lunes, junio 22, 2026

Rolando Cartaya: Fallece Ramiro Valdés Menéndez: protagonista clave del aparato represivo en Cuba; una vida dedicada al terror verdeolivo (VIDEO)

Fallece Ramiro Valdés: una vida dedicada al terror verdeolivo (VIDEO)

Por Rolando Cartaya

junio 21, 2026

Sumario

  • Fallecido este domingo, Ramiro Valdés Menéndez, uno de los últimos "históricos" de la Revolución cubana, fue protagonista clave del aparato represivo en Cuba.
  • Su gestión incluyó operaciones de exterminio contra guerrillas, creación de los Comités de Defensa de la Revolución, campos de trabajos forzados (UMAP), actos de repudio, torturas sofisticadas y vigilancia masiva, además de control sobre expresiones culturales y persecución de opositores.
  • En la era digital, lideró la censura y vigilancia en internet con tecnología china, y tuvo participación en estructuras represivas venezolanas.

Fue quizás la única de las cerca de 60 protestas populares que estremecieron a Cuba, el 11 de julio de 2021, en la que los gritos de “Libertad” se confundieron con otros de “Asesino”. Tal vez confió en que su intimidante reputación ganada a sangre y fuego desde 1959 le ayudaría a imponer el orden. Pero, ese día, el Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez fue puesto en fuga junto con su escolta por la furia del pueblo de Palma Soriano, que reconoció detrás de la obligada mascarilla de los años del Covid-19 al más notorio verdugo del castrismo.

Nacido en Artemisa en 1932, hijo de un jornalero y una ama de casa, Valdés se unió a los 21 años al grupo de Fidel Castro. En febrero de 2026, a los 93, encarnaba como uno de los pocos “históricos” sobrevivientes la longevidad del castrismo.

 

Estuvo presente en cada uno de los hitos de la insurrección del Movimiento 26 de Julio contra el gobierno de facto de Fulgencio Batista: el asalto al cuartel Moncada, la prisión en Isla de Pinos, el exilio en México, el desembarco del yate Granma y la guerrilla en las montañas de Oriente. Pero su momento “estelar” llegaría después del triunfo de los rebeldes en enero de 1959, cuando ya se había ganado en la invasión de oriente a occidente la confianza del Che Guevara por su desempeño en la Columna “Ciro Redondo”, a la que se asignó, para confundir al enemigo, el número 8.

El escritor y periodista peruano Álvaro Vargas Llosa, en su ensayo de 2005 “La máquina de matar”, describió como se entronizó Ramiro Valdés en el aparato represivo castrista desde su mismo surgimiento:

“La obsesión del Che por el control colectivista lo llevó a colaborar en la formación del aparato de seguridad creado para subyugar a seis millones y medio de cubanos. A principios de 1959, se celebraron una serie de reuniones secretas en (la playa de) Tarará, cerca de La Habana, en la mansión donde el Che se retiró temporalmente para recuperarse de una enfermedad. Allí fue donde los principales líderes, incluido Castro, diseñaron el Estado policial cubano. Ramiro Valdés, subordinado del Che durante la guerrilla, fue puesto a cargo del G-2, un organismo inspirado en la Cheká (soviética)”.

Ahí comenzó una historia personal que se ha comparado a la del tenebroso Fouché de la revolución francesa por su dedicación al espionaje y su renuencia al protagonismo; a la de Lavrenti Beria, el jefe de la NKVD, por su sadismo y por crear los campos de concentración del Gulag soviético; y en especial a la de Félix Dzherzhinski, el fundador de la Cheká y arquitecto del Terror Rojo contra los enemigos de clase. Se cree que la característica perilla o “chivo” que siempre usó Valdés respondía a su admiración por Dzherzhinski.

En 1960, Ramiro Valdés viajó a Checoslovaquia con una delegación encabezada por Raúl Castro. Recibió entrenamiento en inteligencia militar conforme a los modelos soviéticos y de la Stasi de Alemania Oriental. En 1961 fue designado ministro del Interior, cargo que ocupó hasta 1968 y luego desde 1979 a 1985.

En su primer período a cargo del MININT, organizó y consolidó la inteligencia en la Dirección General de Inteligencia, y la contrainteligencia en el G-2, luego Departamento de Seguridad del Estado. Durante su gestión, el Ministerio del Interior también desempeñó un papel decisivo en la neutralización de los alzados del Escambray, grupos armados que se opusieron al nuevo régimen en los primeros años de la década de 1960. El enfrentamiento a esas guerrillas incluyó operaciones de exterminio y detenciones y destierro de presuntos colaboradores.

El investigador Pedro Corzo afirma que la Seguridad del Estado que dirigió Valdés tenía “licencia para arrestar y matar, condenar sin juicios y fusilar sin pruebas”, y pone como ejemplo la masacre conocida como la de La Ceiba en el Escambray, donde 19 hombres fueron ejecutados con una ametralladora calibre 30.

Bajo la dirección de Valdés se estructuraron los Comités de Defensa de la Revolución, organizaciones a nivel de cuadra para la vigilancia y delación a la policía política de presuntos opositores y críticos. También se desarrolló un criminal sistema penitenciario para los presos políticos.

Diversas organizaciones de derechos humanos han señalado que durante los años 60 se produjeron detenciones masivas, juicios sumarios y el encarcelamiento de opositores, sacerdotes y ciudadanos acusados de actividades contrarrevolucionarias.

El colega Corzo, que sufrió personalmente el presidio político en las circulares de la prisión de Isla de Pinos, recuerda que las condiciones carcelarias bajo la dirección de Valdés no solo eran difíciles, sino que para el caso de que se produjera alguna circunstancia que pusiera en peligro al régimen, miles de libras de TNT fueron colocadas en los túneles de las cuatro circulares y el comedor, con la orden de hacer detonar los explosivos si se producía una sublevación o un ataque del exterior. “Durante más de 20 meses, 5 mil presos políticos durmieron sobre un virtual colchón de explosivos”.

Agrega Corzo que, con Valdés al frente del MININT, se introdujeron en los interrogatorios torturas muy sofisticadas como la aplicación del pentotal sódico (conocido como el suero de la verdad), cambios de temperaturas, aislamiento prolongado y métodos sicológicos muy agresivos para desestabilizar al preso, entre ellos el electroshock, pero también se continuaron aplicando golpizas brutales.

Pese a crónicas diferencias con Raúl Castro, Ramiro Valdés colaboró con el Ministerio de las Fuerzas Armadas para poner en función las Unidades Militares de Ayuda a la Producción (UMAP), campos de trabajos forzados con jornadas laborales extenuantes, maltratos físicos y psicológicos, y aislamiento total, adonde eran enviados homosexuales, artistas, opositores y religiosos. El MININT se encargaba de investigar y ubicar a los CR, o contrarrevolucionarios. Posteriormente, las Fuerzas Armadas llamaban al individuo a servicio y lo enviaban a las UMAP.

Tratando de cambiar la imagen del Ministerio del Interior, Fidel Castro reemplazó a Valdés con el médico Sergio del Valle en 1968, pero le devolvió el cargo en 1979, descontento por supuestas debilidades en el trabajo de la Seguridad del Estado.

En esta segunda jefatura del MININT, el enfoque de Valdés se centró en la vigilancia masiva a través de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), la infiltración en grupos opositores incipientes y la represión selectiva contra disidentes, intelectuales críticos y sectores marginados.

