Es un blog diario digital conformado con los artículos, opiniones, ensayos, etc. del Catedrático universitario Lic. Pedro Pablo Arencibia Cardoso sobre diferentes temáticas de la problemática cubana, actual e histórica, así como por noticias y artículos de otros autores que se consideran de gran interés para profundizar en la realidad cubana.
miércoles, febrero 19, 2025
GAESA contra PCC: perro sí come perro. Rafaela Cruz desde Cuba sobre el enfrentamiento entre el conglomerado militar GAESA ( Grupo de Administración Empresarial, SA) y el PCC (Partido Comunista de Cuba)
Dra en Ciencias Lis Cuesta dichava (¨Primera Dama¨ al ser esposa del ¨Presidente¨ Miguel Díaz Canel Bermúdez) en TV su plan contra GAESA. (Aprobado por Canel)
Aparte de estar confabulados apretando el gaznate a los cubanos de la Isla, para que mendiguen remesas de los cubanos de allá, es a dentelladas la disputa entre estos dos perros castristas.
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Por Rafaela Cruz
La Habana
18 Feb 2025
El castrismo es un parásito de dos tentáculos. Por un lado, los enguayaberados obesos y endogámicos del Partido Comunista de Cuba (PCC); por el otro, la pujanteGAESA, esencialmente una banda de delincuentes con entrenamiento militar y arsenales, a quienes Raúl Castro dio patente de corso para hacer metástasis y desplazar al PCC de estructuras de poder que este antes colonizaba en exclusiva, una situación que aumenta la fricción entre estos grupos ya de por sí enfrentados por el maná que les sostiene: las remesas.
En general, cuando la colaboración acrecienta el tamaño del premio, los diferentes competidores tienden a colaborar para maximizar ganancias; pero cuando el premio está definido, por ejemplo, el número de medallas en una olimpiada —o el número de dólares de remesas—, la estrategia que prevalece es la rivalidad, pues cada contendiente intentará apoderarse de la mayor parte del premio antes de que el otro lo haga. Por ese puñado de dólares es inevitable la pelea de perros dentro del castrismo.
GAESA mordió primero adueñándose de las más lucrativas fuentes de divisas que antes lubricaban las siempre absurdas iniciativas económicas de los educandos de la Ñico López, mientras el Partido, aparte de su único próspero negocio, la trata de médicos, se quedó con las esperpénticas empresas estatales socialistas que pierden dinero de lunes a viernes de 8:00AM a 5:00PM, y más cuando hacen horas extras.
Y convencido como está el castrismo —GAESA y PCC— de que no existe prosperidad sin libertad, pero aun así decidido a seguir empobreciendo al país bajo un férreo totalitarismo —el PCC claramente y GAESA al menos de momento—, ya el Gobierno ni se molesta ideando reformas económicas, y lleva meses haciendo ingeniería financiera que solo sirve para desangrar esta vaca cada vez más flaca, pues desde su parasitario punto de vista, es mejor vaca flaca pero dócil que dejarla pastar libremente, engorde y de una coz aplaste a las garrapatas.
Donde único convergen los intereses de estas dos facciones delincuenciales, y por ello ahí colaboran, es en mantener al sector privado al nivel mínimo indispensable. A GAESA, como monopolio económico, le interesa eliminar competencia; al PCC, como monopolio político, le aterra una sociedad civil organizada; y a ambos les conviene la miseria generalizada que estimula emigración y remesas.
Porque sí, es erróneo asumir como perenne el actual declive de las remesas. Cuando el flujo migratorio se ralentice por la razón que sea —Trump, por ejemplo— los recursos hoy destinados a financiar la emigración, probablemente serán reconvertidos en remesas y visitas a Cuba, sobre todo cuando los nuevos emigrantes se asienten económicamente en su país de destino, algo que toma tiempo. A eso le está apostando el castrismo desde que hace años abrió Nicaragua.
Entonces, aparte de estar confabulados apretando el gaznate a los cubanos de aquí, para que con un hilo de voz sufriente mendiguen remesas de los cubanos de allá, es a dentelladas la disputa entre estos dos perros castristas que ahora mismo afinan diferentes estrategias para limpiar de dólares los bolsillos del pueblo.
GAESA concentra sus esfuerzos en una red de servicios —tiendas, hoteles, combustible, finanzas— cobrados directamente en dólares o mediante tarjetas cuyos fondos van a cuentas de instituciones financieras alejadas del escrutinio del público… y del PCC.
Por su parte, el Partido, aunque mediante el MINCIN también abrirá tiendas en dólares para competir con las de GAESA, poco confía en su propia habilidad administrativa —lo sucedido con las tiendas MLC es prueba suficiente de su incapacidad— y centra su estrategia en captar los dólares antes de que sean realizados en consumo, utilizando el mercado cambiario como aspiradora.
Como el PCC aún gobierna el Banco Nacional, tiene potestad para crear pesos de la nada. Así, aplicando su poder de señoreaje —ser el emisor de la moneda— y aprovechando el efecto Cantillon —primer usuario usa dinero sin nueva inflación— pretende el Partido, adoptando una política de tipo de cambio flotante, comprar tantos dólares como pueda, aunque ello implique inflación.
Si todavía no han instaurado el ya anunciado tipo de cambio flotante, no es porque sea técnicamente difícil. La demora más bien puede deberse a que no han podido pagar los nuevos billetes de pesos cubanos que necesitan para comprar dólares —les faltan dólares para comprar pesos para comprar dólares—, algo que probablemente vayan a solventar parcialmente instaurando otra novedad económica, la compraventa de divisas desde cuentas bancarias.
Pero es casi seguro que el escollo más importante para la instauración del tipo de cambio flotante con el cual el PCC espera comprar dólares a mansalva es que no ha llegado a un acuerdo con GAESA sobre el denominado "nuevo mecanismo de asignación de divisas", es decir, cómo van a repartirse el pastel de remesas.
Durante mucho tiempo la juvenil GAESA tenía ventaja porque eran sus financieras, aliadas con Western Union, quienes se quedaban los dólares antes de que le llegaran al pueblo. Pero ahora que las remesas mayormente se envían mediante intermediarios privados, y que a GAESA le cerraron Orbit, es el veterano PCC, con su poder de emisión de pesos, quien tendría la ventaja si instaura un mercado cambiario de tipo flotante, algo que a los militares no les debe gustar mucho, pues cada dólar que compre el PCC será un dólar menos gastado en tiendas de GAESA. ¿Correrá la sangre entre el perro viejo y el joven?
Para el brillantísimo intelectual marxista Antonio Gramsci, "la crisis consiste precisamente en que lo viejo está muriendo y lo nuevo no acaba de nacer". De Cuba diría que está en un "interregno mórbido" porque GAESA no termina de dominar plenamente, mientras el PCC sigue ocupando tanto espacio que parece estorbar más que serle útil a este nuevo castrismo extractivo-parasitario que emergió cuando Raúl Castro, incapaz de mantener las riendas a base de mentiras y terrores como hacía su hermano, comenzó a comprar fidelidades con dólares.
El poder se ha ido desplazando desde los ideólogos del PCC a los negociantes de GAESA, y es inevitable que esa tendencia continúe hasta que se produzca el parto de una nueva Cuba donde se deje de hablar de socialismo, pero los derechos de propiedad sigan en manos de una casta que se reparte el país. Y sí, serán tiburón que salpica y habrá cierta mejoría material y hasta simbólico-política, pero será también el funeral de cualquier esperanza de una Cuba moderna, realmente próspera y medianamente democrática.
Si los perros de GAESA terminan de comerse a los perros del PCC, convertirán a Cuba en un país centroamericano de los años 80. Así de macabro es nuestro destino, a menos que acabemos con la rabia… ¿Y cómo se acaba con la rabia?
Este artículo fue publicado en el número 22 de la revista Vitral, correspondiente a los meses de noviembre y diciembre de 1997 en la sección de Opinión. La escritura de este artículo fue motivada por las preguntas que muchas personas me hacían con respecto al día del nacimiento de Nuestro Salvador, Cristo Jesús. En este blog, puede consultarse el artículo "La ciencia histórica y la persona de Jesús " en el que hago una exposición sobre la historicidad de la persona de Jesús de Nazareth.
Los cristianos desde hace dos milenios estamos haciendo lo que hoy llamamos Evangelización de la cultura; Dado que las apariciones de Jesús resucutado que aparecen en el Nuevo Testamento fueron en los días Domingo, muy tempranamente a ese día los primeros cristianos le llamaron al día Domingo : ¨el Día del Señor¨, con lo cual se le daba una importancia mayoe que el que los judíos le daban al Sábado los judios que seguían la Ley de Moisés, y sustituían así al dios que le asignaban los romanos al Domingo. La acción de cambiarle el significado de ciertos actos o festividades de una cultura por otros significados relativos a otra cultura, no es nada nuevo pues, por ejemplo, el antiguo pueblo de Israel tomó ciertas festividades religiosas paganas del pueblo de la tierra llamada Canaán y les cambiaron sus nombres y significados vinculándolos a su religión; de esa judaización de la cultura cananea surgieron La fiesta de los Panes Ázimos, la Fiesta de los Tabernáculos y la Fiesta de la Primera Gavilla.
Finalmente. Para los cristianos al ser Jesucristo verdadero Dios y verdadero hombre (al ser la Segunda Persona de la Trinidad que se humilló encarnándose como ser humano) tenemos que:
1) Como verdadero hombre nació y vivió en un tiempo y lugar determinados.
2) Cómo Dios, que es espíritu, no está sujeto al tiempo ni al espacio; lo cual no debe asombrarnos, pues tengamos en cuenta que hasta en este mundo material ni el tiempo ni el espacio son absolutos, lo cual ya se ha verificado en nuestros tiempos, aunque había sido inferido teóricamente de una de las dos Leyes de la Relatividad de Albert Einstein.
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ORIGEN Y SIGNIFICADO DE LA NAVIDAD
Por Pedro Pablo Arencibia Cardoso
En los textos bíblicos y concretamente en aquellos que conforman el Nuevo Testamento (NT) no aparece de manera explícita la fecha del nacimiento de Jesucristo. Las alusiones más cercanas a dicho momento son las que aparecen en el Evangelio según San Lucas:
" Aconteció en aquellos días, que se promulgó un edicto de parte de Augusto César, que todo el mundo fuese empadronado. Este primer censo se hizo siendo Cirenio gobernador de Siria. E iban todos para ser empadronados, cada uno a su ciudad. Y José subió de Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por cuanto era de la casa y familia de David; para ser empadronado con María su mujer, desposada con él, la cual estaba encinta. Y aconteció que cuando ellos allí, se cumplieron los días de su alumbramiento. Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón."
Lucas 2, 1-7
y la siguiente alusión indirecta:
"En el año decimoquinto del imperio de Tiberio César, siendo gobernador de Judea Poncio Pilato, y Herodes tetrarca de Galilea, y su hermano Felipe tetrarca de Iturea y de la provincia de Traconite, y Lisanias tetrarca de Abilinea, y siendo sumos sacerdotes Anás y Caifás, vino palabra de Dios a Juan, hijo de Zacarías, en el desierto. Y él fue por toda la región contigua al Jordán, predicando el bautismo del arrepentimiento para perdón de pecados,"
Lucas 3, 1-3
si la leemos conjuntamente con Lucas 3,21:
"Aconteció que cuando todo el pueblo se bautizaba, también Jesús fue bautizado; y orando, el cielo se abrió,"
En un marco más amplio que el nuevo testamentario como lo es la Tradición Apostólica, la cual está contenida en los libros del NT pero también en los escritos de los grandes escritores cristianos de los primeros siglos, tampoco se encuentra la respuesta sobre la fecha exacta del nacimiento de Cristo. No obstante, los primeros versículos citados sirven para afirmar que Cristo nació aproximadamente 6 años antes que el año en que al principio se calculó su nacimiento, o sea, existe un error aproximado de 6 años en la manera en la que se han fechado tradicionalmente los diferentes hechos históricos de la humanidad con el convenio "después de Cristo" o "después de nuestra era", pues Jesús había nacido antes. Los cómputos se hicieron en el Siglo VI de nuestra era por el Monje Dionisio y la razón de ese error fue el carecer de la suficiente información para situar la fecha del nacimiento de Jesús correctamente. Pese al conocimiento que se tiene actualmente de ese error, se mantienen los fechados calculados con anterioridad por el trabajo y la confusión que podrían traer sus correcciones.
¿ POR QUÉ EL 25 DE DICIEMBRE ?
Para conocer el por qué los cristianos celebramos el nacimiento de Jesús el 25 de Diciembre, debemos remontarnos a la Roma del siglo IV d.C., en la cual desde el siglo anterior había aparecido el culto al dios Sol o dios Solar. El nacimiento del dios Solar era celebrado un día equivalente a nuestro actual 25 de Diciembre, pues en aquellos tiempos se usaba un calendario diferente al actual. Esa fecha fue escogida por el hecho de que ese día, el sol surgía triunfante de la noche más larga del año (según los cálculos de esa época), o sea del supuesto equinoccio de invierno para el hemisferio norte pues dicho equinoccio realmente ocurre el 21 ó 22 de Diciembre. A principios del siglo IV, el emperador romano Constantino el Grande había promulgado el Edicto de Milán en favor de los cristianos y decretado festivo el primer día de la semana o domingo, día del Sol para los paganos pero también, desde hacía dos siglos, día del Señor para los cristianos según se puede leer en los escritos de san Ignacio de Antioquía (muerto en el año 107 d.C.). El domingo es el día de la semana en el que Cristo resucitó y en el que posteriormente realizó varias de sus apariciones ante los apóstoles lo cual aparece intencionalmente destacado en el Nuevo Testamento, señalando con ello la importancia de ese día.
La coincidencia del día de la semana consagrado para el dios Sol y el día del Señor, así como el hecho que se identifica a Cristo como el sol de justicia del que se profetisa en Malaquías 4,2:
"Mas a vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá salvación; y saldréis, y saltaréis como becerros de la manada."
y la Luz del mundo de que se habla en Juan 8,12:
"Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida."
llevó pocos años después a identificar el día del nacimiento del dios Sol con el día del nacimiento histórico de Jesucristo.
Pero la Navidad no sólo celebra el nacimiento histórico de Jesús, también celebra la encarnación de Dios hecho hombre llamado el Misterio de la Encarnación que fue anunciado por Isaías.
"Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Enmanuel."
Isaías 7,14
"Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz."
Isaías 9, 6
Como consecuencia de la expansión que tuvo el cristianismo en esa época, ya en el siglo V d.C. la celebración de la Navidad se había extendido grandemente por el mundo conocido de esos tiempos.
¿ PAGANISMO O EVANGELIZACIÓN ?
El origen pagano de la celebración de la Navidad el 25 de diciembre, ha sido tomado por pocas y bien determinadas personas para calificar de paganismo la celebración de la Navidad ese día. Esas personas probablemente desconocen que las más importantes fiestas del pueblo de Israel como son: La Pascua (la fiesta más importante del calendario judío), la Fiesta de la Primera Gavilla y la Fiesta de los Panes Ácimos y muchas otras costumbres judías, como es por ejemplo el considerar que el día comienza por la tarde y se extiende hasta la tarde siguiente, tienen su origen pagano en los pueblos entre los cuales nació y se desarrolló el pueblo de Israel así como por sus relaciones con los pueblos vecinos. El pueblo de Israel le dio un carácter totalmente nuevo a esas fiestas y costumbres, despojándolas de los elementos paganos que ellas poseían. Por nuestra parte, los cristianos hemos estado llevando a cabo desde muy temprano en la historia, una actividad que recibe hoy el nombre de Evangelización de la Cultura. La celebración de la Navidad el 25 de Diciembre y la adopción de un símbolo de origen pagano como es el árbol navideño, el cual procede de los pueblos nórdicos, son vivos ejemplos de esa actividad en las cuales los componentes religiosos paganos fueron totalmente eliminados y en su lugar hemos situado elementos de indiscutible carácter cristiano.
Los cristianos con cada Navidad celebramos el nacimiento del tierno y entrañable niño Dios y Padre eterno que vino a mostrar el camino para hacer realidad los anhelos de justicia, fraternidad, libertad y paz de toda la humanidad. La celebración de la Navidad es necesaria, bella e importante, pero aún más importante que celebrar ese bello acontecimiento, es ayudar a que ese niño nazca dentro de nosotros en esta muchas veces oscura gruta que llamamos corazón, y que después, crezca sano y hermoso acompañándonos en nuestro peregrinar. Cualquier momento es bueno para ese alumbramiento, pero La Navidad de este año sería sin duda un marco maravilloso para que dentro de muchos de nosotros se haga realidad ese acontecimiento.
¡Feliz Navidad !
