miércoles, julio 03, 2024

Francisco Almagro Domínguez: Corrección política: la nueva dictadura

Corrección política: la nueva dictadura

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¿Dónde comienza lo civilmente acertado y dónde acaba? ¿Hay una norma moral para todos los seres humanos, para todos los tiempos?

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Por Francisco Almagro Domínguez

Miami

01/07/2024

En Miami una valla publicitaria ha puesto en guardia a la comunidad cubano-americana, incluyendo a sus congresistas. En el anuncio aparecen los rostros de Fidel Castro y Donald Trump con un mensaje imperativo: “No a los dictadores. No a Trump”. Quienes están detrás del cartel, bien visible desde la autopista, aducen los derechos de libertad de expresión, refrendados por la constitución norteamericana. Y con la insolencia de quien se siente protegido contra toda protesta, advierten que se preparen, porque les espera aún más propaganda como esta. Puede que ese comité de acción política sea incapaz de poner un pasquín a favor de Hitler en el barrio judío de Nueva York, e instalar una galería con fotos de Kim Jong Un en un barrio de refugiados norcoreanos.

En la pasada elección a un vecino le ripiaron en el portal de su casa un cartel a favor del candidato republicano. A un amigo que votó a favor del presidente 45, casado con una mulata cubana, entre vodka y vodka el hermano le preguntó si era racista. Un profesor universitario de nuestra comunidad sale en la televisión diciendo que Donaldo hace rato debía estar en la cárcel —lo expresa ante un auditorio mayor, en la intimidad del aula podría desearle fuego inquisitorial. No pocos seguidores del expresidente han llegado a sentirse acosados, disminuidos mentales y morales —Hilary dixit—, personas “malas”; enemigos de la democracia —Joe contribución. Al “hombre” le han hecho dos juicios políticos en el Congreso, y está en casi media docena de juicios con una suma cercana al centenar de cargos. En fin, quienes votaron por Donald Trump, unos 70 millones de norteamericanos, están políticamente “incorrectos”.

La llamada corrección política es un término que se hizo común en la década de 1980 para evitar ofender a grupos humanos en desventaja por economía, raza o condiciones físicas y mentales. Las palabras correctas deberían sortear adjetivos humillantes. Que los otros no se sintieran menos. Que el negro, el indio, el pobre, el retraso mental y el impedido físico no fueran llamados con semejantes calificativos. Y he aquí que un propósito sano, diríase de gran misericordia, en manos equivocadas se puede convertir justamente en lo contrario. La llamada corrección política en un arma de exclusión para quienes tienen todo el poder político y mediático.

(Imágenes añadidas por el Bloguista de Baracutey Cubano)

Emana de los dueños del poder

Porque ¿quién determina lo políticamente correcto y lo que no lo es? ¿Existe una tabla de mandamientos donde está escrita en piedra la “corrección”? ¿Dónde comienza lo civilmente acertado y dónde acaba? ¿Hay una norma moral para todos los seres humanos, para todos los tiempos?

Algunas de estas preguntas no tienen una respuesta fácil. Otras, ni siquiera las tienen. Para el conquistador español de siglo XVI, los aborígenes americanos no tenían alma, eran animales. Eso justificaba avasallarlos hasta hacerlos morir trabajando. Traer a los negros de África como esclavos para redimirlos a golpe de látigo y bautismo quimérico porque eran de una raza inferior era loable. Para los comunistas y los fascistas —primos hermanos, hijos del Totalitarismo— es una misión honrosa e impostergable que los “gusanos” y las “cucarachas” —opositores— sean aplastados sin compasión. De aquí que la corrección política no es otra cosa que una “construcción” social que emana de los dueños del poder.

El filósofo y sociólogo francés Michael Foucault ensayó ampliamente sobre los discursos dominantes y la autoridad. Aunque sus ideas según otros autores tienen una peligrosa deriva hacia el solipsismo y la subjetividad extrema, fue un agudo crítico de las verdades que damos por hechas sin darnos cuenta que también la vida y la muerte, el día y la noche, el hombre y la mujer pueden relativizarse en función de la imposición de una “norma” y en nombre de la “mayoría silente”.

Para el médico del siglo XIX y sus predecesores, la muerte era la ausencia de respiración y de latido cardíaco. Hoy sabemos que ese estado físico puede no ser el final de la vida, y que es potencialmente reversible. En cambio, para un facultativo del siglo XXI solo la muerte cerebral es confirmación del fin de la existencia humana. Los astronautas que habitan la Estación Especial Internacional ven amanecer 16 veces en 24 horas. Sus noches y días son diferentes a solo unos kilómetros de la Tierra. Ciertos individuos sienten estar atrapados en un cuerpo distinto a su mente. La definición de hombre y mujer por el sexo no siempre obedece a cómo funciona el cerebro —al final quien decide el qué y el cómo es cada individuo.

Estos ejemplos nos indican que sí, que existen condiciones muy particulares donde conceptos aparentemente inobjetables podrían ser relativos dado el lugar, el tiempo, la persona humana. El problema surge cuando esas variaciones de la naturaleza y del hombre se pretenden discursos que de ser relativos se hacen absolutos; se imponen a la gente desde la opresión de un grupo determinado. Hay una muy frágil línea que separa el bien del menos bien. Porque entre el bien y el mal podría no haber confusión alguna. Incluso a pesar de creer que se hace todo el bien y que se está en mayoría, según Mark Twain, “es tiempo de hacer una pausa y reflexionar”.

Cómo se elaboran e imponen discursos dominantes

Los temas filosóficos polémicos llevados al campo de la política y sus siempre fines gananciales, confunden y tiranizan. La muerte digna no significa poner en manos irresponsables y ajenas la decisión de terminar con una vida. El aborto no puede ser un medio de anticoncepción sin ninguna restricción a su uso. El día para los seres humanos que no estamos en la Estación Espacial Internacional comienza al alba. La noche es tiempo para el descanso, excepto para quienes deben ganarse el pan cuando los demás duermen. Un hombre no debe competir deportivamente contra mujeres pues sus hormonas, masa muscular y osamenta son distintas a pesar de que su cerebro lo contradiga. Medicar un niño o adolescente para cambiar su tenor hormonal cuando apenas puede discernir bordea la criminalidad.

