jueves, febrero 01, 2024

En busca del maestro perdido. Francisco Almagro Domínguez: El desastre de Cuba ha tenido, entre otras causas, la deformación cívica e instruccional, desde los primeros años de escuela hasta la universidad

 
Tomado de https://www.cubaencuentro.com/

En busca del maestro perdido

********

El desastre de Cuba ha tenido, entre otras causas, la deformación cívica e instruccional, desde los primeros años de escuela hasta la universidad

********

Por Francisco Almagro Domínguez

Miami

31/01/2024

Desde Cuba la hija de una amiga me cuenta que no tiene casi profesores. Le quedan, dice, dos para tres y cuatro asignaturas. ¿No hay ni siquiera de los llamados emergentes?, pregunto. Quién se acuerda de eso, responde. Los pocos que quedan salen de las aulas corriendo para hacer otros trabajos y llevar algo de comer a sus casas, concluye. El régimen ha anunciado un aumento salarial en el sector. Uno más. Está muy bien. Merecido. Pero como suele suceder, los mejores productos y acaso aquellos ausentes, estarán a mano con las nuevas tarjetas de depósito, habilitadas con dólares norteamericanos, la moneda del Imperio que bloquea criminalmente a Cuba (sic).

Es contradictorio que siendo la educación pública una de las perlas exhibidas por el régimen cubano, haya tenido tantos problemas por falta de personal, recursos materiales y actualizaciones de los contenidos. La primera explicación es que se trata de un sistema masivo, generalizado, y gratuito que comprende millones de personas desde los primeros grados hasta los estudios universitarios y de postgrado. Una empresa como esa necesita inversiones a la medida, sobre todo las relacionadas con el factor humano, el más importante: cientos de miles de maestros necesitan cubrir necesidades materiales y actualizaciones pedagógicas, científicas-técnicas, culturales, políticas.

El Proceso comenzó con la llamada Campaña de Alfabetización. Se dio por terminada el 22 de diciembre de 1961, y proclamó alfabetos a más de 700.000 personas en apenas unos meses. Tal heroicidad ha sido cuestionada por su efectividad real, pues no hubo manera de comprobar la veracidad de manera independiente; los textos usados, además, tenían una clara intención doctrinal, enaltecedora la Epopeya y sus nuevos lideres. Decenas de miles de brigadistas, la mayoría niños y adolescentes de las capitales provinciales se internaron en las montañas y los llanos cubanos con el peligro de ser secuestrados y asesinados en medio de una verdadera guerra civil. Mas allá de los resultados y las críticas, la Campaña de Alfabetización rompió con el marasmo de la educación pública en las zonas rurales, y permitió que millones de personas siguieran estudiando hasta hacerse profesionales cuando unos meses antes apenas podían leer una simple oración.

Es difícil valorar hoy en día la intención de nacionalizar la enseñanza, y prohibir a las iglesias y otras instituciones regentar sus propias escuelas y universidades. Lo que ahora nos puede parecer un error, un suicido pedagógico, en aquella época tuvo muchos defensores. Creían que al estandarizar los métodos y contenidos para todo el país se garantizaba un nivel de instrucción medio para todos los estudiantes; no habría unos mejor preparados que otros. Quizás el régimen tenía otra idea: formar al Hombre Nuevo. Un sujeto materialista, leal, dispuesto a cumplir cualquier tarea encomendada sin preguntarse por qué y cómo.

Muy pronto el régimen se percató de que debía ajustarse la camisa de once varas. No había suficientes maestros ni aulas para una población emergente llamada baby boomers —nacidos entre 1946 y 1964—. El éxodo de maestros, unos negados a enseñar conceptos marxistas y otros cesantes de escuelas privadas, dejó a las aulas cubanas con un déficit de profesores de casi un tercio del total. Entonces, y una vez más, se convertiría el revés en victoria.

La victoria reforzaría la originalidad del sistema: convertir los cuarteles en escuelas y traer a las ciudades las campesinas recién alfabetizadas como maestras de nuevo tipo para hombres nuevos. Se les conoció como maestras Makarenko, en honor al pedagogo estalinista que introdujo el valor del trabajo y el colectivismo en la educación. Quienes debemos las primeras letras —y los primeros pellizcos, tizas y borradores por la cabeza, y castigos crueles— a las maestras Makarenko nunca podremos olvidar su corta edad y aquellos albergues en las mansiones “abandonadas” por sus dueños en Miramar, donde también revoloteaban reclutas del Servicio Militar en busca de las mieles del olvido.

Los discípulos de los Makarenko, sin saber muy bien de tildes y esdrújulas, de haches que no suenan o no van ahí, llegaron a la adolescencia, una edad peligrosa para cualquier sociedad desde los tiempos de Código Hammurabi. Esta vez los cuarteles comenzaban a deteriorarse y no ofrecían todas las garantías de la reclusión y el amansamiento de los hormonales adolescentes. Tampoco todas las jóvenes Makarenko quisieron ir a los campos de donde habían salido unos años antes. Así que la solución volvió a ser convertir la derrota en ciernes en un triunfo demoledor: edificar cientos de escuelas en las afueras de los pueblos, en medio de la campiña. Surgieron las escuelas secundarias y los preuniversitarios en el campo. Y para maestros… ¡los mismos estudiantes! Los alumnos de grados superiores fueron “convencidos” con futuras carreras universitarias y estipendios magros para integrar el Destacamento Pedagógico Manuel Ascunce. Inolvidables aquellas maratónicas reuniones “de captación”; obtener el porciento de candidatos a educadores requeridos para satisfacer las metas del municipio y la provincia de educación.

Estos nuevos estudiantes-profesores no tiraban borradores por la cabeza ni pellizcaban por debajo de los pupitres. Dada su edad y cierta preparación sociopática, sus castigos en las becas podrían pasar a la historia de la educación en Cuba como de original marginalidad y malignidad. No participaban directamente en el escarnio. Usaban a los instructores, otros estudiantes, como mano sicaria. Estar en atención por horas, o limpiar los albergues hasta bien entrada la madrugada eran escarmientos menores por ser habituales. Lo peor no era el ensañamiento sino una falta generalizada de empatía, creerse superiores por decreto al usar un uniforme azul un poco más oscuro. Cualquier pregunta de un estudiante era un desafío, debido al nivel de impericia y la falta de conocimientos. Aun así, siempre hubo, como las maestras Makarenko, profesores-estudiantes cuya vocación de enseñar con el ejemplo los hizo hasta hoy —se acercan ya a los setenta años— dignos herederos de Luz y Caballero, y salvaron millones de almas para el bien y la verdad.

Al desaparecer el llamado campo socialista el grifo de recursos para la educación se fue secando. Por enésima ocasión, y ante la estampida de los maestros a otras áreas en busca de mejores salarios y condiciones, surge el siempre y socorrido reencuadre: los maestros emergentes. Debido a la escasez de recursos, no había borradores ni tizas. Tampoco sicarios disponibles. Se bastaban ellos mismos para imponer la disciplina por los métodos que en cuarenta años de Involución habían aprendido en las madrazas del Hombre Nuevo: la violencia física y las palabras obscenas.

Y así hemos llegado al punto de partida. Tenemos un país repleto de analfabetos funcionales, no que no sepan dónde va o no la hache, si no que al hablar parece que han aprendido otro idioma, ininteligible. Sus conocimientos de historia y geografía son catequesis aprendidas donde lo único valioso ha sido la Involución, y los detalles geográficos son aquellos renombrados con la Epopeya —Granma siempre será un barco que quiere decir abuela en inglés.

