Es un blog diario digital conformado con los artículos, opiniones, ensayos, etc. del Catedrático universitario Lic. Pedro Pablo Arencibia Cardoso sobre diferentes temáticas de la problemática cubana, actual e histórica, así como por noticias y artículos de otros autores que se consideran de gran interés para profundizar en la realidad cubana.
sábado, abril 09, 2022
Cuba, de mal en peor. Luis Cino Álvarez desde Cuba: Hoy lo que prima entre los cubanos de a pie, más que el temor, es la desesperanza ante un futuro que cada vez luce más incierto
Hoy lo que prima entre los cubanos de a pie, más que el temor, es la desesperanza ante un futuro que cada vez luce más incierto
********
Por Luis Cino Álvarez
8 de abril, 2022
LA HABANA, Cuba. — Frenos y restricciones al sector privado, abusivas tiendas en MLC y un reordenamiento económico implementado en el peor momento posible y que fracasó rotundamente y provocó una inflación que ha lanzado a la indigencia a la mayoría de los cubanos… Con tantas políticas absurdas e impopulares que solo hacen aumentar el descontento y, por tanto, la animadversión hacia el régimen, uno pudiera llegar a sospechar que en las altas esferas del Estado-Partido-Gobierno hay personas interesadas en conseguir que la continuidad post-fidelista acabe de reventar de una vez y por todas.
Por su desastroso manejo de la economía, su desconexión de la realidad, el empecinamiento en mantener políticas y métodos que fracasan una y otra vez, por su torpeza y los continuos disparates y papelazos, Díaz-Canel y sus ministros incapaces son el más desastroso equipo de gobierno de la historia de Cuba. Van, siempre con el mismo discurso, de un error en otro, de disparate en disparate, de papelazo en papelazo. Es como si se esforzaran en que todo les saliera mal.
Las más recientes movidas de los mandamases para captar divisas parecen propias de una comedia de absurdos, como por ejemplo, en medio de tanta hambre, miseria y apagones, con una población que solo piensa en cómo conseguir alimentarse, la impostura de un festival ridículo y cheo, hecho en contubernio con un par de vividores italianos.
Recientemente inauguraron en La Habana una tienda que vende embarcaciones, motores y brújulas, como invitando a que más personas, luego de pagar caro, se sumen a la actual desbandada migratoria, la mayor desde la crisis del Mariel en 1980.
Los mandamases culpan a las políticas norteamericanas hacia Cuba, particularmente a la la Ley de Ajuste Cubano, de ese éxodo descontrolado que está costando la vida de muchos compatriotas. Pero lo estimulan. La cuenta que sacan, con su mentalidad de bodegueros fallidos, es que los que se marchan son menos bocas que alimentar, menos descontentos que reprimir y más remesas en solo unos años. Creen los mandamases que si le sacan vapor a la olla de presión, retrasarán un poco más el reventón.
En lo único que es eficiente este régimen es en la vigilancia y la represión. Pero eso, de tanto que se les está yendo la mano con el apretón, les resultará contraproducente.
La dictadura, que entró en pánico con las protestas de los días 11 y 12 de julio de 2021, ha castigado con crueldad a cientos de jóvenes que participaron en ellas, imponiéndoles condenas de más de 20 años de prisión (de 30 a dos de ellos). Así, se han ganado el odio de sus familiares, amigos y vecinos y la repulsa internacional.
El castrismo quiere intimidar y aherrojar más a los cubanos con un nuevo Código Penal de aliento nazi-estalinista y un aluvión de leyes prohibitivas que parecen propias de un reglamento carcelario. De momento, puede que consigan intimidar, pero no será por mucho tiempo.
Hoy lo que prima entre los cubanos de a pie, más que el temor, es la desesperanza ante un futuro que cada vez luce más incierto. También hay mucha confusión a la hora de repartir culpas por la actual situación, siempre evadiendo, para no arriesgarse, la responsabilidad personal en la solución de nuestros problemas. Es como si el arreglo de los problemas de Cuba correspondiera a escoceses o croatas para que, mientras, nosotros, los dolientes, nos dediquemos a buscarnos los pesos y ver qué cocinamos mañana.
Hace poco escuché a una mujer de mediana edad que, en una larga cola para comprar aceite y pollo, además de quejarse de los altos precios y la escasez, a propósito de las desmesuradas condenas contra “los muchachos de las protestas”, despotricaba lo mismo contra “los gordos descarados estos” (los mandamases) que contra “los americanos que te hacen ir a Guyana a ver si te dan la visa” y “la gente de Miami que empujan desde allá y no se dan golpes, como el Otaola ese”, en referencia al influencer Alex Otaola.
El régimen, a fuerza de represión, logró frustrar la Marcha Cívica por el Cambio del pasado mes de noviembre. Con ello, ha logrado infundir el desaliento y la desconfianza entre muchos de los que se oponen al castrismo.
Escucho a algunas personas, con no poco cinismo, criticar con acritud a disidentes que se han ido al exilio recientemente, no importa si sacados de la cárcel y forzados al destierro por la Seguridad del Estado. Exigen de esos activistas el sacrificio y la inmolación de la que ellos mismos no son capaces.
Te citarán el caso de Yunior García Aguilera, la desarticulación de Archipiélago, del 27N y del Movimiento San Isidro; te dirán que sus compañeros dejaron abandonados a Luis Manuel Otero y Maykel Osorbo, contra quienes la fiscalía pide seis y diez años de prisión, respectivamente; te repetirán que la oposición, enferma de egos e infiltrada por los topos de la Seguridad del Estado, no logra ponerse de acuerdo ni siquiera en puntos comunes mínimos y que “aquí, con tanto chivato, no se sabe quién es quién”.
Y concluirán, en plan de derrotados, dándole el gustazo al régimen, asegurando que no vale la pena arriesgarse, que “esto no hay quien lo tumbe ni tampoco quien lo arregle”, que “este pueblo no sirve”, que “nos merecemos lo que tenemos”, que “esto, aunque se caiga la semana que viene, no se arregla ni en 40 años”, que “lo mejor es irse”.
