miércoles, febrero 11, 2026

Cuba: Respuestas a ¿Por qué el Presidente Fulgencio Batista se fue de Cuba el 1 de enero de 1959? Relatos de sus ultimas horas en Cuba que demuestran que no huyó


Palabras del Presidente Fulgencio Batista que aparecen en el último número de la revista Bohemia correspondiente  al mes de noviembre de 1955. En este blog pueden leer los números de la revista  Bohemia haciendo click en la imagen de BOHEMIA SIN CENSURA, que aparece en la sección lateral derecha de este blog Baracutey Cubano..

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Nota del Bloguista del blog  Baracutey Cubano 

Fragmento tomado de lo escrito  por mí en el post de mi blog cuya URL es  http://baracuteycubano.blogspot.com

Esos resultados económicos se obtuvieron pese a la inestabilidad política que presentó el país y a las medidas económicas norteamericanas que afectaron a la economía cubana: solamente la aprobación norteamericana  en 1956 de reducir del 96% hasta el 29% la participación cubana en el mercado azucarero norteamericano dieron a Cuba pérdidas de 240 millones de dólares  según las páginas 14 y 15 del libro  El último año  de aquella república de Ramiro J. Abreu al dejar de exportar a Estados Unidos 1 156 902 toneladas métricas de azúcar según  se lee en la página 52  del libro La Economía Cubana en los años 50, del  entonces economista oficialista  Ismael Zuaznábar. Ramiro J.  Abreu, fue  ex oficial del Ministerio del Interior de la tiranía de los Castro y, en el momento de publicarse ese libro en Cuba (con prólogo del entonces  miembro del Buró Político del PCC  Carlos Rafael Rodríguez) era  funcionario del Departamento América, un departamento de Inteligencia y Subverción del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, que recibió inicialmente el nombre de Liberación y que tuvo como jefe a Manuel Piñeiro Losada, conocido como ¨Barba Roja,



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 ErnestoMiami

10 de febrero, 2026

Cuba: 1959 | Ep. 02 – ¿Por qué cayó Batista? La verdad que escribió en el exilio


En el siguiente  video  se narra de otra manera la partida de Cuba de Fulgencio Batista 

El Tesoro del Presidente

Junio 28, 2025

Se fue Fulgencio Batista: Últimas Horas en Cuba



La noche del 31 de diciembre de 1958 en La Habana no fue una escena de película. No hubo brindis bajo las luces de un cabaret, ni discursos altivos, ni despedidas teatrales. El presidente no brindó en un cabaret a las doce de la noche, no levantó la copa y ni dijo “con ustedes me fue bien, pero sin ustedes me irá mejor, tengo un avión esperándome en Columbia”..Fulgencio Batista no pronunció frases memorables. Su partida fue otra: silenciosa, contenida, casi furtiva. Porque más allá del poder, estaban en juego vidas. La suya, la de su familia, la de quienes lo siguieron hasta el final. Esta es la historia de una huida, y de un último vuelo.

@eltesorodelpresidenteHistoria

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Enlaces sobre dos cosas  poco conocidas que dejé como comentario en el video 

Cuba: 1959 | Ep. 01 – El colapso de Batista y el vacío de poder

1) Desmontando la falacia que el gobierno norteamericano fue el que entronizó a Fidel Castro Ruz en Cuba al presuntamente decir que los EE.UU. no reconocerían a otro gobierno que no fuera el que bajara de la Sierra Maestra: 

http://baracuteycubano.blogspot.com/

2) Carta ipoco conocida que el teniente coronel José J. Martínez Suárez (ayudante del general Eulogio Cantillo) dirigió al señor Rubén Fulgencio Batista y Godínez, acerca de los hechos que rodearon la entrevista que el 28 de diciembre de 1958 sostuvieron Fidel y Cantillo . Esta es la carta, pero antes de  ponerla te dire que el  ensayista cubano Rafael Rojas  presenta  deficiencias  como consecuencia de su formacion como historiador  en la Cuba castrista.

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DE LOS ARCHIVOS DEL BLOG BARACUTEY CUBANO

 Fragmento del post Desmontando la falacia que el gobierno norteamericano fue el que entronizó  a Fidel Castro Ruz en Cuba 


Por Pedro Pablo Arencibia

25 de agosto de 2025

En algunas ocasiones he oido a personas con cierto nivel de conocimiento, desde el punto de vista histórico, repetir la falacia que el gobierno norteamericano fue el que (tras la salida del poder del Presidente Fulgencio Batista) impuso la figura de  Fidel Castro Ruz al supuestamente decir  que  los EE.UU.  no reconocerían a otro  gobierno  que no fuera el que bajara de la Sierra Maestra. Demostraré en este escriro que esa afirmación es una falacia. Apunto que la  palabra falacia tiene por sínónimos: engaño, fraude, falsedad, mentira, calumnia, embuste,

Primeramente  debemos tener en cuenta que el gobierno de los EE.UU. lo  conforman tres poderes o tres ramas: el Poder Ejecutivo, el Poder Legislativo y el Poder Judicial, los cuales son independientes uno de los otros   y se contrapesan unos con otros.  En segundo lugar debemos  tener en cuenta otras  características particulares  como es, por ejemplo, que  el Poder Ejecutivo tiene  nivel  jerarquico como son: Presidente, Vicepresidente, Secretarios (Ministros en otros países) ; en otro nivel los Subsecretarios, un  tercer nivel conformado  por los jefes de Divisiones. etc..  A esos funcionarios dentro de la estructura oficial del Poder Ejecutivo hay que agregarles los llamados Consejeros. Un ejemplo de lo anterior  aplicado a la  falacia que nos ocupa es:

Más alto nivel. Presidente  Dwight D. Eisenhower

Secretario de Estado, que en otros países sería el Ministro  de Relaciones Exteriores: John F. Dulles

Subsecretario de Estado para Asuntos Latinoamericanos: Roy R. Rubottom Jr. 

