martes, diciembre 10, 2024

Luis Cino Álvarez desde Cuba: El régimen cada vez hace más difícil la subsistencia de los cubanos

 Tomado de https://www.cubanet.org/

El régimen cada vez hace más difícil la subsistencia de los cubanos 

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Lo único que consigue el régimen con su cruzada contra lo que considera ilegalidades es hacer más onerosa y difícil la subsistencia de la mayoría de los cubanos.

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Por Luis Cino

Diciembre 9, 2024

LA HABANA,  Cuba. – En los últimos días, en Parcelación Moderna, mi suburbano barrio en Arroyo Naranjo, donde habitualmente los vendedores, autorizados o no, campean por sus respetos, y de todo se puede conseguir siempre que se tenga dinero, bastante dinero, el comercio se ha paralizado casi por completo.  

Y es que desde el pasado 2 de diciembre, en función del anunciado “Ejercicio contra el delito y las ilegalidades”, hay en la calle una jauría de inspectores prestos a imponer multas ―con motivos o sin ellos―, decomisar y ordenar el cierre de negocios.

En muchos establecimientos dicen que no abren hasta nuevo aviso. El pollo, la malanga, el queso blanco, el azúcar y el yogur han desaparecido, o están ocultos en espera de tiempos mejores. 

No se ve a los revendedores de turnos y trasegadores de “balitas” en las larguísimas colas para comprar el gas licuado que no venía desde hacía más de un mes y que tenía a muchos cocinando con leña (con tantos apagones no se puede contar con las cocinas y ollas eléctricas chinas, que además son malas y se rompen con frecuencia).

Los borrachitos están desconsolados porque luego de que anunciaron el hallazgo por la Policía en San Miguel del Padrón de las cientos de botellas robadas en la ronera, se perdió el ron, y hasta la chispa-e-tren y el “salta pa’atrás”. 

Y también escasean los cigarros: desaparecieron de las cafeterías y solo los venden, en algunas casas, con mucho misterio y cada vez más caros. Pueden costar entre 200 y 350 pesos, en dependencia de la calidad. “El químico es más barato”, comentan algunos muchachitos del barrio, que saben a quiénes acudir para conseguir la droga, y que si no pueden largarse del país, prefieren estar arrebatados, aunque se les achicharre el cerebro.  

El gobernante y primer secretario del Partido Comunista, Miguel Díaz-Canel, aseguró que el “Ejercicio contra la delincuencia y las ilegalidades” iba dirigido contra “la evasión fiscal, las inadecuadas relaciones y distorsiones que pueden existir entre el sector estatal y el sector no estatal, todo lo que afecta la tranquilidad ciudadana, y contra los precios abusivos y especulativos”. Pero todos sabemos que tras este 7 de diciembre, cuando concluyó, las aguas volverán a su nivel y todo seguirá igual o peor.

Los inspectores, chantajeando y extorsionando a los dueños de los negocios, ¿van a terminar con la corrupción? ¿Estarán interesados en acabarla los burócratas atrincherados en los ministerios?  

La corrupción en la sociedad cubana, a todos los niveles, desde las cuarterías y las villas-miseria hasta las gerencias y oficinas de los ministerios, es incurable. Los intentos de atajar la corrupción lo que hacen es aumentarla. La miseria obliga a buscar modos, los que sean, de sobrevivir. En este desmadre, todo vale. Al diablo la ley, si en Cuba todo lo que no está prohibido, es ilegal. Y olvídense de la moral: con tanta doble moral, se acabó por no tener absolutamente ninguna. Empezando por los mandamases y sus descendientes. 

Lo único que consigue el régimen con su cruzada contra lo que considera ilegalidades, las medidas coercitivas y el estrangulamiento monopólico por el Estado de los negocios privados ―entre topes de precios y otras regulaciones, acaban de prohibir a las mipymes el comercio mayorista si no es a través de empresas estatales― es hacer más onerosa y difícil la subsistencia de la mayoría de los cubanos.

Tal vez piensen los mandamases que la miseria es un modo de mantener la disciplina y el control social, para que la gente solo piense en qué va a comer mañana. Pero eso es algo peligroso. Están exagerando. Y al paso que vamos ―con tanta hambre, ya va siendo cuestión de vida o muerte― inevitablemente les va a reventar.

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miércoles, diciembre 20, 2023

Dimas Castellanos: Cuba, en deuda con José Antonio Saco. A 226 años de su nacimiento, Cuba ha sido retrotraída a la época del ilustre cubano, quien se empeñó en forjar las bases para la transición gradual de la sociedad colonial a una sociedad capitalista.'

 Tomado de https://diariodecuba.com/

Cuba, en deuda con José Antonio Saco

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A 226 años de su nacimiento, Cuba ha sido retrotraída a la época del ilustre cubano, quien se empeñó en forjar las bases para la transición gradual de la sociedad colonial a una sociedad capitalista.'

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Por Dimas Castellanos

Lleida

20 diciembre 2023

La figura política de mayor alcance teórico y conceptual en los primeros 60 años del siglo XIX en Cuba fue José Antonio Saco y López Cisneros. Nacido en Bayamo el 7 de mayo de 1797, Saco se graduó de Derecho en el Seminario San Carlos y San Ambrosio, donde fue alumno eminente del sacerdote y filósofo Félix Varela, a quien sustituyó en la Cátedra de Filosofía. Al crearse la Academia Cubana de Literatura en 1833, fue nombrado director de la Revista Bimestre Cubana, cargo que utilizó para atacar al sistema esclavista en la Isla. La relación que estableció entre educación, economía y desarrollo, lo llevó a forjar las bases teóricas para una transición gradual de la sociedad colonial a la modernidad capitalista, labor a la cual se consagró. Murió en Barcelona en 1879, pobre y exiliado, y sus restos mortales fueron trasladados a La Habana, donde fue sepultado en la necrópolis de Colón.

Para Saco, a quien le correspondió vivir el periodo en que la naciente nacionalidad cubana  se manifestaba con fuerza en la economía y en la política, la independencia de España no estaba a la orden del día. En su lugar eligió el camino de las reformas y llegó a erigirse en la figura más destacada del movimiento liberal reformista. Su estrategia consistía en transformaciones políticas y económicas que condujeran a la autonomía y al poder de su clase.

De su abultada actividad académica me detendré —a vuelo de pájaro— en los ensayos relacionados con la transición de la esclavitud colonial a la modernidad capitalista.

De ellos, Memorias sobre los caminos de la Isla de Cuba (1829), que proponía adaptar las experiencias de Inglaterra y EEUU a las condiciones de la sociedad criolla, constituyó una pieza clave para las transformaciones técnicas del periodo. Cuando el ingeniero militar Félix Lemaur arribó a Cuba para estudiar la construcción del ferrocarril, utilizó este ensayo de Saco, que había sido premiada por la Sociedad Económica Amigos del País.

Otro texto en el que realizó un esbozo integral para la transformación capitalista de Cuba fue Memorias sobre la vagancia en la Isla de Cuba (1830), en el cual reflexionó sobre los rasgos psicosociales del cubano. Al decir del sabio Fernando Ortiz, este ensayo debiera ser texto popularizado, como código cubano de ética en un programa de nacionalismo serio.

En Análisis por José Antonio Saco de una obra sobre Brasil (1832), argumentó la razón por la que, desde su perspectiva, el comercio de esclavos debía desaparecer. Por esta obra, el capitán general Miguel Tacón y Rosique, entonces gobernador de la Isla, lo deportó en 1834. En ella planteaba la abolición del comercio de esclavos, la sustitución del esclavo por el obrero asalariado, la unión de capitales para fomentar el desarrollo industrial, la conversión de las plantaciones esclavistas en pequeñas propiedades agrícolas, la abolición de la esclavitud y el tránsito de un sistema a otro sin producir una crisis económica o social.  

Dos ensayos en los que José Antonio Saco puso de manifiesto la necesidad de la autonomía fueron Carta de un patriota o sea clamor de los cubanos dirigido a sus procuradores a Cortes (1835), y Paralelo entre la Isla de Cuba y algunas colonias inglesas (1837). En el primero expresó que el Gobierno de la Colonia debía ejercerlo una junta integrada por cubanos. Y en el segundo, llamó a crear los Consejos Coloniales, una institución para que fueran los cubanos quienes dictaran las leyes necesarias al país.

