viernes, abril 04, 2025

Álvaro Alba: El lenguaje de los grados: simbología, jerarquía y control en las FAR (I y II)

 












Tomado de https://zoepost.com/

El lenguaje de los grados: simbología, jerarquía y control en las FAR (I y II)

03/04/2025

Por Álvaro Alba

Martí Noticias.

Pulse aquí para leer  en Martí Noticias la Parte I.

En 1973, los grados militares de las Fuerzas Armadas en Cuba fueron modificados. Surgió entonces el rango de Comandante en Jefe como el escalón más alto, agregándole un ramo de olivo al rombo rojo y negro con la estrella en la charretera, que no existía hasta el momento.

A muchos de los oficiales que se sumaron a las fuerzas rebeldes en la Sierra y habían llegado a 1959 como capitanes, se les ascendió al nuevo rango de primer capitán. Uno de aquellos primeros capitanes que hacían titulares en 1964 fue Jorge Enrique Mendoza, quien laboraba en la Dirección de Instrucción Revolucionaria del MINFAR (posteriormente convertida en la Dirección Política), y que, en calidad de comisario, supervisaba los encuentros nacionales de propaganda.

Hay que destacar que, en aquella época de los Sesenta e inicios de los Setenta del siglo XX, no se usaba el ramo de olivo para los grados de los oficiales superiores, ni siquiera para el de Comandante en Jefe. Ya más cerca del proceso de “institucionalización” de las fuerzas armadas en Cuba —que respondía al concepto de sovietización del ejército—, aparecieron los primeros grados con ramas de olivo para los oficiales superiores y múltiples estrellas para las categorías de primeros oficiales y subalternos.

Según lo establecido en la Ley No. 1257, que entró en vigor el 2 de diciembre de 1973, los grados militares de las FAR fueron modificados, quedando conformados de la siguiente manera: Comandante en Jefe, Comandante de Ejército, Comandante de Cuerpo, Comandante de División y Comandante de Brigada. Entre los oficiales de primera clase, se incluyeron los rangos de Primer Comandante (Raúl Díaz Arguelles), Comandante y Mayor; y entre los oficiales subalternos: Capitán, Teniente Primero, Teniente y Sub-Teniente. Esa Ley de 1973 reconoció el rango de Comandante en Jefe como el escalón más alto dentro de las Fuerzas Armadas en Cuba, agregándole un ramo de olivo al rombo rojo y negro con la estrella en la charretera, que no existía hasta el momento.

Este sistema guardaba cierta proporción con la jerarquía militar de la URSS y Europa del Este, que contaba con casi diez rangos: Subteniente, Teniente, Primer Teniente, Capitán, Mayor, Teniente Coronel, Coronel, Mayor General, Teniente General, Coronel General y General de Ejército. Además, la URSS tenía el grado de Mariscal, el cual representaba el escalón superior dentro de su estructura militar jerárquica.

Los grados a la usanza cubana resultaban confusos para los asesores soviéticos, checoslovacos o de la RDA, ya que el término “comandante” podía aplicarse tanto a un equivalente de general como a uno de coronel. En la información sobre la maniobra Granma realizada por las FAR en diciembre de 1974, se informaba que fue dirigida por el viceministro primero, jefe del Estado Mayor General, comandante de brigada Senén Casas Regueiro, con la participación de “los viceministros jefes de la Dirección Política y de Armamento y la Técnica, comandantes de brigada Fernando Vecino Alegret y Rogelio Acevedo González”, mientras que las conclusiones fueron presentadas por “el primer comandante Leopoldo Cintra Frías”. Ese año de 1974, la prensa cubana reportaba actividades de los comandantes de brigada Senén Casas Regueiro en asambleas de la juventud comunista, y del también comandante de brigada Fernando Vecino Alegret, quien visitaba Bulgaria en calidad de viceministro de las FAR…

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Tomado de https://www.martinoticias.com