Pues me cuentan que en Cuba no alcanzan los maestros, ni Makarenko, del Destacamento, o emergentes. Por supuesto, tampoco recursos como libretas suficientes, lápices, útiles de laboratorio, computadoras. Los estudiantes de hoy están obligados a contratar tutores, quizás ex Makarenkos o veteranos ex profesores del Destacamento. Mientras, los contenidos de las materias siguen estando desfasados, para no decir teñidos de una gruesa capa ideológica. No pueden educar porque una cosa dice el libro de texto y el maestro —esconde la risa y el bochorno de sus alumnos— y otra la calle, tan pronto cruza el portón de la escuela. No formaran hombres y mujeres capaces de lidiar con la complejidad del mundo actual, 98 % compuesto por sociedades de mercado, de economía capitalista. Cuba “es todo lo que hay”. Cuba y el sociolismo tropical son el Alfa y el Omega del Universo.

Casi todo el desastre económico y social de la Isla ha tenido, entre otras causas eficientes, la deformación cívica e instruccional desde los primeros años de escuela hasta la universidad. La educación es un asunto muy serio para encargárselo a una ideología política. Una ideología como la comunista, cerrada, excluyente, y fracasada en los cuatro puntos cardinales, solo puede engendrar seres humanos elitistas, soberbios, y, sobre todo, ineficaces.

Ciertos profesores han perdido la motivación para enseñar. No poseen, siquiera, la estima de sus educandos pues los perciben como parte del sistema doctrinario, no como lo que deberían ser, educadores para la libertad de pensar y hacer con responsabilidad. Al perder el amor por el aula y los pupitres, algunos han hecho de la escuela y los estudiantes un medio, no el fin de sus vidas. Marcel Proust diría que “los días pueden ser iguales para un reloj, pero no para un hombre”. Por suerte, y suelo ser muy optimista en esto, todavía quedan muchos maestros que no miran la hora cuando están en un aula frente a sus alumnos.

© cubaencuentro.com

************

Nota del Bloguista de Baracutey Cubano

Cuba en 1958 tenía uno de los índices de analfabetismo más bajos del continente americano; diferentes autores los sitúan entre el 18% y el 23%. Una frase de Fidel Castro fue  ¨yo no te digo cree, yo te digo lee¨. Lo que no dijo el Manipulador en Jefe es que se iba a apropiar de todos los medios masivos de comunicación de Cuba, en particular de la prensa escrita y de todas las imprentas, y que sólo se publicaría lo que la tiranía quería que el pueblo cubano leyera, a la vez que prohibía la entrada al país de diarios, libros, revistas, etc. que tuvieran un mensaje en contradicción con el adoctrinamiento  que le imponía el naciente Castrismo  al pueblo cubano con su bloqueo cultural e informativo.

Muchos brigadistas fueron enviados zonas de conflicto armado  con una cartilla Castrista  para adoctrinar y cantando el himno  de la alfabetización  cuya letra  muestro a continuación. La perversidad del Castrismo buscando mártires de vidas ajenas  es inigualable en la historia cubana.

Himno de la Alfabetización. Eduardo Saborit

Somos la Brigada Conrado Benítez,
somos la vanguardia de la Revolución,
con el libro en alto cumplimos una meta:
llevar a toda Cuba la alfabetización.
Por llanos y montañas el brigadista va,
cumpliendo con la Patria, luchando por la paz.
¡Abajo  imperialismo!, ¡Arriba  libertad!
Llevamos con las letras la luz de la verdad.
Cuba, Cuba, estudio, trabajo, fusil,
lápiz, cartilla, manual,
 alfabetizar, aalfabetizar.
 
Ah!, El adolescente de 16 años Manuel Ascunce Domenech  fue situado en un momento álgido de la lucha  en casa de Pedro Lantigua, un campesino de la zona que era guía (práctico) de las tropas Castristas que combatían a los alzados antiCastristas y que les mostraba a la tropa  los lugares donde  los alzados podían refugiarse, según testimonió (a principios de los años 90s del pasado siglo XX en unos supuestos juicios sobre el daño del Imperialismo norteamericano al pueblo de Cuba) el General Anibal Velaz  quién era un alto jefe del MINFAR en toda la provincia de Las Villas en esos años.. Los alzados ya le habían enviado amenazas a Pedro Lantigua. El jefe de la tenientura que llevó a cabo el asesinato de Manuel Ascunce Domenech y la muerte de Pedro Lantigua fue Braulio Amador sin que se tenga conocimiento, hasta ahora,  que alguna capitanía o comandancia de los alzados tuviera conocimiento o hubiera dado la orden de asesinar al adolescente brigadista.

Guillermo Fariñas, quién, según él,  tuvo un tío  en el selecto grupo El Molino  de la Seguridad del Estado, en la provincia de Las Villas y su padre combatió en El Congo junto a Che Guevara, escribió en  su artículo TOTAL FALTA DE CONSIDERACIÓN :

Luís Felipe Denis Díaz, un difunto general, en una conferencia en los Camilitos de la desaparecida provincia de Las Villas expresó: “Nosotros como Seguridad del Estado contábamos con la colaboración de los maestros voluntarios en las zonas de guerra”. Así que serán los historiadores quienes dirán si Ascunce era agente o no.

Luís Felipe Denis Díaz fue el jefe de la Seguridad del Estado en todo El Escambray cuando la lucha contra las guerrillas antiCastristas y anticomunistas.

Manuel Ascunce Domenech no fue el único brigadista asesinado. El Castrismo obtuvo sus mártires para sostener su régimen ¨de difuntos y flores¨.



Alfabetizadoras cubanas en el antiguo Cinódromoal cual se le llamó posteriormente Estadium Eduardo Saborit, el autor de  la canción Cuba, qué linda es Cuba y del himno de la alfabetización; foto de archivo.
*************

La otra cara de la enseñanza en Cuba: alfabetización letrada y analfabetismo cívico

*******

La Campaña de Alfabetización de 1961, ambicioso proyecto de instrucción, fue el primer gran ensayo para el adoctrinamiento y la militarización en Cuba.

*******

Por Dimas Castellanos

La Habana

24 mayo 2022

La Campaña de Alfabetización, además de un ambicioso proyecto de instrucción, fue el primer gran ensayo para el adoctrinamiento y la militarización de la sociedad en Cuba. En ella participaron unos 330.000 cubanos (121.000 alfabetizadores populares, 100.000 brigadistas "Conrado Benítez", 15.000 brigadistas "Patria o Muerte", 35.000 maestros y miles de cuadros políticos y trabajadores administrativos).

Comenzó en 1959 por el Ejército Rebelde —integrado básicamente por campesinos con poca o ninguna instrucción—, continuó en 1960 por algunas provincias y en 1961 se extendió a todo el país. El 22 de diciembre de ese año se declaró que, de 979.207 analfabetos adultos, se alfabetizaron 707.000, lo que ubicó a Cuba entre los países de menor índice de analfabetismo en el mundo.

Los antecedentes

Entre 1900 y 1953 el analfabetismo en la población mayor de diez años se redujo del 57% al 23,6%, uno de los índices más bajos de este hemisferio. Es decir, la mayoría de los cubanos aprendieron a leer y escribir antes de 1959; sin lo cual no hubiera sido posible movilizar de una sola vez unos 300.000 alfabetizadores en 1961.

Los mandatarios que ocuparon la presidencia entre 1902 y 1958 —cuya mayor preocupación fue la economía— no desatendieron el tema. Tomás Estrada Palma dedicó el 25% del presupuesto nacional a la instrucción pública y aumentó el número de aulas de 3.000 a 5.000. Mario García Menocal abrió nuevas aulas y creó el servicio de maestros ambulantes en las zonas de montañas. Gerardo Machado también aumentó el número de escuelas primarias, de escuelas normales de kindergarten y creó las escuelas superiores. Fulgencio Batista, jefe de las fuerzas armadas durante la presidencia de Miguel Mariano Gómez, designó militares para enseñar en lugares apartados y abrió 2.300 escuelas rurales.

