América Latina, para imponerle al gobierno de Batista un embargo de armas norteamericanas  y el recorte de la cuota azucarera   de Cuba en el mercado norteamericano, lo cual afectó material y  moralmente al gobierno de  Fulgencio Batista  elegido en las elecciones multipartidistas del 1 de noviembre de 1954, pues  Fidel Castro era una de las apuestas de los comunistas cubanos dirigidos por Fabio Grobart.

Esos resultados económicos se obtuvieron pese a la inestabilidad política que presentó el país y a las medidas económicas norteamericanas que afectaron a la economía cubana: solamente la aprobación norteamericana  en 1956 de reducir del 96% hasta el 29% la participación cubana en el mercado azucarero norteamericano dieron a Cuba pérdidas de 240 millones de dólares  según las páginas 14 y 15 del libro  El último año  de aquella república de Ramiro J. Abreu al dejar de exportar a Estados Unidos 1 156 902 toneladas métricas de azúcar según  se lee en la página 52  del libro La Economía Cubana en los años 50, del  entonces economista oficialista  Ismael Zuaznábar. Ramiro J.  Abreu, fue  ex oficial del Ministerio del Interior de la tiranía de los Castro y, en el momento de publicarse ese libro en Cuba (con prólogo del entonces  miembro del Buró Político del PCC  Carlos Rafael Rodríguez) era  funcionario del Departamento América, un departamento de Inteligencia y Subverción del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, que recibió inicialmente el nombre de Liberación y que tuvo como jefe a Manuel Piñeiro Losada, conocido como ¨Barba Roja,

Para  profundizar en la economía cubana  de los años 50 sun buen libro es : “La aventura cubana.” (Artes Gráficas Edic. SA. Madrid, 1977) del economista boliviano  Julio Alvarado, quien trabajó en el Banco Nacional de Cuba.

.TABL A  DE  LA  CUAL SE INFIERE LA CANASTA BÁSICA DEL CUBANO DE ESA ÉPOCA: 

 

Este cuadro No. 20   refleja la canasta básica del pueblo cubano. Observen que la leche y todos los productos lácteos eran más del 90% de producción nacional. Algunos productos se importaban porque era más barato comprarlos en el exterior y traerlos al país que cultivarlos.

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 Reportando riquezas. Aprendimos a fabricar axeite y después lo olvidamos

Autor: Nivio López Pellón

Revista Bohemia octubre 24 1954


Es cubano de verdad el aceite de maní 
Autor: Nivio López Pellón
Revista Bohemia Abril 5 1959




En este último segmento del artículo se habla de la  fábrica de aceite El Cocinero, cuya chimenea  se encuentra  cerca del final de la calle Línea en el  túnel de Línea, El Vedado. Esa fábrica  cerró hace décadas y desde hace unos años  es una ¨fábrica de artes¨,  donde el ¨jineterismo¨ habanero tiene una de sus bases de operaciones.

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Tomado de la revista Vitral No. 73
( http://www.vitral.org )

LA GANADERÍA DE LA CUBA REPUBLICANA

Por Jesuhadín Pérez Valdés

La riqueza de vuestra tierra, el crecimiento de vuestra hierba y
la habilidad demostrada de transformar hierba en carne,
está convirtiendo la clase de ganado que uds. están produciendo,
en un producto comestible insuperable para las mesas de Cuba ,
y espero que en un no muy lejano futuro,
para las mesas de muchos ciudadanos del mundo”.

Frank Scofield.
Autoridad internacional en ganado de razas de carne

   
    En la exposición nacional de ganadería, celebrada en 1956 en el parque nacional de exposiciones, el profesor H. H.Kildee, juez del evento, expresó al Patronato de dicha exposición lo siguiente:

    “Quiero encomiar y felicitar a los funcionarios y expositores que han hecho de ésta exposición un gran éxito en cualquiera de sus aspectos.

    “(…) Los grandes campeones y muchos de los ganadores de cinta azul, debearían ganar, o por lo menos estar entre los primeros, en las mejores exposiciones de los Estados Unidos y Canadá. La calidad: de las mejores de su clase (…) Estuve encantado con el ganado (…) criado y mejorado en Cuba”.

    En 1953, tres años antes del referido evento, ya Cuba contaba con más de cinco millones de cabezas de ganado, esto significaba un animal por cada 1,10 personas. Posición envidiable si la comparamos con las existencias estimadas por la F. A. O en el propio año en 36 países. Pero, ¿cómo llegamos a obtener tal riqueza y qué lugar ocupó en nuestra economía nacional?
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    Revisemos la historia...

    La ganadería en la etapa anterior a 1902

    Excavando en las raíces de la ganadería –anterior a la etapa republicana- descubrimos como ésta, nace y se desarrolla entrecruzada y paralelamente a otra gran riqueza: la azucarera, como si emergieran ambas de la historia en dependencia simbiótica …¿por qué? Veamos.

    Nuestras tierras fértiles generaron un rápido aumento de la fortuna azucarera y a ésta le resultaba indispensable la fuerza brutal del animal, tanto para el cultivo como para el transporte de la caña (o productos terminados). Estas mismas tierras producían los pastos idóneos para la manutención y florecimiento del ganado. Fue éste el motivo que ambas riquezas crecieran hermanadas. Miguel Penabad Fraga, autor de La Ganadería en Cuba nos cuenta:

    “Pronto llegó a fomentarse gran número de haciendas ganaderas contando la isla con unos mil hatos que contenían más de un millón de cabezas de vacunos.” (D.M /1957 pág 105.)

    Además, otra cuestión determinante para el crecimiento de la ganadería en aquella época fue la posición geográfica que convirtió a Cuba en principal abastecedora de carnes saladas, cueros, pieles y ganados a las flotas diversas que se dirigían a México, Perú y otras zonas sureñas. Esto, sumado a las necesidades internas de consumo y transporte de mercancías como café, tabaco y azúcar, hicieron del ganadero una persona de mucho poder e influencia, hasta ser coprotágonista del primer gran conflicto entre ganaderos y vegueros, que culminó con la abolición de los grandes latifundios pastoriles.

    A pesar de los conflictos y las contradicciones existentes en la época, agravadas por las subidas de los impuestos, en 1843 se organiza en Puerto Príncipe la Primera Exposición Agrícola y Ganadera. Que fuera –según Penabad- el espaldarazo definitivo a la ganadería.

