miércoles, noviembre 16, 2022

Roberto Álvarez Quiñones: Hoy los versos del poema ¨TENGO¨ del comunista Nicolás Guillén son 'contrarrevolucionarios', 'propaganda enemiga'. Si algún cubano los recitase hoy en público sería llevado a golpes y empujones para Villa Marista.



Nota del Bloguista de Baracutey Cubano

No se debe olvidar que en Cuba también habían sociedades exclusivas para negros y mulatos ,  así como para asiáticos.

Es muy divulgado que en la primera visita a Cuba  de Josephine Baker y de Nat ¨King¨Cole (en dos momentos diferentes)  no los dejaron alojarse en el Hotel Nacional de Cuba; les aclaro que el Hotel Nacvional de Cuba era de propiedad norteamericana y el racismo en el Sur de Estados Unidos era lo usual. En la segunda visita de Nat ¨King¨Cole a Cuba ya  se había resuelto esa situación. Deseo señalar que Nat ¨King¨ Cole estuvo 4 veces en Cuba  y hasta pensó en comprarse casa en Cuba, pero al llegar la  dictadura Castrista .... Su long play en español donde aparece con chaqueta y sombrero a cuadritos  se  grabó en La Habana. 

Fragmento del artículo: El Casino Deportivo de La Habana.

Corrían los primeros años de la década del 30 del siglo XX cuando el multimillonario Alfredo Hornedo se acababa de enterar de que le habían negado la entrada al Habana Yacht Club. Hornedo era mulato, y el Habana Yacht Club no permitía entrada a negros y mulatos. Muy molesto, se dio a la tarea de construir no sólo uno, sino dos Casino Deportivo, uno en el Cerro (Casino Deportivo de Invierno) y otro en Miramar (Casino Deportivo de Verano).

Es así como en 1935 se inaugura el club Casino Deportivo de La Habana, construido por el senador Alfredo Hornedo Suárez en terrenos de su propiedad en el Cerro, considerado el más significativo de la localidad en aquel momento, y una de las mejores instalaciones de su tipo en el país. Sirvió de sede a eventos profesionales hasta que a inicios de la década de 1950 sus actividades se trasladaron a las playas de Miramar, donde construye el Casino Deportivo como club de vacaciones de verano.

En este último Casino Deportivo, se daban cita las clases medias y altas durante los 50s, y es aquí donde algunos de sus socios comienzan a practicar el famoso «paso Casino», un baile de salón caracterizado por estimular la creatividad a partir de la libertad de movimientos, donde los participantes forman ruedas (círculos de baile) en las que se representan figuras de baile al unísono mientras intercambian las parejas en forma dinámicas y creativa. De allí esta forma de bailar se diseminó hacia otros clubes diciendo “bailemos en rueda casino”, hasta tener alcance nacional e internacional.

(Hoy pàra  disfrute exclusivo de miembros del Ministerio del Interior) 

El Senador Alfredo Hornedo era propietario de: el “Mercado Unico” o “Plaza de Los Cuatro Caminos”,  del “Mercado de Carlos III”-, del club y del reparto “Casino Deportivo de La Habana”, del “Teatro Blanquita” (hoy Teatro Karl Marx), (El mayor del mundo según la propaganda de su época), del “Hotel Rosita de Hornedo” y ¨Río Mar¨ y los periódico “El País” y “Excelsior” y de otras edificaciones.

(Edificio Rosita de Hornedo y al lado el  Río Mar, hoy casi en ruinas)

Video donde se ve al Senador y Constituyente Alfredo Hornedo  frente al busto de Blanquita en la inauguración del Teatro Blanquita


*********************
 Tomado de https://diariodecuba.com/

'Tengo, vamos a ver', que en mi Cuba sufro un apartheid

********

Hoy los versos del comunista Guillén son 'contrarrevolucionarios', 'propaganda enemiga'. Si algún cubano los recitase hoy en público sería llevado a golpes y empujones para Villa Marista.