Fue, asimismo, el período en que debutaron en Cuba, durante el éxodo del Mariel, los llamados actos de reafirmación revolucionaria o actos de repudio, una versión castrista de las turbas de los Camisas Negras de Mussolini y los Guardias Rojos de la Revolución Cultural china, organizada por la policía política y consistente en convocar a partidarios del régimen para que insultaran, golpeara y humillaran públicamente a quienes habían decidido, por invitación de Fidel Castro, irse del país.

Otros hitos de la represión bajo su segundo mandato en el MININT fueron los encarcelamientos arbitrarios bajo la Ley de Peligrosidad Social Predelictiva y la persecución de expresiones juveniles como el rock, considerado "ideología imperialista".

En 1985 fue separado del cargo de ministro del Interior, siendo sustituido por José Abrahantes. Ese mismo año, por orden de Castro, pasó a dirigir el Proyecto TE (Técnicos Especializados) del MININT, dedicado a la creación y producción de software y el ensamblaje de computadoras cubanas (LTEL). Tiempo después, asumió la dirección de la empresa nacional de electrónica y, en 1991, a partir de ese proyecto, se creó COPEXTEL, entidad que, bajo su administración, se convirtió en el monopolio de las telecomunicaciones del régimen.

Posteriormente dirigió el Grupo Industrial de la Electrónica de Cuba, adscrito al Ministerio de la Industria Sideromecánica (SIME). En el siglo XXI, este grupo pasó a depender del Ministerio de la Informática y las Comunicaciones, cartera que en 2008 quedó bajo la administración de Ramiro Valdés.

Después de una temporada de menor protagonismo político, Valdés regresó a la primera línea en 2006, cuando Raúl Castro asumió el poder debido a la enfermedad de su hermano Fidel. Fue nombrado vicepresidente del Consejo de Ministros y se le encomendó supervisar la modernización de las telecomunicaciones en Cuba.

Fue por entonces que declaró en una feria de informática, en oposición a la democratización de las comunicaciones que ha supuesto la internet: “El potro salvaje de las nuevas tecnologías puede y debe ser dominado, y las infocomunicaciones, puestas en función de la paz y el desarrollo”.

Bajo su liderazgo como ministro de Comunicaciones, el régimen adoptó nuevas tácticas de vigilancia digital, utilizando tecnología china para monitorear las comunicaciones y censurar el acceso a internet. Valdés fue el responsable directo de implementar el control sobre las redes sociales y las plataformas digitales, convirtiéndolas en herramientas para identificar y reprimir a activistas y disidentes.

En 2010, fue invitado por Hugo Chávez a Venezuela, supuestamente para abordar la crisis eléctrica que ya existía en ese país, pero para entonces ya La Habana y Caracas habían firmado acuerdos militares que le permitían a Cuba intervenir en los cuerpos represivos de Venezuela, por lo que se ha especulado que su labor allí tuvo más que ver con la gestación del Centro Estratégico de Seguridad y Protección de la Patria (CESPPA). Este fue concebido como un organismo unificador de la información procedente de las agencias de inteligencia bolivarianas, pero su función principal ha sido monitorear redes sociales, opinión pública y flujos informativos digitales, sin supervisión judicial explícita.

Ese mismo año, el académico afrocubano Carlos Moore, quien conoció a Ramiro Valdés en 1962, ofreció la siguiente observación sobre él: “Ramiro Valdés era una persona inflexible, totalitaria y brutal. Era el hombre más temido de Cuba. Las políticas represivas del régimen fueron diseñadas por él. Valdés infundió miedo en los cubanos (incluso en los revolucionarios). Hoy, aparentemente sigue siendo la misma persona dogmática, sectaria y brutal que fue en la cúspide de su poder”.

No hace mucho, el comandante Ramiro Valdés sorprendía de cuando en cuando a los residentes de Jaimanitas, localidad playera al oeste de La Habana donde residía, saliendo a trotar para mantener la forma física a su avanzada edad. Pero el tiempo y la genética son implacables.

Pese a que los medios oficiales no hablan de estos temas, los cubanos sí estaban al tanto de sus serios problemas de salud -en la era del “potro salvaje” de la Internet todo se sabe- y ahora por fin llegó la santa hora de los homenajes póstumos.

Imagino hoy a muchos que, como yo, fueron a parar a alguna ergástula del Gulag cubano que Valdés fundó, por obra y gracia de la Seguridad del Estado que también creó, comentando para sí: “Uno menos”.

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Mario J. Pentón

21 de junio,2026

Murió Ramiro Valdés: el arquitecto del terror verdeolivo en Cuba


Mario J. Pentón

22 de junio, 2026

¿Qué herencia deja Ramiro Valdés a su familia? Revelamos a sus herederos


Nota del Bloguista del blog Baracutey Cubano

Realmente lo de Ramiro Valdés Menéndez es mucho más que un ¨charco de sangre¨

 El apodo  de ¨Charco de sangreÑ se lo ganó otra persona:

Fernando Flores Ibarra, infamemente conocido como "Charco de Sangre" en el blog Baracutey Cubano y otros sitios de memoria histórica, fue un temido fiscal de los tribunales revolucionarios en Cuba durante la década de 1960;  actuó como teniente fiscal del Tribunal Supremo de Justicia entre 1959 y 1963. Dirigió numerosos juicios sumarios y ordenó el fusilamiento de más de un centenar de opositores, ganándose su macabro apodo tras la invasión de Bahía de Cochinos.

Décadas después vivió durante años en Chile, país donde falleció,  donde residía con su segunda esposa. En entrevistas a principios de los años 2000, declaró cínicamente que las ejecuciones que ordenó "ni siquiera le quitaban el sueño de la siesta".

 Fernando Flores Ibarra fue  exsuegro del escritor y político chileno Roberto Ampuero, quien relata parte de esta historia en su libro autobiográfico Nuestros años verde olivo. Pueden explorar más testimonios, documentos y registros históricos sobre su figura en plataformas independientes de análisis político y memoria cubana, como son, por ejemplos, el blog Baracutey Cubano o los relatos documentados de aquellos procesos judiciales en Latin American Studies..  

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Entrevista a Ramiro Valdés Menéndez. Video de la televisión Castrista de Cuba

Mesa Redonda

2018 ó 2019

En persona: Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez




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domingo, junio 09, 2024

Wilfredo Cancio Ysla y Luis de la Paz con dos merecidos obituarios para una misma persona: la periodista, activista y patriota Nancy Pérez Crespo o Nancy Turuseta


‘Gracias por tu grandeza humana’: Exilio cubano lamenta muerte de Nancy Pérez-Crespo

 POR WILFREDO CANCIO ISLA ESPECIAL PARA EL NUEVO HERALD ACTUALIZADO 08 DE JUNIO DE 2024 4:23 

Ha muerto en Miami una personalidad indiscutible de la comunidad exiliada y una cubana de recia estirpe: Nancy Turuseta o Nancy Pérez-Crespo. 

Periodista, editora y promotora cultural, mujer comprometida con la causa de la democratización de Cuba y con todas las batallas de generosidad y justicia que convocaron su determinación de servir siempre.

