jueves, abril 27, 2023

Miguel Díaz-Canel, Presidente marioneta de los Castro, se reúne con obispos católicos cubanos en medio de las duras críticas de miembros de la Iglesia Católica

 



Tomado de https://diariodecuba.com/

Díaz-Canel se reúne con obispos católicos cubanos en medio de las duras críticas de miembros de la Iglesia

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Una nota oficial inscribe el encuentro en 'los intercambios que la dirección del país sostiene con diferentes sectores de la nación'.

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DDC

La Habana

27 abril 2023

En medio de una crisis económica agudizada por la escasez de combustible y de esfuerzos nulos desde el Gobierno por escuchar los llamados de la Iglesia sobre la situación social de la Isla en los últimos años, representantes de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba (COCC) se reunieron este miércoles en el Palacio de la Revolución con Miguel Díaz-Canel y otras autoridades del Partido Comunista (PCC), incluida Caridad Diego, encargada de controlar los asuntos religiosos desde el Comité Central.

Según una nota de la Presidencia, replicada por medios oficiales, el encuentro "forma parte de los intercambios que la dirección del país sostiene con diferentes sectores de la nación".

Díaz-Canel habló del Padre Félix Varela, y luego de que "ambas partes expresaran gratitud por la posibilidad del encuentro, se abordaron temas relacionados con la labor de la Iglesia Católica, la situación socioeconómica del país, el fortalecimiento de valores en la sociedad, entre otros asuntos de interés común", señaló el texto sin entrar en más detalles.

La nota oficial añadió que "la reunión transcurrió en un clima de respeto mutuo", lo que inscribió dentro de "la política de la Revolución hacia la religión y los creyentes y la plena libertad religiosa consagrada en la Constitución de la República de Cuba", pese a las frecuentes denuncias e informes de organizaciones de derechos humanos sobre las violaciones al respecto.

Por el ente episcopal estuvieron presentes en el intercambio el cardenal Juan de la Caridad García Rodríguez, arzobispo de La Habana; el presidente de la Conferencia de Obispos Católicos, monseñor Emilio Aranguren Echeverría, obispo de Holguín-Las Tunas, entre otros representantes.

A Díaz-Canel lo escoltaron el primer ministro, Manuel Marrero Cruz; el viceprimer ministro y titular de Economía y Planificación, Alejandro Gil Fernández; el miembro del Secretariado del Comité Central del Partido y jefe de su Departamento Ideológico, Rogelio Polanco Fuentes; Caridad Diego Bello y otros funcionarios del PCC y el Gobierno.

Hasta el momento de publicada esta nota, la COCC no había emitido su versión de lo ocurrido en la reunión, que tiene lugar dos meses después de que el cardenal Beniamino Stella, enviado del papa Francisco, visitara Cuba. Stella dijo entonces que la Iglesia Católica quería la liberación de los presos políticos condenados por el 11J.

"El papa desea mucho que haya una respuesta positiva (por parte del Gobierno cubano). Es importante que los jóvenes que en un momento manifestaron su pensamiento de la forma que conocemos puedan volver a sus casas", afirmó Stella, citado por EFE.

El cardenal aseguró que durante su visita a Cuba pudo manifestar a las autoridades cubanas este "anhelo" de la Iglesia y se mostró deseoso de que a partir del "momento útil y positivo" que ha supuesto su visita nazcan "cosas nuevas para el pueblo cubano".

La semana pasada el sacerdote cubano Alberto Reyes Pías, una de las figuras que más abiertamente ha criticado al régimen cubano, afirmó que solo la Iglesia Católica está en condiciones de liderar un diálogo en la Isla.

"Somos un pueblo cansado y desgastado, somos un pueblo al cual se le va la vida en la lucha por la supervivencia; somos un pueblo que ha aprendido a defenderse como puede y que sale a desfilar y aplaude con energía mientras prepara su emigración definitiva del país. Somos un pueblo sumergido en la miseria y la precariedad, donde se hace cada vez más difícil cultivar los valores del espíritu. Y somos un pueblo que ya no cree en las promesas vacías que sus gobernantes insisten en repetir", dijo al medio católico español El Debate.

En una entrevista posterior con DIARIO DE CUBA, Reyes dijo que "la Iglesia tiene un papel fundamental en Cuba y en cualquier sociedad, que es predicar el Evangelio".

"La Iglesia está haciendo lo que tiene que hacer, que es predicar el Evangelio, que es inmensamente liberador. Además de eso, la Iglesia ayuda a pensar y ayuda a la gente a salir de ese letargo, de esa rutina, en la cual la vida se convierte en sobrevivir, en resolver los problemas del día. Yo creo que la Iglesia, a través de infinidad de escritos, de las redes sociales, encuentros, retiros, está ayudando a la gente a pensar y a tomar conciencia de quiénes son y de cuál es la situación y de qué se puede hacer. Lo otro que está haciendo la Iglesia es acompañar, está acompañado mucho a las familias de los presos políticos. Está acompañando mucho a personas que son perseguidas", apuntó.

El párroco de Camagüey, quien ha sido blanco de represión y actos de repudio de parte del régimen por su apoyo al pueblo y a la sociedad civil independiente en sus intentos de manifestarse pacíficamente en las calles, lamentó que "el discurso del Gobierno sigue siendo de continuidad, de mantener la misma línea".

"No hay ningún mensaje que puedas leer entre líneas, ninguna acción que pueda hacer prever, que se está preparando algún cambio. Con lo cual, el gran peligro es que esto termine en un estallido social violento que nadie quiere. Pero llega el momento en que las cuerdas se rompen, llega el momento que el nivel de aguante de un pueblo termina", señaló.




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martes, septiembre 13, 2022

Mensaje de los Obispos Católicos de Cuba en relación con el referendo sobre el nuevo código de las familias por Obispos Católicos de Cuba

 
Tomado de https://iglesiacubana.org

Mensaje de los Obispos Católicos de Cuba en relación con el referendo sobre el nuevo código de las familias por Obispos Católicos de Cuba

“Cuba, cuida tus familias, para que conserves sano tu corazón”

San Juan Pablo II, Santa Clara, 22 de enero de 1998.


 A los fieles de la Iglesia Católica;

a quienes se sienten cercanos a la Iglesia y desean saber su parecer; y a todos aquellos a quienes les interesa conocer los criterios de los Obispos de Cuba acerca del nuevo Código de las Familias.

Queridos hermanos:

1. Ante la proximidad del fin del proceso de consultas y aprobación del nuevo Código de las Familias, los Obispos de Cuba nos sentimos en el deber de compartir el presente mensaje para reafirmar los criterios que, sobre estos asuntos tan humanos e importantes, ya hemos manifestado en reiteradas ocasiones. Otras iglesias y grupos religiosos también están publicando pronunciamientos en los que expresan sus ideas y convicciones sobre las temáticas abordadas en el nuevo texto legal que se somete a votación.

2. La Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba, como instancia legislativa, aprobó recientemente el último proyecto presentado del Código de las Familias, lo que le dio rango de ley y, como tal, fue publicado en la Gaceta Oficial. No obstante, y como rasgo distintivo en este proceso legislativo, la nueva ley deberá ser validada en referendo popular, convocado para el domingo 25 de septiembre. De forma que, si el resultado de la votación es SI, la ley entrará en vigor al día siguiente; pero si prevalece el NO, la ley no tendría eficacia y se mantendría vigente el actual Código de Familia de 1975.

3. Es de señalar que, de darse esta última opción, eso no significaría la imposibilidad de seguir trabajando en un nuevo Código, que actualizara la legislación familiar e introdujera todos los aspectos positivos que contiene esta ley sometida a referendo, pero que a su vez, adecuara las instituciones polémicas al sentir mayoritario del pueblo y a los principios morales que nos han legado los padres fundadores de la Patria y que nos sostienen como Nación. Recordemos que José Martí manifestó que: “el amor es la adhesión ardorosa e incondicional que un individuo de un sexo siente respecto a un individuo del otro. La diferencia de sexos es, no sólo su cualidad, sino su esencia característica”[1]; mientras que José Antonio Saco insistía en que: “El amor y respeto que los hijos tienen a sus padres, dan a éstos sobre el corazón de aquéllos un ascendiente que los hace ser sus mejores institutores”[2].

[1] José Martí, Obras Completas, T. XXI, p. 114

[2] José Antonio Saco: Obras, V. I, p. 272.

4. Resulta positivo en esta propuesta de ley presentada, entre otros, la precisión con que se rechaza la violencia en el seno de la familia, la manera en que se recogen y protegen los derechos de los abuelos, el modo en que se inserta el cuidado de los ancianos, personas en situación de discapacidad y vulnerables. También vemos con beneplácito que se reconozca lo establecido en la Convención sobre los Derechos del Niño y que, en diversos ámbitos, se manifieste explícitamente la obligación de dar alimento y cuidar a los que queden en situaciones desfavorables y durante el embarazo. Esto, sin embargo, no puede hacer que se pasen por alto los cuestionamientos, críticas, rechazos de un sector importante de nuestra sociedad, los cuales se sustentan en legítimos principios, valores, las ciencias humanas y biológicas, nuestra historia, tradiciones y creencias religiosas de nuestro pueblo.

5. Creemos y manifestamos que:

- No beneficia a la familia cubana la introducción en nuestra legislación de los contenidos de la llamada “ideología de género”, que sustenta muchas de las propuestas.

- No es verdad que lo más beneficioso para los niños y adolescentes sea introducir una interpretación del principio de “la autonomía progresiva” que se extiende a la posibilidad de que los menores de edad, sin la autorización de sus padres, puedan asumir determinados criterios, sobre todo que impliquen procesos clínico-quirúrgicos irreversibles, que determinen situaciones existenciales o identitarias para las que no están preparados.

- Tampoco que puedan ser adoptados legalmente por parejas del mismo sexo, cuando la adopción es esencialmente un modo de conceder al niño por ley, lo que por naturaleza le corresponde y necesita: un padre y una madre. Fundamentos también aplicables a no admitir la pluriparentalidad, la aplicación de técnicas de reproducción humana asistida a parejas del mismo sexo o, incluso, la fecundación in vitro postmortem, por la que un niño nacería intencionalmente huérfano de padre. Todo hijo es un don y un fin en sí mismo; es un derecho del niño tener un papá y una mamá.

- No es ético que se reconozca como adecuada la llamada “gestación solidaria”, en la que una mujer que lleve en su vientre durante nueve meses una criatura la deba entregar inmediatamente después del parto a otras personas, privando a ambos, madre e hijo, del vínculo afectivo que la gestación naturalmente establece.

