lunes, enero 29, 2024

Luis Cino desde Cuba: El proceso de la Microfracción: la mayor represión anticomunista ocurrida en Cuba. Otra version en el video Andrés Alburquerque y César Reynel Aguilera: La Microfracción; un mismo evento en dos episodios

 
Tomado de https://www.cubanet.org/

El proceso de la Microfracción: la mayor represión anticomunista ocurrida en Cuba

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Acusados de revisionistas y sectarios y de estar implicados en una conspiración prosoviética, 36 militantes del Partido Comunista fueron arrestados y puestos a disposición de los tribunales

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Por Luis Cino Álvarez

27 de enero, 2024

LA HABANA, Cuba. — La mayor represión anticomunista en Cuba no ocurrió —como pudieran muchos suponer— durante las dictaduras de Gerardo Machado y Fulgencio Batista, sino, paradójicamente, bajo el régimen de Fidel Castro, en los primeros meses de 1968, menos de siete años después de la proclamación del carácter marxista-leninista de la revolución: fue el llamado proceso de la Microfracción.

El por entonces segundo secretario del Partido Comunista y ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), Raúl Castro, dio el disparo de arrancada de la purga contra decenas de comunistas de la vieja guardia cuando el 24 de enero de 1968, cuando en el informe que leyó durante un pleno del Comité Central, anunció que desde mediados de 1966, gracias a informaciones  de fuentes confiables, se había detectado que existía lo que calificó como  “una corriente de oposición ideológica a la línea del partido”.

Para urdir su trama, la máxima dirigencia del régimen se valió de chivatazos y grabaciones hechas por la Seguridad del Estado para probar que los supuestos complotados criticaban el distanciamiento de la Unión Soviética ocurrido después de octubre de 1962, se quejaban de las políticas económicas en curso y habían contactado con los soviéticos para pedirles que presionaran en pro de que se modificaran dichas políticas  para lograr un mayor crecimiento de la economía.

También se valieron del chisme y la cizaña al asegurar que los de la Microfracción reprochaban a Blas Roca, Isidoro Malmierca, Jorge Risquet y Lionel Soto por haber entregado el viejo Partido Socialista Popular en manos de Fidel Castro, y lamentaban la designación de ministros que fueron opuestos al comunismo como Raúl Roa, Armando Hart y Faure Chomón.

(Anibal Escalante de pie)

Acusados de revisionistas y sectarios y de estar implicados en una conspiración prosoviética, 36 militantes del Partido Comunista fueran arrestados y puestos a disposición de los tribunales.

Tres de los acusados se suicidaron: Javier de Varona, Carlos Rentaría y Eurípides Núñez (este último en una celda de Villa Marista, la sede principal del Departamento de Seguridad del Estado).

En juicios sumarísimos, los acusados de la Microfracción  fueron condenados  a penas de prisión de entre 15 y cuatro años. La sanción más dura, de  quince años, fue para Aníbal Escalante.  A doce años fueron condenados: Octavio Fernández, Ricardo Boffil,  Ramiro Puerta, Inaudis Kindelán, Edmigio López, Luciano Arguelles, Emilio de Quesada, Félix Fleitas. A diez años: Orlando Olivera, Francisco Pérez de Armas, Orestes Valdés, Hugo Vázquez, Ricardo López, Higinio Casuso, Ángel Gutiérrez y José Caballero. A ocho años: Manuel Ramírez, Francisco Brito, Renay Hernández, Raúl Fajardo, Alfredo Batista y Arnaldo Escalona. A cuatro años: Inocente Martínez, Hildo Madam, Ramón Chávez, Manuel Martín y Luis M. Martínez Saénz. A tres años: Reinaldo Puig, Arturo García, Miguel Machado, Leovigildo Duiaga, Giraldo Victoria y Lázaro Suárez.  La menor condena, dos años de reclusión domiciliaria,  fue para Marcelino Menéndez, contra quien prácticamente no hubo pruebas.

Familiares y personas relacionadas con los condenados sufrieron todo tipo de represalias y hostigamientos  

Según refirió en 2017 en su blog la periodista exiliada en Suiza Tania Quintero, en un artículo titulado Los condenados de la Microfracción, Hilda Felipe, militante del PCC y  esposa de Arnaldo Escalona —a quien, siendo abogado, el tribunal le impidió asumir su autodefensa— luego de pasar 90 días en Villa Marista sometida a continuos interrogatorios, luego de ser puesta en libertad, volvió a ser arrestada en mayo de 1968 y condenada a cinco años de privación de libertad, de los cuales pasó dos en la cárcel y tres en reclusión domiciliara.

El Caso de la Microfracción sirvió a Fidel Castro para desembarazarse de los comunistas  apegados a la línea de Moscú que les estorbaban y dar un escarmiento para los que se atrevieran a discrepar. Antes, con el mismo fin, había ocurrido en 1962 la llamada “depuración de errores del sectarismo”, cuando purgaron a Aníbal Escalante, un veterano  del PSP  que, en ese momento, estaba al frente de las Organizaciones Revolucionarias integradas (ORI); y en 1965 el Caso Marquito, tras el que  pusieron en prisión domiciliaria  a Joaquín Ordoqui y a Edith García Buchaca.

Luego de la Microfracción, en el partido único reinó la unanimidad absoluta respecto a las órdenes de Fidel Castro, sin importar cuan cuestionables estas fueran.

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En el siguiente video otra versión de las causas que conllevaron a los procesos de la microfración, las cuales, según el estudioso del tema César Reynel Aguilero (cuyo padre cayó en desgracia como  elemento de la microfracción),  fueron consecuencias de  una lucha interna dentro del partido comunista al  Fabto Grobart  mover fichas para retomar el control y el mando de los hilos del partido comunista cubano.

Feagmento Tomado  de http://www.eilatgordinlevitan.com

From Wikipedia, the free encyclopedia

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Fabio Grobart (also Antonio Blanco) was born in Bialystok, Poland August 30, 1905; his birth name was Abraham Grobart aka Abraham Simjovitch. Apparently following orders of the Comintern, during the early 1920s he became a founding member of the Cuban Communist Party. After in 1922 entering the Communist Youthful League in Poland, and additional Communist activities he may have been sentenced to death and this may have obliged him to leave Poland to settle in Cuba. (Fabio Grobart was ethnically "Jewish," and may not have been a practicing Jew. He apparently never objected to the Cuban government's "attitude toward religion, Zionism and Israel… " ).

Hay personas que  plantean que Fabio Grobart se sonreía cuando leía o alguien  decía que hanía sido enviado por el Comintern; César Reynel Aguilera  tiene la opinión que quizás Grobart fue enviado por la Inteligencia militar soviética,  lo que después fue el GRU. 

HIGH BEAM / LUZ LARGA

3 noviembre, 2023

Andrés Alburquerque y César Reynel Aguilera: La Microfracción; un mismo evento en dos episodios



 

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domingo, noviembre 05, 2023

Dos videos con dos análisis un tanto contrapuestos sobre la mal llamada Microfracción y un artículo del lejano año 2007 con testimonios de algunos de los sancionados

HIGH BEAM / LUZ LARGA

Noviembre 3,2023

La Microfracción; un mismo evento en dos episodios. Con Cesar Reynel Aguilera.


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La Columna de Cuba

4 de noviembre, 2023

La llamada microfacción de 1968 no fue otra cosa que la lucha entre los dos bandos de comunistas cubanos pugnando por el control de la isla. El vencedor, Fidel Castro, emergió cual tirano mientras eliminaba a toda oposición y daba los pasos finales para su acercamiento definitivo al bloque soviético. 

La microfacción: Castro comiéndose a sus propios hijos.


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 40 AÑOS DEL PROCESO DE LA MICROFRACCION


Por Augusto Rodriguez
con los testimonios de:
Felix Fleitas Posada,
Francisco de Armas y
Ricardo Boffil Pages
La Nueva Cuba
Septiembre 27, 2007

Existe una pagina de la historia reciente de Cuba de la cual se conoce solo la version gubernamental.

El proximo primero de octubre se cumpliran 40 años del inicio del proceso de detencion, encarcelamiento, juicio y condenas de un grupo de hombres y mujeres quienes, mayoritariamente, habian participado del proceso revolucionario encabezado por Fidel Castro, sobre todo desde las filas del Partido Socialista Popular -PSP-.

De aquel proceso bautizado como LA MICROFRACCION solo el periodico Granma, organo oficial del gobierno de Fidel Castreo, publico una edicion especial con una tirada de un millon de ejemplares. El resto de los medios de difusion cubanos, en aquella epoca bastante numerosos y todos bajo control gubernamental, tambien dieron amplia cobertura a los argumentos oficiales.

ACUSACIONES.

En un pleno del Comite Central del Partido Comunista de Cuba celebrado en enero de 1968, el actual mandatario provisional, Raul Castro, leyo un informe en el que se calificaba a los implicados de contrarrevolucionarios, agentes enemigos vinculados a la CIA con mas de dos años de actividades contra la Revolucion, de llevar a cabo una campaña de difamacion y calumnia, de difundir documentos clandestinos contrarios a la linea del Partido Comunista de Cuba, de atacar sistematicamente los planteamientos de los dirigentes del partido y del gobierno, en especial, a las figuras de Fidel Castro y Ernesto Che Guevara; llevar a cabo tentativas para traicionar a Cuba desde el extranjero y otro sinnumero de cargos.

( Ricardo Boffil )

A pesar de que la mayoria de los hechos condenatorios enunciados en esos cargos no constituian figuras delictivas en el codigo penal vigente en esos momentos en Cuba, los encartados fueron juzgados en juicios sumarisimos y les fueron impuestas condenas de 15 años de privacion de libertad- a la que se sometio al supuesto cabecilla de la "conspiracion", Anibal Escalante- y de 12, 10, 8, 4 y 3 años a otro numeroso grupo, aparte de otra cantidad de personas afines que fueron separados de sus cargos, expulsados de sus trabajos y condenados a labores en la agricultura. Una suerte de desmantelamiento de lo que quedaba del antiguo PSP.

QUE HUBO, DE CIERTO, EN LA ACTUACION DE LOS ENCARTADOS EN EL PROCESO DE LA MICROFRACCION?


Como se sabe, muchos de los miembros del PSP se sumaron a la lucha contra la dictadura de Batista tanto en las ciudades como en la propia guerrilla de la Sierra Maestra pagando como el resto del pueblo de Cuba su cuota de encarcelados, torturados y, tambien, de sangre.

Al triunfo de la insurreccion los maximos dirigentes del partido, Blas Roca y Anibal Escalante, subordinaron la estructura de la organizacion a la autoridad de Fidel Castro, lo cual provoco el descontento y la ulterior protesta de muchos de sus militantes ya que esta decision se habia adoptado sin consultar al resto de la militancia que era lo acostumbrado por el principio del centralismo democratico que regia su funcionamiento interno. Anibal y Blas se escusaron aduciendo que eso habia sido una decision provisional como era provisional el propio gobierno revolucionario que, en esos momentos, prometia poner en vigor la Constitucion de 1940 y de celebrar elecciones generales en un plazo de 18 meses con todas las garantias democraticas.

Anibal Escalante asume como Secretario de Organizacion de las Organizaciones Revolucionarias Integradas -las llamadas ORI- y, muy pronto, acusado de "ambicionar el poder", destituido de su cargo y obligado a refugiarse por años en La Union Sovietica, a traves del proceso nombrado "critica al sectarismo" de marzo de 1962.

A partir de que Fidel Castro impone su particular forma de dirigir la nacion y ante la imposibilidad de discutir a ningun nivel las opiniones contrarias a las medidas del gobierno, se va creando, por parte de muchos de los que fueron miembros del PSP, amigos y allegados, un estado general de opinion contrario al rumbo gubernamental. En concreto se criticaban aspectos teoricos y practicos del desarrollo de la Revolucion como la inconveniencia, en ese momento del desarrollo de la economia cubana de las leyes de Reforma Agraria con las caracteristicas de las que fueron impuestas en Cuba, el desconocimiento de la ley del valor, el sistema presupuestado de financiamiento empresarial, el abuso del trabajo voluntario, la renuencia a la aplicacion del estimulo material para incentivar la produccion nacional, el voluntarismo y la improvisacion en los intentos de industrializacion del pais, la desatencion al sector de los servicios publicos, la destruccion continuada de toda la infraestructura economica de la nacion que provocaba el vertiginoso deterioro en el suministro al pueblo de alimentacion, ropas, viviendas, etcetera. En el aspecto politico se señalaban: el mando unipersonal de Fidel Castro lo cual se identifico como el "culto a la personalidad" que ya habian padecido otras dictaduras totalitarias, la "exportacion de la Revolucion" a otras naciones y la sacralizacion de la "lucha armada" para derrocar gobiernos y tomar el poder por la violencia, la militarizacion de la sociedad cubana, la conculcacion de las libertades de expresion, reunion, asociacion, asi como el resto de los derechos democraticos.

Ante tal situacion y sin ningun marco institucional a traves del cual canalizar sus criticas, un pequeño grupo inicial de antiguos integrantes del PSP entre los que se encuentran Orlando Olivera, Ricardo Lopez Castillo, Jose Caballero Campos, Felix Fleitas Posada y Francisco Perez de Armas, comienzan la labor de visitar a todos los dirigentes a los que tuvieran acceso para exponerles sus puntos de vista en relacion con el rumbo de la Revolucion. En esta etapa inicial del movimiento contestatario Anibal Escalante, a quien mas tarde se le acusa de ser el promotor y lider del grupo, se encuentra en la Union Sovietica virtualmente expulsado del pais y no tiene ningun contacto con los iniciadores.

En la visita que se le realiza a Carlos Rafael Rodriguez este, lejos de enfrentarse a los planteamientos que le realizan los criticos del grupo, se limita a ofrecer la esperanza de que "ya el agua cogeria su nivel". En el caso del encuentro con Blas Roca este se mostro aun mas solidario con las ideas que le fueron expuestas al punto de decir textualmente que "esta gente esta creando las condiciones para que surga en Cuba una segunda Hungria" refiriendose a la sublevacion suscitada en aquel pais contra el gobierno, en 1956, en la cual tuvieron que intervenir las tropas sovieticas.

Al regreso de Anibal de la Union Sovietica no era, ni mucho menos, pequeño el grupo de sus allegados que manifiesta su desengaño con el rumbo dictatorial de la Revolucion, sin embargo, aunque se identifica con muchas de las ideas que expresa el ya numeroso grupo, siempre trata de imprimir paciencia, y de que se mantenga la confianza en Fidel Castro y en su hermano Raul.

REACCION DEL GOBIERNO DE CASTRO A LAS CRITICAS.

La verdad es que muchos de los criticos del gobierno, entre los que se encontraban funcionarios de varios niveles -incluyendo el Comite Central como fueron los casos de Ramon Calcines y Jose Matar-, antiguos combatientes y miembros del PSP pensaron que la corriente de opiniones y el descontento creciente generaria la necesidad de abrir un canal en que fuera posible discutir esas discrepancias en el seno del partido o del gobierno y que se hubiera podido, a partir de esas discusiones, realizar una rectificacion y cambio de rumbo de la nacion cubana. Sin embargo, muy lejos de ello, los gobernantes comenzaron la persecucion de toda persona que manifestara cualquier critica, y a preparar un maquiavelico plan para arrancar de raiz todo vestigio de desaprobacion a sus perspectivas de omnipotencia.

Y exactamente, el primero de octubre de 1967 comenzo la caceria de las cabezas mas visibles de aquel movimiento los cuales eran arrestados a modo de secuestro y, una vez detenidos, sometidos a interrogatorios con fuertes presiones, chantaje, amenazas incluso de muerte, y en el que se les obligaba a confesar por escrito lo que los verdugos ordenaban.

A Felix Fleitas Posada le propusieron que se hiciera pasar por infiltrado en el grupo y que traicionara a sus compañeros declarando en su contra en la farsa de juicio a cambio de su inmediata libertad y de los grados de Capitan de la Seguridad del Estado. Fleitas se nego, como tambien se nego a aceptar los cargos, a redactar ni hacer confesiones, y por su rechazo fue confinado, durante cinco meses, a una celda tapiada, aislado completamente y sin ningun derecho.

Francisco Perez de Armas, lejos de redactar el "mea culpa" que le exigian los oficiales, lo que hizo fue reiterar en un escrito todos sus argumentos criticos al gobierno reiterando su derecho, incluso la obligacion moral que lo asistia, a hacerlo por lo cual fue tambien severamente castigado.

Arnaldo Escalona Almeida, abogado de profesion, solicito al tribunal su derecho a asumir su propia defensa -derecho que asistio al mismo Fidel Castro para realizar su defensa en el juicio por los hechos del Moncada- y le fue rotundamente negado.

El abogado de oficio nombrado por el gobierno no se entrevisto con ninguno de los detenidos y, durante el juicio, se limito a argumentar en supuesta defensa de los encartados que ya, durante el proceso preliminar, estos habian recibido la sancion moral, y que faltaba la penal.

Durante los interrogatorios y juicios se suicidaron Euripides Nuñez y Carlos Renteria, y tambien fallecio en sospechosas circunstancias el profesor Varona. Estas muertes jamas fueron publicamente dadas a conocer.

