Es un blog diario digital conformado con los artículos, opiniones, ensayos, etc. del Catedrático universitario Lic. Pedro Pablo Arencibia Cardoso sobre diferentes temáticas de la problemática cubana, actual e histórica, así como por noticias y artículos de otros autores que se consideran de gran interés para profundizar en la realidad cubana.
martes, junio 04, 2019
Juan F. Benemelis: El Cártel de La Habana (I). De su libro Las guerras secretas de Fidel Castro
Por Juan F. Benemelis
(De su libro Las guerras secretas de Fidel Castro)
Fidel Castro siempre ha sostenido contactos y realizado transacciones con el "bajo mundo". El área de la Sierra Maestra, donde se desarrolló la lucha guerrillera contra el dictador Batista, era la principal zona productora de marihuana de Cuba.
Castro no sólo permitió que en los territorios bajo su control se continuase cosechando la droga, sino que la utilizó para recoger fondos que le permitiesen adquirir armamentos. Fue a través del bandolero Crescencio Pérez, por años refugiado en esas serranías y ascendido a comandante guerrillero por el propio Castro, que tuvo lugar esta fructífera transacción comercial.
En julio de 1957, varios líderes de la oposición política opuestos también a los métodos de Castro, visitaron a los rebeldes en la Sierra Maestra. Luego de ese encuentro, Raúl Chibás, figura central de este Frente Cívico Revolucionario, ofreció una conferencia de prensa en el Hotel Sands de Miami Beach con portavoces de grupos anti-batistianos.
Ante los líderes políticos y representantes de la prensa, Chibás expresó con desilusión "la gente de Fidel ha organizado siembras de marihuana en distintos puntos inaccesibles, y Fidel lo permite porque dice que la marihuana excita la combatividad de las gentes. Desde la Sierra se transporta la marihuana para los pueblos cercanos y se vende, y de este modo recaudan dinero".
Durante los años 50, algunas de las familias más poderosas de la mafia de los Estados Unidos habían decidido trasladar sus centros operacionales y estados mayores a La Habana para burlar la vigilancia del FBI. Así, personajes como Lucky Luciano, Anastasia, Santos Trafficante, Meyer Lansky, las familias Gambino y Colombo operaban desde los lujosos hoteles y casinos de esta isla tropical. En noviembre de 1957 tuvo lugar una convención de las veintisiete “familias” de la Mafia en los montes Apalache, al norte del estado de Nueva York, convocada por Vito Genovese, capo di tutti capi de Nueva York.
A la convención de Apalache asistieron entre otros Carmine (Lilo) Galante, Joseph Dipalermo, Salvatore Santora, Santos Trafficante, "Big John" Ormento, Natale-Evola, Joseph Bonnano, las familias Luchese, Gambino, Colombo, Rusotti, Buffalino, LaRocca, Licavoli, Balistrieri, y Aiuppa, entre otros.
El propósito de la conferencia era organizar el negocio más fantástico de casinos concebido hasta el momento; el lugar escogido era una franja de 120 kilómetros que corría de La Habana a Varadero, en la costa norte de Cuba, donde se erigiría una verdadera cordillera de hoteles y cientos de casinos.
En La Habana se hallaba Lucky Luciano, quien sería el organizador de todo este andamiaje; y el negocio envolvería también el tráfico de heroína europea a Estados Unidos, vía Cuba. El plan no se pudo efectuar debido al derrocamiento de Batista, y la Mafia desarrolló entonces a Las Vegas y Atlantic City como alternativas a La Habana.
Cuando se inicia la revolución cubana, casi todas las operaciones de la mafia norteamericana cesaron, al interrumpirse sus vínculos con el antiguo régimen. Ello no fue óbice para en el transcurso del año 1959, el propio Castro se entrevistase con la mayoría de los grandes mafiosos que abandonaban la Isla, o que regresaban a ella para cancelar sus negocios.
De tales conversaciones quedaron lazos y compromisos que luego fueron utilizados ventajosamente por Castro para realizar operaciones comerciales ilícitas a través de México, Suiza y Canadá, que también conseguían burlar el embargo norteamericano.
¿Cuál era el tipo de relaciones que Castro mantenía con cuatro poderosos grupos de la mafia norteamericana desde aquella época? Arthur M. Schlesinger, asesor personal del presidente Kennedy, explica en su libro "Robert Kennedy and his Time", cómo tales conexiones permitieron que Castro sobreviviera fácilmente a los elaborados planes que la CIA acarició durante largo tiempo para asesinarle. Sus nexos con la familia de Santos Trafficante, entre otros, le mantenían informado sobre los planes de Washington.
En un informe de la época, emitido por el Buró Federal de Narcóticos de Estados Unidos, se especulaba ya sobre los tempranos orígenes de la coalición de Castro con el tráfico de narcóticos en los Estados Unidos a través de esas cuatro familias. Schlesinger comenta en su libro que, en julio de 1961, el Buró conocía que Santos Trafficante, uno de los jefes del crimen organizado con lazos en La Habana, representaba los intereses de Castro en el narcotráfico hacia Estados Unidos.
Mediante esos lazos ilegales, Cuba realizó durante la década de los sesenta una serie de transacciones comerciales, muchas veces en alta mar, a través de las que se adquirían semillas de arroz, pastos, semen congelado, ejemplares vacunos y otros productos agrícolas de alto rendimiento.
Pero éstos no serían los únicos vínculos que Cuba explotaría. En el verano de 1960, Raúl Castro, ministro de defensa cubano, visitó Checoslovaquia donde sostuvo largas entrevistas con su contraparte, el general Jan Sejna. El resultado fue un acuerdo de asistencia mutua entre ambos ministerios para la experimentación de la producción de drogas.
Este acercamiento checo-cubano sucede al tiempo que la URSS comienza a desarrollar una comunidad de inteligencia con el concurso de todos los aparatos de espionaje del bloque soviético, en que ha de figurar destacadamente el Departamento Z de la inteligencia checoslovaca.
Video. entrevista a J. Cardona, ex-narco y empresario colombiano sobre sus supuestas relaciones con Pablo Escobar, Diosdado Cabello, los Castro de Cuba
En esta edición, visita el programa el exnarcotraficante colombiano Jota Cardona, que conversa sobre los regímenes autoritarios en América Latina y su relación con el tráfico de drogas.
Entrevista a J. Cardona, ex-narco y empresario colombiano.
El 'Chapo' Guzmán viajaba por todo el mundo... incluyendo Cuba, reveló Miguel Angel "el Gordo" Martínez, expiloto y gerente del Chapo en Ciudad de México testigo en el juicio al exjefe del cartel de Sinaloa Joaquín "El Chapo" Guzmán
El 'Chapo' Guzmán viajaba por todo el mundo... incluyendo Cuba, reveló un testigo en su juicio
DDC Nueva York 27 de Noviembre de 2018
"Viajábamos por todo el mundo (...) a Brasil, Argentina, Aruba, por toda Europa, a Japón, Hong Kong, Tailandia, Perú, Cuba, Colombia, Panamá...", refirió Miguel Angel "el Gordo" Martínez, expiloto y gerente del Chapo en Ciudad de México, actualmente en el programa de protección de testigos de Estados Unidos y colaborador con la fiscalía que enjuicia al exjefe del cartel de Sinaloa Joaquín "El Chapo" Guzmán.
Tratamientos de rejuvenecimiento en clínicas suizas, una mansión frente al mar en Acapulco con un yate llamado "Chapito" en la puerta, ranchos por doquier, cuatro jets, un puñado de mujeres y un zoológico privado con leones: en los años 90, el Chapo Guzmán era el rey de México, reportó AFP.
Todo esto se supo este martes, cuando durante el juicio que se sigue en Nueva York a uno de los delincuentes más buscados del mundo, Miguel Angel "el Gordo" Martínez reveló muchos detalles de su ascenso.
Antes de su primer arresto en Guatemala en 1993, el exjefe del cartel de Sinaloa Joaquín "Chapo" Guzmán era un hombre que disfrutaba al máximo de la fortuna que amasaba traficando toneladas de droga a Estados Unidos, aunque también gastaba millones para protegerse de las autoridades, de sus enemigos y hasta para grabar las conversaciones telefónicas de sus muchas novias.
(El actor Sean Penn y ¨El Chapo¨ Guzmán. Foto añadida por el bloguista de Baracutey Cubano )
A comienzos de los 90, el negocio de transportar cocaína colombiana a Estados Unidos, que era la especialidad del Chapo, "era el mejor negocio del mundo", relató al jurado Martínez. "Se agarró el boom cocainero".
El Chapo llegó a recibir hasta tres de sus jets llenos de dinero de las ventas de droga en Estados Unidos: de ocho a diez millones de dólares en cada avión llegaban "casi cada mes" a Ciudad de México desde Tijuana, tras recibir los pagos de Estados Unidos.