- El matrimonio entre hombre y mujer, que es la base natural de la familia, no puede ser desplazado o deformado para dar paso a otras maneras construidas legalmente. El plan originario del Creador es éste: “Y creó Dios al hombre a su imagen; a imagen de Dios lo creó: varón y mujer los creó. Y los bendijo Dios y les dijo: Sean fecundos, multiplíquense y llenen la tierra” (Génesis 1, 27-28a). Esta verdad revelada sustenta la fe de todos los cristianos.

6. Vemos con desilusión que éstas y otras propuestas que resultaron notoriamente cuestionadas por parte de la sociedad, siguen intactas en el Código que se presenta ahora a referendo. A lo anterior se suma la campaña oficial para presentar como idóneo el texto que se propone, para lo cual se han utilizado todos los medios de comunicación a que tenemos acceso los cubanos. Para que el voto sea tal, se requiere contar con pluralidad de información que permita al ciudadano asumir su propia decisión. La información, al fluir en un solo sentido, sin otros contrapesos, opera como un factor condicionante, y el voto que de la misma se derive expresará, necesaria e inevitablemente, una voluntad condicionada.

7. Apelamos a la conciencia y a la responsabilidad de todos los cubanos, creyentes o no, a que tengan en cuenta a la hora de votar lo que les dicte su conciencia, su fe, sus convicciones y principios, pensando no sólo en las generaciones actuales, sino también en las futuras, y en el bienestar espiritual y material de todos los cubanos.

8. Al ejercer el voto, los invitamos a tener presente los criterios que aquí hemos expuesto y, que, como pueblo, se analizaron en el 2019 durante la discusión previa a la aprobación de la Constitución actual: “Es una constatación innegable que la mayoría de los cubanos quiso que se mantuviera la definición de matrimonio como la unión de un hombre y una mujer, tal y como aparece en el actual Código de Familia de 1975. Se reconocía así implícitamente, que dicha unión, por las condiciones biológicas y psicológicas propias del ser masculino y femenino son las que permiten la complementariedad en el amor de dos personas y crean el ámbito natural para procrear y hacer perdurar la especie humana. Es esta realidad la que debe ser fortalecida y preservada, no debilitada”[3].

9. Que María de la Caridad, nuestra Madre y Patrona, interceda por cada uno de sus hijos cubanos para que, iluminados por el Espíritu Santo, tomemos la decisión más acertada para el presente y futuro de los hijos de esta nación.

Con afecto los bendicen,

+  Cardenal Juan de la C. García Rodríguez, Arzobispo de La Habana

+  Dionisio G. García Ibáñez, Arzobispo de Santiago de Cuba

+ Wilfredo Pino Estévez, Arzobispo de Camagüey

+ Emilio Aranguren Echeverría, Obispo de Holguín, Presidente de la COCC

+ Arturo González Amador, Obispo de Santa Clara, Vice-Presidente de la COCC

+ Juan Gabriel Díaz Ruiz, Obispo de Matanzas

+ Álvaro Beyra Luarca, Obispo de Bayamo-Manzanillo

+ Juan de Dios Hernández Ruiz SJ, Obispo de Pinar del Río, Secretario General de la COCC

+ Domingo Oropesa Lorente, Obispo de Cienfuegos

+ Silvano Pedroso Montalvo, Obispo de Guantánamo-Baracoa

+ Marcos Pirán, Obispo Auxiliar de Holguín

+ Eloy Ricardo Domínguez Martínez, Obispo Auxiliar Electo de La Habana

Padre Dariusz Josef Chalupznski, Administrador Diocesano de Ciego de Ávila

La Habana, 12 de septiembre de 2022

Memoria del Dulce Nombre de la Bienaventurada Virgen María

[3] Mensaje del Comité Permanente de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba, 22 de febrero de 2019.

Pres. 22.077. COCC - Mensaje en relación con el referendo - 120922

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sábado, agosto 20, 2022

La Conferencia de Obispos Católicos de Cuba se solidariza con la Iglesia Católica de Nicaragua, bajo asedio por la tiranía Ortega-Murillo

La Conferencia de Obispos Católicos de Cuba se solidariza con la Iglesia Católica de Nicaragua, bajo asedio por la tiranía Ortega-Murillo
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Tomado de  https://www.facebook.com/

Obispos Católicos de Cuba 

Desde la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba (COCC), queremos hacer público un mensaje de solidaridad emitido por Mons. Emilio Aranguren Echeverría, presidente de la COCC y Obispo de la Diócesis de Holguín - Las Tunas al Excmo. Mons. Carlos Enrique Herrera Gutiérrez, presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua y Obispo de Jinotega, a raíz del aumento de hechos dolorosos que está viviendo la Iglesia que peregrina en este país.

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Tomado de https://adn.celam.org/

Policía sandinista se lleva a monseñor Rolando Álvarez y se desconoce su paradero

Por Ángel Morillo

19 de agosto, 2022

 A las 3 de la madrugada de este viernes, 19 de agosto de 2022, la Policía del régimen sandinista irrumpió en la casa cural llevándose con rumbo desconocido a monseñor Rolando Álvarez, obispo de Matagalpa, junto con otras ocho personas, entre ellos sacerdotes y laicos.

En un post de Faceebook la diócesis de Matagalpa alertó sobre este hecho. Monseñor Rolando se encontraba en el lugar desde hace 16 días.

Asimismo la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) también se ha hecho eco de esta lamentable noticia e invitado a orar sin descanso por Monseñor, los sacerdotes y laicos que se encuentran bajo poder de la Policía.

Por su parte el periodista nicaragüense Carlos Chamorro, director de Esta Semana, corroboró datos clave mediante un trino.


Monseñor Rolando Álvarez hizo su último tweet precisamente la medianoche del viernes, a la 1:36 AM (hora local), dos horas antes de su captura.

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Tomado de https://www.facebook.com/

Revista Informativa Mosaico

21 de agosto,2022

  · LO ÚLTIMO || El Papa Francisco pide "diálogo abierto y sincero" para "una convivencia respetuosa y pacífica" en Nicaragua 

"Sigo desde cerca con preocupación y dolor la situación creada en Nicaragua que involucra a personas e instituciones. Quisiera expresar mi convicción y mi deseo de que, por medio de un diálogo abierto y sincero, se pueda aún encontrar las bases para una convivencia respetuosa y pacífica. Pidamos al Señor, por la intercesión de la Purísima, que inspire en el corazón de todos tal concreta voluntad", dijo el Papa en en Ángelus de este domingo 21 de agosto.

Había mucha expectación ante el ángelus de este domingo 21 de agosto, y no solo por la glosa que el Papa pudiera hacer del evangelio dominical. 

Ante los preocupantes acontecimientos vividos en las últimos días en Nicaragua, con la detención del obispo de Matagalpa, Rolando José Álvarez Lagos, se esperaba que Francisco se refiriera al asunto, tras un silencio que fue criticado por los elementos más contrarios al pontificado de Bergoglio, que lo acusan de "filocomunista".

Nueva petición

Sin embargo, como la víspera declaró el secretario del Pontificio Consejo para América Latina, Rodrigo Guerra, en Aleteia, "un silencio papal no significa inactividad o falta de decisión, no, nada de eso; significa que se están trabajando en otros planos".

Y este mediodía, desde el balcón del palacio apostólico, tras mudar su gesto en seriedad tras la glosa del Evangelio, Francisco lanzó esa petición...

21.08.2022 José Lorenzo | Religión Digital

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martes, noviembre 16, 2021

Alfredo M. Cepero: LA IGLESIA SE PREPARA PARA SER PARTE DE LA NUEVA NACIÓN CUBANA.

 
Tomado de http://www.lanuevanacion.com

LA IGLESIA SE PREPARA PARA SER PARTE DE LA NUEVA NACIÓN CUBANA.


Por Alfredo M. Cepero

Director de www.lanuevanacion.com

Sígame en: http://twitter.com/@AlfredoCepero

11-15-21 

En los casi 63 años de la larga noche de la tiranía castrista los tiranos fueron visitados por tres papas y acatados con el silencio cómplice de una curia cubana que puso los intereses materiales por encima de sus obligaciones pastorales y sus principios morales. Para esos pastores fue más importante conservar la propiedad de los templos que defender a sus ovejas más vulnerables. A la cabeza de todos ellos estuvo el pérfido cardenal Jaime Ortega Alamino, el más indigno de los purpurados que ha tenido nuestra patria desde que Fray Bartolomé de las Casas pisó tierra cubana.

Ortega optó por poner a la iglesia al servicio de la tiranía y descender hasta la ignominia de maldecir y desprestigiar a los opositores al régimen. Por ejemplo, el 11 de agosto de 2006, con motivo de la enfermedad de Fidel Castro, Ortega encabezó una carta de los obispos cubanos donde se dice: “Los Obispos de Cuba pedimos a todas nuestras comunidades que ofrezcan oraciones para que Dios acompañe en su enfermedad al Presidente Fidel Castro e ilumine a quienes han recibido provisoriamente las responsabilidades de gobierno”.

Yo digo que, como todo ser humano, este cardenal pudo adolecer de alguna que otra limitación pero una de ellas no fue la falta de capacidad intelectual. Era un hombre inteligente pero corrupto que estaba totalmente consciente de que pedía a Dios que “acompañara en su enfermedad” a un ateo confeso y a un asesino congénito. Ortega llegó incluso a utilizar un lenguaje sarcástico cuando--en un discurso pronunciado en el 2012 en la Universidad de Harvard--se refirió a 13 opositores cubanos que se habían refugiados en la Iglesia de la Caridad en La Habana como:  "todos antiguos delincuentes y gente sin nivel cultural, algunos con trastornos sicológicos".

Por desgracia Ortega no estuvo sólo en su complicidad con la tiranía. En el mes de diciembre de 1980 los hermanos Cipriano, Ventura y Eugenio García Marín, buscaron refugio en la Nunciatura del Vaticano en La Habana. Los tres fueron extraídos de la Nunciatura con engaño y fusilados no solo ante la indiferencia sino con la complicidad de un Vaticano y una curia cubana en total contubernio con los tiranos. Y aún antes del castro comunismo, durante la dictadura de Fulgencio Batista, el entonces cardenal Manuel Arteaga Betancourt participó en el homenaje dado al sátrapa por haber salvado la vida durante el ataque al Palacio Presidencial el 13 de marzo de 1957.


