miércoles, mayo 24, 2023

Roberto Álvarez Quiñones: ¿Colonización rusa de Cuba para beneficiar a quién? 'Díaz-Canel, al arrastrarse tanto ante Putin, se siente con derecho a reiterar las peticiones de favores y limosnas que viene pidiendo desde 2018.

 AmericaTeVe Miami

8 junio, 2023

"Es el regreso de los rusos para planificar la transición al capitalismo"


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Tomado de https://diariodecuba.com/

¿Colonización rusa de Cuba para beneficiar a quién?

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'Díaz-Canel, al arrastrarse tanto ante Putin, se siente con derecho a reiterar las peticiones de favores y limosnas que viene pidiendo desde 2018.'

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Por Roberto Álvarez Quiñones

Miami

24 mayo 2023 

El reciente pacto firmado en La Habana por Dmitri Chernishenki, el segundo jefe del Gobierno de Rusia, y Miguel Díaz-Canel, delegado personal de Raúl Castro, con cargo de presidente de Cuba, parece ser el inicio de un proceso de conversión de Cuba en una especia de colonia del Imperio Ruso que encabeza el nuevo zar Vladimir I.

La ceremonia, para mayor escarnio del pueblo cubano, tuvo lugar el mismo día en que se cumplían 128 años de la caída en combate de José Martí, el Padre de la República, y un día antes del aniversario 121 de la proclamación de la independencia de Cuba.

Para empezar el bosquejo de esta afrenta al pueblo cubano doy un resbalón hacia atrás en el tiempo. La URSS se hizo cargo de mantener económica y militarmente a Cuba durante 31 años (1960-1991), a cambio de azúcar y para plantar en las narices de EEUU un portaviones geopolítico, para desafiar, presionar, espiar y hasta amenazar a Washington. Llegó a desplegar en la Isla 42 misiles nucleares capaces de golpear a Washington y Nueva York.

Pero Moscú básicamente movía los hilos desde el Kremlin. Enviaba petróleo gratis, armamento gratis, alimentos, materias primas, no cobraba las deudas que Cuba acumulaba con sus fabulosos déficits comerciales.

La URSS regaló a Cuba 115.000 millones, Putin no obsequiará nada

En tres décadas, la URSS regaló a los Castro no menos de 115.000 millones de dólares, en subsidios y armamentos, que incluyeron, pagar a Cuba 45 centavos por libra de azúcar cuando el precio en el mercado libre mundial era de cuatro y cinco centavos; vender anualmente en el mercado mundial tres millones de toneladas de petróleo que Cuba no consumía de su "cuota" asignada en el CAME y enviar las divisas a La Habana. Eso proporcionaba al régimen hasta 500 millones de dólares anuales, según me confesó Humberto Pérez, off the record, cuando era presidente de la Junta Central de Planificación (JUCEPLAN) a mediados de los años 80.

Hablando claro, Cuba era como una neocolonia de la URSS. Ahora Putin pretende convertirla en colonia completa, clásica, pues no le va a regalar a Cuba ni un centavo, sino a sacarle beneficios geopolíticos y económicos. El "internacionalismo proletario" y la "hermandad socialista" fueron sepultados hace 32 años junto con el sistema comunista en las murallas del Kremlin, por sus propios inventores.

Volviendo al 19 de mayo, en presencia de lo que de momento recordó a un capitán general colonial español decimonónico, Díaz-Canel se deshizo en elogios al imperio euroasiático fundado por Iván el Terrible. Reafirmó "el apoyo incondicional de Cuba a la Federación de Rusia en su enfrentamiento a Occidente", y acto seguido imploró a Rusia "soluciones integrales a los problemas de Cuba" y le prometió un "mutuo beneficio".

O sea, el presidente de la República (es el cargo que tiene ¿no?) de un país le ruega a una potencia extranjero que solucione los problemas que él y su Gobierno son incapaces de solucionar.

Chernishenski esbozó las condiciones para lanzarse sobre Cuba

Pero el régimen no difundió en los medios estatales la parte del discurso de Chernishenski en la que dictó las condiciones que debe cumplir el castrismo para recibir las migajas colonialistas rusas. Dijo que el Gobierno de La Habana es un "amigo de confianza", pero que es "imprescindible hacer una hoja de ruta para incorporar estas preferencias, que tal vez podría necesitar algunos cambios en la legislación de Cuba". O sea, que Rusia quiere que en Cuba se cambien las absurdas leyes comunistas para ellos poder ganar dinero, o no hay negocio.