    Dos décadas y media después vendría el azote de la guerra. Pasados diez años de conflicto la situación era deprimente; sin embargo, para el grito de Baire los potreros contaban ya con 2 485 766 animales. (¡!) Pero con Baire empezó la guerra…

    Después de tomar posesión los Estados Unidos de Cuba se hizo un nuevo censo en el año 1899, en el que solo aparecieron 376 650 reses… La contienda liberadora se había llevado 2 100 000 cabezas de ganado…

    1902. La República

    La riqueza ganadera estaba prácticamente aniquilada y gran parte de los hacendados arruinados; sin embargo, las necesidades internas, tanto para las labores agrarias, el tiro de carga y pasaje, como para el consumo de carne, leche y sus derivados, seguían incrementándose, por lo que se dieron facilidades arancelarias para la revitalización de la ganadería, importándose ganado de Venezuela, Puerto Rico, Texas, Tampico y la Florida tratando –los ganaderos- de atizar –por cuarta vez- ésta riqueza, y prendió…

    …Ya para 1910 en los potreros cubanos había –según stock de la época- unas 3 200 000 reses vacunas. ¡La semilla ganadera había prendido nuevamente! Pero otra dura prueba se avecinaba…

    La Primera Guerra Mundial

    La situación de guerra propició una demanda enorme de tabaco y azúcar, al tiempo que se redujo al mínimo la importación de alimentos. Esto generó sobre la ganadería una presión enorme, ya que tuvo que cubrir la necesidad de fuerza animal para el laboreo y transporte en zafras sobre-estimuladas por las peticiones internacionales y, al mismo tiempo, cubrir las urgencias nacionales de alimentación, de carne, leche y sus derivados. Es bueno señalar que esta delicada situación hizo del ganadero un recio soporte de la alimentación pública en general.

    A pesar de la exigente situación que puso al rojo vivo las existencias ganaderas los criadores, cebadores y mejoradores cubanos las soportaron, e incluso crecieron, pues para el censo de 1918 en los potreros nacionales habían 3 955 000 cabezas vacunas.

    Teniendo en cuenta los éxitos alcanzados y el incremento de las necesidades –no olvidando la expansión y existencia de nuevos colosos azucareros- en 1927 se efectuó una nueva reforma arancelaria que fomentó la creación de poderosas industrias de derivados. ¿Los beneficios? Miguel Penabad los describe:

    “…impidieron la salida de torrentes de divisas hacia el extranjero en pago de alimentos que se pudieran elaborar en Cuba y ofrecer trabajo permanente(…) a millares de ciudadanos que vuelcan sus salarios en el comercio, la industria, el transporte y los espectáculos, sosteniéndoles desde luego, a los sectores empleadores citados, la capacidad de producción y ventas, consumidores que a su vez, compran carne, leche y sus derivados manufacturados en Cuba”.

    El desarrollo ganadero propició que el consumo de leche condensada y evaporada-con materia prima nacional- para 1932 fuera de 10,8 cajas (518,4 latas) por cada 100 habitantes, éste consumo se elevó a 30 cajas (1824 latas) en un año para las estaciones de 1951 y se calculaba que, para 1960, se consumirían aproximadamente 2 millones y medio de cajas de leche (120 000 000 de latas) que necesitarían unos 100 125 000 kilogramos de leche fresca y 22 500 toneladas de azúcar refino nacional, (ver:Coop. Comp. Nac. de Alim. para incrementar la producción con igual número de vacas. Tab. Esp. D.M/ 1957.)

    Esta positiva evolución fue –paulatinamente- cubriendo una diversa variedad de productos de consumo. Al revisar las estadísticas vemos como del año 1926 al año 1939, se redujeron las importaciones (carne y derivados) en un promedioo anual de $ 29 081 673, siendo las principales:

  
    También se eliminaron importaciones por concepto de carnes en conserva y otras carnes $ 1 510 631, y se exportaron además, -sin dañar en lo más mínimo el abasto al país de esos productos- en una década 14 954 359 pesos… Según el doctor Lamar Roura, presidente en 1943 de la Asociación Nacional de Ganaderos de Cuba, de 1931 a 1940 se había producido –entre importaciones ahorradas y exportaciones- un beneficio global de 80 051 001 pesos… (ver ponencia del Dr. L. Roura al Primer Congreso de Alimentación, año 1943).

    En 1945 se efectuó –según palabras del periodista Miguel Penabad- : “el mejor censo de todas las épocas en Cuba, que registró las existencias de ganado en julio de 1946”.(La ganadería en Cuba /M. Penabad. D.M. 1957.) Se hizo teniendo en cuenta la división política administrativa republicana.(Ver la carne y la población de Cuba … W. Denie Valdés. /Vitral Núm: 65. pág 24. Año 2005.) Este censo inspeccionó 159 958 fincas, de éstas tenían ganado vacuno: 119 780, arrojando los siguientes detalles.

  
       
    Wilfredo Denie Valdés, quien fuera historiador de la ciudad de Pinar del Río durante muchos años, asegura que el cómputo final de éste censo se ubicó en los ¡Cuatro millones ciento quince mil, setecientos treinta y tres animales!. Por otra parte M. Penabad nos dice: “es evidente que la riqueza ganadera es (era) la más difundida, pues cuenta (contaba) con 147 772 poseedores por lo menos”. (Paréntesis del autor.).

    Siete años después, en otro censo, se nota una reacción en las existencias, dando un total de 5 391 100 cabezas, que finalmente fue fijado por la Asociación Nacional de Ganaderos de Cuba en 5 060 000 debido a las características del mismo.

    Las existencias de ganado vacuno en los diez países con mejor índice promedio de cabeza animal por habitante, muestran la posición cubana en 1953:

   

    La ganadería como mecanismo generador de empleo

    Otro importante factor en el proceso de desarrollo ganadero es la generación de empleos por su positivo impacto social. En este sentido se destacan no solo los sectores estrictamente vinculados a la ganadería, sino otros que dependen indirectamente de ésta, como son fábricas de helados, fábricas de calzado, fábricas de piensos, producciones mieleras, ferreterías, fábricas de embutidos, de queso, saladeros de cuero, jabonerías, laboratorios y muchos más.
    Por estos años, según el Dr. Lamar, en Cuba existían 165 004 empleadores que utilizaban permanentemente 193 859 empleados, que ganaban salarios por valor de 105 977 843 pesos…

    Sacrificio vacuno

    “Antes de 1959 en nuestro país se sacrificaba el ganado (…) sin ataduras por parte del Estado…”. Esta afirmación fue hecha por W. Denie Valdés, historiador ya mencionado; pero entonces…¿qué cantidad de animales serían sacrificados para poder cubrir las demandas nacionales de consumo en más de treinta sectores dependientes en alguna manera del ganado cubano, aún si despreciáramos las exportaciones?

