jueves, julio 20, 2023

Alberto Méndez Castelló: Cuba, un país rústico e incivil. Marlene Azor Hernández: Cuba tiene un Estado fallido. Un Estado fallido es aquel que no puede garantizar su propio funcionamiento o los servicios básicos a la población


 Tomado de https://www.cubanet.org

Cuba, un país rústico e incivil

*******

Demasiados cubanos son esclavos de sí mismos al rescindir derechos a cambio de un contrato de trabajo con el PCC-Estado, que vende sus servicios profesionales en el mercado internacional, del mismo modo que antes un negrero vendía esclavos traídos de África a los plantadores de caña o de algodón en las Américas

*******

Por Alberto Méndez Castelló

19 de julio, 2023 

LAS TUNAS, Cuba.  — La letanía castrista vuelve por estos días de julio, perorando, como desde hace 70 años: “José Martí es el autor intelectual del asalto al cuartel Moncada”, dicen. ¡Ah, sí! ¡No me digan! Si el Partido Comunista de Cuba (PCC) es “la fuerza política dirigente superior de la sociedad y del Estado”, entonces, cabe preguntarse: ¿Cómo Martí, que casi todo lo dejó escrito, puede ser el autor de un legado sin herederos?

Aunque el desaparecido Fidel Castro y los que afirman ser su “continuidad” se dicen “martianos”, por los peligros que para cualquier nación implican los poderes absolutos —como el castrocomunista—, en Nueva York, el 10 de octubre de 1889, en su discurso por el 21 aniversario del Grito de Yara, José Martí se refirió a esos monopolios, como el del PCC sobre los cubanos, afirmando que si la patria es dicha de todos no puede ser “feudo ni capellanía de nadie”.

Decenas de mujeres y hombres, desde el mismo año 1959, enfrentaron el castrismo cuando todavía negaba ser comunista. Sin embargo, esas mujeres y hombres que dieron su vida y fueron a la cárcel por defender sus derechos y los derechos de sus conciudadanos fueron ignorados por la mayoría de los cubanos. De esos cubanos, aplaudidores de sus verdugos, antaño como hoy, en el propio discurso pronunciado por el 10 de Octubre en Hardman Hall, Nueva York, Martí dijo: “¡Qué porvenir sombrío el de nuestra tierra si abandonamos a su esfuerzo a los que luchan y no nos congregamos para auxiliar, con la misma presteza y alientos con que se congregan ellos para combatir!”

La desidia patriótica como camino seguro de la incivilidad, sí, de la incultura, de la ramplonería, del salvajismo, de las bajezas y la desvergüenza del ser humano, reducida tal condición de ser pensante a mero instinto primario, animal, de ¡sálvese quien pueda! En aquellas palabras por el 21 aniversario del alzamiento del 10 de octubre de 1868, José Martí bien lo esclareció cuando, premonitoriamente, dijo: “Vagaran siempre por los campos familias miserables; los esclavos fugitivos, pobladores de las selvas, las llenarán de caseríos inaccesibles, y contraerán en ellos propios hábitos, que los alejaran mañana del comercial fragor de la ciudad, del cultivo afanoso de los campos, y de toda tarea que no les sea urgente y exclusiva: ¡Brava manera de unir concitar divisiones duraderas entre las necesidades y costumbres de los nacidos a partir el mismo pan!”

Hoy, pese al intento de recuperarlo con un sector privado que no es tal —porque la “empresa estatal socialista es el sujeto principal de la economía nacional”, dice el artículo 27 de la Constitución—, no existe en Cuba el “comercial fragor de la ciudad”, según palabras de Martí, porque las ciudades dejaron de ser comerciales para transformarse en estatistas en agosto de 1968, cuando el castrocomunismo, con la llamada “ofensiva revolucionaria”, castró, sí, emasculó, extirpó sin capacidad natural de reproducción la ancestral costumbre de comprar y vender, en juego libre, dejándonos como perjudicial sucedáneo el monopolista usurero, que poco importa si es estatal o “privado”, si no existe posibilidad de un precio mejor.

Más “familias miserables” ya no caben en el campo cubano de hoy, inculto, improductivo, por la misma razón del estatismo pernicioso; y aunque liberados de un dueño esclavista, demasiados cubanos son esclavos de sí mismos al rescindir derechos a cambio de un contrato de trabajo con el PCC-Estado, que vende sus servicios profesionales en el mercado internacional, del mismo modo que antes un negrero vendía esclavos traídos de África a los plantadores de caña o de algodón en las Américas.

Cuba es hoy un país incivil (entiéndase rústico) por los cubanos, sí, por su gente, más que por sus casas, calles y pueblos y ciudades maltrechos, derrumbándose, los comercios desabastecidos, los pregones de los vendedores callejeros, unos símiles de lamentos y otros de amenazas, los dirigentes del PCC emperifollados rodeados de ancianos mustios, los automóviles de la primera mitad del siglo pasado junto a carretones tirados por caballos o carricoches con motores eléctricos en los que sus chóferes van como si fueran en limusinas. Y es rústico el cubano sometido porque todavía no alcanza a ver la luz de Yara, la del Grito de Yara, la única que ilumina. La luz de la libertad.

**************

Roberto Álvarez Quiñones en su artículo Cuba es un Estado fallido y hay al menos 14 evidencias, escribe: 

¨De 18 condiciones, el castrismo tiene 14 para ser un Estado fallido

Basándome en las opiniones de los expertos hice una relación de 18 aspectos que pueden definir a un Estado fallido. Y 14 de ellos son aplicables a Cuba:

1) Incapacidad para suministrar servicios básicos; 2) crisis económicas, inflación y desempleo; 3) corrupción política e ineficacia judicial; 4) altos niveles de informalidad y pobreza extrema; 5) fuga de talento, con la emigración altamente calificada; 6) gran parte de la población viviendo en "asentamientos irregulares"; 7) vulnerabilidad frente a desastres naturales; 8) el fallo en el suministro de alimentos, el acceso a agua potable y la prevalencia de enfermedades y epidemias; 9) incapacidad para interactuar con otros Estados como miembro pleno de la comunidad internacional; 10) altos niveles de criminalidad, delincuencia organizada, e inseguridad ciudadana; 11) bajos porcentajes de personas con educación superior —en Cuba, una gran mayoría de los profesionales ha emigrado, está en trámites de hacerlo, o tiene como meta irse del país—; 12) necesidad de apoyo económico externo como préstamos o ayuda humanitaria; 13) incapacidad para proveer servicios esenciales suficientes como salud y saneamiento; 14) no poder asegurar las condiciones mínimas de bienestar y de funcionamiento de la actividad económica normal.¨

**************

Tomado de https://www.cubanet.org/

Cuba tiene un Estado fallido

*******

Un Estado fallido es aquel que no puede garantizar su propio funcionamiento o los servicios básicos a la población

*******

Por Marlene Azor Hernández

12 de septiembre, 2022

CIUDAD DE MÉXICO. – La propaganda oficial cubana y el desconocimiento histórico sobre el país hacen a varios analistas extranjeros negar que Cuba sea un Estado fallido.

Como siempre ocurre, sin diagnóstico certero sobre la realidad cubana desde 1959, las propuestas de estos autores suelen ser disparatadas para todos los que hemos sido violentados por la dictadura totalitaria cubana o por los regímenes venezolano y nicaragüense. La guerra de estas tres dictaduras contra la verdad y los hechos, la desinformación sistemática de sus medios y el ocultamiento de toda la información relevante para evaluar las gestiones de gobierno “convencen” a ciertos analistas de que hay que “pasarle la mano” a las dictaduras e incluirlas en los foros internacionales. Algo absurdo y contrario a la función que deberían tener los organismos internacionales y los demócratas de todo el mundo, es decir, el respeto a los derechos humanos y a las normas internacionales que los rigen.

