Es un blog diario digital conformado con los artículos, opiniones, ensayos, etc. del Catedrático universitario Lic. Pedro Pablo Arencibia Cardoso sobre diferentes temáticas de la problemática cubana, actual e histórica, así como por noticias y artículos de otros autores que se consideran de gran interés para profundizar en la realidad cubana.
lunes, agosto 29, 2022
Alberto Roteta Dorado: RUSIA Vs. UCRANIA, SIN POSIBLES SOLUCIONES AL GRAVE CONFLICTO
RUSIA Vs. UCRANIA, SIN POSIBLES SOLUCIONES AL GRAVE CONFLICTO
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A Putin le van quedando dos opciones, la primera, aceptar de una vez su derrota y entregar las regiones ucranianas invadidas, la segunda, el uso de las armas nucleares, algo con lo que ha amenazado de manera reiterada.
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Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.
26 de agosto,2022
Santa Cruz de Tenerife. España.- Más de 180 días de guerra, medio año, miles de muertos y heridos – incluyendo elevadas cifras de civiles y niños–, ciudades ucranianas destruidas, amén de un desplazamiento forzado hacia territorios cercanos como Polonia, y otros bien distantes como España y las Islas Canarias, y por desgracia, no resulta perceptible una posible solución al grave conflicto armado.
Los recientes intentos de negociaciones, con mediación de Turquía, nación en aparente estado de neutralidad a pesar de haber condenado la invasión, lejos de traer el posible efecto benéfico esperado, ha desatado la furia de un Putin que, según algunos, se va mostrando agotado y enfermo – más especulación y sensacionalismo amarillista que realidad–, mientras que el bravo Zelenski adquiere fuerzas para asumir una ofensiva en pos de la recuperación de Crimea, el territorio que Rusia les arrebató hace unos años a Ucrania y que ocupa de manera anexionada ilegalmente, amén de exigir la retirada total y definitiva de las tropas rusas sin mediación ni negociación alguna.
Por el momento, y tras fracaso tras fracaso respecto a negociaciones pacifistas, no nos queda otra que esperar un desenlace que promete ser bastante trágico. La nueva perspectiva de Zelenski relacionada con la recuperación de la península de Crimea, con sobradas razones, toda vez que pertenece al territorio ucraniano y no al ruso, abre las puertas a un rumbo más agresivo para el régimen de Vladimir Putin, quien aún no consigue la totalidad del Donbás, un objetivo relativamente efímero de acuerdo a las ambiciones rusas, y está aún bien distante de poder alcanzarlo.
Así las cosas, ninguno de los dos mandatarios tiene un incentivo concreto para sentarse a negociar, independientemente de las buenas intenciones de varias naciones que han intervenido a favor de poner fin de manera pacífica a este absurdo conflicto armado.
Ante esta situación se va cerrando un círculo, que jamás fue muy amplio, a unas mínimas posibles salidas, entre las que sobresale la agudización de la guerra con la derrota definitiva de una de las partes, por un lado, y la tendencia a una cronicidad que llevaría inevitablemente al desgaste de ambas partes; aunque como es de suponer, siempre la balanza se inclinaría hacia el lado más débil, que no es precisamente Ucrania como muchos vaticinaron al comienzo de la guerra al subestimar la grandeza del ejército de esta nación frente al “consagrado” ejército ruso, amén de pensar, como también lo hizo el propio mandatario ruso, Vladimir Putin, que todo acabaría en menos de una semana.
Lo que Vladimir Putin pensó que sería algo bien simple, a modo de una "maniobra militar ejemplarizante", le ha costado bien caro a uno de los ejércitos más "poderosos" del planeta, a su propia persona – por lo que desde el punto de vista ético y humano representa esa despiadada agresión injustificada–, al pueblo ruso que, lejos de estar a favor de la invasión, ha mostrado su desacuerdo mediante fuertes protestas y denuncias – todas reprimidas brutalmente por parte del régimen ruso–.
En cambio Volodimir Zelenski, el gran héroe de estos tiempos, de quien apenas se decía nada antes del inicio de los trágicos sucesos, ha ganado para sí y para su glorioso pueblo. Zelenski ha demostrado una firmeza inigualable desde el comienzo de la agresión rusa. Independientemente del apoyo internacional, cuasi generalizado, al menos por parte del mundo occidental, y de manera muy especial por parte del Gobierno de Estados Unidos – enviará en breve otros 775 millones en armas y equipamiento militar a Ucrania, incluyendo vehículos y material para desminar el terreno, 16 obuses estadounidenses M-777 y munición–, la actitud y capacidad defensiva del líder ucraniano ha sido determinante para la resistencia y enfrentamiento de Ucrania en esta contienda. Téngase presente que este país se enfrenta a las tropas rusas, las que cuentan con un extenso historial que se remonta a los comienzos del pasado siglo XX, esto es, no es una guerra con cualquier país, sino con Rusia.
Pero las cosas pudieran tener un alcance mucho más trascendente. Recordemos que Putin entró en cólera ante los trámites de Finlandia y Suecia para integrar el bloque de la OTAN, así como de la aceptación de este poderoso organismo ante las solicitudes de dichas naciones. A esto se debe añadir la idea del supuesto aislamiento del mandatario ruso, aislamiento que no ha alcanzado la dimensión que merece, toda vez que varias naciones han permanecido estáticas, con actitudes aparentemente neutras ante el conflicto, mientras que otras se han pronunciado abiertamente a favor de la invasión rusa, entre las que vale citar a Corea del Norte, Bielorrusia, Siria, Eritrea, Tayikistán, Kazajistán y Armenia, amén de los regímenes terroristas de Cuba, Venezuela y Nicaragua, en América Latina. Las recientes maniobras militares internacionales realizadas en Venezuela en las que participaron militares venezolanos y destacamentos de Cuba, Bolivia y Nicaragua, demuestran que Rusia no está completamente aislada, como debería estar, independientemente de ser una verdadera provocación en el contexto político internacional actual.
Ahora la principal preocupación para muchos, con sobradas razones dado el trascendente impacto que tendría desde el punto de vista nuclear, es la ocupación de la central ucraniana de Zaporiyia, la mayor central nuclear de Europa, actualmente ocupada por los rusos. Dicha planta de energía está siendo atacada desde hace varias semanas. Ambas partes se acusan mutuamente de los bombardeos, los que podrían causar una verdadera catástrofe nuclear, algo que ya ha alertado la agencia de la ONU para la energía nuclear, y que, independientemente del actual contexto en dicha central nuclear, desde los inicios de la guerra las principales naciones del mundo occidental se han mostrado preocupadas sobremanera ante el riesgo inminente de un desastre nuclear, algo en lo que he insistido con precisión en escritos anteriores dedicados al tema.
Volodímir Zelenski aseguró este viernes que el restablecimiento de la seguridad en la central nuclear de Zaporiyia puede comenzar con la misión del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). "Diplomáticos ucranianos, nuestros socios, representantes de la ONU y del OIEA están trabajando en los detalles específicos de la misión que se enviará a la central nuclear de Zaporiyia", afirmó el presidente ucraniano. Por su parte Putin acepta una inspección urgente de la central nuclear ucraniana mediante una misión de inspección de la ONU. En una conversación telefónica con su par francés Emmanuel Macron, ambos abogaron por el envío de una misión del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) con la finalidad de evaluar la situación real in situ.
El reciente ataque al Estado Mayor de la Flota Rusa del Mar Negro con un dron, en Sebastopol, ciudad de la península de Crimea – el segundo de este tipo en menos de un mes–, es una muestra más de los planes tácticos del ejército ucraniano, cuyas bajas se estiman sean muy inferiores a las cifras aproximadas que se conocen de las tropas rusas. Según General SUR Telegran, canal de la oposición rusa, el número de muertos de las Fuerzas Armadas de Rusia, combatientes separatistas y los ejércitos privados pro-Putin, asciende ya a 65.000, cifra que parece increíble si se tiene en cuenta que solo han pasado seis meses desde el comienzo de la invasión armada a Ucrania.
A Putin le van quedando dos opciones, la primera, aceptar de una vez su derrota y entregar las regiones ucranianas invadidas, la segunda, el uso de las armas nucleares, algo con lo que ha amenazado de manera reiterada. En fin, ojalá se llegue a ese acuerdo esperado y anhelado por los que nos interesamos en el asunto, y por los que estamos convencidos de las terribles consecuencias que puede tener para el mundo el uso de los arsenales nucleares ucranianos, hoy en manos de Rusia.
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FRANCE 24 Español
Agosto 25,2022
El 24 de agosto de 1991, Ucrania proclamó su independencia de la entonces Unión Soviética para ser un estado independiente y democrático. En 2022, Ucrania conmemora su independencia con discretos actos, justo cuando también se cumplen seis meses del inicio de la invasión rusa, una guerra que actualmente se muestra estancada y amenaza con extenderse. En esta edición de El Debate hacemos balance de la invasión de Rusia a Ucrania, un conflicto sin fecha de caducidad y que ya deja miles de muertes
El balance en Ucrania a seis meses de la invasión rusa: una guerra sin un final previsto
Lago sentía que su trabajo al frente de Archivo Cuba motivaba su vida y así llegó a dedicarle toda su energía.
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Por Tania Díaz Castro
4 de abril, 2022
LA HABANA, Cuba. – Uno de los hombres más admirables del exilio cubano en Estados Unidos fue Armando Lago, economista y profesor, quien dedicó más de una década a documentar las muertes causadas por la Revolución de Fidel Castro.
En 1960 marchó a Puerto Rico, donde se hizo licenciado. Más tarde completó una maestría y un doctorado en la Universidad de Harvard y terminó como miembro fundador de la Asociación para el Estudio de la Economía Cubana, entidad que presidió entre 1994 y 1996.
Fue además coautor de un histórico estudio en 1991, La Política de la Psiquiatría en la Cuba Revolucionaria, sobre el uso de la tortura al estilo soviético en hospitales psiquiátricos de la Isla. Como cofundador de la organización no lucrativa Free Society Project, esperaba crear el marco para un proceso de reconciliación en una Cuba post-castrista.
Archivo Cuba, la organización que fundó, recoge 15 000 nombres que incluyen a los fusilados, los ahorcados y los muertos por bombas, los que fallecieron en las cárceles cubanas, en combate, al escapar de la Isla en balsa, los desaparecidos y los estadounidenses que pelearon contra el régimen de Cuba.
Lago sentía que ese trabajo motivaba su vida y llegó a dedicarle toda su energía. Aun desde su silla de ruedas ―sufrió una apoplejía en 1996― no dejó de recabar datos valiosos para la causa de los Derechos Humanos en Cuba.
El Archivo Cuba, entre otras cosas, desmiente que la dictadura de Batista fuera más sanguinaria que la de Fidel Castro, puesto que el número de muertes de 1952-1958, según esa fuente, es de 1 588. El castrismo, por su parte, habría superado las 20 000. Solo en la alborada del primer año de la Revolución castrista fueron fusiladas 1 360 personas.
Sobre esta titánica obra del doctor Lago, expresó Ricardo Bofill, creador del Movimiento de Derechos Humanos de la Isla: “Es un trabajo esencial para el futuro de Cuba. Se trata de la reivindicación científica de las denuncias de Derechos Humanos que por mucho tiempo nadie escuchaba en la escena internacional”.
Verdad y dolor: Archivo Cuba y el costo en vidas del período de Batista
Enrique Del Risco
Agosto 29, 2020
Archivo Cuba acaba de concluir un largo y exhaustivo esfuerzo para revisar el número de muertes por causas políticas durante la dictadura de Fulgencio Batista (1952-1958). Precisa aclararse, sin embargo, que dar por concluida esta parte de su misión no impide que en el futuro Archivo Cuba siga perfeccionando su base de datos al obtener mayor información. Raro encontrar en estos tiempos una institución consagrada de tal manera a esa cuestión anacrónica que es la verdad. En la época de las fake news y la posverdad, cuando el relativismo parece ser la esquizofrénica medida de todas las cosas, Archivo Cuba insiste en determinar el costo exacto en vidas humanas a lo largo de las dos dictaduras en las que ha transcurrido lo que académicamente se conoce como Revolución Cubana.
(Armando Lago)
En medio de la espesa mitología que rodean las últimas siete décadas de vida cubana, Archivo Cuba insiste en la terca racionalidad de los números. Desde que empezara a publicar el resultado de sus investigaciones, Archivo Cuba no ha dejado de masacrar mitos. El primero de ellos, el famosísimo de las veinte mil muertes causadas por el régimen de Fulgencio Batista desde el golpe de estado del 10 de marzo de 1952 hasta su caída el primero de enero de 1959. Un mito enunciado en las primeras ediciones de enero de 1959 de la entonces fundamental revista Bohemia, y luego reproducido como artículo de fe en cuanto resumen oficial u oficioso se hacía de la dictadura batistiana.