Quienes venimos de un régimen totalitario sabemos muy bien — ¡nunca olvidar!— cómo se elaboran e imponen discursos dominantes que “edifican” verdades que no son tales, crean sentimientos rencorosos, y nos hacen actuar como “una fría, máquina de matar”. Nadie que haya vivido bajo esa férula correctiva pudiera desconocer la frase “problemas ideológicos”. Problema ideológico fue mascar chicle, usar etiquetas en los jeans, tener el pelo largo, oír a The Beatles —Míster Lennon, ¿a salvo en un parque del Vedado? Excepto por mis gafas, respondería John.

Estos eran pequeñas “desviaciones o rezagos pequeño burgueses” comparados con ir a la iglesia, oír la Voz de las Américas, leer 1984. Y si alguien dijera que el régimen ha cambiado sus “correctivos ideológicos”, debería saber que son los mismos comisarios, ahora encubiertos en sus hijos y nietos; peores y más peligrosos hoy porque son más incultos e incapaces. El “problema ideológico” actual es no estar en contra del “bloqueo” y sus restricciones: hay que garantizar la moneda del enemigo para mantener a flote una sociedad quebrada en lo moral y lo económico.

Debemos cuidarnos de toda ‘corrección política”, la nueva tiranía de los medios y ciertos influencers. De estar “en el lado correcto de la historia” —en minúsculas. Algunos estuvimos en ese sitio y sabemos que del redil no se sale tan fácil. Tener criterio propio y defenderlo sin tener que dar explicaciones a nadie ni por qué, es lo que en psicología suelen llamar asertividad. Y ese parece ser un eficiente “correctivo” contra quienes pretenden, después que “tantos palos nos ha dado la vida”, que volvamos a ser parte de la “mayoría”.

Escribió el novelista de ciencia ficción Ray Bradbury: “¡La terrible tiranía de la mayoría! Todos tenemos nuestras arpas para tocar. Y, ahora, le corresponderá a usted saber con qué oído quiere escuchar”.

© cubaencuentro.com

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miércoles, junio 26, 2024

«Influenciadores». Francisco Almagro Domínguez: La mayoría de los influencers son personas comunes con escasos estudios o méritos artísticos. Pero saben qué decir y cómo decirlo


 Nota del Bloguista de Baracutey Cubano

Entre los influencers hay de todo y es  tarea de las personas que los ven, o que los siguen,  analizar y reflexionar lo que ellos de manera holística trasmiten  para así  separar aquellos que los  enriquecen culturalmente, de aquellos que los empobrecen; recordemos aquel aforismo de José Martí: ¨ser culto para ser libre¨  y entendamos que esa libertad no sólo se refiere a la libertad  política, más aún,  en esta época de postmodernidad con el supuesto relativismo de la verdad que ha revivido en estos tiempos los versos: «… todo es según el color del cristal con que se mira », del poeta Ramón de Campoamor. Un reflejo de lo anterior  es, por ejemplo, tener que aceptar que cada quién tiene su verdad, cuando realmente existe una verdad  y sí muchas opiniones o relatos; otro ejemplo  es que en estos tiempos de postmodernidad  muchas personas desean imponer  que eres lo que piensas que eres y no lo que eres biológicamente.


 Este bloguista de Baracutey Cubano comparte las palabras del poeta español Antonio Machado: «… La verdad es lo que es, y sigue siendo verdad aunque se piense al revés» así como  las palabras de François Jacob cuando critica el descrédito a la razón que hace la postmodernidad: 

«El siglo XVII tuvo la sabiduría de considerar la razón como una herramienta necesaria para tratar los asuntos humanos. El Siglo de las Luces y el siglo XIX tuvieron la locura de pensar que no sólo era necesaria, sino suficiente, para resolver todos los problemas. En la actualidad, todavía sería una mayor demostración de locura decidir, como quieren algunos, que con el pretexto de que la razón no es suficiente, tampoco es necesaria».

En otro orden de cosas: En estos días la dictadura castro-comunista que oprime a Cuba  está lanzando una campaña en contra de  influencers  que abordan la situación política cubana; de lo cual se infiere que sólo algunos de ellos, no todos,  están desarrollando una labor positiva  en contra de la dictadura en estos momentos, pues otros están desacreditando a la oposición anticastrista con sus formas. métodos y actuar personal; veamos algunos elementos de la campaña de la dictadura a la que me refería,  pero antes tengamos en cuenta que en casi toda  lista  ¨no están todos los que son, ni son todos los que están¨:



Más detalles de elementos de  esa campaña de la tiranía Castrista en este video:



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«Influenciadores»

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La mayoría de los influencers son personas comunes con escasos estudios o méritos artísticos. Pero saben qué decir y cómo decirlo

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(Todas las imágenes de este post  fueron añadidas al artículo por el Bloguista de Baracutey Cubano)

Por Francisco Almagro Domínguez

Miami

26/06/2024 

Un vecino me pregunta por la familia, y después de contestarle que muy bien, me permito saber de su hijo, quien hace buen rato está perdido del barrio. Muy orgulloso me dice que mejor me enseña una fotografía. Ni el mismo lo puede ver con frecuencia. Trabaja duro. Tan duro que se ha comprado hasta una casa. Es que gana mucho dinero, acota el buen vecino. ¿A qué se dedica el muchacho?, pregunto curioso. Mi hijo es influencer, responde. ¿Influencer?, repito con un deje escéptico. Y el padre parece atrapar mi suspicacia. Sí, es influencer, de esos que ganan dinero en las redes sociales, aclara el padre. Entonces pregunto si trata de algo específico, si el chico es especialista en un tema. Y el vecino, tan buen padre como es, responde que para ser influencer no hace falta ser nada… para ser influencer, afirma con aire profesoral, solo hay que generar “contenidos”.

