viernes, diciembre 16, 2022

Sacerdote Alberto Reyes desde Cuba: He estado pensando… en la libertad religiosa. En fin, todo esto sería posible si en mi tierra hubiera libertad religiosa… pero no la hay


 Tomado de https://www.facebook.com/

He estado pensando XV.

He estado pensando… en la libertad religiosa.


Por Alberto Reyes

14 de diciembre,2022

 Los seres humanos vivos permanecemos en tensión. Digo “vivos” porque hay quien anda por ahí pero ya decidió morirse: no piensa, no sueña, carece de horizontes.

 Esa “vida en tensión” parte del presente y se nutre de ideales y sueños posibles. Así, desde el presente, se visualiza el futuro deseable, y se tiende hacia él.

 Pero es muy importante que la tensión sea justa, porque una cosa es tender hacia un futuro deseable y otra cosa es enajenarse, imaginándose en un mundo deseado pero inexistente en el hoy.

 Yo tengo muchos sueños que, desde mi presente, me tensan hacia el futuro: sueño con un país donde haya pluralidad política, economía sana, libertad de expresión, disciplina social pero no represión… y sueño con un país donde haya libertad religiosa, que no se reduce a que los creyentes podamos reunirnos en nuestros templos a dar culto al Dios que nos congrega.

  •  Si en mi tierra hubiera libertad religiosa, no existiría una Oficina de Asuntos Religiosos encargada de controlar la práctica de la fe, de fiscalizar cada movimiento de la Iglesia y de llamar machaconamente a los obispos y superiores cuando les molesta lo que dice o hace un sacerdote o religioso, para intentar que sean ellos los que “metan en cintura” a ese sacerdotes o religioso mientras los realmente interesados quedan con las manos limpias.
  •  Si en mi tierra hubiera libertad religiosa, las iglesias tendríamos acceso a los medios de comunicación social, y podríamos ofrecer nuestros programas de radio y televisión, para dar a conocer a través de ellos el Evangelio de Jesucristo, que consideramos el mejor programa de vida que existe.
  •  Si en mi tierra hubiera libertad religiosa, las iglesias tendríamos la posibilidad de participar en el sistema educativo e intervenir en la formación de las nuevas generaciones, introduciendo en los programas de estudio clases de religión para aquellos que las quisieran, o estableciendo escuelas propias que permitan a los padres escoger la educación que deseen para sus hijos, según su fe, sus creencias y sus valores.
  •  Si en mi tierra hubiera libertad religiosa, las iglesias tendríamos acceso al sistema de salud, pudiendo ofrecer a la población más alternativas de atención sanitaria.
  •  Si en mi tierra hubiera libertad religiosa no tendríamos que depender de permisos para manifestar públicamente nuestra fe, y podríamos planificar y convocar misas públicas, procesiones, Via Crucis en las calles, cabalgatas navideñas… sólo con informar a las autoridades sobre el uso de los espacios públicos.

  •  Si en mi tierra hubiera libertad religiosa se permitiría la construcción de templos en aquellos lugares donde hay comunidades cristianas establecidas que a falta de templo tienen que reunirse en casas particulares. 
  •  Si en mi tierra hubiera libertad religiosa se podrían reconstruir los templos destruidos por huracanes o dañados por el paso del tiempo con un simple trámite de reconstrucción y no habría que sufrir un largo proceso de autorizaciones que puede durar años mientras las comunidades sobreviven como pueden.
  •  Si en mi tierra hubiera libertad religiosa no se demolerían templos considerados “ilegales”, que se hicieron sin los permisos correspondientes porque esos permisos nunca llegaron.
  •  Si en mi tierra hubiera libertad religiosa, se permitiría el registro oficial de nuevas denominaciones cristianas que quieren ejercer su derecho a evangelizar en Cuba.
  •  Si en mi tierra hubiera libertad religiosa, no se impediría la participación en celebraciones religiosas a cristianos cuyo pensamiento es diferente al discurso oficial del gobierno. Tampoco se acosaría continuamente con “llamadas de atención” a laicos, religiosos y sacerdotes que expresan opiniones diferentes a las del gobierno y, por supuesto, no se les “regularía”, impidiéndoles su movilidad, ni se les expulsaría de la tierra en la que quieren permanecer y servir.
  •  Si en mi tierra hubiera libertad religiosa, no se acusaría ni denigraría a los sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos que, movidos por su fe, levantan la voz para, ejerciendo su identidad bautismal de profetas, denunciar las injusticias sociales y que buscan acompañar a aquellos que son víctimas de esas injusticias.

 En fin, todo esto sería posible si en mi tierra hubiera libertad religiosa… pero no la hay.

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viernes, mayo 20, 2022

Dimas Castellanos desde Cuba: La otra cara de la enseñanza en Cuba: la educación en la 'La Historia me absolverá' supuesto alegato de Fidel Castro en su juicio por el ataque al Cuartel Moncada

Nota del Bloguista de Baracutey Cubano tomada de mi libro La Historia de Cuba que te ocultaron y otros temas:

¨Según el testimonio de algunos familiares y amigos, la matrícula anual en la Universidad de la Habana en la década del veinte costaba aproximadamente 30 pesos y en la década de los años cincuenta, 50 pesos; pero si se presentaba una carta, solicitando que no se le cobrara esa entrada inicial por poseer bajos ingresos, se le exoneraba del pago de la matrícula; la mitad de los estudiantes de dicha universidad eran ¨matrícula gratis¨ (Guedes, 2002, p. 258). Para resolver el costoso problema de los libros para estudiar, se crearon las bibliotecas escolares y universitarias. Al terminar la década de los cincuenta, existían 3 universidades públicas y varias privadas, aunque de estas últimas, la única con verdadera importancia era la Universidad de Santo Tomás de Villanueva, en Miramar. El número de profesores y alumnos universitarios eran respectivamente de 801 y 22 500 (Anuario Azucarero 1958, p. 11). Al comenzar la República, los alumnos universitarios eran poco más de 300.

En 1958 la educación privada se desarrollaba notablemente y contaba con una matrícula de aproximadamente 90 000 alumnos (Abreu, 1984, p. 42). La enseñanza privada le aliviaba al Estado cubano los gastos concernientes a Educación, pues le ahorraba los gastos de educación de aquellas personas que tenían la solvencia económica para ello y deseaban pagarla; además, la educación privada garantizaba, en cierta medida, el tipo de educación que deseaban los padres para sus hijos acorde a sus valores e intereses personales. En algunas ocasiones parte del cobro de la matrícula servía para brindarles matrícula gratis a niños y adolescentes pobres en escuelas anexas a esas instituciones; un ejemplo de lo anterior ocurría en el antiguo Colegio de Belén, hoy Instituto Técnico Militar (ITM). El Estado cubano antes de 1959 no era dueño de los medios de producción y de los servicios; básicamente su presupuesto se obtenía de la recaudación de aduanas y de una limitada recaudación de impuestos por diferentes rubros.

En el año 1956-1957 se gastaron 75,8 millones en Educación y Cultura, los cuales representaban el 22,3% de los gastos del presupuesto del Estado cubano (Zuaznábar, 1989, p. 107); porciento que comparado con los que dedicaron a ese rubro el resto de los países latinoamericanos en los años 1975, 1980 y 1984, solamente fue superado por Costa Rica en 1975, Bolivia en 1980 y 1984, Colombia en 1984, Ecuador en 1975 y 1980 y Venezuela en 1984 (Anuario Estadístico de Cuba 1988, p. 672). La enseñanza pública en la anterior República no estaba politizada en cuanto a sus contenidos, objetivos y exigencias.

La corrupción administrativa gubernamental provocaba que una parte de esos recursos fueran malversados por algunos funcionarios. El escándalo producido por la apropiación de los recursos financieros destinados al Desayuno Escolar en la década de los cincuenta, es un ejemplo inequívoco de la existencia de esa corrupción.

«En 1958 había en el país 21 Institutos de Segunda Enseñanza, 6 Escuelas Normales para maestros, 9 Escuelas Profesionales de Comercio, 11 Escuelas del Hogar, 1 Escuela Nacional de Bellas Artes, 3 Escuelas de Artes Plásticas, 3 Escuelas de Artes y Oficios, 3 Escuelas Técnicas Industriales, 108 Escuelas Primarias Superiores, 40 Misiones Educativas, 1 824 Escuelas Primarias Elementales Urbanas, 4 114 Escuelas Primarias Elementales Rurales, 9 898 Aulas Escuelas Elementales Urbanas y 4 669 Rurales, 1 597 Kindergartens (o preescolar) y 736 Centros de Enseñanza Privada, 6 Escuelas de Agricultura, 350 Clubs de Enseñanza Agrícola, 1 Instituto Cívico Militar y Centro Superior Tecnológico. Todo el sistema educacional de Cuba estaba integrado por unos 20 000 profesores y 500 000 alumnos aproximadamente». (Anuario Azucarero de Cuba 1958, p. 11).¨

La hoy llamada Educación Especial estaba en un grado de desarrollo muy incipiente y muy limitada; estaba generalmente a cargo de instituciones de caridad y religiosas.”

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Nicolás Águila
18 Mayo 2022 

Good job, Dimas! Solo deseo añadir que los 200 pesos para maestros de primaria que prometía LHMA equivalían a 200 dólares de la época, o sea, 2,044.61 dólares actuales, según el Inflation Calculator with U.S. CPI Data. Asimismo, los 350 pesos prometidos a los profesores de 2ª enseñanza equivalían a $3,578.06, según el mismo instrumento de ajuste por inflación. De modo que el dólar americano se ha devaluado en 10 veces de 1953 acá. Lo que quiere decir que quien entonces ganara 60 pesos mensuales ganaba 600 dólares de los actuales. No era un sueldazo, pero ya lo quisieran hoy en dia.

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 Tomado de https://diariodecuba.com/

La otra cara de la enseñanza en Cuba: la educación en 'La Historia me absolverá'

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Al exponer los problemas que consideraba prioritarios en la Cuba de 1953, Fidel Castro no se ocupó de la educación.

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(Escuela Pública en los años 50 del siglo XX)

Por Dimas Castellanos

La Habana

18 mayo 2022

La enseñanza en Cuba exhibió pocos avances durante la etapa colonial. Para cambiar esa situación el Gobierno de Ocupación Militar norteamericano, en diciembre de 1899, dictó la Orden 226 y designó a Enrique José Varona al frente de la Secretaría de Instrucción Pública, quien convencido de que "nada será bueno ni perfecto mientras los hombres no fueran buenos y perfectos", y que "para vivir de otro modo se necesitaba aprender de otro modo", encabezó una reforma profunda.

La enseñanza primaria contó con una legislación especial; la secundaria quedó subordinada a los Institutos Públicos provinciales; y en la educación superior se incluyó una Ciudad Universitaria, como base geográfica del Estado Universitario, con sus ciudadanos, sus leyes, y su organización jurídica.