********

Por Roberto Álvarez  Quiñones

Miami

13 noviembre 2022

"Cuando me miro y toco/ yo, Juan sin Nada no más ayer,/ y hoy Juan con todo,/ (…) me veo y toco/ y me pregunto cómo ha podido ser/ Tengo, vamos a ver,/ que siendo un negro/ nadie me puede detener/ a la puerta de un dancing o de un bar/  O bien en la carpeta de un hotel/ gritarme que no hay pieza.// Tengo que como tengo la tierra tengo el mar/ no country/ no jailáif/ no tenis y no yacht/ sino de playa en playa y ola en ola/ gigante azul abierto, democrático"

Con estas melifluas y jubilosas estrofas cantó Nicolás Guillén a la dizque maravilla que significaba la "revolución" para los cubanos luego de expropiar a los "explotadores burgueses".

Fue en 1964, cuando el romanticismo populista nublaba las entendederas de los hipnotizados por el encantador de serpientes Fidel Castro y creían en el "futuro luminoso" que él dibujaba en sus discursos, gracias al disfrute de los bienes arrebatados a los "burgueses" y de todo lo construido por el capitalismo en Cuba durante 57 años y que la convirtieron en uno de los tres países (con Argentina y Uruguay) con más alto nivel de vida en Latinoamérica, y con un ingreso per cápita que duplicaba al de España.

"Estamos llenos, no quedan capacidades", mentira dolarizada

Leamos entonces ahora este párrafo una crónicas reciente enviada por un periodista independientes en la Isla:

"'Estamos a tope', 'estamos llenos', 'esperamos una delegación muy grande (…) no quedan capacidades'. Falso, son puros pretextos para impedir que los cubanos entren en los hoteles de La Habana si no cuentan con moneda extranjera, en su propio país."

Por otra parte, en la Gaceta Oficial del pasado 4 de noviembre se hizo oficial un decreto del Consejo de Ministros que convirtió a los cayos del norte de Ciego de Ávila en "territorio de preferente uso turístico (…) para desarrollar la actividad turística (internacional) vinculada a la vocación de sol, playa, náutica y naturaleza". Y solo se permitirán en esas zonas “viviendas asociadas al desarrollo de golf e inmobiliaria (…) viviendas dirigidas al alojamiento de especialistas extranjeros, vinculados a la actividad turística".

O sea, el terreno cubano queda vedado para los cubanos. Y agrega la Gaceta Oficial que tampoco los cubanos tienen acceso a "las actividades de buceo, náuticas y servicios de guías". Obviamente solo están disponibles para turistas foráneos

¿Es ese el mismo país de playas y hoteles abiertos al pueblo trabajador mencionado por Guillén? Sí. ¿Qué ocurrió? Que aquella revolución siempre fue una farsa, una gran mentira que quedó encueros cuando lo acumulado por el capitalismo durante décadas se acabó, o se fue deteriorando y destruyendo, y luego con el puntillazo al morir el "paganini" soviético que la mantenía, y entrar en crisis económica su relevo venezolano.

La Habana antes del castrismo era probablemente la ciudad con más clubes y balnearios con playas y ofertas de solaz veraniego en toda América Latina. Al asaltar el poder los hermanos Castro y el Che Guevara todos fueron estatizados y convertidos en Círculos Sociales Obreros (CSO) "para el disfrute del pueblo trabajador".

El Havana Yacht Club (desde 1886) se transformó en el CSO Julio Antonio Mella; La Concha (1929), en el Braulio Coroneaux; el Club Naútico (1937), en el Felix Elmuza; el Casino Español en  el José Ramón Rodríguez; el Circulo Militar y Naval, en  el Gerardo Abreu Fontán; Hijas de Galicia, en el José Luis Tassende; el Miramar Yacht Club, en el Patricio Lumumba y luego  Casa Central de las FAR; el Vedado Tennis, en el José Antonio Echeverría; y el Casino Deportivo en el Cristino Naranjo.

En el Este estaba en Cojímar el Club de Pescadores, y había balnearios en Guanabo, Tarará, El Mégano, Santa María del Mar (Club de Contadores, Club Bancario y Club Médico), Boca Ciega, Marbella, Playa Veneciana, y Brisas del Mar.

Mientras existieron los inventarios confiscados a los capitalistas y sobre todo a la fortísima clase media cubana (marcaba la vanguardia en el empuje económico), y se mantuvieron usables los edificios, muebles y equipos, pudieron ser frecuentados por los cubanos de a pie. Pero paulatinamente, a golpe de comunismo, se convirtieron en cuchitriles destartalados e insalubres los CSO "para el disfrute de los trabajadores".