Bibliografía:
La Biblia (Latinoamérica),Edición Pastoral, Editorial Verbo Divino, Navarra, España, 1972
Biblia de América, Editorial La Casa de la Biblia, coeditan Atenas, PPC, Sígueme, Verbo Divino, Madrid, España, 1994
La Santa Biblia. Antiguo y Nuevo Testamento (Reina-Valera), Sociedades Bíblicas Unidas, Corea, 1989.
Diccionario de Pastoral
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EL MES EN QUE JESUCRISTO NACIÓ REVELADO - La Verdadera Historia del Nacimiento de Jesús en la Biblia
La palabra Navidad es una abreviatura de Natividad proveniente de la voz latina nativitas, que significa nacimiento. Es por ello que se aplica este nombre a la fiesta cristiana del 25 de diciembre, en que se celebra el nacimiento del Niño Jesús. Esta celebración se remonta a los primeros años de la iglesia cristiana, cuando el Papa Telésforo la instituyó en el siglo II. En esa época se celebraron las primeras ceremonias religiosas, en las que la iglesia utilizó el género teatral para persuadir a la gente sobre las bondades de su religión.
Durante la Edad Media en España, se representaba la Natividad en una ceremonia nocturna en la que un grupo de niños vestidos de ángeles cantaban en honor del Niño Jesús y otros ataviados como pastores hacían los coros, después de lo cual se abrían las cortinas que cubrían el pesebre y se mostraban al Niño y a la Virgen, dando paso a la celebración de la misa. También en España a finales del siglo XV, fue representado un auto sacramental del poeta Jorge Manrique llamado Renacimiento de Nuestro Señor Jesucristo, que es una escenificación de la Navidad.
El Nacimiento es la representación plástica de la Natividad de Jesús. En los Evangelios Canónicos se narra con sobriedad la adoración al Niño Jesús por los pastores y por los Reyes Magos, en cambio en los llamados Evangelios Apócrifos se relata con mayor detalle el mismo episodio, motivo por el cual estos últimos fueron los más consultados por los artistas en busca de inspiración para crear sus obras.
Por el siglo VII la escena de la Natividad adquiere la importancia para ser utilizado en los cultos. Algunas crónicas afirman que el pesebre más antiguo que se conserva, aunque sólo en parte, está en la basílica romana de Santa María la Mayor. Este adoratorio guarda la misma estructura de la cueva de Belén. Pero fue San Francisco de Asís, nacido en 1182 en Asís, Italia, quien después de conseguir una autorización del Papa Honorio III., instaló el primer Nacimiento en la ermita de Greccio, en 1223. El religioso celebró el nacimiento de Jesús, colocando un altar frente a la ermita con una escenografía mínima; colocó luminarias por el monte y repartió hachas encendidas entre los frailes y los campesinos que lo acompañaban, lo que atrajo a muchos habitantes de la ciudad de Greccio. Él cantó el Evangelio invitando a todos a participar en el nacimiento del redentor y los campesinos reprodujeron el histórico acontecimiento. Tiempo después, sobre el pesebre de Greccio se erigió una iglesia en conmemoración de San Francisco.
El poeta tabasqueño Carlos Pellicer describió la representación del Nacimiento de la siguiente manera: “Y en una gruta, bajo el cielo de Navidad, arregló el pesebre, colocó el buey y el asno; sobre el pesebre, puso el ara en la cual un sacerdote operó el ritual de la misma, cuyo valor histórico, plásticamente hablando, no tiene par”.
La idea del Nacimiento se consolidó como tradición en el arte de toda Italia, siendo durante el Trescientos (siglo XIV), que se multiplicó la escena de la Natividad, habiéndose afianzado su popularidad en la segunda mitad del Cuatrocientos (siglo XV). En la Catedral de Volterra, un Nacimiento de grandes figuras era ya común. En Toscana el número de Nacimientos monumentales fue muy grande y es posible que desde ahí se propagaran al reino de Nápoles, en donde el Rey Carlos III fundó talleres de cerámica destacando el de Capodimonte, en donde se dice que el propio Rey aconsejaba y dirigía a los artesanos. En este taller encargó figuras para su pesebre, que instaló en una habitación del Palacio Real, lo que dio inicio a una de las más conocidas tradiciones navideñas. El Nacimiento fue todo un acontecimiento, lo visitaban ricos y pobres, nobles y plebeyos, con un poco de fervor religioso, por gusto o por curiosidad. Luego los Nacimientos invadieron las mansiones napolitanas, con figuras fastuosas, vestidas de seda y adornadas con pedrería inclusive con oro y plata. Y finalmente llegaron con más sencillez pero quizás con mayor autenticidad, hasta los modestos estratos sociales.
Se cuenta que el mismo Rey Carlos III promovió la difusión de los Nacimientos en la Península Ibérica. Al viajar de Italia a España llevó consigo el gusto por la representación sagrada y pronto encargó a varios artistas valencianos un Nacimiento para su hijo, el futuro Rey Carlos IV, que causó gran asombro entre la nobleza peninsular, repitiéndose la historia de Nápoles. Así proliferó la producción de Nacimientos, algunos de los cuales todavía se conservan en Museos españoles.
Por otro lado la llegada de los franciscanos a España durante el s. XIII, permitió también la difusión de los Nacimientos por toda la Península. En Alemania, a mediados del mismo siglo, se instaló por primera vez un Nacimiento en el monasterio de Füssen, considerado como el más parecido a los actuales en su diseño. Otros Nacimientos de gran influencia que todavía se conservan son los elaborados en el s. XVII con la corriente barroca que le imprimió un estilo de gran fuerza humana, que va más allá del solo objetivo religioso. Para el s. XVIII, el barroco se constituyó como el antecedente del romanticismo, dotando así a los Nacimientos de grandes escenas con estructuras escenográficas y con figuras preciosistas. En Portugal se elaboraban grandes Nacimientos con figuras de yeso y ojos de vidrio, desarrollándose una reconocida escuela sobre el tema. También destaca la labor de los artesanos españoles, que realizaron preciosos Nacimientos con pequeñas figuras, como las de Salzillo en Murcia y las de Amadeu en Barcelona.
La costumbre de colocar Nacimientos se extendió a partir del Renacimiento hacia otros países europeos. Por lo que respecta al continente americano, es lógico entender que con la evangelización llegaron a estas tierras las recreaciones del acto de fe navideño en diversos materiales. Las religiosas franciscanas elaboraban bellísimos Nacimientos, especialmente con Niños Jesús de cera, hermosas piezas escultóricas que permanecían en exhibición durante un año. Los artesanos mexicanos asimilaron rápidamente las técnicas artísticas traídas de Europa, de manera que las maderas estofadas y policromadas fueron comunes en los Nacimientos mexicanos de la Colonia. Al paso del tiempo, las figuras se hacían con ropa más elaborada, que procedía de conventos y casas particulares. Las caras, pies y manos eran generalmente de cera o barro, luego el Nacimiento se modificó hasta llegar a ser una abigarrada mezcla de estilos y motivos en los que aparece el portal rodeado de magueyes, guajolotes, pastores y tipos populares del México romántico del siglo XIX: el carbonero, el cazador, la tamalera, etc., hechos de barro, cera, madera, de fibras vegetales, hojalata, trapo y de todo material que corresponde a las ramas artesanales del país.
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Bibliografía
* Cantú Romandía, Claudia. “La Natividad”, en Nacimientos Mexicanos, Fundación Cultural SERFIN, México, 1994.
* Mompradé L., Electra y Gutiérrez, Tonatiúh, “Tradiciones Navideñas de México”, en La Cultura Popular en México, Suplemento de Mensual del diario Novedades, México, Diciembre de 1974.
* Novo, Salvador. “La Navidad en el México de Antaño” en Nacimiento, Villancico y Pastorela, Artes de México, México 1965.
* Reynoso, Louisa. "Nacimientos Artesanales Mexicanos", en Nacimientos Mexicanos, Fundación Cultural SERFIN, México, 1994.
Fallece Juan Manuel Salvat, fundador de librería Ediciones Universal
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Juan Manuel Salvat, quien fundó Ediciones Universal en Miami, acaba de fallecer a los 84 años, la noticia fue confirmada a de DIARIO LAS AMÉRICAS por allegados
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Por ROXIMAR TOVAR
26 de noviembre de 2024
MIAMI.- Juan Manuel Salvat, quien fundó la librería Ediciones Universal en Miami en 1965, falleció en Miami a los 84 años. La lamentable noticia fue confirmada a la redacción de DIARIO LAS AMÉRICAS por fuentes allegadas a Salvat.
Nacido el 27 de marzo de 1940, en Sagua la Grande, Villa Clara, en la región central de Cuba, Juan Manuel Salvat Roque formó parte de los primeros exiliados que se radicaron en Estados Unidos tras la llegada de Fidel Castro al poder.
Hijo de Manuel Salvat Martínez y Consuelo Roque Olivé, creció en una pequeña tienda de víveres en Cuba, en la que ayudaba a su padre a despachar alimentos, arroz, frijoles y azúcar, comentó Salvat en entrevista concedida a DIARIO LAS AMÉRICAS hace seis años.
De joven, decidió estudiar Derecho en la Universidad San Juan Bautista de la Salle, en Cuba; sin embargo, terminó solo el primer año y parte del segundo, pues en 1959 se matriculó en la Universidad de La Habana, lugar que tuvo que abandonar por su liderazgo en la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU) y postura anticomunista para la fecha.
De Guantánamo a Miami
"Nos expulsaron, tramaron nuestra detención y nos obligaron a pedir asilo en la Embajada de Brasil. Entonces, convencidos de la traición a las libertades del gobierno de los Castro, habíamos creado el Directorio Revolucionario Estudiantil (DRE), siguiendo la tradición de lucha por la libertad de los estudiantes en otras épocas dictatoriales en Cuba. El lema del DRE sería "José Antonio Echeverría, con tus ideas en marcha", rememoró Salvat en entrevista publicada en nagarimagazine.com.
En 1961, luego de ser detenido durante un tiempo en Cuba, organizó su salida forzosa de Cuba a través de la Base Naval de Guantánamo.
"El compañero del DRE, Julio Hernández Rojo, organizó el viaje. En julio de 1961 logré, con ayuda, saltar la cerca. Ya se había avisado a la Base y un Jeep de los Marines vino a recogerme pues en ese lugar había minas y no podía moverme hasta que ellos llegaran. A los pocos días, junto con Manuel Guillot y Rafael Quintero, nos llevaron en avión a Cayo Hueso, y de allí a Miami donde ya estaban mis padres, hermanos, mi novia y después esposa, Marta Ortiz Iturmendi, el gran amor de mi vida", contó Salvat en dicha entrevista.
Mantener viva la cultura y la historia de Cuba a través de la literatura
Ya radicado en Miami, fundó en 1965 la librería Ediciones Universal en la famosa Calle Ocho.
“Entonces, Miami no era lo que es hoy, ni los cubanos eran la mayoría, pero había un mercado, una inquietud muy grande por leer en español y leer libros relacionados con Cuba. Formábamos parte de un exilio que pensaba en regresar a la isla y que quería estar más cerca de Cuba, a través de los libros”, dijo Salvat en exclusiva a DIARIO LAS AMÉRICAS.
“Mis primeros seis años de exilio fueron prácticamente dedicados a apoyar la lucha contra Castro. Luego pensé que podía hacer más si trataba de mantener viva la cultura y la historia de Cuba, que el régimen cubano ya comenzaba a negar en la isla, y me propuse promocionar libros, publicarlos y venderlos”, rememoró Salvat, quien entonces, con 25 años y pocos dólares en el bolsillo, produjo un pequeño catálogo de libros, que repartía mayormente entre los amigos.
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AmericaTeVe Miami
25 noviembre, 2024
Fallece en Miami el activista anticastrista Juan Manuel Salvat
Wenceslao Cruz
Hace 11 meses
Cuba y su historia - JUAN MANUEL SALVAT. La Familia - La Patria - La Literatura Cubana
PRESENCIA DE ESPAÑA EN EL NUEVO MUNDO, UNA OBRA CIVILIZADORA.
Por: Alberto Roteta Dorado
y
Manuel Alejandro Saeta Quintana
Muro de cráneos y calaveras de indígenas sacrificados por los aztecas. Imágenes y comentarios añadidos por el Bloguista de Baracutey Cubano
12 de octubre, 2024
Santa Cruz de Tenerife. España. El 1492 marca un antes y un después en la historia de España y del mundo. Por una parte, el 2 de enero de este año culminó la llamada reconquista con el rendimiento del último de los reinos musulmanes en la península ibérica, el nazarí de Granada; por otra, el 12 de octubre de 1492 con la llegada del almirante Cristóbal Colón a tierras de América, se inicia la conquista del Imperio Español a América, el hecho más trascendental de la historia de España, no solo por lo que representa el llamado descubrimiento en sí, sino por su significado desde el punto de vista político, social y cultural.
El destacado cineasta español José Luis López-Linares, en su libro: “España, la primera globalización” afirma que el descubrimiento de América es un suceso único en la historia, “no tanto por el hecho de que Colón llegara a dicho continente – probablemente otros lo precedieron en este sentido–, sino por lo que el concepto del término descubrimiento supone”. Esta sentencia es determinante para comprender la esencia de lo que representa este hecho que, por desgracia, a través del tiempo muchos han pretendido minimizar en importancia, y lo peor, tergiversar su verdadero sentido.
El tema de la llamada “colonización” de los pueblos de gran parte de América por parte del Imperio Español ha sido objeto de múltiples revisiones desde diferentes ópticas. Están los que defienden sobremanera la idea poco trascendente de dicho descubrimiento, anteponiendo especial énfasis en la legitimidad de la “colonización” de los territorios conquistados; los que niegan la idea de un descubrimiento, toda vez que América existía en un contexto tanto histórico como geográfico, y se supone que fuera “descubierta” por otros antes de la llegada de los españoles; también están los defensores acérrimos de una cruel colonización con exterminios humanos y saqueos de recursos naturales; así como los que, con conocimiento de causa, han investigado con profundidad el tema del famoso encuentro formulando sólidas hipótesis que permiten desmentir la llamada leyenda negra española.
En este escrito vamos a referirnos y a utilizar como fuentes de información las investigaciones de estos últimos escritores, historiadores, analistas y ensayistas, por considerar que lo que aportan son fundamentos de gran solidez, resultado de múltiples estudios, cuyas fuentes trascienden las fronteras españolas para ir más allá del Atlántico – como hiciera en su tiempo Cristóbal Colón y los que le acompañaron en la gran aventura– y llegar a los territorios que otrora fueron virreinatos de la gran España. Me refiero, en este sentido, a varios historiadores y académicos que siendo hispanoamericanos se han adentrado con seriedad y profundidad en estos polémicos temas para defender – dejando a un lado los prejuicios y rencores indigenistas– la grandeza del Imperio Español.
De modo que, trataremos de exponer algunos de los argumentos que desmienten toda posible idea relacionada con la leyenda negra, algo que tanto daño ha hecho a esta primera globalización del mundo, cuyo protagonismo corresponde en su totalidad al entonces Imperio Español.
Retomemos la idea del cineasta antes citado, cuya obra documental en el séptimo arte sirvió de base para un extraordinario libro que deberían leer detenidamente aquellos defensores de la leyenda negra española.
LO QUE REPRESENTA LA IDEA DE UN DESCUBRIMIENTO MÁS ALLÁ DEL DESCUBRIMIENTO EN SÍ. LA HUELLA DE ESPAÑA EN LAS TIERRAS DE AMÉRICA.
Hemos de tener en cuenta que este encuentro de dos mundos no se limitó a un reporte científico. De hecho, los fines del almirante genovés, no fueron precisamente científicos, sino religiosos. Su motivación y fin último fue tomar el islam por la retaguardia para reconquistar Jerusalén, independientemente de las aspiraciones comerciales de otros que contribuyeron a la materialización del primer viaje, mediante la búsqueda de nuevas rutas, una vez que había fracasado la tradicional vía de acceso al oriente luego de la caída de Constantinopla, en 1453.
El descubrimiento de América, que si fue un descubrimiento a pesar de la negativa de los que se empeñan en descreditar la contribución de España al mundo, fue más allá del descubrimiento propiamente dicho para trascender las fronteras del tiempo y permanecer como uno de los más extraordinarios hechos de la historia. De ahí la idea de López-Linares en relación con el descubrimiento más allá del descubrimiento en sí.
El politólogo e historiador argentino Marcelo Gullo Omodeo en su libro “Madre Patria”, luego de un análisis acerca de las múltiples hipótesis que intentan desmentir, o al menos minimizar, el descubrimiento por parte de España concluye:
“Con la palabra descubrimiento – malinterpretada e ideológicamente mal utilizada en nuestros días por los propagadores de la leyenda negra– no queremos decir que el pueblo español fuera el primero en llegar a América; muchos otros podrían haber llegado antes, pero habrían guardado para sí el descubrimiento. Es cierto que los vikingos pasaron de Groenlandia a Terranova, pero no sabían adónde habían llegado. Ni supieron ni imaginaron que habían descubierto un nuevo continente, ya que carecían de los conocimientos científicos necesarios para saber cómo era el mundo” (…) “España si hizo público el conocimiento impreciso de la existencia de tierras allende el gran mar que los vikingos habían poseído y no les interesó divulgar. Es por ello por lo que se puede decir con propiedad que España sí descubrió América”.