Con esos cerca de 30 millones de dólares mensuales, El Chapo, que nació en la pobreza y comenzó a traficar drogas desde adolescente, no era ahorrador ni tacaño.
"En los 90 tenía cuatro jets, casas en todas las playas, tenía ranchos en todos los estados", relató el Gordo Martínez. La mansión de Acapulco le costó diez millones de dólares.
"Viajábamos por todo el mundo (...) a Brasil, Argentina, Aruba, por toda Europa, a Japón, Hong Kong, Tailandia, Perú, Cuba, Colombia, Panamá...", enumeró el testigo al recordar algunos viajes de trabajo pero también otros de placer, como a Macao "para apostar".
En Tailandia, contó, el objetivo fue comprar heroína blanca a 10.000 dólares el kilo para importarla a México y luego venderla en Estados Unidos a 130.000 el kilo.
Finalmente el plan fracasó porque los narcos tailandeses y la persona que debía distribuir la heroína en Nueva York, Raúl Santana, fueron arrestados.
El Chapo, de 61 años, con todo su cabello y sin una sola cana, viajó asimismo a Suiza, "a una clínica donde te ponen células para que te mantengas joven", dijo Martínez.
Y tenía un zoológico en su casa con piscinas y canchas de tenis de Guadalajara "con tigres, leones, panteras, venados". Se recorría en un trencito.
Pero gastaba entre 10 y 12 millones por mes en sobornos para la Policía, en sistemas de comunicación hipersofisticados y hasta en pagos a "sus cuatro o cinco señoras", contó el testigo.
También hacía muchos regalos: a Martínez, que en total calculó que ganó 3.000.000 de dólares en varios años de trabajo con el Chapo, le compró un Rolex con diamantes.
Y una vez, le pidió al testigo que comprara más de 50 automóviles Buick, Cougar y Thunderbird, por un valor de unos 35.000 dólares cada uno, para regalar a sus trabajadores en una Navidad.
El dinero del Chapo que sobraba era guardado en compartimentos secretos diseñados por su arquitecto, en casas que compraba por todo México para guardar hasta 20 millones de dólares en efectivo.
Martínez también llevaba millones en valijas Samsonite a los bancos de Ciudad de México y cambiaba los dólares a pesos mexicanos sin problemas porque el Chapo sobornaba a los empleados bancarios, afirmó. Cuando le preguntaban si estaba lavando dinero, respondía que exportaba tomates.
El acusado, de traje y corbata, escuchó serio al testigo en este segundo día de su testimonio sin quitarle ojos de encima.
Los Castro y el narcotráfico y un ejemplo más de la perversidad Castrista: 13 de julio de 1989 fusilamiento del General de División Arnaldo Ochoa, del Coronel Antonio de la Guardia, del Mayor Amado Padrón y del Capitán Jorge Martínez
L MAYOR DE LA INTELIGENCIA , DGI, MANUEL DE BEUNZA HABLA SOBRE LA PARTICIPACIÓN DE FIDEL CASTRO EN EL NARCOTRÁFICO JUNTO A TONY DE LA GUARDIA Y JOSÉ ABRANTES
(pueden leer la partes I, II y III haciendo click AQUÍ )
Por Juan Benemelis
(Ex diplomático Castrista vinculado a la Inteligencia)
En
el curso de la década de los 70 se dieron cita dos coyunturas
importantes. La primera tendría que ver con el consumo de narcóticos,
que vería una gran expansión en Estados Unidos primero con la marihuana y
luego con la cocaína.
La otra coyuntura tenía que ver con el
narcotráfico en sí. El Cartel de Medellín necesitaba de un punto
intermedio cercano para operar hacia aguas norteamericanas. El Cartel de
Medellín llegará a introducir unas 45 toneladas de cocaína en Estados
Unidos, representando 25 billones de dólares, y alrededor de 10
toneladas en Europa.
En una intervención ante el Senado, en abril
de 1983, James H. Michel, Secretario de Estado para Asuntos
Interamericanos, expresó que existían pruebas de que en 1979, el buró
político del Partido Comunista de Cuba había aprobado un plan para
intervenir en el narcotráfico utilizando a Cuba como puente y base de
apoyo para las redes de traficantes de Estados Unidos.
El
suministro se organizó desde las fuentes de abastecimiento en América
del Sur y el gobierno de La Habana necesitaba recursos en moneda
convertible que estaría dispuesto a obtener de cualquier manera. La
vinculación cubana con el narcotráfico era inevitable desde un
principio, y además tenía que producirse de manera casi natural:
primero, porque en las áreas de producción de Suramérica, los
guerrilleros sostenidos por Cuba ocupaban el mismo espacio ilegal que los narcotraficantes.
La
guerrilla necesitaba armas y dinero, mientras que el narcotráfico,
siempre abundante en dinero, necesitaba protección armada y, sobre todo,
acceso a las redes de organización clandestina de la guerrilla y su
experiencia conspirativa. Además, una parte importante de todo el
tráfico de drogas cayó en manos de exilados cubanos, sobre los cuales La
Habana tenía abundante información para el chantaje. La parte del
exilio que se vinculó al narcotráfico con Cuba también se sentía
razonablemente segura de que no sería traicionada.
En
la medida que la crisis financiera y económica se hacía más profunda,
la dependencia de la Isla para con los recursos extraídos de Angola y
del narcotráfico se amplió. Apurado por lograr una nueva fuente de
recursos, Castro se fue involucrando cada vez más en el tráfico de
drogas, como apuntara el general cubano exiliado Rafael del Pino.
Tradicionalmente
los barcos usados en el narcotráfico colombiano tenían que atravesar el
Paso de los Vientos, entre Cuba y Haití, lo que muchas veces les
situaba en aguas territoriales cubanas, donde eran interceptados. Las
pérdidas de los narcotraficantes se incrementaron con alarma.
(Al centro el Embajador Fernando Ravelo y a su lado el alto Johny Crump)
Según
el testimonio dado en 1982 por el narcotraficante colombiano de Miami
Juan Lozano (alias Johnny Crump), es alrededor de 1975 que algunos de
los más importantes narcotraficantes colombianos se entrevistaron en
Bogotá con el embajador cubano Fernando Ravelo Renedo para negociar la
devolución de los barcos y las tripulaciones.
El
embajador cubano contestó con una contraoferta de La Habana: a cambio
de 800 mil dólares por cada barco, Cuba estaba preparada no sólo para
ignorar la actividad de los buques madres que se detectasen en sus
aguas, sino que podía proveerles de servicios de reparación y gasolina
en sus puertos, así como identificación y escolta cubana hasta las
proximidades de los cayos de la Florida.
Así,
los poderosos colombianos Alfonso Cotés y Alfonso García comenzaron sus
negocios de tráfico a través de Cuba. Los agentes de inteligencia
cubanos se pusieron en contacto con algunos potentados de la droga en
Miami, como por ejemplo Johnny Crump y el conocido narcotraficante Jaime
Guillot-Lara, quien con posterioridad sería empleado de los servicios
secretos cubanos y se casaría con una hija de Raúl Castro.
Entre
los cubanos exiliados en Estados Unidos implicados en el narcotráfico
con Cuba estaban José Alvero Cruz y Osiris Santi. En noviembre de 1976,
Alvero había viajado a España donde disponía de fondos bancarios, y allí
obtuvo de la propia embajada cubana en Madrid un pasaporte cubano. En
1978, actuando como agente de Cuba, Alvero arregló el envío de 5,000
armas para las guerrillas sandinistas en Nicaragua. Por su parte, Osiris
Santi era un narcotraficante cuyos barcos ya recibían protección en los
puertos cubanos. Su lugarteniente, Orlando Torres, se entrevistaba
constantemente en México con los funcionarios del régimen cubano
destacados en Mérida.
El
narcotraficante colombiano, Jaime Guillot-Lara -casado con la hija del
ministro de defensa cubano Raúl Castro- será el contacto entre Cuba y el
movimiento M-19. El 7 de noviembre de 1981, Guillot-Lara tiene que
escapar a toda prisa de Colombia y se refugia en México, donde los
agentes cubanos negocian su libertad con las autoridades mexicanas con
el fin de evitar que se descubriera su conexión con La Habana. En 1982,
Castro hablaba de Guillot-Lara como "un buen amigo".