Tendrían los demócratas del mundo que denunciar, investigar y presionar a estas dictaduras con medidas diplomáticas, políticas y económicas por sus resultados nefastos. El que quiera una solución para los tres países, primero tiene que escuchar la opinión de sus víctimas; esto sería al menos la primera postura decente. Las víctimas, resultado de la violencia de Estado de las tres dictaduras, nos contamos por millones.

La segunda postura decente sería el boicot mundial a la dictadura totalitaria cubana, única forma actual de obligar a La Habana a sentarse en una mesa de negociación, con supervisión internacional y con la presencia de toda la sociedad civil independiente de la Isla, que tiene sólidas propuestas de bienestar en todos los renglones de la sociedad. 

Es la dictadura cubana la fuente del modelo represivo y corrupto expandido a Venezuela y Nicaragua. Le pido a los investigadores e interesados en la mediación que revisen todos los intentos de negociación entre los gobiernos de EE. UU. y el Gobierno cubano en las últimas seis décadas, y vean cómo en cada ocasión es la dictadura cubana la que interrumpe los contactos y las negociaciones.

La tercera postura decente sería dejar de culpar a EE. UU. por la incompetencia, desidia e irresponsabilidad de la dictadura cubana en el descalabro nacional. El régimen se precia de tener relaciones comerciales con 155 países y colaboración internacional con 157 países. Presentar el embargo estadounidense como la causa del desastre nacional es hacerle el juego a la dictadura y traicionar a la ciudadanía dentro y fuera de la Isla. 

¿Qué es un Estado fallido?

Un Estado fallido es aquel que no puede garantizar su propio funcionamiento o los servicios básicos a la población.

A partir de esta breve definición, podemos concluir que tener las fronteras aseguradas no ofrece necesariamente bienestar a la ciudadanía. Tener policía y tropas especiales para reprimir a la población de lo que nos habla es de la naturaleza terrorista del Estado contra los ciudadanos. No tener una guerra civil abierta y expresa no nos habla de seguridad nacional, sino, otra vez, de los resultados del terrorismo de Estado. 

Tener una crisis institucional (las instituciones estatales no funcionan para generar bienestar ni convivencia social) y humanitaria y una emigración masiva son rasgos definitorios de un Estado fallido. Todos estos rasgos son evidentes en la realidad de Cuba hoy. La “paz social” en Cuba no existe, queda destruida diariamente por el terrorismo de Estado.  

Ese es uno de los efectos más dañinos para la nación cubana: el secuestro de los medios de difusión, de la opinión pública, de la educación, de la cultura, de la administración pública, de la economía y del sistema jurídico por el Partido Comunista. Un sistema político y económico que resulta inasible y prohibido para los ciudadanos, contrario a cambiar sus históricas políticas fallidas es un Estado fallido. 

Pero si no fuera suficiente la valiosa información de los medios de comunicación independientes del PCC, todos los indicadores económicos, sociales, culturales, jurídicos y políticos publicados u ocultados por la dictadura cubana dejan ver por ausencia, por falsedad o por reconocimiento oficial, la gravedad de la crisis estructural cubana desde la eliminación de los cuantiosos subsidios soviéticos hace 30 años y el fracaso de todas las medidas y leyes que promueve el Gobierno desde los años 90.

Varios datos escalofriantes sobre la realidad nacional apuntan al concepto de Estado fallido:

  • El número de muertes por COVID-19 en Cuba pudo alcanzar la cifra de 62 000, según calculos del semanario inglés The Economist.
  • Los salarios cubanos están entre los más bajos del mundo, aun con pequeños vaivenes.
  • El decrecimiento en todos los renglones productivos del país con énfasis en la producción de alimentos, según las cifras oficiales de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información. Esto se debe a la política fallida económica de la dictadura y a su control asfixiante sobre la economía. Aunque estamos en una hambruna latente desde los años 90 del siglo pasado, la dictadura no libera la propiedad, la producción ni el comercio nacional y no genera el marco jurídico para esa libertad económica.
  • La inversión extranjera se produce por alianzas políticas y aceptación de los extranjeros a contratar mano de obra cubana sin derechos. No existe marco jurídico protector de los inversores y se corrompe el país con el tráfico de influencias y la violación de los derechos laborales.
  • La desidia y negligencia para dotar al país de energía eléctrica, problema que se arrastra desde los años 90. Aun así, la dictadura privilegia la construcción de hoteles de lujo, permitiendo que el presupuesto nacional en su mayor proporción se dedique a esto. No importa que mientras tanto se agrave la escasez de alimentos, agua potable, medicinas, insumos médicos, medios de transporte y viviendas, ni que toda la infraestructura hospitalaria siga desvencijada.
  • Si revisamos toda la legislación creada por la dictadura cubana desde 2019, encontraremos que incluso las leyes castristas son irrespetadas por el régimen para dejar libre las manos al Gobierno y mantener sus prohibiciones económicas, civiles y políticas, y al mismo tiempo, facilitar la represión arbitraria del Estado. Las leyes en Cuba se aplican de manera arbitraria y discrecional desde hace seis décadas. 
Cuando un país está en crisis estructural significa que no funcionan las instituciones para proveer a los ciudadanos de los servicios básicos, ni tampoco para garantizar la paz social y el desarrollo por medios pacíficos. Entonces se dice que estamos en presencia de un Estado fallido.

Etiquetas: , , , , , , , , ,


Para seguir leyendo hacer click aqui­ ...

lunes, agosto 22, 2022

Julio M. Shiling: La Dictadura Cubana Y Sus Hoteles Para Lavar Dinero

 








Tomado de https://elamerican.com/

La Dictadura Cubana Y Sus Hoteles Para Lavar Dinero

Por Julio M. Shiling

08.21.22

Available: English

El comunismo cubano ha sido consistente en muchas cosas. Entre las uniformidades ha estado la priorización de hacer todo lo necesario para mantenerse, no democráticamente, en el poder. Fiel a su naturaleza tiránica apocalíptica, la praxis siempre se ha adaptado para acomodar los intereses de supervivencia. Esto incluye eludir el respeto de los derechos naturales y humanos básicos, así como no implementar cursos económicos racionales para alejar a Cuba de la indigencia. Otros dos factores fundamentales han caracterizado al régimen de Castro: (1) una dependencia de los acuerdos de beneficencia extranjeros y (2) la participación en actividades moralmente reprobables (e ilegales) en busca de divisas.

Una dependencia parasitaria de los subsidios soviéticos, de los inversores extranjeros cómplices, de los bancos occidentales, del petróleo venezolano y de las remesas han sido algunos de los esquemas que han proporcionado al castrocomunismo dinero en efectivo para sus extravagantes gastos de mantenimiento del régimen. Entre las abominables actividades a las que se ha dedicado la dictadura marxista está el saqueo de las riquezas nacionales cubanas, los acuerdos internacionales de trabajo neoesclavista, la venta de datos e información del espionaje y el tráfico de drogas. Estas vergonzosas empresas proporcionan enormes sumas de dinero que es necesario hacer “legales”. En otras palabras, la dictadura cubana de sesenta y tres años tiene graves problemas de blanqueo de dinero.

Desde los años 60, el régimen castrista comenzó a involucrarse en el negocio de la droga. Primero fue un medio para corromper a la juventud americana. Sin embargo, en la década de 1970, su carácter lucrativo llamó la atención de la cúpula dictatorial. La cooperación y el apoyo logístico de los gobernantes de una isla situada a noventa millas de las costas americanas era primordial para el contrabando de drogas desde Sudamérica y Centroamérica. La participación de la Cuba comunista en el negocio de las drogas ilegales está bien documentada. La inteligencia americana lo reconoció oficialmente en 1975. Desde los cárteles colombianos de la década de 1980, hasta los cárteles de México a través de sus colonias venezolanas y bolivianas, y el apoyo logístico de otros regímenes canallas amigos, como los de Irán y Corea del Norte, el castrocomunismo ha estado involucrado en el negocio de la droga y se ha beneficiado de él durante muchas décadas.

