Tomado de
http://cultura.elpais.com
Fidel Castro quiso fusilar a su hermano Raúl
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Se publica un libro inédito del periodista Enrique Meneses sobre el fallecido líder cubano
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Fidel Castro, Raúl Castro y Enrique Meneses en la Sierra Maestra durante la lucha insurreccional contra el régimen de Fulgencio Batista
Por Guillermo Altares
Madrid
3 de diciembre 2016

Sierra Maestra, invierno de 1958. Tras una jornada agotadora, el periodista español
Enrique Meneses duerme en una hamaca. Acompaña desde hace semanas a la guerrilla cubana que pretende derrocar al dictador Fulgencio Batista. De repente, le despiertan unos gritos en mitad de la noche. "¡En cuanto llegue lo fusilo! ¡Me importa un carajo que sea mi hermano! ¡Lo fusilo!". La voz enfurecida pertenece a Fidel Castro, entonces un joven revolucionario y el principal líder de los insurgentes, y el objetivo de su ira es su hermano menor, Raúl. "Celia Sánchez (una guerrillera muy cercana a Fidel) intentó calmarlo diciéndole que no era posible que un hermano fusilase a otro por mucha culpa que tuviese", prosigue el relato de Meneses, que aparece recogido en su último libro,
Fidel Castro, patria y muerte.
El reportero,
fallecido en 2013 a los 83 años, pidió que esta biografía personal de Fidel se publicase después de la muerte del líder cubano, que se produjo el sábado 26 de noviembre a los 90 años. El libro, que cuenta con un prólogo de Jon Lee Anderson, se pone a la venta este lunes publicado por Ediciones del Viento, que editó también las memorias de Meneses, Hasta aquí hemos llegado.
¿Qué había ocurrido para sacar de sus casillas a Fidel Castro? Meneses, que pasó cuatro meses en dos etapas diferentes con los insurgentes, narra que Raúl Castro y Ernesto Che Guevara se intercambiaban una incesante correspondencia sobre teoría marxista desde las columnas guerrilleras en las que combatía cada uno de ellos. Pero una de las cartas fue interceptada por el Ejército y utilizada por el régimen de Batista para expandir que pretendían imponer un régimen comunista en la isla. Tras una tremenda bronca, Fidel convenció a su hermano Raúl, actual presidente cubano, de 85 años, para que interrumpiese los intercambios epistolares y luego gritó: "¡Odio tanto el imperialismo yanki como el

soviético! ¡No estoy rompiéndome los cuernos luchando contra una dictadura para caer en otra!".
En el corazón de la biografía se encuentra precisamente el abismo que separó al Fidel Castro de Sierra Maestra, con el que Meneses pasó muchas horas hablando, del político que se hizo con el poder en Cuba después de derrocar al régimen de Batista. "Su egocentrismo, su sentido mesiánico, su afán de publicidad lo convierten en un monologuista que rehúsa toda clase de diálogo, todo tipo de crítica, por constructiva que sea", escribe el veterano reportero.
El periodista español fue además un excelente fotógrafo que retrató alguno de los momentos icónicos del siglo XX. Fidel Castro, patria y muerte —que es una versión actualizada de un libro que Meneses publicó en 1966 y actualmente agotado— recoge las imágenes que tomó en Sierra Maestra, que también pueden verse en una exposición, organizada por La Fábrica, que ha recorrido diferentes ciudades españolas y que actualmente se encuentra en Zaragoza.
Meneses conoció a Castro en diciembre de 1957 y subió a la sierra en enero de 1958. Consiguió que las fotos llegasen a Miami a través de un correo de su confianza —una joven de 17 años que las escondió entre su ropa— y Paris Match publicó el reportaje, para que nadie le robase la exclusiva, cuando el autor todavía se encontraba en la isla, una imprudencia que estuvo a punto de costarle la vida y que le hizo pasar por las cárceles de Batista.
El reportero español no había sido el primero en entrevistar a Castro, pero sí en hacer un reportaje a fondo sobre la guerrilla. La exclusiva sobre Castro la dio un histórico periodista de The New York Times, Herbert L. Matthews, compañero de Martha Gellhorn, Robert Capa y Ernst Hemingway en la Guerra Civil española, que fue el primero en hablar con el dirigente cubano, en febrero de 1957. La entrevista tuvo tanta repercusión que Matthews acabó por ser definido como "el hombre que inventó a Fidel Castro".