Director de la División del Caribe y México:  William Wieland (Guillermo Arturo Montenegro Wieland)

Consejero Presidencial: Milton S. Eisenhower , académico y hermano menor del Presidente 

 Sobre las relaciones del gobierno de Estados Unidos y el gobierno de Batista es muy tmportante conocer lo siguiente:; El Dr. Néstor Carbonell Cortina en su libro Why Cuba Matters. New Threats in America Backyard (páginas 61 a 75) se lee sobre reuniones y un   documento donde se demuestra que el Presidente Eisenhower  SÓLO  se enteró   de la fuerza de la influencia comunista  en el movimiento de Fidel Castro   OCHO (8) días antes del llamado triunfo de la Revolución y que había ordenado SUSPENDER el embargo de armas al gobierno de Batista y buscar y apoyar a  un líder que no  fuera batisiano, comunista  o vinculado a Fidel Castro.  Al final de este artículo muestro el Memorando de Discusión en la 392.ª Reunión del Consejo de Seguridad Nacional, Washington, 23 de diciembre de 19581. Wieland y Rubottom, funcionarios respectivamente de sexto y cuarto nivel del Departamento de Estado, fueron los que ayudaron a entronizar a Fidel Castro en Cuba, ya que  mediante Milton Eisenhower tenían ascendencia  en la  Casa Blanca, pues el Secretario de Estado John Foster Dulles (hermano de Allan Dulles Director de la CIA) estaba gravemente enfermo y había delegado en los funcionarios  del cuarto piso  del edificio del Departamento de Estado los asuntos relativos a la situación en Cuba

En este video a partir del instante 1:51:00  y sobre todo a partir de: 1:53:16 hasta 2:00:15 habla el Dr. Carbonell Cortina  de ese documento que aparece en uno de sus libros.

II Encuentro Inyernacional con el Libro Cubano Exiliado  (Juan Clark  In Memoriam)

er Rojas Lavernia: Fidel Castro y el  Comunismo Internacional

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Fulgencio Batista  entre   desmoralizaciones, deserciones y  traiciones a su persona  dentro del Ejército de la República de Cuba en diciembre de 1958

Por Pedro Pablo Arencibia
30 de diciembre de 2023

El embargo de armas de EE.UU., el recorte de EE.UU. a la cuota azucarera de Cuba  al gobierno de Fulgencio Batista  y la desmoralización (debida a la corrupción en ciertos  altos mandos militares) son sólo tres de los factores que influyeron  para decidir la guerra entre  los cuerpos armados del gobierno y la insurrección armada y terrorista en su contra. Otros factores, por sólo dar dos factores más,  fueron:  la oposición  de parte del empresariado nacional y de la oposición política pacífica  que tuvieron la  ceguedad de no  percatarse del peligro que se cernía sobre ellas. 


Deseo señalar que el embargo de armas contribuyó a que  se desmoralizara,  aún más, parte de los integrantes de  los cuerpos armados, pues de manera palmaria mostraba que los EE.UU. no apoyaban al gobierno de Batista. Esa desmoralización  estaba mucho más presente en el ejército que en ka Policía Nacional; a  mandos de  la Marina de Guerra  no le simpatizaba Batista por razones clasistas.

Tengo el criterio que salvo ¨los casquitos¨, los cuales fueron entrenados a ¨todo vapor ¨, el Ejército estaba bastante bien preparado militarmente pero el grado de desmoralización era alto debido a la corrupción de altos jefes militares tanto de la cúpula como de los mandos medios. Tropas como las del Teniente Coronel Ángel Sánchez Mosquera y las del oficial  chino cubano Abon Li,  que no veían a sus jefes caer en la corrupción eran tropas que tenían una alta moral combativa. Ejemplos de esa corrupción desmoralizante eran no reportar los caidos en combate para quedarse con los salarios de los muertos; vender medicinas y balas a las mismas fuerzas rebeldes, etc.. He leido, aunque no verificado, que las tropas del Batallón 11 del Coronel Ángel Sánchez Mosquera (quién había sido herido en la columna vertebral en el segundo combate de Santo Domingo, y trasladado a La Habana)  reforzaron a las de Abón Li en Yaguajay y fue contra esas fuerzas conjuntas contra las que el Comandante Camilo Cienfuegos y su tropa combatieron en la toma del Cuartel de Yaguajay donde se derrochó coraje y valor por ambas partes contendientes.  Otra fuente afirma que las tropas  que había comandado Sánchez Mosquera no participaron en la batalla de Yaguajay.

Dos relevantes ejemplos de la corrupción y desmoralización de parte del Ejército fueron: 1)  la ¨venta¨ del Tren Blindado (el cual llevaba tropas ingenieras para  reparar vías férreas destruidas;  no eran tropas de combate)  al Directorio Revolucionario  o al M-26-7 por parte  del Coronel  Florentino Rosell  a cambio de 20 000 dólares  a cobrar en Miami en la cuenta que  estaba  a nombre de Haydeé Santamaría   y 2) el permitir el paso de tropas rebeldes por la provincia de Camaguey supuestamente a cambio de  fuertes sumas de dinero a ciertos  jefes militares de la provincia y a la labor del Partido Socialista Popular o PSP (nombre que tenía en esa época el partido comunista en Cuba),  lo cual estaba planificado para que sucediera en otras provincias con la llamada operación ¨Caja de Tabaco¨ que consistía en trasladar  tropas del Ejército Rebelde  desde la provincia de Las Villas hasta la provincia de Pinar del Río; esa operación había sido coordinada con Fidel Castro por los operativos de la inteligencia del PSP Osvaldo Sánchez y ¨el compañero José¨, cuyo verdadero nombre  era  Wilfredo Velázquez.

En el siguiente video Juan Juan Almeida conversa con el excapitan guerrillero cubano Roger Redondo, quien fuera jefe de la inteligencia en el II Frente Nacional del Escambray durante la guerra contra el gobierno del Presidente Fulgencio Batista. A partir del minuto 42:00   se habla de la ¨venta¨ (por parte de Coronel Florentino Rosell Leyva) del  Tren Blindado  (que llevaba solamente tropas ingenieras para reparar las líneas férreas; no eran tropas de combate)  así como la intención de  ¨venta¨  de la ciudad  de Santa Clara  por parte del Coronel  Alberto del Río Chaviano, jefe militar de la provincia de Las Villas y del Regimiento destacado en esa ciudad, el cual estaba emparentado con Francisco Tabernilla Dolz, Jefe del Estado Mayor del Ejército. Hago la observación que en la mal llamada batalla de Santa Clara  sólo hubo  cuatro muertos, incluyendo a Roberto Rodríguez ¨El Vaquerito¨, jefe del pelotón suicida de la tropa del Che Guevara, pues  sólo se combatió en la estación de policía del cual era jefe el Coronel Cornelio Rojas (de abuelo y padre mambí;  y él  un antiguo luchador antimachadista partidario del Partido Auténtico, partido  rival y opositor a Fulgencio Batista)  y en un pequeño cuartel de la Guardia Rural, pues el Regimiento comandado por Río Chaviano no combatió pese a tener tanques de guerra, buen armamento, etc.

