jueves, octubre 16, 2025

EL PRESIDENTE DONALD TRUMP predice que MARCO RUBIO "será recordado como el mejor Secretario de Estado en la historia de Estados Unidos. Lo creo sinceramente. Lo creo de verdad."

 Canal 26

13 de octubre, 2025

 TRUMP predice que MARCO RUBIO "será recordado como el mejor secretario de estado"

***********

Tomado de https://www.cibercuba.com/

Trump se deshace en elogios hacia Marco Rubio: Esto ha dicho

*******

Donald Trump, llenó de elogios a su secretario de Estado, Marco Rubio, en medio de unas declaraciones que hizo desde Israel.

*******

Por  Redacción de CiberCuba

13 Octubre, 2025

En un discurso desde la Knéset, el parlamento israelí, el presidente de EE.UU., Donald Trump, sorprendió con una cascada de elogios hacia quien años atrás fue uno de sus más encarnizados rivales: el secretario de Estado Marco Rubio.

En el contexto solemne de la firma de un histórico tratado de paz entre Israel y Hamás, Trump dedicó un segmento considerable de su alocución a exaltar la figura del funcinario cubanoamericano, a quien no dudó en calificar como el mejor que jamás haya ocupado el cargo.

“Lo creo de verdad”

Trump, conocido por sus hiperbólicas expresiones, fue enfático al declarar:

“Tengo una predicción: Marco será recordado como el mejor secretario de Estado en la historia de Estados Unidos. Lo creo sinceramente. Lo creo de verdad.”

Con esta frase, pronunciada frente a líderes israelíes y representantes de la comunidad internacional, el presidente no solo colocó a Rubio en lo más alto de la diplomacia estadounidense, sino que dejó clara su convicción de que el actual secretario ha redefinido el rol del Departamento de Estado en un periodo clave para la política exterior.

Más adelante, añadió otra declaración contundente:

“Pasará, y lo digo en serio, como el secretario de Estado más grande en la historia de Estados Unidos. Lo creo. Lo creo.”

De adversarios a aliados

Uno de los aspectos más llamativos de su intervención fue el reconocimiento explícito del pasado conflictivo que ambos compartieron.

Trump no rehuyó su historial de confrontaciones con Rubio durante las primarias republicanas de 2016. De hecho, lo resaltó como una señal de crecimiento político y reconciliación estratégica:

“Él y yo, bueno, realmente nos enfrentamos. ¿Recuerdan? Fue duro. Fue agresivo. ¿Quién demonios pensó que esto iba a pasar, Marco? ¿Verdad?”, dijo mirando al político cubanoamericano.

Estas palabras no solo reflejan un cambio de tono entre ambos líderes, sino también un mensaje de unidad dentro del Partido Republicano.

rump aprovechó la coyuntura para subrayar cómo la rivalidad dio paso a una relación de respeto y colaboración institucional:

“¿Quién hubiera pensado que esto pasaría, Marco, verdad? Y ahora digo que será el mejor, y lo será.”

Inteligencia, respeto y agudeza

Durante su intervención, Trump reiteró atributos que, según él, hacen de Rubio una figura insustituible en el gabinete. Lo describió como alguien con una inteligencia superior y una capacidad estratégica evidente.

“Siempre fue inteligente, agudo, y la gente lo respeta", concluyó.

Estas cualidades, en palabras del presidente, son las que le han permitido a Rubio obtener un lugar destacado en el complejo entramado de relaciones internacionales y consolidar acuerdos que antes parecían imposibles.

Mención a otro aliado: Pete Hegseth

Aunque Rubio fue el protagonista indiscutido, Trump también dedicó elogios al secretario de Guerra, Pete Hegseth, a quien describió como un líder natural:

“Lo vi hace mucho tiempo, y ha resultado ser incluso mejor, incluso mejor de lo que pensábamos. Verdadero líder, y ese es nuestro secretario de Guerra, anteriormente secretario de Defensa.”

La inclusión de Hegseth en el discurso refuerza la idea de un equipo cohesionado al frente de la política exterior y de defensa, en un momento donde Estados Unidos se posiciona como mediador global tras años de estrategia aislacionista.