En el proceso de la microfraccion fueron detenidos, procesados y llevados a tribunales 36 hombres y 3 mujeres.

EL CASO DE ANIBAL ESCALANTE.

Fidel Castro siempre manifesto animadversion por la figura de Anibal Escalante. Irradiaba autoridad y respeto, y eso molestaba el ego del dictador.

Por eso fue, primero, el destierro a la Union Sovietica producto de la "critica al sectarismo", y despues fue "la cabeza de turco" en el proceso de la microfraccion, siempre acusado de "ambicionar el poder".

Todos los oficiales interrogadores involucrados en estos hechos obligaban a los acusados a aceptar los cargos y a mentir acusando a Anibal de ser el centro de la supuesta "organizacion contrarrevolucionaria unida por un cordon umbilical al imperialismo norteamericano", y asi lo hicieron publico a la opinion publica nacional e internacional.

El propio proceso de su interrogatorio fue intenso y cruel, obligandole a asumir toda la responsabilidad por los hechos, y tambien por el encarcelamiento de sus compañeros. Los oficiales lo engañaron asegurandole que, si cooperaba, todo quedaria como un asunto interno del partido y no habria proceso penal contra el, ni contra los demas detenidos.

Lo persuadieron de que redactara una carta a Fidel Castro ofreciendo sus puntos de vista de la situacion, asi como los detalles del movimiento critico a lo cual accedio confiadamente ofreciendo disculpa por sus "errores", tratando de liberar de responsabidad a sus compañeros y proponiendo su propia sancion cuyo contenido fue modificado en varios aspectos a sugerencia de los propios oficiales y, mas tarde, el documento fue divulgado por todos los medios y utilizado como evidencia ante los tribunales.

Asi, el hombre que se habia puesto el y la organizacion que dirigia a la disposicion incondicional de Fidel Castro era recompensado con la traicion, el engaño, y la realizacion de un proceso acusatorio amañado cuyo resultado fue el publico descredito, la sepultura politica y, por demas, una sancion de 15 años de privacion de libertad.

Anibal Escalante fallecio pocos años despues por la muy extraña complicacion de una sencilla operacion intestinal.

RESUMEN.

La llamada microfraccion comienza con un grupo de inconformes con el rumbo de la Revolucion. No fue un movimiento organizado, ni secreto, ni violento sino siempre un movimiento pacifico que actuo dentro del campo de la confrontacion de ideas que no pudo ser soportada por el gobierno de Fidel Castro, y en particular por su propia egolatria. Por ello organiza un proceso stalinista para aplastar estrepitosamente la critica y, de paso, salir de la figura de Anibal Escalante que tanto incomodaba al tirano de Cuba.

Contradictoriamente, muchas de las ideas y propuestas de las que eran portadores los miembros de la microfraccion fueron revisadas y reivindicadas por el propio Partido Comunista de Cuba, en un intento de institucionalizacion que se llevo a cabo a partir de su primer congreso sin, por supuesto, hacer alusion a que eran las mismas condenadas por el gobierno en aquel proceso.

Un numeroso grupo de los procesados en la causa de la microfraccion encabezados por Ricardo Boffil Pages formaron las primeras organizaciones de derechos humanos y de abierta oposicion politica en esta ultima etapa de la lucha del pueblo cubano contra la dictadura castrista.

SANCIONADOS EN EL PROCESO DE LA MICROFRACCION.

Fueron condenados a privacion de libertad por:

15 años: Anibal Escalante Dellunde.

12 años: Octavio Fernandez Bonnis.
Inaudis Kindelan Reyes.
Ramiro Puerta Quiroga.
Edmigio Lopez Castillo.
Luciano Arguelles Botello.
Emilio de Quesada Ramirez.
Ricardo Boffil Pages.
Felix Fleitas Posada.

10 años: Orlando Olivera Sardiñas.
Francisco Perez de Armas.
Orestes Valdes Perez.
Hugo Vazquez Medina.
Ricardo Lopez Castillo.
Higinio Casuso Gonzalez.
Angel Gutierrez Paz.
Jose Caballero Campos.

8 años: Manuel Ramirez Nodarse.
Francisco Brito Rodriguez.
Renay Hernandez Rodriguez.
Raul Fajardo Escalona.
Alfredo Batista Sanchez.
Arnaldo Escalona Almeida.

4 años: Inocente Martinez Bravo.
Hildo Madam Real.
Ramon Chavez Fornaris.
Manuel Martin Lavado.
Luis M. Martinez Saenz.

3 años: Reynaldo Puig Verdeja.
Arturo Garcia Gonzalez.
Miguel Machado D' Wolf.
Leovigildo Duiago Reyes.
Giraldo Victoria Suarez.
Lazaro Suarez Suero.

2 años de reclusion domiciliaria: Marcelino Menendez Menendez.

A disposicion de la Jurisdiccion Militar: Angel M. Perez de Armas.
Orlando Arrastia Fundora.

Fueron posteriormente procesados por esta misma causa Rafael Gutierrez y otro involucrado de apellido Collazos.

SOLICITAMOS A LOS MEDIOS LA DIVULGACION DE ESTOS ACONTECIMIENTOS HISTORICOS.

Si desean profundizar en el tema pueden comunicarse con nosotros:

Felix Fleitas Posada 305-538-8650 Ricardo Boffil Pages 305-856-8987
Francisco de Armas 305-820-8464 Augusto Rodriguez 786-344-4402

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sábado, junio 10, 2023

¿Cuándo y con quién llegó el comunismo a Cuba? La actitud de muchos cubanos, y de otros países, ante las alertas del peligro del Comunismo. La manera en que se subvierte un país

 Tomado de http://www.nuevoaccion.com



FRAGMENTOS DE UN ESCRITO DE SALVADOR DÍAZ VERSÓN, DE 1963


Nadie creía en Cuba que el comunismo constituía un peligro para la nación, y cuando nuestras voces se alzaban en la prensa, en la radio, en la tribuna pública o en los centros culturales, todos, absolutamente todos, nos miraban con la misma compasión con que se mira a un orate presa de fantástica obsesión. Sin embrago, el comunismo llegó y destruyó a Cuba, tal como lo habíamos vaticinado, y hoy aún hay miles y miles de cubanos que nada saben del comunismo, como nada quieren aprender de nuestra lección los demás pueblos del Hemisferio Occidental.

En el año 1822, cuatro años después de haber nacido Carlos Marx, vino al mundo, también en Alemania, Georg Weerth, quien en plena juventud, conoció a Carlos Marx, uniéndose a sus ideas, para continuar dentro de ellas todo el resto de su existencia.

Ligado a Marx y Engels por las mismas corrientes políticas, Weerth, se dedicó a la literatura y la poesía, aplicando a ellas las destructoras doctrinas de Marx, lo que lo llevó a prisiones y al destierro, partiendo para la isla de Cuba, donde vivió hasta el 30 de julio de 1856, que falleció después de haber permanecido allí largos años explicando cladestinamente las teorías de Marx y de Engels, y escribiendo poemas, en uno de los cuales expresó “En Cuba se habrá de iniciar el viraje social de toda América.”

(Salvador Díaz Versón en la extrema derecha de la foto. Otras personas en la foto y en la fila delante, de izquierda a derecha, son Humberto Medrano, Sergio Carbó y Ulises Carbó)

Georg Weerth, aureolado por su título de poeta, tenía siempre a su alrededor a un grupo de jóvenes y muchachos que le profesaban respeto. Y entre estos adolescentes se encontraba Pablo Lafergue, quien a pesar de llevar apellido francés, había nacido en Santiago de Cuba y pertenecía a una holgada familia residente en esa ciudad.

Las explicaciones del poeta alemán sobre las teorías de Marx, se grabaron profundamente en el pensamiento del joven cubano Pablo Lafergue, quien al ser enviado por sus familiares a estudiar a Francia, tuvo fijo en su mente el propósito de conocer y unirse a Carlos Marx, de quien tanto le había hablado el poeta Weerth, y lo consiguió.

Lafergue se puso en contacto personal con Marx; se convirtió en su secretario particular, y más tarde se casó con Laura Marx, la hija predilecta del escritor enemigo de la civilización.

(Georg Weerth)

Por medio de correspondencia con la isla de Cuba, Lafergue mantuvo cordiales relaciones de amistad con Carlos Baliño, a quien designó delegado en Cuba, del naciente marxismo; y cuando el nuevo militante de las doctrinas disociadoras de Marx, salió al exilio , junto a los que laboraban por la independencia de la isla en los centros conspirativos de Key West y Tampa, llevó la semilla del veneno socialista, que fue impugnada por José Martí, en hermoso alegato de fe democrática y de amor a la libertad.

A la voz de Carlos Baliño se unió en el destierro la voz de otro poeta: Diego Vicente Tejera, y ambos, Baliño y Tejera, propusieron y lucharon porque al triunfar la revolución libertadora y se estableciera la república, esta fuese “la primera nación socialista del Continente americano”.

Cuando en el año 1917, Lenin se apoderó de Rusia e implantó el comunismo, ya habían dentro de Cuba, elementos propicios o inclinados a establecer agencias de Moscú, y así fue que en distintos pueblos, surgieron pequeños partidos comunistas que actuaban independientemente, hasta que el 16 de agosto de 1925, un delegado de la III Internacional, reunió a estas agencias autónomas en La Habana y las unificó en lo que se llamó “Partido Comunista de Cuba”.

Durante muchos años los comunistas estuvieron en Cuba, dedicados a publicar revistas, periódicos, libros y folletos, sin que las rectorías sociales, políticas, económicas y religiosas del país, les dieran importancia alguna a esa propaganda, como hoy tampoco se le da en otros pueblos de América.

(Pablo Lafargue)

El hecho de que Fidel Castro hubiera podido encontrar calor en su criminal destrucción de Cuba por algunos grupos de cubanos se debe única y exclusivamente, a dos factores determinantes” el adoctrinamiento marxista de unos y la ignorancia política de los demás. La maldad se unió a la estupidez, y el marxismo pudo apoderarse de una nación próspera, y rica, destruyéndola totalmente. Y así ha de ocurrir en el resto de América, si antes no despiertan los dormidos y sacuden a los traidores.

En Cuba, el comunismo no llegó en 1917, ni en 1959 con Castro. Las raíces de estos males hay que buscarlas y encontrarlas en el siglo pasado, con las prédicas de ese poeta marxista; con las gestiones de Pablo Lafergue, de Diego Vicente Tejera, de Carlos Baliño. Enrique Roig y otros; y el abono que sirvió para que estas ignominias fructificaran es necesario encontrarlo en la dejadez de los ricos, de los intelectuales, de los políticos, de los clérigos, y de los profesionales cubanos, que nunca quisieron creer ni ver la gravedad e importancia del comunismo dentro de nuestro país; y que reían ante nuestras denuncias y daban dinero y apoyo a los comunistas, sosteniendo imbécilmente, que los “comunistas cubanos eran distintosa los comunistas rusos” y han resultado iguales o peores en muchos casos.

La hierba mala estaba sobre nuestra tierra, pero nadie la quería ver y esto que hoy sufrimos es el resultado de ese abandono de muchos años de apatía e indiferencia.

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  Salvador Díaz Versón


El periodista Salvador Díaz Versón quién había ocupado un alto cargo policial en uno de los gobiernos auténticos (Jefe de la Inteligencia Militar durante el gobierno del Presidente  Dr. Carlos Prío Socarrás)  tenía en su poder los expedientes de la Liga Anticomunista donde  estaban depositados muchos años de  investigación  sobre los comunistas en Cuba y fuera de Cuba. El expediente A-943 correspondía a Fidel Castro Ruz y en él se reflejaba que Fidel  Castro había comenzado a trabajar para la Unión Soviética  en 1943 y que en su reclutamiento y entrenamiento había desempeñado un importante  papel un diplomático supuestamente llamado Gomer Bashirov, En el expediente también habían fotos y documentos que  que evidenciaban su conexión con Moscú. Después del triunfo de la Revolución y concretamente tan cercano como el 23 de enero de 1959  se requisaron los archivos que estaban, si mal no recuerdo haber leido, en la casa de Salvador Díaz Versón en Cojimar.  En ese expediente había una carta de Fidel Castro dirigida  a Abelardo Adán en Praga que fue interceptada por Salvador Díaz Versón decía: ¨ Nuestro amigo me dijo que me mantiene reservado para mayores esfuerzos  y que no debo quemarme  viajando ahora. Ellos tienen  un plan  en el cual yo seré  el eje que  se implementara muypronto. Es posible  que entonces volvamos a vernos sin temor al imperialismo yanqui¨.  La información de casi todo lo que está en este párrafo están en las páginas 777 y 778 del excelente libro (aunque no coincido en algunas interpretaciones que aparecen en él)  titulado La Verdadera República de Cuba , del Dr.Andrés Cao Mendiguren.
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 Videos de Yuri Bezmenov quien desertó del KGB soviético donde explica las técnicas para subvertir y crear desafección en una sociedad. En sus palabras encontraremos la explicación de algunos fenómenos del pasado reciente y actuales en nuestros países incluyendo los EE.UU.

Áreas deaplicación de la  subversión:

Religión

Educación

Vida social

Estructura de Poder

Relaciones laborales

La Ley yel Orden

 Yuri Bezmenov habla de la Desmoralización y la subversión ideológica de Occidente

Parte 1



Parte II



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Sobre la subversión ideológica: cómo se ha fabricado nuestro mundo

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Dos décadas atrás un antiguo agente de los servicios soviéticos contó la forma en que se había llevado a cabo una de las mayores operaciones de éstos. Tanto que hasta hubo sorpresas.
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Por Eduardo Arroyo
España
1 de enero de 2010

Al hilo de lo expuesto en esta misma columna la semana anterior acerca de la manera en que se subvierte un país, me viene a la memoria una entrevista realizada por un antiguo oficial del KGB soviético, que se hizo famoso allá por los años 80 hablando de la "subversión ideológica". El mencionado oficial atendía por el nombre de Yuri Bezmenov pero su verdadero nombre era Thomas David Schuman y nació en la URSS en 1939. Su trabajo en la agencia de noticias comunista Novosti le permitía dedicarse a sus tareas como espía de la URSS en los EEUU. La cuestión no es que espiara sino que, como contó a Ed Griffin en 1984, su tarea no tenía nada que ver con el espionaje. La "subversión ideológica" era algo mucho más complejo que, en su opinión, de acuerdo con la información aportada por otros espías del KGB de su mismo calibre, también desertores en Occidente, acaparaba más del 80% de los recursos del KGB, algo muy distante de las tareas de inteligencia a lo James Bond.

¿En qué consistía la "subversión ideológica"? Se trataba de un proceso lento consistente en "transformar la percepción de la realidad de cada norteamericano de modo que, prescindiendo de la abundancia de información, nadie fuera capaz de alcanzar conclusiones significativas interesantes para la defensa de sí mismos, sus familias, su comunidad y su país". Schuman añadía que se trataba de "un gran lavado de cerebro que procede lentamente y que se divide en cuatro fases". La primera de ellas es la "desmoralización", que dura entre 15 y 20 años porque este lapso de tiempo es el mínimo requerido para educar a una generación de estudiantes en el territorio enemigo, de manera que la "ideología marxista leninista es insuflada en el interior de los maleables cerebros (soft heads) de por lo menos tres generaciones de estudiantes… sin que sea contrarrestada por los valores americanos básicos".

(Yuri Bezmenov)

El resultado es una generación de intelectuales que "están programados para pensar y reaccionar a ciertos estímulos de acuerdo con un cierto patrón. No puedes cambiar su mentalidad incluso si les presentas información auténtica. Incluso cuando les demuestras que el blanco es blanco y el negro es negro, tampoco puedes cambiar la percepción básica y la lógica del comportamiento". Para una persona sometida al proceso "desmoralizador", "la exposición a información auténtica ya no importa" porque por que el sujeto "es incapaz de valorar la información verdadera… los hechos no significan nada para él incluso si recibiera una ducha de información con pruebas auténticas, con documentales y fotos… él rehusará creerlo. Esta es la tragedia de la situación de desmoralización".

Llegados a este punto el proceso de "desmoralización es irreversible" y se necesitan otros 15 o 20 años para educar a otra generación en un sentido opuesto. Según Schuman (a) Bezmenov, el proceso de desmoralización había finalizado a mediados de los años 80 en los EEUU y había alcanzado, gracias a la "perdida de estándares morales", esferas que ni siquiera el por entonces director del KGB Yuri Andropov y sus expertos hubieran podido sospechar.

El paso siguiente es la "desestabilización", otro proceso de entre 2 y 5 años de duración, que afecta básicamente a la economía, las relaciones exteriores y la defensa. Bezmenov o Schuman, como se quiera, se asombra de la enorme influencia que alcanzaban por aquél entonces las ideas marxistas en los EEUU y es aquí donde su profecía verdaderamente truena: "La mayoría de los políticos americanos, periodistas y educadores enseñan a otra generación de gente que creen que viven una época de paz. Falso. Los EEUU se hallan en estado de guerra, una guerra no declarada y total contra los principios básicos y fundadores de su sistema. Y el que ha iniciado esta guerra no es el camarada Andropov, por supuesto, sino el sistema".