En 1956, Ana Echegoyen de Cañizares encabezó un proyecto de alfabetización. Maestra normalista, doctora en Pedagogía e investigadora, Echegoyen fue la primera mujer negra que ocupó la Cátedra de Metodología Pedagógica en la Facultad de Educación de la Universidad de La Habana. En 1941 visitó EEUU para conocer cómo se eliminaba el analfabetismo en ese país, realizó una investigación acerca de la alfabetización de adolescentes y adultos en América Latina y, junto al pedagogo mexicano Jesús Isaías Reyes, elaboró las cartillas de alfabetización del Centro de Cooperación Regional para la Educación de Adultos en América Latina y el Caribe, la cual antecedió y sirvió de base a la empleada en 1961.

Apoyada por diversos organismos públicos y de la sociedad civil, como la Universidad de La Habana, la Federación de Escuelas Privadas de Cuba y el Bloque Cubano de Prensa, Echegoyen reclutó maestros, profesores, estudiantes universitarios y trabajadores sociales como alfabetizadores. Aunque del plan piloto, que consistía en alfabetizar 10.000 adultos, por razones económicas solo se pudieron incluir 5.000, trazó un camino para un proceso gradual de alfabetización sin necesidad de paralizar el resto de las actividades docentes, como ocurrió entre abril y diciembre de 1961.

En febrero de 1957, al concluir su proyecto alfabetizador, Echegoyen escribió un informe para la UNESCO, titulado "Métodos de alfabetización de adultos en Cuba". Fidel Castro y Vilma Espín le ofrecieron el cargo de ministra de Educación, que ella rechazó. Su labor académica desapareció de las páginas de la pedagogía cubana.

La Campaña de Alfabetización de 1961

Más allá los esfuerzos y sacrificios de cientos de miles de cubanos para enseñar a leer y escribir, y de su valor para el desarrollo económico y cultural de la nación, la Campaña de Alfabetización de 1961 fue el primer paso para fomentar el analfabetismo cívico: la cartilla y el manual empleados conformaron dos instrumentos perfectos de adoctrinamiento ideológico.

La Cartilla de alfabetización se estructuró en 14 temas. El primero era la Organización de Estados Americanos (OEA), y su primer ejercicio consistía en buscar las vocales O, E y A en las palabras Cuba, Camilo, Fidel y Raúl.

Los 13 temas restantes eran: "La reforma agraria nació en la Sierra"; "La reforma agraria da tierra a los campesinos"; "Ya los campesinos son dueños de la tierra"; "La cooperativa pesquera ayuda al pescador"; "Los pescadores ahora viven mejor"; "El campesino compra bueno y barato en la tienda del pueblo"; "No habrá bohíos ni solares en años venideros"; "Unidos jóvenes y viejos, juramos con Fidel: juntos defender a Cuba"; "Ganamos todas las batallas guiados por Fidel", "Somos dueños de nuestra riqueza"; "Los obreros tienen tres deberes: producir, ahorrar y organizarse"; "Queremos enseñar al que no sabe"; "¿Qué podemos leer? ¡Patria o Muerte! Venceremos".

En la Cartilla de alfabetización la única mención a José Martí, principal figura política de nuestra historia, aparece en sus páginas finales: una foto suya y un poema de Nicolás Guillén que cierra con el verso "Vino Fidel y cumplió, lo que prometió Martí".

Por su parte, el Manual del alfabetizador —una guía técnica y política—, contenía 24 temas. Entre ellos los siguientes: "La Revolución"; "Fidel es nuestro líder"; "La tierra es nuestra"; "El derecho a la vivienda"; "Cuba tenía riqueza y ahora es pobre"; "La nacionalización"; "La revolución convierte cuarteles en escuelas"; "El imperialismo"; "La guerra y la paz"; "El pueblo unido y alerta"; "La alfabetización"; "La revolución gana todas las batallas"; y "La Declaración de La Habana".

El Manual del alfabetizador contenía un vocabulario de 336 palabras, cargado de significados ideológicos, útiles para instruir, no para educar, que es una función de mayor complejidad.

La Campaña de Alfabetización fue concebida como punto de partida de otros objetivos no declarados en el programa inicial de la revolución. Por ello, las cifras de alfabetizados conforman una cara de la moneda; la otra cara fue el adoctrinamiento.

La sustitución de la educación por la instrucción ideologizada condujo a la pérdida de la condición de ciudadano y su conversión en súbdito del Estado totalitario. Un siglo antes de la Campaña de Alfabetización, José de la Luz y Caballero, en uno de sus valiosos aforismos, había sentenciado: "Instruir puede cualquiera, educar solo quien sea un evangelio vivo".

Conclusiones

Si la alfabetización fue un paso importante para la instrucción de una parte del pueblo cubano, la restricción de las libertades —condición insoslayable de la cultura– malogró sus objetivos.

Junto al adoctrinamiento, las "Palabras a los intelectuales" de Fidel Castro en junio de 1961, el desmantelamiento de la sociedad civil y la pérdida de los derechos y libertades, desapareció el concepto de ciudadano en Cuba.

*****************

A L F A B E T I Z A D O R E S


Por Luis Cino

Todo cambió en mi casa. Bastó que hablara el Comandante. La próxima tarea de la revolución era alfabetizar.

Ante la nueva misión, mi hermana dejó de recoger dinero por las calles para tanques y aviones de guerra. Antes había dejado de ir a misa y de escuchar los discos de Paul Anka y Neil Sedaka. Ya no le interesaba la natación ni suspiraba por Gregory Peck o el difunto James Dean.

Su enamorado y algunas de sus amiguitas estaban muertos para ella. Se habían marchado al Norte revuelto y brutal. Hicieron bien en no despedirse. No quería que la confundieran con una bitonga burguesita. Ella era revolucionaria: pa'lante y pa'lante y al que no le guste que tome purgante.

Mi hermano olvidó a Tarzán y Superman. Aplazó su preocupación por los pelos que le brotaban en las axilas. Guardó la escopeta de pellets. Se cortó el tupé para lucir un porte marcial. Apagó Radio Kramer y parado frente al espejo, en vez de remedar el meneo de Elvis, ensayó como le quedaban la boina y la camisa de miliciano del uniforme de papá.

La explosión de La Coubre ya había rajado los cristales de las ventanas de la vieja casa de mis abuelos. Su familia, que lo había resistido todo, también se resquebrajaba. Mi tía, que al principio hacía promesas a los santos para que Fidel recuperara la voz, había convencido a su marido para empezar a hacer los papeles para irse a Miami. El resto de los parientes, con mayor o menor
intensidad, proclamaban su intención de morirse por lo que todos empezaban a denominar "esto".

El primer combate familiar estalló un Día de las Madres. La discusión opacó la voz de Benny o de Daniel Santos (¿o sería Rolando Laserie?) en el tocadiscos Philco. Fui el único que no intervino en la bronca. Debajo de la mesa, estaba entretenido halando la cola al perro.

La segunda discusión fue por lo de la alfabetización.

Mi abuela, grausista a rabiar desde la lucha contra Machado (que era para ella la única revolución habida y por haber) no acababa de tragarse lo del comunismo. No entendía bien que era pero no perdonaba a los comunistas su pacto con Batista. Y ahora, Cuba se llenaba de rusos y los comunistas estaban hasta en su familia. Hasta su marido, que hablaba mal el español, descuidaba la cocción de los macarrones para declarar su conversión total a la fe de la hoz y el martillo.

Lo de que sus nietos fueran a alfabetizar a las lomas fue demasiado para ella. En vano lloró y protestó. No hubo quien convenciera a mi padre de que sus hijos no fueran a alfabetizar.

Uniformados de gris, con enormes mochilas verde oliva y provistos de las cartillas con el catecismo fidelista, partieron a alfabetizar a Oriente. Mi padre los despidió orgullosos. Mi abuela lloraba. Yo me limpiaba los mocos.

Mi hermana tenía 16 años. Mi hermano no había cumplido los 14. A ella la dejaron en Manzanillo. A él lo enviaron a la Sierra Maestra. Hizo la ascensión a lomo de mulo y con diarreas.

