miércoles, septiembre 27, 2023

Videos: Cesar Reynel Aguilera: Propaganda, medidas activas agentes de influencia; Julio Shiling: La cultura como arma en el Comunismo contemporáneo. Ex KGB Yuri Bezmenov: Subversión y Control de la Sociedad Occidental

 

Nota del Bloguista de Baracutey Cubano

Antonio Gramsci dejó a un lado  el materialismo dialéctico y supuestamente histórico de  Carlos Marx y de Federico Engels  que planteaba que  el desarrollo de las fuerzas productivas  y la lucha de clases  sería el camino para llegar al comunismo.

Gramsci  tomó  el camino de las ideas para llegar al comunismo.


Antonio Gramsci  tomó un camino idealista, pues  expresó: 


que  traducido al idioma español dice:
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HIGH BEAM / LUZ LARGA

22 septiembre,2023


Propaganda, agentes de influencia y mas con Cesar Reynel Aguilera


Julio Shiling: La cultura  como  arma en el Comunismo contemporáneo


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Nota del Bloguista de Baracutey Cubano

Las ideas del marxista  Antonio Gramsci tienen mucho que ver con esas técnicas para que el comunismo tome el control de una sociedad; al final de este post hay un fragmento de un artículo sobre las ideas de Antomio Gramsci para tomar el control de una sociedad, las cuales se pueden resumir en: tomar control del poder de una sociedad mediante la cultura: los intelectuales, los medios de información, la educación, etc.. Para Gramsci,  no es la clase obrera (como pensaba Karl Marx) o  los obreros y campesinos (como pensaba Lenin) los que tomarían el Poder, sino los intelectuales (aunque para Gramsci todo ser humano era un intelectual). Esa es la razón por lo que en la Cuba Castrista antes del derrumbe del Socialismo en Europa del Este en 1989, la obra de Gramsci era ignorada (pese a que se usaban y usan sus técnicas, conjuntamente con la represión y la escasez de productos de primera necesidad, para controlar a la sociedad cubana) y si se le mencionaba era para decir que Gramsci era un revisionista.  Después del mencionado derrumbe,  los intelectuales marxistas de Cuba  tomaron el estudio de la obra de Hegel y de Antonio Gramsci, ya que se habían quedado ¨colgados de la brocha¨.

  Yuri Bezmenov (Tomas Schuman )   desertor de la KGB soviética,  en dos etapas diferentes de su vida.


 




Cómo hacer el cambio o conversión de una Sociedad Abierta a una Sociedad Cerrada

Sociedad Abierta

Exigir la Igualdad  es decir el Igualitarismo
Aumentar las Expectativas personales
Crear un conflicto entre las Aspiraciones y Expectativas en la vida  y la Realidad
Lo cual crea Descontento
Ese descontento crea huelgas, fricción  y la Productividad decrece
La disminución de la Productividad crea Inflación, Desempleo, Recesión económica,etc.
Lo cual da lugar  a Agitación social
Inestabilidad
Radicalismo 
Lucha por el Poder
Sustitución del Poder (Remplazamiento)
Guerra Civil, Revolución o Invasión

Sociedad Cerrada

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Video de Yuri Bezmenov, desertor de la KGB soviética,  donde habla de la Desmoralización y la subversión ideológica de Occidente


Parte 1


Parte 2

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El Proceso de Subversión se explica en:


Guerra Psicológica, Subversión y Control de la Sociedad Occidental
 Tecnicas Básicas de Propaganda Revolucionaria


Jota Dobbs
Mar 7, 2019

El legendario Yuri Bezmenov; desertor de la Unión Soviética y ex agente de la KGB. Predijo en varias de sus entrevistas y charlas en los años 1983-1984 en Estados Unidos, varias de las maniobras y tacticas politicas de la izquierda de corte revolucionario, que vemos hoy en dia.

Describiendo las tacticas basicas de la propaganda, revolución  y subversion, enseñadas por la KGB y aplicadas por sus medios aliados, que pueden rastrearse desde el PRAVDA, al GRANMA, las agencias de noticias asociadas, o hasta el mas moderno,  y sutil Russia Today RT.

Algunas de sus entrevistas mas conocidas en Estados Unidos fueron realizadas por el escritor y periodista G. Edward Griffin quien se convertiria en un referente de grupos politicos ideologicos libertarios y republicanos.

Yuri Alexandrovich Bezmenov, oficiaba como periodista en la agencia rusa NOVOSTI, cuando la agencia (KGB, hoy renombrada FSB) le asigno un destino en la INDIA. Al parecer una vez alli comenzo a apreciar la cultura local y a sentir cada vez mas aversión por los metodos de la KGB, como la continua represión  a intelectuales contrarios al regimen imperante en la URSS.

En los 70s logro desertar, al parecer disfrazado de hippie y uniendose a un tour camino a ATENAS, GRECIA dirigiendose una vez alli, a la embajada Americana, y consiguiendo mas tarde  asilo en Canada.

Luego estudiaria en la Universidad de Toronto y se convertiria en un pro-occidental pro estadosunidos, dando charlas y ejerciendo un periodismo freelance, enfocado en la tematica de los metodos de lavado de cerebro y propaganda enseñados y difundidos por el regimen sovietico.

Su muerte, como la de tantos y tantos diplomaticos y agentes sovieticos, de ayer, de hoy y de siempre, es un misterio.

Algunos dicen que murió en 1993. Otros que fue asesinado, como le ocurrio y le ocurre a muchos o todos, los desertores de la agencia de inteligencia rusa.-
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Sobre la subversión ideológica: cómo se ha fabricado nuestro mundo

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Dos décadas atrás un antiguo agente de los servicios soviéticos contó la forma en que se había llevado a cabo una de las mayores operaciones de éstos. Tanto que hasta hubo sorpresas.
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Por Eduardo Arroyo
España
1 de enero de 2010

Al hilo de lo expuesto en esta misma columna la semana anterior acerca de la manera en que se subvierte un país, me viene a la memoria una entrevista realizada por un antiguo oficial del KGB soviético, que se hizo famoso allá por los años 80 hablando de la "subversión ideológica". El mencionado oficial atendía por el nombre de Yuri Bezmenov pero su verdadero nombre era Thomas David Schuman y nació en la URSS en 1939. Su trabajo en la agencia de noticias comunista Novosti le permitía dedicarse a sus tareas como espía de la URSS en los EEUU. La cuestión no es que espiara sino que, como contó a Ed Griffin en 1984, su tarea no tenía nada que ver con el espionaje. La "subversión ideológica" era algo mucho más complejo que, en su opinión, de acuerdo con la información aportada por otros espías del KGB de su mismo calibre, también desertores en Occidente, acaparaba más del 80% de los recursos del KGB, algo muy distante de las tareas de inteligencia a lo James Bond.

¿En qué consistía la "subversión ideológica"? Se trataba de un proceso lento consistente en "transformar la percepción de la realidad de cada norteamericano de modo que, prescindiendo de la abundancia de información, nadie fuera capaz de alcanzar conclusiones significativas interesantes para la defensa de sí mismos, sus familias, su comunidad y su país". Schuman añadía que se trataba de "un gran lavado de cerebro que procede lentamente y que se divide en cuatro fases". La primera de ellas es la "desmoralización", que dura entre 15 y 20 años porque este lapso de tiempo es el mínimo requerido para educar a una generación de estudiantes en el territorio enemigo, de manera que la "ideología marxista leninista es insuflada en el interior de los maleables cerebros (soft heads) de por lo menos tres generaciones de estudiantes… sin que sea contrarrestada por los valores americanos básicos".

(Yuri Bezmenov)

El resultado es una generación de intelectuales que "están programados para pensar y reaccionar a ciertos estímulos de acuerdo con un cierto patrón. No puedes cambiar su mentalidad incluso si les presentas información auténtica. Incluso cuando les demuestras que el blanco es blanco y el negro es negro, tampoco puedes cambiar la percepción básica y la lógica del comportamiento". Para una persona sometida al proceso "desmoralizador", "la exposición a información auténtica ya no importa" porque por que el sujeto "es incapaz de valorar la información verdadera… los hechos no significan nada para él incluso si recibiera una ducha de información con pruebas auténticas, con documentales y fotos… él rehusará creerlo. Esta es la tragedia de la situación de desmoralización".

Llegados a este punto el proceso de "desmoralización es irreversible" y se necesitan otros 15 o 20 años para educar a otra generación en un sentido opuesto. Según Schuman (a) Bezmenov, el proceso de desmoralización había finalizado a mediados de los años 80 en los EEUU y había alcanzado, gracias a la "perdida de estándares morales", esferas que ni siquiera el por entonces director del KGB Yuri Andropov y sus expertos hubieran podido sospechar.

El paso siguiente es la "desestabilización", otro proceso de entre 2 y 5 años de duración, que afecta básicamente a la economía, las relaciones exteriores y la defensa. Bezmenov o Schuman, como se quiera, se asombra de la enorme influencia que alcanzaban por aquél entonces las ideas marxistas en los EEUU y es aquí donde su profecía verdaderamente truena: "La mayoría de los políticos americanos, periodistas y educadores enseñan a otra generación de gente que creen que viven una época de paz. Falso. Los EEUU se hallan en estado de guerra, una guerra no declarada y total contra los principios básicos y fundadores de su sistema. Y el que ha iniciado esta guerra no es el camarada Andropov, por supuesto, sino el sistema".