Debido a esa reforma y a otras que le siguieron, Cuba pudo contar con una educación pública gratuita para todos los niveles y tipos de enseñanza. Por ejemplo, en las universidades públicas la matrícula anual costaba 60 pesos. Para los aspirantes de familias sin recursos que no podían abonar esa cuota —previa presentación de una carta de solicitud justificativa—, podían acogerse al 10% de la matrícula establecida.

(Enrique José Varona)

El hecho real es que en 1958 la enseñanza privada contaba con una matrícula de unos 90.000 alumnos, lo que aliviaba económicamente al Estado, a la vez que garantizaba el tipo de educación que los padres deseaban para sus hijos; mientras el analfabetismo, que en 1900 alcanzaba al 57% de la población mayor de diez años, en 1953 ya se había reducido al 23,6%; uno de los índices más bajos de este hemisferio.

La Historia me absolverá

El avance alcanzado por la enseñanza explica por qué Fidel Castro, el 16 de octubre de 1953, en el juicio seguido por el asalto al cuartel Moncada, al exponer los problemas que él consideraba prioritarios en Cuba, la enseñanza no ocupó un lugar central.

Según sus palabras, las primeras cinco leyes que serían dictadas —si hubieran tomado el poder—, eran:

  • la restitución de la Constitución de 1940 como la verdadera ley suprema del Estado
  • la propiedad de la tierra
  • el derecho de los obreros a participar en el 30% de las utilidades en las grandes empresas industriales
  • el derecho de los colonos a participar del 50% del rendimiento de la caña y cuota mínima de 40.000 arrobas
  • la confiscación de los bienes a los malversadores de todos los gobiernos

Después de esas primeras cinco leyes, Fidel Castro expresó: "Un gobierno revolucionario procedería a la reforma integral de nuestra enseñanza, poniéndola a tono con las iniciativas anteriores, para preparar definitivamente a las generaciones que están llamadas a vivir en una patria más feliz".

Su discurso se limitó a señalar algunas mejorías en las condiciones de los educadores. "Ningún maestro —dijo— debe ganar menos de 200 pesos, como ningún profesor de segunda enseñanza debe ganar menos de 350, si queremos que se dediquen enteramente a su elevada misión". Y añadió que" debía concedérseles a los maestros que desempeñan su función en el campo, el uso gratuito de los medios de transporte; y a todos, cada cinco años por lo menos, un receso en sus tareas de seis meses con sueldo, para que puedan asistir a cursos especiales en el país o en el extranjero".

Es decir, su proyecto, se limitaba a un reclamo de carácter populista y sindical.

La revolución

Una vez en el poder, el 7 de febrero de 1959, en violación de su promesa, la Constitución de 1940 fue sustituida por la Ley Fundamental, unos estatutos constitucionales mediante los cuales el primer ministro asumió las funciones del presidente, el Consejo de Ministros las del Congreso. Sin embargo, en materia de enseñanza, dicha Ley se limitó a reproducir los 13 artículos del Título Quinto, Sección Segunda, de la Constitución de 1940, en la Ley Fundamental: gratuidad de la enseñanza; autonomía universitaria; articulación orgánica entre todos sus grados y niveles, incluyendo el superior; el derecho a crear universidades oficiales o privadas y cualesquiera otras instituciones y centros de altos estudios; hasta la creación de un Consejo Nacional de Educación y Cultura, presidido por el ministro de Educación.

En correspondencia, la ley de reforma integral de la enseñanza, dictada en diciembre de 1959, tampoco sobrepasó el contenido de la Constitución de 1940 ni de la Ley Fundamental. Por tanto, las ideas acerca de la enseñanza, expuestas en el alegato La Historia me absolverá y refrendadas en la Ley Fundamental y en la Ley de Reforma integral, se pueden calificar como un programa dirigido a desarrollar y perfeccionar el sistema establecido en la República. Sin embargo, otros propósitos en marcha —no declarados— condujeron hacia el totalitarismo.

En 1959 la Primera Ley de Reforma Agraria depositó en manos del Estado el 40% de las tierras cultivables del país. En 1961, paralelo a la Campaña de Alfabetización, el 16 de abril se declaró el carácter socialista de la revolución. Dos meses después, el 6 de junio, se promulgó la Ley de Nacionalización General y Gratuita de la Enseñanza. Y el 30 de junio de ese año, el líder de la revolución pronunció las "Palabras a los Intelectuales", que trazaron definitivamente el rumbo de la revolución hacia el totalitarismo.

Una de cuyas peores consecuencias de esto ha sido, y continúa siendo, el carácter sistemático de la represión contra estudiantes y profesores de las universidades cubanas, que en sus informes mensuales está documentando el Observatorio de Libertad Académica.

Las próximas entregas de esta serie estarán dedicadas a esos tres eventos ilustrativos de la otra cara de la enseñanza en Cuba: la Campaña de Alfabetización, las "Palabras a los Intelectuales" y la nacionalización de la enseñanza.

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miércoles, agosto 25, 2021

Video de Pepe Forte: La EDUCACIÓN en Cuba antes y después de 1959. Alberto Roteta: La enseñanza en Cuba. ¿Instrucción o adoctrinamiento?

 #EducacionenCuba #ElAticoDePepe #PepeForte

La EDUCACIÓN en Cuba antes y después de 1959


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Tomado de https://www.youtube.com/

Pepe Forte

Agosto 23, 2021

La EDUCACIÓN en Cuba antes y después de 1959. Este programa hace una radiografía de cómo la Educación Escolar fue empobreciéndose en Cuba después que Fidel Castro se hizo del poder, a través de una receta multifactorial cuyos ingredientes fueron la politización, la editorialización y la ideologización de los programas de estudio, la desfiguración de la historia, y la eliminación de Moral y Cívica del curriculum de asignaturas, además de la disolución de las magníficas Academias Pedagógicas "del pasado", el retiro y el exilio de las Maestras Normalistas o la sustitución de éstas por las "profes" Makarenko temprano en los 60 y, peor aún, por los maestros del "destacamento" más tarde y, como la tapa al pote, los graduados de las Escuelas Formadoras de Maestros, que irónicamente llamamos en el show, "DeFormadoras" de Maestros. El programa incluye estadísticas de la Educación en Cuba antes de 1959, para contrastarlas con las apócrifas esgrimidas por la naciente Revolución como sostén de la Campaña de Alfabetización, que la dictadura aprovechó como marco para, de paso, intervenir la educación privada en Cuba, tan temprano como en 1961, y así someter las aulas. La misma Campaña de Alfabetización fue una avanzada ideológica, pues las brigadas usaban como material la cartilla Venceremos, mientras que el manual desbordaba de consignas políticas gubernamentales con que los alumnos aprendían a leer y a escribir.  Para citar algunas de las estadísticas pre-59, abordadas por el programa, baste decir que archivos e inventarios de instituciones de antes de la Revolución castrista, señalan que había en La Isla en 1958, una tasa de analfabetismo del 18%, y particularmente la tasa de analfabetismo en las ciudades era de un 11.57% . En Latinoamérica, sólo Argentina, Chile y Costa Rica tenían mejores números que Cuba.

El Instituto de Estudios Cubanos cita que en 1958, haciéndose eco del Anuario Estadístico de Cuba, había en el país 7,567 escuelas primarias públicas (es decir, gratuitas) y 869 privadas, para u total de 8,436, y este conteo contempla tres universidades privadas, y otras tres financiadas por el estado. De las escuelas públicas, 1,206 estaban en el campo, o sea, eran las escuelas rurales. A mediados de los años 50 la educación pública contaba con 25,000 maestros, y la educación privada con 3,500. Había siete veces más maestros públicos que privados.

Según el Anuario Estadístico de las Naciones Unidas, Cuba rebasaba la media de Latinoamérica de 2.6 estudiantes universitarios por cada 1,000 habitantes, con 3.8 por 1,000. Cuba ocupaba el lugar número 33 entre 112 naciones del mundo en cuanto a nivel de lectura diaria, con 101 ejemplares de periódicos por cada mil habitantes. Algunos de tales datos provienen de los archivos del Ministerio de Educación de Cuba, y de "América en Cifras", de la Unión Panamericana.

Las Escuelas Normales de Maestros fueron creadas en el año 1915, y en 1958 tenías 12 planteles y 7,772 alumnos. Mientras, las Escuelas Normales de Kindergarten: 7 planteles y 1,088 alumnos; Escuelas del Hogar: 14 planteles; Escuelas de Comercio: 18 planteles y 9,500 alumnos. Eran muy frecuentes también las Escuelas Técnicas Industriales. Además, por ejemplo, el Colegio Baldor, tenía 3,500 alumnos. 

Este programa explica la fundación de grandes colegios, academias y centros docentes, intervenidos y desdibujados tras 1959 como, entre otros, el Instituto Edison;  Las Ursulinas; La Salle, y Belén, y que, además, como detalle aparentemente sin importancia, a través de la revisión de la toponimia urbana, fueron rebautizados con nombres de la galería de mártires y de la épica revolucionaria. El programa señala que, como parte de la estalinización de la educación en Cuba, Castro realizó el ominoso Congreso de Educación y Cultura. Todo esto, y otros apuntes, componen los argumentos del programa de hoy.

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Nota del Blogguista de Baracutey Cubano


En este artículo Oscar Sánchez Madan del año 2007 . publicado en este blog  ese mismo año, se  abordan algunas aristas que muestran la no gratuidad de la Educación Cubana; yo intercalé algunas fotocopias de expedientes escolares donde se muestran otras aristas: el costo psicológico y de derechos civiles cuando el estudiante no es bien visto políticamente; las anotaciones no las hicieron los oficiales de la Seguridad del Estado que atendían esos centros educacionales sino fueron los Profesores Guías que atendían a esos grupos escolares. Antes de escribir el texto de las notas que aparecen en eso expedientes , quiero puntualizar que en Cuba antes de la Revolución existía educación verdaderamente gratuita; yo orgullosamente fui alumno de Escuelas Públicas. Hasta la matrícula en la Universidad de la Habana, que costaba anualmente aproximadamente 50 pesos cubanos en los años 50s, si usted escribía una carta donde explicaba que usted no tenía recursos económicos para pagar la matrícula, le daban MATRICULA GRATIS; más de la quinta parte  de los estudiantes de la Universidad de La habana en esos años eran MATRICULA GRATIS.

Poseo los Expedientes Acumulativos de esos estudiantes pues ESOS DOS ESTUDIANTES AFECTADOS SON MIS HIJOS y además hay noticias, localizadas y disponibles, de periodistas independientes, de esa época que avalan todo lo anterior.

Estas situaciones se producen pese a que el artículo 42 de la actual Constitución Cubana vigente dice:

" La discriminación por motivo de raza, color de la piel, sexo, origen nacional, creencias religiosas y cualquier otra lesiva a la dignidad humana está proscrita por la ley. Las instituciones del Estado educan a todos desde la más temprana edad, en el principio de la igualdad de los seres humanos."

