sábado, abril 05, 2025

Artículo y video íntegro del conversatorio de Mauricio Claver-Carone, enviado especial de Trump para América Latina, donde dio detalles de la estrategia para las dictaduras de Cuba y Venezuela

 

Mauricio Claver-Carone

AmericaTeVe Miami

Abril 3, 2025

Mauricio Claver-Carone habla en Miami sobre la estrategia de TRUMP con la dictadura cubana

World Affairs Council of Miami

April 3, 2025

A Talk with Special Envoy Mauricio Claver-Carone on U.S. Strategy toward Latin America

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Tomado de https://www.infobae.com/

El enviado especial de Trump para América Latina dio detalles de la estrategia para las dictaduras de Cuba y Venezuela

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Mauricio Claver-Carone participó en un foro en el Miami Dade College, donde discutió las políticas del gobierno de EEUU hacia los regímenes de Díaz-Canel y Maduro

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03 Abril, 2025

El enviado especial del presidente Donald Trump para América Latina, Mauricio Claver-Carone, participó este jueves en un conversatorio en el Miami Dade College, donde compartió detalles sobre las políticas que la administración de Donald Trump está implementando en relación con los regímenes de Cuba y Venezuela.

En el evento, organizado por el World Affairs Council, Claver-Carone abordó las medidas que están evaluando para presionar a los regímenes de ambos países.

Durante su intervención, Claver-Carone fue consultado sobre la posibilidad de que el gobierno de Trump emita una lista de prohibición de viajes para ciudadanos de más de 40 países, incluidos Cuba y Venezuela, como adelantó el diario The New York Times semanas atrás. Al respecto, el enviado especial explicó que, aunque el tema está siendo evaluado, no se ha tomado ninguna decisión definitiva. “Eso todavía está. Se está hablando. Todavía no ha salido nada, así que no tengo nada que agregarle en ese sentido”, comentó Claver-Carone en un informe producido por AmericaTeVe Miami.

A lo largo del evento, Claver-Carone destacó que uno de los principales objetivos de la administración Trump es mantener una política de presión sobre los regímenes de Cuba y Venezuela, utilizando herramientas más modernas y efectivas. “Lo que hemos tenido que empezar a hacer es recomponer el daño que dejó la administración Biden en ese sentido. Ya en estos dos meses creo que lo hemos hecho y hemos podido hasta crear nuevos mecanismos más eficientes para ser más quirúrgicos“, explicó

El enviado especial detalló que las políticas implementadas en Cuba se enfocan en sectores económicos clave del régimen, con el objetivo de debilitar su control. Sin embargo, aclaró que el enfoque de la administración es diferente en el caso de Venezuela, debido a las distintas herramientas y tácticas disponibles. “Las herramientas que han habido hacia Cuba son muy anticuadas. Hasta las propias acciones están basadas en leyes antiguas que a veces no tienen efectos secundarios. Con Venezuela las herramientas son mucho más puntuales, efectivas, tienen efectos secundarios y son más potentes”, subrayó.

Además, Claver-Carone reafirmó el compromiso de la administración Trump de reducir la dependencia del petróleo venezolano, una de las políticas clave que el presidente Donald Trump ha mantenido desde su mandato. En este sentido, recordó que, a pesar de las tensiones geopolíticas derivadas de la crisis en Ucrania y Rusia, la administración Trump sigue enfocada en lograr que Venezuela se convierta en un país democrático. “El presidente ha demostrado personalmente que, a pesar de las crisis en otras regiones, sigue muy enfocado en Venezuela“, indicó.

En cuanto a la situación política en Venezuela, Claver-Carone informó que la administración Trump está trabajando en estrecha colaboración con Argentina y otros países de la región para asegurar que los miembros del equipo de la opositora María Corina Machado, que se encuentran en la residencia de la Embajada Argentina en Caracas, puedan obtener un salvoconducto para salir del país. “Estamos trabajando con Argentina y otros aliados para asegurar que los miembros del equipo de María Corina Machado puedan salir de Venezuela de manera segura", dijo Claver-Carone.

Aranceles y relaciones económicas con Latinoamérica

En el mismo conversatorio, el enviado especial también se refirió a la reciente decisión del presidente Trump de imponer aranceles a ciertos productos en el marco del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (TMEC). Claver-Carone afirmó que la medida es beneficiosa para los inversionistas tanto de Estados Unidos como de Latinoamérica. Según el funcionario, a diferencia de los aranceles impuestos a China y otros países asiáticos, los impuestos aplicados a los países latinoamericanos son significativamente más bajos, lo que se traduce en una “buena noticia” para la región.

“Si comparamos lo que estamos haciendo con los aranceles a China y los países asiáticos, Latinoamérica tiene una buena noticia. Los países asiáticos tienen un triple, cuádruple o quíntuple de lo que tiene la región de las Américas. Así que, al final, el primer beneficiario de estas políticas es Estados Unidos y, junto con él, Latinoamérica“, aseguró Claver-Carone.

