miércoles, junio 14, 2023

Zoé Valdés: Cuba invadida otra vez por los rusos y ahora también por los chinos.

 Tomado de https://www.eldebate.com/

Cuba invadida otra vez por los rusos y ahora también por los chinos

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En la isla, los hilos se han ido moviendo secretamente con la presencia de China como manejadora excepcional

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Por Zoé Valdés

10/06/2023

Cuba fue invadida durante treinta años por los soviéticos, a tal punto que hasta un lujoso reparto habanero fue convertido en búnker bolchevique y renombrado La Siberia, con costumbres, habitantes, y olores y pestilencias, mientras Castro le vendía al mundo, su producto de marketing: el de una revolución amenazada por los yanquis; convoyada con una invasión norteamericana que, como en el célebre poema de Constantino Cavafis, nunca llegó.

No, «los bárbaros» gringos jamás llegaron, pero los soviéticos sí, mucho más bárbaros, y en lugar de haber sido una solución, como en los versos del poeta griego, fueron una auténtica catástrofe para la isla. El mundo decidió aferrarse al producto de marketing que les vendió Castro, y se hizo el sordo y el ciego frente a la verdadera invasión de técnicos y militares 'bolos' que es como llamaron a riesgo y en tono despectivo los cubanos a los 'hermanos' soviets.

Tras el derribo del Muro de Berlín, y la visita de Mijaíl Gorbachov a Cuba, la evidente tirantez de Fidel Castro frente al líder de la glasnost y la perestroika, las relaciones se deterioraron, pero nunca se enfriaron del todo. A la llegada al poder de Vladimir Putin, íntimo de Raúl Castro y tutor de su hijo, Alejandro Castro Espín, que es quien hoy manda realmente en Cuba, los nostálgicos soviéticos de antaño, hoy rusos recuperados, regresaron de manera semi oculta, o enmascararon su retorno bajo justificados viajes turísticos, acompañados de sus nietos.

En noviembre del 2017, el periodista independiente Luis Cino, escribía desde Cuba en un artículo titulado ¿Nostalgia por la avalancha soviética?, para Martí Noticias, lo siguiente:

«Se les desbordaba la añoranza por los soviéticos a Raúl Castro, Ramón Machado Ventura y los generales de las FAR que asistieron el pasado 7 de noviembre al homenaje por el centenario de la revolución bolchevique.

A pesar de la alianza estratégica, los mandamases saben que no es lo mismo Rusia que la Unión Soviética. Si en octubre de 1962, bajo la enseña roja con la hoz y el martillo, Jrushchov se dejó impresionar por Kennedy y se llevó de Cuba los cohetes atómicos, a pesar de la rabieta del Comandante, ¿de qué no serían capaces hoy, aun con el duro Putin al frente, cuando sobre los misiles intercontinentales y los submarinos nucleares ondea la bandera de los zares?

El general-presidente y sus generales nostálgicos han perdonado las desavenencias y decepciones, como aquella del retiro de los misiles que los hizo gritar, henchidos de despecho, «¡Nikita, mariquita, lo que se da no se quita!». Prefieren recordar los tiempos felices, que se iniciaron el 13 de febrero de 1960, cuando llegó a La Habana el canciller Anastas Mikoyán para firmar un tratado comercial que garantizó las armas, el petróleo de Bakú y la compra subsidiada del azúcar que Cuba producía.

El millonario subsidio del Kremlin ligó tan umbilicalmente al régimen castrista a la Unión Soviética que en la Constitución de 1976 se le juró fidelidad eterna, un voto que se mantuvo hasta 1992, cuando hacía meses de su desintegración.

La nostalgia soviética de los mandarines me hace recordar la avalancha rusa que tuvimos que soportar los cubanos durante casi 30 años… Las añoranzas soviéticas de los ancianos que nos desgobiernan no son compartidas por el resto de los cubanos. Para nada extrañamos a los tovarich...»