Finalmente, en la fase siguiente de "crisis", que se prolonga por un período de unos 2 o 3 meses, se alteran de manera crítica la concepción y la propia situación de relaciones económicas, de política exterior o de defensa. En opinión del experto soviético, puede llevar el tiempo señalado conducir a un país a la "crisis", pero ésta desemboca finalmente en la última fase de "normalización", un cínico concepto acuñado por la propaganda comunista cuando el aplastamiento de Checoslovaquia por los tanques, que puede durar indefinidamente y que hace que una situación que violenta radicalmente los intereses y la propia supervivencia de un país se enquiste como si fuera algo "normal".

Es posible que el entrevistador de Schuman-Bezmenov fuera una persona controvertida e incluso dudosa. G. Edward Griffin era miembro de la John Birch Society, una organización de "extrema derecha" a la que se culpó del mismísimo asesinato de JFK, pero ese tipo de descalificación es irrelevante para un espíritu crítico sensato porque lo que de verdad importa es si lo expuesto por
Schuman era o no cierto y si el KGB llegó a poner a punto técnicas para actuar a largo plazo, sobre generaciones enteras.

 (Yuri Bezmenov)

A nuestro juicio no es de extrañar. Quienes vimos por aquellas fechas la propaganda "pacifista" que solicitaba abiertamente el "desarme unilateral" de Occidente y pedía el desmantelamiento de los misiles Pershing mientras Europa era apuntada por infinidad de misiles balísticos SS-20, no podemos dejar de pensar que Schuman tenía razón. Además, observe ahora el lector crítico e inteligente –o sea, los que no leen prensa- y desmenuce este proceso tetrafásico para intentar explicar cómo se ha transformado la realidad española a golpe de "desmoralización" y subsiguientes. ¿Es que hay un agente del KGB debajo de la cama? Sin duda no. Pero sí que existen varias generaciones de personas educadas por la propaganda prosoviética y marxista en los 60 y 70 que ocupan ahora cargos respetables, sin rendir en absoluto cuentas de su pasado oscuro. Además, posiblemente este proceso de "desmoralización" sea el mejor que pueda idearse para transformar la mentalidad de una sociedad al punto de que llegue a aplaudir todo lo que le envenena, mina y reconcome hasta su destrucción.

Es posible que los plazos aquí expuestos deban modificarse y matizarse pero sin duda cuestiones como el invierno demográfico, la inmigración masiva, el aborto, el capitalismo global, la desmoralización absoluta o todo lo que fomenta el odio al propio país han llegado por medio de estrategias muy parecidas a las que aquí describe Bezmenov. La "memoria histérica" o la "educación para la majadería" que propone el gobierno son ejemplos paradigmáticos de técnicas soviéticas de educación de la población general. Sirva este modesto artículo para poner en guardia a nuestros compatriotas de qué es lo que realmente nuestro país enfrenta.
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Nota del Bloguista de Baracutey Cubano

Es importante puntualizar que en Cuba antes del triunfo de la revolución de 1959 había educación gratuita  desde la escuela primaria hasta la universitaria.   En los años 50 del pasado siglo más del 20% de la matrícula de la Universidad de La Habana eran matrícula gratis pese a que la carrera más  costosa era la de Medicina  con un costo de 70 pesos cubanos anuales   (incluyendo 5 pesos por el uso del estadiun universitario)  y el pago se podía hacer en tres cuotas. También existía educación privada. El Estado cubano en esa época era uno de los Estados de América Latina que  dedicaba, de su presupuesto anual, el mayor porciento a la Educación de sus habitantes.

FIDEL CASTRO RUZ EN EL DISCURSO PRONUNCIADO EN CONMEMORACION DEL XX ANIVERSARIO DEL ATAQUE AL CUARTEL MONCADA  EL 26 DE JULIO DE 1973 EXPRESÓ: En la educación está el instrumento fundamental de la sociedad para desarrollar los individuos integrales capaces de vivir en el comunismo. 
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La influencia de Antonio Gramsci: Educacion y Socialismo

Por Alberto Benegas Lynch (h)

Estimo que nada ha influido más sobre el corazón del mundo moderno que los escritos y la consiguiente estrategia gramsciana. Desafortunadamente muchos son los que se quejan de los sucesos del momento pero muy pocos los que contribuyen a revertir la situación estudiando y difundiendo los principios y valores sobre los que descansa una sociedad abierta.

En la colección de sus escritos bajo el título de La ciudad futura Gramsci apunta que “Algunos lloriquean compasivamente, otros maldicen obscenamente, pero nadie o muy pocos se preguntan: si yo hubiera cumplido con mi deber, si hubiera tratado de hacer valer mi voluntad, mis ideas ¿hubiera ocurrido lo que pasó? […] Odio a los indiferentes porque me molesta su lloriqueo de eternos inocentes. Pido cuentas de cada uno de ellos por como ha desempeñado el papel que la vida le ha dado y le da todos los días, por lo que ha hecho y, sobre todo, por lo que no ha hecho”.

(Antonio Gramsci)

Desde la perspectiva liberal (y desde muchas otras) todo ser humano está interesado en que se lo respete, ergo, todos (cada uno) tenemos la responsabilidad ineludible e indelegable de contribuir a explicarnos y a explicar los fundamentos de una sociedad en la que prevalezca el respeto recíproco. Es irrelevante a que nos dediquemos en la vida, esta faena no es tarea solo de filósofos sino también de quienes se dedican a la danza, la pintura, el derecho, la economía, la mecánica o la literatura. Todos necesitamos para sobrevivir el cuidado y la garantía a nuestras autonomías individuales.

Antonio Gramsci era marxista, por ende, no consideraba el resguardo de la propiedad de cada cual como parte del respeto recíproco (Marx y Engels consignaron que “pueden sin duda los comunistas resumir toda su teoría en esta expresión: abolición de la propiedad privada”), pero el pensamiento citado más arriba ilustra los esfuerzos realizados en pos de un ideal, el ideal del colectivismo que ha desembocado en los atropellos más brutales a los derechos de las personas. Debido a las enseñanzas gramscianas, estas ideas son las que de un tiempo a esta parte han tenido mayor éxito en el llamado mundo libre. El eje central de Gramsci puede resumirse en su frase: “Tomen la educación y la cultura y el resto se dará por añadidura”. Es a esto a lo que se refiere el premio Nobel en economía Friedrich Hayek cuando escribe en Intellectuals and Socialism que los liberales deben tomar como ejemplo las permanentes y persistentes tareas educativas de los socialistas. Ese fue el sentido de la insistente proclama de los Padres Fundadores en Estados Unidos en cuanto a que “el precio de la libertad estriba en su eterna vigilancia”.

Los apurados de siempre pretenden buscar atajos y coartadas que no existen y, para no proceder en consecuencia, se escudan en el lugar común de sostener que “la educación es a largo plazo” sin percatarse que se han dejado vencer infinidad de plazos y que como ha dicho Mao Tsé-Tung “la marcha más larga comienza con el primer paso”. El asunto no es endosar la responsabilidad a otros, se trate de la llamada oposición o de políticos en el Ejecutivo, sino de preguntarse que hace uno todos los días para contribuir con un granito de arena a despejar telarañas mentales.

Gramsci sugiere el establecimiento de una contra-hegemonía cultural que nazca del proletariado (cosa en la que Lenin descreía y que los hechos le dieron una y otra vez la razón) al efecto de arremeter contra la educación burguesa (una intelligentsia “orgánica” para oponerse a la tradicional). En otros términos influir sobre la cultura (“guerra de posición”) para tomar el poder (“guerra de momento”), lo cual no significaba adherir a todo lo dicho por Marx, por ejemplo, en “La Revolución contra Das Kapital”, Gramsci sostenía que la sublevación de octubre demostró que no es necesario esperar la maduración del capitalismo para establecer el socialismo.

En la selección de trabajos de Gramsci publicados bajo el título de Los intelectuales y la organización de la cultura el autor se detiene a considerar en detalle las estrategias de penetración en revistas, periódicos, centros de estudio, bibliotecas populares, escuelas, universidades y academias en el contexto de referencias históricas y del análisis de diferentes tipos de audiencias y lectores para concluir que lo que existe refleja “cementerios de la cultura” y que “el objetivo es obtener una centralización de la cultura y un impulso de la cultura nacional”. Y en los ensayos recopilados en  Antología, Gramsci -la mayor parte escritos desde la cárcel fascista y muchas veces entre vómitos de sangre debido a su precaria salud- alienta a los revolucionarios de todos las épocas al manifestar que “Es en verdad admirable la lucha que lleva la humanidad desde tiempos inmemoriales, lucha incesante con la que se esfuerza por arrancar y desgarrar todas las ataduras”.

La mayor parte de mis amigos que han abandonado el socialismo para abrazar el liberalismo confiesan que uno de sus autores favoritos era precisamente Antonio Gramsci puesto que sin bombas ni metralletas aconsejaba el recorrido cultural y educativo como el arma más potente para implementar el socialismo. Paradójicamente, las recetas de quien sufriera las persecuciones y encierros de Mussolini se han convertido de facto en políticas fascistas por doquier. Esto es, en lugar de seguir el camino más directo de expropiar la propiedad de modo completo se opta por permitir el registro a nombre de particulares pero el aparato estatal usa y dispone del flujo de fondos.

La misma paradoja se presenta en el ahora célebre panfleto de Stéphane Hessel que sirve de base a los “indignados” del mundo: el autor fue apresado por los criminales de la Gestapo y escapó milagrosamente de Buchenwald y, sin embargo, aconseja el programa económico de sus captores nacional-socialistas, léase el férreo control y administración de las empresas más relevantes por parte de los gobiernos. Es a raíz de influencias de este tipo que los “indignados” piden más de lo mismo a pesar de que un Leviatán elefantiásico les succiona el fruto de sus trabajos, el cual  se endeuda de modo astronómico, establece presiones tributarias crecientes, impone regulaciones asfixiantes, revela déficit alarmantes, alienta sistemas bancarios insolventes, promueve legislación que expulsa del mercado a los que más necesitan trabajar y, como si esto fuera poco, financia a manos llenas con recursos de otros a empresarios irresponsables, ineptos o las dos cosas al mismo tiempo.

Ya escribí antes en estas mismas columnas un extenso artículo donde mostraba el íntimo parentesco entre “derechas” e “izquierdas” y su común odio al liberalismo (y no digo “neoliberalismo” puesto que se trata de una etiqueta que ningún intelectual serio de esta época asume). Tal vez el meollo de la cuestión resida en la incomprensión respecto a las causas de las condiciones de vida de la gente. Se trata de contar con marcos institucionales civilizados, es decir respetuosos del derecho de todos, lo cual significa descartar los discursos de pretendidos brujos que compiten desde los más variados flancos para manejar a su antojo las vidas y las haciendas de los demás. Por esto es que Juan Bautista Alberdi al referirse a nuestra Constitución fundadora subrayaba que “no bastaba reconocer la propiedad como derecho inviolable. Ella puede ser respetada en su principio y desconocida y atacada en lo que tiene de más precioso: en el uso y disponibilidad de sus ventajas […] El ladrón privado es el más débil de los enemigos que la propiedad reconozca. Ella puede ser atacada por el Estado en nombre de la utilidad pública”.

Esos marcos institucionales permiten atraer inversiones que hacen de apoyo logístico al trabajador para elevar su productividad. No es lo mismo arar con las uñas que hacerlo con un tractor y no es lo mismo pescar a cascotazos que hacerlo con una red para tal fin. Los salarios no son más altos en Canadá que en Angola debido a la generosidad de los empleadores canadienses sino que están obligados a pagar sumas mayores como consecuencia de las mayores tasas de capitalización.

Por último, y sin pretender que con esta nota periodística se agoten los innumerables temas respecto al debate socialismo-liberalismo, es de interés destacar que, en un mercado abierto, la tendencia al igualitarismo crematístico atenta contra el nivel de vida de los más necesitados puesto que los factores de producción se asignan allí donde se atiende mejor la demanda. En esta línea argumental, el que da en la tecla obtiene ganancias y el que yerra incurre en quebrantos. Este cuadro de situación queda por completo distorsionado cuando los amigos del poder hacen negocios en los despachos oficiales, en cuyo caso los patrimonios resultantes son fruto de una gravísima explotación a los consumidores.

DISCURSO PRONUNCIADO POR EL COMANDANTE FIDEL CASTRO RUZ, EN LA CONCENTRACIÓN PARA CELEBRAR EL   IV ANIVERSARIO DE LA INTEGRACIÓN DEL MOVIMIENTO JUVENIL CUBANO, EN LA CIUDAD ESCOLAR “ABEL SANTAMARÍA”, SANTA CLARA, EL 21 DE OCTUBRE DE 1964.

Pero no es solo un problema de educación política, no es solo un problema de educación económica, es también un problema de educación moral.  Todos los hombres no se comportan siempre igual.  En un grupo de diez hombres, en cualquier grupo de diez hombres, siempre se encontrarán un hombre que es el primero y siempre se encontrarán un hombre que es el último; en todo grupo de diez hombres siempre se encontrarán uno que es el más generoso de todos, uno que es el mejor compañero de todos, uno que es el más sacrificado de todos, y siempre se encontrarán otro que es el menos generoso de todos, que es el menos sacrificado de todos, que es el más egoísta de todos.  Y eso es lógico, la naturaleza humana no produce a todos los hombres exactamente iguales.  Hay solo una cosa que puede hacer a todos los hombres más o menos iguales, hay solo un medio de hacer que todos los hombres se semejen, y ese medio es la educación.

La educación es el único medio capaz de ir creando en el hombre, desde que empieza a tener uso de razón, una conducta social, una conducta moral; la educación es lo único capaz de hacer que los hombres sean mejores, es lo único capaz de hacer que los hombres puedan variar una inclinación del mal hacia el bien
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sábado, marzo 18, 2023

Video: La Robolución cubana no fue un fenómeno autóctono, fue producto de la penetración soviética. Participan: César Reynel Aguilera, Guillermo ¨Coco¨ Fariñas; modera: Andrés Alburquerque

 
HIGH BEAM / LUZ LARGA

17 de marzo de 2023

La Robolucion cubana no fue un fenómeno autóctono, fue producto de la penetración soviética

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Nota del Bloguista de Baracutey Cubano

Los  primeros especialistas extranjeros en Inteligencia y Contrainteligencia  que asesoraron a los incipientes órganos de la Seguridad del Estado  después del triunfo de la Revolución fueron los checoslovacos, hispanosoviéticos y ex combatientes  de la Guerra Civil española. Uno de ellos fue Angel Martínez Riosola,   ¨Angelito¨, cuyo verdadero  nombre  era  Francisco  Ciutat de Miguel  quien llegó a Cuba el 4 de  marzo de 1960;  su avión procedía de Venezuela pero antes había recorrido varios países europeos como Checoslovaquia y Bélgica. Era graduado de la prestigiosa Academia  Voroshilov, de la Unión Soviética,  donde también ejerció como profesor. En el 40 aniversario de la invasión de Bahía de Cochinos, recuerdo, aunque ha pasado mucho tiempo,  a Fidel Castro decir en la televisión que  si la invasión hubiera sido por Trinidad,  no tenía ninguna probabilidad de éxito, pues ¨Angelito¨ había hecho fortalecer dicha zona con fuerte artillería y tropas. Se  afirma que participó en combatir a los alzados antiCastristas de la Sierra del Escambray y hasta que fue herido; quizás este ¨asesor¨haya formado parte del grupo operativo especial  ¨Molino¨. Posteriormente ofreció  asesoramiento militar en Vietnam y en Argelia . En Vietnam fue un importante apoyo del General Võ Nguyên Giáp.

Las tempranas  relaciones políticas, militares,  de Inteligencia y Contrainteligencia con la Unión Soviética y otros países en el marco de la mal llamada Guerra Fría, las invasiones Castristas que partieron tempranamente de Cuba (desde marzo-abril de 1959, a Panamá, Nicaragua, Santo Domingo, Haití, etc.) y otras acciones subversivas  no escapaban a los órganos de Inteligencia de los EE.UU., los cuales tenían informado al Presidente Dwight D. Eisenhower, el cual el 17 de marzo de 1960 aprobó  el documento titulado “Un programa de acción encubierta contra el régimen de Castro”,con el objetivo de derrocar a la amenaza que se establecía a 90 millas de las costas de EE.UU. pese a que su gobierno de manera extraordinariamente rápida había reconocido  la llegada al poder del nuevo régimen en Cuba.

Fotos de Francisco Ciutat de Miguel (1909-1986) conocido como ¨Angelito¨, Ángel Martínez Riosola y Pavel Pablovich Stepanov

¨Angelito¨,  Sergio del Valle, Raúl Castro Ruz y Raúl Menéndez Tomassevich

¨Angelito¨ recibiendo un reconocimiento de  Fidel y Raúl Castro Ruz

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Tomado de http://www.diariodecuba.com

El soviet caribeño o una lección de equitación



Fidel Castro, Nikita Jrushov, Antonio Núñez Jiménez y Ramiro Valdés. (AP/INFOBAE)

Por Francisco García González
Montreal
28 de Abril de 2018

César Reynel Aguilera ha escrito un libro. Un libro apasionante, polémico y brillante en exactas dosis.

