miércoles, febrero 19, 2025

GAESA contra PCC: perro sí come perro. Rafaela Cruz desde Cuba sobre el enfrentamiento entre el conglomerado militar GAESA ( Grupo de Administración Empresarial, SA) y el PCC (Partido Comunista de Cuba)



¿ VS ?



Luis Dener
19 de febrero, 2025

Dra en Ciencias  Lis Cuesta dichava (¨Primera Dama¨ al ser esposa del ¨Presidente¨ Miguel Díaz Canel Bermúdez)  en TV su plan contra GAESA. (Aprobado por Canel) 



**********************

 Tomado de https://diariodecuba.com

GAESA contra PCC: perro sí come perro

********

Aparte de estar confabulados apretando el gaznate a los cubanos de la Isla, para que mendiguen remesas de los cubanos de allá, es a dentelladas la disputa entre estos dos perros castristas.

*********

Por Rafaela Cruz

La Habana 

18 Feb 2025 

El castrismo es un parásito de dos tentáculos. Por un lado, los enguayaberados obesos y endogámicos del Partido Comunista de Cuba (PCC); por el otro, la pujante GAESA, esencialmente una banda de delincuentes con entrenamiento militar y arsenales, a quienes Raúl Castro dio patente de corso para hacer metástasis y desplazar al PCC de estructuras de poder que este antes colonizaba en exclusiva, una situación que aumenta la fricción entre estos grupos ya de por sí enfrentados por el maná que les sostiene: las remesas.

En general, cuando la colaboración acrecienta el tamaño del premio, los diferentes competidores tienden a colaborar para maximizar ganancias; pero cuando el premio está definido, por ejemplo, el número de medallas en una olimpiada —o el número de dólares de remesas—, la estrategia que prevalece es la rivalidad, pues cada contendiente intentará apoderarse de la mayor parte del premio antes de que el otro lo haga. Por ese puñado de dólares es inevitable la pelea de perros dentro del castrismo.

GAESA mordió primero adueñándose de las más lucrativas fuentes de divisas que antes lubricaban las siempre absurdas iniciativas económicas de los educandos de la Ñico López, mientras el Partido, aparte de su único próspero negocio, la trata de médicos, se quedó con las esperpénticas empresas estatales socialistas que pierden dinero de lunes a viernes de 8:00AM a 5:00PM, y más cuando hacen horas extras.

Y convencido como está el castrismo —GAESA y PCC— de que no existe prosperidad sin libertad, pero aun así decidido a seguir empobreciendo al país bajo un férreo totalitarismo —el PCC claramente y GAESA al menos de momento—, ya el Gobierno ni se molesta ideando reformas económicas, y lleva meses haciendo ingeniería financiera que solo sirve para desangrar esta vaca cada vez más flaca, pues desde su parasitario punto de vista, es mejor vaca flaca pero dócil que dejarla pastar libremente, engorde y de una coz aplaste a las garrapatas.

Donde único convergen los intereses de estas dos facciones delincuenciales, y por ello ahí colaboran, es en mantener al sector privado al nivel mínimo indispensable. A GAESA, como monopolio económico, le interesa eliminar competencia; al PCC, como monopolio político, le aterra una sociedad civil organizada; y a ambos les conviene la miseria generalizada que estimula emigración y remesas.

Porque sí, es erróneo asumir como perenne el actual declive de las remesas. Cuando el flujo migratorio se ralentice por la razón que sea —Trump, por ejemplo— los recursos hoy destinados a financiar la emigración, probablemente serán reconvertidos en remesas y visitas a Cuba, sobre todo cuando los nuevos emigrantes se asienten económicamente en su país de destino, algo que toma tiempo. A eso le está apostando el castrismo desde que hace años abrió Nicaragua.

Entonces, aparte de estar confabulados apretando el gaznate a los cubanos de aquí, para que con un hilo de voz sufriente mendiguen remesas de los cubanos de allá, es a dentelladas la disputa entre estos dos perros castristas que ahora mismo afinan diferentes estrategias para limpiar de dólares los bolsillos del pueblo.

GAESA concentra sus esfuerzos en una red de servicios —tiendas, hoteles, combustible, finanzas— cobrados directamente en dólares o mediante tarjetas cuyos fondos van a cuentas de instituciones financieras alejadas del escrutinio del público… y del PCC.

Por su parte, el Partido, aunque mediante el MINCIN también abrirá tiendas en dólares para competir con las de GAESA, poco confía en su propia habilidad administrativa —lo sucedido con las tiendas MLC es prueba suficiente de su incapacidad— y centra su estrategia en captar los dólares antes de que sean realizados en consumo, utilizando el mercado cambiario como aspiradora.

Como el PCC aún gobierna el Banco Nacional, tiene potestad para crear pesos de la nada. Así, aplicando su poder de señoreaje —ser el emisor de la moneda— y aprovechando el efecto Cantillon —primer usuario usa dinero sin nueva inflación— pretende el Partido, adoptando una política de tipo de cambio flotante, comprar tantos dólares como pueda, aunque ello implique inflación.