No se puede ver la conquista de América como una colonización, por cuanto, no hicieron colonias; sino que España trasladó la manera de vivir de los españoles a los pueblos de América, lo que, sin duda, contribuyó a:
1.- La conformación de una nueva cultura, la cultura hispanoamericana, cuya identidad no es un simple conglomerado de elementos de las tradiciones del nuevo mundo con la impronta de lo español, sino un verdadero fenómeno de transculturación.
2.- La contribución al surgimiento de una etnia fruto del mestizaje entre indígenas y españoles – fenómeno biológico que no se da en naciones conquistadas por ingleses, franceses y holandeses, por cuanto no se mezclaron, como sucedió en América, donde no solo se permitió, sino que se alentó el casamiento entre españoles y nativos–. Téngase presente que, en 1503, la Reina Isabel reclamó al gobernador Nicolás Ovando, hombre fundamental en los primeros años de la presencia europea en América, que fomentara los matrimonios mixtos, “que son legítimos y recomendables porque los indios son vasallos libres de la Corona española”. En una Real Cédula emitida por Carlos V, en 1514, se permitía el matrimonio entre españoles e indias: “cásense españoles con indias e indias con españoles”.
El fenómeno del mestizaje en América fue algo muy sui generis. En el modelo legal español se consideraban súbditos de Felipe IV los indios, los no indios, los mestizos, los no mestizos, los nacidos en Europa y los nacidos en América, o sea, todos sin excepción. Este aspecto difiere si se compara con el colonialismo de otras potencias para las que había una delimitación bien establecida entre la metrópoli y sus colonias.
3. Mostrar al mundo la grandeza de la obra misionera de la evangelización cristiana. Los grandes templos cristianos, comparables y a veces superiores a las propias iglesias de España, son la mayor prueba de la presencia del cristianismo en el Nuevo Mundo. No hay una sola ciudad americana que no tenga varios templos dedicados al culto religioso católico. El tema de la religión también ha sido demasiado polémico, toda vez que algunos sostienen la idea que España impuso su religión a los pueblos recién conquistados.
Téngase presente que dichos pueblos tenían modalidades de religiones muy primitivas que incluían el sacrificio de vidas humanas, rituales de magia negra, entre otros tantos aspectos que contradicen la idea conceptual de lo que en sí es la religión, del griego religare, o sea, la unificación del hombre con Dios, algo que jamás se logrará mediante ritos antropofágicos que presupongan el daño a la vida. Se estima que en toda la América precolombina los sacrificios humanos podían alcanzar las cifras de decenas de miles anualmente. Muchos académicos hacen referencia a un aproximado anual de 20.000 víctimas por parte del imperio Azteca, la mayoría sacrificadas en relación con ceremonias religiosas y eventos patrocinados por el Estado; aunque las cifras oscilan entre 10.000 y 80.000.
En la cultura inca, los sacrificios de niños se realizaban durante momentos de gran importancia ritual. Los infantes elegidos eran ofrendados a los dioses desde las cumbres montañosas como forma de garantizar la armonía entre dioses y humanos. Según el arqueólogo mexicano Matos Moctezuma, refiriéndose a los aztecas:
“Los sacrificios de niños a Tláloc (Dios de la lluvia) eran realizados para asegurar la lluvia. En circunstancias de gran sequía, se seleccionaban infantes que, considerados puros, eran entregados a los dioses. Esta práctica, aunque con connotaciones religiosas, estaba vinculada también a situaciones de crisis agrícola y social”.
Por otro lado, el canibalismo era algo común, vinculado también a ritos pseudorreligiosos. Para los mexicas consumir la carne de los sacrificados tenía una connotación de perpetuidad del ciclo vital, toda vez que al comer la carne de los sacrificados los dioses se alimentaban y mediante ellos se aseguraba la continuidad de la vida de manera cíclica. Los mayas, además del sacrificio, practicaban el canibalismo en tiempos de crisis o para celebrar triunfos militares. La carne de los prisioneros se ofrecía a los dioses y en muchos casos se consumía por los participantes en las ceremonias.
Lo mejor que les pudo pasar a estos pueblos inmersos en la barbarie pseudorreligiosa fue que el cristianismo fuera asimilado como religión, algo que perdura en nuestros días. Posiblemente el sentimiento de religiosidad sea mucho mayor en gran parte de las naciones hispanoamericanas que en la propia España, donde, por desgracia, las ideas de izquierda unidas al ateísmo acérrimo se dan las manos.
4. La existencia del castellano como idioma oficial para todos los pueblos de Hispanoamérica. Una de las principales aportaciones de España al Nuevo Mundo fue la difusión del español, como idioma, por toda América, lo que ha servido no solo como medio de comunicación a gran escala, sino como elemento unificador para diversas culturas y etnias. Según Fernández-Armesto, en su texto “Los conquistadores: el origen del poder de Occidente en el Nuevo Mundo”:
“La expansión del idioma español ha permitido la creación de un espacio común de intercambio cultural, económico y social que sigue beneficiando a los países hispanohablantes”.
Gracias al descubrimiento y expansión por toda América del Imperio Español, el castellano se difundió por todo el continente, siendo el principal vehículo de comunicación entre todos los pueblos. El castellano se consolidó como lengua extraordinaria que alcanzó una posición privilegiada, lo que devino posteriormente como una de las lenguas más habladas en el mundo.
5. La presencia de algunos de sus mejores científicos, políticos e intelectuales, los que hicieron carrera en América y se establecieron como catedráticos en una treintena de universidades dispersas por todos los virreinatos de España en América.
Entre 1538 y 1812 España fundó en América más de treinta universidades. Desde la fundación de la Universidad de Santo Domingo, en Santo Domingo, en 1538, España no dejó de fomentar la construcción de sendas edificaciones sedes para la existencia múltiples centros de estudios superiores. Solo en México se establecieron centros de este tipo en Ciudad México (Universidad de San Pablo), Mérida de Yucatán (Universidad de Santa Catalina), Charcas (Universidad de San Javier), Puebla (Universidad de San Ildefonso), Ciudad México (Universidad de San Pedro y San Pablo), Guadalajara (Universidad Jesuítica de Guadalajara), Ciudad México (Universidad de San Francisco de Celaya), así como en Mérida (Universidad de San Bartolomé). En otras naciones como Perú, Colombia, Ecuador, Argentina, Chile, Guatemala, Venezuela, Cuba, Panamá y Nicaragua, también se establecieron universidades.
Estas universidades seguían el modelo de la Universidad de Salamanca, esto es, poseían su autonomía dado que el gobierno de las instituciones se encontraba en manos de un claustro, formado por facultades y doctores, así como maestros residentes en la ciudad o en sus cercanías. Pero lo más importante, si de negación de la leyenda negra y justicia para España en el día de hispanidad se trata, es el hecho de que dichas universidades estaban abiertas a los indios, especialmente a los hijos de los jefes indígenas, y en los tiempos de los Habsburgos, también a los mulatos libres. Decir que eran gratuitas sería mentir; no obstantes diferentes fuetes hacen referencia a lo módico de los derechos de matrícula, no así en los de graduación. Además, se concedían becas o exenciones de derechos a alumnos aventajados de familias pobres.
Ahora hemos de cuestionarnos de donde salían los profesores de estos altos centros. La respuesta es más que obvia: de España. Solamente en México enseñaron personalidades ilustres, entre los que se encuentran: Alonso Gutiérrez, Francisco Cervantes de Salazar, Bartolomé Frías de Albornoz y Antonio Rubio de Rueda, este último, el más importante de los jesuitas españoles enviados a América. En la Universidad de San Marcos, en Lima, Perú, se establecieron profesores formados en la prestigiosa Universidad de Salamanca, los que dejaron su huella de colosal sabiduría.
6. La existencia de hospitales gratuitos para todas las razas. Las Leyes de Indias, la primera de las cuales, fechada el 7 de octubre de 1541, en su Libro I, Título IV, señalaba:
“Que se funden hospitales en todos los pueblos de españoles e indios. Encargamos y mandamos a nuestros virreyes, audiencias y gobernadores, que con especial cuidado provean que en todos los pueblos de españoles e indios de provincias y jurisdicciones se funden hospitales donde sean curados los pobres enfermos, y se ejercite la caridad cristiana”.
Recordemos que España llenó a América de hospitales, algunos de ellos alcanzaron más notoriedad por sus avances científicos que los propios hospitales de la península, lo que demuestra, una vez más, que América jamás fue vista por España como un botín. En 1503, el gobernador de La Española, Nicolás de Ovando, fundó el hospital de San Nicolás de Bari, el primero en el Nuevo Mundo, institución que se mantuvo activa entre los siglos XVI y XIX. Según el académico mexicano Guillermo Fajardo-Ortiz:
“Su construcción (del hospital de San Nicolás de Bari) y sus servicios significaban una comunión entre los conquistadores y los conquistados, entre autoridades políticas, religiosos y pobres”.
Se fundaron otros hospitales no solo en Sano Domingo, sino en la Nueva España (México), donde el hospital de la Purísima Concepción y Jesús Nazareno se mantuvo en actividad durante cuatro siglos. En dicho virreinato se construyeron múltiples instituciones de este tipo, amén de otros centros dedicados al cuidado de los leprosos, sifilíticos, exclusivos para las mujeres, etc., algo que ocurrió de manera similar en el virreinato de Perú, donde se estableció un sistema de salud gratuito para todos.
EL FAMOSO GENOCIDIO NO EXISTIÓ, LA CONQUISTA DE MÉXICO NO FUE HECHA POR HERNÁN CORTÉS, SINO POR LOS INDIOS.
Uno de los más álgidos puntos en relación con la formulación de la leyenda negra española es el del supuesto genocidio. Hemos de precisar, una vez más, que no hubo tal genocidio por parte de los conquistadores. De manera particular en el caso de México, otrora Nueva España, donde la derrota del poderoso imperio azteca ha sido motivo de especulaciones y formulaciones de hipótesis carentes de sentido.
Recordemos que Hernán Cortés jamás contó con un verdadero ejército capaz de asumir una contienda de gran magnitud, como lo fue el enfrentamiento y derrota del imperio Azteca. Recursos militares como arcabuces, perros o caballos fueron de utilidad, pero no suficientes para alcanzar una victoria frente al poderío de los Aztecas, capaces de movilizar a un millón de soldados. Los pueblos indígenas sometidos por el imperio Azteca se unieron a Hernán Cortés en una total alianza, algo demostrado por la historia y por el sentido lógico y coherente de todo aquel que tenga la capacidad analítica y reflexiva para darse cuenta de que una minoría de españoles no podían por sí solos triunfar. Para el periodista y escritor italiano Vittorio Messori, en su libro “Leyendas negras de la iglesia”:
El imperio de los aztecas y el de los incas se había creado con violencia y se mantenía gracias a la sanguinaria opresión de los pueblos invasores que habían sometido a los nativos a la esclavitud” (…) “Las increíbles victorias de un puñado de españoles contra miles de guerreros no estuvieron determinadas ni por los arcabuces ni por los cañones. Aquellos triunfos se debieron sobre todo al apoyo de los indígenas oprimidos por los incas y aztecas”. Por lo tanto, más que como conquistadores, los ibéricos fueron saludados en muchos lugares como liberadores”.
No se trata de negar totalmente los enfrentamientos y las pérdidas humanas en el transcurso de la conquista de México. Solo pretendemos exponer las cosas como son. Cortés, como capitán de un ejército, practicó la violencia cuando fue necesario; pero jamás por el placer de hacerlo o con el propósito de lograr un exterminio. Sus “Cartas de relación” dirigidas al emperador Carlos V, en las que describe las maravillas del descubrimiento, son una prueba de su verdadero espíritu. Cortés, según el economista y político español Ramón Tamames, es el inventor de México, pues “construyó las bases de una nación, incluso de una estructura económica” (…) “Es un caso único: un estadista que crea un estado nuevo”.
España no tiene porqué pedir perdón. La actitud de algunos hispanoamericanos en este sentido demuestra su grado de ignorancia al desconocer la verdadera historia del descubrimiento y conquista de América. No son tiempos de rencores, de venganzas, de arrepentimientos, de exageraciones y tampoco de negar los enfrentamientos que en realidad hubo, pero que quedan minimizados ante la extraordinaria obra civilizadora que engrandeció a los pueblos de América. “Toda civilización es fruto de una mezcla que nunca fue pacífica”; pero de esto a la idea de un genocidio y un saqueo se extiende un gran abismo.
La hispanidad, cuyo día evocamos hoy, 12 de octubre, es lo que en realidad une a los pueblos de Hispanoamérica, y esto se debe a la permanencia de España en estos confines durante cuatro siglos.
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Nota del Bloguista de Baracutey Cubano
No olvidemos que ¨los indios caribes¨ que vivían fuera de la isla de Cuba asaltaban, saqueaban, mataban, secuestraban y hasta algunos autores dicen que practicaban el canibalismo, contra los indígenas que vivían en ciertas regiones de Cuba; sin olvidar que los llamados tainos practicaban cierto tipo de esclavitud.
¨Al lado de los innegables méritos que avalan al Almirante genovés, deberían competir en ventaja, sin derribarle, esculturas de quiénes retaron con valor e inteligencia a la cultura dominante, contribuyendo a que la historia diera un paso más hacia la civilización.
Una contrapartida notable fue Bartolomé de Las Casas, compañero de viaje de Colón en su segunda incursión americana. El obispo de Chiapas se adelantó a su tiempo, demostrando la otra cara de la cultura, cuya expresión es la constante voluntad humana por cambiar para mejor la sociedad.
La honestidad política e intelectual de este hombre extraordinario se revela en dos vertientes: de un lado, respetó y admiró la obra del marino, hasta el punto de copiar para la inmortalidad su Diario de Navegación del primer viaje, salvando el único testimonio escrito de la hazaña. A la vez, comprendió la incongruencia entre el descubrimiento europeo y el genocidio de la población nativa, dedicando su vida a la redención de los llamados indios.
Ha de notarse que inicialmente propuso liberar a los indios sustituyéndolos por esclavos africanos, que según teorías erróneas, dados los limitados conocimientos biológicos, eran considerados físicamente más resistentes a la rudeza del trabajo. Nada para reprocharle, hombre de su tiempo, actuaba en pleno siglo XVI, no en la época en que Google, con su rápido motor de búsqueda, me ha permitido confirmar en un segundo, la pertenencia del valiente Fraile a la orden de los Dominicos.¨
Sin embargo: en el texto adjunto al video Fray Bartolomé de las Casas: el "apóstol" de los indios. Un fabulador, video argumentado por un sacerdote, se lee:
¨¨A Bartolomé de Las Casas, el mentado “apóstol de los indios”, se le atribuye desde hace cuatro siglos la responsabilidad en la defensa de los nativos americanos, pasando a la fama por su conocida obra publicada en 1552 como la Brevísima relación de la destrucción de las Indias, fuente “inequívoca” del “genocidio” que los españoles habrían perpetrado en América durante los años de conquista y plomo…
¿Fue realmente tan así? Veamos brevemente y a partir de las fuentes bibliográficas quién fue este “gran apóstol” de las tierras vírgenes.
Fray Bartolomé de las Casas: el "apóstol" de los indios. Un fabulador
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elcolegionacionalmx
Video colgado 4 años atrás
Conferencia inaugural: Mitos y realidades de la conquista de México. Por Eduardo Matos Moctezuma.
• Yo pienso que los españoles mataron a Moctezuma porque simplemente ya no les servía al haber fracasado en su intento de calmar los ímpetus. Era un estorbo junto con el señor de Tlatelolco y se le achaca a Alvarado que él fue quien lo mató: Eduardo Matos Moctezuma
• Considero que la Malinche no fue una traidora porque ella no era mexica, si hubiera sido mexica o azteca entonces sí traicionó a su pueblo, pero no lo era: Eduardo Matos Moctezuma
Eduardo Matos Moctezuma, arqueólogo colegiado, impartió la conferencia Mitos y realidades de la Conquista de México en donde despejó mitos de lo que ocurrió cuando los españoles y sus aliados indígenas llegaron a la capital mexica y aclaró las causas determinantes para que cayeran las ciudades de Tenochtitlan y Tlatelolco. El arqueólogo comenzó narrando cada uno de los encuentros que tuvo Cortes desde su llegada a la Villa Rica de la Vera Cruz hasta su arribo a Tenochtitlan y enfatizó la participación de Gerónimo de Aguilar y la Malinche: “Los grupos veracruzanos costeros estaban bajo el control de Tenochtitlan. Estaban sujetos, primero militarmente y luego con un tributo, y estaban agobiados por la imposición. Por eso apoyaron a Cortés”.