El grupo editorial Penguin Random House recién lo ha publicado con el sugestivo título de El soviet caribeño. La otra historia de la Revolución cubana.

Si a usted, lector, de izquierda o derecha lo mismo da, que tiene un conocimiento rudimentario, leve o profundo de la historia de Cuba del siglo XX, incluyendo la etapa revolucionaria como plato fuerte, hasta más o menos la actualidad, usted, qué pensaría si le dijeran:

(César Reynel Aguilera )

Que antes de la fundación del Partido Comunista de Cuba en 1925 hubo una sección comunista en La Habana, a la que le fue rechazada su solicitud de ingreso a la Tercera Internacional o Comintern en 1919. Y que el milagro no sucedió hasta 1925, gracias no a un cubano, sino a un polaco agente del Comintern, de muchos nombres, pero que en Cuba desembarcó usando un nombre romano junto a un apellido polaco, Fabio Grobart; hecho que relega los nombres de Julio Antonio Mella y Carlos Baliño, auténticos protagonistas de la fundación del Partido Comunista de Cuba según la narrativa que recogen todos los libros de textos, desde preescolar a sexto, de séptimo al preuniversitario y a la universidad.

Que Mella jamás llegó a nado al buque soviético Vastlav Vorovski, anclado en la bahía de Cárdenas —como tampoco dicen que Fidel Castro atravesó a nado la bahía de Nipe cuando el fracasado affaire de la expedición de Cayo Confite. ¡Esa pasión de los revolucionarios de acción por los deportes!—. Para la travesía de marras hasta el barco ruso, Mella y sus compañeros simplemente hicieron lo que cualquier ser humano hubiese hecho: alquilar un bote. Y si era de motor mejor. Del resto se encargaría una vez más la narrativa oficial. A fin de cuentas, las revoluciones también necesitan de la frivolidad de pasajes que parecen salidos de una novela de aventuras, seguro, eso engancha a los niños con el plot nacional.

Que el "tipo duro", alma del Núcleo Central de Inteligencia Soviética (NCIS) —y esto sí no es frívolo—, en el periodo histórico antes mencionado, no es Fidel Castro, sino el polaco antes aludido, Fabio Grobart
, Quo Vadis Fabio, suerte de demiurgo o gran arquitecto y hacedor de la voluntad del Kremlin en estos lares, y quien por supuesto no se llamaba así, pero a los revolucionarios de acción aparte de los deportes, según el autor de El soviet caribeño…, también le gustaban los nombre romanos hasta la adicción.

(Fabio Grobart)

Que el Partido Comunista de Cuba operaba a través de una estructura de diferentes niveles que iban desde las organizaciones de base, sociales y sindicales, hasta su entramado financiero, y que pasaban por la comisión militar y el aparato de inteligencia y espionaje, hasta llegar al alma y razón de ser del partido, que simplemente era una pantalla para encubrir su NCIS, destinado a defender los intereses de la URSS por encima de cualquier otra razón o evento.

Que el Partido Comunista de Cuba ejercía una política de penetración en todas las organizaciones, partido e instituciones de cualquier tipo siempre en interés del mencionado NCIS. A esta penetración o infiltración, que no discriminaba ninguna tendencia, no escaparon ni la policía, ni el BRAC, ni el ejército, ni partidos como el PAU de Batista, el Ortodoxo de Chibás, el Auténtico, el Directorio Revolucionario, el Movimiento 26 de Julio, sin dejar de mencionar a iglesias, logias masónicas, la radio, la televisión, orquestas de música bailable, el mundo de los guateques campesinos...

Que la histórica y cruenta invasión de las columnas del Che y Camilo hasta Las Villas, en lugar de una suerte de Anábasis a la cubana, fue poco menos que una romería gracias a una operación a gran escala del partido organizada por agentes del NCIS como el inefable Osvaldo Sánchez, apodado por el autor como el delfín de Fabio Grobart.

(Osvaldo Sánchez al lado del Comandante Camilo Cienfuegos)

Que el tristemente célebre juicio de Marquitos no fue más que un ajuste de cuentas de lo más rancio y secreto del NCIS a otros comunistas, léase Joaquín Ordoqui y Edith García Buchaca, léase una ofrenda al NCIS, además de fusilar de paso al caído en desgracia y martirizado militante. 

Y así sucesivamente.

El soviet caribeño… es sin dudas un libro sorprendente en ese sentido revisionista, ¿refabulador?, especie de cuento al revés, en cuyas páginas el lector que sea (imaginemos que no se trate de un miembro del Instituto de Historia para evitarle el retortijón o el mal rato) se enterará que su autor ni es historiador, ni académico, ni cubanólogo, y ni siquiera estudió la carrera de Historia.

Un libro donde pesa el testimonio

César Reynel es no obstante alguien que proviene del mundo de las ciencias. A nuestra pregunta de cómo y de qué formas su background le permitió la concepción y escritura de El soviet caribeño…, el autor responde:

Es muy difícil de saber, dado que el libro, más que un descubrimiento, es el análisis crítico de algo que yo escuché desde joven. Lo que sí te puedo decir es que en casi todos los cursos de doctorado en ciencias de este mundo una de las asignaturas obligatorias consiste en aprender a hacer una lectura crítica de los artículos científicos (…) Te enseñan a leer los artículos de una forma específica. Primero las conclusiones, después los materiales y métodos, seguido de los resultados y por último, si hace falta, el resto (…) El objetivo es averiguar qué reclaman los autores del artículo, ver si los materiales y métodos permiten demostrar ese reclamo y si los resultados lo sustentan.

Otro elemento que pudo haberme ayudado es el concepto de Modelo Científico, que en esencia no es más que una narrativa que intenta explicar, de una forma coherente, hechos que en apariencia no están relacionados o que han sido pobremente explicados con anterioridad.

A lo explicado anteriormente, el autor agrega el peso que para la escritura del libro tuvo la búsqueda de pequeñas informaciones que, en muchas ocasiones, parecen insignificantes, pero que "encajan con otras pequeñas informaciones".

Lo que citábamos al comienzo a modo de publicidad pudiera resumirse en lo que sin dudas es la tesis fundamental del texto de César Reynel, o sea, el rol protagónico del Partido Comunista de Cuba en el citado periodo histórico, ya que "no hay un solo evento de la historia de Cuba —incluida la guerra de Angola— que pueda ser explicado sin tener en cuenta a la organización política más importante del país (...), el viejo Partido Comunista de Cuba, (…) organización fundada en 1925 y que en 1944 —siguiendo órdenes de Stalin— cambió su nombre por el de Partido Socialista Popular". Y para redondear dicha tesis, el autor insiste en que, cuando se habla de eventos, debe contemplarse el más crucial de todos: la capacidad intelectual y organizativa capaz de capitalizar una revolución social y enyuntar los destinos de la Isla a los de la URSS, todo gracias al NCIS dentro del Partido. 

También es importante señalar el peso que tiene el testimonio en el libro, algo que se redondea y se enriquece con su experiencia científica. César Reynel es, según sus propias palabras, "hijo de dos militantes del viejo Partido Comunista de Cuba". Su padre César Antonio Gómez fue secretario de la Juventud Comunista de la Universidad de La Habana desde 1957 hasta 1959; y su madre, Thais Orquídea Aguilera, "fue una de las pocas personas capaces de mostrar una doble militancia al triunfo de la revolución: en las células de Acción y Sabotaje del Movimiento 26 de Julio y en la Juventud Comunista".

Una semblanza de Thais Aguilera como combatiente aparece recogida detalladamente en el libro La autobiografía de Fidel Castro, del escritor Norberto Fuentes. Este marco familiar le permitió a César Reynel conocer muchos testimonios e historias de muchísimos personajes, protagonistas en más de una ocasión, que casi a diario frecuentaban su casa. Todo un lujo sin dudas. Por eso son frecuentes los "una vez escuché" o los "en cierta ocasión alguien contó", recursos impensables para un historiador y ni que se diga de un académico, pero que le dan a El soviet caribeño… una curiosa cualidad heterodoxa que se integra de manera coherente. Gracias al estilo del autor y a las dotes de investigador, el resultado de la combinación de ambas cosas ha sido la creación de un texto de sumo interés.

Algo que merece atención en El soviet caribeño… es el rol protagónico, desde los mismos comienzos de la Revolución, de los hombres del partido que trabajaban para el NCIS y que actuaban desde las sombras, detrás de figurones de dudosa o escasa valía intelectual para realizar las grandes tareas organizativas, represivas, de difusión y exportación a gran escala de los logros revolucionarios. Al respecto Cesar Reynel nos informa en el capítulo XI, titulado "Amor a primera sombra": la escolta de Fidel Castro estaba a cargo de Florentino Aspillaga, padre, desde los primeros momentos del triunfo revolucionario, además de tener a Flavio Bravo, Aníbal Escalante y Carlos Rafael Rodríguez en calidad de consejeros.

(Víctor Pina detrás de Fidel Castro, enero de 1959 )

Ramón Nicolau fungía como segundo al mando de la fortaleza de La Cabaña, regenteada por el Che Guevara. Antonio Núñez Jiménez operaba en Columbia detrás de Camilo Cienfuegos. A Díaz Lanz, jefe de la Fuerza Aérea, Víctor Pina no le perdía ni pies ni pisada. "Al iletrado Ramiro Valdés lo nombraron al frente de la Seguridad del Estado, pero era Osvaldo Sánchez quien sabía exactamente lo que debía hacerse, y cuándo y cómo había que hacerlo." Andrés González Lines era encargado de la Oficina Nacional de Asuntos Marítimos. Marcos Behemaras dirigía la Televisión Cubana. Mientras que Alfredo Guevara, Oscar Pinos y Núñez Jiménez prepararon el programa de la Reforma Agraria y de las expropiaciones a las empresas norteamericanas en la Isl
a.

Es, afirma César Reynel, gracias a estos hombres, y a otros, miembros todos del NCIS, que se "conjura el matrimonio secreto del castrismo con la URSS". A la vez que nada de esto sale de la nada, lo que demuestra la presencia del comunismo en los genomas del castrismo. 

Respecto a las relaciones de Fidel Castro con el viejo Partido Comunista, el libro es sumamente profuso. El autor dedica páginas y páginas del capítulo VIII, titulado "El Caballo", a este baile de máscaras repleto de mutuas ofrendas, que casi siempre son cabezas de tronados o triste vodevil con taquilla garantizada en el Kremlin y en Washington, sobre quién usó a quién para sus fines.

Para Cesar Reynel es asunto es claro: es el Partido —el NCIS o los hombres de Fabio Grobart, para ser más exactos—, quien doma y monta a "El Caballo". Pero también reconoce que dicho proceso de doma y monta fue algo complejo, un perfecto ejemplo de "estrategia fabiana", que pasa por una figura, también de nombre romano, Flavio Bravo, otro obrero de las tinieblas. No cabe duda de que el Partido conocía las limitaciones intelectuales de Fidel Castro, su escasa capacidad organizativa que no iban más allá de manejar a una partida de facinerosos, y supiera cómo hacer uso de ellas en su propio beneficio que no eran otros que velar por los intereses de Moscú en su recién adquirida geografía.

Ahora, creer a ciegas en la doma y monta absolutas le resta, a nuestro modo de ver, voluntad y capacidad operativa al Líder Máximo o Guajiro Mínimo, según César Reynel. No obstante, el capítulo constituye uno de los más apasionantes del libro por la cantidad de información y por el talento del autor para llevarnos a través del pacto tácito lector-escritor hacia su firme convencimiento: luego de una paciente labor de domesticación, el NCIS iba a lomo del invencible comandante. 

Los lectores podrían estar de acuerdo o no con muchos de los presupuestos y aseveraciones de El soviet caribeño… Podrían tildar al autor de poseer una mente perversamente policiaca o de ferviente lector de novelas de detectives y manuales de química, para arreglárselas en las zonas en la que no alcanza el dato investigativo. Pero, las palabras finales del libro son de una dureza visceral a la hora de valorar el quehacer de la ya sabida organización política cubana más importante y exitosa de todos los tiempos:

Uno no puede menos que sentir una especie de triste admiración por esas mujeres y esos hombres que le dedicaron su vida a una causa perdida. Es una lástima que no les hubiera dado por desarrollar a Cuba económicamente. Una verdadera pena que nunca alcanzaran a entender que la esencia del marxismo es un criterio objetivo, llamado desarrollo de las fuerzas productivas, y no las tonterías semirreligiosas de la justicia social, del futuro luminoso y el hombre nuevo.

Creemos finalmente que estamos ante un libro sufrido y digno —mucho más que digno— de tomarse en cuenta más allá de cualquier etiqueta: reescritura o refabulación de lo que sabíamos o pensábamos que sabíamos o sospechábamos. Su gran virtud es el aporte de un nuevo ángulo para comprender el periodo histórico que nos ha conducido al laberinto dentro del que hoy se debate la nación.

César Reynel Aguilera, El soviet caribeño. La otra historia de la Revolución cubana   (Penguin Random House, 2018)

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domingo, octubre 16, 2022

Zoé Valdés.: Salvar a Cuba es salvar a Iberoamérica. La pesadilla para Iberoamérica se inició en Cuba, mucho antes de 1959, cuando el comunismo se infiltró en la isla, e inició su trabajo de zapa desde los años veinte

 
Tomado de https://zoepost.com

Salvar a Cuba es salvar a Iberoamérica

Por Zoé Valdés.

10/10/2022

Fuente La Gaceta de la Iberosfera.

9 DE OCTUBRE DE 2022

Sí, es sabido: la pesadilla empezó en Rusia en 1917 y desde entonces no se ha detenido; hoy es más evidente que nunca con la invasión de Vladimir Putin a Ucrania, y su amenaza nuclear.

Sin embargo, la pesadilla para Iberoamérica se inició en Cuba, mucho antes de 1959, cuando el comunismo se infiltró en la isla, e inició su trabajo de zapa desde los años veinte, incluso antes. Lean, por favor, ‘Soviet Caribeño’ de César Reynel Aguilera, y los libros de Juan Bautista Tata Yofre.

Sesenta y tres años después del gran engaño que supuso la revolución castrista, en poco tiempo desenmascarada en comunista, el terror continúa haciendo estragos en la isla con su trabajo depredador, inhumano, criminal…

La cabeza de la hidra es Cuba, recuérdenlo. El cerebro maldito está todavía en el Comité Central de La Habana.

Cortar esa cabeza de un tajo es ahora más necesario que nunca. Todo se acabaría descabezando al monstruo, despojando del poder a esa familia mafiosa cuyo apellido es Castro, y a sus secuaces.

Descabezando a la hidra salvaríamos a esa pobre isla, tan malquerida, tan olvidada, y dolorosamente solitaria.

Salvando a Cuba, salvaríamos a Venezuela, a Nicaragua, a todos esos países hundidos bajo la bota corrupta y asesina del comunismo. Salvando a Cuba salvaríamos inclusive a España, a Europa, a Ucrania. ¿Por qué creen que Putin saca invariablemente la cara por Raúl Castro, como hace poco también lo hizo Bergoglio, el Papa de la vergüenza?

¿Por qué creen que Cuba apoya la invasión rusa en Ucrania junto a Corea del Norte e Irán, sin importarle las masacres bajo las órdenes del -¿antiguo?- oficial de la KGB en ese desdichado país.

Es la razón por la que es tan importante y necesario que cuando hablemos de Cuba se hable desde la experiencia de todos estos años desvividos bajo la tiranía, con consciencia y consideración frente a las víctimas, sin ningún tipo de concesión ni negociación -lleve el nombre que lleve-: cambio-fraude, o como intenten embaucarnos bajo lemitas que fueron antaño consignas de Fidel Castro, véanlo aquí en 1999, como el ‘Patria y Vida’, que pudiera conducirnos a que el régimen al final la acepte como frase emblemática que incite al levantamiento del embargo de Estados Unidos.

Y, lo peor es que el producto de marketing creado por Fidel y Raúl Castro (aunque no solamente han sido estos dos los culpables), sedujo como seducen las mentiras más impías, apoderándose de las almas, desgarrándolas hasta la muerte de cientos de miles de personas inocentes, por el mero hecho de pensar distinto.