Juan Juan AL MEDIO
Nov 28, 2018

Juan Juan Almeida entrevista a Roger Redondo


Coronel Cornelio Rojas _ Fusilado en Santa Clara 


La penetración comunista en parte del Departamento de Estado de los EE.UU. , y más concretamente en el Buró del Caribe,   perseguían beneficiar a Fidel Castro con el embargo de armas a Batista, veamos:

 Salvador Díaz Versón

El periodista Salvador Díaz Versón quién había ocupado un alto cargo policial (Jefe de la Inteligencia militar) en el gobierno del Dr. Carlos Prío Socarrás tenía en su poder los expedientes de la Liga Anticomunista donde  estaban depositados muchos años de  investigación  sobre los comunistas en Cuba y fuera de Cuba. El expediente A-943 correspondía a Fidel Castro Ruz y en él se reflejaba que Fidel  Castro había comenzado a trabajar para la Unión Soviética  en 1943 y que en su reclutamiento y entrenamiento había desempeñado un importante  papel un diplomático supuestamente llamado Gomer Bashirov, En el expediente también habían fotos y documentos que  que evidenciaban su conexión con Moscú. Después del triunfo de la Revolución y concretamente tan cercano como el 23 de enero de 1959  se requisaron los archivos que estaban, si mal no recuerdo haber leido, en la casa de Salvador Díaz Versón en Cojimar. Una carta de Fidel Castro dirigida  a Abelardo Adán en Praga que fue interceptada por Salvador Díaz Versón decía: ¨ Nuestro amigo me dijo que me mantiene reservado para mayores esfuerzos  y que no debo quemarme  viajando ahora. Ellos tienen  un plan  en el cual yo seré  el eje que  se implementara muypronto. Es posible  que entonces volvamos a vernos sin temor al imperialismo yanqui¨.  La información de casi todo lo que está en este párrafo están en las páginas 777 y 778 del excelente libro (aunque no coincido en algunas interpretaciones que aparecen en él)  titulado La Verdadera República de Cuba , del Dr.Andrés Cao Mendiguren.




Otros factores  que provocaron el recorte de la cuota azucarera y el embargo de armas fueron producto del lobbysmo  en los EE.UU.en contra  del gobierno de Fulgencio Batista por este haber tomado medidas a favor del desarrollo de la economía en Cuba que afectaban a intereses norteamericanos, medidas que fueron tomadas por  el comunista  infiltrado ¨del Cuarto Piso¨  para encubrir  el objetivo del comunismo internacional  que era  imponer a Fidel Castro. Algunas  de las medidas de Batista que afectaron intereses norteamericanos fueron:
  • El desarrollo de planes arroceros en Cuba, pues afectaba a los intereses de los arroceros norteamericanos de la cuenca del Mississippi. Cuba llegó a exportar arroz. El Paln de Alonso de Rojas, Pinar del Río, fue uno de ellos.
  •  La decisión de construir un molino de harina en Santiago de Cuba que le quitaba el monopolio al molino ubicado de La Habana, que era de propiedad norteamericana.
  •  El desarrollo en Cuba de la industria de aceites vegetales, pues afectaba a los exportadores norteamericanos de manteca o grasa de cerdo, la cual no era consumida por los norteamericanos.
  • Ventajaseconómicas  a una planta de Niquel, de la cual Batista era uno de sus accionistas, que perjudicaba a la otra planta que existía en el país, la cual era norteamericana.
  • Cuando se fue a renovar el parque de ferrocarriles, que estaban nacionalizados, las locomotoras se las compraron a los alemanes en lugar de comprárselas a la norteamericana  General Motors,
  • El papel de la prensa cubana se compraba a Estados Unidos, lo cual  fue afectado cuando  Cuba  instaló  varias papeleras que usaban bagazo de caña como materia prima.
  • Se iba a llevar a cabo una revisión de las tarifas proteccionistas que perjudicaría a los Estados Unidos.
  • Planes para producir materias en Cuba que hasta el momento eran compradas fundamentalmente a los Estados Unidos; uno de esos materiales  era  el cemento.   Dos marcas de cemento que recuerdo eran  Santa Teresa y El Morro.
  •  Una compañía norteamericana cuyo presidente era hermano del entonces Presidente de los Estados Unidos Dwight Einsehower hizo gestiones para que  la obra del túnel de la bahía de  La Habanase la adjudicaran a su compañía, pero Batista se opuso a esas gestiones y la puso en licitación para que el proyecto mejor y más barato  fuera el escogido. Una  compañía francesa se ganó la obra.
 El túnel de La Habana se enmarcaba dentro de un vasto plan de construcciones para desarrollar la infraestructura turística en el país. Muchas eran las construcciones que se habían construido y se estaba construyendo en el país con ese fin. Algunas de ellas fueron la Vía Blanca, incluyendo el puente de Bacunayagua,  y las carreteras del circuito norte de La Habana, Pinar del Río y Matanzas y otra por el sur del país que conectaba a Trinidad, Cienfuegos, etc.,. A estas obras se sumaban la construcción de fábricas de todos tipo para abastecer al país y a la creciente industria turística Estas obras se hicieron durante el régimen de Fulgencio Batista entre 1952 y 1958. El país estaba pasando de un país monoproductor y monoexportador a un país pluriproductor y pluriexportador donde la industria no azucarera había ya desplazado a la industria azucarera. El turismo había ya desplazado a la industria azucarera como la primera fuente de ingreso del país pese a estar el país en medio de cierta inestabilidad política por la lucha armada contra el régimen de Fulgencio Batista. El país estaba en transición a una economía de comercio y servicios.

Ya  durante   el gobierno del Presidente Gerardo Machado y Morales  se llevaron a cabo  sanciones norteamericanas  contra el gobierno de  Machado por este llevar a cabo  una política para desarrollar la industria nacional en Cuba. La Ley Arancelaria de 1927  emitida por el gobierno de Machado afectaba a muchos  intereses norteamericanos, los cuales   usando a sus lobbystas  promovieron sanciones del gobierno de los EE.UU. contra el gobierno de Gerardo Machado en el marco de la Gran Depresión de 1929 que tuvo un alcance mundial y de la cual solamente se salió por el desarrollo de la industria  de armamentos  durante la II Guerra Mundial.

