martes, diciembre 27, 2022

Roberto Álvarez Quiñones: La Nochemala en Cuba, otro 'logro de la revolución'. Pedro Pablo Arencibia: Algunos de mis recuerdos de la Nochebuena en Cuba

Tomado de https://diariodecuba.com/

La Nochemala en Cuba, otro 'logro de la revolución'

*******

¿Cuánto cuesta comer lechón asado en Cuba en estos días de celebraciones familiares?

*******

Por Roberto Álvarez Quiñones

Miami

24 Dic 2022 

Desde los tiempos de la colonización española, la Nochebuena es la celebración familiar más esperada en Cuba, tal y como ocurre en los países en los que el cristianismo es parte de su cultura nacional. Pues bien, este año los cubanos van a tener una Nochemala, que no buena.

Por tradición, en Cuba no se concibe la celebración de la Nochebuena sin servir en la mesa familiar el clásico lechón asado criollo. El cerdo asado es a la Nochebuena en Cuba lo que los tamales en México y Centroamérica, las parrilladas de carne bovina en Argentina y Uruguay, el pavo relleno en Brasil, o la hallaca (tamales rellenos con múltiples ingredientes) en Venezuela. Cada nación latinoamericana tiene sus platos tradicionales en estas celebraciones.

Y ahí está el detalle. En 2022, debido al comunismo, cuyo desastre ya tocó fondo, pocas familias cubanas van a poder disfrutar del tradicional cerdo asado este sábado 24 de diciembre.

La cena de cuando Cuba era "explotada por el imperialismo"

Como ocurre cuando una tiranía totalitaria se eterniza, hoy millones de cubanos jóvenes, o simplemente menores de 60 años, no tienen idea de cómo eran las cenas de Nochebuena de sus padres, abuelos o bisabuelos cuando Cuba era "explotada por el imperialismo". Y si se lo cuentan, creerán que son mentiras de viejos fantasiosos.

Veamos por arribita lo que recuerdo yo (que supero con holgura los 60 años de edad) de aquellas cenas navideñas en nuestra entrañable tierra natal:  lechón asado generalmente convoyado con arroz congrí, yuca con "mojo isleño", ensalada (preferiblemente de tomates), cerveza, o vino tinto, refrescos o jugos para los niños. Luego había turrones españoles de Jijona, yema o Alicante, así como avellanas y nueces, o dátiles. Además, podía haber flan cubano, o casquitos de guayaba con queso crema, etc. Y como sello final, un aromático cafecito cubano, de verdad, no un mejunje mezclado con chícharos tostados.

Este cuadro seguramente no está completo, pero ofrece una idea a quienes no tienen ninguna. En cuanto al inevitable argumento izquierdoso de que no todas las familias podían cenar así, les digo que es cierto, pero hay un pequeño detalle: en los años 50 eran poquísimos los cubanos que no podían cenar al menos un pedazo de puerco, mientras la abrumadora mayoría sí lo hacía. Hoy es exactamente al revés.

"Se están acabando los puercos, no da negocio criarlos"

La "revolución socialista" produce ya tan poca carne de puerco (y de cualquier otra carne) que prácticamente desapareció del mercado formal. Según cifras oficiales, en 2017 el país produjo casi 200.000 toneladas de carne de puerco, y en 2022 no llegará ni a 26.000 toneladas.

En el mercado informal, cuando "aparece", una libra de cerdo cuesta ya entre 350 y 500 pesos la libra. Por "la izquierda", por solo seis libritas de cerdo para una muy magra cena hay que desembolsar 2.400 pesos, cifra superior en un 14% a un salario mínimo (2.100 pesos).

Imaginémonos a un cubano en Miami con un salario mínimo de 1.906 (vigente actualmente en Florida) pidiendo 266 dólares prestados para pagar 2.172 dólares por ¡seis libras! de carne de cerdo en Sedano’s, Publix, Wall-Mart, BJ’s u otro supermercado.

En los últimos meses, la cúpula dictatorial en Cuba gastó miles de millones de dólares en construir hoteles de lujo para enriquecerse más, y redujo las inversiones y gastos en todo lo demás, incluyendo una drástica reducción en la importación de piensos. Además, paga precios muy bajos a los criadores privados de cerdos, obligados a entregar la carne producida al Estado. Y para colmo, mete en la cárcel a los productores privados más exitosos por criar demasiados puercos y bajo el cargo de "enriquecimiento ilícito".

La moraleja la formuló un productor en Holguín que ya abandonó ese negocio, y prefirió el anonimato: "Se están acabando los puercos, no da negocio criarlos".

Juan José, otro campesino holguinero, sigue en el negocio, pero lo deja en cualquier momento. Le dijo al periodista independiente Yoan González: "Antes yo criaba hasta 300 puercos y ahora apenas tengo 37, ¡y es demasiado!, porque ando corriendo para conseguir comida."

Otro dato. En la provincia de Sancti Spíritus, en 2018, se produjeron 17.000 toneladas de carne de cerdo, y en 2022 esperan alcanzar algo más de 1.400 toneladas, ¡12 veces menos!

El régimen, para no echar más leña al fuego político del descontento popular, comenzó a distribuir magras raciones de carne de cerdo por la "libreta", que al parecer sacó de su arsenal alimenticio secreto de guerra. Son puercos viejos con una carne muy dura, con un pésimo olor porque no han sido adecuadamente refrigerados (acribillados con apagones), y predominan en ellos la grasa, los cartílagos y el hueso.

Tampoco habrá "pollón asado" este año

Claro, no comer lechón en Nochebuena no es el fin del mundo. Lo que pasa es que esta vez muchas familias cubanas tampoco podrán sustituir tampoco el lechón con un "pollón asado", como hicieron en años anteriores.

Cuba ha reducido las importaciones de pollo congelado, pues el precio internacional ha subido en un 42%, y el país no la produce desde hace décadas. En 2021 Cuba importó 300.000 toneladas de pollo de EEUU, y en 2022 la cifra no alcanzará las 220.000 toneladas. Esa caída en las compras a EEUU no fue compensada por el suministro desde Brasil, que solo ha exportado a la Isla 2.642 toneladas de pollo.