El estudiante de Preuniversitario no recibió el Aval Político para el ingreso a la Enseñanza Superior o Enseñanza Universitaria pese a tener aproximadamente 95 puntos de promedio en los tres años de Pre, y haberse destacado positivamente en el trabajo agrícola todos esos años, por lo que en vez de pasar un año de Servicio Militar General tenía que pasar dos años ...; pero esa es otra historia donde se ve el carácter MAFIOSO del régimen cubano y de algunos de sus educadores, quizás algún día la publique....


Expediente Acumulativo del Escolar ( Hijo1) página 60

CARACTERIZACION PEDAGOGICA DEL ALUMNO 02/03 ( Curso 2002-2003)

" ...., aprende con facilidad, lo que le ha hecho mantener un buen promedio docente los tres años.
Es crítico y autocrítico, se relaciona con grupo y sus profesores.
Cuida y mantiene la base material de estudio, ( algo ilegible)
Participa en las actividades ( ilegible) y de la escuela, ha participado en las actividades culturales como actor.
La relación hogar bien, por parte de su mamá que siempre ha asistido a todas las reuniones y se

( página 61)

ha preocupado mucho por él participó en las etapas al campo.
Este alumno no fue avalado para el ingreso a la Universidad por presentar manifestaciones no acordes a nuestros principios sus padres pertenecen a los Derechos Humanos y esto trajo como consecuencia que el grupo no le diera el aval político en 12 ."


Aparecen nombres y apellidos de la profesora, firma ilegible y cuño o sello gomígrafo

Nota : 12 se refiere al 12 grado, útimo año del Bachillerato o Preuniversitario en Cuba.


...................................................................
curso 2000-2001
Grado: 9no.

Expediente Acumulativo del Escolar ( Hijo2) página40

CARACTERIZACION PEDAGOGICA DEL ALUMNO (SECUNDARIA BASICA)

" ...... Su aprendizaje es bueno así como su rendimiento académico. Tiene buen lenguaje y buena dicción. Tiene las siguientes necesidades cognositiva.
Matemática: Estimar y trabajo con magnitudes
Español: Ortografía ( cambio de letra)
Cuida la Base Material de estudio, usa correctamente el uniforme escolar. No participa en el campo, pero se incorporó al organopónico evaluado de B. Este estudiante ha manifestado su inconformidad con el proceso revolucionario de nuestro país alegando que no es comunista, la aspiración de su familia es de emigrar hacia los E.U.A.
Participó en los concurso de química y física con buenos resultados. Sus padres son profesionales, pero presentan serios problemas ideológicos, y no trabajan con el gobierno. "


Expediente Acumulativo del Escolar ( Hijo2) página41

OBSERVACIONES Y/O RECOMENDACIONES A SUS FUTUROS PROFESORES.

" - Seguir cuidadosamente sus manifestaciones de índole políticas
- Continuar trabajando en los elementos del conocimiento en los cuales presenta dificultades

Curso 2001- 2002.
Se ratifica la caracterización. ( firma ilegible)

NOMBRE Y APELLIDOS DE EL(LA) PROFESOR(A):
( aparece Nombres y Apellido legible) FIRMA: ( aparece firma ilegible) "


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Estas situaciones se producen pese a que el artículo 42 de la entonces Constitución Cubana vigente decía:

" La discriminación por motivo de raza, color de la piel, sexo, origen nacional, creencias religiosas y cualquier otra lesiva a la dignidad humana está proscrita por la ley. Las instituciones del Estado educan a todos desde la más temprana edad, en el principio de la igualdad de los seres humanos."

El estudiante de Preuniversitario no recibió el Aval Político para el ingreso a la Enseñanza Superior o Enseñanza Universitaria pese a tener aproximadamente 95 puntos de promedio en los tres años de Pre, y haberse destacado positivamente en el trabajo agrícola todos esos años, por lo que en vez de pasar un año de Servicio Militar General tenía que pasar dos años ...; pero esa es otra historia donde se ve el carácter MAFIOSO del régimen cubano y de algunos de sus educadores, quizás algún día la publique....

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Todavía nos dicen que la enseñanza es gratuita
Por Oscar Sánchez Madan

17 de mayo de 2006

Matanzas – www.PayoLibre.com – José Martí Pérez (1853-1895), el más brillante y universal de los cubanos, no hubiese imaginado nunca que algo más de un siglo de su muerte, en su propia patria, Cuba, un régimen totalitario y abusador que desprecia la inteligencia humana utilizaría su nombre y patriótico ideario para crear un mito: el de la supuesta gratuidad del sistema de enseñanza, para beneficio del cual, los funcionarios del denominado estado socialista han venido aplastando desde hace más de 47 años la iniciativa creadora y la voluntad de decenas de miles de estudiantes, y familiares, a quienes les han prohibido pensar y actuar por sí mismos.

Como apóstol de nuestra libertad e independencia, él abogó en el Siglo XIX por un sistema de educación científica, donde se vinculara el estudio con el trabajo. Así lo expresó en un trabajo publicado en el Diario la América, de New York, en septiembre de 1883, ocasión en que definió la descollante idea de remunerar la labor de los estudiantes de escuelas-talleres, e impedir que dicha labor tuviese propósitos económicos en lugar de educativos. En tal sentido indicó que el trabajo no debía constituir una carga para los escolares, más bien sugirió que las fábricas y los talleres retribuyeran su esfuerzo práctico durante el aprendizaje y no abusaran de ellos.

Sin embargo, el régimen de Fidel Castro ha manipulado y distorsionado su precioso legado con la finalidad de sacar provecho en aras de fortalecer un sistema absurdo e inhumano.

Luego del llamado triunfo de la revolución, en 1959, los comisarios estalinistas tropicales, con la mirada puesta en Moscú, y por iniciativa del comandante Ernesto Guevara, introdujeron en la isla la oscura y muy cuestionable concepción leninista del “trabajo voluntario”, desde entonces, cientos de miles de ciudadanos, entre ellos miles de jóvenes, fueron obligados a participar en duras faenas productivas sin cobrar salarios, o al menos un moderado estipendio, como reconocimiento lógico a sus extraordinario sacrificios. Aunque claro, sobraron los diplomas y los retóricos discursos “revolucionarios” de agradecimiento. ¡Bonita manera de agradecer el derroche gratuito del sudor ajeno! Como verdaderos esclavos, los estudiantes engrosaron gratuitamente las arcas de un Estado explotador, que proclamaba a los cuatro vientos que la juventud cubana era la mejor del universo. Como no serlo si le exprimía las entrañas en el más absoluto descaro.

Dicho estado parásito y burocrático, como todos los estados comunistas, se encargó por esos años de abolir las flamantes escuelas privadas y religiosas, la autonomía universitaria, y sepultar, además, los privilegios y libertades consagrados en la constitución democrática de 1940, que el dictador Fulgencio Batista había pisoteado luego del golpe militar que protagonizó el 10 de marzo de 1952.

Como si eso fuera poco, y para dejar bien enraizado y estructurado su mecanismo explotador, en 1971, el llamado gobierno revolucionario trajo a colación una idea “genial” del comandante en jefe que rápidamente se materializó, en un país, en el que para entonces ya no existían instituciones democráticas. Me refiero a la implementación de un sombrío y lucrativo sistema de escuelas en el campo, en el que niños y adolescentes de secundaria básica y pre universitarios, quedaron obligados, ya para siempre, a participar en la producción como simples obreros agrícolas, pero sin percibir salarios, y a cumplimentar las pesadas normas laborales, impuestas por la nomenclatura, a la vez que estudiaban.

Dicho sistema enroló a escolares de entre 12 y 17 años. Es cierto que estos no tuvieron que pagar su ingreso a los centros de estudios. Los gastos de su educación los financiaban, y aún lo financian, con el trabajo que realizan en la agricultura. ¡Bendita manifestación de gratuidad!

Si la educación en Cuba hubiese sido gratuita, como afirman Castro y sus cada vez menos partidarios en el mundo, ¿por qué el propio mandatario caribeño dijo, públicamente, el 28 de septiembre de 1972 en el acto de celebración del duodécimo aniversario de los oficialistas Comités de Defensa de la Revolución, que el sistema de escuelas en el campo permitiría, con la participación de niños y jóvenes en la producción, poder hacer frente a los gastos de la educación?

Según el comandante su gobierno transformó los centros escolares en centros de enseñanza y trabajo productivo económico, a contrapelo de lo que promovió José Martí.

A quienes se dejan embelezar todavía por el gran mito comunista, les digo, que, a pesar de los años, aún están frescas las palabras del caudillo leninista. La idea sobre las presuntas gratuidades de nuestro sistema de educación, que por cierto, no es nuestro, sino del estado comunista, no es más que una estúpida fantasía de la que se sirve el régimen para engañar a los pueblos del mundo y para promocionar su vieja tiranía bolchevique.

No puede hablarse de gratuidades en la educación cuando el mismo gobernante, el 8 de diciembre de 1972, durante el acto que se efectuó en la universidad de La Habana, con motivo de una graduación, recordó la participación de los estudiantes en distintos momentos productivos, sobre todo en las difíciles zafras azucareras, en las que se les imponían labores de esclavos como el corte y alza manual de caña.

Cientos de profesionales cubanos aún recuerdan las gigantescas movilizaciones productivas a que los sometió el régimen durante muchos años en las que eran obligados a marchar al interior del país, abandonando totalmente las universidades durante dos, tres y hasta cuatro meses. El gobierno obtenía de ellas cuantiosos dividendos.

Desde hace años los universitarios cubanos al concluir sus estudios, prestan por mandato oficial, un llamado servicio social, el cual cumplen en diversos centros de trabajo en los que se les descuenta un por ciento de su salario durante dos años.

Dicho por ciento es destinado a costear los estudios concluidos. Algo parecido ocurre con los estudiantes que se gradúan como técnicos medios. Y todavía nos dicen que la enseñanza es gratuita.

Si luego de aportar estos sólidos e irrebatibles argumentos quedara alguien que se atreviese a decir que la enseñanza en Cuba es gratuita, les aseguro, con el mayor respeto, que se trata de uno de esos personajes ciegos, tontos y caprichosos, que gozando de una vista perfecta, sencillamente se niega a ver la realidad por razones de demagogia y politiquería.

Los hechos dicen más que las palabras y son precisamente estos los que nos indican que el sistema de enseñanza castrista no es financiado, para nada, con los recursos del estado comunista, sino que es sustentado con el sudor de los estudiantes y en última instancia con el sacrificio del pueblo trabajador a quien el gobierno paga miserables salarios.

Basta ya de mitos y falsedades. Reconocer una gran verdad es a veces muy difícil, pero no imposible.





CAMPAÑA CUBANA POR LA LIBERTAD DE LOS PRISIONEROS POLÍTICOS
"Acuérdate de los presos como si tú también lo estuvieras".
Hebreos 13-3
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La enseñanza en Cuba. ¿Instrucción o adoctrinamiento?


Por: Dr. Alberto Roteta Dorado.-
20 de agosto de 2019


Santa Cruz de Tenerife. España.- La lucha por la supervivencia es una condición inherente a todas las criaturas vivientes. El hombre es capaz de extrapolar esta cualidad a las instituciones, entidades, edificaciones e instancias fruto de su creación, a las que intenta salvar de la destrucción y del olvido cuando estas pasan a su fase decadente. Para esto se auxilia de formas muy inverosímiles, y aunque parezca increíble, con frecuencia acude a métodos cuasi inhumanos para salvaguardar lo que considera una reliquia. 