Ahora, todo parece indicar que la alta jerarquía católica cubana ha dado permiso a muchos de sus miembros de menor rango para que tomen posiciones favorables a la oposición a la tiranía castro-comunista. No creo en la espontaneidad de muchas de estas declaraciones contestatarias porque la iglesia católica es un ejército que no permite la discrepancia. Los prelados de alta jerarquía negarán muy pronto que jamás hayan apoyado al tirano.  

Dirán, por ejemplo, que apoyaban al gobierno para preservar la integridad de la iglesia. Me recuerdan a un compatriota mío con quién compartí labores en la Voz de los Estados Unidos de América. El señor era un furibundo defensor de Fulgencio Batista. El primero de enero sufrió una epifanía y se convirtió en un furibundo partidario de Fidel Castro. Cuando un amigo lo acusó de ser un “cambia casacas”, el personaje en cuestión negó haber cambiado y le contestó: “Yo no cambié, el que cambió fue el gobierno”. Así son las cosas de la hipocresía y del oportunismo en la vida política.

Afortunadamente, aún en tiempos revueltos surgen voces que nos recuerdan el ejemplo de integridad y coraje de Juan el Bautista. Desde el Padre Félix Varela hasta el Arzobispo Dionisio García Ibañez­—pasando por Antonio María Claret, Enrique Perez Serantes, Eduardo Boza Masvidal y Pedro Claro Meurice Estiú—la iglesia católica cubana ha tenido numerosos paladines de la fe.

Durante la visita de Juan Pablo Segundo a Santiago de Cuba el Arzobispo Meurice hizo honor a su nombre hablándole muy claro al pontífice: “Le presento, además, a un número creciente de cubanos que han confundido la Patria con un partido, la nación con el proceso histórico que hemos vivido las últimas décadas, y la cultura con una ideología. Los cubanos tenemos que aprender a desmitificar los mitos. ” La tiranía lo castigó prohibiendo futuras procesiones en honor a la Virgen de la Caridad en Santiago de Cuba.

Y siguiendo con Santiago de Cuba, hay algo en esa tierra que despierta en sus hijos una intensa pasión por la verdad y la justicia. El último de ellos el Arzobispo Dionisio García Ibañez. Una anécdota para ilustrar lo que acabo de escribir. Durante la visita a Cuba del Papa Benedicto XVI en marzo de 2012 Dionisio García se negó a estrechar la mano ensangrentada de Raúl Castro el enano mental y moral que insiste en la perversidad de prolongar la pesadilla del pueblo de Cuba. La bestia, acostumbrada a la adulación y la sumisión de su caterva de criminales, recogió con rapidez la mano que Monseñor García le había dejado extendida.

Avanzando a los tiempos en que vivimos, hace menos de una semana los obispos católicos de Cuba abogaron el pasado jueves por un diálogo "armónico y civilizado", la implementación de "cambios necesarios" y un "gesto de indulgencia" para los detenidos tras participar en las protestas antigubernamentales del pasado 11 de julio (11J) en la isla.

Asimismo, un grupo de sacerdotes cubanos hizo referencia al 15 de noviembre evocando el 11 de julio con estas palabras: "El 11 de julio miles de cubanos salieron a las calles con un clamor que durante muchos años fue un grito ahogado: ¡Libertad! Libertad para expresarnos sin ser reprimidos, para que exista una pluralidad política, para ser protagonistas de la marcha y el destino de nuestra tierra. Muchos de ellos fueron golpeados, detenidos, denigrados. Muchos están siendo juzgados y condenados duramente sin haber hecho el mal." La carta fue firmada por los padres Alberto Reyes Pías, Rolando Montes de Oca Valero, Lester Zayas Díaz, Kenny Fernández Delgado y otros religiosos.

Y hasta hubo monjas que—montadas en el caballo de Maceo—se han enfrentado a los tiranos. Sor Nadieska Almeida Miguel, Superiora de las Hijas de La Caridad en Cuba, les dijo a los tiranos: "Basta ya de querer hacernos creer que en nuestro país todo está bien; de dar una imagen de la realidad que no es verdadera; de ignorar los gritos de las madres que tienen a sus hijos presos con largas condenas por decir con valentía: esto no es lo que yo quiero; de gritos ahogados, de enfermos sin medicamentos, de silencios generados por desconfianza entre vecinos y de tanto despliegue policial en todos los lugares. No nos sentimos cuidados, nos sentimos vigilados".

Dentro de este contexto, los últimos cinco meses después del 11 de julio han sido tiempos de grandes interrogantes para el pueblo de Cuba donde han predominado el miedo y la incertidumbre tanto en la oposición como en el gobierno. El pueblo está cansado del yugo y la tiranía se aferra a su poder y a sus riquezas mal habidas. No quepan dudas de que habrá que derrocarla a plomo, palo y metralla. Pero no nos preocupemos porque esas vienen más pronto que tarde. El pasado 18 de octubre, en un artículo titulado “La  pasta se salió del tubo” escribí: “Pero todo indica que esa oposición ya no es amedrentada por la represión y le ha perdido el miedo al miedo”.

Este 15 de noviembre, fecha en que escribo estas líneas, se ha producido el hecho de un país que ha regresado al siglo XIX. El gobierno ha privado al pueblo de todo tipo de comunicación masiva y mantenido en total encarcelamiento a los líderes de las manifestaciones planificadas con anterioridad. Los carniceros temían las consecuencias internacionales de un charco de sangre en la represión de la oposición. Y la represión parecía ser la única arma que detendría el empuje de unos opositores que ven cercana la libertad.

Hablando de un futuro que cada día parece más presente, la construcción de una nueva nación cubana demandara el esfuerzo de todos sus hijos de todas las razas, todos los sexos y todas las religiones. Es imposible concebir una Cuba futura sin la presencia y la contribución de la Iglesia Católica y de muchas iglesias cristianas. Para ello, esas iglesias tienen que pasar de la retórica a la acción sin pérdida de tiempo. Tiene que incorporarse a la  lucha y preparar el camino demandando del gobierno, aún a sabiendas de que se los negará, los siguientes derechos:

Libertad para todos los presos políticos.

Libre entrada y  salida de los cubanos del territorio nacional

El derecho de los cubanos a desfilar en forma pacífica, asociarse en organizaciones cívicas y tener acceso a los medios de información.

El fin de la discriminación por razones raciales, religiosas, ideológicas o sexuales.

Todos estos derechos forman parte de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de la cual Cuba fue ponente y signataria.

Todos estos derechos tienen que servir de cimientos a la nueva nación cubana. Una nación que, para perdurar, tendrá que ser “tarea de todos, pedestal de nadie”, según estipula el lema de nuestra revista “La Nueva Nación”

11-15-21 

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0 de noviembre de 2021

Urgente: sacerdotes cubanos envían carta a la policía política y la Seguridad del Estado






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A continuación, la carta firmada por los sacerdotes Alberto Martín Sánchez, Castor Álvarez Devesa, Alberto Reyes Pías, Rolando Montes de Oca Valero, Lester Zayas Díaz, Jorge Luis Pérez Soto, Jorge Luis Gil Orta, Fernando Gálvez Luis, Kenny Fernández Delgado, Ramón Rivas, Danny Roque Gavilla, José Conrado Rodríguez Alegre y el diácono Maybgl Gómez Hernández.

A las autoridades civiles y militares.

A los miembros de la Policía Nacional Revolucionaria.

A los miembros de la Seguridad del Estado.

A todos aquellos que en estos días han sido convocados para reprimir la marcha ciudadana del 15 de noviembre.

Los que firmamos esta carta somos cubanos, sacerdotes católicos llamados a ser pastores de nuestro pueblo, que queremos sólo el bien de nuestra patria, queremos una Cuba donde reinen la justicia, la libertad y la paz.

El 11 de julio miles de cubanos salieron a las calles con un clamor que durante muchos años fue un grito ahogado: ¡Libertad! Libertad para expresarnos sin ser reprimidos, para que exista una pluralidad política, para ser protagonistas de la marcha y el destino de nuestra tierra. Muchos de ellos fueron golpeados, detenidos, denigrados. Muchos están siendo juzgados y condenados duramente sin haber hecho el mal.

En estos momentos el gobierno está haciendo lo imposible para que la población desista de la manifestación pacífica programada para el 15 de noviembre. Hay un llamado masivo al enfrentamiento violento. Hay citaciones y advertencias a muchas personas que han expresado su adhesión a esta convocatoria. Y no estamos de acuerdo con eso, no queremos violencia, rechazamos la orden de combate, los palos entregados en los centros de trabajo, las convocatorias a “ejercicios de defensa”.

Si bien es cierto que ningún cubano debe alzar la mano contra su compatriota por el solo hecho de pensar distinto, mucho menos la policía que por vocación tiene el deber de dar ejemplo de civismo a toda la población, que existe para cuidar a los ciudadanos y proteger el orden público.

No queremos volver a ver policías golpeando y maltratando a su propio pueblo. No queremos que se vuelva a derramar sangre, no queremos volver a escuchar disparos. No, porque ese no es el camino que nos llevará a la Cuba que necesitamos y que todos deseamos.

No golpees a los manifestantes porque tanto ustedes como ellos viven entre tanta escasez y miseria. No los calumnies como mercenarios, porque tanto ustedes como ellos tienen padres, madres, amigos, conocidos, que lo dieron todo por un ideal y que hoy no tienen nada. No les impidas marchar pacíficamente porque tanto ustedes como ellos quieren vivir sin miedo a decir lo que piensan, sin miedo a ser vigilados, sin miedo a “caer en desgracia”. No arrestes a ningún cubano por expresarse en paz, por soñar, por sentirse con derecho a vivir en una Cuba de todos, por sentirse con derecho a participar en su construcción.

No reprimas, esta marcha es por ellos y es por ustedes.

Cuando se escriba lo que sucedió el 15 de noviembre, sólo habrá dos alternativas: hablar de aquellos que fueron convocados a golpear y reprimir pero decidieron proteger y cuidar a sus compatriotas; o se cuente cómo golpeaste a tu hermano y cómo reprimiste a aquel que estaba reclamando lo que otros muchos añoran.

Les pedimos que sigan siempre la voz de sus conciencias, esa voz que nos dice que el camino no es ni la intolerancia ni la represión. Hazlo por Cuba, por ti, por tus hijos. Este 15N elige el respeto, el cuidado, la paz, y no aceptes ninguna invitación a la violencia.

Todos somos cubanos, todos hermanos. Demos ejemplo al mundo diciendo sí a la paz, a la libertad y al civismo.