A propósito de esto, la cúpula dictatorial castrista culpa al "criminal bloqueo yanqui" por la falta de alimentos, mientras barcos con pollos congelados de EEUU llegan a La Habana. El último fue el mercante Green Maveric, procedente de Nueva Orleans, que atracó el 11 de diciembre.

Pero hay más (o menos). No solo faltarán el cerdo y el "pollón" asados. Echemos un vistazo a recientes reportes de cuatro periodistas independientes, para tener una idea.

"No hay precedente en la historia para comparar lo que estamos viviendo en la actualidad. La carne de cerdo vale 400 pesos la libra; tres tomates te cuestan 200 pesos, y el Estado no se preocupa ni le interesa la actual situación", reportó hace unos días desde Santa Clara el periodista independiente Guillermo del Sol. Por cierto, pagar por un solo tomate 66 pesos, el 3,1% de un salario mínimo, debiera ser registrado en el Libro Guinness de Récords Mundiales

José Rolando Cásares, desde Pinar del Río, informó: "Este mes nada más dieron dos libras de arroz. Todavía la sal no llegó, y el azúcar que prometieron serán dos libras. El desabastecimiento sigue, totalmente".

Desde San Antonio de los Baños, Artemisa, Daniel Alfaro reveló que "la canasta básica este mes no trajo azúcar, y de granos lo que dieron fue un poquito de chícharos (…) no hay ni siquiera una calabaza para sancochar".

Y desde la ciudad de Camagüey, Leydis Tabares afirmó que "dieron dos libras de arroz y dos de azúcar; lo demás no llegó. Y de plato fuerte (proteína) no hay nada que comprar. Un cartón de huevos está en 1.500 pesos en la calle".

Esto último es alucinante: que 30 huevos cuesten el 71% de un salario mínimo. Es decir, cada huevo vale 50 pesos, el 2,4% de un salario mínimo. Y volvamos al absurdo: equivaldría a que en Florida un solo huevo de gallina costara 45 dólares.

Todo este triste panorama de escasez y precios de ciencia ficción es responsabilidad personal de Raúl "El Cruel", quien se niega a liberar las fuerzas productivas del campo, y todas las demás.

Lo más indignante es que él, toda la familia Castro y las de los restantes vividores comunistas que usurpan el poder en Cuba, celebrarán en grande con lechones asados por cocineros contratados para la ocasión y festejarán con champán francés, cervezas alemanas, vinos españoles y postres deliciosos, el 64 aniversario de la peor tiranía de América desde que Cristóbal Colón pisó tierra en Bariay y, maravillado por el exuberante paisaje, soltó aquella frase que a todos los cubanos nos enorgullece.

******************

Nochebuena guajira. Revista Bohemia de 1955




Nochebuena  familiar y urbana antes de 1959


********

******************

Nota del Bloguista de Baracutey Cubano

Este artículo lo escribí a petición de mi amigo Eugenio Yañez, hoy fallecido, entonces director y editor  del relevante sitio Cuba Análisis, un respetable Think-Tank de asuntos cubanos; al final de este post publicaré  lo que escribió Yañez sobre sus recuerdos de La Nochebuena. Esos recuerdos de Yañez, y los de otros muy conocidos y reconocidos cubanos, pueden leerse haciendo click en el enlace de donde se tomó  lo escrito por Yañez, al cual felicito no sólo por las Navidades sino también  por la idea de  recopilar  todos esos recuerdos.

Algunos de mis recuerdos de la Nochebuena en Cuba

Por Pedro Pablo Arencibia
20 de diciembre de 2018


¡Qué entusiamo! ¡qué alegría!
¡Qué fiesta santa y amena!
Falta lo mejor: la cena;
¡La gran cena de este día!

De la mesa en derredor
 Donde todo se concilia,
Está toda la familia
Llena de dicha y amor.

  ¡Oh delicia de esta cena!
¡Oh familia venturosa! 
¡Noche alegre!  ¡Noche hermosa!
¡Noche santa!   ¡Noche buena!
Estrofas tomadas de  la poesía Noche Buena*
 de  Juan de Dios Peza



 

   Los  recuerdos de Las Nochebuenas, Las Navidades, Año Nuevo  y  Día de Reyes  de mi niñez y adolescencia están entre los recuerdos más felices de mi vida. El preámbulo a esas fechas lo eran, para mi alegría,  las blancas ¨flores de aguinaldo¨, pues en la entonces nueva urbanización donde mi padre construyó nuestras casas (construyó dos en diferentes etapas debido al crecimiento de la familia) en los años 50 del siglo XX, habían unos solares yermos donde  con la llegada del invierno florecían esas campanillas blancas que en un libro de lectura para la escuela primaria,  escrito si mal no recuerdo  por el Dr. Carlos de la Torre y Huerta, llamaban  la nieve de los campos de Cuba. Los villancicos en la escuela pública,  en la televisión y en la radio,   así como los anuncios navideños y los arbolitos de Navidad con sus nacimientos,  eran   junto con  el relativo frio del invierno cubano un marco ideal e inolvidable para disfrutar de la  magia  de las festividades navideñas, cuya razón de ser es Cristo.

   En nuestras casas siempre,  antes y después de 1959, se celebró La Nochebuena de manera abierta y sin ninguna ¨escondedera¨ cómo  nunca tampoco se escondió el Corazón de Jesús  ni la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre;   hasta la estatua de la Santa Bárbara siempre estuvo en su castillo mirando  para la calle en nuestra casa en el reparto habanero nada exclusivo de El Calvario.  Sin embargo,  a  la Nochebuena no le dábamos un significado religioso, aunque lo conocíamos. La Nochebuena  para nuestra familia (como para la gran mayoría de las familias cubanas) representaba la gran cena anual  de la unión y la reunión familiar de nuestra familia  en cuya mesa un lechón asado, matado y adobado en casa,  no podía faltar, así como el potaje de frijoles negros, la yuca con mojo, plátanos maduros fritos, tostones, la ensalada de lechuga y tomates,  los diferentes turrones españoles y cubanos, las nueces, las avellanas,  los dátiles y higos así como  los exquisitos dulces de cascos de guayaba y de naranja agria, el dulce de coco rallado, los buñuelos de yuca, etc. que preparaba  mi madre,   todo esto acompañado de agua, vinos, refrescos y alguna que otra cerveza sólo para los mayores,  pues en la casa no se tomaban, salvo en fechas excepcionales como esa, bebidas alcohólicas,  las cuales se tomaban en cantidades muy moderadas. También en la mesa estaban presentes latas de conservas en almíbar de mitades de pera,  de  melocotón y  de coctel de frutas, todas procedentes de Estados Unidos.