El problema de hacer aparecer el dinero obtenido ilegalmente como un ingreso legítimo, es el arte del lavado de dinero. El comunismo cubano, siempre tan desesperado por los ingresos en divisas, tiene la imperiosa necesidad de convertir el dinero sucio que ha obtenido, a través de su función de narcotraficante, en un activo “legal” que pueda utilizar en los negocios internacionales. En los últimos años, la dictadura comunista ha construido en la isla un número desproporcionado de hoteles, en relación con la demanda turística de Cuba. Esto ha levantado sospechas sobre la esencia de este frenesí inmobiliario para alojar a turistas inexistentes.

La idea de establecer lo que aparenta ser negocios genuinos para blanquear fondos obtenidos ilegalmente es lo que se entiende por lavado de dinero. No es ningún secreto que las finanzas del castrocomunismo llevan tiempo cayendo en picada. El socialismo, en todas partes, es pésimo para producir riqueza y satisfacer las necesidades de sus súbditos. A pesar de la históricamente pésima puntuación económica del castrismo, producto de malas políticas que reflejan estúpidas decisiones políticas, el ridículo proyecto de construir hoteles, cuando apenas hay turistas, sería una locura incluso para ellos.

Teniendo en cuenta el malestar social que está siendo alimentado por la ausencia de bienes y servicios básicos en Cuba, se hace evidente que la dictadura marxista está tratando de utilizar sus negocios de fachada que surgen de GAESA, el emporio capitalista estatal dirigido por los militares, para establecer garantías y poder obtener créditos y atraer capital de empresas de inversión extranjeras.

El nivel de ocupación en los hoteles de Cuba entre 2016 y 2020 ha rondado el 50 %. Esto es terrible. Solo en La Habana, que no es el principal destino turístico, hay once hoteles de alta gama en un área de trece manzanas, un radio de menos de una milla. Todos están prácticamente desiertos. No se puede culpar a la pandemia Made in China, aunque ha empeorado las cosas.

En 2018 y 2019 (precovid), entre 4 y 5 millones de turistas visitaron Cuba cada año. A efectos de comparación, Florida en 2021, a pesar de estar aún dolida por el virus de la China roja, recibió más de 122 millones de turistas. Solo el Gran Miami, en 2019, atrajo a más de 24 millones de visitantes. República Dominicana recibió más de 7 millones de turistas en 2019. Ese mismo año, Cancún, México, solamente, tuvo más de 6 millones de turistas. Para 2022, el régimen castrista prevé 2.5 millones de visitantes, pero que nadie contenga la respiración por eso. El punto debe ser claro. Cuba, bajo el comunismo, no es una meca del turismo y no justifica el volumen de inversión que las autoridades marxistas están destinando a la construcción de hoteles.

Los datos oficiales de la Oficina Nacional de Estadística e Información de Cuba indican que el 35 % del presupuesto del régimen castrista se ha dedicado a la construcción y/o modernización de hoteles. Esta cifra es superior a la destinada a la sanidad y la educación públicas. La cifra, sin embargo, es probablemente mucho mayor. GAESA, que lleva su propio presupuesto y registros exclusivos, participa en la mayoría de los proyectos de construcción de hoteles.

Mientras los cubanos siguen sufriendo largos cortes de electricidad, una brutal escasez de alimentos y un mayor control represivo, los que están en el poder están, probablemente, blanqueando el dinero de la droga en hoteles que poca gente visita. Así es el comunismo.

****************

Manuel de Beunza (Part.II)

(A partir del minuto  y 30 segundos  Manuel de Beunza  habla de una  reunión sobre narcotráfico en la que participaron él,   Fidel Castro, Ruiz Poo, Abrantes y  Osmany Cienfuegos. La parte que debía ejecutar Manuel de Beunza era el lavado producto de esas actividades de narcotráfico. Manuel de Beunza falleció en el 2013 si mal no recuerdo)




Reinaldo Ruiz, narcotraficante primo de Ruiz Po

Reinaldo Ruiz y su hijo declarando su conexión  de narcotráfico con Cuba; ambos fueron asesinados en una cárcel federal en los EE.UU. Imágenes capturadas del video Cuba and Cocainefilmado en 1991.  


***********
 Participacion de Fidel y Raul Castro en el trafico de Armas y Drogas 2



************



Prólogo a Narcotráfico y Tareas Revolucionarias, libro de Norberto Fuentes
Por Ernesto Betancourt
(FRAGMENTO, pero pueden leerlo completo haciendo click AQUÍ)

Las relaciones de Castro con el tráfico de drogas a través de Cuba y en el lavado de dinero son más que confirmadas por hechos anteriores y posteriores al juicio de Ochoa y han sido motivo de acciones legales en los tribunales de Estados Unidos. Norberto Fuentes agrega detalles reveladores en su narrativa que dan validez a esta hipótesis.
Ya en 1980 Castro decide suspender operaciones de tráfico de marihuana cuando el entonces Ministro del Interior, Ramiro Valdés, pidió órdenes por escrito del Comandante en Jefe para continuar dichas operaciones. Fuentes revela que Castro estuvo envuelto en los tratos con Vesco y con el M-19 de Colombia/Jaime Guillot Lara, casos objeto de grandes jurados en Estados Unidos. En 1983, Castro planteó a Tony de la Guardia y a otros funcionarios del MININT la necesidad de demostrarle la factibilidad de hacer operaciones de drogas en forma tal que permitiera negar su envolvimiento y le ordenó iniciar los contactos con Pablo Escobar. Paralelo a estas operaciones, hay notas sobre crecientes contactos con los carteles mexicanos para operaciones de gran envergadura en los que la participación de Tony de la Guardia es más tangencial, pero no pueden tener lugar sin el conocimiento y la aprobación de Fidel Castro.
Esta implicación directa de Castro continúa mucho después del fusilamiento de Tony de la Guardia. El contrabandista Jorge «Gordito» Cabrera, actualmente cumpliendo una sentencia de diez y nueve años, fue capturado en los Cayos de la Florida, en Enero de 1996, con 6,000 libras de cocaína y una foto de él con Fidel Castro. Esto alcanzó gran publicidad cuando, durante el escándalo sobre contribuciones ilegales a la campaña del Presidente Clinton, se descubrió que Cabrera había contribuido $20,000 a dicha campaña y había sido invitado a una fiesta de Navidad en la Casa Blanca, donde se retrató con la Primera Dama, y a otra en Miami, donde se retrató con el Vice Presidente Al Gore.

 
 Jorge Luis «Gordito» Cabrera y Hillary Clinton
 Jorge Luis  «Gordito» Cabrera y Al Gore

( Fotos y comentario añadidos por el bloguista de Baracutey Cubano:

En el American Thinker del 30 de abril de 2009 se lee

"Thanks to Castro" boasted the FARC's late commander " Tiro-Fijo" (sure-shot) in a 2001 interview, "we are now a powerful army, not a hit and run band." The conduit for Castro's aid was (and is), of course, Venezuela.
"The evidence against Castro is already greater than the evidence that led to the drug indictment of Manuel Noriega in 1988," Said one of the federal prosecutors to the Miami Herald in Judy 25, 1996. A total of four grand juries had revealed Castro's involvement in drug traffic.
Much of the evidence came from famous Clinton financial backer Luis "El Gordito" Cabrera. Pictures from the 1995 White House Christmas party, show him smiling with Hillary and backslapping with Vice President Gore. 
During his arrest for cocaine smuggling exactly two weeks after that party, pictures turned up of "Gordito" Cabrera smiling and backslapping with Fidel Castro.

En Independet  del 25 de julio de  1996 se lee:

The drug arrest took place in Miami in January when police, following a tip about smuggled Cuban Cohiba cigars, raided a warehouse and found nearly three tons of cocaine. One Colombian and several Cuban Americans were detained, including 40-year-old Jorge Luis Cabrera, nicknamed "el Gordito" (the fat man), whose family owns a lobster and crab business in the Florida Keys.