Si todavía no han instaurado el ya anunciado tipo de cambio flotante, no es porque sea técnicamente difícil. La demora más bien puede deberse a que no han podido pagar los nuevos billetes de pesos cubanos que necesitan para comprar dólares —les faltan dólares para comprar pesos para comprar dólares—, algo que probablemente vayan a solventar parcialmente instaurando otra novedad económica, la compraventa de divisas desde cuentas bancarias.

Pero es casi seguro que el escollo más importante para la instauración del tipo de cambio flotante con el cual el PCC espera comprar dólares a mansalva es que no ha llegado a un acuerdo con GAESA sobre el denominado "nuevo mecanismo de asignación de divisas", es decir, cómo van a repartirse el pastel de remesas.

Durante mucho tiempo la juvenil GAESA tenía ventaja porque eran sus financieras, aliadas con Western Union, quienes se quedaban los dólares antes de que le llegaran al pueblo. Pero ahora que las remesas mayormente se envían mediante intermediarios privados, y que a GAESA le cerraron Orbit, es el veterano PCC, con su poder de emisión de pesos, quien tendría la ventaja si instaura un mercado cambiario de tipo flotante, algo que a los militares no les debe gustar mucho, pues cada dólar que compre el PCC será un dólar menos gastado en tiendas de GAESA. ¿Correrá la sangre entre el perro viejo y el joven?

Para el brillantísimo intelectual marxista Antonio Gramsci, "la crisis consiste precisamente en que lo viejo está muriendo y lo nuevo no acaba de nacer". De Cuba diría que está en un "interregno mórbido" porque GAESA no termina de dominar plenamente, mientras el PCC sigue ocupando tanto espacio que parece estorbar más que serle útil a este nuevo castrismo extractivo-parasitario que emergió cuando Raúl Castro, incapaz de mantener las riendas a base de mentiras y terrores como hacía su hermano, comenzó a comprar fidelidades con dólares.

El poder se ha ido desplazando desde los ideólogos del PCC a los negociantes de GAESA, y es inevitable que esa tendencia continúe hasta que se produzca el parto de una nueva Cuba donde se deje de hablar de socialismo, pero los derechos de propiedad sigan en manos de una casta que se reparte el país. Y sí, serán tiburón que salpica y habrá cierta mejoría material y hasta simbólico-política, pero será también el funeral de cualquier esperanza de una Cuba moderna, realmente próspera y medianamente democrática.

Si los perros de GAESA terminan de comerse a los perros del PCC, convertirán a Cuba en un país centroamericano de los años 80. Así de macabro es nuestro destino, a menos que acabemos con la rabia… ¿Y cómo se acaba con la rabia?

**********

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,


Para seguir leyendo hacer click aqui­ ...

martes, septiembre 17, 2024

Roberto Álvarez Quiñones: El castrismo repite disparates: ¿error o maldad?. Las nuevas medidas devastadoras contra el sector privado cubano son una repetición de errores cometidos anteriormente

 Tomado de https://diariodecuba.com/

El castrismo repite disparates: ¿error o maldad?

*******

Las nuevas medidas devastadoras contra el sector privado cubano son una repetición de errores cometidos anteriormente y el régimen lo sabe. ¿Por qué las aplica entonces

*******

Por Roberto Álvarez Quiñones

Miami 16 Sep 202

El proverbio "no se debe tropezar nunca con la misma piedra" surgió en la Grecia clásica. Otro muy añejo es su antítesis: "El hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra", que fue esbozado por Confucio cuando dijo "el pueblo que no conoce su historia está condenado a repetirla". O sea, quien no aprende de la realidad cometerá siempre los mismos errores.

La sabia conclusión de Confucio (hace 2.500 años) va de la mano de la de otro genio, Albert Einstein, para quien repetir lo mismo una y otra vez, esperando obtener resultados diferentes, es una clara expresión de locura.

Hago este preámbulo filosófico a propósito de las nuevas medidas devastadoras aplicadas por el régimen en Cuba contra el sector privado, que lógicamente han sido percibidas como la repetición de errores cometidos anteriormente, con lo cual surge la pregunta ¿por qué?

Me refiero a nuevos decreto-leyes que asfixian a las MIPYMES y demás negocios privados, a una resolución para "la contratación y comercialización de productos agropecuarios" y para "fortalecer el funcionamiento de la empresa estatal socialista", y a la creación del insólito Instituto Nacional de Actores Económicos No Estatales (INAENE), para el cumplimiento de "las proyecciones para corregir distorsiones y reimpulsar la economía".

O sea, son un déjà vu de la "Ofensiva Revolucionaria" de hace 56 años, y del "Proceso de Rectificación de Errores y Tendencias Negativas" de hace 40 años.

Fidel y Raúl Castro, más que errores han cometidos canalladas  

Pero mucho ojo, no estamos ante la repetición de errores por ineptitud, falta de experiencia o conocimientos. No lo fueron hace décadas y mucho menos lo son ahora.