Imagino que estos son temas, los influencers y los contenidos, que puede ser tratado con mayor profundidad por expertos en comunicación social. Es, además, una cuestión generacional; el coto poco más o menos privado de los llamados milennials, o milénicos, como se diría en castellano; chicos de la generación X y Z —ciertos investigadores los ubican nacidos entre finales de los 80’, 1990, e inicios del siglo XXI. La generación milénica viene a este mundo con al menos dos sucesos, inéditos en la Historia: ha desaparecido la confrontación entre ideologías que podían exterminar la humanidad toda —perdón, esa alegría duró poco—, y la Internet es una realidad infinita e inexplorada que ha parido las llamadas redes sociales.

Las redes sociales son organizaciones en el espacio digital que permiten la interacción entre sus miembros basados, sobre todo, en el intercambio de información sin barreras geográficas, de tiempo, políticas, y culturales. La primera red social surgió en 1994, en el conocido Valle de Silicona —Silicon Valley— de California. Las redes son operadas por administradores, quienes garantizan el libre tránsito de información, y están habitadas por los citados influencers y sus seguidores; los primeros, como indica el nombre, “influyen” en quienes consumen la información, que son los seguidores o followers.

El influencer, ¿es un líder de opinión? ¿Un individuo bien informado? ¿El rostro y el cuerpo cautivan más que la palabra? La mayoría de los influencers que conozco son personas comunes con escasos estudios o méritos artísticos. Pero tienen el don de saber el qué, y saben cómo decirlo. Algunos en otra época hubieran tenido micrófonos y patrocinadores en la radio y la televisión comercial sin necesidad de “me gusta” con pulgar hacia arriba. El problema es que casi todos se anuncian poseedores de la “última”, que no de la verdad. Tienen fuentes confiables que no revelan; “gente adentro” que nadie conoce. El discurso carece de complejidades gramaticales, de la sutileza de la palabra culta, porque como dijera Ludwig Wittgenstein, los límites del lenguaje son los límites de la mente.

Ciertos influenciadores carecen de pudor ético

Hijos pródigos de la llamada civilización del espectáculo, ciertos influenciadores —es bueno castellanizar el anglicismo— carecen de pudor ético. Tal vez por eso el tono suele ser tremendista, efectismo de feria: ¡Pasen, señores, pasen! Las supuestas verdades, dichas con certeza mal fingida, carecen de ironía y humor. No puede haberla donde hay burla, escarnio, choteo. “Somos lo que hay”, pudiera ser el grito de guerra contra la inteligencia arrinconada, vencida por la sordidez del todo vale.

Pero como el versículo bíblico del Eclesiastés (1:9) proclama, “no hay nada nuevo bajo el Sol”. Los influenciadores y los contenidos son tan viejos como la Humanidad misma. El primer “operador de red”, quien puso al alcance del hombre de a pie el Contenido Mayor, fue Johannes Gutenberg al crear la imprenta con tipos móviles; el “influencer” Martin Lutero, y la Biblia de 42 líneas, dieron impulso a la gran Reforma Protestante en el siglo XVI. Así, desde el inicio de la modernidad, masificar la información, propagarla libremente, compartirla y confrontarla, ha dado lugar a los grandes giros de la Historia.

Por su naturaleza opresiva, lo primero que hace cualquier poder omnímodo es bloquear la función democrática y liberadora de la información. Es difícil imaginar un influenciador suelto y vacunado contra la indignidad en un régimen totalitario. Paradójicamente, la excesiva libertad sin responsabilidad en las redes de los países democráticos lleva también a la coaptación de las voluntades humanas a través de personajes que han hecho del espectáculo virtual una nueva, adictiva y acaudalada tiranía.

Lo más preocupante no es solo la relativización de lo que hasta ahora conocemos como verdades inapelables: la vida y la muerte, la guerra y la paz, el hombre y la mujer. La verdad pudiera ser relativa si solo la entendemos desde la perspectiva individual; para cada ser humano existe “su” verdad. Y aunque esto es discutible, lo alarmante de las redes y los influenciadores es la capacidad desmedida de idiotizar generaciones para quienes toda la literatura, el arte, la oratoria, y la música acumulada en la cultura occidental por tres milenios es innecesaria, estorba. Solo el influenciador es digno de escucha.

El hombre postmoderno es altamente susceptible a la “influencia” de otros pues carga con un vacío intelectual y espiritual que se ha hecho común. No le apena no leer. No oculta su “sordera musical”. Cree en todo, y en nada al mismo tiempo. “Saber tanto” es un pecado y es ser pesao. Con leer unos pocos caracteres con chismes de famosos, oír y ver el ¿discurso? de cierta influenciadora semi-desnuda, comparar el reguetón con una sinfonía mozartiana basta al ignorante postmoderno.

Es una peligrosa tendencia, sobre todo para el futuro de un país como Cuba, que necesitará muchos hombres y mujeres con cultura, con información verídica, no de almanaque ni de redes sociales mendaces. No seguir a Fulano o a Ciclano, sino a instituciones. No dar “likes” anónimos, sino levantar la mano bien alto para que todos sepan quién y por qué. La Isla tiene sed de una sociedad capaz de separar la paja del grano, de no dejar que otro Influenciador en jefe logre maniatar voluntades, tergiversar la verdad, mal gobernar por otro medio siglo.

La lucha contra la banalización de la información y la subjetividad como control social es una tarea universal. Pero será también una batalla por la verdadera libertad de Cuba. Hemos vivido una suerte de idiotización política y cultural. Los que queremos una patria tan libre en lo político como en lo geográfico, no debemos olvidar que el único antídoto para salvarnos de otro Influenciador en jefe y de la red social totalitaria es la cultura. La incultura hace al hombre presa fácil de lo que los abuelitos llamaban “malas influencias”. José Martí, con su inmensa capacidad para otear el futuro, paradigma del Influenciador por la independencia de la Isla, lo dijo bien claro: ser culto es el único modo de ser libre.