The main basis for the supposed Castro link was alleged to be photographs found in a suspect's car at the scene of the bust, said to show "the fat man" posing with Mr Castro
.)
 Por su parte, de acuerdo con el periodista Andrés Oppenheimer, las autoridades mexicanas encontraron vínculos del Rey de los Cielos, Amado Carrillo Fuentes, con el régimen cubano. Este disfrutaba de una casa de protocolo del gobierno de Cuba durante sus visitas a la Habana, privilegio que cualquiera que sepa cómo se gobierna Cuba sabe es imposible de obtener sin la aprobación del propio Castro. Estas casas son asignadas personalmente por Fidel Castro y la administración de esas propiedades es una de las funciones de su Jefe de Despacho, el Dr. José M. Miyar Barruecos.


(Norberto Fuentes entre Fidel y Raúl Castro; nótese a Raúl eufórico. ¿estaría tomando  vodka con jugo de naranja?) 

Finalmente, en este caso, lo que pudiera llamarse el «smoking gun», de acuerdo con el argot policíaco, es el incidente, ocurrido en enero 18 de 1991, en la prisión de Guanajay que albergaba tanto a los procesados en el caso Ochoa como en el caso Abrantes. En esa oportunidad Abrantes, antiguo Ministro del Interior, le confesó al general Patricio de la Guardia, cuyo hermano gemelo Tony fue uno de los ejecutados por Fidel Castro,  que él mantenía a Fidel Castro informado de todas las acciones de su Ministerio relacionadas con el tráfico de drogas.   Patricio reaccionó violentamente ante esta evidencia que confirmaba que su hermano había sido ejecutado por cumplir misiones aprobadas por Fidel.   Esta indiscreción de Abrantes ocasiona su misteriosa muerte el 21 de enero de 1991, tres días después, a causa de un fallo cardíaco que, en el mejor de lo casos, no fue atendido debidamente por sus carceleros y, en el peor, fue ocasionado deliberadamente por las inyecciones que le daban éstos.

(Norberto Fuentes y Raúl Castro)

Pero, aparte de revelar que Castro sí ha estado y sigue estando envuelto en el tráfico de drogas, las revelaciones, hasta ahora inéditas, de Norberto Fuentes alimentan otra hipótesis sobre el caso de Ochoa. En vista de toda la evidencia aportada en esas notas, es razonable asumir que Ochoa estaba convirtiéndose en una amenaza para el monopolio de poder de Castro. Esto se deduce claramente del incidente ocurrido el 28 de Mayo de 1989 descrito en la narrativa de Fuentes. En esa oportunidad Raúl Castro, en presencia de los generales Ulises Rosales del Toro y Abelardo Colomé (Furry), se reúne con el General Ochoa, ya bajo arresto preventivo, y lo increpa en relación con cuatro temas:
Su juntadera con los generales soviéticos en Angola (en momentos en que Castro ya había dado órdenes al Ministro del Interior de seguir a los soviéticos en Cuba por desconfiar de sus contactos con funcionarios y oficiales cubanos);
Su desobediencia de las órdenes de Fidel en la última fase de la guerra en Angola (Ochoa se concentró en atacar a las fuerzas de Savimbi y Fidel quería que atacara a los sudafricanos);
El que hubiera apoyado la operación de ataque a la guarnición militar La Tablada en Buenos Aires sin haber consultado a la alta jerarquía del régimen (Ochoa había conocido a Gorriarán, el guerrillero argentino que lideró esa violenta acción, en Nicaragua y se habían hecho amigos); y, finalmente,
Sus esfuerzos por crear su propia organización para el tráfico de drogas en alianza con Pablo Escobar (lo que interfería con las mucho más amplias operaciones de narcotráfico que ya estaban en camino a través de Raúl y el Ministro del Interior, José Abrantes, con pleno conocimiento y aprobación del propio Fidel).

(Norberto Fuentes  hace unos pocos años en Miami)

Como puede apreciarse, la agenda anti-Ochoa era muy amplia. De hecho, constituía una respuesta al reto que él representaba al liderazgo de Castro en muchos frentes. La confirmación de este reto, que se acentúa con su regreso a Cuba y la intensificación de contactos con Pablo Escobar, coincide con las sentencias dictadas en el caso de los Ruiz en los tribunales de la Florida en Abril 23 de 1989. Este caso envolvía operaciones de tráfico de drogas que se estaban efectuando regularmente a través de Cuba, las cuales eran imposibles de llevar a cabo sin la aprobación de Raúl y, por consiguiente, del propio Fidel.  El dictador panameño Manuel Noriega advirtió a Castro que él era el objetivo en el caso de los Ruiz.

Castro decidió matar dos pájaros de un tiro. Ejecutando a Ochoa y sus principales colaboradores acusándolos de tráfico de drogas, silenciaba toda alusión al envolvimiento de él y su hermano Raúl en esas operaciones, y justificaba su inocencia, al mismo tiempo que se libraba de un peligroso rival potencial por el control del poder.

En este esfuerzo confiaba, además, en el apoyo incondicional que siempre ha tenido en los medios masivos de comunicación estadounidenses de simpatizadores o agentes de influencia como Ted Turner de CNN, Dan Rather de CBS y Peter Jennings de ABC, así como de algunos reporteros en los líderes de la prensa liberal como The Washington Post y The New York Times. Fidel Castro esperaba que esa interpretación, avalada por escritores como el premio Nóbel Gabriel García Márquez, iba a prevalecer en la opinión pública americana. Y así ha sido hasta ahora.
************


En Amazon:
En forma cronológica presenta el autor información no conocida sobre las actividades terroristas y en el narcotráfico del gobierno de Fidel Castro. Revela también informaciones sobre el juicio de la Causa #1 de 1989, sobre el general Arnaldo Ochoa y los hermanos De la Guardia, sobre la guerra en Angola y otros escenarios fuera y dentro de Cuba en los que participara directamente o tuviera información por sus amigos del MININT y el MINFAR, que participaron en ellos. Un libro inquietante y revelador que muestra importantes interioridades de la cúpula gobernante de Cuba. Prólogo de Ernesto F. Betancourt.
*************
Tomado de http://taniaquintero.blogspot.com

El Cártel de La Habana (IV)

(pueden leer la partes I, II y III haciendo click AQUÍ )

Por Juan Benemelis
(Ex diplomático Castrista vinculado a la Inteligencia)


En el curso de la década de los 70 se dieron cita dos coyunturas importantes. La primera tendría que ver con el consumo de narcóticos, que vería una gran expansión en Estados Unidos primero con la marihuana y luego con la cocaína.

La otra coyuntura tenía que ver con el narcotráfico en sí. El Cartel de Medellín necesitaba de un punto intermedio cercano para operar hacia aguas norteamericanas. El Cartel de Medellín llegará a introducir unas 45 toneladas de cocaína en Estados Unidos, representando 25 billones de dólares, y alrededor de 10 toneladas en Europa.

En una intervención ante el Senado, en abril de 1983, James H. Michel, Secretario de Estado para Asuntos Interamericanos, expresó que existían pruebas de que en 1979, el buró político del Partido Comunista de Cuba había aprobado un plan para intervenir en el narcotráfico utilizando a Cuba como puente y base de apoyo para las redes de traficantes de Estados Unidos.

El suministro se organizó desde las fuentes de abastecimiento en América del Sur y el gobierno de La Habana necesitaba recursos en moneda convertible que estaría dispuesto a obtener de cualquier manera. La vinculación cubana con el narcotráfico era inevitable desde un principio, y además tenía que producirse de manera casi natural: primero, porque en las áreas de producción de Suramérica, los guerrilleros sostenidos por Cuba ocupaban el mismo espacio ilegal que los narcotraficantes.

La guerrilla necesitaba armas y dinero, mientras que el narcotráfico, siempre abundante en dinero, necesitaba protección armada y, sobre todo, acceso a las redes de organización clandestina de la guerrilla y su experiencia conspirativa. Además, una parte importante de todo el tráfico de drogas cayó en manos de exilados cubanos, sobre los cuales La Habana tenía abundante información para el chantaje. La parte del exilio que se vinculó al narcotráfico con Cuba también se sentía razonablemente segura de que no sería traicionada.