Finalmente, en la fase siguiente de "crisis", que se prolonga por un período de unos 2 o 3 meses, se alteran de manera crítica la concepción y la propia situación de relaciones económicas, de política exterior o de defensa. En opinión del experto soviético, puede llevar el tiempo señalado conducir a un país a la "crisis", pero ésta desemboca finalmente en la última fase de "normalización", un cínico concepto acuñado por la propaganda comunista cuando el aplastamiento de Checoslovaquia por los tanques, que puede durar indefinidamente y que hace que una situación que violenta radicalmente los intereses y la propia supervivencia de un país se enquiste como si fuera algo "normal".

Es posible que el entrevistador de Schuman-Bezmenov fuera una persona controvertida e incluso dudosa. G. Edward Griffin era miembro de la John Birch Society, una organización de "extrema derecha" a la que se culpó del mismísimo asesinato de JFK, pero ese tipo de descalificación es irrelevante para un espíritu crítico sensato porque lo que de verdad importa es si lo expuesto por Schuman era o no cierto y si el KGB llegó a poner a punto técnicas para actuar a largo plazo, sobre  generaciones enteras.
 (Yuri Bezmenov)

A nuestro juicio no es de extrañar. Quienes vimos por aquellas fechas la propaganda "pacifista" que solicitaba abiertamente el "desarme unilateral" de Occidente y pedía el desmantelamiento de los misiles Pershing mientras Europa era apuntada por infinidad de misiles balísticos SS-20, no podemos dejar de pensar que Schuman tenía razón. Además, observe ahora el lector crítico e inteligente –o sea, los que no leen prensa- y desmenuce este proceso tetrafásico para intentar explicar cómo se ha transformado la realidad española a golpe de "desmoralización" y subsiguientes. ¿Es que hay un agente del KGB debajo de la cama? Sin duda no. Pero sí que existen varias generaciones de personas educadas por la propaganda prosoviética y marxista en los 60 y 70 que ocupan ahora cargos respetables, sin rendir en absoluto cuentas de su pasado oscuro. Además, posiblemente este proceso de "desmoralización" sea el mejor que pueda idearse para transformar la mentalidad de una sociedad al punto de que llegue a aplaudir todo lo que le envenena, mina y reconcome hasta su destrucción.

Es posible que los plazos aquí expuestos deban modificarse y matizarse pero sin duda cuestiones como el invierno demográfico, la inmigración masiva, el aborto, el capitalismo global, la desmoralización absoluta o todo lo que fomenta el odio al propio país han llegado por medio de estrategias muy parecidas a las que aquí describe Bezmenov. La "memoria histérica" o la "educación para la majadería" que propone el gobierno son ejemplos paradigmáticos de técnicas soviéticas de educación de la población general. Sirva este modesto artículo para poner en guardia a nuestros compatriotas de qué es lo que realmente nuestro país enfrenta. 1:11:00

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sábado, junio 10, 2023

¿Cuándo y con quién llegó el comunismo a Cuba? La actitud de muchos cubanos, y de otros países, ante las alertas del peligro del Comunismo. La manera en que se subvierte un país

 Tomado de http://www.nuevoaccion.com



FRAGMENTOS DE UN ESCRITO DE SALVADOR DÍAZ VERSÓN, DE 1963


Nadie creía en Cuba que el comunismo constituía un peligro para la nación, y cuando nuestras voces se alzaban en la prensa, en la radio, en la tribuna pública o en los centros culturales, todos, absolutamente todos, nos miraban con la misma compasión con que se mira a un orate presa de fantástica obsesión. Sin embrago, el comunismo llegó y destruyó a Cuba, tal como lo habíamos vaticinado, y hoy aún hay miles y miles de cubanos que nada saben del comunismo, como nada quieren aprender de nuestra lección los demás pueblos del Hemisferio Occidental.

En el año 1822, cuatro años después de haber nacido Carlos Marx, vino al mundo, también en Alemania, Georg Weerth, quien en plena juventud, conoció a Carlos Marx, uniéndose a sus ideas, para continuar dentro de ellas todo el resto de su existencia.

Ligado a Marx y Engels por las mismas corrientes políticas, Weerth, se dedicó a la literatura y la poesía, aplicando a ellas las destructoras doctrinas de Marx, lo que lo llevó a prisiones y al destierro, partiendo para la isla de Cuba, donde vivió hasta el 30 de julio de 1856, que falleció después de haber permanecido allí largos años explicando cladestinamente las teorías de Marx y de Engels, y escribiendo poemas, en uno de los cuales expresó “En Cuba se habrá de iniciar el viraje social de toda América.”

(Salvador Díaz Versón en la extrema derecha de la foto. Otras personas en la foto y en la fila delante, de izquierda a derecha, son Humberto Medrano, Sergio Carbó y Ulises Carbó)

Georg Weerth, aureolado por su título de poeta, tenía siempre a su alrededor a un grupo de jóvenes y muchachos que le profesaban respeto. Y entre estos adolescentes se encontraba Pablo Lafergue, quien a pesar de llevar apellido francés, había nacido en Santiago de Cuba y pertenecía a una holgada familia residente en esa ciudad.

Las explicaciones del poeta alemán sobre las teorías de Marx, se grabaron profundamente en el pensamiento del joven cubano Pablo Lafergue, quien al ser enviado por sus familiares a estudiar a Francia, tuvo fijo en su mente el propósito de conocer y unirse a Carlos Marx, de quien tanto le había hablado el poeta Weerth, y lo consiguió.

Lafergue se puso en contacto personal con Marx; se convirtió en su secretario particular, y más tarde se casó con Laura Marx, la hija predilecta del escritor enemigo de la civilización.

(Georg Weerth)

Por medio de correspondencia con la isla de Cuba, Lafergue mantuvo cordiales relaciones de amistad con Carlos Baliño, a quien designó delegado en Cuba, del naciente marxismo; y cuando el nuevo militante de las doctrinas disociadoras de Marx, salió al exilio , junto a los que laboraban por la independencia de la isla en los centros conspirativos de Key West y Tampa, llevó la semilla del veneno socialista, que fue impugnada por José Martí, en hermoso alegato de fe democrática y de amor a la libertad.

A la voz de Carlos Baliño se unió en el destierro la voz de otro poeta: Diego Vicente Tejera, y ambos, Baliño y Tejera, propusieron y lucharon porque al triunfar la revolución libertadora y se estableciera la república, esta fuese “la primera nación socialista del Continente americano”.

Cuando en el año 1917, Lenin se apoderó de Rusia e implantó el comunismo, ya habían dentro de Cuba, elementos propicios o inclinados a establecer agencias de Moscú, y así fue que en distintos pueblos, surgieron pequeños partidos comunistas que actuaban independientemente, hasta que el 16 de agosto de 1925, un delegado de la III Internacional, reunió a estas agencias autónomas en La Habana y las unificó en lo que se llamó “Partido Comunista de Cuba”.

Durante muchos años los comunistas estuvieron en Cuba, dedicados a publicar revistas, periódicos, libros y folletos, sin que las rectorías sociales, políticas, económicas y religiosas del país, les dieran importancia alguna a esa propaganda, como hoy tampoco se le da en otros pueblos de América.

(Pablo Lafargue)

El hecho de que Fidel Castro hubiera podido encontrar calor en su criminal destrucción de Cuba por algunos grupos de cubanos se debe única y exclusivamente, a dos factores determinantes” el adoctrinamiento marxista de unos y la ignorancia política de los demás. La maldad se unió a la estupidez, y el marxismo pudo apoderarse de una nación próspera, y rica, destruyéndola totalmente. Y así ha de ocurrir en el resto de América, si antes no despiertan los dormidos y sacuden a los traidores.

En Cuba, el comunismo no llegó en 1917, ni en 1959 con Castro. Las raíces de estos males hay que buscarlas y encontrarlas en el siglo pasado, con las prédicas de ese poeta marxista; con las gestiones de Pablo Lafergue, de Diego Vicente Tejera, de Carlos Baliño. Enrique Roig y otros; y el abono que sirvió para que estas ignominias fructificaran es necesario encontrarlo en la dejadez de los ricos, de los intelectuales, de los políticos, de los clérigos, y de los profesionales cubanos, que nunca quisieron creer ni ver la gravedad e importancia del comunismo dentro de nuestro país; y que reían ante nuestras denuncias y daban dinero y apoyo a los comunistas, sosteniendo imbécilmente, que los “comunistas cubanos eran distintosa los comunistas rusos” y han resultado iguales o peores en muchos casos.

La hierba mala estaba sobre nuestra tierra, pero nadie la quería ver y esto que hoy sufrimos es el resultado de ese abandono de muchos años de apatía e indiferencia.