El lenguaje de los grados: simbología, jerarquía y control en las FAR (II)

Raúl Castro Ruz, ministro de las FAR desde la creación del ministerio en octubre de 1959, fue el impulsor, organizador e implementador de la sovietización del ejército cubano, incluidos los grados militares, las gorras de plato, las charreteras de hileras, las corbatas y las estrellas —tanto pequeñas como grandes—. A diferencia de su hermano, que nunca dejó el uniforme verde olivo ni las insignias inventadas de Comandante en Jefe, Raúl no dejaba de lucir su uniforme militar de diseño soviético. Como dato curioso, durante el proceso de conversión de los grados militares cubanos, el ministro de las FAR no fue ascendido de inmediato al grado máximo (general de ejército) entre los oficiales superiores, y tuvo que pasar largos meses con dos estrellas en las hombreras. En ese rango recibió en La Habana, junto a Fidel Castro, a Leonid Ilich Brezhnev, cuando este visitó Cuba en enero de 1974.

El entonces ministro de las FAR fue comandante de división desde diciembre de 1973 hasta el 2 de diciembre de 1976, fecha en la que, con la implementación del nuevo sistema de grados, fue ascendido a general de ejército. Hasta la fecha, y mientras esté con vida, nadie más en Cuba ostentará ese grado militar.

Después de que Raúl Castro abandonara el cargo de ministro de las FAR, la dirección del ejército fue asumida por tres oficiales: Julio Casas Regueiro (durante 3 años y unos 6 meses y medio), Leopoldo Cintra Frías (por 9 años y 5 meses) y Álvaro López Miera (casi cuatro años en abril de 2025). Todos llegaron al tope de los ascensos militares con el grado de general de cuerpo de ejército, el mismo que ostentan el jefe del Estado Mayor General y los jefes de los tres ejércitos del país.

Tener al ministro con dos estrellas fue un castigo de su hermano, afirman los conocedores de las interioridades del MINFAR, porque durante unas semanas estuvo tentado a incluir en el ejército cubano el grado de Mariscal, pidiendo un modelo a las sastrerías del Ministerio de Defensa en Moscú. En la sastrería soviética le confeccionaron a la medida un traje con la estrella dorada de mariscal sobre el escudo cubano, una copia de la versión de Mariscal de la Unión Soviética. La idea no se implementó tras la pregunta de un asesor soviético a Fidel Castro sobre si el Mariscal de Cuba era un rango militar superior al de Comandante en Jefe. Esa “ingenua” pregunta del soviético frustró para siempre los planes de tener un mariscal en las fuerzas armadas de Cuba.

En Moscú no lograban comprender del todo la equivalencia de los rangos cubanos, y para noviembre de 1976 Raúl Castro fue ascendido a general de ejército, mientras que varios militares cubanos fueron promovidos a generales de división y de brigada. Una lluvia de estrellas y ramas de olivo caía sobre los militares cubanos.

Las aventuras militares en Angola estaban en su apogeo. Los militares cubanos servían de asesores en cuanto conflicto aparecía en África: desde Guinea-Bisáu hasta Etiopía, pasando por Angola, Namibia, Guinea, Sierra Leona, Yemen del Sur, Somalia (antes del conflicto con Etiopía), etc. El militar Raúl Díaz-Argüelles, quien falleció durante la intervención cubana en Angola en diciembre de 1975, era el jefe de las tropas cubanas y ostentaba el grado de primer comandante. Arnaldo Ochoa, quien fuera purgado en el verano de 1989 durante la Causa 1/89 contra un grupo de militares de las FAR y del MININT, obtuvo en África los grados de general de división y la medalla de Héroe de la República de Cuba. En esos procesos fueron acusados el general de brigada Patricio de la Guardia y su hermano, el coronel Antonio de la Guardia, ambos del MININT. Con aquellas purgas y fusilamientos en las FAR y el MININT, el dictador borraba toda huella de conexión con los carteles colombianos de la droga y los nexos con Pablo Escobar.

