miércoles, agosto 13, 2025

El economista Pedro Monreal: GAESA es el 'Leviatán' militar que se enriquece mientras Cuba se empobrece. Video de la entrevista de Pepe Forte al Dr. Juan Antonio Blanco Gil donde se aborda: Crisis en Cuba: pasado, presente y futuro

Economista: GAESA es el 'Leviatán' militar que se enriquece mientras Cuba se empobrece

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Pedro Monreal advierte que el conglomerado militar actúa como monopolio dolarizado y concentra inversiones que no se traducen en bienestar social.

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DDC

Madrid 

13 agosto 2025

El economista cubano Pedro Monreal cuestionó la narrativa oficial que presenta a GAESA como motor del desarrollo de la Isla, señaló que su aporte real a la economía es tenue y que ha introducido dos distorsiones estructurales. En una extensa reflexión publicada en X, Monreal describió a la corporación militar como un monopolio que capta divisas sin canalizarlas de forma significativa hacia bienes y servicios públicos, cuyo esquema cerrado de negocios prioriza beneficios corporativos sobre el bienestar de la población.

"El entramado corporativo de GAESA opera visiblemente como 'big business', pero su contribución al desarrollo, idealizada por la propaganda oficial, es tenue porque ha incrustado dos grandes distorsiones estructurales: dolarización parcial y un patrón de inversiones deformado", dijo.

(Pedro Monreal)

"Una de las definiciones de desarrollo considera que este consiste en colocar un país en trayectorias ascendentes de complejidad tecnológica y organizativa. Es limitada porque se circunscribe al aspecto económico, pero sin esa base el desarrollo social es una quimera. No existe evidencia pública, por muchas anécdotas que mencione el relato oficial, que valide la supuesta función de GAESA de 'arrastre/ empuje' que cabría esperar de una gigantesca corporación pública que pudiera contribuir al desarrollo de la economía", escribió.

Para el analista, "la operación de GAESA está afincada en una visión de monopolio, sin perder de vista que el monopolio es un tipo de estructura de mercado que potencia beneficios extraordinarios para las entidades que lo practican".

"GAESA es piedra angular de la estructura monopolista del mercado interno dolarizado y es punta de lanza para su constante expansión. Contrasta la perspicacia mercantil que despliega en comparación con la encartonada gestión que predomina en 'la empresa estatal socialista'", añadió.

En palabras de Monreal, "es problemática la imagen que oficialmente intenta venderse de GAESA como 'vaca lechera' de divisas para el funcionamiento del Estado. Es visible su gran capacidad de 'extracción' de divisas, pero es borroso su 'aporte' en divisas a bienes y servicios públicos".

"Ni la principal fuente de ingresos internos en divisas de GAESA es la retribución por el trabajo de los residentes en Cuba, ni el destino final de buena parte de las divisas que 'recupera' parece estar por fuera de su esquema relativamente 'cerrado' de negocios. Ese esquema incluye permisividad oficial en la asignación de divisas porque GAESA puede usar directamente las divisas que capta para reponer inventarios y para sostener a largo plazo una excesiva inversión asociada principalmente al turismo", sostuvo.

Monreal lamentó que la falta de "datos desglosados de flujos de divisas que permitan conocer con precisión cómo pudiera funcionar una eventual 'doble vía' GAESA-presupuesto nacional" y consideró que está "claro que un porcentaje muy alto de la inversión nacional beneficia directamente ese esquema corporativo".

"Son poco creíbles las promesas oficiales de que la dolarización es pequeña y que financia ventas en moneda nacional. En el mejor de los casos, contrasta el 'chorro' de la entrada de divisas al entramado de GAESA con el 'goteo' que pudiera existir hacia la economía en pesos", dijo.

Monreal sostiene que GAESA se beneficia de la dolarización y de un patrón de inversiones distorsionado, lo que le resta incentivos para apoyar reformas que impulsen el desarrollo. Afirma que, tras el fracaso de la unificación monetaria prometida en 2021, el conglomerado militar fue el gran vencedor, logrando mantenerse aislado del colapso de la economía en pesos y obteniendo así una victoria corporativa a costa de una derrota para la política económica nacional.