Implicaciones políticas

La alabanza pública a Rubio no pasó desapercibida.

Analistas políticos y observadores internacionales ya señalan que podría estar cimentando un posible apoyo a futuras aspiraciones del secretario, bien dentro del gabinete, bien como figura presidencial.

En cualquier caso, las palabras de Trump sugieren que el tiempo de los ataques ha quedado atrás.

El discurso de Trump en Jerusalén no solo celebró un momento histórico en la diplomacia internacional, sino que sirvió como plataforma para una inesperada declaración de apoyo político.

Los elogios a Marco Rubio marcan un punto de inflexión en su relación personal y política, y proyectan al secretario de Estado como una figura de peso en la actual administración.

La transformación del vínculo entre ambos, de adversarios a aliados, parece consolidarse en uno de los escenarios más simbólicos de la diplomacia global, en palabras de quien alguna vez lo enfrentó con dureza, pero que hoy lo eleva al pedestal de la historia: “Será el mejor. Lo será.”

**********

VOZ

 EN VIVO: Discurso de Trump desde Israel después de la liberación de los rehenes {En español}

****

CNN

Discurso de Donald Trump en Israel luego de la liberación de rehenes vivos en Gaza




Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , ,


Para seguir leyendo hacer click aqui­ ...

viernes, octubre 30, 2020

María Jesús Guzmán del diario ABC de España: El modelo estadístico que vaticinó la victoria de Donald Trump en 2016 predice que ahora arrasará

 

El modelo estadístico que vaticinó la victoria de Trump en 2016 predice que ahora arrasará

*********

El politólogo estadounidense Helmut Norpoth asegura que el candidato republicano tiene un 91% de posibilidades de ganar

Últimas noticias de las elecciones en EE.UU. de 2020 

**********

Por María Jesús Guzmán

Madrid

30/10/2020

El politólogo estadounidense Helmut Norpoth augura que Donald Trump arrasará en las elecciones presidenciales que se celebrarán el próximo 3 de noviembre en el país y que, por tanto, saldrá reelegido con un amplio margen de ventaja: según los cálculos del experto, el candidato republicano tiene un 91% de posibilidades de ganar, frente al demócrata Joe Biden, al que le otorga tan solo un 9% de probabilidades. De este modo, ni su criticada gestión de la crisis del coronavirus ni las protestas del movimiento antirracista «Black Lives Matter», que en ocasiones se tornaron virulentas, harían a Trump salir de la Casa Blanca. De un total de 538 votos electorales, siempre siguiendo las cábalas de Norpoth, el ahora mandatario se hará con 362, mientras que su contrincante logrará 176.

El politólogo, que publicó este estudio el pasado 2 de marzo, se basa en el llamado «modelo primario», que de nuevo tiene muy poco: de los últimos seis comicios que han tenido lugar en Estados Unidos ha predicho los resultados de cinco -el único desatino fue la derrota de Al Gore frente George Bush en el 2000-. En la página de la Universidad de Stony Brook, donde trabaja como profesor de ciencias políticas, Norpoth cuenta que comenzó a elaborar este método, hasta ahora «cuasi» infalible, tras las elecciones de 1992 y que lo utilizó por primera vez en 1996, cuando «Bill Clinton fue reelegido para un segundo mandato». Recuerda que «predecir esta victoria se consideró arriesgado en ese momento porque estuvo bastante mal en su primer mandato».

El parámetro clave: las primarias

En aquella época, su modelo era más simple de lo que es en la actualidad. Lo amplió y perfeccionó con el paso del tiempo -de hecho, asegura, sigue sufriendo cambios- pero ha mantenido siempre un parámetro que considera clave y en torno al cual giran sus cálculos: las primeras primarias de los partidos y «la forma en que los candidatos se desenvuelven en esos primeros comicios». Afirma que «es un muy buen indicador de lo que sucederá en noviembre» y que, además, tenerlo en cuenta lo diferencia del resto de predicciones y encuestas.

