miércoles, junio 19, 2024

Roberto Álvarez Quiñones: La otra cara del hambre en Cuba

 
Tomado de https://diariodecuba.com/

La otra cara del hambre en Cuba

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'El hambre tiene dos caras, pero muestra una y oculta la otra. Los cubanos son hoy golpeados por las dos a la vez, sometidos por un Gobierno que hambrea a sus gobernados deliberadamente.'

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Por Roberto ÁlvarezZ Quiñones

Miami

15 de junio 2024

El hambre tiene dos caras, pero muestra una y oculta la otra. Los cubanos son hoy golpeados por las dos a la vez, sometidos por un Gobierno que hambrea a sus gobernados deliberadamente.

Sí, el castrismo causa hambre con premeditación y alevosía, pues ese flagelo no se debe a una guerra, o a una catástrofe natural, sino a que el bien alimentado Raúl Castro y sus rollizos cómplices se niegan a liberar a la agricultura y a restaurar las libertades elementales a las que tienen derecho todos los pueblos del mundo, por temor a perder el poder y la dolce vita de que disfrutan ellos y sus familias.

Me detendré hoy, no en la cara visible del hambre en Cuba, digamos convencional, o sea, el solo poder hacer una sola y muy escasa comida al día, o ninguna en días salteados, no desayunar, etc.

Examinaremos los efectos que no son perceptibles a simple vista por no poder ingerir diariamente los alimentos necesarios con un balance mínimo de vitaminas, proteínas, minerales, aminoácidos, calorías y grasas esenciales.

Los expertos llaman a eso hambre oculta, pues "la procesión va por dentro". Generalmente el propio afectado no es consciente de ello. Me refiero a la desnutrición, la cara oculta de una subalimentación prolongada.

La cara del hambre convencional sí se percibe a primera vista. Recuerdo que a principios de los años 90 en La Habana me encontraba con amigos que de momento casi no reconocía por lo mucho que habían adelgazado. Probablemente a ellos les pasaba lo mismo conmigo.

Depresión, ansiedad, retardo y trastornos mentales, suicidios

Con la malnutrición, la persona puede no perder mucho peso corporal, y pocas veces se da cuenta de que su salud se está depauperando.

Los primeros estudios profundos del hambre oculta se realizaron luego de la Segunda Guerra Mundial, al conocerse en detalle las consecuencias nefastas de la desnutrición de quienes sobrevivieron en los campos de concentración y en ciudades sitiadas por las hordas nazis.

Hoy se sabe que comer con escaso valor nutritivo por periodos prolongados puede causar trastornos psiquiátricos, demencia, retardo mental en los niños, depresión, ansiedad, deterioro del sistema inmune, problemas cardiacos, trastornos del cerebro, inclinación al suicidio, anemia, diabetes, pérdida de masa muscular, raquitismo, obesidad, piel seca, cabellos frágiles, uñas quebradizas.

Por ejemplo, la carencia de vitamina A es la principal causa de ceguera evitable en los niños a nivel mundial y también de la ceguera nocturna en mujeres embarazadas. La diarrea es mortal para los pequeños con mala nutrición.

Ah, y un detalle poco conocido: hay malnutrición lo mismo por déficit de alimentos que por exceso de calorías y carbohidratos sin suficientes proteínas, vitaminas, fibra, minerales, aminoácidos, grasas, y otros nutrientes básicos.

Según la Organización Mundial de Salud (OMS), en el mundo "hay 450 millones de personas con malnutrición que sufren trastornos de su salud mental que dificultan grave y penosamente sus vidas".

Si millones de cubanos no están incluidos en esa lista de la OMS es por razones políticas, pues la mayoría de los funcionarios de esa institución del sistema de Naciones Unidas son admiradores de la "revolución cubana".

En Cuba, ya solo el desgaste psicológico diario de "guapear" algo de comer es abrumador. Eso provoca enfermedades psíquicas, trastornos metabólicos, depresión, descenso del sistema inmune. Atenazados por la malnutrición y la desestabilización psíquica ya muchos cubanos están "mal de los nervios", como se dice en la Isla.

Los cubanos ingieren cuatro veces menos proteínas que las necesarias

Los especialistas afirman que un adulto sedentario debe ingerir diariamente 0,8 gramos por kilogramo de peso corporal. O sea, quien pesa 75 kilogramos (165 libras) debe consumir unos 60 gramos de proteína diarios. Pero los alimentos más ricos en proteínas son los de origen animal, los más escasos y caros en Cuba.

En la Isla una libra de carne de cerdo hoy no baja de 800-900 pesos, la cuarta parte de un salario mínimo completo. Y un cartón de 30 huevos pude costar hasta 2.700 pesos, mucho más que un salario mínimo mensual (2.100 pesos).

Por eso, pese a que la mayoría de sus funcionarios son "amigos de Cuba", el Programa Mundial de Alimentos (PMA) en abril de 2023 informó que "los cubanos de entre 14 y 60 años en la Isla solo ingieren diariamente el 24% de las proteínas necesarias, el 36% de la energía y el 18% de las grasas que necesitan". Puntualizó que ingieren apenas entre 20 y 34 gramos diarios de proteínas, ¡cuatro veces menos de las necesarias!  Han pasado 14 meses y ahora todo es peor, pero el PMA no ha dicho más nada.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS), más inclinada hacia babor (izquierda) que el PMA, admite que Cuba es uno de los países que registra más suicidios en toda América. En efecto, la prensa independiente reporta constantemente trágicos casos de suicidios. Quitarse la vida es ya una de las diez principales causas de muerte en Cuba, según admite el mismísimo MINSAP.

Y ojo, la desnutrición también comienza en el vientre materno. Niño que nace desnutrido tendrá baja estatura, será delgado y enfermizo por su débil sistema inmunológico, y tendrá problemas de aprendizaje y de desarrollo de su cerebro.

Estudios realizados por médicos cubanos han revelado que los niños cubanos ahora tienen menor estatura y son más delgaditos que décadas atrás, debido a la malnutrición de la madre y luego la de ellos mismos.

Incluso la UNICEF, que tanto elogia al castrismo, hace unos días reveló en su informe mundial sobre "pobreza infantil grave" que el 9% de la población infantil de Cuba "sufre de pobreza grave", pues de los ocho alimentos considerados necesarios para una vida sana los niños en la Isla solo reciben dos como máximo.