Apartheid y club privado "revolucionario" para extranjeros ricos

Y en julio de 2018 la agencia castrista Prensa Latina informó sin mucho disimulo que los CSO pasarían a manos de firmas extranjeras para ofrecer un "producto de lujo a los turistas". En efecto, la dictadura está implantando un apartheid tropical con áreas exclusivas para extranjeros, discriminatorias de los cubanos en su propio país.

La palabra apartheid en lengua afrikáans significa separación, y fue aplicada a un sistema de leyes impuesto por los descendientes de los colonos europeos en Sudáfrica para mantener sus privilegios frente a la población autóctona. El apartheid estuvo vigente desde 1948 hasta 1992. Entre otras aberrantes restricciones, los ciudadanos negros no podían bañarse en las mismas playas que los blancos, y tampoco podían hospedarse en los mismos hoteles.

Pues bien, una reciente investigación de periodistas independientes en la Isla con trabajadores de los hoteles Nacional, Capri, Manzana Kempinski, Grand Aston, Paseo del Prado y Grand Packard, mostró que sus gerencias rechazan a los cubanos. No aceptan pesos cubanos (salvo alguna excepción por amistad o soborno). Alegan que el Gobierno los obliga a comprar con divisas los insumos a los proveedores estatales y privados.

En tanto, el antiguo Havana Biltmore Yacht and Country Club (1928), uno de los mayores y mejores club de su tipo en Latinoamérica, ha sido convertido en el Club Havana, un club privado para extranjeros (magnates, periodistas y diplomáticos), o millonarios de GAESA. Para ser miembros hay que pagar 1.500 dólares mensuales, y el salario promedio en Cuba es de unos 30 dólares mensuales. El exclusivo club cuenta con instalaciones hípicas, campo de golf, guardería infantil, club náutico, canchas de tenis, gimnasio, salón de masajes, varios restaurantes y cafeterías, un centro de negocios, piscina y playa privada.

En fin, todo esto expresa el gran embuste que fue y es la Constitución de 2019 cocinada personalmente por Raúl Castro, que de jure prohíbe cualquier tipo de discriminación de los ciudadanos cubanos, y de facto la practica, con lo cual se enriquece más la mafia gobernante.

Además, el apartheid castrista no es nuevo. Cuba lo padece desde que la dictadura fue destetada de su nodriza soviética y Fidel Castro, luego de aclarar que el turismo era un "mal necesario", negó el acceso de los cubanos a los hoteles para evitar la contaminación ideológica, y esos hoteles fueron destinados a los extranjeros.

Claro está, con excepción de los oficiales de alto rango de las FAR y el MININT y sus familiares, que podían disfrutar y continúan disfrutando de esos hoteles y de cabañas en las playas, con moneda nacional y hasta gratuitamente. La zona de Arenas Blancas, de las cercanías de la Casa de los Cosmonautas, y otras de Varadero, eran coto exclusivo de militares y sus familias, y altos jerarcas del régimen.

Hay también ya hoteles y playas de hecho solo para extranjeros funcionando, o a punto de hacerlo, en Varadero, Cayo Guillermo, Cayo Coco, Playa Larga, los cayos Antón Chico, Antón Grande, Romano y Paredón Grande. Y en otras áreas de magníficas playas y otras atracciones turísticas en Holguín, Soroa, La Habana Vieja y Centro Habana.

Conclusión:  a 58 años de distancia, hoy los versos del comunista Guillén son "contrarrevolucionarios", "propaganda enemiga". Si algún cubano los recitase hoy en público sería llevado a golpes y empujones para Villa Marista. Sobre todo, si llega al final sarcástico que ahora tiene el poema: "Tengo, vamos a ver, tengo lo que tenía que tener".

Porque a la luz de los hechos hoy se traduce así: "Tengo lo que no tenía que tener y me impusieron a la fuerza".

*************

Poema ¨TENGO¨ en la voz del comunista Nicolás Guillén 



****************

omado de https://www.facebook.com

/



Por Bárbara Travieso
Miami

10 de julio, 2022

 Según leí hoy en un tweet del rey del meme Díaz-Canel , hoy se cumplen 120 años del nacimiento de Nicolás Guillen y quise hacerle un homenaje con mi versión de su poema Tengo que siempre me pareció el colmo del cinismo de la dictadura. Aquí les va:



Cuando me veo y toco

yo, Bárbara sin nada no más ayer,

y hoy con todo,

vuelvo los ojos, miro,

me veo y toco

y me pregunto cómo ha podido ser.