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  Salvador Díaz Versón


El periodista Salvador Díaz Versón quién había ocupado un alto cargo policial en uno de los gobiernos auténticos (Jefe de la Inteligencia Militar durante el gobierno del Presidente  Dr. Carlos Prío Socarrás)  tenía en su poder los expedientes de la Liga Anticomunista donde  estaban depositados muchos años de  investigación  sobre los comunistas en Cuba y fuera de Cuba. El expediente A-943 correspondía a Fidel Castro Ruz y en él se reflejaba que Fidel  Castro había comenzado a trabajar para la Unión Soviética  en 1943 y que en su reclutamiento y entrenamiento había desempeñado un importante  papel un diplomático supuestamente llamado Gomer Bashirov, En el expediente también habían fotos y documentos que  que evidenciaban su conexión con Moscú. Después del triunfo de la Revolución y concretamente tan cercano como el 23 de enero de 1959  se requisaron los archivos que estaban, si mal no recuerdo haber leido, en la casa de Salvador Díaz Versón en Cojimar.  En ese expediente había una carta de Fidel Castro dirigida  a Abelardo Adán en Praga que fue interceptada por Salvador Díaz Versón decía: ¨ Nuestro amigo me dijo que me mantiene reservado para mayores esfuerzos  y que no debo quemarme  viajando ahora. Ellos tienen  un plan  en el cual yo seré  el eje que  se implementara muypronto. Es posible  que entonces volvamos a vernos sin temor al imperialismo yanqui¨.  La información de casi todo lo que está en este párrafo están en las páginas 777 y 778 del excelente libro (aunque no coincido en algunas interpretaciones que aparecen en él)  titulado La Verdadera República de Cuba , del Dr.Andrés Cao Mendiguren.
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 Videos de Yuri Bezmenov quien desertó del KGB soviético donde explica las técnicas para subvertir y crear desafección en una sociedad. En sus palabras encontraremos la explicación de algunos fenómenos del pasado reciente y actuales en nuestros países incluyendo los EE.UU.

Áreas deaplicación de la  subversión:

Religión

Educación

Vida social

Estructura de Poder

Relaciones laborales

La Ley yel Orden

 Yuri Bezmenov habla de la Desmoralización y la subversión ideológica de Occidente

Parte 1



Parte II



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Sobre la subversión ideológica: cómo se ha fabricado nuestro mundo

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Dos décadas atrás un antiguo agente de los servicios soviéticos contó la forma en que se había llevado a cabo una de las mayores operaciones de éstos. Tanto que hasta hubo sorpresas.
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Por Eduardo Arroyo
España
1 de enero de 2010

Al hilo de lo expuesto en esta misma columna la semana anterior acerca de la manera en que se subvierte un país, me viene a la memoria una entrevista realizada por un antiguo oficial del KGB soviético, que se hizo famoso allá por los años 80 hablando de la "subversión ideológica". El mencionado oficial atendía por el nombre de Yuri Bezmenov pero su verdadero nombre era Thomas David Schuman y nació en la URSS en 1939. Su trabajo en la agencia de noticias comunista Novosti le permitía dedicarse a sus tareas como espía de la URSS en los EEUU. La cuestión no es que espiara sino que, como contó a Ed Griffin en 1984, su tarea no tenía nada que ver con el espionaje. La "subversión ideológica" era algo mucho más complejo que, en su opinión, de acuerdo con la información aportada por otros espías del KGB de su mismo calibre, también desertores en Occidente, acaparaba más del 80% de los recursos del KGB, algo muy distante de las tareas de inteligencia a lo James Bond.

¿En qué consistía la "subversión ideológica"? Se trataba de un proceso lento consistente en "transformar la percepción de la realidad de cada norteamericano de modo que, prescindiendo de la abundancia de información, nadie fuera capaz de alcanzar conclusiones significativas interesantes para la defensa de sí mismos, sus familias, su comunidad y su país". Schuman añadía que se trataba de "un gran lavado de cerebro que procede lentamente y que se divide en cuatro fases". La primera de ellas es la "desmoralización", que dura entre 15 y 20 años porque este lapso de tiempo es el mínimo requerido para educar a una generación de estudiantes en el territorio enemigo, de manera que la "ideología marxista leninista es insuflada en el interior de los maleables cerebros (soft heads) de por lo menos tres generaciones de estudiantes… sin que sea contrarrestada por los valores americanos básicos".

(Yuri Bezmenov)

El resultado es una generación de intelectuales que "están programados para pensar y reaccionar a ciertos estímulos de acuerdo con un cierto patrón. No puedes cambiar su mentalidad incluso si les presentas información auténtica. Incluso cuando les demuestras que el blanco es blanco y el negro es negro, tampoco puedes cambiar la percepción básica y la lógica del comportamiento". Para una persona sometida al proceso "desmoralizador", "la exposición a información auténtica ya no importa" porque por que el sujeto "es incapaz de valorar la información verdadera… los hechos no significan nada para él incluso si recibiera una ducha de información con pruebas auténticas, con documentales y fotos… él rehusará creerlo. Esta es la tragedia de la situación de desmoralización".

Llegados a este punto el proceso de "desmoralización es irreversible" y se necesitan otros 15 o 20 años para educar a otra generación en un sentido opuesto. Según Schuman (a) Bezmenov, el proceso de desmoralización había finalizado a mediados de los años 80 en los EEUU y había alcanzado, gracias a la "perdida de estándares morales", esferas que ni siquiera el por entonces director del KGB Yuri Andropov y sus expertos hubieran podido sospechar.

El paso siguiente es la "desestabilización", otro proceso de entre 2 y 5 años de duración, que afecta básicamente a la economía, las relaciones exteriores y la defensa. Bezmenov o Schuman, como se quiera, se asombra de la enorme influencia que alcanzaban por aquél entonces las ideas marxistas en los EEUU y es aquí donde su profecía verdaderamente truena: "La mayoría de los políticos americanos, periodistas y educadores enseñan a otra generación de gente que creen que viven una época de paz. Falso. Los EEUU se hallan en estado de guerra, una guerra no declarada y total contra los principios básicos y fundadores de su sistema. Y el que ha iniciado esta guerra no es el camarada Andropov, por supuesto, sino el sistema".

Finalmente, en la fase siguiente de "crisis", que se prolonga por un período de unos 2 o 3 meses, se alteran de manera crítica la concepción y la propia situación de relaciones económicas, de política exterior o de defensa. En opinión del experto soviético, puede llevar el tiempo señalado conducir a un país a la "crisis", pero ésta desemboca finalmente en la última fase de "normalización", un cínico concepto acuñado por la propaganda comunista cuando el aplastamiento de Checoslovaquia por los tanques, que puede durar indefinidamente y que hace que una situación que violenta radicalmente los intereses y la propia supervivencia de un país se enquiste como si fuera algo "normal".

Es posible que el entrevistador de Schuman-Bezmenov fuera una persona controvertida e incluso dudosa. G. Edward Griffin era miembro de la John Birch Society, una organización de "extrema derecha" a la que se culpó del mismísimo asesinato de JFK, pero ese tipo de descalificación es irrelevante para un espíritu crítico sensato porque lo que de verdad importa es si lo expuesto por
Schuman era o no cierto y si el KGB llegó a poner a punto técnicas para actuar a largo plazo, sobre generaciones enteras.

 (Yuri Bezmenov)

A nuestro juicio no es de extrañar. Quienes vimos por aquellas fechas la propaganda "pacifista" que solicitaba abiertamente el "desarme unilateral" de Occidente y pedía el desmantelamiento de los misiles Pershing mientras Europa era apuntada por infinidad de misiles balísticos SS-20, no podemos dejar de pensar que Schuman tenía razón. Además, observe ahora el lector crítico e inteligente –o sea, los que no leen prensa- y desmenuce este proceso tetrafásico para intentar explicar cómo se ha transformado la realidad española a golpe de "desmoralización" y subsiguientes. ¿Es que hay un agente del KGB debajo de la cama? Sin duda no. Pero sí que existen varias generaciones de personas educadas por la propaganda prosoviética y marxista en los 60 y 70 que ocupan ahora cargos respetables, sin rendir en absoluto cuentas de su pasado oscuro. Además, posiblemente este proceso de "desmoralización" sea el mejor que pueda idearse para transformar la mentalidad de una sociedad al punto de que llegue a aplaudir todo lo que le envenena, mina y reconcome hasta su destrucción.

Es posible que los plazos aquí expuestos deban modificarse y matizarse pero sin duda cuestiones como el invierno demográfico, la inmigración masiva, el aborto, el capitalismo global, la desmoralización absoluta o todo lo que fomenta el odio al propio país han llegado por medio de estrategias muy parecidas a las que aquí describe Bezmenov. La "memoria histérica" o la "educación para la majadería" que propone el gobierno son ejemplos paradigmáticos de técnicas soviéticas de educación de la población general. Sirva este modesto artículo para poner en guardia a nuestros compatriotas de qué es lo que realmente nuestro país enfrenta.
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Nota del Bloguista de Baracutey Cubano

Es importante puntualizar que en Cuba antes del triunfo de la revolución de 1959 había educación gratuita  desde la escuela primaria hasta la universitaria.   En los años 50 del pasado siglo más del 20% de la matrícula de la Universidad de La Habana eran matrícula gratis pese a que la carrera más  costosa era la de Medicina  con un costo de 70 pesos cubanos anuales   (incluyendo 5 pesos por el uso del estadiun universitario)  y el pago se podía hacer en tres cuotas. También existía educación privada. El Estado cubano en esa época era uno de los Estados de América Latina que  dedicaba, de su presupuesto anual, el mayor porciento a la Educación de sus habitantes.