Destacó que el 33% de los niños cubanos menores de cinco años solo reciben tres o cuatro de esos alimentos fundamentales, lo cual puede causar "daños muy graves para la supervivencia infantil, el crecimiento físico y el desarrollo cognitivo".

Y si la UNICEF dice que el porcentaje de niños cubanos mal nutridos es de un 42% en total, la cifra es superior, pues esa entidad solo acepta las cifras manipuladas que envía La Habana. Por tanto, "conociendo el paño", me atrevería a decir que los verdaderos porcentajes no bajan de 19% y 43%, respectivamente. Es decir, que al menos el 62% de los niños cubanos menores de cinco años están subnutridos.

¿Pagarán los dirigentes por hacer sufrir tanto al pueblo?

La expresión más elocuente de la magnitud de la crisis alimentaria es que la dictadura se ha tragado su secular soberbia y ahora le pide a la ONU leche en polvo. Envía a ministros por el mundo a mendigar leche en polvo, arroz, harina y otros alimentos. Ni huevos produce ya el país, y el populista presidente colombiano, Gustavo Petro, está enviando este año a Cuba 40 millones de huevos.

China y Vietnam regalan arroz, Rusia harina y otros alimentos. En febrero llegó al Mariel un barco desde Brasil con leche en polvo, arroz, maíz y harina de soya, que fue pagado por los Emiratos Árabes Unidos. Hasta un país tan pequeños y pobre como San Vicente y las Granadinas, recientemente donó a Cuba 235 toneladas de harina.

En resumen, posiblemente más del 80%, y puede que hasta un 90% de los cubanos es víctima del hambre oculta, en mayor o menor grado. O sea, es un pueblo subalimentado.

Pero, así como luego del genocidio nazi en Europa fue que se hicieron los primeros estudios profundos sobre las consecuencias del hambre, en Cuba solo en el poscastrismo se conocerán en verdad los efectos del hambre, visible u oculta, el crimen de lesa humanidad cometido personalmente por Raúl "el Cruel" y por sus apandillados.

¿Pagarán los máximos dirigentes de la "revolución cubana" ante la Justicia por tanto dolor, muerte, hambre, abusos y sufrimiento ocasionados al pueblo cubano? ¿Habrá justicia en el poscastrismo?

Son estas dos buenas preguntas que nos hacemos hoy los cubanos. 

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martes, marzo 05, 2024

Roberto Jesús Quiñones Haces sobre Cuba: No se trata de cambiar funcionarios y leyes, sino el sistema

 Tomado de https://www.cubanet.org

No se trata de cambiar funcionarios y leyes, sino el sistema 

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Sabemos que Félix Duarte Ortega, quien ahora va a dirigir a los campesinos cubanos, no ha sido enviado a la ANAP para que los escuche, sino para que trate de imponer los ucases del PCC.

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Por Roberto Jesús Quiñones Haces

4 de marzo, 2024

HARRISONBURG, Estados Unidos. – Mijaíl Gorbachov tenía fe en las ideas socialistas, pero también suficiente inteligencia para aceptar que el modelo creado por Vladimir Lenin y continuado por otros líderes de la antigua URSS era desacertado porque se afianzaba en la imposición.

Lejos del pragmatismo de Gorbachov, Fidel Castro fue renuente a reconocer con acciones concretas esa verdad histórica, demostrada por el más abultado expediente de crímenes que haya registrado la humanidad. Al “Comandante” lo que le importó siempre fue el poder, y aunque varios años después reconociera ante el periodista estadounidense Jeffrey Golddberg que el modelo cubano ya no funcionaba, ese fue el refrendado por su hermano al sustituirlo en el poder y es el mismo que defienden los líderes de la llamada “continuidad”, que no es otra que la prolongación de la falta de libertades y del fracaso económico.

Con la desaparición de la URSS, Cuba inició la crisis más prolongada de su historia. Apagones, sostenida inflación, devaluación de la moneda nacional, deterioro de los servicios de educación, salud y transporte, carencia de alimentos y medicinas y una ostensible declinación de los éxitos deportivos y de la credibilidad del pueblo en quienes lo dirigen sin su consentimiento, unidos al aumento sostenido de la pobreza y de la represión, son algunas de las características de esa crisis, agravada por la pandemia de COVID-19.

La expresión más contundente del rechazo popular a la “política de la continuidad” que proclama el gobernante Miguel Díaz-Canel Bermúdez fueron las multitudinarias protestas ocurridas en julio de 2021 y las que han continuado produciéndose en diversas partes del país.

En vez de apostar por una posición realista y escuchar los reclamos del pueblo, los comunistas cubanos aplican sistemáticamente su política de terrorismo de Estado contra todo disenso, algo que ha convertido a Cuba en el segundo país con mayor tasa carcelaria a nivel mundial, según un informe del sitio World Prison Brief

Aunque desde hace más de una década se incumplen anualmente los planes de construcción de viviendas, de producción de arroz, las zafras azucareras, tabacaleras y cafetaleras, los planes de producción de carne de res y de cerdo y los de viandas, frutas y vegetales, los líderes de la “continuidad” siguen pidiéndole resistencia al pueblo y culpando al embargo estadounidense de la situación económica del país, eslóganes infaltables en su discurso.

La reciente solicitud de ayuda al Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas ―algo que no se había hecho en 65 años― demuestra cuán hondos son los efectos de esta crisis.

La dictadura no dedica suficiente dinero para las necesidades de los cubanos y por eso ya no puede garantizar siquiera el pésimo pancito que vende al pueblo, ni la leche para los niños de hasta siete años. A esto se suman los atrasos en la distribución de los productos cuya venta es controlada por la libreta de racionamiento.

En vez de decidirse a “cambiar todo lo que debe ser cambiado”, los comunistas cubanos continúan defendiendo lo ineficaz y apostando por los cambios… de funcionarios y leyes.

Hace algún tiempo fue defenestrado Marino Murillo Jorge, quien creó la fracasada “Tarea Ordenamiento” y estuvo al frente de la política económica del país por más de 10 años. Hace pocos días la dictadura destituyó a los ministros de Economía e Industria Alimentaria y el domingo 3 de marzo sustituyó a Rafael Ramón Santiesteban Pozo al frente de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP).