Que la Virgen de la Caridad del Cobre, Madre y Patrona de todos los cubanos, interceda por nosotros ante su Hijo Jesucristo; Él es nuestra paz. A sus pies encomendamos los esfuerzos y anhelos de los que sueñan y trabajan por una Cuba de todos, con todos y para todos.


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CARTA DE LA COCC

A las autoridades civiles y militares.

A los miembros de la Policía Nacional Revolucionaria.

A los miembros de la Seguridad del Estado.

A todos aquellos que en estos días han sido convocados para reprimir la marcha ciudadana del 15 de  noviembre.

Los que firmamos esta carta somos cubanos, sacerdotes católicos llamados a ser pastores de nuestro pueblo, que queremos sólo el bien de nuestra patria, queremos una Cuba donde reinen la justicia, la libertad y la paz

El 11 de julio miles de cubanos salieron a las calles con un clamor que durante muchos años  fue un grito ahogado: ¡Libertad! Libertad para expresarnos sin ser reprimidos, para que exista una pluralidad política, para ser protagonistas de la marcha y el destino de nuestra tierra. Muchos de ellos fueron golpeados, detenidos, denigrados. Muchos están siendo juzgados y condenados duramente sin haber hecho el mal.

En estos momentos el gobierno está haciendo lo imposible para que la población desista de la  manifestación pacífica programada para el 15 de noviembre. Hay un llamado masivo al enfrentamiento  violento. Hay citaciones y advertencias a muchas personas que han expresado su adhesión a esta convocatoria. Y no estamos de acuerdo con eso, no queremos violencia, rechazamos la orden de combate, los palos entregados en los centros de trabajo, las convocatorias a “ejercicios de defensa”.

Si bien es cierto que ningún cubano debe alzar la mano contra su compatriota por el solo hecho de pensar distinto, mucho menos la policía que por vocación tiene el deber de dar ejemplo de civismo a  toda la población, que existe para cuidar a los ciudadanos y proteger el orden público. 

No queremos volver a ver policías golpeando y maltratando a su propio pueblo. No queremos  que se vuelva a derramar sangre, no queremos volver a escuchar disparos. No, porque ese no es el camino que nos llevará a la Cuba que necesitamos y que todos deseamos. 

No golpees a los manifestantes porque tanto ustedes como ellos viven entre tanta escasez y miseria. No los calumnies como mercenarios, porque tanto ustedes como ellos tienen padres, madres, amigos, conocidos, que lo dieron todo por un ideal y que hoy no tienen nada. No les impidas marchar 

pacíficamente porque tanto ustedes como ellos quieren vivir sin miedo a decir lo que piensan, sin miedo a ser vigilados, sin miedo a “caer en desgracia”. No arrestes a ningún cubano por expresarse en 

paz, por soñar, por sentirse con derecho a vivir en una Cuba de todos, por sentirse con derecho a participar en su construcción.

No reprimas, esta marcha es por ellos y es por ustedes. 

Cuando se escriba lo que sucedió el 15 de noviembre, sólo habrá dos alternativas: hablar de aquellos que fueron convocados a golpear y reprimir pero decidieron proteger y cuidar a sus  compatriotas; o se cuente cómo golpeaste a tu hermano y cómo reprimiste a aquel que estaba reclamando lo que otros muchos añoran.

Les pedimos que sigan siempre la voz de sus conciencias, esa voz que nos dice que el camino no es ni la intolerancia ni la represión. Hazlo por Cuba, por ti, por tus hijos. 

Este 15N elige el respeto, el cuidado, la paz, y no aceptes ninguna invitación a la violencia. Todos somos cubanos, todos hermanos. Demos ejemplo al mundo diciendo sí a la paz, a la  libertad y al civismo. 

Que la Virgen de la Caridad del Cobre, Madre y Patrona de todos los cubanos, interceda por nosotros ante su Hijo Jesucristo; Él es nuestra paz. A sus pies encomendamos los esfuerzos y anhelos de  los que sueñan y trabajan por una Cuba de todos, con todos y para todo.

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domingo, noviembre 14, 2021

15 DE NOVIEMBRE. PRELUDIO.. Alberto Roteta Dorado sobre la manifestación en Cuba 15N convocada por el grupo Archipiélago:


 CUBA

Nov 12, 2021

CUBA se prepara para la GRAN PROTESTA CONTRA el RÉGIMEN a través de las redes sociales | RTVE


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15 DE NOVIEMBRE. PRELUDIO.

Por Dr. Alberto Roteta Dorado.

13 de noviembre 2021

La convocatoria para la Marcha Cívica por el Cambio es un gesto de autenticidad nacional en la que los jóvenes intelectuales del país ocupan el papel protagónico.  

Santa Cruz de Tenerife. España.- En breve, el régimen comunista de Cuba extremará la cruel represión que por estos días ejerce sobre cientos de jóvenes. Este 15 de noviembre un grupo de jóvenes cubanos, mediante la Plataforma Archipiélago, han convocado a una marcha pacífica para exigir la libertad de cientos de prisioneros políticos, el fin de la violencia y el respeto de los derechos de todos los cubanos. 

El régimen castrista, como antesala a lo que realmente hará el día convocado, se encuentra inmerso en un despliegue sinigual de sus fuerzas represoras. Miles de agentes encubiertos vigilan día y noche a jóvenes indefensos cuyo único “delito” es pensar de un modo diferente y opuesto a los anquilosados y terroríficos cánones del comunismo cubano. La intimidación, las amenazas, la intromisión en la vida personal e intimidades de los posibles manifestantes, la difamación, la marginación, la expulsión de sus puestos de trabajo, entre otras tantas modalidades, han sido puestas en práctica por un cuerpo represor que se autodefine como de los mejores y más sofisticados del mundo.    

La indiferencia primero, y luego la total negación a la manifestación pacífica fue el modus operandi de la longeva dictadura. La respuesta ofrecida a la solicitud formal hecha por los representantes de Archipiélago se basó en el engendro de Constitución vigente en la isla desde 2019, un panfleto lleno de contradicciones y arcaicos dogmatismos. Al mantenerse bien firmes en sus propósitos, a pesar de la negativa del régimen, la Seguridad del Estado ha acudido a las más bajas formas de intimidación, incluidos el chantaje y la constante amenaza. Por otra parte, la dictadura hizo coincidir sus ridículas maniobras militares que tienen lugar cada año con el día en que inicialmente se había convocado a la marcha, por lo que los organizadores de Archipiélago se vieron obligados a cambiar el día de la tenida.  

Las trampas de la Constitución vigente en Cuba. 

La Constitución de Cuba en su Capítulo II, Derechos, en su  ARTÍCULO 56, establece que: “Los derechos de reunión, manifestación y asociación, con fines lícitos y pacíficos, se reconocen por el Estado siempre que se ejerzan con respeto al orden público y el acatamiento a las preceptivas establecidas en la ley”. 

Los líderes de Archipiélago basados en este artículo solicitaron un permiso a las autoridades cubanas para la realización de la marcha del próximo 15 de noviembre. La idea del derecho de reunión y manifestación expresada teóricamente en la Constitución es solo esto, una idea, algo que en el orden práctico carece de aplicabilidad, toda vez que el panfleto de los comunistas cubanos está pensado y elaborado para dar la impresión desde la apariencia de ciertas “bondades” y “libertades”; aunque en realidad detrás de cada “bondad” se esconde de manera sutil el poder controlador y represor del régimen castrista. 

Así las cosas, además del derecho a la reunión, asociación y manifestación, se establece que esto solo tendrá cabida siempre “que se ejerzan con respeto al orden público y el acatamiento a las preceptivas establecidas en la ley”; siendo este solo un ejemplo entre las numerosas incongruencias e inconsistencias que de manera deliberada y con alevosía redactaron los encargados de conformar la más reciente de las constituciones de Cuba. Surge entonces la interrogante acerca de que se entiende al orden público y que significa el acatamiento a las perspectivas establecidas en la ley. 

Téngase presente que la ley se ha dictado conforme a las exigencias de esa “fuerza política dirigente superior de la sociedad y del Estado”,* esto es, el Partido Comunista, quien, según la propia Constitución: “Organiza y orienta los esfuerzos comunes en la construcción del socialismo y el avance hacia la sociedad comunista”; lo que presupone que todo lo que se distancie un ápice de los cánones establecidos por el partido único reconocido de manera oficial en Cuba es ilegal. De ahí la negativa de las autoridades del régimen castrista a la realización de la marcha cívica, la que, según la escueta y demorada respuesta ofrecida a los organizadores de la tenida del 15 de noviembre, es totalmente ilícita. 

Entre los absurdos argumentos en los que se sustenta la negativa de la dictadura se encuentra el gastado concepto de la participación activa de determinadas organizaciones estadounidenses en la convocatoria de la marcha. Nada más distante de la realidad. Es importante precisar de una vez y por todas que la idea de la marcha cívica es algo genuinamente cubano, algo que se gestó en el seno de la intelectualidad más joven de la isla y que tiene sus precedentes en la sonada tenida de centenares de jóvenes en las cercanías de la sede del Ministerio de Cultura el 27 de noviembre de 2020. ** 

El hecho de que numerosas personalidades y entidades sociopolíticas, entre las que se encuentran Mario Vargas Llosa, Premio Nobel de Literatura, Pablo Casado e Isabel Ayuso, líderes españoles integrantes del Partido Popular de España, PP,*** y hasta el propio Joe Biden, presidente de los Estados Unidos de América, por solo citar unos pocos ejemplos, se pronunciaran a favor de la protesta del 15 de noviembre en Cuba, no significa que tuvieran que ver con la gestación, organización y puesta en marcha de las futuras acciones. La convocatoria para la Marcha Cívica por el Cambio es un gesto de autenticidad nacional en la que los jóvenes intelectuales del país ocupan el papel protagónico.  

Es absurda la idea acerca de una provocación por parte de los participantes en las acciones del 15N. La única provocación es la respuesta negativa del régimen comunista de Cuba a un derecho elemental de los cubanos, el derecho a la reunión y a la manifestación. Así mismo, constituye una provocación la orden del dictador Miguel Díaz Canel al enfrentamiento entre cubanos, algo que reitera, toda vez que ya está el precedente de su convocatoria para enfrentar a los manifestantes del pasado 11 de julio: “Hay suficientes revolucionarios para enfrentar cualquier manifestación que pretenda destruir la revolución”. Se sabe que a los trabajadores del país se les obligará a participar de manera activa en el enfrentamiento a los manifestantes. Ya está disponible un arsenal de palos y se preparan los tradicionales actos de repudios por doquier, con lo que la dictadura está negando lo expresado en el Artículo 54 de la citada Constitución referente a la idea de que “El Estado reconoce, respeta y garantiza a las personas la libertad de pensamiento, conciencia y expresión”. 