© cubaencuentro.com

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Una definición de Influencers desacertada ya  que sólo se ajusta a  algunos y no a todos los Influencers:

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lunes, enero 22, 2024

Michel Suárez sobre que en la 'lista roja' de Interpol no hay ni rastro: de algún cubano buscado por la dictadura Castrista


Tomado de https://diariodecuba.com

Ni rastro: ningún cubano buscado por el régimen está en la 'lista roja' de Interpol

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A día de hoy, ¿quiénes son los ciudadanos nacidos en Cuba en búsqueda y captura internacional?

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Por Michel Suárez

Madrid 20 Ene 202

Cinco ciudadanos cubanos aparecen en la "lista roja" de personas buscadas por la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol). Ninguno está incluido en la "lista nacional de terroristas", publicada por el régimen de La Habana el 7 de diciembre de 2023.

Oficialmente, Interpol busca a Seinel Fernández Carmenaty (La Habana, 1990), reclamado por Argentina; Niurka Apolinar Pedro Silva (Guane, Pinar del Río, 1964), a petición de Brasil; Roberto Crespo (1972) y Julio Bonachea (La Habana, 1960), ambos incluidos por EEUU; y José Ricardo Tabares Arias (1956), reclamado por Guatemala.

Se les persigue, según el organismo, por delitos como tráfico de drogas, lavado de dinero, pornografía infantil, asesinato, asociación ilícita o fraude, entre otros. Hasta hoy, 20 de enero de 2024, no hay ningún caso cubano por "terrorismo".

Interpol declinó confirmar si la lista incluiría a los recientemente designados por el régimen de La Habana.

"Tenga en cuenta que la organización no comenta sobre casos o personas específicas", respondió la oficina de prensa de Interpol a DIARIO DE CUBA. En ese sentido, recomendó preguntar "a las autoridades nacionales pertinentes, para obtener más información".

En cualquier caso, el organismo remite en su contestación a la página de las "personas buscadas" en su sitio web, que "permite una búsqueda genérica, por país, de personas buscadas internacionalmente, en virtud de notificaciones rojas, siempre que se hayan hecho públicas".

"La notificación roja es una solicitud dirigida a las fuerzas del orden de todo el mundo, para localizar y detener provisionalmente a una persona en espera de su extradición o entrega, o de una acción judicial similar. No es una orden de detención internacional", añade Interpol.

En diciembre pasado, el teniente coronel Francisco Estrada, alto oficial de la Seguridad del Estado, dijo en la televisión oficial que "varios" de los designados en la lista nacional estaban "con notificación roja de la Policía Internacional (Interpol)". Aún no hay rastro en la web oficial del organismo.

Propaganda versus realidad

El abogado cubano Eloy Viera Cañive aporta un elemento más, ante el espectáculo propagandístico desplegado por La Habana: "Las solicitudes a Interpol no desencadenan automáticamente la circulación internacional de las personas mencionadas, ya que cada una pasa por un riguroso análisis en la Secretaría General, para asegurar su conformidad con las normativas del organismo".

El líder de la Fundación Colectivo+Voces aclara que las normativas "prohíben solicitudes basadas en motivaciones políticas, militares, religiosas, raciales o dirigidas contra refugiados", casi todo presente en la petición cubana.

"La lista nacional tiene una naturaleza política. Busca señalar y estigmatizar a quienes son considerados 'enemigos' por los cuerpos de represión del Partido Comunista. La posible condición de refugiados de algunos mencionados y la naturaleza política, podrían complicar la aceptación por parte de Interpol de las personas enumeradas en la Resolución 19 de 2023", afirma Viera Cañive.

Entre las 6.818 alertas rojas emitidas hasta la fecha por Interpol, no aparece ninguna persona —ni nacional ni extranjera— buscada por el Gobierno de Cuba. -

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miércoles, agosto 04, 2021

Carlos Carballido: El anticastrismo secuestrado por La Gran Ramera

 Nota del Bloguista de Baracutey Cubano

En estos 62 años  ha habido de todo en el Exilio: desde verdaderos héroes que lo dieron todo, incluyendo su vida,  hasta taimados camajanes que han vivido comodamente del anticastrismo  sin apenas arriegar ni un pelo de su cabeza . Dentro de Cuba se ha dado la misma situación en la lucha  antiCastristas, pero en el artículo de este post,  Carballido centra su atención en el Exilio; solamente diré que en Cuba muchos supuestos opositores han desprestigiado ese último recurso a utilizar como son las huelgas de hambre o las huelgas de hambre y sed,   al interrumpirlas sin haber logrado los objetivos que  habían pese al haber dicho que las seguirían hasta que se lograran esos objetivos  aunque se llegara a las últimas consecuencias. Algunas de esas supuestas huelgas de hambre , y de hambre y sed,  lograrían incluirse  como records mundiales de supervivencia si hubieran sido realmente reales...

En el exilio han habido personas como el del  ¨Plan Torriente¨ que han usado el dinero colectado para  invertirlos en bienes raíces de manera personal; han habido también desde muy temprano en el Exilio  ¨influencers¨ de la radio y de otros medios masivos de comunicación  que cooperaron con el Castrismo antes y después del triunfo de la Robolución y posteriormente  han vivido del anticastrismo usando nada más su verbo o la escritura.  Han habido personas del Exilio  que han fingido haber  realizado incursiones anticastristas  a Cuba que nunca fueron reales y supuestos atentados  cuyas pruebas fotográficos han sido relamente incendios a maquetas. Han habido personas y organizaciones exiliadas que para seguir  viviendo de los ¨grants¨ de la USAI y de la NED han inflado y falseado hechos  respecto al uso y  distribuciones de los fondos asignados por dichas agencias a esas organizaciones. He sido testigo  como una conversación grabada de un  entonces recién liberado y famoso preso político  se ha utilizado como una llamada en vivo para inflamar  el espiritu patriotico  de los asistentes en un acto patriótico en un restaurante de la ciudad de Los Ángeles  para así recaudar más dinero; esa ¨viveza¨o estafa  fue llevada a cabo por personas de organizaciones del Exilio histórico que son muy famosas.   Hay muchos más ejemplos,  pero creo que con estos ejemplos hay suficiente para  que se comprenda que algunas situaciones que hoy vemos  realmente  son continuaciones  de situaciones y  hechos muy viejos.