Es opinión de la alta dirección del país que los campesinos cubanos no están trabajando bien. Recientemente Manuel Marrero Cruz, primer ministro del régimen, reconoció el fracaso de una ley diseñada para “garantizar producciones de alimentos, fomentar sistemas alimentarios locales, soberanos y sostenibles y movilizar los recursos financieros, tecnológicos y alianzas que posibiliten la implementación de sistemas alimentarios soberanos y sostenibles”. El dirigente se refería a la Ley No.148 de 2022, “Ley de Soberanía Alimentaria y Seguridad Alimentaria y Nutricional”, un nombre muy largo para resultados muy cortos.

Recientemente el periódico oficial Tribuna de La Habana informó que el pasado año las empresas agropecuarias estatales funcionaron apenas al 30% de su capacidad y cumplieron solo el 66% de la entrega de carne en el 2023. “No podemos venir a repetir lo mismo, que no se avanzó, no se hizo… Hay un pueblo que está esperando por nosotros”, dijo Luis Antonio Torres Iribar, primer secretario del PCC en La Habana, quien también afirmó que un número considerable de tierras de cultivo están subutilizadas y otras completamente inactivas y que, en 2023, en La Habana, murieron más vacas que las que nacieron principalmente por hambre. 

Desde hace más de 10 años los campesinos reclaman cambios profundos en la agricultura cubana. Libertad para la producción y distribución de sus productos, para fijar los precios de acuerdo con el mercado, para importar y exportar directamente, así como la eliminación de los impuestos por 10 años a productores y procesadores de alimentos y que se entreguen títulos de propiedad a todos los productores agrícolas son algunos de esos reclamos.

¿Y a quién ha puesto ahora la dictadura al frente de la ANAP? ¡Pues nada más y nada menos que a Félix Duarte Ortega, quien hasta el pasado domingo era el jefe del Departamento Agroalimentario del PCC! El individuo se graduó como ingeniero en Mecanización de la Producción Agropecuaria pero no ha ejercido la carrera pues ha sido siempre dirigente político. Es, además, máster en Cultura Económica y Política, al igual que el defenestrado Santiesteban Pozo, lo que pudiera sintetizarse en esta frase: “Algunos estudios, ningún resultado”.

Sabemos que Félix Duarte Ortega, quien ahora va a dirigir a los campesinos cubanos sin haber trabajado jamás en el campo, no ha sido enviado a la ANAP para que los escuche, sino para que, desde allí, trate de imponer los ucases del Partido. También sabemos que cosechará como respuesta el mismo desinterés de los productores y el continuo desabastecimiento de los mercados.

No hay peor ciego que aquel que no quiere ver.

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Nota del Bloguista de Baracutey Cubano

Según el economista y comunista Oscar Pino Santos en su  librito La penetración del Imperialismo norteamericano en la economía cubana, escrito en 1957, el 25 % de los alimentos que consumían los cubanos, siendo Cuba un país agrícola,  eran importados. Lo que no dice ese economista comunista que murió en el 2005 trabajando en el Consejo de Estado es que esa importación se debía en gran parte no por  ineficiencia económica del país, como ocurre desde hace casi 65 años,  sino por distintas razones; veamos algunas: 

1) Resultaba mucho más barato comprar, por ejemplo,  el arroz en los EE.UU., en los Estados de la cuenca del Mississipi, que cultivarlos en Cuba; con otros cultivos sucedía lo mismo. Por cierto: Cuba en el año  1958 fue el  tercer productor de arroz de America Latina y produjo 256,000 toneladas métricas de arroz ya molinado. El arroz  representó  en ese año el 6.6%  de la riqueza nacional  y tenía 162,000 hectáreas dedicadas a este cultivo . El consumo de arroz per cápita del cubano era de 110 libras/año.  Esas cifras se obtuvieron después del plan de diversificación de la economía cubana  comenzada por el Presidente Carlos Prío Socarrás y continuada e impulsada por el gobierno de Fulgencio Batista y Zaldivar, la cual se llevó a cabo pese a las medidas  que tomó el gobierno norteamericano en contra del gobierno de Batista como consecuencia  de la labor de los lobbystas o cabilderos de las industrias norteamericanas afectadas que residían en territorio norteamericano, entre las que se encontraban  los productores de arroz  de la cuenca del Mississippi. Para profundizar  sobre estas medidas adjunto un artículo de mi autoría y para conocer más logros de la economía cubana preCastrista pueden hacer click AQUÍ.

Tengo la opinión que el no haber comprado arroz  durante una década a EE.UU.  fue  una estrategia  de la tiranía Castrista para que los productores de arroz de EE.UU.  cabildearan en el Congreso de los EE.UU. para que se levantara, sin las condiciones presentes en la Ley Helms-Burton,  el Embargo norteamericano contra la tiranía Castrista  y  con ello ciertos  círculos financieros norteamericanos le hiciera préstamos financieros a la dictadura Castrista, parte de los cuales se utilizarían para ampliar y modernizar sus organismos de represión política; préstamos que finalmente el pueblo norteamericano  pagaría, pues la tiranía es un relevante no pagador de sus deudas  y eso lo saben el Club de París, la extinta Unión Soviética y los demás países de Europa del este, Japón, etc.  Veamos como fue el comercio entre Cuba y EE.UU. .

2) Era más barato comprar en EE.UU. la manteca de cerdo, la cual apenas se consume en los EE.UU.pero que era entonces de consumo tradicional en Cuba, que producirla en Cuba o producir aceites vegetales.

3)  En Cuba se intentó  por los años 20s y 30s cultivar trigo, sobre todo en las provincias centrales, pero no dió resultado, luego la harina de trigo, fundamental para hacer panes, galletas, confitería, etc., se tenía que comprar en el exterior cubano  y así otros productos que eran de consumo tradicional del cubano. 

4) Finalmente, los cubanos  estábamos acostumbrados a consumir bacalao de Noruega, tasajo uruguayo (en Cuba estaba prohibida la matanza de ganado caballar),  al igual que la mantequilla holandesa, quesos franceses y suizos, turrones, jamones y vinos  españoles, peras, manzanas, melocotones, albaricoques enlatados de EE.UU., calamares y sardinas españolas, etc. .En resumen:  Los cubanos éramos un poco sibaritas  dentro del alcanze que tenían nuestros bolsillos y nos gustaba darle gusto al paladar, aunque los alimentos y bebidas fueran exóticos. 