   Una Nochebuena muy especial fue la celebrada en 1957 en la residencia que mi tio materno Ramón Cardoso le  diseñó, construyó y regaló (con un auto Chevrolet de 1953 en el garaje) a mis abuelos y  a sus hermanas solteras en la incipiente urbanización de clase media llamada Ciudad Jardín; urbanización frustrada y venida a menos después de 1959. Mi tío Ramón, uno de los ocho hijos de mi abuelo sastre con mi abuela,  había sido  un ¨guajirito¨ mulato de Unión de Reyes, Matanzas,  que se ganó una beca para estudiar en la Escuela de Artes y Oficios localizada en La Habana y después, trabajando y estudiando, se hizo arquitecto en la Universidad de La Habana;  su  ejemplo de superación y prosperidad no era un caso excepcional en la tan vilipendiada República de Cuba anterior al fatídico 1959, en la cual con esfuerzos, sacrificios y  perseverancia para lograr un bien definido objetivo en la vida se podía salir adelante y alto en la vida personal y social. En esa pletórica Nochebuena todos los hijos e hijas, yernos, nueras y  nietos de mis abuelos nos reunimos a cenar improvisando y uniendo varias ¨mesas¨ y dividiendo a los comensales en dos tandas: en la primera tanda cenamos los niños y en la segunda  los mayores. Los niños no nos dábamos cuenta que éramos dichosos como nunca más lo fuimos  en la vida,  pues todos nuestros seres queridos conocidos estaban  vivos y, para mayor felicidad, reunidos físicamente. Muy distinta esa Nochebuena a la de 1982 ó 1983  en la que  dos o tres días antes de esa fecha yo llevé  desde Pinar del Río, provincia donde yo residía,   en un viaje de ¨llega y vira¨  un gran pernil de puerco para la casa de mis padres en La Habana sin que afortunadamente  la Policía Nacional Revolucionaria parara  el carro del ¨botero¨ en que yo  lo llevaba,  pues estaban  registrando y decomisando toda la carne de cerdo  que fuera para La Habana. En esa ocasión mi madre un tanto triste y apenada me preguntó cuando yo le entregué la carne: Pedro ¿Puedo enviarle un pedazo a tus tías?  Yo le respondí: ¡Claro que sí Mima, lo que tú quieras!; fue su última Nochebuena en Cuba.

    No deseo  terminar este escrito sin señalar que el 24 de diciembre de 1969,  es decir: el día de Nochebuena de ese año, en el restaurant El Cochinito, restaurant  especializado en platos con carne de puerco  y  localizado en la famosa y céntrica calle 23 de  El Vedado, lo que se les ofreció  ese día a todos los comensales fue BACALAO. Señalo y enfatizo, para que se entienda en toda su magnitud lo inmediatamente antes señalado, que en aquella época ya todos los restaurantes, cafeterías, etc.   tenían un sólo dueño: la tiranía Castrista,  ladrona de haciendas, sueños... ¡ y  VIDAS de todo un pueblo!
***********

***************






    ******************

    Eugenio Yáñez, Miami, Estados Unidos

    Las Nochebuenas que recuerdo eran la unión de toda la familia para cenar en grandes mesas que se colocaban en el patio de la casa de mi abuela, los mayores en una, los niños en la otra. La comida era muy sabrosa, pero el arroz, los frijoles, las viandas y ensaladas eran algo cotidiano en nuestras mesas durante todo el año, así como la carne, el pollo y el pescado (fundamentalmente los viernes). Lo peculiar en Nochebuena era el lechón asado, que se adobaba en la casa y se cocinaba en la panadería de la esquina, así como vinos (solamente para los mayores) y turrones españoles, manzanas y uvas, nueces y avellanas.

    En esa gran reunión había familiares liberales, batistianos, comunistas, ortodoxos, auténticos y no interesados en política, católicos y ateos, pero en Nochebuena y Navidad no se hablaba de esas cosas, sino solamente de amor, confraternidad, alegría, amistad, esperanzas, buena voluntad y mejores deseos. Todo al lado del arbolito y el nacimiento, con villancicos y música navideña, además de música cubana bailable. Cada familia cubana celebraba de acuerdo a sus posibilidades y recursos, pero ni odios ni rencores cabían en ese ambiente festivoesas miserias humanas las introduciría más tarde el comunismo en nuestra patria.

    Después de la cena, algunos iban a la misa del gallo, otros a bailar o pasear, y otros se quedaban en la casa con los niños que, naturalmente, no íbamos a bailar ni tampoco a la misa, por ser a una hora muy tarde para los menores de edad. Y todos comenzaban desde ese momento a pensar en las fiestas de año nuevo, mientras los niños soñábamos con los regalos de los Reyes Magos, confiados en que nos habíamos portado bien.

    El totalitarismo nos quitó las festividades y las posibilidades materiales de realizarlas, pero no pudo arrebatarnos las ilusiones ni la buena voluntad entre cubanos, y tanto en la isla esclava como en el destierro, la Nochebuena continúa significando siempre ese gran encuentro familiar de cubanos esperando la Navidad y compartiendo la cena con lo que se pueda poner en la mesa, mientras nos deseamos lo mejor de lo mejor para todos, menos para los miserables que nos roban las ilusiones y el futuro.

    **************
    Cómo fue la primera Nochebuena republicana en Cuba, año 1902



    Artículo de Maikel Mederos Fiallo.

    El 24 de diciembre de 1902 Cuba celebró su primera Nochebuena libre del dominio colonial español y sin el Gobierno Interventor norteamericano. Hacía solo siete meses que el Presidente Don Tomás Estrada Palma, había tomado posesión en su cargo y poco más de cuatro años que la Guerra de Independencia había terminado.

    En la Nochebuena de 1902 la economía cubana era bien modesta. Con una población estimada en 1 751 366 habitantes, las recaudaciones de impuestos para el presupuesto ascendieron a 17 306 523, un promedio de diez pesos per-cápita. El comercio exterior alcanzó la cifra de 124 914 000, con 71.32 pesos per-cápita y la zafra azucarera fue de 850 181 toneladas con un promedio casi aproximado de media tonelada por habitante.