Sin embargo, los ancianos que lideran el país, más su estirpe, renovadora del horror, o sea hijos y nietos, restauraron la nostalgia, que nada tenía que ver con la del cineasta Andreï Tarkovski en su filme del mismo nombre. Las carencias, después de esquilmar a Venezuela volvieron a sentirse hondo, y Vladimir Putin y Xi Jinping fueron reclamados por la clase dirigente castrista con el fin de socorrer la isla.

De nuevo se inició la reventa y compra de la isla. Los rusos se reinstalaron en Tarará, otro antiguo barrio de lujo en la zona del Este, que ya había servido para curar a los enfermos radiactivos de Chernóbil, con maravillosas playas y mansiones que pertenecieron a los cubanos que desarrollaron y enriquecieron ese país antes del desastre de 1959… Los chinos empezaron la compra de litorales y bosques; en un momento determinado se habló hasta de otorgarle doble nacionalidad 'narra' (china) a dos millones de cubanos, supuestamente como experimento social.

El 11 y 12 de julio del 2021, el pueblo cubano se lanzó a las calles exigiendo libertad, y restitución del orden y la ley. El primer mandatario internacional que manifestó su apoyo al régimen en contra de ese pueblo hambriento de derechos, fue Vladimir Putin, quien declaró frente a una petición firmada por 400 mil cubanos que pedían intervención norteamericana humanitaria que, si Estados Unidos intervenía, Rusia lo haría. Enseguida salió el senador demócrata cubanoamericano Bob Menéndez a quitarle la esperanza a los cubanos, y negó rotundamente la posibilidad de una intervención de EE.UU. en Cuba, quizás escudado por el pacto de no agresión que data de la época de los misiles soviéticos en la isla, hecho que fue considerado la mayor crisis mundial de la época.

China también pronunció lo suyo, aunque más discretamente. Tras la invasión de Putin a Ucrania, que desató esta sangrienta guerra que hoy vivimos en Europa, el ministro de Exteriores ruso Serguei Lavrov, agradeció a Cuba su inmediata solidaridad a favor de Putin y de Rusia, lo que sabíamos que se traduciría en negocios beneficiosos para la tiranía, y en lo que sería peor, probable presencia rusa y venezolana en la isla, en caso de que Estados Unidos interviniera en la guerra a favor de Ucrania. Lo que sucedió, no así la presencia militar rusa y venezolana, al menos no de forma evidente.

Desde entonces los hilos se han ido moviendo secretamente con la presencia de China como manejadora excepcional; yo no descartaría, que el pago agradecido de Cuba a los negociazos con Rusia y China, se tradujeran en envío de soldados cubanos a esa guerra, que, aunque de manera simbólica, con 50 mil ya quedarían más que bien, creo que fueron más de 36 mil los que envió Castro a la guerra de Angola.

Y, con la presunta aceptación de la Estación de Espionaje de China en la isla, tal como ha anunciado The Wall Street Journal, tras el pago de mil millones por parte de los chinos, aunque los castristas niegan la suma, y vuelven a sacar el chicle tan viejo y estirado de las sanciones del Gobierno norteamericano, que nunca estuvieron más suavizadas como en la actualidad con Joe Biden en lo que no es más que una extensión de la época de Barack Obama, y su fracasado deshielo

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 AmericaTeVe Miami

12 de junio 2023

Análisis | localizamos las bases de espionaje chinas dentro de Cuba



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jueves, febrero 16, 2023

Alfredo M. Cepero: LA SAGA DE DOS GLOBOS: UNO CHINO Y OTRO AMERICANO



 Tomado de http://www.lanuevanacion.com/

LA SAGA DE DOS GLOBOS: UNO CHINO Y OTRO AMERICANO

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Después de marchas para adelante y marchas para atrás la presión de la opinión pública los obligó a tomar acción

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Trayectoria del globo chino detectado en Montana por un periodista

Por Alfredo M. Cepero

Director de La Nueva Nacion

alfredocepero@bellsouth.net

Sígame en: http://twitter.com/@AlfredoCepero

Hay momentos en nuestra vida en que aunque nos embargue el miedo los hombres tenemos que ponernos los pantalones. Si no lo hacemos nos convertimos en el hazmerreír de la humanidad. Ese fue el caso la semana pasada entre el malévolo globo comunista chino y el globo desinflado que tenemos en la Casa Blanca. Los acontecimientos han sido manipulados de tal manera que será muy difícil encontrar la verdad envuelta en tanta mentira a ambos lados del Océano Pacífico. De todas maneras voy a tratar de hacerlo.