En el mencionado librito y en el  Cuadro No. 20 se muestra el consumo doméstico, producción nacional e importaciones de los principales productos alimenticios en el período 1954-1956 donde se observa que la cantidad y el valor (en porcientos) del consumo doméstico de producción nacional fueron el 81% y el 71% respectivamente, mientras que la cantidad y el valor del consumo doméstico de importación fueron 19% y 29% respectivamente. En ese cuadro, cuya relación de alimentos bien serviría como ejemplo objetivo de cual era la canasta básica del cubano promedio de aquellos tiempos, muestra datos interesantísimos como el hecho de que el 98% de la cantidad y el 92% del valor de los productos lácteos consumidos por la población cubana era de producción nacional.

Por cierto, Oscar Pino Santos pese a la gran ineficiencia  económica que él ayudo a crear después del 1 de enero de 1959, no tengo conocimiento de  que hubiera escrito o dicho públicamente críticas a la ineficiencia endémica y sistémica del período revolucionario. Quizás por eso, poco antes de morir, se le otorgó el Premio Anual  correspondiente a las Ciencias Sociales. Aclaro que en Cuba antes de que muriera Oscar Pino Santos, yo entregué a la revista Vitral de la Diócesis de Pinar del Río, un artículo donde tocaba estos temas relacionados con Pino Santos y su librito La penetración del Imperialismo norteamericano en la economía cubana. No se publicó ¿?.

En la tabla No. 23 se puede observar  como los porcientos de las importaciones de  los Bienes  de consumo  No Duraderos  van disminuyendo entre 1912 y 1957, lo cual se explica  por el incremento  en los porcientos de las importaciones  de Materias primas y envases;  sobre todo a partir del año 1927 en que el Presidente Gerardo Machado y Morales  introdujo una  nueva Ley  Arancelaria que   de manera significativa impulsó la creación y desarrollo de  industrias nacionales; en particular  aquellas industrias relativas al aseo personal y de  la higiene en general.


Las tablas anteriores fueron  tomadas del libro del comunista y castrista Oscar Pino Santos:


BODEGAS Y FRUTERIAS EN CUBA ANTES DEL TRIUNFO DE LA ROBOLUCIÓN
















Vendiendo viandas cubanas

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viernes, marzo 01, 2024

René Gómez Manzano desde Cuba: El castrismo pide ayuda al Programa Mundial de Alimentos y con ello el régimen de La Habana reconoce tácitamente que no puede solucionar el hambre entronizada por sus mismas medidas

 
Tomado de https://www.cubanet.org/

El castrismo pide ayuda al Programa Mundial de Alimentos

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Al solicitar el apoyo del PMA de la ONU, el régimen de La Habana reconoce tácitamente que no puede solucionar el hambre entronizada por sus mismas medidas

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Bodega en Batabanó

Por René Gómez Manzano

29 de febrero de 2024

LA HABANA, Cuba.- En medio del increíble despeñamiento que sufre Cuba desde hace años, no asombra que se vean como normales situaciones que en realidad son excepcionales y deberían catalogarse como tales. Se trata de que sufrimos lo que creo que pudiéramos denominar “cotidianidad de la miseria”.

Es lo que sucede, por ejemplo, con los pormenorizados informes diarios sobre la situación electroenergética. En cualquier país medianamente racional, es normal que haya fluido eléctrico; el tema se convierte en noticia cuando, de manera excepcional, se produce un apagón. En Cuba, la propaganda castrocomunista pretende hacer lo contrario: convertir en noticia el simple suministro (aunque sea malo e intermitente) de corriente.

Esta consideración viene al caso porque hace unas horas trascendió una noticia que debería provocar asombro y aun indignación en el seno de la ciudadanía, pero que, en medio de la situación calamitosa imperante, algunos tienden a ver como un necesario y justo apoyo. Me refiero a la solicitud dirigida por el régimen cubano al Programa Mundial de Alimentos de la ONU (PMA) para poder satisfacer las esmirriadas cuoticas de leche racionada que, según las normas establecidas, deberían de ser entregadas para los niños.

El PMA

Una somera búsqueda en el sitio-web del PMA (wfp.org), nos informa que sus miembros se jactan de catalogarla como “la organización humanitaria más grande del mundo”. También señalan su razón de ser y el sentido de su labor: “Llevamos alimentos que salvan vidas a las personas desplazadas por los conflictos y empobrecidas por los desastres”.

Una sección concreta del portal nos dirige hacia países específicos que confrontan emergencias alimentarias. Figuran allí territorios que han sufrido largas guerras internas, como Afganistán, el nordeste de Nigeria, Siria, Sudán o Yemen. También otros que bordean con el desierto, como el Sahel africano. O que han padecido agresiones externas, como Ucrania, la cual, como resultado de la brutal embestida putinesca, ha dejado de ser “el Granero de Europa” para convertirse en un país necesitado de ayuda alimentaria. Entre los de América, en esa sección sólo figuraba la hambreada Haití.

¿Corresponderá ahora a nuestra Cuba —antaño conocida como “la Perla de las Antillas”— sumar su nombre a ese catálogo de la indigencia y el bochorno! Si prestamos atención a los objetivos declarados del PMA que he citado arriba, tendríamos que preguntarnos: ¿qué “desastre” ha habido en nuestro país!; ¿de qué “conflicto” hemos sido escenario!…

El prolongado desastre

No obstante, resulta inapropiado que menospreciemos las calamidades sufridas por esta Gran Antilla de la mano del castrocomunismo. Creo que, pensándolo bien, no sería una exageración decir que sí, que nuestra Cubita bella ha padecido, durante ya casi dos tercios de siglo, un verdadero y prolongadísimo desastre: El entronizado, mantenido a ultranza y profundizado cada vez más por el calamitoso socialismo dirigista y burocrático.

Aunque la noticia se conoció este 28 de febrero, se supo también que, según EFE, la solicitud formal fue enviada “a finales del año pasado”. Pese al par de meses decursados desde entonces, el régimen de La Habana ha considerado pertinente guardar silencio sobre el particular: ni ha informado al respecto a sus ciudadanos ni ha emitido la “aclaración oficial” solicitada por la agencia informativa española.