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 Salvador Díaz Versón

El periodista Salvador Díaz Versón quién había ocupado un alto cargo policial en uno de los gobiernos auténticos  tenía en su poder los expedientes de la Liga Anticomunista donde  estaban depositados muchos años de  investigación  sobre los comunistas en Cuba y fuera de Cuba. El expediente A-943 correspondía a Fidel Castro Ruz y en él se reflejaba que Fidel  Castro había comenzado a trabajar para la Unión Soviética  en 1943 y que en su reclutamiento y entrenamiento había desempeñado un importante  papel un diplomático supuestamente llamado Gomer Bashirov, En el expediente también habían fotos y documentos que  que evidenciaban su conexión con Moscú. Después del triunfo de la Revolución y concretamente tan cercano como el 23 de enero de 1959  se requisaron los archivos que estaban, si mal no recuerdo haber leido, en la casa de Salvador Díaz Versón en Cojimar.  También creo recordar que en Cojimar está la que fue la primera casa oficial de Fidel Castro (la cual había sido la casa de un famoso médico  de esa localidad) la cual era compartida con una habitación del  Hotel Havana Hilton, Una carta de Fidel Castro dirigida  a Abelardo Adán en Praga que fue interceptada por Salvador Díaz Versón decía: ¨ Nuestro amigo me dijo que me mantiene reservado para mayores esfuerzos  y que no debo quemarme  viajando ahora. Ellos tienen  un plan  en el cual yo seré  el eje que  se implementara muypronto. Es posible  que entonces volvamos a vernos sin temor al imperialismo yanqui¨.  La información de casi todo lo que está en este párrafo están en las páginas 777 y 778 del excelente libro (aunque no coincido en algunas interpretaciones que aparecen en él)  titulado La Verdadera República de Cuba , del Dr.Andrés Cao Mendiguren.

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EL SÓVIET CARIBEÑO, “LAS CADENAS VIENEN DE LEJOS”

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Conversando con el escritor cubano César Reynel Aguilera
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Por Felipe Lázaro
17 de diciembre de 2019

FL: Cuando iniciaba mis estudios universitarios en Espàña,  leí un libro excelente sobre la historia política prerrevolucionaria cubana Las cadenas vienen de lejos: Cuba, América Latina y la libertad  (1960) del poeta chileno-cubano Alberto Baeza Flores, donde se planteaba que la violencia republicana había sido el origen de la Revolución del 59 y ubicaba su centro neurálgico en la colina universitaria habanera. Más tarde, leyendo  otros textos sobre el castrismo, como los dos tomitos de Draper,  la obra monumental del liberal Hugh Thomas o los  indispensables textos de los críticos K. S. Karol y René Dumont, y el libro más documentado de Tad Szulc, entre muchísimos otros… encontré que sus autores coincidían en explicar los hechos insurrecciónales  desde 1953 hasta la toma del poder en enero del 59 y la posterior trayectoria del Gobierno revolucionario al ingenio e inteligencia de un abogado llamado Fidel Castro Ruz, que surgió del mencionado centro educativo superior cubano: la Universidad de La Habana, Y es casualmente en esa “Alma Mater” donde tu padre (César Antonio Gómez) fue el Secretario General de la Juventud Comunista (del PSP) desde 1957 a enero de 1959, cuya experiencia y anécdotas, supongo que te habrán impregnado desde niño y facilitado la escritura de este primer libro tuyo El sóviet caribeño. La otra historia de la Revolución cubana  (2018).  En esta obra magnífica y muy recomendable, centras el argumento de la génesis revolucionaria no en el Líder Máximo, sino en el secreto aparato de inteligencia del viejo partido comunista cubano (PSP) que descubre a un joven universitario Fidel Castro (Alfredo Guevara y Lionel Soto), lo apadrina (Flavio Bravo) y lo guía hacia el Moncada. Después, lo protege en la prisión política, lo ayuda en México y le brinda cobertura y protección con su militancia en la Sierra Maestra, tras el naufragio del yate Granma.  ¿Qué papel jugó el oculto aparato de inteligencia del PSP en la trayectoria político-revolucionaria de Fidel Castro, desde sus años universitarios en la famosa escalinata hasta su sorpresivo estreno blanquista en el  fracasado asalto de los cuarteles de Santiago de Cuba y de Bayamo?

CRA: Fíjate que los autores que mencionas, con la excepción de Baeza Flores, que fue chileno-cubano, son todos extranjeros. Eso es algo que llama mucho la atención con respecto a la historiografía del castrismo: los autores nacionales, que viven en Cuba, solo están autorizados a repetir la propaganda; mientras que algunos autores extranjeros, cuidadosamente seleccionados, son autorizados a “investigar”. A esos el castrismo les abre las puertas para que así “descubran” todo lo que deben “descubrir” para apuntalar la propaganda. Parafraseando a Marshall McLuhan, en la Cuba del castrismo la autorización es el mensaje. Todo eso, claro está, fue concebido o diseñado para reforzar el Castro-centrismo, que es esa idea de que la llamada revolución cubana fue obra del “ingenio e inteligencia de un abogado llamado Fidel Castro”. Nada más alejado de la realidad.

(Doctor en Medicina César Reynel Aguilera. Foto y comentario añadidos por el Bloguista de Baracutey Cubano)

La violencia en Cuba es más endémica que el dengue, y llegó a la Universidad a partir de la lucha contra Machado. Sus orígenes se remontan a esos grupos que se enfrentaron al machadato, y entre ellos siempre se ha mencionado al ABC; pero se ha escondido, con silencio culpable, al Frente Rojo, la organización terrorista que los comunistas crearon a partir del regreso de Ramón Nicolau a Cuba, desde la URSS, en 1932. Hay otro elemento que también se esconde, y es que ya para el momento del segundo golpe de Estado de Batista, en 1952, los comunistas no tenían necesidad  de ejercer la violencia por medio del brazo armado de su organización (que nunca dejaron de tener). Ya para ese momento, los comunistas habían penetrado tanto los cuerpos represivos de Cuba que tenían la capacidad, y la usaron, de ejercer la violencia de forma indirecta. Algo que da una idea de eso es que en su libro Baeza Flores se queja, y da como prueba de la inmoralidad del castrismo, el hecho de que un esbirro de Batista llamado Gervasio Rieumont trabajó después para el G2 de Castro. En lo de la inmoralidad acertó, pero falló en darse cuenta de que los Rieumont, porque era dos hermanos (Gervasio y Alberto) ya trabajaban para el castrismo como infiltrados del PSP dentro de los cuerpos represivos de Batista. Ninguna otra organización o partido político de la Cuba republicana llegó a tener esa capacidad.

En El sóviet caribeño hay mucha información sobre el papel de los comunistas en el surgimiento de la figura de Fidel Castro. Por razón de espacio, y para no repetir, me referiré a algunos aspectos de ese papel que no están en el libro.

Muchos ignoran que la llamada Generación del Centenario es una idea de los comunistas que fue concebida para darle una fachada patriótica y nacionalista a una operación del Partido. Esa idea fue diseñada y formalizada en un apartamento de La Habana por Flavio Bravo, Antonio “Ñico” López y Léster Rodríguez, o sea, por dos comunistas y (cuando menos) un filo comunista. Igual, el famoso e importantísimo Frente Cívico de Mujeres Martianas fue fundado por Aida Pelayo a solicitud de un comunista cubano que, según ella, había participado en la Guerra Civil española. Lo que muy pocos saben es que Aida Pelayo siempre fue comunista, que trabajó durante mucho tiempo para el Socorro Rojo Internacional  (una rama del Comintern) y que, en 1939, se postuló a las elecciones por el Partido Unión Revolucionaria Comunista en el barrio habanero de Arsenal. Aida fundó el Frente Cívico de Mujeres Martianas y después, el 26 de julio de 1953, se movilizó hacia Santiago de Cuba para hacer uso de su larga experiencia asistiendo y protegiendo  a  detenidos; experiencia que incluía, entre otras cosas, el haber sido parte del aparato de soporte que el Comintern creó, a finales de los años 30, para ayudar al comunista brasileño Luis Carlos Preste cuando estuvo preso.

Otra figura poco conocida es la de Dagoberto Raola Chongo, un militante comunista y estudiante en el Instituto de La Habana, junto con Alfredo Guevara y Lionel Soto, que fue también estudiante de Derecho en la Universidad y miembro (o infiltrado dentro) del MNR de García Bárcena, la  organización que fue desarticulada por la policía de Batista y cuyas armas (algunas) terminaron en el asalto del 26 de julio. Después, en 1955, cuando Fidel Castro sale de prisión enseguida entra en contacto con Jorge Azpiazo, el militante comunista con el que había creado un bufete de abogados cuando se graduó de la Universidad. Semanas después, cuando fundan el M-26-7 en una casa de la calle habanera llamada Factoría, en la puerta de esa casa está cuidando la entrada Dagoberto Raola Chongo, quien vivía en esa mima calle y trabajaba con su padre torciendo tabaco mientras terminaba la Universidad. Igual, en 1955, cuando se empieza a crear la estructura clandestina del M-26-7, un hombre clave fue Humberto Torres (alias “Fonseca”), un militante comunistas, dueño de una pequeña imprenta del PSP en la que trabajaba Sergio González “El Curita” y que terminó siendo, el tal “Fonseca”, jefe de los grupos de acción juveniles en lo que hoy se conoce como Habana-campo o Mayabeque. Antes de empezar a trabajar para el M-26-7 “Fonseca” tuvo varias entrevistas con Fidel Castro y en una de ellas le dejó claro que era comunista y que nunca haría nada en contra del Partido. La respuesta que recibió fue que “aunque quizás pudieran tener algunos diferentes criterios tácticos, ideológicamente no iban a chocar”.

Estamos hablando de 1955. No es casual, entonces, que desde el mismo inicio del M-26-7 los dos pueblos de Cuba que más aportaron a esa organización hayan sido los dos pueblos con más tradición comunista del país. Me refiero al ultramarino pueblo de Regla, en  La  Habana, y al pueblo de Manzanillo, en Oriente. A Regla lo han llegado a llamar “La Sierra Chiquita”, y se trata del mismo lugar donde en 1924 llamaron a una colina “Lenin”; donde en 1931 hondeó por primera vez en Cuba la bandera rojinegra que después identificaría al M-26-7; o donde en 1943 llamaron a un barrio “Lídice”. Es también, el primer lugar de Cuba en el que aparecieron letreros en las paredes dando vivas a Fidel Castro. Manzanillo, por su parte, fue el pueblo que eligió al primer alcalde comunista de Cuba (Francisco “Paquito” Rosales) quien, además, se incorporó al M-26-7 en fecha tan temprana como inicios de 1956. Hay muchísima más información, pero en algún momento hay que detenerse.

FL:  Es curioso que ese intento de ocupación de ambos establecimientos militares fuese tachado por la alta dirigencia del PSP (casualmente reunida en Santiago de Cuba durante la acción fidelista) como una acción  del más puro blanquismo y  de pequeño burgués a su autor…  Aunque, después del estrepitoso fracaso militar, Fidel se rinde y. por suerte o destino, es apresado por el Teniente Sarría (militante del PSP)  que se niega a entregarlo a la soldadesca del oficial batistiano Chaviano y lo ingresa públicamente en el Cuartel, con lo cual le salva la vida. ¿Fue esta  dura condena pública del PSP, a la primera intentona militar castrista, una forma de desinformar a Batista y, a sus servicios de inteligencia, además de  negar toda participación en esa acción insurreccional?

CRA: Claro que eso fue una maniobra de desinformación que, además, no les funcionó tan bien como ellos hubieran querido.

A mí me resulta muy difícil entender por qué hay tanta gente que acepta el contenido de esa declaración como una  prueba fehaciente de que los comunistas no estuvieron detrás de Fidel Castro. Estamos hablando de la misma organización que expulsó a Mella en 1926 y después se pasó décadas negándolo; del mismo Partido que en 1933 llamó a una huelga contra Machado y después se sentó a negociar con él; de los mismos comunistas que llamaron a Guiteras asesino y después colaboraron con él cuando se enfrentó a Batista; de los mismos ideólogos que en 1935 llamaron a Batista asesino y después, en 1938, hicieron alianza con él, de los mismos fanáticos que en 1939 celebraron el pacto Ribbentrop-Molotov y se opusieron a la guerra contra Alemania; pero que después, en 1941, llamaron a luchar en esa misma guerra para defender a ka URSS. La pura verdad es que, dado el historial de esa organización diciendo una cosa y haciendo otra, la famosa declaración contra Fidel Castro bien pudo haber sido lógicamente interpretada (o al menos debería serlo hoy) como codificante de algo que es exactamente contrario al enunciado.

Lo interesante del caso es que Batista, como buen conocedor que era de los comunistas, así lo hizo, y decidió ilegalizar al Partido, meter preso a unos cuantos militantes, cerrar el periódico Hoy, y deportar a una buena parte de la plana mayor de la organización. Es por eso que al final la maniobra de desinformación no les salió bien como ellos hubieran querido.

FL: Referente al fracasado intento de ocupar los cuarteles mencionados, que desde un punto de vista militar no resiste un mínimo análisis (ver el libro del coronel cubano Ramón Barquín, al respecto, entre otros autores) y que se puede calificar de disparate monumental, pues solo sirvió para dar a conocer a Fidel Castro ante la opinión pública nacional. Es decir, hay un Fidel anterior y otro posterior al Moncada…  Un Fidel que se alza sobre los muertos para presentar un programa revolucionario y activar la lucha armada contra Batista. Sin embargo,  ese estrepitoso revés castrista se asemeja mucho a la entrada de los golpistas en el cuartel habanero de Columbia en 1952, solo que a Batista lo estaban esperando y por eso triunfa aquel Golpe de Estado del 10 de marzo. ¿Crees que la facilidad que tuvo el general Batista para dar ese zarpazo anticonstitucional  y que el Gobierno de Prío Socarrás se desmoronara tan fácilmente, fue lo que influyó en el joven e impetuoso Fidel Castro para organizar ese primer asalto al poder en Cuba?

CRA: El Fidel Castro anterior al 26 de julio de 1953 fue siempre un tipo muy impopular y violento. Su tendencia natural era hacia una violencia que era muy común en Cuba pero que, para su desmayo, muchos de los que la practicaban tenían más experiencia, carisma y popularidad que él.

Batista sirvió en bandeja de plata una justificación a esa violencia y Fidel Castro no fue el único que así lo vio. Fueron muchos los que así lo vieron. Basta mencionar a Menelao Mora, Aureliano Sánchez, Rafael García Bárcena, Carlos Gutiérrez Menoyo, José Antonio Echeverría y Frank País.

La diferencia radica en que casi todos los anteriores estuvieron penetrados por el aparato de Inteligencia del PSP y terminaron muertos o presos.

FL: Desde inicios de 1959,  Fidel, Raúl y el “Che” Guevara comenzaron a reunirse en secreto, en una mansión del pueblo pesquero de Cojímar, con altos dirigentes del PSP, como: Carlos Rafael, Rodríguez, Blas Roca y Aníbal Escalante,  donde se comenzó a planificar la radicalización del proceso revolucionario hacia un socialismo estalinista de corte soviético que comienza a implantarse en Cuba desde mediados de 1960 y se hace oficial en 1961 con la declaración fidelista de “Soy marxista-leninista y los seré hasta el último el día de mi vida”.   ¿Qué nos puedes decir de  aquel  gobierno en la sombra o paralelo al primer gabinete castrista, repleto de socialdemócratas y hasta de liberales? Por cierto, estas reuniones del gobierno oculto de castristas y comunistas, se detalla muy bien en el libro de Tad Szulc: Fidel. Un retrato crítico  (1987) y representó el origen del régimen del partido único en la Isla: ORI (1961), PURS y PCC (1965). ¿Fue una conspiración palaciega en toda regla o, más bien, un Golpe de Estado contra las filas democráticas revolucionarias?

CRA: No, para nada. Cojímar fue la continuidad de algo que ya estaba muy bien cuadrado de antemano y que Tad Szulc, para reforzar el Castro-centrismo, presenta como una conspiración genial de Fidel Castro. No podemos olvidar que Tad Szulc es colega y amigo de Herbert Matthews y que este es, a su vez, colega y amigo de Ernest Hemingway, el agente “Argos” de la Inteligencia soviética que trabajó para el aparato de Inteligencia del PSP y tuvo como manejador (o handler) a Ramón Nicolau. Todo se remonta a la Guerra Civil española y al trabajo que, durante la misma, desarrolló el comunista alemán Willy Münsenberg, que fue el creador de eso que hoy conocemos como noticias falsas. A España fueron a parar un grupo de escritores ingleses y norteamericanos que trabajaron, bajo el mando de Münzenberg, para generar propaganda a favor de la República española. Algunos de esos escritores, como John Dos Passos, Arthur Koestler y George Orwell, salieron de España asqueados del comunismo soviético y no quisieron saber nada más de semejante barbaridad. Otros. como Herbert Matthews y Ernest Hemingway, salieron de ese conflicto cojeando de la patica roja. En el caso de Hemingway, ese cojeo se convirtió en un reclutamiento en toda regla que ya hoy está más que confirmado a partir del famoso Proyecto Venona.

Tiempo después, Herbert Matthews terminó trabajando para el New York Times y sería, en febrero de 1957, el artífice de la primera gran victoria de Fidel Castro, que fue mediática, y del carácter esencialmente propagandístico de la revolución cubana. Una guerrita que antes de anotarse su primera victoria militar real (el combate del El Uvero) ya era noticia mundial gracias a Matthews. Algunos han intentado justificar a ese periodista diciendo que fue engañado por Fidel Castro. Eso no fue así y, para demostrarlo, escribí hace poco en mi blog un post que analiza la famosa entrevista de Matthews y dejan bien claro, párrafo a párrafo del texto publicado por el New York Times, que las mentiras y omisiones fueron responsabilidad de Matthews. Tad Szulc, por su lado, también terminó trabajando para el New York Times, recibió de Matthews el bastón de experto en Cuba y eventualmente terminaría siendo autorizado para “investigar” dentro de Cuba sobre la revolución. Como ya dije antes: la autorización es el mensaje.