Meneses llegó más tarde a la isla pero consiguió, pese a ser un freelance que andaba corto de dinero, arrebatar la primicia a los principales medios estadounidenses. Jon Lee Anderson le define así en el prólogo del libro: "Fue un periodista de raza, sempiterno joven de espíritu y, para alguien de su generación, un hombre singularmente libre de dogmas. Tenía además un gran apetito por la aventura".
John Wayne en el papel de Fidel
La publicación del reportaje en Sierra Maestra representó un éxito enorme y las fotos se vendieron en medio mundo. Pero Enrique Meneses también vendió otra exclusiva durante su estancia con la guerrilla cubana: cuenta en sus memorias Hasta aquí hemos llegado que durante su segunda incursión con la guerrilla viajó con una cámara de cine con la que pudo grabar imágenes de los insurgentes. El cliente era una productora de Hollywood, que pagó una cantidad considerable para la época, porque la idea era rodar una película sobre Castro en la que sería encarnado por un actor no conocido precisamente por su progresismo, John Wayne. El filme nunca se hizo, las imágenes se han perdido, pero la leyenda Meneses se ha ido haciendo más grande.
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CIEN MIRADAS de Enrique Meneses from Rosa Jiménez Cano
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Fidel:”La Historia no te absolverá”
Por Enrique Meneses
No consigo evitar la comparación de vuestra historia inicial, la tuya,
la de Raúl y la de tantos otros, con la de los que disienten en la
Cuba de hoy. Un incruento golpe de Estado de Batista, en 1952, te
empujó a alzarte en armas contra el dictador que violentaba la
Constitución.
El
26 de julio de 1953, era domingo y doscientos hombres bajo tu mando se
disponían a asaltar el Cuartel Moncada de Santiago de Cuba
aprovechando que buen número de soldados andaban bebidos por las
fiestas del apóstol, patrón de Santiago de Cuba. Hubo muertes por ambos
lados y el asalto terminó en un fracaso. Los supervivientes quedaron
en manos de Batista. En el juicio proclamaste que “la Historia te
absolvería”. Ahora, existen serias dudas.
Con
aquellos antecedentes, deberíais haber sido más magnánimos con los
presos de la Primavera Negra a la que quisisteis dar un escarmiento.
Fundador de Alternativa Republicana, el albañil Orlando Zapata Tamayo
se convertía en un enemigo del pueblo por no plegarse a las consignas
del régimen y querer pensar por sí mismo. ¿
Por qué no expulsasteis a los presos de conciencia como hizo Batista con vosotros?
Le habéis dejado morir en su huelga de hambre de 86 días. En todo país
civilizado, “es un delito no prestar asistencia a persona en peligro
de muerte”. Os dije que hicisteis mal en no dejar salir a Yoani Sánchez
para recibir su Premio Ortega y Gasset. Ahora habéis rizado el rizo.
Muchos creíamos en la posibilidad de una Transición pacífica. Hoy dudo
que sea posible. En cualquier caso, otro ilustre gallego, Francisco
Franco, afirmaba haber dejado todo “atado y bien atado”, no creáis que
vuestros nudos van a ser más fuertes y duraderos.
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Nota de Chomy Garcés
No
se si recuerdan que el escritor español Enrique Meneses (hoy con 80
años), por el año 1957, y trabajando para la revista francesa Paris
Match, se fue a Cuba y subio a la Sierra Maestra, donde estuvo viviendo
con los rebeldes por espacio de 4 meses.
A
su regreso, el escritor publico todas sus experiencias en la famosa
revista francesa y logro con eso, que el mundo entero conociera y
admirara a la Revolucion Cubana que se gestaba.
Meneses se habia mantenido muy apegado a su admiracion por Fidel Castro y su revolucion a lo largo de todos estos años.