    Lo modesto de estas cifras contrasta en comparación a la década de los años 50 del siglo XX. Alrededor de cincuenta pesos de recaudaciones presupuestales per-cápita (unas veces más, otras menos); unos 200 pesos de comercio exterior por habitante y una zafra azucarera que llegó a más de una tonelada per-cápita.

    Pero en 1902 los cubanos tenían una ventaja sobre sus descendientes de los años 50 del siglo XX, ni que decir de los tataranietos de hoy día, que compensaba lo modesto de la economía patria: si bajos eran los ingresos, bajos eran los gastos. En 1902 no hubo déficit presupuestal, hubo superávit. Los impuestos eran pocos comparados con los de 1950 y por supuesto, con los de ahora mismo. Los precios parecen sueños…

    De la baratura de la comida tomamos al azar esta cena ofrecida por “El Jerezano” a sus clientes por solo ¡40 centavos!: almejas en salsa verde, vaca frita con mojo, postre, un vasito de vino de Rioja, pan y café.

    Los alquileres estaban por los suelos. Una casa en la calle Chávez con sala, saleta, cuatro cuartos, cocina, baño, patio e inodoro valía seis centenes (30 pesos). Los juegos de cuarto se podían comprar desde 62 pesos, los de comedor, desde 42 pesos y los de antesala desde 28 pesos. Una camisa de franela, con cuello a la marinera (la moda entonces), costaba un peso plata.

    Con semejantes precios los cubanos de 1902 podían celebrar tremenda Nochebuena pese a lo modesto de sus ingresos. Una cena costaba la tercera parte de lo que se pagaría en los años 50 y no tengo matemáticas para calcular lo que costaría hoy, a ver… vamos con los datos: dos libras de jamón en dulce, un pollo asado, dos libras de lechón asado, una libra de turrón, nueces, avellanas y castañas, una barra de pan, una botella de Jérez seco o dulce, dos media botellas de Rioja clarete alambrado y un pomo de aceitunas costaban cinco pesos plata. En los años 50 semejante pedido costaría de 13 a 14 pesos… No hay forma de estimar el costo actual amen de que buena parte de la mercadería no está disponible.

    No se acostumbraba cenar en restaurantes, pero “El Jerezano”, a tono con la fecha, ofrecía el siguiente menú el 24 de diciembre: arroz con guinea, lechón asado, turrón, un vaso de vino Rioja, pan, café y hasta un buen consejo que decía textualmente: “No se meta con nadie”.

    El costo de todo lo anterior, consejo incluido, alcanzaba la cifra de ¡60 centavos!

    Vamos a echar un vistazo a los precios de los artículos de Nochebuena en las tiendas de víveres de 1902, con las ofertas de las cuatro principales casas dedicadas a ese giro: “La Flor Cubana”, “Cuba - Cataluña”, “El Progreso del País” y “La Viña” (en los años 50 solo sobrevivía una de ellas):

    Lechones asados a tres y cinco pesos; pavos asados a 1,50 pesos; pollos y guineas asados a cincuenta centavos; jamón en dulce desde un peso de plata. Turrones de Nieve (blanco, de almendra, con frutas en el centro), Mazapán, Fruta, Yema, Alicante y Crocante, de la mejor calidad, a cuarenta centavos la libra. El de Jijona (mi favorito) a sesenta centavos pues estaba escaso. La botella de vino moscatel a cuarenta centavos y el galón (cinco botellas) un peso plata. “Cuba - Cataluña” regalaba a los clientes que compraran por más de 50 pesos una preciosa ponchera de cristal.


    y
    *********************

    Villancicos tradicionales españoles (Coral Cordobesa de los Pedroches) 



    Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , ,


    Para seguir leyendo hacer click aqui­ ...

    jueves, marzo 17, 2022

    Roberto Álvarez Quiñones: El PCC y la UJC se desinflan sin remedio

     
    Tomado de https://diariodecuba.com

    El PCC y la UJC se desinflan sin remedio

    *******

    La prensa del régimen dice que los jóvenes que no quieren entrar al PCC en Cuba son 'niños que se niegan a comer un alimento sin siquiera probarlo'.

    *******

    Por Roberto Álvarez Quiñones

    Los Ángeles

    16 marzo 2022

    La columna vertebral política del sistema comunista cubano, conformada por el Partido Comunista (PCC) y la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), se desinfla, se resquebraja sin remedio.

    La cúpula castrista ha insistido siempre en que los jóvenes, en particular los militantes de la UJC, son "el relevo de la revolución". Es más, durante años Fidel Castro se lo hizo creer a muchos cubanos.

    Falso. Y no solo por razones político-ideológicas, sino sociales y humanísticas que se remontan a los orígenes de las civilizaciones hace milenios. La historia muestra que en la sociedad se produce de hecho una ruptura entre una generación y la que le sucede de inmediato.

    Es lógico. Los más jóvenes no están dispuestos a renunciar a sus propios sueños y aspiraciones para seguir por los caminos que les trazan sus mayores. Ellos quieren, necesitan, crear y transitar por el suyo propio.  Ignorar eso origina los conflictos generacionales, con consecuencias sociales, humanas, políticas, culturales y existenciales.

    En Cuba a esto se suma el factor político. Resulta que los jóvenes cubanos hoy no quieren pertenecer a la UJC, y los que son miembros se niegan a ingresar en el PCC cuando llegan a los 30 años de edad (la edad límite).

    Un ejemplo elocuente

    Veamos un ejemplo elocuente. En los años 60 Fidel Castro quiso establecer en Isla de Pinos una versión tropical de los falansterios del socialista utópico francés Charles Fourier a principio del siglo XIX. Envió a Isla de Pinos a decenas de miles de jóvenes a trabajar en duras labores agrícolas. Otros estudiaban en escuelas en el campo y trabajaban en las plantaciones de cítricos y otras labores. En 1978 el caudillo cambió el nombre de la isla y le puso Isla de la Juventud. Aseguraba que aquella era una experiencia única en el mundo y que allí se formaría un excepcional relevo revolucionario.