Entre los mitos que desmintió Matos Moctezuma estuvo el de la quema de las naves de Cortés, ya que el académico dijo que las encalló. El profesor emérito del INAH aclaró que la existencia de Bernal Díaz del Castillo está comprobada por medio de un pedimento realizado en la Villa Rica de la Vera Cruz y que fue hallado por Miguel León-Portilla. “Yo he dicho que quizá los primeros diez minutos Moctezuma pensó que Cortés podría ser aquel regreso de Quetzalcoatl, pero al onceavo minuto yo creo que ya no porque tenía la intención de alejar al conquistador y por eso le envían regalos. Yo pienso que Moctezuma ya veía el peligro que se presentaba”, afirmó el fundador del Proyecto Templo Mayor.
El autor de Muerte a filo de obsidiana se refirió a cuatro causales que concluyeron con la caída de Tenochtitlan y Tlatelolco: las psicológicas, económicas, militares y de salud. Matos Moctezuma se refirió a las causas psicológicas, incluidos los presagios que tuvo el pueblo mexica como la aparición de un cometa, el incendio de un templo, la presencia de aguas turbulentas, la aparición de personajes de dos cabezas, una grulla con un espejo en la cabeza y la leyenda de “La llorona”.
El académico dimensionó el momento de la captura de Moctezuma por parte de los españoles al aclarar que el tlatoani era la cabeza de los ejércitos y la iglesia: “Los poderes del ejército, coercitivos y los ideológicos estaban bajo el mando de Moctezuma. Teniendo preso a su máximo gobernante se va a presentar una situación difícil para el bando mexica (…) La versión española de varias fuentes dice que Moctezuma murió de una pedrada, que quedó malherido y al poco tiempo murió. Las crónicas indígenas dicen que lo mataron los españoles. Se trata de esos magnicidios que siempre quedan en la oscuridad y nunca se sabe quién fue”.
El académico agregó que el pueblo mexica perdió al sustituto de Moctezuma, Cuitláhuac, al poco tiempo de haber asumido el cargo de tlatoani debido a una viruela, por lo que tuvieron que nombrar a Cuauhtémoc. Matos Moctezuma dijo que del lado español había una motivación por conseguir tierras para la Corona, salvar almas para la Iglesia y conseguir oro. Al referirse a las causas económicas de la caída del imperio mexica el investigador explicó, por medio de imágenes de la Matrícula de Tributos y el Códice Mendocino, el sistema tributario que existía y como fue interrumpido a la llegada de los españoles.
En las causas militares, el colegiado enfatizó la capacidad estratégica de Cortés que pensó en el cierre de las principales calzadas de Tenochtitlan, la suspensión de suministros y agua potable y el uso de bergantines: “En realidad era una fuerza de cerca de 70 mil soldados contra el ejercito mexica que defendía su ciudad (…) en las cartas de relación se habla de 67 mil muertos en combate y 50 mil por hambre”. Agregó que el tipo de armamento y armadura que tenían los españoles eran superiores a los que usaban los indígenas lo que significó una ventaja.
En las causas de salud, el arqueólogo contextualizó la situación recordando que no había suministros ni agua limpia en la ciudad y agregó que una serie de pestes se asentaron en Tenochtitlan, principalmente la viruela. Matos Moctezuma finalizó la ponencia recordando el sacrificio que pidió Cuauhtémoc y leyendo el Relato anónimo de Tlatelolco en donde se narra la caída de la ciudad. “El final es que el 13 de agosto de 1521 cae el último reducto que fue Tlatelolco en poder de Hernán Cortés. Los mexicas se van rumbo a Tlatelolco y allí va a ser el último momento de la defensa”, concluyó el colegiado.
La sociedad humana del Siglo XXI encuentra a Estados Unidos como siendo el país más desarrollado económica, civil y militarmente, seguido de un grupo de países desarrollados en varios continentes, otros en vías de desarrollo y un grupo grande de países menos desarrollados a lo largo y ancho del Mundo.
A pesar de esa diversidad, hay una especie de consenso respecto a tener, en el área política, gobiernos democráticos, aunque no exista unanimidad en cuanto a detalles constitutivos de las estructuras gubernamentales, las que conforman un variopinto catálogo de formaciones, como repúblicas presidencialistas, republicas parlamentarias, monarquías parlamentarias, entre otras, algunas poco democráticas.
No obstante esto, todas estas estructuras políticas en los diversos países se encuentran envueltas en una lucha ideológica en varios planos, políticos, económicos, éticos e incluso religiosos.
Estados Unidos específicamente, con una historia y un aprecio grande a la herencia que dejaron para la posteridad sus padres fundadores, no está exenta de esa lucha ideológica, que si bien no cuestiona hasta ahora los principios democráticos, si trata de cambiar aspectos culturales, subjetivos y filosóficos de la nacionalidad norteamericana, cuestionados bajo la denominación de cultura Woke.
Este es un término usado en el mundo afro-norteamericano, pero que también tiene significado asociado al verbo del inglés Wake (despertar) que ha adquirido una connotación de despertar en los aspectos políticos, raciales e identitarios y de causas socialmente liberales como el feminismo, el activismo LGBT, entre otros.
Esta cultura Woke comenzó a tomar formas especificas en Mayo del 2020 durante los acontecimientos violentos que se sucedieron como reacción a la muerte violenta a manos de la policía del ciudadano afro-americano George Floyd. Estas reacciones violentas, con participación mayoritaria de ciudadanos afro-norteamericanos se sucedieron con una consigna hasta hoy recordada, “Black Lives Matter” y con ella nacía la cultura Woke.
Esta cultura Woke adopta la ideología socialista en la política y la economía, ambas hijas del marxismo, como sustrato filosófico socialista norteamericano, que trata de cambiar integralmente el enfoque moral y ético no solamente de los Estados Unidos, sino también en toda la sociedad del Sigo XXI, sobre todo en los países del llamado Mundo Occidental, que tienen una vida intelectual asentada en siglos de desarrollo de la cultura originada en la filosofía griega y en los aportes romanos, dos sociedades históricas que conformaron las bases de la actual civilización occidental, de la cual Estados Unidos es el representante más aventajado.
El actual Siglo XXI es también heredero de la lucha política previa, desarrollada a lo largo del Siglo XX, cuando el marxismo tuvo su máxima influencia política en no pocos países de varias culturas y credos, en los que se implantó un tipo de socialismo que perseguía el ideal comunista como finalidad y objetivo del desarrollo económico-social.
Entrando en el Siglo XXI, las sucesivas derrotas política y económicas del marxismo, materializadas en el fracaso de la Unión Soviética --el principal país marxista-- y en la renuncia al socialismo en la economía de la China comunista, como segundo país en importancia de haber abrazado el marxismo, ha llevado, de la lucha violenta para tomar el poder político, a una lucha ideológica en el terreno de la cultura. El marxismo, derrotado en los terrenos políticos y económicos, presenta batalla ahora en el terreno de la ideología y la cultura.
Las ideas y análisis que se presentan en este compendio, son un producto de los rumbos que la lucha ideológica en marcha dentro de la sociedad norteamericana, asociado a los intentos del marxismo cultural de prevalecer en la sociedad estadounidense actual. De manera significativa, la creciente polarización del espectro ideológico del país fue abrazado por el bipartidismo existente, de manera que en la actualidad la lucha ideológica llegó al campo político partidario.
La elección que tendrá lugar a fines de 2024 en Estados Unidos, representa mucho más que una lucha partidista interna en el campo político, es una lucha en el campo ideológico, en la cual, el marxismo cultural, representando en los Estados Unidos por la cultura Woke, lleva como candidata una de las más destacadas luchadoras durante la revuelta escenificada en 2020, Kamala Harris, como reacción al asesinato del afro-norteamericano George Floyd, y representa un episodio crucial en el contexto mundial, porque muy recientemente la izquierda francesa, en condiciones de elección, cerró filas para no permitir al conservadurismo ganar las elecciones en ese país europeo.
Algo similar debe acontecer en esta elección en los Estados Unidos, cerrando filas los conservadores respecto a la ideas socializantes de la ideología Woke, porque una victoria de esa cultura asociada a prejuicios raciales y sociales, llegando a la presidencia de Estados Unidos, sería una derrota para los que luchan en el mundo contra los remanentes del marxismo cultural que atacan el triunfante Mundo Occidental, su éxito y su extraordinario desarrollo económico y social.
Los Estados Unidos de América
No es casual que el Siglo XXI encuentre a los Estados Unidos como país líder mundial por su extraordinario desarrollo político-democrático, por su formidable desarrollo económico e industrial y por su inigualable capacidad de reinventarse de cara a las revoluciones tecnológicas que se suceden cada vez con mayor celeridad y que tienen el seno de su territorio como base principal y fuente de desarrollo.
El actual éxito norteamericano está compuesto por multitud de factores que se han conjugado para llevarlo al sitial en el que actualmente se encuentra. Fueron los Estados Unidos quienes hicieron mundialmente la primera revolución democrática, cuyos principales objetivos se cifraban en la búsqueda de mejores oportunidades y en la elevación del nivel de vida y bienestar para cada uno de sus ciudadanos, como forma de beneficio colectivo.
Dígase en voz alta y clara que la Revolución Americana fue anterior a la Revolución Francesa, constituyéndose en un país que desde 1787 posee la misma Constitución política y una filosofía asociada a las iniciativas individuales sin imposiciones colectivas al emprendimiento personal y al duro trabajo de cada miembro, unido al atesoramiento de valores morales y tradiciones familiares como fuentes de riqueza, todo esto aglutinado por una ética cristiana, que no admite intermediario entre el individuo responsable por sus actos y un Dios en el que siempre ha confiado.
Estados Unidos puede considerarse como el país en el que los valores individuales siempre han estado por encima del colectivismo, lo cual ha sido una de sus bases fundamentales y probable motivo del éxito social, económico y político de su sociedad. Lejos de las metrópolis europeas, elitistas y discriminatorias, enfrentando un vasto y hostil territorio, el norteamericano, que fundó su país le hizo frente a un reto dramático que fue enfrentado de forma individual, portando los valores tomados de su religión cristiana y prontos para la realización de un trabajo fuerte y dedicado.
Jerarquización de los valores individuales, ética protestante, frugalidad personal, trabajo duro como base de las riquezas y respeto a las leyes e Instituciones, son estas las bases fundacionales del extraordinario éxito de los Estados Unidos de Norteamérica, muy alejada de tendencias estatizantes o de subordinación del individuo al colectivo y mucho menos a un estado, a un gobierno, a un partido, incluso a un individuo.
En un Mundo donde se jerarquizan valores socializantes, EUA está actualmente llevando adelante un debate muy polarizado en el que se combaten los valores de la ética cristiana que justamente llevaron a Norteamérica al sitial de liderazgo en que se encuentra. En adelante se hará una revisión histórica universal, como soporte a los fundamentos que dieron a los Estados Unidos de América la preminencia que tiene hoy, comenzando con la principal acusación que los anti-norteamericanos le hacen a Norteamérica, acusándola de ser “imperialista”.
Estados Unidos de América como el “imperio”
Mucho se ha hablado del papel “imperialista” de los Estados Unidos, calificativo éste recalcado y acuñado sobre todo durante la guerra fría por sus adversarios, los comunistas soviéticos, que contradictoriamente habían sometido políticamente --y bajo su dominio territorial-- a una veintena de naciones europeas y asiáticas establecidas antes como países independientes, doblegadas social, cultural y militarmente, estableciendo inequívocamente un verdadero imperio territorial, ideológico y militar en la parte oriental de Europa, la Unión Soviética.
Lo dicho anteriormente no implica sin embargo que los Estados Unidos no jugaran durante todo el Siglo XX el papel de ser la principal potencia económica y militar y por tanto, ser el país más influyente del Globo. Sin embargo, lo anteriormente expresado sí implica que la denominación “imperialista” acuñada contra Estados Unidos era, además de tendenciosa, también propagandística, por provenir de parte de otra potencia nominal e históricamente imperial, aspirante a ser absolutamente hegemónica –la desaparecida Unión Soviética, creada artificialmente por Rusia-- que por suerte para todos --incluso para los autodenominados “socialistas”-- perdió la guerra fría que pulseó contra un Occidente compuesto por decenas de países y sociedades libres, lideradas precisamente por los Estados Unidos, el Mundo Occidental.
Durante la segunda mitad del Siglo XX la lucha política internacional puede considerarse como una disputa entre dos potencias consolidadas militarmente después de la Segunda Guerra Mundial, la cual escenificaron ya establecidas políticamente. Sin embargo, por circunstancias complejas, habían combatido antes como aliados contra una Alemania expansionista.
Este expansionismo alemán fue acicate --adicional al carácter expansionista de la ideología marxista, denominado eufemísticamente “internacionalismo”-- para similar procedimiento por parte de Rusia, que no dudó, utilizando los partidos aliados socialistas en los países de la Europa Oriental “liberados” de la ocupación alemana, someterlos políticamente. A esta actuación rusa no escapó una buena parte de la propia Alemania, donde artificializaron una Nación títere de mentira, sometida a sus designios, la “República Democrática Alemana”, comunista.
Contrariamente a este procedimiento ruso, Estados Unidos no se inmiscuyó directamente en las políticas internas de los países que sus ejércitos liberaron durante la Segunda Guerra Mundial. En estas Naciones se consolidaron partidos democráticos de todo tipo –incluyendo partidos “socialistas” simpatizantes de Moscú-- eligiendo democráticamente sus respectivos gobiernos.
Como que en paralelo al reparto político del Mundo por parte de las potencias triunfantes de la Guerra, se configuró una verdadera lucha ideológica, fue necesario estructurar organizaciones militares y políticas que representaran la nueva forma de relacionamiento en la post guerra. Políticamente, Rusia tenía sometidas a numerosas Naciones de la Europa Oriental con las que configuró un pacto militar, “El Pacto de Varsovia”; mientas que las Naciones de la Europa Occidental crearon con EUA la “Organización del Atlántico Norte”, OTAN.
La disputa ideológica se concentró inicialmente en el Berlín dividido en cuatro zonas inmediatamente después de la derrota alemana. Muy rápidamente las zonas ocupadas por los ejércitos aliados de los Estados Unidos fueron entregadas a las nuevas autoridades regionales alemanas, en cuyas áreas se efectuaron elecciones libres y democráticas, al igual que en el resto de la nueva Nación Alemana, que nació sin mayores imposiciones de tipo político, aunque desde luego, tenía fuertes limitaciones de tipo militar e ideológica, sobre todo en la primera etapa de la postguerra.
La guerra fría posteriormente saltó al hemisferio occidental con el triunfo comunista en la Cuba de Fidel Castro, que como aliado de la Rusia soviética trajo la guerra “caliente” a las puertas norteamericanas. Esta etapa de la versión de la guerra fría afectó profundamente a todo el Sub-Continente latinoamericano, donde la guerra no fue realmente tan fría. Fidel Castro impuso a la América Latina una guerra de guerrillas en sus ciudades y campos, al intentar ocupar militarmente las Naciones de Centro y Sudamérica.
La región respondió con una defensa mediante sucesivos golpes militares en la casi totalidad de los países de “Nuestra América”. Así, la lucha de la subversión comunista en el Sub Continente Sudamericano se escenificó entre militares golpistas y guerrilleros comunistas, cometiéndose todo tipo de excesos de ambas partes.
Estados Unidos por su parte reaccionó apoyando las dictaduras militares como una acción defensiva a la intromisión ruso-cubana en el Hemisferio Occidental, suministrando apoyo político, logístico y militar en todo Centro y Sudamérica contra la invasión comunista en marcha. Resultado de esta etapa, donde el castro-comunismo le impuso a toda Latinoamérica una guerra que le era ajena (producto del choque ruso-norteamericano).
Han quedado profundas heridas como consecuencia de este enfrentamiento en toda la región, analizada tendenciosamente por la izquierda local, no como una guerra de conquista impuesta desde Cuba, sino analizada bajo el filtro tendencioso del apoyo norteamericano a los gobiernos militares del Sub Continente en su lucha contra “sus pueblos” (en realidad eran grupúsculos comunistas organizados, entrenados y financiados desde Cuba) con sus perniciosas consecuencias.
La reacción militar de Latinoamérica –con el apoyo norteamericano-- impidió la ocupación castrista de la región, teniendo los comunistas que modificar sus métodos de conquista porque militarmente fueron derrotados. Mientras la guerra “caliente” de agresión comunista de Centro y Sudamérica era derrotada no muy ortodoxamente en el Hemisferio Occidental, la guerra fría en Europa transcurría en el terreno político, sobre todo dentro de la propia Unión Soviética y de sus satélites europeos.