    La respuesta a ésta pregunta fue dada por el Dr. José Manuel Cortina, presidente de la Asociación de Ganaderos de Cuba y publicada en varios periódicos y revistas de la época durante el bienio de su mandato. Él aseguraba, tabuladamente que, desde el año 1942 al año 1951, los criadores cubanos entregaron para el consumo nacional 9 300 000 reses vacunas, con un peso promedio de 32 arrobas (800 lbrs/363.6 Kgms) en pie, por las cuales recibieron 687 600 000 pesos. Entonces podemos –por éste dato-deducir, que en nuestro país, en la razón antes mencionada, y según los informes del Dr. Cortina, se sacrificaban aproximadamente: ¡Un millón de animales al año! (Ver: La ganadería en Cuba. M. Penabad. D. M. pág. 110; 2da col. 3er par. T.E. /1957). Y, otro dato curioso, en igual período y por igual cantidad de ganado, con similar peso, los ganadores norteamericanos percibieron $ 1 782 600 000, o sea una diferencia en perjuicio cubano de $ 1 095 000 000… (el autor no encontró la respuesta a tal diferencia, es probable que se debiera a los precios internos del mercado nacional).

    Inversiones

    Los valores comprometidos operando en el sistema ganadero nacional fueron amplios. Basta decir para probarlo que, para 1956, las inversiones en tierras ascendían a 477 500 000 pesos. En casas, cercas, pastizales, pozos, aguadas, equipos y vehículos: $291 475 000, y en animales vacunos: 657 750 000, para un gran total de…: 1 426 725 000 pesos. Esto teniendo en cuenta los valores promedio estimados y aprobados en el año sancionado (1956) donde, por ejemplo, una caballería estaba valorada en $1 491 y una cabeza de ganado: $ 109.62 (según: La ganadería, importante riqueza cubana. M. Penabad./ D.M. pág 106. Cuadro Nº 3.)
   
 Otras inversiones de consideración, directa e indirectamente vinculadas a la ganadería, fueron:

   
    Fuentes: Ministerio de la Agricultura. Tribunal de Cuentas. Asociación Nacional de Ganaderos de Cuba. (datos de 1954 e Instituciones de la época).

    Otras existencias

    Además del ganado vacuno, en Cuba existían –para el año 1956- según datos de la A. N. G. C. una riqueza en ganado menor que alcanzaba los 133 600 000 pesos, que podríamos desglosar así:

    Todas éstas producciones convertían nuestra ganadería en una fuente económica de potencial extraordinario. Pero con los logros alcanzados, los criadores cubanos no creyeron dada por hecha su labor, sino que en los años 1956 y 1957, según el Ministerio de la Agricultura de la época se importaron 11 845 animales de pura raza, para el mejoramiento y superación de lo que fuera ya –ateniéndonos a las palabras de Miguel Penabad Fraga- “Nuestra segunda riqueza nacional”… y se exportaron formidables ejemplares, ejemplo de ello: “Monitor Cero”, vendido en $ 16 000 y “Celso 81” criado por la Compañía Ganadera El Palmar. S.A y vendido en $ 10 000, ambos a la República Dominicana.

    A modo de conclusión

    La hacienda ganadera prendió, se expandió y cubrió en gran medida las necesidades de consumo nacional. Según un estudio realizado por el Ing, José Tamargo, Jefe del Departamento de Estadísticas del ministerio correspondiente, para el año 1956 existían en Cuba: 5 325 472 reses. Ahora bien, éstas unidades de ganado vendidas a 14 centavos la libra de pie, precio autorizado oficialmente y que rigió durante el tiempo en cuestión, arroja un valor de 581 528 320 pesos. Si además le sumamos el valor mínimo de las 300 000 caballerías que se destinaban a la ganadería y las inversiones hechas en casas, cercas, aguadas, potreros, equipos y otros, sumaría un gran total de mil trescientos cincuenta millones, quinientos tres mil, trescientos veinte pesos. ($ 1 350 503 320) ¡solo en el sector bovino! convirtiendo la ganadería –con más de 145 000 poseedores- en una poderosa fuente de riquezas.

    ¿La calidad del ganado? “-De los mejores de su clase-” Según consideraciones del juez y profesor H. H. Kildee, o las de Frank Scofield, asesor e inspector de ganado y autoridad internacional, quien aseguró;

    “….he encontrado en Cuba una calidad de ganado (..) como no me había imaginado encontrar cuando vine aquí”

    Y el ganadero cubano, ¿qué opinión y perspectiva tenía, estando plenamente consciente de los considerables valores que manejaba…? Lorenzo W Lamadrid, presidente a la sazón de la Asociación Nacional de Ganaderos de Cuba nos tiene la respuesta.

    “El ganadero no cree que ha llegado al final de su tarea técnica en lo pecuario ni en lo económico; sabe que mucho falta por lograr para colocar esta riqueza en el plano que ella merece y confía en que el gobierno y las instituciones crediticias oficiales conozcan de cerca las aspiraciones y necesidades de éste sector, tratando con sus dirigentes, previamente, toda medida o plan de fomento, expansión e intensificación, para que ésta colaboración llene a plenitud los anhelos de una clase que por su laboriosidad y entusiasmo demostrado siempre, representa un sólido puntal de la economía nacional”.

    Con este potencial existente y una actitud consciente y comprometida con el desarrollo económico y el fortalecimiento de nuestra riqueza ganadera, terminamos nuestra primera mitad del siglo XX y algunos años más. Después otra etapa de la historia de Cuba vendría… por ahora, al releer las ideas de Lorenzo W. Lamadrid, publicadas por aquellos años en la prensa… sobran las palabras.

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 ¿Fue la República de Cuba (1902-1958) una neocolonia de los EE.UU.? Dos ejemplos que lo niega.