Con la dictadura no hay diálogo posible. Camila Acosta desde Cuba: ¿Dialogar para qué, para exigir qué, a base de qué, con qué poder real o apoyo contamos para eso? Una dictadura no es reformable, se tumba del poder y se transita a una democracia
¿Dialogar para qué, para exigir qué, a base de qué, con qué poder real o apoyo contamos para eso? Una dictadura no es reformable, se tumba del poder y se transita a una democracia
*******
Por Camila Acosta
17 de marzo, 2022
LA HABANA.- Eran más de las 12 de la noche, llevábamos unas tres horas en aquella reunión a puertas cerradas con funcionarios del MINCULT, éramos 32 los que representábamos al grupo de más de trescientos manifestantes que se aglomeraban a las afueras de la institución ese 27 de noviembre de 2020 (yo como parte de la prensa independiente). Recuerdo que en ese momento pasé una nota a Tania Bruguera, quien estaba sentada justo detrás de mi, en donde le decía: “están tratando de ganar tiempo”.
No había que ser muy inteligente para darse cuenta de las evasivas, de los compromisos pospuestos, de la fingida benevolencia y comprensión, de la insistencia en una reunión o encuentro en otro momento por parte del viceministro Fernando Rojas. Para los funcionarios, los representantes del poder, era fundamental disolver aquella masiva protesta, por eso recibieron a esos representantes, por eso fingieron un diálogo y entendimiento con ellos.
Menos de 24 horas después, el MINCULT rompía el pacto en uno de sus puntos fundamentales: cese del linchamiento mediático. El propio viceministro compareció en televisión nacional tergiversando y mintiendo sobre lo sucedido ese día. Menos de una semana más tarde, la Seguridad del Estado se volcaba con ferocidad contra el grupo del 27N, con lo cual rompían otro de los acuerdos: tregua.
Lo que sucedió después fue una presión y tensiones constantes entre ambos bandos que acabó definitivamente con la ruptura del proceso de diálogo cuando el 27 de enero de 2021, a dos meses de la protesta frente al MINCULT, alrededor de una veintena de artistas, activistas y periodistas independientes fueron víctimas de un acto de repudio y violenta detención en los que participaron funcionarios de la Institución, incluso el Ministro de Cultura, Alpidio Alonso, cuyo manotazo para arrebatarle el teléfono a un colega de la prensa, Mauricio Mendoza, dio luz verde al calvario.
Ese día no solo se rompió el diálogo o la posibilidad de entablarlo, ese día muchos entendieron que, definitivamente, habíamos sido engañados, que habían jugado con nosotros y, lo más importante, que no había diálogo posible con ese poder.
Poco después, como una forma de mantener viva la iniciativa y el espíritu del grupo, el 27N comenzó a trabajar en una propuesta de diálogo entre sectores de la sociedad civil. El Movimiento San Isidro (MSI) se “adelantaría” con una convocatoria similar: el llamado al Diálogo Nacional. Recuerdo que, por esos días, febrero-marzo de 2021, ambos grupos se reunieron para entenderse mutuamente, y coordinar acciones conjuntas en este sentido.
Después del caos inicial, similar al vivido por estos días con la segunda convocatoria al diálogo nacional del MSI, más nada se volvió a hablar o se supo del tema. No sé si se llegó a efectuar ese diálogo, ni cómo se hizo o sus resultados.
Pronto las sucesivas dinámicas sociales y represivas contra los diferentes grupos opositores y de la sociedad civil acapararon nuevos titulares: las protestas en San Isidro, la nueva huelga de hambre de Luis Manuel Otero Alcántara en protesta por la confiscación de sus obras y su posterior encierro en el Hospital Calixto García, la manifestación del 30 de abril en la calle Obispo en la que resultaron todos arrestados (algunos liberados meses más tarde), la crisis sanitaria y económica, y luego aquel glorioso 11J.
La frustrada Marcha Cívica por el Cambio convocada por el grupo Archipiélago para el 15 de noviembre (15N) del pasado año volvería a dejar en evidencia la ineficacia de un mecanismo de entendimiento con la dictadura.
Aunque ya el MSI ha explicado que su nuevo llamado al Diálogo Nacional no incluye al régimen, aprovecho para rememorar estos sucesos, los más recientes, ya que el fantasma del diálogo vuelve a rondar por estos días.
Yo fui de las ilusas con confió en ese diálogo con el poder del 27N, aunque más como beneficio de la duda. Pero hoy considero que el hecho de que se truncara fue un proceso necesario, ineludible para que muchos entendiéramos completamente al poder, sus mecanismos de manipulación y chantaje, y que esa vía no era la correcta. Porque, primero, establecer un diálogo -para el régimen- representaría reconocer a la oposición, lo cual se han negado a hacer durante décadas; y, segundo, porque un diálogo de este tipo conllevaría a una negociación en la que ambas partes deberán hacer concesiones y ellos, la dictadura, ha demostrado que no cederán en nada, que no quiere ni le conviene dialogar con nadie.
Además, ¿dialogar para qué, para exigir qué, a base de qué, con qué poder real o apoyo contamos para eso? Al 27N lo respaldaban los más de 300 que estuvieron ese día frente al MINCULT, luego esa fuerza se diluyó por el miedo y la represión. ¿Dialogar para pedir reformas? Una dictadura no es reformable, se tumba del poder y se transita a una democracia.
Los cubanos hemos estado dialogando entre nosotros, gracias a las redes sociales. Pero creo que cada vez más se hace necesario, más que dialogar, debatir y lograr un espacio o punto de encuentro con ideas y proyectos afines, sobre todo la de luchar en contra de la dictadura y cómo lograr la ansiada democracia para Cuba. Porque con ese régimen que reprime, que tiene a más de mil presos políticos, que golpea, tortura, intimida incluso a madres por exigir la libertad de sus hijos… con ese régimen, el único diálogo posible es ese en el que se vaya a pactar su salida del poder.
Es probable que en el futuro se vuelva a abrir un canal de diálogo con la dictadura; para entonces, aprendamos de la historia y de nuestros errores. No les sirvamos a sus propósitos, no les dejemos ganar más tiempo.
************
Movimiento San Isidro
Marzo 4, 2022
Alberto Pujol presenta la convocatoria Diálogo Nacional
Cubanos por el Mundo - Live
Marzo 8, 2022
Mensaje de Otaola a Alberto Pujols tras video sobre el Diálogo Nacional promovido por el MSI
El mundo de Darwin
Mar 10, 2022
Debatiendo con Alberto Pujol (MSI - DEBATE - CUBA)
AmericaTeVeCanal41
Marzo 15, 2022
Así fue confrontado Albertico Pujol en un supermercado de Miami
Decreto 349, San Isidro, el 27N, Patria y Vida, las tiendas MLC y el CUC
******
Una de las protestas en contra del gobierno de Cuba el 11 de julio de 2021, en La Habana.