Allí, las contradicciones propias del imperio ruso se hicieron presentes en la Polonia heroica, la Hungría rebelde, la Checoslovaquia contestataria, culminando con la caída estrepitosa del Muro de Berlín y la implosión económica de la Unión Soviética, provocando el desmembramiento de todos sus satélites, que se convirtieron finalmente de nuevo en Naciones libres.
En paralelo, la veintena de Naciones Euroasiáticas que fueron obligadas por Rusia a conformar la desaparecida Unión Soviética obtuvieron su libertad como países independientes, desmantelando finalmente al “imperio del mal”, tal y como fue llamado por el presidente norteamericano Ronald Reagan en la década de 1980.
No obstante lo anterior, el enfrentamiento entre ambas potencias reafirmó el sentimiento –acrecentado por su victoria en la guerra fría (caliente en Latinoamérica)-- de que Estados Unidos, para la izquierda mundial, era “el imperio” a derrotar.
Estados Unidos, la cultura Woke y el Marxismo Cultural
Hay en estos momentos, de mediados de la década de los 2020, una confrontación política entre los dos partidos principales de los Estados Unidos. Este diferendo se origina por hecho de que el anterior candidato del Partido Demócrata a la presidencia de los Estados Unidos, Joe Biden, elegido mayoritariamente --y sin contrincantes-- en las elecciones primerias de ese partido, tuviera que ser depuesto a pocas semanas de esas elecciones, ha provocado que el Partido Demócrata haya nombrado a dedo a Kamala Harris.
La señora Harris no había participado de esas primarias y nunca ha ejercido mandato ni de alcalde y mucho menos de gobernadora, ha sido agraciada con la candidatura presidencial (a dedo, repetimos) y a pesar de haber cumplido con su oficialización en la Convención Demócrata, sólo fue designada candidata por formar parte de un grupo izquierdista enquistado en el Partido Demócrata y que profesa la cultura Woke, socializante, feminista, simpatizante de las teorías de género, de la Teoría Critica de la Raza, entre otras manifestaciones del marxismo cultural que se promueve en Estados Unidos, candidata del Partido Demócrata a la Casa Blanca de manera irresponsable, por carecer totalmente de experiencia en cargos similares.
La señora Harris tiene todo el derecho, garantizado en Estados Unidos, para aspirar a cualquier cargo electivo, pero siempre que cumpla con todos los diversos requisitos que un aspirante al máximo cargo electivo tiene el deber de cumplir, como haberse inscrito como candidata a la presidencia en su partido y haber participado en las elecciones primarias de cada Estado, obteniendo la mayoría de los votos de sus militantes entre todos los estados de la Nación, cosa que no sucedió.
Por el contrario, fue designada a dedo por una parte de la dirección del partido, para sustituir a quien había sido elegido oficialmente en votación, depuesto por razones de poca competitividad para derrotar el candidato adversario.
No objetamos que en la Convención Demócrata haya sido aprobada su anterior designación a dedo, sino las razones de la misma. La señora Harris era fiscal en los momentos que se sucedieron las revueltas por el asesinato de Floyd, en las cuales hubo que encarcelar cientos de revoltosos, que la señora Harris ayudo a su liberación.
No obstante lo anterior, reconocemos el derecho que tiene a proceder como lo hizo durante las revueltas, pero eso demuestra su militancia con la cultura Woke decurrente de aquellos hechos, que de alguna manera ayudó a solidificar con su proceder.
Sin embargo, una persona sin experiencia de mando en cargos similares, anti sistema, que cultiva la cultura Woke, como ha declarado en entrevista publica, es muy peligroso que llegue a ser candidata a la presidencia sin haber pasado por elecciones primarias, por el simple hecho de haber sido designada por dirigentes de su partido que profesan su misma ideología socializante.
El querer imponer en Estados Unidos una ideología decurrente del marxismo cultural, que pretende borrar toda la cultura occidental que dio bases a nuestros padres fundadores, borrando a Dios de la vida social, incentivando a las minorías (a las que se les respeta hasta hoy sus derechos) pero incentivándolas a erigirse anti-sistema, es algo que solo se puede analizar como una aventura o un salto al vacío.
Estados Unidos es el país más desarrollado en el Mundo, social, económica y militarmente, quieren cambiar su ideología sin saber exactamente lo que va a suceder con su futuro. Una cultura Woke que recurre de la revancha que pretende hacer el marxismo socialista derrotado, basado en prejuicios raciales decurrente de resentimientos y prejuicios raciales, con base o no, para debilitar al principal país capitalista, que derrotó en toda la línea al marxismo en la política y en la economía, no se puede imaginar una persona que piense de esa manera presidiendo este país, líder mundial y cabeza del Mundo Occidental.
Para solidificar la posición aquí expuesta, de que Estados Unidos no debe cambiar su ideología actual, de base cristiana y humana (democracia política, libertad individual, igualdad ante la ley y fraternidad), en cuyos valores se inspiraron nuestros padres fundadores y sustituirla por una ideología socialistoide, hija de un resentimiento por la derrota del marxismo en la economía y la política. Hagamos un poco de historia, que es la base sobre la cual se asientan los Estados Unidos actuales, porque cada país es hijo de su historia y no de una imposición artificial marxista resentida, denotadamente fracasada en el Mundo real.
Antecedentes de la Cultura Woke
Carlos Marx escribió sus ideas económicas y sociales a mediados del Siglo XIX. A inicios del Siglo XX Vladimir Lenin, siguiendo las ideas de Marx, materializó las mismas en la llamada Revolución Rusa, haciendo también aportes teóricos al marxismo, como que la implantación de una sociedad socialista debía ser hecha usando la violencia revolucionaria y que la misma debería implantar una dictadura del proletariado, para proteger la nueva sociedad.
Sin embargo, después de Rusia ningún otro país consiguió materializar semejante sociedad en muchos años, razón por la cual, el comunista italiano Antonio Gramsci escribió, sugiriendo actualizar los postulados de Marx y de Lenin, proponiendo un método no violento de llegar al poder político, consistente en criticar y socavar la cultura occidental y sus principios, su moral, para conseguir ablandar las bases de tales sociedades, con vistas a llegar más fácilmente y sin violencia al poder político e implantar las ideas socialistas y económicas de Marx.
Con esta base, un grupo de intelectuales europeos encabezados por Max Horkheimer, el primer director del Instituto de investigaciones sobre la cultura, crearon la dinámica que formaria la llamada la Escuela de Frankfurt, siendo además el autor del tratado “Teoría Crítica vs Teoría tradicional”, que se constituyó en la base a los fundamentos del ataque a la cultura occidental. Otros como Heber Marcuse, Walter Benjamin, Erich Fromm, Theodor Adorno, entre otros, continuaron escribiendo sus teorías críticas sobre diversos temas contra los principios básicos de la cultura occidental y se dieron a la tarea de socavar sus bases en la primera mitad del Siglo XX.
Todos ellos agrupados en la llamada Escuela de Frankfurt, escribieron e hicieron tratados --sus “Teorías Críticas”-- cuestionando principios hasta ese momento inamovibles, iniciando el proceso sugerido anteriormente por Gramsci. Producto del nacismo existente en Alemania de la época, ese grupo de intelectuales tuvo que trasladarse del país y vinieron a Estados Unidos, integréndose en la Universidad de Columbia, en la cual, profesores afroamericanos tuvieron contacto con esta filosofía excluyente, conformando las bases iniciales de lo que después seria la Teoría Crítica de la Raza, parcialmente base teorica de la cultura Woke.
Todo este esfuerzo ideológico de una parte de la población afroamericana se inscribe dentro de lo que posteriormente se ha denominado “Agenda Globalista”, impulsada por políticos y grandes empresarios, que defienden un programa general a ser implantado a nivel global, con temas como: El Calentamiento Global, también denominado Cambio Climático y que ataca a la industrialización capitalista. La Ideología de Género, que defiende las minorías gais e lesbianas. El Feminismo, aquel que lucha contra el género masculino. La defensa de la llamada Familia Extendida, que ataca la familia convencional de un hombre y una mujer con su prole. La Reducción de la Población, que defiende el aborto en cualquier tiempo del embarazo. La defensa de la Inmigración Ilegal, como un derecho inherente. El Fin de las Fronteras, como manifestación de la eliminación de la independencia nacional, para lograr el internacionalismo, entre otras.
En paralelo con todo esto, Estados Unidos, a pesar de su alto nivel de vida y desarrollo, vive un drama social asociado al racismo remanente de una sociedad donde la esclavitud había generado incluso una sangrienta guerra civil en el Siglo XIX, cuyas consecuencias llegaron al Siglo XX con relaciones sociales de segregación racial inaceptables en cualquier sociedad moderna.
Como sabemos, en la década del 1960 del siglo pasado, la sociedad norteamericana resolvió los principales temas legales que dieron a la población afro-americana sus derechos sociales y como es sabido, posteriormente, en el Siglo XXI fue electo (y después re-electo) presidente de Estados Unidos un afro-americano, mostrando el avance en la eliminación de esta segregación, pero esto no implicó que los resquemores se hubieran terminado por completo.
Las acciones violentas acontecidas cuando el asesinato de George Floyd, afroamericano asesinado por la policía, revivieron los peores tiempos de la segregación, catalizando un sentimiento anti sistema, que rápidamente encontró en los trabajos de los intelectuales de la Escuela de Frankfurt una fuente de inspiración ideal y se escribió entonces, a partir de estas protestas, una “Teoría Critica de la Raza”, complicando con el ingrediente racial, un problema que los marxistas de la Escuela de Frankfurt catalogaban como siendo de tipo social, ideal para tratar de implantar un socialismo probadamente fracasado en otros contextos, pero que en Estados Unidos se ha convertido también en un problema racial, con toda la fuerza y la complejidad que eso implica.
En estos momentos, una afro-americana, participante activa en aquellas protestas, simpatizante destacada de la ideología de izquierdas, Kamala Harris, es candidata nada menos que a la presidencia de los Estados Unidos. Por lo anterior, sería muy bueno que la senora Harris expusiera las bases históricas de sociedades que triunfaron con alguna aproximación a la cultura Woke que ella quiere imponer en los Estados Unidos, a no ser la depravación moral que llevó al Imperio Romano a su ruina, decadencia y finalmente extinción, como quieren hacer los marxistas culturales con los Estados Unidos.
De hecho, la agenda de la Cultura Woke, no solamente defiende temas asociados al racismo, aunque en Estados Unidos es uno de los temas principales, como también incluye muchos de los temas de la agenda globalista enumerados antes, algunos como más fuerzas que otros, pero todos esos temas están presentes en la cultura Woke que lidera el campo anti sistema norteamericano.
El marxismo en la política y en la economía
El marxismo es una doctrina que envuelve no solamente economía y política, sino que también tiene un sustento filosófico con postulados históricos, en los cuales ha incluido un método falsamente científico, el llamado “materialismo histórico” (la filosofía tiene como base la lógica y la ciencia toma como base el mundo palpable, en el cual el marxismo económico y político ha fracasado).
Se trata de un relato de base equivocada, de cómo fue, como es y cómo será el futuro, en los aspectos económicos, políticos, sociales y morales, siendo estos últimos contrarios a los principios de nuestra exitosa civilización occidental.
Son el materialismo histórico y sus postulados filosóficos los que están actualmente avanzando en las sociedades occidentales, propulsados por trabajos originados en los escritos del comunista italiano Antonio Gramsci, continuados y difundidos en numerosos trabajos por la denominada Escuela de Frankfurt, postulando la necesidad de atacar a la cultura occidental, su religión y su ética, con la finalidad de eliminar ese “lastre” y poder influir en las mentes de sus miembros con vistas a aceptar el marxismo, casi como una especie de nueva religión sin Dios.
Básicamente el marxismo establece la necesidad de eliminar los sectores privados en la economía industrial, agraria y de servicios, y que toda fuera estatizada. En ninguno de los países que esto fue experimentado, fue exitoso. En países como Venezuela por ejemplo, que posee la mayor reserva conocida de petróleo, en la que solamente abrir un pozo y comenzar a tener ganancias, la estatización de la economía fue exitosa, como se demuestra con los problemas de pobreza y falta de todo tipo de alimentos y servicios existentes en Venezuela en la actualidad.
La sociedad occidental, sometida al ataque de sus principios éticos y morales para debilitarla, ha comprobado que los postulados marxistas en la economía y la política (objetivo verdadero del ataque a su moral) han fracasado estrepitosamente, sobre todo en los ejemplos de las sociedades comunistas, como la china, que renuncio al marxismo económico para adoptar el capitalismo. O la sociedad rusa, que eliminó del todo el marxismo en economía y en la política.
De manera que, si la cultura occidental fuera derrotada, como promueve la cultura Woke, estaríamos habilitados para implantar el socialismo en la sociedad norteamericana. Si el socialismo fracasó, porque vamos a luchar contra la cultura occidental actual, que fue la impulsora de los éxitos actuales de los Estados Unidos? La cultura Woke esta atacando la cultura del éxito norteamericano.
El líder principal de la implantación comunista en Rusia, Vladimir Lenin, había postulado la teoría política para la implantación de un régimen comunista en la sociedad, promoviendo lo que denomina “dictadura del proletariado”, que no es más que la implantación de una dictadura política, sustentando además que debería ser eterna, basado en el materialismo histórico que defiende al comunismo como de `un nivel superior al capitalismo`, de manera que, una vez alcanzado el anhelado comunismo, este debería defenderse como lo hizo Pol Pot en Cambodía.
La historia del mundo es la historia de países exitosos y su impronta civilizatoria
La historia de las Naciones es el compendio de los más importantes sucesos, básicamente políticos, acontecidos en el devenir histórico. Desde el nacimiento de la civilización humana en los lejanos confines de la actual Mesopotamia, es factor común el hecho de que determinado grupo étnico, organizado socialmente como un país exitoso, ha ejercido el dominio sobre sus coetáneos.
El imperio sumerio dominó su época, inscribiendo con letras de oro sus conquistas civilizatorias, no exentas de sucesos y acontecimiento que hoy pudieran parecer “incivilizados”. Fue el inicio de una rica historia política, social, económica, tecnológica y religiosa --entre otras categorías-- que pusieron siempre de manifiesto el predominio de un grupo social organizado como Nación sobre otros de similar época, en un desarrollo que consiguió configurar un tipo de superioridad de tal magnitud, que se manifestó históricamente en sucesivos períodos como imperios, los cuales nacían y desaparecían a lo largo del desarrollo histórico, cambiando profusamente su localización geográfica y étnica a lo largo y ancho de todo el planeta.
En la medida que el devenir secuencial proseguía, se desarrollaban aptitudes, religiones, en el aspecto subjetivo, hallazgos y descubrimientos en el aspecto material, que servían de base para el predominio imperial específico, pero siempre saltando de etnia en etnia y de territorio en territorio, en una señal caprichosa --pero real-- de que las causas del predominio no son de tipo racial, étnico o de riqueza regional solamente, sino también asociados a complejos factores subjetivos --como la organización política, las leyes, la religión, la filosofía social, entre otros-- junto a la presencia de riquezas naturales, acceso o salida al mar, agua potable, tierra fértil, clima y un largo y complejo conjunto de factores objetivos también presentes.
Imperios muy antiguos --como el egipcio en África del norte y el azteca en América, por ejemplo-- han dejado inscrito su papel en la historia por las realizaciones materiales de su legado –las majestuosas y enigmáticamente similares pirámides-- así como otros imperios han dejado trazos civilizatorios igualmente sofisticados y subjetivos, como lo es la filosofía nacida en el seminal imperio griego.
Es interesante constatar, tal y como se ha dicho antes, que el núcleo civilizatorio representado por los imperios de la antigüedad presentes en la historia humana ha ido cambiando de sitio geográfico, así como de etnia, conteniendo siempre un germen de expansión y de dominio territorial que ha crecido en el tiempo en paralelo con el crecimiento de los adelantos materiales de cada época, a pesar de las limitaciones del traslado a grandes distancias, que sólo ahora ha tenido una solución satisfactoria abarcando prácticamente casi cualquier distancia, incluso fuera del globo terráqueo.
Históricamente, la sociedad humana de los cuatro confines del mundo ha actuado siempre de forma similar, independientemente de que el imperio fuera sumerio, egipcio, árabe, inca, persa o chino, siempre ha pretendido expandirse y ejercer su dominio.
Sin embargo y a pesar de que el foco civilizatorio imperial ha pasado por la mayoría de las regiones del mundo --y ha sido encabezada por muy variadas etnias en el desarrollo histórico-- hoy no se puede señalar con certeza ninguna superioridad étnica, racial ni regional, porque antiguos imperios que dominaron el mundo de su época, hoy son sociedades pobres, poco desarrolladas y de poca significación e importancia en el mundo actual.