Regresaron en tren, como héroes, una tarde fría de noviembre. Flacos y mugrientos, abrazaron a la familia con la satisfacción de haber cumplido con el Comandante.

Mi hermana volvió más flaca, con el pelo quebradizo y la piel manchada por el sol. Volvió hablando como un carretonero y fumando como una condenada. Dejó su virginidad en un bosque de yagrumas poblado de hormigas y santanillas. La cambió por una colonia de monilias y una promesa incumplida de reanudar el noviazgo en La Habana.

Mi hermano regresó más alto, más prieto, y con piojos. Las picadas de pulgas y mosquitos infestadas le dejaron marcas oscuras en la piel. Contaba sus sustos de guijes y alzados y sus baños en los ríos helados de la Sierra. Aún guarda un collar de polimitas y una foto amarillenta en que con poco más de cinco pies de estatura, cara de guerrero comanche y revolver al cinto, posa junto a un bigotudo miliciano a caballo.

La familia serrana alfabetizada visitó nuestra casa dos veces. Luego no volvieron a la capital. Mi familia se alegró. Eran buenas personas, pero la comida racionada ya no alcanzaba para tanta gente.

Transcurridos 45 años, esos son mis recuerdos, nublados por el tiempo, de la Campaña de Alfabetización.

*****************

Noticiero ICAIC: Fin de la Campaña de Alfabetización y llegada a La Habana





 

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , ,


Para seguir leyendo hacer click aqui­ ...

miércoles, mayo 25, 2022

Dimas Castellanos desde Cuba: La Campaña de Alfabetización de 1961, ambicioso proyecto de instrucción, fue el primer gran ensayo para el adoctrinamiento y la militarización en Cuba. Luis Cino: A L F A B E T I Z A D O R E S


 Tomado de https://diariodecuba.com/

La otra cara de la enseñanza en Cuba: alfabetización letrada y analfabetismo cívico

*******

La Campaña de Alfabetización de 1961, ambicioso proyecto de instrucción, fue el primer gran ensayo para el adoctrinamiento y la militarización en Cuba.

*******

Por Dimas Castellanos

La Habana

24 mayo 2022

La Campaña de Alfabetización, además de un ambicioso proyecto de instrucción, fue el primer gran ensayo para el adoctrinamiento y la militarización de la sociedad en Cuba. En ella participaron unos 330.000 cubanos (121.000 alfabetizadores populares, 100.000 brigadistas "Conrado Benítez", 15.000 brigadistas "Patria o Muerte", 35.000 maestros y miles de cuadros políticos y trabajadores administrativos).

Comenzó en 1959 por el Ejército Rebelde —integrado básicamente por campesinos con poca o ninguna instrucción—, continuó en 1960 por algunas provincias y en 1961 se extendió a todo el país. El 22 de diciembre de ese año se declaró que, de 979.207 analfabetos adultos, se alfabetizaron 707.000, lo que ubicó a Cuba entre los países de menor índice de analfabetismo en el mundo.

Los antecedentes

Entre 1900 y 1953 el analfabetismo en la población mayor de diez años se redujo del 57% al 23,6%, uno de los índices más bajos de este hemisferio. Es decir, la mayoría de los cubanos aprendieron a leer y escribir antes de 1959; sin lo cual no hubiera sido posible movilizar de una sola vez unos 300.000 alfabetizadores en 1961.

Los mandatarios que ocuparon la presidencia entre 1902 y 1958 —cuya mayor preocupación fue la economía— no desatendieron el tema. Tomás Estrada Palma dedicó el 25% del presupuesto nacional a la instrucción pública y aumentó el número de aulas de 3.000 a 5.000. Mario García Menocal abrió nuevas aulas y creó el servicio de maestros ambulantes en las zonas de montañas. Gerardo Machado también aumentó el número de escuelas primarias, de escuelas normales de kindergarten y creó las escuelas superiores. Fulgencio Batista, jefe de las fuerzas armadas durante la presidencia de Miguel Mariano Gómez, designó militares para enseñar en lugares apartados y abrió 2.300 escuelas rurales.

En 1956, Ana Echegoyen de Cañizares encabezó un proyecto de alfabetización. Maestra normalista, doctora en Pedagogía e investigadora, Echegoyen fue la primera mujer negra que ocupó la Cátedra de Metodología Pedagógica en la Facultad de Educación de la Universidad de La Habana. En 1941 visitó EEUU para conocer cómo se eliminaba el analfabetismo en ese país, realizó una investigación acerca de la alfabetización de adolescentes y adultos en América Latina y, junto al pedagogo mexicano Jesús Isaías Reyes, elaboró las cartillas de alfabetización del Centro de Cooperación Regional para la Educación de Adultos en América Latina y el Caribe, la cual antecedió y sirvió de base a la empleada en 1961.

Apoyada por diversos organismos públicos y de la sociedad civil, como la Universidad de La Habana, la Federación de Escuelas Privadas de Cuba y el Bloque Cubano de Prensa, Echegoyen reclutó maestros, profesores, estudiantes universitarios y trabajadores sociales como alfabetizadores. Aunque del plan piloto, que consistía en alfabetizar 10.000 adultos, por razones económicas solo se pudieron incluir 5.000, trazó un camino para un proceso gradual de alfabetización sin necesidad de paralizar el resto de las actividades docentes, como ocurrió entre abril y diciembre de 1961.

En febrero de 1957, al concluir su proyecto alfabetizador, Echegoyen escribió un informe para la UNESCO, titulado "Métodos de alfabetización de adultos en Cuba". Fidel Castro y Vilma Espín le ofrecieron el cargo de ministra de Educación, que ella rechazó. Su labor académica desapareció de las páginas de la pedagogía cubana.

La Campaña de Alfabetización de 1961

Más allá los esfuerzos y sacrificios de cientos de miles de cubanos para enseñar a leer y escribir, y de su valor para el desarrollo económico y cultural de la nación, la Campaña de Alfabetización de 1961 fue el primer paso para fomentar el analfabetismo cívico: la cartilla y el manual empleados conformaron dos instrumentos perfectos de adoctrinamiento ideológico.

La Cartilla de alfabetización se estructuró en 14 temas. El primero era la Organización de Estados Americanos (OEA), y su primer ejercicio consistía en buscar las vocales O, E y A en las palabras Cuba, Camilo, Fidel y Raúl.

Los 13 temas restantes eran: "La reforma agraria nació en la Sierra"; "La reforma agraria da tierra a los campesinos"; "Ya los campesinos son dueños de la tierra"; "La cooperativa pesquera ayuda al pescador"; "Los pescadores ahora viven mejor"; "El campesino compra bueno y barato en la tienda del pueblo"; "No habrá bohíos ni solares en años venideros"; "Unidos jóvenes y viejos, juramos con Fidel: juntos defender a Cuba"; "Ganamos todas las batallas guiados por Fidel", "Somos dueños de nuestra riqueza"; "Los obreros tienen tres deberes: producir, ahorrar y organizarse"; "Queremos enseñar al que no sabe"; "¿Qué podemos leer? ¡Patria o Muerte! Venceremos".

En la Cartilla de alfabetización la única mención a José Martí, principal figura política de nuestra historia, aparece en sus páginas finales: una foto suya y un poema de Nicolás Guillén que cierra con el verso "Vino Fidel y cumplió, lo que prometió Martí".

Por su parte, el Manual del alfabetizador —una guía técnica y política—, contenía 24 temas. Entre ellos los siguientes: "La Revolución"; "Fidel es nuestro líder"; "La tierra es nuestra"; "El derecho a la vivienda"; "Cuba tenía riqueza y ahora es pobre"; "La nacionalización"; "La revolución convierte cuarteles en escuelas"; "El imperialismo"; "La guerra y la paz"; "El pueblo unido y alerta"; "La alfabetización"; "La revolución gana todas las batallas"; y "La Declaración de La Habana".