Lo primero que debió de haber ocurrido fue la destitución inmediata del Secretario de Defensa, Lloyd Austin, y del Jefe del Estado Mayor Conjunto, Gen. Mark Milley, por haber faltado a su obligación de informar a tiempo a su jefe el presidente de los Estados Unidos. Lo segundo que Joe Biden—en su responsabilidad de velar por la seguridad nacional—ordenara la destrucción expedita del artefacto que sobrevolaba sobre el territorio nacional. Pero eso no pasó porque Biden tiene miedo al chantaje de Xi Jinping con respecto a los negocios sucios que ha hecho Hunter Biden en China Comunista.

La primera reacción del cobarde de Biden fue de no derribarlo para no molestar a Xi Jinping. Nadie en el gobierno sabía qué hacer con el globo chino. Después de marchas para adelante y marchas para atrás la presión de la opinión pública los obligó a tomar acción. La momia quiere mantenerse vigente para ser candidato en las elecciones de 2024. El propio Biden, declaró a los medios que lo acompañan y protegen que el globo había sido derribado por órdenes suyas el pasado miércoles.

Los chinos, por su parte, son taimados y saben mentir como lo demostraron con la pandemia del Covid 19. Afirmaron que el globo era una “nave civil” que estaba siendo utilizada con fines meteorológicos y que se había desviado de su ruta. De todas maneras, según Fox News, cuando el globo había dejado atrás las costas de Carolina del Sur en la tarde del sábado fue derribado por un avión militar F-22 cuando se encontraba a 58,000 pies de altura con un misil A-9X. Como resultado del incidente del globo, el Secretario de Estado, Anthony Blinken, canceló su programado viaje a China Comunista en los próximos días.

Por otra parte, las naves de espionaje son una cuestión común y yo no tengo duda alguna de que, en este mismo momento, hay muchos satélites americanos que vigilan numerosas bases militares chinas. Pero ninguno de ellos es visible al ojo humano.

Lo que llama la atención es que este globo de espionaje haya sido desplegado de tal manera que pudiera ser visto por el ojo humano. Un reto público cuyo objetivo es determinar si los Estados Unidos permiten o no la violación descarada de su espacio aéreo. Algo así como el niño a quien le mojan la oreja en la escuela para ver si es valiente o cobarde. Es además, un regreso a la década de 1960 cuando los Estados Unidos y la Unión Soviética se encontraban enfrascados en la Guerra Fría y el avión U-2 piloteado por Gary Powers fue derribado por órdenes de Nikita Khrushchev.

Volviendo al presente, los manejadores de Joe Biden trataron de amortiguar el impacto publicitario negativo sobre el presidente afirmando que durante la administración de Donald Trump también habían aparecido globos chinos en los cielos americanos. Pero, como todo lo que dice esta gentuza, esto es una soberana mentira. ¿Cómo es posible que esto haya ocurrido y que ni Trump ni ninguno de sus asesores hayan sido notificados? Todos ellos lo han negado y yo los creo.

En cuanto a lo que ha motivado este reto a los Estados Unidos no tengo que ir muy lejos para explicármelo. Los chinos se han atrevido porque saben que Joe Biden es débil, es corrupto y anda por otra galaxia. No es un presidente con pantalones como muchos de sus antecesores que han  confrontado con la fuerza los retos al imperio americano. Esta conducta enérgica comenzó a mediados del Siglo XIX con la política conocida como “Diplomacia de la Cañonera” cuando algunas  potencias europeas trataron de convertir en colonias a varias naciones de América Latina. Washington las paró en seco y se acabó el problema.

Cuando finalizaba la Guerra de Independencia de Cuba, en 1898, Teddy Roosevelt—al frente de sus Rough Riders—le  puso el último clavo al ataúd español tomando la Loma de San Juan y exclamando que aquel había sido el “día más feliz de mi vida”. Nunca les pidió permiso a los españoles para contribuir a la consolidación de la libertad de Cuba.