    ¿Qué resultaron dieron los falansterios fidelistas? Pues que hoy en la Isla de la Juventud nueve de cada diez militantes de la UJC (92%) con la edad requerida se niegan a ingresar en el PCC. A Miguel Díaz-Canel, número dos del PCC (el número uno es Castro II), le informaron hace unos días en una reunión en esa isla que existen allí 67 militantes de la UJC con 30 años de edad, o casi, pero que solo cinco están dispuestos a ingresar en el PCC.

    Algo parecido ocurre en el resto del país. Por algo ya el PCC no informa sobre su membresía total. La última vez fue hace diez años y declaró 670.000 miembros. Claro, sotto voce se conoce de la estampida de sus filas y que la membresía hoy probablemente no llega a los 500.000 militantes.

    En la misma reunión pinera mencionada, Roberto Morales, miembro del Buró Político del PCC, calificó de "preocupante" el creciente número de jóvenes que no pasa de la UJC al PCC, y propuso una novísima solución:  intensificar el "trabajo político-ideológico" con los jóvenes. Es decir, darles más "muela política", como llaman ahora los militantes de la UJC a lo que antes sus padres denominaban "teque".

    En Artemisa, en otra reunión también presidida por Díaz-Canel, la primera secretaria provincial del PCC, Gladys Martínez, dijo: "Debemos detenernos a analizar por qué algunos jóvenes no desean sumarse".

    En tanto, el periódico Girón, órgano del PCC en la provincia de Matanzas, calificó a los militantes de la UJC que se niegan a entrar en el PCC de "niños que se niegan a comer un alimento sin siquiera probarlo". Y propuso también una fórmula "inédita" para captar militantes: "desarrollar un trabajo ideológico y político de mayor profundidad". Es decir, arreciar la "muela política". ¡Le zumba el mango!

    El dolor de cabeza castrista es más fuerte aún. Los jóvenes ni siquiera quieren ingresar en la UJC, que tampoco ya da cifras. El periódico Juventud Rebelde dijo en 2008 que la membresía era de unos 600.000 militantes. Hoy probablemente no sobrepasa los 390.000 miembros.

    Fue el Che Guevara, el más comunista (y despiadado represor) de los guerrilleros que tomaron el poder en Cuba en 1959, quien a fines de ese año inventó lo que se llamó con disimulo Asociación de Jóvenes Rebeldes, pues Fidel Castro juraba en cada discurso que eran vendepatrias quienes afirmaban que la revolución era comunista.

    Más atornillados en el poder, en octubre de 1960, ambos decidieron que la verde AJR fuese fusionada, o más bien asimilada, por la roja Juventud Socialista (JS), ala juvenil del Partido Socialista Popular, el viejo partido de los comunistas cubanos. Y en abril de 1962, Castro I le cambió el nombre y le puso ya abiertamente Unión de Jóvenes Comunistas (UJC).

    Poco después, en 1965, el Che, en El socialismo y el hombre en Cuba (carta publicada en Montevideo), llamó a forjar el "hombre nuevo", idea nada original. La tomó del "hombre superior" nazi, derivado del "superhombre" que el Tercer Reich le tomó prestado al misántropo y nihilista filósofo Friedrich Nietzsche, y que Hitler soñaba formar para que fuera protagonista del nuevo orden fascista mundial, que duraría 1.000 años.

    Son jóvenes quienes gritan “Abajo la dictadura” en las calles

    Volviendo al presente, el parteaguas histórico del 11 de julio pasado fue protagonizado fundamentalmente por jóvenes que por decenas de miles inundaron las calles de 55 ciudades y al grito de "¡Libertad!", "¡Abajo la dictadura!", "¡Abajo el comunismo!",  realizaron la mayor protesta política antigubernamental en toda la historia de Cuba, incluyendo la etapa colonial.

    Son muchas las razones por las que la juventud cubana rechaza a la UJC y el PCC. Una muy importante es que los jóvenes saben que si entran en la UJC el régimen los va a utilizar como esbirros callejeros, los presionará u obligará a ser traidores a su pueblo, familiares y amigos, como miembros de los Batallones UJC-MININT, bandas paramilitares típicamente fascistas para reprimir, golpear, arrestar, amenazar o encerrar en sus casas a opositores, damas de blanco, periodistas y artistas independientes.

    Cinco causas del rechazo de la juventud al PCC

    En cuanto a por qué los jóvenes no quieren entrar en el PCC se destacan cinco causas:

    1. Saben que el PCC no es un partido político como tal, sino un aparato estatal paramilitar represivo, administrativo, y de burda propaganda política-ideológica, cuya misión es mantener un férreo control de la sociedad, meter miedo, adoctrinar, asfixiar las libertades individuales incluyendo la prohibición de la libre expresión.
    2. Si ingresan en el PCC pasarán a ser robots obligados a cumplir sin chistar las ordenes de arriba y tendrán muchísimo menos libertad que la muy escasa que tienen ahora.
    3. Estamos en el siglo XXI. Hoy millones de jóvenes cubanos están conectados cibernéticamente con el mundo "de afuera". Saben cómo viven sus iguales en otros países, y aspiran a lo mismo.
    4. No solo no están atados generacionalmente a un pasado "glorioso" que no vivieron ni les interesa, sino que fue ese pasado capitaneado por el PCC lo que condujo al desastre nacional de hoy: hambre, escasez de todo, infelicidad, falta de oportunidades y de libertad.
    5. Saben que la cúpula dirigente del PCC es una pandilla de corruptos millonarios vividores y abusadores, una mafia criminal sin escrúpulos que goza de la dolce vita a costa de la explotación de todo un pueblo.

    Conclusión: Castro II y sus allegados deben acostumbrarse a que los muchachos de la UJC, en cuanto tienen la oportunidad de librarse al fin de la pesada carga comunista que llevan encima, tiran jubilosos el carnet lo más lejos posible. Nadie los va a convencer de que sean más esclavos aún de lo que fueron hasta ahora.

    Etiquetas: , , , , , , , , , ,


    Para seguir leyendo hacer click aqui­ ...

    jueves, junio 24, 2021

    Roberto Álvarez Quiñones: Un nuevo 'déjà vu' en la ONU oculta el verdadero bloqueo a Cuba. Siete puntos claves para exigir el cese del bloqueo castrista a los cubanos

     Nota del Bloguista de Baracutey Cubano

    Los Estados Unidos de América han llegado a ser el 5to socio comercial de Cuba. 