La firma del tratado de prohibición del comercio negrero en 1838, las insurrecciones de esclavos entre 1842 y 1843, y su disminución en 1845, junto a otros factores, hicieron que los dueños de ingenios y de esclavos se acercaran a Saco. El crítico literario, poeta y abogado Domingo del Monte le propuso volver a publicar Mi primera pregunta (1837) en una nueva versión, bajo el título de La supresión del tráfico de esclavos en la Isla de Cuba examinada con relación a su agricultura y a su seguridad (1845). El ensayo original argumentaba que la supresión de la trata clandestina podía realizarse sin abolir la esclavitud, y la presencia del esclavo. La edición de 1845, ampliada, reafirmó la necesidad de instaurar una sociedad capitalista en Cuba a partir de la realidad colonial.

La Historia de la esclavitud desde los tiempos más remotos hasta nuestros días fue la obra cumbre de José Antonio Saco. Estructurada en cinco volúmenes, su autor investigó a fondo la esclavitud, uno de los temas claves para comprender el proceso de formación de la nación cubana. El primer volumen se publicó en 1875 en París, y el último, anotado y completado por el jurista y biógrafo cubano Vidal Morales y Morales (1848-1904), vio la luz en 1893.

En 1865, el pensamiento de Saco parecía acercarse al triunfo. En la Junta de Información, a la que resultó electo por Santiago de Cuba, defendió su idea de los Consejos Coloniales para promover la participación de los cubanos en la administración de la Isla. En 1867, al ser disuelta la Junta por los cambios políticos ocurridos en la península, Cuba tomó el camino que el ilustre bayamés quería evitar: la solución violenta mediante la revolución.

Un documento que conserva su actualidad es la carta que Saco escribiera al ministro de Ultramar, Manuel Seijas Lozano, el 23 de marzo de 1865, en la que el cubano refutó los discursos pronunciados por aquel en las Cortes españolas en ese año. Un párrafo de dicha carta pudiera aplicarse perfectamente a los discursos del actual mandatario cubano: "Si V.E. reconoce que no entiende (…), ¿por qué aceptó ese ministerio? ¿No será responsable V.E. de cuantos males puedan sobrevenir a la nación con las desatinadas medidas que necesariamente ha de dictar en materias que no están a su alcance?".

José Antonio Saco fue partidario de las tesis reformistas, favorables a la autonomía, sin necesidad de movimientos revolucionarios. Se le considera el máximo exponente del reformismo en Cuba y la figura política de mayor alcance teórico y conceptual de esta corriente política en el siglo XIX. Su obra sirvió de fundamento a las corrientes autonomista, independentista y anexionista.

A 226 años de su nacimiento, Cuba ha sido retrotraída a la época del ilustre cubano, quien se empeñó en forjar las bases para la transición gradual de la sociedad colonial a una sociedad capitalista. Hoy Cuba se encuentra sumida en un estado inferior al que Saco se propuso transformar.

El absurdo del retroceso histórico sufrido en todos los ámbitos radica en que si fuera posible aplicar las reformas que él promovió, significaría un adelanto respecto al estado de ruina a que ha sido conducida la nación cubana. Estamos, pues, en deuda con José Antonio Saco.

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¿ GASPAR BETANCOURT CISNEROS Vs JOSE ANTONIO SACO ?


Por  Pedro Pablo Arencibia Cardoso

Con el anexionismo, y también con el reformismo, se esperaba que se le diera solución a toda una serie de problemas sociales, políticos y económicos existentes en el país sin tener que jugar la carta de una impredecible revolución.


Gaspar Betancourt Cisneros (1803-1866), patricio anexionista conocido por El Lugareño, en su polémica con José Antonio Saco (1797-1879), reformista, planteaba:



Cuba anexada adquiriría riquezas sólidas, sin escrúpulos, zozobras ni peligros. Los 500 000 advenedizos como te place llamarlos, no serían por cierto 500 000 salvajes africanos, malayos, e indios, que es la gente que los Cubanos pueden esperar que les permita traer el gobierno de España para cruzar y perfeccionar su noble raza; sino que será 500 000 yankees, Alemanes, Franceses, Suizos, Belgas, Diablos y Demonios, pero Diablos y Demonios blancos, inteligentes, industriosos y además con máquinas, instrumentos, industrias, métodos, capitales y cuanto más poseen y emplean los hombres libres en la producción de la riqueza.52

(Gaspar Betancourt Cisneros)

Para Saco la anexión era sinónima de asimilación; o sea, pérdida de la nacionalidad cubana. Sin embargo, y paradójicamente, para Saco la no independencia de un país no negaba la existencia de un pueblo que posee su nacionalidad:

¿ se afirmará que solo existen cuando tienen una condición independiente ? Ahí está la historia de los pueblos para desmentir error tan capital.53

Debo aclarar que para Saco, la nacionalidad cubana era solamente aquella que poseía el menos de medio millón de blancos que habitaba la isla en ese momento histórico.

No obstante para conocer la real posición de Saco frente al anexionismo, es necesario leer el siguiente fragmento extraído del tomo III de Papeles sobre Cuba , citado por Aguirre:

... Si Cuba contase hoy cuatro o cinco millones de blancos, ¡con cuanto gusto no la vería yo pasar a los brazos de nuestros vecinos ! Entonces, por grande que fuese su inmigración, nosotros nos los absorberíamos a ellos, y creciendo y prosperando con asombro de la tierra, Cuba seria siempre cubana.54

pues anteriormente había escrito:

Contemplando lo que Cuba es bajo el gobierno español, y lo que sería incorporada en Estados Unidos, parece que todo cubano debiera desear ardientemente la anexión...55

(José Antonio Saco)

Saco ponía como única objeción el que esta anexión se tuviera que producir por la vía bélica con España y la ya comentada pérdida de la nacionalidad cubana por la numerosa migración norteamericana que se establecería en el país.

Es necesario profundizar en la figura de Saco y del reformismo para comprenderlos y calibrar mejor. Saco definía así su estrategia política cómo reformista:

No me avengo en política con la máxima todo o nada; guíome por la contraria, si no todo, algo; y cogiendo lo que me dan, sigo pidiendo para coger más.56

Samuel Huntington, destacado ensayista de nuestros tiempos, al comparar al reformista con el revolucionario plantea:

Los problemas del reformista son más complicados que los del revolucionario, en tres aspectos. En primer lugar, entabla por fuerza una guerra en dos frentes: contra los conservadores y contra los revolucionarios. Para triunfar es posible que tenga que luchar en muchos frentes con muchos participantes, y que sus enemigos en uno de tales frentes sean sus aliados en otro. El revolucionario tiene por objetivo polarizar la política, por lo cual intenta simplificar, dramatizar y amalgamar los problemas políticos en una sola dicotomía definida entre las fuerzas del ‘ progreso ‘ y las de la ‘ reacción ‘ . Trata de acumular divisiones, en tanto que el reformador tiene que diversificarlas y disociarlas. El revolucionario estimula la rigidez en política; el reformador, la fluidez y adaptabilidad. Aquél tiene que poder dicotomizar las fuerzas sociales, éste debe estar en condiciones de manipularlas. Necesita, pues, un tipo mucho más elevado de habilidad política que el revolucionario ... No sólo debe ser más diestro que el revolucionario en la manipulación de las fuerzas sociales, sino, además, poseer más refinamiento en lo referente al dominio del cambio social. Apunta hacia algún cambio, pero no un cambio total, sino gradual y no convulsivo ... Por consiguiente el reformador tiene que equilibrar los cambios de la estructura socioeconómica con los que realice en el sistema político, y hacerlos coincidir de tal manera, que ninguno de ellos resulte perjudicado.57

Nota del autor ¿GASPAR BETANCOURT CISNEROS Vs JOSE ANTONIO SACO?: las correspondientes  fuentes están dadas  explícitamente  en mi libro La Historia de Cuba que te ocultaron y otros temas:  

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Tomado de https://www.elcamaguey.org/

Carta de José Antonio Saco a Gaspar Betancourt Cisneros (19 de marzo de 1848)

París y Marzo 19 de 1848

Mi querido Narizotas:

No tengo que andar contigo con preámbulos. Conoces a fondo mi corazón y mis ideas, y por lo mismo, es inútil que te haga mi profesión de fe política. “Si los amigos de la Isla”, me preguntas, “te pusiesen aquí diez mil pesos, para que redactases un periódico, ¿aceptarías la honrosa responsabilidad?” Con la mano puesta sobre mi conciencia y con los ojos clavados en la patria, francamente respondo que no. Oye mis motivos pues tú y mis demás amigos tienen derecho a saberlos.