Mientras tanto, la cúpula castrista pide por esa boca. Le está pasando la cuenta a Putin por el apoyo a su genocidio en Ucrania. Aunque no lo admita, eso sí ha tenido un costo político para la dictadura, sobre todo porque detuvo el solapado acercamiento de la Administración Biden a dictadura de Castro II.

Díaz-Canel, al arrastrarse tanto ante Putin, se siente con derecho a reiterar las peticiones de favores y limosnas que viene pidiendo desde 2018 (hasta ahora le habían hecho el caso del perro), como que Rusia se olvide de la deuda cubana, el envío a Cuba de más petróleo barato, fertilizantes, materias primas, trigo, más turistas rusos, que modernice las obsoletas Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), y resucite los proyectos de "colaboración" (regalos) que fueron suspendidos por falta de infraestructura y los impagos de la parte cubana.

Irónicamente, cuando en La Habana los delegados de Putin y de Castro II firmaban el acuerdo de tufo colonial, en Hiroshima la Cumbre del G7 (Estados Unidos, Alemania, Japón, Francia, Gran Bretaña, Canadá e Italia), perfilaba más sanciones contra Rusia.

Y es eso lo que encaja con el repentino interés de Vladimir I en Cuba, quien no había sido nada amistoso hasta ahora. Incluso canceló proyectos multimillonarios de colaboración que dejaron colgados de la brocha a la mafia cubana. Pero con el "apoyo incondicional" a Rusia todo dio un giro de 180 grados.

En lo geopolítico, Putin quiere afianzar la lealtad (léase sumisión) político-militar del castrismo al Kremlin; aprovechar que hay en la Casa Blanca un presidente no muy fuerte que digamos, y tener en Cuba una presencia militar rusa e ir tanteando a Washington a ver hasta dónde puede llegar. Si su táctica de "guaposo" tiene éxito, entonces podría hasta enviar submarinos u otros navíos de guerra con misiles nucleares a aguas cubanas.

Si eso de momento no parece muy probable, no es descartable del todo dada las características (flojas) de la Administración Biden, sobre todo si Rusia sufriese una aplastante y definitiva derrota en Ucrania, y presentar "la expansión militar y política rusa en América" como una victoria suya.

Por cierto, estas circunstancias evocan algo importante y polémico. A mi modo de ver, quien salió ganando en la Crisis de los Misiles fue la URSS, y no EEUU.  Nikita Jrushov retiró los cohetes y las tropas de Cuba, pero John F. Kennedy retiró los misiles de EEUU en Turquía, país fronterizo con la URSS, e hizo el compromiso de que EEUU no invadiría Cuba, lo cual perpetuó en el poder a Fidel Castro y al sistema comunista.

Quizás ese fue el propósito de Moscú, colocar misiles nucleares apuntando para Washington y Nueva York sabiendo que Washington iba a saltar. Era estúpido pensar que EEUU no haría nada.

La tesis de que Kennedy manejó sabiamente aquella crisis y salvó al mundo de un holocausto atómico suena muy bien, pero es cuestionable. Lo de Moscú era más un bluff para chantajear que otra cosa. Ni la dirigencia soviética era suicida, ni habría desatado una guerra atómica en la que Rusia habría desaparecido del mapa, a causa de Cuba, por muy "hermana" que fuera de Moscú

Creo que esos cohetes nucleares posiblemente no habrían sido instalados en Cuba si hubiese habido en la Casa Blanca un presidente como Ronald Reagan, digamos. Difícilmente habría hecho un compromiso tan poco anticomunista como el de Kennedy, que blindó al castrismo-comunismo en Cuba, y que, por tanto, benefició también a Moscú y al comunismo internacional al dejar fortalecida la cabeza de playa soviética para expandirse política e ideológicamente en América.

No para abastecer el mercado inexistente, sino para exportar barato

En cuanto a la avalancha de empresarios rusos y su maridaje con sus homólogos castristas, con clara ventaja para los rusos, lo primero a tener en cuenta es que en Cuba no hay un mercado interno solvente, ni tampoco externo, pues ya ni siquiera azúcar puede exportar.

Es decir los capitalistas rusos tendrán que poner el capital, la tecnología, el know-how, la infraestructura imprescindible, maquinaria, nuevas edificaciones adecuadas; invertir también en obras viales, puertos, aeropuertos, y centros comerciales, mientras la depauperada parte cubana pondrá la tierra, algunos técnicos, instalaciones no del todo obsoletas, y mano de obra baratísima, pero improductiva.