FL:  Recordemos al primer gabinete del Gobierno revolucionario del 59: el Presidente Manuel Urrutia, el Primer Ministro José Miro Cardona, el Ministro de Exteriores Roberto Agramonte, los economistas Felipe Pazos y Rufo López Fresquet, el ingeniero Manolo Ray (Obras Públicas), el abogado Humberto Sorí Marín (Ministro de Agricultura y redactor de la primera Reforma Agraria de la Sierra Maestra, fusilado en 1961)  Además de los comandantes Huber Matos y Eloy Gutiérrez Menoyo (ambos cumplieron veinte años de presidio político) , el también fusilado William Morgan o Mario Chanes (27 años de prisión) hasta dirigentes demócratas, como: Raúl Chibás y Elena Mederos, el líder obrero David Salvador y Pedro Luis Boitel (dirigente estudiantil del 26 de Julio, fallecido en una huelga de hambre en la prisión  castrista en los años 70 ) y un gran etcétera de revolucionarios. O como el  profesor  y ensayista Jorge Mañach, que revisó el opúsculo La historia me absolverá (1954), primer programa político del Movimiento 26 de Julio, de clara tendencia socialdemócrata. ¿Crees que la vía democrática de la Revolución humanista cubana fue una quimera o quedó cercenada desde el principio por el Pacto de Cojímar (1959) entre castristas y comunistas?

(Manuel Urrutia Lleó y Fidel Castro.; inmediatamente detrás se ven a:  Armando Hart, José Miró Cardona y a Luis Orlando Rodríguez. Foto y comentario añadidos por el Bloguista de Baracutey Cubano.)

Foto añadida por el Bloguista de Baracutey Cubano.

CRA: La vía democrática de la revolución cubana fue amulada, golpe a golpe, desde mucho antes del Pacto de Cojímar. Fue anulada, y por solo mencionar los golpes más importantes, con el fracaso de García Bárcena, con la liberación de los moncadistas, con la entrevista de Matthews, con los tres camiones de armas que nunca llegaron para apoyar el asalto al Palacio Presidencial, con la muerte de José Antonio Echeverría, con el robo de los camiones de armas y su traslado a la Sierra Maestra, con la destrucción del Directorio en Humboldt 7, con el inexplicable fracaso de Frank País cuando intentó crear un segundo frente guerrillero en la Sierra Cristal, con la muerte de Frank País, con el fracaso de la Huelga del 9 de abril, con el embargo de armas de los EE UU a Batista, con la reunión de El Alto de Mompié, con el asesinato en combate de René Ramos Latour, y con la entrega del campamento de Columbia a Camilo Cienfuegos.

Después de todos esos golpes Fidel Castro llegó al poder con un respaldo muy similar al que el Ejército Rojo les había dado a los comunistas de Europa del Este después de terminada la Segunda Guerra Mundial. Con ese tipo de respaldo el Pacto de Cojímar, y la destrucción de la vía democrática de la revolución cubana, eran meras formalidades.

FL: Como poeta cubano, me hubiese gustado leer -en tu libro- un capítulo sobre la influencia de los comunistas  en la cultura cubana y, sobre todo, su papel represor a la hora de implantar el modelo soviético en Cuba. Me refiero a las pugnas por el poder entre los miembros de Lunes de Revolución (1959-1961) y los comunistas y, sobre todo, la presencia  muy activa de altos dirigentes del PSP (como Carlos Rafael Rodríguez, Edith García Buchaca, Mirta Aguirre,  Portuondo y el entonces presidente Dorticós) que flanquearon a Fidel en la mesa de la famosa reunión donde se plasmó la deriva represiva totalitaria de la cultura cubana con el lamentable discurso Palabras a los intelectuales (1961) y la creación -al más puro estilo soviético- de la UNEAC (en ese mismo año). Desde entonces, se sucedieron casos y más casos represivos contra los poetas, artistas y escritores cubanos. Ejemplos sobran: José Mario y El Puente,  el caso Padilla, Reinaldo Arenas, la Carta de los 10,  firmada por Cruz Varela y Díaz Martínez (en la actualidad de nuestros mejores poetas en el exilio) hasta la prisión de Raúl Rivero (también exiliado) y tantos atropellos y abusos acumulados hasta nuestros días. Por eso te pregunto, tú que frecuentaste de niño a muchos de esos intelectuales comunistas, ¿crees que creían en ese modelo represor estalinista o estaban atrapados en su vieja militancia, en su inercia ideológica? Me refiero a  ilustres hombres y mujeres de las letras cubanas de entonces, como: Juan Marinello y  Nicolás Guillén,  Vicentina Antuña y Mirta Aguirre, entre otros…

CRA: La vía democrática de la revolución cubana también fue anulada verso a verso. Todos esos poetas y escritores que mencionas creían ciegamente en el estalinismo, y si no lo hubieran hecho el Partido se habrá deshecho de ellos, sin miramiento alguno. Masferrer fue un excelente escritor y, cuando entró en contradicción con ellos, fue expulsado sin miramientos. Igual pasó a Carlos Franqui y con Raúl Roa. Algunos de esos escritores expulsados pudieron haber pasado a trabajar como cripto comunistas para el aparato de Inteligencia, pero la pura verdad es que, si no creías en el dogma estalinista, y no lo practicaban te ibas  del juego. Al mismo tiempo, el Partido tenía un sistema de seducción de escritores, poetas e intelectuales, tan eficiente que nunca le faltaron plumas dispuestas a escribir mojando en sangre y mentiras.

FL: Según la historiografía oficial del régimen castrista, el partido comunista de Cuba, fundado en 1925, fue creado por los cubanos Carlos Baliño y Julio Antonio Mella  entre los más conocidos… Lo cual es cierto, en parte, porque en la realidad ese partido comunista no fue del todo autóctono, sino, más bien, un encargo de la Comintern a unos jóvenes comunistas europeos (polacos judíos) a quienes ordenaron crear ese partido en Cuba, que -sobre todo- respondería a los intereses soviéticos con unas directrices dictaminadas, primero por Lenín (hasta 1927) y, posteriormente, bajo las pocas razonables órdenes de Stalin. ¿Cuál fue el  verdadero papel que jugó  Fabio Grobart en la fundación del partido comunista de 1925 y sus misiones o cargos dentro de ese partido y, más tarde, en el castrista PCC de 1965?

CRA: Existió un partido comunista cubano, creado en 1919, que estuvo afiliado al Comintern. Fue una organización creada por Marcelo Salinas que no llegó a nada porque Salinas, que era anarquista, se desencantó del Bolchevismo cuando empezó a escuchar las noticias que llegaban desde Rusia sobre la forma en que los bolcheviques trataban a los anarquistas.

Todo parece indicar que a los soviéticos no les quedó más remedio que enviar a alguien de su confianza a Cuba para que lograra, investido con los poderes de Moscú, la difícil tarea de agrupar a cubanos y extranjeros en un solo Partido Comunista. Ese cuadro fue Fabio Grobart, un tipo que tuvo más nombres que pelos en la cabeza y que es, quizás, uno de los tres agentes de Inteligencia más exitosos de la Historia. Los otros dos fueron tan buenos que lo más probable es que nunca nos enteremos de sus nombres.

El verdadero papel de Grobart fue crear un Partido político que fuera, siguiendo las enseñanza de Lenin y las experiencias ya acumuladas por otros comunistas, una organización política (en el sentido tradicional del término) que sirviera, a su vez, como reservorio y escudo protector de una organización de combate y un aparato de Inteligencia creados para penetrar y destruir eso que ellos llamaban, y todavía llaman, la sociedad burguesa.

(El muy joven Fabio Grobart)

Hay que reconocer que hizo un trabajo macabramente impresionante. Su talento para el reclutamiento, selección y emplazamiento de cuadros fue tan bueno que durante más de tres décadas de trabajo de Inteligencia no tuvo una sola traición que pusiera en peligro esa parte de la organización. Logró, instaurar, desde Praga, donde estaba exiliado desde 1952, el primer régimen comunista del hemisferio occidental y regresó a Cuba, en 1961, para ocuparse de eso que en la Inteligencia soviética se llamaba el enemigo principal, o sea, los EE UU.

FL:  Parece que Fidel Castro fue un lector más interesado en Lenín ( le deslumbró El Estado y la Revolución) que en el viejo Marx,  quizás porque al joven Castro le atraía más  todo planteamiento que razonase la toma del poder (su verdadera obsesión), que unos análisis del capitalismo del siglo XIX. Aunque -en sus cartas del presidio político- comenta sus lecturas marxistas  y  preguntaba qué diría el autor de El Capital  de esos “revolucionarios” que reciben visitas que le traen tabacos H. Upmann y bombones en la prisión de Isla de Pinos (privilegios y derechos que sabemos negó durante estos 60 años a los presos políticos anticastristas). ¿También en el presidio político, la mano larga del PSP lo protegió y ayudó?


(Fabio Grobart (seudónimo)  con viejos comunistas cubanos entre los que se destaca al centro Víctor Pina Cardoso. Foto y comentario añadidos por el Bloguista de Baracutey Cubano.)

(Veteranos de la Guerra Civil Española  cuando la muerte de Blas Roca. En la primera fila y en la extrema derecha se encuentran varios de los comunistas más relevantes, incluyendo a Fabio Grobart que es el que tiene en su mano derecha una ¨jaba¨o bolsa plástica. Víctor Pina tiene en su mano un periódico ya que había adquirido esa costumbre al utilizarlo para ocultar su cara cuando estaba en tareas clandestinas  del Partido Comunista o Partido Socialista Popular (PSP); en otras ocasiones,  era una capa  para agua  y no un periódico. Foto y comentario añadidos por el Bloguista de Baracutey Cubano.)

CRA: Si algo demuestra El sóviet caribeño es que el PSP estaba en todas partes, así es que no me extrañaría encontrar que tuvieron hombres en el presidio de Isla de Pinos. Por el momento, no me consta, pero no me extrañaría enterarme algún día. Si sé que enviaron varios emisarios, sobre todo a Raúl Castro. No olvides, además, el famoso Frente Cívico de Mujeres Martianas que dirigía Aida Pelayo. Una colección de tontas útiles que se ocuparon de darle atención a los prisioneros y que además desataron, junto con los comunistas, una feroz campaña tanto dentro como fuera de Cuba para lograr la liberación de los moncadistas. El gran error de Fulgencio Batista.

FL: ¿Cómo influyeron “los hombres de Fabio” -como tú los denominas en tu libro.- en la radicalización política de  Fidel Castro y su acercamiento al PSP  desde la Universidad, primero y, después, siendo ya un militante ortodoxo?




(Hay personas que identifican como Víctor Pina a la persona que está detrás de Fidel Castro en esta foto de la mal llamada ¨Caravana de la Libertad¨; se dice que Pina,  con solamente los grados de capitán, daba órdenes e instrucción a militares de mayor jerarquí . Foto y comentario del Bloguista de Baracutey Cubano)

(Osvaldo Sánchez,  relevante operativo de la KGB,   en Cuba al lado del Comandante Camilo Cienfuegos. Osvaldo Sánchez se entrevistó dos veces con Fidel Castro cuando los preparativos y entrenamientos  de los futuros  expedicionarios del yate Granma; Sánchez también subió a la Sierra Maestra en varias ocasiones a entrevistarse y coordinar con Fidel Castro, Fotograma, de un video, tomado por el Bloguista de Baracutey Cubano el cual es el autor de este comentario, el cual tiene como fuente una biografía de Osvaldo Sánchez)

CRA: Fidel Castro tuvo vectores muy marcados en su personalidad. Como todo buen psicópata (de libro de texto) fue un hombre dominado por la megalomanía, por la falta de empatía, por esa paranoia que siempre se desprende de los egos inflados, y por un deseo de sobresalir que, a falta de carisma real, o popularidad orgánica, lo obligó a recurrir a la violencia como una forma fácil de hacerse sentir. Siempre sucede que las personas con vectores muy marcados en sus personalidades son fácilmente manipuladas por aquellos que quieran y sepan, o intuyan, como mover o trabajar adecuadamente esos vectores. La pregunta, entonces, es: ¿tuvo el PSP esa capacidad? Aunque parezca increíble, la respuesta es positiva. Yo dejé ese tema fuera de mi libro  por razones de espacio, pero un día hablando con mi padre le pregunté si él nunca había ido alguna vez a un psicólogo o a un psiquiatra y me respondió que no, que-de-eso-nada, que esa gente siempre trabajaba para el “aparato”. Cuando le pregunté si lo había hecho antes de 1959, me respondió que no, que esa gente trabajaba para el “aparato” desde mucho antes del triunfo de 1959. Pensé que exageraba (todavía lo pienso) y casi olvidé esa conversación.

Sin embargo, cuando empecé a investigar para el libro descubrí que hubo siempre una profunda relación entre la psicología, y la psiquiatría, cubana y el PSP. Para empezar, uno de los fundadores del Partido de 1925 es nada más y nada menos que Alfonso Bernal del Riesgo, el padre de la psicología en Cuba. Una vez leí un coloquio dedicado a Julio Antonio Mella en el que Bernal del Riesgo estableció una comparación entre eso que él llamó el “perfil radical” de Mella y el de Fidel Castro. Esa fue la primera vez que sospeché que el PSP sí pudo haber tenido capacidad para hacer perfiles psicológicos. Una sospecha que confirmé después cuando leí en las memorias de Jorge Risquet que, siendo él muy joven, el Partido le hizo, mediante la doctora Aelia Dou (discípula de Bernal del Riesgo), un perfil psicológico que arrojó, entre otras cosas, “que pese a ser un adolescente  proyectaba claramente la necesidad de cambio y era un verdadero líder”. ¡Solavaya!

Ya para 1945, momento en el que Fidel Castro llega a la Universidad de La Habana, el Partido tenía una larga experiencia en el trabajo con eso que el Comintern definió, antes de disolverse, como la política de los “hombres nuestros”. Una estrategia encaminada al reclutamiento, estrictamente fuera de la militancia, de elementos de la burguesía que estuvieran dispuestos a trabajar con, o para, los comunistas, pero manteniendo, obligatoriamente, sus fachadas burguesas o pequeño burguesas. Con esto quiero decir que, como cualquier delito, el PSP tuvo los medios, el motivo y la oportunidad de influir en Fidel Castro. Es verdad que el susodicho siempre fue todo un bicho y que es muy posible que inmediatamente se haya establecido un contrapunteo de manipulaciones entre él y los hombres de Flavio Bravo en la Universidad. El problema, para Castro, es que cada vez que esos contrapunteos se establecen la persona, el grupo de personas, que maneje la mayor cantidad de información tiene una ventaja extraordinaria a la hora de imponer sus manipulaciones, y todo parece indicar que así fue.

FL:  En tu libro,  explicas que el núcleo duro de la inteligencia del PSP estaba muy bien posicionado (o infiltrado) dentro de las estructuras militares y policiales del Estado cubano -y en otras instituciones de la sociedad prerrevolucionaria- y das algunos ejemplos, como cuando los jóvenes del Directorio Revolucionario (comandados por Carbó Servía y Rolando Cubela) pensaban atentar contra Santiago Rey, ministro de Gobernación de Batista en el cabaret habanero Montmartre y como éste no asistió, se toparon con el coronel Antonio Blanco Rico. Jefe del SIM batistiano y lo ultimaron a balazos, desconociendo que Blanco Rico era un militante del partido comunista infiltrado en la policía cubana desde los años cuarenta.  Incluso afirmas que en el avión que llevó a Batista al exilio,  habían tres agentes del PSP, uno era el coronel Mariano Faget y dejas caer el caso del teniente Esteban Ventura (como lo hizo Norberto Fuentes en uno de los tomos de la autobiografía de Fidel Castro)… Pero mencionas a dos: Faget y Ventura, ¿quién fue el tercero? ¿Hay pruebas tangibles -o razonables- de que Ventura fue un agente del PSP o quizás ambos (Ventura y PSP) se informaban (practicaban un quid pro quo): el PSP pedía ayuda a Ventura para sacar a algún militante o dirigente de la cárcel y a cambio, el PSP le proporcionaba información valiosa sobre la lucha insurreccional o de índole política?  ¿Puedes hablarnos del caso Faget y de su hijo Marianito (cubanoamericano): Su trabajo policial en la Cuba prerrevolucionaria, y su exilio en Miami, laborando para las autoridades norteamericanas, mientras informaba a la inteligencia castrista hasta su muerte?