Nancy deja como legado un ejercicio genuino de altruismo y contribución humanísima en favor de personas, proyectos, reclamos perentorios, llamados de salvamento, necesidades médicas, en Cuba y Miami, y tantas y tantas cosas —muchas veces desconocidas o anónimas— que imposibilitan conformar el retrato espléndido de esta compatriota en unos cuantos párrafos inacabados. Fue una referencia fundamental en mis afectos más sensibles, en mi familia y en mi desempeño profesional tras abandonar nuestro país. 

Su salud se degradó en los últimos años, primero con una afectación cancerosa y luego con una encefalitis que disminuyó severamente sus capacidades mentales. Estaba estable, pero el cáncer retornó y tuvo que ser ingresada de urgencia en el Hospital Baptist de Kendall, donde falleció la tarde del pasado 6 de junio, rodeada de sus familiares más cercanos. 

CUBA Y EL MISTERIO DE SU EDAD

 Había nacido en Cueto, en la zona de Holguín, en el oriente cubano, pero parte de su infancia y años posteriores transcurrieron entre Trinidad y Cabaiguán, hoy municipios de la provincia de Sancti Spíritus. Fue la más pequeña en una familia de diez hermanos, de padres españoles (Zaragoza y Castilla León) y ancestros judíos sefardíes. La edad, bueno la edad era un asunto complicado y su hijo Fabián Crespo solía bromear con que se trataba de “un secreto de Estado”. 

Nancy celebraba el 12 de diciembre, pues su segundo nombre era Guadalupe en tributo a la Virgen de Guadalupe. La mención del año se remontaba a 1940 o 1942, porque había discrepancias con el registro de la inscripción de nacimiento, que fijaba el 6 de diciembre de 1938. De cualquier manera, octogenaria y venerable.


SUS CUALIDADES EXCEPCIONALES

 Las virtudes inmensas y los recuerdos de Nancy quedan como un regalo invaluable de su existencia. Tocó las vidas y los caminos de demasiada gente en múltiples lugares para que no fuera así. Ella fue parte importante de mi educación y adaptación en el exilio, una fuente importantísima de registros históricos, una catedral donde se atesoraban testimonios de primera mano y anecdotarios para una enciclopedia cubana de la diáspora.

No nos equivoquemos. Nancy no era fácil. Era firme y cortante, sin pelos en la lengua ni contemplaciones para la ambivalencia, sobre todo el zigzagueo politiquero y la complacencia indigna con la dictadura de Fidel Castro, razón por la que se vio obligada a abandonar su patria en 1965, una partida que sería definitiva, porque Nancy no estaba dispuesta a volver a Cuba si no era en plena libertad. La pasión la hacía irascible en ocasiones y las discusiones podían escalar tesituras muy elevadas, sobre todo cuando se mencionaban ciertas palabras y ciertas estrategias en el diferendo cubano. No había tregua.


Pero una vez que sintonizabas con Nancy, podías contar con ella a todo dar. A todo dar, quiere decir poniendo a prueba sus propios recursos, porque fue extraordinariamente generosa aun en horas de limitaciones. Lamento que a estas alturas muchas personas que se beneficiaron altamente de la bondad de Nancy tengan una memoria tan corta y hayan desaparecido de su entorno sin siquiera preguntar por su suerte.

 Nancy fue una pionera en muchas áreas, una protagonista de innumerables acontecimientos que hicieron Historia reciente (así con mayúsculas) y una personalidad sin la que no puede contarse el acontecer de la cultura literaria y artística de Miami, ni el periodismo independiente cubano de las últimas décadas. 

SU LABOR INTELECTUAL 

Sus librerías SIBI y otros espacios culturales en Miami y Hialeah fueron tribunas para lo más excelso de los escritores y artistas en la ciudad. Allí se reunió en peñas, charlas y presentaciones de libros un sedimento poderoso de figuras republicanas, desde Lydia Cabrera, Guillermo Martínez Márquez (su gran mentor), Carlos Montenegro, Enrique Labrador Ruiz, Rafael Esténger, Guillermo de Zéndegui, Agustín Tamargo, José Ignacio Rivero, Enrique Riverón, Antonio Prohías, y también visitantes ilustres, como el hoy Premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa.

 No tuvo nunca temores de acoger al recién llegado ni buscarse controversias locales, como cuando decidió presentar al poeta y preso político Jorge Valls, quien cumplió 20 años en las cárceles cubanas. En su casa acamparon Heberto Padilla, Reinaldo Arenas, Norberto Fuentes… Fue una de las defensoras de los escritores y artistas del éxodo del Mariel, desde Arenas, Carlos Alfonzo y Juan Abreu a René Ariza, y una verdadera protectora de esa generación.


UN APOYO INVALUABLE PARA EL EXILIO CUBANO 

Nancy no solo ayudó a sobrevivir a muchos marielitos, sino que su propio hogar se convirtió en escenario teatral de proyectos que no cabían en otros lugares. Gracias a sus esfuerzos denodados tuvo lugar el Festival de las Artes del Mariel, en agosto de 1983, cuando se celebró el tercer aniversario del éxodo con una explosión de literatura, artes plásticas, teatro y danza en el Tamiami Park, en una comunión provechosa entre los recién llegados y los creadores de más largo exilio.

Tampoco tuvo reparos en respaldar a los nuevos exiliados de la crisis de los balseros y a los creadores llegados durante el éxodo de 1994, como el artista plástico Sergio Lastres. Fue también la anfitriona amable e incondicional de Mario Chanes de Armas tras su prolongado calvario en las cárceles cubanas. Lo mismo se involucraba en conseguir un avión fletado para traer a Estados Unidos a un hijo de Oswaldo Payá Sardiñas en una emergencia médica que en coordinar los esfuerzos de la acaudalada filántropa Elena Díaz-Verson para propiciar la arriesgada operación de rescate familiar del piloto Orestes Lorenzo, el 19 de diciembre de 1992

SU ROL FUNDAMENTAL PARA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE EN CUBA 

Como si fuera poco todo esto, fue una de las máximas impulsoras de la agencia Nueva Prensa Cubana (NPC, las mismas iniciales de su nombre), que dio cabida a decenas de periodistas independientes desde Cuba y mantuvo un vínculo permanente con Raúl Rivero, a partir de los años 90. Debido a las dificultades de comunicación, las noticias y artículos se grababan por teléfono y luego se transcribían entre ella y Juan Manuel Crespo, su esposo y colaborador imprescindible, para ser enviados a los periódicos, estaciones radiales y canales de televisión en todo el hemisferio.

 “Se va la gran promotora del periodismo independiente cubano, ella fue piedra fundacional, alma, corazón y vida de los que iniciamos aquella gesta que cambió la forma de ver a Cuba en el mundo, Puso mucho en aquel empeño, siento orgullo de haber trabajado con ella y Juan Manuel desde La Habana y después en Miami con su revista Nueva Prensa Cubana. Ella debe estar en los libros de la historia de esta época”, escribió el periodista Efrén Pulgarón desde Nueva York.

Humberto Castelló, ex director de el Nuevo Herald, la recuerda como “un bastión de la libertad de expresión” con una visión adelantada para dar un rostro propio y fomentar el periodismo independiente cubano de la isla. “Fue una voz enérgica y apasionada de los periodistas cubanos ante el mundo”, dijo Castelló, quien promovió exposiciones fotográficas de NPC en la sede del diario y ediciones especiales dedicadas a la prensa independiente.