Ese cóctel huele a una colonización moderna. Y me viene a la memoria la experiencia que tuve en una visita de diez días a Mongolia que hice como periodista en 1980. Todos los directores y jefes principales en fábricas, siderurgias, minas e instalaciones importantes eran rubios con ojos azules, o sea, rusos, y en ese idioma la hablaban a Timor, mi amable traductor mongol. Solo en una fábrica de alfombras (bellas) encontré un director mongol, que también le habló en ruso a Timor.

¿Pudiera pasar eso en Cuba?

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viernes, mayo 12, 2023

Sobre Cuba: Una investigación desenreda los hilos de la relación ruso-cubana en telecomunicaciones y ciberseguridad

 
Tomado de https://diariodecuba.com/

Una investigación desenreda los hilos de la relación ruso-cubana en telecomunicaciones y ciberseguridad

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Innumerables contactos y opacos acuerdos centran los vínculos en sectores que Moscú y La Habana consideran estratégicos y controlan como herramienta de restricción de libertades.

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DDC

Madrid

12 mayo 2023 

Innumerables contactos y opacos acuerdos centran la relación entre Moscú y La Habana en el ámbito de las telecomunicaciones y la ciberseguridad, según una investigación de la revista independiente YucaByte. El medio revela información sobre los vínculos establecidos por ambos gobiernos sobre sectores que consideran estratégicos y sobre los que ejercen un control estricto para restringir la libertad de expresión y de manifestación, entre otros derechos.

Después de aproximadamente cinco años de "relaciones mínimas" tras el cierre en 2001 de la base de espionaje electrónico de Lourdes, ubicada cerca de La Habana, los gobiernos restablecieron contactos de más relevancia y empezaron a mostrar públicamente su continua cercanía política.

En el año 2007, durante la XII Convención y Feria Internacional de Informática, el histórico del régimen cubano Ramiro Valdés Menéndez mencionó las intenciones de dominar las nuevas tecnologías y utilizar las infocomunicaciones para "promover la paz y el desarrollo". En esa misma época, Valdés Menéndez, quien en ese entonces era ministro cubano de Informática y Comunicaciones, se reunió con el titular del Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones de Rusia, L.D. Reiman, junto con el ministro de Gobierno de Cuba, Ricardo Cabrisas Ruiz.

Según un comunicado oficial ruso, ambas partes expresaron interés en desarrollar diversas formas de cooperación comercial, económica, científica y técnica, incluyendo el Gobierno electrónico, seguridad de la información, sistemas de seguridad, comunicaciones por televisión y radio, electrónica, automatización, nanotecnología, televisión digital y centros de datos.

En 2008, La Habana acordó la construcción de un centro espacial y se unió al sistema ruso de navegación por satélite de órbita alta, conocido como GLONASS. Durante ese año, según YucaByte, se incrementaron los intercambios en el campo de las telecomunicaciones entre autoridades de Rusia y Cuba.

Se llevaron a cabo alrededor de diez encuentros bilaterales, incluyendo la primera reunión del Grupo de Trabajo sobre Tecnologías de la Información y las Comunicaciones en La Habana, durante la visita del ministro de Comunicaciones de Rusia, Igor Shchegolev, a fines de octubre de 2008.

En 2009, se celebraron más rondas de conversaciones, destacando un encuentro entre el general Raúl Castro y el entonces presidente ruso, Dmitri Medvédev en el Kremlin, en presencia del ministro de Telecomunicaciones y Comunicaciones Masivas de Rusia, Igor Shchegolev.

En octubre de 2010, Moscú y La Habana firmaron un acuerdo intergubernamental sobre la protección mutua de secretos de información. Este opaco acuerdo se mencionó nuevamente en 2014, en un memorando posterior, que entraría en vigor en 2015 después de que Alejandro Castro Espín, hijo de Raúl Castro, viajara a Rusia como asesor de la Comisión de Defensa y Seguridad Nacional para firmar otro memorando de cooperación sobre inteligencia con el Consejo de Seguridad de Rusia. Este último memorando incluía la creación de un grupo de trabajo conjunto, de acuerdo con el texto de YucaByte.

Según la autora de la investigación, Darcy Borrero, la relación entre los gobiernos de Cuba y Rusia "va más allá de cualquier romanticismo revolucionario" y está "impulsada de manera pragmática por el ajedrez geopolítico, una ecuación en la cual a la parte rusa siempre le ha convenido la cercanía geográfica de Cuba a EEUU".