De cualquier modo, aún cuando se sabe de manera anticipada que la policía política y el “pueblo revolucionario” – las turbas adoctrinadas del decadente castrismo– impedirán la movilidad de los principales líderes y de centenares de jóvenes dispuestos a participar en las acciones del 15N, las acciones de Archipiélago pasarán a la historia de la lucha del pueblo cubano; aunque, lamentablemente, quienes rigen – por ahora– los designios de la isla están   “CONVENCIDOS de que Cuba no volverá jamás al capitalismo como régimen sustentado en la explotación del hombre por el hombre, y que solo en el socialismo y en el comunismo el ser humano alcanza su dignidad plena”. 

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* ARTÍCULO 5. El Partido Comunista de Cuba, único, martiano, fidelista, marxista y leninista, vanguardia organizada de la nación cubana, sustentado en su carácter democrático y la permanente vinculación con el pueblo, es la fuerza política dirigente superior de la sociedad y del Estado.

Organiza y orienta los esfuerzos comunes en la construcción del socialismo y el avance hacia la sociedad comunista. Trabaja por preservar y fortalecer la unidad patriótica de los cubanos y por desarrollar valores éticos, morales y cívicos.

** La protesta en el Ministerio de Cultura y el intento de diálogo. El 27 de noviembre, más de 300 jóvenes que incluyó a artistas, intelectuales, cineastas y periodistas independientes se congregaron de manera espontánea frente a la sede del Ministerio de Cultura para exigir respuestas sobre la forma en que el Estado manejó los hechos que terminaron en el desalojo del Movimiento San Isidro, MSI. La protesta pacífica e inédita en su forma, se abrió a un reclamo más amplio para exigir el respeto a la libertad de expresión y el cese de la censura y el hostigamiento a representantes del arte y personas con pensamiento diferente en Cuba. 

*** El PP ha mostrado este viernes en Madrid su respaldo a los centenares de actos y manifestaciones convocados en Cuba y en el resto del mundo para apoyar la Marcha Cívica del 15 de noviembre. Ante lo que un comunicado considera un «hecho histórico», el PP ha convocado en su sede de la calle Génova de la capital española a las principales organizaciones y movimientos promotores de estas iniciativas en favor de la democracia y la libertad «para mostrar su apoyo a las mismas y exigir que los cubanos puedan ejercer el derecho de manifestación sin coacciones ni violencia».

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CARTA DE LA CONFERENCIA DE OBISPOS CATÓLICOS DE CUBA (COCC)

A las autoridades civiles y militares.

A los miembros de la Policía Nacional Revolucionaria.

A los miembros de la Seguridad del Estado.

A todos aquellos que en estos días han sido convocados para reprimir la marcha ciudadana del 15 de  noviembre.

Los que firmamos esta carta somos cubanos, sacerdotes católicos llamados a ser pastores de nuestro pueblo, que queremos sólo el bien de nuestra patria, queremos una Cuba donde reinen la justicia, la libertad y la paz

El 11 de julio miles de cubanos salieron a las calles con un clamor que durante muchos años  fue un grito ahogado: ¡Libertad! Libertad para expresarnos sin ser reprimidos, para que exista una pluralidad política, para ser protagonistas de la marcha y el destino de nuestra tierra. Muchos de ellos fueron golpeados, detenidos, denigrados. Muchos están siendo juzgados y condenados duramente sin haber hecho el mal.

En estos momentos el gobierno está haciendo lo imposible para que la población desista de la  manifestación pacífica programada para el 15 de noviembre. Hay un llamado masivo al enfrentamiento  violento. Hay citaciones y advertencias a muchas personas que han expresado su adhesión a esta convocatoria. Y no estamos de acuerdo con eso, no queremos violencia, rechazamos la orden de combate, los palos entregados en los centros de trabajo, las convocatorias a “ejercicios de defensa”.

Si bien es cierto que ningún cubano debe alzar la mano contra su compatriota por el solo hecho de pensar distinto, mucho menos la policía que por vocación tiene el deber de dar ejemplo de civismo a  toda la población, que existe para cuidar a los ciudadanos y proteger el orden público. 

No queremos volver a ver policías golpeando y maltratando a su propio pueblo. No queremos  que se vuelva a derramar sangre, no queremos volver a escuchar disparos. No, porque ese no es el camino que nos llevará a la Cuba que necesitamos y que todos deseamos. 

No golpees a los manifestantes porque tanto ustedes como ellos viven entre tanta escasez y miseria. No los calumnies como mercenarios, porque tanto ustedes como ellos tienen padres, madres, amigos, conocidos, que lo dieron todo por un ideal y que hoy no tienen nada. No les impidas marchar 

pacíficamente porque tanto ustedes como ellos quieren vivir sin miedo a decir lo que piensan, sin miedo a ser vigilados, sin miedo a “caer en desgracia”. No arrestes a ningún cubano por expresarse en 

paz, por soñar, por sentirse con derecho a vivir en una Cuba de todos, por sentirse con derecho a participar en su construcción.

No reprimas, esta marcha es por ellos y es por ustedes. 

Cuando se escriba lo que sucedió el 15 de noviembre, sólo habrá dos alternativas: hablar de aquellos que fueron convocados a golpear y reprimir pero decidieron proteger y cuidar a sus  compatriotas; o se cuente cómo golpeaste a tu hermano y cómo reprimiste a aquel que estaba reclamando lo que otros muchos añoran.

Les pedimos que sigan siempre la voz de sus conciencias, esa voz que nos dice que el camino no es ni la intolerancia ni la represión. Hazlo por Cuba, por ti, por tus hijos. 

Este 15N elige el respeto, el cuidado, la paz, y no aceptes ninguna invitación a la violencia. Todos somos cubanos, todos hermanos. Demos ejemplo al mundo diciendo sí a la paz, a la  libertad y al civismo. 

Que la Virgen de la Caridad del Cobre, Madre y Patrona de todos los cubanos, interceda por nosotros ante su Hijo Jesucristo; Él es nuestra paz. A sus pies encomendamos los esfuerzos y anhelos de  los que sueñan y trabajan por una Cuba de todos, con todos y para todo.

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Gleyvis Coro Montanet
Nov 12, 2021

GLEYVIS CORO POESÍA SIN FIN




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jueves, noviembre 11, 2021

La Conferencia de Obispos Católicos de Cuba llama a evitar la violencia y a permitir que todos sean escuchados

 Tomado de https://diariodecuba.com/

La Conferencia de Obispos Católicos de Cuba llama a evitar la violencia y a permitir que todos sean escuchados

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Ante el 15N, advierten que urge 'un proyecto de nación que involucre y motive a todos; que tenga en cuenta las diferencias, sin exclusiones ni marginaciones'.

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DDC

La Habana

11 noviembre 2021

La Conferencia de Obispos Católicos de Cuba (COCC) llamó a evitar la violencia en el país y a favorecer un clima donde cada cubano pueda expresarse sin ser marginado, ante la inminencia de la Marcha Cívica por el Cambio en Cuba y el aumento del clima represivo en vísperas del 15 de noviembre.

En un mensaje divulgado por las autoridades de la Iglesia Católica de la Isla en su sitio oficial, los obispos advirtieron que notan "el aumento de un clima de tensión y confrontación que no es saludable ni beneficia a nadie".

"Cualquier acto de violencia entre nosotros, ya sea física, verbal o sicológica, hiere gravemente el alma de la nación cubana y contribuye todavía más al pesar, al sufrimiento y a la tristeza de nuestras familias. Un alma herida no está en condiciones de construir un futuro de esperanza. La violencia contradice la voluntad de Dios", subrayaron.

Los jerarcas de la Iglesia señalaron que "toda persona merece estima y reconocimiento de su dignidad, por su condición de ser humano e hijo de Dios, por ser ciudadano libre, sujeto de derechos y deberes. En consecuencia, todo cubano debería poder expresar y compartir libremente y con respeto, sus opiniones personales, su pensamiento o sus convicciones, incluso cuando disienta de la mayoría".

"Consideramos que urge, cada vez más, la implicación de los cubanos en un proyecto de nación que involucre y motive a todos; que tenga en cuenta las diferencias, sin exclusiones ni marginaciones".

"Pensamos que hace falta implementar mecanismos donde, sin temor a intimidación y represalias, toda persona pueda ser escuchada y se encaucen las insatisfacciones ante las duras realidades cotidianas que agobian a tantos, especialmente a los más empobrecidos y vulnerables", indicaron.

Para la COCC es "imprescindible la implementación de los cambios necesarios, tan largamente deseados, que favorezcan una vida digna y feliz para todos los hijos, aquí, en esta tierra nuestra". 

"¡Cuánto agradecerían tantas familias cubanas y la misma Iglesia, y cuánto disminuiría la tensión social, si hubiese un gesto de indulgencia para los que aún permanecen detenidos por los acontecimientos del pasado verano!", señalaron, en referencia a los cientos de detenidos y encarcelados, algunos de ellos con sanciones de más de 20 años, por manifestarse el pasado 11 de julio. 

"Una vez más exhortamos a todos a que no escatimemos esfuerzos para que se allanen los caminos del entendimiento, la reconciliación y la paz; de tal modo que las diversas propuestas sobre el destino presente y futuro de nuestro país, encuentren un ámbito de cordura, tolerancia y concordia, y se establezca un diálogo armónico y civilizado en el cual se puedan encontrar las mejores soluciones a los problemas que nos atañen", finalizaron.

Los obispos calificaron el momento actual como una "hora difícil de la historia de nuestra nación" y se encomendaron a la Virgen de la Caridad del Cobre, Madre y Patrona de Cuba, "para que la luz que brota de la paz y del amor, prevalezca sobre los nubarrones del odio y de la enemistad". 

Hace apenas horas, un grupo de sacerdotes católicos cubanos publicaron una carta a favor de la paz y la no violencia ante la próxima Marcha Cívica por el Cambio. También Sor Nadieska Almeida Miguel, superiora de las Hijas de la Caridad en Cuba, suplicó a las autoridades por el fin de la violencia. Ambas misivas fueron publicadas en la página de Facebook Areópago Cubano: Pensamiento Social de Inspiración Cristiana.