En noviembre de 1976, con la proclamación de la Ley No. 1315, se introdujo una nueva reforma que estableció un esquema de rangos militares diferente, más alineado y comparable con el utilizado en los países socialistas. Las categorías fueron las siguientes: general de ejército, general de cuerpo de ejército, general de división, general de brigada, coronel, teniente coronel, mayor, capitán, primer teniente, teniente, subteniente, suboficial, sargento de primera, sargento de segunda, sargento de tercera y soldado de primera y soldado.

Para la marina, las graduaciones quedaron distribuidas de la siguiente manera: almirante, vicealmirante, contraalmirante, capitán de navío, capitán de fragata, capitán de corbeta, teniente de navío, teniente de fragata, teniente de corbeta, alférez, suboficial, sargento de primera, sargento de segunda, sargento de tercera, marinero de primera y marinero.

Las nuevas charreteras del ejército y la marina de Cuba comenzaron a fabricarse en las sastrerías militares de Moscú. Existen grados militares que nunca han sido otorgados en las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), como el de almirante. El rango más alto en la Marina de Guerra Revolucionaria (MGR) ha sido el de vicealmirante. Tal fue el caso de Aldo Santamaría Cuadrado, quien dirigió esta fuerza, primero como comandante y después como vicealmirante, hasta 1984. Tras su fallecimiento, fue sucedido por José Cuza Téllez de Girón, quien anteriormente se desempeñó como director de la Academia Naval y fue capitán del Ejército Rebelde, ostentando el grado de contraalmirante. Todos los jefes de la fuerza naval en Cuba (Pedro M. Pérez Betancourt, Carlos Alfonso Duque Ramos, etc.) han tenido esta graduación militar, incluido el actual, Jorge Luis Reyes López. El grado de contraalmirante también lo tuvo un ministro del Interior, Julio César Gandarilla Bermejo, quien fue durante 16 años jefe de la contrainteligencia militar en el MINFAR.

Un grado único en Cuba es el de Comandante de la Revolución, que solo han ostentado tres militares: Ramiro Valdés Menéndez, Juan Almeida Bosque y Guillermo García Frías. Con una simbología única —montañas sobre la rama de olivo y una estrella dorada sobre las elevaciones—.

Según el reglamento militar, excepto el Comandante en Jefe y el general de ejército, todos debían rendir saludo militar al paso de los tres “comandantes”, quienes fueron miembros del Buró Político y vicepresidentes de los Consejos de Estado y de Ministros. Todavía hoy, Valdés es viceprimer ministro, a pesar de sus casi 92 años de edad.

La insignia de comandante del Ejército Rebelde se diferencia de la del Comandante de la Revolución, tanto en jerarquía militar como en proporción numérica. Como Comandantes del Ejército Rebelde usaban sus insignias José Ramón Machado Ventura, Delio Gómez Ochoa, Pedro Miret, Julio Camacho Aguilera, y otros funcionarios que, aunque militaron en las huestes de la Sierra Maestra, se dedicaron a labores político-partidistas antes o durante el proceso de copiar el sistema soviético de grados militares.

Desde 1989, tras los dos casos de la fiscalía militar (Causa 1/89 y Causa 2/1989), los oficiales muy leales a Raúl Castro del MINFAR tomaron posesión de todas las direcciones del MININT, asumiendo el control total de lo que por décadas fue un feudo exclusivo, primero de Ramiro Valdés y luego de José Abrantes. A partir de ese año, el cruce de oficiales se convirtió en una práctica constante, y se veía a oficiales superiores del MININT con insignias de graduados de la Escuela de Infantería o de Ingeniería de las FAR, y viceversa: un graduado de los institutos superiores del MININT en una unidad de tanques.