Es por esto que no debe sorprendernos cualquier disparate en los sendos titulares de algunos medios oficialistas cubanos, o en las llamadas redes sociales – tan de moda por estos tiempos–, los que movidos por cierto ímpetu en pos de hacer algo por su perdida revolución se empeñan en realzar aquellos elementos que aun siguen considerando dentro de sus “triunfos”, cual paradigmas intocables.  

Cuando creía haber visto todo alguien comparte lo que tal vez considera sea lo último en materia de “hazañas” de la revolución cubana. “Unesco: La educación cubana es un ejemplo para el mundo”, es el titular de un medio conocido como Actualidad, y que comparte en las redes uno de los que se empeña en hacer sobrevivir lo que resulta demasiado decadente y carcomido como para poder hacer algo por su supervivencia. 


Dicho artículo en realidad fue publicado en febrero de 2014. No obstante, el encargado de promoverlo ahora, a pesar de haber pasado más de cinco años, lo hace cumpliendo lo que le han “orientado” desde “niveles superiores” (tratando de emplear el obsoleto y ridículo lenguaje de los comunistas de la isla), esto es, tratar de demostrar al mundo las “proezas” de la llamada revolución cubana, justamente ahora que está en su peor momento, no solo desde el punto de vista económico con las grandes penurias y escaseces que ya todos conocemos, sino desde el punto de vista social, ético y moral.

(Martha del Carmen Mesa, Viceministra primera del Ministerio de Educación Superior (MES))

Recordemos que esa educación gratuita y para todos que tanto se han encargado de pregonar los defensores del castrismo no es más que una apariencia a modo de imagen estereotipada. Detrás de esa imagen, que al parecer la UNESCO se creyó, se esconde la verdadera historia de un sistema educativo fundamentado en el más cruel adoctrinamiento de nuestros tiempos. 

En los primeros años de la década del sesenta tuvieron lugar una serie de transformaciones capaces de invadir todos los espacios del territorio cubano. Nada ni nadie quedaron exentos a la terrorífica influencia de los radicales cambios que se gestaron de manera gradual, pero siempre aniquilando todo aquello que el régimen consideró “rezago del pasado” o residuos “pequeño-burgueses”, acudiendo a su terminología oficial.  

El llamado gobierno revolucionario se encargó de marginar a los profesores de una trayectoria destacada en los años precedentes al 1959 que no mantuvieran una conducta acorde a los nuevos cánones que estableció el comunismo. Esto determinó un gran éxodo de docentes, en su mayoría doctores en pedagogía, y en filosofía y letras por la Universidad de La Habana, y de otros que sin tener esta honorable categoría – actualmente corresponde a una licenciatura en ciencias pedagógicas– eran personas de una cultura extraordinaria y con vocación por el magisterio, lo que unido a la marginación que ejerció el régimen con los que se quedaron, originó el primer gran caos educacional.

A partir de entonces comenzaron los maestros y profesores improvisados que sin tener conocimientos  pedagogía – una verdadera ciencia y todo un arte en su sentido esencial y fundamental– tuvieron que dar “su paso al frente” ante el llamado que les hizo la naciente revolución cubana. 

(Jorge Mañach)

Atrás quedaron los tiempos de Jorge Mañach y de Medardo Vitier – por solo citar a dos insignes pedagogos y filósofos cubanos–, colosales pilares de la docencia en la etapa anterior a la usurpación del poder por Fidel Castro. Aquellos que no tenían una línea de formación, y ante todo de praxis, de carácter marxista no pudieron continuar sus investigaciones y sus labores en la docencia de un país que de la noche a la mañana se convirtió al socialismo, y en el que se declaró al engendro monstruoso de la filosofía marxista-leninista como forma oficial de filosofía.  

Con la campaña de alfabetización, promovida entre el 1 de enero de 1961 y el 22 de diciembre de 1962, comenzó el proceso de adoctrinamiento más grande de la historia de la nación cubana. Bajo la óptica de enseñar a leer y escribir a las multitudes se intentó – y por desgracia se logró– transformar el pensamiento de los hombres. 

Este fue el verdadero objetivo de la masiva campaña que tuvo como autor intelectual nada menos que al Che Guevara, personaje que ya por aquel entonces había dirigido los fusilamientos masivos de miles de cubanos y estaba a punto de declarar en la ONU que seguirían fusilando, amén de haber inculcado el odio entre los hombres, aunque actualmente los niños cubanos han de repetir, cual sagrado mantra, cada mañana antes de comenzar sus clases: “Pioneros por el comunismo, seremos como el Che”. 

Con este precedente qué se podía esperar de la educación cubana de la era castrista, considerada por los seguidores del régimen como etapa revolucionaria. La mala-suerte estaba echada. En lo adelante un fracaso tras otro ha caracterizado a la educación cubana, a pesar de que algunos se aferran a creer lo contrario, y lo peor, que sabiendo de sus derrotas se encargan de convertir cada revés en una “victoria”.  

Ya las multitudes estaban listas, cartilla y manual en mano, para reproducir las consignas comunistas devenidas luego en célebres frases del peor régimen del hemisferio occidental de nuestro tiempo. Luego las aspiraciones fueron otras. Había que hacer una campaña por alcanzar el sexto grado de escolaridad, después las Facultades Obrero-Campesinas, las pretensiones de un noveno grado, y con el tiempo la masividad de la educación superior, aunque algunos universitarios cubanos sean semianalfabetos.     

No importa que se tenga o no los conocimientos y las habilidades que se sobreentiende exijan los planes de estudios y las normas curriculares de la enseñanza. Hay que aprobarlos a todos; esa es la premisa del corrupto régimen que intenta afianzarse mostrando al mundo cifras numéricas y  sin importar la calidad, algo que la UNESCO en 2014, y posteriormente otras instituciones internacionales, al parecer desconocen o prefieren desconocer. 

Si se realizara un sondeo mediante una muestra aleatoria estratificada a estudiantes de diversos niveles de la enseñanza podrá comprobarse el grado de desconocimiento generalizado de los educandos cubanos, incluidos los universitarios de cualquier carrera.

Se perfectamente que esto no es un fenómeno exclusivo de la educación cubana, sino que de manera general en el mundo existen serios problemas con la calidad del aprendizaje y la enseñanza. Solo que no siempre nos encontramos con un disparate tan grande como el que se comparte en las redes sociales, aún cuando es noticia algo caducada, acerca de que “La educación cubana es un ejemplo para el mundo”. 

Este escueto escrito que se publicó en el medio Actualidad está basado en informaciones de aspecto cuantitativo como: calidad, primera infancia, la primaria, los jóvenes, la alfabetización de los adultos y la paridad entre los sexos; dejando a un lado los aspectos cualitativos, donde se debió incluir la  de la enseñanza siempre que esta se hubiera medido en realidad por observadores mediante la aplicación de métodos cualitativos y no reafirmada según los datos ofrecidos por las autoridades del castrismo.  

Debe distinguirse bien lo que es instrucción, educación y en primer lugar lo que es adoctrinamiento. Es justamente esta última categoría la que ha prevalecido en el sistema educativo cubano, esto es, su verdadera razón de ser para lograr el servilismo masivo que se requiere para sostener a un sistema dictatorial y totalitario. 

¿Cómo pueden instituciones y organizaciones creerse semejante disparate cuando en realidad cada inicio de un curso escolar representa una odisea ante la carencia de maestros y profesores, sin contar que la calidad de dichos maestros es la peor?

Justamente al inicio del curso escolar 2014-2015, coincidiendo con el año en que la UNESCO declaró de manera pública la idea de que el sistema de enseñanza cubano constituye un ejemplo para el mundo, había un déficit de 10. 800 maestros y profesores, lo que significa que solo se contaba con el 93% de la plantilla requerida para poder ofrecer instrucción a casi dos millones de educandos de diversos niveles de la enseñanza.   

Esta deficiencia se ha mantenido cada curso toda vez que al inicio del curso 2016-2017 se repetía la historia, esta vez con el 94,2% de los docentes requeridos; aunque en este curso se reporta que 390 centros escolares se encontraban en estado crítico en cuanto a infraestructura, lo que determinó que se tuvieran que reubicar miles de estudiantes en otros centros ante el cierre de dichos colegios a punto de derrumbarse. En el 2017-2018 hubo un déficit de 16.000 maestros y para el curso 2018-2019 una carencia de 10.000, lo que demuestra que resulta imposible el slogan de que la educación cubana sea un modelo ante el mundo.

No obstante, los dirigentes comunistas de la isla se mantienen aferrados a un “proceso de perfeccionamiento de la educación” que jamás termina – como tampoco culmina la disparatada idea de esa sociedad que hace seis décadas dicen estar edificando mediante la permanencia de un modelo socioeconómico de tipo socialista–, y que sin importar las consecuencias pretenden sostener. 

Dentro de las llamadas “estrategias” que el régimen ha adoptado en sus intentos de hacer sobrevivir la “educación” en medio del caos se encuentran ideas tan disparatadas como la utilización de adolescentes de 15 años, los que recién han concluido sus estudios de secundaria básica, para “formarlos” como profesores de dicho nivel de enseñanza. 

Ya se podrán imaginar los lectores que podrá salir de este nuevo engendro propuesto en el 2017, toda vez que dichos educandos al no haber recibido una formación con un mínimo de calidad no podrá esperarse que puedan aportar absolutamente nada a los estudiantes, excepto la reiteración de las consignas socialistas y alguna que otra reseña de elogio –aprendida de memoria unas horas antes se presentarse al aula– al considerado líder histórico de la llamada revolución cubana, con lo que incentivarán el culto a la personalidad, la adoración y el servilismo que tanto promueven los sistemas totalitarios. 

Otra de las opciones a las que ha tenido que acudir la dictadura castrista consiste en utilizar a estudiantes de la enseñanza universitaria entre el tercer y quinto años de estudios para dar clases en las secundarias básicas, nivel del mayor déficit de maestros; otro desacierto, por cuanto, se sobreentiende que dichos estudiantes no tengan motivaciones de carácter pedagógico y solo asumirán su rol por cumplir lo establecido sin ser señalados luego como una negación ante una “tarea designada por la revolución”.   
     
En fin, que si alguna vez alguien dudó de las historias que se cuentan acerca de que durante los exámenes de ingreso a la universidad los aspirantes no saben escribir correctamente la letra del himno nacional cubano, o no tienen la menor idea de los aspectos más elementales de la historia patria, o de la pésima ortografía de aquellos que salen de las universidades cubanas, que no quepa la menor duda, todo es real, aunque para muchos resulte increíble. 