El Manual del alfabetizador contenía un vocabulario de 336 palabras, cargado de significados ideológicos, útiles para instruir, no para educar, que es una función de mayor complejidad.

La Campaña de Alfabetización fue concebida como punto de partida de otros objetivos no declarados en el programa inicial de la revolución. Por ello, las cifras de alfabetizados conforman una cara de la moneda; la otra cara fue el adoctrinamiento.

La sustitución de la educación por la instrucción ideologizada condujo a la pérdida de la condición de ciudadano y su conversión en súbdito del Estado totalitario. Un siglo antes de la Campaña de Alfabetización, José de la Luz y Caballero, en uno de sus valiosos aforismos, había sentenciado: "Instruir puede cualquiera, educar solo quien sea un evangelio vivo".

Conclusiones

Si la alfabetización fue un paso importante para la instrucción de una parte del pueblo cubano, la restricción de las libertades —condición insoslayable de la cultura– malogró sus objetivos.

Junto al adoctrinamiento, las "Palabras a los intelectuales" de Fidel Castro en junio de 1961, el desmantelamiento de la sociedad civil y la pérdida de los derechos y libertades, desapareció el concepto de ciudadano en Cuba.

*****************

A L F A B E T I Z A D O R E S


Por Luis Cino

Todo cambió en mi casa. Bastó que hablara el Comandante. La próxima tarea de la revolución era alfabetizar.

Ante la nueva misión, mi hermana dejó de recoger dinero por las calles para tanques y aviones de guerra. Antes había dejado de ir a misa y de escuchar los discos de Paul Anka y Neil Sedaka. Ya no le interesaba la natación ni suspiraba por Gregory Peck o el difunto James Dean.

Su enamorado y algunas de sus amiguitas estaban muertos para ella. Se habían marchado al Norte revuelto y brutal. Hicieron bien en no despedirse. No quería que la confundieran con una bitonga burguesita. Ella era revolucionaria: pa'lante y pa'lante y al que no le guste que tome purgante.

Mi hermano olvidó a Tarzán y Superman. Aplazó su preocupación por los pelos que le brotaban en las axilas. Guardó la escopeta de pellets. Se cortó el tupé para lucir un porte marcial. Apagó Radio Kramer y parado frente al espejo, en vez de remedar el meneo de Elvis, ensayó como le quedaban la boina y la camisa de miliciano del uniforme de papá.

La explosión de La Coubre ya había rajado los cristales de las ventanas de la vieja casa de mis abuelos. Su familia, que lo había resistido todo, también se resquebrajaba. Mi tía, que al principio hacía promesas a los santos para que Fidel recuperara la voz, había convencido a su marido para empezar a hacer los papeles para irse a Miami. El resto de los parientes, con mayor o menor
intensidad, proclamaban su intención de morirse por lo que todos empezaban a denominar "esto".

El primer combate familiar estalló un Día de las Madres. La discusión opacó la voz de Benny o de Daniel Santos (¿o sería Rolando Laserie?) en el tocadiscos Philco. Fui el único que no intervino en la bronca. Debajo de la mesa, estaba entretenido halando la cola al perro.

La segunda discusión fue por lo de la alfabetización.

Mi abuela, grausista a rabiar desde la lucha contra Machado (que era para ella la única revolución habida y por haber) no acababa de tragarse lo del comunismo. No entendía bien que era pero no perdonaba a los comunistas su pacto con Batista. Y ahora, Cuba se llenaba de rusos y los comunistas estaban hasta en su familia. Hasta su marido, que hablaba mal el español, descuidaba la cocción de los macarrones para declarar su conversión total a la fe de la hoz y el martillo.

Lo de que sus nietos fueran a alfabetizar a las lomas fue demasiado para ella. En vano lloró y protestó. No hubo quien convenciera a mi padre de que sus hijos no fueran a alfabetizar.

Uniformados de gris, con enormes mochilas verde oliva y provistos de las cartillas con el catecismo fidelista, partieron a alfabetizar a Oriente. Mi padre los despidió orgullosos. Mi abuela lloraba. Yo me limpiaba los mocos.

Mi hermana tenía 16 años. Mi hermano no había cumplido los 14. A ella la dejaron en Manzanillo. A él lo enviaron a la Sierra Maestra. Hizo la ascensión a lomo de mulo y con diarreas.

Regresaron en tren, como héroes, una tarde fría de noviembre. Flacos y mugrientos, abrazaron a la familia con la satisfacción de haber cumplido con el Comandante.

Mi hermana volvió más flaca, con el pelo quebradizo y la piel manchada por el sol. Volvió hablando como un carretonero y fumando como una condenada. Dejó su virginidad en un bosque de yagrumas poblado de hormigas y santanillas. La cambió por una colonia de monilias y una promesa incumplida de reanudar el noviazgo en La Habana.

Mi hermano regresó más alto, más prieto, y con piojos. Las picadas de pulgas y mosquitos infestadas le dejaron marcas oscuras en la piel. Contaba sus sustos de guijes y alzados y sus baños en los ríos helados de la Sierra. Aún guarda un collar de polimitas y una foto amarillenta en que con poco más de cinco pies de estatura, cara de guerrero comanche y revolver al cinto, posa junto a un bigotudo miliciano a caballo.

La familia serrana alfabetizada visitó nuestra casa dos veces. Luego no volvieron a la capital. Mi familia se alegró. Eran buenas personas, pero la comida racionada ya no alcanzaba para tanta gente.

Transcurridos 45 años, esos son mis recuerdos, nublados por el tiempo, de la Campaña de Alfabetización.

************

Nota del Bloguista de Baracutey Cubano

Cuba en 1958 tenía uno de los índices de analfabetismo más bajos del continente americano; diferentes autores los sitúan entre el 18% y el 23%. Una frase de Fidel Castro fue  ¨yo no te digo cree, yo te digo lee¨. Lo que no dijo el Manipulador en Jefe es que se iba a apropiar de todos los medios masivos de comunicación de Cuba, en particular de la prensa escrita y de todas las imprentas, y que sólo se publicaría lo que la tiranía quería que el pueblo cubano leyera, a la vez que prohibía la entrada al país de diarios, libros, revistas, etc. que tuvieran un mensaje en contradicción con el adoctrinamiento  que le imponía el naciente Castrismo  al pueblo cubano con su bloqueo cultural e informativo.

Muchos brigadistas fueron enviados zonas de conflicto armado  con una cartilla Castrista  para adoctrinar y cantando el himno  de la alfabetización  cuya letra  muestro a continuación. La perversidad del Castrismo buscando mártires de vidas ajenas  es inigualable en la historia cubana.

Himno de la Alfabetización. Eduardo Saborit

Somos la Brigada Conrado Benítez,
somos la vanguardia de la Revolución,
con el libro en alto cumplimos una meta:
llevar a toda Cuba la alfabetización.
Por llanos y montañas el brigadista va,
cumpliendo con la Patria, luchando por la paz.
¡Abajo  imperialismo!, ¡Arriba  libertad!
Llevamos con las letras la luz de la verdad.
Cuba, Cuba, estudio, trabajo, fusil,
lápiz, cartilla, manual,
 alfabetizar, aalfabetizar.
 
Ah!, El adolescente de 16 años Manuel Ascunce Domenech  fue situado en un momento álgido de la lucha  en casa de Pedro Lantigua, un campesino de la zona que era guía (práctico) de las tropas Castristas que combatían a los alzados antiCastristas y que les mostraba a la tropa  los lugares donde  los alzados podían refugiarse, según testimonió (a principios de los años 90s del pasado siglo XX en unos supuestos juicios sobre el daño del Imperialismo norteamericano al pueblo de Cuba) el General Anibal Velaz  quién era un alto jefe del MINFAR en toda la provincia de Las Villas en esos años.. Los alzados ya le habían enviado amenazas a Pedro Lantigua. El jefe de la tenientura que llevó a cabo el asesinato de Manuel Ascunce Domenech y la muerte de Pedro Lantigua fue Braulio Amador sin que se tenga conocimiento, hasta ahora,  que alguna capitanía o comandancia de los alzados tuviera conocimiento o hubiera dado la orden de asesinar al adolescente brigadista.