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Tomado de https://zoepost.com/

El anticastrismo secuestrado  por La Gran Ramera

Por Carlos Carballido.

03/08/2021

 Vino entonces uno de los siete ángeles que tenían las siete copas, 

y habló conmigo diciéndome: Ven acá, y te mostraré la sentencia

 contra la gran ramera, la que está sentada sobre muchas aguas.

Apocalipsis 17

 Hasta los años 90 en Miami existía un exilio pujante, radical, contestatario y con una definición política clara aunque nunca faltaron aquellos «lights» que preferían la tibieza o el concilio con la tiranía para pedir migajas.

Sin embargo, las organizaciones anticastristas y sus líderes tenían muy definido al enemigo y en consecuencia, tanto los medios de prensa como  los políticos cubanoamericanos de la época sentían la presión y por ello solían ser muy cuidadosos y frontales con el tema Cuba.

Con la llegada del nuevo milenio, la tiranía sabiendo que las reglas del juego podían cambiar de un momento a otro tras una década sin la Unión Soviética, se dedicó a inundar al exilio con un tipo de cubano ignorante políticamente, chanchullero, amante de la pacotilla y el fullerismo quienes a la postre han sido verdaderos comodines, por ignorancia o complicidad para la permanencia del castrismo.  Nadie como el maestro del periodismo contestatario, Andrés Pascual, pudo definirlo en un nombre a la medida: Kubanoides. Y lo hacía con K porque en su fuero interno, decía Pascual, no eran más que komsomoles soviéticos pero muy a lo caribeño.

A través de la historia, el problema que ha lastrado la libertad de Cuba es precisamente esa especie de esperanza patológica que por lo general ha calificado al llamado <nuevo exilio>. Una esperanza al estilo de La Gran Ramera que nos habla el Apocalipsis bíblico.  Tan patológica y letal es, que impide entender que para resolver el problema de la ínsula no puede haber más solución que el radicalismo o lo que es lo mismo, la fuerza bruta y brutal, para decirlo de alguna forma. Pero ¿por qué luego de 62 años de haber experimentado todo tipo de iniciativa, ninguna ha dado fruto? La respuestas son disímiles pero todas confluyen en lo mismo, demasiados cómplices en esta historia, desde el expresidente Kennedy cambiando por compotas a los patriotas que fueron a liberar a la patria, hasta esa legión de faranduleros Kubanoides de hoy que cada vez que defecan inventan, ahora sí, el show que acabará con la dictadura.

Estos tipos de espectáculos circenses están casi siempre acompañados por la peor de las maldiciones y que no es otra que la maldita esperanza de confiar en toda esta parafernalia que nos desenfoca de la presión política y paramilitar que como exilio hace mucho debimos acometer.

Los hechos no me dejarán mentir. Como nación esperamos que en 1959 las cosas serían mejor y nos equivocamos.   Luego nos esperanzamos en que los vuelos de la comunidad ayudarían al cubano a ser libre y nuevamente el equivoco

Más adelante nos volvió la esperanza en la oposición pacífica creyendo que traería cambios y libertad. Más tarde, la esperanza que mientras más dinero y pacotilla enviáramos a Cuba más rápido se caería aquello.

Más recientemente, también creímos que el 11 de Julio pasado las protestas pacíficas nos llevarían al final de la tiranía porque los represores al final escaparían al extranjero.  El furor fue tal que hasta algunos pícaros, como es la costumbre, se subieron en ese tren para sus 5 minutos de fama y algún dinerito por monetización de redes sociales. Y así sucesivamente el circulo vicioso que nunca termina.

Ahora, a casi un mes de que una parte importante del pueblo cubano salió a la calle dispuesto a lo que fuese, la nueva Gran Esperanza cae sobre reguetoneros que no podrían ni cantar a capella, influencers que no sabrían ni mencionar el 4to presidente de la República y en aprendices de caudillos que luchan el Grant de cada año gracias al dolor y la miseria del pueblo dentro de la isla.

Estamos asistiendo a un acto prosaico de la historia. De un plumazo se ha borrado todo el esfuerzo serio del exilio cubano que por años estuvo haciendo lo imposible para presionar al gobierno de los Castros. Lo han deconstruido dejando un asunto tan importante como la libertad de Cuba en manos de cantantes sin talento para brillar, canciones que mendigan patria y vida sin mencionar libertad y lo peor abriendo las puertas del Congreso y la Casa Blanca a supuestos líderes que NO representan ni al exilio ni mucho menos al pueblo que sufre. Y lo afirmo porque hasta hace solo 6 meses, ninguno de estos protagonistas hablaba de política ni mucho menos llamaba dictador a Díaz-Canel porque todos ellos lo consideraban presidente legítimo. Hoy, en una metamorfosis más acelerada que una bola de billar, son capaces de hacernos creer que piensan de otra manera. Y lo peor…. Tienen un público.