Entonces, nuestra islita, de la mano de los personeros de “la Continuidad”, proseguirá su andadura como pordiosera internacional. Esta faceta de su actividad la ha llevado ya a recibir ayuda de países como Vietnam. Se trata de una realidad cuyo solo enunciado representa una enormidad, que debería llenar de vergüenza a los ventrudos mayimbes de La Habana.

Afirmo lo anterior porque, más allá de las causas que condujeron a la guerra en ese país asiático, es un hecho cierto que este sufrió un conflicto severísimo, que le ocasionó daños gigantescos y millones de muertos. ¡Y que ahora sean los vietnamitas quienes presten ayuda a sus “camaradas cubanos” que han pasado estos 65 años en santa paz, representa la más elocuente demostración de la índole desastrosa del sistema inoperante implantado por los castrocomunistas en nuestro país!

La inseguridad alimentaria

Un trabajo periodístico publicado este jueves, en estas mismas páginas, por Miriam Leiva, intenta dar respuesta a una pregunta que me atrevo a calificar como algo capciosa: ¿“Con qué se alimentan los niños de la ‘continuidad’”? El bajante pone, como suele decirse, el dedo en la llaga: “Los padres cubanos sufren la inseguridad alimentaria de sus hijos desde recién nacidos”.

La colega, en una apretada síntesis, trata de enumerar todas las dificultades que confrontan los progenitores de la Isla en ese sentido. Menciona los sucedáneos que se emplean para reemplazar el suministro de leche fresca (virtualmente desaparecida), la harina de trigo, las ínfimas cuotas de productos cárnicos, huevos y compotas… Una de las conclusiones, aunque piadosa, es atinada: “El futuro es realmente incierto por la insuficiente producción nacional y la ruina de Cuba”.

Es de ese modo que nuestra Patria, de la mano de “la Continuidad diazcanelista”, prosigue su andadura constante y cada vez más rápida hacia el colapso definitivo. Mientras tanto, los personeros y cotorrones del régimen parecen querer emular a Nerón cantando a la Roma incendiada. Se desgañitan afirmando que “nadie quedará desamparado” y, contra toda evidencia razonable, aseguran que “sí se puede”. ¡Cualquier cosa, menos reconocer que el sistema implantado y mantenido por ellos durante decenios es inviable!

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Nota del Bloguista de Baracutey Cubano

Según el economista y comunista Oscar Pino Santos en su  librito La penetración del Imperialismo norteamericano en la economía cubana, escrito en 1957, el 25 % de los alimentos que consumían los cubanos, siendo Cuba un país agrícola,  eran importados. Lo que no dice ese economista comunista que murió en el 2005 trabajando en el Consejo de Estado es que esa importación se debía en gran parte no por  ineficiencia económica del país, como ocurre desde hace casi 65 años,  sino por distintas razones; veamos algunas: 

1) Resultaba mucho más barato comprar, por ejemplo,  el arroz en los EE.UU., en los Estados de la cuenca del Mississipi, que cultivarlos en Cuba; con otros cultivos sucedía lo mismo. Por cierto: Cuba en el año  1958 fue el  tercer productor de arroz de America Latina y produjo 256,000 toneladas métricas de arroz ya molinado. El arroz  representó  en ese año el 6.6%  de la riqueza nacional  y tenía 162,000 hectáreas dedicadas a este cultivo . El consumo de arroz per cápita del cubano era de 110 libras/año.  Esas cifras se obtuvieron después del plan de diversificación de la economía cubana  comenzada por el Presidente Carlos Prío Socarrás y continuada e impulsada por el gobierno de Fulgencio Batista y Zaldivar, la cual se llevó a cabo pese a las medidas  que tomó el gobierno norteamericano en contra del gobierno de Batista como consecuencia  de la labor de los lobbystas o cabilderos de las industrias norteamericanas afectadas que residían en territorio norteamericano, entre las que se encontraban  los productores de arroz  de la cuenca del Mississippi. Para profundizar  sobre estas medidas adjunto un artículo de mi autoría y para conocer más logros de la economía cubana preCastrista pueden hacer click AQUÍ.

Tengo la opinión que el no haber comprado arroz  durante una década a EE.UU.  fue  una estrategia  de la tiranía Castrista para que los productores de arroz de EE.UU.  cabildearan en el Congreso de los EE.UU. para que se levantara, sin las condiciones presentes en la Ley Helms-Burton,  el Embargo norteamericano contra la tiranía Castrista  y  con ello ciertos  círculos financieros norteamericanos le hiciera préstamos financieros a la dictadura Castrista, parte de los cuales se utilizarían para ampliar y modernizar sus organismos de represión política; préstamos que finalmente el pueblo norteamericano  pagaría, pues la tiranía es un relevante no pagador de sus deudas  y eso lo saben el Club de París, la extinta Unión Soviética y los demás países de Europa del este, Japón, etc.  Veamos como fue el comercio entre Cuba y EE.UU. .

2) Era más barato comprar en EE.UU. la manteca de cerdo, la cual apenas se consume en los EE.UU.pero que era entonces de consumo tradicional en Cuba, que producirla en Cuba o producir aceites vegetales.

3)  En Cuba se intentó  por los años 20s y 30s cultivar trigo, sobre todo en las provincias centrales, pero no dió resultado, luego la harina de trigo, fundamental para hacer panes, galletas, confitería, etc., se tenía que comprar en el exterior cubano  y así otros productos que eran de consumo tradicional del cubano. 

4) Finalmente, los cubanos  estábamos acostumbrados a consumir bacalao de Noruega, tasajo uruguayo (en Cuba estaba prohibida la matanza de ganado caballar),  al igual que la mantequilla holandesa, quesos franceses y suizos, turrones, jamones y vinos  españoles, peras, manzanas, melocotones, albaricoques enlatados de EE.UU., calamares y sardinas españolas, etc. .En resumen:  Los cubanos éramos un poco sibaritas  dentro del alcanze que tenían nuestros bolsillos y nos gustaba darle gusto al paladar, aunque los alimentos y bebidas fueran exóticos. 