En un seminal artículo publicado por Armando M. Lago en Cuba Encuentro el 15 de octubre de 2002, “El fraude de los veinte mil muertos de Batista”, la cifra monstruosa de veinte mil muertos quedó reducida a una no menos monstruosa pero numéricamente más modesta de 1.816 muertes.
En aquel artículo, el total de muertes atribuidas al régimen de Batista aparecía desglosado de la siguiente manera:
Cualquiera que hubiera hecho estimaciones a partir de las principales masacres y combates más conocidos durante la dictadura batistiana concordaría que esa reducción en un 90 % de la cifra de veinte mil muertos estaba bastante más cerca de la realidad. Porque no se trataba de justificar a un régimen que hizo del asesinato una herramienta política habitual, sino de darle su peso más exacto posible.
¿Por qué hasta el día de hoy el castrismo se ha aferrado a una estadística generada por la prensa burguesa?
Todo apunta a que la aplastante redondez de la cifra de los 20.000 justificaba la feroz violencia desatada primero contra los servidores del régimen derrotado, y luego contra los que disentían del rumbo tomado por la Revolución. El triunfo revolucionario, que en los primeros días de enero de 1959 se presentó como un acto de reconciliación nacional, pasó de inmediato a convertirse en ceremonial vengativo y catártico que creó condiciones para la instauración de un aparato represivo que persiste hasta hoy.
El mito de los veinte mil muertos permitió no solo reestablecer a toda prisa y a nivel nacional la pena de muerte, abolida por la constitución de 1940 con la excepción de “los miembros de las Fuerzas Armadas por delitos de carácter militar y las personas culpables de traición o de espionaje en favor del enemigo en tiempo de guerra con nación extranjera”. Aquella cifra desmesurada también permitió que el nuevo régimen presentara el número de fusilados en los primeros meses no como penoso acto de justicia sino con el mismo entusiasmo con que se presentaban los logros económicos alcanzados por la naciente Revolución. Afirmaba Fidel Castro en un discurso del 8 de mayo de 1959 que “los Tribunales de Guerra Revolucionarios han cumplido ya su rol esencial” y “por lo tanto, la Revolución estaba segura de que había cumplido cabalmente su deber con el fusilamiento de más de 500 criminales de guerra”.
Si, a pesar del celo en el cumplimiento de las metas, la maquinaria seguía funcionando, la cifra de ejecuciones siempre sería una fracción de los veinte mil muertos que supuestamente había causado el régimen depuesto. Si el régimen de Batista podía traducirse en una cifra era esa, la misma que utilizaba la Revolución para justificar sus excesos.
Rebajada la criminalidad del batistato a cifras realistas, aquel informe del 2002 se complementaba por las cifras de las muertes causadas por las fuerzas revolucionarias durante el mismo período, que, sin ser similares, tampoco eran del todo desdeñables.
Aquellos resultados parciales sirvieron, aparte de desinflar el mito de los veinte mil asesinatos, para tener una visión algo más próxima a lo que fue el proceso insurreccional que terminó con la caída del régimen batistiano. Este conteo sirvió para confirmar viejas sospechas y arribar a nuevas conclusiones. Desde confirmar la naturaleza asesina de un gobierno que causó la muerte de 1.816 personas, de las cuales algo más de la mitad (918) se atribuían a ejecuciones extrajudiciales, hasta demostrar la hipótesis de que habían sido los combatientes urbanos los más sacrificados durante la insurrección.
Otros detalles resultaban sorpresivos para muchos, como lo parejo de las cifras entre los campesinos ejecutados por el ejército (105) y los fusilados o ahorcados a manos de los rebeldes (96). O que la mayor cantidad de bajas sufridas por las fuerzas antibatistianas no correspondiera a los publicitados acontecimientos del 26 de julio de 1953 (98) o al alzamiento de Cienfuegos del 5 de septiembre de 1957 (63) sino a la ¾ninguneada por la historiografía oficial¾ huelga del 9 de abril de 1958, en la que habrían muerto 147 combatientes. Más significativo aún era que las 1.816 víctimas de Batista fueran más de cuatro veces menos que las ocho mil que le atribuían al castrismo los cálculos más conservadores.
Con la publicación de aquel artículo, el efecto político y de denuncia podía darse por satisfecho. El relato habitual que había impuesto la propaganda castrista y sus repetidores afines en todo el mundo de una dictadura asesina derrocada por una revolución justiciera, quedaba destrozado por este sobrio recuento. El artículo de Armando Lago y, sobre todo, las estadísticas que incluía, a la vez que desmontaba la mitomanía que abundaba sobre del batistato, ofrecía un cuadro mucho más realista del régimen contra el cual el castrismo se presentaba como redentor.
Sin embargo, en lo adelante, más que a confirmar sus hallazgos iniciales, Archivo Cuba dedicó sus principales esfuerzos a refinar las cifras obtenidas, hacerlas más precisas y confiables, aunque de alguna manera contradijeran sus conclusiones originales. El tipo de labor en que el ansia de justicia no compromete la objetividad de la investigación suele asociarse en Latinoamérica con un momento posterior a las dictaduras, cuando las Comisiones de la Verdad, una vez desaparecido el régimen represivo, pueden dedicarse con más o menos calma a reunir los datos. No era de extrañar que en el exilio cubano, tras tanto tiempo de dictadura, surgiera una iniciativa semejante antes que esta llegara a su fin. Lo sorprendente ha sido su rigor, su compromiso con la verdad incluso antes que con el reclamo de justicia.
Algo tendrá que ver la integridad investigativa de Archivo Cuba con las personas que la fundaron y trazaron su perfil. De una parte estuvo Armando Lago, doctor en Economía de la Universidad de Harvard (1966) y coautor del libro The Politics of Psychiatry in Revolutionary Cuba (publicado por Transaction Publishers en 1991), quien desde mediados de la década de los noventa se enfrascó en la tarea de cuantificar el costo humano de la llamada Revolución Cubana. De la otra, Maria Werlau, con diplomas de Georgetown University y la Universidad de Chile en Relaciones Internacionales, y quien fuera segunda vicepresidente del Chase Manhattan Bank en San Juan y en Caracas. Werlau convenció a Lago de crear juntos la organización Free Society Project, que daría lugar al proyecto Archivo Cuba, en el 2001, “para promover los derechos humanos mediante investigaciones y publicaciones”.
En Werlau, capacidad profesional y compromiso personal se complementaban: sus padres habían sido militantes activos de la Revolución y luego víctimas de esta. La madre, como miembro de una célula clandestina en La Habana del Movimiento 26 de Julio. El padre, como combatiente del Ejército Rebelde en la columna del Che Guevara, y quien —al sentirse traicionado por el rumbo de la Revolución— se incorporó a la Brigada 2506 que desembarcó en bahía de Cochinos y murió allí, el 21 de abril de 1961, dejando a su esposa viuda a los veinticinco años, con dos hijos. Uno de ellos, María, ha dedicado buena parte de su vida adulta a entender, muerto a muerto, el leviatán que devoró a su padre y devastó a su madre.
“Aunque la investigación incorporó todas las fuentes que se conocen, no por eso es perfectamente exhaustiva,” advertía Lago en su artículo del 2002. “Pudiera haber muertes no reportadas en la literatura conocida, aunque es casi seguro que no sería en un número considerable”.
Sin embargo, el mayor problema que encontraron los investigadores de Archivo Cuba fue de signo contrario: “los mismos casos […] aparecían con nombres similares o en distintas fechas,” dando lugar a una inflación de los números reales. Desde aquel informe del 2002, la depuración de datos de muertes duplicadas por reportes inexactos ha terminado reduciendo las cifras iniciales, aun habiéndose añadido muchos casos no identificados por Lago. Las supuestas 1.816 muertes causadas por las fuerzas batistianas del conteo original, quedaron reducidas a 1.591; mientras las provocadas por la acción de los grupos antibatistianos bajaron de 925 a 444. Si en el informe del 2002 las fuerzas antibatistianas eran responsables de una de cada tres muertes durante aquel período, con las nuevas actualizaciones la proporción baja a aproximadamente una por cada 4.6. El uso de una mayor cantidad de fuentes y la disponibilidad de más datos hace las cifras actuales más reducidas, pero mucho más confiables que las del informe de 2002.
El cofundador de Archivo Cuba, Armando Lago, fallecería en junio del 2008, pero no por ello el trabajo iniciado por él se detuvo. “Con el tiempo comenzamos a revisar las listas usando medios electrónicos y el programa Excel”, nos comenta María Werlau, “que permiten hacer comparaciones y revisiones más efectivas. Asimismo, obtuvimos nuevas fuentes con las cuales Lago no contó, especialmente del gobierno cubano en la serie de cuatro volúmenes del Consejo de Estado y en numerosas páginas y listas en Ecured, así como en artículos aparecidos en la prensa oficial de Cuba”.
Resultado de estas depuraciones son las siguientes tablas que resumen las pérdidas humanas que ocasionaron las partes en pugna entre 1952 y 1958:
Si en cambio analizamos el total de muertes durante el período, de acuerdo a los años en las que se produjeron, podemos tener una idea de cómo fue escalando el conflicto: 1952: 9; 1953: 115; 1954: 10; 1955: 19; 1956: 122; 1957: 431; 1958: 1.300.
Gracias a este nuevo conteo podemos afirmar, por ejemplo, que las víctimas de actos terroristas, aunque bajas en términos absolutos, representan un 4% del total de muertes provocadas por las acciones antibatistianas. O que estas, junto a los asesinatos políticos y las ejecuciones (193), superan claramente a las muertes ocasionados al bando contrario en enfrentamientos directos (159). O, por el bajísimo número de prisioneros asesinados (2), podemos asumir que, en general, el trato hacia estos fue todo lo correcto que se puede esperar en esa clase de conflictos.
En cambio, si se comparan las cifras de las muertes producidas por el batistato, aquella dictadura que para los estudiosos de la Revolución Cubana no requiere de apellidos, parece, en términos absolutos y relativos, asunto muy menor. Hasta los famosos asesinos de Batista (Ventura, Carratalá, Pilar García, Masferrer) parecen simples aprendices frente a los anónimos ejecutores revolucionarios. Los 1.588 muertos del batistato caben 5,4 veces en las 8.611 víctimas del castrismo documentadas hasta la fecha por Archivo Cuba. Incluso si se objeta que son incomparables los siete años de dictadura batistiana con los 61 de castrismo, las estadísticas arrojan que, en los primeros siete años de Revolución, esta produjo más del doble de muertes totales (3.317) y de ejecuciones (2.139) que las de todo el batistato.
La base de datos de Archivo Cuba contiene el siguiente desglose de víctimas mortales y desapariciones del castrismo desde el 1ro de enero de 1959 y actualizados hasta el 22 de agosto de 2020:
Pero ninguna demostración matemática será capaz de responder la pregunta de cuántos muertos son demasiados para una revolución, cuántas vidas deberá cobrar para que su costo sea inaceptable. Demostrar que una revolución puede matar bastante más que regímenes que usualmente abominamos, puede parecerle insuficiente a los que se aferran a su aureola de redención. La pregunta de cuántas personas concretas deberá matar un sistema para que se considere nocivo para la humanidad, en abstracto, servirá si acaso para medir la capacidad de empatía de quien responda.
No es ajena a su comprensión de lo humano que el interés de Archivo Cuba abarque el costo de la Revolución Cubana en el sentido más amplio posible. Bastante más allá de las matemáticas. En el sitio que aloja la institución, aparecen informes sobre el caso de la base norteamericana en Guantánamo, cuyos alrededores fueron fortificados y minados por el actual régimen cubano al poco tiempo de su llegada al poder. La base de datos recoge solo cinco casos de cubanos asesinados por guardafronteras o víctimas de las minas al intentar escapar hacia la base, pero se piensa que han sido muchos más. Archivo Cuba también incluye en su sitio informes sobre ciudadanos de diferentes países asesinados o desaparecidos en Cuba, incluidos naturales de España y Estados Unidos, cuyos casos recoge la base de datos.
Otro informe recogido por la institución es el referido al sistema penitenciario cubano, que en los últimos años ha alcanzado el penoso liderato mundial en la proporción de ciudadanos presos respecto a la población total del país. El reporte de Archivo Cuba hace especial énfasis en el presidio político, llegando a afirmar que “puede estimarse muy grosso modo y de forma conservadora que al menos 500.000 personas han sufrido el presidio político en un momento u otro a partir del 1ro de enero de 1959, incluyendo los que han sufrido detenciones cortas”. Hasta la fecha, la base de datos recoge 1.832 casos de muertes por diversas causas (asesinatos, huelgas de hambre, suicidio, falta de atención médica y otros) de personas en detención o prisión.