En la medida que la crisis financiera y económica se hacía más profunda, la dependencia de la Isla para con los recursos extraídos de Angola y del narcotráfico se amplió. Apurado por lograr una nueva fuente de recursos, Castro se fue involucrando cada vez más en el tráfico de drogas, como apuntara el general cubano exiliado Rafael del Pino.

Tradicionalmente los barcos usados en el narcotráfico colombiano tenían que atravesar el Paso de los Vientos, entre Cuba y Haití, lo que muchas veces les situaba en aguas territoriales cubanas, donde eran interceptados. Las pérdidas de los narcotraficantes se incrementaron con alarma.

(Al centro el Embajador Fernando Ravelo y a su lado el alto Johny Crump)

Según el testimonio dado en 1982 por el narcotraficante colombiano de Miami Juan Lozano (alias Johnny Crump), es alrededor de 1975 que algunos de los más importantes narcotraficantes colombianos se entrevistaron en Bogotá con el embajador cubano Fernando Ravelo Renedo para negociar la devolución de los barcos y las tripulaciones.

El embajador cubano contestó con una contraoferta de La Habana: a cambio de 800 mil dólares por cada barco, Cuba estaba preparada no sólo para ignorar la actividad de los buques madres que se detectasen en sus aguas, sino que podía proveerles de servicios de reparación y gasolina en sus puertos, así como identificación y escolta cubana hasta las proximidades de los cayos de la Florida.

Así, los poderosos colombianos Alfonso Cotés y Alfonso García comenzaron sus negocios de tráfico a través de Cuba. Los agentes de inteligencia cubanos se pusieron en contacto con algunos potentados de la droga en Miami, como por ejemplo Johnny Crump y el conocido narcotraficante Jaime Guillot-Lara, quien con posterioridad sería empleado de los servicios secretos cubanos y se casaría con una hija de Raúl Castro.

Entre los cubanos exiliados en Estados Unidos implicados en el narcotráfico con Cuba estaban José Alvero Cruz y Osiris Santi. En noviembre de 1976, Alvero había viajado a España donde disponía de fondos bancarios, y allí obtuvo de la propia embajada cubana en Madrid un pasaporte cubano. En 1978, actuando como agente de Cuba, Alvero arregló el envío de 5,000 armas para las guerrillas sandinistas en Nicaragua. Por su parte, Osiris Santi era un narcotraficante cuyos barcos ya recibían protección en los puertos cubanos. Su lugarteniente, Orlando Torres, se entrevistaba constantemente en México con los funcionarios del régimen cubano destacados en Mérida.

El narcotraficante colombiano, Jaime Guillot-Lara -casado con la hija del ministro de defensa cubano Raúl Castro- será el contacto entre Cuba y el movimiento M-19. El 7 de noviembre de 1981, Guillot-Lara tiene que escapar a toda prisa de Colombia y se refugia en México, donde los agentes cubanos negocian su libertad con las autoridades mexicanas con el fin de evitar que se descubriera su conexión con La Habana. En 1982, Castro hablaba de Guillot-Lara como "un buen amigo".

(Jaime Guillot Lara, foto superior, y en la foto inferior René Rodríguez Cruz quien fuera una de las personas especializadas en dar el tiro de gracia a los fusilados en la Sierra Maestra  y al principio del triunfo de la Revolución; posteriormente fue Presidente del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos o ICAP, una dependencia Castrista vinculada con la Dirección de Inteligencia. Murió en extrañas circunstancias en Cuba después de llegar huyendo por las acusaciones de narcotráfico. Comentarios y fotos añadidas por el bloguista de Baracutey Cubano)

La conexión cubana sería descubierta y probada más tarde. Los informes de la participación cubana en el tráfico de drogas saldrían por vez primera a la luz pública en 1982, cuando la Oficina Legal de los Estados Unidos en Miami nombró entre los acusados al jefe de la marina de guerra de Cuba, almirante Aldo Santamaría, y al ex embajador cubano en Colombia, Fernando Ravelo, en un caso que incluía 23 toneladas de marihuana.

El 15 de noviembre de 1982, los colombianos Guillot-Lara y Johnny Crump, y los cubanos Lázaro Visuña, Mario Estévez y David L. Pérez, brindaron a un tribunal en Miami amplias pruebas de las actividades de narcotráfico por parte de Cuba desde el año 1975, tráfico que tenía como uno de sus objetivos el envió de armas a la guerrilla colombiana del M-19.

Según la deposición de Johnny Crump, él y Guillot-Lara se dirigieron a La Habana en compañía del embajador Ravelo, donde éste y el embajador de Cuba en Venezuela, Norberto de la Osa, les confirmaron que el barco Viviana, dedicado al narcotráfico, obtendría salvoconducto todas las veces que atravesase las aguas jurisdiccionales cubanas.

Por la protección de este tránsito, Guillot-Lara pagaba 20 mil dólares por cada tonelada de marihuana a bordo. A su vez, el compromiso incluía el transporte de armas a las guerrillas del M-19 en Colombia. Según Guillot-Lara, a su retorno a Colombia inició los trámites para preparar otro barco para enviar a Cuba en 1980.

(El embajador Fernando Ravelo bautizando a Viviana, hija de Johny Crump, el cual se encuentra en la extrema derecha de la foto)

Conforme al testimonio de Johnny Crump, los funcionarios cubanos Ravelo y René Rodríguez Cruz -presidente del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP)-, le sugirieron la posibilidad de comprar y enviar armas para elementos anti-Pinochet en Chile a través de Panamá. Una semana después, un chileno de apellido Galván, le hacía entrega de un microfilm en un cigarrillo que contenía la lista de las armas, alimentos y municiones para 300 hombres.

Por otra parte, Johnny Crump cuenta cómo durante una campaña en la costa norte del Pacifico, las autoridades colombianas cercaron a un grupo guerrillero del M-19 comandados por Carmenea Cardona, muchos de los cuales figuraron en el secuestro de la embajada dominicana en Bogotá y que supuestamente debían haber estado refugiados en Cuba.

Entre los detenidos y testigos de la causa de Miami figuraba también Mario Estévez, un agente de la inteligencia cubano, infiltrado en los Estados Unidos en 1980. En su deposición ante el Gran Jurado, Estévez expresó que había sido infiltrado con el objetivo de activar el tráfico de drogas, comenzando por transacciones de marihuana hasta que fue arrestado el 29 de noviembre de 1981. Estévez testificó ante una comisión del senado de los Estados Unidos que había introducido en la Florida marihuana y gualudes desde Cuba, y de ahí trasladado a Nueva York.

Las declaraciones de Estévez resultaron desconcertantes: la alta cúpula de la dirigencia cubana había organizado una extensa red de narcotráfico desde América Latina hasta los puntos de distribución en ciudades norteamericanas, usando sus propios servicios secretos. Estévez identificó al alto oficial de inteligencia cubana, René Rodríguez Cruz y al vicealmirante Aldo Santamaría como las personas encargadas por Castro para canalizar este tráfico.

Estévez apuntó que desde los inicios de la década de los setenta se producía marihuana en la región cubana de Manzanillo para venderla en los Estados Unidos, operación que Castro venía madurando desde los días de la guerra de Vietnam. Estévez estimó en 200 millones de dólares anuales los ingresos cubanos sólo por concepto de la marihuana.

Durante el período de su actividad ilícita, Estévez logró el traslado de Cuba a Estados Unidos de alrededor de 270 kilogramos de cocaína, posteriormente vendida en Miami, Chicago, Ohio, Nueva Jersey, Nueva York y otras ciudades. El dinero acumulado lo llevaba a Cuba él personalmente. También informó que en un momento de su actividad, sus jefes en el gobierno cubano le recomendaron se trasladase a Bimini, en Las Bahamas, para conocer y entrenar a Frank Bonilla, otro agente proveniente de Cuba.

De regreso a Cuba, recalaron en la pequeña isla de Paredón Grande, donde hallaron el buque Viviana del colombiano Guillot-Lara con un cargamento de 8 millones de qualudes. El yate estaba escoltado por buques de guerra cubanos.

