miércoles, enero 18, 2023

Dimas Castellanos desde Cuba: La crisis migratoria: nuevo escenario en ausencia del ciudadano. la caldera que explotó parcialmente el 11J comienza a tomar presión nuevamente dentro de Cuba.

 Tomado de https://diariodecuba.com/

La crisis migratoria: nuevo escenario en ausencia del ciudadano

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En este nuevo escenario, la caldera que explotó parcialmente el 11J comienza a tomar presión nuevamente dentro de Cuba.

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Por Dimas Castellanos

La Habana

16 Ene 2023

El número de cubanos que están emigrando —causado por la mayor crisis de nuestra historia y estimulado por la autorización del Gobierno de Nicaragua de permitir la  entrada a los que desearan viajar a su país sin visa— generó el crecimiento exponencial del éxodo que condujo a los acuerdos migratorios de fines del pasado año entre Cuba y EEUU.

En el año fiscal de octubre de 2021 a septiembre de 2022, un promedio de 600 cubanos ingresaron diariamente a EEUU. Al mes siguiente, octubre de 2003, el número sobrepasó los 900 diarios y en noviembre ya fueron casi 1.200 al día. Suponiendo que esta última cifra se mantuviera constante, aproximadamente en un año otro medio millón de cubanos abandonaría la Isla, con las múltiples consecuencias negativas que ese éxodo generaría para Cuba.

La crisis migratoria

La migración es un reacomodo geográfico que ocurre cuando y donde las condiciones naturales o sociales de un lugar impiden a sus habitantes satisfacer sus necesidades y/o la de garantizar la conservación de sus vidas. En el caso de Cuba, la prolongada duración de esas condiciones, constituye la causa principal de la estampida prolongada y sostenida durante 64 años.

Durante la etapa colonial y durante la República, Cuba se caracterizó por ser un país de inmigrantes. La prueba está en que en 1959, a pesar de las buenas relaciones, de la cercanía geográfica y de las oportunidades, los cubanos en EEUU no llegaban a 125.000. Fue a partir de 1959 que la dirección de la corriente migratoria se invirtió.

Los intentos del Gobierno cubano por detener el éxodo mediante la Ley 989 de 1959, que dispuso la expropiación de los muebles, inmuebles y cualquier otra clase de valor a quienes abandonaban el territorio nacional; y mediante la implantación del permiso de salida en 1961, fracasaron, por lo cual, el 28 de septiembre de 1965, en el discurso por el quinto aniversario de los Comités de Defensa de la Revolución, Fidel Castro tomó la iniciativa para "demostrar" que la causa era exógena: "Y puesto que esto es así, nosotros incluso estamos dispuestos a habilitar un puertecito en algún lugar (…) Podríamos habilitar, digamos —por ejemplo—, el puerto de Camarioca, en Matanzas, que es uno de los puntos más próximos, para que todo el que tenga algún pariente le damos permiso para venir en el barco, sea quien sea. (…) quiénes son los que tienen la culpa, repito, de que alguien se ahogue tratando de llegar al "paraíso" yanki. (…) Ahora los imperialistas tienen la palabra; vamos a ver qué hacen o qué dicen".

Ese discurso acusatorio, con otras palabras, se repitió en 1980 y 1994: o se toman medidas o no obstaculizaremos a aquellos que vienen a buscar a sus familiares.

Por Camarioca y por los vuelos fletados por EEUU entre 1965 y 1973 se fueron 260.000 cubanos. Por el puerto de Mariel en 1980 salieron otros 125.000. En 1994 se sumaron otros 33.000. Y por la última estampida que comenzó por Nicaragua, ya pasan de los 300.000.

Es decir, el éxodo comenzó antes de las administraciones de Donald Trump y de Joe Biden; antes del restablecimiento de las relaciones durante la Administración Obama; antes de las medidas "reformistas" implementadas por Raúl Castro en 2008; antes de la Ley de Ajuste de 1966; e incluso antes de la ruptura de las relaciones diplomáticas en 1961. La suposición no ofrece dudas: las medidas estadounidenses pueden haber sido un incentivo, pero la causa es interna.