A los ojos del gobierno español y de casi todos los españoles soy insurgente, abolicionista y anexionista. Por consiguiente, un papel político redactado por mí, alarmaría desde el primer momento de su aparición a los opresores de Cuba. Por más templado que fuese el lenguaje, por más circunspectas que fuesen las formas, el fondo del papel irritaría a muchos, pues es imposible defender los intereses materiales, políticos y morales de Cuba, sin concitar el odio y la venganza de los gobernantes y del gran partido unido a ellos. Estas consideraciones se agravan con el hecho de redactarse el periódico en un país extranjero, en un país vecino, en un país republicano, en un país que, según dicen muchos, y según empiezan ya a creer España y los españoles, aspira a la posesión de Cuba. ¿Crees, pues, que las autoridades de esta Isla dejarían circular allí semejante periódico? Para eso sería menester o que ellas faltasen a su deber, es decir, a su misión española, o que el papel no fuese lo que debe ser; pero estemos ciertos de que ni las autoridades dejarían de ser fieles a su sistema opresor, ni yo tampoco me olvidaría de lo que he sido ni de lo que debo ser. Prohibida la entrada del periódico en Cuba, ¿no se perderían los $10 000? Y aun cuando no se perdiesen ¿no queda frustrado el gran objeto de la empresa? A mí personalmente me sería útil aceptar la proposición que me haces; pero ahora no se trata de mi persona, y yo sería infiel a mis amigos, y criminal con mi patria, si abrigase otras ideas. Mas, el papel podrá decirse, se introducirá furtivamente. Esto ocasionaría graves males. La persecución se alzaría, abriríase una nueva era de infames delaciones, y al son de que recibían o leían el papel, muchos inocentes serían sacrificados.

A menos inconvenientes está expuesta la redacción de un periódico en Madrid; porque al fin lleva el sello nacional, y aun en cierta manera podría contener algunas demasías de los mandarines de Cuba; porque denunciados los abusos en la misma capital del Reino, la oposición que allí hace un partido al gobierno, alguna que otra vez podría dejarse oír en las Cortes, no por amor a Cuba, sino como arma ofensiva y provechosa a sus intereses. A pesar de esto, yo no estoy tampoco por la redacción de un periódico cubano en Madrid, a lo menos por ahora; porque si es verdaderamente cubano, además del riesgo que hay en que prohíban su entrada en Cuba, el redactor estaría entre las garras del león, y podría ser despedazado.

En tu última carta me tocas una especie de grandísima importancia, y aprovecho esta ocasión para que tú y mis demás amigos sepan cómo pienso sobre este particular. ¿Conviene a Cuba reunirse a los Estados Unidos? Atendiendo a lo que hoy somos bajo España, no hay cubano que desee esa reunión. Pero esta cuestión, que parece tan sencilla en teoría, presenta dificultades y peligros cuando se viene a resolver prácticamente. La incorporación sólo puede conseguirse de dos modos: o pacíficamente o por la fuerza. Pacíficamente, es una ilusión, y menos en las actuales circunstancias, pues no es creíble que España se deshaga de la importantísima Cuba. Si esta ilusión fuera realizable, el cambio se haría tranquilo y sin riesgo de ninguna especie. En cuanto a mí, a pesar de que conozco las inmensas ventajas, que obtendría Cuba con esa incorporación pacífica, debo confesar con todo el candor de mi alma, que me quedaría un reparo, un sentimiento secreto por la pérdida de nuestra nacionalidad, de la nacionalidad cubana. Somos en Cuba algo más de 400 000 blancos. Nuestra Isla puede alimentar algunos millones de ellos. Reunidos a Norteamérica, la emigración de éste a Cuba sería muy abundante, y dentro de pocos años, los yankees serían más numerosos que nosotros, y en último resultado no habría reunión o anexión sino absorción de Cuba por los Estados Unidos. Verdad es que la isla siempre existiría; pero yo quiero que Cuba sea para los cubanos y no para una raza extranjera.

Nunca olvidemos que la raza anglo-sajona difiere mucho de la nuestra por su origen, lengua, religión, usos y costumbres, y que desde que se sienta con fuerza a balancear el número de cubanos, aspirará a la dirección política y general de todos los asuntos de Cuba; y la conseguirá no sólo por su fuerza numérica, sino porque se considerará como nuestra tutora o protectora, estando mucho más adelantada que nosotros en materia de gobierno, ciencias y artes. La conseguirá, repito; pero sin hacernos ninguna violencia, antes bien, usando de los mismos derechos que nosotros.

Ellos se presentarán ante las urnas electorales, nosotros también nos presentaremos: los norteamericanos votarán por los suyos, y nosotros por los nuestros; pero como ellos estarán ya en mayoría, los cubanos se verán excluidos, según la misma ley, de todos o casi todos los empleos y públicos destinos: y dolorosa situación es por cierto que los hijos, los verdaderos amos del país, se vean postergados en su propia tierra por una raza advenediza. Yo he visto esto en otras partes, y sé que en mi patria también lo vería. Muchos tacharán estas ideas de exageradas y aun las tendrán por delirio. Bien, podrán ser cuanto se quiera; pero yo desearía que Cuba no sólo fuese rica, ilustrada, moral y poderosa, sino que fuese también Cuba cubana y no anglo-sajona. La idea de la inmortalidad es sublime, porque prolonga la existencia de los individuos más allá del sepulcro, y la nacionalidad es la inmortalidad de los pueblos y el origen más puro del patriotismo. ¡Ah! Si Cuba tuviese hoy dos o más millones de blancos, ¡con cuánto gusto no la vería yo pasar a los brazos de nuestros vecinos! Entonces, por grande que fuese la inmigración de los norteamericanos, nosotros nos los absorberíamos a ellos, y creciendo y prosperando con asombro de los pueblos, Cuba sería siempre cubana.

A pesar de todo, si por uno de los más extraordinarios acontecimientos, la reunión pacífica de que he hablado, pudiese realizarse hoy, yo ahogaría mis sentimientos dentro del pecho y votaría por la anexión.