Seis años más tarde, en 1904, ya Teddy Roosevelt era presidente. El 18 de mayo, un hombre de negocios americano fue secuestrado por elementos cercanos al gobierno de Marruecos que pidieron una suma de dinero para ponerlo en libertad. Teddy les exigió que lo soltaran y, cuando no lo hicieron, les mandó unos cuantos barcos de guerra. El americano fue puesto en libertad sin que se pagara rescate alguno.

En 1965, Juan Bosch—un comunista que había vivido en la Cuba de Castro—fue electo presidente de la República Dominicana y empezó el proceso de establecer un régimen similar al de La Habana. Lyndon Johnson invadió a la República Dominicana con 40,000 soldados y restableció la democracia. Algunos dominicanos resienten aquella invasión americana pero, sin ella, es muy probable que hubieran corrido la misma suerte de nosotros los cubanos, más de seis décadas de peregrinaje, añoranza y orfandad de patria.

En octubre de 1983, el Primer Ministro de Granada, Maurice Bishop, viajó a Cuba Comunista y se preparaba a establecer un régimen similar en su isla. El entonces Presidente americano, Ronald Reagan, decidió que no podía haber otra Cuba en el hemisferio. Invadió la isla, destituyó a Bishop y puso a correr al jefe de los cubanos, el Comandante Pedro Tortoló. “Muerto el perro se acabó la rabia.”

En 1989, el General Manuel Antonio Noriega, había convertido a Panamá en el centro de distribución de drogas destinadas a los Estados Unidos. El entonces presidente americano, George H. W. Bush, decidió atacar el tronco y ordenó el derrocamiento y captura de Noriega. El repulsivo personaje fue a parar en una prisión americana.

Xi Jinping y sus apandillados están determinados a sustituir a los Estados  Unidos como la primera potencia del mundo. Para ello, tienen que destruir a este país y avanzan en ese empeño. A quienes disfrutamos de la libertad y la prosperidad de esta nación excepcional nos corresponde defenderla y confrontar ese reto. Si no lo hacemos pagaremos el alto precio de la miseria y de la esclavitud. Para ello, tenemos que neutralizar la astucia del globo chino e inyectarle testosterona al globo americano. No hay tiempo que perder porque tenemos la soga al cuello.

2-14-202

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Matias Pérez, Joe Biden y el globo chino.


América (Estados Unidos) al servicio de China.



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jueves, diciembre 08, 2022

Alfredo M. Cepero: EL SUEÑO CHINO DE DOMINAR AL MUNDO


Tomado de http://www.lanuevanacion.com/i

EL SUEÑO CHINO DE DOMINAR AL MUNDO

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A nosotros nos corresponde que el “sueño chino” se convierta en un “cuento chino”.

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Por Alfredo M. Cepero

Director de www.lanuevanacion.com

Sígame en: http://twitter.com/@AlfredoCepero

 “¡Sólo he contado la mitad de lo que vi!” Con esta famosa frase el mercader veneciano Marco Polo resumía el impacto que le causó su residencia en China en el Siglo XIII. Marco Polo vivió en China entre 1271 y1295 y llegó a ella transitando el ancestral “camino de la seda”, un material utilizado en el vestuario de la realeza y la aristocracia europeas de aquella época.

Se dice burlonamente que Vladimir Lenin, el padre del estado soviético, dijo: «los capitalistas nos venderán la soga con la que los colgaremos». Los líderes de China han soñado durante mucho tiempo que el desequilibrio comercial insostenible de Estados Unidos con China es esa cuerda. Pero el poeta español Calderón de la Barca, en su poema “La Vida es Sueño”, ha advertido que los sueños no siempre se convierten en realidad. En unos versos de ese poema dijo:

“¿Qué es la vida? Una ilusión,

una sombra, una ficción,

y el mayor bien es pequeño:

que toda la vida es sueño,

y los sueños, sueños son.”