Por Pedro Pablo Arencibia Cardoso
1 de mayo de 2016


Aunque L. H. Jenks escribiera el libro Nuestra Colonia de Cuba, Cuba republicana no fue nunca colonia de los Estados Unidos, de la misma manera que la tiranía cubana no fue tampoco una colonia o un satelite de la Unión Soviética. Entre la tiranía isleña y el régimen comunista de la URSS lo que existía realmente era una fuerte relación simbiótica desde el punto de vista político, la cual incidía muy significativamente en el aspecto económico de las relaciones. Los múltiples desencuentros entre las partes, en ambas etapas de nuestra Historia, niegan la existencia de una relación Colonia-Metrópoli entre ellas.

En la etapa republicana de Cuba  y en lo referente a la economía en 1958,  menos del 5% de la economía cubana estaba en manos de ciudadanos de los EE;UU., mientras que aproximadamente el 85%  estaba en manos cubanas. En 1958 aproximadamente entre el 82% y el 85% de la riqueza nacional estaba en manos cubanas, según se infiere del Anuario Azucarero de 1958 (página 11) y de la tabla de la página 24 del libro En el último año de aquella República de Ramiro J. Abreu. En la rama azucarera los cubanos eran los dueños de aproximadamente el 60% de la producción de azúcar; el casi 40% que estaba en manos norteamericanas podemos verlo desde diferentes perspectivas; una de ellas, raramente abordada, era la de ser un fuerte baluarte en el mercado consumidor norteamericano a favor de toda el azúcar producida en Cuba, pues garantizaba unos poderosos aliados: los intereses de los productores norteamericanos de Cuba,  frente a los productores de azúcar  de remolacha  producida en los EE.UU..

 La renta anual por habitante en los años 50  osciló entre los 330 dólares y los 350 dólares; la de E.U. era aproximadamente de 2 000 dólares (los cubanos no nos comparábamos con los demás países latinoamericanos o europeos; En 1953, el ingreso nacional per cápita de Cuba era de $325, superior al de Italia ($307), Austria ($290), España ($242), Portugal ($220), Turquía ($221), México ($200), Yugoslavia ($200) y Japón ($197) según Charles P. Kindleberger en su libro Economic Development,  publicado en 1958. Nuestro referente desde mediados, y quizás desde antes, del siglo XIX eran los EE.UU.)   según escribe el economista y comunista Oscar Pino Santos  en la página 97 de su libro La Penetración  del Imperialismo Norteamericano en la Economía Cubana, escrito en 1957. En el Atlas de la Economía Mundial de fines de la década de los cincuenta, Cuba estaba situada en el lugar 22 entre más de ciento veinte naciones (Apuleyo, 149). Sobre la base de los valores de la Tabla de la página 16 del Material de Estudio Nro. 3 del Ministerio de Educación de Cuba, los Países en Desarrollo y Países menos Desarrollados tuvieron respectivamente en 1976 un Producto Nacional Bruto per cápita de 450 y 140 dólares y en 1987 de 650 y 210 dólares respectivamente, todos menores que el que tuvo Cuba en 1957 (433,5) cuando se tiene en cuenta la devaluación que ha tenido el dólar desde 1957 hasta esas fechas.

Esos resultados económicos se obtuvieron pese a la inestabilidad política que presentó el país y a las medidas económicas norteamericanas que afectaron a la economía cubana: solamente la aprobación norteamericana  en 1956 de reducir del 96% hasta el 29% la participación cubana en el mercado azucarero norteamericano dieron a Cuba pérdidas de 240 millones de dólares  según las páginas 14 y 15 del libro  El último año  de aquella república de Ramiro J.  Abreu al dejar de exportar a Estados Unidos 1 156 902 toneladas métricas de azúcar según  se lee en la página 52  del libro La Economía Cubana en los años 50, del  entonces economista oficialista  Ismael Zuaznábar. Ramiro J.  Abreu, fue  ex oficial del Ministerio del Interior de la tiranía de los Castro y, en el momento de publicarse ese libro en Cuba (con prólogo del entonces  miembro del Buró Político del PCC  Carlos Rafael Rodríguez)  funcionario del Departamento América, un departamento de Inteligencia y Subverción del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, que recibió inicialmente el nombre de Liberación y que tuvo como jefe a Manuel Piñeiro Losada, conocido como ¨Barba Roja,

Esas medidas norteamericanas  fueron producto del lobbysmo  en los EE.UU.en contra  del gobierno de Fulgencio Batista por este haber tomado medidas a favor del desarrollo de la economía en Cuba que afectaban a intereses norteamericanos como fueron:
  • El desarrollo de planes arroceros en Cuba, pues afectaba a los intereses de los arroceros norteamericanos de la cuenca del Mississippi. Cuba llegó a exportar arroz. El Paln de Alonso de Rojas, Pinar del Río, fue uno de ellos.
  •  La decisión de construir un molino de harina en Santiago de Cuba que le quitaba el monopolio al molino ubicado de La Habana, que era de propiedad norteamericana.
  •  El desarrollo en Cuba de la industria de aceites vegetales, pues afectaba a los exportadores norteamericanos de manteca o grasa de cerdo, la cual no era consumida por los norteamericanos.
  • Ventajas económicas  a una planta de Niquel, de la cual Batista era uno de sus accionistas, que perjudicaba a la otra planta que existía en el país, la cual era norteamericana.
  • Cuando se fue a renovar el parque de ferrocarriles, que estaban nacionalizados, las locomotoras se las compraron a los alemanes en lugar de comprárselas a la norteamericana  General Motors, 
  • El papel de la prensa cubana se compraba a Estados Unidos, lo cual  fue afectado cuando  Cuba  instaló  varias papeleras que usaban bagazo de caña como materia prima.
  • Se iba a llevar a cabo una revisión de las tarifas proteccionistas que perjudicaría a los Estados Unidos.
  • Planes para producir materias en Cuba que hasta el momento eran compradas fundamentalmente a los Estados Unidos; uno de esos materiales  era  el cemento.   Dos marcas de cemento que recuerdo eran  Santa Teresa y El Morro.
  •  Una compañía norteamericana cuyo presidente era hermano del entonces Presidente de los Estados Unidos Dwight Einsehower hizo gestiones para que  la obra del túnel de la bahía de  La Habanase la adjudicaran a su compañía, pero Batista se opuso a esas gestiones y la puso en licitación para que el proyecto mejor y más barato  fuera el escogido. Una  compañía francesa se ganó la obra.
 El túnel de La Habana se enmarcaba dentro de un vasto plan de construcciones para desarrollar la infraestructura turística en el país. Muchas eran las construcciones que se habían construido y se estaba construyendo en el país con ese fin. Algunas de ellas fueron la Vía Blanca, incluyendo el puente de Bacunayagua,  y las carreteras del circuito norte de La Habana, Pinar del Río y Matanzas y otra por el sur del país que conectaba a Trinidad, Cienfuegos, etc.,. A estas obras se sumaban la construcción de fábricas de todos tipo para abastecer al país y a la creciente industria turística Estas obras se hicieron durante el régimen de Fulgencio Batista entre 1952 y 1958. El país estaba pasando de un país monoproductor y monoexportador a un país pluriproductor y pluriexportador donde la industria no azucarera había ya desplazado a la industria azucarera. El turismo había ya desplazado a la industria azucarera como la primera fuente de ingreso del país pese a estar el país en medio de cierta inestabilidad política por la lucha armada contra el régimen de Fulgencio Batista. El país estaba en transición a una economía de comercio y servicios.