El otro modo de incorporación podrá ser por la fuerza. ¿Pero es asequible? Tenemos en Cuba 700 000 negros. Los blancos somos criollos y españoles; y aunque aquéllos son más numerosos, éstos son más fuertes; porque casi todos son hombres en estado de tomar las armas, tienen el poder, el ejército, la marina, la posesión de todos los puntos fortificados de la Isla, y las ventajas que da un gobierno organizado. Quiero conceder lo que no es, quiero conceder que todos los criollos desean y estén pronto a pelear por la anexión, ¿sucederá lo mismo respecto de los españoles? Habrá quizás un cortísimo número entre los ricos, que creyendo en el gran aumento que tendrán sus bienes con la anexión, pensarán como los criollos; pero de seguro que la inmensa mayoría no la quiere, porque de amos del país que son hoy, no pasarán gustosos a la dominación de un pueblo extranjero. En este estado, ¿cómo se llegará a la incorporación forzada? ¿Quién inicia el movimiento? ¿Los norte-americanos, o nosotros? Si los norte-americanos, con sólo el hecho de invadir a Cuba, ya declaran la guerra a España. Si nosotros, y no contamos más que con nuestros propios recursos, es el mayor desatino que se puede cometer, pues no lograríamos nuestro intento, y aun cuando lo lográsemos, esto probaría que habiéndonos bastado a nosotros mismos para sacudir el yugo español, que es entre nosotros la empresa más difícil, deberíamos constituirnos en pueblo independiente, sin agregarnos a nadie después de la victoria. ¿Contamos con los auxilios del Norte-América? Estos auxilios, para que sean eficaces, deben ser francos, públicos; en una palabra, tirar el guante por nosotros y pelear con todo el mundo. Resulta, pues, que ora el movimiento sea iniciado por los Estados Unidos, ora por nosotros con su auxilio franco y declarado, la guerra con España es inevitable, y esta guerra va a tener a Cuba por teatro. ¿Pero hay hombre que conociendo nuestra situación, no prevea que esa guerra, aun cuando sólo durase poco tiempo, puede ser la ruina de Cuba para los cubanos? ¿Está tan destituido de recursos el gobierno de Cuba, que no pueda hacer frente por algún tiempo a un ejército invasor? ¿No llamaría, si se sintiese débil, no llamaría a su apoyo a los negros, armándolos y dándoles la libertad? Y llegado este caso tremendo, dónde está la ventura de los cubanos que piensan encontrar su dicha uniéndose al pabellón americano? ¿No habría alguna nación poderosa que solapada o abiertamente sostuviese a España en la lucha? ¿No le daría Inglaterra recursos y soldados, pero soldados negros que simpatizarían de todo corazón con los nuestros? Inglaterra tendría en Cuba un partido poderoso a su favor. Contaría con los españoles, porque defendería los intereses de su metrópoli; y con los negros, porque éstos saben que ella les da libertad, mientras los Estados Unidos tienen a los suyos en dura esclavitud. ¡No, Gaspar, no, por Dios! Apartemos del pensamiento ideas tan destructoras. No seamos el juguete desgraciado de hombres que con sacrificio nuestro quisieran apoderarse de nuestra tierra, no para nuestra felicidad, sino para su provecho. Ni guerra, ni conspiraciones de ningún género en cuba. En nuestra crítica situación, lo uno o lo otro es la desolación de la patria. Suframos con heroica resignación el azote de España; pero sufrámoslo, procurando legar a nuestros hijos, si no un país de libertad, al menos tranquilo y de porvenir. Tratemos con todas nuestras fuerzas de extirpar el infame contrabando de negros; disminuyamos sin violencia ni injusticia el número de éstos; hagamos lo posible por fomentar la población blanca; derramemos las luces; construyamos muchas vías de comunicación; hagamos en fin, todo lo que tú has hecho, dando tan glorioso ejemplo a nuestros compatriotas, y Cuba nuestra Cuba adorada, será Cuba algún día. Éstos son mis ardientes votos y estos deben ser los tuyos y los de todos nuestros amigos.

Tuyo

Saco

Tomado de José Antonio Saco: Obras. Ensayo introductorio, compilación y notas de Eduardo Torres-Cuevas. Biblioteca de Clásicos Cubanos. La Habana, Imagen Contemporánea, 2001, Vol.V, pp.252-256.

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Página del libro Jose Antonio Saco y sus ideas cubanas, de la autoría de Fernándo Ortiz, donde se muestra una esclarecedora valoración de Manuel Márquez-Sterling sobre el anexionismo cubano y sus partidarios..

Un anexionista poco conocido: 


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Algunos versos de José Martí sobre el anexionismo y los anexionistas:

Martí, en una carta rimada del 21 de octubre de 1889 (Tomo 16, 354-358), dirigida a un antiguo compañero y colaborador, el anexionista Néstor Ponce de León, expuso sus convicciones antianexionistas pero a la vez el respeto a las ideas de los demás.

A mi Señor Néstor Ponce de León:
*
Viene a decirme Capriles
Que alguien dijo en Broadway,
Que en mi discurso exclamé:
“¡Los anexionistas viles!
*
¡Bien y con mucha razón
Me mandó usted el recado
De tenerme preparado
El espinudo bastón!
*
Miente como un zascandil
El que diga que me oyó
Por no pensar como yo
Llamar a un cubano “vil”
......................................
Donde no nos puedan ver
Diré a mi hermano sincero:
“¿Quieres en lecho extranjero
A tu Patria, a tu mujer? ”
*
Pero enfrente del tirano
Y del extranjero enfrente,
Al que lo injurie: “Detente”
Le he de gritar: “¡Es mi hermano!”
*
En la Patria de mi amor
Quisiera yo ver nacer
El pueblo que puede ser,
Sin odios y sin color.
*
Quisiera, en el juego franco
Del pensamiento sin tasa,
Ver fabricando la casa
Rico y pobre; negro y blanco.
*
Y cuando todas las manos
Son pocas para el afán,
¡Oh, patria, las usarán
En herirse los hermanos!
*
Algo en el alma decide,
En su cólera indignada,
Que es más vil que el que degrada
A un pueblo, el que lo divide.
**
¿Quién con injurias convence?
¿Quién con epítetos labra?
Vence el amor. La palabra
Sólo cuando justa, vence.
*
Si es en uno el honor, los modos
Varios se habrán de juntar:
¡Con todos se ha de fundar,
para el bienestar de todos!
*
Su Martí, N.Y. 21 de octubre de 1889
*

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miércoles, septiembre 27, 2023

Videos: Cesar Reynel Aguilera: Propaganda, medidas activas agentes de influencia; Julio Shiling: La cultura como arma en el Comunismo contemporáneo. Ex KGB Yuri Bezmenov: Subversión y Control de la Sociedad Occidental

 

Nota del Bloguista de Baracutey Cubano

Antonio Gramsci dejó a un lado  el materialismo dialéctico y supuestamente histórico de  Carlos Marx y de Federico Engels  que planteaba que  el desarrollo de las fuerzas productivas  y la lucha de clases  sería el camino para llegar al comunismo.

Gramsci  tomó  el camino de las ideas para llegar al comunismo.


Antonio Gramsci  tomó un camino idealista, pues  expresó: 


que  traducido al idioma español dice:
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HIGH BEAM / LUZ LARGA

22 septiembre,2023


Propaganda, agentes de influencia y mas con Cesar Reynel Aguilera


Julio Shiling: La cultura  como  arma en el Comunismo contemporáneo


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Nota del Bloguista de Baracutey Cubano

Las ideas del marxista  Antonio Gramsci tienen mucho que ver con esas técnicas para que el comunismo tome el control de una sociedad; al final de este post hay un fragmento de un artículo sobre las ideas de Antomio Gramsci para tomar el control de una sociedad, las cuales se pueden resumir en: tomar control del poder de una sociedad mediante la cultura: los intelectuales, los medios de información, la educación, etc.. Para Gramsci,  no es la clase obrera (como pensaba Karl Marx) o  los obreros y campesinos (como pensaba Lenin) los que tomarían el Poder, sino los intelectuales (aunque para Gramsci todo ser humano era un intelectual). Esa es la razón por lo que en la Cuba Castrista antes del derrumbe del Socialismo en Europa del Este en 1989, la obra de Gramsci era ignorada (pese a que se usaban y usan sus técnicas, conjuntamente con la represión y la escasez de productos de primera necesidad, para controlar a la sociedad cubana) y si se le mencionaba era para decir que Gramsci era un revisionista.  Después del mencionado derrumbe,  los intelectuales marxistas de Cuba  tomaron el estudio de la obra de Hegel y de Antonio Gramsci, ya que se habían quedado ¨colgados de la brocha¨.

  Yuri Bezmenov (Tomas Schuman )   desertor de la KGB soviética,  en dos etapas diferentes de su vida.