A estas alturas ¿qué más da? Al fin de cuentas  –como suele ponerse en sendos carteles en la isla– “la universidad es para los revolucionarios”, y algunos seguirán creyendo la utopía de que “la educación cubana es un modelo para el mundo”; solo que dicho modelo es el del adoctrinamiento y no el de la instrucción. 
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Nota del Bloguista de Baracutey Cubano
Cuba en 1958 tenía uno de los índices de analfabetismo más bajos del continente americano; diferentes autores los sitúan entre el 18% y el 23%. Una frase de Fidel Castro fue  ¨yo no te digo cree, yo te digo lee¨. Lo que no dijo el Manipulador en Jefe es que se iba a apropiar de todos los medios masivos de comunicación de Cuba, en particular de la prensa escrita y de todas las imprentas, y que sólo se publicaría lo que la tiranía quería que el pueblo cubano leyera, a la vez que prohibía la entrada al país de diarios, libros, revistas, etc. que tuvieran un mensaje en contradicción con el adoctrinamiento  que le imponía el naciente Castrismo  al pueblo cubano con su bloqueo cultural e informativo.
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Alfabetizadoras cubanas en el antiguo Cinódromoal cual se le llamó posteriormente Estadium Eduardo Saborit, el autor de  la canción Cuba, qué linda es Cuba y del himno de la alfabetización; foto de archivo.

Muchos brigadistas fueron enviados zonas de conflicto armado  con una cartilla Castrista  para adoctrinar  enseñando la letra F con el nombre Fidel, la letra R con la palabra Revolución, etc. y cantando el himno  de la alfabetización  cuya letra  muestro a continuación. La perversidad del Castrismo buscando mártires de vidas ajenas  es inigualable en la historia cubana,  pues saben que en los conflictos armados se hace presente el heroismo pero también en algunas personas,  independientemente de la causa  por la que estén luchandom,  los peores y más bajos sentimientos del ser humano .

Himno de la Alfabetización. Eduardo Saborit

Somos la Brigada Conrado Benítez,
somos la vanguardia de la Revolución,
con el libro en alto cumplimos una meta:
llevar a toda Cuba la alfabetización.
Por llanos y montañas el brigadista va,
cumpliendo con la Patria, luchando por la paz.
¡Abajo  imperialismo!, ¡Arriba  libertad!
Llevamos con las letras la luz de la verdad.
Cuba, Cuba, estudio, trabajo, fusil,
lápiz, cartilla, manual,
 alfabetizar, aalfabetizar.

 Ah!, El adolescente de 16 años Manuel Ascunce Domenech  fue situado en un momento álgido de la lucha  en casa de Pedro Lantigua, un campesino de la zona que era guía (práctico) de las tropas Castristas que combatían a los alzados antiCastristas y que les mostraba a la tropa  los lugares donde  los alzados podían refugiarse, según testimonió (a principios de los años 90s del pasado siglo XX en unos supuestos juicios sobre el daño del Imperialismo norteamericano al pueblo de Cuba) el General Anibal Velaz  quién era un alto jefe del MINFAR en toda la provincia de Las Villas en esos años.. Los alzados ya le habían enviado amenazas a Pedro Lantigua. El jefe de la tenientura que llevó a cabo el asesinato de Manuel Ascunce Domenech y la muerte de Pedro Lantigua fue Braulio Amador sin que se tenga conocimiento, hasta ahora,  que alguna capitanía o comandancia de los alzados tuviera conocimiento o hubiera dado la orden de asesinar al adolescente brigadista, aunque Fidel Castro  en un discurso culpó a los jefes insurgentes de las montañas del Escambray..

Guillermo Fariñas, quién, según él,  tuvo un tío  en el selecto grupo El Molino  de la Seguridad del Estado, en la provincia de Las Villas y su padre combatió en El Congo junto a Che Guevara, escribió en  su artículo TOTAL FALTA DE CONSIDERACIÓN : 

Luís Felipe Denis Díaz, un difunto General, en una conferencia en los Camilitos de la desaparecida provincia de Las Villas expresó: “Nosotros como Seguridad del Estado contábamos con la colaboración de los maestros voluntarios en las zonas de guerra”. Así que serán los historiadores quienes dirán si Ascunce era  colaborador o no de la Seguridad del Estado o quizás  hasta agente pues hubo reclutamientos  por parte del DSE hasta de adolescentes de 13 años.

Luís Felipe Denis Díaz fue el jefe de la Seguridad del Estado en todo El Escambray cuando la lucha contra las guerrillas antiCastristas y anticomunistas.

Manuel Ascunce Domenech no fue el único brigadista asesinado. El Castrismo obtuvo sus mártires para sostener su régimen ¨de difuntos y flores¨.


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lunes, marzo 23, 2020

Cuba. La tiranía Castrista anunció este lunes el cierre de las escuelas en todos los niveles de enseñanza hasta el venidero 20 de abril, como medida preventiva ante la expansión del Covid-19



Cierre de escuelas en Cuba

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La medida, exigida por muchos cubanos, estará en vigor hasta el 20 de abril.
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DDC
La Habana
23 Mar 2020 

El Gobierno cubano anunció este lunes el cierre de las escuelas en todos los niveles de enseñanza hasta el venidero 20 de abril, como medida preventiva ante la expansión del Covid-19, aseguró el ministro Manuel Marrero durante una comparecencia televisiva en el programa de la Mesa redonda.

La confirmación oficial se hizo pública después que varios funcionarios del sistema de Educación cubano comentaran a DIARIO DE CUBA que la orientación llegó durante esta jornada a las provincias de toda la Isla.

(Niños en una escuela primaria en Cuba. CNN)

Asimismo, el reportero de nuestro medio Osmel Ramírez conversó con la directora de un centro docente, que le confirmó la decisión. Esos funcionarios habrían orientado a los padres no volver a llevar a sus hijos a los centros docentes, con fecha de inicio este martes 24 de marzo.

Más temprano, además, la revista oficial Alma Mater anunció en sus redes sociales la suspensión de las actividades docentes en la Universidad de La Habana y en las demás sedes universitarias de la Isla.

La suspensión de las clases, que desde la aparición de los primeros casos oficialmente reconocidos del nuevo coronavirus ha sido una exigencia reiterada de padres y de activistas, llega apenas tres días después de que el propio Marrero asegurara que los niños cubanos no estarían tan seguros ante la situación epidemiológica actual en ningún otro sitio como en los centros docentes.

Ante el aumento de casos de coronavirus en Cuba, el Gobierno tomó la decisión el viernes 20 de marzo de cerrar las fronteras aéreas y marítimas a la entrada del turismo, pero decidió que las escuelas debían continuar abiertas.

Esta decisión preocupó a muchas madres y padres, quienes desde las redes sociales no cesaron de manifestar su inconformidad con etiquetas como #amihijolocuidoyo y #cierrenlasescuelas. 

No obstante, tras el anuncio de este lunes, varios usuarios de redes sociales advierten que la decisión parece no afectar a las facultades de Ciencias Médicas, cuyos alumnos han sido destinados por las autoridades a la realización de "pesquisas activas" en la búsqueda de sospechosos de padecer la enfermedad, tocando de puerta en puerta por los barrios de toda la Isla.


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miércoles, septiembre 04, 2019

Sobre la Revolución del 4 de Septiembre de 1933 en Cuba y como se truncó el camino constitucional y democrático para dar paso a caudillos politicamente improvisados


 Sucesión parcial de Presidentes y/o gobiernos de la República de Cuba
(Sobre cómo fue realmente  la ¨caida¨ del gobierno de Machado y  la ¨Mediación¨de Sumner Welles pueden leerHACIENDO CLICK  AQUÍ).

 GERARDO MACHADO Y MORALES
(20 de mayo 1925 a 12 agosto 1933)


 ALBERTO HERRERA Y FRANCHI
(12 agosto 1933 a 12 agosto 1933)
 CARLOS M. DE CÉSPEDES Y DE QUESADA
(12 agosto 1933 a 4 septiembre 1933)
LA PENTARQUÍA 
(4 septiembre 1933 a 10 de septiembre 1933)
RAMÓN GRAU SAN MARTIN
(10 de septiembre 1933 a 14 enero 1934)
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Carlos Manuel de Céspedes y Quesada en la Guerra del 1895-1898

El 24 de febrero de 1895 estalla la Guerra del 95.

Céspedes dona para la causa patriótica la primera venta de su libro, además de los muebles de su apartamento que se vendieron para la revolución independentista.

El 21 de abril de 1895 Céspedes llega a Nueva York desde París a bordo del vapor "La Champagne" junto con toda su familia. Allí se reúne con miembros del exilio cubano en Nueva York, expresando su deseo de regresar a Cuba para continuar con la causa por la que luchó su padre.

Llega a Cuba por Baracoa el 28 de Octubre de 1895 en la Expedición del Laureada, uniéndose al Ejército Libertador. Lucha de 1895 a 1898, alcanzando el grado de teniente coronel.

Durante la guerra estuvo bajo las órdenes del Mayor General Carlos Roloff Mialofsky, que aprovechó sus dotes más de político que de militar.

(Carlos Manuel de Céspedes y Quesada, teniente coronel del Ejército Libertador, circa 1898)

De esta forma sin participar en grandes combates, Céspedes alcanzó los cargos de jefe de Estado Mayor de la Inspección General del Ejército Libertador cubano, gobernador de la provincia de Santiago de Cuba, y representante del Segundo Cuerpo de Ejército a la Constituyente de La Yaya y secretario de la misma.

Participó en la redacción de la Constitución de La Yaya en 1897. Esta sería la última constitución mambisa.

Fue delegado a las asambleas de Representantes de Santa Cruz del Sur y El Cerro, y en ésta se opuso a la destitución de Máximo Gómez de su cargo de General en Jefe del Ejército Libertador, haciendo pública una elocuente proclama al respecto.

Mucho más sobre Carlos Manuel de Céspedes y Quesada   AQUÍ.

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Carlos Manuel de Céspedes y Quesada  Toma de posesión de la Presidencia de la República de Cuba
(Summer Wells es el alto, delgado de traje oscuro)



1933 Batista cuban revolution archival footage
(En el video mezclan imágenes  de las calles cuando la  caida del gobierno de Machado con las del 4 de septiembre de 1933 que son las imágenes en que aparece Batista y Ramón Grau San Martín)



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Sobre la Revolución del 4 de Septiembre  de 1933 en Cuba  y como se truncó  el camino constitucional y democrático  para dar paso a caudillos politicamente improvisados


Por Pedro Pablo Arencibia
4 de septiembre de 2019


 Al ser electo  Franklin D. Roosevelt Presidente de los EEUU,  el 8 de noviembre de 1932,   un grupo de cubanos  cabildearon  con el nuevo ejecutivo estadounidense  para  que éste mediara  en la  inestable situación cubana  que se había desarrollado producto de:  la crisis económica mundial desencadenada en  1929, el ¨revolucionarismo¨ isleño, los anarquistas  (españoles mucho de ellos) cuyo número había aumentado grandemente en Cuba después de terminadas las obras del Canal de Panamá  y por los comunistas dirigidos  por la Internacional Comunista de Stalin (que tenían a los anarquistas como una de sus principales ¨canteras¨y la creación de los Frentes Populares como estrategia para la toma del Poder político mediante la vía electoral,  haciendo coalición con otros partidos políticos),  así como por  la consecuente  represión machadista. 