Además, según se han desarrollado los acontecimientos recientes, esos sueños podrían devenir en una galáctica pesadilla. Las protestas de los últimos días son las mayores desde la matanza de Tiananmén en 1989. Las manifestaciones que se han extendido por distintas ciudades de China durante el fin de semana han derivado en críticas al presidente Xi Jinping y al Partido Comunista Chino, en una oleada de descontento muy poco habitual en un país donde la censura y la represión policial rara vez dejan ver signos de disidencia.

La rabia lleva acumulándose desde hace meses, con multitud de casos de muertes por el confinamiento del Covid 19 que, pese a la estricta censura que llevan a cabo las autoridades chinas, han circulado ampliamente por las redes sociales del país. En septiembre, cuando un terremoto de magnitud 6,6 sacudió la región de Chengdu, se prohibió a los habitantes que abandonaran sus casas. Murieron 65 personas. Ese mismo mes, en Guizhou, un autobús que transportaba a vecinos hasta un centro de cuarentena se estrelló, matando a 27 personas. Para entender mejor los peligros, hagamos un recuento de los acontecimientos en China en tiempos recientes:

LA MASACRE DE TIANANMEN

En Pekín, más de un millón de manifestantes ocuparon la plaza de Tiananmen en abril de 1989 enarbolando banderas y pancartas en un ambiente festivo, convirtiéndose en la mayor movilización en la historia de la China comunista. El gobierno chino jamás dijo cuántos manifestantes murieron y no hay cifras oficiales, aunque se estima que pueden estar entre los cientos y los miles.

TAIWAN

EL presidente de China, Xi Jinping, ha vuelto a amenazar a Taiwan. Hace un par de semanas, durante la sesión inaugural del XX Congreso Nacional del Partido Comunista, ha avisado que Pekín nunca "renunciará al uso de la fuerza" y deja la puerta abierta a "todas las medidas necesarias" para conseguir su objetivo".

LOS IGURES EN CHINA COMUNISTA

Una parte de la población uigur, compuesta por 8 millones de personas, tiene sentimientos separatistas y se opone a lo que denomina «preponderancia cultural impuesta por el Partido Comunista de China» en la región. Más de UN MILLON de estos uigures se encuentran confinados en campos de concentración similares a los de la Alemania de Hitler. Estos prisioneros son sometidos a extremas violaciones mentales y físicas de sus derechos humanos.

CHINA ES CULPABLE DEL COVID 19

Quizá proceda hablar del “virus PCCh”, el virus del Partido Comunista Chino; para que jamás se olvide quién provocó, con su “malévola negligencia”, este “incendio” que está devorando el planeta. De modo que si, como dice Marc A. Thiessen en su “Yo acuso” monumental, la lacra formidable que padecen ya 193 países "merece ser eternamente vinculada al régimen que facilitó su expansión”; y si, como remarca Trump, de lo que se trata es de ser precisos, entonces quizá proceda llamar a este Covid-19 el "virus PCCh", el virus del Partido Comunista Chino.

LA INVERSIÓN DE LOS ESTADOS UNIDOS EN CHINA

La presencia de compañías estadounidenses se extiende a casi todos los sectores manufactureros o de servicios. En 2000 la inversión total estadounidense en China se situaba en torno a los US$11.000 millones. En 2013 había dado un salto a más de US$60.000 millones. Un crecimiento de 600 por ciento en sólo 13 años.

En tal sentido, la dependencia de los Estados Unidos en la fabricación de productos médicos, farmacéuticos y de alta tecnología en China constituye un verdadero peligro a la seguridad nacional de este país. En momentos en que el mercado mundial clama por "microchips" (semiconductores) para cubrir su demanda y pese a las sanciones impuestas por los Estados Unidos (EEUU), llega el principal fabricante de " chips" de la República Popular China (RPC), Semiconductor Manufacturing International Corp. (SMIC), con modernos semiconductores de 7 nanómetros (nm).