Tengo, vamos a ver,

tengo el gusto de andar por USA, y que se me respeten los derechos que me violaron ayer en mi país,

mirando bien de cerca lo que antes

no tuve ni podía tener.

Agua potable puedo decir, Electricidad puedo decir,

comida puedo decir,

Libertad decir,

ya míos para siempre porque para quitármelos me tienen que matar, porque la libertad es adictiva e infinita como el mar.


Tengo, vamos a ver,

tengo el gusto de ir

yo, campesino, obrero, gente simple,

tengo el gusto de ir

(es un ejemplo)

a un banco y hablar con el administrador,

en inglés o en español,

y decirle señor, como requiere la buena educación, que compañeros son los bueyes, cómo se dice en el argot.


Tengo, vamos a ver,

que siendo cubana 

nadie me puede detener

a la puerta de un dancing o de un bar.

ni tampoco en la carpeta de un hotel, ni detenerme caminando a la orilla Del Mar como me pasó en Varadero donde me rastrillaron un fusil por estar en “zona de extranjeros” siendo yo de allá. 

Aquí me arriendo una pieza colosal, o una sencilla según lo que me quiera yo gastar, según mi presupuesto y mi necesidad, en cualquier hotel sin que nadie se atreva a preguntar. 


Tengo, vamos a ver,

que no hay guardia rural ni policía que 

que me agarre y me encierre en un cuartel,

ni me arranque y me arroje

al medio del camino real porque aquí se respetan mis derechos ciudadanos y mi dignidad.

Tengo que como tengo la tierra tengo el mar, el country, el high life, el 

tennis, el yacht, la playa, y las olas del 

gigante azul abierto, aquí si democrático, en fin, el mar que tuve que cruzar para conocer lo que es vivir en libertad. 


Tengo, vamos a ver,

que ya pude leer los libros que en Cuba me podían señalar,

tengo que ya aprendí a escribir sin miedo a que me vengan a arrestar

y pensar libremente sin que nadie me quiera coaccionar ni nadie me amenace con que me tengo que callar,

Tengo que aqui puedo votar y reírme del presidente sin que nadie me pueda decir ná.

Tengo que aquí logré estudiar lo que quise sin que nadie se atreviera a cuestionar mi inclinación política ni mi modo de pensar.


Aquí tengo donde trabajar

y ganar un salario digno que me da para vivir como persona, y nadie me dice

lo que me tengo que comer, ni si puedo o no vacacionar, ni cuánta carne ni arroz puedo yo comprar.

Tengo que he logrado viajar a conocer países y culturas allende el mar, y como trabajadora me he podido dar los gustos que en Cuba no soñé tener porque son solo privilegio de los Castros y su círculo del mal.


Tengo, vamos a ver, una casa a mi nombre donde me puedo guarecer, un carro decente que puedo manejar y unas calles seguras por donde transitar.

Tengo, qué para tener lo que tenía que tener, mi patria esclava atrás yo tuve que dejar.

Por eso es que ahora si tengo lo tenía que tener, la libertad y la vida que en Cuba me quisieron robar.

Todo esto que tengo y que ya nadie me va a poder quitar es lo que quiero que tengan mis hermanos en mi isla sin libertad, secuestrada por hombres de mala voluntad.


Cubanos, para que tengas lo que tienes que tener, te toca a ti quererte liberar y romper las cadenas con que te dejaste maniatar. 

No hay ejército en el mundo que pueda detener a un pueblo que quiere despertar.

Cubano, solo tú te puedes defender, sólo en ti está la libertad para que tengas lo que te de la gana de tener.


Bárbara Travieso Julio 10, 2022

#NoMasDictadura #SOSCuba

***************

Los Clubes de las Playas de Marianao



Cuban beaches, Playa de Marianao, Havana Cuba 1930



Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , ,


Para seguir leyendo hacer click aqui­ ...

domingo, noviembre 06, 2022

Roberto Álvarez Quiñones sobre el hecho que la dictadura Castro comunista pide a los 'yanquis' enriquecerse en Cuba


 Tomado de https://diariodecuba.com/

El régimen pide a los 'yanquis' enriquecerse en Cuba

*********

Mientras el régimen de Raúl Castro se preparaba para presentar sus denuncias ante el 'criminal bloqueo' , se reunía en La Habana con empresarios de EEUU.