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CARTA DE LA COCC

A las autoridades civiles y militares.

A los miembros de la Policía Nacional Revolucionaria.

A los miembros de la Seguridad del Estado.

A todos aquellos que en estos días han sido convocados para reprimir la marcha ciudadana del 15 de  noviembre.

Los que firmamos esta carta somos cubanos, sacerdotes católicos llamados a ser pastores de nuestro pueblo, que queremos sólo el bien de nuestra patria, queremos una Cuba donde reinen la justicia, la libertad y la paz

El 11 de julio miles de cubanos salieron a las calles con un clamor que durante muchos años  fue un grito ahogado: ¡Libertad! Libertad para expresarnos sin ser reprimidos, para que exista una pluralidad política, para ser protagonistas de la marcha y el destino de nuestra tierra. Muchos de ellos fueron golpeados, detenidos, denigrados. Muchos están siendo juzgados y condenados duramente sin haber hecho el mal.

En estos momentos el gobierno está haciendo lo imposible para que la población desista de la  manifestación pacífica programada para el 15 de noviembre. Hay un llamado masivo al enfrentamiento  violento. Hay citaciones y advertencias a muchas personas que han expresado su adhesión a esta convocatoria. Y no estamos de acuerdo con eso, no queremos violencia, rechazamos la orden de combate, los palos entregados en los centros de trabajo, las convocatorias a “ejercicios de defensa”.

Si bien es cierto que ningún cubano debe alzar la mano contra su compatriota por el solo hecho de pensar distinto, mucho menos la policía que por vocación tiene el deber de dar ejemplo de civismo a  toda la población, que existe para cuidar a los ciudadanos y proteger el orden público. 

No queremos volver a ver policías golpeando y maltratando a su propio pueblo. No queremos  que se vuelva a derramar sangre, no queremos volver a escuchar disparos. No, porque ese no es el camino que nos llevará a la Cuba que necesitamos y que todos deseamos. 

No golpees a los manifestantes porque tanto ustedes como ellos viven entre tanta escasez y miseria. No los calumnies como mercenarios, porque tanto ustedes como ellos tienen padres, madres, amigos, conocidos, que lo dieron todo por un ideal y que hoy no tienen nada. No les impidas marchar 

pacíficamente porque tanto ustedes como ellos quieren vivir sin miedo a decir lo que piensan, sin miedo a ser vigilados, sin miedo a “caer en desgracia”. No arrestes a ningún cubano por expresarse en 

paz, por soñar, por sentirse con derecho a vivir en una Cuba de todos, por sentirse con derecho a participar en su construcción.

No reprimas, esta marcha es por ellos y es por ustedes. 

Cuando se escriba lo que sucedió el 15 de noviembre, sólo habrá dos alternativas: hablar de aquellos que fueron convocados a golpear y reprimir pero decidieron proteger y cuidar a sus  compatriotas; o se cuente cómo golpeaste a tu hermano y cómo reprimiste a aquel que estaba reclamando lo que otros muchos añoran.

Les pedimos que sigan siempre la voz de sus conciencias, esa voz que nos dice que el camino no es ni la intolerancia ni la represión. Hazlo por Cuba, por ti, por tus hijos. 

Este 15N elige el respeto, el cuidado, la paz, y no aceptes ninguna invitación a la violencia. Todos somos cubanos, todos hermanos. Demos ejemplo al mundo diciendo sí a la paz, a la  libertad y al civismo. 

Que la Virgen de la Caridad del Cobre, Madre y Patrona de todos los cubanos, interceda por nosotros ante su Hijo Jesucristo; Él es nuestra paz. A sus pies encomendamos los esfuerzos y anhelos de  los que sueñan y trabajan por una Cuba de todos, con todos y para todo.

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domingo, diciembre 01, 2019

Carlos Cabrera Perez: Malestar en la iglesia cubana con la jerarquía católica por "tibieza" ante el caso de José Daniel Ferrer García Coordinador Nacional de la Unión Patriótica de Cuba UNPACU



Malestar en la iglesia cubana con la jerarquía católica por "tibieza" ante el caso Ferrer

Por Carlos Cabrera Perez
30 de noviembre de 2019

Sectores de la Iglesia Católica han dejado traslucir su "malestar" con la cúpula eclesiástica por lo que consideran una reacción "tardía y tibia" ante el encarcelamiento de José Daniel Ferrer y la posterior campaña de descrédito que el gobierno ha emprendido contra el opositor anticastrista, dijo a CiberCuba una fuente próxima a la Conferencia Episcopal de la isla.

Sacerdotes y dos obispos trasladaron al Cardenal Juan de la Caridad García y a Monseñor Dionisio García Ibáñez, presidente de la Conferencia de Obispos, el descontento de muchos feligreses, compartido por ellos, por la falta de una reacción adecuada ante la estrategia reiterada del régimen de intentar criminalizar a opositores políticos con supuestos delitos comunes.

"La reacción de la iglesia (católica) cubana ha sido tardía y tibia", precisó la fuente, que señaló al ex obispo de Pinar del Río, Monseñor Jorge Serpa, como el blanco principal de las críticas, en su condición de Presidente de la Pastoral Penitenciaria de la Conferencia Episcopal.

El Arzobispo de Santiago de Cuba, Monseñor Dionisio García Ibáñez, visitó en la cárcel a José Daniel Ferrer García, el pasado día 21, pero no comentó públicamente su encuentro de una hora y media, y se limitó a llamar por teléfono a la esposa del Coordinador Nacional de la Unión Patriótica de Cuba, que contó, en un vídeo, que el prelado le informó sobre la salud del reo, que está más delgado, bien de ánimo, pero conmovido por momentos.

La fuente no quiso precisar si la Iglesia Católica podría asumir un papel mediador entre el gobierno cubano y Ferrer -siempre que se produjera una petición expresa de una de las partes-, pero admitió que sería "complicado por la frágil confianza mutua".

(ex obispo de Pinar del Río, Monseñor Jorge Serpa, actual  Presidente de la Pastoral Penitenciaria de la Conferencia Episcopal y que al llegar como Obispo de Pinar del Río una de las medidas que tomó fue cerrar la Hermandad del Preso y sus Familiares, la cual  le daba ayuda a los presos (comunes y políticos),  a sus familiares  y almuerzo a  más de dos centenares de personas muy humildes de la ciudad de Pinar del Río Pinar del Río. La tiranía Castrista había intentado de diferentes maneras cerrar dicha Hermandad Comentario añadido por el Bloguista de Baracutey Cubano)

La Iglesia Católica de Cuba mantiene un bajo perfil ante el gobierno castrista, desde que el fallecido Cardenal Jaime Ortega se sintió engañado por Raúl Castro con sus promesas de apertura política, al calor del restablecimiento de relaciones diplomáticas con Estados Unidos, recordó la fuente.

"Jaime (Ortega) no escuchó a los obispos que apostaban por la prudencia", añadió, y -desde entonces- "la iglesia no ha fijado, públicamente, una posición en temas cruciales" del escenario cubano, concluyó el informante.

El presidente Díaz-Canel recibió el pasado lunes 25 a líderes evangélicos norteamericanos, al teólogo Frei Betto y Antonio Santana Hernández y Joel Ortega Dopico, presidente y secretario ejecutivo del Consejo de Iglesias de Cuba, que agrupa a más de la mitad de las congregaciones evangélicas de la isla.

La versión oficial asegura que hablaron sobre la actualidad mundial y el cambio climático, pero ninguna de las partes informó si en la reunión -a la que asistió la responsable de Asuntos Religiosos del Partido Comunista, Caridad Diego- se abordó el encarcelamiento de un matrimonio evangélico que se negó a educar a sus hijos en colegios del Ministerio de Educación.

CiberCuba ha pedido al nuevo Cardenal y Arzobispo de La Habana, Monseñor Juan de la Caridad García Rodríguez una entrevista, petición que aún no ha sido atendida. 

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domingo, octubre 28, 2018

La Iglesia Católica que peregrina en Cuba rechaza el superpoder del Partido Comunista de Cuba, PCC, y la puerta abierta al matrimonio gay


La Iglesia Católica rechaza el superpoder del PCC y la puerta abierta al matrimonio gay

DDC
La Habana
27 de Octubre de 2018

La Conferencia de Obispos Católicos de Cuba (COCC) rechazó esta semana que la Constitución pueda subordinarse a partidos políticos e ideologías, defendió que el matrimonio debería quedar restringido a la unión entre un hombre y una mujer, y opinó que la reforma en marcha debería descartar la pena de muerte y el derecho al aborto.

En un mensaje pastoral publicado en la página en internet de la COCC , los obispos expresan sus consideraciones sobre el llamado proceso de "consulta" del Proyecto de Constitución y exhortan a los cubanos a participar en el referéndum programado para el próximo 24 de febrero, y "expresarse con el 'sí' o el 'no'", o la abstención.

"Como pastores comprendemos, a partir de los procesos que ha vivido nuestra nación, a quienes piensan que su opinión no cuenta. Sin embargo, queremos invitar a todos nuestros compatriotas a optar por una participación consciente y responsable", dicen los obispos y solicitan a las autoridades que "las opiniones y aportes recogidos —durante la 'consulta'— sean tenidos en cuenta".

En su mensaje, los obispos defienden que "la Constitución no se puede subordinar a leyes, decretos, resoluciones, partidos políticos, ideologías, disposiciones o sentencias judiciales, ya que una Carta Magna prevalece por encima de todos ellos".

Asimismo, lamentan "la ausencia del reconocimiento a la diversidad de opinión política" en el proyecto sometido a "debate".

El Proyecto de Constitución descarta el pluripartidismo y mantiene el control de la Partido Comunista sobre el resto de los poderes del Estado. Durante el análisis de la reforma en la última sesión de la Asamblea Nacional, el castrismo dejó claro que el partido no se subordinará a la Carta Magna.

En su mensaje pastoral, los obispos consideran además necesario que la nueva Constitución "disponga la creación de un Tribunal de Garantías Constitucionales con la finalidad de salvaguardar los derechos que en ella se refrendan".

Asimismo, señalan que el texto debería proteger "el derecho a la vida (…) desde el momento de la concepción del individuo —en rechazo al aborto, legal en la Isla— hasta la muerte natural". También, "sería de desear que abarque la exclusión de la pena de muerte", añaden.

Por otra parte, los obispos opinan que la inclusión como sujetos de derecho de las categorías "género, orientación sexual e identidad de género" es "innecesaria".