FIDEL CASTRO RUZ EN EL DISCURSO PRONUNCIADO EN CONMEMORACION DEL XX ANIVERSARIO DEL ATAQUE AL CUARTEL MONCADA  EL 26 DE JULIO DE 1973 EXPRESÓ: En la educación está el instrumento fundamental de la sociedad para desarrollar los individuos integrales capaces de vivir en el comunismo. 
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La influencia de Antonio Gramsci: Educacion y Socialismo

Por Alberto Benegas Lynch (h)

Estimo que nada ha influido más sobre el corazón del mundo moderno que los escritos y la consiguiente estrategia gramsciana. Desafortunadamente muchos son los que se quejan de los sucesos del momento pero muy pocos los que contribuyen a revertir la situación estudiando y difundiendo los principios y valores sobre los que descansa una sociedad abierta.

En la colección de sus escritos bajo el título de La ciudad futura Gramsci apunta que “Algunos lloriquean compasivamente, otros maldicen obscenamente, pero nadie o muy pocos se preguntan: si yo hubiera cumplido con mi deber, si hubiera tratado de hacer valer mi voluntad, mis ideas ¿hubiera ocurrido lo que pasó? […] Odio a los indiferentes porque me molesta su lloriqueo de eternos inocentes. Pido cuentas de cada uno de ellos por como ha desempeñado el papel que la vida le ha dado y le da todos los días, por lo que ha hecho y, sobre todo, por lo que no ha hecho”.

(Antonio Gramsci)

Desde la perspectiva liberal (y desde muchas otras) todo ser humano está interesado en que se lo respete, ergo, todos (cada uno) tenemos la responsabilidad ineludible e indelegable de contribuir a explicarnos y a explicar los fundamentos de una sociedad en la que prevalezca el respeto recíproco. Es irrelevante a que nos dediquemos en la vida, esta faena no es tarea solo de filósofos sino también de quienes se dedican a la danza, la pintura, el derecho, la economía, la mecánica o la literatura. Todos necesitamos para sobrevivir el cuidado y la garantía a nuestras autonomías individuales.

Antonio Gramsci era marxista, por ende, no consideraba el resguardo de la propiedad de cada cual como parte del respeto recíproco (Marx y Engels consignaron que “pueden sin duda los comunistas resumir toda su teoría en esta expresión: abolición de la propiedad privada”), pero el pensamiento citado más arriba ilustra los esfuerzos realizados en pos de un ideal, el ideal del colectivismo que ha desembocado en los atropellos más brutales a los derechos de las personas. Debido a las enseñanzas gramscianas, estas ideas son las que de un tiempo a esta parte han tenido mayor éxito en el llamado mundo libre. El eje central de Gramsci puede resumirse en su frase: “Tomen la educación y la cultura y el resto se dará por añadidura”. Es a esto a lo que se refiere el premio Nobel en economía Friedrich Hayek cuando escribe en Intellectuals and Socialism que los liberales deben tomar como ejemplo las permanentes y persistentes tareas educativas de los socialistas. Ese fue el sentido de la insistente proclama de los Padres Fundadores en Estados Unidos en cuanto a que “el precio de la libertad estriba en su eterna vigilancia”.

Los apurados de siempre pretenden buscar atajos y coartadas que no existen y, para no proceder en consecuencia, se escudan en el lugar común de sostener que “la educación es a largo plazo” sin percatarse que se han dejado vencer infinidad de plazos y que como ha dicho Mao Tsé-Tung “la marcha más larga comienza con el primer paso”. El asunto no es endosar la responsabilidad a otros, se trate de la llamada oposición o de políticos en el Ejecutivo, sino de preguntarse que hace uno todos los días para contribuir con un granito de arena a despejar telarañas mentales.

Gramsci sugiere el establecimiento de una contra-hegemonía cultural que nazca del proletariado (cosa en la que Lenin descreía y que los hechos le dieron una y otra vez la razón) al efecto de arremeter contra la educación burguesa (una intelligentsia “orgánica” para oponerse a la tradicional). En otros términos influir sobre la cultura (“guerra de posición”) para tomar el poder (“guerra de momento”), lo cual no significaba adherir a todo lo dicho por Marx, por ejemplo, en “La Revolución contra Das Kapital”, Gramsci sostenía que la sublevación de octubre demostró que no es necesario esperar la maduración del capitalismo para establecer el socialismo.

En la selección de trabajos de Gramsci publicados bajo el título de Los intelectuales y la organización de la cultura el autor se detiene a considerar en detalle las estrategias de penetración en revistas, periódicos, centros de estudio, bibliotecas populares, escuelas, universidades y academias en el contexto de referencias históricas y del análisis de diferentes tipos de audiencias y lectores para concluir que lo que existe refleja “cementerios de la cultura” y que “el objetivo es obtener una centralización de la cultura y un impulso de la cultura nacional”. Y en los ensayos recopilados en  Antología, Gramsci -la mayor parte escritos desde la cárcel fascista y muchas veces entre vómitos de sangre debido a su precaria salud- alienta a los revolucionarios de todos las épocas al manifestar que “Es en verdad admirable la lucha que lleva la humanidad desde tiempos inmemoriales, lucha incesante con la que se esfuerza por arrancar y desgarrar todas las ataduras”.

La mayor parte de mis amigos que han abandonado el socialismo para abrazar el liberalismo confiesan que uno de sus autores favoritos era precisamente Antonio Gramsci puesto que sin bombas ni metralletas aconsejaba el recorrido cultural y educativo como el arma más potente para implementar el socialismo. Paradójicamente, las recetas de quien sufriera las persecuciones y encierros de Mussolini se han convertido de facto en políticas fascistas por doquier. Esto es, en lugar de seguir el camino más directo de expropiar la propiedad de modo completo se opta por permitir el registro a nombre de particulares pero el aparato estatal usa y dispone del flujo de fondos.

La misma paradoja se presenta en el ahora célebre panfleto de Stéphane Hessel que sirve de base a los “indignados” del mundo: el autor fue apresado por los criminales de la Gestapo y escapó milagrosamente de Buchenwald y, sin embargo, aconseja el programa económico de sus captores nacional-socialistas, léase el férreo control y administración de las empresas más relevantes por parte de los gobiernos. Es a raíz de influencias de este tipo que los “indignados” piden más de lo mismo a pesar de que un Leviatán elefantiásico les succiona el fruto de sus trabajos, el cual  se endeuda de modo astronómico, establece presiones tributarias crecientes, impone regulaciones asfixiantes, revela déficit alarmantes, alienta sistemas bancarios insolventes, promueve legislación que expulsa del mercado a los que más necesitan trabajar y, como si esto fuera poco, financia a manos llenas con recursos de otros a empresarios irresponsables, ineptos o las dos cosas al mismo tiempo.

Ya escribí antes en estas mismas columnas un extenso artículo donde mostraba el íntimo parentesco entre “derechas” e “izquierdas” y su común odio al liberalismo (y no digo “neoliberalismo” puesto que se trata de una etiqueta que ningún intelectual serio de esta época asume). Tal vez el meollo de la cuestión resida en la incomprensión respecto a las causas de las condiciones de vida de la gente. Se trata de contar con marcos institucionales civilizados, es decir respetuosos del derecho de todos, lo cual significa descartar los discursos de pretendidos brujos que compiten desde los más variados flancos para manejar a su antojo las vidas y las haciendas de los demás. Por esto es que Juan Bautista Alberdi al referirse a nuestra Constitución fundadora subrayaba que “no bastaba reconocer la propiedad como derecho inviolable. Ella puede ser respetada en su principio y desconocida y atacada en lo que tiene de más precioso: en el uso y disponibilidad de sus ventajas […] El ladrón privado es el más débil de los enemigos que la propiedad reconozca. Ella puede ser atacada por el Estado en nombre de la utilidad pública”.

Esos marcos institucionales permiten atraer inversiones que hacen de apoyo logístico al trabajador para elevar su productividad. No es lo mismo arar con las uñas que hacerlo con un tractor y no es lo mismo pescar a cascotazos que hacerlo con una red para tal fin. Los salarios no son más altos en Canadá que en Angola debido a la generosidad de los empleadores canadienses sino que están obligados a pagar sumas mayores como consecuencia de las mayores tasas de capitalización.

Por último, y sin pretender que con esta nota periodística se agoten los innumerables temas respecto al debate socialismo-liberalismo, es de interés destacar que, en un mercado abierto, la tendencia al igualitarismo crematístico atenta contra el nivel de vida de los más necesitados puesto que los factores de producción se asignan allí donde se atiende mejor la demanda. En esta línea argumental, el que da en la tecla obtiene ganancias y el que yerra incurre en quebrantos. Este cuadro de situación queda por completo distorsionado cuando los amigos del poder hacen negocios en los despachos oficiales, en cuyo caso los patrimonios resultantes son fruto de una gravísima explotación a los consumidores.