    A las  cifras que más adelante mostraremos  de comercio entre EE.UU. y Cuba,  hay que agregarle las remesas, medicinas y la ¨pacotilla¨ que envían y/o llevan  cubanos y cubanos-americanos a Cuba que según estimados recientes alcanzan los 6 mil millones de dólares. Seamos serios: ¿Puede decirse  que los EE.UU. tienen un bloqueo contra Cuba?

    El comercio  entre Cuba y EE.UU. mes por mes y desde 1992 hasta febrero de 2020 puede consultarse en : 
    United States CENSUS Bureau
    Foreign Trade
    Trade in Goods ith Cuba from 1992 to February 2020
    (NOTE: All figures are in millions of U.S. dollars on a nominal basis, not seasonally adjusted unless otherwise specified. Details may not equal totals due to rounding. Table reflects only those months for which there was trade.)

    ¿Para qué sirve el embargo?

    El Embargo es muy útil  por varias  razones, aunque la causa que lo originó fue el robo de las propiedades norteamericanas por la incipiente tiranía Castrista,  las cuales fueron   estatalizadas  al apropiarse la dictadura de ellas, lo cual  también  hizo con las propiedades de los nacionales cubanos. En 1958, según cálculoss conservadores, más del 85% de la economía  de Cuba estaba en manos cubanas.



    Desde años  antes del supuesto deshielo  entre EE.UU. y la tiranía Castrista comenzado oficialmente el 17 de diciembre de 2014 ya  el comercio superaba ampliamente el comercio entre esas partes después del deshielo. La terrible situación económica de la colonia Castrista que es Venezuela  y la estrategia de la tiranía de  no comprar alimentos  a EE.UU. para presionar a que  se levantara el Embargo  y  con ello  los círculos financieros norteamericanos  le abrieran líneas de crédito a la tiranía Castrista para con ese dinero le comprara a compañías norteamericanas. Los acreedores de los círculos financieros siempre van a cobrar pues por las leyes de EE.UU. el gobierno (es decir el pueblo trabajador norteamericano mediante  los impuestos) les indemnizaría la pérdida sufrida por la tiranía no pagarle el crédito otorgado,  mientras que las compañías norteamericanas  estarían contentas de haber vendido. ¿ Quién se perjudicaría?: El pueblo norteamericano ya que no vería revertido hacia él  lo pagado en los taxes o impuestos ...

     Una digresión: en  años  recientes Cuba  importó aproximadamente el 80% de los alimentos que consume y en el año 2005 EE.UU.  fue el mayor proveedor de alimentos. La dictadura totalitaria de los Castro  no publica las  cifras de importaciones de alimentos desde EE.UU.: para seguir culpando al embargo norteamericano de todas las  desgracias de Cuba...

     Veamos algunas cifras antes del deshilo  y verán que sólo en el año 2013 casi DUPLICÓ  lo que exportó EE.UU. a Cuba EN LOS DOS AÑOS DEL SUPUESTO DESHIELO.

     





    ************

    Tomado de https://diariodecuba.com/

    Siete puntos claves para exigir el cese del bloqueo castrista a los cubanos

    ********

    Un nuevo 'déjà vu' en la ONU oculta el verdadero bloqueo a Cuba.

    ********

    Por Roberto Álvarez Quiñones

    Los Ángeles 24 Jun 2021

    Ayer, 23 de junio, volvió a producirse en la Asamblea General de la ONU el déjà vu de aprobar la tradicional resolución castrista de condena al embargo de Estados Unidos a Cuba, llamado "bloqueo" por el régimen.

    Un total de 184 de los 192 países miembros del magno foro mundial votaron contra algo que a ciencia cierta no conocen. O sea, una mayoría superior al 98% de los votos, cosa que jamás se logra para asuntos que sí resultan cruciales para la humanidad.

    Muy pocos de esos países, sin embargo, alzan la voz para condenar la violación de los derechos humanos en Cuba, o para preguntar cuándo se van a realizar las elecciones que Fidel Castro prometió en 1959.

    Todo este show anticubano muestra que el mayor éxito propagandístico que tuvo Castro y que aún tiene la dictadura por él fundada es el mito de que Cuba es víctima de un cruel bloqueo comercial y financiero por parte de EEUU, que ha impedido a la "revolución cubana" lograr sus metas de desarrollo económico y social.

    En ese éxito hay dos elementos clave: haber sustituido la palabra embargo por bloqueo, un impresionante término militar; y ocultar el verdadero bloqueo que aplica la dictadura internamente contra el pueblo.

    Echemos un breve vistazo al "bloqueo contra Cuba". Para empezar, no es un bloqueo ni es contra Cuba. Se trata de un embargo comercial y financiero bilateral de un país a otro. No es total sino parcial, lleno de excepciones y agujeros. Y no es contra Cuba, sino contra el Estado castrista, que no es lo mismo.

    Bloqueo fue, por ejemplo, el de los invasores alemanes a Leningrado (hoy San Petersburgo). Allí, desde septiembre de 1941 hasta enero de 1944, no entró ni salió absolutamente nada. Murieron más de un millón de personas, la mayoría de hambre y de frío, incluyendo, por cierto, un hermano de Vladimir Putin, quien no había nacido aún.

    No es un bloqueo ni un embargo total

    No solo no hay bloqueo a Cuba, sino que ni siquiera es un embargo total, por cinco razones:

    1) Cuba puede comerciar con los restantes 194 países del mundo.

    2) La ley Helms-Burton permite las exportaciones de EEUU a Cuba de alimentos y medicamentos.

    3) EEUU es hoy la mayor fuente de divisas que tiene Cuba. En 2019, año previo a la pandemia, desde EEUU fluyeron hacia la Isla unos 6.500 millones de dólares en remesas, paquetes y viajes de turistas estadounidenses y cubanoamericanos.

    4) El embargo solo afecta al Estado castrista. No incluye al sector privado cubano. Si el régimen permitiese que agricultores y negocios privados comerciasen libremente con EEUU, en Cuba no habría crisis alimentaria ni pobreza extrema.