Pero con las medidas norteamericanas  puramente económicas  contra el régimen de Fulgencio Batista  no se agotaron las medidas en contra de dicho régimen:  un EMBARGO DE ARMAS  al régimen de Fulgencio Batista, el cual estaba enfrascado en reprimir la subversión armada que existía en el país, fue una de las medidas más dañinas para el futuro de Cuba ... y el de  muchos otros países, incluyendo, en cierta medida  al de  los EE.UU., pese a que durante  la lucha contra  el régimen de Batista  el tirano Raúl Castro había secuestrado a civiles y militares norteamericanos (Operación Antiaérea) y dió ordenes de atacar el acueducto de Yateritas   que daba abasto de agua a la Base Naval de Guantánamo de los EE.UU. en Cuba.

Ya  durante   el gobierno del Presidente Gerardo Machado y Morales  se llevaron a cabo  sanciones norteamericanas  contra el gobierno de  Machado por este llevar a cabo  una política para desarrollar la industria nacional en Cuba. La Ley Arancelaria de 1927 emitida por el gobierno de Machado afectaba a muchos  intereses norteamericanos, los cuales usando a sus lobbystas  promovieron sanciones del gobierno de los EE.UU. contra el gobierno de Gerardo Machado en el marco de la Gran Depresión de 1929 que tuvo un alcance mundial y de la cual solamente se salió por el desarrollo de la industria  de armamentos  durante la II Guerra Mundial.

En Cuba se  falsea la historia.  Un ejemplo es presentar  a la República de Cuba como una neocolonia norteamericana y al Presidente  Don Tomás Estrada Palma, primer Presidente de la república cubana,  como un perrito faldero de EE.UU., pese a que ha sido, aún hasta hoy, el único presidente cubano que ha expulsado de Cuba a un embajador norteamericano, pues expulsó al  Ministro Plenipotenciario de Estados Unidos en La Habana, Mr. Hebert G. Squiers, por hacer declaraciones a favor de los norteamericanos residentes en Isla de Pinos que en 1903 iniciaron un movimiento con el objetivo que la mencionada isla fuera anexada a los Estados Unidos (leer página 257 de la obra  Documentos para la Historia de Cuba, Tomo II de la historiadora Hortensia  Pichardo), lo cual nos habla claramente en contra de la adjudicación a Estrada Palma de un papel de hombre fácilmente manipulable, el cual nunca tuvo; también debemos hablar sobre sus discusiones con respecto al número de bases carboneras norteamericanas en Cuba y con respecto a las gestiones que realizó, a inicios de 1904, para concertar un Tratado de Reciprocidad con Inglaterra. Hortensia Pichardo opina lo siguiente sobre las negociaciones que se llevaron a cabo con los E.U. con relación a las carboneras o estaciones navales:

"Un triunfo diplomático se anotó Cuba al conseguir que las bases fueran arrendadas, no vendidas o concedidas y que La Habana de ningún modo figurara entre ellas.
Otro triunfo se anotó Cuba con respecto al número de las bases, pues los Estados Unidos pretendían cuatro, incluidas en ellas algunas de las mejores bahías de Cuba, Guantánamo, Nipe, Bahía Honda y Cienfuegos, pero al fin quedaron reducidas a dos: Guantánamo y Bahía Honda, y más tarde a Guantánamo solamente.
De acuerdo con el Tratado, los Estados Unidos ejercerían jurisdicción sobre las tierras arrendadas mientras las ocuparan, pero reconocían la soberanía de Cuba sobre dichas tierras."

Es importante señalar que esas negociaciones con relación a las carboneras así como las gestiones que se llevaron a cabo para concertar el Tratado de Reciprocidad con Inglaterra hicieron posible el Tratado Hay-Quesada del 2 de marzo de 1904 por el cual los Estados Unidos renunciaban a favor de la República de Cuba toda reclamación del derecho a Isla de Pinos, hoy Isla de la Juventud.

Los gobiernos norteamericanos no se inclinaron en hacer un uso indiscriminado o exagerado de la prerrogativa que les daba la Enmienda Platt de intervenir militarmente en Cuba. El proceder del presidente Teodoro Roosevelt durante "la guerrita de agosto" de 1906 así lo atestigua, pues tanto el presidente Estrada Palma como los alzados contra él, pidieron la intervención norteamericana y fue el presidente Roosevelt el que trató de que la misma no se produjera. La carta de Roosevelt al embajador cubano Gonzalo de Quesada del 14 de septiembre de 1906 y su telegrama a Estrada Palma del 25 de septiembre de ese mismo año así lo muestran. Algunos fragmentos de la mencionada carta son:

" Solemnemente conjuro a todos los patriotas cubanos a unirse estrechamente para que olviden sus diferencias, todas sus ambiciones personales, y recuerden que el único medio de conservar la independencia de su república es evitar, a todo trance, que surja la necesidad de una intervención exterior para salvarla de la anarquía y de la guerra civil.
Espero ardientemente que estas palabras de apelación, pronunciadas en nombre del pueblo americano, por el amigo más firme de Cuba y el mejor intencionado hacia ella que pueda existir en el Mundo, serán interpretadas rectamente, meditadas seriamente y que se procederá de acuerdo con ellas, en la seguridad de que, si así se hiciere, la independencia permanente de Cuba y su éxito como República se asegurarán
." (Obra citada de Pichardo, p. 283)