Nancy fue una firme promotora para conseguir el reconocimiento del movimiento de periodistas independientes ante la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP). Su labor al producirse el arresto de decenas de periodistas y activistas independientes durante la Causa de los 75 fue realmente gigantesca y vital, con publicaciones de libros y revistas, programas especiales en la radio con familiares de los arrestados, gestiones internacionales e iniciativas incontables como las del Árbol de Navidad 2004 con los rostros de los presos de la Primavera Negra, o el engañoso mapa de turismo, que dentro ilustraba las locaciones de las cárceles y centros de reclusión de Cuba. Debo decirlo, con dinero de su bolsillo, porque nunca le tocaron los bendecidos grants de las entidades gubernamentales de Estados Unidos.

 ACERCA DE SU LEGADO

 Hay una historia grandiosa y reveladora que conservan los archivos de Nancy y Juan Manuel Pérez-Crespo. En esas cajas, cintas magnetofónicas, gavetas con legajos y cartas, caricaturas originales y una colección de arte de singular valor (con algunas piezas no cubanas que son auténticas rarezas), se guarda un patrimonio cubano que debería preservarse y promoverse de la mejor manera.

 Pensemos solamente en una voluminosa papelería de Arenas que estaba bajo su cuidado, y la serie de programas de frecuencia semanal que condujo en Radio Martí, teniendo como invitados regulares a Guillermo Cabrera Infante, Guillermo Álvarez Guedes y Raúl Rivero. 

Por cierto, Nancy siempre entrevistó y defendió en su programa radial Lunes de Comunicación con Cuba, junto a su amigo entrañable Agustín Tamargo, a figuras como Payá, Elizardo Sánchez Santacruz, Laura Pollán y la doctora Hilda Molina, cuando ciertos sectores del exilio cuestionaban sus comportamientos y hasta los calificaban de “sospechosos”, en uno de nuestros frecuentes extravíos de verticalidad patriótica.

Escribo estas líneas con la sensación de que estoy conformando un texto incompleto ante la obra inabarcable y la vida plena de Nancy. No creo que haya mucha gente que tenga gestos y decisiones como los que ella era capaz cuando veía a cubanos dignos en situaciones límite de necesidad o acoso político. ¿Conoce usted en Miami a mucha gente que sea capaz de hipotecar su casa para enviar dinero a disidentes y periodistas independientes en Cuba?

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Tomado de https://www.diariolasamericas.com/

Fallece en Miami la periodista y activista Nancy Pérez Crespo

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Durante varias décadas, Nancy Pérez Crespo fue una de las voces más intensas defendiendo la libertad de expresión en Cuba

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Nancy Pérez Crespo

Por Luis de la Paz

7 de junio de 2024

MIAMI.- La vida cultural y política de Miami le debe mucho a la periodista, escritora, editora y activista por los derechos humanos en Cuba, Nancy Pérez Crespo, fallecida en la tarde del jueves 6 de junio del 2024, en el hospital Baptist de Kendall. Tenía legalmente 85 años.

Su hijo Fabián, quien es un reconocido editor, productor de multimedia y periodista, narró a este medio, que su madre llevaba más de un año con problemas de salud, desde que tuvo encefalitis y perdió la habilidad del mantener el balance y algo de la memoria, pero en general estaba bien para su edad y condición.

“Hace poco más de una semana que le diagnosticaron un cáncer avanzado en la vejiga, con metástasis, lo que finalmente terminó con su vida”. Luego explica: “El martes le tuvimos que llamar al rescate y se la llevaron al hospital. Anoche estaba alerta, conversando, aunque débil. Esta mañana de jueves entró en estado de coma, hasta que murió”.

El escritor y periodista José A. Albertini señala que “la muerte de Nancy Pérez Crespo, aunque conocía que no se encontraba bien de salud, me ha sorprendido y conmovido. Nancy, para mí, siempre fue una luchadora inclaudicable por la libertad de Cuba. Asimismo, comprendió que la cultura forma parte esencial de la lucha. Así lo demuestra su empeño editorial a través del sello SIBI para dar a conocer obras valiosas de creadores cubanos exiliados. Mis condolencias a familiares y amigos. Descanse en Paz, aunque en tierra no materna, la inolvidable Nancy”.

Nancy fue durante varias décadas una de las voces más intensas defendiendo la libertad de expresión en Cuba y el derecho de los cubanos en la Isla a recibir una información veraz y balanceada. Desde los micrófonos de Radio Martí se dirigía al pueblo cubano y gozaba de una gran audiencia.

(Nancy Pérez Crespo en otra etapa de su vida)

En varias emisoras de radio de Miami, se encargó de que los periodistas independientes de la Isla se escucharan en el exilio, brindando noticias frescas e inmediatas sobre lo que ocurría en distintas partes de Cuba.

También Nancy, junto a Juan Manuel, su inseparable esposo, crearon Cuba Press, donde se reproducían los trabajos de la agencia independiente del mismo nombre que operaba en Cuba. Posteriormente emprendió el proyecto de Nueva Prensa Cubana (NPC), una publicación periódica impresa con mucha noticias y artículos de opinión, donde se informaba y se ponía en contexto la realidad dentro de la Isla.

La tenaz Nancy llevó adelante también una labor cultural a través de la librería SIBI y su vertiente Editorial SIBI, donde se publicaron importantes libros de Enrique Labrador Ruiz, así como de escritores recién llegados a Miami en 1980 durante el éxodo del Mariel.

Su librería y su editorial, fueron el trampolín para escritores como Carlos Díaz Barrios y Miguel Correa, quienes publicaron sus primeros libros en el exilio gracias a las Ediciones SIBI.

El impulso por la cultura también se reflejó cuando abrió en Hialeah una nueva librería SIBI, que incluía una galería de Arte, que comenzó con una exhibición con obras de Arturo Rodríguez, recién llegado a Miami de España, y Juan Abreu, del grupo de pintores del éxodo del Mariel.

Nadie apoyó a los escritores y artistas del Mariel como Nancy y Juan Manuel. En lo personal puedo decir que leí por primera vez ante el público de Miami en las tertulias que Nancy acogía cada viernes en su librería. Además, Nancy me dio cabida como librero en su tienda en Bird Road y la 95 Avenida, lo que me permitió entrar en contacto con las novedades que salían al mercado, y sobre todo, conversar y escuchar, a escritores como Carlos Montenegro, Lydia Cabrera, Enrique Labrador Ruiz, Eugenio Florit y Pura del Prado.

Según el escritor y pintor Juan Abreu, “todos los marielitos estamos en deuda con ella. Nos recibió con cariño y generosidad. Recién llegado, durante mis días de mayor desamparo, me alojó en su librería en Hialeah. Nancy fue para nosotros un hada madrina, una mujer excepcional. Su muerte es un duro golpe para un exilio militante y anticastrista (la emigración es otra cosa) en vías de extinción. Hoy es un día triste para los cubanos, para la gente del Mariel, y para mí, especialmente”.

La última de las librerías SIBI estaba localizada en la Calle 8 y la 57 Avenida y tuvo un mayor crecimiento, pues fue galería de arte y en el segundo nivel, se construyó un teatro, donde, entre otros, Herberto Dumé, que también fue librero en SIBI, estrenó obras.