El asunto de GAESA reviste alta sensibilidad política porque el partido comunista necesita 'normalizar' un Leviatán corporativo militar como parte de la legitimación de su esquema de poder político. El asidero actual es la 'economía de guerra' ('bloqueo' hiperbolizado)", consideró el analista.

"GAESA es una estructura monopolista controlada por militares que normaliza —con disímiles argumentos— la suplantación de entidades civiles, indicando una simbiosis de poder político y de militares 'disfrazados' de negociantes. ¿Necesita el bienestar social en Cuba el liderazgo de accionistas corporativos anónimos controlados por militares? Mi respuesta es un rotundo no por todo lo anteriormente expuesto", zanjó Monreal.

Una investigación del diario estadounidense destapó que el conglomerado militar cubano GAESA mantenía, en marzo del año pasado, unos 18.000 millones de dólares en activos, de los cuales 14.500 millones estaban depositados en cuentas bancarias no identificadas. Estos documentos contables muestran que la empresa controlada por las Fuerzas Armadas no solo sobrevivió a las sanciones estadounidenses, sino que logró ingresos multimillonarios mientras Cuba sufría apagones, escasez de alimentos y colapso de servicios básicos.

El lunes, el propio Monreal inició una serie de reflexiones tras este destape. En su primera publicación advirtió que, más allá de la veracidad de las cifras publicadas sobre el conglomerado militar, lo preocupante es la "normalización" de que los ciudadanos cubanos no tengan acceso a información relevante sobre un actor clave de la economía nacional.

Aunque reconoció el valor de contrastar los números con datos oficiales o de otras fuentes, insistió en que el análisis siempre estará "contaminado" por la opacidad que rodea a GAESA. En opinión del analista, el Gobierno ha respondido con silencio, dejando claro que no habrá acceso público a los "datos duros" del conglomerado.

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ErnestoMiami

7 de agosto, 2025

En idioma español: GAESA: The Cuban Army Empire That Accumulates $18 Billion

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En el episodio número 23 de EL PODCAST DE PEPE FORTE, el periodista Pepe Forte conversa con el Dr. Juan Antonio Blanco, reconocido analista y presidente del think tank Cuba Siglo 21, sobre la grave crisis multidimensional que atraviesa Cuba.

La charla profundiza en el presente y futuro de la Isla, analizando el colapso económico, social y político, y ofreciendo pronósticos y recomendaciones para un posible cambio de rumbo.

En esta entrevista descubrirás:

  • Factores clave que han llevado a Cuba a la actual crisis.
  • Escenarios futuros y sus implicaciones.
  • El papel de la gobernabilidad y la sociedad civil.
  • Propuestas para una transición sostenible.

Crisis en Cuba: pasado, presente y futuro - Entrevista con Dr. Juan Antonio Blanco


Ambrosio Hernández y Luis Zúñiga Reyes: Militares castristas con miles de millones de dolares



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jueves, julio 25, 2024

Roberto Álvarez Quiñones: La migración golpea al presente y también al futuro de Cuba. 'Estamos hablando de 60.000 emigrantes mensuales, 5.000 más que el Estadio Latinoamericano de La Habana totalmente lleno.'

 Tomado de https://diariodecuba.com/

La migración golpea al presente y también al futuro de Cuba

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'Estamos hablando de 60.000 emigrantes mensuales, 5.000 más que el Estadio Latinoamericano de La Habana totalmente lleno.'

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Por Roberto Álvarez Quiñones

Miami

21 julio 2024-

La estampida sin precedentes de casi dos millones de emigrantes cubanos en solo 30 meses, entre octubre de 2021 y abril de 2024, no es solo un nuevo récord cubano y continental, sino uno de los peores crímenes del régimen castrista, pues golpea muy duro a Cuba hoy, y también hace más difícil y costosa la reconstrucción del país en el postcastrismo.