La sexagenaria historia del castrismo muestra que Fidel y Raúl Castro más que errores han cometidos canalladas a capricho, a propósito. Por ejemplo, ambos, y también el argentino Guevara, conocían perfectamente las terribles experiencias en la Rusia bolchevique y luego en China al implantar el comunismo.

En China, en los años 50, Mao Tse Tung colectivizó a la fuerza las tierras agrícolas, creó comunas asombrosamente improductivas y confiscaba las cosechas a los campesinos. Llamada pomposamente "Gran Salto Adelante", aquella barbaridad derrumbó la producción agropecuaria, toda la economía. En unos 20 años, murieron de hambre unos 30 millones de chinos.

También los Castro sabían que Lenin se percató de que la colectivización de las tierras era lo que estaba matando de hambre a millones de rusos, y en 1921 implantó la Nueva Política Económica (NEP). Se regresó a la producción libre de los campesinos, se crearon medianas y pequeñas empresas privadas agrícolas e industriales. Los campesinos podían vender por su cuenta el 90% de sus cosechas y contratar trabajadores. Se duplicó la producción agropecuaria. El hambre desapareció. Pero regresó tan pronto Stalin puso fin a la NEP.

Conociendo las consecuencias de aquella estatización de tierras en Rusia y China, Fidel Castro hizo lo mismo en Cuba. Incumplió incluso su promesa de realizar una reforma agraria y entregar las tierras a campesinos y a obreros agrícolas. Al contrario, estatizó el 77% de todas las tierras confiscadas a sus legítimos dueños, y creó versiones castristas de los hambreadores sovjoses y comunas chinas.

Desde entonces, se obliga a los campesinos cubanos a entregar al Estado el 80% de sus cosechas, a precios miserables. Y el Gobierno tiene el monopolio del comercio agropecuario del país (Acopio). Así, el comandante derrumbó tanto la producción de alimentos que tan pronto como en marzo de 1962 surgió la "libreta". Increíblemente, aún vigente.

Lo peor fue que aquel desastre no le bastó, y en marzo 1968, con su "Ofensiva Revolucionaria" dio el puntillazo a lo que quedaba de economía de mercado en la Isla. Desmanteló los 57.280 negocios privados que aún subsistían. Alegó que sus dueños eran "holgazanes en perfectas condiciones físicas, que montan un timbiriche, un negocio cualquiera, para ganar 50 pesos todos los días".

Por cierto, inadvertidamente Fidel Castro se calificó a sí mismo de holgazán, pues siendo estudiante universitario (y pandillero), con dinero enviado por su padre compró un puesto de fritas en la concurrida esquina habanera de Infanta y San Lázaro. Solo iba al negocio a recoger la venta de cada día.

Con la perestroika Castro I se espantó y volvió al estalinismo

Pasaron 18 años de aquella "ofensiva" y, para agradar a Moscú y que aumentase los subsidios a Cuba, Castro I suavizó la asfixia del centralismo estalinista-guevarista con el Sistema de Dirección y Planificación de la Economía (SDPE), un modelo de cálculo económico aplicado en la URSS desde la muerte de Stalin.

En la URSS aquello no salvó al comunismo, pero al menos estaba inspirado en la racionalidad capitalista. Las empresas estatales tenían que ser rentables sin recibir subsidios, trazaban su propio plan, disponían de fondos propios, y se entregaban premios en dinero a los trabajadores. En Cuba ya en los años 60 Carlos Rafael Rodríguez había propuesto aplicar ese modelo en contraposición al demoledor centralismo estalinista del Che Guevara, pero fue ese último el que prevaleció.

Con el SDPE se abrieron mercados libres campesinos, se les dio cierta autonomía a las empresas para autofinanciarse, se entregaron estímulos monetarios a los trabajadores en vez de banderitas y diplomas. La producción agrícola e industrial se recuperó un poco y la población sintió un alivio con el "mercado paralelo" y los "mercaditos", gracias al aumento de unos 1.500 millones de dólares más al monto de dinero que regalaba el tío Volodia.

Pero al comenzar en 1985 la perestroika soviética de Gorbachov, Castro I se espantó y regresó al centralismo estalinista con el "Proceso de rectificación…", que provocó un enorme retroceso económico multifacético.

Hoy, 56 años después de la "Ofensiva Revolucionaria" y a 38 de la "Rectificación de Errores", Castro II igualmente, en vez de darle más protagonismo al sector privado, le declara la guerra cuando más se necesita de él, pues de hecho es el que alimenta, viste, calza, el que "más resuelve" en la Isla.

Esta nueva arremetida contra natura tiene un fondo mafioso

Está claro que el equipo de Gobierno que encabezan Miguel Díaz-Canel y Manuel Marrero es posiblemente el más inepto habido nunca en Cuba, pero estas nuevas decisiones, indudablemente erróneas, se ajustan a la "continuidad de la revolución socialista" que imponen el dictador, ahora con título de "Líder Histórico de la Revolución", y demás dinosaurios de la Sierra Maestra.