En 2014, durante la reanudación de las relaciones entre La Habana y Washington, el presidente ruso, Vladimir Putin, expresó su intención de "recuperar el terreno perdido" en Cuba y llevar la cooperación a un nuevo nivel.

Según el acuerdo bilateral sobre seguridad de la información internacional, La Habana y Moscú consideran ilegal el uso de la información como arma para fines político-militares. Consideran que el uso de la información con el propósito de aplicar medidas hostiles, interferir en los asuntos internos de Estados soberanos, violar el orden público, incitar a la hostilidad racial y religiosa, así como la desestabilización política y el derrocamiento del orden constitucional, es contrario al derecho internacional.

Ambos gobiernos sostienen que su colaboración "tiene como objetivo evitar la difusión de información que perjudique los sistemas sociopolíticos, socioeconómicos, morales, culturales y espirituales de otros Estados, así como causar daño a terceros países utilizando recursos e infraestructuras de información".

Reiterados encuentros

En el campo de la ciberseguridad, la cooperación entre Cuba y Rusia continuó en 2017, con encuentros entre Alejandro Castro Espín y Nikolái Pátrushev, exagente de la KGB y Secretario del Consejo de Seguridad de Rusia, recoge YucaByte.

Durante el Foro de Empresarios y Líderes de Tecnologías de la Información (FELTi) en 2017, el estatal Grupo Empresarial de la Informática y las Comunicaciones (GEIC) y la compañía rusa RITE, parte de la Corporación Estatal Rostec, firmaron un memorando de entendimiento para la cooperación en informática y, en particular, para el desarrollo de ciudades inteligentes.

En marzo de 2019, una delegación rusa visitó Cuba para la sexta reunión del Grupo de Trabajo de Cuba sobre Tecnologías de la Información y las Comunicaciones. 

Durante este encuentro, autoridades de ambos países firmaron un memorando de entendimiento para fortalecer la cooperación en el campo de las telecomunicaciones. En el evento estuvieron presentes representantes del Ministerio ruso de Desarrollo Digital y Comunicación, el Ministerio cubano de Comunicaciones y el embajador de Rusia en Cuba, así como representantes de empresas como Rostec State Corporation, RusITExport LLC (RITE) y Security Code LLC.

El reportaje menciona que los vínculos de Rostec con instituciones del régimen cubano hah despertado suspicacias en Estados Unidos. En 2022, el Departamento de Justicia emitió un documento recomendando a la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) no ampliar la conexión con Cuba mediante cable de fibra óptica debido al riesgo de ciberespionaje.

El Departamento de Justicia describe a Rostec como un conglomerado de defensa que estaría probando la tecnología de la información y las comunicaciones de fabricación rusa y proveyendo al Gobierno cubano de equipo ruso para almacenar y manejar datos.

Rostec también fue sancionada por el Departamento de Estado estadounidense como parte de sus acciones para imponer costos severos al sistema de defensa de Rusia en respuesta a la agresión militar a Ucrania.

Cuba ha recibido en los últimos meses un desfile de figuras de Rusia en medio del aislamiento de Moscú por su invasión a Rusia. Además del asesor de Putin, Maksim S. Oreshkin, viajó a la Isla el presidente de la Duma o cámara de diputados de Rusia, Viacheslav Volodin; el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov; el secretario del Consejo de Seguridad de Rusia, Nikolái Pátrushev; el presidente del Consejo de Negocios Cuba-Rusia, Boris Titov, y al director ejecutivo de la petrolera Rosneft, Igor Sechin.

Estas visitas ocurren tras anuncios recientes en torno al lanzamiento de una reforma de la economía de Cuba, o "cubastroika", bajo la asesoría de expertos rusos vinculados al Kremlin, que han provocado más dudas que certezas.

El programa, coordinado por Boris Titov, millonario ruso encargado por Vladimir Putin de proteger los derechos de los empresarios rusos que apoyan al Kremlin, y que dirige el Consejo Empresarial Rusia-Cuba encargado de la reforma, estaría "basado en el desarrollo de la empresa privada". Pero esto ocurre en medio de la invasión de Ucrania, con la economía rusa sometida a duras sanciones de Occidente y a enormes problemas previos.

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jueves, marzo 09, 2023

José Luis Reyes desde Moscú: Rusia ayudará al régimen de Cuba a reprimir al pueblo si se produce otro 11J

 
Tomado de https://diariodecuba.com/

Rusia ayudará al régimen de Cuba a reprimir al pueblo si se produce otro 11J

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'Moscú puede enviar algunas unidades especiales, brindar apoyo a través de servicios que se especializan en reprimir a la oposición', sugiere un experto ruso.