(Jaime Guillot Lara, foto superior, y
en la foto inferior René Rodríguez Cruz quien fuera una de las personas
especializadas en dar el tiro de gracia a los fusilados en la Sierra
Maestra y al principio del triunfo de la Revolución; posteriormente fue
Presidente del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos o ICAP, una
dependencia Castrista vinculada con la Dirección de Inteligencia. Murió
en extrañas circunstancias en Cuba después de llegar huyendo por las
acusaciones de narcotráfico. Comentarios y fotos añadidas por el
bloguista de Baracutey Cubano)
La
conexión cubana sería descubierta y probada más tarde. Los informes de
la participación cubana en el tráfico de drogas saldrían por vez primera
a la luz pública en 1982, cuando la Oficina Legal de los Estados Unidos
en Miami nombró entre los acusados al jefe de la marina de guerra de
Cuba, almirante Aldo Santamaría, y al ex embajador cubano en Colombia,
Fernando Ravelo, en un caso que incluía 23 toneladas de marihuana.
El
15 de noviembre de 1982, los colombianos Guillot-Lara y Johnny Crump, y
los cubanos Lázaro Visuña, Mario Estévez y David L. Pérez, brindaron a
un tribunal en Miami amplias pruebas de las actividades de narcotráfico
por parte de Cuba desde el año 1975, tráfico que tenía como uno de sus
objetivos el envió de armas a la guerrilla colombiana del M-19.
Según
la deposición de Johnny Crump, él y Guillot-Lara se dirigieron a La
Habana en compañía del embajador Ravelo, donde éste y el embajador de
Cuba en Venezuela, Norberto de la Osa, les confirmaron que el barco
Viviana, dedicado al narcotráfico, obtendría salvoconducto todas las
veces que atravesase las aguas jurisdiccionales cubanas.
Por la
protección de este tránsito, Guillot-Lara pagaba 20 mil dólares por cada
tonelada de marihuana a bordo. A su vez, el compromiso incluía el
transporte de armas a las guerrillas del M-19 en Colombia. Según
Guillot-Lara, a su retorno a Colombia inició los trámites para preparar
otro barco para enviar a Cuba en 1980.
(El embajador Fernando Ravelo bautizando a Viviana, hija de Johny Crump, el cual se encuentra en la extrema derecha de la foto)
Conforme
al testimonio de Johnny Crump, los funcionarios cubanos Ravelo y René
Rodríguez Cruz -presidente del Instituto Cubano de Amistad con los
Pueblos (ICAP)-, le sugirieron la posibilidad de comprar y enviar armas
para elementos anti-Pinochet en Chile a través de Panamá. Una semana
después, un chileno de apellido Galván, le hacía entrega de un microfilm
en un cigarrillo que contenía la lista de las armas, alimentos y
municiones para 300 hombres.
Por otra parte, Johnny Crump
cuenta cómo durante una campaña en la costa norte del Pacifico, las
autoridades colombianas cercaron a un grupo guerrillero del M-19
comandados por Carmenea Cardona, muchos de los cuales figuraron en el
secuestro de la embajada dominicana en Bogotá y que supuestamente debían
haber estado refugiados en Cuba.
Entre los detenidos y testigos
de la causa de Miami figuraba también Mario Estévez, un agente de la
inteligencia cubano, infiltrado en los Estados Unidos en 1980. En su
deposición ante el Gran Jurado, Estévez expresó que había sido
infiltrado con el objetivo de activar el tráfico de drogas, comenzando
por transacciones de marihuana hasta que fue arrestado el 29 de
noviembre de 1981. Estévez testificó ante una comisión del senado de los
Estados Unidos que había introducido en la Florida marihuana y gualudes
desde Cuba, y de ahí trasladado a Nueva York.
Las declaraciones
de Estévez resultaron desconcertantes: la alta cúpula de la dirigencia
cubana había organizado una extensa red de narcotráfico desde América
Latina hasta los puntos de distribución en ciudades norteamericanas,
usando sus propios servicios secretos. Estévez identificó al alto
oficial de inteligencia cubana, René Rodríguez Cruz y al vicealmirante
Aldo Santamaría como las personas encargadas por Castro para canalizar
este tráfico.
Estévez apuntó que desde los inicios de la década
de los setenta se producía marihuana en la región cubana de Manzanillo
para venderla en los Estados Unidos, operación que Castro venía
madurando desde los días de la guerra de Vietnam. Estévez estimó en 200
millones de dólares anuales los ingresos cubanos sólo por concepto de la
marihuana.
Durante el período de su actividad ilícita, Estévez
logró el traslado de Cuba a Estados Unidos de alrededor de 270
kilogramos de cocaína, posteriormente vendida en Miami, Chicago, Ohio,
Nueva Jersey, Nueva York y otras ciudades. El dinero acumulado lo
llevaba a Cuba él personalmente. También informó que en un momento de su
actividad, sus jefes en el gobierno cubano le recomendaron se
trasladase a Bimini, en Las Bahamas, para conocer y entrenar a Frank
Bonilla, otro agente proveniente de Cuba.
De regreso a Cuba,
recalaron en la pequeña isla de Paredón Grande, donde hallaron el buque
Viviana del colombiano Guillot-Lara con un cargamento de 8 millones de
qualudes. El yate estaba escoltado por buques de guerra cubanos.
De
acuerdo con la narración de Estévez, corroborada luego por otros
narcotraficantes, estando en Paredón Grande concurrieron el jefe de la
Marina de Cuba, almirante Santamaría, y el alto jefe de la inteligencia
René Rodríguez, presidente del ICAP, organismo pantalla de la
inteligencia cubana, con quienes sostuvo una extensa conversación sobre
el narcotráfico. Explicó que cuando salió de Cuba a bordo del Viviana se
acarreaba otro barco, el Lazy Lady, hasta la isla de Andros en Las
Bahamas, donde se hizo el traspaso de los qualudes. Después fue ordenado
a seguir hasta Cayo Güincho donde recogió 23,000 libras de marihuana
procedente de Cuba.
(fotos superiores: Gonzalo Bassols y el ya fallecido Vicealmirante
Aldo Santamaría Cuadrado; fotos inferiores: el extrañamente fallecido
en Cuba René Rodríguez Cruz y el embajador Fernando Ravelo)
El
testimonio de Estévez implicó en el narcotráfico internacional a
Santamaría, René Rodríguez, al embajador Ravelo, a Gonzalo Bassols
Suárez, diplomático cubano en Colombia; a Teodobaldo Rico Rodríguez y
Francisco Echemendía, funcionarios del Ministerio del Interior de Cuba.
Con
posterioridad, René Rodríguez moría en La Habana, en circunstancias
misteriosas, después del fusilamiento de los militares el general Ochoa,
Tony de La Guardia, en 1989, y al deceso en prisión, en 1991, del
general José Abrantes Fernández, exministro del Interior.
Coincidentemente,
Estévez también fallecería en una prisión norteamericana. Los hilos de
la trama que conducían hasta Fidel y Raúl Castro irían desapareciendo
con el tiempo.
El ex secretario de Estado, Shultz, refiriéndose a
los resultados del Gran Jurado de Miami, indicó que se "demostró la
evidencia de la complicidad de Cuba en el tráfico de narcóticos en
América Latina”. En marzo de 1983 fue confiscado en la Florida un velero
con 750 libras de marihuana a bordo. Durante el registro del bote se
halló un diario con la ruta seguida. Había zarpado de la Florida para
Las Bahamas, siguió a Haití, luego a Cuba, después a Jamaica, retornó a
Las Bahamas y finalmente llegó a la Florida de nuevo.
Poco
después, el 20 de mayo de 1983, el presidente de los Estados Unidos,
Ronald Reagan declaraba en Miami que existían fuertes pruebas de que
funcionarios de Castro estaban involucrados en el tráfico de drogas
desde Cuba. Un mes después, el administrador de la DEA, Francis Mullen
ratificaba ante el senado estadounidense que el gobierno de Cuba estaba
consciente de los movimientos de drogas a través de su territorio, y que
facilitaban tales movimientos.
Del libro Las guerras secretas de Fidel Castro, de Juan F. Benemelis.
¿Quién es Raúl Castro? Un tirano al que sólo un hermano puede querer
(Fragmento)
Por Ion Mihai Pacepa
.
(Comandante General Ion Mihai Pacepa fue el oficial mayor en abandonar el antiguo bloque comunista.)
En 1972, tuve que organizar el viaje de Ceausescu a La Habana y fui su
mano derecha durante toda la visita. Fidel era la cabeza visible, Raúl
el movia los hilos. La primera dama de Cuba no era la mujer de Fidel
sino la de Raúl. A Elena Ceausescu le estraño pero ambas mujeres
conectaron a la perfección. Las dos, Elena y Vilma Espin Guilloys,
habían abandonado sus estudios en la escuela; ambas querían ser
químicas; las dos habían logrado reconocidos doctorados en la
universidad, ambas se unieron al partido comunista antes de que hubiera
llegado al poder en sus respectivos países, llegaron formar parte del
Consejo de Estado y las dos eran presidentes de la Federación de
Organizaciones de mujeres en sus países.