Por Manuel Rivero de León
Daytona Beach
10/08/2021
En el artículo “Comentarios breves sobre las posibles causas del 11J”, publicado en esta revista, argumenté que las causas de la sublevación social el pasado 11 de julio estaban relacionadas a cuatro sucesos ocurridos durante el periodo 2008-2016, comenzando con la enfermedad repentina de Fidel Castro en el año 2008 y culminando con su muerte en 2016. Pero también debemos considerar sucesos que no incluimos en ese artículo porque ocurrieron entre los años 2018 y 2021. Ellos son: 1) el Decreto 349; 2) el Movimiento San Isidro, la rebelión de jóvenes artistas el 27 de noviembre de 2020, y la canción Patria y Vida; 3) la creación de las tiendas en monedas libremente convertibles (MLC) y la eliminación del “peso convertible” (CUC). Analicémoslos brevemente.
El Decreto 349
Del Decreto 349 se ha dicho mucho, pero no todo. Aprobado en diciembre de 2018, ese decreto es tan significativo que de él se hablará por muchos años, no precisamente porque intenta prohibir la libertad artística y de expresión en general, sino por haber provocado el Movimiento San Isidro, la rebelión de jóvenes artistas el 27 de noviembre, y la canción Patria y Vida entre otros hechos relevantes.
Los promotores y defensores del Decreto 349 han argumentado que éste fue creado para prevenir lo que ellos consideran ultrajes y agravios para con símbolos y héroes patrios. A pesar de eso, creemos que el objetivo fundamental del Decreto, lo que realmente intentan quienes lo concibieron, es proteger a Fidel Castro como figura histórica, fundador de la revolución de enero de 1959, sin duda uno de los sucesos más significativos en la historia de Cuba. Entonces, el Decreto 349 es hijo de la muerte de Fidel Castro en tanto que fue concebido justo después de dicha muerte para proteger la posteridad de Fidel contra el ajuste de cuentas que inevitablemente se les hace a quienes protagonizan la historia. Y no hablamos de lo que generaciones futuras, digamos dentro de veinte o treinta años, dirán de Fidel Castro, sino del trato despectivo que la juventud de hoy ya le da. Una buena parte de esa juventud ve en Fidel Castro un gobernante demasiado conservador y rígido, culpable absoluto de todo lo malo en Cuba, representante de lo viejo y obsoleto, y excesivamente incendiario y pesimista para con el futuro de la humanidad.
Los promotores y defensores del Decreto 349 dirigieron sus cañones hacia jóvenes escritores y artistas principalmente. Es decir, no todos los jóvenes son escritores y artistas, y tampoco todos los escritores y artistas jóvenes contestatarios por utilizar el arte para la crítica social y el activismo político, para la transgresión. El Decreto 349 está dirigido a ese grupo de escritores y artistas jóvenes que el gobierno cubano considera contestatario y por tanto peligroso. Sabido es que los gobiernos autoritarios temen a los transgresores, y el gobierno cubano, autoritario por excelencia, no permite la transgresión de ningún tipo ni por ninguna vía.
La reacción primera contra el Decreto 349 fue inmediata y aglutinadora ya que una buena parte del gremio de las artes, desde poetas y dramaturgos hasta músicos, artistas plásticos, cineastas, y críticos de arte, se movilizó contra él. Como bien escribió Ernesto Hernández Busto en Letras Libres, “desde la llamada ‘guerrita de los emails’ (un debate ocurrido en 2007, a raíz de la presentación en la televisión de uno de los más afamados censores de los años 70), no se había producido en Cuba un consenso tan amplio entre intelectuales y creadores contra una acción gubernamental. El bautizo cultural del nuevo presidente, Miguel Díaz-Canel, y del nuevo ministro de Cultura, Alpidio Alonso, no se aleja demasiado del fiasco cuando artistas de muy variados credos, desde Silvio Rodríguez hasta Luis Manuel Otero, pasando por un Premio Nacional de Artes Plásticas como José Ángel Toirac, un actor popular como Luis Alberto García o una ‘activista’ de renombre internacional como Tania Bruguera han expresado, de diversas maneras, su oposición a la primera ley que firman ambos”.
A diferencia de la guerrita de los emails, las críticas al Decreto 349 no amainaron, sino que crecieron en ímpetu y temática. Y luego de la primera reacción, básicamente a través de declaraciones verbales y escritas, vino una segunda, ésta protagonizada en gran medida por jóvenes artistas armados de acceso a internet y redes sociales. Por un periodo de dos años aproximadamente fuimos testigos de un activismo sin precedente en forma de burlas y críticas perspicaces hacia el gobierno y sus líderes, en franco desacato al Decreto 349. Muestras de ello fueron las burlas a Díaz-Canel por sus limones como base de todo, a Guillermo García y sus avestruces, y al exespía Gerardo Hernández por querer sembrar piñas (imagino que para piña colada). Y podríamos citar muchísimos ejemplos porque si bien los dirigentes cubanos tienen un talento exquisito para el disparate político, los cubanos en general tienen un olfato especial para el choteo y la crítica áspera. No obstante, solo argumentamos que todo ese activismo en las redes sociales digitales eventualmente fue movido hacia espacios físicos tradicionales —entiéndase calle, parque o plaza— por las acciones del Movimiento San Isidro y la rebelión de un grupo numeroso de jóvenes artistas y escritores contra el Ministerio de Cultura el 27N.