El Presidente  Roosevelt dando respuesta a esa petición y al hecho que la inestabilidad política no es buena para las inversiones ni para los negocios,  envió a La Habana al experimentado diplomático Benjamin Summer Welles (nombrado en mayo de 1933 Embajador en Cuba y delegado especial del Presidente Roosevelt para resolver la situación cubana) para que mediara entre las partes contendientes  con el objetivo  que  el Presidente Gerardo Machado y Morales  concluyera su período presidencial  y así su salida   y el cambio de gobierno en Cuba se produjeran, respectivamente,  por las vías  pacífica y electoral.   A cambio de que los cubanos aceptaran  la mencionada mediación y la  solución propuesta,  los Estados Unidos     se comprometían  en mejorar   la situación económica de  la República de Cuba.  A esa mediación  se opusieron el  Directorio Estudiantil Universitario de 1930 y el ABC Radical porque, según ellos,  se violaba la soberanía nacional. El  ex Presidente Mario García-Menocal y Deop,  ex Mayor General  del Ejército Libertador y líder de los conservadores, se opuso también  pero por otras razones:  desconocer al ABC y a la Agrupación Unión Nacionalista de   Carlos Mendieta y Montefur, ex Coronel del Ejército Libertador. Para muchas personas la soberanía es el derecho de que los nacionales de un país se agredan y maten  unos a otros sin impedimento alguna por parte de elementos externos a ese país. Esas personas  no tienen en  cuenta que esa ¨soberanía¨ afecta y hasta destruye inversiones y negocios foráneos en el país,  además de provocar que  miles, centenares de miles y hasta millones de desplazados o refugiados migren  hacia otros países. La vilipendeada Enmienda Platt en su arista positiva (tiene también una arista negativa)   evitó durante varias décadas que tuviéramos esa ¨soberanía¨.

Al llegar  Benjamin Summer Welles a Cuba, a la que ya  conocía  por  haber desempeñado actividades diplomáticas un poco parecidas  cuando el gobierno del Presidente Alfredo Zayas y Alfonso,  y entrevistarse con el   Dr. Carlos Saladrigas Zayas, uno de los prominentes hombres del ABC, éste lo convence que que no habrá solución alguna para la situación cubana  con la premisa que el Presidente Machado se  mantenga  como Presidente hasta la fecha  en que concluiría su mandato. Por otra partem   Orestes Ferrara afirma en su  autobiografía que ya en ese tiempo Machado deseaba dejar el poder,  pero que no encontraba a la persona que ocupara su puesto para evitar el caos después que el dejara la Presidencia.

 La Mediación no pretendía resolver los problemas político-sociales del  pueblo de Cuba,   pues esos problemas debían resolverlos los gobiernos y la sociedad civil  de la República de Cuba, los cuales tampoco se resolverían en un santiamén; La Mediación sólo pretendía sacar de la crisis a Cuba y  darle estabilidad, pero  inexpertos estudiantes, soldados y trabajadores abortarían el resultado de la Mediación de Benjamin Summer Welles pues intentarían de la peor manera posible, mediante una Revolución,  resolver esos problemas políticos-sociales. El Presidente  Carlos Manuel de Céspedes y Quesada era una persona honesta, con experiencia nacional e internacional en los asuntos políticos nacionales e internacionales;   el hijo del segundo matrimonio del llamado ¨Padre de la Patria¨ era un patriota  sin ambiciones de aferrarse al Poder que  hubiera sido un gran factor en  un gobierno de  transición  o provisional  que  llevara  a la elección,  mediante elecciones generales, a una constituyente y  a un gobierno constitucional y democraticamente elegido que intentara comenzar a resolver  los problemas políticos-sociales que tenía Cuba en ese momento. La inexperiencia, las ambiciones personales, el ¨revolucionarismo¨, la manipulación patriotera, la violencia,  el caudillismo,   etc.  se impusieron sobre la prudencia,  la gradualidad y  el respeto a las leyes y a las instituciones. Dos de  los peores resultados de esa etapa  fue: 1)   sobrevalorar el camino de la violencia como la vía valiente, heroica y decorosa para resolver los problemas 2)  concebir a la ¨Revolución como fuente de derechos¨. Hace 60 años  sufrimos en Cuba  las consecuencias de esos dos  peores  resultados.  La prensa que en grado sumo aduló y apoyó en su momento a Machado se encargaría de  sabotear y desprestigiar la persona de Carlos Manuel de Céspedes y Quesada. Otro factor fue la violencia del ¨revolucionarismo¨ con la cual Céspedes trató de dialogar y negociar evitando reprimirla, lo cual fue visto como una debilidad por  grupos ¨revolucionarios¨ y  grupos terroristas.  De esa manera,  la Presidencia  de Carlos Manuel,  el principal resultado de la mediación de Summer Welles conjuntamente con la salida  de Gerardo Machado de la Presidencia,  fracasó.  Veamos en detalles lo anterior con una de las organizaciones más importantes y   ¨glorificadas ¨ por  buena parte de la historia de Cuba.

El Directorio Estudiantil Universitario de 1930, el anterior  Directorio fue el de 1927, pidió  el  22 de agosto de 1933 que los  «elementos sanos de las fuerzas armadas»  apoyaran el programa de gobierno de dicho Directorio publicado en esa fecha;  era un programa de gobierno hecho  por algunas personas con quizás buenas intenciones,   pero con muy poca experiencia en  política nacional e internacional, inversiones y desarrollo económico de un país, etc. En el Directorio habían  algunas personas con buenas intenciones pero con mucha ignorancia en asuntos de  democracia y de la práctica política,  pues denunció posteriormente  y de manera equivocada  el importante Decreto del Presidente Céspedes por el cual cesaba en sus cargos a  todos los funcionarios electos durante el gobierno de Machado, y llamaba a  elecciones generales para febrero de 1934. El Directorio, ante la falta de sólidos argumentos,  señalaba irresponsablemente  que ese Decreto  era una añagaza del imperialismo yankee para mantenernos en una condición semi-feudal. Juventud y sabiduría raramente  se encuentran  juntas en las personas.

En esas circunstancias es que  el 4 de septiembre de 1933 se lleva a cabo una asamblea de sargentos y soldados  en el teatro del Club de Alistados de  Columbia  el supuesto objetivo  de los reunidos en esa asamblea era pedir: «No licenciamientos, aumento de sueldos, supresión de los asistentes de oficiales, mejoras en el uniforme que incluía el uso de gorra de plato, botas de tubo y uniforme de gala verde olivo».  En esa reunión,   la dinámica en el tratamiento de los asuntos llevaría a que Fulgencio Batista, junto a otros,   mostrara su liderazgo  para  asuntos más importantes para Cuba. Fulgencio Batista había conspirado contra Machado en las filas del ABC radical  y  en ese momento  también conspiraba (al igual que  José Eleuterio Pedraza, el cual contrario a Batista sí tenía tropa a su cargo)  con la organización «Comité Pro Ley y Justicia» contra el gobierno de Carlos Manuel de Céspedes. En el libro La Verdadera República de Cuba,  escrita por el Dr. Andrés Cao Mendiguren,  se narran los hechos de la siguiente manera en sus páginas 394 y 395:

Los primeros civiles llegados a Columbia fueron Ramiro Valdés Daussá, Mario Labourdette, José Willy y Guillermo ¨Willy¨Barrientos Schweyer. Poco después se unen  Carlos Prío Socarrás y  Juan Antonio Rubio  Padilla. de nuevo Batista da lectura  al pliego de reivindicaciones castrenses. ¿ Para qué nos ha mandado buscar?  pregunta Prío al terminar Batista su lectura. Con este documento  ustedes se condenan al fusilamiento.  Nosotros los civiles no seremos fusilados y ahora mismo  abandonamos el campamento. ¿Qué se puede hacer?  dijo Batista, Constituir el gobierno revolucionario y tomar el poder , respondió Prío. Batista está de acuerdo y pide ampliar el número de civiles y solicita se  llame a Sergio Carbó y a José Miguel Irrisari. El Directorio y  Pro Ley y Justicia  demandan la inclusión  de Emilio Laurent , Ramón Grau San Martín, el resto del Directorio y otras figuras civiles opuestas a la mediación. Se habla de buscar soluciones e incorporar a oficiales jóvenes que no estén manchados. Prío Socarrás insiste en darle un contenido revolucionario nacionalista y antimperialista al movimiento. Tras un largo cambio de impresiones se acuerda incorporar  el programa-manifiesto  del Directorio de Agosto 22 que es leido por Juan Antonio Rubio Padilla tras lo cual se encarga Sergio Carbó de acoplar las aspiraciones castrenses y los principios revolucionarios del Directorio. Los allí reunidos  acuerdan  constituirse en  en Junta Revolucionaria y adoptar el nombre de  Agrupación Revolucionaria de Cuba ese día 4 de septiembre de 1933.

Acuerdan nombrar un gobierno  colegiado de cinco miembros . Se barajan nombres  y se desechan los de Carlos de la Torre por su avanzada edad  y el de Gustavo Cuervo Rubio por su filiación menocalista. El Directorio avanza una propuesta concreta: Ramón Grau San Martín, Guillermo Portela, José Miguel Irrisari, Sergio Carbó y  Fulgencio Batista.

Pero este último no acepta pues entiende que  que el pertenece al ámbito militar  Rubén León propone a Porfirio Franca  que es aceptado. Carlos Prío queda como Presidente  de la junta  revolucionaria y Batista como jefe militar.

Hago  los siguientes señalamientos:  el Directorio Estudiantil Universitario   se dirigió  hacia Columbia después de juzgar en ¨juicio¨ sumarísimo  y ejecutar a José Soler. En Columbia ya estaban  presentes  miembros del ABC Radical de Oscar de La Torre Con la incorporación de Porfirio Franca  se tenía en cuenta la representación  de las fuerzas conservadoras  que estaban por el cambio. 

LA PENTARQUÍA la conformaron  (no están en ese orden en la foto) Ramón Grau San Martín, Sergio Carbó Morera, Porfirio Franca Álvarez de la Campa, José Miguel Irisarri Gamio y Guillermo Portela Möller  y gobernaron del 4 septiembre 1933 a 10 de septiembre 1933). Fulgencio Batista y Zaldivar está sentado en el extremo derecho de la foto y a su lado Sergio Carbó que es el que lo asciende, con la aprobación de otros pentarcas,  de Sargento a Coronel para que se entrevistara con Sumner Welles, quien se encontraba  hospedado en el Hotel Nacional, y hablaba ¨de un sargento llamado Batista¨. A  Batista se le ofreció pertenecer  a ese colectivo de gobernantes  pero Batista  declinó ese ofrecimiento.