Durante esa visita, los hermanos Castro y Ceausescu acordaron
aventurarse en el tráfico de drogas. Querían regir los destinos del
mundo con las drogas. “Las drogas pueden hacer mucho más daño al
imperialismo que las armas nucleares”-pontificaba Fidel. Raúl estaba de
acuerdo: -“Las drogas pueden erosionar el capitalismo desde dentro”. En
esas conversaciones nunca escuche la palabra “dinero” pero yo ya estaba
administrando el dinero estaba generando Rumanía con estas operaciones.
Todo este dinero era transferido a las cuentas personales de Ceausescu.
En 1978, cuando afortunadamente pude abandonar Rumania esa cuenta, que
llamaban AT-78, tenía un saldo de 400 millones de dólares –a pesar de
las considerables dentadas que provocaba Elena con sus gastos en joyería
y abrigos de lujo.
“FIDEL PONTIFICABA: ´LAS DROGAS PUEDEN HACER MUCHO MÁS DAÑO AL IMPERIALISMO QUE LAS ARMAS NUCLEARES´. RAÚL ESTABA DE ACUERDO: ´LAS DROGAS PUEDEN EROSIONAR EL CAPITALISMO DESDE DENTRO”.
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Wenceslao Cruz
Published on May 26, 2016
http://clickeventonline.com/event/pol...
Juan Antonio Blanco Gil. (Cuba) Doctor en Historia de las Relaciones Internacionales, profesor universitario de Filosofía, diplomático y ensayista, comenta durante el Foro «El narcotráfico como peligro para la democracia» celebrado en la Casa Bacardí de la Universidad de Miami y organizado por el InterAmerican Institute for Democracy
Juan A Blanco: ¿Cómo dar carta de buena conducta a Cuba y decir que Venezuela trafica cocaína?
(A partir del minuto y 30 segundos Manuel de Beunza habla de una
reunión sobre narcotráfico en la que participaron él, Fidel Castro,
Ruiz Poo, Abrantes y Osmany Cienfuegos. La parte que debía ejecutar
Manuel de Beunza era el lavado producto de esas actividades de
narcotráfico. Manuel de Beunza falleció en el 2013 si mal no recuerdo)
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Participacion de Fidel y Raul Castro en el trafico de Armas y Drogas 2
Fidel Castro mandó a fusilar a mi padre; no lamento su muerte
Coronel Antonio ¨Tony¨de la Guardia Font y General de División Arnaldo Ochoa Sánchez
Por Ileana de la Guardia
París
Diciembre 05, 2016
Amanece en París, este 26 de noviembre, el sol apenas se asoma. Desde mi sueño profundo escucho un teléfono sonar. No quiero descolgarlo. Es mi marido quien lo hace. Su voz me dice:
" Se murió, se murió, despierta! ¡Se Murió Fidel!"
Yo murmullo:
"Otra vez él... Otra vez va a sacarme del sueño"
Así fue hace 27 años, cuando me anunciaron el arresto de mi padre. Y, por tanto, esa llamada me persigue como un fantasma. No, yo no quiero despertar, él no tiene ese derecho.
Algunas horas más tarde salgo de la cama y desde mi ventana, en el horizonte, veo la Torre Eiffel, mi símbolo de libertad, de mi libertad. Regresan entonces horribles recuerdos: el del asesinato de mi padre, por supuesto, y el de tantos otros que pagaron con sus vidas la ceguera de un tirano.
Esta vez por fin ¿habrá muerto de verdad? Ninguna duda. Yo me siento aliviada, como liberada de la persecución de una sombra maléfica.
El monstruo murió en su cama sin ni siquiera ser molestado por sus crímenes. Los funerales están ya bien preparados. Nada queda al azar. Nadie irá a escupir sobre sus cenizas. Y sin embargo...
Mi padre, Tony de la Guardia, partió al amanecer del 13 de julio de 1989. El no tuvo la suerte de llegar a viejo, de conocer a sus nietos, era un hombre de confianza del tirano. Le había servido en difíciles misiones militares a veces secretas.
(Ileana de la Guardia y su padre Tony de la Guardia)
El 12 de junio de 1989, fue arrestado por la policía política. Un mes más tarde, luego de un proceso expeditivo, al que me permito calificar como estalinista, Fidel Castro, lo mandó a fusilar sin piedad. No había ni traicionado, ni estafado, ni robado. Sólo había ejecutado las órdenes del mismo Castro: "Buscar divisas extranjeras por todos los medios para salvar a Cuba del naufragio".
Ese día el mundo se derribó a mi alrededor Yo era joven, poco politizada, convencida de que Fidel (al que entonces, como tantos de mi generación, apodaba El Cangrejo porque con él todo iba siempre para atrás), teniendo en cuenta las misiones de mi padre, le perdonaría la vida. No fue así. Al mismo tiempo que a mi padre, hizo fusilar a Arnaldo Ochoa. El gran general del Ejército cubano, El León de Etiopía como lo llamaban los africanos cuando cumplió misiones allí. Otros dos oficiales, Amado Padrón y Jorge Martínez, también fueron enviados al paredón de fusilamiento. Mi tío, el general Patricio de la Guardia, hermano gemelo de mi padre, fue condenado a 30 años de prisión "por no haber denunciado oportunamente a su hermano", tal como reza textualmente en el pedido de condena efectuado por el fiscal. El está hoy en Cuba bajo residencia vigilada.
Todos esos hombres cayeron bajo la sospecha de sentir una cierta debilidad por la perestroika de Gorbachov. Castro no tenía estrictamente ninguna prueba, solamente dudas, por comentarios de descontento hechos en alguna parte, en alguna reunión de oficiales, en encuentros familiares. Él debía dar un ejemplo. Impedir que esa ola se expandiera. Ser despiadado. Ejercer el terror para perpetuar su reino... Por siempre.
A pesar de estos recuerdos terribles, salgo a pasear por París. La ciudad que me abrió sus brazos. Me doy cuenta de la suerte que tengo. Llegué a Francia en 1991, al país de Voltaire, el adalid de la libertad de expresión. Voltaire, el enemigo eterno de los tiranos, al que quiero cada día más, pues conozco el precio de la libertad.
Curiosamente, estoy feliz, incluso, si por principios no debemos alegrarnos de la muerte de un ser humano. Lo sé, no debería saltar de alegría, pero no puedo contenerme. Pues más allá de los funerales que se pretenden grandiosos y dóciles, como en todos los regímenes comunistas, al que veo es al verdugo. El hombre duro, implacable, dispuesto a sacrificar a sus más cercanos colaboradores para proteger su sistema.
Y su poder. ¿Cómo no ver a mi padre atrapado en las mentiras del dictador? Para deshacerse de él y de los demás, Castro les vendió una fábula perversa y criminal; por el bien del país, de la revolución, les pidió que se autoinculparan por faltas que no habían cometido. Un clásico en los regímenes estalinistas, donde los hijos denunciaban a sus propios padres.
En aquella época, la agencia de lucha contra las drogas de Estados Unidos, la DEA, sospecha que Fidel Castro presta, cobrándoles caro, partes de su territorio, e incluso sus aeropuertos, a narcotraficantes colombianos como zona de tránsito. Esa agencia tiene pruebas irrefutables: fotos y testimonios de mafiosos del cartel de Medellín. ¿Cómo escapar a esa trampa? Convirtiendo en chivos expiatorios a algunos altos oficiales, bajo sospecha de simpatías por Gorbachov. Mi padre, como los otros, persuadido de que Fidel les demanda un nuevo sacrificio, y quizá protegiendo a su familia, acepta esta farsa sin imaginar que le costará la vida.
El proceso fue un simulacro, una pesadilla. Al finalizar el juicio el monstruo los hace fusilar como traidores. Yo vivo con esta imagen de horror desde hace 27 años. Veo la sonrisa de mi padre, agotado por el encarcelamiento y los interrogatorios. Su última mirada llena de ternura. No nos permitieron ni siquiera poner su nombre sobre una tumba en el cementerio de La Habana. Fue borrado de la historia. Olvidado, tirado en una fosa común, como los herejes en la Edad Media.
Hoy, grito su nombre para que jamás sea olvidado: Tony de la Guardia, mi padre querido. Que mi voz atraviese el Atlántico, hasta el Malecón de La Habana, allí donde los sueños se pierden en el horizonte.
Desde París, pienso en todas esa familias cubanas que han vivido tragedias similares a la mía. Ellas también lloran a sus muertos en silencio y el miedo en el vientre, con la esperanza de que quizás un día tendrán el derecho de regresar a casa.
Hoy el déspota no es más que una urna con cenizas, pero su sistema no se derrumbó con él. La maquinaria de propaganda funciona a todo vapor. La policía política no se ha declarado en huelga: espía, vigila, intimida, golpea y aísla a todos aquellos que disienten, a todos aquellos que reclaman.
Raúl Castro ha emprendido algunos insuficientes cambios, es cierto, ¿por qué negarlo? ¿Una mascarada más? ¿Un simple truco para escapar al juicio de la Historia?