Estas especificaciones "provienen de una evidente influencia de la llamada 'ideología de género'", dijeron los prelados. A su juicio "bastaría con la categoría 'sexo' para que queden comprendidos todos los miembros de la sociedad".

"El sexo viene dado por la naturaleza y no es una construcción cultural adquirida, como propone equivocadamente la referida ideología de género, que se caracteriza por un fuerte subjetivismo, que lleva al individuo a decidir por sí mismo lo que es bueno y lo que es malo. De tal manera que, dicha ideología, sostiene entre sus postulados principales que cada persona elige su propia identidad sexual", critican los miembros de la COCC.

La inclusión en el Proyecto de Constitución de elementos que abrirían la puerta a la aprobación del matrimonio homosexual en Cuba es el aspecto que más polémica ha causado en la Isla. Además de la Iglesia Católica, se han opuesto abiertamente a esa posibilidad las iglesias evangélicas, que incluso han realizado una campaña pública en contra, permitida por las autoridades.

"Los obispos consideramos mal fundado y erróneo que aparezca en el proyecto constitucional (…) una definición del matrimonio como 'la unión de dos personas con aptitud para ello, a fin de hacer vida común'", dicen al respecto los integrantes de la COCC y niegan que su posición implique "discriminación".

"La enseñanza de la Iglesia siempre ha sido clara: el amor recíproco y complementario entre el hombre y la mujer fundamenta la vocación al matrimonio y a la familia, estableciendo una unidad que no puede equipararse a ninguna otra", dicen.

Por otra parte, provechan el reconocimiento en el proyecto constitucional del derecho a profesar y practicar creencias religiosas para reiterar viejos reclamos de la Iglesia Católica.

"En nuestro caso concreto, esta libertad (religiosa) implica (…) el reconocimiento jurídico de la Iglesia y de su identidad y misión propias, lo que incluye la posibilidad de dar a conocer su enseñanza moral de acuerdo al Evangelio, de acceder de modo sistemático a los medios de comunicación, la libertad de enseñanza y de evangelización, de construir edificios y de adquirir y poseer bienes adecuados para su actividad; y la libertad de asociarse para fines no solo estrictamente religiosos sino también educativos, culturales, de salud y caritativos", enumeran.

Como la Constitución y el Estado, la "libertad religiosa" está sujeta al control del Partido Comunista, que permite la actividad solo de aquellas denominaciones autorizadas por su Oficina de Asuntos Religiosos.

La COCC critica además que el proyecto constitucional establezca que "la enseñanza es función del Estado" y mencione la contribución atribuida a la familia "en último lugar".

"Ni el Estado ni ninguna otra institución deben apropiarse esta delicada misión", dicen los obispos.

En cuanto a los derechos de la familia, afirman que para que esta pueda "alcanzar su pleno desarrollo y bienestar (…) es necesario que la Constitución brinde las posibilidades para que cada ciudadano tenga un salario que realmente satisfaga sus necesidades".

"Igualmente, han de garantizarse las prestaciones sociales necesarias para equilibrar la vida familiar, de modo que sea posible y alcanzable por todos sus miembros una vida estable y vivienda digna, hasta después de la vida laboral de los mismos", advierten.

Los bajos salarios (de un promedio de 30 dólares al mes) y las pensiones miserables son una de las principales quejas de los cubanos.

Por último, los obispos opinan que el derecho a invertir en el país concedido a las empresas extranjeras debería "ser extendido al ciudadano cubano".

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MENSAJE PASTORAL DE LOS OBISPOS CATÓLICOS DE CUBA

con ocasión del proceso de consulta del Proyecto de Constitución de la República de Cuba

    “…Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza. Que tenga autoridad sobre los peces del mar y sobre las aves del cielo, sobre los animales del campo, las fieras salvajes y los reptiles que se arrastran por el suelo.
Y creó Dios al hombre a su imagen. A imagen de Dios los creó. Hombre y mujer los creó”

Génesis 1, 26-27

Queridos hermanos:

    Hemos querido comenzar nuestro mensaje con el clásico y hermoso pasaje sobre la creación del ser humano que se relata en el primer libro de la Biblia: el Génesis. De manera poética y figurativa nos transmite importantes verdades sobre nuestra naturaleza. El hombre y la mujer comparten la misma naturaleza y son iguales en dignidad y derechos. Tienen el mandato de procrear y poblar la tierra y, además, autoridad, derechos y deberes para utilizar y administrar los bienes que les han sido dados para su provecho, el de su familia y el de la sociedad. También tienen la obligación de cuidar la tierra por su valor en sí misma y porque es reflejo de la belleza de Dios. Estos principios constituyen un patrimonio adquirido por la humanidad, tanto por los creyentes como por los no creyentes. Sirvan estas premisas como prólogo de nuestro mensaje.

LA IMPORTANCIA Y ALCANCE DE UNA CONSTITUCIÓN

    Nuestro pueblo ha sido convocado y está inmerso en un proceso de consulta con el fin de que todos los ciudadanos aportemos criterios y proposiciones que contribuyan a enriquecer la redacción de una nueva Constitución de la República de Cuba. La misma será presentada, a todos los cubanos, en referendo para ser aprobada o rechazada. El referendo popular será la última palabra de todo nuestro pueblo sobre la Constitución. Por eso, conviene resaltar la importancia del mismo como un acto en el que cada ciudadano está llamado a expresarse con el ‘sí’ o el ‘no’ mediante su voto, o absteniéndose de hacerlo.
    Como pastores comprendemos, a partir de los procesos que ha vivido nuestra Nación, a quienes piensan que su opinión no cuenta. Sin embargo, queremos invitar a todos nuestros compatriotas a optar por una participación consciente y responsable. De igual forma solicitamos a las autoridades que guían el siguiente proceso que las opiniones y aportes recogidos sean tenidos en cuenta.

    Es sabido que los diferentes temas presentes en el texto son motivo de frecuente conversación y toma de posiciones que han generado muchos intercambios de opiniones y debates, manifestando diferentes posturas: unos participando con sus aportes, otros con cierta reserva y también quienes consideran que ya todo está decidido. Es lógico que sea así, pues es signo de la pluralidad de posturas, de interés y de preocupación, ya que sabemos que la Constitución de un país debe reflejar las características de la sociedad y determina, de muchas maneras, la vida de los ciudadanos y su futuro, también la convivencia entre ellos, la participación en la toma de decisiones que afectan sus vidas y las relaciones de los mismos con el Estado y la sociedad.
    De modos diversos y en reiteradas ocasiones, muchos nos preguntan acerca del parecer de la Iglesia sobre determinados aspectos contemplados en el proyecto constitucional que está siendo debatido. Por tales motivos, como obispos, queremos dirigirnos a ustedes, miembros de nuestras comunidades, y a todas aquellas personas que también han expresado su deseo de conocer nuestro pensamiento. Nos mueve y fundamenta la fe en Jesucristo Salvador de todos los hombres, la fuerza de su Palabra que nos inspira y sostiene, el amor y la búsqueda del bien para nuestro pueblo.
    Partimos de una frase martiana que expresa el sentido y valor que él le daba a la Carta Magna de una nación: “Una Constitución es una ley viva y práctica que no puede construirse con elementos ideológicos”[1]. La Constitución es la ley fundamental de una nación que fija la organización de la sociedad y los derechos, deberes y garantías de los ciudadanos. De ahí que deba reflejar “los principios y valores esenciales y mínimos, lo que implica no abarcar y expresar en detalle todos los ámbitos de la vida política, económica y social”[2]. También es legítimo afirmar que la Constitución no se puede subordinar a leyes, decretos, resoluciones, partidos políticos, ideologías, disposiciones o sentencias judiciales, ya que una Carta Magna prevalece por encima de todos ellos. Es oportuno recordar que “la soberanía reside intransferiblemente en el pueblo, del cual dimana todo el poder del Estado”[3]. Además, la Constitución en cuanto Ley Fundamental, se aplica por igual a todos los ciudadanos e instituciones sin importar la índole de los mismos. “El hombre no manda a otro hombre; la ley los manda a todos”[4]
    Así mismo, por la importancia de la Constitución como referencia última de la legalidad en la Nación y dada su supremacía sobre cualquier interés particular, como expusimos anteriormente, consideramos no solo aconsejable sino necesario, que la misma Constitución disponga la creación de un Tribunal de Garantías Constitucionales con la finalidad de salvaguardar los derechos que en ella se refrendan.
    Resaltamos que la persona humana es, por su intrínseca libertad y dignidad, el sujeto y centro de todos los derechos y deberes que garantiza una Constitución, que siempre debe estar en beneficio de la persona para así sustentar la convivencia de todos.

 LA DIGNIDAD DEL HOMBRE Y DE LA MUJER

    Esta afirmación, mirada desde nuestra fe, expresa que cada ser humano, por ser criatura de Dios, posee una dignidad particular que lo pone por encima de todo lo creado. Esta constatación hizo exclamar al autor del Salmo 8 (5.7) de la Biblia, lleno de admiración y agradecimiento:

“(Señor), ¿qué es el hombre para que te acuerdes de él
el ser humano para darle poder?...
Lo coronaste de gloria y dignidad,
le diste el mando sobre las obras de tus manos,
todo lo sometiste bajo sus pies”.

    Estas verdades sobre la persona humana fueron también expresadas por nuestro José Martí cuando afirmó: “…dígase hombre, y ya se dicen todos los derechos…”[5], para indicar que cada persona viene a este mundo con la dignidad y los derechos que pertenecen exclusivamente a su condición humana.
    A lo largo de la Historia, por el mal uso de la libertad que Dios le dio al hombre, los seres humanos no nos hemos tratado con el respeto que merece nuestra dignidad. A través de los siglos han sido muchas las guerras, tiranías, violencias, discriminaciones, injusticias y muchos desastres más, por lo que no es de extrañar que, terminado el horror de la Segunda Guerra Mundial, las naciones sintieran la necesidad urgente de poner por escrito y ratificar públicamente los derechos que todo ser humano tiene por la simple razón de serlo. Nuestro país tuvo mucho que ver en este empeño que se materializó en los 30 artículos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos del 10 de diciembre de 1948, aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas.