Como sabemos, fue el imperio griego de Alejandro Magno el primer gran imperio de Occidente, cuna de la llamada “Civilización Occidental” (por encontrarse Grecia al occidente de anteriores e importantes imperios, como el persa, el chino, entre otros) y cuya riqueza principal fue su organización política y militar, así como la creación de uno de las más importantes y sofisticadas herramientas intelectuales del hombre: la filosofía, en cuyo cuerpo ya se incubaban desde entonces el arte, la ciencia y la tecnología, de forma incipiente, pilares del desarrollo material actual.
Al imperio griego le sucedió el no menos brillante imperio romano, que dominó toda Europa y el norte de África y legó a la civilización occidental una extraordinaria organización militar y política que dio nacimiento a otra herramienta intelectual, la jurisprudencia, en su sentido más amplio.
El imperio romano fue finalmente derrotado después de varios siglos, pero sus realizaciones materiales y organizativas fueron de tal magnitud, que sus enterradores no pudieron continuar su legado civilizatorio.
Como en una carrera de relevos, se expandió por el mundo conocido de la época el imperio árabe, que llevó como trofeo su religión, impuesta junto a su dominio y que llega hasta hoy --junto al cristianismo-- como una prueba de sociedades que antiguamente brillaron como imperios con valores subjetivos, que para ejercer el dominio sobrepasaron el evidente y reconocido peso de las armas.
No se quiere hacer acá una historia detallada de la civilización humana, pero se sabe del posterior dominio de países como Portugal, España e Inglaterra a finales de la Edad Media, estableciendo imperios territoriales allende los mares, fuera y muy distante de sus fronteras. Así --y en épocas más próximas-- la Francia de Napoleón, la Rusia de Lenin y recientemente la Alemania de Hitler, intentando imponer sus voluntades imperiales basado en el lenguaje doble de los cañones y la ideología.
En las circunstancias actuales --y específicamente en “Nuestra América”-- la Cuba castrista encontró la manera de ejercer un dominio sobre numerosos países de Centro y Sudamérica, en una demostración palpable de las pretensiones hegemónicas (¿imperiales?) del autoproclamado “más rotundo anti-imperialista” de nuestro sub-continente latinoamericano, Fidel Castro.
En este camino se ha llegado al extremo de, siendo Cuba la metrópoli central de un virtual imperio izquierdista del “socialismo del Siglo XXI”, ser mantenida económicamente por uno de sus más importantes satélites (Venezuela), en una demostración fehaciente de que la supuesta “lucha anti-imperialista” castrista, es en realidad la lucha por conformar en Latinoamérica un verdadero imperio comunista con Cuba como metrópoli.
En su etapa de oro este imperio lo conforman países como Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua, apostando muy fuertemente para imponerse al interior de países como Colombia (guerrillas FARC y ELN), Brasil (El partido de Lula da Silva), Argentina (Los Kirchner), El Salvador (Del Frente Farabundo Martí), Uruguay (Del Frente Amplio), Chile (Socialista de Allende) y Honduras (De Manuel Zelaya) en todos los cuales el castrismo trabajó incentivando la lucha contra el “imperialismo norteamericano”, pero realmente en favor de su no reconocido imperio, aquel estructurado alrededor del socialismo del Siglo XXI.
De manera que, si de algo está llena la historia es de imperios que nacen y mueren, de forma que muy bien pudiéramos considerar la historia política del mundo como la historia de sus imperios, vistos como sociedades hegemónicas, desde el dominio sumerio hasta el soviético y que la principal y triste enseñanza de este largo devenir histórico es que, el país que no domina, es indefectiblemente dominado.
El Imperio Griego y el Imperio Romano
La constatación de que fue el imperio griego la cuna de la civilización occidental --de la cual todos nos sentimos orgullosos-- es motivo suficiente para detenernos en el análisis de las interioridades de sus realizaciones. Cuando la propaganda comunista califica a Estados Unidos como “el” imperio, lo hace en el supuesto de que dicho calificativo implica cierto rechazo por la comunidad mundial, temerosa de sufrir las consecuencias de los excesos que tradicionalmente los imperios han mostrado a lo largo de la historia.
Sin embargo, ha sido realmente dentro de los imperios históricos que han nacido las mayores realizaciones del intelecto humano, como lo es la filosofía nacida en el imperio griego, creador sin dudas de la cultura humanística más profunda de cuantas han existido hasta el presente, con postulados que hasta nuestros días poseen total vigencia.
Las conquista militares de Alejandro El Magno, sobre las cuales nunca se escribirá lo suficiente --y que amplió su imperio desde Europa hasta las tierras de la lejana Asia, incluyendo el medio Oriente actual-- son objeto de todo tipo de análisis. Sin embargo, con lo grande que estas conquistas hayan sido, no fueron en realidad las mayores realizaciones del imperio griego. Fueron las realizaciones trascendentes asociadas a la organización política rudimentariamente democrática, a la filosofía y al inicio de una ciencia y una tecnología incipiente (el mundo griego llegó a medir la distancia entre la tierra y la luna con una exactitud extraordinaria) todo lo cual la sociedad occidental debe a este formidable imperio.
El mundo griego no era sin embargo una sociedad “justa”, si lo analizamos a la luz de los postulados sociales aceptados actualmente. Era una sociedad basada en la esclavitud, donde el trabajo físico era considerado un demérito para quienes lo practicaban y donde los derechos eran distribuidos de forma elitista. La historia sin embargo reconoce más las realizaciones de este imperio griego (sea esto cierto o equivocado) que el sufrimiento de sus esclavos.
No obstante estas limitaciones, junto a sus ansias expansionistas, todo esto fue lo que permitió –igual que otros imperios anteriores-- el llevar sus conocimientos y adelantos a otras latitudes que posteriormente incorporaron en su propio beneficio, colaborando al proceso civilizatorio, que indirectamente ha utilizado este expansionismo como herramienta de mejora material de las sociedades que han sido históricamente sometidas.
En la Grecia antigua se conformó una pléyade de filósofos que tuvieron a Sócrates como tronco común, con Aristóteles y Platón como representantes máximos, que legaron a la posteridad profundos postulados, dando nacimiento a la forma actual “de hacer y pensar” que tiene la sociedad occidental, incluyendo la propia religión cristiana, que incorporó en su cuerpo doctrinal los principios básicos de la filosofía griega durante su desarrollo histórico como religión estructurada.
Una cualidad notable del imperio griego fue que estos padres de la filosofía fueron asesores directos de los gobernantes imperiales, los que siempre contaron con los beneficios de los consejos de estos notables, como sucedió desde su infancia con Alejandro “El Magno”, cuyo tutor fue nada menos que Aristóteles, en una simbiosis de personalidades extraordinaria pocas veces vista en la historia de la humanidad.
El imperio griego fue además padre de los “Juegos Olímpicos”, cultivó la pintura y la escultura de forma notable, en una demostración extraordinaria de las posibilidades que abrió la concentración de poder en manos del imperio, diversificando el amplio espectro de actividades humanas socialmente útiles y que llegan hasta nuestros días con una fuerza y actualidad sorprendentes. Puede decirse que el mundo griego posibilitó también el nacimiento de la estética como disciplina específica asociada a las artes, además de aportar obras sin igual de carácter universal al mundo de la escultura, fundamentalmente.
Como se sabe, el imperio romano fue el sucesor en Europa del imperio griego y llevó su dominio hasta los confines de este Continente. Los romanos bebieron en el legado griego y continuaron el desarrollo que la cultura humana había experimentado previamente. Si la filosofía griega fue la realización más notable del imperio griego, fue la jurisprudencia la realización más notable del mundo romano, que estructuró su imperio sobre bases legales, legándonos hasta hoy la frase célebre de un país que se respete, tiene que ser “un país de leyes”.
El imperio romano desde luego perfeccionó el arte militar de la guerra llevándolo a su grado máximo de organización, lo que le posibilitó la conquista de prácticamente toda la Europa conocida en la época, extendiendo con su imperio el impulso civilizatorio de la mayor potencia política de sus tiempos, llevando hasta el norte de África el último rincón de su vasto imperio sus realizaciones materiales.
Otra realización impresionante producto del imperio romano fue la arquitectura y el urbanismo. Hasta hoy existen en toda Europa sorprendentes y enormes auditorios romanos con una acústica envidiable, así como una organización urbanística que llega hasta nuestros días casi intacta como modelo organizativo para las ciudades.
En el aspecto político el imperio romano, si bien ocupó tierras en los cuatro confines de Europa, aplicó en su desarrollo un sistema de vasallaje poco riguroso, que hacía sentirse como ciudadanos del imperio a personas no necesariamente nacidas en Roma, con lo cual democratizó parcialmente (y dentro de los que cabe para un imperio de la época) la ciudadanía de sus súbditos, llegando incluso a permitir, en la última etapa de este gran imperio, que se sucedieran emperadores romanos nacidos fuera de la Roma imperial.
Imperio Romano, Cristianismo y Civilización Occidental
No obstante el espíritu de conquista del imperio romano, ellos impusieron una denominada “pax romana”, consistente en la pacificación de las regiones ocupadas mediante tratos que implicaron darles cierto grado de autonomía, pero sin perder la perspectiva de someter al rigor de las armas a aquellas regiones dominadas, sobre la cual pudiera recaer la sospecha de un rearme contra Roma y por tanto, una potencial amenaza militar.
Un ejemplo base de esta política romana tuvo un episodio aleccionador en el proceder romano contra Cartago –ciudad-estado del norte de África que había guerreado contra Roma anteriormente y que era considerada como una amenaza-- cuando el imperio romano decidió destruirla hasta sus cimientos por medio de un largo cerco militar, que terminó con la total destrucción y quema de la ciudad, desapareciéndola textualmente el mapa junto a sus adversarios cartagineses.
La toma y destrucción de Cartago ha quedado en la historia de los imperios, como una lección de lo que debe (o no debe) hacer un estado poderoso cuando se siente amenazado por una potencia enemiga considerada peligrosa.
Sin embargo, no todo en el imperio romano ha sido conquista y destrucción. Hay dos características importantes que la definen adicionalmente: la primera es que no existía en su sociedad una religión estructurada, sino una serie de relatos fantasiosos relacionados con los “dioses”, entretejidos en una historia que los relacionaban entre sí.
En segundo lugar, que fue en el seno del imperio romano que nació, en la Judea ocupada por los romanos, Jesús Cristo, que vino al Mundo a crear una religión estructurada y coherente que, partiendo del judaísmo --modificado y modernizado-- fue masivamente adoptada posteriormente por el Mundo Occidental en formación. En efecto, Jesús fue crucificado por los romanos, pero su legado fue tan fuerte que varios siglos después el propio emperador romano Constantino proclamó la religión cristiana como siendo la religión oficial del imperio, lo cual cristalizó las bases principales de la actual Civilización Occidental.
La proclamación del cristianismo como religión oficial del imperio romano motivó que, al fin del imperio, el cristianismo que ya había llegado a todos los rincones de Europa de manos de los propios romanos, quedara como la religión aceptada en todas las regiones del Continente europeo.
A la caída del Imperio Romano, estas regiones se vieron aisladas de su centro político, Roma, donde ya dominaba el cristianismo como filosofía religiosa. Este lazo común cristiano posibilitó, de forma determinante, la conformación del espectro común socio-político europeo durante toda la Edad Media, lo que sirvió de base política-religiosa de aquellos feudos independientes.
Es interesante notar como los bárbaros que derrotaron militarmente a Roma no consiguieron imponerle, ni sus prácticas políticas ni su religión. Las ciudades del imperio romano descabezado quedaron gobernadas por mandatarios locales que consiguieron, apoyados en el cristianismo, aglutinar una filosofía y una cultura que permitió a esas ciudades esparcidas a lo largo de la Europa medieval, la fuerza que los mantuvo estables durante casi 1000 años como feudos independientes.
La Edad Media fue un largo período de incubación de la civilización occidental, que heredó del mundo griego su filosofía y del mundo romano su jurisprudencia, además de su organización política. Sobre toda esta herencia actuó la filosofía cristiana con sus principios de igualdad y libertad para cada ser humano, como el don más sagrado por mandato divino hasta nuestros días.
Nacimiento y desarrollo del imperio islámico
Un importante acontecimiento histórico sucedió en plena Edad Media, en el transcurso del Siglo VII DC, que tiene una influencia muy fuerte en nuestros días: la conformación del Imperio Islámico. El nacimiento y desarrollo de este imperio se debió a una religión, el “Islám” (que significa “sometimiento”) con cuya filosofía como ley principal se estructuró el mencionado Imperio.
Semejante movimiento nació en la actual Arabia Saudita, creado por el profeta Mahoma, que inspirado por el Arcángel Gabriel escribió el libro sagrado de esta religión y que sirvió de base religiosa y política al mismo tiempo para la instauración del imperio islámico: “El Corán”.
El profeta Mahoma, además de ser el principal líder religioso que creó la religión islámica, fue el líder político y militar que expandió el naciente imperio. De inicio, el dominio abarcó la totalidad de la península arábiga, conquistada directamente por Mahoma, a lo que siguió la expansión hacia el este por sus seguidores, conquistando todo el Medio Oriente y parte de la actual Turquía; dominó también el anterior imperio Persa (hoy Irán) así como amplias zonas en lo profundo de Asia.
En su expansión hacia el oeste, el imperio islámico conquistó todo el norte de África y la casi totalidad de la península Ibérica en la Europa medieval, sede actual de España y Portugal.
En este relato es importante notar cómo el nacimiento de la religión islámica está asociada a conquistas militares por parte del profeta y sus seguidores, de manera que la religión nace con la semilla de una guerra de conquista, por lo que sus postulados están parcialmente asociados al trato contra los enemigos de guerra en estas conquistas y de aquellos “infieles” que no profesan la religión naciente.
Lo anterior implica, que siendo el Islam una de las más importantes religiones monoteístas actuales, su nacimiento asociado a la creación de un imperio a través de una guerra de conquista, tenga algunos de sus preceptos más apropiados para el trato rudo contra enemigos de guerra, que asociados a enseñamientos de paz, amor y harmonía, como lo son el cristianismo, el budismo y el judaísmo, que surgieron como profesiones religiosas de paz.
Como todo imperio, el islámico tuvo su época dorada, con un desarrollo notable de la arquitectura y las artes plásticas; se desarrollaron ciencias puras como las matemáticas y finalmente el poder militar y nuevas armas. Sin embargo, el islamismo se estancó en su desarrollo perspectivo porque no admitió, y hasta hoy no lo admite, el mundo laico y civil fuera e independiente de su religión, cosa que perdura en su sociedad y cultura hasta nuestros días, cerrado totalmente a cualquier desarrollo y modernidad, incluso laica, que no esté contenido en su libro sagrado, El Corán.
Como se ha dicho, el imperio islámico dominó grandes territorios de España, en los cuales se mantuvo por casi por diez siglos hasta ser expulsados de la península por los Reyes Católicos. En el sur de España, sede del anterior Califato “Al Ándalus” (Andalucía actual) hay verdaderos monumentos de la cultura árabe de su época dorada. El recuerdo del dominio islámico por tantos siglos en la España europea es la base del deseo de reconquista por parte del llamado “Estado Islámico”, EI, en su guerra actual contra el mundo occidental. Deseos remanentes de su poder anterior, debido a la nostalgia por sus conquistas de entonces.
En la actualidad, dentro de las sociedades islámicas contemporáneas, hay muy pocos trazos modernos de la época de oro de la cultura árabe. La misma subsiste basado en el poder económico que le da el petróleo del subsuelo de muchos de los países islámicos y mira a occidente con una mezcla de desprecio y envidia, sólo explicable por el brillo anterior de su cultura, su retraso material, político y social actual y su rechazo a una vida laica fuera de la religión, característicos de occidente.
Este ambiguo sentimiento en la mente de algunas personas resentidas contra los valores laicos y los avances de occidente, ha provocado la “guerra contra los supuestos infieles”, poniendo equivocadamente la religión como bandera, cuando la verdadera razón es la reedición de conquistas anteriores, aspecto muy común a otros imperios de occidente, también venidos a menos en los tiempos actuales.
EUA y el cambio cualitativo del dominio político de los imperios.
Durante el proceso de cristalización de la historia de los imperios, la dominación de los mismos sobre los territorios y naciones conquistadas siempre fue total. El inicio del debilitamiento de dominio absoluto de los imperios sobre los territorios ocupados se dio en la Roma imperial, cuando estableció la política conocida como “Pax Romana”, ya mencionada, que garantizaba cierto grado de libertades específicas siempre que hubiera una garantía de sometimiento político y militar a Roma.
El ansia imperial de países fuertes ha venido desarrollándose a lo largo de la historia, pero el último intento (fracasado) de imperio estructurado en Europa por Rusia durante el pasado Siglo XX --cuando creó la Unión Soviética-- sometiendo una veintena de países a los cuales no le dio en absoluto ningún grado de libertad.