 




Cómo hacer el cambio o conversión de una Sociedad Abierta a una Sociedad Cerrada

Sociedad Abierta

Exigir la Igualdad  es decir el Igualitarismo
Aumentar las Expectativas personales
Crear un conflicto entre las Aspiraciones y Expectativas en la vida  y la Realidad
Lo cual crea Descontento
Ese descontento crea huelgas, fricción  y la Productividad decrece
La disminución de la Productividad crea Inflación, Desempleo, Recesión económica,etc.
Lo cual da lugar  a Agitación social
Inestabilidad
Radicalismo 
Lucha por el Poder
Sustitución del Poder (Remplazamiento)
Guerra Civil, Revolución o Invasión

Sociedad Cerrada

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Video de Yuri Bezmenov, desertor de la KGB soviética,  donde habla de la Desmoralización y la subversión ideológica de Occidente


Parte 1


Parte 2

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El Proceso de Subversión se explica en:


Guerra Psicológica, Subversión y Control de la Sociedad Occidental
 Tecnicas Básicas de Propaganda Revolucionaria


Jota Dobbs
Mar 7, 2019

El legendario Yuri Bezmenov; desertor de la Unión Soviética y ex agente de la KGB. Predijo en varias de sus entrevistas y charlas en los años 1983-1984 en Estados Unidos, varias de las maniobras y tacticas politicas de la izquierda de corte revolucionario, que vemos hoy en dia.

Describiendo las tacticas basicas de la propaganda, revolución  y subversion, enseñadas por la KGB y aplicadas por sus medios aliados, que pueden rastrearse desde el PRAVDA, al GRANMA, las agencias de noticias asociadas, o hasta el mas moderno,  y sutil Russia Today RT.

Algunas de sus entrevistas mas conocidas en Estados Unidos fueron realizadas por el escritor y periodista G. Edward Griffin quien se convertiria en un referente de grupos politicos ideologicos libertarios y republicanos.

Yuri Alexandrovich Bezmenov, oficiaba como periodista en la agencia rusa NOVOSTI, cuando la agencia (KGB, hoy renombrada FSB) le asigno un destino en la INDIA. Al parecer una vez alli comenzo a apreciar la cultura local y a sentir cada vez mas aversión por los metodos de la KGB, como la continua represión  a intelectuales contrarios al regimen imperante en la URSS.

En los 70s logro desertar, al parecer disfrazado de hippie y uniendose a un tour camino a ATENAS, GRECIA dirigiendose una vez alli, a la embajada Americana, y consiguiendo mas tarde  asilo en Canada.

Luego estudiaria en la Universidad de Toronto y se convertiria en un pro-occidental pro estadosunidos, dando charlas y ejerciendo un periodismo freelance, enfocado en la tematica de los metodos de lavado de cerebro y propaganda enseñados y difundidos por el regimen sovietico.

Su muerte, como la de tantos y tantos diplomaticos y agentes sovieticos, de ayer, de hoy y de siempre, es un misterio.

Algunos dicen que murió en 1993. Otros que fue asesinado, como le ocurrio y le ocurre a muchos o todos, los desertores de la agencia de inteligencia rusa.-
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Sobre la subversión ideológica: cómo se ha fabricado nuestro mundo

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Dos décadas atrás un antiguo agente de los servicios soviéticos contó la forma en que se había llevado a cabo una de las mayores operaciones de éstos. Tanto que hasta hubo sorpresas.
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Por Eduardo Arroyo
España
1 de enero de 2010

Al hilo de lo expuesto en esta misma columna la semana anterior acerca de la manera en que se subvierte un país, me viene a la memoria una entrevista realizada por un antiguo oficial del KGB soviético, que se hizo famoso allá por los años 80 hablando de la "subversión ideológica". El mencionado oficial atendía por el nombre de Yuri Bezmenov pero su verdadero nombre era Thomas David Schuman y nació en la URSS en 1939. Su trabajo en la agencia de noticias comunista Novosti le permitía dedicarse a sus tareas como espía de la URSS en los EEUU. La cuestión no es que espiara sino que, como contó a Ed Griffin en 1984, su tarea no tenía nada que ver con el espionaje. La "subversión ideológica" era algo mucho más complejo que, en su opinión, de acuerdo con la información aportada por otros espías del KGB de su mismo calibre, también desertores en Occidente, acaparaba más del 80% de los recursos del KGB, algo muy distante de las tareas de inteligencia a lo James Bond.

¿En qué consistía la "subversión ideológica"? Se trataba de un proceso lento consistente en "transformar la percepción de la realidad de cada norteamericano de modo que, prescindiendo de la abundancia de información, nadie fuera capaz de alcanzar conclusiones significativas interesantes para la defensa de sí mismos, sus familias, su comunidad y su país". Schuman añadía que se trataba de "un gran lavado de cerebro que procede lentamente y que se divide en cuatro fases". La primera de ellas es la "desmoralización", que dura entre 15 y 20 años porque este lapso de tiempo es el mínimo requerido para educar a una generación de estudiantes en el territorio enemigo, de manera que la "ideología marxista leninista es insuflada en el interior de los maleables cerebros (soft heads) de por lo menos tres generaciones de estudiantes… sin que sea contrarrestada por los valores americanos básicos".

(Yuri Bezmenov)

El resultado es una generación de intelectuales que "están programados para pensar y reaccionar a ciertos estímulos de acuerdo con un cierto patrón. No puedes cambiar su mentalidad incluso si les presentas información auténtica. Incluso cuando les demuestras que el blanco es blanco y el negro es negro, tampoco puedes cambiar la percepción básica y la lógica del comportamiento". Para una persona sometida al proceso "desmoralizador", "la exposición a información auténtica ya no importa" porque por que el sujeto "es incapaz de valorar la información verdadera… los hechos no significan nada para él incluso si recibiera una ducha de información con pruebas auténticas, con documentales y fotos… él rehusará creerlo. Esta es la tragedia de la situación de desmoralización".

Llegados a este punto el proceso de "desmoralización es irreversible" y se necesitan otros 15 o 20 años para educar a otra generación en un sentido opuesto. Según Schuman (a) Bezmenov, el proceso de desmoralización había finalizado a mediados de los años 80 en los EEUU y había alcanzado, gracias a la "perdida de estándares morales", esferas que ni siquiera el por entonces director del KGB Yuri Andropov y sus expertos hubieran podido sospechar.

El paso siguiente es la "desestabilización", otro proceso de entre 2 y 5 años de duración, que afecta básicamente a la economía, las relaciones exteriores y la defensa. Bezmenov o Schuman, como se quiera, se asombra de la enorme influencia que alcanzaban por aquél entonces las ideas marxistas en los EEUU y es aquí donde su profecía verdaderamente truena: "La mayoría de los políticos americanos, periodistas y educadores enseñan a otra generación de gente que creen que viven una época de paz. Falso. Los EEUU se hallan en estado de guerra, una guerra no declarada y total contra los principios básicos y fundadores de su sistema. Y el que ha iniciado esta guerra no es el camarada Andropov, por supuesto, sino el sistema".

Finalmente, en la fase siguiente de "crisis", que se prolonga por un período de unos 2 o 3 meses, se alteran de manera crítica la concepción y la propia situación de relaciones económicas, de política exterior o de defensa. En opinión del experto soviético, puede llevar el tiempo señalado conducir a un país a la "crisis", pero ésta desemboca finalmente en la última fase de "normalización", un cínico concepto acuñado por la propaganda comunista cuando el aplastamiento de Checoslovaquia por los tanques, que puede durar indefinidamente y que hace que una situación que violenta radicalmente los intereses y la propia supervivencia de un país se enquiste como si fuera algo "normal".

Es posible que el entrevistador de Schuman-Bezmenov fuera una persona controvertida e incluso dudosa. G. Edward Griffin era miembro de la John Birch Society, una organización de "extrema derecha" a la que se culpó del mismísimo asesinato de JFK, pero ese tipo de descalificación es irrelevante para un espíritu crítico sensato porque lo que de verdad importa es si lo expuesto por Schuman era o no cierto y si el KGB llegó a poner a punto técnicas para actuar a largo plazo, sobre  generaciones enteras.
 (Yuri Bezmenov)

A nuestro juicio no es de extrañar. Quienes vimos por aquellas fechas la propaganda "pacifista" que solicitaba abiertamente el "desarme unilateral" de Occidente y pedía el desmantelamiento de los misiles Pershing mientras Europa era apuntada por infinidad de misiles balísticos SS-20, no podemos dejar de pensar que Schuman tenía razón. Además, observe ahora el lector crítico e inteligente –o sea, los que no leen prensa- y desmenuce este proceso tetrafásico para intentar explicar cómo se ha transformado la realidad española a golpe de "desmoralización" y subsiguientes. ¿Es que hay un agente del KGB debajo de la cama? Sin duda no. Pero sí que existen varias generaciones de personas educadas por la propaganda prosoviética y marxista en los 60 y 70 que ocupan ahora cargos respetables, sin rendir en absoluto cuentas de su pasado oscuro. Además, posiblemente este proceso de "desmoralización" sea el mejor que pueda idearse para transformar la mentalidad de una sociedad al punto de que llegue a aplaudir todo lo que le envenena, mina y reconcome hasta su destrucción.