Agrava una crisis demográfica que ya incluye más muertes que nacimientos en la Isla, erosiona pueblo y capital humano. La ONU acaba de estimar en su estudio sobre "Las perspectivas de la población mundial" que la población de Cuba no llegará a los seis millones de habitantes en 2100.

El éxodo de 1,79 millones de cubanos en tan poco tiempo fue constatado por el economista y demógrafo cubano Juan Carlos Albizu-Campos en un acucioso estudio independiente que realizó recientemente.

Y quiero aclarar algo. No se trata de que egoístamente quienes ya emigramos nos opongamos ahora a que otros hagan lo mismo. Es que la mayoría de los ya emigrados nunca nos habríamos ido del país de no haber existido el castrismo-comunismo, porque no habría habido motivos para emigrar de un país que, además de ser nuestra patria, probablemente ya estaría en el Primer Mundo, o muy cerca, con una economía de hecho ensamblada con la de EEUU.

Esa conclusión conduce a otra aclaración. Habitualmente se asume que los cubanos emigramos por motivos económicos. Aquí nuevamente las apariencias engañan. Esa es una percepción periférica del problema. La causa, aunque ya no perceptible a primera vista, es política. Porque fue el castrismo el que destrozó la otrora pujante economía cubana y el causante del desastre socioeconómico actual.

Récord en América: Cuba perdió 1/5 de su población en 30 meses

Cuba ahora ostenta en América dos récords muy difíciles de superar. Es el país que más inmigrantes recibió en la primera mitad del siglo XX en menos tiempo en proporción a su población total y tamaño geográfico. Y también es ahora el mayor emisor de emigrantes en menos tiempo, también según su tamaño poblacional. Estamos hablando de 60.000 emigrantes mensuales, (5.000 más que el Estadio Latinoamericano de La Habana totalmente lleno).

También el profesor Albizu-Campos (residente en Cuba) descubrió que la población total de Cuba en 2021 no era de 11,11 millones de habitantes como informó el Gobierno, sino de 10,48 millones de habitantes. O sea, que en 30 meses Cuba perdió casi la quinta parte de sus habitantes, un 18,8%.

Eso más que duplica a los 715.000 emigrantes cubanos en las oleadas en los 62 años anteriores; 260.000 entre 1959 y 1962; otros 300.000 entre 1965 y1973; unos 125.000 por el Mariel en 1980, y 30.000 en la crisis de los balseros en 1994. Si a eso se suman los que ha emigrado entre oleada y oleada son más de 2,5 millones los emigrantes cubanos desde 1959.

De Venezuela, con la dictadura chavista, han emigrado más de seis millones de personas, pero ese país tiene 29,4 millones de habitantes (en 2024), y no ha registrado en 30 meses una estampida de 5,5 millones de venezolanos emigrantes equivalente al 18,8% de la población total.

Sin los Castro Cuba tendría hoy 18 millones de habitantes o más

Veamos otro ángulo elocuente de este fenómeno. Si los Castro no hubiesen implantado el comunismo hoy Cuba tendría 18 millones de habitantes, o más. Y digo 18 millones, no al azar, sino porque en 1958 Chile y Cuba tenían un tamaño de población muy similar, con 7,2 y 6,8 millones de habitantes, respectivamente, y hoy el país andino tiene 19,5 millones de habitantes.

Por otra parte, antes de la plaga castrista la Isla era un imán de inmigrantes y no un emisor de emigrantes. Desde 1902, hasta 1930, llegaron a Cuba 1,3 millones de inmigrantes, según el antiguo Ministerio de Hacienda cubano.

Y repito lo dicho en ocasiones anteriores: en esos 28 años a Cuba llegaron 774.123 inmigrantes españoles, 190.046 haitianos, 120.046 jamaicanos, 34.462 estadounidenses, 19.769 ingleses, 13.930 puertorriqueños, 12.926 chinos, 10.428 italianos, 10.305 sirios, 8.895 polacos, 6.632 turcos, 6.222 franceses, 4.850 rusos, 3.726 alemanes y 3.569 griegos.