Archivo Cuba resulta una herramienta invaluable, tanto para investigadores del tema y familiares de las víctimas, como para los interesados en determinar cuántas vidas ha costado la Revolución Cubana. Por ello, la pormenorizada base de datos de Archivo Cuba merece incluir algún tipo de tutorial introductorio que permita comprender las múltiples posibilidades que ofrece su compleja base de datos. Un recorrido por el sitio de Archivo Cuba puede dar una idea de la descomunal labor que ha representado reunir, clasificar y depurar toda esta información a lo largo de los años, y la utilidad que podría aportar a nuestro conocimiento de la historia cubana reciente. Más importante aun es la probidad con que se ha llevado a cabo este descomunal esfuerzo, y la profunda lección que esto entraña para cualquiera que intente buscar algo de verdad en medio del dolor.
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Nota del Bloguista Cubano
En las cifras presentadas no se puede descartar la existencia de un sesgo favorable a las mal llamadas fuerzas revolucionarias antibatistianas por Archivo Cuba utilizar la información de fuentes Castristas como son Ecured y los cuatro tomos de los investigadores del Consejo de Estado del Castrismo de los que habla María Werlau en la entrevista que le hizo Carlos Cabrera ex periodista oficialista (¿del diario Granma?) residente en el exterior. Los investigadores y redactores de esas fuentes Castristas probablemente ¨maquillaron¨ las cifras y los hechos para no recibir represalias de diferentes índole.
En el artículo del Dr. Alberto Luzárraga ( sobresaliente abogado y banquero cubano) titulado EL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL Y SU ORGANIZACION: UNAPROPUESTA DE REFORMA, se lee:
¨...Aunque sin duda hubo buenas sentencias, aparentemente el tema constitucional no cobró suficiente importancia en la conciencia popular ni en el Tribunal en sí. Este efecto se palpó a raíz del 10 de Marzo cuando por una votación de 10 contra 5 el Tribunal de Garantías (por sentencia #127 de 17 de Agosto de 1953) desestimó el recurso interpuesto por 25 ciudadanos contra los Estatutos Constitucionales promulgados por Batista...¨
Hago la observación de que los miembros de ese tribunal no estaban supeditados a Batista ni habían sido nombrados por Batista para ejercer esa responsabilidad. Sería interesante conocer los argumentos de los que votaron a favor de desestimar el recurso y los argumentos de los que votaron en contra. Tampoco he conocido de que Batista haya tomado represalias contra los 5 magistrados que votaron en contra de sus Estatutos. Durante el gobierno de Batista se mantuvo la independencia del Poder Judicial respecto al Poder Ejecutivo y al Poder Legislativo hasta el punto que muchos revolucionarios capturados que aplicaban procedimientos terroristas en su labor insurreccional eran presentados a los tribunales mediante ¨el habeas corpus¨ y estos eran excarcelados temporalmente después de pagar una fianza, oportunidad que dichos revolucionarios aprovechaban y pasaban al clandestinaje, o se iban del país o se iban a las montañas donde hubieran focos guerrilleros. Esta situación fue una de las causas por las cuáles algunos agentes de los cuerpos represivos optaron por asesinar a personas que en su gran mayoría ejecutaban procedimientos terroristas contra la población civil.
Cada uno de los archivos (casos en la base de datos) detallan las fuentes consultadas. Obtuvimos nuevas fuentes con las cuales el Dr. Lago no contó, especialmente del gobierno cubano. Ecured tiene mucha información, regada en numerosas páginas y en diversos listados (lamentablemente a veces los datos no concuerdan entre ellas mismas, lo que hizo el trabajo más difícil). Asimismo, buscamos en artículos aparecidos en la prensa oficial de Cuba a través del tiempo y en los sitios web de los municipios cubanos.
(María Werlau)
Culminamos la investigación revisando caso por caso con la serie de cuatro volúmenes del Consejo de Estado de Cuba para los años 1955, 1956, 1957 y 1958, que en un gran gesto de apoyo y solidaridad nos hizo llegar un amigo desde Cuba.
¿Cómo se llama ese amigo?
Lógicamente, no puedo identificar a ese amigo y es una pena porque hizo un trabajo que es una joya, increíble...
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FOTOS DE ALGUNAS ACCIONES TERRORISTAS REVOLUCIONARIAS LLEVADAS A CABO ANTES DEL TRIUNFO DEL 1 DE ENERO DE 1959
Fotos de policías asesinados aunque en la foto inmediatamente anterior aparecen las fotos de los cadáveres de dos revolucionarios junto a las de los cadáveres de varios miembros de la Policía Nacional y la de una persona que no era ni lo uno ni lo otro (hoy se le llama ¨baja colateral¨) que murió cuando los ¨revolucionarios¨ le dispararon al policía. El revolucionario de la foto superior izquierda es el famoso terrorista Gerardo Abreu Cantero, más conocido como ¨Fontán¨; al lado de esa foto se encuentra la de un revolucionario que se desalzó que pudo ser víctima mortal de sus antiguos camaradas de lucha para que no descubriera las posiciones o planes guerrilleros o muerto por la Policía Nacional. Hago el señalamiento que el único atentado a una alta autoridad represiva que recuerdo fue el que mató en Holguín al Coronel Fermín Cowley Gallegos, el cual iba desarmado y con un solo escolta que se había dirigido a otro lugar mientras Cowley estaba comprando una pieza para su avioneta; el jefe del comando terrorista fue William Gálvez si mal no recuerdo. Pueden ver un Resumen de Bohemia de los atentados, muertos y heridos en 1958 (de ambas partes contendientes así como personas ajenas a esas contienda) haciendo clickAQUÍ. En el manifiesto de la Sierra Maestra del 12 de marzo de 1958 Fidel Castro y Faustino Pérez llamaronm con otras palabras, a incrementar el terror para que se suspendieran las Elecciones Generales que se llevarían a cabo y para las cuales Batista hizo gestiones para que el M-26-7 participara en ella como un partido político más; Fidel Castro se negó, pues la historia demostró que no queria Poder sino TODO el Poder y de manera vitalicia.
Las dos fotos anteriores corresponden a la Bohemia del 16 de febrero de 1958. En la la enciclopedia Castrista Ecured se lee lo siguiente sobre ¨Fontán¨ :
Por esa época pertenece a el Partido Ortodoxo y dentro de sus filas realizó una ardua labor llegándose a convertir en un prestigioso dirigente de base. Después del Moncada estrecha contactos con algunos de los participantes en aquella acción. Es uno de los fundadores del Movimiento 26 de Julio y forma parte de su Dirección Nacional. Organiza, junto a Ñico López, las brigadas, que eran las tropas de choque del Movimiento en el llano. Fontán recluta militantes, recauda fondos, contribuye a la preparación de la insurrección armada y realiza otras múltiples tareas que ocuparon su atención por espacio de meses de difícil y tenso trabajo.
Cuando Ñico Lopez parte hacia México para enrolarse en la expedición del Granma, Fontán asume la dirección de las brigadas del 26 de julio en La Habana. Desplega una actividad tan intensa que atrae sobre sí la atención de la tiranía, que empieza a perseguirlo tenazmente. Una de las acciones organizadas por Fontán, que tiene mayor repercusión en la capital, es la colocación de más de 100 bombas en una noche.
Luego del desembarco del Granma sus actividades se multiplican, realizando diversas y riesgosas acciones. Las fuerzas represivas perseguen a Fontán constantemente. En la más absoluta clandestinidad actua desde el desembarco del Granma hasta su muerte. En ese período cuando crece el odio de los sicarios del régimen contra el infatigable combatiente, él se gana la admiración, el respeto y el cariño de los restantes dirigentes del Movimiento y de los hombres que combatían bajo sus órdenes.
Muerte
El 6 de febrero de 1958, es identificado por los esbirros de Ventura y perseguido hasta la calle Santa Rosa, donde lo detuvo una perseguidora que transita casualmente por allí. Es arrestado cuando se dispone a subir a un ómnibus en la esquina de Infanta y Manglar. Conduciéndolo a la Novena Estación de Policía donde es brutalmente torturado para obtener información sobre los compañeros que integraban el Movimiento 26 de Julio en La Habana, conocidos por él y también acerca del lugar donde se ocultaban las armas.
Su cadáver presentaba 15 perforaciones producidas por armas de fuego y 57 punzonazos; le habían cortado la lengua y sus órganos genitales estaban completamente destrozados, pero ni aún así pudieron doblegar al valiente revolucionario. Al día siguiente su cadáver aparece al lado del edificio del llamado palacio de los Tribunales de Justicia, en lo que es hoy la Plaza de la Revolución.
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Urselia Díaz Baez quien murió cuando le explotó una bomba mientras la estaba armando en el baño del famoso cine habanero América en plena función. Urselia era en ese entonces novia de Antonio Briones Montoto, hijo de Newton Briones quien fue el que armó la bomba que mató, no instantaneamente, al que delató a Antonio Guiteras y donde se escondía. Antonio Briones Montoto moriría infiltrándose en Venezuela después de pertenecer a la guardia personal del tirano Fidel Castro y miembro de las incipientes Tropas Especiales del MININT. En el cine Riesgo de la ciudad de Pinar del Río (que después del triunfo de la Revolución se le llamaría CineTeatro Pedro Zaydén) los revolucionarios cometieron un acto terrorista en dicho cine, pero de ese acto terrorista no se habla en la prensa de Cuba y sí del incendio que supuestamente provocó la organización antiCastrista Frente Unido Occidental (FUO) después del triunfo de la Revolución. Uno de los jefes provinciales de la provincia de Pinar del Río, ya fallecido, me contó como explotaron varios petardos en una visita del circo norteamericano Ringling Brothers . Un revolucionario de apellido Rojas introdujo explosivos dentro de un pavo que mandó a hornear para Nochebuena en la panadería-dulcería El Tomeguín; el artefacto explotó causando heridos y destrozos al inmueble. En la gasolinera que estaba al lado de ¨la bodega de Ceferino¨ en la calle Máximo Gómez de la ciudad de Pinar del Río un revolucionario colocó un explosivo que al explotar mató al sereno que era un padre de familia que vivía por el camino de la ceniza; ese trágico hecho me lo contó una anciana que era prima del sereno. En Cuba es tabú hablar del terrorismo revolucionario antes de la Revolución en la lucha contra el régimen de Fulgencio Batista.
Estragos de un atentado terrorista revolucionario en el Tent Cents de la calle Galiano en La Habana. Una señora resultó gravemente herida
Terrorista al que se le explotó un petardo en el jeep en que viajaba. Foto despues del 1 de enero de 1959
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Nota del Bloguista de Baracutey Cubano
Respecto a la falsedad de los supuestos 20 000 mártires de la Revolución:
Hago notar que en la Guerra de Independencia de 1895 hubo aproximadamente 11 000 muertos del Ejército Libertador y ya en 1901 sus nombres y apellidos, ordenados alfabéticamente con sus grados militares y otros datos, estaban publicados; esta labor fue dirigida por el Mayor General Carlos Roloff. El Castrismo EN ESTOS 60 AÑOS NUNCA ha publicado la lista de los mártires de la Revolución en la lucha contra Batista para que no se le descubran las mentiras. Para ver un estudio comparativo entre los regímens de Batista y Fidel Castro desde el punto represivo pueden leer mi artículo BREVE ESTUDIO COMPARATIVO DE LAS MUERTES, PRISIONES Y PRESOS DURANTE LAS DICTADURAS DE FULGENCIO BATISTA Y DE FIDEL Y RAÚLCASTRO publicado en el número 42. página 100 y siguientes, de la Revista Hispano Cubana, revista de la Fundación Hispano Cubana localizada en Madrid
He leido que la cifra de los 20 000 muertos fue dicha primeramente por el Ex Presidente Ramón Grau San Martín. No obstante, en Bohemia en los primeros días de enero apareció este artículo en el que tuvo mucho que ver el dipsómano de apellido de la Osa, responsable de la sección En Cuba de dicha revista:
obre los muertos de Fulgencio Batista y los muertos de los Castro en Cuba
Por Pedro Pablo Arencibia 1 de enero de 2019
Durante la lucha contra el régimen de Fulgencio Batista el Ejército Rebelde, comandado por Fidel Castro en la Sierra Maestra y por Raúl Castro en la Sierra Cristal, fusiló a campesinos y presuntos chivatos en parodias de juicios que no tenían las mínimas garantía procesales y en las que las sentencias ya estaban dictadas antes de comenzar. El Che Guevara llegó a decir que ante la duda de la inocencia o la culpabilidad, se tenía que aplicar el fusilamiento. Esas parodias o mascaradas de juicios siguieron al triunfo de la Revolución el 1 de enero de 1959.