A aquellos que lloran por Fidel, con lágrimas sinceras o de cocodrilo, les pido que abran los ojos, que escuchen los relatos de dolor de centenares de familias víctimas de la dictadura. La dinastía castrista parece querer perpetuarse para no tener que rendir cuentas después de más de 50 años en el poder.
Difícil hacerse ilusiones: los descendientes del comandante siguen manejando los hilos del país. Fidel está muerto, pero los suyos siguen al mando. El hijo de Raúl Castro dirige los servicios de represión e inteligencia y su yerno maneja la economía del país con mano dura.
Sin odio, sin rencor, reclamo justicia para mi padre y para los demás, opositores políticos, poetas malditos, homosexuales, militares disidentes. Esta dinastía de acaparadores debe irse.
Ellos me quitaron todo. No tengo ni siquiera el derecho de pisar la tierra de mi familia que me vio nacer. Yo no tengo propiedades, ni fortuna, pero poseo el más bello de todos los diamantes: la libertad.
Yo se la ofrezco a mi padre, mártir cubano. Un día pondré un ramo de flores y una estela sobre su tumba. Lo juro.
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Nota de la Redacción: Este texto fue publicado el 1 de diciembre de 2016 en Le Nouvel Observateur. Lo reproducimos con autorización de su autora.
Prólogo a Narcotráfico y Tareas Revolucionarias, libro de Norberto Fuentes
Por Ernesto Betancourt
(FRAGMENTO, pero pueden leerlo completo haciendo click AQUÍ)
Las
relaciones de Castro con el tráfico de drogas a través de Cuba y en el
lavado de dinero son más que confirmadas por hechos anteriores y
posteriores al juicio de Ochoa y han sido motivo de acciones legales en
los tribunales de Estados Unidos. Norberto Fuentes agrega detalles reveladores en su narrativa que dan validez a esta hipótesis.
Ya en 1980 Castro decide suspender operaciones de tráfico de marihuana cuando el entonces Ministro del Interior, Ramiro Valdés, pidió órdenes por escrito del Comandante en Jefe para continuar dichas operaciones.
Fuentes revela que Castro estuvo envuelto en los tratos con Vesco y con
el M-19 de Colombia/Jaime Guillot Lara, casos objeto de grandes jurados
en Estados Unidos. En 1983, Castro planteó a Tony de la Guardia y a
otros funcionarios del MININT la necesidad de demostrarle la
factibilidad de hacer operaciones de drogas en forma tal que permitiera
negar su envolvimiento y le ordenó iniciar los contactos con Pablo
Escobar. Paralelo a estas operaciones, hay notas sobre crecientes
contactos con los carteles mexicanos para operaciones de gran
envergadura en los que la participación de Tony de la Guardia es más
tangencial, pero no pueden tener lugar sin el conocimiento y la
aprobación de Fidel Castro.
Esta implicación directa de Castro continúa mucho después del
fusilamiento de Tony de la Guardia. El contrabandista Jorge «Gordito»
Cabrera, actualmente cumpliendo una sentencia de diez y nueve años, fue capturado en los Cayos de la Florida, en Enero de 1996, con 6,000 libras de cocaína y una foto de él con Fidel Castro.
Esto alcanzó gran publicidad cuando, durante el escándalo sobre
contribuciones ilegales a la campaña del Presidente Clinton, se
descubrió que Cabrera había contribuido $20,000 a dicha campaña y había
sido invitado a una fiesta de Navidad en la Casa Blanca, donde se
retrató con la Primera Dama, y a otra en Miami, donde se retrató con el
Vice Presidente Al Gore.
Jorge Luis «Gordito» Cabrera y Hillary Clinton
Jorge Luis «Gordito» Cabrera y Al Gore
( Fotos y comentario añadidos por el bloguista de Baracutey Cubano:
"Thanks to Castro" boasted the FARC's late commander " Tiro-Fijo"
(sure-shot) in a 2001 interview, "we are now a powerful army, not a hit
and run band." The conduit for Castro's aid was (and is), of course,
Venezuela. "The evidence against Castro is already greater than the
evidence that led to the drug indictment of Manuel Noriega in 1988,"
Said one of the federal prosecutors to the Miami Herald in Judy 25,
1996. A total of four grand juries had revealed Castro's involvement in
drug traffic. Much of the evidence came from famous Clinton financial
backer Luis "El Gordito" Cabrera. Pictures from the 1995 White House
Christmas party, show him smiling with Hillary and backslapping with
Vice President Gore. During his arrest for cocaine smuggling
exactly two weeks after that party, pictures turned up of "Gordito"
Cabrera smiling and backslapping with Fidel Castro.
The drug arrest took place in Miami in January when police, following
a tip about smuggled Cuban Cohiba cigars, raided a warehouse and found
nearly three tons of cocaine. One Colombian and several Cuban Americans
were detained, including 40-year-old Jorge Luis Cabrera, nicknamed "el
Gordito" (the fat man), whose family owns a lobster and crab business in
the Florida Keys.
The main basis for the supposed Castro link
was alleged to be photographs found in a suspect's car at the scene of
the bust, said to show "the fat man" posing with Mr Castro.)
Por su parte, de acuerdo con el periodista Andrés Oppenheimer, las
autoridades mexicanas encontraron vínculos del Rey de los Cielos, Amado
Carrillo Fuentes, con el régimen cubano. Este disfrutaba de una casa de
protocolo del gobierno de Cuba durante sus visitas a la Habana,
privilegio que cualquiera que sepa cómo se gobierna Cuba sabe es
imposible de obtener sin la aprobación del propio Castro. Estas casas
son asignadas personalmente por Fidel Castro y la administración de esas propiedades es una de las funciones de su Jefe de Despacho, el Dr. José M. Miyar Barruecos.
(Norberto Fuentes entre Fidel y Raúl Castro; nótese a Raúl eufórico. ¿estaría tomando vodka con jugo de naranja?)
Finalmente, en este caso, lo que pudiera llamarse el «smoking
gun», de acuerdo con el argot policíaco, es el incidente, ocurrido en
enero 18 de 1991, en la prisión de Guanajay que albergaba tanto a los
procesados en el caso Ochoa como en el caso Abrantes. En esa oportunidad
Abrantes, antiguo Ministro del Interior, le confesó al general Patricio
de la Guardia, cuyo hermano gemelo Tony fue uno de los ejecutados por
Fidel Castro, que él mantenía a Fidel Castro informado de todas las
acciones de su Ministerio relacionadas con el tráfico de drogas.
Patricio reaccionó violentamente ante esta evidencia que confirmaba que
su hermano había sido ejecutado por cumplir misiones aprobadas por
Fidel. Esta indiscreción de Abrantes ocasiona su misteriosa muerte el
21 de enero de 1991, tres días después,
a causa de un fallo cardíaco que, en el mejor de lo casos, no fue
atendido debidamente por sus carceleros y, en el peor, fue ocasionado
deliberadamente por las inyecciones que le daban éstos.
(Norberto Fuentes y Raúl Castro)
Pero, aparte de revelar que Castro sí ha estado y sigue estando envuelto
en el tráfico de drogas, las revelaciones, hasta ahora inéditas, de
Norberto Fuentes alimentan otra hipótesis sobre el caso de Ochoa. En
vista de toda la evidencia aportada en esas notas, es razonable asumir
que Ochoa estaba convirtiéndose en una amenaza para el monopolio de
poder de Castro. Esto se deduce claramente del incidente ocurrido el 28
de Mayo de 1989 descrito en la narrativa de Fuentes. En esa oportunidad
Raúl Castro, en presencia de los generales Ulises Rosales del Toro y
Abelardo Colomé (Furry), se reúne con el General Ochoa, ya bajo arresto
preventivo, y lo increpa en relación con cuatro temas:
Su juntadera con los generales soviéticos en Angola (en momentos en que
Castro ya había dado órdenes al Ministro del Interior de seguir a los
soviéticos en Cuba por desconfiar de sus contactos con funcionarios y
oficiales cubanos);
Su desobediencia de las órdenes de Fidel en la última fase de la guerra
en Angola (Ochoa se concentró en atacar a las fuerzas de Savimbi y Fidel
quería que atacara a los sudafricanos);
El que hubiera apoyado la operación de ataque a la guarnición militar La
Tablada en Buenos Aires sin haber consultado a la alta jerarquía del
régimen (Ochoa había conocido a Gorriarán, el guerrillero argentino que lideró esa violenta acción, en Nicaragua y se habían hecho amigos); y, finalmente,
Sus esfuerzos por crear su propia organización para el tráfico de drogas
en alianza con Pablo Escobar (lo que interfería con las mucho más
amplias operaciones de narcotráfico que ya estaban en camino a través de
Raúl y el Ministro del Interior, José Abrantes, con pleno conocimiento y
aprobación del propio Fidel).