Tanto el Movimiento San Isidro como el 27N fueron abiertamente políticos, aunque protagonizados por gente muy cercana a la creación artística en general. O sea, no sabemos hasta qué punto la huelga de hambre —tradicionalmente un acto de desobediencia civil y por tanto un acto político— puede ser considerada un performance, y no cuestionamos aquí la intención de artistas y huelguistas ni la validez de lo que hicieron. Todo lo contrario, nuestro respeto absoluto para ellos por su creatividad y valentía. Además, casi todo es válido en el activismo político y el arte de hoy, y artistas como Georgia O’Keeffe y Marina Abramovic, entre muchos otros, maltrataron y hasta hirieron sus cuerpos como parte de algunos de sus performances. Empero, sí creemos que, en un punto o momento dado, esos performances ejecutados por Luis Manuel Otero Alcántara y sus colegas en San Isidro se convirtieron en manifestación política de consecuencias históricas concretas, y es por eso que tratamos de determinar dicho punto o momento. Es que el Movimiento San Isidro trascendió, se expandió hacia un acto político cualitativa y cuantitativamente superior: el 27N.
La concentración ocurrida el 27N frente al Ministerio de Cultura, una institución que politiza la cultura porque la administra, fue un acto político. Acto político fue el enfrentamiento entre jóvenes artistas y comisarios de la cultura que se ven a sí mismos como intelectuales pero que en realidad son políticos de profesión. La reunión de esos jóvenes artistas con los comisarios de la cultura, dentro ya de esa institución política que es un ministerio, fue política dado los temas que trataron: el cese de la censura y el derecho a la libertad de expresión y creación. Y la reacción brutal de la policía y la seguridad del estado contra los jóvenes artistas fue política y criminal, un crimen político.
Quizás la gran diferencia entre el Movimiento San Isidro y el 27N fue que el primero sucedió, casi siempre, dentro de una casa —espacio privado—, o al menos esa casa era el centro del movimiento. Además, dicha casa estaba sitiada por la Seguridad del Estado. En cambio, los muchachos protagonistas del 27N tomaron pacíficamente un espacio público frente al Ministerio de Cultura para hacer política en su máxima expresión: rebeldía y sublevación venida de las masas. Y debido a ese acto político, esos muchachos se ganaron la “invitación” (el derecho lo tenían desde que nacieron) a conversar con las autoridades culturales. De todos modos, el Movimiento San Isidro y el 27N demostraron, cada cual a su manera, que la protesta pública ya era posible en Cuba, dejando también la impresión de que todo aquello era solo el comienzo de un movimiento político mucho más abarcador, quizás permanente y fundacional. De ahí, en nuestra opinión, el valor histórico del Movimiento San Isidro y el 27N.
Dentro del marco del Decreto 349, alusión especial merece la canción Patria y Vida de Yotuel Romero, Descemer Bueno, Maykel Osorbo, El Funky y el dúo Gente de Zona. En primer lugar, la canción constituye un reto directo a lo que el Decreto 349 prohíbe: uso de símbolos y héroes patrios como temática para la expresión artística contestataria. Patria y Vida se opone a Patria o Muerte, el símbolo más importante de Fidel y la revolución, y al hacerlo de carambola denuncia al mismísimo Fidel y su revolución. En segundo lugar, Patria y Vida es un acto de desobediencia civil porque plantea y exige una opción política y social radicalmente opuesta a lo propuesto por Patria o Muerte. Si el título de la canción anuncia deseo y aspiración, la canción en sí explica muy brevemente el por qué ese deseo y aspiración. La frase Patria y Vida es mucho más que ‘abajo el comunismo’ y ‘abajo la revolución’. La frase pone a la patria donde tiene que estar y a la vida por encima de la muerte. Es más, al cabo de 62 años de Patria o Muerte, Patria y Vida no es contrarrevolucionaria sino una apuesta por otra revolución. Y sabemos que la palabra revolución provoca nauseas entre muchos de nosotros, pero aquí la utilizamos en su significado natural verdadero, como sinónimo de cambio drástico, fundación de algo cualitativamente nuevo y superior. En tercer lugar, históricamente, la gran mayoría de los movimientos políticos y sociales han estado acompañados de un líder principal, un logo, lema o bandera que los identifique, y un himno que exprese deseo y aspiración y que invite a la unidad en pos de un objetivo común. A falta de líder, logo, lema y bandera, Patria y Vida se convirtió en todo eso y en el himno del 11J. Patria y Vida, como Patria o Muerte una vez, movilizó a miles de cubanos por un bien común y sin distinción de edad, género y raza. Todos la corearon, no como una canción en sí, ni siquiera como canción protesta, sino como himno motivador, identificador, definitorio, emancipador y unificador de todo un movimiento rebelde, sublevado. Por primera vez desde 1959, los opositores a la revolución cubana, a Fidel Castro en concreto, tuvieron un himno, y el Decreto 349 no pudo evitarlo. Patria y Vida es el choteo más serio, mordaz y sensato contra el Decreto 349.
La tormenta perfecta
Con el Movimiento San Isidro y el 27N aun frescos, la canción Patria y Vida calentó la sociedad cubana justo cuando ésta alcanzaba su punto de ebullición. El gobierno cubano se encargó de lo demás pues creó un ambiente de tormenta perfecta al implementar un paquete de reformas económicas que incluyó la eliminación de la moneda CUC y la creación de las tiendas MLC. Y lo hizo en medio de una pandemia global.
Los problemas con el CUC venían manifestándose desde hacía años, diríamos que por más de una década. El problema no estaba en el CUC en sí sino en la existencia de dos economías paralelas (la estatal y la bolsa negra) con cuatro monedas circulando: dos nacionales (el peso cubano y el CUC) y las libremente convertibles (el dólar y el euro principalmente). A ello habría que añadir un régimen de precios construido sobre ciclos de oferta-demanda sumamente inestables, impredecibles y totalmente divorciado de unos salarios arcaicos, ineficientes e injustos. Los salarios cubanos, en vez de fomentar productividad y laboriosidad, estimulaban la ineficiencia, el robo y el mercado negro. Y todo eso junto creó tres estratos sociales: quienes solo tenían pesos cubanos; quienes tenían CUC; y quienes tenían monedas libremente convertibles.
El mercado negro cubano llegó a tener su propio sistema cambiario y de financiamiento. Encontrabas especuladores y cambistas donde menos se esperaban. Cambiaban dólares y euros por CUC a precios según la oferta y demanda. Las mulas y mulos que viajaban a Panamá y México para hacer sus compras, por ejemplo, solo aceptaban billetes de cien dólares. También estaban quienes tenían dólares, pero no visa para viajar, por lo que se dedicaban a financiar los viajes de quienes tenían visa, pero no dólares. Todo era muy sofisticado para los estándares del mercado cubano.