El Castrismo no sólo ha fusilado a personas inocentes sino también ha fusilado a personas que al ver cerrados por el Castrismo todos los espacios de la lucha política pacífica utilizaron los mismos métodos violentos que uso el Castrismo para hacerse del poder por la violencia y por los que los revolucionarios del M-26-7, y de otras oorganizaciones, recibieron por los Tribunales de Justicia cortas condenas o, previa solicitud del recurso de Habeas Corpus, el pago de una fianza para su excarcelación, después de lo cual pasaban a la clandestinidad, iban para las montañas o para el Exillio. El caso de los hermanos Castro y los Moncadistas es el ejemplo más elocuente, ya que después de usar la premeditación y la nocturnidad para vestidos con uniformes militares de la República (cuando la invasión de Playa Girón, Fidel Castro tuvo la desvergüenza de criticar que los aviones de la Brigada 2506 estuvieran pintados como los aviones de la Fuerza Aérea de los Castro ) atacar y matar a soldados. Fidel tuvo la más larga condena: 15 años, pero él y todos los Moncadistas no llegaron a cumplir los 2 años en una cómoda prisión política que hasta el propio Fidel calificó en sus cartas, escritas desde el presidio, de centro vacacional o algo similar.
(Revolucionarios asesinados por esbirros del régimen de Batista)
Los crímenes o asesinatos de las fuerzas batistianas (durante el régimen de Batista se admitía la lucha política pacífica y hasta estaba representada en el Congreso de la República) no fueron contra personas que querían escapar del país como los que fueron asesinados, por ejemplo, por fuerzas paramilitares Castristas con el hundimiento del remolcador 13 de Marzo el 13 de julio de 1994 ni contra pacíficos opositores como Orlando Zapata Tamayo quien murió de daño renal en febrero de 2010, pues se le había negado el agua durante 16 días en su huelga de hambre; en esa huelga, Zapata Tamayo pedía que se le tratara como un ser humano a él y a todos los presos y que cesaran las brutales golpizas. El fusilamiento en el año 2003 de tres jóvenes que delinquieron al secuestrar una lancha y a sus pasajeros con el objetivo de escapar a los Estados Unidos, sin haber derramado una sola gota de sangre, es uno de los ejemplos más elocuentes de la vesanía del Castrismo. Los esbirros batistianos por lo general asesinaban a revolucionarios que ponían petardos en lugares públicos que causaban la muerte y el terror en la población civil, incendiaban comercios y propiedades privadas, asesinaban a militares para hacerse de sus armas, etc.. El caso de Pelayo Cuervo Navarro, líder de la Oposición en el Congreso de la República, después del asalto al Palacio Presidencial el 13 de marzo de 1957 fue una de las excepciones; se dice que fue el policía apodado ¨El Macagüero¨ el que verdaderamente mató a Pelayo Cuervo y no el policia que fue fusilado en Cuba en 1959 que sólo había volteado con su zapato el cuerpo del legislador para reconocerlo cuando el cuerpo fue encontrado en la zona conocida como el Country Club, cerca del entonces Reparto Biltmore, posteriormente nombrado Reparto Siboney. El verdadero asesino murió en Miami hace ya algunos años.
(Luchadores antiCastristas, ¨los vaqueritos¨, fusilados en Santa Clara por el Castrato a raíz del triunfo revolucionario; también fueron fusilados el padre de ellos y un primo de ellos)
La diferencia entre ambas dictaduras también es elocuente en lo siguiente: según se lee en el libro oficialista En el último año de aquella República, del autor Ramiro J. Abreu (ex oficial del MININT y funcionario del Departamento América del Comité Central del Partido Comunista de Cuba en los años ochenta del pasado siglo XX, años en que fue publicado dicho libro en Cuba), Batista hizo ciertos cambios en su gabinete, compulsado por ciertas fuerzas políticas nacionales y extranjeras y hasta por el propio Nuncio, Monseñor Luigi Centoz, que conllevó a una nueva imagen de su régimen y a una posible solución no violenta a la situación política del país. Leemos en sus páginas 81 y 82:
¨… Ya, desde antes, permitió la reestructuración de los partidos políticos de ´oposición´, restableció ´la libertad de prensa ´ y las garantías constitucionales´, y el 10 de marzo dio el indulto a 40 personas. Con el mismo propósito, Batista se deshizo de su Premier, Jorge García Montes, y nombró en ese cargo a su Embajador en Estados Unidos, Emilio Núñez Portuondo, De esta forma, dio paso al llamado gabinete de la concordia, con el cual procuró tener una apariencia de Gobierno flexible con ribetes liberales …¨
En ese libro también se lee, en sus páginas 99 y 100, que Batista en marzo de 1958 le propuso al Movimiento 26 de Julio que participara como un partido político en las próximas elecciones junto a los otros partidos. Fidel Castro se negó alegando que esa proposición era una trampa de Batista. Los que hemos padecido la tiranía Castrista este medio siglo, sabemos que la verdadera razón de la negativa de Fidel Castro era que no quería Poder, sino todo el Poder; solamente dejó oficialmente el Poder, a regañadientes y poco a poco, cuando estaba al borde de la muerte, designando a su hermano y cómplice Raúl Castro como su sucesor.
En la Guerra de Independencia de 1895 hubo aproximadamente 11 000 muertos del Ejército Libertador y ya en 1901 sus nombres y apellidos, ordenados alfabéticamente con sus grados militares y otros datos, estaban publicados; esta labor fue dirigida por el Mayor General Carlos Roloff. El Castrismo NUNCA ha publicado la lista de los mártires de la Revolución en la lucha contra Batista para que no se le descubran las mentiras. En los años 90s del pasado siglo XX oí decir que el Instituto de Historia de la Revolución Cubana había llevado a cabo años antes, la investigación sobre las víctimas del Batistato, pero Jorge Enrique Mendoza entonces Director de ese instituto (ex director de Radio Rebelde en la Sierra Maestra y durante muchos años Director de del diario Granma, órgano oficial del Partido Comunista de Cuba), no permitió que se diera a conocer públicamente los resultados de esa investigación. Al Castrismo no se le pueden creer las cifras sin pedirle más información ya que la mentira es para el Castrismo una política de Estado. Por cierto, la última mentira histórica del Castrismo de la que me he enterado fue al conocer que lascuatro bombas de 500 libras que fueron lanzadas sobre el poblado de Playa Girón durante el desembarco de la Brigada Expedicionaria de Asalto 2506 en abril de 1961, fueron lanzadas por la aviación Castrista y no por la aviación de la Brigada. Las cifras obtenidAs por dicho instituto fueron aproximadamente similares a las que también ha obtenido Archivo Cuba años después.
Dr. Armando Lago ( E.P.D. )
Fulgencio Batista en su período como Presidente constitucional de 1940 a 1944 no accedió a que tropas de las Fuerzas Armadas cubanas participaran en la II Guerra Mundial (Carlos Prío Socarrás posteriormente tampoco permitió que participaran en la Guerra de Corea); sin embargo, los Castro han enviado tropas regulares e irregulares cubanas a muchos países de varios continentes provocando la muerte de miles de cubanos; esas cifras no se incluyen en la actualización del 31 de diciembre del año 2015 de Archivo Cuba o Cuba Archive; organización no lucrativa fundada por el ya fallecido Dr. Armando Lago; tampoco aparecen las víctimas de los nativos de esos países que murieron por acciones de las tropas del Castrismo en esos países y que también deben ser atribuidas al Castrismo. En esta actualización tampoco aparecen los miles de ¨balseros¨cubanos que han muerto al tratar de escapar de esa isla-cárcel que es Cuba y que en determinada época eran tiroteados o se les lanzaban sacos llenosde arena desde helicopteros para hundir sus balsas o frágiles embarcaciones.
Sobre la oposición al gobierno de Fulgencio Batista (el cual fue elegido en las elecciones pluripartidistas del 1 de noviembre de 1954 según los códigos electorales por el que fue elegido constitucionalmente en 1940; para mí fue un gran error de Batista postularse) hay que tener el conocimiento y en cuenta que los líderes del Partido Ortodoxo y del Partido Auténtico (los dos partidos políticos mayoritarios en Cuba en ese momento) se había reunido y unido en Montreal para darle una salida política al régimen de facto de Fulgencio Batista después de dicho golpe de Estado. El Pacto de Montreal era un peligro para las aspiraciones de Fidel Castro, el cual tenía tristes experiencias en los procesos electorales estudiantiles y dentro del Partido Ortodoxo. Esa situación compulsó a Castro a hacer el ataque al Cuartel Moncada y así salir a la palestra política nacional como una figura significativa y descollante aunque eso se llevara a cabo mediante un gran número de mártires por lo descabellado del plan de ataque a la segunda fortaleza militar del país.
Hay que tener claro que una muy pequeña minoría del pueblo cubano se enfrentó decididamente al régimen de Batista y una muypequeña minoría defendió decididamente al régimen de Batista. La gran mayoría del pueblo cubano se cruzó de brazos y al triunfar se fue con los vencedores, como lo han hecho muchos pueblos en la Historia, ya que el derrotado no era peligroso. La alegría de gran parte del pueblo cubano al triunfar la Revolución fue porque erróneamente creyeron (en parte por la falsa propaganda de Fidel Castro) que se acabarían los atentados terroristas revolucionarios en tiendas, cines, cabarets, establecimientos comerciales, tiroteos y las consecuentes víctimas mortales, así como los muertos producto de la represión policial a ese terrorismo revolucionario que por la independencia que siempre tuvo el Poder Judicial durante el régimen de Fulgencio Batista ya que muchos autores de ese terror revolucionario eran presentados a los tribunales civiles mediante el recurso de habeas corpus, y posteriormente, si así lo decidía el juez, salián mediante fianza a la calle y de ahí a la clandestinidad urbana, al aeropuerto o a las guerrillas en el campo cubano. El Castrismo no tiene en cuenta el recurso de habeas corpus pese a la sumisión o subordinación que el poder judicial tiene a la Asamblea Nacional del Poder Popular y esta al Partido Comunista de Cuba.
Cuando la conferencia internacional celebrada en La Habana por los 40 años de Girón o Bahía de Cochinos, Fidel Castro y Ramiro Valdés se ufanaban de lo organizado que en 1961 tenían por municipios la recogida, léase encarcelamientos y detenciones, de las personas que según ellos podrían servir de quintacolumnistas y oponerse a la revolución. La menor cifra que he leido en las publicaciones Castristas de esas detenciones durante la invasión de Playa Girón es de 80 000 detenidos, aunque la que más se maneja en las pocas ocasiones en que se aborda ese tema es de 100 000, llegando inclusive a 120 000 . Los Castro, en Cuba, se adelantaron a Augusto Pinochet, en Chile, en la utilización de los stadium deportivos y otras instalaciones para encerrar a sus posibles opositores. Tuve un tio, ya fallecido, que cuando la inavasión de Playa Girón fue encerrado esos días, junto a otros varios cientos de detenidos, en el histórico stadium matancero Palmar de Junco mientras que las ametralladoras les tenían apuntando todo el tiempo. Años atrás, en la década de los años 80s, en un programa de historia de la TV cubana, dirigido por el animador e historiador Calderón, cuyo nombre me parece que era Tal Como Fue, una hermana de Isidoro Malmierca, que en esa época de 1961 era dirigente nacional de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) dijo alardeando que quizás la Revolución haya detenido a personas que no estaban haciendo actividades contrarrevolucionarias, pero que nadie de los que la estaban haciendo quedó sin ser detenido. No se si esa Malmierca era una que fue posteriormente una alta oficial de la Inteligencia cubana, o si esa Coronel era una hermana suya. Los Malmierca eran antes de 1959 viejos miembros del Partido Socialista Popular. La Malmierca se equivocó, pues algunos dirigentes y luchadores contrarrevolucionarios no fueron detenidos pero ¿ Que hubiera pasado si la victoria de Playa Girón se hubiera demorado más tiempo en llegarle a los revolucionarios castristas ?