A pesar de las tensiones en la política exterior de Estados Unidos, Claver-Carone enfatizó que la administración de Trump mantiene su compromiso con América Latina, tanto en términos de seguridad como de desarrollo económico. Subrayó que las acciones tomadas buscan asegurar que la región se mantenga alineada con los intereses estratégicos de Estados Unidos, promoviendo la democracia y contrarrestando las amenazas que representan los regímenes autoritarios.

En este sentido, Claver-Carone reafirmó que el gobierno de Trump continuará trabajando de forma decidida para garantizar que los países de la región sean democráticos y se mantengan libres de las influencias de gobiernos que no respetan los principios democráticos.

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miércoles, julio 25, 2018

The Wall Street Journal: Cuba ha sido instrumental en la represión en Venezuela y Nicaragua. Mary Anastasia O’Grady: The Other Russian Meddling. Democrats howl about Putin’s offenses, but not in Latin America. .


Tomado de https://www.martinoticias.com

The Wall Street Journal: Cuba ha sido instrumental en la represión en Venezuela y Nicaragua 


 El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega (i), escucha al canciller cubano, Bruno Rodríguez (d), durante la celebración del 39 aniversario de la revolución popular sandinista el 19 de julio de 2018.

julio 24, 2018

Los estadounidenses están justamente molestos por la obsequiosidad del presidente Donald Trump hacia Vladimir Putin pero la "histeria moralizante de los demócratas es falsa" ya que aplaudieron entusiasmados las relaciones de Barack Obama con el dictador cubano Raúl Castro, apunta en su columna dominical en  The Wall Street Journal , Mary Anastasia O’Grady.

"Están molestos con la intromisión de Putin en las elecciones presidenciales de 2016 porque Hillary Clinton perdió. Cuando se trata del expansionismo ruso en el Hemisferio Occidental y del abismal récord de derechos humanos del Kremlin, la izquierda estadounidense generalmente mira hacia otro lado", apunta la columnista.

"La fanfarronada demócrata sobre el hábito de Putin de encarcelar y en ocasiones asesinar a sus oponentes políticos y mediáticos es especialmente rica en incoherencia porque el antiguo aliado de Rusia, Cuba, tiene un récord aún peor de libertades civiles. Sin embargo, cuando el presidente Obama reformó incondicionalmente la política de EEUU para complacer al dictador comunista cubano, su partido aplaudió", recuerda en su columna titulada La otra intromisión rusa.

Cuando Obama acudió al partido de béisbol en La Habana con el jefe de la mafia cubana, los demócratas aplaudieron un poco más, dice Mary Anastasia.

(Barack y Michelle Obama conversan con el presidente cubano, Raúl Castro, durante el partido de béisbol en el Latino.)

A los defensores de la política de Obama con Cuba que argumentaron que La Habana no representaba una amenaza para los intereses de EEUU la periodista les recuerda que: "Sesenta años después de que Castro llegara al poder, Cuba, con un fuerte respaldo del Kremlin, aún se mantiene firme subvirtiendo en Centroamérica y Sudamérica".

"Venezuela es el primer ejemplo y ahora Nicaragua, sumergida en un baño de sangre, a donde el canciller cubano Bruno Rodríguez llegó el jueves para celebrar el 39 aniversario de la victoria de los rebeldes sandinistas sobre Anastasio Somoza".

"Ambos regímenes autoritarios nacen de la misma ideología y tienen los mismos progenitores: La Habana y Moscú. Cuba ha sido instrumental para sofocar la disidencia en Venezuela al infiltrarse en el ejército, las instituciones académicas y los medios. Ahora el régimen de Castro, junto con Caracas, está ayudando al señor Ortega. Los estudiantes arrestados y torturados en Nicaragua han informado haber escuchado acentos venezolanos y cubanos en cárceles clandestinas", escribe O’Grady en The Wall Street Journal.

Y agrega que la ayuda externa para la recolección de inteligencia, el entrenamiento de paramilitares y el armamento también proviene de más allá de América Latina. Claramente, proviene directa o indirectamente de Moscú, apunta la columnista.

Putin, quien en 2005 comenzó a reavivar las cálidas relaciones económicas y militares con Cuba, ha vuelto a comprometerse con Nicaragua.

Trump debería llamar a contar a Putin sobre todo esto. Mientras tanto, si los demócratas quieren que su indignación por la intromisión rusa sea creíble, una pequeña preocupación sobre el creciente número de cadáveres en Nicaragua y la represión en Cuba es un buen punto para comenzar, concluye

[A partir de un artículo de opinión publicado en The Wall Street Journal]
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Tomado de https://www.wsj.com

The Other Russian Meddling

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Democrats howl about Putin’s offenses, but not in Latin America.
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 Russian Interior Ministry police training center, Managua, Nicaragua, July 3. Photo: Jader Flores/La Prensa/Managua

By Mary Anastasia O’Grady
The Wall Street Journal.
July 22, 2018

Americans are rightly upset over President Trump’s obsequiousness toward Vladimir Putin in Helsinki. The former KGB agent heads a gangster government, and Mr. Trump should have stood up to him.