PROCLAMA DE LA AGRUPACIÓN REVOLUCIONARIA DE CUBA

EL 4 DE SEPTIEMBRE DE 1933

Proclama al Pueblo de Cuba

La Agrupación Revolucionaría de Cuba, integrada por alistados del Ejército y la Marina y por civiles pertenecientes a distintos sectores encabezados por el Directorio Estudiantil Universitario, declara:
Primero: Que se ha constituido Para impulsar, de manera integral, las reivindicaciones revolucionarias por las cuales lucha y seguirá luchando la gran mayoría del pueblo cubano, dentro de amplias, líneas de moderna democracia y sobre principios puros de Soberanía nacional
Segundo: Estas reivindicaciones de manera suscinta, son las siguientes:
1.- Reconstrucción económica de la nación y organización política a base de una próxima Asamblea Constituyentes.
2.- Depuración inmediata y sanción total para los delincuentes de la situación anterior, tanto de la civilidad como del Ejército, sin las cuales es imposible el restablecimiento del verdadero orden y de la auténtica justicia, salvaguardando la vida y la propiedad de los nacionales y extranjeros.
3.- Respeto extricto de las deudas y compromisos contraídos por la República.
4.- Formación inmediata de tribunales adecuados para exigir las responsabilidades mencionadas.
5.- Reorganización dentro del menor plazo posible, de todos los servicios y actividades nacionales, procurando un rápido retorno a la normalidad.
6.- Tomar, en fin, todas las medidas aún no previstas en este documento para iniciar la marcha hacia la creación a una nueva Cuba asentada sobre las bases inconmovibles del derecho y del más moderno concepto de la Democracia.
Tercero: Por considerar que el actual gobierno no responde a la demanda urgente de la Revolución, no obstante la buena fe y el patriotismo de sus componentes, la "Agrupación Revolucionaria de Cuba" se hace cargo de las riendas del Poder como Gobierno Provisional Revolucionario que resignará el mandato sagrado que le confiere el Pueblo tan pronto la Asamblea Constituyente que se ha de convocar, designe el Gobierno Constitucional que regirá nuestros destinos hasta las primeras elecciones generales.
Este gobierno Provisional dictará Decretos y disposiciones que tendrán las fuerzas de Ley.
Ante el Pueblo de Cuba y con el indudable beneplácito del Pueblo de Cuba, al que saludamos en nombre de la Libertad y de la Justicia, este nuevo gobierno irá adelante garantizando plenamente la estabilidad de la República y se desenvolverá dentro de los tratados, confiando en que Cuba sea respetada como una nueva patria soberana que surge plena de vigor a la gran vida internacional.
Campamento de Columbia, a 4 de septiembre de 1933.

Carlos Prío Socarrás; José Morell; y Romero; Rafael García Bárcenas; Justo Carrillo Hernández; Guillermo Barrientos; Juan A. Rubio Padilla; Laudelino H. González; José M. Irissarri; Oscar de la Torre; Carlos Hevia; Emilio Laurent; Roberto Lago; Ramiro Valdés Daussá; Gustavo Cuervo Rubio; Guillermo Portela; Ramón Grau San Martin; Sergio Carbó; Julio E. Gaunaurd; Fulgencio Batista, Sargento Jefe de todas las fuerzas Armadas de la República.

En otra fuente  se lee  las organizaciones a la que pertenecían los firmantes:



La Pentarquía fracasó en menos de una semana,  pues desde el inicio  estaba condenada al fracaso producto de las diferencias  de sus miembros en diferentes aspectos esenciales; además,  la Pentarquía se hizo  insostenible por falta de apoyo popular . Pero veamos ahora  como  se llevó a cabo el ¨Golpe de Estado¨ o deposición del Presidente Carlos Manuel de Céspedes y Quesada según se lee en la página 396 del mencionado libro del Dr.  Cao Mendiguren:

... Mientras tanto el Presidente Carlos Manuel de Céspedes está reunido  con su Consejo de Secretarios  después de su  precipitado  regreso de isabela de Sagua -donde recorría la zona  afectada por el ciclón-  cuando es informado  de los acontecimientos . Entrando al despacho  del Presidente los miembros de la Pentarquía  demandan la entrega del poder.  El coronel Horacio Ferrer, Secretario de Guerra y Marina hace resistencia . La discusión se prolonga  y Carlos Prío  quiere entrar al despacho del Presidente  pero se inhibe por no tener chaqueta que perdió durante  durante las horas de la agitada madrugada;  toma prestada  la de un amigo  y entra al sitio donde  se encuentra Céspedes¿Quién es usted joven ?  -le pregunta el Presidente  que se encuentra  en medio de los trámites para traspasar  el mando del gobierno. Yo soy  el presidente de la Junta Revolucionaria  que ha dado el golpe de  estado. -responde Prío. El Presidente se muestra conciliador  y se dirige a los pentarcas: Pero ustedes no me han dicho esto. Todos pueden formar parte del gabinete  y no es necesario  un vuelco imprudente. Prío responde: Esto es una revolución y le aconsejo que entregue el poder a los señores designados. ¿ Por quién han sido designados?  pregunta Céspedes. Por el ejército y la revolución -responde Prío. En ese caso yo me retiro -dice calmadamente   el Presidente Carlos Manuel de Céspedes , quien es acompañado por Prío hacia su automovil  donde se ha congregado un número  de personas . para evitar una reacción desagradable  Prío empieza a aplaudir a Céspedes  siendo imitado por la turba. El Presidente marcha tranquilamente a su casa  y Prío hacia Columbia  en in intento de incorporar  a oficiales al movimiento pero estos se niegan  a tratar con los sargentos. Hasta aquí la versión de los sucesos  del 4 de septiembre  dada por el ex Presidente Carlos Prío Socarrás al periodista Jorge Zayas  a inicios de la década de los años 70. 

En una versión de los hechos dada por Manuel Aran (quien fuera miembro de Pro Ley y Justicia  y el enlace entre el Directorio y los militares)  al mismo periodista en esa misma época,  Prío tiene un papel menos protagónico.

(Foto de 1933 añadida por el editor de Baracutey Cubano. En la foto aparece Fulgencio Batista entre  Ramón Grau San Martín y Antonio Guiteras; en foto sentado y vestido con la corbata negra  Sergio Carbó )


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Cuba - Batista Puts The Accent On Youth Aka Cuban Dictator At Home Lner (1938)
(En el instante 0.49 se ven a la ¨bandera del 4 de septiembre¨ y a la bandera nacional ondeando frente al Instituto Cívico Militar; una de las 700 escuelas cívico militares que construyó Batista y el Instituto Cívico Militar, en cuyas instalaciones y décadas después la tiranía Castrista ubicó un alto instituto militar.. La esposa de Batista en esa  etapa era Elisa Godínez. Raúl Castro Ruz perteneció a una de esas escuelas  y al final de este post hay una foto de Raúl Castro niño retratado con un maestro-sargento al lado del capitolio de La Habana en una viaje de excursión escolar) 
  

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 Ramón Grau San Martín y Fulgencio Batista en septiembre de 1933

Tomado de http://cubarepublicana.org/

4 de Septiembre de 1933.

El país, después del 12 de agosto, vivió una situación caótica. El ejército pierde autoridad y es evidente que el Presidente de Céspedes no era la persona que pudiera controlar la situación. De inmediato comienzan las conspiraciones y movimientos contra el gobierno de mediación.

La situación también es caótica dentro de las Fuerzas Armadas. De los doce coroneles en activo, en ese momento (tres de ellos con el grado de “generales transitorios”) solo quedaron cuatro. Unos habían sido separados del servicio y otros permanecían arrestados en la fortaleza de La Cabaña. El Coronel Sanguily asume la jefatura del ejército, pero sufre un ataque de peritonitis aguda y es sustituido por el Coronel Héctor de Quesada como Jefe de Estado Mayor Suplente.

Como el Coronel Sanguily no mejoraba, es llamado al servicio activo el General Armando Montes, quien había sido Jefe del Ejército durante el gobierno del Presidente Alfredo Zayas. El General Montes no gozaba de gran respaldo dentro de las Fuerzas Armadas, sobre todo entre las clases y soldados. Él se había opuesto a una ley del Presidente Zayas conocida como la “Ley de los Sargentos”, la cual favorecía a los sargentos en el proceso de sus ascensos. Al propio tiempo, el Secretario de Defensa, el Coronel Castillo Duany, fue sustituido por el Coronel Horacio Ferrer, médico quien estaba retirado del servicio activo. Con tantos cambios, había una consecuente confusión entre las funciones del Coronel Sanguily, el Coronel de Quesada y el General Montes, recientemente designado.

Es en este período cuando comienzan las conspiraciones dentro del ejército contra el gobierno de mediación. La “Conspiración de los Sargentos” fue una de ellas, pero no la única. Para mayor complicación, son llamados al servicio activo cuatro coroneles que habían servido durante el gobierno del General Menocal. Esto da lugar a que se fortalezca una tendencia “menocalista” dentro del ejército. Al propio tiempo, la oficialidad joven se agrupaba en una organización conocida como “Renovación del Ejército” mayormente formada por tenientes y capitanes. Éstos oficiales jóvenes son los que se pusieron en contacto con el Directorio Estudiantil.

Mientras esto ocurría, los sargentos y otras clases también empiezan a conspirar. Es precisamente en esta coyuntura histórica cuando se destaca la intervención y la ejecutoria del Sargento Mayor Fulgencio Batista y Zaldívar y es cuando comienza su liderazgo.

El Sargento Mayor Fulgencio Batista y Zaldívar asistía, en calidad de taquígrafo, a los Consejos de Guerra que se llevaban a cabo contra los revolucionarios durante la última etapa del gobierno del Presidente Machado. Es entonces cuando el Sargento Batista comienza a relacionarse con los líderes estudiantiles y revolucionarios. Durante los juicios, conoce a muchos de ellos, mostrándoles su simpatía. Al propio tiempo, Batista pertenecía a una célula del ABC. Una de esas células radicaba en el Cuerpo de Ingenieros, donde el Sargento Miguel Ángel Hernández fue arrestado y finalmente ultimado por sus actividades conspirativas contra Machado.

(El sargento Fulgencio Batista en septiembre de 1933)

Subsiguiente al 12 de agosto, la situación caótica se mantiene dentro y fuera de los cuarteles. La falta de control trae como consecuencia saqueos y hasta linchamientos por las turbas enardecidas. Es entonces cuando Batista comienza a reunirse con un grupo de sargentos, cabos y soldados. Las reuniones tuvieron lugar, al principio, en el Batallón 2 de Infantería del campamento de Columbia. Este grupo se fue ampliando rápidamente en otras unidades.

El Sargento Batista, que pertenecía al Ramal 7 del ABC, se comunica con el jefe del mismo Sr. Manuel Martí, para ofrecerle el movimiento que se estaba gestando. Martí lo cita a un “punto de contacto” y le dice que no hagan nada y que permanezcan tranquilos ya que el ABC apoya al gobierno. Batista decide moverse en otra dirección y hacer otros contactos con elementos civiles.