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(Entrevista  de Eulogio Cantillo con Fidel Castro   en diciembre de 1958 en un central Oriente, cerca de Palma Soriano; están también presentes: José Quevedo, Raul Castro, el Coronel José M. Rego Rubido, jefe del Regimiento de Santiago de Cuba, Fidel Castro  y Vilma Espín) 

Carta del Sr. José J. Martínez Suárez (Teniente Coronel y  ayudante del General Eulogio Cantillo en diciembre de 1958) al Sr. Fulgencio Rubén Batista donde se aclara que el General Eulogio Cantillo no traicionó al Presidente  Batista con su entrevista con Fidel Castro Ruz  a finales de diciembre de 1958.

General Eulogio Cantillo Porras
Junio 29, 1995.
Estimado amigo:

Leyendo en estos días algunos libros que cuentan los hechos de la caída del gobierno que presidiera su padre, encuentro que se confunden los acontecimientos y las fechas. Como fui testigo de un hecho de gran trascendencia, he querido darle este testimonio como contribución a la verdad histórica, me refiero a la entrevista, el 28 de Diciembre de 1958, entre el General Eulogio Cantillo y Fidel Castro.

En el mes de Agosto, el General Cantillo recibió una carta del cabecilla rebelde, a través del padre Guzmán, en la que le proponía una entrevista. Esta propuesta fue informada al Estado Mayor y el Presidente Batista. Se le pidió al General Cantillo que fuera a Varadero, donde se runió con el Presidente, ya que se trataba de la posibilidad de una solución nacional. Aunque el Gral. Batista veía con escepticismo esta gestión, le sugirió al Gral. Cantillo que enviara a otro oficial.

Fue designado el Teniente Coronel Fernando Neugart, el cual tuvo varias conversaciones con Fidel Castro sin resultados positivos, por lo que el Gral. Cantillo suspendió esas gestiones.

Ya en el mes de Diciembre la situación en Oriente había empeorado considerablemente. Al acudir a La Habana el 22 de ese mes e informar al Gral. Francisco Tabernilla Dolz, Jefe de Estado Mayor Conjunto, de esta realidad, este le preguntó al Gral. Cantillo si él tenía algún contacto para concertar una cita con el Jefe rebelde, recordando este al Padre Guzmán. El Gral. Tabernilla le ordenó que regresara a Santiago de Cuba a la mayor brevedad. El Gral. Cantillo cumplió la orden pensando que tenía la aprobación del Presidente de la República.

El día 25 de Diciembre regresa nuevamente a La Habana el Gral. Cantillo y recibe la orden del Gral. Tabernilla Dolz de entrevistarse con Fidel Castro para que lo tanteara. Mientras tanto el Gral. Cantillo había solicitado una audiencia con el Presidente a través de su Jefe de Despacho, el Gral. “Silito” Tabernilla Palmero. Al no recibir noticias de este general y como la situación en Oriente apremiaba, tuvo que marcharse.

Antes de irse, sin embargo, me dijo que le extrañaba mucho que el Presidente no lo llamara y lo orientara al respecto, preguntándome si yo podía hacer algún contacto para ver al Presidente y le informara de la orden recibida.

(Fidel Castro y el General Eulogio Cantillo durante la entrevista)

(...)

Siguiendo mi relato, el día 27 de Diciembre, se trasladó el Gral. Cantillo para Santiago de Cuba. Siguiendo yo sus instrucciones, decidí visitar al Dr. Antonio Lamas, casado con una sobrina del Presidente, a quien le informé, sin más detalles, de la urgencia que tenía de ver al Gral. Batista, fuera de los conductos reglamentarios. Fue entonces que hicimos contacto con usted para que gestionara esta cita. Usted se comunicó con su padre el cual le dijo que nos recibiría esa noche. Yo le insistí en que no podíamos esperar tanto por la urgencia del caso. Usted habló nuevamente con su padre y nos comunicó que me esperaba a las tres de la tarde en Palacio. Usted se reunió conmigo en el Restaurant El Carmelo de la Calle Calzada y de allí partimos juntos. Recuerdo que usted trataba de saber lo que estaba sucediendo pero yo no le dije nada, tan solo que recordara a Brutus, uno de los asesinos de Julio César, al cual este quería como a su propio hijo.

Cuando llegamos a la ante sala del despacho de su padre, usted entró para notificarle mi presencia y luego regresó para acompañarme, dejándonos solos.

Al preguntarme cuál era la urgencia de mi visita, le informé que el Gral. Cantillo me había pedido que hiciera gestiones para verlo, y le contara sobre la orden que había recibido del Jefe de Estado Mayor Conjunto, extrañado de no haber recibido ninguna orientación de su parte.

El Presidente se paró y me dijo: “?Usted está seguro de lo que está diciendo?”, y yo le contesté: “Estoy cumpliendo con lo ordenado por el Gral. Cantillo.” Hablamos más de dos horas, durante las cuales pude percibir que el Presidente no estaba siendo bien informado, pues ignoraba la deserción del Coronel Florentino Rosell (mientras cambiábamos impresiones, le llegó el informe de este acontecimiento). Al concluir, me dijo que haría pasar a través del Jefe del Ejército, Gral. Rodríguez-Avila, un mensaje por la micro-onda al Gral. Cantillo para que dejara sin efecto la entrevista ordenada. Tembién me dijo que pondría un avión a las seis de la mañana para que me trasladara a Santiago de Cuba e informara al Gral. Cantillo que desistiera de la misión. Recuerdo que al salir de Palacio nuevamente trató usted de averiguar lo que pasaba pero yo guardé silencio.

A las 2: 00 a.m. del día 28, recibí una llamada telefónica del Cmt. Dole, ayudante del Gral. Tabernilla Dolz para que me personara en el Estado Mayor. Lo llamé a usted nuevamente para que le preguntara a su padre si debía acudir a la cita, contestándome, a través de usted que cumpliera la orden. Me presenté al Gral. Tabernilla Dolz, me apartó para que nadie nos escuchara y me preguntó: “?Tú sabes algo de la orden que se le dio al Gral. Cantillo?”. Le contesté que algo había oído. “Hay un avión para usted mañana para que lo traslade a Santiago de Cuba y le diga al Gral. Cantillo que le dé largo a la orden que se le dio.”