Es posible que los plazos aquí expuestos deban modificarse y matizarse pero sin duda cuestiones como el invierno demográfico, la inmigración masiva, el aborto, el capitalismo global, la desmoralización absoluta o todo lo que fomenta el odio al propio país han llegado por medio de estrategias muy parecidas a las que aquí describe Bezmenov. La "memoria histérica" o la "educación para la majadería" que propone el gobierno son ejemplos paradigmáticos de técnicas soviéticas de educación de la población general. Sirva este modesto artículo para poner en guardia a nuestros compatriotas de qué es lo que realmente nuestro país enfrenta. 1:11:00

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martes, octubre 18, 2022

Julio Aleaga Pesant desde Cuba: ¿«Cortocircuito» entre la oposición y la sociedad cubana? El trabajo de ruptura del gobierno y sus servicios de inteligencia llega hasta el exilio burocrático


Nota del Bloguistade Baracutey Cubano

La tiranía más que aprovechar, gestó y provocó  el fiasco  del 15N cuando un personajillo casi desconocido hasta meses antes preparaba las maletas para irse a España  mientras  convocaba a una marcha en la que, a sabiendas, no acudiría. La tiranía intentaba con ello:  desacreditar y desmoralizar la posibilidad de que se produjeran nuevas marchas y levantamientos populares como los del 11J y 12J, pero la dictadura sólo tuvo un éxito parcial durante un corto tiempo según hemos visto a partir del 10 de octubre del 2022 hasta nuestros días.

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 Tomado de https://www.cubaencuentro.com

¿«Cortocircuito» entre la oposición y la sociedad cubana?

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El trabajo de ruptura del gobierno y sus servicios de inteligencia llega hasta el exilio burocrático

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Por Julio Aleaga Pesant

Manzanillo

17/10/2022

Miles de personas decentes se manifiestan en las calles cubanas, noche tras noche. Es el resultado de la hecatombe del sistema energético nacional y “otras yerbas coyunturales”. El tiranuelo y su cohorte, ahogados en su propia incompetencia, cobardía, y espurias negociaciones con los norteamericanos, no sabe cómo actuar.

Ante esta avalancha de cientos de miles de cubanos cruzando los mares y otros cientos de miles en las calles enfrentando a la maquinaria de terror, muchos se preguntan: ¿Dónde está la oposición democrática que no encabeza y organiza tales rebeliones?

Según los ingenieros eléctricos, un “cortocircuito”, es cuando la electricidad completa su recorrido a través de una distancia más corta. Por eso se llama corto, y no corte circuito, como dicen algunos. Provoca el aumento de la intensidad y la tensión, causando daños, hasta llegar a desconectar el sistema.

Si lo aplicamos a lo social, es cuando los fenómenos en vez de cumplir los protocolos y los tempos para energizar el sistema toman caminos más cortos. Sin embargo, por esa misma razón, no lo logran.

El más interesado en establecer este “corto” entre la sociedad civil y la oposición democrática es el gobierno, con muy poco que brindar, sin futuro que prever, y menos tiempo aun para resolver problemas. A través de sus medios de comunicación y agentes de influencia, se encarga de tirar un velo de silencio sobre las actividades opositoras. A partir de ahí manipula a conveniencia las matrices de opinión. Algunas de ellas son: los opositores trabajan para ellos, o son mercenarios, reciben dinero del enemigo. Otra herramienta es la descalificación moral. También se usan las largas condenas que cumplen por rebelarse contra el statu quo.

El objetivo principal, es destruir el capital social, o la capacidad para colaborar, e interactuar entre la sociedad civil y la oposición democrática para salir de la crisis. Un ejemplo de ello es la poca comunicación entre los jóvenes del Movimiento San Isidro, Archipiélago, o 27N con la oposición reconocida, sus grupos de abogados, periodistas, y activistas de derechos humanos.

Ese trabajo de ruptura del gobierno y sus servicios de inteligencia llega hasta el exilio burocrático. Este discrimina con quien trabaja y con quien no, y hasta maneja los fondos y ayudas recibidas creando parcelas, que impiden la colaboración entre organizaciones que comparten agenda, pero no el trabajo de construir la democracia.

A la población tampoco le interesa trabajar mucho con la oposición democrática. Primero su actuación es reactiva y se ve definida por lo que haga “papa Estado”. Si este distribuye, no hay problema. Si no lo hace, esperará un poco hasta que se vuelva insoportable. En la práctica, luego de la represión del 11J y el 15N, la actitud de la población fue largarse del país en casi un 3,5% del total, en solo un año. Las matrices de expresiones verbales reactivas son: No puedo hacerlo, somos así, estoy desesperado.

Un ejemplo comunicacional: si antes del 15N, la frase más convocada por la población era Patria y Vida, luego del 16 de noviembre se impuso la sigla DPEPDPE (de pinga el país de pinga este). Alusión al conformismo y a la evasión que asumió la población para enfrentar la crisis.

Realmente no ayudó que el organizador principal a la marcha del 15N, mientras convocaba, preparaba las maletas para irse a España con su esposa. El gobierno lo aprovechó, y publicó de inmediato las imágenes de su huida, para derrumbar a partir de ahí cualquier otra muestra de confianza en el liderazgo opositor.

Todas las razones anteriores, hablan del “corte” que existe entre la población y los activistas prodemocráticos. Pero hay más elementos. Las detenciones arbitrarias contra José Daniel Ferrer, Feliz Navarro, Carlos Manuel Pupo y otros lideres opositores, al salir de sus casas ese 11J, provocó que también un liderazgo fuerte y definido, quedara al margen de la coyuntura de las protestas actuales.

Otro dato, fue el comportamiento de los votantes en el plebiscito sobre el código de las familias, el pasado septiembre. La suma de las dos posiciones opositoras, abstención y Voto No, ganó 60 a 40, al voto propugnado por el gobierno. No obstante, no acordar una posición común, impidió demostrarle el rechazo a la tiranía.

No por ultimo. La inexistencia de instituciones opositoras fuertes, con base social y comunitaria, impiden establecer a través de objetivos, estrategias, y campañas de comunicación, los pasos para la movilización, y la exposición del descontento ciudadano hacia los cambios necesarios.

Coda

La fuerza eléctrica del descontento y la desaprobación al gobierno está en su mala gestión, la amplitud de la corrupción, y sus mecanismos represivos. Por estas razones y muchas otras, el ciudadano se lanza por el camino más corto, la pura y dura, protesta callejera. De esta forma se crea una situación volátil, de ruptura e ingobernabilidad. Y planea sobre nosotros una tiñosa, definida como “Estado fallido”.

© cubaencuentro.com

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martes, septiembre 20, 2022

Roberto Álvarez Quiñones: Cuba, 1958: ¿Una revolución social o que se fuera Batista?

 Nota del Bloguista de Baracutwey Cubano

Fulgencio Batista y Zaldivar  dejaría de ser Presidente de la República  de Cuba el 24 de febrero de 1959, pues se cumplían los 4 años de  haber sido electo en las elecciones multipartidistas del 1 de noviembre de 1954. La Constitución de 1940 no permitía la reeleción y ella había sido ya restaurada al llamar a esas elecciones generales. Batista quiso empezar su mandato sin presos políticos y por eso planteó en el Congreso de la República  que se discutiera una posible Amnistía,General,  lo cual no era. singularmente extraordinario, pues esa amnistía fue la número 118  que se dió en la República de Cuba; veamos: 

Los gobiernos de la República de Cuba anteriores a 1959 se caracterizaron por ser gobiernos donde la clemencia y la generosidad estuvieron frecuentemente  presentes; tal es así que sumaron 118 las amnistías que se otorgaron desde el 20 de mayo de 1902 (fecha de la fundación de la República de Cuba) hasta el 8 de mayo de 1955La Amnistía General para todos los presos políticos, en la que se incluyeron a todos los asaltantes al Cuartel Moncada el 26 de julio de 1953 y demás presos políticos pues fue de carácter general fue la número 118. En  el artículo  118 Amnistías en medio siglo de Cuba Republicana  de la autoría de René Ruiz, publicado en la revista Bohemia del 8 de mayo de 1955 se aborda la clemencia y generosidad de esos gobiernos y se muestra la siguiente estadística:


En este post del blog Baracutey Cubano añado una captura de pantalla del antes mencionado artículo de René Ruiz.