De acuerdo con la narración de Estévez, corroborada luego por otros narcotraficantes, estando en Paredón Grande concurrieron el jefe de la Marina de Cuba, almirante Santamaría, y el alto jefe de la inteligencia René Rodríguez, presidente del ICAP, organismo pantalla de la inteligencia cubana, con quienes sostuvo una extensa conversación sobre el narcotráfico. Explicó que cuando salió de Cuba a bordo del Viviana se acarreaba otro barco, el Lazy Lady, hasta la isla de Andros en Las Bahamas, donde se hizo el traspaso de los qualudes. Después fue ordenado a seguir hasta Cayo Güincho donde recogió 23,000 libras de marihuana procedente de Cuba.

(fotos superiores:  Gonzalo Bassols y el ya fallecido Vicealmirante  Aldo Santamaría Cuadrado; fotos inferiores: el extrañamente  fallecido en Cuba  René Rodríguez Cruz  y el embajador Fernando Ravelo)

El testimonio de Estévez implicó en el narcotráfico internacional a Santamaría, René Rodríguez, al embajador Ravelo, a Gonzalo Bassols Suárez, diplomático cubano en Colombia; a Teodobaldo Rico Rodríguez y Francisco Echemendía, funcionarios del Ministerio del Interior de Cuba.

Con posterioridad, René Rodríguez moría en La Habana, en circunstancias misteriosas, después del fusilamiento de los militares el general Ochoa, Tony de La Guardia, en 1989, y al deceso en prisión, en 1991, del general José Abrantes Fernández, exministro del Interior.

Coincidentemente, Estévez también fallecería en una prisión norteamericana. Los hilos de la trama que conducían hasta Fidel y Raúl Castro irían desapareciendo con el tiempo.

El ex secretario de Estado, Shultz, refiriéndose a los resultados del Gran Jurado de Miami, indicó que se "demostró la evidencia de la complicidad de Cuba en el tráfico de narcóticos en América Latina”. En marzo de 1983 fue confiscado en la Florida un velero con 750 libras de marihuana a bordo. Durante el registro del bote se halló un diario con la ruta seguida. Había zarpado de la Florida para Las Bahamas, siguió a Haití, luego a Cuba, después a Jamaica, retornó a Las Bahamas y finalmente llegó a la Florida de nuevo.

Poco después, el 20 de mayo de 1983, el presidente de los Estados Unidos, Ronald Reagan declaraba en Miami que existían fuertes pruebas de que funcionarios de Castro estaban involucrados en el tráfico de drogas desde Cuba. Un mes después, el administrador de la DEA, Francis Mullen ratificaba ante el senado estadounidense que el gobierno de Cuba estaba consciente de los movimientos de drogas a través de su territorio, y que facilitaban tales movimientos.

Del libro Las guerras secretas de Fidel Castro, de Juan F. Benemelis.
***************
Subido por UnionLiberalCubana
el 11/05/2010


Cinco años antes del fusilamiento del General Ochoa (1989), acusado de traficar con drogas, existían todas las pruebas de que el gobierno cubano estaba involucrado en este comercio ilícito. Este documental fue transmitido por la televisión de Estados Unidos en 1984. El General Ochoa fue sólo el chivo expiatorio para tratar de exculpar al gobierno de Fidel Castro


Cuba y el narcotráfico en 1984

Part. I



Part. II


Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , ,


Para seguir leyendo hacer click aqui­ ...

lunes, agosto 08, 2022

Julio M. Shiling: La Descomposición Del Castrocomunismo.La píldora de la emigración está resultando inútil

 Tomado de https://elamerican.com

La Descomposición Del Castrocomunismo

Por Julio M. Shiling

08.07.22

[Read in English]

LOS REGÍMENES no democráticos basan su capacidad en el mantenimiento de la conformidad de la sociedad, sustentada principalmente en una de las dos premisas. La primera es la legitimación derivada del rendimiento y los resultados. La otra es la fuerza represiva, pura y dura. Los modelos totalitarios son especialmente proclives a necesitar esquemas exhaustivos de control social, ineficacia de la oposición y acuerdos de poder que sirvan a esos fines. Cuba comunista nunca obtuvo la legitimidad para gobernar basada en el apoyo de las masas generado por los resultados. La autoridad ha llegado, desde 1959, a través del leviatán del terror. La consistente cadena de manifestaciones públicas en la isla, desde el pasado verano, son signos palpables de que el castro-comunismo se está descomponiendo.

El pueblo cubano ha desafiado enérgicamente la tiranía marxista desde el inicio del giro totalitario del país. Históricamente, esta guerra de liberación ha sido tanto violenta como no violenta. Estados Unidos ha sido, en ocasiones, un aliado en esa lucha. Sin embargo, la penetración comunista en las instituciones americanas, especialmente en las sedes del poder político, ha resultado perjudicial para ambas naciones. Los espías y los compañeros de viaje han presentado con bastante frecuencia una imagen inexacta de la naturaleza del castrismo y de su amenaza para el hemisferio occidental. En consecuencia, Estados Unidos no ha sido moralmente coherente ni logísticamente fiable en la causa por la libertad de Cuba.

Durante las últimas cuatro décadas, el monopolio de la violencia ha pertenecido al castrocomunismo. Las manifestaciones públicas masivas de descontento político y social no son nuevas en Cuba. El asalto a la embajada de Perú en La Habana en 1980, donde más de diez mil personas se agolparon en sus limitadas dependencias en menos de veinticuatro horas, fue un gran desafío para la dictadura marxista. La válvula de la inmigración se abrió de nuevo. La Flotilla del Mariel, una escotilla de escape marítima hacia Estados Unidos, fue la solución de Castro para sofocar una posible insurrección.

El “Maleconazo”, un levantamiento popular espontáneo en La Habana, hace 28 años, este 5 de agosto, fue estructuralmente alarmante para el comunismo cubano. La mayoría de los miles de cubanos que salieron a la calle eran jóvenes y habían nacido bajo la dominación marxista. Los cánticos de “libertad” eran generalizados. La pérdida de los subsidios soviéticos dio paso al eufemísticamente llamado “Período Especial”. El régimen castrista recurrió a su ya probada y exitosa estrategia de políticas de éxodo facilitadas por el Estado. El éxodo de los balseros cubanos y, posteriormente, el acuerdo de inmigración de la administración Clinton que facilitó más de 20,000 visados anuales para que los cubanos abandonaran la isla fue lo que siguió.

En ambas crisis, la estampida de la Embajada de Perú y el “Maleconazo”, el malestar social que se produjo, que en un régimen totalitario significa agitación política, una estratagema de inmigración de puertas abiertas coordinada por el Estado mitigó la emergencia. Hay que tener en cuenta que el precedente histórico establecido por el régimen castrocomunista, hizo que salir del país sin la aprobación del régimen fuera un acto “ilegal” castigado con varios años de prisión.

La combinación de fusilamientos por encargo y penas de cárcel de varias décadas fue la norma durante las décadas de 1960 y 1970, aunque la opción de la inmigración también se utilizó en la Operación Peter Pan (1960-1962), la Flotilla de Camarioca (1965) y los Vuelos de la Libertad (1965-1973). El terror y el exilio fueron los métodos más eficaces de los que disponía el comunismo cubano que sirvieron para la pacificación. El levantamiento del 11 de julio de 2021 (11J) y sus consecuencias han cambiado el plan de juego. El 11J ha colocado al régimen castrista en posición de jaque mate.

Las protestas y exhibiciones públicas de descontento con la tiranía socialista se han convertido en un pilar en cualquier ciudad cubana. El grado de participación popular y la duración de estos actos de confrontación con las autoridades dictatoriales ha variado. Sin embargo, los reclamos de libertad se han convertido en permanentes, constantes y parte de la vida cotidiana en la Cuba posterior al 11J. Las manifestaciones se han elevado a niveles que tienen preocupado al régimen marxista.