LA RESPUESTA ESTA EN LOS MUROS DE LA CIRCULARES DEL ANTIGUO PRESIDIO MODELO: LOS HUECOS DINAMITADOS QUE SE HICIERON PARA MASACRAR A TODOS LOS PRESOS POLÍTICOS. SIEMPRE APARECERÁN LOS ¨SEGUETA¨ ENCARGADOS Y DISPUESTOS A ACCIONAR LOS DETONADORES . EL EXILIO Y SUS LÍDERES POLÍTICOS Y LA OPOSICIÓN INTERNA DEBEN DE TRABAJAR PARA QUE ESE GENOCIDIO NO LLEGUE NUNCA A OCURRIR. ¨SEGUETA¨ERA EL NOMBRE DE UNO DE LOS PRESOS COMUNES ENCARGADO DE EXPLOTAR LAS CARGAS EXPLOSIVAS.
Apuntes para una historia de las manifestaciones populares anti castristas en Cuba
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¿Cómo explicar esta madurez política del pueblo, durante décadas aplastado, adoctrinado en escuelas, medios masivos de comunicación y hasta en la vía pública?
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Por Vicente Morín Aguado
La Habana
19/07/2021
I-Antecedentes.
La oposición popular al movimiento social que Fidel Castro llamó Revolución, comenzó tan pronto como los cubanos mas suspicaces apreciaron dos rasgos de su actuación política: el rechazo a los mecanismos democráticos tradicionales, consagrados por la constitución de 1940, que El Comandante juró restaurar desde el juicio seguido contra su persona por los sucesos del Moncada en 1953 y, el ataque, primero gradual y muy pronto masivo, contra la propiedad privada.
El apoyo mayoritario al carismático líder de verde olivo ha opacado ante la historia otras verdades evidentes: En abril de 1959 habían alzados en Pinar del Río combatiendo al castrismo, bajo el liderazgo del joven Fernando Pruna Bertot; le siguieron centenares de guerrilleros en el Escambray al centro del país, contra los cuales Castro envió una oleada de decenas de miles de milicianos y, en vísperas del desembarco por Bahía de Cochinos, más de 20 mil presuntos opositores fueron apresados en un operativo policial a todo lo largo del país.
Entonces se habían consumado los requisitos básicos previstos por Carlos Marx y Federico Engels en el Manifiesto del Partido Comunista (1848), al definir la dictadura del proletariado: la casi totalidad del país era propiedad del estado y los partidos políticos habían sido suprimidos junto con las libertades individuales, creándose el estado despótico totalitario de un solo partido.
El 16 de abril de 1961 El Comandante proclamó, bayonetas en alto, El socialismo.
II-Las primeras voces callejeras después del silencio absoluto.
Implantado el nuevo régimen al estilo de Lenin y Stalin, bajo sustento económico y militar soviético, la oposición pública fue silenciada totalmente. La condición de isla y el dominio sobre los medios de comunicación, contribuyeron decisivamente a callar todo brote de resistencia en el país.
Tal silencio no significó la ausencia de un evidente rechazo al socialismo, la prueba está en las siete mil 365 víctimas del régimen, meticulosamente registradas por la ONG Archivo Cuba, multiplicadas por tres al hablar de prisioneros políticos.
Escapar del presidio insular llegó a ser la única opción para tantos opositores, desde aquel momento y hasta ahora, las únicas manifestaciones masivas anti gubernamentales en el país han estado asociadas al asunto migratorio.
Los sucesos de la embajada del Perú, cuya consecuencia directa fue la crisis del Mariel en 1980, demostraron que el adoctrinamiento revolucionario, muy a pesar de vivir Cuba su luna de miel con la URSS, no había logrado la deseada unanimidad de apoyo al socialismo y tampoco aparecía el hombre nuevo, pilar de la sociedad que estaba siendo diseñada a pulso según preconizó el Che Guevara fusil contra fusil.
La siguiente asonada popular ocurrió el 5 de agosto de 1994, abarcando los barrios cercanos al mar en la capital cubana, por lo cual se le ha llamado “el maleconazo”. Ese día expresaron su desesperación varios miles de cubanos, ante la frustración de un esperado convoy de embarcaciones que supuestamente abriría un portal migratorio. Se vivían los inicios dramáticos del llamado periodo especial.
Desaparecida la Unión Soviética y con ella los subsidios millonarios que sustentaban una economía francamente parasitaria, se impusieron largos apagones, la carestía de productos básicos había contraído el mercado nacional, comenzando la dolarización con una apertura al turismo, respuestas emergentes para las cuales no estaba preparada la población.
El “maleconazo” está siendo comparado erróneamente con los acontecimientos actuales, nada mas falso. Los hechos quedaron circunscritos a un área reducida de la ciudad y no hubo consignas políticas, ni reclamos concretos al régimen. Una semana después, el astuto Comandante abrió las costas cubanas a los balseros, originándose otra crisis migratoria que, optando diversas variantes, permanece viva.
El resultado más importante de ambos acontecimientos masivos fue la renovación del núcleo esencial del exilio, radicado en Estados Unidos. Estos emigrantes no habían perdido nada con la llegada de la revolución, expresaban el anhelo por lo que de alguna manera sabían que podían alcanzar, imposible en la Cuba socialista.
Estamos hablando de lo que, al paso del tiempo, se ha llamado El Bloqueo Interno.
III-La rebelión del 11 de julio de 2021.
Precisamente la rebelión popular de hoy está centrada en reclamar el fin del bloqueo interno, que puede resumirse en las consignas coreadas por miles de voces, desafiando la represión:
¡Patria y Vida! ¡Abajo el comunismo! ¡Escuchen al pueblo! ¡No tenemos miedo!
Se unen otras frases del lenguaje marginal, muy en boga, pidiendo la renuncia del presidente marioneta del Partido Comunista, Miguel Díaz-Canel.
A pesar de vivir la tragedia del Covid-19 en su mayor expansión, combinada con una carestía crónica de alimentos, insumos médicos y otras necesidades básicas, los manifestantes expresaron escasamente esas carencias, el sentido eminentemente político prevaleció, algo que mucho preocupa a los represores.
Sin obviar las causas directas de su justo reclamo, los cubanos han madurado al punto de señalar con acierto la solución de sus desventuras: cambiar el sistema imperante desde hace 62 años.
Anteriormente varios conatos de manifestaciones masivas fueron resueltos por el actual gobierno antes de que cobraran fuerza, pero adelantaron el camino hasta hoy, en particular citamos la convocatoria a la marcha de los girasoles en octubre 2019, ahogada al detener casi 500 activistas, y los cientos de jóvenes concentrados frente al ministerio de cultura el 27 de noviembre pasado, engañados bajo la promesa de un diálogo que jamás se realizó, recibiendo a cambio hostigamiento de todo tipo.
IV-Los porqués de ahora y de mañana.
El presidente puesto a dedo por Raúl Castro se afana en explicarle al mundo, dentro de Cuba nadie le cree, que esta crisis fue directamente orquestada desde los Estados Unidos. Hasta hoy no ha presentado una sola prueba convincente y los hechos le desmienten abrumadoramente.
Un intento personal de confrontación con los manifestantes en San Antonio de los Baños, localidad al sur de La Habana, donde se originó la chispa del estallido nacional, le hizo probar la repulsa de la gente en su propia cara, hasta pomos plásticos lanzaron al seudo gobernante algunos presentes, desafiando a la guardia personal y la policía.
En otro pueblo del interior, Palma Soriano, mil kilómetros al Este, uno de los íconos aún vivientes del gastado castrismo, el octogenario Comandante de la Revolución Ramiro Valdés, fue abucheado públicamente. Ex ministro del interior, fundador de los temidos Órganos de la Seguridad del Estado, le corearon asesino en pleno rostro en la calle.
¿Cómo explicar esta madurez política del pueblo, durante décadas aplastado, adoctrinado en escuelas, medios masivos de comunicación y hasta en la vía pública?
Los opositores abandonaron hace mucho tiempo la confrontación armada, infructuosa y penetrada por el espionaje castrista dentro y fuera del país. El apego a la No Violencia, reclamando derechos humanos universales, ha calado hondamente en la población, sobre todo a partir de la generalización de la internet, un medio democrático por excelencia, imposible de censurar de forma absoluta.
Se está librando la batalla en un escenario nada favorable para la maquinaria represiva de la dictadura.
Hoy en día se publican en Facebook los actos represivos en vivo y en directo, identificados los represores al menos para escarnio público. La manifestación inicial en San Antonio de los Baños fue conocida de inmediato en todo el país, antes no era así, Fernando Pruna, el joven rebelde de Pinar del Río, a sus 85 en Miami, ha declarado: “antes ibas preso, te torturaban y te fusilaban, eras desaparecido en el más amplio sentido de la palabra.”
La negativa de la hermandad Castro a implementar reformas de mercado, por temor a perder el poder en un país muy cercano al llamado Imperio, lleva la contra partida de un parasitismo crónico que finalmente ha explotado. El totalitarismo ha vivido del exterior, primero de la URSS, después de Venezuela, sumando otros aliados circunstanciales. Cuba está endeudada hasta la médula y no hay prestamistas a la orden.
Ofende la natural inteligencia de la juventud cubana, exigirle Patria o Muerte frente al imperialismo yanqui, cuando desde EEUU llegan las recargas telefónicas, los propios celulares, así como el bocado de comida deducido de los dólares que un familiar gana trabajando abnegadamente. El mito de que la CIA, el Pentágono, u otras agencias norteamericanas sufragan la subversión interna se ha derrumbado.
La inmensa mayoría de los líderes de opinión nacionales, artistas, deportistas, ex combatientes cercanos al liderazgo castrista y otras figuras connotadas, se han expresado por el cambio, la libertad de expresión y una economía de mercado.
En Cuba es plenamente aceptado que no hay estado de derecho, que pensar diferente no debe ser delito y que el sistema socialista es un fracaso.
El llamado bloqueo, asunto básico de la política exterior de la Plaza de la Revolución, ha dejado de ser justificación creíble para los cubanos. Los pollos que el estado vende a la población están facturados en Luisiana y el pueblo lo sabe.
Sin embargo, el asedio económico norteamericano es una realidad manifiesta, reflejada en otras acciones que SÍ AFECTAN considerablemente la naturaleza económica de la dictadura, algo que los gobernantes cubanos se afanan en ocultar porque significa eliminar ese bloqueo interno del cual no quieren escuchar una palabra.
Se trata de los viajes a Cuba, del turismo disfrazado tras la frase “contactos culturales pueblo a pueblo”, de las remesas incautadas por el monopolio estatal del comercio interior, mancillando derechos del pueblo cubano a disponer libremente de sus ingresos. Se agregan las restricciones financieras, y en especial el miedo a invertir capitales en Cuba.
La pregunta es, ¿Por qué Cuba no y, por ejemplo, Vietnam Sí?
¿Acaso los aguerridos vietnamitas han traicionado a su patria, se han doblegado a los designios imperiales norteamericanos?
Aunque los cubanos aspiran a mucho más que una apertura económica, aspiran a la libertad plena, así lo demostraron este 11 de julio, el dominio estatal sobre la economía, obstaculizando toda actividad privada, con la prohibición constitucional de acumular riqueza, condena la economía de la Isla a una incompatibilidad total con el resto del mundo.
El Castrismo se ha bloqueado a si mismo, bloqueando de antemano a su propio pueblo. Está en un callejón sin salida, agravado ahora por el declarado Default de su parasitaria economía, junto a las consecuencias de la pandemia.
El Jefe de Estado cubano, un simplón secretario comunista de provincias, elevado por su fidelidad, exigió nuevamente el fin del bloqueo, citando 234 medidas aplicadas por la administración Trump, no hay tal bloqueo, pero es evidente que su gobierno, corrupto, parasitario y monopolista, siente el peso abrumador del puño levantado desde Washington de una forma nunca antes vista.
Obama apeló a que podía convencer a los gobernantes para que aliviaran la suerte del ciudadano común, tratándose de una dictadura, estaba en un flagrante error. Los hermanos Castro se encargaron de demostrárselo, burlándose de su rosa blanca mientras pronunciaba un brillante discurso en La Habana.
En Cuba el partido comunista ha llamado a sus fuerzas al combate, ha de esperarse un escenario cruel en las próximas semanas, pero los que se atrevieron volverán por sus fueros, aumentados en número y valor, a no ser que aparezca un reformador desde la cúpula gobernante.
El Gorvachov cubano no se avizora en el horizonte político, el sistema se ha encargado de prevenir cualquier intento reformista, condenado explícitamente en la nueva constitución de 2019.
Pero a despecho de Carlos Marx, la historia no se mueve según leyes científicas, los seres humanos fueron dotados por el creador de libre albedrío, precisamente lo contrario del objetivo comunista.