Guillermo Fariñas, quién, según él,  tuvo un tío  en el selecto grupo El Molino  de la Seguridad del Estado, en la provincia de Las Villas y su padre combatió en El Congo junto a Che Guevara, escribió en  su artículo TOTAL FALTA DE CONSIDERACIÓN :

Luís Felipe Denis Díaz, un difunto general, en una conferencia en los Camilitos de la desaparecida provincia de Las Villas expresó: “Nosotros como Seguridad del Estado contábamos con la colaboración de los maestros voluntarios en las zonas de guerra”. Así que serán los historiadores quienes dirán si Ascunce era agente o no.

Luís Felipe Denis Díaz fue el jefe de la Seguridad del Estado en todo El Escambray cuando la lucha contra las guerrillas antiCastristas y anticomunistas.

Manuel Ascunce Domenech no fue el único brigadista asesinado. El Castrismo obtuvo sus mártires para sostener su régimen ¨de difuntos y flores¨.



Alfabetizadoras cubanas en el antiguo Cinódromoal cual se le llamó posteriormente Estadium Eduardo Saborit, el autor de  la canción Cuba, qué linda es Cuba y del himno de la alfabetización; foto de archivo.





Etiquetas: , , , , , , , ,


Para seguir leyendo hacer click aqui­ ...

martes, enero 18, 2022

Alberto Roteta Dorado: EL DAÑO ANTROPOLÓGICO COMO FENÓMENO PSICOSOCIAL EN CUBA Segunda part

 Nota del Bloguista de Baracutey Cubano

El  escritor checo ex comunista Milán Kundera (1929 -   ), autor de la  obra  La insoportable levedad del ser, escribió  las siguientes palabras  en  El libro de la risa y el olvido: «Para liquidar a las naciones —decía Hübl—, lo primero que se hace es quitarles la memoria. Se destruyen sus libros, su cultura, su historia.Y luego viene alguien y les escribe otros libros, les da otra  cultura y les inventa otra historia. Entonces la nación comienza lentamente  a  olvidar lo que es y lo que ha sido. Y el mundo circundante lo olvida aún mucho antes».

*************

EL DAÑO ANTROPOLÓGICO COMO FENÓMENO PSICOSOCIAL EN CUBA

Segunda parte. 

*********

Un engendro monstruoso salido de las entrañas del castrismo ha originado los hombres nuevos – como siempre quiso el asesino Ernesto Guevara de la Serna–, que, cuales formas robotizadas repiten sin pensar  lo que se les dice.  

*********


Por Dr. Alberto Roteta Dorado.-

 16 de enero, 2022

Santa Cruz de Tenerife. España.- Dos aspectos resultan significativos en la definición conceptual que os presenté en la primera parte, la cual fue tomada de un pequeño escrito publicado en el diario El País, de Uruguay. Recordemos que según esta definición de daño antropológico “se trata de un daño provocado en muchos aspectos sustanciales de las personas debido a la presión que sobre ellas comenzaron a ejercer diversos factores de influencia, los cuales disfrutan de impunidad al no recibir una respuesta de oposición (personal o institucional) contundente para ser contrarrestados”.

Ya analizamos en la primera parte que el daño antropológico o psicosocial tiene lugar en la condición humana de aquellos que son expuestos de manera sostenida a los efectos devastadores de las privaciones, no solo en el orden económico o material, sino en lo espiritual, esto es, la ausencia de las libertades mínimas como el derecho a pensar y expresarse libremente, a reunirse, a manifestarse, a moverse de un territorio a otro tanto del país como del mundo, entre otras tantas limitaciones que son impuestas por los regímenes totalitarios. 

En el caso específico de Cuba, el régimen castrista utilizó desde los primeros días de la llamada revolución cubana el adoctrinamiento masivo como su principal arma ideológica. La historia de la nación fue cambiada de manera progresiva y con sutiliza; pero fue cambiada. Los héroes de las gestas independentistas del siglo XIX fueron perdiendo su protagonismo para dar paso a una adoración desmedida hacia los nuevos “héroes”, los barbudos que recién habían tomado las riendas del país, de manera muy especial hacia la figura del dictador Fidel Castro, a quien se le rindió un culto sinigual, algo que se mantiene en nuestros días. Las imágenes que decoran todos los salones de reunión, centros de estudios, instituciones culturales y científicas, etc., son una muestra indiscutible de lo que afirmo, sin olvidar la surrealista frase que repiten de modo mecánico miles de cubanos adoctrinados, me refiero al eslogan: “yo soy Fidel”, una de las cosas más absurdas de los últimos tiempos.  

La enseñanza en los colegios está cargada de fuertes dosis de narraciones, imágenes, anécdotas, ridículas poesías, etc. que refuerzan ese culto a la personalidad heredado del más acérrimo estalinismo y leninismo soviéticos. Los niños desde edades muy tempranas han de repetir, cual sagrados mantras, que los milicianos son buenos, que Fidel es invencible, que el imperialismo yanqui – forma despectiva de referirse a los gobiernos de Estados Unidos– es un monstruo amenazador para los pueblos de América, etc. Si alguien pone en duda lo que expongo trate de recordar como los niños de las guarderías (llamadas círculos infantiles en Cuba) al escuchar el sonido de un avión salían a los patios de sus centros para decir en coro: “Adiós papá Fidel”, o el diabólico lema, vigente en el presente, de: “Pioneros por el comunismo, seremos como el Che”, algo que resulta imperdonable, toda vez que su reiteración diaria, durante los seis años del ciclo de educación primaria, es capaz de provocar una terrible huella generadora del mayor daño antropológico en los niños cubanos. 

La Constitución de Cuba de 1976, con reformas de 1992, ampara desde el punto de vista legal este adoctrinamiento masivo, toda vez que en sus Artículos referentes a la educación se precisa: “promover la educación patriótica y la formación comunista de las nuevas generaciones y la preparación de los niños, jóvenes y adultos para la vida social”. Algo que fue suprimido en la más reciente Constitución, vigente desde el 10 de abril de 2019, lo que no significa el cese del adoctrinamiento comunista y patriótico, muy a la manera del régimen, sino que se expone de manera más sutil sin que sean empleados los términos educación patriótica y formación comunista. 

No obstante se precisa que: “la educación promueve el conocimiento de la historia de la nación y desarrolla una alta formación de valores éticos, morales, cívicos y patrióticos”. No es necesario utilizar los términos citados antes, suprimidos en la Constitución vigente, para poder intuir que con o sin el empleo de los términos “educación patriótica” y “formación comunista” el adoctrinamiento político se mantiene igual o peor – en la actualidad el nivel de represión ha llegado a sus límites– que antes. Téngase presente lo que el régimen considera que debe ser la promoción del conocimiento de la historia de la nación. ¿Qué parte de la historia de la nación es la que se promueve? ¿Se expone la verdadera historia de la nación cubana cuando se simplifican los valores de los grandes hombres que se enfrentaron al colonialismo español durante las gestas independentistas del siglo XIX y, contrariamente, se exaltan sobremanera las figuras de Fidel Castro, Ernesto Guevara, Raúl Castro, entre otros tantos “personajes” relacionados con las luchas de la Sierra, los del Movimiento 26J, etc.? Consideremos además lo que la dictadura castrista considera como “valores éticos, morales, cívicos y patrióticos”. 