El modelo utiliza datos de comicios que se remontan hasta 1912, año en que se introdujeron las primarias presidenciales. En esa ocasión, el candidato que ganó la votación de su formación, Woodrow Wilson, pasó a derrotar al que había perdido la del suyo, William Howard Taft. A partir de entonces, el candidato que obtiene mejores resultados en las primarias ha tendido -casi siempre- a ganar las elecciones generales. Para analizar los comicios anteriores a 1952, Norpoth incluye todas las primarias. Sin embargo, en los estudios que hace de las votaciones celebradas a partir de 1952, normalmente, utiliza solo la de New Hampshire. En 2008 añadió Carolina del Sur: tanto Barack Obama ese año como Hillary Clinton en 2016 disfrutaron de un fuerte apoyo en el bastión demócrata.

Esta vez como detalla Norpoth en su página web, «en el lado demócrata, Joe Biden y Bernie Sanders dividieron las primarias demócratas en New Hampshire y Carolina del Sur, mientras que Trump ganó cómodamente las republicanas en New Hampshire (las de Carolina del Sur fueron canceladas este año)». «Cuando vi que en New Hampshire Trump obtuvo el 85% de los votos y que el contrincante más cercano fue Bill Weld con el 10%, estaba bastante seguro de lo que el modelo iba a predecir», relata el politólogo. «Si Trump hubiera obtenido solo el 55% y uno de los oponentes se hubiese hecho con el 40%, es posible que no hubiera predicho que Donald Trump tendría la oportunidad de ganar», explica, y agrega: «La gente ha olvidado cómo le fue a Joe Biden en New Hampshire. Fue terrible. Obtuvo el 8,4% de los votos, lo que es inconcebible para un candidato con aspiraciones de ser presidente».

Otro factor: la tendencia a la reelección

Lo que también favorecería a Trump en este -extraño en todos los sentidos- 2020, además de sus resultados en las primarias de su partido, es la historia electoral de Estados Unidos que le precede, que es, como la historia en general, cíclica. Según el análisis previo al establecimiento de este método, tras un mandato en la Casa Blanca, el partido en el poder es el favorito para ganar la reelección.

No obstante, si se aplica este modelo estadístico y sus principales varas de medir (los resultados en las primarias y la tendencia a la reelección) a todas las elecciones estadounidenses desde 1912, no siempre acierta. De 27 comicios, hay dos en los que fallaría: los de 1960, «una de las elecciones presidenciales más reñidas», y los anteriormente nombrados de 2000, «cuando el último recuento en Florida le dio la victoria a Bush; aun así, Al Gore terminó ganando el voto popular». No ocurrió lo mismo, sin embargo, con las últimas elecciones: el experto en ciencias políticas contradijo a todas las encuestas que daban por sentada la derrota de Trump y apostó por su victoria sobre Hillary Clinton (le dio 87% de probabilidad de éxito). Su estudio fue publicado el 7 de marzo de 2016; el 8 de noviembre de ese mismo año los resultados electorales le dieron la razón.

Resultados contrarios a las encuestas

Por su parte, tal y como publicó el corresponsal de ABC en Washington, David Alandete, «las encuestas electorales en Estados Unidos reflejan una distancia por parte de Joe Biden de al menos seis puntos sobre Donald Trump. Lo cierto es que algunos de los sondeos han llegado a reflejar una diferencia de hasta 14 puntos, aunque han sido escasos. Esta semana, la media de sondeos de RealClearPolitics apunta a una distancia del demócrata de casi nueve puntos».

Ante ello, Norpoth afirma que su método es invariable y no tiene en cuenta el momento histórico-social, la popularidad de los candidatos en el momento: «Mi predicción es lo que llamo "final incondicional". No cambia. Es un modelo matemático basado en cosas que han sucedido. La elección presidencial de 2016 ha sucedido, los resultados de las primarias ya están disponibles. Puedo agregar los resultados de más primarias, pero incluso esos números han sucedido y tampoco pueden cambiar».

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , ,


Para seguir leyendo hacer click aqui­ ...