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Por José Luis Reyes

Moscú

08 Mar 2023 

¿Cuál fue el propósito de la visita del secretario del Consejo de Seguridad de Rusia, Nikolái Pátrushev, a Cuba la pasada semana? Si nos atenemos a la atención que se le brindó, tras ser recibido por Miguel Díaz-Canel y Raúl Castro, así como al reporte de la agencia oficial Prensa Latina, el viaje del funcionario tuvo que ver con estrechar las alianzas entre Moscú y La Habana.

Pero el medio oficial Russia Today reveló detalles más concretos: Pátrushev se reunió con el general Lázaro Alberto Álvarez Casas, titular del Ministerio del Interior (MININT) cubano, para dialogar en torno a "la cooperación en el ámbito de seguridad y las amenazas procedentes de Occidente".

Asimismo, la reunión incluyó un debate sobre los esfuerzos conjuntos de ambos gobiernos para contrarrestar las llamadas ''revoluciones de colores'' y las ''actividades destructivas'' que, según los representantes de los regímenes ruso y cubano, realizan organizaciones no gubernamentales.

La nota oficial del encuentro en el sitio oficial del Consejo de Seguridad de Rusia ofrece más precisiones: los militares "examinaron en detalle la cooperación entre servicios especiales, organismos judiciales, organismos encargados de hacer cumplir la ley, así como en el ámbito de la seguridad de la información y en el ámbito de la eliminación de consecuencias de las situaciones de emergencia de naturaleza natural y artificial".

"Se presta especial atención a la interacción de los dos países en el ámbito de la búsqueda internacional de personas, la lucha contra los organismos de delincuencia transnacionales, el tráfico de drogas y la trata de personas", dice la nota.

Esta clase de reuniones indica que la colaboración entre Moscú y La Habana se dirige abiertamente al ámbito represivo. Las denominadas "revoluciones de colores" o "maidan" siempre han provocado pavor a los regímenes autocráticos y totalitarios. El segundo término califica en Rusia el alzamiento civil que entre 2013 y 2014 derrocó al presidente pro Moscú de Ucrania Víctor Yanukovich. El Kremlin quiere evitar que algo así se repita en su esfera de influencia.

La confirmación de que esa esfera de influencia abarca abiertamente hasta Cuba y Venezuela parece quedar sellada tras la visita de Patrúshev. No por gusto otra parada de su gira fue Caracas, donde se reunió con los jefes del Ministerio de Defensa, las Fuerzas Especiales y otros aparatos de represión. Ambos son regímenes que se mantienen en el poder por la fuerza y Moscú piensa aportar lo necesario a su arsenal represivo.  

Andrei Manoylo, fundador y presidente de la Asociación de Especialistas en Operaciones de Información, exmiembro además del consejo científico del Consejo de Seguridad de Rusia, que preside Patrúshev, afirmó días atrás que Moscú puede ayudar a fortalecer la posición de su aliado cubano solo si el propio liderazgo cubano le pide a Moscú que envíe a sus especialistas en contrarrestar las "revoluciones de color" y las operaciones de información y contraoperaciones.

En declaraciones al medio ruso IA Regnum, Manoylo apuntó: "Hay tales especialistas en Rusia. Pero, repito, necesitamos una solicitud de la dirección cubana".

Dmitry Morozov, investigador principal del Instituto de América Latina de la Academia de Ciencias de Rusia, aportó que Moscú puede proporcionar alguna asistencia a La Habana no solo en el campo de la guerra de información, sino también en la esfera del poder.

"Rusia puede proporcionar algún tipo de apoyo militar o proporcionar apoyo político y diplomático a nivel internacional (...) Rusia puede enviar algunas unidades especiales, brindar apoyo a través de servicios especiales que se especializan en reprimir a la oposición", sugirió.

Morozov confirmó que el régimen de Daniel Ortega ya está utilizando la "asistencia adecuada" de Rusia.

"Están nuestros asesores allí, hay un centro para la capacitación de unidades antidrogas, pero cuánto se ocupa solo de esto es una buena pregunta", afirmó.

"Ahora Nicaragua está planteando el tema de la instalación de sistemas de inteligencia electrónica satelital que podrían registrar no solo amenazas externas, sino también rastrear conversaciones telefónicas de las fuerzas de la oposición. Ese apoyo ya se está proporcionando", aseguró.