En el mencionado librito y en el  Cuadro No. 20 se muestra el consumo doméstico, producción nacional e importaciones de los principales productos alimenticios en el período 1954-1956 donde se observa que la cantidad y el valor (en porcientos) del consumo doméstico de producción nacional fueron el 81% y el 71% respectivamente, mientras que la cantidad y el valor del consumo doméstico de importación fueron 19% y 29% respectivamente. En ese cuadro, cuya relación de alimentos bien serviría como ejemplo objetivo de cual era la canasta básica del cubano promedio de aquellos tiempos, muestra datos interesantísimos como el hecho de que el 98% de la cantidad y el 92% del valor de los productos lácteos consumidos por la población cubana era de producción nacional.

Por cierto, Oscar Pino Santos pese a la gran ineficiencia  económica que él ayudo a crear después del 1 de enero de 1959, no tengo conocimiento de  que hubiera escrito o dicho públicamente críticas a la ineficiencia endémica y sistémica del período revolucionario. Quizás por eso, poco antes de morir, se le otorgó el Premio Anual  correspondiente a las Ciencias Sociales. Aclaro que en Cuba antes de que muriera Oscar Pino Santos, yo entregué a la revista Vitral de la Diócesis de Pinar del Río, un artículo donde tocaba estos temas relacionados con Pino Santos y su librito La penetración del Imperialismo norteamericano en la economía cubana. No se publicó ¿?.

En la tabla No. 23 se puede observar  como los porcientos de las importaciones de  los Bienes  de consumo  No Duraderos  van disminuyendo entre 1912 y 1957, lo cual se explica  por el incremento  en los porcientos de las importaciones  de Materias primas y envases;  sobre todo a partir del año 1927 en que el Presidente Gerardo Machado y Morales  introdujo una  nueva Ley  Arancelaria que   de manera significativa impulsó la creación y desarrollo de  industrias nacionales; en particular  aquellas industrias relativas al aseo personal y de  la higiene en general.


Las tablas anteriores fueron  tomadas del libro del comunista y castrista Oscar Pino Santos:


BODEGAS Y FRUTERIAS EN CUBA ANTES DEL TRIUNFO DE LA ROBOLUCIÓN
















Vendiendo viandas cubanas




Observen el espacio en la carretera reservado para  parquear las carretillas o carretones  para vender






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miércoles, abril 19, 2023

Roberto Álvarez Quiñones: El Programa Mundial de Alimentos afirma que el principal causante de la malnutrición en Cuba es la inflación generada por la Tarea Ordenamiento. La ONU reconoce, al fin, que en Cuba se pasa hambre.

 Tommy Olivencia - El del Tabacón (Programa Son del Caribe P.R.)


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Tomado de https://diariodecuba.com/economia/1681834173_46561.html

La ONU reconoce, al fin, que en Cuba se pasa hambre

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El Programa Mundial de Alimentos afirma que el principal causante de la malnutrición en Cuba es la inflación generada por la Tarea Ordenamiento.

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Por Roberto Álvarez Quiñones

Miami

18 abril 2023

¿Miente o exagera un cubano en la isla cuando dice que está pasando hambre? ¿Qué cosa es pasar hambre?

La cúpula del régimen castrista ha sembrado durante décadas en la conciencia nacional cubana la idea de que, gracias a la libreta de abastecimiento, nadie en Cuba se acuesta sin haber comido y que, por tanto, en la Isla nadie pasa hambre (no importa que lo de la libreta no alcance ni para diez días). Y así lo asegura internacionalmente la propaganda castrista.

Falso. La ciencia moderna muestra que pasar hambre no es solo no poder comer nada y morir de inanición, o debilitarse físicamente a un grado extremo.

Pasar hambre es también estar desnutrido porque se ingiere diariamente menos de la cuarta parte de las proteínas, un quinto de las grasas, y un tercio de las calorías que requiere un ser humano para estar aceptablemente (no óptimamente) nutrido. Y es eso exactamente, con esos porcentajes, lo que está ocurriendo en Cuba.

Y no lo dice la "contrarrevolución", ni agentes pagados por la CIA, ni son "bolas" lanzadas por el exilio cubano. Lo asegura, ¡al fin!, la mismísima Organización de Naciones Unidas (ONU), que sabemos tira hacia babor (la izquierda), al punto de que la dictadura comunista cubana es actualmente miembro de su Consejo de Derechos Humanos. Algo así como un zorro cuidando un gallinero.

O sea, no cabe aquí aquello de que en este mundo traidor "todo es según el color del cristal con que se mira", evocando al poeta español Ramón de Campoamor. Porque no hay en esto colores o interpretaciones que valgan, sino el hecho incuestionable de que hay hambre, y punto.

Los cubanos ingieren solo el 24% de las proteínas requeridas

Aunque con un lenguaje algo almibarado para no disgustar demasiado a la cúpula castrista, por primera vez un órgano de la ONU publica un estudio sobre la desnutrición y la malnutrición en Cuba. Lo realizó el Programa Mundial de Alimentos (PMA), que en un estudio publicado recientemente revela que "los cubanos entre 14 y 60 años en la Isla solo ingieren diariamente el 24% de las proteínas necesarias, el 36% de la energía y el 18% de las grasas que necesitan".

Los científicos afirman que las personas activas deben ingerir de 1,2 a 2,0 gramos diarios de proteína por kilogramo de peso corporal. Quien pesa 150 libras debe ingerir de 82 a 136 gramos por día. Pero los cubanos ingieren solo entre 20 y 34 gramos diarios. Si eso no es malnutrición, entonces que borren esa palabra del diccionario.

Millones de cubanos comprendidos en esas edades señaladas ingieren menos de la cuarta parte de las proteínas que requiere un ser humano. Y no estamos de hablando de Burundi o Bangladesh, sino de Cuba, una fértil isla tropical ubicada en el corazón de Occidente, que hasta 1959 era incluso exportadora de alimentos.

O sea, los expertos del PMA concluyen que millones de cubanos sufren de desnutrición. La cifra exacta no se conoce, pues el estudio no incluye a los ancianos y a los menores de 14 años. Pero de que hay hambre en la Isla, la hay.

La FAO felicitó al régimen, el PMA lo culpa por falta de alimentos

No es usual que un órgano de Naciones Unidas haga informes sobre Cuba no basados en estadísticas oficiales (falseadas) del Gobierno castrista, fuertemente amparado en la estructura burocrática del magno organismo mundial por un enjambre de funcionarios izquierdistas y tercermundistas que siguen venerando a la "revolución cubana". Y pongo un ejemplo. En 2020 el representante de la FAO en Cuba, el brasileño Marcelo Resende, felicitó al Gobierno de Díaz-Canel por "garantizar la seguridad alimentaria (…) gracias a la voluntad política".