Lo anterior contrasta con lo que Estados Unidos ha venido haciendo desde la guerra –supuestamente imperialista-- que EUA escenificara contra España en Cuba, defendiendo la independencia política de la isla como Nación a finales del Siglo XIX. Esta guerra de EUA contra España en Cuba –denominada por los cubanos “Guerra de Independencia”-- fue calificada por el propio Vladimir Lenin como “la primera guerra imperialista de EUA”.
Es sabido sin embargo que EUA ganó la guerra a España en Cuba y que poco después dio la total independencia a la isla, organizando elecciones libres e independientes entre los cubanos, que hizo surgir la isla al concierto de las naciones libres e independientes. Nacía allí un tipo muy especial de “imperio”, aquel que extrañamente daba libertad e independencia a los territorios conquistados.
Estados Unidos posteriormente intervino en la Primera y la Segunda Guerra Mundial, esta última contra el denominado “eje Berlín-Roma-Tokio”, enviando tropas de combate tanto a Europa como al Océano Pacífico, derrotando los centros de poder en Roma, Berlín y Tokio, posteriormente a lo cual, a diferencia de los países líderes del mencionado “eje” –que habían sometido políticamente a las Naciones ocupadas-- dio la independencia a los enemigos derrotados, así como a los numerosos países previamente ocupados, todos los cuales disfrutan actualmente de total libertad e independencia política, entre ellos una buena parte de la Europa Occidental.
No es necesario abundar en el hecho de que después de la Segunda Guerra Mundial los países derrotados –junto con los liberados- por los ejércitos norteamericanos disfrutaron como se ha dicho y casi de inmediato de libertades políticas, mientras que los países “liberados” por los ejércitos soviéticos, sufrieron largos años de opresión comunista artificial ejercida desde Moscú a través de los partidos comunistas locales, cercenando su independencia en casi todos los órdenes y reduciendo significativamente la calidad de vida que dichos países tenían antes de estar sometidos al dominio de Moscú.
Posteriormente a la Segunda Guerra Mundial se escenificó lo que se ha denominado como “Guerra Fría”, Una confrontación internacional entre el bloque soviético y sus satélites, contra los países de Occidente (EUA y Europa básicamente) del cual Occidente salió finalmente victorioso con la derrota –en toda la línea-- de todo el bloque comunista. Fue así que el Mundo occidental pudo respirar aliviado, porque de haber ganado el bloque comunista aquella guerra, ahora no podríamos leer las ideas libres de este autor contenidas en el presente texto.
El carácter anglosajón y el capitalismo
La mencionada Guerra Fría fue un combate ideológico escenificado por dos frentes políticos-ideológicos: por un lado, la Unión Soviética (China y los países satélites de Europa Oriental dominados por Rusia) defendiendo el ideal marxista-leninista dado a ver como una especie de nueva religión para hacer una “revolución comunista” en todo el Mundo conocido y por otro lado Occidente (EUA, Latinoamérica, Europa y Japón, básicamente) que predicaban los principios defendidos en la revolución americana y francesa de Democracia, Libertad, Igualdad y Fraternidad.
El marxismo-leninismo, implantado en la Unión Soviética y sus aliados, es una corriente política-filosófica que pregona básicamente la estatización de la economía, el establecimiento de una dictadura del “proletariado”, una planificación estatal de todos los procesos de mercado, la eliminación de toda propiedad privada, el sometimiento del individuo al colectivo y al estado y la desaparición de todo tipo de religión e iniciativas de orden particular no autorizadas.
Mientras que Occidente defendía todo lo contrario la libertad individual en los terrenos económicos, políticos y sociales, el establecimiento de una democracia política y la implantación de una economía de mercado capitalista generadora de servicios y bienes de consumos para el disfrute de los ciudadanos.
El marxismo nació en el Siglo XIX de la pluma directa de Calor Marx, que, tratando teóricamente de solucionar las interioridades del sistema de producción capitalista incipiente, creó una propuesta para un nuevo orden económico que supuestamente --y en teoría, repito-- daría a la sociedad un “mejor” desempeño social y económico según su óptica y en un campo poco estudiado: la sociedad humana.
La economía de mercado capitalista había nacido cientos de años antes en la Europa medieval, durante el devenir histórico y paulatino de rudimentarios mecanismos de intercambios, comercio y créditos, los que fueron sucesivamente perfeccionados y llegan hasta hoy como soportes estructurados de reglas universalmente experimentadas durante siglos de perfeccionamiento y que permiten un grado único y superior de eficiencia productiva y comercial, reconocidamente probados en siglos de utilización y perfeccionamiento exitoso.
Es necesario mencionar que Carlos Marx no era precisamente economista, su campo de acción era la filosofía de acción social. Los planteamientos de su doctrina en el área económica fueron sometidos a una disección por un prestigioso economista austriaco, Ludwing Von Mises, en su obra “El Socialismo un análisis económico y sociológico”.
En este estudio el economista encontró un buen número de incongruencias precisamente en los aspectos que podían darle sustento económico a dicha doctrina y que como resumen concluyó y afirmó de manera determinante lo siguiente: “El socialismo y el comunismo, independientemente de ser sólo un compendio de cuestiones sociológicas, no presenta criterios de eficiencia económica ni respaldos cuantitativos que mostraran como se sostendrían los mercados y su eficiencia en la distribución de recursos y bienes producidos, sin el concurso de precios”.
Añadió Von Mises que, cualquier nación que se encausara bajo esta doctrina, su economía podría colapsar en un lapso de entre 50 y 60 años, en dependencia de otros factores de índole externa. Es increíble que este grado de visión a largo plazo de este brillante economista se confirmara de forma terminante con la desaparecida Unión Soviética.
Todos fuimos testigos de cómo la doctrina marxista-leninista colapso y fracasó en la totalidad de los países donde fue implantado de manera cabal y actualmente está siendo sometido --en algunos países-- a un proceso de revisionismo, intentando --en contradicción con sus postulados-- llevarlo a un tipo de economía de mercado capitalista, aunque continuando con la opresión de la dictadura estatal llamada “dictadura del proletariado” de origen leninista. Tal es el caso de la China comunista actual.
Durante la guerra fría el campo comunista acuñó para EUA el membrete de “imperio”- que a todas luces hacía más honor a ellos, calificativo que llega hasta hoy como parte de la propaganda comunista contra EUA y no como el calificativo histórico de su realidad hegemónica actual. Como se ha dicho, EUA convive en igualdad de condiciones políticas con el resto del Mundo, incluyendo a muchas naciones donde soldados norteamericanos derramaron sangre para liberarlas de yugos opresores anteriores, sin exigirles sumisión política de ningún tipo.
El orden democrático capitalista de mercado
Si bien el capitalismo como sistema económico ya se había impuesto en la práctica social y económica de los países más de desarrollados de la segunda mitad del Siglo XVIII, fue la Revolución Americana de 1786 la que dio impulso a la consolidación de semejante sistema económico.
La Revolución Americana fue seguida tres años después por la Revolución Francesa, en 1789, que agregó postulados libertarios en los órdenes políticos y sociales, cristalizando el camino futuro de la denominada Civilización Occidental con su proclama de Libertad, Igualdad y Fraternidad.
Partiendo de su revolución independentista, Estados Unidos trazó un camino productivo característico de su forma libre de analizar los fenómenos económicos y sociales, donde el espíritu individual conservador se protege celosamente y donde la ética y la práctica cristiana protestante se impusieron al pernicioso espíritu colectivista.
Francia por su parte, con sus altos y bajos políticos –Napoleón Bonaparte intentó establecer un imperio francés en la Europa de inicios del Siglo XIX-- pero también continuó el camino de la economía de mercado, apoyado en su historia y realizaciones en todos los órdenes sociales, científicos y de desarrollo, impulsados por una pléyade de pensadores del área científica naciente, que sirvieron de base a la economía actual basado en el conocimiento y desarrollo tecnológico.
Respecto al capitalismo y la economía de mercado es importante decir que nadie “inventó” ni escribió sus leyes antes de su aplicación en el mundo real (como si sucede en la doctrina marxista). Debido a que en la práctica social de mediados del Siglo XVIII la economía de mercado capitalista ya se había impuesto en toda la sociedad. Solamente comenzó a escribirse al respecto precisamente en la misma década que estallaron las revoluciones americana y francesa, por la pluma del economista británico Adam Smith cuando publicó su conocida obra “La Riqueza de las Naciones”, donde no “inventó” el capitalismo, sino que relacionó, estructuró e hizo conscientes, los mecanismos naturales que impulsan al hombre en el complejo mundo de la economía, la producción y los servicios.
Hay que decir de nuevo que el esquema socialista y comunista, sí fue “inventado” por Carlos Marx y Federico Engels originalmente, enriquecido (¿o empobrecido?) por ideas de la práctica política (dictadura del proletariado) debido a la pluma de Vladimir Lenin. Estas obras inventadas dieron origen al movimiento político-económico socialista-comunista en los siglo XIX y XX, en función de que no existía (ni nunca existió en la práctica social) una ordenación de tipo natural-productiva como la sugerida artificialmente en tales obras socialistas.
Las llaves del progreso de EUA en el Siglo XIX hasta la guerra de Cuba
Posterior a su independencia de la corona inglesa, EUA continuó un camino ininterrumpido de desarrollo económico y social no exento de conflictos, pero que siguieron una senda económica y social ascendente, basada en la creatividad, la aplicación de los principios tecnológicos y el seguimiento de una ética protestante en las relaciones sociales, estructurando así una sociedad donde los valores individuales, el trabajo duro y la honestidad se respetaban a cabalidad y donde el conservadurismo jugó un papel determinante para la generación de las riquezas y el estricto apego a la ley y las Instituciones que exhibe hoy los Estados Unidos.
No se concibe el desarrollo norteamericano durante el Siglo XIX sin imaginar un trabajo duro y dedicado en un enorme territorio hostil, sin depender para nada del erario público y donde la práctica social que hizo rico al país fueron sus valores asociados a la libertad individual en todos los órdenes, el liberalismo en la relaciones económicas, con apego estricto a la economía de mercado capitalista y sus incentivos naturales, todo lo cual hicieron rico y poderoso el naciente estado norteamericano.
No exenta de conflictos, la sociedad norteamericana de los estados del norte del país desarrollado industrialmente pronto incubaron una filosofía productiva muy diferente a la de los estados de la región sur --agrícola y de mano de obra esclava-- cuyo resultado fue una cruenta guerra civil. Sin entrar en detalles al respecto, la victoria del norte industrial sobre el sur agrícola acuñó en EUA la necesidad de una libertad irrestricta, con independencia del color de la piel, trauma que sin embargo permanece subyacentemente en el seno de la sociedad norteamericana hasta nuestros días.
La guerra civil permitió sin embargo el desarrollo tecnológico a través de nuevos armamentos norteamericanos en todos los órdenes, incluyendo la fabricación de nuevos navíos de guerra construidos usando un nuevo material de construcción, el acero, lo que, entre otras cosas, decidió posteriormente la guerra contra España en Cuba y llevó a Estados Unidos a la arena internacional como una potencia mundial hegemónica, que con el tiempo y las dos guerras mundiales del Siglo XX, se convertiría en primera superpotencia mundial.
Marxismo y la llamada Revolución Rusa. El Imperio Soviético
A pesar de pregonar un discurso libertario y de hacer proselitismo defendiendo los intereses de las “mayorías oprimidas”, característica predominante de esta doctrina, la revolución Rusa contra el Zar fue el inicio de un yugo opresor sin precedentes en la historia de la humanidad. Tanto en la Rusia zarista, donde fue implantado originalmente a partir de Octubre del 1917, como en el resto de los países, el esquema comunista fue impuesto a garrote sangre y fuego.
En Rusia, el marxismo recibió con el leninismo el impulso intelectual que creó un método de implantar el sistema comunista en la práctica política: la llamada “dictadura del proletariado”, establecido por las elites políticas marxistas del momento --nada proletarias-- la necesidad de una dictadura política férrea y despiadada como mecanismo indispensable para que las supuestas “bondades” comunistas no se vieran amenazadas por los “enemigos de clase”, burgueses, deseosos –se decía-- de regresar al período de explotación contra la clase trabajadora, devenida según esta teoría, en la categoría más importante de toda la sociedad, por lo que debería dirigir con mano de hierro al resto de los ciudadanos, devenidos de segunda categoría.
Esta dictadura fue ejercida por un grupo minoritario autodenominados comunistas (casi siempre intelectuales, no obreros) que creó un partido elitista en su propio provecho, el cual detentó y atenazó el poder político dictatorial contra toda la sociedad, en aras de imponer las reglas del manual del marxismo-leninismo, en la economía y la sociedad en general, en nombre de la llamada “justicia social”, actuando, sin embargo, como un grupúsculo mafioso y pandilleril con métodos de horca y cuchillo, que incluyeron masivas deportaciones a campos de concentración en la Siberia con grandes y extendidas hambrunas. Todas características muy típicas, recogidas en su manual de aplicación para todos aquellos países que quieran aplicar la doctrina.
Convencidos los comunistas rusos de la “justicia” implícita en su dictadura y aprovechando el control totalitario sobre toda la sociedad, comenzaron a producirse los hechos despóticos propios de todo dictador sobre una sociedad sometida e inerme.
Paralelamente, aquellos países limítrofes --en este caso de Rusia-- fueron sometidos a un proceso de asimilación colonial, esquema que se concluyó con la creación artificial de la Unión Soviética, que no fue más que la incorporación de una veintena de países, antes libres e independientes, al dominio central ruso, imponiéndoles su idioma, su cultura y una férrea dictadura totalitaria. Ese fue la base del imperio ruso, la llamada Unión Soviética. Realmente construida sobre un castillo de naipes.
Pasada la Segunda Guerra Mundial, en la que EUA y Rusia hicieron alianza contra Alemania, aquellos países “liberados” por Rusia del dominio alemán cayeron bajo el yugo opresor ruso y aunque no fueron incorporados formalmente a la Unión Soviética, fueron sometidos a un esquema de países satélites gobernados desde Moscú, constituyendo lo que Ronald Reagan con razón denominó como el “imperio del mal”, frase que parcialmente auto reconoce indirectamente a EUA como siendo el “imperio del bien”.
Capitalismo como sistema del Trabajo. Socialismo como sistema del compromiso político
Para los que hemos tenido que vivir y sufrir varios años bajo el tenebroso régimen comunista-colectivista y actualmente hemos pasado también largos años trabajando en un sistema de economía de mercado capitalista, podemos con suficientes razones ponderar las fuertes diferencias que se observan en el accionamiento de ambos sistemas.
En síntesis, se pudiera decir que, a diferencia de lo que estipula el discurso oficial socialista-comunista, la doctrina que lo soporta es totalmente de tipo subjetiva idealizada y determinista. (El capitalismo es “malo” y el socialismo –como supuestamente “defiende” a los trabajadores-- es “bueno”) sin que esos postulados que se dicen ser revolucionarios se traduzcan efectivamente en mejores salarios para los trabajadores, mejores oportunidades de trabajo, y mejores y más elevados estándares de vida para los mismos (las oportunidades y mejoras solo están reservadas para la élite comprometida con el partido).
Como consecuencia de todo lo anterior se desestimula el talento emprendedor de los miembros de la sociedad (ventaja de la sociedad libre). El sistema impone por la fuerza una planificación burocrática e impersonal castrante cuyo único resultado es un desplome total de la productividad en todos los niveles.
En las sociedades libres y democráticas de economía de mercado por el contrario, nada se pregona respecto a ventajas para los trabajadores que, sin embargo, reciben salarios adecuados y estímulos sobre la base de su preparación y a la productividad de los mismos en sus respectivas funciones. En el capitalismo también llamada sociedad de consumo. Si los trabajadores de todos los niveles tienen y disfrutan de leyes que los protegen de forma determinante ante los potenciales abusos de sus empleadores, tienen sistemas bastante eficientes de seguridad social, que incluye derechos a retiros y otros beneficios.
Tomando distancia de ambos esquemas de organización social, Se puede decir que el sistema de mercado capitalista es el que realmente jerarquiza el trabajo y el sistema socialista-comunista lo que jerarquiza es el compromiso político, sin interesarle el verdadero nivel de vida de sus trabajadores, ni los sistemas productivos o de servicios. En realidad, toda la teoría ò doctrina marxista sobre el trabajo se realizó sobre la economía capitalista, por lo que el sistema comunista implantado no es más que un sistema capitalista monopolizado por el estado.
En la doctrina Marxista no existe un solo reglón sobre cómo generar y producir bienes y servicios de forma eficiente. Esta es la esencia y el objetivo de la sociedad de mercado capitalista. Como consecuencia de ello, la sociedad socialista-comunista se concentra en confiscar lo que otros crearon. Sin intentar crear nada nuevo y mucho menos innovar, mientras que el incentivo de la economía de marcado capitalista se basa en crear nuevos productos o servicios, con vistas a tener el suceso a que aspiran todas las empresas productivas.