Luego llegaron también libaneses, palestinos, judíos, rumanos, húngaros, filipinos y mexicanos (sobre todo de Yucatán). Y en 1958 en la embajada de Cuba en Roma había 12.000 solicitudes de visa de italianos deseosos de emigrar a la Isla. Todos iban para sumarse al auge económico de Cuba como empresarios, profesionales, o empleados.

Revisando estadísticas se descubren otros "logros de la revolución". Cuba superó en 1984 la barrera de los diez millones de habitantes, y no fue hasta 1997 que alcanzó los 11 millones. Luego tuvieron que pasar 17 años más para alcanzar los 11,33 millones. Después no solo no llegó a los 12 millones, sino que ha perdido 2,71 millones de habitantes.

La emigración crece y las mujeres ya no quieren tener hijos

Lo peor es que una emigración tan abrumadora empeora la crisis demográfica que también sufre Cuba desde hace algunos años por causas endógenas, es decir, no relacionadas con la emigración. Y es que, paralelamente con el éxodo de cubanos, en la Isla hay cada vez menos nacimientos que muertes.

Hace unos días el Ministerio de Salud Pública informó que en el primer semestre de 2024 hubo casi 8.000 nacimientos menos que en los primeros seis meses de 2023, año en el que se registraron 90.300 nacimientos, la cifra más baja desde 1959.

Quienes tenemos más edad recordamos que en los primeros años del castrismo, y al compás de los cantos de sirena del Embaucador en Jefe, se produjo en Cuba un baby boom, una eclosión de nacimientos.

Pero no duró mucho. En la década del 70 se detuvo la marea de bebés. No solo eso, la tasa de natalidad del país por primera vez en su historia cayó por debajo de 2,1 hijos por mujer fértil, la mínima para que la población de un país se reemplace a sí misma y no disminuya.

Estadísticas del Banco Mundial muestran que hoy en Cuba la tasa de natalidad es de 1,45 hijos por mujer fértil. Es con mucho la menor América Latina, cuyo promedio es de 2,1 hijos por mujer. Por ejemplo, en Argentina es de 2,3 hijos, en Guatemala (3,0), Perú (2,4), Honduras (2,5), Ecuador (2,5).

Claro, es lógico que hoy las mujeres en Cuba no quieran tener hijos. No desean que vengan a pasar hambre y necesidades, crecer raquíticos, enfermizos, bajitos, paliduchos, algo retardados mentalmente, mal vestidos, sin juguetes, etc.

La UNICEF ya reveló que el 9% de la población infantil de Cuba "sufre de pobreza grave", pues de los ocho alimentos necesarios para una vida sana solo reciben dos como máximo. Y que el 33% de los menores de cinco años solo reciben tres o cuatro de esos alimentos, lo cual puede causar "daños muy graves para la supervivencia infantil, el crecimiento físico y el desarrollo cognitivo".

Esta crisis demográfica cubana es muy lesiva porque está atenazada por dos brazos implacables: 1) la emigración masiva de ciudadanos en edad laboral; y 2) una tasa de natalidad muy baja que reduce la población total y la envejece.

Es decir, en Cuba hay cada vez menos fuerza de trabajo, menos gente produciendo alimentos y de todo lo necesario en un país. Y el Estado, ya en la quiebra financiera, tiene cada vez menos recursos para sostener a los jubilados, sufragar los gastos de seguridad social, salud pública, educación, cultura, deportes, etc.

Pero lo más indignante es que el propio régimen promueve la emigración, por tres motivos: 1) menos bocas que alimentar, 2) menos inconformes capaces de organizar protestas; y 3) más dólares y paquetes a recibir desde el extranjero. Estamos ante un gran crimen castrista.

En resumen, hoy cobra más vigencia que nunca la conclusión a la llegó el enorme José Martí: "Cuando un pueblo emigra, el Gobierno sobra". Raúl Castro y sus apandillados sobran, deben pagar por sus crímenes, o por lo pronto, ¡irse ya!

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Nota del Bloguista de Baracutey Cubano

La emigración cubana no cumple  con las características generales que la literatura científica especializada, la biodemográfica, le asigna a dicho tipo de migraciones.