*********

Por Roberto Álvarez Quiñones

Miami

05 Nov 2022

Mientras el régimen de Raúl Castro se alistaba en Nueva York para presentar en la Asamblea General de la ONU su habitual resolución de condena al "criminal bloqueo" de EEUU,  en La Habana Miguel Díaz-Canel se reunía con empresarios estadounidenses y cubanoamericanos para implorarles que inviertan capital y hagan negocios con Cuba, y en Cuba.

Y apenas unas horas después calificó de "lumpen, pillos, vagos y corruptos" a los trabajadores por cuenta propia y propietarios de negocios privados, porque "no trabajan y no aportan". Y despotricó contra el sector privado independiente en la Isla.

Hay en esos dos párrafos cuatro detalles significativos: 1) se confirma oficialmente el fariseísmo castrista acerca del "bloqueo"; 2) hay un sigiloso "deshielo light" emprendido, por debajo de la mesa, por la Administración Biden con la dictadura cubana 3) los extranjeros y cubanos residentes en el exterior son invitados a invertir en Cuba y a los cubanos residentes en la Isla se les prohíbe; y 4) a falta de argumentos para calzar su "continuidad", Díaz-Canel repasa discursos de Fidel Castro y copia  argumentos "revolucionarios" de hace 54 años.

Lo primero que salta a la vista es que en todo esto se advierte que la Administración Biden y sus asesores están dispuestos a enriquecer más a GAESA y prolongar la vida del castrismo, porque es "progresista" (progressive) como ellos. No es casualidad que el anterior foro empresarial bilateral de este tipo tuvo lugar en 2016, facilitado muy a gusto por la Administración Obama.

Díaz-Canel exhorta a fortalecer relaciones con el “bloqueador”

En el foro empresarial citado, el presidente de la Cámara de Comercio de Cuba, Antonio Carricarte, reveló que en 2021 las importaciones cubanas desde EEUU alcanzaron unos 370 millones de dólares. Solo en pollo congelado se importaron 280 millones. Curioso bloqueo ese.

Miguel Díaz-Canel exhortó a los empresarios a "fortalecer las relaciones económicas de EEUU con Cuba" y Carricarte enfatizó la necesidad de "aumentar la participación de empresarios estadounidenses en el desarrollo cubano (…) dada su cercanía geográfica y posición en la economía mundial, pudiera incorporarse de una manera más significativa a la economía cubana".  Y le hizo publicidad a las MIPYMES.

Luego el jefe de Estado designado a dedo, en una reunión del Consejo de Ministros, arremetió contra los propietarios de pequeños negocios privados independientes y los cuentapropistas que no han querido someterse al embuste de las MIPYMES, acogotadas todas por el Estado y sometidas a las reglas y frenos impuestos por la mafia militar que manda en Cuba.

Y para no meter la pata, como le ocurre constantemente, esta vez acudió al discurso de Fidel Castro del 13 de marzo de 1968, cuando estatizó los 57.280 pequeños negocios privados que aún subsistían en Cuba y calificó a los propietarios de pequeños negocios y a los cuentapropistas de "holgazanes en perfectas condiciones físicas, que montan un timbiriche, un negocio cualquiera, para ganar 50 pesos todos los días (...) ¿Vamos a hacer socialismo o vamos a hacer timbiriches?"

Para el "presidente" los emprendedores cubanos no aportan nada

Con el mimetismo de todo hombre mediocre (como diría José Ingenieros), Díaz-Canel repitió el calificativo fidelista de "vagos" a los comerciantes y productores que nutren el salvador mercado negro. Y arremetió contra "los que no trabajan, no aportan y están en la ilegalidad, ganen más y tengan más posibilidades para vivir que los que realmente aportan (…) ahí estamos al revés, estamos rompiendo los conceptos del socialismo".