Como el régimen necesita dinero para disminuir el fabuloso déficit de ingresos estatales necesarios (un déficit fiscal del 18% del PIB), quiere obtener fondos a la brava con multas exorbitantes, impuestos abusivos, eliminación de exenciones de impuestos a MIPYMES. En general, quiere captar ingresos que la economía estatal es incapaz de generar.

Solo en una semana de agosto se realizaron 157.331 inspecciones, que detectaron deudas al fisco por 3.000 millones de pesos que el Gobierno exige se le paguen, y fueron cerrados 360 negocios privados, según Granma.

A la vez, el régimen quiere quitarle empuje económico al sector privado independiente, y reducir la inflación con la extracción de dinero en circulación. No le importa que al reducirse la masa monetaria los consumidores tengan menos dinero, compren menos y se agrave el hambre y la desesperación de las familias.

Y hay otro detalle muy importante: sin duda en el alto mando dictatorial hay quienes, para beneficio de ellos, quieren ya desmontar el modelo centralista estalinista, que no aguanta más. Pero Castro II y demás históricos de línea dura siguen políticamente al mando. Por tanto, no es descartable que los "reformistas" agazapados estén adoptando deliberadamente medidas erróneas, pero coherentes con la "continuidad" raulista, para que el modelo centralista implosione de una vez.

Es especulación, pero ¿no es una posibilidad real? Por supuesto, el cambio que pretenden GAESA, sus compinches militares y civiles, y la burocracia gobernante más ambiciosa, sería probablemente parecido al modelo ruso actual, o una hibridación de "putinismo" con corporativismo fascista-mafioso, rasgos chinos y vietnamitas.

Pero, otra vez, ojo: también el colapso final de la economía puede conducir a escenarios muy diferentes, como otro 11J, esta vez desbordado, exitoso, definitivo.

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , ,


Para seguir leyendo hacer click aqui­ ...

viernes, abril 28, 2023

La empresa Apacargo Express recibe licencia de Washington para exportar vehículos cuyo valor sumado no exceda los cuatro millones de dólares. para supuestos emprendedores cubanos que no sean funcionarios del régimen (¿y si son paragubernamentales?)

 



****************

Tomado de https://diariodecuba.com/cuba/1682682276_46796.html

Autos, camiones, tractores: luz verde a los envíos desde Miami a emprendedores cubanos

*******

La empresa Apacargo Express es una de las primeras en recibir licencia de Washington para exportar vehículos cuyo valor sumado no exceda los cuatro millones de dólares.

*******

DDC

Miami 28 Abr 2023

La empresa Apacargo Express, con sede en Miami, ha recibido autorización para exportar a Cuba automóviles, camiones, tractores y equipos agrícolas destinados a emprendedores, informó el periodista de Univisión 23 Mario Vallejo.

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha otorgado la licencia con la condición de que quienes se beneficien sean representantes del sector privado y no funcionarios del régimen, de acuerdo con el reporte de la televisora.

Las primeras licencias permiten el envío de varios tipos de vehículos, cuyo valor sumado no exceda los cuatro millones de dólares.

"Esta licencia que es por diez millones de dólares incluye autos de uso, autos nuevos, tráileres, tractores y todos los equipos de la agricultura. En este momento está dirigido a las pequeñas y medianas empresas, para que puedan importar sus carros para su explotación", dijo Eduardo Aparicio, de Apacargo Express.

Ahora, a un cubano que tenga su propio negocio en la Isla un carro comprado en Estados Unidos podrá costarle un promedio de 20.000 dólares, más unos 6.000 dólares más en impuestos y cerca de 10.000 en logística y documentación.

Aparicio declaró: "el embargo es obvio que existe, pero si tenemos flexibilidades del Departamento de Comercio para hacer estos negocios con Cuba, creo que es el camino a algo diferente que se puede avecinar en los próximos tiempos".

La autorización para el envío de vehículos motor ocurre en medio de una crisis de combustible en la Isla que deja imágenes de colas interminables en las gasolineras, clases suspendidas, transporte caótico y el desfile del Primero de Mayo del régimen suspendido.

Benjamin Ziff, el principal diplomático de Estados Unidos en La Habana, dijo en una reciente entrevista que Estados Unidos estaba buscando formas de aliviar la carga de las sanciones estadounidenses a las empresas privadas, pero de una manera que no beneficiaría inadvertidamente al Gobierno cubano.

"Estamos trabajando en eso, no sé si es algo que hayamos logrado por completo todavía, pero ciertamente es algo que estamos tratando de hacer", dijo.

"Queremos una Cuba democrática, libre y próspera. La parte próspera depende en gran medida del sector privado", añadió. 

Si bien el régimen cubano ha otorgado licencias a miles de pequeñas empresas en los últimos dos años, muchas han tenido problemas para crecer, según entrevistas e informes en los propios medios oficiales.