Lógicamente, todo eso creó una inconformidad social tremenda en un país que pregonaba la economía planificada y la igualdad social. El desconcierto se notaba en el comportamiento y los comentarios políticos de la ciudadanía. En nuestro artículo “Comentarios breves sobre las posibles causas del 11J” decíamos que bastaba con pasar por el aeropuerto José Martí para ver la lujuria de aduaneros y funcionarios hacia mulas, mulos y viajeros en general. Añadimos aquí que el recelo era más notable en los paladares y hoteles, y hasta entre amigos y familiares. Porque además no lo ocultaban, sino que lo expresaban abiertamente. Hasta la prensa cubana se hizo eco de ello, aunque muy discreta y ocasionalmente. Pero también estaban quienes admiraban el trapicheo y aspiraban a un día ser parte de ello. El verbo resolver hacía rato que había tomado un significado completamente nuevo en el argot cubano. Robar ya no era un delito sino un modo de vida, y a mucha honra.
El gobierno cubano tuvo tiempo de sobra para eliminar el CUC. Hizo bien en eliminarlo, solo que decidió hacerlo en el momento menos apropiado, en medio de una pandemia que afectaba a todas las economías nacionales y al comercio internacional. Afectaba el turismo, principal rubro de la economía nacional cubana, y afectaba las remesas familiares y viajes de mulos y mulas, los cuales constituían los flujos de divisas más estables hacia el mercado negro cubano. Por tanto, vale preguntar: ¿por qué eliminar el CUC en medio de la crisis creada por el covid-19?
Lo mismo sucedió con la creación de las tiendas MLC, la cual tenían como objetivos centrales la recaudación de dólares, la eliminación del CUC y la neutralización de la actividad comercial de mulos y mulas. La economía estatal no podía competir con mulas y mulos en términos de eficiencia, precios, volumen y estabilidad en los abastecimientos y diversidad de los surtidos. Mulas y mulos conocían bien el mercado negro, y por tanto crearon una oferta-demanda basada casi exactamente en lo que los consumidores querían y necesitaban a precios bastante asequibles para quienes tenían CUC, dólares y euros. Así, y poco a poco, fueron ganando espacio o market shares hasta asegurar un nicho sólido dentro del mercado creado por el flujo de dólares y euros hacia y dentro de Cuba. Por todo ello nos atreveríamos a decir que, en términos de comercio minorista, mulas y mulos en buena medida llegaron a reemplazar al ministerio de comercio interior y la recaudación de divisas libremente convertible. Eso era lo que se veía en la calle, lo que los economistas llaman the marketplace.
El gobierno tenía el poder político y el legal pero no el económico, y por eso le hizo la guerra a mulas y mulos con tasas impositivas y trabas burocráticas arbitrarias de todo tipo. La estocada final fue la creación de las tiendas MLC. De todos modos, el gobierno fue incapaz de reabastecer las tiendas MLC, por lo que éstas quedaron vacías en un par de semanas más o menos. Así que, al final, ni mulos, ni mulas, ni tiendas MLC, y todo eso incomodó, aun más, a cientos de miles de cubanos, incluyendo a los autodenominados revolucionarios que contrarrevolucionariamente se beneficiaban de cuentapropistas, mulos, mulas, CUC y la bolsa negra en general. El gobierno subestimó el alcance económico de la bolsa negra, la popularidad que ésta tenía por haber logrado lo que ese gobierno marxista nunca logró: satisfacer lo que los mismos marxistas describen como las necesidades cada vez más crecientes de los consumidores.
En conclusión, fueron muchas las causas que conllevaron al 11J, pero algunas resultaron más evidentes y relevantes que otras. En mi artículo “Comentarios breves sobre las posibles causas del 11J”, publicado en esta revista, argumenté que algunas de esas causas podían ser encontradas en el periodo 2008-2016, comenzando con la súbita enfermedad de Fidel Castro en el año 2008 y culminando con su muerte en el 2016. Pero también debemos tener en cuenta los acontecimientos comentados aquí, ocurridos entre los años 2018 y el 2021. De forma general, vemos que hubo una sucesión de hechos aislados, ocurridos cronológicamente, que eventualmente crearon una especie de tormenta perfecta en Cuba. El resultado final fue un levantamiento social. El pueblo cubano salió y tomó las calles tan solo por uno o dos días, pero las tomó, poniendo al gobierno en jaque por primera vez desde el Maleconazo de 1994.
'No son Hamlet Lavastida, el Movimiento San Isidro ni la CIA los culpables de que en junio hayan ocurrido 249 manifestaciones públicas de protesta en Cuba.'
********
(Todas las imágenes fueron añadidas por el Bloguista de Baracutey Cubano)
Por Juan Antonio Blanco
Miami
06 Jul 2021
Cada verano tienen lugar en ciudades de EEUU y otros países de habla inglesa representaciones de obras de William Shakespeare en parques públicos y con entrada gratuita. Son las ya famosas "Shakespeare en el Parque". Pareciera que este verano la cúpula militar cubana decidió emularla de manera siniestra con Hamlet en Villa Marista.
Villa Marista, al que los cubanos apodan "Villa", fue una escuela católica transformada en centro principal de detención y torturas del comunismo cubano. Es la tenebrosa Lubianka del Departamento de Seguridad del Estado, a su vez conocido como G-2. Allí, sin poder respirar otro aire que el de su celda y el de los cuartos de interrogatorio, languidece ahora mismo el artista plástico cubano Hamlet Lavastida.
Hamlet apenas regresaba a su patria, después de disfrutar algunos días de felicidad que le otorgaron una exitosa beca y exposición de obras en Berlín, cuando fue apresado y lanzado a este infierno. Su presunto delito: "incitar a delinquir". ¿Cómo? En un chat virtual privado había comentado que los ciudadanos que lo desearan podrían escribir en los billetes cubanos las siglas del Movimiento San Isidro (MSI), en solidaridad con esos artistas.
Es pecado de lesa humanidad para la elite de poder que alguien tenga talento y lo ponga en función de apoyar a quienes no aceptan el Estado confesional de partido único. Ya está en marcha la maquinaria represiva de jueces dóciles y prensa genuflexa para hacer desaparecer de la vida pública a otro destacado talento de las artes plásticas cubanas. Talento y civismo son sinónimos de subversión en Cuba. Al lado del poder van quedando solamente los mediocres, cobardes y canallas.