A Nancy se le debe le Festival de las Artes del Mariel, que se celebró en el Tamiami Park, donde se conmemoraba el tercer aniversario del éxodo. Ese fin de semana de agosto de 1983, hubo exhibición de artes plásticas, se expusieron libros recién publicados por los cubanos del Mariel, entre ellos Reinaldo Arenas. El coreógrafo Pedro Pablo Peña hizo un espectáculo de danza. Se llevó a escena El flaco y el gordo de Virgilio Piñera y se presentó durante el festival, el primer número de la Revista Mariel, dedicado a José Lezama Lima, con colaboraciones de los escritores recién llegados y de quienes llevaban años en el exilio.

Fabián resalta que su madre fue la más pequeña de 10 hermanos y por discrepancias en la inscripción de nacimiento, aparece que nació en Cueto, en el oriente de Cuba, el 6 de diciembre de 1938, “pero ella decía que fue el 12 de diciembre de 1940, por lo que su segundo nombre era Guadalupe, por ser esa fecha el día de la Virgen de Guadalupe. Legalmente fue en 1938”, explica.

Como apuntó en su portal de Facebook el escritor y preso político Manuel Vázquez Portal, que colaboró estrechamente con Nancy: “Hoy he sabido de la muerte de esta mujer excepcional”. Y así era Nancy Pérez Crespo, un ser faro, que trazó con su labor como periodista y editora, el camino de la libertad para Cuba. Una vía complicada, que ella no pudo recorrer hasta el final, pero quienes hemos seguido su legado, continuamos andando, buscando el final.

La escritora Uva de Aragón la recuerda con cariño: “Nancy Pérez Crespo fue una infatigable y apasionada luchadora contra el castrocomunismo. Ayudó asimismo a muchos opositores. Junto a su esposo Juan Manuel, fue también una promotora de nuestra cultura. La recuerdo especialmente en la década de los 80, cuando en la librería SIBI animaba inolvidables tertulias a las que acudían importantes figuras de nuestra cultura como Lydia Cabrera, Carlos Montenegro y Enrique Labrador Ruiz, entre muchos otros. Acogió con igual generosidad a la generación del Mariel. Guardo una memoria agradecida de una lectura en SIBI en la que participé junto a Reinaldo Arenas, uno de sus protegidos. Fue una noche mágica, y no sé si le expresé debidamente mi gratitud. Nancy, como tantos exiliados, no vio la Cuba mejor por la que tanto luchó, pero puede descansar en paz por la meritoria labor de toda una vida”.

Fabián contó que esta mañana le dijo a su madre: “Mami estamos orgulloso de ti, viviste como tú querías y por el bien de Cuba”.

La familia informa que no habrá velorio, ni misa. Más adelante se hará una celebración de vida. Sus restos serán cremados.

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Nota del Bloguista de Baracutey Cubano

He notado que  muy  frecuentemente  cuando se habla de PERIODISMO INDEPENDIENTE  se olvidan, por ejemplo,   del periodismo  que desarrollaban EN CUBA desde los años 90s del siglo pasado   algunas revistas de la Iglesia Católica:

Tomado de https://centroconvivencia.org

30 AÑOS HACIENDO REVISTAS


Por Dagoberto Valdés Hernández *

3 de junio, 2024

El primer número de la revista Vitral salió a las calles de Pinar del Río el 3 de junio de 1994. Hoy se cumplen 30 años. Había sido pensada, acunada, y diseñada sobre papeles de reciclaje, en la sala de mi casa en la calle de Sol 50-G por un grupo de laicos que, con mucha ilusión, la presentamos a la consideración del Obispo Siro en el Obispado un atardecer del mes de mayo de 1994. Incluía mucho riesgo, provocaba miedo, incertidumbre, sacrificio, pero también pasión, afán, reto. Encendía el fervor interior que provoca ser apóstoles de la verdad. Desde aquel llamado “período especial” en los años 90 hasta esta etapa terminal que vivimos hoy, Dios ha estado con nosotros. No tengo la menor duda. Todos aquellos sentimientos, negativos y positivos, se han incrementado hoy. Crear y mantener un proyecto editorial independiente en Cuba durante tres largas y agónicas décadas no es tarea fácil.

Debemos dar gracias a Dios y también a muchas personas que, desde el principio hasta hoy, han colaborado fiel y sacrificadamente en este proyecto único en su fin y diverso en sus formas: escritores, artistas, editores, diseñadores, correctores, mecanógrafos, distribuidores en las parroquias, pueblos y universidades, mensajeros en bicicletas, operadores de las fotocopiadoras, empaginadores a mano, revisores hoja por hoja, presilladores, los que pegaban el lomo, los que hacían los paquetes, las secretarias de redacción, las secretarias de la Conferencia de Obispos, de los obispados de toda Cuba, de las parroquias desde Mantua en Pinar hasta Baracoa en Guantánamo. Gracias a los suscriptores en toda Cuba, que contribuían, si podían, con 12 pesos cubanos al año, dos por cada revista bimestral, gracias a su apoyo llegamos a imprimir 12 mil ejemplares de 60 páginas cada dos meses, sin fallar ni una sola vez.

(Cumpleaños de Estela  donde se ven a algunos de los fundadores y fundadoras: María del Garmen Gort, Dagoberto Valdés, Pedro Pablo Mejías, Roberto, Minet Valle y al fondo Elsa; la monja de la foto no se me parece a Sor Ligia, que era la monja más activa en la revista Vitral, que escribía, si mal no recuerdo, en la Sección Justicia y Paz; a Sor Ligia, que era colombiana,  por su activismo  en la revista y en la comunidad de El Cangre, donde llevaba a cabo la doctrina social de la Iglesia, el régimen cubano no le renovó la visa y tuvo que irse de Cuba, de la cual partió llorando; muy pocos años después falleció. Las fotos y comentarios fueron añadidos al cuerpo del artículo por el Bloguista de Baracutey Cubano)

Es indispensable agradecer, para siempre, el patrocinio, el entusiasmo, la protección, el ánimo y la total confianza que depositó siempre en su director, en el consejo de redacción y en su digno asesor el entonces Padre Manolo de Céspedes, quien fuera el padre y pastor incansable, valiente y entregado, de la Diócesis de Pinar del Río y de su revista Vitral, el venerable VI obispo de Pinar del Río, Monseñor José Siro González Bacallao, a quien Dios tiene en la gloria, y que ojalá la Iglesia comience rápidamente su proceso de canonización para oficializar lo que es: un santo.

Hicimos una encuesta en Vitral y arrojó que cada revista era compartida, prestada o regalada a un promedio de 5 personas que no estaban suscritas. Todavía hoy hay colecciones completas de los primeros 78 números de Vitral, algunas de ellas encuadernadas en piel, como una que vi, personalmente, en Ciudad de México, preservada amorosamente en la vitrina de una biblioteca privada. Otras humildemente cuidadas en el viejo escaparate de una abuela que las relee y se las enseña a sus nietos como una reliquia. Cada vez, esas colecciones, tendrán más valor testimonial.

(Dagoberto Valdés con el Papa Juan Pablo II; hoy San Juan Pablo II, en diferentes momentos; en una de las fotos  le entrega al Papa  un número de la revista Vitral))

Estuvimos durante 13 años puntualmente, sin fallar una, cada dos meses, siendo fieles a este servicio. Damos gracias a Dios y a todos los que trabajaron, arriesgaron y sacrificaron. Yo ofrezco aquellos 10 años y un mes en que fui castigado a trabajar en un tractor con una carreta recogiendo yaguas. Soy y seré siempre yagüero, fueron los mejores 10 años de mi vida, gran parte de ellos, con un pie en las yaguas y otro pie en los salones de Justicia y Paz del Vaticano, gracias a Dios y a Vitral.