Uno de los más recientes eslóganes de la juventud cubana que es obligada a participar en marchas, actos de protestas contra los opositores del régimen, etc., es otro de los tantos ejemplos que se pueden citar en este sentido. Nada más terrorífico que hacer que los jóvenes repitan la frase “yo soy Fidel” o sigan coreando a ritmo de una vulgar conga la expresión “Pa’ lo que sea Fidel, pa’ lo que sea”. Esto es daño antropológico, toda vez que las multitudes han perdido su capacidad de discernimiento, de análisis intuitivo y reflexivo, su capacidad de pensar. Un engendro monstruoso salido de las entrañas del castrismo ha originado los hombres nuevos – como siempre quiso el asesino Ernesto Guevara de la Serna–, que, cuales formas robotizadas repiten sin pensar  lo que se les dice.   

Estos ejemplos en el orden práctico demuestran lo que teóricamente cité al comienzo de este escrito en relación con una definición conceptual de daño antropológico. Me refiero a la idea de “la presión que sobre ellas comenzaron a ejercer diversos factores de influencia”. Estos factores de influencia han estado ejerciendo de manera constante su accionar sobre las multitudes de cubanos, los que desde etapas muy tempranas de la vida han sido sometidos al dominio totalitario del régimen comunista de la isla. El resultado final es la instauración de un daño de carácter irreversible. Es a estos graves efectos sobre la condición humana que tiene lugar como resultante de una nociva influencia que llamamos daño psicosocial o antropológico.   

CAMBIAR LA HISTORIA DE CUBA, OTRA DE LAS ESTRATEGIAS DEL RÉGIMEN CASTRISTA PARA LOGRAR SU ADOCTRINAMIENTO. 

No podemos concluir este comentario en relación al cambio de la historia de la nación cubana, como parte del adoctrinamiento colectivo, sin hacer mención a otros aspectos de gran significado. Las generaciones actuales no tienen idea de lo que representa y significa el día 20 de mayo, día del nacimiento de la República. El adoctrinamiento popular ha sido tan eficaz que al preguntar a los cubanos qué se conmemora el 20 de mayo solo una exigua minoría podrá responder con certeza la interrogante. Sin embargo, la República estableció los pilares fundamentales de un estado de democracia. Solo en la etapa de República se pudo intentar la edificación de un Estado de derecho. De ahí que sea negado por el castrismo. De igual modo le quitaron su protagonismo al 10 de octubre, considerado el glorioso día del inicio de la gesta independentista de 1868, cuya figura principal, Carlos Manuel de Céspedes también se pretende sepultar. El padre de la patria – y también de todos los cubanos, como han repetido algunos sin cesar–, en lo adelante, sería el dictador Fidel Castro y no el ilustre hombre de leyes y glorioso terrateniente altruista que ya pocos recuerdan. 

En su lugar el régimen creó sus propias fechas históricas sagradas, en lugar del 10 de octubre, el 26 de julio – acciones terroristas de asalto a los cuartes Moncada y Carlos Manuel de Céspedes–, la instauración de la llamada Jornada Ideológica Camilo-Che, entre el ocho y el 28 de octubre, relacionada con la muerte de estas dos figuras de la “nueva historia” surgida a partir de 1959; sin olvidar la ridícula celebración del cumpleaños del dictador Fidel Castro, el día 13 de agosto, aún después de muerto y en las profundidades de los infiernos, entre otros tantos ejemplos que demuestran la deliberada intención de cambiar la historia de la nación como parte del adoctrinamiento colectivo al pueblo cubano.     

Así las cosas, el castrismo, de manera premeditada y con alevosía, concretó una serie interminable de acciones para someter al pueblo cubano a uno de los más crueles adoctrinamientos de la historia contemporánea. Unos pocos ejemplos nos permitirán ilustrar de manera concreta lo que pretendemos exponer:  

1. Creación de la Campaña de Alfabetización en enero de 1961, propuesta ideada por el asesino guerrillero Ernesto Guevara de la Serna, cuyo verdadero propósito no era erradicar el analfabetismo – como se pretendió mostrar al mundo–, sino convertir a los educandos en fervientes simpatizantes del régimen, esto es, hacerlos “revolucionarios”. Recordemos que se enseñaba a leer y a escribir utilizando frases y lemas que hacían referencia a las “bondades” del régimen, siendo este el primero de los tantos intentos, propuestas, y acciones concretas establecidas por el castrismo con la intención de adoctrinar a las masas que luego les apoyarían en todas sus diabólicas estrategias para lograr el control y dominio absoluto del pueblo cubano.-  

2. Creación de la Unidad Militar de Ayuda a la Producción, UMAP, entre 1965 y 1968, verdaderos campos de concentración en los que fueron recluidos religiosos, homosexuales, intelectuales sospechosos de posturas no acordes a los intereses del régimen, etc., fundamentalmente “jóvenes que no habían tenido la mejor conducta ante la vida, jóvenes que por la mala formación e influencia del medio habían tomado una senda equivocada ante la sociedad y han sido incorporados con el fin de ayudarlos para que puedan encontrar un camino acertado que les permita incorporarse a la sociedad plenamente”, según las palabras de Raúl Castro, en aquellos tiempos Ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, FAR, algo que el castrismo ha pretendido borrar de la historia de la nación cubana. No obstante, los testimonios de los que fueron recluidos durante los primeros años de la llamada revolución resultan innegables, amén de la enorme cantidad de fotos de archivo que se han podido rescatar y difundir en la actualidad mediante las redes sociales.   



3. Implementación de las escuelas al campo en las que niños de entre 12 y 14 años fueron alejados de sus padres y forzados a trabajar en labores agrícolas durante 45 días al año;
propuesta que cumplimentaba la idea de la “formación comunista de las nuevas generaciones” . Recordemos que la educación en Cuba, según la Constitución de 1976, con Reforma de 1992, “se basa en las conclusiones y aportes de la ciencia y en la relación más estrecha del estudio con la vida, el trabajo y la producción”, algo en lo que se insistía cada día al hacerles repetir el falso concepto martiano acerca de la vinculación del estudio con el trabajo.* 

4. La suspensión de la enseñanza preuniversitaria en las ciudades y la creación de institutos de bachillerato en los campos, cuya intención fue separar a los hijos de sus padres durante tres años para reforzar el poder del efecto adoctrinador (“formación comunista de las nuevas generaciones”). En estos centros de estudio la Unión de Jóvenes Comunistas jugó un papel determinante, toda vez que algunos de los profesores, militantes comunistas, se insertaban en las labores agrícolas junto a los educandos para ejercer sobre ellos mediante la plática adoctrinadora su poder manipulador. La Constitución de Cuba, vigente desde el 2019 establece que: “La Unión de Jóvenes Comunistas, organización de vanguardia de la juventud cubana, cuenta con el reconocimiento y el estímulo del Estado, contribuye a la formación de las más jóvenes generaciones en los principios revolucionarios y éticos de nuestra sociedad, y promueve su participación en la edificación del socialismo”.  


5. La marginación, ostracismo y expulsión de las universidades a los estudiantes cuya ideología consideran diferente a los cánones del comunismo castrista. Según la más reciente Constitución de Cuba, vigente desde abril del 2019, “solo en el socialismo y en el comunismo el ser humano alcanza su dignidad plena”, lo que presupone que cualquier distanciamiento de los estudiantes y profesores universitarios a los principios del socialismo será severamente castigado con la separación definitiva de la enseñanza universitaria. Téngase presente que “la traición a la patria es el más grave de los crímenes, quien la comete está sujeto a las más severas sanciones”, y por si fuera poco: “el sistema socialista que refrenda esta Constitución, es irrevocable”.

EPÍLOGO: A MODO DE CONCLUSIÓN. 

Comentar sobre el daño psicosocial o antropológico en Cuba en su real dimensión haría interminable cualquier trabajo de este tipo. Por respeto a mis lectores me he limitado a exponer algunas conceptualizaciones que en el orden teórico pudieran contribuir a una definición conceptual precisa sobre este fenómeno tan arraigado en la sociedad cubana de estos tiempos. 