Hamlet y EEUU no son el problema
Pero no son Hamlet, el MSI ni la CIA los culpables de que en junio hayan ocurrido 249 manifestaciones públicas de protesta en la Isla según reportó este mes el Observatorio Cubano de Conflictos (OCC). Los cacerolazos y cierres de avenidas no son importados desde Langley, cuartel general de la CIA. Es el sistema, el régimen de gobernanza, el que los provoca.
Para decirlo con terminología marxista: ese sistema determina el modo en que operan las relaciones sociales de producción a escala nacional, y es hoy la camisa de fuerza que traba las fuerzas productivas del país. Es el sistema —el régimen de gobernanza— el que crea una situación de explosividad social. Un sistema obsoleto, insostenible, excluyente y represivo. Un régimen de gobernanza que es controlado por una exigua minoría para beneficio propio y excluye a la ciudadanía de participar en el sistema y sus beneficios.
En ese contexto no son organizaciones estructuradas con liderazgos identificables los actores de esta ola de insumisión. A decir de Lope de Vega, es Fuenteovejuna. El pueblo. El gran excluido.
(Hamlet Lavastida ante una de sus obras)
La oposición a ese sistema o régimen de gobernanza es masiva porque la distribución de recursos se ha polarizado. De un lado crece con rapidez la miseria más abyecta, la hambruna, el desamparo farmacéutico, hospitales en ruinas, la ausencia de servicios de agua y electricidad. Del otro, el 0,01% de la población goza de todo lo necesario —incluyendo vacunas importadas contra el Covid-19— y de lujos extraordinarios amparados por cuentas bancarias en el exterior. Son la Cosa Nostra en la nueva economía política del poder cubano.
Controlan un oligopolio (GAESA) que absorbe más del 80% de los recursos en divisas al país, sin que ninguna institución del Estado los audite. Su lógica empresarial es maximizar ganancias, no atender las necesidades de la población ni del desarrollo nacional. ¿Para qué va GAESA a invertir en producir carne si le es más fácil importarla y venderla en divisas al 240% del costo de importarla? ¿Qué esa no es la moneda en que se pagan los salarios? Carece de importancia si los cubanos en el exterior envían remesas. Los militares las reciben, las envían a bancos en el extranjero y les entregan a los familiares unas monedas nacionales devaluadas que solo sirven para comprar mercancías en sus tiendas.
Ese es el despiadado régimen de explotación que se paralizó cuando EEUU —principal emisor de remesas a Cuba— exigió que los militares trasladaran a una institución civil el manejo de esos flujos y que en Cuba se entregaran los envíos en la misma moneda que fueron enviados. Si se aceptaran esas dos condiciones, mañana mismo podría reiniciar Western Union sus envíos porque esa empresa nunca fue sancionada.
Pero la estrategia egoísta de la elite militar de poder ha sido hasta ahora resistirse a ceder. Y ha lanzado con agentes de influencia y tontos útiles una campaña para persuadir a la Administración Biden de que les devuelva su negocio de remesas, en nombre de la crisis humanitaria que ellos mismos han creado desde que rechazaron colaborar con el "deshielo" de Obama.
El fantasma intelectual de la espía Ana Belén Montes
La propaganda asegura que las condiciones extremas de la población se deben exclusivamente a razones externas (el "bloqueo"), y en especial al descenso en las remesas por las sanciones contra los militares. Según esa falacia, poner de nuevo en manos de GAESA, los más de 3.000 millones de dólares anuales remesados desde EEUU "estabilizarán" la situación y evitarían un "probable" o "inevitable" éxodo masivo hacia EEUU.
No es novedoso vender la idea de que "estabilizar" al régimen cubano sirve a los intereses de EEUU. Su promotora, en la década de los 90, fue la espía Ana Belén Montes. Por su aparente simpleza fue una premisa muy popular en los medios de defensa, inteligencia y académicos de EEUU. Estuvo en la raíz de la concepción del "deshielo" sin reciprocidad.
Según esa tesis, Cuba ya no constituía un peligro a la seguridad nacional de EEUU salvo por el hecho de que su precariedad socioeconómica impulsara a los ciudadanos a lanzarse al mar. El corolario de esa falsa premisa (como se demostró luego con Venezuela) era que EEUU debería ayudar a la gobernabilidad del régimen cubano, pasando de las sanciones a la colaboración gradual.
Según la tesis manufacturada en los laboratorios de la inteligencia cubana, EEUU podría continuar apoyando la causa de los derechos humanos como cuestión de principio y estética, con discursos y muestras puntuales de solidaridad, pero no hacer nada que pudiera apoyar de forma eficiente a las fuerzas sociales que luchan en la Isla por alcanzar la libertad y prosperidad cambiando el régimen de gobernanza.
La realidad es exactamente lo inverso. Es del régimen de gobernanza del que nace la escasez crónica, la ingobernabilidad, las violaciones a los derechos humanos, las presiones migratorias. Su insostenibilidad económica endémica conduce a la búsqueda de recursos estableciendo alianzas con fuerzas que amenazan de forma directa la seguridad nacional de EEUU: Rusia, Venezuela, Irán, narcotráfico y crimen internacional organizado. La idea de que le resulta beneficioso a EEUU estabilizar el régimen de gobernanza cubano y la elite de poder que lo administra es un disparate.
Ana Belén Montes sigue en prisión, pero su tesis es reciclada e impulsada hoy por los dueños de GAESA pese al ensayo frustrado del "deshielo" incondicional. Ciertos lobistas de la elite de poder cubana apuestan a manipular otra vez —apoyados en la premisa de Ana Belén— los sentimientos humanitarios de algún que otro funcionario en Washington. Apuestan a su corta memoria. No tiene por qué ser ese el caso. La soberbia con que la elite cubana se burló de Obama, apropiaron los beneficios, reprimieron a los opositores y asfixiaron aún más a la población no son fáciles de olvidar.
No hubo olvido de lo sucedido en noviembre pasado entre los electores cubanoamericanos. Tampoco hasta ahora parece haberlo por parte del presidente Biden y su Departamento de Estado quienes, después del fallido "deshielo" unilateral, se muestran esta vez decididos a marchar en estos temas "sin pausa pero sin prisa".