(Foto del  año 2004 en el aniversario 10 de la revista Vitral: Dagoberto Valdés junto al autor del primer libro sobre Polo Montañez, el cual fue publicado por Ediciones Vitral, y presentado  en  una actividad en la Casa Nuestra Señora del Loreto; anteriormente el autor  había ido  a una entidad oficialista para buscar la posibilidad de la publicación del libro, la cual le negaron..  Para la presentación, donde se develó una estatua del cantautor hecha con Papel Marché,  fueron invitados algunos  familiares de Polo Montañez, los cuales  estuvieron de acuerdo en ir, pero esa noche no asistieron pese a que la transportación de ellos estaba garantizada ... )

Damos gracias también por Ediciones Vitral en la que publicamos más de 40 libros y monográficos, fruto del Concurso Literario anual. Entre ellos publicamos un libro histórico dado por extraviado, “Instituciones de Filosofía Ecléctica Editadas para el Uso de la Juventud Estudiosa. Tomo II. Metafísica”, del Padre Félix Varela. Obra escrita y publicada, por primera vez, en 1812 en la Tipografía Antonio Gil de La Habana, que se dio por perdida durante casi un siglo y cuyo original, en latín, fue encontrado, por el Dr. Amauri B. Carbón Sierra, encuadernado junto con el Tomo I, en la Biblioteca de la Universidad de La Habana. Ediciones Vitral fue la única editorial de Cuba que aceptó la reedición del hallazgo de esta obra de Varela y lo hizo en su colección Huellas en 2006 con una cuidada edición bilingüe (latín y español) y facsimilar. Una joya de Ediciones Vitral que marca la cumbre de su servicio editorial que incluyó la revista infantil Meñique, la revista literaria DeLiras y varios boletines especializados en economía, educación e informática. Todo lo publicado en papel, revistas y libros, también estuvo recopilado y publicado en un sitio web www.vitral.org que ha desaparecido de la red con todo esa riqueza creadora.

(Foto del 2004: Uno de los colaboradores de la revista Vitral  va por el Obispado de Pinar del Río a despedirse del equipo de Vitral antes de partir para el Exilio) 

Sin embargo, el día del equinoccio de primavera, 21 de marzo de 2007, la nueva autoridad eclesiástica de la diócesis de Pinar del Río, a la que pertenecían el centro de formación y la revista sociocultural, decidió intervenir la revista Vitral con el propósito de cambiar su perfil editorial, junto con la extinción del Centro de Formación Cívica y Religiosa, fundado desde el 29 de enero de 1993. El último número de esa etapa fue Vitral 78, marzo-abril 2007, año XIII. El equipo de laicos que fundó y dirigió Vitral decidió no marcharse de la Iglesia, ni de Cuba, y darse un año sabático para discernir qué hacer para ser fieles a su compromiso cristiano en Cuba.

Seis meses después nacía el proyecto Convivencia, el 15 de octubre de 2007 en la significativa fiesta de Santa Teresa de Jesús, Doctora de la Iglesia, mística y poetisa del Siglo de Oro español. Ese día dimos continuidad a la formación cívica cada martes en la sala de la casa de la familia Toledo López. Cuatro meses después, el 15 de febrero de 2008 era publicada, en un nuevo sitio web, la revista Convivencia: www.centroconvivencia.org. Aquí podrán encontrarse tanto la colección completa de Convivencia, como los números del 1 al 78 de Vitral que, por cierto, en otra decisión incomprensible, fueron borrados como se puede comprobar en su actual sitio web, pero recuperados en HTML en el sitio web de Convivencia.

(En la foto Monseñor José Siro González Bacallao y a su lado Dagoberto Valdés; delante y agachado Ernesto Ortiz quien  tuvo un gran desempeño en la labor de edición de la revista  hasta que partió para España; dada la calidad de la foto no distingo si la persona que está a su lado es Yenia, quien se ocupó durante mucho tiempo  del diseño de la revista)

De esta forma, el Centro de Estudios Convivencia y su revista sociocultural Convivencia son herencia y continuidad del Centro de Formación Cívica y Religiosa y su revista Vitral. Hoy arribamos a los 30 años continuos de este servicio a la verdad y a “la libertad de la luz”. Convivencia superó con creces los números de aquella Vitral, ya estamos preparando el número 100 para julio-agosto de 2024, pero hemos mantenido fielmente: el perfil editorial, el lenguaje, la inspiración cristiana, el respeto a la persona y al bien común, y su transparencia audaz y serena. Comparto la felicidad del deber cumplido, durante 30 años, con todos los colaboradores y patrocinadores que hoy están aquí, allá, o en el Cielo.

Desde aquel 3 de junio de 1994, ambas publicaciones forman un único proyecto, un mismo propósito, tienen una misma mística y pretenden un mismo fin: servir al pueblo cubano con la verdad. Aunque las modalidades y las circunstancias hayan cambiado. Ahora somos independientes del Estado y de las estructuras pastorales de la Iglesia. Y, como siempre, también ahora lo hacemos desde la fe cristiana, siendo miembros fieles de la Iglesia católica, y permaneciendo en la Isla, aunque siempre, antes y ahora, abiertos y en colaboración y convivencia con el pulmón de la Diáspora, hasta donde debe llegar también la gratitud por su apoyo y colaboraciones literarias y artísticas.

Al cumplir 30 años de este compromiso quiero, en el plano personal, dar gracias a Dios por la inspiración, la fuerza interior y la perseverancia, que solo vienen de Él. Y también quiero dar gracias a la comunidad eclesial, gracias a nuestros hermanos, que siempre han apoyado durante estas tres décadas y que forman, como este servidor, parte del laicado comprometido de la Iglesia.

Y debo, quiero y deseo, dar gracias también a esa parte de la Iglesia que, aunque con decisiones escritas en renglones a veces incomprensibles, me ha ayudado a ensanchar los horizontes de mi compromiso cristiano más allá del servicio intraeclesial en el que estuve imbuido desde mi niñez, cuando correteaba en las galerías del Obispado y era monaguillo en la Catedral, pasando por múltiples compromisos eclesiales, hasta el 21 de marzo de 2007, providencialmente el inicio de la primavera, signo de vida nueva. Fui casi toda mi vida, gracias a Dios, un hombre del mundo entregado al trabajo en el corazón de la Iglesia, desde la base hasta su cúpula. Ahora, gracias a aquella inescrutable decisión y, sobre todo, gracias a los insondables designios de Dios, he logrado ser un hombre de Iglesia en el corazón del mundo, de Cuba, de sus dos pulmones, a la intemperie, sin paraguas humanos, pero en las Manos de Dios, cobijado en el corazón de Cristo y acurrucado en el regazo de su Madre que en Cuba se llama Virgen María de la Caridad.

Por todo ello, por ambas etapas, por toda mi vida, y aún por lo que vendrá y desconozco, doy gracias a Dios y me entrego totalmente a Él en la construcción de Su Reino aquí y ahora. Todo lo que he podido hacer y haré, ha sido, es y será con ese fin, desde la fe y la esperanza. Estoy convencido, y confío sin reservas, que, como dijo otro santo obispo cubano, Monseñor Adolfo Rodríguez Herrera: “mañana, antes que salga el sol, habrá salido, sobre Cuba y sobre el mundo entero la Providencia de Dios”.