    5) Si Cuba no tiene acceso a créditos o facilidades para operar con dólares en bancos occidentales es porque no paga sus deudas y nadie le quiere prestar, y porque está entre los países que patrocinan el terrorismo.

    Además de ser el mayor proveedor de divisas de Cuba, EEUU es su principal abastecedor de pollo congelado, principal proteína en la dieta cubana actual. Vende a Cuba 16 veces más pollos que Brasil. De 2000 a 2019, EEUU envió a Cuba 2.3 millones de toneladas de pollo, por valor de casi 2.000 millones de dólares.

    En abril de 2021 Cuba compró a granjeros estadounidenses 30.024 toneladas de pollo, en contraste con las 1.892 toneladas importadas de Brasil. EEUU, el país "bloqueador", es más ventajoso. Vende a Cuba a dólar el kilogramo de pollo, por los $1.48 de Brasil, cuyo precio se incrementa además por la lejanía y los costos del transporte.

    ¿Cuánto cobran los militares por un kilogramo de “pollo americano” en las tiendas dolarizadas que poseen en Cuba? Lo venden a $7.58 dólares el kilogramo, según reportó el diario 14yMedio desde un mercado de Rancho Boyeros, La Habana.

    Tania Urquiza, vicepresidenta del monopolio BioCubaFarma, aseguró en la televisión nacional que en Cuba faltan 120 medicamentos de los 359 que produce la Isla porque el bloqueo impide importar la materia prima necesaria. Falso. China y la India son hoy las despensas farmacéuticas del planeta. El 80% de los componentes usados en Europa y EEUU para fabricar medicamentos provienen de esos dos países. Cuba no dispone de ellos porque su economía no genera divisas para comprarlos ni siquiera a sus socios chinos.

    Según la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI) del régimen, en 2019, de 71 países que exportaron mercancías a Cuba, EEUU ocupó el noveno lugar, con ventas de alimentos por 308 millones de dólares.

    Visto lo anterior, se impone con urgencia denunciar el verdadero bloqueo, que es el interno contra los cubanos.

    La exigencia a Raúl Castro y su mafia militar debe contemplar a priori siete puntos generales.

    Puntos claves para exigir el cese del bloqueo interno castrista

    1- Dar libertad a los cubanos para invertir capital sin limitaciones en la economía urbana y agropecuaria para hacer crecer sus negocios, así como para exportar e importar sin la intervención del Estado, y disponer libremente de las divisas obtenidas.

    2- Abolir el sistema estatal de Acopio y de las empresas estatales agropecuarias. Que los agricultores privados puedan vender el 100% de sus cosechas al mercado o a comerciantes minoristas privados, a precios negociados entre las partes.

    3- Dejar sin efecto el sistema de tierras estatales entregadas en usufructo, de manera que los usufructuarios se conviertan en propietarios ante la ley de esas fincas.

    4- Finalizar la centralización estatal de la economía y del monopolio estatal del comercio minorista. Autorizar la creación de empresas privadas pequeñas y medianas (pymes) en la industria, la agricultura, la ganadería, la minería, la pesca, el comercio y los servicios, incluyendo los de profesionales universitarios y expertos, tanto individualmente como constituidos en firmas privadas.

    5- Abolir el monopolio estatal del comercio exterior y permitir que empresas privadas exporten e importen mercancías y dispongan de los dividendos.

    6- Desarrollar una reforma fiscal que incentive con bajos impuestos o moratoria de pagos de varios años la inversión y reanimación económica de áreas claves, con el Estado priorizando sobre todo la producción de alimentos y fármacos, la construcción de viviendas y otras actividades de inmediato impacto en el bienestar de la población.

    7- Poner en marcha una nueva política que finalice con el destierro de millones de cubanos y los atraiga a participar en el desarrollo nacional, tanto con capital financiero como con su know how, talento y relaciones en el mundo global de los negocios.

    Es hora de que la comunidad internacional se dé por enterada de que si los cubanos sufren hoy hambre y miseria no es por culpa de la "maldad" de un gobierno extranjero, sino de la mafia militar que usurpa el poder en la Isla, que mantiene un bloqueo interno que estrangula a la población.


    Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , ,


    Para seguir leyendo hacer click aqui­ ...

    viernes, mayo 21, 2021

    El contrato social de Raúl Castro: palos sin zanahorias. Roberto Álvarez Quiñones: El castrismo deja a la ciudadanía sin apenas beneficios sociales, pero sigue hablando de 'socialismo'.

     
    Tomado de https://diariodecuba.com/

    El contrato social de Raúl Castro: palos sin zanahorias

    *******

    El castrismo deja a la ciudadanía sin apenas beneficios sociales, pero sigue hablando de 'socialismo'.

    *******

    Por Roberto Álvarez Quiñones

    Los Ángeles

    21 mayo 2021

    En defensa de la terapia de choque neoliberal de Raúl Castro, llamada Tarea Ordenamiento, en el sitio oficial del régimen Cubadebate se publicó no hace mucho un artículo que dice: "Cuba está asistiendo a la segunda reconfiguración, y seguramente la más dramática, del contrato social de la Revolución en el periodo socialista (…).se apunta a superar el modelo de socialismo del siglo XX".

    Falso. Lo que el ordenamiento ha hecho es, precisamente, echar abajo el contrato social comunista mínimo impuesto por la fuerza, nunca por la vía de las urnas ("¿Elecciones para qué?", dijo Fidel Castro). Y que estaba a años luz del que Jean-Jacques Rousseau entregó al mundo en 1762, y que tituló El contrato social o principios de derecho político.

    El contrato social del pensador franco-suizo, una de las principales figuras de la Ilustración europea del siglo XVIII es un compendio filosófico-político-social afincado en la libertad e igualdad de los hombres bajo un Estado basado en una especie pacto o contrato social.

    Rousseau consideraba que el individuo es la piedra angular de la sociedad humana, y que necesita que haya un Estado de derecho que asegure su libertad y el derecho a la propiedad privada de los individuos, garantizado por la sociedad (el Estado).  Es decir, que aunque asociado a los demás en un pacto social el individuo "no se obedezca más que a sí mismo", y permanezca tan libre como antes de vivir en sociedad.