El nuevo escenario

Con los recientes acuerdos migratorios, basados en el Título 42 —implementado por la Administración Trump en marzo de 2020 para limitar la llegada de venezolanos—, EEUU aceptará hasta 30.000 migrantes mensuales de Cuba, Nicaragua y Haití. Los que intenten llegar de manera irregular serán expulsados o devueltos a México, país que ha aceptado la devolución de hasta 30.000 personas al mes.

De tal forma, de ahora en adelante, los cubanos están obligados a contar con un patrocinador que demuestre poseer capacidad económica y no tener antecedentes penales, para recibir un permiso de permanencia en EEUU por dos años y recibir un permiso para trabajar durante ese periodo. Queda por ver si después de ese tiempo los cubanos podrán acogerse a la Ley de Ajuste Cubano, vigente desde 1966, para permanecer en EEUU.

El sábado 7 de enero de 2023 fueron devueltos los primeros migrantes a Piedras Negras (México) y el 9 de enero se repatriaron por el puerto de Cabañas, municipio Mariel, 187 balseros cubanos que fueron interceptados entre el 1 y el 4 de enero de 2023. Lo que anuncia la suerte de los que intentan huir de de Cuba.

Entre las disímiles consecuencias, destaca la inauguración de un nuevo escenario: la caldera que explotó parcialmente el 11 de julio comienza a tomar presión nuevamente.

El cumplimiento por la parte norteamericana de las 20.000 visas anuales, sumados aproximadamente a otros 100.000 que pudieran salir por la vía de los patrocinadores,  no cubre, ni aproximadamente, la cifra de los que están dispuestos a marcharse. Como todo indica que no será posible promover una quinta oleada masiva, la situación se tornará explosiva en un futuro próximo, a menos que se implementen, con urgencia, los cambios internos que la realidad cubana viene demandando hace mucho tiempo.

El ciudadano

El término política, derivado de polis, con el que los antiguos griegos designaban a la ciudad, es un ámbito de toma de decisiones, relacionado con las actividades públicas, para la solución de problemas; mientras con el concepto de ciudadano se designa al sujeto de derechos y deberes refrendados en las leyes para participar en los destinos de su nación.

En Cuba una parte considerable de sus habitantes, agobiados por la sobrevivencia y por el desconocimiento del papel de la política en los fenómenos sociales y en sus vidas, se desentendieron de ella y han facilitado que las decisiones que los afectan permanecieran bajo el control monopólico del Partido-Estado-Gobierno. Esa conducta constituye un obstáculo para que los cambios, inminentes e inexorables, conduzcan a transformaciones positivas en ausencia del ciudadano. Se pone al día, más que nunca,  la necesidad de priorizar la formación cívica, que no es una asignatura nueva en Cuba.

El padre Félix Varela comprendió que el civismo constituía una premisa para alcanzar la independencia y en consecuencia eligió la educación como camino para la liberación, por eso decía: "se impone, primero, empezar a pensar". José de la Luz y Caballero arribó a la conclusión de que "antes de la revolución y la independencia, la educación". Y Enrique José Varona se quejaba de que la República había entrado en crisis "porque gran número de ciudadanos han creído que podían desentenderse de los asuntos públicos". Decepcionado por los resultados obtenidos en su labor como político se dedicó, como Varela y Luz, a la pedagogía para formar ciudadanos.

Resumiendo

El éxodo incontrolado ha sido empleado hasta ahora para aliviar la presión de la caldera al interior del país, para culpar a EEUU de la inviabilidad del totalitarismo, y para conservar el poder sin cambiar. Si embargo, con los recientes acuerdos migratorios cambian las reglas del juego y se inaugura un nuevo escenario, que de un lado resulta insostenible para el poder y de otro representa un reto para los cubanos.