Sobre la Guerra Civil en Cuba para combatir a la dictadura Castrista en los años 60 del siglo XX que niega tanto la aceptación pasiva del Castrismo como cobardía por parte del pueblo cubano
Por Pedro Pablo Arencibia Cardoso
13 de abril de 2021
En el artículo Datos de una guerra civildel historiador cubano Rafael Rojas (radicado en México y hermano del actual Viceministro de Cultura del Castrismo) se lee: ¨El concepto de guerra civil resulta más apropiado que el de ''contrarrevolución'' a la hora de historiar aquel conflicto. El discurso oficial atribuye a los ''contrarrevolucionarios'' la falsa homogeneidad ideológica, política y social de la propia ''revolución'' y, a la vez, niega la identidad nacionalista de los opositores al comunismo. Cuando el campo intelectual y académico de la isla acepte que aquellas decenas de miles de adversarios al gobierno de Fidel Castro fueron cubanos que deseaban lo mejor para su país y no apátridas y traidores que trabajaron por la destrucción de la isla y su anexión a Estados Unidos, comenzará la verdadera reescritura de la historia contemporánea de Cuba.¨
En efecto: en Cuba en la década de los años 60 del pasado siglo hubo una Guerra Cívil en contra de la tiranía impuesta por el Castrismo; tal es así que hasta el régimen Castrista así lo ha entendido y dicho en ocasiones. En el tomo I del libro Las Reglas deL Juego, elaborado por miembros de la Dirección Política del MININT y publicado en 1992 por la Editoral San Luis, editoral del MININT se lee ( sólo teniendo en cuenta a los insurgentes alzados en zonas rurales y no a la oposición urbana de la cual hubo más de 300 organizaciones según ha expresado Fidel Castro) lo siguiente:
¨El General de Ejército Raúl Castro calificó este largo batallar como una guerra civil; en 1967 expresó que en aquellos encuentros contra el bandidismo perdieron la vida cerca de 500 combatientes revolucionarios, y las operaciones costaron al Estado cubano entre 500 y 800 millones de pesos. Ese fue el balance de la destrucción de 179 bandas y casi 3 600 alzados que asolaron el teritorio nacional a mediados de 1960 y 1965 fundamentalmente. Cien mil hombres rastrearon las antiguas seis provincias del país para aniquilar a unos 200 grupos de alzados. ¨ ( pag 125-126)
(Luchadores anticastristas del Escambray. En varios post de este blog Baracutey Cubano se han identificado erróneamente algunos de los fotografiados. Julio M. Lara (dueño de la foto y uno de los fotografiados) muy gentilmente atendió a mi solicitud y me envió el siguiente email: Muy estimado Pedro, ante todo gracia por su elocuente elogio y comentario. Esa foto fue tomada en una reunión de líderes que Evelio (Duque) -tratando de unir todas las fuerzas bajo un liderazgo– realizo, y no fue en Manacal como algunos dicen -fue cerca de Topes de Collantes, en una zona conocida como “Dos Ríos”. Por consiguiente hay algunos que por haber pertenecido a otras columnas no me acuerdo de sus nombres, y otros que si me acuerdo, por el largo tiempo que hace –no me acuerdo de sus nombres aun reconociéndolos. Pero me acuerdo de unos cuantos, empecemos: de pie en la parte posterior, de izquierda a derecha los dos primeros pertenecían a la tropa de Osvaldo Ramírez; seguidos por el matrimonio Tunon (Tuñón) (campesinos de la zona); a continuación Evelio Duque con gorra y Osvaldo Ramírez con sombrero; a la derecha de Osvaldo creo – no estoy seguro era Monguito Pérez, a continuación era uno de nosotros que no recuerdo su nombre, al final el heroico Tomasito San Gil. Arrodillados al frente de izquierda a derecha el primero era Víctor (Chiche) Gámez, el segundo fui yo, el tercero era Ignacio (bigote) Zúñiga, los dos que siguen eran de nuestra tropa pero no recuerdo sus nombres, el sexto era mi amigo, hermano y compañero de toda la guerra Antonio (Tata) Aragón, el ultimo no me acuerdo su nombre. Tomas San Gil, Tata Aragón y yo nos conocíamos de antes de la guerra.
Yo he escrito seis libros en una serie “Exponiendo al Comunismo”, además escribí mi autobiografía “God Satan and Me”, o en castellano “Dios Satanás y Yo”. Si deseas leerlo, con mucho gusto te obsequio y hago llegar una copia.)
Nunca en contra del gobierno de Fulgencio Batista hubo una oposición violenta tan numerosa a lo largo y ancho de toda la República de Cuba. Hago la observación que quizás las cifras anteriores de alzados en las áreas rurales han sido disminuidas por razones políticas pues otras fuentes oficialistas hablan de aproximadamente 5 000 alzados; un elemento que sirve para medir el alcance de esa guerra civil fue la creación de los llamados ¨pueblos cautivos¨ como fueron, en Pinar del Río: ¨Sandino¨, ¨Briones Montoto¨, ¨López Peña¨ y muchos más en el país en que se encarcelaron bajo un régimen carcelario menor severo a cientos de familias desalojadas de sus casas y de sus tierras en las áreas montañosas del mal llamdo Escambray, pues realmente se le debe llamar macizo montañoso de Guamuhaya, pues el Escambray es un pequeño territorio cercano a la ciudad de Santa Clara en el que no hay ni agua. En esas cifras no se tienen en cuenta tampoco a los cubanos que luchaban en las organizaciones urbanas anticastristas y anticomunistas dentro de Cuba; la punta del iceberg de ellas son aquellas que planearon atentados contra el tirano Fidel Castro. Tampoco se tienen en cuenta a los numerosos cubanos que operaban en infiltraciones y ataques a la dictadura desde el exterior ya estuvieran vincukados a la CIA o a organizaciones independientes, incluyendo a la Brigada de Asalto 2506 con aproximadamente 1500 brigadistas cubanos que era casi la totalidad de los invasores en Bahía de Cochinos. No olvidemos que la dictadura Castrista, em medio de la mal llamada Guerra Fría, estaba financiada, entrenada, armada y asesorada por el campo socialista encabezada por la hoy extinta URSS; dos ejemplos de ello es que el asesor hispano-soviético ¨Angelito¨ (Francisco Ciutat de Miguel estaba en Cuba desde el 4 de marzo de 1960 y el grupo especial ¨El Molino¨ tenía asesores del campo socialista para combatir a los alzados del Escambray.
/(Algunas localizaciones de los grupos de las guerrillas antiCastristas y anticomunistas en la zona central de Cuba )
Una observación interesante: el Doctor en Ciencias Arnaldo Jiménez de la Cal, oficialista historiador de la ciudad de Matanzas, en su libro Principio y fin del bandidísimo en Matanzas. (1998), que fue Premio 26 de Julio del año 1997, expone en sus datos que de los aproximadamente 600 alzados ( o sea, individuos que participaron en la lucha con el arma en la mano; luego no se tiene en cuenta los suministros, guías, personal de apoyo, etc.) que hubo en la provincia de Matanzas, y que fue aproximadamente el 25% del total que hubo en todo el país, sólo tres habían pertenecido a los cuerpos armados de la anterior República, mientras que más de 90 habían pertenecido a los cuerpos del régimen Castrista: Milicias Nacionales Revolucionarias, Ejército Rebelde, Policía Nacional Revolucionaria, etc..
En ese libro del Dr. Jiménez de la Cal, se citan fragmentos de discursos locales de Fidel Castro donde se dice que fueron errores de la Revolución los que conllevaron a que tantos campesinos se alzaran.
Las decenas de miles detenidos y encarcelados por causas políticas (juzgados por los mal llamados Tribunales Revolucionarios que eran los usados para combatir los delitos contra la seguridad del Estado) en las ergástulas Castristas y las miles de sentencias de muerte aplicadas mediante el fusilamiento hablan claramente de la oposición a la dictadura. No olvidemos que cuando la invasión de Bahía de Cochinos en abril de 1961 fueron detenidos más de 100 000 personas porque se temía que pudieran formar una ¨quinta columna¨ antiCastrista dentro del país; en esa ocasión se usaron, entre otros lugares de confinamiento, a stadium deportivos adelantándose en 12 años a lo sucedido en Chile en septiembre de 1973.
Hoy, 13 de abril, hace un aniversario más de un hecho de esa guerra civil que la tiranía no pudo ocultar: el incendio de la muy famosa tienda El Encanto.
Carlos González Vidal incendió el 13 de abril de 1961 la famosa y muy exclusiva tienda por departamentos El Encanto (situada en Galiano y San Rafael, La Habana; dos de sus antiguos empleados fundaron en España El Corte Inglés) preparando ¨la petaca ¨para que el fuego comenzara después que ya se había cerrado dicho comercio y empleados y clientes ya se habían, pero sucedió, según la versión Castrista, que cuando el fuego comenzó, todavía se encontraba trabajando en horas de la noche la también empleada Fe del Valle, la cual murió como consecuencias del incendio; otra versión dice que Fe del Valle estaba fuera del edificio cuando estaba ya el incendio pero que, por alguna razón, entró al edificio. Carlos, que no era una persona de acción y era querido por lo atento y servicial que era con todos sus compañeros de trabajo, nunca se
recuperó de esa muerte. Fue sorprendido a los pocos días en la Playa Baracoa ; lo detuvo, entre otros, otro trabajador de El Encanto sin conocer que él era el que había provocado el incendio. En el libro Girón: La Batalla Inevitable de Juan Carlos Rodríguez, libro publicado en Cuba por la editorial Capitán San Luis se lee que esa persona es el que sería posteriormente a finales de los 80s el Coronel Oscar Gámez, delegado del MININT en Pinar del Río. Gámez era miliciano y trabajaba en el Encanto al igual que Carlos y lo conocía; al verlo en ese lugar y preguntarle sus razones lo ve muy nervioso y se lo llevan detenido para interrogarlo sobre unas armas que se habían encontrado en un registro que se hizo en el Club La Zorra y El Cuervo en esos días. Carlos a una pregunta dice la expresión, o algo parecido a esto, ¨Con eso sí no tengo nada que ver ! ¨. y por ahí los interrogadores se dan cuenta que hay algo y empezaron a¨ matraquearlo ¨, hasta que confiesa. Carlos no era un hombre de acción y estaba muy alterado porque por su causa había muerto otra persona. La forma amable de ser de Carlos y el que era querido por sus compañeros de trabajo lo leí en el ya mencionado libro
Hace años en el Memorial Cubano su hermano Gonzalo le expresó a este bloguita de Baracutey Cubano que Carlos estaba en esa Playa escondido en una casa de seguridad para seguir luchando y que podía haber escapado pero no lo hizo; en el libro se dice que estaba esperando salir del país. En el año 2008 Gonzalo dejó en este blog el siguiente comentario: ¨Estimados señores. Leí lo publicado por ustedes en relación a mi hermano Carlps y veo varios errores históricos debido al libro publicado por el régimen. Primero: La señora Fe del Valle no estaba trabajando, era la jefa del Comité de Defensa en la tienda y una comunista rabiosa y odiaba profundamente a Carlos. Ya habían tenido varios encuentros con él y lo había amenazado con encarcelarlo si algo sucedía en El Encanto. No era una víctima inocente. Segundo: No fue Oscar Gámez el quelo detuvo en Baracoa; fue el miliciano José Peña también de la tienda y un perro comunista pero muy cobarde, Terceo; No quiso irse del país; tuvo ofertas de asilo y las rechazó pues queria seguir la lucha. El sabotaje fue el 13 de abril y su detención el 17 de abril. No fue una petaca, fueron dos y era esencial que en toda la tienda continuara todo funcionando normalmente para que el fuego se propagara más rápidamente. Fe del Valle quedó atrapada en un ascensor. Si desean más información. Gonzalo González Vidal (deja teléfono y email) ,Gracias por su atención.Gonzalo.¨
El libro Girón: La Batalla Inevitable es el libro publicado en Cuba más relativamente objetivo y respetuoso de los que se han publicado sobre Girón y su entorno histórico, algunos ejemplos del respeto anterior son: llama insurgentes a los que otros autores oficialistas llaman ¨bandidos ¨, llama brigadistas e invasores a los que otros escritores llaman mercenarios; explica como las armas y, sobre todo, las municiones, capturadas a los brigadistas de la 2506 que fueron fotografiadas y publicadas por la tiranía, para ¨mostrar ¨una supuesta cobardía de los brigadistas, fueron dejadas apresuradamente y a última hora por un avión, cuando ya los combatientes del gobierno estaban a pocos metros de ese único avión y vuelo que pudo aterrizar. Las armas de los barcos no pudieron en su inmensa mayoría desembarcarse porque los barcos fueron hundidos o seriamente dañados por la aviación castrista. El libro, pese a estar dedicado a Fidel Castro, muestra a un Fidel que solamente estuvo poco tiempo y algo alejado de los combates de Bahía de Cochinos.