Tras bambalinas en esta ecuación de traiciones están los intereses creados por el Departamento de Estado y sus gobiernos de turno. Son ellos los que mueven los hilos y fabrican ídolos que se apagan y activan en dependencia de los intereses que se estén moviendo. Cualquiera de ellos  viene bien, siempre y cuando sean manipulables, faranduleros y con un par de neuronas oxidadas porque pensar por sí mismos basados en las convicciones morales y patrióticas es como pedirles peras al olmo.  Son estas rameras políticas las piezas de cambio factibles para asesinar la credibilidad de anticastristas serios y de probada trayectoria, de movimientos serios y con sólidas plataformas que lograron simpatía y hasta apoyo en la arena internacional como fue el caso de Oswaldo Payá Sardiñas y de Guillermo ‘Coco’ Fariñas para citar solo dos ejemplos. Hay que silenciar a los intelectuales y artistas serios y comprometidos y nada mejor que está gentuza para lograrlo.

¿Cuántos shows más tendremos que presenciar en esta carrera maratónica que solo da segundos aires a la tiranía? No sé.  A quienes aún nos consideramos anticastristas verticales solo nos queda denunciar a La Gran Ramera y no solo una sino a muchas en este juego y sobre las aguas que impiden un cambio genuino en Cuba para llevar finalmente la libertad a su pueblo.

Por un instante pensé que lo de 62 mil milenios era un mal chiste pero a este paso parece que será real.


* Carlos Carballido es periodista y Vicedirector de ZoePost.



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martes, junio 08, 2021

Carlos Carballido: Las Divas en Guerra y el alimento simplista del perfecto idiota cubano

 Nota del Bloguista de Baracutey Cubano 

Si bien es cierto que ¨... podemos ver un deterioro casi extremo de la moral de un sin número de personajes que han utilizado la causa  de la libertad como fuente bien de enriquecimiento, protagonismo público  o como manera fatua de erigirse líderes de una comunidad exiliada.¨  Deseo plantear que ese ha sido  un fenómeno que no ha nacido hoy ni ayer; es de 6 décadas y de muchos millones de dólares y de esperanzas estafadas. Pero tampoco olvidemos que también en estos 62 años han existido personalidades que  han sido verdaderos, honestos y sacrificados líderes en la lucha contra la dictadura castro-comunista,  que no han perseguido enriquecerse materialmente  ni buscar  fatuo protagonismo; verdaderos líderes que por servir a la liberación y democratización de Cuba  han perdido oportunidades  de enriquecerse honradamente   si se hubieran dedicado a otras actividades y desempeños; algunos han perddo sus vidas o pasado largos años en las ergástulas castristas.  Esos líderes han existido dentro y fuera de Cuba.

Respecto concretamente a la actividad desarrollada por muchos de los influencers  mencionados en este artículo (y a otros no mencionados) es  justo decir que no todo ha sido negativo,  pues, por ejemplos,  han mostrado, sobre todo a los cubanos residentes en el archipiélago cubano:

  • Qué  el Exilio no estaba muerto,  pues lo sacaron  del marasmo en que se encontraba.
  • La natural existencia de pluralidad de opiniones y la complejidad de un mundo cuando existe libertad y democracia para expresarse.
  • Que una figura pública  está expuesta tanto a las alabanzas como  a las críticas  hayan sido  merecidas o no.
  • Que en política,  al igual que en la cocina:  el que no esté dispuesto a correr el riesgo de  quemarse que  no se meta a cocinero. 

Es justo decir que la canción Patria y Vida  y los otros temas que le han seguido,  han contribuido a que tanto en el Exilio como en Cuba  se canten aún más esos temas que cuando  se cantaba  en los años 90s la canción Nuestro Dia Ya Viene Llegando, de Willy Chirino.  La nuevas generaciones  de estos tiempos de postmodernidad  requieren para motivarlos y buscar su atención vías, métodos, formas y contenidos un tanto diferentes a los tradicionales; sólo  les pido a los influencers  que no prostituyan la causa cubana aprovechándose de las esperanzas  y el dolor del pueblo cubano y que  recuerden  las palabras martianas  ¨La Patria es ara y no pedestal¨.

Hay personas  que piensan que lo importante y  fundamental es  acabar con  el régimen de oprobios en que está  Cuba desde enero de  1959 y que para ello,  es necesario  dejar  a un lado hasta después de la caida del castro comunismo  los debates y encontronazos verbales entre los diferentes personajes y las diferentes  posiciones. Eso me hace recordar una consigna de la lucha contra Batista: ¨Qué se vaya ¨el negro¨ aunque venga el Caos !!. El resultado  fue que el Caos hace 62 años que se entronizó pese a que siempre hubo algunos pocos que alertaron como es, por ejemplo,  este profético  artículo de la revista Bohemia del 18 de diciembre de 1955, comenzado en la página 107,  el cual se puede leer haciendo click en la imagen de Bohemia Sin Censura que está en la sección  derecha de este blog Baracutey Cubano, hacer click en el año 1955, hacer click en el mes de diciembre  y, finalmente,  hacer click en el número del 18 de diciembre. esperar a que se cargue ese número de la revista   e ir a la página 107 dándole a la ruedita del mouse o ratón o moviendo hacia abajo  la barra vertical de la derecha. Señalo que  Fidel Castro  había llegado  a México  desde Cuba en julio de 1955 y que el autor del artículo no es Batistiano, es Grausista; es decir: simpatizante del ex Presidente Ramón Grau San Martí, un fuerte rival político de Fulgencio Batista...


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Otra manera de leer  el artículo: 
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Tomado de https://zoepost.com/

Las Divas en Guerra y el alimento simplista del perfecto idiota cubano

Fotomontaje de Kiko Sao.

Por Carlos Carballido. *

07/06/2021

 

En ‘Indagación del Choteo’, Jorge Mañach se preguntaba al analizar la psicología del cubano  ¿Qué método nos permitiría penetrar con alguna certidumbre en una vivencia psíquica y social tan evasiva, tan multiforme y tan poco concreta…? El choteo es, pues, una actitud erigida en hábito, y esta habitualidad es su característica más importante.

Ha pasado casi un siglo y esa tipificación, digamos mental, del cubano ha sufrido la peor de las metamorfosis: La idiotez extrema más allá de no tomarse las cosas en serio o la de reírse de sus propias desgracias.