Existen diferentes criterios con respecto a cual era la naturaleza del exilio cubano en los Estados Unidos teniendo en cuenta el peso que las componentes política y económica tenían en el mismo. Sobre esto quiero decir, que las migraciones económicas permanentes externas se caracterizan (según la literatura especializada, y en particular, el libro Estadísticas de Migraciones Externas y de Turismo, de la Dirección de Demografía del Comité Estatal de Estadísticas de la República de Cuba ) por:
  •     Un significativo mayor número de migrantes masculinos, que de migrantes femeninos.
Por lo general en toda las migraciones permanentes, el número de varones es mayor que el de hembras, pero en las migraciones económicas, la diferencia es significativamente mayor.
  •     Un mayor número de migrantes entre los 15 y los 45 años de edad.
Este mayor número de migrantes en este grupo etáreo debe contrastarse y está relacionado, con la pirámide poblacional que posea la población de donde emigran.
  •     No emigra el núcleo familiar completo, sino individuos aislados que al emigrar tienen en ese momento la intención que después de estar debidamente asentados, traerán al resto del núcleo.
Cuando Cuba era un país de inmigrantes (esto fue hasta principios de la década del 30 del siglo XX) solamente dos grupos de emigrantes españoles inmigraron a Cuba conformando núcleos familiares; uno de ellos fue el grupo canario.

Todo investigador científico debe estudiar un determinado problema, no teniendo en cuenta el punto de vista subjetivo y personal que sobre él tiene, sino teniendo en cuenta lo que dicen las ciencias particulares que abordan o comparten ese problema, o sus aristas, como objeto de estudio. Lo de los políticos es otra cosa ...



LAS MIGRACIONES PERMANENTES EXTERNAS CUBANAS DESPUÉS DE ENERO DE 1959 NO CUMPLEN CON NINGUNA DE LAS CARACTERÍSTICAS DE LAS MIGRACIONES ECONÓMICAS.

Las tablas que he añadido al artículo  de Dimas Castellanos son  del libro:

Estadísticas de Migraciones Externas y Turismo.
Reública de Cuba
Comité Estatal de Estadísticas
Dirección de Demografía
Editorial Orbe. Ciudad de La Habana, 1982
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Causas e incentivos de la emigración cubana

Por Dimas Castellanos
La Habana
22 de Enero de 2017 -


Desde el siglo XVI hasta la primera mitad del siglo XX Cuba fue un país de inmigrantes. A pesar de las estrechas relaciones existentes con Estados Unidos, en 1959 el número de cubanos en ese país no sobrepasó los 125.000. Después de esa fecha las expropiaciones y la pérdida de libertades provocaron la guerra civil que tuvo sus mayores encontronazos en las montañas del Escambray y que culminó en 1965.

En esos seis años la salida creciente de cubanos, que huían por vía legal, en avionetas o en lanchas, generó una crisis migratoria. Ante la misma, Fidel Castro anunció en un discurso pronunciado en la Plaza de la Revolución que abriría el puerto de Camarioca (Matanzas) para que se fuera todo el que lo desease. El resultado fue la primera oleada masiva de emigrados cubanos.


Muchos de esos cubanos que antes de 1966 entraron a EEUU carecían de una situación migratoria definida. Cuando los viajes por mar desde Camarioca se interrumpieron, los miles de cubanos pendientes de salir lo hicieron por los llamados "vuelos de la amistad" fletados por el Gobierno estadounidense desde Varadero. En ese contexto, durante la administración de Lyndon B. Johnson, el Congreso norteamericano promulgó la Ley de Ajuste Cubano (Cuban Adjustment Act, CAA) el 2 de noviembre de 1966,  para que tanto los cubanos que ya se encontraban en EEUU, como los que llegarían por el puente aéreo, pudieran solicitar la "residencia permanente".

Por tanto los cubanos empezaron a irse con anterioridad a la Ley de Ajuste, la cual, resultado del diferendo entre los dos gobiernos, fue un aliciente, pero no la causa de la emigración masiva. Dicha ley facilitó a los cubanos que habían sido admitidos o puestos bajo libertad condicional (bajo palabra) ajustar su estatus de inmigración al de "residentes permanentes". En abril de 1973, cuando terminó el puente aéreo, la cifra de los emigrados durante esa primera oleada llegó hasta 260.000.