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ALGUNOS COMENTARIOS DEJADOS EN EL SITIO ORIGINAL
Excelente
Don Enrique. Desde mi pensamiento socialista. A pesar del papel
histórico imprescindible para Cuba desempeñado por el Fidel de Sierra
MAestra. Acongojado al observar que aquellas esperanzas de apertura de
la que hablábamos hace meses se desvanecen no ya ante más de lo mismo,
sino ante una radicalización del régimen.
La historia ya no le absolverá posiblemente y es una lástima porque lo habría hecho durante muchos años.
Y
los nudos, no sólo no serán más fuertes y duraderos: los nudos se han
aflojado tanto y dehilachado, que actualemente está más cerca que nunca
su liberación y quién sabe si algún día de estos, le golpea en la cara a
quienes infravaloran la capacidad de un pueblo para decis Basta.
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Comentario por Libertché
No,no
tienen justificación, el régimen Castrista ha tocado fondo.De los
viajes que realice a Cuba, siempre saque la misma conclusión, el
sometimiento en la que se encuentra el pueblo cubano, sus miserias, y la
interminable falta de respeto por la libertad individual y el libre
pensamiento.Un pueblo vigilado, enclaustrado, perdido en la desesperanza
y hundido en la más profunda desesperación por su porvenir.
Una
vez más la casta de los hermanos Castro, siguen empeñados en su tozuda
terquedad de creerse únicos humanos y amos de la revelación del “Dios”
comunista y totalitario como única solución viable de los pueblos. Por
otra sus adláteres leguleyos, y reptiles sin criterios que siguen al son
que marcan sus amos.
El concepto y término “ciudadano” es
inexistente en la cuba Castrista, la palabra “libertad” es una falaz
quimera, y el término “democracia” no solo es poco frecuente oírlo, es
la constatación de que su uso la utilizan solo los dirigentes como
presunción de supuesta credibilidad. El esperpento político, en el que
vive sometido el pueblo cubano, es la demostración pura y dura del
totalitarismo de un régimen adoctrinador y repugnantemente fascista, que
sobrevive, con la excusa victimista del bloqueo parcialmente
inexistente de USA. Los argumentos cansinos y repetitivos que viene
sosteniendo el régimen Castrista ya no la cree nadie.
Orlando
Zapata, como tantos otros miles de nobles ciudadanos cubanos, amantes de
la libertad y la democracia han pagado con su muerte, la intolerante y
repudiable actitud de un régimen agotado,corrupto y
reaccionariamente oportunista, y envilecedor.
Para
terminar uno de los versos de Miguel Hernández, en memoria y recuerdo
de O. Zapata en solidaridad con su familia amigos y conocidos.
“
Limpiad el salivazo que lleva en la mejilla, y desencadenad el corazón
del mundo y detened las fauces de las voraces cárceles donde el sol
retrocede”
Buenas tardes a todos.
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Comentario por Kaiser
Estoy
completamente de acuerdo contigo Enrique. Es más, probablemente eres
una de las voces más autorizadas para abordar este tema, así que no
entiendo por qué motivo no apareces en televisión o acuden a tu
domicilio periodistas de Informe Semanal para grabar unas
conversaciones. Lo digo en serio, ya me explicarás por qué. También
quiero decir que personalmente no profeso ningún odio enconado a Castro
ni a su hermano, ni tan siquiera al régimen en sí. Tan solo soy
partidario de que los comunistas cubanos defiendan sus ideas en libertad
e igualdad democrática con los representantes de otras fuerzas, a lo
que espero lleguen de forma pacífica y con consenso algún día no muy
remoto. Las ideas no se pueden reprimir.
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Comentario por Enrique Meneses
Salva,
hace años que nos conocemos y sabes que distingo muy bien entre una
huelga de hambre y la eutanasia. Yo estoy por la libertad del enfermo
terminal a la hora de despedirse de una vida sin solución médica. Lo de
Orlando Zapata es una pasada porque el Estado cubano debería haber
impedido esa muerte como en España impedimos la de De Juana Chaos. El
suicidio está prohibido en casi todas las constituciones así es que es
obligación de las autoridades impedirlo.