DISCURSO PRONUNCIADO POR EL COMANDANTE FIDEL CASTRO RUZ, EN LA CONCENTRACIÓN PARA CELEBRAR EL   IV ANIVERSARIO DE LA INTEGRACIÓN DEL MOVIMIENTO JUVENIL CUBANO, EN LA CIUDAD ESCOLAR “ABEL SANTAMARÍA”, SANTA CLARA, EL 21 DE OCTUBRE DE 1964.

Pero no es solo un problema de educación política, no es solo un problema de educación económica, es también un problema de educación moral.  Todos los hombres no se comportan siempre igual.  En un grupo de diez hombres, en cualquier grupo de diez hombres, siempre se encontrarán un hombre que es el primero y siempre se encontrarán un hombre que es el último; en todo grupo de diez hombres siempre se encontrarán uno que es el más generoso de todos, uno que es el mejor compañero de todos, uno que es el más sacrificado de todos, y siempre se encontrarán otro que es el menos generoso de todos, que es el menos sacrificado de todos, que es el más egoísta de todos.  Y eso es lógico, la naturaleza humana no produce a todos los hombres exactamente iguales.  Hay solo una cosa que puede hacer a todos los hombres más o menos iguales, hay solo un medio de hacer que todos los hombres se semejen, y ese medio es la educación.

La educación es el único medio capaz de ir creando en el hombre, desde que empieza a tener uso de razón, una conducta social, una conducta moral; la educación es lo único capaz de hacer que los hombres sean mejores, es lo único capaz de hacer que los hombres puedan variar una inclinación del mal hacia el bien
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martes, marzo 28, 2023

Andrew Bernstein: La reivindicación de Joseph McCarthy. Alejandro Armengol en su artículo Sola ante el peligro intenta, usando para ello el film Storm Center (1956), vincular su visión del macartismo con ciertas decisiones tomadas en el Estado de la Florida

 



Nota del Bloguista de Baracutey Cubano

Rudolf Abel (seudónimo  de un eapia conocido en EE.UU.como William  Fisher (seudónimo)  es uno de los espias soviéticos más  famosos.


Foto  familiar


Intercambio deAbel  con el piloto Powell


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Tomado de https://theobjectivestandard.com/

(Traducción automática mediante Google Translate)

La reivindicación de Joseph McCarthy

Joseph McCarthy

Por Andrew Bernstein *

20 de noviembre de 2016

Joseph McCarthy es el individuo más injustamente demonizado en la historia de Estados Unidos.

En febrero de 1950, McCarthy, un senador republicano de Wisconsin, lanzó una campaña masiva contra los presuntos agentes comunistas y soviéticos que trabajaban para el gobierno de Estados Unidos y tal vez espiaban al mismo. En las audiencias del Senado que se extendieron durante gran parte de la primera mitad de la década de 1950, acusó a numerosos empleados del gobierno de los Estados Unidos, incluidos muchos en el Departamento de Estado, de ser comunistas o incluso agentes de la inteligencia soviética. Enfrentó la amarga oposición de miembros poderosos del Senado, numerosos funcionarios de alto rango dentro de las administraciones de Truman y Eisenhower, y la abrumadora preponderancia del cuerpo de prensa. Finalmente fue censurado por el Senado de los Estados Unidos en diciembre de 1954 y murió, posiblemente por efectos del alcoholismo, varios años después. Tenía cuarenta y ocho.

Las demonizaciones, entonces y ahora, involucran cargos de que McCarthy mintió, acosó, intimidó, victimizó a inocentes y avivó las llamas de una histeria anticomunista masiva. Un relato típico de sus métodos se encuentra en “This Day in History” de History.com, que afirma: “En audiencias ampliamente publicitadas, McCarthy intimidaba a los acusados durante el contrainterrogatorio con acusaciones ilegales y dañinas, destruyendo la reputación de cientos de funcionarios inocentes y ciudadanos.”1

El término peyorativo “macartismo” fue acuñado por sus críticos para denotar “La práctica de hacer acusaciones de deslealtad, especialmente de actividad procomunista, en muchos casos sin respaldo de pruebas o con base en pruebas leves, dudosas o irrelevantes”. 2

Incluso los historiadores que investigan y denuncian la penetración del espionaje soviético en el gobierno de los EE. UU. afirman que “los cargos de McCarthy se basaron, de hecho, en pruebas poco sólidas” y que “utilizó el anticomunismo con fines partidistas”. 3

Finalmente, algunos agentes del FBI que persiguieron activamente a los espías soviéticos se unen al coro de críticas: “Yo . . . estaba más interesado en contrarrestar las actividades de la KGB y la GRU soviéticas. . . . Los procedimientos de la cámara estelar de McCarthy, sus mentiras y exageraciones dañan nuestros esfuerzos de contrainteligencia.”4

Pero la evidencia acumulada de una variedad de fuentes, incluidos los archivos soviéticos, desde el final de la Guerra Fría a principios de la década de 1990 muestra que las acusaciones de McCarthy, en numerosos casos, no eran ni falsas ni histéricas, sino correctas.

Es hora de examinar la nueva evidencia de manera objetiva y reevaluar a McCarthy, sus actividades y la penetración del espionaje soviético en el gobierno de los EE. UU. Al hacerlo, realizamos un acto de justicia a un hombre injustamente calumniado, obtenemos un mayor conocimiento de los primeros días de la Guerra Fría y hacemos sonar una advertencia sobre el posible espionaje dentro y contra el gobierno de los EE. UU. por parte de enemigos actuales o futuros.

Para reevaluar a McCarthy con precisión se requiere el conocimiento de (1) la naturaleza asesina y malvada del comunismo, (2) la penetración masiva del espionaje soviético en el gobierno de los EE. UU. y (3) los detalles de numerosos casos relacionados con los esfuerzos de McCarthy para exponer ese espionaje.

Con respecto al primero de estos, se anima a los lectores a leer mi ensayo reciente, “The Socialist Holocaust and its American Deniers,”5 y sus fuentes, especialmente The Black Book of Communism, que proporciona datos tomados, en parte, de los archivos de numerosos antiguos regímenes comunistas, incluidos los soviéticos. Baste decir aquí que, en todo el mundo, el comunismo ha sido responsable del asesinato de cien millones de civiles inocentes.6 Además, lo ha hecho en estricta adhesión a su principio cardinal: porque los miembros de la clase propietaria explotan cruelmente a los miembros de la clase trabajadora. clase, la primera debe ser expurgada en una guerra de clases despiadada.

Los elementos dos y tres: la penetración del espionaje soviético en el gobierno de los EE. UU. y los detalles sobre los esfuerzos de McCarthy para exponerlo, son el enfoque de este ensayo.

Penetración del espionaje soviético en el gobierno de los EE. UU.

Los soviéticos apuntaron al principal enemigo ideológico de los comunistas, los Estados Unidos capitalistas, incluso durante la Segunda Guerra Mundial, cuando las dos naciones supuestamente estaban aliadas en una lucha a muerte contra el fascismo. Los agentes soviéticos lograron una penetración generalizada en el gobierno estadounidense, espiando, robando secretos y, en última instancia, proporcionando datos que permitieron al régimen empapado de sangre de Stalin desarrollar un arma atómica años antes que de otra manera.

La historia se lee como un thriller de espías. . . .

* Acerca de Andrew Bernstein

Andrew Bernstein tiene un doctorado en filosofía de la Graduate School of the City University of New York y enseñó filosofía durante muchos años en Marist College. Es autor de Capitalism Unbound: The Incontestable Moral Case for Individual Rights (2010), Capitalist Solutions (2011), Heroes, Legends, Champions: Why Heroism Matters (2020) y, más recientemente, Why Johnny Still Can't Read. o escribir o entender matemáticas.

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Why Joseph McCarthy Was Right (FT. Josh Sullivan History)


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Videos de Yuri Bezmenov quien desertó del KGB soviético donde explica las técnicas para subvertir y crear desafección en una sociedad que explican algunos fenómenos del pasado reciente y actuales en nuestros países incluyendo los EE.UU.


 Videos de Yuri Bezmenov quien desertó del KGB soviético donde explica las técnicas para subvertir y crear desafección en una sociedad. En sus palabras encontraremos la explicación de algunos fenómenos del pasado reciente y actuales en nuestros países incluyendo los EE.UU.

Áreas de aplicación de la  subversión:

Religión

Educación

Vida social

Estructura de Poder

Relaciones laborales

La Ley y el Orden

 Yuri Bezmenov habla de la Desmoralización y la subversión ideológica de Occidente


Parte 1



Parte II

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Tomado de https://www.cubaencuentro.com/

Sola ante el peligro

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Storm Center es la primera película que trata el tema de la persecución a los intelectuales y la cultura durante el macartismo

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Por Alejandro Armengol

Miami

24/03/2023

Gracias a políticos, extremistas e ignorantes de nuestros días, el tema de Storm Center (1956) no ha perdido vigencia. Pese a ello, la película no trasciende el valor histórico, tanto para la del cine como para la otra también.

La culpa radica en una trama simplista y unos personajes estereotipados, los cuales afectan el tratamiento dramático de una cinta que, por lo demás, cuenta con un buen reparto encabezado por Bette Davis. Aunque es precisamente el argumento lo que justificaría su reposición en Florida y en todo Estados Unidos.