Recordemos que nos referimos a DAÑO ANTROPOLÓGICO O PSICOSOCIAL cuando en la condición humana tiene lugar una transformación evidente a partir del efecto sostenido de una minoría dominante que pretende manipular el pensamiento, la expresión y las emociones de las multitudes. Dicho daño tiene un carácter irreversible, aunque algunos crean lo contrario. Una vez establecido el daño, se mantiene, aunque sea de manera latente en la condición humana, lo que en mayor o menor medida se puede continuar expresando siempre. 

El régimen castrista utiliza como herramienta fundamental para logar su dominio absoluto sobre las masas el adoctrinamiento, el principal elemento incidente en las transformaciones que tienen lugar en el ser humano. Para alcanzar sus propósitos ha ideado una serie interminable de acciones que se han explicado antes.       

El daño antropológico es una categoría que no se debe limitar a la nación cubana, toda vez que resulta aplicable a todas las sociedades que reciban el maléfico efecto manipulador de los regímenes totalitaristas. No obstante, resulta mucho más patente en el pueblo cubano por el efecto sostenido durante más de sesenta años en las mentes de las multitudes. 

Final. 

----------------

* No existe en la amplia obra del patriota, humanista, escritor y filósofo  cubano José Martí ninguna referencia a esta idea de vincular el estudio con el trabajo. Se ha estereotipado y estigmatizado demasiado al considerado Apóstol de Cuba respecto a las barbaridades cometidas por el régimen castrista. La constante alusión a la sagrada figura del Maestro tiene como objetivo legitimar cada acción del régimen, esto es, como si se estuviera cumpliendo la voluntad del autor de Versos Libres. Solo en un escrito breve, titulado “Maestros ambulantes”, Martí hace referencia a la importancia de que los niños contemplaran en huertos de los centros educacionales lo que teóricamente se les enseñaba. De ahí a la idea de que trabajaran durante largas jornadas durante determinado tiempo, amén de que fueran separados de sus padres hay una abismal diferencia.  


Etiquetas: , , , , , , , , , , , , ,


Para seguir leyendo hacer click aqui­ ...

martes, noviembre 09, 2021

Video: Rey Chavez - Plantado “Plantao, Plantados” (Official Video). Patria y Vida está en la calle

Canción patriótica cantada por Rey Chavez

#ReyChavez #Plantado #CalientaloMedia

Rey Chavez - Plantado “Plantao, Plantados” (Official Video)


*********

Eduardo Del Llano

Oct 31, 2021

https://www.verkami.com/projects/3131...

La Campaña (2021), una Película de Eduardo del Llano. Protagonistas: Daniel Romero, Luis Alberto García, Tahimi Alvariño, Yasmani Guerrero, Ana Patricia Martín (Pomi), Vida García & Viola García

Por Sex Machine Producciones, con la colaboración de Cooperativa Producciones 

The Campaign (2021)


************

Nota del Bloguista de Baracutey Cubano

Cuba en 1958 tenía uno de los índices de analfabetismo más bajos (era el cuarto de toda América Latina pese a la gran cantidad de braceros antillanos de Jamaica y Haiti, donde se hablan otros idiomas diferentes al español o castellano,  que se habían quedado a residir en Cuba)  del continente americano; diferentes autores los sitúan entre el 18% y el 23%. Una frase de Fidel Castro fue  ¨yo no te digo cree, yo te digo lee¨. Lo que no dijo el Manipulador en Jefe es que se iba a apropiar de todos los medios masivos de comunicación de Cuba, en particular de la prensa escrita y de todas las imprentas, y que sólo se publicaría lo que la tiranía quería que el pueblo cubano leyera, a la vez que prohibía la entrada al país de diarios, libros, revistas, etc. que tuvieran un mensaje en contradicción con el adoctrinamiento  que le imponía el naciente Castrismo  al pueblo cubano con su bloqueo cultural e informativo.

En varios gobiernos anteriores a 1959 más del 20% del presupuesto nacional se invertía en Educación; es de notar que en Cuba no se doblaban al español las películas o films  en los que se hablaban otros idiomas diferentes al español o castellano. En esos films la traducción se reflejaba  mediante subtítulos escritos en español.


Alfabetizadoras cubanas en el antiguo Cinódromoal cual se le llamó posteriormente Estadium Eduardo Saborit, el autor de  la canción Cuba, qué linda es Cuba y del himno de la alfabetización; foto de archivo.

Muchos brigadistas fueron enviados zonas de conflicto armado  con una cartilla Castrista  para adoctrinar  enseñando la letra F con el nombre Fidel, la letra R con la palabra Revolución, etc. y cantando el himno  de la alfabetización  cuya letra  muestro a continuación. La perversidad del Castrismo buscando mártires de vidas ajenas  es inigualable en la historia cubana,  pues saben que en los conflictos armados se hace presente el heroismo pero también en algunas personas,  independientemente de la causa  por la que estén luchandom,  los peores y más bajos sentimientos del ser humano .

Himno de la Alfabetización. Eduardo Saborit

Somos la Brigada Conrado Benítez,
somos la vanguardia de la Revolución,
con el libro en alto cumplimos una meta:
llevar a toda Cuba la alfabetización.
Por llanos y montañas el brigadista va,
cumpliendo con la Patria, luchando por la paz.
¡Abajo  imperialismo!, ¡Arriba  libertad!
Llevamos con las letras la luz de la verdad.
Cuba, Cuba, estudio, trabajo, fusil,
lápiz, cartilla, manual,
 alfabetizar, aalfabetizar.

 Ah!, El adolescente de 16 años Manuel Ascunce Domenech  fue situado en un momento álgido de la lucha  en casa de Pedro Lantigua, un campesino de la zona que era guía (práctico) de las tropas Castristas que combatían a los alzados antiCastristas y que les mostraba a la tropa  los lugares donde  los alzados podían refugiarse, según testimonió (a principios de los años 90s del pasado siglo XX en unos supuestos juicios sobre el daño del Imperialismo norteamericano al pueblo de Cuba) el General Anibal Velaz  quién era un alto jefe del MINFAR en toda la provincia de Las Villas en esos años.. Los alzados ya le habían enviado amenazas a Pedro Lantigua. El jefe de la tenientura que llevó a cabo el asesinato de Manuel Ascunce Domenech y la muerte de Pedro Lantigua fue Braulio Amador sin que se tenga conocimiento, hasta ahora,  que alguna capitanía o comandancia de los alzados tuviera conocimiento o hubiera dado la orden de asesinar al adolescente brigadista, aunque Fidel Castro  en un discurso culpó a los jefes insurgentes de las montañas del Escambray...

Guillermo Fariñas, quién, según él,  tuvo un tío  en el selecto grupo El Molino  de la Seguridad del Estado, en la provincia de Las Villas y su padre combatió en El Congo junto a Che Guevara, escribió en  su artículo TOTAL FALTA DE CONSIDERACIÓN : 

Luís Felipe Denis Díaz, un difunto General, en una conferencia en los Camilitos de la desaparecida provincia de Las Villas expresó: “Nosotros como Seguridad del Estado contábamos con la colaboración de los maestros voluntarios en las zonas de guerra”. Así que serán los historiadores quienes dirán si Ascunce era  colaborador o no de la Seguridad del Estado o quizás  hasta agente pues hubo reclutamientos  por parte del DSE hasta de adolescentes de 13 años.

Luís Felipe Denis Díaz fue el jefe de la Seguridad del Estado en todo El Escambray cuando la lucha contra las guerrillas antiCastristas y anticomunistas.

Manuel Ascunce Domenech no fue el único brigadista asesinado. El Castrismo obtuvo sus mártires para sostener su régimen ¨de difuntos y flores¨.


Libro Primer Grado Cuba. Este libro es el INICIO DEL ADOCTRINAMIENDO CASTRO-COMUNISTA. Para ver su contenido hacer click AQUÍ.

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , ,


Para seguir leyendo hacer click aqui­ ...