Los empresarios se quejan de los trámites burocráticos y los desafíos que van desde reunir capital hasta buscar materias primas en un país donde casi todo escasea.

Ziff declaró que el Gobierno cubano debería apartarse del camino del sector privado. "El mayor impedimento para hacer negocios en Cuba es el Gobierno cubano", dijo. 

"Las regulaciones, la mano dura del Estado, la falta de un ecosistema libre, la falta de autonomía del cubano medio para tomar decisiones económicas por sí mismo son realmente los mayores obstáculos que existen", añadió.

"Las recientes reformas para la pequeña y mediana empresa en Cuba son una curita en una herida mucho más grande", consideró.

"Son una prueba de que el Gobierno cubano reconoce que el sector estatal ya no es capaz de satisfacer las necesidades del pueblo cubano. Tiene que haber una alternativa, y la alternativa son los empresarios independientes del sector privado", dijo en declaraciones ampliadas por la embajada.


Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,


Para seguir leyendo hacer click aqui­ ...

martes, septiembre 21, 2021

Roberto Álvarez Quiñones: ¿Por qué suprimir el comercio privado de fármacos en Cuba será otro crimen castrista?. La “Droguería Sarrá” no solo llegó a ser la droguería más grande de Cuba y de Latinoamérica, sino incluso la segunda del mundo tras la norteamericana “Johnson”.

 Tomado de https://diariodecuba.com/

¿Por qué suprimir el comercio privado de fármacos en Cuba será otro crimen castrista?

**********

Los 'acaparadores', 'revendedores', 'coleros' y un enorme mercado subterráneo son hijos legítimos de toda tiranía marxista-leninista. Son el efecto, no la causa de la escasez.

**********

Por Roberto Álvarez Quiñones

Los Ángeles

20 Sep 2021

¿Cuántos cubanos morirían habiendo podido salvarse? ¿Cuántos se agravarían de sus enfermedades y padecimientos crónicos? ¿Cuántos sufrirían si no fuera por los comerciantes privados que los abastecen de medicamentos?

Porque eso es lo que son —comerciantes privados furtivos— los llamados "revendedores" y "acaparadores" de medicamentos que, en Cuba, están siendo encarcelados. Son hostigados y vilipendiados pese a que constituyen, de hecho, una red farmacéutica privada que cubre el vacío causado por el estatismo comunista.

Y es que: ¿acaso había en Cuba "acaparadores" y "revendedores" de medicamentos antes de 1959? ¿Los hay hoy en Chile, Costa Rica, Japón, Francia, Nigeria, Marruecos o Australia?

¿Es el Estado de algún país normal el propietario de todas las farmacias, clínicas y hospitales, sin que además tenga dinero para producir ni importar medicamentos?

Esas preguntas deben responderlas los jerarcas y la prensa oficial castristas que culpan a los revendedores por la escasez de fármacos en el país, agudizada por la expansión ya devastadora del Covid-19.

En Cienfuegos, el periódico oficial 5 de Septiembre arremetió hace unos días contra los 31 "acaparadores" y "revendedores" condenados a prisión por los tribunales, acusados de "actividad económica ilícita" y "tenencia de drogas" (las medicinas), a quienes les ocuparon 20 tiras con cápsulas de Azitromicina y 29 bulbos de Rocephin (antibióticos antibacterianos) y otros 45 medicamentos e insumos.

Dirigentes y sus familiares, medicinas y hospitales exclusivos

La nota periodística explicó que la mayor cantidad de medicinas incautadas había sido importada legalmente, libre de impuestos aduaneros, por cubanos que regresaron del extranjero, a los que se acusó de "ambición y oportunismo". La parte restante, precisó la nota, provenía de hospitales debido a las "fisuras en nuestras instituciones de Salud que permiten el escape de medicamentos".

Traducido del lenguaje castrista, se advierten dos cosas: 1) la mayoría de las medicinas que hay ahora en el mercado negro y que la gente por suerte puede conseguir son las que llevan cubanos que regresan; y 2) las restantes son las que se roban los trabajadores del sistema de Salud Pública.

Los primeros, los viajeros, tras satisfacer las necesidades de medicamentos de sus familiares, venden el resto clandestinamente a los precios que impone ley de la oferta y demanda, pues así funciona el comercio en el mundo desde los tiempos de Babilonia, hace miles de años.

Por su lado, quienes los sustraen de farmacias y hospitales lo hacen sin ningún remordimiento. Ven cómo los dirigentes políticos y sus familias roban antes que ellos y por eso no les falta ninguna medicina, por costosa que sea. Ven cómo esos oligarcas, parientes y amigotes reciben un tratamiento médico exquisito, en hospitales exclusivos para ellos, como el CIMEQ de La Habana, equipado con todo, con fuerte custodia militar y al cual la prensa tiene prohibido el acceso. Todo pagado con el dinero que se le roba al pueblo.