Y ahora el PMA no solo desmiente al "amigo de Cuba" Resende, sino que afirma que el principal causante de esta malnutrición en Cuba ha sido la inflación generada por la Tarea Ordenamiento impuesta por ese felicitado "presidente" Díaz-Canel.

Precisa el informe que el llamado Ordenamiento "contribuyó a impulsar la inflación a un 40% interanual, de octubre de 2021 a octubre de 2022, y actualmente ya supera el 44%". Enfatiza que "en el sector de la alimentación supera el 70%". Y concluye: "Como resultado, el país experimentó escasez de alimentos, incluidos los principales cereales (harina de trigo, arroz y maíz), frijoles, verduras, productos lácteos y carne (res y cerdo)".

El salario mínimo no permite alimentarse bien

Algo que debe haber irritado mucho a la mafia que usurpa el poder en Cuba es que el PMA asegura que "el salario mínimo mensual (2.100 pesos, equivalentes a 17 dólares) no es suficiente para cubrir los requerimientos nutricionales recomendados para la población cubana, de 2.300 kilocalorías (…) los trabajadores estatales y los jubilados están entre los mayores afectados".

Y añade: "la dieta del hogar cubano promedio es pobre en micronutrientes y no suficientemente sana o diversa debido a la limitada e inestable disponibilidad de alimentos nutritivos, factores socioeconómicos".

El documento aclara que la malnutrición causa sobrepeso y obesidad por la deficiencia y el mal balance de macronutrientes. Y puntualiza que quienes no reciben remesas del extranjero son los que más sufren de malnutrición.

"No se cumplen las recomendaciones nutricionales para todos los grupos de edad", dice el informe. Y comenta que eso ocurre pese a que el país subsidia o garantiza algunos alimentos gracias a la colaboración del PMA.

Cierto. En 2022, luego de que el Instituto Nacional de Higiene, Epidemiología y Microbiología del régimen tuvo que admitir (al ser denunciado en las redes sociales) que había muchos casos de anemia entre los bebés de seis a 23 meses en toda la Isla, el PMA donó a Cuba  10,7 millones de dólares en arroz, aceite, harina, cereales, mezcla de maíz y soya, y otros alimentos en polvo con macronutrientes, entre ellos la leche. En total, en 2022 esa entidad suministró alimentos a 789.068 cubanos, una limosna (eso es) que fue un 10% superior a la de 2021

Por último, algo así como el puntillazo, el informe destaca que "los hogares cubanos destinan entre un 55% y un 65% de los ingresos a la alimentación, un porcentaje desproporcionado".

Más que desproporcionado, tan alto porcentaje es escandaloso y probablemente hasta un récord mundial. Porque en los países muy pobres de Africa y Asia hay segmentos de población que quizás gastan dos de cada tres dólares de ingreso, o más, en su alimentación, pero difícilmente toda la población, completica, de un país gaste como promedio dos tercios de sus ingresos solo en poder comer. Y tan deficientemente que al final la ONU dice que está subalimentado.

La malnutrición causa retardo mental y poco crecimiento en niños  

Este flagelo golpea en Cuba con más fuerza a jubilados, ancianos, niños, mujeres embarazadas, desamparados, los más pobres, que se ven hurgando en los latones de basura. Y en general a quienes no tienen "fe", familiares en el extranjero que les manden dólares mensualmente, y mucho, no un poco de vez en cuando, o reciben paquetes de alimentos pagados en EEUU, pero no mensualmente.

Algo muy importante es que en los niños la deficiencia proteica, de vitaminas y minerales, impide su crecimiento normal, incluso del cerebro. Es decir, puede causar retraso mental, y un deficiente sistema inmune. Esta insuficiencia inmunológica se evidenció hace poco al conocerse la muerte de unos 15 bebés en hospitales cubanos atacados por infecciones que sus anormalmente bajos sistemas inmunes no pudieron soportar.

Algo más: la desnutrición también comienza en el vientre materno. Niño que nace desnutrido tendrá baja estatura, será delgado y enfermizo, y tendrá serios problemas de aprendizaje y desarrollo intelectual. Además, estudios realizados por médicos cubanos muestran que los niños en la Isla hoy tienen más baja estatura que los de hace varias décadas.

Sin duda estamos ante notables "logros de la revolución", pero que curiosamente ningún socialista "amigo de Cuba" lo desea para él y su país. Si son los cubanos los que pasan hambre, perfecto, así se puede seguir soñando con musarañas ideológicas, pues quienes sufren las consecuencias son los cubanos y no él. En fin, es todo muy "revolucionario", ¿o no?

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Nota de PedroPablo Arencibia,  Bloguista de Baracutey Cubano

Recuerdo que en una investigación que hice  a finales de los años 70 del pasado siglo junto a un amigo mio, sicólogo de profesión,  con el objetivo de estudiar  el desarrollo psicológico de los niños portadores de desnutrición pacientes del Hospital Pediátrico de Pinar del Río  y el de confeccionar  una escala cubana para medir el desarrollo psicológico infantil en Cuba, pues la escala que se usaba en Cuba era la norteamericana y ella no se ajustaba a las características particulares de los niños cubanos. Fui citado por una funcionaría  del Centro Multisectorial de la Academia de Ciencias en Pinar del Río y por una  trabajadora graduada en la Licenciatura en Información Científica  porque en el trabajo usábamos  la palabra desnutición y distrófia y en Cuba los niños no podían   estar desnutridos ni distróficos y si los había,  había que explicar  el porqué lo estaban ... Los censores sabían que  no culparíamos al Estado ni a la Revolución por la falta de una alimentación adecuada y la  existencia de la Libreta de (des)Abastecimiento..