En 1980 miles de cubanos irrumpieron en la embajada de Perú. En respuesta, el Gobierno convocó a la Marcha del Pueblo Combatiente con el objetivo de demostrar al mundo "el apoyo masivo a la revolución". A su vez, para "demostrar" que los que abandonaban el país eran lo peor de la sociedad, en las embarcaciones que llegaron a recoger familiares se les exigió incluir una cuota de reclusos y enfermos mentales. Ante la magnitud de la estampida se instituyó un procedimiento "disuasivo": los actos de repudio. A pesar de todos esos obstáculos, 125.000 ciudadanos abandonaron la Isla durante la segunda oleada.

En 1994, grupos de cubanos invadieron las residencias del embajador de Bélgica, de Alemania, el consulado chileno y se produjeron varios secuestros de embarcaciones marítimas. El 5 de agosto de ese año cientos de habaneros se manifestaron contra el Gobierno públicamente en las calles, lo que se conoce como el "Maleconazo". Ante el hecho, Fidel Castro acusó nuevamente a EEUU de seguir fomentando la inmigración ilegal. De forma similar a 1965 y 1980 dijo: "o se toman medidas o no obstaculizaremos a aquellos que vienen a buscar a sus familiares". Como resultado, durante el verano de 1994 aproximadamente 33.000 cubanos escaparon de la Isla en la tercera oleada, de los cuales cerca de 31.000 quedaron detenidos en la Base Naval de Guantánamo.

Entre esas tres estampidas —ocurridas antes de la política de pies secos/ pies mojados implementada por Bill Clinton en 1996 y del programa de parole para médicos cubanos del gobierno de George W. Bush en 2006—  cientos de miles de cubanos salieron del país, entre ellos una cantidad considerable de médicos. Por tanto, la causa de la salida de los galenos, que comenzó en 1959 y se mantiene hasta hoy, es anterior a esas políticas gubernamentales.

Esas dos medidas del Poder Ejecutivo estadounidense, dictadas en un contexto de confrontación, permitieron que decenas de miles de cubanos fueran admitidos en EEUU sin importar la forma de entrar al país. Pero las mismas no constituyen la causa del éxodo masivo, sino un incentivo, pues la emigración cubana, como cualquier otra, es una forma de reacomodo geográfico que se produce cuando las condiciones naturales o sociales de un lugar impiden la satisfacción de las necesidades de sus  habitantes y/o la garantía de conservación de sus vidas. Sin esa condición el incentivo no hubiera funcionado.

Con los acuerdos del 12 de enero de 2017 quedan derogadas ambas disposiciones presidenciales. De ahora en lo adelante, según la declaración del presidente Barack Obama, "el personal médico cubano será ahora elegible para solicitar asilo en las embajadas y consulados de Estados Unidos en todo el mundo según los procedimientos aplicables a todos los extranjeros". Es decir, los cubanos serán admitidos en EEUU solo si tienen visa o permiso del Gobierno para entrar. Y como cualquier otro migrante, podrán obtener la residencia al año y un día de estar en territorio norteamericano, pero sin permiso de trabajo u otro beneficio hasta ese momento.

En el caso de los médicos una parte considerable de ellos ha preferido emigrar a otros países, donde no tienen que invertir una suma alta de dinero ni dedicar años de estudio para revalidar su título. Ese hecho explica su alta presencia en países de América Latina, África y Europa. Por tanto, sus fugas continuarán produciéndose hasta que cambien la condiciones al interior de Cuba.

Según la Declaración Conjunta, firmada el 12 de enero de 2017 por los dos gobiernos, EEUU continuará garantizando la migración regular desde Cuba, con un mínimo de "20.000 personas anuales", tal y como se acordó entre los dos países en 1995, después de la estampida por la Base Naval de Guantánamo. Mientras Cuba aceptó que las personas incluidas en la lista de 2.746 (los presos, criminales y locos que fueron enviados a EEUU en 1980 por el Puerto de Mariel) regresen a la Isla, como se había acordado entre los dos gobiernos desde diciembre de 1984.