Entre el 14 de julio y el 2 de agosto, 42 protestas han sido constatadas   por testigos independientes de primera mano. Esto ha ocurrido en más de 30 localidades cubanas de toda la isla. El denominador común son los llamamientos a la “Libertad”, “Abajo la dictadura” y “Díaz-Canel s*****“ . No parece haber un final a la vista. Los planes para un paro nacional, fijados para una fecha no revelada, producen escalofríos en el castrismo.

El pueblo cubano parece haberse vuelto inmune a las trampas tóxicas comunistas para aplastar la rebelión. Se han dictado penas de prisión de entre 5 y más de 20 años para los participantes en el 11J. Sin embargo, se está emulando hoy a los encarcelados que protestaron en aquella histórica jornada del verano de 2021. Los veredictos injustos y brutales del legalismo socialista no están disminuyendo la determinación popular de ser libres. La píldora de la inmigración también está resultando inútil. El pasaje de Cuba-Nicaragua-México a Estados Unidos, urdido por el régimen, no está mermando la decisión del pueblo cubano de quedarse y luchar. Su posición es firme. Son los marxistas en el poder, insisten los cubanos, los que deben irse.

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , ,


Para seguir leyendo hacer click aqui­ ...

domingo, enero 30, 2022

Julio M. Shiling sobre Cuba : Los veredictos de los “tribunales de canguro” del castrocomunismo

 Tomado de https://elamerican.com

Las personas amantes de la libertad y sus líderes democráticos no pueden decir que no lo sabían

Por Julio M. Shiling

01.26.22

[Read in English] 

Los regímenes totalitarios no son cosa del pasado. A pesar de la revisión y readaptación práctica de su modelo de funcionamiento tradicional tras el colapso de la Unión Soviética, su control monopólico de los medios de comunicación, la economía y sus relaciones de producción, el ejército, los tribunales, todas las instituciones sociales y la adhesión a una ideología predominante, todo ello dirigido por un único partido político, ha permanecido intacto. 

La apariencia de normalidad es una búsqueda constante. De ahí que el ejercicio de una legalidad para validar el gobierno despótico sea la norma. Los veredictos de los tribunales de canguro del castrocomunismo son un ejemplo de ello.

La Alemania nazi los llamaba “Tribunal del Pueblo”. Los bolcheviques, surgidos de un decreto de 1917 décadas antes, etiquetaron esta farsa simulada como “Tribunales Revolucionarios”. El hilo común entre estas variantes del legalismo socialista es la sumisión de los tribunales al enclave de poder de la élite del partido gobernante. A lo largo de la historia del socialismo, ya sea fascista o comunista, el sistema judicial sirve para promover la supervivencia del régimen. Esto significa ejercer el terror por medio de sus leyes.

Cuba está sometida a una intensa sesión de “justicia revolucionaria” tras el Levantamiento Cubano del 11 de Julio (11J), ese descomunal despliegue de manifestaciones masivas y espontáneas en más de 60 localidades, en toda la isla, en las que participaron cientos de miles de ciudadanos. La esperada represión ha sido brutal y se ha producido rápidamente. Se están dictando largas condenas de prisión. El objetivo del régimen castrista, por medio del terror duro, es la domesticación social en general y el aplastamiento de la oposición y de la oposición potencial, en términos específicos.  

Durante la semana del 24 de enero se están celebrando en toda Cuba cerca de 50 juicios amañados, todos ellos derivados de las acusaciones derivadas de las protestas del 11J. El simulacro de órgano principal de justicia del comunismo cubano ha declarado que ya ha procesado “legalmente” a 790 personas, incluidos 55 menores. Entre las acusaciones absurdas que la dictadura comunista ha ido acumulando se encuentran las de sedición, sabotaje, lesiones, desorden público, agresión sexual y desacato. Lo ridículo de estas falsas acusaciones legales es que muchos de los manifestantes fueron víctimas de los mismos cargos a los que se enfrentan por los actos criminales cometidos contra ellos por las fuerzas represivas del régimen, ya sea durante las protestas o mientras han estado en cautiverio.    

Una prueba de que uno de los objetivos primordiales del régimen castrista es la completa neutralización de toda oposición real o imaginaria ha sido la detención y los juicios de Félix Navarro Rodríguez, presidente del Partido por la Democracia Pedro Luis Boitel, y de su hija, Saylí Navarro, miembro de las Damas de Blanco y activista de los derechos humanos. Ambos están siendo sometidos a juicios simulados. Félix Navarro Rodríguez ya cumplió una condena de 8 años en lo que se conoció como la Primavera Negra, una brutal represión del régimen en 2003. Ahora, a sus 68 años, se enfrenta a una condena de 15 años de cárcel.

Félix Navarro y su hija Saylí

Lo increíble es que el líder del movimiento que lleva el nombre de Pedro Luis Boitel, un épico preso político que desafió a los opresores comunistas desde el interior de las cárceles cubanas y murió a causa de una huelga de hambre de 53 días en 1972, fue detenido el día siguiente al 11J. Navarro Rodríguez había ido a la comisaría local de Perico, Matanzas para preguntar por el paradero de miembros de su partido que habían desaparecido. Saylí Navarro, que acompañaba a su padre el 12 de julio, enfrenta una condena de 11 años de cárcel. 

Desgraciadamente, los tribunales canguro del comunismo cubano seguirán dictando arbitrariamente sentencias crueles a todos los que se levanten contra la tiranía. La familia Navarro es un caso típico de la horrible injusticia que se lleva a cabo a 90 millas de las costas americanas. Las personas amantes de la libertad y sus líderes democráticos no pueden decir que no lo sabían. Estas farsas judiciales están ahí para que el mundo los vea. Este es el comportamiento habitual del régimen castro comunista ¿Cuándo terminará la apatía internacional? 

**************

CONTRASTE

 Desfile de mujeres en Santiago de Cuba  denunciando la muerte y represión de familiares que se oponían mediante la violencia armada y el terror revolucionario al gobierno de Fulgencio Batista. Esta manifestación ocurrió mediante la visita del Embajador norteamericano Smith al Consulado de EE.UU. en Santiago de Cuba. El desfile se llevó a cabo sin represalias por parte del régimen de Batista.



Velatorio de Frank País y entierro de Frank País y Raúl Pujols ambos eventos se llevaron a cabo sin represalias por parte del régimen de Batista.

*******

1957: JUICIO DE LOS EXPEDICIONARIOS DEL GRANMA


Calendario de Eventos de la Historia de Cuba: 10-14 de mayo, 1957


Por Manuel Márquez-Sterling


El juicio se celebró en el Tribunal de Urgencia de Santiago de Cuba; se juzgaban conjuntamente a los expedicionarios del Granma capturados y a los acusados en relación con el levantamiento de Santiago de Cuba el 30 de noviembre 1956. El juicio terminó con cuarenta rebeldes condenados a penas de prisión de uno a ocho años. Entre los condenados se encontraban veintidós miembros del M-26-7 que apoyaron y participaron en ese levantamiento de apoyo al desembarco del Granma . Los otros 111 acusados en el juicio fueron declarados inocentes y puestos en libertad.

Entre los acusados declarados inocentes y liberados estaba Frank País, el líder del M-26-7 en la provincia de Oriente. País también había sido el organizador y dirigente de la revuelta de Santiago, que había sido concebida como una táctica de distracción para que coincidiera con el desembarco del Granma. País siguió actuando como jefe organizador del M-26-7 después de su liberación.

Uno de los tres magistrados del Tribunal no estuvo de acuerdo con las sentencias de sus compañeros magistrados. El Magistrado Manuel Urrutia Lleó sostuvo la opinión de que todos los acusados deberían haber sido absueltos, sobre la base del inusual razonamiento jurídico de que la insurrección violenta era un derecho constitucionalmente protegido. Lo absurdo de la reclamación, y la arrogancia de un juez de primera instancia que ofrece esta extraordinaria y sin precedentes interpretación constitucional sugiere fuertemente que Urrutia estaba lejos de ser imparcial.