LA TRAICIÓN DE APPLE

Apple diseña todos sus productos en Cupertino, California. Pero, a excepción del procesador A5 que se manufactura en Texas, todo el resto de componentes y productos se fabrican y ensamblan en China. Esa es precisamente la razón por la cual Timothy Cook, presidente de Apple, es uno de los principales defensores de China Comunista en los Estados Unidos. Cook pone los intereses económicos de los accionistas de Apple y los suyos propios por encima de la seguridad nacional de los Estados Unidos. Prefiere ser un multimillonario apátrida antes que un patriota americano.

Pongamos los datos que ha lanzado el New York Times en la mesa: Apple tiene contratados a 230.000 trabajadores en China que fabrican sus productos. Una cuarta parte de esos 230.000 trabajadores viven y trabajan en las fábricas, con jornadas de doce horas diarias y seis días a la semana que se pagan con el salario miserable de 17 dólares por jornada, por jornada no por hora.

UNA POTENCIA EN PELIGRO

Aunque impone una política reproductiva de un hijo por pareja, China Comunista es la nación más populosa del mundo con una población superior a los 1,400 millones de habitantes equivalente al 18.47 por ciento de la población total del mundo. A pesar de una inversión extranjera directa superior a los 173 mil millones—de la cual depende prácticamente su prosperidad—y de una tasa de desempleo del 5 por ciento—entre las más bajas del mundo—China  comunista es un “tigre de papel”, para utilizar una frase china. Es una nación cuyo poderío depende de las inversiones de terceros países.

Por eso no debe de extrañarnos que corra progresivamente la suerte de otras potencias y otros imperios. Ahí están como ejemplo imperios como el británico, el mongol, el ruso y el español—más poderosos en su tiempo que China Comunista—que desaparecieron bajo el peso de sus injusticias y de sus ambiciones. El más reciente una Unión Soviética que parecía inexpugnable hasta que cayó el Muro de Berlín en 1989.

DESPERTAR ANTES DE QUE SEA TARDE

Un país envidiado por su poderío y su prosperidad como los Estados Unidos no puede darse el lujo de “dormirse en sus laureles”. Es hora de que confronte los peligros a su seguridad nacional. Para ello es importante que produzca en su propio territorio los productos y los elementos que garanticen esa seguridad. A nosotros nos corresponde que el “sueño chino” se convierta en un “cuento chino”. Llegó la hora de poner en práctica el lema de los fabricantes de los rifles Henry: “MADE IN THE USA OR NOT MADE AT ALL.”

12-6-22

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viernes, enero 21, 2022

UN BARCO A LA DERIVA. Alfredo M. Cepero sobre EE.UU.: Que si el barco sigue a la deriva terminaremos en el naufragio de esta nación excepcional que es la más libre, poderosa y próspera de la Tierra.

 Edición Selecta

Enero 20, 2022

Trump en Florence, Arizona: Hay que volver al voto con papel y terminar con el voto electrónico.


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Tomado de http://www.lanuevanacion.com/

UN BARCO A LA DERIVA

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Que si el barco sigue a la deriva terminaremos en el naufragio de esta nación excepcional que es la más libre, poderosa y próspera de la Tierra.

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Por Alfredo M. Cepero

Director de www.lanuevanacion.com

Sígame en: http://twitter.com/@AlfredoCepero

La gritería es cada vez más intensa, más salvaje y más desconectada de la realidad. Como ustedes habrán comprobado, el aniversario de los acontecimientos del 6 de enero no califica siquiera como una nota al margen porque—desde un punto visto histórico—ese día no se produjo nada de importancia. Si pensamos con detenimiento las elecciones presidenciales no fueron anuladas. El gobierno no fue derrocado. Aunque algunos hablen de una hecatombe ni un solo funcionario electo fue lesionado. La única muerte fue la de Ashley Babbitt—una veterana de la Fuerza Aérea y ardiente partidaria de Donald Trump—que entró desarmada al Capitolio. De hecho, ninguno de los supuestos “insurrectos” portaba armas. ¿Cuál y donde fue la última vez que se produjo una insurrección como esa? En los Estados Unidos jamás.