Del análisis precedente se desprenden las siguientes conclusiones:

—Los recientes acuerdos del 12 de enero son una manifestación del camino de regreso de la confrontación a la negociación, como debió ocurrir antes y como debería ocurrir con las diferencias pendientes entre los dos gobiernos.

—El Gobierno cubano ha estado exigiendo al de EEUU la suspensión de los "incentivos", pero la solución de la emigración sostenida durante casi seis décadas es imposible sin atacar sus principales causas, que están en el modelo cubano.

—Como los que desean abandonar el país es una cifra mucho mayor que las 20.000 visas anuales que concede EEUU, el éxodo continuará. Ello indica que el día que el Congreso norteamericano derogue la Ley de Ajuste, los cubanos seguirán huyendo por todas las vías y formas posibles. La diferencia estará en que no se podrá culpar al Gobierno estadounidense, porque desaparecerá el incentivo pero las causas continúan pendiente de solución.

—El descontento de los que no se pueden ir y la imposibilidad de realizar proyectos de vida en un país sin perspectivas, aumentará un malestar que hasta ahora había encontrado una salida fácil con el "incentivo" de la política norteamericana durante las décadas de confrontación.

Las cuatro salidas masivas (Camarioca, Mariel, la Base Naval de Guantánamo y la más reciente por Centroamérica), que sirvieron de alivio al Gobierno para sostener la gobernabilidad, demuestran que si bien la política norteamericana ha sido un aliciente del éxodo, la causa está en otra parte.

Para eliminar o disminuir tanto las estampidas masivas como el éxodo sostenido, que han arrojado más de dos millones de cubanos hacia otros lugares, es necesario emprender las reformas internas con la profundidad suficiente para que los cubanos puedan encontrar en su país lo que ahora tienen que ir a buscar en el exterior.


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jueves, septiembre 29, 2022

Alexis Jardines Chacón: Los cubanos: un pueblo sin presente. Atrapados entre el pasado comunista y el futuro globalista los cubanos se han quedado sin presente en un desconcertante regreso al futuro

 
Tomado de https://www.cubanet.org/

Los cubanos: un pueblo sin presente

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Atrapados entre el pasado comunista y el futuro globalista los cubanos se han quedado sin presente en un desconcertante regreso al futuro

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Por Alexis Jardines Chacón

28 de septiembre, 2022 

MIAMI, Estados Unidos. – Con todo y la dictadura de Batista, se dice que aquella fue una época de auge económico y cultural. Y aunque hay quienes lo cuestionan, lo importante para mí en este artículo de opinión es llamar la atención sobre un punto clave: ¿vivió el cubano en tiempo real o no? ¿Estaba ese cubano abierto al mundo y en contacto con este? La respuesta parece ser más bien positiva. Parte del drama del cubano de hoy es que no tiene presente. Se alista, lleno de ilusiones por un mundo real, para salir definitivamente de una Isla que habita en el pasado. Pero tanto ha demorado el cubano en realizar su sueño que tal parece que va de regreso al futuro, según aquella conocida expresión de Lacan.

No hay cosa más letal para la destrucción de la psiquis del individuo dentro de un sistema totalitario que esa sensación de estar viviendo al margen del resto del mundo, sumergido en la propaganda como sustituta de la realidad. Uno siente que el mundo se le va, que su vida se consume dentro de una suerte de cueva de cuya existencia nadie tiene conocimiento. Es algo similar a estar muerto. Las generaciones presentes de cubanos podrían decir que el acceso a internet les ha facilitado las cosas respecto a aquellos que nos consumimos como velas sin teléfonos celulares siquiera, sin poder viajar al extranjero, sin acceso a los medios que no fueran los del propio gobierno comunista. Y algo de razón hay en ello, pero justo en este punto comienza ese regreso al futuro.