Lo anterior confirma que el régimen de la Isla estrecha sus alianzas en caso de que los cubanos vuelvan a salir a las calles. Como ya hiciera al usar tecnología de China para imponer el apagón de internet que siguió a las protestas masivas del 11 de julio de 2021, los regímenes autocráticos se auxilian a costa de las demandas de los pueblos a los que dicen representar

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martes, noviembre 30, 2021

Orlando Freire Santana desde Cuba: El castrismo vuelve a mendigarle a Putin

 Tomado de https://www.cubanet.org

El castrismo vuelve a mendigarle a Putin

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Resulta comprensible la desesperación de los gobernantes castristas por que, una vez más, Rusia les tienda la mano

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Por Orlando Freire Santana

La Habana

28 de noviembre

LA HABANA, Cuba. – Por estos días, el viceprimer ministro y responsable de las relaciones económicas internacionales del régimen cubano, Ricardo Cabrisas, visitó Moscú para encontrarse con los funcionarios rusos que tienen que ver con los vínculos entre ambos países. De acuerdo con los medios oficialistas cubanos, el objetivo principal de la visita fue “revisar la marcha de los acuerdos bilaterales”.

Casi simultáneamente, el primer ministro cubano, Manuel Marrero, participaba de manera virtual en el Consejo Intergubernamental Euroasiático ─entidad liderada por Rusia─, ocasión en la que ratificó la voluntad de la Isla para profundizar las relaciones con ese bloque de naciones.

Estas gestiones de los gobernantes cubanos se realizan en el contexto de la extremadamente difícil situación económica que exhibe Cuba, con un reinicio de la actividad turística no ha sido todo lo vigoroso que esperaban las autoridades.

Las misiones médicas en el exterior se han reducido significativamente; los bienes tradicionales de exportación no levantan cabeza; mientras que la recepción de remesas en el futuro inmediato, al parecer, se comportará muy por debajo de lo esperado. Sin dudas, son elementos que alejan la hipotética recuperación de la economía y las finanzas externas de la Isla.

Por tales motivos resulta comprensible la desesperación de los gobernantes castristas por que, una vez más, Rusia les tienda la mano, pues no tienen otras opciones para escoger. Todo hace indicar que la Venezuela chavista ya no satisface, sobre todo en materia energética, la totalidad de las necesidades de su socio caribeño.

El señor Cabrisas, un viejo zorro en eso de tratar con los camaradas del Kremlin, llegó a Moscú con la intención de hacerles ver a los rusos que las dificultades económicas por las que atraviesa Cuba no se deben tanto a las ineficiencias del aparato productivo de su gobierno. En ese sentido, apuntó que las causas fundamentales de tales dificultades eran tres: el recrudecimiento del embargo de Estados Unidos, la pandemia de la COVID-19 y los efectos del cambio climático. De esa manera, el castrismo pretende dar a entender que los cubanos no son tan malos productivamente como para desaprovechar las inversiones rusas

Durante la visita de Cabrisas destacó su encuentro con el señor Serguei Kudryashov, presidente de la empresa Zarubezhneft, una de las más importantes productoras de petróleo en el gigante euroasiático.

Es casi seguro que el alto funcionario cubano, como el resto de la nomenclatura castrista, recuerden con  nostalgia aquellos tiempos del Consejo de Ayuda Mutua Económica (CAME), cuando la isla tenía garantizado todo el petróleo que necesitaba. Cuba enviaba a la Unión Soviética y sus aliados azúcar, cítricos, níquel y productos del mar; mientras que recibía petróleo a precios más bajos que los establecidos en los mercados internacionales.

Pero, al margen de la voluntad política de aquellos representantes del “socialismo real”, Cuba contaba en aquel entonces con productos que les interesaban a sus contrapartes.

Y ahora, ¿qué podría ofertarles Cuba a sus amigos del Kremlin?  Pues, en verdad, casi nada. El azúcar que produce el país, con zafras que apenas rebasan el millón de toneladas, casi ni alcanza para cubrir el consumo nacional. Los cítricos prácticamente han desaparecido de los campos cubanos. Últimamente ha trascendido que para este 2021 se espera una cosecha de tan solo 6000 toneladas, cuando en la época del CAME la isla cosechaba cerca de medio millón de toneladas. Y el níquel, por su parte, no cumple los planes de producción en unidades físicas.

No es difícil imaginar que el señor Cabrisas solo le inspire lástima a su contraparte rusa. Mas, no importa. Si su lloriqueo sirve para apuntalar la economía del régimen, todo vale para la maquinaria del poder castrista.

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