En 1996 en el último evento científico internacional que participé en Cuba (los talleres internacionales de Antropología Física Luis Montané, de la Universidad de La Habana) le hice preguntas  sobre el daño neurológico en los niños  en los primeros años de vida por  el escaso o nulo consumo de proteinas   y consecuentemente por  la no ingestión de ciertos  aminoácidos esenciales (daños que no son reversibles.)  a un equipo multidisciplinario del Ministerio de Salud Pública que en su investigación  hablaba de que la población cubana ya se estaba recuperando, pues había recuperado el peso que tenía antes de 1993 y 1994 según la muestra poblacional analizada en la investigación. La ¨respuesta ¨ , más motivada por razones políticas que académicas, a esas preguntas vino de Ñico (entonces director del Museo Montané  de la Universidad de La Habana), uno de los organizadores del evento en forma de diatriba política, más que de explicación científica. Solamente  dos norteamericanos (una mujer y un hombre de una universidad norteamericana que no eran del Estado de La Florida ¿quizás del Estado de  Colorado?)  al finalizar  la exposición de la susodicha investigación esperaron en la puerta y cuando salí mefelicitaron y me dijeron que mi observación era muy necesaria. Nunca más fui invitado a participar a esos eventos y solamente una pareja de profesores norteamericanos de una universidad de Colorado o Nuevo Méjico fueron los que se me acercaron y me felicitaron por las preguntas tan necesarias que había hecho. La investigación y sus resultados fueron  llevados a cabo en pleno Período Especial, la mayor crisis económica que ha tenido Cuba desde que es república.

A la doctora Consuelo Prado , profesora española de la Universidad Autónoma de Madrid, 
a principios de los años 90s no la invitaron a una recepción que el entonces Rector de la Universidad de La Habana dió a todos los investigadores extranjero de renombre que asistían a un evento Luis Montané porque presentó una investigación (con una muestra de mujeres de La Habana) en el evento que predecía lo que luego sucedió con la polineuritis óptica en Cuba. Consuelo Prado, miembro en aquel entonces del Proyecto ERASMO de la ONU, había sido la persona que había invitado a participar en el evento a muchos de esos científicos extranjeros relevantes a  nivel mundial . Esa noche Consuelo Prado lloró esa humillación en la fiesta que el apartheid Castrista había organizado para los cubanos que participábamos  en ese Taller  Internacional de Antropología Física Luis Montané.




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miércoles, abril 05, 2023

Programa Mundial de Alimentos de la ONU: 'La Tarea Ordenamiento impactó la seguridad alimentaria de los cubanos'

 
Tomado de https://diariodecuba.com/

ONU: 'La Tarea Ordenamiento impactó la seguridad alimentaria de los cubanos'

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El Programa Mundial de Alimentos dice monitorear los efectos del paquetazo, especialmente en la precarización de los hogares.

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DDC

Roma 

04 abril 2023

El Programa Mundial de Alimentos (PMA), una iniciativa de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), señaló que el paquetazo económico de la "Tarea Ordenamiento", impuesto por el Gobierno de Cuba en enero de 2021, ha impactado de manera sensible en la seguridad alimentaria de las familias cubanas.

De acuerdo con su informe sobre la Isla referido a 2022, la aplicación del ajuste de la economía "fue otro riesgo monitoreado (...) Esta reforma, denominada 'Tarea Ordenamiento', aún no ha logrado los resultados deseados".

"Por lo tanto, la escasez de productos básicos y el aumento de los precios mundiales de los alimentos contribuyeron a la inflación nacional. El PMA continuará monitoreando los efectos de la reforma, especialmente en la seguridad alimentaria de los hogares de bajos ingresos", apuntó.

La iniciativa indicó haber auxiliado a los cubanos con alimentos y asistencia técnica en 2022 del orden de los 16.335.744 dólares.

Según el resumen de ayudas documentadas en el informe, el PMA contribuyó con 10,7 millones de dólares en arroz, aceite, harina, cereales, mezcla de maíz y soja, micronutrientes en polvo y artículos relacionados, que fueron entregados a 789.069 beneficiarios, más de la mitad de ellos mujeres.

"Además, el PMA respondió a la solicitud del Gobierno proporcionando leche en polvo para ser distribuida dentro del programa de protección social a niños de seis a 23 meses", agrega el informe.

"La alta dependencia del país de las importaciones y el acceso limitado a divisas redujeron significativamente la disponibilidad de productos alimenticios nacionales e importados. Además, la reforma monetaria iniciada en 2021 redujo los subsidios alimentarios, lo que impulsó la inflación por encima de lo previsto (40% en octubre de 2021 a octubre de 2022) y profundizó la brecha de desigualdad (...), lo que llevó a precios más altos de bienes y servicios básicos y vulnerabilidad de los hogares afectados por la inseguridad alimentaria", señala.

El PMA asistió con alimentos a los damnificados por el huracán Ian durante durante dos meses, que habrían auxiliado a habitantes de las provincias de Pinar del Río, Artemisa, Mayabeque y el municipio de Isla de la Juventud.

Asimismo, el reporte de país advierte que "a pesar del progreso, la desigualdad de género y la falta de empoderamiento de las mujeres persisten en Cuba, especialmente en las zonas rurales, donde las mujeres representan el 46% de la población pero solo el 17% de los empleados en la agricultura".

"La persistencia de sistemas agrícolas centrados en el hombre, el patriarcado y los estereotipos de género limitan el acceso de las mujeres a los recursos, la propiedad de la tierra y la toma de decisiones. Por ejemplo, solo el 28% de los puestos directivos en las zonas rurales están ocupados por mujeres. Además, hay pocos incentivos para que los jóvenes participen en la agricultura y su empleo en el sector es limitado (15%). Este contexto tiene efectos negativos en la sostenibilidad de los sistemas alimentarios", subraya.

De acuerdo con cifras de la entidad, en Cuba se importan entre el 70 y el 80% de los alimentos, mientras que el 31,6% de los niños de hasta dos años sufren de anemia.

El PMA es un programa de la ONU que distribuye alimentos para apoyar proyectos de desarrollo, refugiados de larga duración y personas desplazadas. También proporciona comida de emergencia en caso de desastres naturales o provocados por el hombre.

Actualmente tiene programas de emergencia en países como Ucrania, Turquía y Siria, y auxilia a las poblaciones de Afganistán, Sri Lanka, Haití, Libia, Chad, Etiopía, Venezuela, Nicaragua y Bolivia, hasta sumar 120 países y territorios.

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Tekashi 6ix9ine

Abril 1,2023

6ix9ine - Bori feat. Lenier (Official Music Video)




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