RESPETO A LOS DERECHOS HUMANOS

    Visto lo anterior, apreciamos que el proyecto constitucional (art.39) haya querido tener en cuenta el respeto y la aplicación de los derechos humanos reconocidos en diversos tratados internacionales de los cuales Cuba es signataria. Igualmente valoramos la declaración de que las personas son iguales en su dignidad, en sus deberes y derechos, sin discriminación alguna[6]. Al mismo tiempo lamentamos la ausencia del reconocimiento a la diversidad de opinión política (cf. art 40), así como también sería necesario explicitar que el derecho a la vida (cf. art. 43) debe respetarse desde el momento de la concepción del individuo hasta la muerte natural y, a su vez, sería de desear que abarque la exclusión de la pena de muerte.
    Del mismo modo se requiere un mayor esclarecimiento sobre el derecho a la objeción de conciencia (art 59), de manera que la preservación del derecho de unos no implique violentar el derecho y la conciencia de otros. También se deben clarificar las causas, el alcance, los medios y límites en relación al art. 3 relacionado con la defensa de la Patria, para proteger la integridad y el ejercicio del derecho de las personas. El uso de la fuerza es un recurso extremo, solo justificado en determinadas circunstancias y en condiciones excepcionales y debe ser proporcional a las causas que lo provocan. La Iglesia siempre ha valorado el diálogo y el respeto mutuo como el mejor medio para superar los conflictos.
    También resaltamos que, el art. 40 añade a la Constitución vigente otras tres categorías como sujetos de derecho: “género, orientación sexual e identidad de género” que provienen de una evidente influencia de la llamada “ideología de género”, las cuales son innecesarias, porque bastaría con la categoría “sexo” para que queden comprendidos todos los miembros de la sociedad, tal como se reconoce en el art. 45: “la mujer y el hombre gozan de iguales derechos y responsabilidades…”.
    El sexo viene dado por la naturaleza y no es una construcción cultural adquirida, como propone equivocadamente la referida ideología de género, que se caracteriza por un fuerte subjetivismo, que lleva al individuo a decidir por sí mismo lo que es bueno y lo que es malo. De tal manera que, dicha ideología, sostiene entre sus postulados principales que cada persona elige su propia identidad sexual. Esta corriente ideológica ha venido introduciéndose en Cuba, entre otros, por algunos medios oficiales y por la influencia del mundo exterior.
    Así mismo, en el Proyecto de Constitución se reconoce a los ciudadanos “el derecho a profesar o no creencias religiosas, a cambiarlas y a practicar la de su preferencia, con el debido respeto a otros credos y de conformidad con la ley”[7]. Según lo anterior, y en correspondencia a lo que debe ser un Estado laico moderno, los obispos cubanos reafirmamos que la libertad de practicar la religión propia no es la simple libertad de tener creencias religiosas, sino la libertad de cada persona de vivir conforme a los valores de la fe que profesa, de expresarlos públicamente, teniendo por límite el respeto al otro. En nuestro caso concreto, esta libertad implica, además, el reconocimiento jurídico de la Iglesia y de su identidad y misión propias, lo que incluye la posibilidad de dar a conocer su enseñanza moral de acuerdo al Evangelio, de acceder de modo sistemático a los medios de comunicación, la libertad de enseñanza y de evangelización, de construir edificios y de adquirir y poseer bienes adecuados para su actividad; y la libertad de asociarse para fines no solo estrictamente religiosos sino también educativos, culturales, de salud y caritativos.

LA FAMILIA

    La Iglesia siempre ha considerado esencial el derecho y responsabilidad de la familia en la educación de sus hijos. Esto coincide con la Declaración de los Derechos Humanos, cuando dice: “Los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos” [8]. Este principio se expresa en el Magisterio de la Iglesia de la siguiente manera: “La familia tiene una función original e insustituible en la educación de los hijos…”[9] “Los padres tienen el derecho y el deber de impartir una educación religiosa y una formación moral a sus hijos”[10]: “derecho que no debe ser cancelado por el Estado, antes bien debe ser respetado y promovido. Es un deber primario que la familia no puede descuidar o delegar”[11]
    Es oportuno recordar lo expresado por el Papa San Juan Pablo II en Santa Clara: “¡Cuba, cuida a tus familias para que conserves sano tu corazón!”[12], por esto apreciamos el papel que el proyecto constitucional le otorga a la familia, y la disposición para que ésta cumpla su misión como célula básica de la sociedad, tal como está formulado en el art. 67. Sin embargo, en lo referente a la educación, los principios básicos señalados en el párrafo anterior no están suficientemente expresados, pues, como se afirma en el art. 95b “la enseñanza es función del Estado …” y, a su vez, en los art. 72 y 84 es de señalar que la contribución atribuida a la familia aparece enumerada en último lugar, posteriormente al papel asignado al Estado y a la sociedad. Entendemos que ni el Estado ni ninguna otra institución deben apropiarse esta delicada misión.
    Los obispos consideramos mal fundado y erróneo que aparezca en el proyecto constitucional (art. 68) una definición del matrimonio como “la unión de dos personas con aptitud para ello, a fin de hacer vida común”. Al expresar este criterio no pretendemos desconocer, y en modo alguno menospreciar, la dignidad de ninguna persona, pues, a todas se les debe respetar su condición y su participación social. La enseñanza de la Iglesia siempre ha sido clara: el amor recíproco y complementario entre el hombre y la mujer fundamenta la vocación al matrimonio y a la familia, estableciendo una unidad que no puede equipararse a ninguna otra. Distinción no significa discriminación.
    Los obispos, también, apreciamos lo expresado en el proyecto constitucional sobre los derechos de la familia para alcanzar su pleno desarrollo y bienestar. Para satisfacer estos derechos y lógicos deseos es necesario que la Constitución brinde las posibilidades para que cada ciudadano tenga un salario que realmente satisfaga sus necesidades e, igualmente, han de garantizarse las prestaciones sociales necesarias para equilibrar la vida familiar, de modo que sea posible y alcanzable por todos sus miembros una vida estable y vivienda digna, hasta después de la vida laboral de los mismos. Por ello, nos permitimos recordar lo expuesto en nuestro mensaje “La Esperanza no defrauda”: “Cualquier proyecto social debe abrir espacios para los proyectos de vida personal y familiar de los ciudadanos y deben armonizarse mutuamente ... Las aspiraciones de superación personal deben ser alentadas para lograr así una sociedad civil vigorosa que será siempre un bien necesario para todo país que aspire a una sana prosperidad social y económica, sostenida por sólidos pilares morales y espirituales” [13].

LA ECONOMÍA AL SERVICIO DEL BIEN COMÚN

    Como principio, la Doctrina Social de la Iglesia reconoce el destino universal de los bienes y la función social de la propiedad para lograr el desarrollo integral de la persona, la familia y el bien común. Por ello, nos complace que el Proyecto de Constitución también reconozca la propiedad privada, aunque siempre se deberá tener en cuenta que los límites de cualquier propiedad deben estar solamente condicionados por el principio descrito anteriormente. En este campo, consideramos que lo expuesto en el art. 28 en relación a la inversión extranjera, debe ser extendido al ciudadano cubano en virtud a lo refrendado en el art. 40 sobre “la igualdad de todos los cubanos en sus derechos, deberes y oportunidades sin discriminación alguna”.

CONCLUSIÓN

    Al concluir este mensaje queremos reconocer y valorar que, un buen número de cubanos, está ejerciendo su derecho a opinar y esto, en sí mismo, es un ejercicio beneficioso para las personas y la sociedad. Nosotros, como obispos y pastores de la Iglesia Católica en Cuba, no hemos pretendido hacer una exposición exhaustiva de todos los contenidos del proyecto constitucional, sino que deseamos iluminar aquellos aspectos que más nos han sido reclamados en orden al discernimiento y posterior decisión que cada uno deberá tomar según su conciencia y libertad.
    Pedimos a Dios que nos ayude a encontrar los caminos que favorezcan el crecimiento del respeto mutuo y el reconocimiento de la dignidad de cada persona. Sólo así se hará realidad el sueño de nuestros próceres, proclamado por Martí al desear que Cuba fuera una República “con todos y para el bien de todos”[14]. A nuestra Madre, la Virgen de la Caridad del Cobre, le pedimos que continúe acompañando la vida de nuestro pueblo. ¡La Caridad nos une!

La Habana, 24 de octubre de 2018.
Fiesta de San Antonio María Claret

 + Dionisio García Ibáñez, Arzobispo de Santiago de Cuba
+ Juan de la Caridad García Rodríguez, Arzobispo de La Habana
+ Wilfredo Pino Estévez, Arzobispo de Camagüey
+ Emilio Aranguren Echeverría, Obispo de Holguín, Presidente de la COCC
+ Arturo González Amador, Obispo de Santa Clara, Vicepresidente de la COCC
+ Manuel Hilario de Céspedes y García-Menocal, Obispo de Matanzas
+ Jorge Enrique Serpa Pérez, Obispo de Pinar del Río
+ Álvaro Beyra Luarca, Obispo de Bayamo-Manzanillo
+ Domingo Oropesa Lorente, Obispo de Cienfuegos
+ Juan Gabriel Díaz Ruiz, Obispo de Ciego de Ávila
+ Silvano Pedroso Montalvo, Obispo de Guantánamo-Baracoa
+ Juan de Dios Hernández Ruiz SJ, Obispo Auxiliar de La Habana, Secretario General de la COCC
_______________________________________________________________________

[1] José Martí, Carta de New York, 23 de mayo de 1882, Obras Completas, Tomo IX, páginas 307 y 308.
[2] Proyecto de Constitución, Introducción al Análisis del Proyecto - Consideraciones finales, párrafo 3.
[3] Proyecto de Constitución, art. 10
[4]  P. Félix Varela. Cátedra de Constitución, Observación Segunda. Cita tomada del Libro “Escritos políticos”. Ed. Ciencias Sociales, 1977.
[5] José Martí. “Mi raza”, periódico “Patria”, Nueva York, 16 de abril de 1893. Obras Completas, Editorial Pueblo y Educación, La Habana, 1976, Tomo 2, páginas 298 a 300.
[6] Declaración Universal de los Derechos Humanos, art. 2
[7]  Proyecto de Constitución de la República, art. 62
[8]  Declaración Universal de los Derechos Humanos, art. 26.3
[9]  Concilio Vaticano II, Declaración Gravissimum Educationis n. 3
[10] Concilio Vaticano II, Declaración Dignitatis Humanae n.5
[11] Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia n. 239
[12] San Juan Pablo II, Homilía en Santa Clara, 22 de enero de 1998.
[13] Conferencia de Obispos Católicos de Cuba, Carta Pastoral “La Esperanza no defrauda”, 8 de septiembre de 2013, nn. 29-30
[14]  José Martí, Discurso “Con todos y para el bien de todos”, Liceo cubano de Tampa, EEUU, 26 de noviembre de 1891

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