Una petición tonta, absurda y, lo que es peor, condenada al fracaso. Storm Center continuará limitada al conocimiento de especialistas, historiadores y cinéfilos, y así se pierde la oportunidad de aprender de ella.

Sin embargo, las simplificaciones de la película no impiden —es más, contribuyen a realzar— algunas cuestiones que no resultan fácil de encerrar como reflejo de un momento de la política o la historia de Estados Unidos.

(Escena del film Storm Center)

Porque precisamente esos aspectos de la historia —la palabra tanto en el significado argumental como en la acepción de sucesos o hechos de una nación o un pueblo— en cierta medida se están repitiendo en Florida, y nada asegura que no ocurra de nuevo en la nación. Todo lo contrario.

Storm Center (En el ojo del huracán fue su título en España, también se conoce como En el ojo de la tormenta) es la primera película que trata el tema de la persecución a los intelectuales y la cultura, que fue un componente fundamental de la cacería de brujas que bajo el pretexto de la amenaza comunista desató el senador Joseph McCarthy.

Aunque hay también dos tramas secundarias, el tema principal es el siguiente: Alicia Hull, viuda de un militar estadounidense que murió en la I Guerra Mundial, ha sido por 25 años directora de la biblioteca de un pueblo de Nueva Inglaterra, y su principal objetivo en la vida parece resumirse en lograr la creación de un ala de lectura infantil en ese pequeño centro de cultura y educación donde reina con firmeza y benevolencia.

Sin embargo, su vida se complica cuando no retira de la sala The Communist Dream, un libro que alaba el comunismo. Por ello es despedida, acusada de haber sido comunista y condenada al ostracismo por sus vecinos.

Hull no defiende el contenido del libro, al que considera abominable y pura propaganda barata, sino que rechaza la censura. Su argumento es elemental, aunque inadmisible para los comisionados del pueblo: si se permitiera sacar ese libro del estante de Teoría Política, qué ocurriría con los otros. Allí también está Mein Kampf. ¿Habría que sacarlo igualmente?

Ella no está de acuerdo con lo que plantean ambos libros, pero considera que su presencia es precisamente una salvaguarda contra lo que postulan. El arma mejor contra ellos no es ocultarlos o destruirlos, sino permitir que se lean y así que todos permitan conocer de sus falsedades.

No admite el sacar un libro en favor del comunismo, porque precisamente eso es lo que hace un Estado totalitario con un libro que defiende la democracia. Por eso, tras un primer momento en que acepta retirar la obra a cambio de la construcción del ala de lectura para los niños, cambia de parecer y decide dejar el libro, aunque sabe que eso le costará el puesto.

Macartismo

Los comisionados no solo no aceptan ese argumento, sino que tampoco lo entienden. Por una sencilla razón: no actúan guiados por principios sino por conveniencia política. Uno de ellos incluso convierte la remoción del libro y la destitución de la bibliotecaria en una plataforma para hacer avanzar su carrera política. Esta es una de las tramas secundarias, que sirve para traer a colación una de las cuestiones claves del macartismo.

(Joseph McCarthy)

La bibliotecaria no solo es despedida por negarse a sacar de los estantes un libro de propaganda soviética, sino que en la discusión sale a relucir su pertenencia en el pasado a diversas organizaciones que luego se comprobó que simplemente servían de pantalla para el frente ideológico de la red comunista internacional.

La respuesta de Hull, sobre las razones que la llevaron a pertenecer a esos grupos, es una de las mejores líneas de la película. El comisionado más agresivo y con mayores ambiciones políticas le dice a la bibliotecaria: “Usted debe haber creído en algunas de sus ideas”. Ella le responde: “¡No! Ellos creyeron en algunas de las mías”.

Cuando Hull dio cuenta que había actuado ingenuamente y que en realidad “ellos” nunca creyeron en “algunas” de sus ideas, se retiró de esas organizaciones.

Es ese proceder, más con candor que por convicción política, lo que sale a relucir ahora. Algo que tuvo su origen en una situación específica, con una valoración propia de aquel momento y en medio de una confrontación mundial distinta, se menciona ahora con un fin mezquino: ser utilizado de forma oportunista y causar daño.

No hay olvidar que todo ello se refiere a la época en que Estados Unidos y la Unión Soviética eran aliados, aunque incómodos, y formaron parte de un frente común contra la Alemania nazi. Incluso en Hollywood se realizaron varias películas en que el héroe era un soldado soviético, algo que luego saldría a relucir durante el macartismo.

El tercer tema de Storm Center es particularmente débil desde el punto de vista dramático, pero igualmente significativo.

Un niño que se diferencia de sus compañeros por dedicar la mayor parte del tiempo a leer y estar en la biblioteca; una madre con una carrera frustrada de pianista; y un padre inculto, que ve a los libros, la lectura y la bibliotecaria como los culpables de su falta de comunicación con el hijo.

La adoración que siente el niño por la bibliotecaria se transforma en rechazo, y el amor por los libros en odio. Termina quemando libros y biblioteca porque se siente engañado y convierte en ira esa inteligencia que antes lo distinguía de sus amigos: la integración al grupo, la sociedad, la nación y la raza mediante la violencia, un tema predilecto del nazismo.

Aunque todo se plantea de forma muy estereotipada, no por ello es menos importante el hecho de que la película destaque el repudio a la otredad y el intelecto como fundamentos en que se desarrollan la intolerancia, la detracción y los rumores peor intencionados.

Cambios en el guion y en reparto

El guion de Storm Center fue escrito en 1950 por Daniel Taradash, pero antes de ser convertido en filme ocurrió una serie de cambios de actores, productores y realizadores que despierta más de una sospecha y no se explica simplemente como algo típico de Hollywood.

Se anunció en 1951 que, con el título The Library, la cinta iba a servir para el regreso a la pantalla de Mary Pickford, luego de 18 años de ausencia y bajo la dirección de Irving Reis y con Stanley Kramer como productor. Pero al siguiente año, y un mes antes de comenzar el rodaje, Pickford rechazó el proyecto bajo el pretexto de que no se realizaría en Technicolor. A los pocos días Kramer contrató a Barbara Stanwyck para reemplazarla, aunque otros compromisos de la nueva protagonista dilataron repetidamente el comienzo de la filmación. Mientras tanto, Reis falleció y Kramer terminó por abandonar el plan, que permaneció en el limbo hasta que Taradash decidió dirigir la película él mismo, con un nuevo título y sin cobrar un centavo por su labor. Sería su única labor en ese terreno. Nunca más volvió a dirigir cine.

Por su parte, en la elección de Bette Davis no hay que ver solo un compromiso democrático, sino también la necesidad en que se encontraba la actriz de encontrar una nueva definición para su carrera.

Atrás habían quedado los grandes éxitos de las décadas de 1930 y 1940. All About Eve (1950) había sido su último gran papel.

Un cartel anunciador famoso

La película —uno de cuyos méritos más reconocidos en la actualidad es el cartel anunciador y la secuencia original de los créditos, ambos de Saul Bass— fue un fracaso comercial. Si bien la crítica señaló su valor como denuncia y el coraje de su realización, también destacó lo esquemático de los personajes y el facilismo en la articulación de los diversos temas.

En 1957 recibió el Prix de Chevalier da la Barre en el Festival de Cannes, donde fue caracterizada como la película que ese año mejor ayudaba a la libertad de expresión y la tolerancia.

Uno de los principales ataques vino de la Legión Nacional de Decencia, que afirmó que se trataba de “una película de propaganda que ofrece una solución deformada y sobresimplificada emocionalmente de los complejos problemas de las libertades civiles en la vida americana”.

Lo que había de verdad en la declaración, en cuanto al tratamiento dramático del tema, era utilizado para desestimar un problema que no por “complejo” debía quedar oculto. Mejor una película simplista que ninguna película, a la hora de la denuncia. Que por años una organización fundamentada en la moral y la hipocresía católica determinara y valorara los contenidos éticos, morales y cívicos de los productos de una industria dominada por el talento y el capital judíos, y cuyo destino era una audiencia protestante, es una muestra más de incongruencia dentro de la sociedad estadounidense.

Un destacado guionista

Que Taradash no volviera a dirigir tras Storm Center, no hay que verlo necesariamente como una señal de ostracismo. Siempre fue fundamentalmente un guionista. Su fuerte vocación a favor de las libertades civiles, y el hecho de que varios de sus amigos escritores hubieran sido incluidos en la lista negra durante la época de McCarthy, lo impulsaron a dirigir esta cinta; quizá lo vio como último recurso para lograr que llegara a ser realizada y hay que agradecérselo.

Con un Oscar ganado con anterioridad por su guion en From Here to Eternity (1953) y su participación también como guionista en éxitos como Rancho Notorious (1952), Desiree (1954) y Picnic (1956), Taradash fue un miembro activo de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas, vicepresidente de la institución de 1968 a 1970 y elegido presidente por tres años en 1970. Murió a los 90 años en 2003.