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EL DUEÑO DEL ESCAMBRAY
Por Guillermo Fariñas
Periodista independiente. cocofari62@yahoo.es
La Chirusa, Villa Clara, octubre 15 del 2009, (PD) El 23 de febrero de 1982, un grupo cadetes militares de los países socialistas que estudiaban en la ciudad de Tambov, Unión Soviética, fueron invitados a un acto conmemorativo por el Día del Ejercito Rojo. La actividad era en una de las academias moscovitas para oficiales ya graduados. Los organizadores de la conmemoración no escatimaron en servir bebidas etílicas a los rusos o extranjeros, allí presentes, porque según rezaba una máxima tradicional aquel país euro- asiático:” Una fiesta donde no se termine borracho, no puede llamarse fiesta y menos llamarse buena”.
De pronto allí, se rompió la armonía que existía en una de las mesas, pues un retirado Coronel General soviético comenzó a discutir acaloradamente con el coronel del Ministerio del Interior cubano, Antonio Menéndez Tomassevich, el Agregado Militar de esa entidad en la embajada cubana en la extinta nación. Una acalorada polémica surgió entre aquellos dos perdidos borrachos. Versaba sobre quien fue el verdadero artífice de la destrucción, en la primera mitad de la década de los años 60, de las guerrillas anti- castristas en el Escambray, el macizo montañoso del centro de la mayor isla del Mar Caribe.
Según la historiografía oficial, el hoy fallecido General de División Raúl Menéndez Tomassevich fue el máximo responsable, en cuanto a la estrategia y tácticas para la eliminación de los popularmente conocidos “Alzados”. Por lo menos esto es lo que se le asegura al ciudadano cubano de a pie.
( Gral. Tomás Raúl Menéndez Tomassevich )
El coronel Antonio, hermano del general Menéndez Tomassevich, defendió el supuesto papel histórico de su cercano familiar. El polemista era Dimitri Pavlovich Abramov, fundador, junto al famoso Mariscal Blucher, de las Unidades Anti- Bandidos en el incipiente Primer Estado Socialista del Mundo.
El general ruso se ufanó ante los congregados que fue él quien capturó a los últimos guerrilleros blancos de Rusia y logró afianzar el poder de los Soviet. Estos fueron los renombrados “Lobos de Tambov”, una región relativamente cercana a la urbe moscovita, donde en los bosques del territorio homónimo, se combatió hasta 1938.
Después de participar en la Guerra Civil Española, durante toda la Gran Guerra Patria, Abramov asesoró la creación de frentes partisanos en Ucrania y Bielorrusia. A partir de 1945, orientó a los gobiernos de Bulgaria, Checoslovaquia y Hungría, para hacer lo que sabía bien: neutralizar a la perfección guerrillas anticomunistas.
Posterior al triunfo de la Revolución Cubana y tras la muerte en combate del supremo jefe anti- guerrillero, comandante Manuel “Piti” Fajardo, a Abramov se le envió de urgencia de responsable superior soviético tras bambalinas para enseñar a los todavía bisoños comandantes contrainsurgentes isleños.
Abramov estableció un Estado Mayor de avezados asesores soviéticos a los pies de las montañas del Escambray, en el poco notorio poblado de Condado. Allí no podían acceder sin el permiso suyo o de sus más cercanos ayudantes, ni los oficiales de mayor rango cubanos, una cuestión que creó disgustos entre los aliados de armas.
El dominio de Abramov del idioma español desde los sucesos de la península ibérica le sirvieron para hacerse pasar por un hispano- soviético ante las tropas de Lucha Contra Bandidos (LCB) al servicio del castrismo, con el nombre de “Adams”, que los viejos combatientes de aquella contienda entre compatriotas todavía recuerdan con horror.
Adams implantó los métodos usados en la extinta URSS, como fueron matar los animales de corral, bovinos, equinos, porcinos y vacunos, para que la guerrilla no pudiera abastecerse en proteína animal. Fumigó y quemó cultivos, también envenenó los ríos para rendir a los campesinos alzados..
En la discusión en Tambov, Abramov argumentó a su contrincante que personalmente escogió la localización del primer Pueblo Cautivo, creado en el municipio de Cifuentes y que las autoridades isleñas nombraron “Wilfredo Pages”. En ese sitio reconcentró obligatoriamente a los familiares de los guerrilleros.
Estudió la geografía del archipiélago, dándose cuenta que lo más parecido a la Siberia Rusa era el extremo oeste de la isla en Pinar del Río y ordenó levantar allí tres grandes “pueblos cautivos”, que son “Antonio Briones Montoto”, “Ramón López Peña” y “Sandino”, lo que consideró su jugada maestra, pues dejó a sus perseguidos sin base social futura.
Con reproche, le espetó a la cara al coronel castrista: “Tu hermano, que está ahora de Jefe Militar en Angola, pidió mi retirada de la Asesoría Militar Soviética, porque le he criticado su poca imaginación para capturar a Jonás Zabimvi, pues ese es un guerrillero natural y solo lo pueden apresar sus propios seguidores”.
Concluyó con el menor de los Tomassevich: “Dile a Tomas que sigue comportándose como un buen táctico, pero es el peor estratega al que haya tenido que asesorar en mi vida, porque nunca piensa en el mañana, que ante la historia de Cuba, él limpió al Escambray, pero la historia oculta conoce que yo fui el real dueño del Escambray”.
Verdad y dolor: Archivo Cuba y el costo en vidas del período de Batista
Enrique Del Risco
Agosto 29, 2020
Archivo Cuba acaba de concluir un largo y exhaustivo esfuerzo para revisar el número de muertes por causas políticas durante la dictadura de Fulgencio Batista (1952-1958). Precisa aclararse, sin embargo, que dar por concluida esta parte de su misión no impide que en el futuro Archivo Cuba siga perfeccionando su base de datos al obtener mayor información. Raro encontrar en estos tiempos una institución consagrada de tal manera a esa cuestión anacrónica que es la verdad. En la época de las fake news y la posverdad, cuando el relativismo parece ser la esquizofrénica medida de todas las cosas, Archivo Cuba insiste en determinar el costo exacto en vidas humanas a lo largo de las dos dictaduras en las que ha transcurrido lo que académicamente se conoce como Revolución Cubana.
(Armando Lago)
En medio de la espesa mitología que rodean las últimas siete décadas de vida cubana, Archivo Cuba insiste en la terca racionalidad de los números. Desde que empezara a publicar el resultado de sus investigaciones, Archivo Cuba no ha dejado de masacrar mitos. El primero de ellos, el famosísimo de las veinte mil muertes causadas por el régimen de Fulgencio Batista desde el golpe de estado del 10 de marzo de 1952 hasta su caída el primero de enero de 1959. Un mito enunciado en las primeras ediciones de enero de 1959 de la entonces fundamental revista Bohemia, y luego reproducido como artículo de fe en cuanto resumen oficial u oficioso se hacía de la dictadura batistiana.
En un seminal artículo publicado por Armando M. Lago en Cuba Encuentro el 15 de octubre de 2002, “El fraude de los veinte mil muertos de Batista”, la cifra monstruosa de veinte mil muertos quedó reducida a una no menos monstruosa pero numéricamente más modesta de 1.816 muertes.
En aquel artículo, el total de muertes atribuidas al régimen de Batista aparecía desglosado de la siguiente manera:
Cualquiera que hubiera hecho estimaciones a partir de las principales masacres y combates más conocidos durante la dictadura batistiana concordaría que esa reducción en un 90 % de la cifra de veinte mil muertos estaba bastante más cerca de la realidad. Porque no se trataba de justificar a un régimen que hizo del asesinato una herramienta política habitual, sino de darle su peso más exacto posible.
¿Por qué hasta el día de hoy el castrismo se ha aferrado a una estadística generada por la prensa burguesa?
Todo apunta a que la aplastante redondez de la cifra de los 20.000 justificaba la feroz violencia desatada primero contra los servidores del régimen derrotado, y luego contra los que disentían del rumbo tomado por la Revolución. El triunfo revolucionario, que en los primeros días de enero de 1959 se presentó como un acto de reconciliación nacional, pasó de inmediato a convertirse en ceremonial vengativo y catártico que creó condiciones para la instauración de un aparato represivo que persiste hasta hoy.
El mito de los veinte mil muertos permitió no solo reestablecer a toda prisa y a nivel nacional la pena de muerte, abolida por la constitución de 1940 con la excepción de “los miembros de las Fuerzas Armadas por delitos de carácter militar y las personas culpables de traición o de espionaje en favor del enemigo en tiempo de guerra con nación extranjera”. Aquella cifra desmesurada también permitió que el nuevo régimen presentara el número de fusilados en los primeros meses no como penoso acto de justicia sino con el mismo entusiasmo con que se presentaban los logros económicos alcanzados por la naciente Revolución. Afirmaba Fidel Castro en un discurso del 8 de mayo de 1959 que “los Tribunales de Guerra Revolucionarios han cumplido ya su rol esencial” y “por lo tanto, la Revolución estaba segura de que había cumplido cabalmente su deber con el fusilamiento de más de 500 criminales de guerra”.
Si, a pesar del celo en el cumplimiento de las metas, la maquinaria seguía funcionando, la cifra de ejecuciones siempre sería una fracción de los veinte mil muertos que supuestamente había causado el régimen depuesto. Si el régimen de Batista podía traducirse en una cifra era esa, la misma que utilizaba la Revolución para justificar sus excesos.
Rebajada la criminalidad del batistato a cifras realistas, aquel informe del 2002 se complementaba por las cifras de las muertes causadas por las fuerzas revolucionarias durante el mismo período, que, sin ser similares, tampoco eran del todo desdeñables.
Aquellos resultados parciales sirvieron, aparte de desinflar el mito de los veinte mil asesinatos, para tener una visión algo más próxima a lo que fue el proceso insurreccional que terminó con la caída del régimen batistiano. Este conteo sirvió para confirmar viejas sospechas y arribar a nuevas conclusiones. Desde confirmar la naturaleza asesina de un gobierno que causó la muerte de 1.816 personas, de las cuales algo más de la mitad (918) se atribuían a ejecuciones extrajudiciales, hasta demostrar la hipótesis de que habían sido los combatientes urbanos los más sacrificados durante la insurrección.
Otros detalles resultaban sorpresivos para muchos, como lo parejo de las cifras entre los campesinos ejecutados por el ejército (105) y los fusilados o ahorcados a manos de los rebeldes (96). O que la mayor cantidad de bajas sufridas por las fuerzas antibatistianas no correspondiera a los publicitados acontecimientos del 26 de julio de 1953 (98) o al alzamiento de Cienfuegos del 5 de septiembre de 1957 (63) sino a la ¾ninguneada por la historiografía oficial¾ huelga del 9 de abril de 1958, en la que habrían muerto 147 combatientes. Más significativo aún era que las 1.816 víctimas de Batista fueran más de cuatro veces menos que las ocho mil que le atribuían al castrismo los cálculos más conservadores.
Con la publicación de aquel artículo, el efecto político y de denuncia podía darse por satisfecho. El relato habitual que había impuesto la propaganda castrista y sus repetidores afines en todo el mundo de una dictadura asesina derrocada por una revolución justiciera, quedaba destrozado por este sobrio recuento. El artículo de Armando Lago y, sobre todo, las estadísticas que incluía, a la vez que desmontaba la mitomanía que abundaba sobre del batistato, ofrecía un cuadro mucho más realista del régimen contra el cual el castrismo se presentaba como redentor.
Sin embargo, en lo adelante, más que a confirmar sus hallazgos iniciales, Archivo Cuba dedicó sus principales esfuerzos a refinar las cifras obtenidas, hacerlas más precisas y confiables, aunque de alguna manera contradijeran sus conclusiones originales. El tipo de labor en que el ansia de justicia no compromete la objetividad de la investigación suele asociarse en Latinoamérica con un momento posterior a las dictaduras, cuando las Comisiones de la Verdad, una vez desaparecido el régimen represivo, pueden dedicarse con más o menos calma a reunir los datos. No era de extrañar que en el exilio cubano, tras tanto tiempo de dictadura, surgiera una iniciativa semejante antes que esta llegara a su fin. Lo sorprendente ha sido su rigor, su compromiso con la verdad incluso antes que con el reclamo de justicia.