(Teniente Coronel Antonio Blanco Rico, póstumamente ascendido a Coronel. Foto y comentario añadidos por el Bloguista de Baracutey Cubano)

CRA
: Blanco Rico fue un hombre del Partido. Eso lo escuché muchas veces y de eso no tengo dudas. Al mismo tiempo, para que eso sea aceptado por la Historia hay que esperar a que el comunismo cubano se decida a rendirle el honor que ellos siempre, más tarde o más temprano, les rinden a sus agentes. Si te fijas en la entrada de Blanco Rico en el sitio de desinformación castrista llamado Ecured verás que, en contra de toda lógica, no lo presentan como lo que fue: un esbirro del Servicio de Inteligencia Militar de una odiada tiranía. Digo en contra de toda lógica porque no hacerlo implica poner bajo una luz negativa a los miembros del Directorio que le dieron muerte;  y el Directorio es, hoy por hoy, una de las organizaciones sagradas del panteón revolucionario del castrismo. Igual, llama mucho la atención que Fidel Castro haya decidido quejarse de la muerte de Blanco Rico en 1956. Un momento en que el apoyo del Directorio le resultaba mucho más remunerador que denunciar la muerte de un esbirro. Desde el punto de vista político, o manipulativo, algo en lo que a Fidel Castro siempre le dieron categoría de genio, era mucho más importante callar sobre Blanco Rico para buscar cualquier tipo de alianza real con el Directorio. A pesar de eso, Fidel Castro hizo exactamente lo contrario, y eso es algo que habla en el sentido de su relación con el PSP, de lo dañina que había sido la muerte de Blanco Rico para los planes de esa organización y, por tanto, para los de Fidel Castro. Además, y como ya dije en otro post en mi blog, el apellido Blanco es un apellido premiado en la historia del comunismo cubano. Habría que ver si alguno de los muchos Blancos del comunismo cubano fue familia del jefe del SIM.

(Guardia de Honor en el funeral  del Teniente Coronel Antonio Blanco Rico; en ella se observa  delante  al Presidente Fulgencio Batista y al General Francisco Tabernilla (su hijo Marcelo fue herido en ese atentado) . Se dice que  Juan Pedró Carbó Serbía y Rolando Cubelas fueronlos que les dispararon  varios tiros  a Blanco Rico por la espalda cuando este estaba tomando  el elevador  para acudir a ver a su hijo ya que  le le había dado la falsa noticia  de que  su hijo había tenido un accidente. Al ser estas  personas miembros del Directorio,  es poco probable que los líderes  de esa organización:  José Antonio Echeverría y Fructuoso Rodríguez, no supieran que se iba a llevar a cabo un atentado contra Santiago Rey, entonces Ministro de Gobernación, pero al ministro no asistir esa noche al Cabaret Montmatre,  se tomó la decisión  por algunos de los complotados  de asesinar al entonces Teniente Coronel Antonio Blanco Rico. Foto y comentario añadidos por el Bloguita de Baracutey Cubano)

De Mariano Faget tampoco tengo muchas dudas. Cuando se analiza la historia del comunista Pedro Felipe Leal Peña, que está contada en El soviet caribeño, queda claro que el Partido hizo un excelente trabajo usando, entre otros, a Ernest Hemingway para serrucharle el piso a Eleuterio Pedraza primero, y a Manuel Benítez después. Cuando esos dos jefes de la represión batistiana cayeron en desgracia, Mariano Faget emergió como el hombre de los americanos en Cuba. Eso es algo que indica en el sentido de esos trabajos de posicionamiento de aventura que son tan comunes en los servicios de Inteligencia. Está también la información que da Leal Peña de que, después de marzo de 1952, cuando ya Faget había regresado a Cuba, para ser uno de lo los jefes del  Buró de Represión de Actividades Comunistas (BRAC), él intento sin éxito alguno convencer al Partido para que lo dejaran penetrar a Faget una vez más (Leal Peña no sospechaba de la militancia de Faget, pero todavía era un hombre de su confianza). Eso apunta a que ya en ese momento el BRAC estaba tan penetrado, que el Partido bien pudo darse el lujo de prescindir de Leal Peña.

(José Castaño, quien fuera segundo jefe del BRAC. Foto y comentario añadidos por el Bloguista de Baracutey Cubano)

Está también la historia que cuenta Lionel Soto, en sus memorias, sobre su encarcelamiento en el BRAC. Resulta que Lionel Soto cayó preso, por una razón aparentemente fortuita (aunque en esos asuntos casi nunca se sabe), junto con Secundino Guerra, alias “Guerrero”, uno de los hombres más importantes del aparato de Inteligencia del Partido. Secundino era el militante que sabía dónde estaban escondidos todos, y en este caso es importante recalcar el “todos”, los comunistas que trabajan clandestinamente en Cuba. Sabía dónde estaban Ramón Nicolau, Osvaldo Sánchez, Víctor Pina, Isidoro Malmierca, Aníbal Escalante y un larguísimo etcétera. A pesar de eso, y contra toda lógica, el BRAC lo dejó ir. El tipo había caído preso en la casa de uno de los jóvenes comunistas más buscado por la policía de Batista y ni un pescozón le dieron. Fingió un síncope cardiaco, llamaron al médico que confirmó el diagnóstico, lo trasladaron a un hospital y después lo dejaron ir. El que recibió todos los pescozones y fue salvajemente torturado, y le pusieron una pistola en la sien para matarlo, en El Laguito, y no habló, fue Lionel Soto. Su torturador fue José Castaño que en  momento era, si mal no recuerdo, el segundo jefe del BRAC. De Castaño también escuché muchas veces que fue un hombre del Partido y que fue la causa primaria por la que ya desde 1959 Lionel Soto y el “Che” Guevara cayeron en desgracia ante los hombres de Fabio. Eso no lo puse en El sóviet caribeño porque por más que busqué no pude encontrar ningún indicio. La historia que escuché, de mi madre, fue que Castaño estuvo preso en La Cabaña, que Nicolau, que era el segundo al mando sugirió que no lo fusilaran hasta que se hicieran las averiguaciones pertinentes y, mientras eso sucedía, lograron que la Iglesia intercediera, porque el tipo en realidad no tenía muertos, y así fueron creando las condiciones para exiliarlo en los EE UU y ponerlo a trabajar dentro de la CIA. El asunto fue que Lionel Soto se enteró, fue a ver a su cúmbila Pablito Ribalta, que era un comunista y capitán de la columna del “Che”, además de amigo personal del argentino (si es que eso era posible). Lo fueron a ver, le explicaron que Castaño había torturado a Soto y el Guerrillero Heroico, ni corto ni perezoso, le dio Aspirina a un tipo que el Partido tenía preparado para otros menesteres. Lo fusiló. Después de eso, Soto a pesar de ser amigo personal de Fidel Castro desde la Universidad, nunca levantó cabeza. De embajador nunca pasó, y al “Che” ya sabemos lo que le pasó.

(Ramón Nicolau. Foto y comentario añadidos por el Bloguista de Baracutey Cubano)

Algo que indica que la historia de Castaño pudo haber sido verdad es que el Partido siempre tuvo al menos dos personas emplazadas en el mismo entorno. En el trabajo de Inteligencia eso es muy importante y por muchas razones. Una es que la información de un solo  agente es tan subjetiva que puede alejarse de la verdad. Eso ya les había pasado a los comunistas cubanos en 1933, cuando el hijo de Ramiro Guerra, el agente “Matienzo”, les dijo que los militares estaban dispuestos a defender a Machado y después resultó que no era así. Cuando se tienen al menos dos agentes las informaciones se contrastan y es mucho más fácil, desde el punto de vista estadístico, acercarse a la verdad. Otra razón es que dos agentes bien compartimentalizados pueden vigilarse el uno al otro. Por último, dos agentes permiten detectar manipulaciones o desinformaciones que siempre ocurren cuando uno de ellos es detectado por el enemigo.

Con respecto al desempeño de Mariano Faget en el exilio hay al menos un caso que indica que trabajó para el castrismo. Se trata del doctor Augusto Fernánderz-Conde, un médico que fue primo del padre de Celia Sánchez y que, en febrero de 1959, fue llamado por esta para que le curara una neumonía (u otra infección menos mencionable) a Fidel Castro. El tratamiento fue penicilina inyectable, pero resultó que el aguerrido comandante sentía rechazo visceral por las inyecciones. Al mismo tiempo, Fernández –Conde estaba enfrascado en una pelea con los comunistas, que ya intentaban hacerse con el control, para el castrismo, del Colegio Médico de Cuba. Al final tuvo que exiliarse en los EE UU y, para su sorpresa, fue encarcelado en un centro de inmigración en El Paso, Texas. La razón de su encarcelamiento fue nada más y nada menos que Mariano Faget, quien ya en ese momento era uno de los asesores más importantes de los EE UU con respecto a los inmigrantes cubanos. Cualquiera que haya sido la razón del encarcelamiento, fuera el conocimiento del Dr. Fernández-Conde de la influencia comunista en Cuba, o de que el guapo del barrio le tenía pánico a las inyecciones. Lo cierto es que Faget, con su aureola de antiguo batistiano, tenía la cobertura perfecta para impedir la entrada en los EE UU de un profesional que sí había luchado contra Batista y además lo había hecho contra Castro. Para reforzar esa aureola por esos días salió un artículo en el New York Times diciendo que uno de los jefes de la inmigración de los cubanos hacia los EE UU era un antiguo batistiano. Como cabría esperar, ese artículo fue firmado por Tad Szulc.

En cuanto a Ventura Novo, creo que hay informaciones que indican que su relación con el Partido fue mucho más estrecha que la que cabría esperar de un simple intercambio de favores, o de un contrapunteo de manipulaciones. El regreso de su familia a Cuba y su ulterior fuga, son muy sospechosos. El libro que escribió denigrando al Directorio y al M-26-7, pero muy poco a los comunistas, deja mucho que pensar. Sus visitas frecuentes a Radio Service Castilla, una empresa pantalla de los comunistas, son muy raras. El hecho de que de su mano murieron muy pocos comunistas (por no decir ninguno) y de que los que pasaron por él, antes de morir, habían desobedecido las órdenes del Partido, me encienden las alertas. Además, murió de viejo y sin molestias en Miami. A todo eso hay que sumarle que su secretario personal, y hombre de confianza, fue Mario Betancourt, un habitante del ultramarino pueblo de Regla que era militante comunista y trabajaba para el aparato de Inteligencia del Partido.

Referente al tercer hombre que dicen que iba en el avión de Batista, bueno, sabrá dios si eso es verdad. Si lo fue es posible que haya sido un hombre del entorno personal del tirano: un secretario, un edecán o algo así. Lo digo porque Blanco Rico fue, antes de empezar su entrenamiento para trabajar en la Inteligencia Militar, edecán de Batista. Pero es posible que nunca nos enteremos quién fue.

FL: Uno de los capítulos más interesantes de tu libro, es el XIV. “El quinto mártir” (que evidentemente es Marcos Rodríguez Alfonso, “Marquitos”, el joven comunista fusilado por el castrismo en 1964, como delator de los universitarios antibatistianos que se escondían en la calle  Humboldt-7, tras el ataque al Palacio Presidencial en 1957). Sobre este tema se ha escrito mucho, desde la bien escrita Memorias  (1961) de  Esteban Ventura, al muy ameno Útiles después de muertos ( 1969) de  Carlos Manuel Pellecer, pasando por el libro quizás más documentado de todos: Un asunto sensible. Tres historias cubanas de crimen y traición (2009) de Miguel Barroso, hasta el testimonio “Humboldt 7 y el hombre que delató a mi padre”:     de Osvaldo Fructuoso Rodríguez Jiménez (hijo de Fructuoso, uno de los asesinados en el apartamento Humboldt-7)… No obstante, aunque cada uno de estos autores señalan a diferentes autores de tal delación o coinciden en el culpable, otros como el poeta y socialista cristiano Jorge Valls Arango siempre defendió la inocencia de “Marquitos”, incluso Valls fue el único testigo de la defensa de este y, como sabes, fue miembro de la FEU y del Directorio Revolucionario, y cumplió veinte años en el presidio político castrista…falleciendo en el exilio. En este aspecto,  me interesa saber, ¿qué crees de la opinión de tu padre, conocedor cercano de aquellas luchas estudiantiles, cuando te comentó. “Marcos Rodríguez no había delatado a nadie (…y…) que era imposible demostrarlo?”. Aunque también te dijo: “A Marquitos lo mató el Partido”…

(Edith García Buchaca y Joaquín Ordoqui en 1972. Foto y comentario añadidos por el Bloguista de Baracutey Cubano)

CRA: Desde el momento en el que titulé ese capítulo “El quinto mártir” acepté, en lo esencial, esa idea de mi padre. A él le llevó mucho tiempo armar una parte de la estructura lógica que lo llevó a creer eso; pero, al final, le faltó mucha información que ya hoy está disponible. Una de las cosas que más le llamó la atención fue que involucraran a Joaquín Ordoqui y a Edith García Buchaca en esa historia. Esos dos cuadros no tuvieron nada que ver con “Marquitos” en Cuba, y cualquier cosa que hayan hecho con él en México tiene que haber sido siguiendo las instrucciones que Osvaldo Sánchez les envío desde La Habana. Mi padre conocía el funcionamiento interno de esa organización, y su férrea disciplina. Nadie le iba a dar bola a “Marquitos” en México sin antes de consultar con La Habana. Eso era sencillamente imposible. Por otra parte, él se dio cuenta de que la historia que habían armado para juzgar a “Marquitos” hacía agua por todas partes. Los propios datos publicados por el castrismo se contradecían.

Todos esos libros que tú mencionas adolecen de la misma limitación, y  es que no se puede entender el caso de “Marquitos” sin antes entender el trabajo del aparato de Inteligencia del PSP penetrando los cuerpos represivos de Batista y las otras organizaciones revolucionarias. En ausencia de esas informaciones los análisis del famoso caso de Marcos Rodríguez se convierten en otro ejercicio de propaganda del comunismo cubano.

Marcos fue un chivo expiatorio para tapar el hecho de que los mártires de Humboldt 7 ya estaban muertos desde el momento en el que los famosos camiones de armas no llegaron al asalto al Palacio Presidencial. En el juicio no se habló de Ignacio González (o Manet), que fue el tipo que hizo que las armas no llegaran. En el juicio no se habló de Mario Morales Mesa, que trabajaba para el Partido dentro de la gente de Menelao Mora. En el juicio no se habló de Mario  Betancourt, que era el hombre de confianza de Ventura y trabajaba para el Partido, o los vínculos que el propio Ventura tenía con los comunistas.  En el juicio no se habló de que en 1957 el carpeta del Hotel Colina era nada más y nada menos que Gabriel Gelt Yurre, un agente del aparato de Inteligencia del PSP que había trabajado en los EE UU y que después, cuando se quemó allá, fue puesto por el Partido en el que quizás sea el punto de observación y escucha más ventajoso de la Universidad de La Habana. A José Antonio Echeverría lo mataron frente al Hotel Colina. Gelt Yurre fue quizás la persona que le informó al Partido que “Manzanita” ya no vivía.

Sin esas informaciones, y otras más que están en mi libro, es imposible entender el famoso caso “Marquitos”.

FL: Unos temas que también me hubiese gustado que desarrollaras son el caso del sectarismo (1962) con la figura de Aníbal Escalante, curiosamente en  plena  crisis de los cohetes, y  el proceso a la Microfracción (1968) en el crucial año de la desastrosa Ofensiva Revolucionaria (marzo) y del apoyo de Fidel Castro a la invasión de la URSS a Checoslovaquia (agosto)… ¿Cuántos militantes comunistas (del PSP) fueron defenestrados y apartados de la vida política en el 68? ¿Cuántos fueron juzgados y condenados a la prisión política? ¿Por qué se dio la Microfracción y cómo valoras a sus dirigentes y participantes?

CRA: Hay una línea de continuidad entre el primer tronaje a Aníbal en marzo de 1962, el jucio de “Marquitos”, el tronaje de Ordoqui, la Microfracción y la muete del “Che” Guevara. Todo está relacionado y en todo eso Fidel Castro, más que haber sido instrumental, fue un instrumento. El inicio lo puedes marcar con la muerte, en enero de 1961, de Osvaldo Sánchez y la detención, al otro día y allá en Praga, de Marcos Rodríguez. Todo se remonta al hecho de que Grobart tuvo que salir de Cuba a finales de 1951 y se radicó, la mayor parte del tiempo, en Praga. Mientras Grobart estuvo fuera de Cuba la secretaría de Organización del PSP, que es la que se ocupaba del trabajo clandestino y de Inteligencia, estuvo bajo el mando de Aníbal Escalante. El problema, para Aníbal, es que sí, él dirigió el trabajo clandestino y de Inteligencia para ayudar al castrismo durante la lucha contra Batista; pero lo hizo usando un aparato que había sido creado por Grobart y que estaba conformado por comunistas que habían sido seleccionados, adoctrinados y entrenados por Grobart. Ramón Nicolau, Flavio Bravo, Víctor Pina, Osvaldo Sánchez y un largo etcétera eran todos hombres de Fabio, como también lo eran, quizás sin que Aníbal lo supiera del todo, Fidel Castro y Raúl Castro.