Hoy Storm Center recuerda en cierta medida algunos episodios padecidos en Miami y en Florida. Desde la supresión de un libro de las bibliotecas públicas escolares hace algunos años, hasta las discusiones del presupuesto del condado Miami-Dade para 2013-2014 —que originalmente contempló la posibilidad de cierre de 22 de las 49 bibliotecas públicas de la zona, junto a una declaración del entonces alcalde y ahora representante republicano Carlos Giménez, quien entonces expresó que las bibliotecas eran algo pasado de moda. Más recientemente la enérgica campaña del gobernador Ron DeSantis por suprimir cursos, asignaturas y libros de la enseñanza.

Hechos ocurridos a lo largo de muchos años, en que la libertad de expresión, de leer lo que venga en gana, o acudir al espectáculo recreativo, artístico o deportivo que se quiera, ha tratado de ser impedida por motivos políticos, agendas oportunistas y fanatismo e ignorancia. Actos de censura llevados a cabo por los dos principales partidos políticos del país y grupos de presión con diversas características raciales, sociales, económicas y de lugar de origen. Simplemente por eso vale la pena ver de nuevo o por primera vez Storm Center.

© cubaencuentro.com

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Tomadode  https://elretohistorico.com/

10 famosos espías, de la “Guerra Fría” hasta la actualidad

Los más buscados de su tiempo

Por Miguel Ángel Ferreiro *

Actualizado el: 27/02/2023

No nos confundamos, el espionaje no es cosa del pasado. Como bien sabemos, espiar es algo tan antiguo como lo son los conflictos en la humanidad y ha evolucionado hasta convertirse en algo más «sutil» que en otros tiempos.

Las aplicaciones móviles que existen actualmente para «monitorear» móviles de gente cercana o familiares, como mSpy, son una forma de espiar, de recabar información, en este caso —se supone— que para controlar con quién se relacionan nuestros hijos en esta marabunta de mundo digital.

No obstante, los auténticos expertos en recabar información, habitualmente con fines menos ilícitos que la protección de nuestros menores, fueron los espías de la «Guerra Fría». Quizás los más famosos fueron los que trabajaron para la Unión Soviética como los agentes infiltrados y más en concreto los «agentes dobles».

Estos espías (o agentes secretos) dependían —directa o indirectamente— del Comité para la Seguridad del Estado, más conocido como la KGB, que se reorganizó dos veces después de la caída de la Unión Soviética, convirtiéndose finalmente en el Servicio de Seguridad Federal de la Federación Rusa, o FSB, de la que era parte el Servicio de Inteligencia Extranjero (SVR).

Os traemos aquí una curiosa lista con 10 de los espías infiltrados y agentes dobles más buscados en su tiempo:

1. Ethel y Julius Rosenberg.

Pertenecían a las Juventudes Comunistas Estadounidenses (Young Communist League) y se convirtieron en los primeros civiles en ser ejecutados por espionaje en la historia de Estados Unidos.

En 1950, el matrimonio fue acusado ​​por el FBI de filtrar secretos nucleares a la Unión Soviética. Fueron declarados culpables en un juicio que, a día de hoy todavía se considera de dudoso veredicto. La noticia de que ciudadanos norteamericanos podrían estar informando a los soviéticos ayudó a alimentar el miedo al comunismo en el país.  A pesar de las dudas, la pareja fue ejecutada en Nueva York el 19 de junio de 1953.

Años después, el hermano de Ethel, que pasó 10 años por colaboración, manifestó haber acusado falsamente a su hermana y cuñado bajo las amenazas del FBI. Aunque en las memorias de Nikita Jruschov, publicadas póstumamente en 1990, el ex primer ministro soviético alaba al matrimonio Rosenberg por su «muy significativa ayuda en acelerar la producción de nuestra bomba atómica».

Investigaciones posteriores concluyeron en que únicamente Julius Rosenberg había pasado algún tipo de información a los agentes soviéticos, no así su esposa.

2. Elizabeth Bentley

Tras haber estudiado en Italia en los años 30, se unió a los movimientos antifascistas de la universidad de Florencia.

De vuelta, hacia 1935, se afilió al Partido Comunista de los Estados Unidos, para el cual trabajaba informado sobre fascistas italianos afincados en la ciudad de Nueva York, mediante un empleo en las oficinas del partido fascista en dicha ciudad. La información era enviada a Moscú por las redes de agentes secretos, cosa que ella desconocía.

Tras continuar durante años enviando información y tejiendo redes de espionaje contra enemigos del comunismo en territorio estadounidense, en 1945, Bentley acudió al FBI y denunció a cerca de 150 personas incluyendo a 37 empleados federales. Al parecer había tenido problemas con varios agentes además de relaciones amorosas frustradas


3. Rudolf Ivanovich Abel

Fue uno de los agentes más exitosos de la URSS en los Estados Unidos. El 10 de febrero de 1962, lo intercambiaron en el puente Glienicke en la frontera de Potsdam ( RDA ) por el piloto estadounidense —y espía de la CIA— capitán Francis Powers.

Estuvo involucrado, entre otras cosas, en varias filtraciones de secretos nucleares estadounidenses a la Unión Soviética. Es uno de los personaje clave del drama histórico de Steven Spielberg, «El puente de los espías», de 2015. Abel es interpretado por el actor Mark Rylance.

4. Kim Philby

En 1941, Philby, hijo de un diplomático británico, se unió al MI6, a pesar de que estaba trabajando para la inteligencia soviética desde 1933.

El MI6 se dio cuenta de que era un agente doble en 1963,  tras 20 años de servicio en sus filas en los que alcanzó los más altos rangos del servicio británico. En tantos años pudo entregar muchísima información de alto secreto.

Philby logró escapar a Moscú, donde vivió sus últimos años como héroe de la Unión Soviética. Murió en 1988.





5. Anthony Blunt

Importante historiador del arte británico, fue responsable de la pinacoteca real inglesa, con Jorge VI e Isabel II.

Como parte del infame grupo de espías británicos conocidos como «The Cambridge Five» (del cual Kim Philby también era miembro), Blunt entregó valiosísima información a los soviéticos durante la Segunda Guerra Mundial mientras trabajaba para el MI5.

Existen numerosas versiones de cómo Blunt fue reclutado para el NKVD. Como miembro de Cambridge, Blunt había visitado la Unión Soviética en 1933 y posiblemente fue contratado en 1934. Una de sus principales funciones era la de captar «talentos» entre los alumnos más destacados de las universidades inglesas (especialmente del Trinity College).

En 1964, tras la presión de numerosos amigos y antiguos compañeros que conocían su doble vida, confesó haber trabajado para los soviéticos, confesión que se mantuvo como secreto de estado hasta 1979, cuando la primera ministra Margaret Thatcher lo denunció públicamente y la reina Isabel II le retiró su título de Lord.

6. Morris y Lona Cohen

Ambos cónyuges nacieron en los Estados Unidos. Tras ser reclutados en 1942, dirigieron una red que incluía ingenieros y técnicos en municiones además de obtener información de varias plantas de aviación en el estado de Nueva York.

Lona (activista del Partido Comunista de EE. UU) trabajó durante la Segunda Guerra Mundial como empleada de una fábrica de armamento de la que sacó varios modelos de ametralladoras y Morris, que había luchado como voluntario extranjero en la Guerra Civil Española (en el Batallón de Mackenzie – Papineau), combatió en Europa junto al Ejército Estadounidense.

Al finalizar la guerra establecieron su red en territorio estadounidense, pero pocos años después (hacia 1948) cuando parecía que su labor de espionaje estaba comprometida, se mudaron a Inglaterra en donde establecieron una nueva red con sofisticados aparatos de comunicación por radio. Esta vez, como tapadera, abrieron una librería en Londres bajo las identidades de Helen y Peter Kroger.

La pareja fue arrestada en 1961 e intercambiada en 1969 por Gerald Brooke, un ciudadano británico arrestado en la Unión Soviética. Al llegar a la URSS, ambos fueron nombrados Héroes de la Unión Soviética, donde ayudaron a entrenar a más espías.

7. Christopher John Boyce

Boyce, quien inspiró al best seller de Robert Lindsey (luego llevado al cine) «El juego del halcón», vendía comunicados clasificados a los soviéticos a través de su amigo Andrew Dalton Lee.

Boyce fue arrestado en 1977 después de que Lee fuera atrapado frente a la embajada soviética en la Ciudad de México. Después de una fuga en la cárcel en 1980, Boyce se dedicó a robar bancos y planeaba escapar a la Unión Soviética. Fue arrestado nuevamente en 1981. Fue liberado en 2002 y permanece en libertad condicional en la actualidad.




8. Aldrich Ames

El ex agente de contrainteligencia de la CIA recaudó varios millones de dólares (entre 2 y 5) por vender sus servicios a la KGB.

Entre la información vendida se incluían listados con nombres de agentes que espiaban a la Unión Soviética. La información de Ames condujo a la detención y ejecución de, al menos, diez espías de la CIA y la detección o el fracaso de 100 operaciones de inteligencia de la CIA.

Fue descubierto debido a sus excesos y a los extraños cambios en su modo de vida, entre otras cosas había adquirido una casa de 540.000$ y una Jaguar de casi 50.000$.