El día 18 de agosto en el Cementerio de Colón, se efectuó el entierro del Sargento Miguel Ángel Hernández, del líder obrero Margarito Iglesias, y del líder estudiantil Ernesto Alpízar. En ese acto, despidieron el duelo en memoria de Iglesias y de Alpízar, dos representantes de sus respectivos sectores. Sin embargo, en la sección del cementerio donde se estaba efectuando el sepelio de los restos del Sargento Hernández, nadie había sido designado para hablar a nombre del Estado Mayor del Ejército. Es entonces cuando sus compañeros pidieron al Sargento Batista que hiciera uso de la palabra. Con palabras encendidas y elocuentes, Batista habló de las injusticias del momento, de reformas necesarias y de otros temas candentes.

A partir de este momento, los hechos comienzan a precipitarse rápidamente. Las reuniones son continuas: unas en la casa de Batista y otras en diversos lugares. Se establece contacto con los miembros de “Pro Ley y Justicia”, que fue la agrupación civil de origen estudiantil que se unió al grupo de los sargentos.

El contacto más importante en todo este proceso lo fue Sergio Carbó. Este combatiente de la lucha contra Machado, era director y editor de la Revista “La Semana”, aquella que había publicado en su portada una fotografía a toda plana, en la que aparecían “de brazos” un soldado, un estudiante y un obrero y el pié de grabado solamente decía: ¡“Paso a la Revolución Auténtica”! El Sargento Batista, acompañado por un grupo de alistados, visita a Carbó para expresarle sus inquietudes y para pedirle que les publicara unas declaraciones. Carbó les aconsejó que no lo hicieran porque serían procesados por rebelión. Esa fue una visita de importancia decisiva, por lo que vendría después.

El día 3 de septiembre por la mañana, Batista con un grupo de civiles y militares se dirige a Matanzas e involucra a elementos del Regimiento 4 de la Guardia Rural. Regresaron ese mismo día a La Habana. Los únicos contactos de ese movimiento fuera de la capital, se encontraban en Matanzas y Pinar del Río.
Se había solicitado un permiso del Estado Mayor para celebrar una reunión en el Club de Alistados el 4 de septiembre, con el pretexto de discutir y resolver ciertos agravios. Así pues, Batista se presentó esa mañana en Columbia, dirigiéndose al Cuartel Maestre que estaba a pocos pasos del Club de Alistados.

Al llegar, camina al encuentro de un grupo de soldados quienes le informaron que el Capitán Torres-Menier, ayudante del Coronel Sanguily y quien fungía de jefe en la Fuerza Aérea, estaba allí. Todos se dirigen hacia el lugar de la reunión, pero se desconocía la razón de la inoportuna presencia del Capitán Torres-Menier en aquel lugar en momento tan crítico y culminante. Al parecer, según le informan a Batista, un cabo imbuido de las mejores intenciones, le había hablado de la reunión al capitán, invitándole a que participara de la misma. Batista, sin amilanarse, va al encuentro de Torres-Menier que estaba parado en las afueras del Club de Alistados y en posición de atención lo saluda y respetuosamente se pone a sus órdenes. Torres-Menier le responde que ha sido informado que se produciría esta reunion y él quería saber de que se trataba. Batista con firmeza le pide que pase al Club para continuar la conversación.

Adentro estaba el grupo de sargentos y otras clases comprometidos en el movimiento sedicioso. Mientras tanto, la noticia de lo que estaba ocurriendo en el Club de Alistados se fue esparciendo por todas las unidades militares en el campamento militar de Columbia, haciendo que sus componentes acudieran presurosos al lugar de reunión. Es entonces que se produce un careo entre Torres-Menier y Batista, durante el cual se habla de reivindicaciones y otros reclamos clasistas, hasta que se oye una voz muy sonora de un soldado que grita: “Batista, está bueno ya y habla de los asuntos que nos trajeron aquí”. Entonces Batista empieza a hablar del maltrato a los soldados y de la tensión en que se vivía por el estado de anarquía. Empiezan a excitarse los ánimos y la gente a gritar: “!Viva Batista!. ¡Viva el Sargento Batista!”. En ese preciso momento se confirmó su liderazgo. Torres-Menier se retira comprometido a aceptar un pliego de reivindicaciones que esa misma tarde le harían llegar. Este documento nunca se llegó a presentar.

Inmediatamente, Batista deja Columbia en manos de sus compañeros y comienza a recorrer distintas unidades militares situadas en otros puntos de la ciudad, regresando finalmente a Columbia.

También se había decidido que los Sargentos Pablo Rodríguez y Eleuterio Pedraza regresaran a Matanzas para consolidar la situación allí. La revolución también se había extendido a otros campamentos militares importantes como La Cabaña, Atarés, y otras instalaciones de las Fuerzas Armadas.

Al regresar Batista a Columbia, se encuentra con la noticia de que el Batallón Uno de Infantería, prestando servicios en La Habana y acantonado en la antigua Maestranza de Artillería no acataban el movimiento. Batista, sin peder un minuto de tiempo, se dirigió a ese lugar. Allí se presenta en el Batallón y averigua que pasaba. Le responden que los sargentos no quieren aceptar ni el movimiento ni los cambios. Batista se dirigió al cabo Oscar Díaz, perteneciente a esta unidad y le ordenó que asumiera el mando. Y así lo hizo. Ese Batallón era muy importante porque respondía directamente al Estado Mayor del Ejército radicado en aquellos tiempos en el Castillo de La Fuerza y tenía bajo su responsabilidad la guardia del Palacio Presidencial.

Ya controlada la situación, Batista se marcha y se dirige a la casa de Sergio Carbó. Una vez en su presencia le dice que el movimiento está en marcha y ya no hay quien lo detenga y que quieren que sea él quien los una. Le solicitan que cite a los elementos civiles más importantes para que acudan al campamento de Columbia esta noche. Carbó acepta la invitación y la encomienda. Por supuesto, cualquiera que hubiera sido su respuesta, ya el mecanismo de los grandes acontecimientos había sido puesto en marcha y no había nada ni nadie que pudiera detenerlo.

En el momento que el conocido periodista se incorporó al movimiento, ya se había convocado a todas las delegaciones militares en cuarteles y guarniciones para que acudieran a las ocho de la noche al Cine de Columbia. En ese lugar y a la hora señalada, Batista asumiría el liderazgo total de las fuerzas armadas. Sus órdenes fueron las siguientes: “El Estado Mayor es éste y las órdenes emanarán de aquí”. Seguidamente dijo: “Cada Sargento Mayor tomará cargo de su respectiva unidad. Si no, lo hará el Sargento o el Cabo. Y si por cualquier eventualidad las clases mencionadas no aceptaran esa responsabilidad, se harán cargo de esas unidades los soldados que la asuman”.

Mientras esto sucedía, los primeros civiles llegaban a Columbia. Primero los de “Pro Ley y Justicia” y luego los del Directorio Estudiantil, los del ABC Radical y otros elementos revolucionarios.

A esa reunión del Cine de Columbia, a la que concurrieron las delegaciones de sargentos, cabos y alistados de todas las unidades del ejército y la marina, asistieron también varios oficiales. La mayoría eran buenos jefes. Sin embargo, otros no tanto, y a los que los soldados no veían con simpatía. Batista, percatado de eso, se dirige a las delegaciones y ordena que todos los oficiales deben ser tratados con absoluto respeto y serán debidamente protegidos. Después, dirigiendo su mirada hacia donde ellos se encontraban, les rogó que abandonaran el local y que ya, en su oportunidad, serían llamados.

Una vez terminada la reunión, pasaron a la Jefatura del Regimiento donde esperaban Sergio Carbó y otros civiles. De allí todos se trasladaron al Club de Oficiales. Se integró una “Junta Revolucionaria”, la cual designó a cinco eminentes ciudadanos para que asumieran las funciones de gobierno constituyendo “La Pentarquía”. La misma estaba integrada por el Dr. Ramón Grau San Martín, el periodista Sergio Carbó, el profesor Dr. Guillermo Portela, el banquero Porfirio Franca, y el abogado Dr. José Miguel Irisarri. Lo primero que hicieron fue redactar un documento, “La Proclama del 4 de Septiembre”, que recogía el pensamiento revolucionario de reivindicaciones y de justicia social que latía en todos en aquellos momentos. El documento fué firmado por diecinueve personas. La primer firma que aparece en la Proclama es la del Dr. Carlos Prío Socarrás y la última es la de Fulgencio Batista, Sargento Jefe de las Fuerzas Armadas de la Nación.

Mientras Batista se quedaba en el campamento de Columbia, consolidando la revolución en todos los mandos de la nación, el 5 de Septiembre se trasladó al Palacio Presidencial una delegación para informarle al Dr. Carlos Manuel de Céspedes que estaba destituido. Al informarle al Presidente de lo ocurrido, éste preguntó que a quienes representaban. Le respondieron que estaban involucrados el Directorio Estudiantil, el ABC Radical y otros sectores. Esto no impresionó a de Céspedes ya que él también contaba con factores importantes. Pero al Dr. Prío Socarrás informarle que también contaban con el ejército y la marina, el presidente accedió a abandonar el Palacio Presidencial.  
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Nota del Bloguista de Baracutey Cubano

Una de las consecuencias positivas del 4 de septiembre de 1933: Las Escuelas Cívico Militares



Raúl Modesto Castro Ruz  de niño

Raúl Modesto Castro Ruz fue  durante  un tiempo  alumno de  las  Escuelas Cívico Militares como parte del trabajo de  una comisión nacional, creada en los años 30s del pasado siglo,  que impulsaba en el país la educación, la salud y el deporte, así como el desarrollo social  de las áreas rurales del país; esa comisión tenía como principal promotor e  impulsor de sus acciones y tareas  al General Fulgencio Batista. En la Cuba Castrista es tabú hablar de esas instituciones creadas por Batista;  cuando se habla de la destitución del Presidente  Miguel Mariano Gómez por parte del Congreso de la República, no se dice que el muy pequeño gravamen o impuesto que pedía Batista, al que se oponia Miguel Mariano,    para cada saca de azúcar producida en Cuba,  fuera para financiar esas instituciones educativas. También es cierto que Miguel Mariano se oponía, en general,  a la injerencia de las instituciones militares en instituciones de la vida civil del país, pero no se dice en la Cuba de los Castro, que la inmensa mayoría de los maestros graduados de las escuelas normales en Cuba, no querían enseñar en el campo por las difíciles condiciones de vida que había en el área rural; razón esta por la cual se crearon los sargentos-maestros  que eran personas que se convertían en maestros,  aunque ellos no fueran normalistas; o sea, graduados en las Escuelas Normales del país, que eran aquellas escuelas  que formaban a los futuros maestros. El grado militar de sargento, era en parte para que los campesinos cubanos  se vieran compulsados a enviar sus hijos a la escuela, pues muchos campesinos preferían, nada más que el niño creciera un poco,  sacarlo de la escuela y  usarlo en labores agrícolas cuando el maestro era un civil, no así cuando tenía uniforme militar y  el grado de sargento. 

Para conocer más sobre las Escuela Cívico Militar  puede ir al siguiente enlace:
http://baracuteycubano.blogspot.com/2012/09/carlos-m-estefania
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