    Del carácter liberal de dicho contrato social basta leer esta frase de Rousseau en su obra: "Cuanto más crece el Estado, más disminuye la libertad". ¿Saben eso en la redacción de Cubadebate?

    Fue el pensamiento liberal el que edificó el mundo moderno, su democracia, e hizo posible que el hombre camine por la Luna, tenga internet y viva el doble de años que cuando el Siglo de las Luces. Nada de eso se habría logrado bajo la égida estatista y antiliberal de Marx o Lenin, o la de los utopistas socializantes que desde Platón hasta el "Che" Guevara no fueron capaces de conocer la naturaleza humana, liberal de pies a cabeza.

    Es imposible un verdadero contrato social en Cuba ni en ningún un país sometido a una dictadura totalitaria. Porque para que un contrato  sea válido tiene debe estar firmado por las partes involucradas.

    El contrato social comunista se basa en “palo y zanahoria”

    En los países democráticos los ciudadanos firman un contrato social cuando eligen a sus gobernantes en las urnas, o aprueban la Constitución con el sistema de gobierno que desean. Pero en las naciones sometidas a dictaduras no hay elecciones libres y el pueblo no se puede expresar política o socialmente.

    Todo pacto social en el socialismo emana forzosamente del principio de "palo y zanahoria" (para que un burro camine se le cuelga una zanahoria delante del hocico y se le da con un palo en el lomo). En Cuba, mientras recibió multimillonarios subsidios de Moscú, el régimen suprimía las libertades individuales, los derechos ciudadanos, y a cambio daba empleo, salud pública, educación gratis, cierta seguridad social, y algunas pocas zanahorias estrictamente limitadas por la cartilla de racionamiento.

    Pero ese piso social mínimo ha sido abandonado por Raúl Castro, quien incluso ahora lo llama despectivamente un "papá-Estado" insostenible que había que desmontar. Puso fin a los "subsidios y gratuidades estatales indebidas", el soporte de todo sistema comunista, y sin dar nada a cambio. Dejó a la ciudadanía sin apenas beneficios sociales. Ahora el castrismo solo da palos, y sin zanahorias.

    Esta terapia de choque evoca el "Proceso de rectificación de errores y tendencias negativas" de Fidel Castro en 1986. Ambos procesos expresan la crueldad de estos dos hermanos.

    La rectificación de Raúl Castro: echó abajo el "papá Estado"

    Con su rectificación, el dictador fundador regresó al estalinismo ortodoxo por miedo a la perestroika de Gorbachov. Y la rectificación de Castro II ha sido para impedir igualmente el auge del sector privado, pero al mismo tiempo (paradójicamente) para quitarse la careta de una vez. Ha pasado, ya desembozadamente, a un capitalismo militar corporativo de Estado, mafioso, con nítidos rasgos fascistas, para beneficio exclusivo de  la familia Castro-Espín y la casta militar que la mantiene en el poder.

    Cuando salió del escenario cubano el argentino "Che" Guevara, artífice del modelo económico presupuestario centralista a ultranza, copiado del impuesto por Stalin en la URSS en los años 30, Carlos Rafael Rodríguez le aconsejó a Fidel que debía desecharse  aquel desastroso sistema presupuestario que los soviéticos habían abandonado hacía 15 años.

    No fue hasta 1975, ya con Cuba dentro del CAME (desde 1972) y por fuertes presiones de Moscú, que Fidel Castro al fin aplicó el  cálculo económico soviético. En la URSS este consistía en que las empresas  tenían bastante autonomía, eran autofinanciadas, competían y comerciaban en el mercado, decidían los surtidos de producción, y algo importante: sus trabajadores recibían parte de las ganancias de la fábrica o empresa si cumplían el plan.

    El tirano caribeño lo bautizó como Sistema de Dirección y Planificación de la Economía (SDPE) y le encargó su aplicación al nuevo ministro de Economía (entonces JUCEPLAN), Humberto Pérez, un economista formado en la URSS, partidario a ultranza del cálculo económico.

    Entonces se abrieron mercados libres campesinos, se les dio una tímida autonomía  a las empresas para autofinanciarse, se permitió la entrega de estímulos monetarios a los trabajadores. La producción aumentó un poco y la población sintió cierto alivio con el "mercado paralelo"  y los "mercaditos". Por supuesto, todo esto gracias a los generosos subsidios soviéticos.

    Pero al comenzar la perestroika en la Madre Patria comunista el comandante se espantó y regresó al estalinismo duro y  puro. La economía  cubana cayó en recesión, y no hubo hambruna porque el Kremlin aumentó los subsidios. Al desintegrarse la URSS, Cuba se hundió en la peor crisis económica de toda su historia republicana.

    El castrismo, ya sin careta

    Ahora, como el castrismo ya  no tiene subsidios venezolanos, ni tampoco petróleo gratis suficiente, Castro II echa abajo el "papá Estado" del que estuvo presumiendo la dictadura durante 61 años, y encima sin liberar las fuerzas productivas ni reconocer los derechos y  libertades elementales que debieron acompañar esa supresión. Y el país se ha hundido en una devastadora crisis económica, escasez de todo, y con el acecho de una hambruna que se acerca peligrosamente.

    El bien alimentado dictador y sus burócratas se niegan a que los negocios privados crezcan, por dos razones: 1) teme que los emprendedores se independicen económica y políticamente del régimen; y 2) no quiere que el sector privado compita con el imperio económico de los militares que él y su familia encabezan, para poder enriquecerse más ellos solos.

    El castrismo se despojó de su disfraz de "revolucionario" y comunista, pero sigue hablando de socialismo para continuar recibiendo el apoyo de la izquierda tonta continental, y también la terrorista, y seguir anestesiando al cada vez más reducido segmento de población cubana, en su mayoría ya anciana, que ha sufrido severo daño antropológico y es incapaz de distinguir entre lo cierto y lo falso, lo bueno y lo malo.

    El general sin batallas ha cambiado las dos consigna oficiales de la dictadura —"Patria o muerte" y "Socialismo o muerte"— por una  suya al fin: "¡Sálvese quien pueda!"

    Ese es el "altruista" lema del contrato social del que hablan los medios alabarderos de la tiranía.

    Etiquetas: , , , , , , , , , , , , ,


    Para seguir leyendo hacer click aqui­ ...