9. Robert Hanssen

Famoso por formar parte del departamento de contrainteligencia del FBI, como experto en inteligencia, durante 20 años. Hanssen pasaba a los soviéticos una lista de todos los agentes dobles estadounidenses en suelo ruso.

Según se dice se vendió a los soviéticos hacia principios de los años 80, tras llevar tres años en el FBI. Hanssen continuó vendiendo secretos incluso después de la caída de la Unión Soviética.

Robert Hanssen intentó evitar los encuentros directos con sus clientes, y creó un sistema de buzones dispersos y señales para comunicarse con sus oficiales de enlace de la KGB o enviar material. Mantuvo su identidad en secreto a los rusos en todo momento.

No fue hasta el 2001 que el FBI pudo atraparlo en el acto en un lugar de entrega en Virginia. Cuando los agentes lo detuvieron, Hanssen preguntó: «¿Por qué habéis tardado tanto?»

10. Anna Chapman

Un caso muy actual y poco conocido.

Registrada como ciudadana británica –se especula que pudo haber trabajo para el MI6– y residente en los Estados Unidos. Formaba parte de una red de espionaje rusa de 11 personas, Chapman regularmente contaba secretos a un funcionario del gobierno ruso y fue detenida en 2010 en una operación encubierta del FBI.

Chapman se declaró culpable de actuar como agente de un gobierno extranjero. Ella y los otros rusos fueron deportados el 8 de julio de 2010, como parte del intercambio de prisioneros entre Rusia y Estados Unidos de 2010.

El primer ministro ruso, Vladimir Putin, declararía que la captura de los agentes rusos había sido el resultado de una traición de un agente desertor, al que llamó «cerdo» y «animal», que destapó a los agentes de los servicios especiales rusos, según el propio Putin: «personas que habían depositado sus vidas en el altar de la Patria»

Desde su regreso a Rusia, Chapman ha trabajado en varios campos, incluso para el gobierno como jefe de un consejo juvenil, modelo de pasarela en desfiles de moda rusos o como directora de una serie de televisión.

Fuentes:

Servicio histórico de los US Marshall (https://www.usmarshals.gov/history)

Revista Time (Varios artículos)

Artículo: Servicio de Inteligencia Extranjero (SVR)

Reportaje «Kim Philby. Mi Prokhorovka » (Rusia, 2018)

Artículo Wikipedia «Programa de Ilegales»

Departamento de Justicia de los USA


* Militar de carrera, autor de "La Segunda Columna" (Ed.Edaf), director de este proyecto e Historiador del Arte (UNED). Entre África y Europa, como el Mediterráneo.

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Tomado de https://en.wikipedia.org/

Cold War espionage

(Fragmento)

Atomic spies: While the Atomic Spies were not exactly a network of spies, the collective information that was obtained by this group of Soviet spies was critical to the Soviet Union's ability to build an atomic bomb. Many of the members of the Atomic spies group worked for, or around, the Manhattan Project, or the United States building of the atomic bomb.[3] This group included:

Klaus Fuchs: a German-born British theoretical physicist. He worked with the British delegation on the Manhattan Project.

Morris Cohen: an American who gained insight to the plans from the secret laboratory at Los Alamos and delivered it to the designers of the Soviet atomic bomb.

Harry Gold: an American who was a courier for Klaus Fuchs and David Greenglass.

David Greenglass: an American machinist at Los Alamos during the Manhattan Project. He gave crude schematics of lab experiments to the Russians.

Theodore Hall: an American, and the youngest physicist at Los Alamos, gave a detailed description of the Fat Man plutonium bomb and several processes for purifying plutonium to the Soviets.

George Koval: an American-born son of a Russian family. He obtained information from the Oak Ridge National Laboratory and the Dayton Project about the Urchin (detonator) used for the Fat Man plutonium bomb.

Irving Lerner: an American film director who was caught photographing the cyclotron at the University of California in 1944.

Alan Nunn May: a British physicist who worked for the British nuclear research and then in Canada on the Manhattan Project. His uncovering in 1946 was responsible for the United States restricting sharing atomic secrets with the British.

Julius and Ethel Rosenberg: Americans who were involved in the coordinating and recruiting of an espionage network. Ethel's brother was David Greenglass.

Saville Sax: an American who acted as a courier for Klaus Fuchs and Theodore Hall.

Morton Sobell: an American engineer who admitted to spying for the Soviets and uncovered how extensive the Rosenberg's recruiting network was.[3]

Known spies working for the Eastern Bloc during the Cold War

Aldrich Ames - (born May 26, 1941) - A Central Intelligence Agency (CIA) operative for over thirty-one years but was a KGB mole

Elizabeth Bentley

Louis F. Budenz - Labor Activist in the United States. Became a member of the Communist Party and later headed Buben Group of Spies.

Ethel Gee - minor member of the Portland Spy Ring

Dieter Gerhardt - Convicted Soviet Spy in South Africa along with his wife of many years who acted as his courier.

David Greenglass - atomic spy specialist that worked in both the Manhattan Project, the Uranium Facility in Oak Ridge, Tennessee, and at the Los Alamos facility in New Mexico. Arrested in June 1950

Gunvor Galtung Haavik - Employee for the Norwegian Ministry of Foreign Affairs. Arrested in January 1977. Betrayed by another Soviet spy.

Robert Lee Johnson[12]- An American sergeant that joined the KGB when stationed in East Berlin. Turned in by his wife and sentenced to 25 years in prison. Johnson was killed by his own son in 1972.

Alexander Koral - Well known member of the Communist Party of the United States of America (CPUSA). Was in charge of many Soviet Spies residing in the United States during World War II and the Cold War era.

Andrew Daulton Lee - Collaborated with a childhood friend, Christopher John Boyce (an American Defense Industry Employee). Lee bought United States satellite secrets and sold them to the Soviet Union. He was arrested in December 1976 under suspicion of killing a Mexico City Police Officer.

Oleg Lyalin[13] - Soviet agent that defected from the KGB. Lyalin's defection was forced by his arrest in London. Was given a new identity and placed into a protective housing until his death in 1995.

Hede Massing[14] - Austrian Actress turned Soviet intelligence operative in both the United States and Europe. Member of the "Redhead group".

Alexandru Nicolschi - (Александр Серге́евич Никольский) A Romanian communist activist and Soviet agent under the Communist Regime. Remained active until the 1960s. Was supportive of violent politics. General inspector for the secret police.

Selmer Nilsen[15] - Nilsen was a spy for the GRU during the Cold War. Stationed in Bodø for approximately seven years. Arrested after seventeen years of espionage in 1967. Was pardoned in 1971.

Alan Nunn May[16]- A convicted Soviet Spy and former British Physicist. Gave atomic research secrets to the Soviet Union during the gray area of World War II and the Cold War beginning. Confessed to charges of espionage in 1946. Did not believe that his acts should be defined as treason.

Earl Edwin Pitts[17] - Federal Bureau of Investigation special agent turned Soviet Spy. Arrested in an FBI sting operation. Pleaded guilty to charges of espionage in 1997.

Geoffrey Prime[18]

Norman J. Rees[19] oil engineer, Soviet agent, then double agent for FBI; committed suicide after exposure by newspaper

John Alexander Symonds[20] - English metropolitan police officer who also worked as a KGB agent. During the 1970s, Symonds was assigned to be a "Romeo spy", directed to work as a playboy and seduce women working in Western embassies while trying to learn other country's secrets. He revealed himself to be a KGB agent in the 1980s. Surprisingly, Symonds was never prosecuted or convicted.

Julian Wadleigh[21] - Worked for the Department of State in the United States of America in the 1930s and 1940s. Was a key witness in the trials of Alger Hiss. Wadleigh's main goal in being a spy was to stop the rise of Fascism. He strongly believed that the information he took from the Department of State could not be used against the United States, but that it could be used against Germany and Japan.

John Anthony Walker[22] - United States Navy Chief Warrant Officer and communications specialist. Convicted of espionage for the Soviet Union from 1968 to 1985. Was required to testify against former chief petty officer Jerry Whitworth. Walker's job duties allowed him to inform the Soviet Union where the United States' submarines would be located.

Theodore Hall - American physicist and Soviet spy who passed atomic secrets to Soviet intelligence during the Manhattan Project, and hydrogen bomb information after 1946.[23]

Johannes Clemens - a former Gestapo who served the Soviets as a double agent reporting on West German intelligence.[24]

Hans Sommer - a former SD deputy who initially identified Soviet spies for West German intelligence, then flipped to the Soviets until 1953 when he was fired, after which he worked for the East German Stasi.[24]

Heinz Felfe - a former Nazi officer who became “Moscow's most important mole in the West German intelligence service” and exposed over 100 CIA agents in the Soviet Union. Felfe was a Soviet double agent in West Germany from about 1951 to his arrest in 1961.[24]

Kim Philby - Soviet double agent within British intelligence, recruited in Austria in 1934. He passed secrets to the Soviets as a member of the Cambridge Five until 1963. He came from an upper-class background, and seemed particularly devoted to his belief in communism during almost 30 years as a spy.[25]

Markus Wolf - the spymaster for the East German Stasi, seen for many years as an elusive "man without a face" by Western intelligence.[25]

Jeffrey Carney - an East German spy.[26]


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