En el telegrama de Roosevelt a Estrada Palma del 25 de septiembre, éste le escribe en un tono invocatorio y suplicante:

Bajo su gobierno y durante cuatro años, ha sido Cuba República independiente. Yo le conjuro, en bien de su propia fama de justo, a que no se conduzca de tal suerte que la responsabilidad por la muerte de la República, si tal cosa sucediere, pueda ser arrojada sobre su nombre. Le suplico proceda de manera tal, que aparezca que Ud. por lo menos, se ha sacrificado por su país y que lo deja aún libre cuando abandone su cargo." (Obra citada de Pichardo, p. 285)

Estrada Palma permaneció intransigente y convocó al Congreso para renunciar pese a que los sublevados no pedían su renuncia. Se creó una comisión para convencerlo que retirara la renuncia pero el resultado fue negativo. No pudieron obtener arreglo alguno con Estrada Palma, el cual, para colmo, le pidió al Vicepresidente que también renunciara, dejando así acéfala a la república.

El país quedó sin presidente y con una sublevación en sus entrañas que deseaba también la intervención extranjera. La intervención se produjo y como la anterior intervención militar, no hubo oposición armada a la misma.

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lunes, diciembre 05, 2022

Roberto Álvarez Quiñones escribe que los cubanos no van a alimentarse con payasadas 'soberanas' aunque Manuel Marrero, primer ministro y coronel de inteligencia haya creado la Comisión Nacional de Soberanía Alimentaria

 
Tomado de https://diariodecuba.com/

Los cubanos no van a alimentarse con payasadas 'soberanas'

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Hace unos días, Manuel Marrero, primer ministro y coronel de inteligencia, anunció en Cuba la creación de la Comisión Nacional de Soberanía Alimentaria.

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Por Roberto Álvarez Quiñones 

Miami

03 diciembre 2022 

A los historiadores siempre se les escapa un detalle clave a la hora de estudiar académicamente el marxismo-leninismo, o el fascismo. Ambas doctrinas consideran que las masas populares son ignorantes, tontas o estúpidas.

No importa que la vida y las evidencias científicas digan lo contrario. Porque una cosa es engañar a personas y otra es que, por haber sido engañadas, esas personas sean estúpidas. Se le atribuye a Abraham Lincoln esta genial conclusión: "Puedes engañar a todo el mundo algún tiempo, engañar a algunos todo el tiempo, pero no puedes engañar a todo el mundo todo el tiempo".

Sin embargo, los marxistas en particular siguen insistiendo en que "la gente" es ignorante y todo lo demás. Armado con ese dogma, Lenin llevó a la práctica el experimento diseñado por Karl Marx que terminó costando a la humanidad más de 120 millones de muertos (según las investigaciones posteriores a la publicación en 1997 del Libro negro del comunismo), además de mucho sufrimiento, atraso y pobreza en 35 países de Europa, Asia y América.

El mariscal Hermann Goering, segundo hombre en la jerarquía nazi, en el juicio de Nuremberg, al finalizar la Segunda Guerra Mundial, dijo: "Con voz o sin ella, al pueblo siempre se le puede llevar hasta el punto que sus dirigentes quieran".

Al compás de esa misma música Fidel Castro se dedicó a mentir todo el tiempo. Y lo siguen haciendo sus sucesores en "la continuidad". Pero mi propósito aquí no es teorizar, sino destacar cómo en consonancia con esta premisa marxista-fascista de "la idiotez popular masiva" el régimen de Raúl Castro insiste en querer a estas alturas tomarle el pelo a los cubanos.

"Ahora sí vamos a construir el socialismo"

Hace unos días el primer ministro castrista, el coronel de inteligencia Manuel Marrero, anunció la creación de la Comisión Nacional de Soberanía Alimentaria (CNSAL), para "quitar trabas al sector campesino", y que se cumpla la ley de igual nombre aprobada en octubre pasado (2022).

El rollizo premier dijo que el propósito es que "no quede un patio, una parcela o un pedazo de tierra sin sembrar". Desgarrándose las vestiduras (como se decía en la Roma imperial), Marrero aseguró que ahora sí ya "no habrá espacio para discursos y promesas, y resultados en números que no se vean en la mesa".

Escenificó un deja vu. En 1987 Fidel Castro, en uno de sus arrebatos histriónicos tipo Mussolini, exclamó: "Ahora sí vamos a construir el socialismo". Y mucha gente (¿tonta?) luego se burlaba sotto voce: "Y entonces, comemierda, ¿qué hemos estado haciendo hasta ahora?".

El coronel Marrero no aclaró cómo una comisión de barrigas-llenas (así llaman en la Isla a los burócratas castristas) cubrirá de manjares abundantes las mesas cubanas. Se trata de otro truco para aplacar los ánimos ante la agobiante escasez de productos agropecuarios, que insufla cada vez más vapor a la caldera social, siempre en peligro de estallar.

¿De qué soberanía habla este jerarca de un gobierno que entrega las mejores tierras a argentinos y otros extranjeros para producir libremente en los campos, en vez de entregarlas a sus propios ciudadanos?

Décadas antes de la Revolución Francesa (ojo, liberal burguesa, que no estatista socializante) Jean-Jacques Rousseau precisó que la soberanía de un país es el pueblo mismo, radica en él. Ningún rey, Estado o Gobierno es soberano per se de nada. El único soberano es el pueblo, que elige en las urnas a quienes lo representan, se encargan de los deberes públicos y son los servidores del soberano. No al revés, como ocurre bajo regímenes totalitarios. Para el gran pensador franco-suizo la soberanía popular garantiza que "domine siempre el interés común sobre el interés particular".

En Cuba, lo más indignante es que mientras el premier presentaba la CNSAL, al mismo tiempo la Oficina Nacional de Estadísticas e Información  (ONEI) revelaba que entre enero y septiembre de 2022 las inversiones en la construcción de hoteles de lujo y en infraestructura turística se elevaron hasta 15.832 millones de pesos, una cantidad muy superior a los 13.336 millones de pesos invertidos en 2021.

En cambio, se invirtieron apenas 1.218 millones de pesos precisamente en la agricultura, la ganadería y la silvicultura. Se invirtieron 318 millones de pesos en la pesca, fundamentalmente para la exportación, y 296 millones en la industria azucarera, que produce ya menos que durante la Guerra de los Diez Años.