Con el auge de las redes sociales y el cambio paradigmático de la importancia de la cultura y la preparación política como premisas que identificaban a los líderes de opinión, en el tema Cuba hoy solo podemos ver un deterioro casi extremo de la moral de un sin número de personajes que han utilizado la causa  de la libertad como fuente bien de enriquecimiento, protagonismo público  o como manera fatua de erigirse líderes de una comunidad exiliada.

El resultado es patético y de un reduccionismo atroz hacia la unificación de objetivos políticos en la arena internacional que pudieran sacar a la Tiranía que gobierna Cuba. Al final de cada «performance» mediático,  sustentado en el manido y pedestre recurso de la guerrita en las redes sociales , todo se reduce a que no importa si es un brete, una canción patriótica, un barco de latas que desaparece, un parón, una caravana de carros en el caos vial que es Miami o un «tira tira» entre influencers. Lo que importa es el atesoramiento de likes en las diferentes redes sociales que permiten el financiamiento de patrocinadores y seguidores, aún si viven en efficiencies dónde los espacios limitados permite ver desde la cama cuánto café ha colado la cafetera. La idiotez del follower pasa entonces de una calificación humana para una nacionalidad, a una fuente de ingresos de estas Divas de la internet que por estos días están en discrepancias unas y otras .

Estos líderes mediáticos, con una apoyatura de prensa inusual (todas pagadas por Grants o Fundaciones socialistas como Open Society y Rockefeller) están haciéndole el peor daño al cubano de afuera y de adentro porque  reducen casi a cero cualquier actitud crítica en toma de conciencia para identificar y erradicar de cuajo el cáncer que nos afecta por más de 62 años: La dictadura castrocomunista.

La nueva generación de idiotas  cubanos, expandida diariamente como metástasis, es aquella que está creyendo que su autopercepción adquirida de estos fenómenos mediáticos  es la realidad circundante y la verdad absoluta que nos debe mover como nación. En paralelismo, está legión ama el victimismo como arquetipo social y desprecian a todo aquel que por su capacidad cultural, intelectual o de sentido común  pueda erigirse como un líder de opinión para conseguir cambios sociales y políticos como los que se necesitan en Cuba.

Está horda de idiotas cubanos ya no siguen ideas. Siguen a faranduleros de las redes, personajes creados (o simples comodines improvisados) para moldear estados de opinión y movilizaciones que obedecen más a un espectáculo circense que a una manifestación política seria donde la palabra, el discurso hábil y la oratoria sean los que anclen y solidifiquen una madurez que como exilio hemos perdido.

Todo idiota cubano moderno piensa que lo que diga Otaola, Cabo Malanga, perdón, Eliécer Ávila, Rosa María Payá, Chucho del Chucho, Liu Santiesteban, Ana Olema, Tania Brugueras o Luis Manuel Otero Alcántara y aquí me quedo por lo interminable de la lista, es la verdad absoluta e incluso los aceptan como voces de mando por las cuales deben esperar en cada vídeo directo en las redes sociales de esa farándula.

El idiota cubano ya no se informa ni con libros, ni con estudios ni mucho menos con búsquedas inteligentes en la internet sino a través de estás «Divas en Guerra»  baratas las cuales indican qué hacer, qué atacar o a quién martirizar en las redes sociales para asesinarles la credibilidad. Tan extrema es la idiotez que asumen que así hacen Revolución, que así hacen patria y que al final ellos son ese ejército salvador pero de ¿Qué?. El resultado es que ese tipo de ¿Revolución? es lo que impide que la libertad se consigna precisamente por ese cambio o renovación del pensamiento político que hasta el sol de hoy ha sido la única manera de eliminar un sistema obsoleto por otro más próspero y libre.

Esta tipificación moderna del exilio cubano es tan o más dañina que la propia dictadura o sus acólitos porque con esas actitudes lo único que impiden es el avance hacia una conciencia más o menos homogénea para derrocar al castrismo de una vez por todas. Al final siguen siendo cajas de resonancia , conscientes o no para que una tiranía siga perdurando como lo hace y desviando la atención hacia  flancos inservibles para evitar aquellos que sí podrían ser efectivos.

La ecuación causa y efecto en el cubano de las dos orillas es lamentable porque la  falta de propósito de vida hacia la profundización, preparación cultural y política  y la  seriedad que amerita la libertad de Cuba es hoy tan distante como la de una galaxia fuera de la Vía Láctea.

Está idiotez del cubano moderno en dar crédito a lo virtual de redes sociales e influencers que puede llegar incluso a creer que un personaje que compra un Rancho o vende productos campestres NO aptos para el consumo humano sea el recurso para liberar a Cuba de su Tiranía es lo que nos aleja a todos del foco. Es lo que también  nos hace caer en el ridículo de que un Cabo Malanga, con limitaciones de lenguaje y expresión,  pueda ser presidente de la nación cubana, que un timador español como Ignacio Giménez haya hecho fortuna con sus 42 mil seguidores que creyeron en las supuestas pruebas legales que despojaría al desgobierno de La Habana el pasado 4 de Junio de las finanzas  que lo sostienen. O que, más recientemente, una hija de esbirros que apenas puede tener creatividad en performances culturales proponga que el diálogo con la dictadura sea la solución y que por tal motivo hablará en un escenario internacional en representación de los cubanos.

Cualquier persona con capacidad de análisis y sentido común sabría que ninguno de estos caminos y opciones mediáticas conducen a generar cambios políticos en la isla sino que son distractores muy efectivos que «chotean» al exilio y a la Oposición real a través de una desmesurada cortina de silencio y descrédito para sugerir diálogos con la Dictadura, suplicarles derechos o sencillamente compartir un pedazo del pastel político en ese país caribeño. Es, en un final, una amañada articulación hegemónica de múltiples causas que convergen en una narrativa que se arroga el derecho de ser las nuevas voces del exilio.