Cuando triunfa la revolución, Aníbal empieza a acumular mucho poder y eso algo no muy preocupante siempre y cuando los hombres de Fabio siguieran en sus posiciones, pero entonces matan a Osvaldo Sánchez, un tipo que fue un profesional del trabajo de Inteligencia y que, ya para 1959, tenía décadas de experiencia en esos menesteres, además de un montón de cursos y adiestramientos pasados. Sánchez es recordado entre la alta dirigencia del castrismo como el tipo que introdujo un estricto rigor con respecto a la seguridad personal  de esa dirigencia. Muchos lo recuerdan como una ladilla psicótica cuando de seguridad personal se trataba. Fue él quien logró que esos dirigentes reportaran sus viajes y se aseguran de las informaciones necesarias, de la logística requerida y de las protecciones inevitables. A pesar de eso, y en contra de toda lógica, lo bajaron con el fuego “amigo” de una batería antiaérea del castrismo que estaba emplazada cerca de Varadero. Esa fue una muerte muy rara, y a Grobart se le tienen que haber disparado todas las alarmas, y tuvo que haber decidido que ya era hora de regresar a Cuba y poner orden en su realengo. Lo primero que hizo fue meter preso a Marcos Rodríguez en Praga. Después tuvo que esperar, porque había amenaza de invasión y no estaba claro si Kennedy decidiría enviar a los marines. En cuanto pasó Playa Girón, Grobart regresó a Cuba, cerró el Partido oficialmente, puso a Blas Roca de simple director del periódico Hoy y empezó a trabajar para deshacerse de todo lo que estorbara para sus planes a largo lazo. En marzo de 1962 cae Aníbal, en 1964 juzgan a “Marquitos” como traidor y de una forma completamente ilógica embarran a Ordoqui con esa supuesta traición. En 1965, se sacan de la manga la absurda historia de que Ordoqui había colaborado con la CIA, casan esa información con el embarre del juicio de “Marquitos” y truenan a Ordoqui y lo sacan del juego. Eso no lo digo yo, eso lo dice Josefina Ruiz Yarini en Un asunto sensible, el libro de Miguel Barroso que mencionaste en tu pregunta anterior. Así lo dice ella: “El objetivo no era él (Marcos)…era deshacerse de los viejos comunistas más díscolos, de los que no se doblegaban, lo hicieron con Aníbal y lo repitieron con Ordoqui”. Es evidente que a Barroso (otro ejemplo de que la autorización es el mensaje) se le escapa la gran importancia de esa información. Él da con Josefina porque ella había sido la hija embajador de Cuba en Praga, Ángel Ramón Ruiz Cortés, y la novia de Marcos Rodríguez en esa ciudad. Lo que Barroso ignoró durante su investigación es que Ruiz Cortés era un hombre de Fabio Grobart,  desde 1925, y que su presencia en Checoslovaquia no fue para nada casual, como probablemente tampoco lo fue el noviazgo de su hija con Marcos. Se puede decir que Barroso estuvo en el pueblo, pero no vio las casas, y es por eso que en su libro Joaquinito Ordoqui, el hijo de Ordoqui, insiste varias veces en que las cosas no cuadraban y que faltaba información. Cómo me habría gustado que Joaquinto leyera El sóviet caribeño, pero no pudo ser.

Después de Ordoqui quedó el asunto del argentino bocón y antisoviético, y de esa Microfracción que todavía hoy tantos insisten en anotarle a Fidel Castro. La Microfracción es un gran saco en el que Fabio y sus hombres metieron a todos los que les estorbaban en 1967. No hubo tal conspiración, fue simple y llanamente un estado de opiniones que sirvió para tronar indiscriminadamente y muchas veces, como fue el caso de Malmierca con mi padre, para ajustar viejas cuitas pendientes. Mira, para que tengas una idea, hay una historia de una microfraccionaria, creo que fue Hilda Felipe, pero no estoy 100% seguro, que cuando la fueron a detener salió de su casa gritando “¡Avísenle a Fidel, avísenle a Fidel que le están dando un Golpe de Estado!”.

FL: Al finalizar tu libro, que se lee de un tirón (aunque es un tirón de 450 páginas), me hice una pregunta, ¿qué pasó -tras la caída del Muro de Berlín y el “desmerengamiento” de la URSS- con las relaciones de la inteligencia y contra inteligencia  cubana con sus homólogos rusos (que ya no soviéticos) o alemanes y checos?  ¿Hubo una ruptura como en  lo económico y en las ayudas solidarias o al desaparecido  KGB, le sucede el centenario GRU, con el ex agente secreto Putin al frente del país?  ¿Crees que a la muerte de Raúl Castro se desatará una lucha por el poder entre las familias dirigentes del post-castrismo? ¿No crees que solo hay dos posibilidades: una, los que intentarán mantener el totalitarismo estalinista vigente  a toda costa para proteger sus privilegios y dos, los que pondrían en práctica unas reformas posibles y deseables para desinflar el Leviatán estatal y darle paso a la iniciativa privada, a la libre empresa y a la libertad de comercio, como única forma de mejorar el nivel de vida del pueblo cubano? ¿Son estos posibles sucesores reformistas del castrismo estalinismo quienes darán inicio a una paulatina descastrización de Cuba?

CRA: Bueno, estas son muchas preguntas en una y casi todas requerirían de sus respectivos análisis por separado. Haré un intento. Los estalinistas dentro de la Inteligencia y la burocracia soviética siempre vieron a Fidel Castro, sobre todo después de 1975, como lo más cercano a Stalin que existía en este mundo. Fue gracias a eso que el castrismo llegó a disfrutar de la existencia de un lobby cubano dentro de la URSS. Muchísimos cuadros en ese país defendieron al castrismo a capa y espada y llegaron a hacerlo, incluso, después de la llegada de Gorvachov al poder. Uno de esos cuadros, el poderoso jefe de la KGB, Vladimir Kryuchkov, estuvo en Cuba semanas antes del Golpe de Estado contra Gorbachov en 1991. Putin es un regreso a las prácticas estalinistas, pero con economía de mercado. Eso está claro, y es muy probable que ese regreso haya vuelto a valorizar al castrismo dentro de la Inteligencia y la burocracia rusa de hoy. Sobre todo, a partir del trabajo que la Inteligencia soviética hizo con los vástagos de la alta jerarquía castrista cuando estos estudiaron en la URSS. Creo que cualquier democratización de Cuba pasa por evitar que esos vástagos (pienso en el “Tuerto”, la Mariela, el “Cangrejo” y el Callejas) logren estabilizarse en un régimen parecido al norcoreano. Es inevitable que ocurran fricciones entre los grupos de poder al momento de la completa desaparición de la mal llamada generación histórica. También creo que si alguna oportunidad tiene el pueblo cubano de liberarse de ese régimen es prepararse para ese momento. No hacen falta mil protestas mientras ellos estén ahí. Hace falta una sola, bien preparada, para el momento en el que empiece la descomposición de las estructuras del poder y, sobre todo, de las estructuras represivas. Al mismo tiempo, todo depende de cómo esté la situación internacional en ese momento y, sobre todo, quién sea el presidente de los EE UU. Si es un izquierdista, habrá castrismo para rato.

FL:  Una vez le preguntaron a Robertico Robaina (siendo Ministro de Exteriores de Cuba) por el PCC y él, jocosamente, respondió: ¿Qué partido? Lo que quizás le costó el puesto de Ministro y hasta que le llamaran “comemierda” en público (discurso de Raúl Castro). ¿Cómo valoras hoy al PCC en comparación con aquel PSP de los años 50 y 60? ¿No crees que el PCC de 2019  casi se ha convertido en una entelequia, en una cueva de oportunistas y de nuevos mercaderes que desean seguir los pasos de los actuales militares (sin ejército ni armas) que han cambiado el verde olivo por la corbata de nuevos ricos en un país en ruina, enmudecido, que no produce… un país que se despedaza, se derrumba y sangra con los miles de exiliados en masa que siguen saliendo de nuestra patria para cualquier país, porque en cualquier lugar del planeta Tierra se puede vivir, trabajar y prosperar mejor que en Cuba?

CRA: Como ya dije antes, el Partido es una organización heterogénea en la que conviven muchos niveles organizativos. En el Partido de antes del triunfo de la revolución convivían muchos militantes que era radicalmente diferentes como personas y como comunistas. No era lo mismo, por ejemplo, un comunista vinculado al trabajo sindical, a los conflictos laborales y a las huelgas, que un comunista del ala intelectual de la organización, o del ala artística de la misma. La heterogeneidad era enorme y podías encontrarte de todo como en botica. Lo mismo encontrabas gente muy bruta que gente muy inteligente, gente muy noble que verdaderos oportunistas. Con el Partido después del triunfo de la revolución pasa exactamente lo mismo. Hay de todo como en botica. Ahora bien, los verdaderos  comunistas, esos que defienden la esencia de la organización y se dedican a usar a los otros, son idénticos en el Partido de antes y de después de la revolución.. El verdadero comunista es un “odiador” `profesional, es una persona que ha hecho del odio una razón de vida y que ha sido entrenada, con mucho esmero, para esconder ese odio bajo una lista interminable de justificaciones, a cuál de ellas más amorosa. Cuando tú analizas el odio de un Fabio Grobart o de un Joaquín Ordoqui, te das cuenta de que es idéntico al de un Fidel Castro o un “Che” Guevara, o que es indistinguible del de una Susely Morfa o una Mariela Castro. Poco importa cuánto intenten esos personajillos esconder sus odios, al final se les desborda como lo que son: comunistas.

FL: Finalmente, y para terminar, amigo César,  creo que uno de los mayores enigmas de la Revolución cubana, es preguntarse: ¿Por qué se les ocurrió a la dirigencia revolucionaria del 59 copiar milimétricamente el modelo soviético estalinista a partir de 1960, cuando precisamente en la URSS se estaba liberalizando la economía centralizada, después de la muerte de Stalin (1953) y, sobre todo, a partir del  “Informe secreto” de Kruschef al XX Congreso del PCUS (1956)?  Es decir, mientras en la Unión Soviética se había iniciado un proceso de desestalinización (desde 1953 a 1956…) en Cuba se implantaba un régimen totalitario estalinista desde finales de 1960. ¿Por qué cometieron ese genocidio económico y social, liquidando el capitalismo cubano de un plumazo (y sin indemnizaciones) hasta llegar a la exageración estatalista con la Ofensiva Revolucionaria de 1968, la antiNEP fidelista? ¿De qué sirvió ese burdo anticapitalismo, ese odio enfermizo a los ricos y propietarios, esa persecución y eliminación de la burguesía cubana prerrevolucionaria, que se convirtieron en los judíos del Caribe de los años sesenta? ¿De qué sirve, en la actualidad, ese impedimento constante y las trabas cotidianas a la iniciativa privada, al resurgir del sector privado…o sea, del capitalismo?  ¿Por qué en la Cuba del 2019 se criminaliza la riqueza y no se desarrollan políticas efectivas para eliminar la pobreza, que padece el 90 % de la población? Después de 60 años de crímenes, abusos y atropellos, que dejan como única constancia el gran fracaso del “socialismo” estalinista cubano, te pregunto: ¿Hacia dónde va Cuba… y qué le espera a nuestra patria en esta próxima década del siglo XXI?

CRA: Hubo un desfase, y el tiempo no alcanzó para borrarlo. Stalin muere en marzo del 53, el informe de Nikita es en el 56 y la revolución triunfa a finales del 58. Cuando Castro llega al poder los soviéticos estaban muy lejos de terminar, si es que alguna vez lo hicieron, el proceso de “desestalinización” en su propio país y, mucho menos en los Partidos Comunistas de otros países- Eso lleva tiempo. Además, como la historia demostró después, a Nikita le costó bien caro no haber hecho una “desestalinización” al mejor estilo de Stalin. Dejó a demasiada gente, con demasiado poder, vivas. Los tronó, pero los dejó vivos, y eso le costó el puesto. Es verdad que mató a Beria, pero dejó vivos a un montón de antiguos jefes de Inteligencia soviética, como Pavel Sudoplatov o Nahum Eitingon, que tenían demasiadas conexiones, y habían practicado demasiado la endogamia, como para perder todo su poder.  Habían sido, por ejemplo, los jefes de Grobart durante décadas. Hoy ya es evidente que esos cuadros usaron esos poderes para deshacerse de Nikita. En Cuba sucedió, salvando las distancias, algo parecido. El PCC era un Partido estalinista hasta la médula. Fabio Grobart fue un estalinista hasta la médula. Para que tengas una idea, a finales de los años 40 Flavio Bravo llamó a una reunión a Lionel Soto para “conversar” con él su renuencia a llamar a Stalin, como estaba ordenado en las directivas del Partido, El Gran Stalin. Lionel Soto le dijo que eso a él le parecía exagerado y, además, irrelevante en el gran esquema de las cosas. Bueno, fue amonestado, tuvo que entrar en caja y nunca se lo perdonaron. Después del XX Congreso hubo cuadros del PSP, como Roca, Aníbal y el mismo Ordoqui que no tuvieron reparos en cooperar con las exigencias de la nueva burocracia soviética. Para Grobart y sus hombres, sin embargo, hacer eso era sinónimo de, eventualmente, perder ese mismo  poder que sus homólogos soviéticos ya habían perdido en la URSS. Al mismo tiempo, la personalidad psicopática de Fidel Castro encajaba de forma perfecta con el modelo estalinista. Así es que tanto en la URSS como en el PCC se estableció una pugna entre los viejos estalinista y la gente de Nikita. Al final, sobre todo después de la crisis de los misiles, los estalinistas lograron triunfar y en la URSS pusieron a Brézhnev, que los dejó tranquilos, y en Cuba a un clon de Stalin, Eso explica lo que vino después.

Una de las mayores mentiras que el castrismo ha logrado imponer, a través de su maquinaria de propaganda dentro y fuera de Cuba, es esa de que las revoluciones suceden como consecuencia de la pobreza extrema, y que es la lucha contra esa pobreza extrema la que justifica los desmadres de las revoluciones. Esa es una gigantesca mentira que contradice, para empezar, uno de los postulados esenciales del marxismo y una buena parte de la teoría leninista de la revolución. Cualquier cubano que recuerde algo de los cursos de marxismo que nos impuso el castrismo, debe recordar frases como “antes de hacer religión, política o arte, los pueblos tienen que satisfacer sus necesidades materiales”; “cuando los pueblos son tan pobres que a duras penas pueden ocuparse de satisfacer sus necesidades primarias, las revoluciones no pueden suceder”;

“cuando los pueblos son muy ricos dejan de tener interés en las revoluciones”; “las revoluciones ocurren cuando las condiciones objetivas (riqueza) alcanzan para organizarlas y cuando las condiciones subjetivas (descontento) alcanzan para justificarlas”.

Uno de los colofones lógicos de esos axiomas es que la mejor forma de defender el poder es la pobreza extrema. Lenin intentó, con su NEP, alejarse de ese colofón. Lenin pensó que controlando el resto de las cosas (prensa, banca, policía, ejército, etc.) era suficiente y que se podían dejar, por tanto, espacios de libre mercado para que la gente viviera mejor. El estalinismo se cargó eso y decidió que la mejor forma de defender el poder es una terna economía de guerra., en la que la gente nunca tendrá posibilidad alguna de retar al poder de una forma eficiente. Hay, claro está, un evidente elemento psicopático en esa decisión,

La Ofensiva Revolucionaria de 1968 es el mecanismo infalible, de corte estalinista y psicopático, que el castrismo impuso para perpetuarse en el poder. Eso es algo que deberían saber todos esos que van por el mundo cacareando que el embargo es el culpable de la pobreza de los cubanos, o que el castrismo va a dejar que los emprendedores acumulen riqueza< y vivan mejor. Eso nunca va a pasar porque la pobreza de los cubanos es consustancial a la permanencia en el poder de esa banda de ladrones; de esos bandidos que siempre van a preferir apropiarse del 100% de un país empobrecido, antes de disfrutar el porcentaje que merezcan de una nación próspera y rica.

¿Hacia dónde va Cuba? Creo que Cuba va hacia la desaparición de los últimos vestigios de eso que -alguna vez.-  todos identificamos como Cuba. La próxima década será, a menos que una nueva generación de cubanos esté dispuesta a pagar el precio de evitarlo (y la comunidad internacional se decida a ayudarlos militarmente), la década en la que Cuba habrá dejado de existir  para siempre. Quedará un territorio habitado que, a falta de otra opción, llamaremos Cuba, pero Cuba habrá desaparecido.

Si es que no lo ha hecho ya.

4 de diciembre de 2019.
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César Reynel Aguilera (La Habana, 1963). Escritor, médico y bioquímico cubano. Reside en Canadá. Autor de los libros de ficción Monólogo de un tirano con Maquiavelo y Ruy.


Su libro El Sóviet caribeño. La otra historia de la Revolución cubana (Editorial Lendel, 2018) 450 pp., se puede adquirir en AMAZON: www.amazon.com

Felipe Lázaro (Güines, 1948). Poeta y editor cubano. Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid. Dirige la Editorial Betania, en España, desde 1987.

La 5ª edición impresa de su libro Conversaciones con Gastón Baquero (Betania, 2019) se puede adquirir en AMAZON: www.amazon.com


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