Hablas de Batista sin tener
más referencia que lo que dicen los castristas, la mayoría de los cuales
no vivían entonces. Yo estuve 11 meses en la isla (mayo 1957-marzo
1958) de los que 4 en Sierra Maestra así es que veía como se vivía en
Oriente y en La Habana. El pueblo no pasaba hambre, te lo puedo
asegurar. La represión empezó con el desembarco de Castro en el Granma en
Niquero.
Comentario por Enrique Meneses .
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PUBLICADO EL 14 DE ENERO DE 2012
Nota del Bloguista
Estos
artículos fueron escritos poco después de la ola represiva conocida como
La Primavera Negra de Cuba del 2003 y el fusilamiento de tres
individuos que secuestraron una embarcación para escapar de Cuba a los
EE.UU. sin derramar una gota de sangre.
El general Gálvez es el
general ( r) William Gálvez, combatiente del Movimiento 26 de Julio
quien fue uno de los que planificó el asesinato del asesino Fermín
Cowley Gallegos jefe militar del Ejército Constitucional en la ciudad
de Holguín. William Gálvez escaparía hacia la Sierra Maestra y
combatiría en ella; fue uno de los integrantes de la columna invasora
comandada por Camilo Cienfuegos. Ha escrito varios libros sobre la lucha
antibatistiana. Personas que lo conocen dicen que es adicto al alcohol y
prepotente.
Sería interesante localizar al periodista
ecuatoriano Bastide, o a sus familiares en caso de que haya fallecido,
para comprobar esa tortura de la castración.
En el Golpe del 10 de Marzo hubo tres muertos: dos de una parte y otro de la parte adversaria.
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Tomado de
http://www.enriquemeneses.com
Dignidad cubana
Por Enrique Meneses
17 junio 2003

Bueno, en unos días he recibido buen número de varapalos, por parte de lectores de mi artículo
El Castro que conocí
y por el general Gálvez en el programa de Radio 5 de RNE que dirige
Pedro Altares y en el que intervenimos ambos junto con Isidro Calzada,
autor de una biografía de Ernesto Ché Guevara, y el mencionado general
desde La Habana. Tanto en mi artículo como en mi intervención, fui
considerado por Gálvez o por un tal Rafael Daniel en correo electrónico
plagado de faltas, como vendido a los EE.UU. o “mercenario de la prensa
para la que trabajo y no me deja decir la verdad.”
Es tal el
lavado de cerebro de los cubanos de la isla que son incapaces de
reconocer su situación, primer paso siempre, para resolver un problema.
El resultado es parecido al de las sectas que meten unas cuantas
falacias en la cabeza de los catecúmenos y consiguen desligarles de
familiares, amigos y hasta de la realidad, para que se dediquen solo, en
cuerpo y alma, a vivir las consignas del líder iluminado de la secta.
Ningún
panegirista de Fidel Castro y su revolución traicionada, se ha parado a
estudiar cuales eran las metas de aquella guerrilla de Sierra Maestra
que desembarcó a bordo del Granma y perdió en aquella ocasión 70 de sus
82 hombres.
No estoy contando
milongas. Ninguno de los que me critican ha vivido con Fidel Castro
cuatro meses en la Sierra Maestra, con mi hamaca situada debajo de la
suya entre los mismos dos árboles para guarecernos con el único plástico
del rocío tropical de cada noche.
Hablo en consecuencia, sin haber cobrado de unos u otros sino mis retribuciones de periodista y sin pluses por cárcel y palizas.
El Ché reconoció varias veces en libros y entrevistas periodísticas que
hasta que llegó el periodista Meneses a la Sierra, nadie conocía la
existencia de la revolución cubana a nivel internacional. Las
gente de Más Canosa, fundador del mayor grupo anti-castrista de Miami,
dijo que yo era un peligroso comunista que había fabricado y convertido
el personaje de Fidel Castro, el Robín de los Bosques como lo llamó
Paris-Match, en una celebridad internacional. Y Rolando Masferrer,
senador de Batista y propietario del periódico
El
Tiempo me andaba buscando por las celdas del Buró de Investigaciones,
en el río Almendares para darme dos tiros a través de los barrotes de la
mía. El guardían de la galería no le dijo en cual estaba yo y el
pandillero desistió. Pero, dos celdas más lejos, habían castrado a otro
periodista, Bastide, un pobre ecuatoriano que no representaba una
publicación tan importante como yo, ni pertenecía a un país como España.