O sea, la dictadura hace cuentos y más cuentos mientras solo invierte el 7,6% del total nacional en el sector agrícola y pecuario, y 12 veces más en edificar hoteles para enriquecer aún más a los militares mafiosos que usurpan el poder. Además, la tasa de ocupación hotelera en Cuba en el primer semestre de 2022 fue de un 14,4%, una de las más bajas del mundo. Para el segundo semestre no se espera que supere el 35%.

Echando un vistazo a los últimos dos años se advierte la incapacidad del castrismo-comunismo para producir alimentos, en un país que antes de los Castro era felicitado por la FAO por ser el mayor exportador de alimentos de América Latina en proporción a su población, y por poseer la mejor ganadería cebú del planeta.

Según el Anuario Estadístico de Cuba de 2021, de los 18 renglones agrícolas básicos, 14 se derrumbaron con respecto a 2020, incluyendo la carne de cerdo (-40%), los frijoles (-21%), así como la producción de maíz, huevos, carne de res, viandas, leche fresca, papa, plátanos, hortalizas, cebollas, arroz, cítricos, guayabas, mangos, frutabomba y cacao.

De 2022 no se han dado cifras totales, sino aisladas. El Noticiero de TV ya admitió que Cuba perdió el 90% de los productores porcinos en los últimos cinco años. ¿Ha ocurrido algo siquiera parecido en algún otro país del planeta?

¿Paga un cubano en Miami 520 dólares por una libra de carne de cerdo?

El propio noticiero televisivo estatal reveló que para 2022 se espera la producción de unas 26.000 toneladas de carne porcina, cifra muy inferior a las casi 200.000 toneladas producidas en 2017.

En la provincia de Sancti Spíritus, otrora potencia porcina, según cifras publicadas por el periódico oficial Escambray, resulta que actualmente se producen 38,3 toneladas diarias de carne de cerdo, y en 2018 se producían 465,7 toneladas diarias, para un total de 17.000 toneladas en todo el año. Pero en 2022 no se va a llegar ni a 1.400 toneladas.

Encima de que el Estado paga precios muy bajos a los criadores privados de cerdos, los obliga a entregar la carne producida al Estado. "Se están acabando los puercos, no da negocio criarlos", concluyó un productor en Holguín que ya abandonó ese negocio. Y son encarcelados por "enriquecimiento ilícito" los productores que crían más puercos que los permitidos por el Gobierno.

Se produce ya tan poca carne de puerco (ni de ninguna otra carne) que prácticamente desapareció del mercado formal. Y en el informal una sola libra cuesta entre 340 y 550 pesos cubanos, el 26% de un salario mínimo mensual. En Florida el salario mínimo es de 1.906 dólares mensuales (11 dólares la hora) ¿Paga un cubano con salario mínimo en Miami 520 dólares por una sola libra de carne de cerdo?

Es un insulto, y a la vez una payasada, hablarles a los cubanos de soluciones oficinescas para producir más alimentos cuando lo que hay que hacer es liberar el campo y los campesinos, entregar a los usufructuarios las tierras en propiedad, desmantelar las "comunas" y "sovjoses" castristas (empresas agrícolas estatales), acabar con el monopolio de Acopio, entregar todas las demás tierras estatales a descendientes de sus dueños expropiados hace 60 años, y a quienes la quieran trabajar.

Los cubanos necesitan ¡ya! que el pueblo soberano ejerza sus derechos, como los concibió Rosseau, no solo uno de los precursores teóricos de la última gran revolución social liberal de la historia, sino también inspirador de la revolución estadounidense que dio a luz la primera democracia moderna liberal del mundo con sistema presidencial y una efectiva independencia de los poderes públicos, tal y como la esbozó el barón de Montesquieu antes que Rousseau.

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lunes, septiembre 26, 2022

Roberto Álvarez Quiñones: El peso precastrista nunca se devaluó. En la Cuba de 1951 una libra de cerdo costaba el 0,46% de un salario, en la Cuba 'revolucionaria' de hoy cuesta el 14%.

¿Pagan en Miami la mitad del salario por cuatro libras de carne de cerdo? En Cuba sí

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En la Cuba de 1951 una libra de cerdo costaba el 0,46% de un salario, en la Cuba 'revolucionaria' de hoy cuesta el 14%.

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Por Roberto Álvarez Quiñones

Los Ángeles

24 septiembre 2022

Un consumidor entra en un supermercado de Miami, otro lo hace en Los Ángeles, y otros dos en Boston y en Atlanta. Cada uno de ellos compra cuatro libras de cane de cerdo. El de Miami paga en la caja 1.086 dólares por las cuatro libras de carne de puerco; el de Los Ángeles paga 1.482 dólares, el de Boston, 1.407; y el de Atlanta, 716 dólares.

Parece el comienzo de un cuento de ciencia ficción. Lo es, y no lo es. Porque cada uno de esos consumidores pagaron lo mismo que hoy los cubanos por cuatro libras de carne de cerdo en el mercado negro, el único en el que existe en Cuba esa preciada carne de la dieta nacional, a un precio inaudito de 300 pesos la libra.

O sea, en Cuba para comprar, no una enorme pierna de cerdo para asar, o un puerco completo, sino cuatro libritas, hay que pagar 1.200 pesos, equivalentes al 57% de un salario mínimo en Cuba, que hoy es de 2.100 pesos, o sea, 17 dólares con la tasa oficial de 123 dólares, pero solo 12.72 dólares con la tasa real del mercado monetario callejero de 165 pesos por dólar (el 13 de septiembre), que es la que cuenta incluso para el Banco Central, aunque no lo reconozca.

A un trabajador con ese sueldo mínimo de 12.72 dólares mensuales que comprase cuatro libras de carne de cerdo le quedarían apenas 5.45 dólares para sufragar todos los demás gastos de la canasta básica del mes.¿No es esto un cuento de horror, más que de ciencia ficción?

Precisamente de aplicar hipotéticamente ese despojo del 57% del salario mínimo vigente en 2022 en los estados de Florida, California, Massachusetts y Georgia, es que salen esos ficticios gastos absurdos mencionados al comienzo de este artículo.