En todo lo descrito hay una asombrosa similitud con la agenda de la nueva  Izquierda Internacional que siempre trabaja en sobredimensionar sus intenciones sin prestar mucha atención a los resultados porque sobre esta factura se basa su propio marketing. Y este es un factor que está generando está Guerra de Divas. El Parón de Otalola jamás ocurrió. El Barco de Cuba Decide  recolectó lateríos y aún no se sabe si llegó a La Habana. Patria y Vida y la hemorragia paroxística de temas que sucedieron en las batallas mediáticas no le han hecho ni cosquillas al régimen. Un huelguista de hambre que fue torturado por el régimen con aire acondicionado y una suculenta bandeja de comida . El supuesto abogado español Ignacio Giménez se desapareció de las redes. Y así podemos citar miles de iniciativas que parecen sacados del esquema de la nueva Izquierda de hacer ruido entretenido sin importar el resultado porque es la mejor manera de desenfocar cualquier intento real y objetivo de cambio sociopolítico.

De tal modo cabalga el nuevo cubano aunque ya peine canas. Así, hacía un más de lo mismo pero sobre todo hacia esos 62 mil milenios que ya la Tiranía se encargó de pronosticar.

* Carlos Carballido es periodista y Vicedirector de ZoePost.

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LA VERDAD SOBRE IGNACIO GIMENEZ. SU FINAL ES DE TELENOVELA.


UniVista TV

Junio 7, 2021

HUMOR: ¨Ignacio Giménez¨  aparece con pruebas en #ElShowDeCarlucho


Para los más jóvenes:


Tomado de http://www.librosdelcrepusculo.net/
viernes, 28 de noviembre de 2014
Todos los muertos (la otra mitad de la foto)
Rafael Rojas

La foto del post anterior, que con frecuencia se atribuye al fotógrafo cubano Osvaldo Salas, pudo haber sido una de las varias tomas de la misma marcha del Consejo de Ministros del gobierno revolucionario, que hizo otro fotógrafo, Venancio Díaz, el 5 de marzo de 1960, al día siguiente de la explosión del carguero francés La Coubre, en el puerto de La Habana. Fue ese un día de fotos, ya que en otro momento, mientras Fidel Castro hablaba desde un balcón, Alberto Korda captó la imagen del Che Guevara que ha dado la vuelta al mundo en 54 años.
En esa foto aparecen, de izquierda a derecha, en primera o en segunda fila, Fidel Castro, Primer Ministro, Raúl Roa, Ministro de Relaciones, Osvaldo Dorticós, Presidente, Che Guevara, Presidente del Banco Nacional, Regino Boti, Ministro de Economía, Augusto Martínez Sánchez, Ministro del Trabajo, Antonio Núñez Jiménez, Director Ejecutivo del INRA, el comandante del Segundo Frente del Escambray, William Morgan, detrás, el Presidente del Banco de Comercio Exterior, Alberto Mora, y, por último, el también comandante del Segundo Frente, Eloy Gutiérrez Menoyo.
Morgan y otro comandante del Escambray, Jesús Carreras, serían arrestados pocos meses después, acusados de traición y fusilados en La Cabaña, en marzo de 1961, más o menos por los mismos días en que fue fusilado, también en La Cabaña, otro comandante y ministro del primer gobierno revolucionario, Humberto Sorí Marín. Gutiérrez Menoyo se exiliaría brevemente y desembarcaría por Baracoa a fines de 1964. Semanas después era capturado y condenado a veinte años de cárcel. Martínez Sánchez, como decíamos, intentaría suicidarse en 1964, siendo eliminado de la vida pública desde entonces y Albero Mora se quitó la vida en 1972. Lo mismo haría el presidente Dorticós diez años después.



Otra foto de aquella marcha, de Venancio Díaz, tomada desde un ángulo más hacia el centro y la derecha, muestra al dirigente sindical David Salvador, con camisa a cuadros, de los brazos del comandante Luis Crespo y Fidel Castro. Detrás, entre Castro y Salvador, Osmani Cienfuegos, que había sustituido a Manuel Ray como Ministro de Obras Públicas, por haberse opuesto Ray al encarcelamiento de Huber Matos. Quien aparece vestido de miliciano, entre Crespo y Salvador probablemente sea Luis M. Buch, Secretario de la Presidencia y del Consejo de Ministros.
La foto de Díaz está incluida en el reciente libro Cuba in Revolution (2013) de la Arpad A. Busson Foundation. La imagen más difundida es la que reproducíamos en el post anterior, en la que la hilera arranca, de izquierda a derecha con Fidel Castro y termina, por lo general, con Núñez Jiménez, para evitar a Morgan, Mora y Gutiérrez Menoyo. Pero entre todos esos muertos, tal vez, el más borrado haya sido David Salvador, precisamente por ir del brazo de Castro. Salvador era entonces Secretario General de la Confederación de Trabajadores de Cuba, elegido, en el X congreso de esa asociación, en noviembre de 1959, a pesar de la oposición de los comunistas.
Apenas dos meses después de la foto, en mayo de 1960, Salvador renunció a su cargo, bajo la presión comunista, en perfecta coordinación con el Ministro del Trabajo, Martínez Sánchez, quien, junto con Lazaro Peña, unificará todo el movimiento sindical bajo la nueva Central de Trabajadores de Cuba. Poco después, Salvador se involucra con la organización opositora "30 de Noviembre", es arrestado en La Cabaña y condenado a 30 años de prisión. Salvador murió, exiliado en Estados Unidos, en 2007. En la enciclopedia oficial Ecured aparece definido como "traidor" y "contrarrevolucionario", a pesar de su papel fundamental en la política obrera del Movimiento 26 de Julio, entre 1957 y 1960. 

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lunes, diciembre 30, 2019

Video. Conversación entre influencers cubanos, Alex Otaola entrevista a Jorge “Ultrack” Batista


Conversación entre influencers cubanos, Alex Otaola entrevista a Jorge “Ultrack” Batista


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