Fidel
luchaba, según sus propias palabras, por restablecer la Constitución
pisoteada por el golpe de Estado de Fulgencio Batista en 1952, golpe de
Estado limpio pues no hubo un solo muerto. El joven abogado,
gallego de padre y madre, se sublevaba contra la prostitución rampante y
el juego que Batista había puesto en manos de familiares suyos y
mafiosos, como el actor de cine americano George Raft y el dirigente de
la Cosa Nostra, Lucky Luciano. Quería repartir las tierras del Estado
para los campesinos que carecían de ella. “¿Por qué tocar tierras bien
cuidadas por compañías extranjeras o por cubanos enriquecidos gracias a
su propio esfuerzo?”.
Delante de mí
despachaba con cajas destempladas a los emisarios de Blas Roca,
Secretario General del Partido Comunista Cubano, formación reconocida
por Batista en su anterior gobierno de 1940-44. Blas Roca y el mestizo
Fulgencio Batista eran íntimos amigos. “El que quiera ayudar a la
revolución que lo haga sin pedir nada a cambio.” espetó Fidel a los
enviados de Roca. “No hipotecaré el futuro de Cuba. Vladimir Roca, hijo del secretario general del PCC se encuentra entre

los más destacados disidentes que han pasado por las cárceles castristas.
(Enrique Meneses con Fidel y Raúl Castro en la Sierra Maestra)
¿Qué
fue de todos aquellos propósitos? Los comunistas robaron el triunfo al
Movimiento 26 de Julio lo que causó que hombres como Humberto Sorí
Marín, Huber Matos o Camilo Cienfuegos desapareciesen de la escena de la
revolución, este último en un accidente aéreo nunca esclarecido y
atribuido a un sabotaje de Raúl Castro.
Olvidada
la Constitución que había que restaurar, y sustituida esta por una
marxista, cuando en el ataque a la emisora CMQ por parte de los
fidelistas, al que asistí como observador, los comunistas, con barras de
hierro, se opusieron a la operación y avisaron a la policía batistiana.
Fidel Castro se autodefine comunista leninista-marxista y amigo de la
URSS después de confiscar las propiedades norteamericanas, azucareras y
mineras. La Ley nº2 de la Reforma Agraria, fue redactada por el
prestigioso abogado Humberto Sorí Marín en la Sierra y tuve el borrador
en mis manos, a petición de Castro, porque viniendo del Egipto de Gamal
Abdel Nasser, Castro y su gente querían saber cuales eran los errores
cometidos por el líder egipcio al hacer su revolución agraria. Yo le
había dicho a Fidel que Nasser repartió tierras perfectamente cultivadas
con frutales europeos que producían excelentes ingresos a Egipto
vendiendo esas cosechas a Arabia Saudí y a los Emiratos, carentes de
frutales. El reparto de éstas entre los felagín hizo que los
beneficiados cortasen los árboles y sembrasen foul (haba negra
egipcia)su alimento casi diario. Castro limitó la reforma a un tercio de
las tierras del país pertenecientes al Estado cubano. Humberto Sorí
Marín, el padre de la ley, fue fusilado poco tiempo después de la
victoria castrista.
Los
EE.UU. dejaron de comprar el azucar cubano cuya zafra era entonces de 6
millones de toneladas adquiridas en dólares por encima del precio
internacional.Aquellos dólares podía Cuba gastarlos donde quisiera. Los
rusos sustituyeron a los estadounidenses pero sin pagar en divisas sino
por trueque. Y según el Ché, “enviaban a cambio productos obsoletos”.
Cualquiera que haya conocido la URSS sabe lo que era la calidad
soviética, incluido el material espacial. Las discrepancias entre
Guevara y los rusos (entonces enemistados con Pekín, cuyo comunismo el
Ché defendía como mejor solución para iberoamérica), obligaron a éste a
abandonar Cuba a petición de Fidel. La leyenda habla de “un hombre que
iba en busca de otras tierras que liberar”. El Cristo de la célebre foto
de Alberto Díaz, Korda representa un hombre que fusiló abundantemente
en La Habana. El general Gálves sostiene que solo hay un
comunismo. Por lo pronto el de Corea del Norte no atrae turismo
extranjero como lo hace Cuba con la ayuda de los odiados capitalistas
italianos y españoles.