Sobre  esa amnistía de 1953  diré que el Presidente electo Fulgencio  Batista (electo en las elecciones multipartidista del 1 de noviembre de 1954) quería  empezar su  gobierno constitucional sin presos políticos y le sugirió al Congreso que estudiaran la posibilidad de otorgar una Amnistía General para los presos políticos. El Congreso, electo por el voto popular en esas elecciones, estaba conformado  en su gran mayoría por partidarios  de Batista pues el Partido Ortodoxo no quiso participar (se fue al llamado retraimiento) en esas elecciones y el Partido Auténtico, encabezado por el Dr. Ramón Grau San Martín, estaba en las boletas  pero al irse Ramón Grau al retraimiento dos días antes de las elecciones, muchos auténticos y simpatizantes de ese partido no fueron a votar,  no obstante los auténticos eligieron a 18 senadores y  16 concejales. Según algunas personas el Congreso votó casi unánimemente a favor de la Amnistía General salvo las excepciones de Rafael Díaz - Balart en la Cámara Baja y la de  Santiago Rey Pernas  en la Cámara Alta o Senado; otras personas dicen que no hubo excepciones pues en el libro del Congreso concerniente a esas fechas no aparece ningún discurso de Rafael Díaz -Balart Gutiérrez  en contra.

En el siguiente video Manuel Márquz - Sterling (eminente historiador cubano y Profesor Emérito de una universidad norteamericana recientemente fallecido y cuyo padre fue un adversario político de Batista ) afirma que con las elecciones del 1 de noviembre de 1954  Batista restituía la Constitución de 1940. 

En el texto El Imperio de la Ley en Cuba de la Comisión Internacional de Juristas, Ginebra, escrito en 1962 se lee:

«La ley constitucional de 1952 disponía en su Art. 256, de acuerdo con la modificación que se le hiciera por Decreto Ley No. 1133, del 30 de octubre de 1953 (G.O. 6 noviembre de 1953, Edic. Extr. No. 90) que la Constitución de 1940 sería restablecida a partir de la fecha en que tomara posesión del mando el presidente electo. Las elecciones presidenciales se celebraron el día 3 de noviembre de 1954, resultando electo Fulgencio Batista...Automáticamente, en virtud de la citada cláusula de tránsito constitucional, comenzó a regir nuevamente la Constitución de 1940». (ICJ, 1962, p. 92)). Andrés Domingo y Morales del Castillo había sustituido a Batista como mandatario para que Batista participara en las elecciones de noviembre de 1954.

En el artículo del Dr. Alberto Luzárraga (abogado y banquero cubano-americano) titulado El Tribunal Constitucional y su organización: una propuesta de reforma, se lee:

«Aunque sin duda hubo buenas sentencias, aparentemente el tema constitucional no cobró suficiente importancia en la conciencia popular ni en el Tribunal en sí. Este efecto se palpó a raíz del 10 de Marzo cuando por una votación de 10 contra 5 el Tribunal de Garantías (por sentencia #127 de 17 de Agosto de 1953) desestimó el recurso interpuesto por 25 ciudadanos contra los Estatutos Constitucionales promulgados por Batista; sin que esta decisión conllevase el mismo grado de censura popular que el golpe del 10 de Marzo y sin que se resintiese el funcionamiento del tribunal que siguió operando como si no hubiese faltado a su razón esencial de ser.

Es justo sin embargo reconocer que el voto de la minoría declaró que la Ley Constitucional de 4 de Abril de 1952 “es inconstitucional y no podrá aplicarse en ningún caso ni forma, debiendo ser derogada....por quebrantar los principios de soberanía popular innatos en el pueblo cubano....violar el contenido total de la Constitución de 1940 que no ha sido derogada, su articulado, su esencia, sus principios y razón de ser, y en suma por no provenir de órgano legitimado para hacerlo». (Luzárraga, 2014, p. 3)

Hago la observación de que los miembros de ese tribunal no estaban supeditados a Batista ni habían sido nombrados por Batista para ejercer esa responsabilidad; en general la rama Judicial fue independiente durante los gobiernos de Fulgencio Batista. Sería interesante conocer los argumentos de los que votaron a favor de desestimar el recurso. Tampoco he conocido de que Batista haya tomado represalias contra los 5 magistrados que votaron en contra de sus Estatutos.

 Después del 1 de enero de 1959 NUNCA se ha otorgado una amnistía por la dictadura castro comunista que oprime a Cuba desde esa fecha donde el odio y el resentimiento se disfrazaron de justicia en dolorosas y sangrientas parodias donde las sentencias prácticamente ya estaba dadas y, en ocasiones, hasta los ataúdes estaban presentes en las salas donde se estaban efectuando los ¨juicios¨. 


Nota aclaratoria sobre la definición de Amnistía 

La amnistía es la eliminación de la responsabilidad penal de un delito. Esta acción jurídica suele ser desarrollada por el Poder Legislativo y afectar a diversas personas que, anteriormente, habían sido consideradas culpables de una violación de la ley.

ALa amnistía es la eliminación de la responsabilidad penal de un delito. Esta acción jurídica suele ser desarrollada por el Poder Legislativo y afectar a diversas personas que, anteriormente, habían sido consideradas culpables de una violación de la ley.

Es importante distinguir entre la amnistía y el indulto. El indulto también es un recurso que extingue la responsabilidad penal, pero el autor del delito sigue siendo considerado como culpable. Es decir, el indulto sólo perdona el cumplimiento de la pena.

La amnistía, en cambio, se aplica sobre el propio delito (se perdona el delito, no la pena). Esto significa que la amnistía logra la extinción de la responsabilidad civil o penal y borra los antecedentes. La amnistía también puede generar consecuencias retroactivas.

Por otra parte:

Según se lee en el libro oficialista En el último año de aquella República, del autor Ramiro J. Abreu (ex oficial del MININT y funcionario del Departamento América del Comité Central del Partido Comunista de Cuba en los años ochenta del pasado siglo XX, años en que fue publicado dicho libro en Cuba), Batista hizo ciertos cambios en su gabinete, compulsado por ciertas fuerzas políticas nacionales y extranjeras y hasta por el propio Nuncio, Monseñor Luigi Centoz, que conllevó a una nueva imagen de su régimen y a una posible solución no violenta a la situación política del país. Leemos en sus páginas 81 y 82:

¨… Ya, desde antes, permitió la reestructuración de los partidos políticos de ´oposición´, restableció ´la libertad de prensa ´ y las garantías constitucionales´, y el 10 de marzo dio el indulto a 40 personas. Con el mismo propósito, Batista se deshizo de su Premier, Jorge García Montes, y nombró en ese cargo a su Embajador en Estados Unidos, Emilio Núñez Portuondo, De esta forma, dio paso al llamado gabinete de la concordia, con el cual procuró tener una apariencia de Gobierno flexible con ribetes liberales …¨

En ese libro también se lee, en sus páginas 99 y 100, que Batista en marzo de 1958 le propuso al Movimiento 26 de Julio que participara como un partido político en las próximas elecciones junto a los otros partidos. Fidel Castro se negó alegando que esa proposición era una trampa de Batista. Los que hemos padecido la tiranía de Fidel Castro  casi por  medio siglo, sabemos que la verdadera razón de la negativa de Fidel Castro era que no quería Poder, sino todo el Poder; solamente dejó oficialmente el Poder, a regañadientes y poco a poco, cuando estaba al borde de la muerte, designando a su hermano y cómplice Raúl Castro como su sucesor.