El cubano que finalmente abandona la Isla, en las condiciones del mundo contemporáneo, tendrá que bregar entre otras cosas con el monopolio de la información por parte de los grandes medios que, al final, responden a los intereses de una agenda. Eso el cubano lo conoce de sobra. Pero ello es mera apariencia, similitudes externas demasiado superficiales para ser tenidas en cuenta. Al fin y al cabo quien escapó ha llegado al mundo real, ha llegado a la democracia. Y claramente no olvida de dónde viene o, más bien, de dónde huye.

El cubano escapa de un pasado que ha secuestrado el presente de su nación, escapa del comunismo. De aquello que se orquestó pensando en todos (menos en el individuo real) y terminó siendo el instrumento de control de la minoría que movía las clavijas. Sí, el cubano escapa de aquello que le prometió eliminar la pobreza, borrar las diferencias entre el campo y la ciudad. Aquello que le prometió la industrialización y la electrificación del país con planes quinquenales, además de salud, trabajo y educación para todos (incluso “gratis”). Aquello que le prometió libertad, paz, erradicación del hambre, la miseria y el analfabetismo al tiempo que los hacía a todos iguales, con iguales derechos en un despliegue de “inclusivismo” jamás visto. Aquello que le prometió reducir (cuando no erradicar) la mortalidad infantil y la discriminación por género y color de la piel. Aquello que a condición de poder internacionalizarse, extendiéndose así más allá de las fronteras nacionales, prometía también el desarrollo económico y el bienestar al punto de alcanzar la felicidad plena y la satisfacción de las necesidades humanas sin propiedad privada y sin dinero. De todo ese pasado que a la manera de niebla onírica se extiende sobre el presente haciendo perder el contacto con la realidad escapa el cubano en busca de un futuro liberador.

¿Y a dónde llega? A un mundo abierto, sin fronteras apenas, en el que todos estamos conectados. Sí, conectados a redes globales mediáticas donde la verdad ya no importa, sino que agoniza o quizás incluso hasta haya encontrado su muerte postmoderna.

Llega el cubano a un futuro inmediato planificado por la ONU en el que se augura el fin de la pobreza y el hambre (para todos). Se promete la salud y el bienestar asegurado (para todos), la educación inclusiva y equitativa, el acceso al agua, la energía y la salubridad (también para todos), el crecimiento económico y el empleo decente (para todos), la industrialización global. 

Pero también se promete reducir la desigualdad no ya entre los individuos, sino entre naciones enteras. Se habla y se trabaja en el alcance de un futuro inmediato con ciudades y asentamientos humanos inclusivos, seguros y sustentables en los que el medio ambiente será una prioridad y habrá justicia (para todos). Por último, lo que viene a ser el punto 17 de la agenda de la ONU para el año 2030, indica que se trabaja en el fortalecimiento de asociaciones globales o mundiales que, obviamente, garanticen la implementación e internacionalización de dicha agenda. Su propósito declarado es transformar, cambiar el mundo.

Algo que le suena y resuena a cualquier cubano nacido y educado en la Isla bajo aquella aquella doctrina de cuyo nombre no quiero acordarme. Detrás de este plan al que le quedan unos ocho años para su implementación está el Foro Económico Mundial. He aquí los pilares de dicho foro, también conocido como Foro de Davos, que apuntan a la suplantación del individuo real por un amasijo de datos:

  1. El control del individuo a través de una identificación digital.
  2. La eliminación de la propiedad y del dinero (al menos en efectivo) y la sustitución de este último por una moneda digital, que sería mucho más rastreable.
  3. El crédito social (se trata de una suerte de puntaje ideológico, como ya se estableció en China, que permite el control total del individuo, privándolo de o favoreciéndolo según se comporte “correctamente”).

Atrapado entre el pasado comunista y el futuro globalista el cubano se ha quedado sin presente en un desconcertante regreso al futuro. Cabe recordar a Hegel aquí cuando decía que el prófugo todavía no era libre, puesto que su escape estaba condicionado por aquello de lo cual huía. El “no tendrás nada y serás feliz” del Foro de Davos significa también que otros, es decir, esa minoría que mueve las clavijas, te tendrá a ti.

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