La
prostitución, tan odiada por los combatientes de la Sierra, era la misma
que se encuentra en Ámsterdam, Barcelona o Hamburgo, la de siempre.
Mujeres que unas veces por necesidad y otras por afán de riqueza,
prostituyen su cuerpo con todo el derecho que las asiste. Hoy, en Cuba,
las mujeres –y los hombres— que se prostituyen lo hacen para comer o por
darse una ducha en la habitación de un turista extranjero. Las
jineteras son prostitutas por razones más dramáticas que en tiempos de
Batista. Y el turismo en Cuba lo han fabricado españoles,
canadienses e italianos. Si ahora Castro pone en peligro ese precario
aporte de divisas ¿qué le va a quedar a la economía de subsistencia de
su régimen? Cuarenta años con cartillas de racionamiento dice poco del
espíritu empresarial creado por Fidel y su gobierno. Insisto en que Cuba
no ha tenido más que un bloqueo y fue en 1962 cuando la marina y la
aviación de los EE.UU., siguiendo órdenes de John F.Kennedy, mandó
detener cualquier mercante comunista que transportase misiles a la isla.
Nikita Khruschev, con sus barcos ya avistados por la US Navy, no quiso
un enfrentamiento con EE.UU. y ordenó que dieran media vuelta y
regresasen a puerto.
Lo demás, que los
castristas llaman bloqueo, es técnicamente un embargo para productos
estadounidenses o procedentes de EE.UU.. Cualquiera de los productos
Made in USA que no podían entrar en la isla tiene su equivalente en los
países de la Comunidad Europea, hoy Unión Europea. Pero para Fidel
Castro, la palabra bloqueo justifica todos los errores y fracasos de su
política económica. Se escuda tras esa palabra. El ministro socialista
Solchaga aconsejó al gobierno de Castro sobre como desarrollar el país.
No fué escuchado. En la Sierra estaba de acuerdo conmigo en que debía
diversificar la producción cubana. No depender solo del azúcar, el
tabaco y el ron, los postres, como los describía Agustín de Foxá. Estaba
por desarrollar el turismo, la pesca,la agricultura, la ganadería,la
industria ligera,la minería, abandonada tras la marcha de los
norteamericanos y en la que su padre hizo una pequeña fortuna con la
Nipe Bay Company de Niquel. Dice Isabel Allende, embajadora de Cuba en
España que la UE debería atacar a EE.UU. por la práctica de la pena de
muerte. Ignora la buena señora que en Europa estamos criticando
la pena de muerte que se ejerce en EE.UU. y que no extraditamos
delincuentes susceptibles de ser ejecutados en ese país. Pese a que allí
hay juicios que no duran 5 días, como el de estos tres cubanos que
secuestraron un ferry para salir de su país, derecho que cualquier
democracia garantiza a sus ciudadanos y extranjeros. En EE.UU. y en la
UE es más difícil entrar que salir. Por algo será que en Cuba es la
inversa.
Los críticos vienen a
decir que estamos vendidos al oro de Washington. Cualquiera que lea lo
que llevo escrito (basta con seguir dándole al cursor al llegar a la
última linea de este artículo para leer todos mis escritos de semanas y
meses anteriores para Periodista Digital) verá los palos que he dado a
Bush, Aznar y Blair por la guerra de Irak. Como periodista viví a
los 19 años el cierre de mi joven agencia Prensa Universal por haber
dado trabajo al exiliado vasco en Nueva York, Jesús Galíndez, amigo de
mi padre, y que publicaba con seudónimo en mi empresa hasta que se
descubrió el pastel. Entonces se decía que los que no eramos adictos al
régimen de Franco, estabamos a sueldo del oro de Moscú. De ahí que
sonriamos ante la dialéctica castrista, porque nos rejuvenece con el
mismo soniquete que tan bien conocemos del otro gallego.