Gracias Señor, por estos 30 años haciendo revistas y ofreciendo educación ética y cívica.

Hasta el próximo lunes, si Dios quiere.

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* Dagoberto Valdés Hernández (Pinar del Río, 1955).

Ingeniero agrónomo. Máster en Ciencias Sociales por la Universidad Francisco de Vitoria, Madrid, España.

Premios “Jan Karski al Valor y la Compasión” 2004, “Tolerancia Plus” 2007, A la Perseverancia “Nuestra Voz” 2011 y Premio Patmos 2017.

Dirigió el Centro Cívico y la revista Vitral desde su fundación en 1993 hasta 2007.

Fue miembro del Pontificio Consejo “Justicia y Paz” desde 1999 hasta 2007.

Trabajó como yagüero (recolección de hojas de palma real) durante 10 años.

Es miembro fundador del Consejo de Redacción de Convivencia y su Director.

Reside en Pinar del Río.

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 VIII Aniversario revista Vitral. Palabras del Obispo José Siro González Bacallao


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Año 2000: VI Aniversario revista Vitral. Opiniones  de Pedro Pablo Arencibia  y de Humberto Bomnín

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2003: IX Aniversario revista Vitral. Dagoberto Valdés y José Prats Sariol



2003: IX Aniversario de la revista Vitral. Palabras de Pedro Pablo Arencibia en el año de ola represiva conocida como la Primavera Negra de Cuba

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Este texto fue publicado en la revista Vitral No. 61. Los textos en itálicas corresponden a los títulos de los editoriales de la revista Vitral; los números que están entre paréntesis  corresponden al número de la revista.


Vitral, diez años después

Por Pedro Pablo Arencibia Cardoso
 

Las siguientes palabras de reconocimiento y admiración hacia nuestra querida Vitral fueron escritas sobre la base de los sesenta títulos de los editoriales que Vitral ha publicado en estos diez años de arduo y perseverante trabajo; trabajo con imperfecciones, como toda obra humana, pero lleno de esperanzas y amor.


Vitral, la revista del Centro Católico de Formación Cívica y Religiosa de la Diócesis de Pinar del Río, es un ejemplo de publicación socio-cultural que vincula armónicamente Cultura y religión(44) y ha sido en sus DIEZ años de existencia un Espacio y proyecto (7) fundamentado en La fuerza de lo pequeño (8) que Buscando la verdad en carne viva(6) nos ha traído a muchos La Libertad de la Luz (1), pues nos ha enseñado que con el No a la violencia(3) y con Moderación y diálogo(13) podemos pasar De la Confrontación al consenso(43) y de ahí, a la Convivencia y tolerancia (9) para así llegar, sin recelos ni ánimos de revanchas disfrazadas de justicia, a Una gran alegría para todo el pueblo(22), a esa otra y constante Navidad: fiesta de utopías(4) , fiesta del pueblo (28) y Celebración pública(16) en la que nos sentiremos nuevamente hermanos en el Amor, que es sentirnos hermanos en Cristo, en esa (al decir de nuestro Apóstol) fusión dulcísima y consoladora de amores y esperanzas que será nuestra Patria. Vitral, en todos estos años de su existir, siempre ha sido fiel a la doctrina de Paz de la Iglesia; Vitral siempre nos ha invitado, nos invita y estoy seguro que nos seguirá invitando, a que No cerremos la puerta a la esperanza(5) y a Celebrar entre todos la convivencia pacífica(52) .


Vitral durante estos DIEZ años (¡nada fáciles!) nos ha enseñado: que debemos Vivir en la verdad(18), que No sólo de pan vive el hombre(10), que Sin trabajo no hay país (12) y que tenemos El derecho a un nivel de vida digno (47) y a usar y disfrutar de El Transporte(51) sin una agónica espera ; que hay que tener en cuenta El agua y la luz (15) y que le debemos decir No a la cultura del individualismo (11) y No a la pena de muerte (45) y sí a La cultura de la vida (30), considerando la Cultura: ¿ajiaco o caldosa(14)? Confianza y espacio para crear (37) y a La Educación, el derecho de elegir cómo ser (24).


Vitral nos ha ilustrado, durante esta década de su existir, de que debemos vivir Atentos a los signos de los tiempos (19), pues Todo pasa (50) pero sin perder de vista que si bien La causa de Dios es la causa del Hombre (21), debemos Ser protagonistas de nuestra propia Historia (29) haciendo uso de la Responsabilidad para que no se apague la esperanza(26) y para que no prevalezcan El desorden social(48), La corrupción(59) y La violencia cotidiana(60); Vitral ha sembrado en nosotros la seguridad de que en algún momento de nuestra historia patria Las puertas se abrirán (40) Hacia la Reconciliación Nacional(32) dando paso a La libertad de conciencia(42) , La libertad de expresión(25) , La magnanimidad(38) y a La solución pacífica de los conflictos(41) , dejando atrás al Inmovilismo, callejón sin salida(31), y llevando a las Relaciones Iglesia y Estado(20) a como deben ser: normales y fluidas, pues ambas instituciones tienen al hombre como objeto y sujeto de su actuar.

(Portada  de la revista Vitral No. 61)

Aquellos que: Creemos en un solo Dios(39), en La Virgen de la Caridad y la Patria(27) ; los que consideramos como una bendición de Dios La visita del Papa a Cuba(17) y que Cuba después de la visita(23) no fue la misma; los que creemos que aún estando en medio de esta realidad debemos en Cuba: vivir en tránsito(36), estamos totalmente convencidos que el Abrir las puertas a la redención(34) personal nos traerá (en estos tiempos tan cercanos al Centenario de la República de Cuba(49) ) La libertad(57) para todos (y no para algunos o para la mayoría) así como nuevos y grandes Desafíos y esperanzas(35) pues Las Escrituras ya lo han dicho: «y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres» (Juan 8, 32). Vitral, por medio de sus editoriales y otras secciones, nos ha presentado magistralmente esa única Verdad inculturada en nuestro contexto social actual e histórico.


Vitral ha esclarecido posiciones y conceptos cuando ha habido Una confusión lamentable(54) o cuando se ha tenido que abordar el tema de Cuba y las relaciones internacionales(33) en ocasión de una importante reunión internacional en el país; también Vitral, ante la ignorancia, la duda o la incertidumbre, ha respondido con claridad meridiana las preguntas: Navidad en Cuba ¿Apertura o aislamiento?(46) y ¿Hacia dónde va la Iglesia en Pinar del Río?(53). De igual modo, Vitral en estos dos lustros nos ha llamado y alertado a meditar seriamente sobre nuestro existir al preguntarnos: ¿Qué estamos haciendo con nuestra vida?(58) para que no desaprovechemos este preciado don de Dios. Por último, Vitral, con lenguaje claro y sencillo, sin utilizar recursos del, tan de moda, lenguaje apocalíptico, ha trasmitido una advertencia llena de proverbial sabiduría: Quien cierra el paso al cambio en paz, abre la puerta a la violencia(55).