A las 6: 00 a.m. estaba en el Aeropuerto Militar de Columbia pero no pude salir hasta las 10: 00 a.m., ya que me dijeron que el avión se estaba reparando. No llegamos a Santiago hasta la 1: 00 p.m. y en el mismo aeropuerto pregunté por el Gral. Cantillo. Se me contestó que volara en helicóptero, solo con su piloto, el Capt. Izquierdo. Al regresar y verme, se paró y abrió los brazos sorprendido por mi presencia. Le informé de mi conversación con el Presidente y de la contra-orden del Gral. Tabernilla Dolz. Me contestó “Too late Martínez, too late. Acabo de tener la entrevista ya que no había recibido ninguna contra-orden. Mañana regresaré a la capital e informaré al Presidente.”

Esa noche regresé a La Habana en un avión comercial. Al otro día, 29 de Diciembre, me comuniqué con usted para informarle que el Gral. Cantillo regresaría ese día por la tarde, para que se lo dijera a su padre. Al poco rato, me telefoneó usted para decirme que el Presidente le había indicado que esperara al Gral. Cantillo en el Aeropuerto de Columbia para llevarlo directamente a Kuquine. El Gral. Cantillo llegó a las 2: 00 p.m., esperándolo varios altos oficiales; pero, siguiendo las órdenes de su padre, marchamos a verlo. Usted iba delante en su automóvil y nosotros lo seguimos.

El Gral. Cantillo entró solo al despacho del Presidente, pero luego me contó la conversación. El Presidente le había preguntado por qué no había ido a verlo antes de cumplir la orden dada por el Gral. Tabernilla Dolz. El Gral. Cantillo le explicó que el Jefe de Estado Mayor Conjunto le había ordenado que se marchara rápidamente. Cumplió la orden porque pensó que el Presidente estaba informado, lo cual no era cierto según pudo constatar.

También me contó que cuando le iba a relatar los detalles de la entrevista, el Presidente lo paró diciéndole: “No me cuentes nada, ya es demasiado tarde.”

Espero que esta carta ayude a esclarecer la verdad histórica y, con tal propósito le autorizo que haga uso de la misma en la forma que estime conveniente.

Afectuosamente,

Tte. Col. José J. Martínez Suárez.
Ayudante del Gral. Cantillo.
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Las dos traiciones del general Cantillo

Por Rafael Rojas

El 23 de diciembre de 1958, mientras caían, una a una, las ciudades villareñas en poder de los rebeldes (Fomento, Placetas, Cabaiguán, Remedios, Sancti Spíritus), Fidel Castro recibió en su comandancia, entonces ubicada en Maffo, una comunicación de los coordinadores habaneros del 26 de Julio. En ella le decían que durante una reunión con Florentino Rosell Leyva, jefe del Cuerpo de Ingenieros y responsable de la operación del tren blindado, éste había asegurado que los generales Eulogio Cantillo y Alberto Río Chaviano, así como el coronel Leopoldo Pérez Coujil, estaban dispuestos a unir sus fuerzas con los rebeldes a cambio de la formación de una junta cívico-militar, encabezada por Ramón Barquín y Manuel Urrutia.

Castro, como es sabido, rechazó la oferta y comunicó a Rosell que aceptaba una entrevista personal con Cantillo. El ejército se desplomaba, pero 15,000 hombres bien armados eran un peligro o una ganancia para los revolucionarios. Los contactos con Cantillo se habían iniciado meses atrás, cuando los rebeldes le habían propuesto un canje entre el teniente coronel Nelson Carrasco Artiles, preso en la Sierra, y el comandante Enrique Borbonet, recluido en Isla de Pinos. Para los rebeldes, una cosa era negociar con Cantillo, quien era visto como un militar honorable, y otra pactar con Río Chaviano y Pérez Coujil, que les habían causado muchas bajas.

Aunque entonces Castro aparentaba moderación --en su famosa proclama navideña Ganar la guerra y ganar la paz, había llamado a los ''cubanos de todos los credos, clases e ideologías'' a un triunfo que traería ''mejores negocios a los industriales y comerciantes'' y que ``por el procedimiento democrático del voto encauzará la república por el camino del progreso, la paz y la democracia''-- las noticias que llegaban de La Habana lo inquietaban. Los mismos coordinadores del 26 informaban sobre un posible golpe de Estado de Tabernilla o de una ejecución de Batista a manos de grupos auténticos, cercanos a Aureliano Sánchez Arango y Justo Carrillo.

Las instrucciones que Castro dio a Guevara el 26 de diciembre, de ''avanzar sólo con las fuerzas del 26'', reflejan el temor a un triunfo compartido con militares del régimen o con otras corrientes revolucionarias. Allí ordenaba al Che que Camilo marchara sobre La Habana y tomara Columbia para ''evitar que las armas se las repartan entre todos los grupos'' y ''para no caer en el mal que motivó precisamente el envío tuyo y de Camilo a Las Villas'' --léase, las guerrillas del Directorio y los Auténticos en el Escambray. Con Camilo rumbo a La Habana, Guevara tomando Santa Clara y los frentes orientales ocupando Guantánamo y Santiago, aquella amenaza podría disiparse.

(En la foto al Presidente Fulgencio Batista lo acompañan: el General Francisco Tabernilla, su hijo el General Silito Tabernilla, el Almirante Rodríguez Calderón, el político Anselmo Alliegro y el General Eulogio Cantillo, entre otros)

Dos días después, el 28 de diciembre, Fidel se reunió con Eulogio Cantillo y el coronel José M. Rego Rubido, jefe del Regimiento de Santiago, en el Central Oriente, de Palma Soriano. Aunque había ordenado a Cienfuegos que se adelantara, Castro acuerda con el general que las tropas rebeldes y del ejército, unidas, ocuparán Oriente, Camagüey y Las Villas y avanzarán hacia La Habana, concediendo a Cantillo la ventaja de tomar Columbia. Tras la deserción de Rosell, Batista pensó que el pacto con los rebeldes había sido descartado por su Estado Mayor y, a juzgar por la vehemencia con que narra el episodio en Respuesta (1960), desconocía que Cantillo tenía autorización de Tabernilla para pactar con Castro.