Mucha agua ha pasado bajo el puente desde 2015
Hoy es muy difícil para un liberal honesto caer por segunda vez en manos de la desinformación y propaganda de La Habana.
La supuesta promesa del cambio que representaba el retiro de Raúl Castro ha quedado como simple maniobra continuista. El rostro de la nueva generación reformista, Miguel Díaz-Canel, se ha desfigurado como un pelele de la nueva elite militar de poder.
Los cuentapropistas que iban a ser agentes de prosperidad fueron asfixiados antes de llegar Donald Trump a la Casa Blanca. La represión se ha tornado aún más totalitaria contra el sector cultural y el periodismo independiente. Hoy se rebelan los barrios humildes de las zonas urbanas y los productores independientes de los campos cubanos. Las nuevas generaciones de mujeres y hombres, negros y blancos, se muestran contestatarias, no sumisas.
Las evidencias de la participación injerencista de Cuba en Venezuela y su complicidad con fuerzas narcoterroristas en la desestabilización del hemisferio han pasado a primer plano. La Habana sigue albergando terroristas y criminales. El Parlamento Europeo se ha hartado de un acuerdo que no ha movido un ápice la naturaleza represiva del Gobierno cubano. Los lituanos rechazan sumarse a un tratado que fortalece a un importante socio de su mortal enemigo ruso. Las brigadas médicas cubanas ya son vistas como lo que siempre fueron: un esquema de negocios basado en el tráfico humano y el trabajo forzado de esos profesionales. ¿Y las alternativas que se ponderaban en 2015? China demostró que el mercado no trae democracia ni seguridad regional. Myanmar probó que las transiciones que apuestan a acomodar la prevalencia del poder dictatorial no llegan lejos.
La estabilidad en Cuba se logra, aquí y ahora, apoyando a los que como Hamlet Lavastida exigen cambios reales al régimen de gobernanza, no fraguando acuerdos en las sombras con opresores que son tan anticubanos como antiestadounidenses.
Sobre Cuba: 'Desde América Latina viene creciendo el apoyo de referentes progresistas de la cultura y la academia en Cuba, en especial hacia el Movimiento San Isidro y el 27N.'
Las democracias latinoamericanas deben unirse en el respaldo a los activistas cubanos
******
'Desde América Latina viene creciendo el apoyo de referentes progresistas de la cultura y la academia en Cuba, en especial hacia el Movimiento San Isidro y el 27N.'
******
DDC
Madrid
30 abril 2021
Si bien geográficamente es parte de América Latina y el Caribe, Cuba en materia política no figura como prioridad para los países de la región. Analistas consultados por DIARIO DE CUBA consideran que el actual contexto de movilizaciones por la democracia dentro de la Isla debería tener por respuesta un respaldo de los países democráticos latinoamericanos.
Al contrario de lo que ocurre con las derivas autoritarias de Venezuela o Nicaragua, ante las cuales se evidencia interés de la diplomacia de algunos países de la región, el devenir de Cuba no parece despertar interés, al menos públicamente, entre los gobiernos democráticos de América Latina.
Cuba atraviesa, según diversos observadores, una situación propicia para la actuación mancomunada de las democracias vecinas. Por un lado, ha surgido un nuevo movimiento pro-democracia dentro de la Isla, con bastante impacto y especialmente entre los jóvenes. Y junto a eso, estiman que el relevo en la dirección del Partido Comunista de Cuba (PCC), tras el retiro de Raúl Castro, podría dar paso a un castrismo sin los Castro.
Con pesadumbre, Gabriel Salvia dice a DIARIO DE CUBA que "del lado de los gobiernos latinoamericanos no se puede esperar nada, pues no tienen el tema de Cuba en su agenda y ni siquiera establecen relación entre el rol del régimen cubano y la crisis venezolana".
Ven el árbol pero no el bosque, remata Salvia, director general de CADAL, una fundación apartidaria, basada en Buenos Aires, que promueve los derechos humanos y la solidaridad democrática internacional.
Por su parte, la académica venezolana Elsa Cardozo traza una eventual agenda para los gobiernos democráticos de América Latina para que rompan con la inmovilidad que les rodea en relación al momento crucial que vive Cuba, en la actual coyuntura.
En respuesta a DIARIO DE CUBA, Cardozo sostiene que los gobiernos deberían "asumir conjuntamente declaraciones de condena a la represión y a procedimientos arbitrarios de detención" que están teniendo lugar en este momento en Cuba.
Esto en consonancia con la defensa de la "universalidad e indivisibilidad de los derechos humanos", asegura Cardozo, quien fue directora tanto de la carrera como de la maestría en Estudios Internacionales de la Universidad Central de Venezuela (UCV).
A su juicio, tal como se ha hecho ante otras situaciones que demandan respuesta regional en bloque, los gobiernos democráticos deberían "mantener el caso cubano en agenda en organismos y foros internacionales".
Y complementa: "Organizar (como para el caso de Venezuela conviene fortalecer) un grupo de democracias con actitud proactiva, atenta y proactiva ante la situación cubana".
Para Salvia, es importante ver la crisis de derechos humanos y la respuesta de activistas sociales y culturales ante la dictadura cubana, como algo que no es ajeno a América Latina. En esa dirección asegura que los gobiernos latinoamericanos deben "ver que el Gobierno de partido único de Cuba es un límite para el fortalecimiento de la democracia en América Latina".
El sentido de oportunidad de una respuesta regional tendría doble propósito. Delimitar la cancha para que el nuevo presidente y primer secretario del PCC, Miguel Díaz-Canel, entienda que la región no ha dejado a Cuba a su suerte, y dar un mensaje de esperanza y solidaridad al movimiento pro-democracia de la Isla.
Más allá del papel de los gobiernos, Salvia apunta otra arista que a fin de cuentas resulta positiva y que habla del rol de otros actores, sociales o culturales en la promoción de la democracia y la defensa de los derechos humanos.
"Desde América Latina viene creciendo la sensibilidad y el apoyo de referentes progresistas de la cultura y la academia, en especial hacia el Movimiento San Isidro y el 27N. Muchos artistas independientes de Cuba son reconocidos en América Latina por su trabajo y además representan un aire renovado en la lucha pacífica por la libertad de expresión en Cuba", recuerda el director general de CADAL.