La diferencia entre esos estados del "Norte" y Cuba es que la dictadura castrista para ahorrar divisas —que sí gastó en construir hoteles para hacer más ricos a los militares—, ha reducido y casi suprimido la importación de piensos. Y encima paga precios muy bajos a los criadores privados de cerdos, a quienes obliga a entregar la carne producida al Estado. Y mete en la cárcel o impone multas exorbitantes a los productores privados que producen "demasiada" carne de cerdo, por "enriquecimiento ilícito". Como sentenció un productor en Holguín que ya abandonó el negocio y prefirió no dar su nombre: "Se están acabando los puercos, no da negocio criarlos".

Tres libras de pollo cuestan el 31% de un sueldo completo

"Cada día hay menos que comer", aseguró hace unos días desde Santa Clara el periodista independiente Guillermo del Sol. "Ayer la libra de carne de cerdo se comerciaba a 300 pesos, una libra de frijoles 100 pesos, el arroz alcanzó los 75 pesos, un cartón de huevos con 30 unidades está entre 800 y 1.000 pesos", argumentó el comunicador.

Desde Santiago de Cuba, Eldris González Pozo informó: "En estos momentos una libra de pollo cuesta 220 pesos y un paquete de salchichas 200 pesos y tres pequeños panes valen 25 pesos". O sea, para comer en la casa tres libras de pollo hay que desembolsar 660 pesos, el 31,14% de un salario mínimo mensual. Es como pagar en un supermercado de Miami (con un salario mínimo de 1.906 en el estado) 593.52 dólares por tres libras de pollo.

Lo que ocurre es que la dictadura, en vez de hacer realmente algo efectivo por combatir la inflación, la agrava por día. Y no solo por incompetencia, sino por crueldad, la que emana principalmente de Raúl "El Cruel".

Steve Hanke, prestigioso profesor de Economía Aplicada de la Universidad Johns Hopkins, comprobó asombrado que entre el 21 de agosto y el 8 de septiembre la inflación en Cuba aumentó de un 135% a un 158% de tasa anual, y se consolidó como la segunda mayor inflación del mundo (ya lo fue en agosto), y la que más rápido aumenta.

El galope desbocado del costo de la vida en la empobrecida Cuba supera al 136% del Líbano, el 134% de Turquía, el 127% de Myanmar y el 125% de Venezuela, que ocupa el sexto lugar. En Cuba lo que en enero de 2022 costaba 100 pesos, ahora cuesta mucho más del doble.

El peso vale cada vez menos. Ya dejó atrás al "Periodo Especial" de los años 90 y se cotiza a 184 pesos en el mercado "de la calle" (el verdadero). Y casi seguro antes de fin de año superará los 200 pesos.

El peso precastrista nunca se devaluó

Qué contraste: cuando Cuba era "explotada por el imperialismo" la moneda cubana jamás se devaluó. En 1958 la Isla tenía la tasa de inflación más baja de toda América Latina con un apenas 1,4%. La tasa media era la de México con 7,8%, y la más alta inflación la padecía Bolivia con el 63%.

Los pesos cubanos eran entonces convertibles en dólares al instante, dando uno por uno. Estuvieron siempre a la par 1x1 desde que se emitieron los primeros pesos cubanos en 1915, en el Gobierno de Mario García Menocal, hasta el asalto del poder por los hermanos Castro, que nombró al Che Guevara presidente del Banco Nacional de Cuba (noviembre de 1959), cuando no sabía nada de banca, de finanzas, ni de las más elementales reglas y leyes de la economía moderna.

El comunista argentino sustituyó en el cargo nada menos que al eminente economista cubano Felipe Pazos, uno de los fundadores del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial en la Conferencia de Bretton Woods (EE.UU) en 1944. Precisamente una de las primeras cosas que hizo el nuevo presidente "revolucionario" del Banco Central fue retirar a Cuba del FMI, pese a que había recibido varios créditos de dicha institución global.

Durante toda la etapa republicana precastrista el dólar y el peso circulaban en el país por igual. De hecho eran la misma cosa. Quien tenía cinco pesos cubanos en el bolsillo tenía cinco dólares, y viceversa.

Pero hay más. Los cubanos de hoy no saben (no tienen cómo) que en 1958 los trabajadores industriales cubanos estaban entre los mejores pagados de todo el mundo. Ganaban seis dólares diarios por jornada de ocho horas, y un trabajador agrícola tres dólares. Así está registrado en las estadísticas de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) de la ONU.

En 1951 una libra de cerdo costaba el 0,46% de un salario, hoy el 14%

Ese salario cubano de seis dólares diarios era el octavo más alto del mundo, detrás de EEUU (16.80 dólares diarios), Canadá (11.73), Suecia (8.10), Suiza (8.00), Nueva Zelanda (6.72), Dinamarca (6.46), y Noruega (6.10).

Y con esos salarios de los obreros cubanos, según otras estadísticas publicadas en este caso por la revista Cuba Económica y Financiera, en 1951 en Cuba una libra de carne de cerdo costaba 60 centavos, es decir, el 0,46% de un salario industrial promedio de un obrero, y no el 14% del salario mínimo que cuesta 71 años más tarde. La libra de frijoles negros en 1951 estaba a 15 centavos; y un huevo costaba siete centavos, no 33 pesos como hoy.

Esta alucinación surrealista entre la relación salario-precio en la Cuba capitalista y en la Cuba de la "continuidad" castrista es el punto final de una crónica del absurdo que ni el mismísimo Franz Kafka pudo imaginar: pagar en el mercado más de la mitad de un sueldo mensual completo para comer cuatro libras de carne de puerco, que es además una de las más fáciles de producir y más baratas que hay en este mundo.

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Observen en la siguiente  tabla que el 100% de las carnes refrigeradas (res, puerco, pollo, etc.) consumidas en Cuba eran de producción nacional. Esta tabla fue tomada del libro El Imperialismo Norteamericano en la Economís de Cuba,  del comunista cubano, ya fallecido, Oscar Pino Santos.



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Tablas tomadas del artículo LA GANADERÍA DE LA CUBA REPUBLICANA, de la autoría de Jesuhadín Pérez Valdés y publicado en Cuba en  la revista Vitral No. 73. El artículo completo puede leerse en http://baracuteycubano.blogspot.com/2022/01/dimas-castellanos-desde-cuba-la.html 

Además del ganado vacuno, en Cuba existían –para el año 1956- según datos de la A. N. G. C. una riqueza en ganado menor que alcanzaba los 133 600 000 pesos, que podríamos desglosar así:

Las existencias de ganado vacuno en los diez países con mejor índice promedio de cabeza animal por habitante, muestran la posición cubana en 1953:

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