El primer ataque de las fuerzas conjuntas sería a Santiago de Cuba, programado para el 31 de diciembre, por lo que Cantillo le propuso a Castro una suspensión de operaciones de dos días para viajar a La Habana. Batista recibió a Cantillo en la biblioteca de Kuquine, le reprochó la decisión de entrevistarse con Castro, aunque fuera una orden de su jefe, y le pidió que volviera a Oriente y tratara de impedir la toma de Santiago. El general se comunicó con Castro, le dijo que todo marchaba según lo acordado, pero dilató la coordinación de las fuerzas. De regreso a La Habana, Cantillo informó a Batista que era imposible evitar la ocupación rebelde de Santiago.

Según Castro y la historiografía castrista, Cantillo traicionó a los rebeldes, a pesar de que aquel acuerdo fue el origen de la valiosa colaboración del coronel José M. Rego Rubido --quien llegaría a ser, brevemente, el primer jefe del Estado Mayor del gobierno revolucionario-- en la toma de Santiago. Según Batista y la historiografía batistiana, Cantillo fue también un traidor, a pesar de que tras la renuncia del 31 de diciembre lo dejaron a él como cabeza militar de una junta civilmente presidida por el magistrado Carlos M. Piedra. Fue Cantillo quien liberó a los presos y entregó Columbia a Ramón Barquín, Enrique Borbonet y el líder del 26 de Julio habanero, Aldo Vera.

Cantillo, Rego Rubido y tantos otros oficiales del ejército que se pusieron a las órdenes de los revolucionarios y contribuyeron al triunfo de la revolución fueron borrados de la historia oficial cubana. El nombre de Eulogio Cantillo aparece, en los escritos históricos, casi siempre asociado a la palabra traición: Batista llega a hablar en su libro de ''orden traidora'', ''pacto de la derrota'', ''entrevista culpable''. Pero, en la práctica, lo único que trató de hacer aquel general fue salvar a un ejército políticamente derrotado de una humillación mayor. Fue su destino quedar atrapado entre las lealtades a dos caudillos, el que se iba y el que llegaba.

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General Martín Díaz Tamayo

FOREIGN RELATIONS OF THE UNITED STATES, 1958–1960, CUBA, VOLUME VI
182. Special National Intelligence Estimate1
SNIE 85/1–58
Washington, December 16, 1958.

2. On 27 November considerable numbers of Cuban army officers were arrested for complicity in a military conspiracy against the government or for cowardice in refusing to continue the fight against the Castro rebellion. The respected General Martin Diaz Tamayo was retired for suspected involvement in this plot, and has recently been arrested. General Eulogio Cantillo Porras is still in command of the Santiago military district, but is under suspicion and close surveillance, as are several other senior officers. It is likely that there was in fact such a conspiracy to depose the regime and establish a military junta. Although it has been checked, it is symptomatic of the existence of dissatisfaction and disaffection within the armed forces. The possibly intended appointment of General Francisco Tabernilla to replace General Diaz Tamayo would have a further demoralizing effect upon the Cuban Army.
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TENIENDO EN CUENTA  QUE (DESDE LA SEGUNDA MITAD DE LOS AÑOS CUARENTA DEL PASADO SIGLO XX)   DETRÁS DE FIDEL CASTRO ESTABAN LA  INTELIGENCIA  Y  LA EXPERIENCIA DEL COMUNSMO INTERNACIONAL,   MOSTREMOS LAS DIFERENTES POSICIONES  DE  FULGENCIO BATISTA RESPECTO AL COMUNISMO SEGÚN  LAS CIRCUNSTANCIAS HISTÓRICAS DE CADA MOMENT

Nota de Pedro Pablo Arencibia,  Bloguista de Baracutey Cubano

Primeramente copiaré unas   palabras de un libro de Batista (escribió 6 ó 7 libros) en que  habla sobre esa alianza con los comunistas; después expondré mis puntos de vistas para profundizar sobre esa alianza que se produjo en el marco de la II Guerra Mundial cuando EE.UU. era aliado de la Unión Soviética de Stalin contra la Alemania de Hitler; señalo que después del 10 de marzo de 1952, una de las primeras medidas de Batista  fue muy diferente a las que había tenido a partir de 1938 con respecto al  partido comunista pese a  que los líderes comunistas Blas Roca, Lázaro Peña y Salvador García Agüero fueron en la madrugada del 10 de marzo de 1952  al Campamento Militar de Columbia para mostrarle su  apoyo a Fulgencio Batista. Roberto Simeón en su artículo Cuba. El golpe de estado del 10 de marzo de 1952 y el inicio de un nuevo proceso escribe: .

¨...  El partido comunista envió una comisión al campamento militar de Columbia para entrevistarse con el Gral. Batista, integrada entre otros por Blas Roca, Salvador García Agüero y Lázaro Peña al objeto de ofrecer la colaboración del Partido al gobierno golpista. La gestión fue de inmediato neutralizada por el Embajador Norteamericano que le comunicó al general que todo acuerdo tendría por consecuencia el no reconocimiento de su gobierno por Estados Unidos. No obstante el nuevo régimen, estableció un concordato de tolerancia. Los sindicatos en su gran mayoría se plegaron en pocas horas al nuevo gobierno. La Iglesia en la voz del Cardenal Arteaga felicito a Batista por el exitoso asalto.¨

Veamos como Batista explica esa alianza con los comunistas para las elecciones de 1940 (*):

 “Andando el tiempo, complicaciones internacionales permitirían al comunismo actuar a la luz pública bajo el emblema del Partido Socialista Popular. La Segunda Guerra Mundial obligó a potencias democráticas de la jerarquía de los Estados Unidos y bajo la dirección de un demócrata de las calidades de Franklin D. Roosevelt a asociarse con la URSS para salvar al mundo de lo que entonces se llamara "el peligro totalitario". Como Cuba, tradicionalmente aliada a los Estados Unidos, fuera una de las primeras repúblicas del Nuevo Mundo en tomar bando a su lado después de los sucesos de Pearl Harbor ¿a quién podrá sorprender que entre los partidos que apoyaran a nuestro gobierno figurara el Socialista Popular? ¿Podría pensarse que por el hecho de haber paleado juntas las armas de Stalin y de Roosevelt, éste fuera reo siquiera de la menor sospecha de filo-comunismo?”.