(Norberto Fuentes hace unos pocos años en Miami)
Como puede apreciarse, la agenda anti-Ochoa era muy amplia. De hecho,
constituía una respuesta al reto que él representaba al liderazgo de
Castro en muchos frentes. La confirmación de este reto, que se acentúa
con su regreso a Cuba y la intensificación de contactos con Pablo
Escobar, coincide con las sentencias dictadas en el caso de los Ruiz en
los tribunales de la Florida en Abril 23 de 1989. Este caso envolvía
operaciones de tráfico de drogas que se estaban efectuando regularmente a
través de Cuba, las cuales eran imposibles de llevar a cabo sin la
aprobación de Raúl y, por consiguiente, del propio Fidel. El dictador
panameño Manuel Noriega advirtió a Castro que él era el objetivo en el
caso de los Ruiz.
Castro decidió matar dos pájaros de un tiro. Ejecutando a Ochoa y sus
principales colaboradores acusándolos de tráfico de drogas, silenciaba
toda alusión al envolvimiento de él y su hermano Raúl en esas
operaciones, y justificaba su inocencia, al mismo tiempo que se libraba
de un peligroso rival potencial por el control del poder.
En este esfuerzo confiaba, además, en el apoyo incondicional que siempre
ha tenido en los medios masivos de comunicación estadounidenses de
simpatizadores o agentes de influencia como Ted Turner de CNN, Dan
Rather de CBS y Peter Jennings de ABC, así como de algunos reporteros en
los líderes de la prensa liberal como The Washington Post y The New
York Times. Fidel Castro esperaba que esa interpretación, avalada por
escritores como el premio Nóbel Gabriel García Márquez, iba a prevalecer
en la opinión pública americana. Y así ha sido hasta ahora.
En forma cronológica presenta el autor información no conocida sobre las
actividades terroristas y en el narcotráfico del gobierno de Fidel
Castro. Revela también informaciones sobre el juicio de la Causa #1 de
1989, sobre el general Arnaldo Ochoa y los hermanos De la Guardia, sobre
la guerra en Angola y otros escenarios fuera y dentro de Cuba en los
que participara directamente o tuviera información por sus amigos del
MININT y el MINFAR, que participaron en ellos. Un libro inquietante y
revelador que muestra importantes interioridades de la cúpula gobernante
de Cuba. Prólogo de Ernesto F. Betancourt.
(pueden leer la partes I, II y III haciendo click AQUÍ )
Por Juan Benemelis
(Ex diplomático Castrista vinculado a la Inteligencia)
En
el curso de la década de los 70 se dieron cita dos coyunturas
importantes. La primera tendría que ver con el consumo de narcóticos,
que vería una gran expansión en Estados Unidos primero con la marihuana y
luego con la cocaína.
La otra coyuntura tenía que ver con el
narcotráfico en sí. El Cartel de Medellín necesitaba de un punto
intermedio cercano para operar hacia aguas norteamericanas. El Cartel de
Medellín llegará a introducir unas 45 toneladas de cocaína en Estados
Unidos, representando 25 billones de dólares, y alrededor de 10
toneladas en Europa.
En una intervención ante el Senado, en abril
de 1983, James H. Michel, Secretario de Estado para Asuntos
Interamericanos, expresó que existían pruebas de que en 1979, el buró
político del Partido Comunista de Cuba había aprobado un plan para
intervenir en el narcotráfico utilizando a Cuba como puente y base de
apoyo para las redes de traficantes de Estados Unidos.
El
suministro se organizó desde las fuentes de abastecimiento en América
del Sur y el gobierno de La Habana necesitaba recursos en moneda
convertible que estaría dispuesto a obtener de cualquier manera. La
vinculación cubana con el narcotráfico era inevitable desde un
principio, y además tenía que producirse de manera casi natural:
primero, porque en las áreas de producción de Suramérica, los
guerrilleros sostenidos por Cuba ocupaban el mismo espacio ilegal que los narcotraficantes.
La
guerrilla necesitaba armas y dinero, mientras que el narcotráfico,
siempre abundante en dinero, necesitaba protección armada y, sobre todo,
acceso a las redes de organización clandestina de la guerrilla y su
experiencia conspirativa. Además, una parte importante de todo el
tráfico de drogas cayó en manos de exilados cubanos, sobre los cuales La
Habana tenía abundante información para el chantaje. La parte del
exilio que se vinculó al narcotráfico con Cuba también se sentía
razonablemente segura de que no sería traicionada.
En
la medida que la crisis financiera y económica se hacía más profunda,
la dependencia de la Isla para con los recursos extraídos de Angola y
del narcotráfico se amplió. Apurado por lograr una nueva fuente de
recursos, Castro se fue involucrando cada vez más en el tráfico de
drogas, como apuntara el general cubano exiliado Rafael del Pino.
Tradicionalmente
los barcos usados en el narcotráfico colombiano tenían que atravesar el
Paso de los Vientos, entre Cuba y Haití, lo que muchas veces les
situaba en aguas territoriales cubanas, donde eran interceptados. Las
pérdidas de los narcotraficantes se incrementaron con alarma.
(Al centro el Embajador Fernando Ravelo y a su lado el alto Johny Crump)
Según
el testimonio dado en 1982 por el narcotraficante colombiano de Miami
Juan Lozano (alias Johnny Crump), es alrededor de 1975 que algunos de
los más importantes narcotraficantes colombianos se entrevistaron en
Bogotá con el embajador cubano Fernando Ravelo Renedo para negociar la
devolución de los barcos y las tripulaciones.
El
embajador cubano contestó con una contraoferta de La Habana: a cambio
de 800 mil dólares por cada barco, Cuba estaba preparada no sólo para
ignorar la actividad de los buques madres que se detectasen en sus
aguas, sino que podía proveerles de servicios de reparación y gasolina
en sus puertos, así como identificación y escolta cubana hasta las
proximidades de los cayos de la Florida.
Así,
los poderosos colombianos Alfonso Cotés y Alfonso García comenzaron sus
negocios de tráfico a través de Cuba. Los agentes de inteligencia
cubanos se pusieron en contacto con algunos potentados de la droga en
Miami, como por ejemplo Johnny Crump y el conocido narcotraficante Jaime
Guillot-Lara, quien con posterioridad sería empleado de los servicios
secretos cubanos y se casaría con una hija de Raúl Castro.
Entre
los cubanos exiliados en Estados Unidos implicados en el narcotráfico
con Cuba estaban José Alvero Cruz y Osiris Santi. En noviembre de 1976,
Alvero había viajado a España donde disponía de fondos bancarios, y allí
obtuvo de la propia embajada cubana en Madrid un pasaporte cubano. En
1978, actuando como agente de Cuba, Alvero arregló el envío de 5,000
armas para las guerrillas sandinistas en Nicaragua. Por su parte, Osiris
Santi era un narcotraficante cuyos barcos ya recibían protección en los
puertos cubanos. Su lugarteniente, Orlando Torres, se entrevistaba
constantemente en México con los funcionarios del régimen cubano
destacados en Mérida.
El
narcotraficante colombiano, Jaime Guillot-Lara -casado con la hija del
ministro de defensa cubano Raúl Castro- será el contacto entre Cuba y el
movimiento M-19. El 7 de noviembre de 1981, Guillot-Lara tiene que
escapar a toda prisa de Colombia y se refugia en México, donde los
agentes cubanos negocian su libertad con las autoridades mexicanas con
el fin de evitar que se descubriera su conexión con La Habana. En 1982,
Castro hablaba de Guillot-Lara como "un buen amigo".
(Jaime Guillot Lara, foto superior, y
en la foto inferior René Rodríguez Cruz quien fuera una de las personas
especializadas en dar el tiro de gracia a los fusilados en la Sierra
Maestra y al principio del triunfo de la Revolución; posteriormente fue
Presidente del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos o ICAP, una
dependencia Castrista vinculada con la Dirección de Inteligencia. Murió
en extrañas circunstancias en Cuba después de llegar huyendo por las
acusaciones de narcotráfico. Comentarios y fotos añadidas por el
bloguista de Baracutey Cubano)
La
conexión cubana sería descubierta y probada más tarde. Los informes de
la participación cubana en el tráfico de drogas saldrían por vez primera
a la luz pública en 1982, cuando la Oficina Legal de los Estados Unidos
en Miami nombró entre los acusados al jefe de la marina de guerra de
Cuba, almirante Aldo Santamaría, y al ex embajador cubano en Colombia,
Fernando Ravelo, en un caso que incluía 23 toneladas de marihuana.