Algo tendrá que ver la integridad investigativa de Archivo Cuba con las personas que la fundaron y trazaron su perfil. De una parte estuvo Armando Lago, doctor en Economía de la Universidad de Harvard (1966) y coautor del libro The Politics of Psychiatry in Revolutionary Cuba (publicado por Transaction Publishers en 1991), quien desde mediados de la década de los noventa se enfrascó en la tarea de cuantificar el costo humano de la llamada Revolución Cubana. De la otra, Maria Werlau, con diplomas de Georgetown University y la Universidad de Chile en Relaciones Internacionales, y quien fuera segunda vicepresidente del Chase Manhattan Bank en San Juan y en Caracas. Werlau convenció a Lago de crear juntos la organización Free Society Project, que daría lugar al proyecto Archivo Cuba, en el 2001, “para promover los derechos humanos mediante investigaciones y publicaciones”.
En Werlau, capacidad profesional y compromiso personal se complementaban: sus padres habían sido militantes activos de la Revolución y luego víctimas de esta. La madre, como miembro de una célula clandestina en La Habana del Movimiento 26 de Julio. El padre, como combatiente del Ejército Rebelde en la columna del Che Guevara, y quien —al sentirse traicionado por el rumbo de la Revolución— se incorporó a la Brigada 2506 que desembarcó en bahía de Cochinos y murió allí, el 21 de abril de 1961, dejando a su esposa viuda a los veinticinco años, con dos hijos. Uno de ellos, María, ha dedicado buena parte de su vida adulta a entender, muerto a muerto, el leviatán que devoró a su padre y devastó a su madre.
“Aunque la investigación incorporó todas las fuentes que se conocen, no por eso es perfectamente exhaustiva,” advertía Lago en su artículo del 2002. “Pudiera haber muertes no reportadas en la literatura conocida, aunque es casi seguro que no sería en un número considerable”.
Sin embargo, el mayor problema que encontraron los investigadores de Archivo Cuba fue de signo contrario: “los mismos casos […] aparecían con nombres similares o en distintas fechas,” dando lugar a una inflación de los números reales. Desde aquel informe del 2002, la depuración de datos de muertes duplicadas por reportes inexactos ha terminado reduciendo las cifras iniciales, aun habiéndose añadido muchos casos no identificados por Lago. Las supuestas 1.816 muertes causadas por las fuerzas batistianas del conteo original, quedaron reducidas a 1.591; mientras las provocadas por la acción de los grupos antibatistianos bajaron de 925 a 444. Si en el informe del 2002 las fuerzas antibatistianas eran responsables de una de cada tres muertes durante aquel período, con las nuevas actualizaciones la proporción baja a aproximadamente una por cada 4.6. El uso de una mayor cantidad de fuentes y la disponibilidad de más datos hace las cifras actuales más reducidas, pero mucho más confiables que las del informe de 2002.
El cofundador de Archivo Cuba, Armando Lago, fallecería en junio del 2008, pero no por ello el trabajo iniciado por él se detuvo. “Con el tiempo comenzamos a revisar las listas usando medios electrónicos y el programa Excel”, nos comenta María Werlau, “que permiten hacer comparaciones y revisiones más efectivas. Asimismo, obtuvimos nuevas fuentes con las cuales Lago no contó, especialmente del gobierno cubano en la serie de cuatro volúmenes del Consejo de Estado y en numerosas páginas y listas en Ecured, así como en artículos aparecidos en la prensa oficial de Cuba”.
Resultado de estas depuraciones son las siguientes tablas que resumen las pérdidas humanas que ocasionaron las partes en pugna entre 1952 y 1958:
Si en cambio analizamos el total de muertes durante el período, de acuerdo a los años en las que se produjeron, podemos tener una idea de cómo fue escalando el conflicto: 1952: 9; 1953: 115; 1954: 10; 1955: 19; 1956: 122; 1957: 431; 1958: 1.300.
Gracias a este nuevo conteo podemos afirmar, por ejemplo, que las víctimas de actos terroristas, aunque bajas en términos absolutos, representan un 4% del total de muertes provocadas por las acciones antibatistianas. O que estas, junto a los asesinatos políticos y las ejecuciones (193), superan claramente a las muertes ocasionados al bando contrario en enfrentamientos directos (159). O, por el bajísimo número de prisioneros asesinados (2), podemos asumir que, en general, el trato hacia estos fue todo lo correcto que se puede esperar en esa clase de conflictos.
En cambio, si se comparan las cifras de las muertes producidas por el batistato, aquella dictadura que para los estudiosos de la Revolución Cubana no requiere de apellidos, parece, en términos absolutos y relativos, asunto muy menor. Hasta los famosos asesinos de Batista (Ventura, Carratalá, Pilar García, Masferrer) parecen simples aprendices frente a los anónimos ejecutores revolucionarios. Los 1.588 muertos del batistato caben 5,4 veces en las 8.611 víctimas del castrismo documentadas hasta la fecha por Archivo Cuba. Incluso si se objeta que son incomparables los siete años de dictadura batistiana con los 61 de castrismo, las estadísticas arrojan que, en los primeros siete años de Revolución, esta produjo más del doble de muertes totales (3.317) y de ejecuciones (2.139) que las de todo el batistato.
La base de datos de Archivo Cuba contiene el siguiente desglose de víctimas mortales y desapariciones del castrismo desde el 1ro de enero de 1959 y actualizados hasta el 22 de agosto de 2020:
Pero ninguna demostración matemática será capaz de responder la pregunta de cuántos muertos son demasiados para una revolución, cuántas vidas deberá cobrar para que su costo sea inaceptable. Demostrar que una revolución puede matar bastante más que regímenes que usualmente abominamos, puede parecerle insuficiente a los que se aferran a su aureola de redención. La pregunta de cuántas personas concretas deberá matar un sistema para que se considere nocivo para la humanidad, en abstracto, servirá si acaso para medir la capacidad de empatía de quien responda.
No es ajena a su comprensión de lo humano que el interés de Archivo Cuba abarque el costo de la Revolución Cubana en el sentido más amplio posible. Bastante más allá de las matemáticas. En el sitio que aloja la institución, aparecen informes sobre el caso de la base norteamericana en Guantánamo, cuyos alrededores fueron fortificados y minados por el actual régimen cubano al poco tiempo de su llegada al poder. La base de datos recoge solo cinco casos de cubanos asesinados por guardafronteras o víctimas de las minas al intentar escapar hacia la base, pero se piensa que han sido muchos más. Archivo Cuba también incluye en su sitio informes sobre ciudadanos de diferentes países asesinados o desaparecidos en Cuba, incluidos naturales de España y Estados Unidos, cuyos casos recoge la base de datos.
Otro informe recogido por la institución es el referido al sistema penitenciario cubano, que en los últimos años ha alcanzado el penoso liderato mundial en la proporción de ciudadanos presos respecto a la población total del país. El reporte de Archivo Cuba hace especial énfasis en el presidio político, llegando a afirmar que “puede estimarse muy grosso modo y de forma conservadora que al menos 500.000 personas han sufrido el presidio político en un momento u otro a partir del 1ro de enero de 1959, incluyendo los que han sufrido detenciones cortas”. Hasta la fecha, la base de datos recoge 1.832 casos de muertes por diversas causas (asesinatos, huelgas de hambre, suicidio, falta de atención médica y otros) de personas en detención o prisión.
Archivo Cuba resulta una herramienta invaluable, tanto para investigadores del tema y familiares de las víctimas, como para los interesados en determinar cuántas vidas ha costado la Revolución Cubana. Por ello, la pormenorizada base de datos de Archivo Cuba merece incluir algún tipo de tutorial introductorio que permita comprender las múltiples posibilidades que ofrece su compleja base de datos. Un recorrido por el sitio de Archivo Cuba puede dar una idea de la descomunal labor que ha representado reunir, clasificar y depurar toda esta información a lo largo de los años, y la utilidad que podría aportar a nuestro conocimiento de la historia cubana reciente. Más importante aun es la probidad con que se ha llevado a cabo este descomunal esfuerzo, y la profunda lección que esto entraña para cualquiera que intente buscar algo de verdad en medio del dolor.
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Nota del Bloguista Cubano
En las cifras presentadas no se puede descartar la existencia de un sesgo favorable a las mal llamadas fuerzas revolucionarias antibatistianas por Archivo Cuba utilizar la información de fuentes Castristas como son Ecured y los cuatro tomos de los investigadores del Consejo de Estado del Castrismo de los que habla María Werlau en la entrevista que le hizo Carlos Cabrera ex periodista oficialista (¿del diario Granma?) residente en el exterior. Los investigadores y redactores de esas fuentes Castristas probablemente ¨maquillaron¨ las cifras y los hechos para no recibir represalias de diferentes índole.
En el artículo del Dr. Alberto Luzárraga ( sobresaliente abogado y banquero cubano) titulado EL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL Y SU ORGANIZACION: UNAPROPUESTA DE REFORMA, se lee:
¨...Aunque sin duda hubo buenas sentencias, aparentemente el tema constitucional no cobró suficiente importancia en la conciencia popular ni en el Tribunal en sí. Este efecto se palpó a raíz del 10 de Marzo cuando por una votación de 10 contra 5 el Tribunal de Garantías (por sentencia #127 de 17 de Agosto de 1953) desestimó el recurso interpuesto por 25 ciudadanos contra los Estatutos Constitucionales promulgados por Batista...¨
Hago la observación de que los miembros de ese tribunal no estaban supeditados a Batista ni habían sido nombrados por Batista para ejercer esa responsabilidad. Sería interesante conocer los argumentos de los que votaron a favor de desestimar el recurso y los argumentos de los que votaron en contra. Tampoco he conocido de que Batista haya tomado represalias contra los 5 magistrados que votaron en contra de sus Estatutos. Durante el gobierno de Batista se mantuvo la independencia del Poder Judicial respecto al Poder Ejecutivo y al Poder Legislativo hasta el punto que muchos revolucionarios capturados que aplicaban procedimientos terroristas en su labor insurreccional eran presentados a los tribunales mediante ¨el habeas corpus¨ y estos eran excarcelados temporalmente después de pagar una fianza, oportunidad que dichos revolucionarios aprovechaban y pasaban al clandestinaje, o se iban del país o se iban a las montañas donde hubieran focos guerrilleros. Esta situación fue una de las causas por las cuáles algunos agentes de los cuerpos represivos optaron por asesinar a personas que en su gran mayoría ejecutaban procedimientos terroristas contra la población civil.
Cada uno de los archivos (casos en la base de datos) detallan las fuentes consultadas. Obtuvimos nuevas fuentes con las cuales el Dr. Lago no contó, especialmente del gobierno cubano. Ecured tiene mucha información, regada en numerosas páginas y en diversos listados (lamentablemente a veces los datos no concuerdan entre ellas mismas, lo que hizo el trabajo más difícil). Asimismo, buscamos en artículos aparecidos en la prensa oficial de Cuba a través del tiempo y en los sitios web de los municipios cubanos.
(María Werlau)
Culminamos la investigación revisando caso por caso con la serie de cuatro volúmenes del Consejo de Estado de Cuba para los años 1955, 1956, 1957 y 1958, que en un gran gesto de apoyo y solidaridad nos hizo llegar un amigo desde Cuba.
¿Cómo se llama ese amigo?
Lógicamente, no puedo identificar a ese amigo y es una pena porque hizo un trabajo que es una joya, increíble...
Hacer CLICK encima de la imagen para ir al sitio donde puede leer sin censura TODOS los numeros de la revista Bohemia desde 1910 hasta 2013
Libro de Pedro Pablo Arencibia: Paradigmas Psicopedagogicos y caminos de la Investigacion Matematica en la Ensenanza de la Matematica Universitaria y Media
OPINIÓN SOBRE EL LIBRO:
Lo he ojeado, aqui y alla; es conmovedor. humano. Tardare en leerlo de tapa a tapa. Comprendo que es holistico, lo que me parece admirable, meritorio, politica, experiencia humana, Matematicas, Ciencias, y tambien ¨very scholar. Una combinacion unica. Gracias. B.M.
“Marco Rubio a Donald Trump: Te diré lo que es un buen acuerdo: que Cuba sea libre
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Licenciado en Matemática Pura en la Universidad de La Habana (UH) y Catedrático universitario con 24 años de experiencia en la docencia universitaria cubana; posee la Categoría Docente Principal de Profesor Titular universitario. Fue expulsado el 29 de enero de 1997 del Instituto Superior Pedagógico de Pinar del Río ( universidad de perfil formativo o pedagógico) por motivos políticos. Activo colaborador desde su fundación de la revista VITRAL y del Centro Católico de Formación Cívica y Religiosa (CFCR) de la Diócesis de Pinar del Río. Colaboró en Cuba con las organizaciones opositoras: Todos Unidos, Asamblea para Promover la Sociedad Civil en Cuba y con el Consejo Unitario de Trabajadores Cubanos (CUTC).
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COLABORADORES:
Paul Echániz