(Sentados: Fulgencio  Batista y Blas Roca) 

“A nosotros se nos censurará, con las más insidiosas intenciones, haber aceptado la colaboración del Partido Socialista Popular en 1939, pero se olvidará que, al adoptar la suprema decisión de llevar al país a la guerra al lado de Norteamérica, invitamos a los partidos políticos a integrar un gobierno nacional, donde todas las tendencias estuvieran representadas. Si en aquella ocasión en que acudían unidas a los campos de batalla las banderas de las barras y las estrellas y de la hoz y el martillo se hacía un alto en las contiendas ideológicas para concentrar los esfuerzos en la batalla contra el eje Roma – Berlín - Tokio, ¿qué otra cosa podía hacer nuestro gobierno que responder a un deber patriótico, a un llamado de la democracia mundial en grave trance, como harían a su turno casi todas las hermanas repúblicas del Nuevo Mundo?”

“A esta posición nuestra en relación con el comunismo, siguió la que adoptamos a partir de marzo de 1952. Si política es hacer en bien del pueblo lo que en cada momento debe hacerse, en cada una de las tres posiciones nuestras 1933, 1939 y 1952 "hicimos lo que la salud de la patria demandaba”.

Fuente.:(*) Fulgencio Batista en su libro Piedras y Leyes. Ediciones Botas. México. 1961. Págs. 54, 55 y 56.

(Composición fotográfica  donde se muestra un fragmento de la primera página del periódico Hoy, diario oficial del Partido Socialista Popular, del miércoles 23 de noviembre de 1938)

(Composición fotográfica  donde se muestra un fragmento de la primera página del periódico Hoy, diario oficial del Partido Socialista Popular, del sábado 26 de noviembre de 1938)


(Fragmento de un diario o periódico quizás del miércoles 5 de febrero de 1941, pues no he podido descifrar bien la fecha)

A las anteriores  palabras escritas por Fulgencio Batista añadiré:

1) Para esas elecciones  Batista también hizo coalición con el Partido Liberal; también con el partido de Mario García Menocal (que fue quizás el único partido político de corte conservador que hubo  en Cuba) y con otros pequeños partidos políticos. Hago la observación que el partido de Menocal  alcanzó 17 delegados  en las elecciones de 1939 para conformar  la Asamblea Constituyente de 1939;  resultado que fue sólo de un delegado menos que el Partido Auténtico, el cual alcanzó 18 constituyentes. Los comunistas sólo habían alcanzado 6 ó  7 delegados para la Constituyente.

2) Después  de Fulgencio Batista  ser elegido Presidente en las elecciones  generales de 1940, invitó a todos los  partidos políticos a conformar un gobierno de unidad nacional; el único partido político que no quiso  participar de ese gobierno fue el Partido Auténtico (no es su nombre oficial pues su nombre oficial era Partido Revolucionario Cubano, el cual en su programa se lee que era un partido Nacionalista, Antimperialista y SOCIALISTA)  que lo lidereaba Ramón Grau San Martín; no obstante,   hubo miembros del Partido Auténtico que, a modo personal, formaron parte de ese gobierno de unidad nacional como fue, por ejemplo: Rubén de León, un destacado miembro del Partido Auténtico. En ese gobierno de Batista habían antiguos enemigos de Fulgencio Batista además del partido comunista, pues recordemos el levantamiento que preparaba el partido comunista, junto a otras fuerzas, en marzo de 1935,  pero dado  que  el 7mo Congreso de la stalinista  III Internacional Comunista había aprobado  la estrategia de los Frentes Populares (estrategia que autorizaba que los comunistas de los países hicieran coalición con partidos que pudieran alcanzar el Poder. En España el Frente Popular  llegó al Poder mediante un fraude electoral al apropiarse de, al menos, 50 escaños que realmente pertenecían a la derecha, fraude o pucherazo electoral que se conoció de manera indiscutible al hallarse  en el año 2008. en una caja fuerte, del Banco Crédit Lyonnais, perteneciente a Niceto Alcalá-Zamora y Torres, entonces Presidente de la Segunda República Española, las actas originales de las elecciones españolas de 1936) se aliaron a Batista.  Aclaro que Carlos Rafael Rodríguez y  Juan Marinello no fueron ministros sin cartera al mismo tiempo. Otros antiguos enemigos de Batista que también conformaron ese gobierno fueron los miembros del ABC: Carlos Saladrigas Zayas (tío del Carlos Saladrigas del  dialoguero MIami Consulting Group) quien fue su Primer Ministro en ese primer gobierno de Batista  y Joaquín Martínez Sáenz,  el cual llegó a ser un elemento fundamental en la política económica  de Batista en los  dos períodos de  Presidente constitucional al llegar a ser Martínez Sáenz  Director del Banco Nacional de Cuba pese a que años antes Martínez Sáenz  había llegado a retar a duelo a Batista. Señalo que en noviembre de 1933  el ABC llevó a cabo un gran levantamiento en La Habana ya qie  se tomaron todas las estaciones de policía y dos cuarteles: el cuartel de San Ambrosio y el cuartel de Dragones;  se atacó, por parte del Coronel Blas Hernández, el Palacio Presidencial donde estaba Ramón Grau San Martín. Las fuerzas del Ejército, dirigido por Fulgencio Batista, y de la Marina de Guerra, dirigida por Antonio Guiteras Holmes (al ser el Secretario de Guerra y Marina)  sofocaron el levantamiento que amenazó hasta con  bombardear o ametrallar con aviones al Palacio Presidencial.

Jorge Luis González Suárez, autor del artículo La alianza de los comunistas con Fulgencio Batista, parece desconocer la cuota que debían pagar los militantes comunistas a su partido y los negocios que el partido tenía como eran  fondas, restaurants, etc.  y habían comunistas que tenían hasta un central azucarero como era el caso de Juan Marinello, el cual lo había heredado de su padre, un inmigrante que había llegado a Cuba.

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domingo, febrero 08, 2026

Julio M. Shiling: La última batalla del castrocomunismo

 Tomado de https://patriademarti.com/

La última batalla del castrocomunismo

Por Julio M. Shiling

Febrero 6, 2026

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Donald J. Trump ha elevado el cambio de régimen en Cuba a la categoría de piedra angular de la política regional de Estados Unidos, calificándolo de esencial para la seguridad nacional. Documentos públicos, incluida una orden ejecutiva del 29 de enero de 2026, declaran que las alianzas de Cuba con Rusia, China, Irán y grupos como Hamás y Hezbolá constituyen una «amenaza inusual y extraordinaria» para los intereses de Estados Unidos. Esta orden invoca poderes de emergencia para imponer aranceles a las naciones que suministran petróleo a La Habana, con el objetivo de privar al régimen de recursos y forzar una transición política antes de que termine el año.