Increíble, el régimen súplica a extranjeros, incluso a los "yanquis" y  "gusanos" capitalistas en EEUU a hacer negocios con Cuba e invertir en grande en las MIPYMES, pero se lo impide a sus propios ciudadanos. No hay duda alguna, el Gobierno castrista es el más anticubano y "vendepatria" (palabrita muy manoseada por el Partido Comunista) en toda su historia.

Ver para creer: en Cuba rinde más beneficios ser extranjero, o cubano residente en el extranjero, que vivir en su país natal. Un forastero, o un cubano emigrado, puede invertir capital, importar y exportar mercancías y servicios, y hacerse muy rico, si se asocia con los mafiosos que usurpan el poder, los soborna, les da "regalos", y entre todos explotan la mano de obra más barata del mundo y se enriquecen a costa de ella.

El cubano residente en la Isla, con un salario promedio de unos 27 o 30 dólares mensuales y una cartilla de racionamiento de alimentos que lo hambrea, no tiene derecho a nada de eso. Ni siquiera a decir lo que piensa de esa prohibición y abuso.

Cuando Cuba era "explotada por el imperialismo" ocurría exactamente lo contrario. El 8 de noviembre de 1933, luego del derrocamiento de Gerardo Machado, el Gobierno provisional presidido por Ramón Grau San Martín dictó un decreto conocido como Ley del 50%, que impuso que al menos la mitad de los empleados de las empresas cubanas y extranjeras tenían que ser cubanos.

Pero hay más, mucho antes, desde la inauguración de la República, casi todos los inmigrantes, incluyendo los cientos de miles de españoles que llegaban a Cuba, adquirían la ciudadanía cubana, pues obtenían así grandes ventajas. Hoy es al revés, los cubanos anhelan ser extranjeros. Y se forman colas multitudinarias ante la Embajada de España para solicitar la ciudadanía española.

Hoy si un cubano residente en la Isla consiguiese un préstamo bancario extranjero para instalar una pequeña fábrica de zapatos, o de ropa, o comprar tierras, o ampliar en grande su pequeño negocio familiar, no puede. La Constitución se lo prohíbe tajantemente en su artículo 22: "El Estado debe regular la concentración de la riqueza, la propiedad y la tierra".

Y si el cuentapropista se arriesga y amplía su negocio y produce "demasiado", o adquiere una segunda propiedad, está violando la Constitución. Se la expropian y va a la cárcel por "enriquecimiento ilícito". Unos cuantos campesinos han sido metidos en la cárcel por producir "demasiada" carne de cerdo, de pollo, leche o quesos.

Claro, este delito no existe para dirigentes castristas y sus familiares, y mucho menos para los militares que controlan las empresas que aún dejan ganancias, que explotan descaradamente negocios privados de restaurantes, cafeterías, discotecas, tiendas "finas" para turistas, etc.

El capital va a donde se cumplen condiciones imposibles en Cuba

Pero no obstante todo lo dicho hasta ahora, a decir verdad ningún inversionista en su sano juicio va a arriesgar capital significativamente en Cuba en las actuales circunstancias. Y es lo que no acaban de entender los burócratas ineptos que integran el Gobierno castrista, y en especial el "número uno" Raúl Castro.

Es una ley universal, una verdad de Perogrullo, que el capital no tiene bandera ni ideología alguna. Va en forma "apolítica" a donde se cumplan al menos tres condiciones: 1) garantías legales a la propiedad y la operatividad de la compañía, 2) seguridad de que obtendrá un rápido retorno en ingresos que cubran el monto de la inversión realizada, y 3) la existencia de un mercado, interno o externo, que garantice buenas ganancias. Y Cuba hoy no ofrece ninguna de esas condiciones.

En la Isla no hay un mercado interno, y de facto circulan a la vez dos monedas: la cubana, la más devaluada del mundo según los expertos y con la que se pagan los salarios, y el dólar. Pero la masa circulante de dólares y euros es insuficiente.

Y para finalizar viene como anillo al dedo un cuento de Pepito muy popular que una ocasión cité aquí, pero que hoy se hace nuevamente imprescindible. En una escuela primaria de La Habana la maestra le pregunta a varios alumnos qué quieren ser cuando sean adultos. "Médico", dice uno. "Ingeniero", responde otro. "A ver Pepito, ¿y tú qué quieres ser?". Y Pepito responde: "Yo, extranjero".

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , ,


Para seguir leyendo hacer click aqui­ ...