On the other hand, Democrats’ moralizing Helsinki hysteria is phony. They’re upset with Mr. Putin’s meddling in the 2016 presidential election because Hillary Clinton lost. When it comes to Russian expansionism in the Western Hemisphere and the Kremlin’s abysmal human-rights record, the American left mostly looks the other way.

Democratic ballyhooing over Mr. Putin’s habit of jailing and sometimes killing his political and media opponents is especially rich. Russia’s longstanding ally Cuba has an even worse civil-liberties record. Yet when President Obama unconditionally reshaped U.S. policy to please Cuban dictator Raúl Castro, his party cheered. Mr. Obama even trotted off to a baseball game in Havana with the Cuban mob boss. Democrats cheered some more.

Advocates of the Obama Cuba policy argue that Havana poses no threat to U.S. interests. But if regional security, stability and economic growth matter, that is demonstrably false. Sixty years after Castro came to power, Cuba, with strong backing from the Kremlin, still underwrites tyranny in Central and South America.

Venezuela is Exhibit A. And now there is blood-soaked Nicaragua, where Cuban Foreign Minister Bruno Rodríguez arrived on Thursday to celebrate the 39th anniversary of the Sandinista rebel victory over dictator Anastasio Somoza.

Daniel Ortega, legendary leader of the Marxist Sandinistas—longtime heroes of Democratic politicians such as former Secretary of State John Kerry, Vermont Sen. Bernie Sanders and New York Mayor Bill de Blasio, to name a few—is at war with his own people. Since April, when university students began peacefully protesting Mr. Ortega’s decade-plus consolidation of power, national police and pro-government militias have cut down some 350 Nicaraguans. Many have been murdered by sniper fire. Others have been shot at close range.

This state terrorism is copied from Venezuela’s military dictatorship, which has flattened its student-led opposition. In both cases a youth movement believed that its commitment to truth and freedom gave it the undisputed moral high ground. In both cases the dictatorship unleashed paramilitary forces to crush them. In both cases students met with jackboots, nighttime raids on their homes, torture and prison.

Both authoritarian regimes are born of the same ideology, and have the same progenitors: Havana and Moscow. Cuba has been instrumental in suffocating dissent in Venezuela by infiltrating the military, academic institutions and media. Now Castro’s regime, together with Caracas, is aiding Mr. Ortega. Students arrested and tortured in Nicaragua have reported hearing Venezuelan and Cuban accents in clandestine jails.

Outside help for intelligence-gathering, paramilitary training and weaponry also comes from beyond Latin America. Clearly, some of it comes directly or indirectly from Moscow. Around 2005, Mr. Putin began rekindling Russia’s warm economic and military relations with Cuba. He also has re-engaged with Nicaragua.

As I noted in a July 8 column, the Interior Ministry of Russia recently completed a multistory “Police Training” center in Managua. Mr. Ortega says it is for counternarcotics work. That’s laughable given Russia’s closeness with narco-states such as Venezuela. A more likely purpose is repressing dissidents so Mr. Ortega can retain power.

In a June 2016 essay https://www.cia.gov/library/center-for-the-study-of-intelligence/csi-publications/csi-studies/studies/vol-60-no-2/pdfs/Vickers-Punta-Huete-Airfield.pdf?mod=article_inline for a Central Intelligence Agency peer-reviewed quarterly, Robert Vickers examined Nicaragua’s Cold War history and its current relationship with Russia. Mr. Vickers reminded readers of an airfield 60 kilometers north of Managua called Punta Huete. “It was constructed in the early 1980s—soon after the leftist Sandinista regime took power—with Soviet funds and Cuban technical assistance,” Mr. Vickers wrote. Its exceedingly long runway was designed to accommodate heavy bombers.

The airfield wasn’t finished during the Cold War, and the project sat idle after the Soviet collapse and during the eclipse of Mr. Ortega in the 1990s. But when he returned to power in 2007, the Moscow-Managua axis was restored. Punta Huete was completed in 2010 with, according to Mr. Vickers, “Russian financial assistance.” Russia recently donated two Antonov military transport planes to Nicaragua. It sold Mr. Ortega 50 T-72 tanks in 2016. To what end? One wonders.

Geopolitical and defense analyst W. Alejandro Sánchez discussed the Nicaragua-Russia relationship in the Sept. 25, 2017, issue of National Interest, observing https://nationalinterest.org/feature/forget-venezuela-russia-looking-nicaragua-22464?mod=article_inline that today “Russia’s most stable and closest friend in the region is arguably Nicaragua.”

Mr. Trump should call Mr. Putin on all this. Meanwhile, if Democrats want their outrage over Russian meddling to be credible, a little concern about the mounting body count in Nicaragua is a good place to start.

Write to O’Grady@wsj.com.

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