Para que todo no sean lisonjas y complacencias hacia la admirada homenajeada, retomo las palabras del editorial del segundo aniversario: «Nadie presta mayor servicio a Vitral que quienes más la critican» y señaló que en sus editoriales Irse del país, solución o problema(2) y La emigración(56) así como en otros artículos en los que se ha abordado esencialmente el tema migratorio, se ha obviado, muy probablemente por mesura y no por desconocimiento, el ideario y las posiciones que asumió el mayor de todos los cubanos ante ese hecho y dilema; se ha obviado a aquel que con mucho más que un poco de luz en la frente expresó: «prefiero ser extranjero en otras patrias a serlo en la mía». La esencia y presencia de ese legado martiano en dichos editoriales no sólo nos habrian ayudado a esclarecer algunas causas sino también a comprender que hay personas que aunque se van del país no lo abandonan, ni huyen, ni escapan del mismo. También en esos editoriales se han obviado la constitución apostólica Exsul Familia y el mensaje de navidad de 1952, ambos del Papa Pío XII, así como la encíclica Pacem in Terris, específicamente su párrafo 25, del Papa Juan XXIII, documentos en los cuales la Iglesia reconoce el derecho a emigrar del país aún cuando esa emigración sea producida por causas económicas, que no es el caso cubano, por no cumplir la emigración cubana con las características generales que la literatura científica especializada, la biodemográfica, le asigna a dicho tipo de migraciones. Hasta aquí mi servicio a la trascendente Vitral, revista de temas cubanos que hoy solamente cede, a mi modesto entender, ante la singular Encuentro*, aunque reconozco que los objetivos y lectores a los que ambas están dirigidas no son los mismos.


Finalmente para concluir quiero expresar: ¡ Gracias y Felicidades Vitral! por cumplir tu promesa fundacional de ser «palabra y cauce, resonancia y espejo…a cuantos tengan sed de comunicación, reflexión y diálogos, sin distingos de colores ni empobrecedores filtros para la luz» ** ; ¡ Gracias y Felicidades Vitral!, por haber sido la Puerta de Luz que me dio fuerzas para recorrer durante estos siete años y medio, el oscuro túnel de la muerte incruenta. Muerte civil que me privó de ganar el sustento familiar y grados científicos y de darle a mi pueblo, los mejores y más maduros frutos de mi vida profesional y académica. Vitral, tú has sido la Puerta; ¿ la Luz ? : ¡Tú, mi Señor !.


¡MUCHAS GRACIAS!

Pedro Pablo Arencibia Cardoso

Nota: 

* Me refiero a la revista Encuentro de la Cultura Cubana, editada en Madrid y cuyo fundador, ya fallecido, fue el destacado intelectual cubano Jesús Díaz.
** Editorial « La libertad de la luz» año 1.no 1. mayo-junio. 1994


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sábado, julio 01, 2023

Zoé Valdés sobre Carlos Alberto Montaner al conocerse su fallecimiento como consecuencia de una enfermedad degenerativa

 







Tomado de https://gaceta.es/

OBITUARIO

Carlos Alberto Montaner: presidenciable para Cuba y aspirante al Nobel

Por Zoé Vañdés

Junio 30, 2023

Falleció el periodista, escritor, y político, Carlos Alberto Montaner, una de las figuras más reconocidas e importantes del exilio cubano en España y en Miami. Muere una personalidad para algunos sin duda presidenciable en una Cuba futura y aspirante al Nobel para otros por su activismo político. ¿Por qué no? Otros lo quisieron y lo obtuvieron, y sin hacer más que mal, miren a Santos, el de Colombia.

Carlos Alberto Montaner recibía a todos en su casa, yo misma fui invitada en varias ocasiones y acogida con la amabilidad que les caracterizaba a él y a su familia; por dialogo que no quedara, también estuvo dispuesto a dialogar con los castristas sobre todo al final de su vida, y con algunos lo hizo. No fue el único. Me consta porque él mismo me lo reafirmó.

Atento, y pendiente de todo con relación a la Cuba de adentro y a la de afuera, porque para las dos trabajaba, queriendo establecer una sola en su ilusión de peripecia democrática, tan ajena a lo que en verdad han deseado siempre los sucesivos gobiernos norteamericanos —sobre todo los demócratas— y el propio régimen, que la isla sea libre de una buena vez.

En mis conversaciones pasadas con él invariablemente advertí una especie de calma inquietante, muy probable haya sido debido a su personalidad que pretendía cada vez más contemporizar y equilibrar con aquellos mejor interesados en incordiar y en no oír. El eterno karma cubano.

Participamos juntos en varias manifestaciones y eventos, mi admiración inicial provenía directamente de mi madre, radioescucha empedernida de Martí Noticias en Cuba, y fan del periodista al que allá buscaba en el dial a diario para enterarse de sus ideas. Cuando se lo confesé a Montaner este se mostró sumamente agradecido.

Más tarde leí sus libros, firmados algunos con otros autores, y por supuesto también los que escribió bajo su firma, necesarios para aclarar esa parte oculta, adrede, de la historia de Cuba que los Castro intentaron borrar con la peor de las artimañas y maldades.

Además de periodista fue editor, fundó una editorial y una agencia de periodismo bajo las cuales funcionaba también con un poder acaparador, me refiero a Editorial Playor y a Firma Press; desde El Nuevo Herald fungía como consejero principal, y sin el manto de su recomendación era muy difícil de ser aceptado.

Estuve bastante cerca de Carlos Alberto Montaner durante una época, aunque breve, fructífera, mediante la cual pude percibir que intentaba una transición a la española o algo parecido en la Cuba que pulsaba en su mente; luego varios sucesos y personajes nos distanciaron porque nadie es perfecto.

Hoy respeto esa experiencia pasada, pese a los múltiples desaciertos, desencuentros, y errores por defectos que conllevaron una amistad netamente política y relativamente literaria en cuanto a la historia de nuestro país.

Otro cubano muere en el exilio sin poder ver su patria libre, y es lo que duele profundamente. Un cubano que intentó incluso darle el beneficio de la duda en no pocas ocasiones a los esbirros, sólo por el bien de un malabarismo liberal y entrañablemente demócrata en su caso.

Nadie habrá olvidado sus diálogos, soliloquios vanos casi, con el cantautor Silvio Rodríguez, con quien se había encontrado en varias ocasiones en República Dominicana -según fuentes próximas-, durante citas fortuitas en casas de amigos comunes; tampoco sus palabras cuando el régimen asesinó a Oswaldo Payá y a Harold Cepero, citaré parte del post de Michel Céspedes, miembro del Movimiento Cristiano Liberación, subido a las redes en la ocasión: «Carlos Alberto Montaner acuñó una posible demanda al Estado cubano por mantener las carreteras en condiciones no favorables. De ahí la conclusión del ”accidente”…»

Expresiones como éstas, así como su activa toma de posición a favor de Joe Biden durante la campaña hacia la presidencia de Estados Unidos, fueron alejando al hombre de una postura frontal y radical con relación al social-comunismo en la que quizás algunos creyeron advertir que estuvo, cuando quizás no fue real y escarpadamente tan así, siendo el liberal que era.

De todos modos, en la memoria de los cubanos perdurará un hombre que hizo todo lo que pudo, acertado o equivocado —de definirlo el tiempo se encargará—. «La historia dictará su fallo», lo imprimió con mano temblorosa Carlos Manuel de Céspedes, el Padre de la Patria de los cubanos, en su diario, antes de morir torturado, con Cuba vibrándole en sus llagas.

Mis condolencias a Linda, Gina, a sus familiares y amigos.

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