Acto de desagravio a Batista por el asalto al Palacio Presidencial el 13 de marzo de 1957. El acto se efectuó en los primeros días de Abril y asistieron más de 200 000 personas.

Inauguración del túnel de la Bahía de La Habana,. Batista al centro vestido de blanco, el 31 de mayo de 1958

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Tomado de https://diariodecuba.com/

Cuba, 1958: ¿Una revolución social o que se fuera Batista?

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Ante la interrogante del título, la respuesta sobre qué querían los cubanos habría sido evidente.

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Por Roberto Álvarez Quiñones

Los Ángeles

19 septiembre 2022

A Raúl Castro, Miguel Díaz-Canel, Ramiro Valdés y demás mandamases del régimen habría que preguntarles, cuando hablan de "continuidad", si a fines de 1958 los cubanos querían una revolución social, a lo bolchevique, o que Batista se fuera y se aplicase la progresista Constitución de 1940.

Si la interrogante mencionada arriba hubiera sido formulada en una encuesta nacional, probablemente más del 90% de los entrevistados habría respondido que se fuera Batista.

¿De qué continuidad habla el régimen entonces? ¿Hacía falta una revolución social en Cuba?

Uno de los tres países con mayor nivel de vida en Latinoamérica

¿Se necesitaba una revolución transformadora de la sociedad en un país que junto a Uruguay y Argentina registraba el más alto nivel de vida en América Latina, según datos de la ONU, y cuyo ingreso per cápita duplicaba al de España y se acercaba al de Italia? Precisamente en 1958 había en la Embajada de Cuba en Roma 12.000 solicitudes de italianos deseosos de emigrar a la Isla.

¿Se imaginó alguien en enero de 1959 que Cuba sería un país comunista y que 63 años después esa dictadura aún insistiría en su continuidad?

Ahora, atando cabos, uno no se sorprende con lo sucedido. Al organizar el criminal asalto al cuartel Moncada, Fidel Castro ya repetía la palabrita "revolución", cuando el pueblo lo que quería era restablecer la democracia y un Estado de derecho, sin tocar para nada el sistema de economía de mercado.

Las revoluciones sociales son iconoclastas, arrasan con todo

Sin embargo, una vez consolidado en el poder, Castro I fabricó tal vez el más exitoso de sus mitos: que en Cuba era necesaria una revolución porque éramos un país atrasado económica y socialmente, muy pobre, con pésimos servicios de Salud y Educación debido a la "explotación imperialista" y al capitalismo criollo.

Los cubanos, por su parte, no pensaban en eso. No se lanzaron a las calles las masas hambrientas y los sans culottes (gente pobre y marginada) que, en el París de la Bastilla, en julio de 1789, iniciaron la liberal Revolución Francesa. Es importante diferenciar entre rebelión o revolución política, y una revolución social. Las rebeliones políticas triunfantes modifican el estatus político, o incluso el Estado, pero no la estructura socioeconómica de la nación y de toda la sociedad.

Una revolución social arrasa con todo. No hay nada más iconoclasta, antidemocrático y arbitrario en el mundo. Cambia las relaciones de propiedad, producción, distribución, y los medios de comunicación. Transforma la política, la economía, la cultura, la educación, las costumbres, la ética, la moral, la filosofía. Lo coloca todo patas arriba con la promesa de "un futuro luminoso", frase que tanto gustaba a Lenin, Mussolini, Hitler… y Fidel Castro.

Pero lo del megalómano Castro I era atornillarse en el poder per secula seculorum (frase latina que aprendió en el Colegio de Belén, y le encantó), y la única forma de lograrlo era convirtiendo la rebelión política triunfante en dictadura comunista con fuertes rasgos fascistas, subvencionada convenientemente por Moscú, para disponer en Cuba de una cabeza de playa soviética en las narices de EEUU.

Para apuntalar su revolución, Castro mintió sin pudor alguno. Hablaba del malvivir en la Cuba previa. Pero la Isla, entre otras cosas, era el mayor exportador de productos agrícolas de Latinoamérica en proporción al tamaño de su población, según la FAO.

Cuba era el sexto país del mundo en automóviles por habitantes

En 1958 la Isla se autoabastecía de carne de res, cerdo, pollo, pescados y mariscos, leche, huevos, viandas, hortalizas, frutas tropicales, café y tabaco. Además, exportaba los excedentes tras cubrir el mercado nacional. Había entonces 6.6 millones de cabezas de bovinos, una por cada habitante. El consumo de carne de res en 1958 fue el tercero más alto de Latinoamérica tras Uruguay y Argentina, y uno de los más altos del mundo: 81 libras por persona, según el Statistical Year Book de la ONU y un informe del Ministerio de Hacienda de Cuba.

Además, Cuba poseía la mejor ganadería tropical del mundo, y ya había desplazado a Estados Unidos en la exportación hacia Latinoamérica de sementales de la raza cebú, unos 1.000 toros anuales. En 1958 se produjeron 960 millones de litros de leche, equivalentes a 2.6 millones de litros diarios, casi medio litro por persona.

En 1958, Cuba era el sexto país del mundo en automóviles por habitantes, solo superado por EEUU, Canadá, Gran Bretaña, Venezuela y Alemania Occidental. Había 156.000 automóviles, según la Dirección General de Impuestos. Cuba fue el segundo país del mundo (tras EEUU) en tener una red nacional de televisión. Era la nación de América Latina con más periódicos, revistas y aparatos de TV per cápita. Y con un millón de radiorreceptores, era el octavo país del planeta per cápita.

País avanzado en Salud Pública y Educación

Por otra parte, en 1958 Cuba tenía un médico por cada 980 habitantes, tercer lugar en Latinoamérica, por detrás de Argentina (uno por cada 760 habitantes) y Uruguay (uno por cada 860). Había 35.000 camas de hospitales, una cama por cada 190 habitantes, cifra superior a la de los países del Primer Mundo, con una cama por cada 200 habitantes.

A fines de los años 50 Cuba era el segundo país del continente con más baja mortalidad infantil, con 33 por cada mil nacidos vivos. Italia, en 1958, tenía una tasa de 50 por cada mil; Francia, 34 por mil, y Japón, 40 por mil, según la OMS. Sin revolución social, Cuba los superaba a los tres.

En 1956, Cuba fue reconocida por la ONU como uno de los países con menos iletrados en Iberoamérica y el mundo (23%). La mayoría de las naciones latinoamericanas, y España, rondaban el 50% de analfabetismo. En 1958, era el país que dedicaba mayor porcentaje del gasto público a la educación, con el 23%, según la UNESCO. El bachillerato cubano figuraba entre los mejores de Iberoamérica.

Imponer la revolución comunista, un crimen de lesa humanidad

Hoy casi nadie en Cuba sabe que, en la Universidad de La Habana, una de las más prestigiosas de América Latina, la matrícula anual costaba solo 60 pesos —60 dólares—, a pagar en tres plazos. Un joven podía graduarse de médico, ingeniero, abogado, arquitecto, contador público, físico-matemático, o en carreras de letras y pedagogía, con el pago de cinco pesos mensuales por las clases y las prácticas de laboratorio.

Todos los estudiantes de la Universidad de La Habana tenían atención médica y recibían hospitalización gratuita en la Clínica del Estudiante, en el séptimo piso del actual Hospital Fajardo en La Habana.

Y contaban con el Balneario Universitario en la Playa de Miramar (al final de la calle 42), con una piscina olímpica, cafeterías, salones para bailes y actividades diversas, canchas de voleibol, botes para remar y una playa con arena. Cada estudiante tenía además derecho a llevar un invitado. ¿Qué revolución podía anhelar un estudiante universitario en aquella Cuba tan "explotada" por el capitalismo?

La imposición del totalitarismo comunista (y fascistoide) en Cuba, ubicada en el corazón del mundo y la cultura occidentales, fue un crimen de lesa humanidad por el que Fidel Castro no pagó, pero que debe pagar su cómplice de origen y heredero en el trono.

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