La
dignidad cubana, de que me habla el tal Rafael Daniel en su vitriólica
carta, es la de quienes se juegan largos años de cárcel por intentar
mejorar la suerte de sus compatriotas esclavizados por la terquedad de
unos vejestorios incapaces de reconocer sus errores a lo largo de cuatro
décadas.Los que lo defienden si que son unos paniaguados.
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Tomado de
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El Fidel Castro que conocí
Por Enrique Meneses
13 junio 2003
En
la madrugada del 15, es decir, el domingo de 1 a 2 de la madrugada, el
programa Nuestro Tiempo que dirige Pedro Altares en Radio Nacional
Radio1 (AM 585m), he coincidido con un general Galvez, retirado del
Ejército cubano, y con un biógrafo de una de las figuras de la
revolución fidelista. El motivo era la presentación del libro de Isidro
Calzada (Ediciones Status 2003) sobre Ernesto Ché Guevara que el sábado
habría cumplido 75 años. El editor y el autor argentino se encontraban
en Bilbao y el General Gálvez en La Habana.
El programa se gravó el
miércoles 11, justo después de que la Unión Europea hubiese castigado a
Fidel Castro por los tres fusilamientos de cubanos que secuestraron un
ferry, destinado al cruce de la bahía de La Habana, para huir a Florida.
También había detenido Fidel Castro a 75 intelectuales y periodistas,
algunos de ellos a 28 años de cárcel, acusados de traición, de
conspiración y de ser mercenarios de EE.UU.. ¡Lo clásico, vamos! Por un
lado me encontré con un argentino que había conocido al Ché en Argentina
jugando al rugby, cuando el guerrillero tenía 18 años. Isidro Calzada
nos dibujó un Guevara muy distinto del que yo conocí durante 4 meses en
Sierra Maestra (diciembre 1957-marzo 1958). Era un nuevo Cristo venido
al mundo para deshacer entuertos. Incluso le atribuye la frase de yo
estoy de paso en este mundo. Vamos que si no es por la célebre foto de
Alberto Díaz Korda hoy nadie se acordaría de él como se ha olvidado del
terrorista venezolano Illich Ramirez, Carlos. Escribir un libro con los
recuerdos de un jugador de rugby convertido en heroico luchador
internacionalista tiene su mérito. Nunca me atreví a tanto pese a las
peticiones de mis editores. Calzada atribuye al Ché una cultura
enciclopédica. Declara que sabía el francés perfectamente y conocía de
memoria poemas de François Villón,Charles Baudelaire o Alfred de Vigny,
“que ya nadie conoce en Francia”(Su estudio es obligatorio en el
bachillerato francés). Yo me pregunto ¿por qué, si Guevara hablaba tan
bien el idioma de Voltaire, no daba clases a Raúl Castro y a Ramiro
Valdés que acudían al campamento de Fidel donde yo me encantraba para
que les diese lecciones de francés a ellos? Paris-Match publicó la foto
de Valdés (más tarde jefe del Servicio secreto G2) estudiando gramática
francesa, en el número del 26 de Marzo de 1958. ¿Me hubiesen necesitado a
mí como profesor de hablar Ernesto Ché Guevara perfectamente el
francés? Por ende, la abundante bibliografía consultada por el señor
Calzada, ignora mis libros (publicados en España, Reino Unido, Estados
Unidos, Alemania, Japón, etc.) sobre Castro o mis reportajes publicados
en Paris-Match (marzo y abril 1958)

y
reproducidos practicamente en toda la prensa mundial.
El propio Ernesto
Ché Guevara en varias declaraciones a la prensa internacional, señalaba
que “hasta que el periodista Enrique Meneses no subió a la Sierra, la
revolución cubana era internacionalmente desconocida”.