El robo al Estado es indispensable en un régimen comunista

Para decirlo claro, robarle a un Estado comunista no es delito, sino indispensable para evitar hambre y enfermedades. Los "acaparadores", "revendedores", "coleros" y un enorme mercado subterráneo, son hijos legítimos de toda tiranía marxista-leninista. Son el efecto, no la causa de la escasez.

Recordemos que, en Cuba, quienes adiestraron a la gente en el "trapicheo" comercial clandestino fueron los técnicos soviéticos que vivían en la Isla, pues ellos lo hacían en la URSS. Los cubanos, con mucha más escasez, necesitan de un mercado negro que los alimente, vista, calce, los transporte y los abastezca de medicinas.

Es como una ley física. Intentar mantener agua en las manos juntando ambas palmas es tan tonto como pretender que una economía pueda funcionar sin propiedad privada. El modelo estatista no funciona, "ni a nosotros", como confesó Fidel Castro a un periodista de EEUU en 2010.

Lo mismo le dijo 2.360 años antes Aristóteles al iluso Platón. La propiedad privada —le dijo el discípulo a su maestro— es superior porque "la diversidad humana es más productiva", y porque "los bienes, cuando son comunes, reciben menor cuidado que cuando son propios".

Dicho en criollo, "el ojo del amo engorda el caballo". El cataclismo económico-social sufrido en Cuba se debe a que fue suprimido “el ojo del amo”, la propiedad privada.

La dictadura quiere acabar con comercio privado de medicinas

El colmo es que con el azote del virus chino en la Isla, la dictadura no solo no ha permitido siquiera excepcionalmente el comercio privado de medicamentos, sino que ha decidido arrasarlo usando nuevas tecnologías de hackeo de chats y la intervención ilegal y descarada en grupos de WhatsApp y de Telegram. Mediante esos grupos, la población obtiene medicamentos de redes organizadas por cubanos en EEUU y España, que agrupan fármacos y los envían con particulares a Cuba.

El Noticiero de la TV castrista mostró recientemente varios chats y mensajes de audio privados evidentemente "hackeados" ilegalmente por el MININT. Los televidentes escucharon asombrados a personas enfermas o sus familiares, pidiendo antibióticos como Rosephin, Azitromicina, Amoxicilina, Ciprofoxacina, Cefalexina, y analgésicos y reducidores de fiebre, como Dipirona y Paracetamol. Esos medicamentos no los hay en las farmacias, o cuando "llegan" son tan poquitos que se acaban enseguida. Tampoco los hay en los hospitales.

Un oficial del Ministerio del Interior (MININT) dijo en ese noticiero televisivo que los revendedores de medicamentos "ocultan su número de teléfono y dan un nombre falso para que no se localice la procedencia del medicamento".

Por supuesto, los precios de esas medicinas se fijan según la ley de la oferta y la demanda, obviamente altos. ¿Cómo bajar esos precios? Únicamente con mucha oferta, o sea, con farmacias privadas, en las que haya todo tipo de medicamentos.

¿Habría más fármacos si el MININT acaba con comercio privado?

La pregunta clave aquí es: si el régimen lograse acabar con el comercio privado de medicamentos, ¿habría más cantidad en farmacias y hospitales? Por supuesto que no.

La presidenta del monopolio estatal BioCubaFarma, Tania Urquiza, reveló hace unos días: "en 2021 se nos han ido acabando los suministros y materias primas y el promedio de faltas mensuales ha sido de 120 medicamentos". Si Urquiza admite que son 120, la cifra real debe ser el doble o el triple. Mientras tanto, Rita García, burócrata de ese monopolio, informó tranquilamente que de Azitromicina, antibiótico fundamental en el tratamiento del Covid-19, "lo que se está produciendo actualmente no alcanza para llevar a la red de farmacias".

En fin, en las farmacias cubanas no hay prácticamente nada. Los hipertensos, cardíacos o diabéticos están meses sin sus medicinas. Tampoco hay psicofármacos en un país donde la depresión y el estrés son alarmantes. El 85% de los medicamentos tiene que ser importado y no hay divisas para ello.

Como la mayoría de los contagiados con el virus chino permanecen en sus casas, o son enviados a terribles centros de aislamiento, muchísimos cubanos más morirían de Covid-19 sin los medicamentos indispensables que hoy consiguen "por la izquierda".

Con solo reducir el comercio privado de medicamentos, morirán muchos cubanos

Ahora, si bien es verdad que mediante el hackeo de chats de abastecedores de medicamentos la dictadura no podrá acabar totalmente con las sui generis microfarmacias privadas —nunca lo lograría—, sí puede que reduzca su tamaño.

Solo esa reducción será otro crimen de lesa humanidad que irá al expediente de Raúl Castro y su asistente Miguel Díaz-Canel, como causantes de más muertes, dolor y sufrimientos del pueblo cubano.

Lo que tienen que hacer esos dos vividores misántropos es restaurar, ya, la propiedad privada. Si en Cuba las farmacias no fuesen estatales y hubiese laboratorios y plantas privadas de balones de oxígeno, insumos y equipos médicos, no habría escasez de medicinas, ni cubanos asfixiados por el Covid-19 hasta finalmente dejar de respirar, como trágicamente ocurre hoy en todo el país.