Desde el nombramiento de Abelardo Colomé Ibarra como ministro del Interior (MININT) en 1989 hasta la fecha, todos los jefes de ese ramo han provenido de las FAR, sobre todo de la contrainteligencia militar: Carlos Fernández Gondín, Julio César Gandarilla Bermejo y Lázaro Alberto Álvarez Casas.

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domingo, diciembre 04, 2022

LA HISTORIA, QUE NO LEYENDA, DE SANTA BARBARA Y VIDEO CON UNA BREVE HISTORIA DE SU PRESENCIA. EL DÍA DE SU FESTIVIDAD

 Nota del Bloguista de Baracutey Cubano


Desde el mismo siglo I de nuestra era cristiana  se adoptó que el día en que un mártir  cristiano era ejecutado fuera el día de su  festividad, por ser el día en que el mártir se encontró nuevamente con Cristo.  Desde esa época  se consideró que a todo mártir cristiano que moría por su fe  Dios le regalaba la santidad, pues Cristo había expresado: 

12 Este es mi mandamiento: Que os améis los unos a los otros, como yo os he amado. 13 Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos.
Juan 15:12-13

Para los cristianos la vida del Alma es el Amor y el Amor es lo que nos une o ata a Dios; de ahí la valoración tan alta a aquellos que dan su vida por Cristo.
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SANTA BARBARA. BREVE HISTORIA DE SU PRESENCIA

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Tomado de https://es.wikipedia.org

Santa Bárbara

Bárbara de Nicomedia, conocida como Santa Bárbara fue una virgen y mártir cristiana del siglo III, que forma parte de la lista oficial del martirologio de la Iglesia Católica. Su fiesta se celebra el 4 de diciembre.1

Historia

Nació en Nicomedia, cerca del mar de Mármara, a principios del siglo III.2 Fue hija de un sátrapa de nombre Dióscoro, quien la encerró en un castillo para evitar que se casara tan joven y para evitar el proselitismo cristiano. Durante su encarcelamiento ella tenía a maestros quienes le enseñaban poesía y filosofía, entre otros temas. Por esto mismo, y porque su padre estaba ausente, Bárbara se convirtió al cristianismo y mando un mensaje a Orígenes, considerado un erudito de la iglesia Cristiana, para que fuera a educarla en esta fe. Después de su bautizo ordenó construir una tercera ventana en su pieza, simbolizando la Santísima Trinidad. Al llegar su padre ella se declaró cristiana y se opuso al matrimonio que le propuso su padre diciendo que elegía a Cristo como su esposo. En respuesta su padre se enfadó, queriendo matarla en honor a sus dioses paganos. Por eso, Bárbara huyó y se refugió en una peña milagrosamente abierta para ella. Atrapada pese al milagro, fue capturada.

Su martirio fue el mismo que el de San Vicente: fue atada a un potro, flagelada, desgarrada con rastrillos de hierro, colocada en un lecho de trozos de cerámica cortantes y quemada con hierros candentes. Finalmente, el mismo rey Dióscoro la envió al tribunal, donde el juez dictó la pena capital por decapitación. Su mismo padre fue quien la decapitó en la cima de una montaña, tras lo cual un rayo lo alcanzó, dándole muerte también.

El padre carmelita Claudio de San José narra en un manuscrito de la Orden Carmelita que el sepulcro de Santa Bárbara fue venerado por fieles quienes reportaban curaciones milagrosas. Su fama era muy reconocida en el siglo VIII y varios empezaron a llevarse las reliquias hasta que fueron trasladadas a Constantinopla y después a Venecia.2

Su culto fue confirmado por San Pio V en 1568 y se convirtió en uno de los catorce santos auxiliadores del Santoral.2

Su festividad se celebra el 4 de diciembre.