El decrépito Joe Biden le dijo al país que, desde el punto de vista simbólico, el seis de enero fue peor que la Guerra Civil Americana. Biden se estaba refiriendo a la guerra para liberar a los esclavos negros donde murieron más de un millón de americanos blancos. El 6 de enero fue peor que la Guerra Civil porque alguien desplegó una inofensiva bandera americana. Todo esto es absurdo como absurdos son Joe Biden y su “jinetera” vicepresidenta Kamala Harris. De hecho, es tan absurdo que no voy a perder el tiempo refutándolo. Es algo tan desacreditado como si Joe y Kamala pudieran ser aún más desacreditados. Eso sería un imposible metafísico.

El descrédito de esta gentuza está desplegado a plena luz del día y todo el mundo—con excepción de la prensa mentirosa que los ampara—conoce los sórdidos detalles de su corrupción. La Mafia de los Biden y su capo Joe compiten en maldad con la mafia descrita por Mario Puzo en su novela de El Padrino. El más conocido de estos personajes es el hijo degenerado Hunter y su trato de “protección” de MIL MILLONES de dólares con los jerarcas del Partido Comunista Chino. El resto del elenco está personificado por los hermanos del presidente, Jim y Frank Biden. Estos dos facinerosos se han robado fondos de proyectos de viviendas en Iraq y no han perdonado siquiera al pueblo miserable y hambriento de Haití. Según declaraciones de Tony Bobulinski, ex socio de Hunter, el viejo Joe Biden recibía el 10 por ciento de todos estos robos.

La otra “joyita” en este teatro de la corrupción es Kamala Harris. Esta mujer empezó su carrera política a los 29 años de edad como amante de Willie Brown, un hombre de 60 años que era alcalde de San Francisco y Presidente de la Asamblea Estatal de California. Kamala no es sólo ignorante sino racista, izquierdista y trepadora. Afortunadamente es tan anodina que hasta los propios demócratas la rechazan.

Por otra parte cabe preguntarnos: ¿Por qué esta gente habla solamente del 6 de enero cuando hay tantos problemas urgentes por resolver. Se aferran a este tema porque están al nivel de la desesperación. Saben que sufrirán una paliza en las parciales de 2022. El reciente discurso de Biden en Atlanta estuvo por debajo de la ética  de un presidente. Califico de racistas a todo el que se opone a sus planes de federalizar la legislación electoral. Esto les permitiría hacer las trampas electorales que mantendrían en el poder a un partido demócrata que se ha convertido en la cueva de los militantes de la izquierda vitriólica y que ha perdido su tradicional atractivo entre los obreros y la clase media.  

Para complicarles las cosas, el año transcurrido desde que Biden y su pandilla se robaron la Casa Blanca, ha sido un absoluto y total desastre. Aunque es muy difícil enumerar todos los errores cometidos por Biden y los titiriteros que lo controlan, pasemos revistas a los diez principales: La peor crisis fronteriza en la historia de los Estados Unidos. La retirada desastrosa de Afganistán. El derroche de MILES DE MILLONES de dólares en la politización de la lucha contra el Covid 19.

Siguiendo con los errores, la mayor inflación en los últimos 40 años. La promoción de políticas a favor de la extrema izquierda y contraria a los intereses del pueblo americano. La debilidad ante la agresión rusa en Ucrania. El permiso para la venta de combustible ruso a Alemania. La cancelación del oleoducto de Keystone y la guerra contra los combustibles fósiles en este país. Los mandatos inconstitucionales sobre vacunas al tiempo en que los negocios confrontan históricas escaseces de empleados. La intimidación por el FBI de los padres que objetan el contenido de las clases impartidas a sus hijos. Y la incapacidad de reducir los altos niveles de criminalidad en las principales ciudades americanas.

Donald Trump, por su parte, nos ha proporcionado datos que demuestran con incuestionable claridad el robo perpetrado por los demócratas en las elecciones de 2020. Analicemos esos números. ¿Puede alguien concebir que Joe Biden haya obtenido más votos que Barack Obama entre la población de raza negra en las grandes ciudades de estados indecisos, pero no en otras ciudades? ¿Puede alguien creer que Biden haya perdido 18 de los 19 condados más populosos del país; así como haya sido derrotado en 27 de los 27 distritos indecisos de la Cámara de Representantes y, como por milagro, haya recibido la mayor cantidad de votos en la historia americana sin que su victoria haya beneficiado a otros candidatos demócratas? ¿Es posible pensar que Biden haya perdido los estados de la Florida, Iowa y Ohio pero, que a pesar de todo, haya ganado las elecciones, algo que nunca se ha hecho con anterioridad?