La
intervención del general Gálvez fue la esperada. El hombre nuevo que
pretendía crear la revolución fidelista resulta ser un auténtico
autómata incapaz de salirse de su razonamiento a base de consignas. Le
hice ver que bloqueo y embargo son dos cosas distintas. Nadie tiene
bloqueada a Cuba y solo hay un embargo por parte de Washington que
impide a todo el mundo enviar productos desde EE.UU. a la isla con la
salvedad de medicinas y pequeñas cantidades de dinero, junto a paquetes
de alimentos, de los familiares residentes en los USA. Me he hartado de
repetir en escritos que si Castro quiere adquirir tractores, vehículos
de cualquier tipo, alimentos, petróleo, aviones, el producto que desee,
lo puede hacer en cualquier país del mundo que no sea EE.UU.. Lo malo es
que no tiene divisas con qué pagar lo que compre. Galvez se escudó en
los créditos que necesita Cuba pero esta los ha tenido blandos de la
Unión Europea y estaba a punto de entrar en el Tratado de Lomé de ayuda a
África, Caribe y Pacífico (ACP). Los fusilamientos de tres
jóvenes,cinco días despues del sumarísimo jucio, que solo querían salir
de su país,haciendo uso del derecho más elemental del ser humano en
cualquier democracia, han bastado para echar abajo el tratado, casi
listo, con la UE. Decir como afirma el Comandante Fidel que
Europa se ha plegado a las órdenes de Washington solo demuestra su
ignorancia de la geopolítica.
El ataque a Irak debió ilustrarle sobre la
opinión de los pueblos de Europa y que en España, el 90% estuvo en
contra de la decisión de Aznar de unirse a Blair y a Bush. Nos
manifestamos y yo me he hinchado a criticar a José María Aznar en esta
modesta página y en otros foros que han solicitado mi opinión, pero me
guste o no, el señor Aznar es mi presidente electo hasta que las urnas
sustituyan a su partido en el gobierno de la nación.
Millones
de españoles salieron voluntariamente a las calles de España
manifestándose contra el gobierno y contra su apoyo a Bush y Blair
¿pueden decir los cubanos que también lo hacen voluntariamente cuando se
han manifestado para protestar delante de las embajadas de España e
Italia? ¿Pueden hacerlo, sin sufrir represalias, contra el gobierno de
Fidel? ¿Contra la situación económica de Cuba? La manifestación
espontánea, que ha salido a las calles de La Habana detrás de su
decrépito líder, y otras que se han producido durante 40 años son viejas
conocidas de los españoles y, en mi caso, como periodista las he vivido
en la España de Franco y en buen número de otros países dictatoriales,
desde Egipto y Siria a la Surafrica del apartheid pasando por la URSS.
Se
me escapó la oportunidad de preguntar al general como es que en Sierra
Maestra, Fidel me explicaba que, tras la victoria, sus hombres
regresarían a sus trabajos habituales: “Como Costa Rica, Cuba no
necesita un ejército. Basta con una policía”. Me añadió que nunca
existiría un grado superior al de Comandante para mostrar que su
ejército era un ejército popular, del pueblo. Y así fue para él,
Raúl,Huber Matos, Camilo Cienfuegos, el Ché Guevara, y todos los mandos
de la Sierra Maestra. Me extrañó que después de la victoria, Fidel
construyese uno de los ejércitos latinoamericanos más potente y que
llevase guerras coloniales a los confines de África. Y que
existiese el grado de General. En Europa no aceptamos la pena de muerte
por considerarla ineficaz en la lucha contra el crimen y no nos cansamos
de condenarla en EE.UU. donde se practica abundantemente, sobre todo en
el Estado de Tejas donde George W.Bush fue gobernador y en el de
Florida donde desempeña el mismo cargo su hermano JEB. En las semanas
que siguieron la victoria castrista, Ché Guevara se cansó de fusilar
gente de Batista en la Fortaleza de la Cabaña. Pero la gente olvida.
Si
los castristas quieren saber cómo ejerzo la libertad de expresión que
me otorga nuestra democracia española y europea, pueden leer mis textos
contra la guerra de Irak, contra Bush y compañía, contra Sharon, contra
José María Aznar. Basta que su gobierno les deje conectar por
internet con http://meneses.pitas.com y encontrarán mis artículos de los
últimos cinco meses. Y si llegan a tiempo, en Radio Nacional Radio 1,
el domingo 15, de 1 a 2 de la madrugada.
Etiquetas: cuba, enrique meneses, entierro, fallece, fidel castro, fusilar, raul castro, revolucion cubana
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