Entretanto, Andrés Serbin recuerda que la política hacia Cuba por parte de América Latina tiene hilos de conexión con lo que a su vez decida EEUU.
En opinión del presidente de la Coordinadora Regional de Investigaciones Económicas y Sociales (CRIES), el giro que han dado algunos países en la región, alejándose de lo que fue "la marea rosa", es un aspecto a tomar en consideración, dada la ausencia de puentes para la incidencia de muchos gobiernos de la región hoy en la agenda cubana.
Sin que Cuba sea una prioridad para la Administración Biden, se está generando un escenario diferente a lo que fue la exacerbación de la sanciones por parte del Gobierno de Donald Trump, pero sin llegar a lo que fue el foco de atención que le dio Barack Obama al tema cubano.
Para Cardozo es indispensable que América Latina asuma un rol proactivo respecto a Cuba. A su juicio, no debe dejar la política hemisférica hacia Cuba en manos de EEUU (aun reconociendo su peso) ni esperar por las reacciones de la Unión Europea (UE).
Venezuela. Video: El general chavista Ramón Rangel , General de División de la Aviación de Venezuela, insinúa que la tiranía cubana habría querido 'quitar a Chávez del medio'
Un general chavista insinúa que el régimen cubano habría querido 'quitar a Chávez del medio'
Hugo Chávez, Fidel Castro y Nicolás Maduro
DDC
Caracas
13 de Mayo de 2019
Ramón Rangel, general de división de la Aviación de Venezuela, llamó a sus compañeros de armas a rebelarse contra Nicolás Maduro en un vídeo publicado en las redes sociales en el que acusó al régimen cubano de trasladar el "psicoterror" a su país e incluso insinuó que La Habana habría provocado la enfermedad y muerte de Hugo Chávez en 2012 para imponer al actual gobernante.
"Han llevado esa condición política del Estado cubano al Estado venezolano. Nos han sembrado 'psicoterror' que ha dado miedo a la participación del pueblo y a la parte militar para buscar los cambios necesarios", dijo Rangel.
Este militar fue uno de los golpistas de la segunda intentona chavista del 27 de noviembre de 1992 para derrocar al expresidente Carlos Andrés Pérez y liberar a Chávez de la prisión. El general fue un hombre de confianza del líder al punto de que lo puso al frente de un proyecto para crear una empresa mixta en Cuba, donde pasó los últimos seis años.
"Tenemos que buscar la manera de quitarnos el miedo y buscar la unión militar para cambiar el sistema y quitarnos el yugo del castrocomunismo. ¿Quién dice que no fueron ellos los que mataron al comandante Chávez para quitarlo del medio?", añadió Rangel, pero no abundó en más detalles sobre esta insinuación.
"No sigamos diciendo 'leales siempre, traidores nunca', porque estamos siendo traidores a la Constitución, que en su artículo 328 dice que no debemos ser serviles a una persona o parcialidad política", continuó.
En el tiempo que vivió en la Isla, el general de división dijo que pudo "palpar la realidad del pueblo cubano que ha sido sometido por el yugo por una dictadura castro comunista por más de 60 años. Vive en unas condiciones de pobreza que se las atribuyen a un bloqueo, y es falso, ellos han formado un cogollo que impide que los recursos les lleguen al Estado cubano".
Ramón Rangel se suma a la lista de oficiales institucionalistas que se han pronunciado a favor de la constitución y del llamado de Juan Guaidó y contra Maduro.
Para la presidenta de la organización no gubernamental Control Ciudadano, Rocío San Miguel, este pronunciamiento debe ser un duro golpe para la esfera militar cubana.
"El sistema de Inteligencia de Cuba debe estar en shock con el pronunciamiento del G/D Ramón Rangel", escribió a través de su cuenta en Twitter. Además reveló que Rangel fue compañero de la promoción del actual comandante general de la Aviación, mayor general Pedro Alberto Juliac Lartíguez.
*****************
Nicolás Maduro en los años de la década de los 80 cuando era adoctrinado en Cuba en la ¨Ñico López¨, nombre de la Escuela Nacional del Partido Comunista de Cuba
Hacer CLICK encima de la imagen para ir al sitio donde puede leer sin censura TODOS los numeros de la revista Bohemia desde 1910 hasta 2013
Libro de Pedro Pablo Arencibia: Paradigmas Psicopedagogicos y caminos de la Investigacion Matematica en la Ensenanza de la Matematica Universitaria y Media
OPINIÓN SOBRE EL LIBRO:
Lo he ojeado, aqui y alla; es conmovedor. humano. Tardare en leerlo de tapa a tapa. Comprendo que es holistico, lo que me parece admirable, meritorio, politica, experiencia humana, Matematicas, Ciencias, y tambien ¨very scholar. Una combinacion unica. Gracias. B.M.
“Marco Rubio a Donald Trump: Te diré lo que es un buen acuerdo: que Cuba sea libre
Estimado lector: Baracutey Cubano ofrece una selección diaria de noticias, entrevistas, imágenes y opiniones acerca de Cuba. Si desea apoyarnos económicamente con una DONACIÓN puede hacerlo aquí. La SEGURIDAD DE LA TRANSACCIÓN Y LA CONFIDENCIALIDAD DE SUS DATOS BANCARIOS ES MUY SEGURA, PUES ES A TRAVÉS DE PayPal, la vía más segura y más usada en Internet. Muchas gracias. PARA HACER UNA DONACIÓN ya sea vía PayPal o con Tarjeta de Crédito o con Cheque Electrónico, PUEDE HACER click EN EL botón:
Licenciado en Matemática Pura en la Universidad de La Habana (UH) y Catedrático universitario con 24 años de experiencia en la docencia universitaria cubana; posee la Categoría Docente Principal de Profesor Titular universitario. Fue expulsado el 29 de enero de 1997 del Instituto Superior Pedagógico de Pinar del Río ( universidad de perfil formativo o pedagógico) por motivos políticos. Activo colaborador desde su fundación de la revista VITRAL y del Centro Católico de Formación Cívica y Religiosa (CFCR) de la Diócesis de Pinar del Río. Colaboró en Cuba con las organizaciones opositoras: Todos Unidos, Asamblea para Promover la Sociedad Civil en Cuba y con el Consejo Unitario de Trabajadores Cubanos (CUTC).
**********
**********
COLABORADORES:
Paul Echániz