La retórica de Trump ha sido directa e inflexible. El secretario de Estado y asesor de Seguridad Nacional, Marco Rubio, se hizo eco de esto durante su testimonio en el Senado, afirmando que el cambio de régimen es una condición previa para levantar el embargo en virtud de la Ley Helms-Burton. Rubio ha dicho abiertamente que a la Administración le «encantaría» ver un cambio de régimen, insinuando una intensificación de la presión tras la destitución de Maduro en Venezuela, que cortó el suministro de petróleo subvencionado a Cuba. Otros funcionarios, como el senador Lindsey Graham, predicen la caída de la dictadura, argumentando que el aislamiento económico consolidará el legado de Trump.

Estas declaraciones pintan un panorama de negociaciones activas para poner fin a 67 años de régimen comunista, con funcionarios estadounidenses que afirman mantener conversaciones secretas con personas influyentes en Cuba dispuestas a «derrocar al régimen». Sin embargo, las principales figuras cubanas niegan rotundamente que exista tal diálogo. El dictador cubano Miguel Díaz-Canel, elegido a dedo, ha afirmado en repetidas ocasiones que no hay conversaciones en curso, insistiendo en que las relaciones deben avanzar «basadas en el derecho internacional y no en la hostilidad, las amenazas y la coacción económica». El 5 de febrero de 2026, Díaz-Canel apareció en una «rueda de prensa» pregrabada y muy editada, emitida por los medios de comunicación estatales, vestido de negro de pies a cabeza, como si estuviera de luto, mientras culpaba a Estados Unidos de un «bloqueo energético». 

El atuendo absurdamente teatral, junto con el reloj visible en la muñeca de la moderadora Arleen Rodríguez Derivet, que demostraba que no se trataba de una retransmisión en directo, convirtió el evento en un truco propagandístico ampliamente ridiculizado, en lugar de un intercambio serio. El viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, no se quedó atrás en lo que respecta a los intentos inútiles de ocultar la verdad. El maestro espía comunista reconoció las «comunicaciones», pero aclaró que no se trata de negociaciones formales, rechazando cualquier discusión sobre cambios políticos internos. El primer ministro Manuel Marrero ha rechazado de manera similar las propuestas de Estados Unidos, advirtiendo de «tiempos difíciles por delante», pero prometiendo resistencia.

Los líderes comunistas cubanos redoblan su desafío, ignorando las advertencias de Trump. Díaz-Canel calificó los aranceles sobre el petróleo de «fascistas, criminales y genocidas», acusando a Estados Unidos de asfixiar la economía para su propio beneficio. Cossío y Marrero se han hecho eco de esto, calificando las acciones de Estados Unidos de injerencia y afirmando la «soberanía» de Cuba, algo absurdo teniendo en cuenta la sumisión del comunismo cubano a las potencias extranjeras, las alianzas y la planificación geopolítica del Estado. En sus discursos, Díaz-Canel invocó «patria o muerte», lo que indica que no se rendirá. Esta bravuconería enmascara la desesperación, ya que los funcionarios se preparan para un «período especial» que recuerda al colapso postsoviético de la década de 1990.

Los planes incluyen dar prioridad al uso estatal de combustible, recortar el gasto energético y redistribuir los escasos recursos. Se ha ordenado a las provincias que alcancen la autosuficiencia mediante la producción local, una idea que roza lo delirante dada la economía centralizada de Cuba y la falta de recursos. ¿Que cada región se mantenga a sí misma con su producción? Eso no es una estrategia, es una locura ignorar la economía básica y la dependencia de las importaciones de la isla. La escasez de alimentos, medicinas y combustible ya es generalizada, con apagones diarios que se prolongan hasta 20 horas. El escepticismo de los expertos es abundante. La coacción económica por sí sola no ha derrocado al régimen en seis décadas, pero el comunismo castrista siempre ha encontrado alguien con mucho dinero para subvencionarlo. Ahora, sin aliados que lo rescaten, el colapso parece inminente.

La postura militar de Estados Unidos subraya la presión. El USS Stockdale, un destructor lanzamisiles de la clase Arleigh Burke, ha sido avistado operando cerca de las aguas cubanas como parte de la Operación Southern Spear en el Caribe. Desplegados junto con el USCGC Stone y el Diligence en la bahía de Puerto Príncipe, en Haití, a poco más de 48 millas de Cuba, estos buques muestran su preparación en medio de la inestabilidad regional. Los informes de los rastreadores de vuelos muestran que los drones MQ-4C Triton de Estados Unidos realizan misiones de vigilancia persistentes sobre las costas de La Habana, rozando las aguas internacionales, pero lo suficientemente cerca como para controlar las actividades. Estos vuelos, paralelos a la costa norte de este a oeste, se alinean con los esfuerzos por rastrear posibles envíos de petróleo que eluden las sanciones. Aunque no «sobrevuelan directamente La Habana», su proximidad —a menos de 248 millas de lugares clave— aumenta las tensiones y evoca ecos de la Guerra Fría.

Los críticos denuncian el coste humanitario de la estrategia: la intensificación de las sanciones podría agravar la escasez, provocando crisis migratorias y sufrimiento para los cubanos de a pie. Sin embargo, los funcionarios de Trump, los exiliados cubanos y las fuerzas de la oposición dentro de la isla sostienen que atacar los ingresos del régimen es el camino hacia la democracia, y algunos reconocen que hay que sufrir a corto plazo para obtener beneficios a largo plazo. Para mejorar la situación, entre el 3 de enero y el 6 de febrero, Estados Unidos ha enviado tres vuelos humanitarios confirmados a Cuba en colaboración con la Iglesia católica como lugar de entrega y no con el gobierno dictatorial. Mientras la economía de Cuba se tambalea —las reservas de petróleo se han reducido a 15-20 días, el turismo se ha reducido a la mitad desde 2019 y la producción de electricidad es un 25 % inferior a los niveles previos a la pandemia—, los desafiantes planes del régimen parecen una negación. Con las fuerzas estadounidenses rodeando el país y el cerco económico cada vez más estrecho, la era comunista de 67 años podría estar llegando a su fin, no por una invasión, sino por una presión inexorable.

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