(Foto del tribunal: de izquierda a derecha los jueces Cutié, Urrutia y Segrera; foto de la colección de Latinoamerican Studies )

Seis meses más tarde, Urrutia se sumó al Gobierno Revolucionario en el exilio, siendo designado Presidente Provisional para tomar posesión de su cargo después del triunfo revolucionario. Por su propia cuenta, Urrutia pidió al M-26-7 que retrasara el anuncio hasta que tuviera el "tiempo para obtener mi jubilación, ya que yo no quería ser una carga financiera para la revolución." El gobierno de Batista aprobó su solicitud de jubilación el día después de haber sido en diciembre públicamente nombrado "Presidente Provisional" de Castro . Cinco días después Urrutia voló a Miami en un autoimpuesto exilio, donde celosamente cabildeó en nombre de la oposición revolucionaria contra Batista. Su cabildeo incluyó visitas a los EE.UU. del Departamento de Estado para exigir un embargo de armas contra el régimen de Batista.

Cabe señalar que las acciones de Urrutia demuestran que en el odiado régimen de Batista los tribunales funcionaban independientemente desde el punto de vista jurídico, donde los opositores al régimen eran libres de viajar dentro o fuera del país, y donde los ingresos y los bienes de los opositores, incluso los salarios y las pensiones -no eran incautados por el gobierno, incluso para aquellos que públicamente participaban activamente en los esfuerzos para derrocar violentamente al régimen. Esto desmiente a los revolucionarios que afirmaban estridentemente de que el régimen era tiránicamente represivo e intransigente con el cual no se podía negociar

En flagrante violación de las disposiciones constitucionales para la sucesión presidencial, Urrutia fue nombrado Presidente por Castro cuando Batista huyó de Cuba. Esto no sería la primera ni la última indicación de la proclividad de Urrutia de seguir la regla de los hombres y no la de la ley . Su presidencia estuvo marcada por la arbitrariedad y el despotismo, incluyendo rencor , mezquindad y extravagancias al promulgar decretos, producto de sus aberrantes opiniones jurídicas, para saldar viejas cuentas, y lesionar a los que no compartían sus opiniones políticas. Al igual que muchos otros nombramientos iniciales de Castro en el nuevo régimen, el mandato de Urrutia duró poco y terminó ignominiosamente.

Como Urrutia descubrió personalmente en su breve presidencia de seis meses, a diferencia de Batista, Castro no toleraría nada salvo absoluta lealtad y celo, tampoco permitía que cualquier persona sospechosa de disentir permaneciera en su puesto de trabajo y su propiedad-y menos aún recibir las pensiones gubernamentales. En cambio, el régimen de Castro daba prisión o pena de muerte por fusilamiento a los que no estuvieran a la altura de esa expectativa. Urrutia en julio de 1959 consideró que tuvo suerte de haber escapado de Cuba con su vida, incluso a costa de haber perdido todo lo que tenía, incluyendo su pensión.

*************
extract from the graphical version of the Cuba 1952-1959 History Timeline
by Manuel Márquez-Sterling

Noticias Telemundo
Julio 12, 2021

Videos muestran la represión a las protestas en Cuba | Noticias Telemundo




********************


Batista fue un dictador demócrata

Por Tania Díaz Castro
4 de agosto, 2016

LA HABANA, Cuba.- Un breve vistazo a la dictadura de Fulgencio Batista (1952-1958), nos obliga a decir, si este concepto se pudiera utilizar en política, que estamos ante un dictador demócrata.

En agosto de 1955 pudo crearse en Cuba, sin discreción alguna, la Sociedad Amigos de la República (SAR), cuyo propósito fue unir a toda la oposición política del momento.

Don Cosme de la Torriente (Cuba 1872-1956), una de las figuras históricas más prestigiosas del país, convertido en el alma de dicho movimiento, en octubre solicitó una entrevista con Batista. Quería reclamarle unas elecciones libres, como lo requería la Constitución de la República.

Al negarse Batista, aludiendo la falta de condiciones legales de Don Cosme para exigir tales peticiones, éste decidió el 19 de noviembre organizar un gran mitin o reunión pública a lo largo de la Alameda de Paula, en el barrio portuario de La Habana, en el que participaron decenas de líderes opositores y cientos de simpatizantes del SAR.

Menos los comunistas, todos los opositores a la dictadura de Batista estuvieron presentes: José A. Echevarría, presidente de la FEU, Raúl Chibás, de los ortodoxos, Carlos Prío, Ramón Grau San Martín, Miró Cardona, Rogelio Pina, del SAR, Amalio Fiallo, del Partido  Radical, José Andreu, de los demócratas, el destacado periodista José Pardo Llada y otros.

Por supuesto, el Movimiento 26 de Julio estuvo ausente. Incluso Fidel Castro exhortó desde su exilio mexicano a los ortodoxos para que no asistieran.

Sobre este hecho, que demuestra a las claras que Batista no fue tan tirano como Castro, nada dicen los medios masivos de divulgación, todos pertenecientes al régimen castrista. Tampoco dicen que Fidel no admite siquiera que un grupo de mujeres vestidas de blanco, familiares de presos políticos se manifiesten pacíficamente en las calles.

Fue precisamente 1955 el mejor año de la economía cubana. El turismo fue mayor que en ocasiones anteriores, la producción nacional fue un 7 % superior al año anterior y los habaneros veían complacidos un gran auge constructivo: rascacielos, hoteles de primera, nuevos barrios, así como bellos edificios para ministerios y viviendas, al sur y al este de la ciudad.

¨El mitin contra Batista –así lo califica el célebre historiador inglés Hugh Thomas- representó un hito en la historia de la oposición demócrata¨. Batista, después de declarar que ¨es bueno para el país que ocurran esos mítines¨, aceptó entrevistarse con Don Cosme en dos ocasiones: el 29 de diciembre y el 10 de enero de 1956. En su última entrevista le propuso al líder octogenario que se ocupara de organizar un diálogo cívico entre todas las fuerzas opositoras, algo que no se logró.

Mientras tanto, la policía utilizaba los métodos más tradicionales para eliminar a los terroristas y Fidel Castro se mantenía firme en mantener la violencia, pensando en una invasión y una guerra de guerrillas que nunca logró su objetivo: derrocar al gobierno, algo que sí ocurrió, para sorpresa de todos, cuando el dictador se marchó del país con amigos y colaboradores, pensando en un futuro de paz.

Pero la paz claro que no llegó. El hombre que ocupó la vacía silla del más alto poder era un joven belicoso, demasiado inclinado a la guerra, utilizando el dinero del pueblo para llevarla a países amigos por espacio de varias décadas.

Era de esperar su reacción cuando el diálogo de la oposición democrática fracasó en los primeros meses de 1956. Supo provechar la situación y en términos irrespetuosos soltó una andanada de insultos, tildándolos de ¨políticos de mala fe¨, ¨envidiosos mediocres¨, y argumentando ¨intrigas de incapaces¨, ¨propio de la cobardía de los intereses creados¨.

Cualquier analista político hubiera declarado que el futuro guerrillero siempre se inclinaría por romper las ataduras de la política democrática normal. No quería ser un simple presidente por cuatro años, olvidado entre un montón. Quería un imperio que le ofreciera combates. Quería gobernar hasta el sepulcro.

Fue y es así. Fidel tenía sus propios planes imperiales con Batista: convertirse, en pleno siglo XX en otro de los personajes históricos de Plutarco, preferiblemente Alejandro Magno, o Julio César, o cualquier otro de los antiguos dictadores del famoso libro Vidas Paralelas, que Fidel se estudió en la cárcel. Como se  vio reflejado en aquellos varones, los súbditos de su prensa le endilgan un grandioso pasado, sin Libreta de Abastecimiento, ni Periodo Especial durante más de medio siglo.


***********



 Pedro Corzo entrevista al relevante historiador  Manuel Marques Sterling
(año 2008)

************

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , ,


Para seguir leyendo hacer click aqui­ ...