Regresando al presente, los demócratas tienen justificados motivos para estar aterrados. Existe la  alta probabilidad de que los republicanos recuperen el control de las dos cámaras en las parciales de este año. En las generales de 2024, el banco republicano cuenta con numerosos candidatos con el potencial de obtener votos para ser electos presidentes. Entre ellos, Ron DeSantis, Mike Pence, Ted Cruz, Nikki Hailey, de SC y Greg Abbott de Texas. En trágico contraste, el banco demócrata está desierto. A pesar de sus innegables carismas, los demócratas no pueden postular a Bernie Sanders ni a Elizabeth Warren porque ambos recordarían el fracaso de la izquierda promovida por Biden. Están en tan malas condiciones que han sacado del “baúl de los desastres” a Hillary Clinton y han llegado al punto de ponerle como compañera de fórmula a la guerrerista Liz Cheney, hija del corrupto Dick Cheney, cuyo capital se calcula en 89 millones de dólares.

En cuanto a las encuestas, el panorama no puede ser más ominoso  para Joe Biden y sus apandillados. El acreditado Rasmussen Reports daily Presidential Tracking Poll informa que sólo el 31 por ciento de los probables votantes votarían por Biden en este momento, mientras que el 62 por ciento lo rechaza. Pero todavía más importante es la estadística que revela que solamente el 30 por ciento de los encuestados considera que el país se dirige en la dirección correcta.

Otro elemento a considerar es el de una prensa farsante que proyectó como líder a un anciano decrépito refugiado en un sótano del estado de Delaware. Confrontados con la opción de sufrir pérdidas cuantiosas  como resultado de seguir encubriendo la corrupción e ineptitud de Biden o parar la hemorragia financiera, la  prensa han decidido abandonarlo. Por eso ya no vemos a Hunter por parte alguna y Biden ha pasado de las falsas promesas a las amenazas histéricas. Mientras tanto, Barack Hussein Obama está contemplando con impotencia la desaparición de su sueño de convertir el primer periodo de Biden en el tercer período de Obama. Este racista solapado se debe de estar defecando en la madre promiscua que lo parió.

En mi opinión, este pais no puede resistir otros tres años de miseria y totalitarismo en lo interior y de retos por parte de Putin, Xi Jinping y los clérigos iraníes, en lo internacional. Existe la alta probabilidad de que los ineptos de Joe y Kamala no terminen los cuatro años de su mandato. Una vez que los republicanos recuperen el control de ambas cámaras en 2022 estarían justificados y capacitados para aplicarle a Biden la Enmienda 25 de la constitución de los Estados Unidos. Los demócratas le hicieron la vida un picadillo a Donald Trump y ahora les toca el turno a los republicanos de poner en práctica la frase de: “El que a hierro mata a hierro muere.”

¿Qué es la Vigésima Quinta Enmienda? La enmienda número 25 de la Constitución principalmente fue diseñada para sustituir a un presidente que, por cualquier motivo, no pueda desempeñar los deberes de su cargo. Después de observar a un delirante Biden, nadie en su sano juicio podría afirmar que éste esperpento esté desempeñando a cabalidad los deberes de su cargo. El Congreso propuso formalmente la Vigésima Quinta Enmienda en 1965 y la enmienda se convirtió en parte de la Constitución en 1967 luego de que 38 estados la ratificaron. Al final, dicho proceso debe de ser aprobado por las dos terceras partes de ambas cámaras del Congreso.

En conclusión, los doce meses de desgobierno de este arquetipo de la maldad, la corrupción y la  ineptitud nos han demostramos que navegamos en un barco sin capitán ni brújula. Que si el barco sigue a la deriva terminaremos en el naufragio de esta nación excepcional que es la más libre, poderosa y próspera de la Tierra.

1-18-22

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