El
15 de noviembre de 1982, los colombianos Guillot-Lara y Johnny Crump, y
los cubanos Lázaro Visuña, Mario Estévez y David L. Pérez, brindaron a
un tribunal en Miami amplias pruebas de las actividades de narcotráfico
por parte de Cuba desde el año 1975, tráfico que tenía como uno de sus
objetivos el envió de armas a la guerrilla colombiana del M-19.
Según
la deposición de Johnny Crump, él y Guillot-Lara se dirigieron a La
Habana en compañía del embajador Ravelo, donde éste y el embajador de
Cuba en Venezuela, Norberto de la Osa, les confirmaron que el barco
Viviana, dedicado al narcotráfico, obtendría salvoconducto todas las
veces que atravesase las aguas jurisdiccionales cubanas.
Por la
protección de este tránsito, Guillot-Lara pagaba 20 mil dólares por cada
tonelada de marihuana a bordo. A su vez, el compromiso incluía el
transporte de armas a las guerrillas del M-19 en Colombia. Según
Guillot-Lara, a su retorno a Colombia inició los trámites para preparar
otro barco para enviar a Cuba en 1980.
(El embajador Fernando Ravelo bautizando a Viviana, hija de Johny Crump, el cual se encuentra en la extrema derecha de la foto)
Conforme
al testimonio de Johnny Crump, los funcionarios cubanos Ravelo y René
Rodríguez Cruz -presidente del Instituto Cubano de Amistad con los
Pueblos (ICAP)-, le sugirieron la posibilidad de comprar y enviar armas
para elementos anti-Pinochet en Chile a través de Panamá. Una semana
después, un chileno de apellido Galván, le hacía entrega de un microfilm
en un cigarrillo que contenía la lista de las armas, alimentos y
municiones para 300 hombres.
Por otra parte, Johnny Crump
cuenta cómo durante una campaña en la costa norte del Pacifico, las
autoridades colombianas cercaron a un grupo guerrillero del M-19
comandados por Carmenea Cardona, muchos de los cuales figuraron en el
secuestro de la embajada dominicana en Bogotá y que supuestamente debían
haber estado refugiados en Cuba.
Entre los detenidos y testigos
de la causa de Miami figuraba también Mario Estévez, un agente de la
inteligencia cubano, infiltrado en los Estados Unidos en 1980. En su
deposición ante el Gran Jurado, Estévez expresó que había sido
infiltrado con el objetivo de activar el tráfico de drogas, comenzando
por transacciones de marihuana hasta que fue arrestado el 29 de
noviembre de 1981. Estévez testificó ante una comisión del senado de los
Estados Unidos que había introducido en la Florida marihuana y gualudes
desde Cuba, y de ahí trasladado a Nueva York.
Las declaraciones
de Estévez resultaron desconcertantes: la alta cúpula de la dirigencia
cubana había organizado una extensa red de narcotráfico desde América
Latina hasta los puntos de distribución en ciudades norteamericanas,
usando sus propios servicios secretos. Estévez identificó al alto
oficial de inteligencia cubana, René Rodríguez Cruz y al vicealmirante
Aldo Santamaría como las personas encargadas por Castro para canalizar
este tráfico.
Estévez apuntó que desde los inicios de la década
de los setenta se producía marihuana en la región cubana de Manzanillo
para venderla en los Estados Unidos, operación que Castro venía
madurando desde los días de la guerra de Vietnam. Estévez estimó en 200
millones de dólares anuales los ingresos cubanos sólo por concepto de la
marihuana.
Durante el período de su actividad ilícita, Estévez
logró el traslado de Cuba a Estados Unidos de alrededor de 270
kilogramos de cocaína, posteriormente vendida en Miami, Chicago, Ohio,
Nueva Jersey, Nueva York y otras ciudades. El dinero acumulado lo
llevaba a Cuba él personalmente. También informó que en un momento de su
actividad, sus jefes en el gobierno cubano le recomendaron se
trasladase a Bimini, en Las Bahamas, para conocer y entrenar a Frank
Bonilla, otro agente proveniente de Cuba.
De regreso a Cuba,
recalaron en la pequeña isla de Paredón Grande, donde hallaron el buque
Viviana del colombiano Guillot-Lara con un cargamento de 8 millones de
qualudes. El yate estaba escoltado por buques de guerra cubanos.
De
acuerdo con la narración de Estévez, corroborada luego por otros
narcotraficantes, estando en Paredón Grande concurrieron el jefe de la
Marina de Cuba, almirante Santamaría, y el alto jefe de la inteligencia
René Rodríguez, presidente del ICAP, organismo pantalla de la
inteligencia cubana, con quienes sostuvo una extensa conversación sobre
el narcotráfico. Explicó que cuando salió de Cuba a bordo del Viviana se
acarreaba otro barco, el Lazy Lady, hasta la isla de Andros en Las
Bahamas, donde se hizo el traspaso de los qualudes. Después fue ordenado
a seguir hasta Cayo Güincho donde recogió 23,000 libras de marihuana
procedente de Cuba.
(fotos superiores: Gonzalo Bassols y el ya fallecido Vicealmirante
Aldo Santamaría Cuadrado; fotos inferiores: el extrañamente fallecido
en Cuba René Rodríguez Cruz y el embajador Fernando Ravelo)
El
testimonio de Estévez implicó en el narcotráfico internacional a
Santamaría, René Rodríguez, al embajador Ravelo, a Gonzalo Bassols
Suárez, diplomático cubano en Colombia; a Teodobaldo Rico Rodríguez y
Francisco Echemendía, funcionarios del Ministerio del Interior de Cuba.
Con
posterioridad, René Rodríguez moría en La Habana, en circunstancias
misteriosas, después del fusilamiento de los militares el general Ochoa,
Tony de La Guardia, en 1989, y al deceso en prisión, en 1991, del
general José Abrantes Fernández, exministro del Interior.
Coincidentemente,
Estévez también fallecería en una prisión norteamericana. Los hilos de
la trama que conducían hasta Fidel y Raúl Castro irían desapareciendo
con el tiempo.
El ex secretario de Estado, Shultz, refiriéndose a
los resultados del Gran Jurado de Miami, indicó que se "demostró la
evidencia de la complicidad de Cuba en el tráfico de narcóticos en
América Latina”. En marzo de 1983 fue confiscado en la Florida un velero
con 750 libras de marihuana a bordo. Durante el registro del bote se
halló un diario con la ruta seguida. Había zarpado de la Florida para
Las Bahamas, siguió a Haití, luego a Cuba, después a Jamaica, retornó a
Las Bahamas y finalmente llegó a la Florida de nuevo.
Poco
después, el 20 de mayo de 1983, el presidente de los Estados Unidos,
Ronald Reagan declaraba en Miami que existían fuertes pruebas de que
funcionarios de Castro estaban involucrados en el tráfico de drogas
desde Cuba. Un mes después, el administrador de la DEA, Francis Mullen
ratificaba ante el senado estadounidense que el gobierno de Cuba estaba
consciente de los movimientos de drogas a través de su territorio, y que
facilitaban tales movimientos.
Del libro Las guerras secretas de Fidel Castro, de Juan F. Benemelis.
¿Quién es Raúl Castro? Un tirano al que sólo un hermano puede querer
(Fragmento)
Por Ion Mihai Pacepa
.
(Comandante General Ion Mihai Pacepa fue el oficial mayor en abandonar el antiguo bloque comunista.)
En 1972, tuve que organizar el viaje de Ceausescu a La Habana y fui su
mano derecha durante toda la visita. Fidel era la cabeza visible, Raúl
el movia los hilos. La primera dama de Cuba no era la mujer de Fidel
sino la de Raúl. A Elena Ceausescu le estraño pero ambas mujeres
conectaron a la perfección. Las dos, Elena y Vilma Espin Guilloys,
habían abandonado sus estudios en la escuela; ambas querían ser
químicas; las dos habían logrado reconocidos doctorados en la
universidad, ambas se unieron al partido comunista antes de que hubiera
llegado al poder en sus respectivos países, llegaron formar parte del
Consejo de Estado y las dos eran presidentes de la Federación de
Organizaciones de mujeres en sus países.
(Pacepa al lado del dictador comunista rumano Ceausescu y al lado de este su esposa Elena)
Durante esa visita, los hermanos Castro y Ceausescu acordaron
aventurarse en el tráfico de drogas. Querían regir los destinos del
mundo con las drogas. “Las drogas pueden hacer mucho más daño al
imperialismo que las armas nucleares”-pontificaba Fidel. Raúl estaba de
acuerdo: -“Las drogas pueden erosionar el capitalismo desde dentro”. En
esas conversaciones nunca escuche la palabra “dinero” pero yo ya estaba
administrando el dinero estaba generando Rumanía con estas operaciones.
Todo este dinero era transferido a las cuentas personales de Ceausescu.
En 1978, cuando afortunadamente pude abandonar Rumania esa cuenta, que
llamaban AT-78, tenía un saldo de 400 millones de dólares –a pesar de
las considerables dentadas que provocaba Elena con sus gastos en joyería
y abrigos de lujo.