El reto y la responsabilidad de los que deseamos y/o actuamos por una Cuba mejor, consiste en ocupar y hacer uso de la cuota política que nos corresponde. Es decir actuar como ciudadanos,  o en cambio continuar siendo súbditos de la elite que encabeza el Partido-Estado-Gobierno y continuar intentado huir del país

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viernes, septiembre 30, 2022

Roberto Álvarez Quiñones: La estampida de cubanos hambrea más a Cuba y hará más difícil su reconstrucción. Éxodo actual de cubanos: Negocio boyante para bandidos, funcionarios y tres dictaduras

 
Tomado de https://diariodecuba.com/

La estampida de cubanos hambrea más a Cuba y hará más difícil su reconstrucción

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'Estamos ante el mayor éxodo de cubanos en menos tiempo ocurrido en toda la historia, y debiera considerarse como un récord continental.'

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Por Roberto Álvarez Quiñones

Miami 30 Sep 2022

"El último, que apague la farola del Morro". Así decía una frase popular en Cuba que escuché muchas veces en La Habana a principio de los años 90, luego del destete del castrismo de su nodriza soviética, recién fallecida de muerte natural.

La frase brotó del gracejo cubano ante el aluvión de cubanos que a golpes de "Periodo Especial" se estaban yendo del país. Hoy, a más de 30 años de distancia, esa expresión está más vigente que nunca en los 63 años de dictadura castrista.

Solo en agosto de 2022 llegaron a EEUU ilegalmente 20.000 inmigrantes cubanos, un promedio de 645 diarios. Arribaron en 31 días tantos cubanos como los que pueden emigrar anualmente al país vecino con su pasaporte visado según el acuerdo entre Washington y La Habana.

Además, hasta junio de 2022 Washington concedió 13.645 visas a solicitantes cubanos e informó que cumplirá en 2022 la entrega de 20.000 visas de inmigrantes. Es decir, en 11 meses, entre legales e ilegales, a  EEUU han emigrado 211.515 cubanos, incluyendo 134 menores de edad no acompañados, casi el 2% de la población total, a un ritmo insólito de 641 emigrantes diarios, o 27 cada 60 minutos.

Se reduce la población de Cuba

Este es, con mucho, el mayor éxodo de cubanos en menos tiempo ocurrido en toda la historia cubana. Y debiera considerarse como un récord continental si se tiene en cuenta que Cuba es una isla y ningún ciudadano puede salir del país caminando, como hacen, por ejemplo, los venezolanos que huyen de la dictadura de Maduro, o quienes emigran ilegalmente desde México, Centroamérica y Sudamérica.

Ello tiene consecuencias devastadoras para Cuba, en lo inmediato, y en el futuro. Para empezar, esto agrava la crisis demográfica del país, donde el número de habitantes en vez de aumentar está disminuyendo. Según la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), en 2021 la población de Cuba era de 11.113.215 habitantes, pero en 2016 era de 11.239.224 habitantes. O sea, en cinco años la población total de Cuba se ha reducido en 126.009 habitantes.

Y no precisamente a causa de la pandemia de Covid-19, sino porque a la emigración masiva se suma que las mujeres en la Isla no quieren tener hijos. La tasa de fecundidad no alcanza el índice de reemplazo de la población de 2,06 hijos por mujer, que es el promedio latinoamericano según el Fondo de Población de la ONU.

Por eso en Cuba hay más defunciones que nacimientos.  Hace poco la ACN (agencia noticiosa del régimen) reveló que, en 2021, en 159 de los 168 municipios de la Isla se redujo el número de habitantes.

Negocio boyante para bandidos, funcionarios y tres dictaduras  

Lo indignante es que ahora es la dictadura la que descaradamente impulsa el vaciado del país, básicamente por tres motivos: 1) quitarse de arriba presión política interna de gente protestando y posibles estallidos sociales; 2) alimentar menos bocas; y 3) aumentar el monto de dinero, paquetes y "mulas" que fluye de EEUU a la Isla y "resuelven" necesidades que el comunismo impide satisfacer con producción nacional, y de paso participar en las ganancias del negocio del traslado a EEUU de cubanos por tierra. Porque esos emigrantes cubanos ilegales pagan miles de dólares.