*************

************



DROGUERIA SARRÁ

Publicado por Derubín Jácome4 de marzo de 2016

Los catalanes José Sarrá y su tío Valentín Catalá, boticarios, llegaron a Cuba a mediados del siglo XIX para hacer carrera y probar fortuna en los negocios. Pero lograron mucho más, porque los Sarrá conquistaron La Habana y aunque en 1885 existían más de 65 farmacias que vendían tanto patentes nacionales como extranjeras, poco después, la fundada por ellos será la más importante.

Estos catalanes crean la “Sociedad Catalá, Sarrá y Co.”, y fundan en 1853, en una pequeña casa de la calle de Teniente Rey, la farmacia “La Reunión”, con la estrategia de proveer no solo productos farmacéuticos de alta calidad, sino hacerlo a precios razonables. Para ello invierten 50.000 pesos en la fundación de esta farmacia y droguería, en La Habana Vieja, junto a un pozo de agua pura, que resultaba idónea para la elaboración de sus medicamentos.

El establecimiento, orientado a la venta al por mayor, se llamó “La Reunión” ya que unificaba las farmacias tradicional y homeopática. La primera quedaría a cargo de José y la segunda por su tío, quien también asumiría la contabilidad. Montaron un laboratorio que poco tiempo después ya surtía de ungüentos, sales, jarabes, extractos y otros productos a farmacéuticos y hospitales de toda Cuba.

En 1858 se incorpora a la empresa otro familiar, el también científico y negociante José Sarrá y Valldejulí, sobrino del cofundador. Siete años después, Valentín les venderá su parte para establecerse por su cuenta en Barcelona. La antigua Sociedad es disuelta y se constituye la “Sarrá y Co.”

Sarrá Valldejulí, el nuevo socio, realizaría grandes cambios en la empresa, comprando algunas propiedades en la manzana donde se encontraba la farmacia y mejorando la botica, a la que le agregó oficinas, almacén y un laboratorio aún mayor, adquiriendo nuevos equipos, como una máquina de vapor para hacer pulverizaciones o presas para extraer aceite de ricino. Sacaría al mercado nuevos productos propios de gran éxito, como la “Magnesia Sarrá”. También destaca la formación de más de cien farmacéuticos en estos laboratorios.

Fue tal la importancia de esta droguería, que en el año 1881 su Majestad Alfonso XII de España le concedió al Dr. José Sarrá el título honorífico de “Farmacéutico y Droguero de la Real Casa” y otorgándole el uso del Escudo de Armas Reales en las muestras, facturas y etiquetas de sus productos. Para 1883 se instalará la Droguería y Farmacia “La Reunión” en su edificio de Teniente Rey y Compostela.

(José Sarrá, fundador de la que fue muy relevante drogueria o farmaceútica Sarrá, Junto a su esposa Celia Hernández Buchó y su hijos, María Teresa, Celia y Ernesto José)

En el nuevo edificio, la importancia del negocio crecerá en proporción a su amplitud, manteniendo el primer lugar entre las de su clase. En 1898 muere su dueño fundador y la dirección de la casa pasa a ser propiedad de la firma “Viuda de José Sarrá e Hijo”, conformada por la señora Doña Celia Hernández y Buchó, viuda de Sarrá y su hijo Ernesto, que aunque solo contaba con 19 años, ya se distinguía en sus estudios de la carrera de Farmacia. En manos de ambos la casa mantuvo siempre su lugar prominente, hasta quedar finalmente como único propietario su hijo.

Es precisamente esta tercera generación de propietarios, con Ernesto Sarrá Hernández a la cabeza, la que en las primeras décadas del siglo XX transforma el prestigioso negocio en uno de los emporios más importantes de Cuba.

En 1912 será Ernesto quien adquiere varias casas en la esquina de Teniente Rey, Habana y Compostela, que unido a los anteriores edificios forma un conjunto de 18 nuevos inmuebles con una superficie de 13,000 m2. El prestigioso negocio se transforma en uno de los emporios más importantes de Cuba, con 46 edificios, 600 empleados y más de 500 productos, llegando a ocupar más de 45 edificios con 40,000 metros cuadrados de área.

Para tener una idea del crecimiento del negocio, se adquieren las casas de la calle Compostela nº 87, 89, 91, 93, 95, 97, 99, 101, 103 y 105; en Teniente Rey la nº 35, 39, 52, 54, 56, 58 y 60 y en la calle Habana las nº 126, 128, 130, 132, 134 y 136. Ocupando casi completamente los tres frentes de una manzana, lo que le permitía tener 33 vidrieras de exposición hacia la calle. En la calle Buenos Aires nº 21 se encontraban los garajes para guardar los camiones que hacían el servicio de la casa.