“FIDEL PONTIFICABA: ´LAS DROGAS PUEDEN HACER MUCHO MÁS DAÑO AL IMPERIALISMO QUE LAS ARMAS NUCLEARES´. RAÚL ESTABA DE ACUERDO: ´LAS DROGAS PUEDEN EROSIONAR EL CAPITALISMO DESDE DENTRO”.
Colombia. Ex Presidente Andrés Pastrana: "El acuerdo de paz es un golpe de Estado" y denuncia que las FARC no han entregado sus recursos y augura que seguirán siendo el cártel más "grande" del mundo
Ganó el ¨NO¨pese a las amenaszas e intimidaciones de las FARC en las zonas rurales para que se votara por el ¨Sͨ; también triunfó el ¨NO¨ pese a la amenaza velada, intimidación, coacción o chantaje del Presidente Juan Manuel Santos de que si ganaba el ¨NO¨ inmediatamente continuaba la guerra (no teniendo en cuenta Santos que las guerrillas de otras organizaciones armadas no entraban en los acuerdos ni tampoco paramilitares y hasta algunos elementos de las propias FARC) , algo que resultó FALSO , pues inmediatamente de perder el ¨Sͨ tanto Juan Manuel Santos como alias Timoshenko decidieron continuar con las negociaciones. De no haber existido todas esas intimidaciones, chantajes, coacciones o veladas amenazas la participación ciudadana en el plebiscito hubiera sido mucho mayor (hubo un 62% de abstención) y el ¨NO¨ hubiera ganado con amplitud.
La mayoría de los votantes votó no votó en contra de la manipulada palabra PAZ; votó en contra de malos acuerdos que planteaban aspectos anticonstitucionales como es, por ejemplo, el de otorgar asientos o curules a personas que no serían elegidas por el pueblo colombiano mediante elecciones libres y democráticas; acuerdos que dejaban a un lado la justicia y otorgaba la impunidad; acuerdos que planteaban salarios a los guerrilleros que serían pagados por el pueblo colombiano y no por las BILLONARIAS arcas del mayor grupo de narcotráfico a nivel mundial,etc., etc., etc.
De nada valió el manipulador SHOW de la firma de unos malos acuerdos con la presencia de mandatarios y dictadores extranjeros, antes que dichos acuerdos fueran VALIDADOS por la mayoría del pueblo colombiano, que es lo que la lógica y la costumbre indican.
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Grupos guerrilleros amenazan campesinos “para sus oscuros intereses” en el plebiscito: Harold Bedoya
Politóloga colombiana da su opinión para votar al plebiscito por la paz
Pastrana: "El acuerdo de paz es un golpe de Estado"
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El expresidente denuncia que las FARC no han entregado sus recursos y augura que seguirán siendo el cártel más "grande" del mundo.
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Libertad Digital
2016-09-30
El director del programa de esRadio La mañana de Federico, Federico Jiménez Losantos, ha entrevistado a los expresidentes de Colombia, Álvaro Uribe Vélez, el mandatario con más experiencia en la lucha antiterrorista, y a Andrés Pastrana Arango, cuatro años al frente del gobierno de aquel país. Ninguno de los dos fue invitado a "ese carnaval de palomitas llamado firma del proceso de paz", así lo ha calificado el presidente de Libertad Digital.
Andrés Pastrana Arango, presidente de la República entre 1998-2002, bromeaba con el director de La Mañana sobre la actualidad de ambos países. Decía el político colombiano, "por allá llueve, por aquí no escampa".
El líder del Partido Conservador fue secuestrado por el cártel de Medellín de Pablo Escobar, por el sicario Popeye, y "sobrevivió milagrosamente", ha recordado Jiménez Losantos.
(Andrés Pastrana y ¨Tiro Fijo¨, fundador de las FARC)
Pastrana intentó conseguir la rendición de la narcoguerrilla a finales de los años 90. Se metió en la selva para hablar con el guerrillero Tirofijo, al que le dio a elegir, ha recordado: "Voy a fortalecer un ejército para la guerra o para la paz". Pastrana, tirando de memoria, contaba cómo en el año 2002 "bombardeo, en 24 horas entramos en la zona y las FARC salió corriendo". Estaban derrotadas "política y militarmente".
La actual situación le recuerda mucho a Pastrana al acuerdo entre Pablo Escobar y César Gaviria por el que el capo de la droga se construyó su propia cárcel, La Catedral, y puso las reglas de su reclusión. "Tenemos esa experiencia" ha dicho, "fue un engaño, que es lo mismo que está pasando ahora". Al igual entonces el traficante "sometió" al presidente de la República como ahora "Santos se somete a las FARC", ha valorado.
Se pregunta Jiménez Losantos por qué una guerrilla militarmente derrotada, confinada a Cuba y a Venezuela, es rescatada y le fabrican una Constitución a medida.
Pastrana ha calificado de "golpe de Estado" este acuerdo de paz, "porque en el tema de la justicia, se van a crear tribunales que "la mitad los van a conformar la guerrilla y la otra el gobierno". Pastrana cuenta una reciente discusión con Felipe González en que le pregunta: "¿Usted se sometería a un tribunal en el que la ETA configura la mitad del tribunal y el Gobierno de España la otra mitad para que le juzguen a usted? ¿Para que juzguen a José María Aznar, a Mariano Rajoy, a los magistrados, a los periodistas, a los empresarios en Colombia? Felipe González cree que es mejor un mal acuerdo que la guerra".
El expresidente ha reclamado y denunciado que los terroristas todavía no han entregado sus recursos. "El tema más importante es que las FARC son el cartel de la droga más grande del mundo y en los acuerdos no hay una palabra para que nos digan dónde están los recursos, quienes son los socios del Chapo Guzmán o del cártel de Sinaloa, de los Soles en Venezuela; dónde están los laboratorios, cuáles son sus rutas, dónde está el dinero para resarcir el daño que le hicieron a las víctimas de Colombia". Pastrana ha resaltado la figura del abogado español Enrique Santiago, que "cuelga el teléfono a los periodistas" porque solo quiere que hablen de paz y no de recursos. Ha pronosticado que la guerrilla seguirá con el negocio y ha recordado como Santos favoreció a las FARC hace unos años prohibiendo la fumigación aérea de los campos de cultivo. En el trato, que sustituirá la actual legislación al respecto, ya no se habla de "cultivos ilícitos" sino del "uso ilícito de los cultivos".
Concluía Pastrana acusando al actual presidente de la República de borrar "las líneas rojas entre el bien y el mal", entre "víctimas y victimarios
*************** De Archivo
Funcionario que dio información sobre fortuna de las FARC fue despedido por Santos
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El director de la Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF), Luis Edmundo Suárez, es el funcionario que reveló las investigaciones del gobierno Santos sobre la fortuna de los terroristas al diario británico The Economist.
*********
Sus declaraciones desmienten a los jefes de las FARC han asegurado que no tienen plata y no repararán a las víctimas.
Y es que hasta el mismo presidente Juan Manuel Santos fue descubierto en la mentira gracias a las declaraciones de Suárez.
Él ha sido un defensor de las FARC y asegura que el gobierno no tienen ni idea en si las FARC son millonarias o no.
Ahora, Suárez tuvo que renunciar a la UIAF y podría ser investigado por violación de la reserva de las cifras de información.
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Libro de Pedro Pablo Arencibia: Paradigmas Psicopedagogicos y caminos de la Investigacion Matematica en la Ensenanza de la Matematica Universitaria y Media
OPINIÓN SOBRE EL LIBRO:
Lo he ojeado, aqui y alla; es conmovedor. humano. Tardare en leerlo de tapa a tapa. Comprendo que es holistico, lo que me parece admirable, meritorio, politica, experiencia humana, Matematicas, Ciencias, y tambien ¨very scholar. Una combinacion unica. Gracias. B.M.
“Marco Rubio a Donald Trump: Te diré lo que es un buen acuerdo: que Cuba sea libre
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Licenciado en Matemática Pura en la Universidad de La Habana (UH) y Catedrático universitario con 24 años de experiencia en la docencia universitaria cubana; posee la Categoría Docente Principal de Profesor Titular universitario. Fue expulsado el 29 de enero de 1997 del Instituto Superior Pedagógico de Pinar del Río ( universidad de perfil formativo o pedagógico) por motivos políticos. Activo colaborador desde su fundación de la revista VITRAL y del Centro Católico de Formación Cívica y Religiosa (CFCR) de la Diócesis de Pinar del Río. Colaboró en Cuba con las organizaciones opositoras: Todos Unidos, Asamblea para Promover la Sociedad Civil en Cuba y con el Consejo Unitario de Trabajadores Cubanos (CUTC).
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COLABORADORES:
Paul Echániz