"Cuando llegas a Nicaragua (sin necesidad de visa) te están esperando y de ahí te llevan rumbo a Honduras. Cuesta como promedio unos 10.000 dólares en total, porque no es solo el pasaje carísimo, sino que es dándole dinero a los coyotes por cada país que pasas y dándole dinero a los policías si te paran para que no te lleven preso y te deporten", relató a BBC Mundo un cubano que llegó en febrero a Miami tras superar la ruta migratoria desde Nicaragua. ¿De dónde salen esos dólares? Fundamentalmente de la diáspora cubana

Aunque no lo parece a primera vista, los cubanos abandonan su país por causas políticas y no económicas. Tanto ha machacado la propaganda castrista en ello que la mayoría de quienes han emigrado en los últimos 30 años creen que lo han hecho por razones económicas, tal y como emigran millones de personas de países pobres.

Falso. Ciertamente, Cuba es hoy muy pobre, ¿pero por qué es tan pobre? Por el comunismo. Y punto. Cuba antes de 1959 era uno de los países que más alto nivel de vida tenía en Latinoamérica y un imán para atraer inmigrantes de todo el mundo.

Durante los 57 años de república "burguesa" llegaron a Cuba unos 1,7 millones de inmigrantes de todas partes del mundo. En diciembre de 1958 había en la Embajada de Cuba en Roma 12.000 solicitudes de italianos deseosos de emigrar a la Isla.

De Cuba no había por qué emigrar. Fluían las inversiones de capitales extranjeros y nacionales. Había un muy dinámico avance socioeconómico. La Habana era una de las ciudades más bellas y atractivas del mundo. Era considerada en Hollywood como el París de América Latina. Las más exclusivas casas de modas tenían sedes en la capital cubana, como Christian Dior, que tenía dentro de El Encanto su única filial fuera de la capital francesa y de New York.

Para las primeras oleadas de emigrantes luego de la toma del poder por los Castro estaba claro que se marchaban por razones políticas. Se iban tristes pues llevaban consigo la nostalgia de haber vivido en un país que avanzaba, que prosperaba, y del cual se sentían orgullosos. Pero quienes se han ido sobre todo después de la desaparición del Tío Boris "paganini", mayormente se van felices porque arrastran pésimos recuerdos de un país en el que sufrieron escaseces sin fin que quieren olvidar. Y son más proclives a creer que se van por causas económicas.

No es cierto. Serían razones económicas si Cuba fuese un país pobre con economía de mercado desde donde muchos emigran por falta de oportunidades. Pero en la Isla hay comunismo. El Estado es dueño de todo, lo controla todo, impide el progreso individual de los ciudadanos y es responsable del desastre económico y la falta de oportunidades.

Se hambrea más a Cuba y se hará más difícil su reconstrucción

El actual éxodo, cuasi de proporciones bíblicas, tiene devastadoras consecuencias para Cuba. Según un análisis de Cuba Study Group el grueso de las personas que emigran tienen entre 20 y 40 años. Es decir, se está yendo del país la fuerza de trabajo activa que va así a crear riquezas en EEUU y otros países, en vez de hacerlo en Cuba.

Con esta estampida de jóvenes se acelera el envejecimiento y se reduce la población económicamente activa (PEA). Hoy el cubano es el pueblo más envejecido en toda América Latina. El 23% de la población cubana tiene más de 60 años.

Al haber menos gente trabajando el Estado tiene menos recursos para sostener a los jubilados, y para sufragar los gastos de salud pública, educación, seguridad social, para mantener la imprescindible libreta de abastecimientos, o para hacer las inversiones necesarias.

Y algo muy grave y preocupante, la salida de Cuba de capital humano hará más difícil y costosa la reconstrucción del devastado país en el postcastrismo.

En fin, estamos ante uno de los peores crímenes cometidos por la dinastía Castro Ruz. Nunca como hoy resuena el eco de la frase martiana: "Cuando un pueblo emigra, sus gobernantes sobran".


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