La Droguería llegó a ser más que una farmacia y un laboratorio de especialidades farmacéutica, biológicas y opoterápicas, sino también una Tienda por departamentos, una fábrica de jabón, de perfumes, insecticidas y desinfectantes, locería, cristalería, juguetería y un almacén de suministros para lecherías de materias primas para dulcerías y panaderías.

También introdujo técnicas de marketing moderno, como regalar perfumes e invitar a merendar a los mejores compradores en la tienda de la droguería, sección “Atracciones Sarrá”. La “Droguería Sarrá” no solo llegó a ser la droguería más grande de Cuba y de Latinoamérica, sino incluso la segunda del mundo tras la norteamericana “Johnson”.

Por su excelencia y méritos alcanzados, en 1934 el “Congreso de la República de Cuba” le concede a la “Droguería Sarrá” el uso del Escudo de la República para que apareciera también en las muestras, facturas y etiquetas. En la Universidad de la Habana y la Universidad de Villanueva se establece el “Premio Sarrá”, que se otorgaba anualmente a los mejores estudiantes de farmacia.

El imperio Sarrá tuvo un largo siglo de vida en Cuba y además del prestigio alcanzado en sus negocios, como evidencia del esplendor alcanzado por esta familia, puedo citarles las residencias de dos miembros de esta familia:

La de su fundador, ocupada actualmente por el Ministerio de Cultura, es la espectacular mansión enclavada en la calle 2 esquina a 13 en el Vedado y la de una de sus hermanas es el llamado “Palacete Velasco Sarrá”, erigido en 1912 en el destacado emplazamiento de La Habana Vieja, que actualmente ocupa la sede de la “Embajada de España” en Cuba, que recibe el edificio en 1984, después de muchos años de abandono tras su expropiación a la familia a comienzos de la década del 60.

En 1999, un grupo de nietos y de bisnietos del Dr. Ernesto José Sarrá establecieron en el Estado de la Florida la corporación “Sarra Natural Products”, para ofrecerle al público la misma calidad, confianza y excelencia que prestigia el nombre Sarrá. Los Productos Naturales Sarrá se venden en farmacias y droguerías en la Florida, New York y New Jersey.

El edificio principal de la “Droguería Sarrá” está considerado como Patrimonio Mundial de la Humanidad. Actualmente es Museo de Farmacia.
*************
Tomado de https://www.elnuevoherald.com/

Cuba antes de 1959: prosperidad y frustraciones de una república

Por Jaime Suchlicki
19 de diciembre de 2008
(fragmento)

Para 1959, los indicadores económicos apuntaban a una economía moderna en pleno desarrollo. El per cápita de los cubanos era de $431 similar al de España e Italia. Cuba tenía una de las tasas de mortalidad infantil más baja del mundo (37 por cada 1,000); un alfabetismo del 80 por ciento, tercero en América Latina, después de Argentina y Costa Rica; y el tercer número más alto mundialmente per capita de médicos y dentistas. Cuba tenia más de 40 laboratorios farmacéuticos que producían el 50 por ciento de las medicinas que se consumían en la isla. En 1959 Cuba era el tercer país en América Latina en número de radios y televisores.
***********
Tomado de http://scielo.sld.cu/pdf/far/v50n1/far16116.pdf

(publicado en Revista Cubana de Farmacia. 2016;50(1) )

Preparaciones farmacéuticas de los siglos XIX y XX en la región oriental de Cuba

Por Clara Aurora Zúñiga Moro
Universidad de Oriente Santiago de Cuba.
 Cuba.

(Fragmento, página 8)
Ya en la segunda mitad del siglo XX, con el incremento en el país de laboratorios de firmas nacionales y extranjeras y la avalancha de productos farmacéuticos en el mercado, se impusieron medidas restrictivas en este sentido. En la XLI Asamblea Médica Nacional celebrada en La Habana, los días 12 y 13 de enero de 1957, se acordó recomendar a la clase médica que en toda oportunidad en que se realizara propaganda de algunas especialidades farmacéuticas se debía solicitar la identificación para corroborar que el producto estuviera elaborado por una industria aprobada por el Consejo de Medicamentos, Alimentos y Cosméticos del Colegio Médico Nacional. En 1959 se produce la primera edición de la Guía Farmacoterapéutica cubana, con amplia información en relación con las especialidades medicamentosas que se elaboraban, distribuían o envasaban en las industrias nacionales y extranjeras que habían recibido el Certificado de Industria Aprobada del Consejo de Medicamentos. Los laboratorios que recibían este certificado eran sometidos a la inspección y vigilancia de ese consejo y sus productos eran analizados periódicamente en el Laboratorio de Investigaciones Científicas de esa institución. Aparecían con esta categoría unos 70 laboratorios, la gran mayoría de ellos representantes de firmas internacionales como los laboratorios Selles S.A., Linner, Hoffman La Roche y otras firmas de sociedades nacionales como Labrapia de Cuba S.A., Instituto biológico cubano y Laboratorios Planas de la Cuba industrial farmacéutica S.A. (31)

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , ,


Para seguir leyendo hacer click aqui­ ...