De hecho, la profusión de nuevos productos y servicios de que disfrutamos hoy los que vivimos en el Mundo Occidental, una aplastante mayoría, por no decir la casi totalidad, fueron creados en Estados Unidos u otro país occidental.
Los decisivos aportes tecnológicos norteamericanos
En la elitista Europa del Siglo XIX, los Estados Unidos eran considerados una tierra de campesinos rudos, sobreviviendo en una tierra agreste y peligrosa, con una cultura de dudoso grado de sofisticación, si se comparaba con el elitista y noble mundo europeo. Fue a mediados de ese siglo que la opinión europea respecto a Norteamérica comenzó a cambiar.
En ese entonces la Inglaterra Imperial y victoriana de 1851 programó realizar la “Exposición Universal de las Naciones” con las realizaciones tecnológicas de una época pujante de desarrollo material y convidó a todos los países del Mundo –entre ellos a Estados Unidos-- a la exposición de logros y avances que se efectuaría en el famoso “Palacio de Cristal”, enorme edificio de acero y vidrio, hecho construir al efecto por los ingleses. En dicho lugar se albergaría dicha exposición y todas las realizaciones nacionales e internacionales más destacadas.
Era la época, donde la Revolución Industrial, que ya se había venido desarrollando, se había impuesto en la práctica económica con sus máquinas y dispositivos, dinamizando toda la sociedad. Por ello, muchos de los adelantos de entonces fueron expuestos por las diversas firmas europeas --inglesas, francesas, alemanas, entre otras-- siendo que los productos norteamericanos en exhibición no consiguieron de inicio llamar la atención del gran público, debido en parte porque los mismos fueron equipos y maquinas totalmente funcionales, carentes de ornamentos y por tanto, carentes del “arte” que caracterizaba a la Europa “culta”, en contraste con la simplicidad visual que mostraban los equipos de Norteamérica.
Sin embargo, la utilidad evidente de los productos norteamericanos expuestos --como una máquina cosechadora agrícola que se comercializaba por correos (increíble para esa época), una desmotadora de algodón mecánica, un rifle de repetición construido por primera vez en serie y con piezas intercambiables-- hicieron, que al final de la exposición, los “feos” productos norteamericanos se llevaran las palmas por su utilidad y sus sistemas de producción seriados y con intercambiabilidad, se estaban sentando las bases de todo lo que posteriormente se convertiría en la gran producción industrial de la nación.
Los norteamericanos, con Henry Ford a la cabeza, crearon, a inicios del Siglo XX la primera línea de montaje industrial, que dio impulso decisivo a la fabricación en serie. Una de las preocupaciones de Ford era que sus trabajadores no pudieran comprar los autos que ellos producían y por eso desarrolló la línea de montaje, lo cual mejoró la eficiencia a tal nivel que la producción de su modelo T podía estar a la disposición de ser adquiridos por sus trabajadores.
No obstante, el desarrollo que permitió la innovación de Henry Ford tuvo su antecedente en la incipiente industria norteamericana de 100 años antes, a inicios del Siglo XIX, cuando Ely Witney realizó por vez primera la producción de fusiles para el ejército estadounidense de manera seriada, fabricados con todas sus piezas intercambiables y aumentando enormemente la productividad en la fabricación, así como la facilidad en el intercambio de sus componentes.
Es sabido que el Siglo XIX fue un siglo de innumerables realizaciones mecánicas dentro de la industria norteamericana, como la mencionada desmotadora de algodón de Henry Clay exhibida en Inglaterra, el famoso revolver de Colt, muy típico en el viejo oeste norteamericano, también de piezas intercambiables que utilizaba el mismo principio que los fusiles de Witney y que se comercializaba por correos.
Se inventó la máquina de escribir, la máquina de coser, la máquina de lavar ropa, la lámpara eléctrica, además de montarse la primera planta eléctrica --ambos de Thomas Edison-- entre otras muchas realizaciones tecnológicas que dieron a Estados Unidos la prominencia universal que detentan hasta hoy y que incluyó la fabricación de navíos de guerra de acero en la época, como se ha mencionado con antelación.
Todo ese grupo de desarrollos tecnológicos constituyó un verdadero sistema, denominado “Sistema Americano de Producción”, SAP, que se expendió al área del estudio científico del trabajo industrial, colaborando a un aumento sustancial de la productividad del trabajo fabril, creadas por Frederick Taylor a finales del Siglo XIX, imponiéndose en todo el mundo tecnológico, primacía que subsiste hasta nuestros días.
Lo anterior no es más que el preludio del acelerado desarrollo que se dio en los Estados Unidos durante el Siglo XX e inicios del XXI, con la irrupción de la electricidad, la electrónica, la informática, las comunicaciones, la Internet y actualmente la Inteligencia Artificial, en todos cuyos campos la participación de Estados Unidos, sus empresas y sus emprendedores han sido el fundamento de este acelerado ritmo de realizaciones, todas asociadas al ambiente de libertad plana que se respira en Norteamérica y su sociedad, como no hay otra en nuestros Mundo actual, de todo lo cual se desprende una pregunta: ?será necesario cambiar a los Estados Unidos?
Estados Unidos como nación ecléctica. Inmigración, religiones y capitalismo
El crisol en el que se conformó la nacionalidad norteamericana tiene a los anglosajones que fueron a colonizar la América del Norte como fuerza básica, apoyados por inmigrantes que habían abrazado el protestantismo europeo como religión, apoyados durante la guerra por los negros esclavos que habían sido traídos de la áfrica negra durante el dominio inglés.
Mentalidad anglosajona y religión protestante fue la base de la conformación del espíritu norteamericano. Como que durante la guerra de independencia contra la corona inglesa la fuerza esclava negra carecía del nivel cultural y económico necesario para influir socialmente, --eran no personas prácticamente-- su influencia durante la guerra de independencia fue de tipo físico, formando parte de la masa de soldados que lucharon contra la colonia.
La decisiva participación francesa durante la guerra y el asentamiento posterior de franceses en el territorio norteamericano después de la independencia de las 13 colonias, junto a la liberación de numerosos esclavos que habían luchado decisivamente por la independencia, probablemente establecieron una red de tejido social mezclada con el anglosajón original –sobre todo en el norte del país-- que fue el punto de partida de la ecléctica nacionalidad norteamericana actual, a la que el negro africano vino a aportar posteriormente, en los siglo XIX y XX, una influencia decisiva en la cultura popular norteamericana, sobre todo en las artes musicales, donde su impronta ha dejado una huella universal en manifestaciones trascendentes como la música popular, el jazz y sus múltiples derivados.
La influencia indoamericana en el eclecticismo étnico norteamericano parece haber sido menor debido a su acentuado rechazo al invasor de sus tierras, aunque en la actualidad hay una participación social creciente –aunque limitada-- la influencia social es muy disminuida con relación a otros grupos sociales de otros orígenes.
Los negros norteamericanos han ido pasando sucesivamente por varias etapas de desarrollo social en Estados Unidos, desde el fin de la guerra civil del norte vs el sur esclavista. Este proceso culminó durante la lucha por los derechos civiles de los años 60 del Siglo XX, cuando obtuvieron derechos definitivos en todo el país, derechos que culminaron con la elección de un ciudadano negro a la presidencia de los Estados Unidos de América, Barack Obama, en los albores del Siglo XXI.
Estados Unidos ha tenido igualmente problemas con la inmigración de origen iberoamericana, sobre todo por una combinación de hechos asociados a la pobreza material de los países al sur del Río Grande, en contraste con las oportunidades que siempre brindó el denominado “sueño americano”. Esta inmigración tradicionalmente pobre ha servido sin embargo para realizar los trabajos simples y esforzados que los norteamericanos ya no quieren realizar.
Por otro lado, a mediados del Siglo XIX Estados Unidos recibió una oleada de inmigrantes chinos, usados como mano de obra para la instalación y montaje, a lo largo del país, del ferrocarril que enlazó la costa este con la costa oeste estadounidense, formando parte también de grupo étnico que se mezcló con el resto de las etnias que de conjunto han conformado este gran país. No menos importantes han sido sucesivas oleadas de inmigrantes europeos, italianos, alemanes, suecos, irlandeses entre otros, que hoy forman parte indisoluble de la historia y las realizaciones de las diversas etnias en determinadas regiones de este amplio país.
Se dice con razón que Estados Unidos es un país de inmigrantes, pero no cabe dudas que la filosofía básica que ha hecho grande y rico a este país es la filosofía original anglosajona, conservadora, de ética y religión protestante, de trabajo duro y respeto a las leyes e instituciones establecidas, que no debe ser cambiada.
La sociedad del Siglo XXI. El Socialismo y el Capitalismo en el poder
El liderato mundial de Estados Unidos se comenzó a fraguar cuando derrotó los remanentes del venido a menos imperio español, en la guerra de independencia de Cuba. Posteriormente, la importante intervención estadounidense en la Primera Guerra Mundial, que se constituyó en decisiva para obligar a Alemania, a nombre de sus aliados, a firmar la paz en 1919 terminando el conflicto.
Sin embargo, fue la decisiva entrada norteamericana en la Segunda Guerra Mundial (guerra ésta que en manera alguna deseaba Estados Unidos participar) la que hizo saltar definitivamente a la Nación estadounidense al liderato mundial que mantiene hasta hoy. Considerado Estados Unidos como líder del denominado mundo libre.
Como se ha dicho, al fin de la Segunda Guerra Mundial Estados Unidos dio libertad política a los países liberados con su concurso, mientras la Unión Soviética doblegaba y sometía políticamente a los países liberados por el ejército soviético, en todos estos países impuso por la fuerza el sistema económico pregonado por los comunistas, de manera que, durante varios años, pudo constatarse el accionar de ambos sistemas económico-sociales en pugna. Por un lado el sistema democrático y de economía de mercado y por otro el sistema de dictadura del proletariado y de economía planificada y colectivismos de origen marxista.
Estos sistemas compitieron en Europa durante más de 40 años en paralelo y el resultado fue el atraso relativo de los países sometido al yugo soviético, respecto a los países libres de la Europa Occidental. El caso más notable se produjo en la misma Alemania, cuando la llamada Alemania Oriental (dominada por Rusia) quedó muy retrasada respecto a la Alemania Occidental, libre e independiente, sobreviniendo el desplome de todo el campo socialista europeo a fines de los años 80 del Siglo XX, que arrastró posteriormente a la propia Rusia a inicios de los años 90, que terminó desintegrándose y dando independencia a la veintena de países antes sojuzgados.
De esa manera traumática y para los que así lo quieran ver se pudo comprobar la superioridad de la sociedad occidental, con democracia y economía de mercado, sobre la sociedad socialista-comunista y colectivista pregonada por la Rusia soviética de entonces. Como resultado de lo anterior, otras sociedades socialistas-comunistas--como China-- han adoptado el esquema de mercado capitalismo en toda su economía, sin lo cual no hubieran podido subsistir.
El gran mérito norteamericano en el período descrito, es haber mantenido siempre en alto –y durante los largos años de la llamada Guerra Fría-- los valores de la sociedad norteamericana, herederos de la Revolución Norteamericana de 1776 y de la Revolución Francesa de 1789, con sus sintéticos postulados de Democracia, Libertad, Igualdad y Fraternidad.
El poder político y el bipartidismo norteamericano. Izquierda y derecha
Estados Unidos ha mantenido una estabilidad política envidiable a lo largo de los más de dos siglos de existencia, en parte por haber mantenido una filosofía política única: una misma constitución, estabilidad en sus instituciones democráticas y una división de poderes ejemplares hasta nuestros días.
Según muchos analistas, a lo anterior ha contribuido grandemente la adopción de un sistema bipartidista en el enfoque político nacional, porque si bien ambos partidos poseen enfoques muy diferentes, históricamente han sabido ponerse de acuerdo para no comprometer la gobernabilidad y la estabilidad institucional.
No obstante lo anterior, desde hace un tiempo comienzan a notarse preocupantes señales del resquebrajamiento del sistema bipartidista debido al enfoque, dentro de los partidos cada vez más en los extremos ideológicos, derecha e izquierda. Lo anterior es provocado por el diferente cariz reinante dentro de cada partido, cada vez más distantes uno de otro y ambos cada vez más lejos de la necesaria gobernabilidad. Lo anterior es causa del triunfo, dentro de cada partido, de alguno de los extremos ideológicos, a la izquierda o a la derecha.
En la actualidad, hay una visible polarización en la sociedad norteamericana, manifestada de manera evidente en la ideología de cada partido de los dos tradicionales. Es cada vez más evidente que uno de los partidos adopta el liberalismo y la cultura Woke nacida en días trágicos con un enfoque social de ruptura, manifiestamente socialista en la economía, mientras que el otro partido adopta posiciones conservadoras en los principios que fundaron a los Estados Unidos, siguiendo los enunciados permanentes del capitalismo de mercado, de la cultura occidental, conservando (conservadores) los principios que han hecho grande a este país y que no deben ser cambiados.
Hay también un problema de entendimiento, relativo a la interpretación de las dos palabras con que se definen simplificadamente ambos partidos norteamericanos: “progresistas”, se auto intitulan los demócratas, y representa la izquierda; “conservadores” se le dice a los republicanos, representando a la derecha. Pero progresistas también se auto intitulan los comunistas cubanos y venezolanos y así mismo decía ser Pol Pot en Cambodía, cuando vació las ciudades para que todo el país viviera en el campo y donde asesinaban a los intelectuales por no ser miembros de la clase “obrera”.
Como es posible que al desastre económico, social y político cubano (o venezolano) se le llame “progresista”? Pues bien, hay una inversión semántica, típica de la izquierda, que a las dictaduras llaman “democracias”, como aquel engendro de “República Democrática Alemana” cuando era una dictadura títere de la Unión Soviética. Es realmente “progresista” la izquierda socio-comunista? Pero, que es un país “conservador”? como los europeos consideran a EUA.
Para los izquierdistas, los conservadores son personas que rechazan el desarrollo y todo lo nuevo. Nada tan insensato. Como entonces pudiera ser “conservador” un país como EUA, que es el país más desarrollado económica, social y políticamente al frente del mundo libre actual, motor del desarrollo tecnológico mundial y liderando culturalmente muchas áreas intelectuales?
Políticamente hablando, los conservadores tratan de preservar (conservar) sus “valores”, no el estado de cosas y mucho menos los aspectos materiales. Aquellos valores que han hecho grande al mundo libre y a la sociedad occidental, como la cultura, el legado greco romano y el cristianismo en su sentido más general. No por casualidad es EUA el país que más se desarrolla, cambia para mejor, innova e inventa como nadie, pero “conserva” sus valores más preciados, su cultura, religión, Instituciones, tradiciones y la familia como base de su sociedad.
De manera que, contradiciendo la semántica tradicional, la izquierda “progresista” involuciona y fracasa, y la derecha “conservadora” progresa y triunfa. Quien lo iba a decir. La izquierda ataca la cultura creada para tratar de imponerse con otros valores de dudosa valía, la cultura Woke. La derecha lucha por “conservar” la cultura y los valores históricos norteamericanos, con la familia tradicional al frente, su religión y su ética proverbial que hizo grande, en general, a la cultura occidental. Cuidémosla!
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Libro de Pedro Pablo Arencibia: Paradigmas Psicopedagogicos y caminos de la Investigacion Matematica en la Ensenanza de la Matematica Universitaria y Media
OPINIÓN SOBRE EL LIBRO:
Lo he ojeado, aqui y alla; es conmovedor. humano. Tardare en leerlo de tapa a tapa. Comprendo que es holistico, lo que me parece admirable, meritorio, politica, experiencia humana, Matematicas, Ciencias, y tambien ¨very scholar. Una combinacion unica. Gracias. B.M.
“Marco Rubio a Donald Trump: Te diré lo que es un buen acuerdo: que Cuba sea libre
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Licenciado en Matemática Pura en la Universidad de La Habana (UH) y Catedrático universitario con 24 años de experiencia en la docencia universitaria cubana; posee la Categoría Docente Principal de Profesor Titular universitario. Fue expulsado el 29 de enero de 1997 del Instituto Superior Pedagógico de Pinar del Río ( universidad de perfil formativo o pedagógico) por motivos políticos. Activo colaborador desde su fundación de la revista VITRAL y del Centro Católico de Formación Cívica y Religiosa (CFCR) de la Diócesis de Pinar del Río. Colaboró en Cuba con las organizaciones opositoras: Todos Unidos, Asamblea para Promover la Sociedad Civil en Cuba y con el Consejo Unitario de Trabajadores Cubanos (CUTC).
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COLABORADORES:
Paul Echániz