Las Reliquias

Sus reliquias fueron trasladadas a Venecia en tiempos del dogo Pedro II Orseolo (991 – 1009), por María Argyropoula, una princesa bizantina posiblemente hermana de Romano III, que se había casado con el hijo del dogo, Juan. Las reliquias de la santa quedaron en la iglesia griega y en 1108 una princesa griega de nombre Bárbara se casó con el príncipe de Kiev, Sviatopolk Iziaslavovich. Ella trajo consigo las reliquias que fueron colocados en el monasterio Michailovsky-Zlatoverj en Kiev. En la época de los desastres napoleónicos, las sagradas reliquias fueron llevadas al templo de San Martín de la isla de Burano, donde se custodian aún hoy. Los restos están en una capilla dedicada exclusivamente a Santa Bárbara. Una parte de las reliquias de la mártir Santa Bárbara que se hallaban en la iglesia de San Marcos, en Venecia, fueron depositadas en el santuario de santa Bárbara, perteneciente a la diaconía apostólica y ubicado en el municipio del Ática del mismo nombre, por el arzobispo de Atenas, y toda Grecia, Christódoulos.

En la iglesia de San Juan del Hospital, en Valencia, se encuentra la columna donde fue martirizada, en una capilla bajo la advocación de la santa. Esta reliquia fue traída a la Ciudad de Valencia por la Emperatriz Constanza Augusta de Grecia.

En la iglesia de San Jaime de Moncada (Valencia), se encuentra una falange de un dedo de Santa Bárbara la cuál fue traída desde Roma a Moncada.

El medallón que uso durante su martirio se encuentra perdido, dicha reliquia fue encontrada el la penúltima década del siglo XVIII (1780-1790), mes de octubre, en una pequeña parroquia llamada Riochico de Portoviejo, en la provincia de Manabí, Ecuador, según historiadores, se encontró enterrado entre matorrales donde actualmente se levanta el templo parroquial, que lleva su nombre. La leyenda dice que el templo se iba a construir en otro sitio, pero que el medallón misteriosamente volvió a aparecer donde había sido encontrado, desapareció por primera vez de la vitrina del templo, a causa de un robo, pero apareció nuevamente un tiempo después, y la segunda vez, después que dicha parroquia mando a esculpir una imagen de la santa y fue colocado en ella. Ahora su paradero es desconocido, las personas piensan que alguien lo robó y que aún se encuentra en la parroquia; pero la leyenda apunta que por voluntad divina aparece y reaparece en otro lugar desconocido para si propagar la fe de Santa Bárbara.

Simbología e iconografía

Se la suele representar joven, bien con la palma del martirio, bien con plumas de pavo real,3 pues este animal es símbolo de la resurrección o la inmortalidad, y aparece ya en la más antigua representación conocida, que data del siglo VIII (Santa María la Antigua, de Roma).

También suele aparecer con su atributo, una torre con tres ventanas, apareciendo unas veces encerrada en la misma y en otras la torre aparece a su lado o en miniatura sobre una de sus manos. El significado de esta torre con tres ventanas es el refugio de la fe en la Santísima Trinidad. Y suele llevar corona, que admite variaciones: en algunas es la de una princesa y en otras es una corona completa formada de varias torres.

La imagen de santa Bárbara también aparece a veces asociada:
  •     Con la espada con la cual fue decapitada, lo que ha contribuido a que sea asociada con la guerra, pero dicha espada representa un símbolo de fe inquebrantable.
  •     Con un cáliz, que significa su conversión al catolicismo.
  •     El rayo que cayó en su martirio ha hecho que sea relacionada con los explosivos y así es patrona del arma de artillería, cuyo escudo son cañones cruzados y la torre es la heráldica de los ingenieros y zapadores. El depósito de explosivos en los buques recibe el nombre de santabárbara.
  •     Con una rama de olivo entre sus manos, representando el martirio.
  •     Con una manto rojo, cáliz de la sangre de Cristo.
  •     Junto a bloques de piedra por su patronazgo de la cantería.
Su patronato fue introducido en España, al parecer, por Juan de Terramonda, natural de Lille, que llegó a España como asentador de Felipe I el Hermoso.

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